~~~~~~~~~~~~~~~ Año XV Cagua, Venezuela Nº 249 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 21 de marzo de 2011 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | La voz de Dios. / Brindis por el futuro. / Diafragmando | Breves en Monagas. / Filven fantástica. / Escribiendo en micro. | / Viajes con letras. / Escribiendo telenovelas. | | Carlos Fuentes apadrina libro de artistas con síndrome | Noticias de Down. / Galardonada en España novela de la venezolana | María Iholanda Rondón. / Austria concede Premio de | Literatura Europea al español Javier Marías. / Venezuela | anunció composición de jurados de sus premios | internacionales. / Feltrinelli compra acciones de la | cadena de librerías La Central. / Inauguran ciclo | “Lecturas de Puerto Malo” en homenaje a Eugenio Montejo. | / Vargas Llosa recibió en Monterrey el Premio Alfonso | Reyes. / Colombiana María Paz Ruiz gana el Encarna León | de Relatos. / Falleció el escritor argentino David | Viñas. / Crean fundación para difundir la obra de Miguel | Delibes. / Realizan homenaje póstumo a Carlos Monsiváis. | / A los 82 años muere el compositor venezolano Ítalo | Pizzolante. / Fallece el escritor paraguayo Félix de | Guarania. / Analizan en Santiago incidencia de nuevos | medios sobre la literatura. / Horacio González desafía a | Mario Vargas Llosa a “afinar argumentos”. / Argentina | relanza sus Premios Nacionales de Cultura. / Antonio | Skármeta obtiene el Premio Iberoamericano | Planeta-Casamérica. / Murió la escritora española | Josefina Aldecoa. / EUA manipula intercambios culturales | con Cuba, afirma Abel Prieto. / Autores mexicanos | proseguirán con actividades en Francia. / Niegan | posibilidad de cierre de la escuela de la Sogem. / | Universidad de Los Andes presentó ocho nuevos títulos en | Caracas. / Publican libro con trabajos de Francisco | Ayala en el diario La Nación. / Falleció el dramaturgo | español Jordi Teixidor. / ULPGC concede doctorado | honoris causa a Mario Vargas Llosa. / Cierra | definitivamente el Museo Chillida de Guipúzcoa. / Premio | Max de Honor 2011 para el dramaturgo José Monleón. / | Haruki Murakami gana el Premio Internacional Catalunya | 2011. / Casa de José Saramago abierta al público. / | Presidente de Guatemala pidió perdón a familia de Otto | René Castillo. / Filven recorrerá Venezuela durante el | resto del año. / Herederos de Miguel Hernández “liberan” | veinte libros. / Venezuela dedica tres días a analizar | su literatura contemporánea. / Puerto Rico celebra | Festival Internacional de Poesía. / Premio Alfaguara | para el colombiano Juan Gabriel Vázquez. / Conceden el | Premio Stendhal de traducción a Anne Hélène Suárez. / | Presentan reedición de El libro de Esther, de Juan | Carlos Méndez Guédez. / Héctor Torres reúne diez cuentos | en El regalo de Pandora. / Círculo de Escritores de | Venezuela inicia programa 2011. / El Canto general de | Neruda es centro de una exposición en Chile. / Lectura | en voz alta, de Arreola, será leído en voz alta en | Guadalajara. / Venezuela lleva propuesta de tres | artistas a la Bienal de Venecia. / Investigadores | literarios hablarán en Mérida sobre anormalidad. | | “La solterona, un arquetipo complicado que todos | Artículos y reconocen”, Rosol Botello. / “Las crónicas de Lisbeth | reportajes Salander”, Dixon Acosta. / “Jesús Enrique Guédez, la | estrella, la resaca y el río”, Alberto José Pérez. / “La | poesía de José Ramón Mercado”, Gloria Cepeda Vargas. / | “Siete maneras de matar a un gato, de Matías Néspolo”, | José Luis Muñoz. / “El camino de los sabios, de Walter | Riso”, Antonio Guerrero Ruiz. / “La ciudad de las noches | sin estrellas. Rubén Alfonso, un nombre que comienza | bien en la literatura actual”, Pedro Pablo Pérez | Santiesteban. / “Las novelas de aparente color rosa...”, | Ariel Batres Villagrán. / “Penia y Poros”, Alfonso | Ramírez de Arellano. | | “Un fan de Dios”. Entrevista a Daniel Audoux, cura, por | Entrevistas Guillermo Bravo. / El poeta argentino Juan Pomponio | Castiglione: “Necesito vivir la vida como si fuese un | poema”, entrevista por Rafael Rosado. | | “Jardín umbrío de Ramón del Valle-Inclán”, Miguel Díez | Sala de ensayo R. / “Octavio Paz: un hombre y una obra”, Patricia | Lozano Lucas y Jorge Fernández Gonzalo. / “Joaquín | Torres-García. La búsqueda de lo universal en el arte”, | Elisabet Veliscek. / “El enigma del individuo en la obra | de Víctor Montoya y Mariano Azuela”, Michael Abbott. | | “Sin brotes”, Silvia Hebe Bedini. / “Homo poeticus”, | Letras Cristian Avecillas. / “Winner”, Jorge Castelli. / | “Herida”, Gabriel Rodríguez (textos) y Fulvio Fernández | (fotografías). / “La cuadratura y lo concreto”, Nelson | González Leal. / Poemas de Beatriz Iriart. / “Día de | muertos”, Odilón Moreno Rangel. / Poemas de Ernesto R. | del Valle. / “El árbol, la roca, la serpentina sierpe”, | María Eugenia Sáez. / “Con tus ramas de vidrio”, Adán | Echeverría. / “Nostalgia del bosque”, Arquímedes | González Torres. / “Al borde del estallido” (extractos), | Víctor Parra. | | “Material de derribo”, José Garés Crespo. / “A que te | El regreso cuento dos”, Antonio Castro. | del caracol | Cristina Peri Rossi. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Mención de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.org =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| La voz de Dios. El musicólogo Gregorio Montiel Cupello ofrecerá en Caracas una charla ilustrada, y musicalizada en vivo por el grupo So Sambistas, sobre Milton Nascimento, el famoso cantante brasileño de quien Elis Regina dijo un día: “Si Dios cantase, lo haría con la voz de Milton”. Durante la charla se hará especial referencia a su singular repertorio, del que han salido clásicos que trascendieron las fronteras brasileñas como “María, María”, “Fe cega, faca amolada”, “Nos bailes da vida”, “Coração de estudante”, “Certas canções”, “Raça” o “Portal da cor”. Con esta actividad, Montiel Cupello y Só Sambistas continúan con un acercamiento a Nascimento iniciado en septiembre del año pasado. El encuentro será el próximo 24 de marzo a las 7 de la noche en la sede del Instituto Cultural Brasil Venezuela (quinta Degania; avenida San Felipe entre 1ª y 2ª transversales de La Castellana Alta). http://www.icbv.org.ve Brindis por el futuro. Revista Ojo y @Hoyquehay reunirán en Caracas, el próximo viernes 25 de marzo, a centenares de jóvenes activos-talentosos que sostienen o quieren iniciar proyectos, en la segunda edición de “El Futuro Promete: Brindis por los talentos emergentes”. Distintos talentos en sus diferentes disciplinas se verán las caras ese día, intercambiarán experiencias y generarán su propia base de datos mientras celebran con brindis y música. En 2009 se realizó la primera edición de este evento, en la que participaron más de 600 jóvenes. Algunos de los talentos emergentes que se presentaron ese día, hoy son ya figuras establecidas en su área. En esta segunda edición se contará con la presencia y testimonio del Colectivo Abstractor (música), Proyecto Picta (diseño), George Harris (stand up comedy), Cept (hip hop), Vero Gómez (La Mega), La Clem de La Clem (banda), Naranja Pelada (proyecto universitario), TuDescuentón.com (negocios), Luis Palencia (diseñador gráfico), Linda Meléndez (fotógrafa invitada, de Maracaibo) y Leonardo Ramírez (fotógrafo). La actividad, de entrada libre, será el viernes 25 a partir de las 7 de la noche en el Centro de Arte Los Galpones, en Los Chorros (Caracas). http://www.revistaojo.com Diafragmando en Monagas. Con la participación de reconocidos investigadores de la fotografía de distintos puntos de la geografía venezolana se desarrollará en la ciudad venezolana de Maturín, Monagas, la primera edición de la jornada “Diafragmando: experiencias colectivas, experiencias vividas”, el próximo sábado 26 de marzo en la Biblioteca Pública Central Dr. Julián Padrón del Complejo Cultural de Maturín. El evento es organizado por Fundafoto Monagas y tiene el propósito de propiciar un primer acercamiento a algunas experiencias, individuales y colectivas en materia fotográfica, desarrolladas en Venezuela. La agenda de la jornada es muy variada y reunirá a reconocidos investigadores venezolanos, algunos con trayectoria académica, quienes aclararán las principales dudas del colectivo y ahondarán en el estudio de la imagen. Entre los invitados figuran el licenciado Álvaro Silva, coordinador del taller de Producción Gráfica y Audiovisual de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad del Zulia (LUZ); Luis Duarte, coordinador nacional del Proyecto Ciudad Compartida; Ramón Grandal y Gilda Pérez, fundadores y miembros de Enphoco Photo Agency; el fotógrafo monaguense Oscar Martínez, y la investigadora Kari Luchony, además de una videoconferencia desde Panamá con el fotógrafo venezolano Aaron Sosa. Los interesados en inscribirse en la jornada deben contactar al equipo organizador mediante el número telefónico (0424) 9395824, a través del perfil de Fundafoto Monagas en Facebook o escribiendo a la dirección electrónica fundafotomonagas@gmail.com. La inscripción tiene un costo de 250 bolívares. http://www.facebook.com/profile.php?id=100000810211985 Filven fantástica. El próximo domingo 27 de marzo, entre 2 y 4 de la tarde, se realizará en Caracas el Encuentro de Literatura Fantástica de la VII Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven 2011, evento en el que participarán los escritores venezolanos Jorge De Abreu (http://www.letralia.com/firmas/deabreujorge.htm), Jorge Gómez Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/gomezjimenezjorge.htm), Ronald Delgado, Gabriel Jiménez Emán (http://www.letralia.com/firmas/jimenezemangabriel.htm), Neguel Machado y Eloi Yagüe, con la presencia del laureado escritor cubano José Miguel Sánchez (Yoss) en calidad de invitado especial. En la primera parte del encuentro se celebrará el foro “Aspectos que distinguen a la ciencia ficción, la visión de los autores”, en el que, con la moderación de la escritora Susana Sussmann (http://www.letralia.com/firmas/sussmannsusana.htm), del portal Los Forjadores (http://forjadores.net), los autores dialogarán sobre los personajes no humanos y el lenguaje en la ciencia ficción. Posteriormente, se realizará la presentación de los libros La macagua silbadora, de Neguel Machado, a cargo de Deisa Tremarias, y Cuando amas debes partir, de Eloi Yagüe, a cargo de Gabriel Jiménez-Emán. También será presentado el número 1 de la revista Tlön, con la participación de Yoss y Susana Sussmann. La actividad se realizará a partir de las 2 de la tarde el domingo 27 en la sala Librerías del Sur del Teatro Teresa Carreño, en Caracas. Escribiendo en micro. La escritora colombiana María Paz Ruiz (http://www.letralia.com/firmas/ruizmariapaz.htm) dictará en La Piscifactoría, en Madrid, del lunes 28 al miércoles 30 de marzo, un seminario de microrrelato que proveerá de las herramientas propias de la narrativa hiperbreve. La capacidad creativa y el sentido crítico de los alumnos serán estimulados por ejercicios prácticos. Las sesiones serán participativas y el nivel del taller se adaptará a las distintas necesidades de cada alumno, pues se atiende a su proceso literario como algo personal, y en crecimiento. Al finalizar el taller el alumno estará en capacidad de elaborar piezas de microficción propias. El taller, que tiene un costo de 70 euros, se realizará en sesiones de dos horas entre las 18 y las 20. Ruiz (Bogotá, 1978), quien reside en España desde el año 2000, es periodista de la Universidad de Navarra, máster en estudios literarios y doctorada en creatividad aplicada. Inició su carrera como novelista con Memorias de soledad, que resultó finalista del Premio Joven UCM en 2010. Sus microrrelatos aparecen publicados en Letralia, el periódico El Espectador de Colombia, Palabra Abierta, suplemento cultural del diario Hispanic L.A de Estados Unidos, y en el periódico universitario Tribuna Complutense. Es autora del blog de microrrelatos Diario de una cronopia (http://lacomunidad.elpais.com/historias-de-una-cronopia) y acaba de obtener el premio Encarna León con el relato “La hija del Caribe”. Ha sido invitada a formar parte de la antología del microrrelato que publicará en 2011 la editorial Páginas de Espuma, a cargo de Fernando Valls. depresión http://lapiscifactoria.wordpress.com/seminarios/seminario-de-microrrelato Viajes con letras. La asociación Autores Venezolanos abre su programación de 2011 con una lectura literaria enfocada en la relación entre las letras y los viajes. El evento, llamado “Literatura para viajar”, contará con la participación de las escritoras venezolanas Gisela Cappellin, Kira Kariakin, Isabel Cecilia González, Ana María Velázquez y Astrid Lander, quienes acompañadas por el poeta Joaquín Marta Sosa leerán crónicas y poemas viajeros que conducen, más allá de los parajes recorridos —Roraima, Nepal, África, Cadaqués, India, Nueva York y Sevilla—, a la interiorización anímica. La actividad se realizará el jueves 7 de abril a partir de las 6:30 de la tarde en la Sala Cabrujas del Centro Cultural Chacao, en la 3ª Avenida de Los Palos Grandes, en Caracas. http://autoresvenezolanos.blogspot.com Escribiendo telenovelas. La escritora Mharía Vázquez Benarroch (http://www.letralia.com/firmas/vazquezbenarrochmharia.htm) iniciará el próximo 28 de abril su taller “¿Cómo se escribe una telenovela?”, en el que proveerá de herramientas de escritura para la creación de guiones, telenovelas y miniseries, desde los primeros pasos, cómo se diseña y cuáles son las estructuras de las tramas, hasta integrar un proyecto, que puede ser presentado a cualquier televisora nacional o internacional. El taller está dirigido especialmente a personas creativas, estudiantes de comunicación social, arte o letras, y especialistas en cine y televisión. Vázquez Benarroch tiene una vasta experiencia en el área, tras haber trabajado por más de dos décadas escribiendo telenovelas venezolanas hoy consideradas clásicas, con autores de la talla de Julio César Mármol, José Ignacio Cabrujas, Kiko Olivieri y Luis Colmenares. Actualmente escribe guiones para televisoras latinoamericanas. El taller será dictado en seis sesiones, los jueves de 5 de la tarde a 8 de la noche, además de diez horas de asesoría a través de Internet. Las clases presenciales serán en La Casa Azul de Campo Claro, en La Carlota (Caracas). http://imagomundi.net.ve ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Carlos Fuentes apadrina libro de artistas con síndrome de Down El escritor mexicano Carlos Fuentes asistió el pasado 8 de marzo a la presentación del libro Escuela Mexicana de Arte Down, que reúne la obra de 29 artistas de esta escuela y que es el primer libro de arte en el mundo que difunde el talento, las propuestas estéticas y la sensibilidad de creadores que nacieron con esta alteración genética. En la presentación, que se realizó en la sala de espectáculos del Palacio de Bellas Artes, el autor de La región más transparente, quien escribió el prólogo del libro, recordó que en México millones de jóvenes no reciben educación o interrumpen su proceso de educación continua debido a la pobreza. En este contexto, afirmó, “la Escuela Mexicana de Arte Down enriquece constantemente el proceso educativo del país”. Ésta “es parte del desarrollo educativo de la nación”. El novelista mexicano definió a la educación como “un proceso ininterrumpido de adquisición de conocimientos y sobre todo de liberación de actitudes. La educación asegura la continuidad de la memoria, la razón, la comunicación y la imaginación como lo hace la Fundación Langdon Down”, señaló el autor de Aura. “Veo estas obras y mi mayor satisfacción es entender lo que no sé de mí mismo ni de los demás”. Estas pinturas “nos permiten conocernos mejor a nosotros mismos y a ustedes (los artistas) que aumentan las posibilidades del porvenir y nos dicen que no habrá más futuro que no los tome en cuenta. No sólo crean arte, crean reconocimiento, amor y esperanza”, añadió el escritor. Durante la presentación de Escuela Mexicana de Arte Down, el artista Rafael Cauduro, la canciller Patricia Espinosa y la fundadora de John Langdon Down, Sylvia García-Escamilla, hablaron de este libro de gran formato editado por GM Editores e integrado por 360 páginas y 180 ilustraciones. En la ceremonia, el muralista mexicano Rafael Cauduro habló de su experiencia con Juliana, su hija de 13 años que nació con síndrome de Down, y de la importancia de la Escuela Mexicana de Arte Down, en la que se “promueven juicios y no prejuicios” en torno al arte. En la presentación de Escuela Mexicana de Arte Down, la canciller Patricia Espinosa calificó el trabajo de los 29 artistas como “una obra excepcional en múltiples sentidos”. Agregó que la obra de estos creadores que “nos aportan su luz, que iluminan nuestro camino y que nos abren las puertas de una realidad alterna”, debía propiciar una reflexión personal entre los asistentes. La presencia internacional de las pinturas, grabados y litografías de los alumnos de la Escuela de Arte Down forma parte del programa cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México e incluye las exposiciones “Colores del alma” y “Colores del viento”, presentadas en museos y galerías de 38 ciudades de América, Europa y Asia. En 1972, Sylvia García-Escamilla creó la Fundación John Langdon Down luego de que su hijo Eduardo, quien nació con síndrome de Down, muriera a los cinco años en un trágico accidente automovilístico. Durante el evento de presentación del libro, la fundadora de esta asociación civil aseguró que esta alteración genética ocurre, aproximadamente, en uno de cada 700 nacimientos, pero también recordó que su origen “no está relacionado con la nacionalidad ni con la condición social”. Añadió que las personas con síndrome de Down, la causa más común de discapacidad intelectual, “tienen derecho a vivir en plenitud, a expresarse y a ser felices”. A lo largo de casi 40 años, la fundación John Langdon Down se ha dedicado a la atención educativa, médica y psicológica de niños, adolescentes y adultos que nacieron con esta alteración genética ocasionada por la presencia de un cromosoma extra en el par 21. En la realización de Escuela Mexicana de Arte Down, además del escritor Carlos Fuentes, del muralista Rafael Cauduro y de la presidenta de John Langdon Down, Sylvia García-Escamilla, colaboraron Julio Frenk Mora, Luis Alfonso de Alba y los investigadores Louise Arbour, Siegfried M. Pueschel, David Braddock, Laura Haffer y Horace Mann. Afuera de la sala de espectáculos del Palacio de Bellas Artes fueron exhibidas algunas de las obras de estos destacados artistas mexicanos. Fuente: El Universal *** Galardonada en España novela de la venezolana María Iholanda Rondón La novela Usted me tiene que atender, de la escritora venezolana María Iholanda Rondón de Cárdenas (http://www.letralia.com/firmas/rondondecardenasmariaiholanda.htm), obtuvo el Premio Princesa Galiana de Narrativa Femenina en su novena edición, cuya ceremonia de entrega se celebró el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo. El certamen establece un primer premio de 3.000 euros a la novela premiada así como la primera edición de 25.000 ejemplares de la misma, a cargo de la Fundación Caja Castilla La Mancha, mientras que el segundo premio, específico para mujeres noveles, está dotado con 1.500 euros y la edición de la novela por parte del Ayuntamiento de Toledo. En esta edición el accésit recayó sobre la obra Las viudas de Antequera, de Cristina Sánchez Tallafigo. Rondón de Cárdenas (Mérida, 1968) es abogada y tiene una maestría en ciencias políticas, ambos grados obtenidos en la Universidad de Los Andes (ULA). Docente universitaria, ha desarrollado actividades en diversas bibliotecas de Venezuela. Textos suyos han aparecido en el suplemento literario Pliegosuelto del periódico El Universitario, en Mérida, así como en el órgano divulgativo de la Academia de Mérida. Ha publicado Como yo te he querido (poesía, 1996), Un gramófono al final de una guerra (novela, 2003) —cuya edición digital (http://www.letralia.com/ed_let/gramofono) fue publicada en 2004 por Editorial Letralia—, Dos cuentos (cuentos, 2006) y Volver a Escuque (novela, 2009). Su poemario Veinte cantos de amor y de dolor obtuvo en 1992 el primer premio del 4º Concurso Anual de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la ULA. Fuente: Ayuntamiento de Toledo *** Austria concede Premio de Literatura Europea al español Javier Marías El escritor español Javier Marías es el ganador del Premio Estatal Austríaco de Literatura Europea 2011 por el conjunto de su obra, de una destacada “narrativa de auténtica dimensión europea”, informó el ministerio de Educación, Arte y Cultura de Austria el pasado 9 de marzo. En un comunicado, el ministerio recuerda que el galardón está dotado de 25.000 euros (34.700 dólares) y es otorgado anualmente desde 1965 a un autor europeo por la totalidad de su obra. Según la nota, el jurado ha premiado a Marías “por una obra narrativa de auténtica dimensión europea, donde combina la reflexión sobre los abismos de la naturaleza humana con el pensamiento sobre la moral, la historia y la política”. “Sus híbridas construcciones novelísticas son al mismo tiempo epopeyas metafísicas y sondeos profundos; análisis de la maldad, la crueldad del ser humano y su libertad. Siempre en el contexto de la historia europea”, continúa la argumentación del jurado, integrado por Lucas Cejpek, Manfred Chobot, Benedikt Föger, Brigitte Hofer y Sigrid Löffler. La ministra austríaca de Educación, Arte y Cultura, Claudia Schmied, entregará el premio al autor de Corazón tan blanco en una ceremonia que tendrá lugar el próximo 30 de julio en el Centro Stefan Zweig de la ciudad de Salzburgo. “Con Javier Marías tenemos un premiado realmente ideal: un literato que escribe desde el centro de la historia europea del siglo XX. Su obra es un continente propio en el mapa de la literatura europea de vanguardia”, señaló Schmied. Nacido en 1951 en Madrid, Javier Marías Franco es uno de los escritores españoles más reconocidos internacionalmente y ha recibido numerosos premios. Fue elegido académico de la lengua para la vacante del lingüista Fernando Lázaro Carreter (sillón “R”) el 29 de junio de 2006 y leyó su discurso de ingresó el 27 de abril de 2008. El novelista, ensayista y traductor es miembro del Oxford Companion to English Literature desde 2000 y del Consejo Ejecutivo del Parlamento Internacional de Escritores desde 2001. Elogiado por la crítica, en 2009 publicó en un solo volumen Tu rostro mañana, su obra cumbre, traducida a más de treinta idiomas, que reúne la trilogía iniciada en 2002 con Fiebre y lanza, continuada en 2004 con Baile y sueño y finalizada en 2007 con Veneno y sombra y adiós. El galardón ha sido recibido antes por autores como Paul Nizon, Jorge Semprún, A.L. Kennedy, Agota Kristof, Per Olov Enquista, Vaclav Havel, Eugène Ionesco, Italo Calvino, Pavel Kohout, Simone de Beauvoir, Friedrich Dürrenmatt, Christa Wolf, Stanislav Lem, Antonio Lobo Antunes o Umberto Eco. Fuente: EFE *** Venezuela anunció composición de jurados de sus premios internacionales Seis escritores foráneos y tres venezolanos escogerán a los ganadores de los premios internacionales de Novela Rómulo Gallegos, de Ensayo Mariano Picón Salas y de Poesía Víctor Valera Mora. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve) anunció la composición de los jurados que decidirán en sus tres justas literarias más importantes, los premios internacionales de Novela Rómulo Gallegos, de Ensayo Mariano Picón Salas y de Poesía Víctor Valera Mora. El Premio Rómulo Gallegos, cuyo plazo de recepción ha sido extendido hasta el próximo 31 de marzo, será decidido por la mexicana Carmen Boullosa, el venezolano Freddy Castillo Castellanos y el colombiano William Ospina, ganador de la pasada edición por El país de la canela. Abierto a novelas publicadas en 2009 y 2010, el certamen está dotado con 260.000 bolívares y la publicación de la obra ganadora en una edición que circulará sólo en Venezuela. El fallo se dará a conocer en rueda de prensa el próximo 2 de junio. Asimismo, el galardón será otorgado el 2 de agosto, fecha conmemorativa del natalicio de Rómulo Gallegos, en la sede del Celarg. Uno de los más prestigiosos premios literarios de habla hispana, el premio se concede cada dos años, y fue creado en 1967 con la finalidad de perpetuar y honrar la obra del eminente novelista venezolano Rómulo Gallegos, además de estimular la actividad creadora de los escritores de habla castellana. Poeta, novelista, guionista y dramaturga, Boullosa forma parte de la generación sin nombre que se agrupó alrededor del Taller Martín Pescador. Hizo estudios de lengua y literatura hispánica en la Universidad Iberoamericana y en la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabajó como redactora del Diccionario del español de México en El Colegio de México. En 2008 obtuvo el Premio Café Gijón de novela por El complot de los románticos. Ospina es poeta, ensayista y novelista. Fue redactor en la edición dominical de diario La Prensa de Bogotá, escribió ensayos sobre Lord Byron, Charles Dickens, Emily Dickinson, Las mil y una noches, literatura árabe y las brujas de Macbeth, entre otros temas. Actualmente escribe una columna semanal en el diario El Espectador y este año publicará su tercera novela, La serpiente sin ojos. Castillo Castellanos es abogado egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Hizo estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, en España. Es doctor en derecho penal y en filosofía del derecho con mención sobresaliente. Es rector-fundador de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (Uney). En el plano internacional es miembro del Comité Jurídico Interamericano de la OEA, con sede en Brasil. El jurado del V Premio Internacional de Ensayo Mariano Picón Salas —cuyo plazo de recepción cerró el pasado 10 de diciembre— ha quedado compuesto por la ganadora de la cuarta edición, la escritora venezolana Mariana Libertad Suárez, el profesor-investigador mexicano Héctor Díaz-Polanco y el profesor e investigador argentino Pablo Gentili, quienes se reunirán en Caracas para dar su fallo en acto público el próximo 19 de agosto, otorgando al trabajo ganador un premio de 20.000 dólares o su equivalente en moneda nacional y la publicación de la obra. El galardón será entregado el 19 de octubre de 2011. El premio tiene el propósito de honrar la obra y el pensamiento del ilustre escritor venezolano Mariano Picón Salas, así como de estimular la actividad creadora de los ensayistas en lengua castellana. Participan noventa y ocho obras inéditas (http://bit.ly/flch09) sobre tema libre escritas en lengua castellana. Ganadora de la anterior edición del premio con Sin cadenas ni misterios: Representaciones y autorepresentaciones de la intelectual venezolana (1936-1948), Suárez nació en Caracas, es diplomada en estudios postdoctorales de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Central de Venezuela y doctora en filología hispánica de la Universidad Complutense de Madrid. Se desempeña como profesora del Departamento de Literatura de la Universidad Simón Bolívar (USB). El mexicano Díaz-Polanco es antropólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y doctor en sociología por El Colegio de México (Colmex). Actualmente es profesor-investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas). En 2006 obtuvo el Premio Internacional de Ensayo de Siglo Veintiuno Editores, la Unam y la Universidad de Sinaloa, y en 2008 recibió el Premio de Ensayo Casa de las Américas “Ezequiel Martínez Estrada”. Sus obras más recientes son El laberinto de la identidad (Unam, 2006) y Elogio de la diversidad: globalización, multiculturalismo y etnofagia (Siglo XXI Editores, 2ª edición, 2007). Gentili es licenciado en ciencias de la educación por la Universidad de Buenos Aires (UBA), máster en ciencias sociales con mención en educación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-Programa Argentina) y doctor en educación por la UBA. Es profesor regular en la Universidad del Estado de Río de Janeiro y reside en Brasil desde 1998. Allí es coordinador del Observatorio Latinoamericano de Políticas Educacionales (Olped), dependiente de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. En cuanto al Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora, que este año celebra su tercera edición, su veredicto será anunciado el 15 de julio por un jurado compuesto por el alemán Tobías Burghardt, la venezolana Judit Gerendas (http://www.letralia.com/firmas/gerendaskissjudit.htm) y el colombiano Jotamario Arbeláez, ganador de la edición anterior con Paños menores. Concebido para reconocer la creación poética actual, fortalecer vínculos culturales en el escenario internacional y rendir homenaje a la memoria del poeta venezolano Víctor Valera Mora, el premio mantiene en competencia ciento doce obras (http://bit.ly/gTYqdf) publicadas en primera edición en 2008 y 2009. El plazo para la admisión de obras participantes cerró el 31 de diciembre de 2010. La entrega se celebrará en acto público el 15 de septiembre. El premio está dotado de diploma y la cantidad de 100.000 dólares o su equivalente en moneda nacional. Burghardt (http://www.tobiasburghardt.net) nació en Essen-Werden en 1961, y después de varios años en Bolivia y Argentina, reside en Stuttgart, Alemania. Es poeta, ensayista, antólogo, periodista cultural y editor. Dirigió la revista de ensayo y poesía Delta (1987-1991), dedicada a las letras latinoamericanas e ibéricas. Desde 1989 dirige la editorial Edition Delta. Escribe para los periódicos Stuttgarter Zeitung (Alemania) y Neue Zürcher Zeitung (Suiza). Ha publicado en Alemania diversas antologías sobre poesía española (1993), argentina (1995), boliviana (1996), nueva poesía latinoamericana (1996), letras judeolatinoamericanas (1998), nueva poesía colombiana (2001), joven poesía venezolana (2002) y poesía caribeña, cubana y dominicana (2003). Sus poemas han sido traducidos a veintitrés idiomas y han sido publicados en antologías, revistas de poesía y periódicos de diversos países. Húngara de nacimiento —Budapest, 1940—, Gerendas es investigadora, docente, ensayista y narradora. Obtuvo la licenciatura en letras en la UCV y un doctorado en literaturas hispánicas en la Universidad Eötvös Lóránd de Budapest. Ejerció la docencia en la Escuela de Letras de la UCV teniendo además bajo su responsabilidad altos cargos en esa casa de estudios, para la cual trabajó durante 25 años. Ha sido colaboradora en importantes publicaciones literarias para Hispanoamérica. Recibió en 1996 el Premio Anual del Concurso de Cuentos del diario El Nacional con “La escritura femenina”; el Premio Municipal de Literatura en Novela con La balada del bajista, 2007, y le fue otorgada la Orden José María Vargas en su segunda categoría conferida por el Consejo Universitario de la UCV. Ha publicado, entre otros títulos, El fósforo cautivo: literatura latinoamericana y autodeterminación (1992), Aproximaciones a la obra de Miguel Otero Silva (1993) y Volando libremente (2000). Nacido en Cali en 1940, Arbeláez es un poeta autodidacta y antiacadémico y una de las figuras del Nadaísmo, movimiento poético iconoclasta. Su poema contra el claustro, “Santa Librada College”, lo hizo famoso y viajó por el mundo predicando la poesía de su grupo. Fue secretario de Cultura del Departamento de Cundinamarca, cargo con el cual fundó ciento catorce bandas musicales y una sinfónica, apoyó la obra creativa de pintores y editó numerosos libros para la región. Es periodista, profesor universitario, declarado insurgente de los modelos literarios costumbristas impuestos a nivel nacional y regional. Ha ganado el Premio Nacional de Poesía de la Editorial Oveja Negra y la revista Golpe de Dados (1980) con Mi reino por este mundo, el Premio Nacional de Poesía de Colcultura (1995) con La casa de memoria, y el Premio de Poesía del Instituto Distrital de Cultura (1999) con El cuerpo de ella, entre otros reconocimientos. Actualmente es columnista del diario El Tiempo. Fuente: Celarg *** Feltrinelli compra acciones de la cadena de librerías La Central El grupo editorial italiano Feltrinelli, que compró recientemente la editorial española Anagrama, prosigue su implantación en España con la entrada en el accionariado de la cadena catalana de librerías La Central. Según un comunicado emitido el pasado 10 de marzo por la librería barcelonesa, una primera ampliación de capital facilitará que Feltrinelli acceda al 16,74% de la sociedad hasta hacerse con el 43,62% al cabo de cinco años. Las nuevas librerías que se abran en España seguirán llevando el nombre de La Central y estarán gestionadas por su actual equipo directivo. Para La Central, este acuerdo representa “el reto de desplegar nuestro modelo de librería cultural ya consolidado en los cuatro establecimientos de Barcelona y los dos de Madrid. Se trata de aprovechar el prestigio y la experiencia de las librerías Feltrinelli para poder crecer innovando”. Estas nuevas librerías organizarán actividades culturales, además de reforzar el servicio por Internet y tendrán también cafeterías. Carlos Feltrinelli ha asegurado que esta operación permite al grupo editorial exportar por primera vez “la gran experiencia que hemos desarrollado en Italia en la apertura y gestión de librerías”. El grupo Feltrinelli, que cuenta con 104 librerías en su país, en las cuales venden libros, discos, gadgets, filmes e incluso papelería, ha solicitado un crédito de 180 millones de euros a la banca italiana para relanzar un superholding que cuenta con varias ramas: editorial, distribución multimarca, inmobiliaria y cadenas comerciales. El grupo editorial, que en su día fue un referente de la izquierda revolucionaria, ha derivado al negocio multi-retail, con establecimientos abiertos en estaciones y ahora se plantea aumentar la diversificación del negocio con la restauración —ya ha comprado una famosa focacceria italiana— y la construcción, con proyectos inmobiliarios en Milán. El siguiente paso es la expansión internacional, primero en España (empezando por Madrid y Barcelona) y enseguida en Latinoamérica. El holding tiene una cifra de negocios de 470 millones de euros, de los cuales, un 75% procede de los libros, un 65% por librerías y sólo un 35% por su actividad editorial, con un catálogo que incluye a Ken Follet y Antonio Tabucchi. Fuente: La Vanguardia *** Inauguran ciclo “Lecturas de Puerto Malo” en homenaje a Eugenio Montejo En homenaje al poeta venezolano Eugenio Montejo, quien falleció el 5 de junio de 2008, fue inaugurado este 10 de marzo, en la Biblioteca Los Palos Grandes, en Caracas, el ciclo de sesiones “Lecturas de Puerto Malo”, con una primera jornada en la que la profesora, poeta y ensayista Elena Cardona y el Premio Herralde, poeta y articulista Alberto Barrera Tyszka recorrieron la primera parte de El cuaderno de Blas Coll (1981). Organizado por Cultura Chacao (http://www.culturachacao.org), el ciclo continuará semana tras semana, permitiendo a los caraqueños conocer, apreciar y discutir la obra de Eugenio Montejo y de sus heterónimos. “Cada encuentro es una ocasión ideal para escuchar en la voz de otros autores la obra de uno de los poetas venezolanos más relevantes del siglo XX”, aseguraron los organizadores de la iniciativa. El trabajo de Montejo no fue el único revisado en estos círculos de lectura. A las 7 de la noche, la obra del poeta Rafael Cadenas fue abordada a través de su publicación más reciente, Rostros y decires. La publicación es un proyecto fotobiográfico editado por La Cámara Escrita, que cuenta con la diagramación de Álvaro Sotillo y las fotografías de Lisbeth Salas, bajo el patrocinio de Banesco. En esta segunda sesión poética participaron el profesor, poeta y ensayista Rafael Castillo Zapata y la reconocida docente y escritora María Fernanda Palacios, ambos cercanos a la vida y obra del maestro Cadenas. Los encuentros posteriores serán anunciados por Cultura Chacao oportunamente. Fuente: Cultura Chacao *** Vargas Llosa recibió en Monterrey el Premio Alfonso Reyes El escritor peruano-español Mario Vargas Llosa recibió en México el Premio Internacional Alfonso Reyes de manos del gobernador de Monterrey, Rodrigo Medina, durante una ceremonia efectuada el pasado 10 de marzo en el Palacio de Gobierno, en Nuevo León. Antes, el Nobel de Literatura 2010 develó en la Capilla Alfonsina de la Universidad Autónoma de Nuevo León una placa alusiva al galardón. El autor destacó que recibir el reconocimiento que rinde un homenaje a un extraordinario escritor lo incorpora a un grupo de autores admirables, entre los que aparecen Jorge Luis Borges, el Nobel mexicano Octavio Paz, Carlos Fuentes y Alejo Carpentier. Vargas Llosa indicó que Alfonso Reyes asumió su vocación creadora de manera extraordinariamente válida para nuestro tiempo, no como una vocación que lo aislara del mundo y lo sumiera en un universo privado y genial, sino como un puente a través del cual vivió todas las experiencias importantes de su tiempo y las tradujo en literatura, poesía, drama, ensayos y en crónicas “que corrían por toda América Latina y se leían con extraordinaria avidez, por la inteligencia de su pensamiento y por el interés de sus comentarios”. Reyes fue un extraordinario prosista, de una claridad cristalina, llena de belleza y al mismo tiempo madura en ideas; fue un escritor que no vaciló en convertirse en un autor de manuales para llegar al gran público con temas de historia, filosofía, con temas políticos, en esa misma prosa clara que hacía accesible al profano el mundo del especialista, subrayó el galardonado. El Premio Internacional Alfonso Reyes fue creado en 1972, y este año lo otorgaron por primera vez universidades de Monterrey junto al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Sociedad Alfonsina Internacional. Fuentes: La Jornada • Vanguardia *** Colombiana María Paz Ruiz gana el Encarna León de Relatos La escritora colombiana María Paz Ruiz (http://www.letralia.com/firmas/ruizmariapaz.htm) se alzó el pasado 11 de marzo con el X Certamen de Relato Corto “Encarna León”, convocado por la Consejería de Educación y Colectivos Sociales, Viceconsejería de la Mujer de la Ciudad Autónoma de Melilla, en España. La autora nacida en Bogotá en 1978 —y quien reside en Madrid desde 2000— obtiene el premio, dotado con 6.000 euros, con el relato “La hija del Caribe”, que según el jurado “es realismo mágico puro teñido de humor especial que da ternura y una mayor emoción a lo narrado”. Asimismo, “porque es sobrecogedor y reúne una mezcla de voces femeninas que dan intensidad a la narración”, el jurado acordó dar el segundo premio al relato “Marta quiere ser árbol”, del español Manuel Luque Tapia, quien reside en Córdoba y recibirá una dotación de 2.500 euros. Ambos relatos serán publicados en un libro que se presentará el próximo año. El plazo de presentación finalizó el pasado 25 de noviembre y se registraron 631 relatos, provenientes de España y otros 37 países. Entre los requisitos de este concurso se encuentran escribir un texto original de entre ocho y quince folios con temática libre, pero en los que la mujer tenga un papel especial y se dignifique su imagen en la sociedad. En el acto fue bautizado el libro correspondiente a la novena edición, que recoge el relato ganador, “Dos sorbos exactos”, de Gladys Ruiz de Azúa Aracama, junto a “El sastre”, de Janette Becerra, que obtuvo el segundo lugar. Fuente: El Faro Digital *** Falleció el escritor argentino David Viñas El escritor argentino David Viñas, un referente de los círculos intelectuales de Buenos Aires, falleció a los 83 años de edad durante la madrugada de este viernes 11 de marzo, tras el agravamiento de un cuadro infeccioso producto de una neumonía. El escritor deja como legado una prolífica obra como novelista, ensayista y dramaturgo. Una neumonía de base que derivó en una septicemia ameritó que Viñas fuera internado el pasado 22 de febrero en el sanatorio Güemes de la capital argentina, donde finalmente falleció. En los últimos días, el escritor, editor y director de la carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Américo Cristófalo, había anunciado que Viñas se encontraba “en proceso de recuperación”. En esa ocasión, Cristófalo declaró a la prensa de su país que Viñas se encontraba “perfectamente lúcido, y de muy buen humor”, aunque aclaró que “eso no quiere decir que su estado sea óptimo pero está en vías de recuperación”. El editor de la casa Paradiso acababa de publicar uno de los volúmenes de la historia de la literatura argentina dirigido precisamente por Viñas. Nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1927, Viñas fue en 1953, junto a su hermano Ismael Viñas, miembro fundador de la revista literaria Contorno. Doctor en Letras por la Universidad de Rosario, Viñas recibió en 1962 el Premio Nacional de Literatura por su novela Dar la cara, galardón que volvió a recibir en 1971 por su libro Jauría. En 1972 recibió el Premio Nacional de Teatro por su obra Lisandro y al año siguiente ganó el Premio Nacional de la Crítica por la pieza teatral Tupac-Amaru. De militancia marxista y presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires, debió exiliarse en México y España durante la última dictadura militar (1976-1983), régimen durante el cual secuestraron y desaparecieron sus dos hijos, María Adelaida y Lorenzo Ismael. “Fue todo muy terrible, la muerte de los dos hijos, demasiado duro. Cinco meses después de haberme instalado en Europa, recibí una carta de Adelaida, mi esposa, anunciándome que había desaparecido la nena. Y en el 79 me llamó al barrio de El Escorial una mujer a la que yo no conocía, para avisarme que habían asesinado a Lorenzo Ismael. Era una locura, me daba contra la pared”, contó en una entrevista. En 1981, durante su exilio en México, fundó la editorial Tierra del Fuego junto a los también escritores argentinos Pedro Orgambide, Jorge Boccanera, Alberto Ádelach y Humberto Costantini. Entre 1973 y 1983 dio clases de literatura en California, Berlín y Dinamarca. Con el fin de la dictadura, regresó a Argentina en 1984 y ese mismo año fue nombrado titular de la Cátedra de Literatura Argentina de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, casa de estudios que en 1998 le convirtió en “profesor emérito”. En 1991 rechazó la beca Guggenheim, dotada con 25.000 dólares, como un “homenaje” a sus hijos asesinados por la dictadura. “Resolví tirar 25 mil dólares por la ventana. Y si me apurás un poco, fue un homenaje a mis hijos. Me costó 25 mil dólares”, justificó el escritor. Sus semblanzas lo pintan como un hombre crítico y jugado políticamente desde su pluma, como un habitué de los cafés porteños y un formador de intelectuales desde el ámbito catedrático. Fuentes: Minuto Uno • Télam *** Crean fundación para difundir la obra de Miguel Delibes En Alcobendas fue colocada la primera piedra de la Universidad Popular Miguel Delibes, que se prevé entre en funcionamiento en 2013. La Fundación Miguel Delibes ha quedado constituida el pasado 12 de marzo en Valladolid al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del escritor y académico, según informaron familiares del autor de El camino. La institución tiene como fines recopilar y custodiar el legado cultural del escritor, estudiar y difundir su figura y su obra, y fomentar y apoyar estudios sobre los temas que han sido constantes en su biografía y su obra literaria. “El día 12 de marzo de 2011, primer aniversario de la muerte del escritor, por voluntad y a propuesta de sus siete hijos, se ha constituido en Valladolid, ante el notario Ignacio Cuadrado Zuloaga, la fundación que lleva su nombre”, se lee en una nota. Además de los siete hermanos Delibes de Castro y de Emilio de Palacios Caro, patrono secretario, que tendrán la consideración de patronos vitalicios, formarán parte del patronato otras personas y entidades. Se cita a Fernando Tejerina García, a la Junta de Castilla y León, Ayuntamiento de Valladolid, Diputación de Valladolid, Universidad de Valladolid a través de la Cátedra Miguel Delibes, Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, Construcciones y Obras Llorente, S.A, Fundación Iberdrola, El Norte de Castilla, S.A. y Editorial Destino, S.A. Ejercerá la presidencia de la Fundación Elisa Delibes de Castro, hija del escritor, y la secretaría recaerá sobre Emilio de Palacios, en tanto que la presidencia de honor corresponderá al presidente de la Junta de Castilla y León, que junto al alcalde de Valladolid tendrán la consideración de patronos de honor. Para el cumplimiento de sus fines, la Fundación Miguel Delibes aspira a constituir una Biblioteca Delibes que recoja sus manuscritos, su obra en todos los idiomas y sus libros personales, así como la bibliografía generada en torno a su literatura y a su figura. Asimismo, se creará una filmoteca con cuanto se ha convertido en imagen basado en Delibes o su obra. Entre las actividades programadas por la fundación se cuenta también la custodia y conservación de objetos personales del escritor, tales como premios, muebles, cuadros, colecciones particulares, y otros, con voluntad de que puedan ser expuestas y conocidas por la sociedad en muestras temporales o permanentes. Asimismo, la fundación promoverá y apoyará la investigación en torno a la obra del escritor en sus diferentes ámbitos (narrativa, pensamiento, periodismo), poniendo de relieve su influencia en la lengua, la literatura y la prensa, y publicará y propiciará la edición de trabajos relacionados con el tema. Es intención de la fundación fomentar los valores que Delibes hizo suyos y defendió (humanismo cristiano, libertad, justicia social, solidaridad, periodismo responsable, conservación de la naturaleza, caza y pesca respetuosas con el ambiente, defensa del mundo rural, etc.). En tanto se consigue una sede definitiva para la fundación, aspecto en el que está muy involucrado el Ayuntamiento de Valladolid, la sede provisional se establece en el domicilio vallisoletano del escritor, calle Dos de Mayo, nº 10, 8º dcha. Como primer paso en su andadura, la Fundación Miguel Delibes “desea agradecer a toda la sociedad las múltiples manifestaciones de cariño y homenaje a la figura y obra del escritor que, en muy distintas formas, se han prodigado en toda España, y también fuera de ella, en los últimos doce meses”, según el comunicado. Asimismo, el viernes 18 fue colocada en Alcobendas la primera piedra de la Universidad Popular “Miguel Delibes”, edificio que hará posible la ampliación de los servicios que en la actualidad ofrece la Universidad Popular de Alcobendas. En el nuevo edificio habrá espacios para otros usos educativos y culturales, como exposiciones, cursos monográficos de actualidad con seminarios, jornadas y conferencias de expertos en distintas disciplinas, y también albergará la sede de la concejalía del Distrito Norte. En su sesión del 25 de marzo de 2010, el Ayuntamiento aprobó por unanimidad una moción presentada por el Grupo Popular por la que se comprometía “a designar con el nombre del escritor Miguel Delibes a un lugar o edificio público de nuestro municipio de la relevancia apropiada, acorde a la indudable importancia de la gran obra del escritor castellano”. A la colocación de la primera piedra han asistido familiares del escritor. Su hijo Juan Delibes ha destacado que la familia se siente muy orgullosa de que hayan dado el nombre de su padre a una universidad, “algunos centros docentes se han bautizado con el nombre de Miguel Delibes, pero han sido centros de educación primaria o secundaria, pero no de nivel universitario como es el caso”. Según el alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa, “la Universidad Popular ha cumplido durante muchos años un papel muy importante en el aprendizaje de muchos vecinos que hoy lo son de Alcobendas y que, como Daniel el mochuelo, vinieron en su día a buscar fortuna y aprovecharon la estancia en Alcobendas para fortalecer sus conocimientos”. “La Universidad Popular merecía un impulso, una nueva fase”, continuó el alcalde, “y en este caso se han unido varios aspectos: el proyecto, el nombre y la intención de todos de hacerla muy importante, que van a hacer de esta universidad un auténtico referente educativo y cultural. Por lo tanto, cualquier Daniel el mochuelo que quiera venir a Alcobendas, que pase por la Universidad Popular, que va a encontrar, seguro, distintas alternativas para continuar aumentando su aprendizaje, sus oportunidades en la vida y su desarrollo personal”. En la urna, además de depositarse, como es habitual en las primeras piedras, los diarios del día, monedas de curso y otros recuerdos de la fecha, se ha depositado el decreto por el que el Ayuntamiento da el nombre de Miguel Delibes a la universidad, y un libro del escritor que aportó su hija Camino. Además la urna no será enterrada, sino que se colocará en el hall del edificio para ser contemplado por todos los que a él acudan. La nueva Universidad Popular se va a construir en una parcela de 6.000 metros cuadrados en Fuente Lucha. Se trata de un edificio de autor, diseñado por Rafael de la Hoz Arquitectos, que han optado por el vidrio, el hormigón blanco y el acero lacado en negro como materiales para hacer de la Universidad Popular Miguel Delibes un edificio transparente, cómodo en su uso y fácil de transitar. Salas de exposiciones, aulas de formación e informática, talleres, laboratorio y salas polivalentes son algunos de los espacios de que dispondrá el edificio de 4.500 metros cuadrados. Su construcción cuenta con un presupuesto estimado de cinco millones de euros y está previsto que entre en funcionamiento en 2013. Fuentes: Crónica Norte • EFE *** Realizan homenaje póstumo a Carlos Monsiváis El Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México abrió sus puertas el pasado sábado 12 de marzo a una ceremonia protocolaria en la que se reconoció al escritor y cronista Carlos Monsiváis (1938-2010), con la entrega de la Medalla al Mérito post-mortem, por su contribución al rescate y dignificación del Centro Histórico. Durante el acto, celebrado en el marco del 27º Festival de México, se ofreció un concierto con el reconocido pianista Leslie Howard, acompañado por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM), bajo la batuta del director huésped José Luis Castillo. La medalla que se entregó a la señora Beatriz Sánchez Monsiváis, prima del artista mexicano, conmovió al público ante la combinación de una majestuosa interpretación y la reminiscencia de uno de los personajes más emblemáticos de México: Monsiváis. En su recital, la OFCM ofreció un programa conformado por las piezas: “Blumine”, de Gustav Mahler; el “Concierto para piano y orquesta Nº 2”, de Franz Liszt, y la “Sinfonía Nº 1, El Titán”, de Gustav Mahler. Desde 1998, el Festival de México ha entregado anualmente esta Medalla al Mérito con el propósito de hacer un reconocimiento público a aquellas personas o instituciones cuya trayectoria y acciones hayan contribuido al rescate, impulso y dignificación del Centro Histórico de la Ciudad de México. En su momento, Gerardo Estrada, director del citado festival, mencionó que “la memoria de las ciudades la constituyen no sólo su paisaje, calles y plazas; su arquitectura y los sucesos que ahí tuvieron lugar, sino también ciertos personajes que se vuelven parte de ese panorama y cuya presencia en ciertos momentos es un elemento indispensable”. De ahí que Carlos Monsiváis forme parte obligada del acontecer cotidiano de la vida de la capital mexicana. Cabe señalar que en el marco de la edición Nº 15 del entonces Festival de México en el Centro Histórico, la Medalla al Mérito fue entregada por vez primera a José E. Iturriaga y a Manuel Espinosa Iglesias en 1998. A partir de ese año la han recibido otras personalidades, entre ellas, Guillermo Tovar y de Teresa, Conchita Bueno Bretón, Alfredo Harp Helú, Roberto Hernández, Jacobo Zabludovsky y Ángeles González Gamio, entre otros. Fuente: Notimex *** A los 82 años muere el compositor venezolano Ítalo Pizzolante La madrugada del pasado sábado 12 de marzo falleció en Valencia el conocido compositor, músico y poeta venezolano Ítalo Pizzolante, nacido en Puerto Cabello el 2 de diciembre de 1928 y autor de temas inmortales como “Motivos” o “Mi Puerto Cabello”. El artista estuvo casado con Nelly Negrón. Su vocación musical comenzó en el hogar, durante reuniones familiares, siguiendo las inclinaciones musicales de su padre. Ganó su primer premio en el Primer Concurso de Música de Venezuela de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con la canción “Provincianita”. En 1992 representó a Venezuela en el festival de bolero en La Habana, Cuba, obteniendo el primer lugar. Probablemente su más conocida canción sea “Motivos”, que ha sido interpretada por La Rondalla Venezolana, Los Panchos, Chucho Avellanet, Armando Manzanero, Alfredo Sadel, Vicente Fernández y Luis Miguel, entre otros artistas. Esta canción fue compuesta el 1 de diciembre de 1965 para dedicarla a sus amigos en una fiesta. “Mi Puerto Cabello”, la canción que Pizzolante dedicara a su ciudad nativa, fue interpretada en la década de los sesenta por Felipe Pirela y la Billo’s Caracas Boys. El 17 de julio de 1998 fue declarada como himno oficial de la ciudad de Puerto Cabello. Recibió varios premios de instituciones gubernamentales como privadas, incluso el de Caballero de la República Italiana. Otros reconocimientos incluyen los premios Andrés Bello Mérito al Trabajo en segunda clase, Mérito Naval en segunda clase II, Francisco de Miranda en primera clase, Diego de Losada en primera Clase I, Sol de Carabobo, y en la ciudad de Puerto Cabello los premios, Bartolomé Salom, Comandante en Jefe Juan José Flores y la cinta Toma de Puerto Cabello. Además, fue creada la orden Ítalo Pizzolante en la Escuela de Ingeniería de Puerto Cabello, y recibió homenajes en Valencia, Caracas, San Felipe, Barquisimeto, Valera, San Cristóbal, Maracaibo, Calabozo, Guarenas y Cumaná. El gobernador de Carabobo, Henrique Fernando Salas, anunció un duelo de tres días por la desaparición física del artista, y declaró que los Festivales del Mar —que se realizarán entre abril y mayo— serán en homenaje a Pizzolante. El mandatario regional expresó que “le he pedido a la directiva de la Fundación Festivales del Cabriales que los próximos Festivales del Mar lleven el nombre de Ítalo Pizzolante, y que la programación sea organizada para recordar su obra”. El evento incluirá una serie de conciertos como una alternativa cultural al público costero, que cada año asiste a estas jornadas musicales que organiza el gobierno de Carabobo. Salas insistió en la importancia de mantener viva la obra del compositor fallecido, porque sus creaciones tuvieron un reconocimiento internacional. Fuente: El Carabobeño *** Fallece el escritor paraguayo Félix de Guarania En la madrugada del pasado lunes 14 de marzo se produjo el deceso del gran poeta y escritor paraguayo Félix Giménez Gómez, más conocido como don Félix de Guarania, quien expiró a los 86 años de edad. El mismo ya venía sufriendo una enfermedad que lo tenía postrado desde hace varias semanas, y que finalmente no pudo superar. Diana Garay, nieta del renombrado autor, confirmó el fallecimiento de quien en vida fuera un incansable trabajador de la cultura paraguaya. “Ahora les estamos esperando a los médicos; descansó, ya sufrió, estaba enfermo y luchó demasiado”, expresó. El deceso se produjo a la 1:30 de este lunes en su casa. Don Félix, que padecía diabetes, fue condecorado con la Orden Nacional del Mérito, en grado de “Gran Cruz”, por su incansable trabajo en favor de la cultura de su país. Era destacado como un incansable promotor de la segunda lengua de su país y escribió decenas de obras en ambos idiomas, la mayoría de ellas relacionadas con la cultura autóctona. Desde 1944 padeció de persecuciones políticas debido a su militancia en el Partido Comunista, lo que le obligó a vivir en Argentina, Cuba y Rusia durante la mayor parte de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89). “La muerte de Félix de Guarania deja un vacío enorme en la labor cultural de contenido y sentido popular, y en el enriquecimiento y divulgación de nuestro idioma guaraní”, expresaron desde el Partido Comunista a través de un comunicado. “Nos dejó Félix de Guarania, pero queda su legado cultural de enorme valor nacional y popular”. Fue varias veces distinguido por su contribución a la cultura guaraní y en ese afán tradujo obras clásicas de la literatura, entre ellas la Biblia, El capital, de Carlos Marx; las Fábulas de Esopo, los Versos sencillos, de José Martí, además de obras de García Lorca y Gustavo Adolfo Bécquer; Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez; Martín Fierro, de José Hernández, y Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes, ésta última en 2009. “¿Por qué don Quijote no iba a cabalgar por los campos y selvas de Paraguay?, si cabalgó por todo el mundo”, dijo De Guarania sobre su traducción de la obra cumbre de Cervantes presentada el 22 de abril de 2009 (http://www.letralia.com/209/0422quijiote.htm). “¿Acaso el guaraní es una lengua incapaz de traducir los pensamientos, las concepciones, las emociones de un hombre que ahora es inmortal, Miguel de Cervantes?”. Apenas conocido su deceso, el jefe de Estado, Fernando Lugo, que se encontraba en Taiwán en visita oficial, instruyó a las autoridades culturales a acompañar las pompas fúnebres, aunque afirmó que “todos los honores nunca serán suficientes” para homenajear la vida y la obra del fallecido intelectual. Fuentes: ABC Digital • EFE • Prensa Latina *** Analizan en Santiago incidencia de nuevos medios sobre la literatura Ante el embate de los nuevos medios tecnológicos, dígase blog, Twitter, Facebook, los SMS y el correo electrónico, el escritor español Álvaro Pombo sólo ve oportunidades. Con los mensajes SMS escribe haikús, en Twitter se exige contundencia en 140 caracteres, el correo le ha devuelto al género la correspondencia y el blog le da la posibilidad de tener un diario hasta del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Durante el encuentro titulado “Literatura y nuevos medios”, realizado en Santiago de Chile este 14 de marzo antes de la entrega del IV Premio Iberoamericano Planeta-Casamérica 2011 —que recayó sobre el escritor chileno Antonio Skármeta por Los días del arcoíris—, el miembro de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) aseguró que sabe que la función fundamental de estos nuevos medios es tener una comunicación mucho más rápida, pero él quiere sacarlos de la cotidianidad práctica, pues lo que hacen es modificar las relaciones de las personas con la escritura. Según Pombo, tanto el periodismo como estos nuevos medios de comunicación ayudan a los seres humanos a resumir lo que quieren decir, pero al mismo tiempo fragmentan la información. “Por eso he recibido las nuevas tecnologías como una parte del proceso de fragmentación del mundo”. En la mesa titulada “Creación en red, ¿son los nuevos medios una oportunidad para los escritores?”, en el que estuvo acompañado por su colega Pablo Simonetti y los periodistas Antonio Lucas e Iñaki Esteban, el narrador aseguró que en términos de composición los SMS dan la posibilidad de construir poemas breves y que el e-mail retornó a las cartas que son parte de su vida literaria. Antonio Lucas, periodista del diario español El Mundo y quien llamó a Pombo “el más punk de los escritores españoles” por su haikús en SMS, dijo que dentro de todas las novedades internáuticas de los últimos diez años, el de los blogs es el que menos consistencia tiene por la idea de diario, porque pierde esa intimidad que tenían los diarios personales, y que en la red son exhibicionismo. “Uno de los grandes peligros para los escritores es la reducción del espacio, cada vez Internet requiere que el lenguaje se haga mucho más breve, ahí tenemos Twitter que son 140 caracteres, eso es aberrante. Como corresponsal, tú no puedes contar un conflicto bélico en 140 caracteres, ni una relación de amor, ni una noche de copas”, señaló el periodista. De ahí el gran peligro, pues la reducción del lenguaje es lo que está provocando esta invasión de redes sociales que no dejan de ser atractivas “pero a la hora de hablar de literatura sólo se convierten en pequeños laboratorios y tentativas con bastante vuelo corto”, dijo. También habló de la fragmentación como un reflejo de la sociedad de hoy, seres humanos con miles de intereses pero con muy poca capacidad de profundización y alertó además sobre el hecho de que el concepto multimedia parece no estar dirigido a lectores sino a consumidores. “El peligro de la literatura es que se convierta y caiga en esa tentación, que cojas el libro de un tipo joven y tenga incrustadas fotografías y llamaditas que te lleven a Internet e incluso puedas escuchar la banda sonora que le corresponde a ese libro”, señaló el periodista. Aunque con variantes, todos celebraron las bondades de Internet porque ha revolucionado la literatura y el periodismo. Simonetti, por ejemplo, es un narrador abierto con mucha relación con sus lectores en la red, sea en Twitter, Facebook o en el chat, y dijo que estas herramientas de Internet también le dan lugar al epigrama y a un pensamiento más concreto. Así como se revisaron las oportunidades o los peligros que corre la literatura y los escritores en la red, también se habló del futuro de la lectura. Los escritores Guillermo Martínez y Ángela Becerra conversaron con los periodistas Miguel Lorenci y Teresa Castanedo sobre el tema “¿Cómo leeremos en el futuro?”. Lo mismo hablaron de la desaparición del libro impreso ante los libros digitales, de los nuevos soportes de lectura, de la acumulación de impresos, del olor y el tacto que no brinda el iPad, que de las bondades del e-book, del futuro de las editoriales, de los ingresos para el autor, del vértigo de la red. El periodista Miguel Lorenci afirmó que, como está seguro de que “leeremos hasta el final de nuestra presencia en la Tierra”, no cree que lo digital vaya a matar al libro impreso, sino que convivirán. “Lo digital no matará al libro ni a los diarios, pero los cambiará”, como ya lo está haciendo, y si algo va a cambiar mucho es el papel de los editores. “Los editores tendrán que adecuar su oferta a una demanda variable, al vértigo de la red y dar libros como fruto de lujo a quien lo demande y pueda pagarlos, permitir la impresión a la carta a precio más alto, hacer del libro digital su primer producto y a enriquecer los filtros entre autor y lector”, dijo el periodista de la Agencia Colpisa. Mientras Ángela Becerra habló de los privilegios del libro en papel, el escritor Guillermo Martínez dijo que en la red con los libros digitales se debe reorientar al lector y eso sólo lo puede hacer la crítica literaria que debe adecuarse a estos nuevos tiempos. “La cuestión será cómo valorar los textos, cómo abrirse camino en ese mar de textos que estarán en la red”. Fuente: El Universal *** Horacio González desafía a Mario Vargas Llosa a “afinar argumentos” La polémica entre intelectuales kirchneristas argentinos y el escritor peruano Mario Vargas Llosa continuó la semana pasada con la publicación, el domingo 13, de un artículo titulado “Piqueteros intelectuales”, en el diario español El País, y la respuesta de Horacio González, director de la Biblioteca Nacional de Argentina, en un artículo publicado en el diario Página/12. En su artículo, Vargas Llosa se pregunta si “los intelectuales kirchneristas” que se oponen, por su “ideología liberal” y sus “opiniones políticas”, a que el próximo mes inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires —que se celebrará del 20 de abril al 9 de mayo—, pretenden que Argentina se convierta en “una nueva Cuba”, y se pregunta “qué clase de Argentina quieren los intelectuales kirchneristas”. “¿Una nueva Cuba donde, en efecto, los liberales y demócratas no podríamos jamás dar una conferencia ni participar en un debate y donde sólo tienen uso de la palabra los escribidores al servicio del régimen?”, continúa el autor de El sueño del celta. Vargas Llosa concluye que “la convulsionada Venezuela de Hugo Chávez es su modelo”, aunque precisa que en aquel país “la inmensa mayoría de los intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, no es partidaria de los vetos y censuras”. Al premio Nobel le “apena” que “quien encabezara esta tentativa de pedir” que le “censuraran” fuera el director de la Biblioteca Nacional argentina, Horacio González, “alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges”. Vargas Llosa confía en que a González “no lo asalte nunca la idea de aplicar en su administración el mismo criterio que lo guió a pedir que silenciaran a un escritor por el mero hecho de no coincidir con sus convicciones políticas” y que evite “depurar las estanterías de libros que desentonan” con sus ideas. En su respuesta, González invitó al Premio Nobel a que “afine sus argumentos” cuando debata en la Feria de Buenos Aires. “Señor Vargas, si desea discutir, cuando dé sus conferencias entre nosotros trate de afinar sus argumentos para que no sean simples fachadas con las cuales confundir a las buenas conciencias sobre los gobiernos populares que usted busca debilitar”, sostuvo. “Lo escucharemos de todas maneras, pero lo preferimos en su mejor agudeza antes que en su enunciación chicanera”, afirma el ensayista. La polémica comenzó semanas atrás, cuando González solicitó a la Fundación El Libro que Vargas Llosa no participara en la inauguración de la 37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires por considerar que es “un hombre de agresividad creciente hacia los procesos populares”, y que no concuerda “con las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina”. “La invitación a Vargas Llosa es una ofensa a la cultura argentina”, aseguró en su momento. El director de la Biblioteca Nacional, integrante asimismo del grupo de intelectuales kirchneristas conocido como Carta Abierta, retiró horas después su veto tras la intervención de la presidenta Cristina Fernández. En este nuevo capítulo del enfrentamiento, González afirma que “si se le pudiera decir algo a Vargas Llosa, le indicaríamos que deje de inventar hombres infames y réprobos, prefabricados en el laboratorio creado por alquimistas duchos en moldear marionetas como contrincantes, con las que les sería fácil discutir y derrotar sin la molestia del argumento”. “Si aún no le molesta argumentar, señor Vargas, ensaye hacerlo con nosotros, que no somos lo que usted caricaturiza sin resguardar estilo ni cuidado”. “Nunca nadie quiso impedir sus conferencias; ahora le pedimos que las dé si es posible con los temas de este debate, que se informe adecuadamente sobre las ideas que trata de embestir, y una vez cumplido, que trate de exponer caballerescamente sus ideas, como en otros tiempos supo hacerlo”, propone González. Fuentes: DPA • EFE *** Argentina relanza sus Premios Nacionales de Cultura El pasado lunes 14 de marzo fue hecha pública en Buenos Aires, con la presencia del secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, la convocatoria de los Premios Nacionales de Cultura de Argentina (http://www.premiosnacionales.gob.ar), certámenes que se habían interrumpido en 2005. En el acto participaron también el director nacional de Industrias Culturales, Rodolfo Hamawi, el director nacional de Arte, José Luis Castiñeira de Dios, y el director del Instituto Nacional del Teatro, Raúl Brambilla. Sobre la convocatoria con la que, según el director de Industrias Culturales, Rodolfo Hamawi, “el Estado reasume las tareas que le son propias”, Coscia enfatizó que se trata de una iniciativa abierta y amplia que no tiene que ver con la ideología, sino con lo propio. Creados en 1913, los Premios Nacionales de Cultura y Ciencia distinguieron obras de producción literaria, plástica, dramática, científica y musical y significaron, durante todo el siglo XX, un estímulo para artistas y científicos. En 2005 fueron entregados por última vez, luego de que el Estado se pusiera al día con lo adeudado a los premiados. Ese año se dieron reconocimientos a obras producidas hasta 1998 y desde entonces no se volvieron a convocar. “Es decir, que hay once años de producción artística y científica sin ser premiada”, dijo Hamawi. Esta vez se premiarán producciones sólo de poesía, texto dramático, ensayo político y psicológico y folklore y tango. Según informó Hamawi, se dejó de lado lo científico porque el Ministerio de Ciencia y Tecnología está planeando tomar a su cargo la distinción a esa disciplina. La convocatoria es para los autores argentinos que hayan editado una obra en alguno de esos cuatro géneros entre 2007 y 2010. Según el programa, cada año la convocatoria será para distintos géneros literarios y musicales. Abrirá el 17 de este mes y cerrará el 17 de mayo, y la entrega se hará antes de fin de año. Se darán tres premios y tres menciones. El mayor es de 50.000 pesos a los que, una vez jubilado el autor, se agrega una pensión vitalicia. Fuente: La Nación *** Antonio Skármeta obtiene el Premio Iberoamericano Planeta-Casamérica Por una novela que él mismo describe como una historia “acerca de la fuerza de la imaginación para conseguir un presente en un mundo globalizado y frío como este, y que ha dado cambios que hoy disfrutamos”, el escritor chileno Antonio Skármeta obtuvo, por mayoría, el IV Premio Iberoamericano Planeta-Casamérica 2011, según se anunció el pasado 14 de marzo en Santiago de Chile. Titulada Los días del arcoíris en una referencia al arcoíris que emplearon como símbolo los partidarios del “no” durante la campaña para la votación en el plebiscito de 1988, la novela —que Skármeta presentó con el seudónimo “Cosme Catiboratos”— fue definida por el escritor Álvaro Pombo como “una novela de la reconciliación” y “claramente política y psicoanalítica, que analiza la situación anímica de un pueblo que después de 15 años se encuentra con el dictador”, y que combina emociones de dos clases: el quebranto y la dicha. Y es que esa historia que tiene como narrador a un jovencito de secundaria llamado Nico, con un padre que es profesor de filosofía y que vive quince años después del derrocamiento del dictador Augusto Pinochet, tiene mucho de un verso de la canción “Gracias a la vida”, de Violeta Parra. Tanto que Antonio Skármeta dice que si ella viviera podría decir cantando “es una novela hecha de dichas y quebrantos, los dos materiales de los que está hecho mi canto”. El narrador asegura que su novela es quebranto porque “tiene momentos muy duros de la represión que hasta hoy le duele a mi pueblo, pero también dicha, porque Chile encontró, para salir de eso, un camino pacífico, alegre”. En una ceremonia celebrada en la Biblioteca Nacional de Chile, el narrador —que ya en 2003 había obtenido de la misma casa editorial el Premio Planeta por su novela El baile de la victoria— aseguró que Los días del arcoíris es una novela que se desarrolla en un momento de la agitación y de movimientos dramáticos de liberación, no sólo en Chile, sino en varios pueblos del mundo que se mueven para cambiar. El escritor español Álvaro Pombo, en su calidad de miembro del jurado del premio —junto con el escritor argentino Guillermo Martínez; la colombiana Ángela Becerra (anterior ganadora del premio); Alberto Díaz, director de Planeta Argentina; Imma Turbau, directora general de Casa de América; y Ricardo Sabanes, director internacional del Grupo Planeta—, dijo que además de que el novelista cuenta mejor que el historiador, en 1970 había una especie de reconciliación en marcha. El también miembro de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) reiteró que la novela tiene un gran poder evocado de un periodo de unificación y reconciliación nacional, pero también de cántico y de gran herencia y enseñanza, pues Chile demostró que podía salir de la dictadura por un camino pacífico y alegre rumbo a la democracia. “Es una forma ingenua de presentar el psicoanálisis del Chile de la época”. La obra, que obtuvo un premio de 200.000 dólares, fue seleccionada de entre las 639 propuestas que entraron al concurso a lo largo de dos años, pues hay que recordar que este galardón sería entregado en 2010, año en el que Skármeta ya figuraba entre los finalistas, pero la entrega fue cancelada debido al sismo que azotó a Chile el 27 de febrero de 2010. Un año después de ese hecho, la novela del escritor nacido en Antofagasta en 1940, y que forma parte del catálogo de autores de Grupo Planeta desde hace varios años, fue premiada y definida por su alegría y esperanza. La escritora colombiana Ángela Becerra comentó que se trata de una pieza de alegría y mucha esperanza que está presente a lo largo de la historia. Se trata de una novela que, augura, van a leer muchos lectores jóvenes. “Es muy fácil de leer y gratificante”. La colombiana prefirió leerla sin el peso de ser escritora ni como jurado, para ello se convirtió en un lector limpio que no buscaba la estructura narrativa, sino dejando que “la novela te coja de la mano y te lleve. Me llevó de forma continua como un río fresco, limpio e ingenuamente bello. Es una novela que va a mostrar ese periodo, va a acercar a los lectores a la juventud de forma fácil”. “Debemos congratularnos de que Chile lo logró de una manera pacífica. El costó fue conseguir una dignidad muy alta frente a un dictador”, dijo Skármeta, el autor que se ha distinguido por una narrativa sencilla que llega a miles de lectores, que conquista con su visión desenfadada, aunque toque a veces la realidad nacional o el pasado de su país. Habló de democracias y de populismos, dijo que la responsabilidad del escritor está con la ficción y no con la realidad política, por eso él no es un intelectual que opine de todo y analice y critique las acciones políticas. Su papel, dijo, es ser fiel a sí mismo, se rige por la máxima “conócete a ti mismo”. “Mi rol no es explicar; a mí me toca, me hiere, me duele el dolor de mi gente; he tratado de que mi íntimo corazón palpite al unísono con el corazón de mi gente; entiendo que otros creadores tengan otra actitud, unos optan por la militancia, pero yo respeto la libertad de la novela”, declaró el autor de Ardiente paciencia, cuya adaptación fue hecha por él mismo en 1983 y por Michael Radford, con el título Il postino, en 1994. Sin embargo, sí habló de democracia y agradeció el premio a un chileno que se lo otorgan en Chile, un país democrático porque, dijo, “justamente mi novela tiene que ver con otros momentos de ese Chile, con momentos muy arduos en los que se luchó para conseguir esta libertad de la que gozamos”. Su visión es esperanzadora y de alguna manera rinde homenaje a todos los que fueron compañeros de esa aventura que llevó a la democracia a través de un camino pacífico. “Una novela es una novela, una novela es lo que es”. Los días del arcoíris tiene que ver también con la tristeza y con la reconciliación. “La tristeza es un tema que está dando vueltas en la novela, pero el final tiene indirectamente algo que ver con el tema de la reconciliación y el tema de la deuda, dos temas que se funden, el final mismo de la novela”, señala el narrador. Sabe bien que su novela tiene como marco un momento de agitación y movimientos dramáticos de liberación en varios pueblos y aunque se congratuló de que Chile logró el cambio de una manera pacífica, con una dignidad muy alta, no pudo dejar de hablar de los gobiernos populistas que “simplemente se formulan sobre la base de una retórica de cierto abuso del poder democrático. Que no dejan satisfechos ni a los partidarios ni a los opositores”. La novela, que tiene como uno de sus protagonistas al actor Roberto Parada, está también dedicada a él e inspirada en su dolor y sonrisa. Skármeta recuerda cuando al actor le avisaron que su hijo había sido asesinado, fue durante una función y él siguió actuando, pero antes dijo: “Han asesinado a mi hermoso hijo y esta función se la dedico a él”. De ahí que Parada está presente en la obra. También están presentes los “pingüinos”, los jóvenes estudiantes de secundaria, que con su uniforme muchas veces tomaron las calles pidiendo mejoras; también están los profesores. Que su novela llegue a la pantalla grande no le corresponde a él, ni siquiera sabe qué va a pasar con ella. Recuerda los éxitos que ha tenido Ardiente paciencia, su vida larguísima, pues es un libro que se reedita todavía en los 25 idiomas a los que ha sido traducido. Incluso se ha adaptado a varios géneros, además del cine ha llegado al teatro y a la ópera a cargo, esta última, del mexicano Daniel Catan y con Plácido Domingo como Pablo Neruda. “Lo que más me importa de esta novela es que va más allá de la experiencia chilena, es una novela de una épica un poco estridente, es una novela de una época pacífica que tiene un sustrato y un antecedente trágico. Su desenlace puede interesar mucho a los lectores de todo el mundo”. En un mundo en que se describe el poder desde el poder de la fantasía, de la imaginación. Hay un momento en la historia que la acción muestra que los creadores pueden producir cambios que pueden llevar a la salida de un país. Si se tuviera que definir en una sola frase, diría que es una novela acerca de la fuerza de la imaginación para conseguir, aun hoy, en un mundo globalizado y frío como este, cambios que hoy disfrutamos”, dijo Skármeta. Con estudios de filosofía y teatro en Chile y una maestría en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), Skármeta fue embajador de Chile en Alemania durante la presidencia de Ricardo Lagos (2000-2006). Ha traducido al castellano a Kerouac, Mailer, Melville, Scott Fitzgerald, e incluso ha incursionado en la actuación. También dirigió y animó El show de los libros, un programa de televisión en el que difundía la literatura y los escritores. Fuentes: El País • El Universal *** Murió la escritora española Josefina Aldecoa La escritora española Josefina Aldecoa (La Robla, León, 1926) falleció el pasado miércoles 16 de marzo en Santander a los 85 años, después de una larga enfermedad degenerativa. Sus restos fueron incinerados el jueves 17 en la capital cántabra y sepultados en la intimidad, por expreso deseo de la familia. Josefa Rodríguez Álvarez, como se llamaba en realidad, pasó los últimos años de su vida en Mazcuerras, en Cantabria. El alcalde de este municipio, Celestino Fernández, lamentó la muerte de una persona “tan importante” e indicó que se trata de “una gran pérdida” para la cultura en general y, también, para Mazcuerras, que fue “su casa” durante los últimos años de su vida. Escritora, pedagoga española y directora del Colegio Estilo, Aldecoa creció en una familia de maestros. Durante su juventud vivió en León, donde participó en la revista de poesía Espadaña, hasta que en 1944 se trasladó a Madrid para estudiar filosofía y letras. La autora se doctoró además en pedagogía con la tesis El arte del niño, publicada en 1960. Durante sus años de estudiante universitaria entró en contacto con escritores como Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Sastre, Jesús Fernández Santos o Ignacio Aldecoa, con quien se casó y cuyo apellido adoptó. En 1959 fundó en Madrid el Colegio Estilo, para el que se inspiró en las ideas que reflejó en su tesis, basadas en las nuevas formas educativas y en la base ideológica de la Institución Libre de Enseñanza. Entre sus obras destaca la publicación en 1961 de la colección de cuentos A ninguna parte. Tras la muerte de su marido, en 1969, abandonó la escritura durante diez años y se dedicó únicamente a la docencia. Después, continuó su actividad literaria con Los niños de la guerra (1983), donde Aldecoa realizó una crónica de su generación ilustrada por biografías y comentarios literarios sobre diez narradores surgidos en los años 50, La enredadera (1984), Porque éramos jóvenes (1986) o El vergel (1988). En 1990 inició una trilogía de contenido autobiográfico con Historia de una maestra (1990), Mujeres de negro (1994) y La fuerza del destino (1997), como respuesta, en parte, al discurso político durante los años posteriores a la dictadura acerca de cómo reconstruir el sistema educativo, al que Aldecoa no consideraba lo suficientemente laico. En 1998 escribió el ensayo Confesiones de una abuela, en el que relató las experiencias vividas con su nieto; en 2000 publicó la antología de cuentos Fiebre y en 2002 la novela El enigma. En 2005 sale a la luz La casa gris, una obra suya de juventud, y en 2008 Hermanas. Entre sus galardones destaca el Premio Castilla y León de las Letras, otorgado en el año 2004. Fue distinguida recientemente por el gobierno español con una medalla a la promoción de los valores de igualdad que se entregaron con motivo del Día Internacional de las Mujeres el pasado 8 de marzo y que recogió en su nombre, de manos del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, su amiga la periodista Amelia Castilla. La distinción también la recibieron la ensayista Celia Amorós y la escritora Soledad Puértolas. Fuentes: Europa Press • RTVE *** EUA manipula intercambios culturales con Cuba, afirma Abel Prieto El ministro de Cultura cubano, Abel Prieto, acusó este martes 15 de marzo a Estados Unidos de “manipular” los intercambios culturales entre ambos países y de no tener un “interés real” en ellos, después de que la prensa oficial denunciara supuestos intentos de cooptar a artistas de la isla con propósitos “de subversión”. “De ese gobierno y de esa Oficina de Intereses (de Estados Unidos en La Habana) no hay nada que esperar en términos culturales. No hay un interés real en la cultura. Al contrario, hay un interés en manipular los actos, los espacios de la cultura”, declaró Prieto al noticiario del mediodía de la televisión cubana. “Ellos tratan realmente de sacar partido de eso, de una manera mezquina, totalmente ajena al sentido mismo de ese trabajo”, añadió. Un reportaje televisivo, así como artículos publicados el 15 de marzo en la prensa oficial “destaparon” como agente de la Seguridad del Estado a un artista plástico cubano que mantuvo un fluido diálogo con diplomáticos estadunidenses después de que fundó, a finales de los años 90, un centro cultural independiente. Frank Carlos Vázquez, identificado ahora como “agente Robin”, narró cómo funcionarios de la Oficina de Intereses estadounidense en La Habana le ofrecieron libros y revistas extranjeras, conexión a Internet y lo invitaron a visitar Estados Unidos, donde se reunió con el alcalde de Chicago, Richard Daley, así como con congresistas. En una nueva entrega del programa Las razones de Cuba, Vázquez estimó que con ello “estaban organizando un líder para la posible subversión ideológica dentro de Cuba”, pensando que “pudiese servir en algún momento como una herramienta de cambio”. El espacio televisivo acusó también a la agencia de cooperación Usaid, de “crear, organizar y financiar una contrarrevolución” en Cuba, “fragmentar a la sociedad” de la isla y “difundir una imagen distorsionada de la realidad del país hacia el exterior”. Además, aseguró que las becas de estudios ofrecidas a universitarios cubanos para estudiar en Estados Unidos buscan “la transformación ideológica de las generaciones más nuevas y con ello agentes para el cambio, capaces de ejecutar la destrucción del programa socialista de la Revolución”. Al asistir en La Habana a un homenaje a Vázquez, en el que participaron unas 300 personas, Prieto calificó de “siniestro” y “ajeno a un auténtico intercambio cultural” el plan estadounidense para cooptar artistas cubanos narrado en el programa. En las semanas recientes, la televisión ya reveló la identidad de otros agentes de la Seguridad del Estado, dos de ellos camuflados como activistas opositores y el otro un ingeniero de telecomunicaciones contactado por fundaciones estadounidenses para crear redes informáticas clandestinas. Todos ellos fueron posteriormente objeto de homenajes. Las autoridades cubanas acusaron al gobierno de George W. Bush de haber congelado los intercambios culturales entre ambos países durante los últimos cinco años de su mandato, negando a artistas estadounidenses autorizaciones para viajar a Cuba y a artistas cubanos visados de entrada a Estados Unidos. En la presidencia de Barack Obama se ha registrado una lenta reanimación de dichos intercambios. En enero, la Casa Blanca aprobó además flexibilizaciones para los viajes de académicos, promotores culturales y religiosos a Cuba, con lo que se restablecen normas aprobadas por la administración de Bill Clinton y fueron eliminadas por Bush. Fuente: La Jornada *** Autores mexicanos proseguirán con actividades en Francia Si bien el Año de México en Francia fue cancelado de manera oficial tras la decisión del gobierno francés de dedicarlo a Florence Cassez —de 36 años y condenada en México a 60 de prisión por secuestro—, escritores mexicanos proseguirán con varias de las actividades, para lo cual cuentan con el apoyo de las entidades francesas que participaban en la programación, según se informó el pasado 15 de marzo. Organizadores de los festivales de literatura de Lyon y Marsella, así como de un coloquio auspiciado por la Universidad La Sorbona de París, se comunicaron con los escritores mexicanos Élmer Mendoza, Martín Solares y Francisco Haghenbeck para mantener las actividades. Mesas redondas, presentaciones de libros, conferencias y diálogos entre escritores sobre temas como violencia, narcotráfico y novela negra, son algunas de las actividades en las que participan los tres escritores, cuyos gastos de transportación área, hospedaje y alimentación los pagan las instituciones. Si Mendoza asegura que “nosotros no estamos dentro de esta bronca”, Solares reconoce que es una pena y una vergüenza que se hayan cancelado tantos eventos de primer nivel. “Cuánto pierde Francia al no contar con la presencia de los artistas mexicanos, cuánto pierde México al no asistir a este foro”. Dice, además, que el caso de la Sorbona, de la Casa de América Latina y el Festival Quais du Polar, demuestra que entre las instituciones francesas sobra la voluntad y el interés para superar las veleidades políticas y realizar eventos que pueden enriquecer culturalmente a las dos naciones, que solamente habían intercambiado buena voluntad en los últimos años. Ante el interés por salvar las actividades programadas, la respuesta de los escritores mexicanos no se ha hecho esperar y han confirmado su asistencia a los varios eventos que están contemplados a realizarse entre el 23 y el 30 de marzo, tanto en París como en Lyon y en Marsella. Mendoza dice que estará acompañado de Solares y Haghenbeck. “Los tres vamos en el mismo bloque, el contacto fue directamente con nosotros; desde un principio que surgió el problema ellos dijeron ‘estos son festivales culturales, si ustedes son ajenos a este asunto, mantenemos la invitación’ ”. A través de correo y de llamadas telefónicas, los tres escritores han confirmado su asistencia. Incluso, Mendoza tendrá una estancia más larga en Europa, pues está invitado a dar dos conferencias más, una en Roma y otra en Ginebra, en la sede de la ONU, ambas con el tema “La violencia en las sociedades latinoamericanas”. Del 23 al 25 de marzo, Mendoza y Solares participarán en un coloquio organizado por la Universidad de la Sorbona, con el tema “Las novelas del crimen”, donde se pretende revisar las representaciones del crimen y del criminal en la narrativa contemporánea, con hincapié en la literatura mexicana; se comentarán sus novelas y las de Jorge Volpi. En el mismo coloquio, el doctor Karim Benmiloud presentará un ensayo sobre Los minutos negros, de Martín Solares, quien además ofrecerá la conferencia “Radiografías de la violencia”, que describe como “un ensayo sobre los efectos de la violencia contemporánea en la literatura y en el periodismo literario mexicanos”. Con Mendoza, el jueves 24 de marzo, en la Casa de América Latina, participará en la mesa redonda “La novela del crimen en México” encabezada por la doctora Florence Olivier, quien es la gran especialista en Carlos Fuentes y una de las mayores conocedoras de la literatura mexicana contemporánea. “Ella es el motor de este evento en la Sorbona, lo cual no es extraño, pues siempre se ha distinguido por impulsar el conocimiento de la literatura mexicana en ese país: traduciendo libros mexicanos, editando revistas y actas sobre el tema e impartiendo cátedras al respecto”, comenta Solares. Posteriormente, los escritores viajarán a Lyon para participar en el Festival Quais du Polar, que se realizará del 25 al 27 de marzo. Las mesas redondas abordan temas como “La novela negra, de Quebec a Chile”. Un segundo tema es “La ciudad de México y el país mexicano: un enfoque sobre México”, en la que la propuesta es platicar sobre el desarrollo que ha tenido la novela negra en México, en la cual participan los tres escritores mexicanos. La tercera mesa es la titulada “Narcotráfico y literatura”, con Mendoza, Solares y Jérôme Pierrat, de Francia. De manera independiente, en la Librería Latinoamericana El Salón del Libro se presentarán los libros de Solares Los minutos negros, la edición de bolsillo, y Balas de plata, de Mendoza. Mendoza estará también en Marsella hablando de violencia, literatura y de sus novelas; dará un par de conferencias en Ginebra, en la sede de la ONU, y en Roma. En la capital italiana estará con el escritor italiano Giancarlo di Cataldo, autor de novela negra, con quien conversará sobre bandas criminales. Los tres escritores mexicanos coinciden en que han recibido cordialidad por parte de los franceses. A Solares, su editora al francés, Dominique Bourgois, le asegura que pocos de sus compatriotas están de acuerdo con el rumbo que ha tomado el conflicto entre Francia y México por el caso de Florence Cassez. Quien ya ha estado en Francia para inaugurar la exposición Luz portátil es el escritor y editor Alberto Ruy Sánchez, quien cuenta que en todos los actos realizados lo único que recuerda el conflicto de gobernantes (no de la gente) es la ausencia intencional de gente de la Embajada de México en Francia. “En la mayoría de los actos realizados, como en la inauguración de nuestra exposición, nunca hay discursos ni dedicatorias imposibles y absurdas, ni agresiones de ningún tipo ni siquiera a los carteles y anuncios enormes que tenemos colgados en la calle”, comenta el escritor. Sánchez, editor de Artes de México, dice que todo el ambiente en Francia es de solidaridad con los mexicanos, de un enojo terrible con el gobierno mexicano y más que terrible con Sarkozy, “que es el imbécil mayor de todo el asunto”. En estos días platicó con el director del Festival de Fotografía de Arles, uno de los más importantes eventos culturales en Francia y que era uno de los más importantes que habría del Año de México en Francia, le preguntó si era posible que se hiciera alguna dedicatoria en sus eventos a Cassez, él le dijo que era imposible, que jamás le hubiera hecho caso a Sarkozy. También le preguntó en cuántos de los 350 eventos que estaban previstos se negarían los organizadores a hacerlo y respondió que 90% o más. “Entonces me dio la razón de que no era necesario retirar el apoyo de México a todos los eventos que estaban programados. Fue un error que sólo sirve para que los acomplejados se envuelvan en la bandera del patriotismo indignado. Fue una actitud de humillado mordiéndose el sombrero”, señala Sánchez. Fuente: El Universal *** Niegan posibilidad de cierre de la escuela de la Sogem La presidenta de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), Lorena Salazar Machain, afirmó este martes 15 de marzo que la escuela de ese organismo “no desaparecerá”, saliéndole al paso así a la polémica que en días pasados polarizó a alumnos, ex alumnos y docentes de esa instancia educativa en torno de lo que calificaron como “la injustificada” salida de su anterior director, Mario González Suárez. Salazar Machain informó que el lunes 14 fue nombrada y presentada ante la comunidad de ese centro escolar la nueva directora, Elsie Méndez Baillet, la primera mujer en asumir ese cargo en los 25 años de la escuela. Además, recalcó que ese mismo lunes se llegó a un acuerdo con González Suárez, el cual debió ser formalizado por la vía legal el martes 15 y, tras ello, se emitiría un comunicado. La directiva consideró “impensable” desaparecer esta escuela, “no sólo porque ha costado mucho mantenerla, sino porque es una fuente de prestigio para la Sogem y el resto del país”, luego de que muchos de sus egresados han obtenido premios nacionales e internacionales o figuran en puestos clave de la administración cultural. Rechazó asimismo las acusaciones sobre un supuesto abandono o intento de asfixia de ese centro educativo, que entre otros aspectos, según las acusaciones, implicaba la falta de pago a integrantes de la plantilla docente. Precisó que “nunca se han retenido los sueldos”, sólo se ha buscado resolver una irregularidad, la cual consistía en que algunos profesores que no entregaban recibos de honorarios, lo hicieran en adelante. “Lo que pretendemos”, agregó, “es una gestión absolutamente transparente”. Tras aclarar que la escuela ocupa el segundo lugar en las prioridades de la Sogem, ya que la primera “es atender las necesidades de los socios”, Lorena Salazar aceptó que la sede de ese centro educativo, ubicada en Coyoacán, “está muy descuidada”, situación que no se ha podido atender por razones económicas. La sociedad de escritores carece ahora de recursos para remozar el edificio, aclaró, a lo que se suma que un número considerable de alumnos no ha pagado sus cuotas. “Tan sólo este año los estudiantes de tercero y cuarto semestres adeudan 640 mil pesos”, informó Salazar Machain, quien confió en recuperar gran parte de ese capital para pagar los poco más de 300 mil pesos de un estudio que expertos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) harían del inmueble, con la finalidad de comenzar una intervención arquitectónica. De hecho, “concientizar y sensibilizar” a los alumnos sobre la importancia de cubrir sus adeudos y colegiaturas es una de las consignas con las que Elsie Méndez arriba a la dirección de la escuela de la Sogem. “Una gran ventaja es que los alumnos la quieren mucho”, dijo la presidenta de esa sociedad. Otro reto es mantener la calidad académica, dijo Salazar. Adelantó que tanto ella como el consejo de la Sogem tienen interés en cambiar los planes de estudio. Esta modificación se hará hasta que la actual generación de alumnos concluya los cuatro semestres del plan de estudios actual. “Sí quiero cambiarlos; algunas materias no me convencen, y son nuevas; fueron experimentos de Mario (González Suárez). Una se llama fenomenología del imaginario; imagínese de qué se trata. Prefiero que haya redacción, me parece más importante; corrección de estilo y quizá etimologías en lugar de tanta mitología. Si quisiera poner algo nuevo, sería encuadernación, algo más práctico, para que los muchachos tengan más armas al salir de la escuela y puedan colocarse”. Fuente: La Jornada *** Universidad de Los Andes presentó ocho nuevos títulos en Caracas En homenaje a Rafael Cadenas y Alberto Arvelo Ramos, este martes 15 de marzo la Dirección General de Cultura y Extensión (Digecex) de la Universidad de Los Andes (ULA) presentó ocho nuevas publicaciones en la Librería El Buscón, ubicada en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, en un acto que se inició a las 6:30 de la tarde. La presentación de dos números de la revista Actual —la segunda más antigua del país y que en este momento estrena nueva imagen—, uno dedicado al arte contemporáneo y el otro con investigaciones sobre Rafael Cadenas, marcó el inicio de la actividad, en la que también fueron presentados dos libros de Arvelo Ramos y dos de Cadenas. Además, se realizó el estreno nacional de un documental sobre Arvelo Ramos. Deus Inversus. Los universos religiosos, políticos, ontológicos y poéticos de William Blake (Ediciones Actual, 2010), sobre la obra del poeta, grabador, místico y pensador inglés, fue el primero de los libros de Arvelo Ramos presentados en el evento. El libro incluye una traducción completa del Matrimonio del Cielo y el Infierno y de varios escritos inéditos de Blake. Además, contiene todos los manuscritos y grabados a color y un DVD con la película Una vida, un país, de Alejandro Victorero, en homenaje al autor. También fue presentada una reedición de tres poemarios junto a una breve biografía del docente, gestor cultural y escritor que fue Arvelo Ramos: Y todavía el viento (Ediciones El Otro El Mismo-Digecex, 2010), que incluye Poemas de enero, Laguna y Poemas del atardecer. Del reino del demonio (Bid & Co Editor-Digecex, 2010), de Pedro Rangel Mora, es una compilación de minitextos que el escritor merideño acumuló a lo largo de su carrera. Stalin Gamarra también recopila textos breves donde cruza temas como la política, la sexualidad y la identidad, en El corazón sin abandono (Ediciones El Otro El Mismo-Digecex, 2010). Una tercera recopilación sobre expresiones usadas por Rafael Cadenas es Dichos (Ediciones El Otro El Mismo-Digecex, 2010) y la publicación del discurso que dio el poeta al inaugurarse su cátedra en el Núcleo Trujillo de la ULA en Lección inaugural (Ediciones Actual, 2010). Fuente: ULA *** Publican libro con trabajos de Francisco Ayala en el diario La Nación A lo largo de cinco décadas el escritor Francisco Ayala, fallecido en 2009 a los 103 años, colaboró con el diario argentino La Nación y publicó en él artículos, reportajes y adelantos de sus obras. Ahora, una treintena de esos textos aparecerán recogidos en Francisco Ayala en La Nación de Buenos Aires, libro de próxima aparición. Ayala, que este 16 de marzo hubiera cumplido 105 años, comenzó su largo exilio en 1939, al finalizar la guerra civil española, y Argentina fue el primer país donde recaló, en una época en la que Buenos Aires era una de las grandes capitales culturales del mundo. Desde el principio, el gran escritor español colaboró con La Nación “gracias a la invitación que le hizo Eduardo Mallea, director del suplemento literario dominical” del diario, según explicó Rafael Juárez, director de la Fundación Francisco Ayala, la entidad que ha promovido la recuperación de esos textos en colaboración con el Ministerio de Cultura de España. En La Nación fueron viendo la luz 148 textos, entre ellos adelantos de sus libros como el Tratado de sociología o El jardín de las delicias, junto a artículos y reportajes que el escritor granadino, nombre esencial de las letras españolas del siglo XX, fue enviando desde San Juan de Puerto Rico, Nueva York, Chicago o Madrid, ciudades en las que vivió sucesivamente. Pero 35 de esos artículos y reportajes no fueron incluidos en ninguno de los libros del novelista y ensayista, y son los que la filóloga argentina Irma Emiliozzi, especialista en literatura española contemporánea, ha recopilado en el libro, que ahora entra en la fase de edición. Emiliozzi ha recuperado también para este libro entrevistas, respuestas a cuestionarios y adhesiones, además de artículos sobre Ayala y reseñas de sus obras. La presencia de Ayala en La Nación arranca en 1936 con una entrevista realizada durante su primera gira de conferencias por Hispanoamérica, en la que el autor de Muertes de perro hablaba de “la dramática mudez” que había en la literatura española de aquellos años, debido a “las apretadas y graves circunstancias de la vida española” de entonces. Aquella entrevista salió publicada el 20 de julio de 1936, es decir, dos días después del estallido de la guerra civil. Al poco tiempo el escritor regresó a España y se puso al servicio del Gobierno de la República. Los textos recuperados por Irma Emiliozzi reflejan los amplios conocimientos de Ayala sobre temas literarios o sobre cuestiones relacionadas con la actualidad, como se deduce de los siguientes títulos: “Talleyrand: un representante de Europa”, “La posguerra literaria”, “Los Estados Unidos bajo cuadrícula”, “Modernidad y posmodernidad (de Colón a los astronautas)” y “El arte como objeto de consumo”. En otras ocasiones, los artículos de Ayala consisten en reflexiones sobre novedades editoriales europeas, inmediatamente recibidas y leídas al otro lado del Atlántico. De ejemplo podría servir el artículo sobre T. S. Eliot publicado el 13 de noviembre de 1949 con el título “Un poeta define la cultura”, añade Rafael Juárez. Como afirma Emiliozzi, Ayala “ratifica en estos ‘nuevos’ textos su actualidad, su vigencia, y ratifica su mirada de lince, su capacidad para observar en el presente, ya no sólo el pasado, sino el futuro o de un hombre específico —con su ‘circunstancia’—, o de la humanidad en general”. Y los artículos seleccionados muestran “su gracia y su prosa incomparables como creador, como cuentista”, asegura la hispanista argentina, que recientemente publicó en la Revista de Occidente las cartas entre Ayala y Victoria Ocampo y que considera “un privilegio” poder contribuir con sus investigaciones a “la fijación” de la obra de este escritor. La investigación de Emiliozzi se enmarca en un proceso de recuperación de obra dispersa del escritor, del que forma parte además la edición de la memoria de cátedra de Francisco Ayala presentada a las oposiciones que disputó en diciembre de 1934 y que ha sido preparada por Sebastián Martín. Fuente: EFE *** Falleció el dramaturgo español Jordi Teixidor El autor de teatro, escritor, guionista, narrador, ensayista y traductor Jordi Teixidor Martínez falleció el pasado 16 de marzo en Barcelona (España) a los 71 años, a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, según informa en un comunicado la Sociedad General de Autores de España (SGAE). Teixidor, nacido el 16 de julio de 1939 en Barcelona, cuenta con una destacada obra musical y dramática, entre la que destaca El retaule del flautista, que ganó el Premio Josep Maria de Sagarra de 1968 y que se estrenó en 1971 llegando a superar las mil representaciones consecutivas. El dramaturgo creció en la región francesa del Périgueux, a donde se exilió su familia tras la Guerra Civil y de donde regresó en 1950, si bien continuó sus estudios en el Lycée Français de Barcelona y, más tarde, realizó estudios de contabilidad, cursos de dibujo y pintura y también de decoración publicitaria. En 1963 fundó, junto con su hermano Ramon, el escritor Francesc Candel y otras personas, el grupo de teatro independiente El Camaleó. Ha sido director, actor y autor en el Instituto del Teatro de Barcelona, y ha estrenado con éxito obras como Mecano-Xou (1972); La jungla sentimental (1975), Dispara, Flanaghan (1976), Rebombori-2 (1978), El drama de les camèlies o El mal que fa el teatre (1984), David, rei (1986 y premio Ignasi Iglesias), entre otras. También ha publicado obras de narrativa, como Marro (1988), Cromos. Histories de Barcelona (2000) y de ensayo, El drama, espectacle i transgressió, premio Xavier Fàbregas, 1988. La SGAE ha lamentado la muerte de Teixidor, al que califica como una de las “figuras más importantes de la dramaturgia catalana y una maravillosa persona”. Fuente: EFE *** ULPGC concede doctorado honoris causa a Mario Vargas Llosa El Claustro de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC, http://www.ulpgc.es) celebró el pasado miércoles 16 de marzo una sesión plenaria en la que designó al escritor peruano Mario Vargas Llosa como doctor honoris causa, informó la institución educativa. De esta manera, la propuesta del profesor Oswaldo Rodríguez, del Departamento de Filología Española, fue aceptada por 117 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones. El objetivo es hacer coincidir el nombramiento con el próximo acto de reconocimiento como hijo adoptivo de Las Palmas de Gran Canaria, que el escritor aceptó el 28 de diciembre de 2010 tras recordar sus estancias en esta ciudad y su condición de puente, por razones históricas, de lengua y acento, con el continente sudamericano. Vargas Llosa es miembro de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) y también ha participado en diferentes actividades literarias en las Islas Canarias. Fuente: Europa Press *** Cierra definitivamente el Museo Chillida de Guipúzcoa La familia del escultor Eduardo Chillida comunicó este 18 de marzo el “cierre definitivo al público” del museo Chillida-Leku de Hernani (Guipúzcoa, España), que se mantendrá como colección privada, al no haber alcanzado un acuerdo con las instituciones para mantener su carácter de espacio museístico. La familia Chillida informó a los trabajadores de la extinción de sus empleos y anunció que la obra del escultor se mantendrá en la finca de Zabalaga, “donde podrá ser analizada por estudiosos” pero no será accesible al público. Los responsables del museo consideran, según explican en un comunicado, que las instituciones no garantizan las condiciones que planteó en su día el propio Eduardo Chillida, en concreto el “carácter monográfico” del espacio, por lo que la familia “ha decidido liberar a la Diputación Foral de Guipúzcoa y al Gobierno Vasco de sus compromisos” y “no forzar ningún nuevo acuerdo”. Esta decisión pone fin a meses de negociaciones entre la familia Chillida, que cerró provisionalmente al público el museo el 1 de enero, y las instituciones vascas, que han finalizado sin acuerdo. Los diecinueve trabajadores de la institución han manifestado este lunes 21, mediante un comunicado conjunto, su “enorme pesar” por el cierre del museo, de cuya viabilidad están convencidos, aunque advierten de que carecería de sentido si no mantuviera sus “pilares fundamentales tal y como los concibió” Chillida. Esta veintena de trabajadores, todos ellos en el desempleo, recuerdan que hasta ahora han mantenido un “discreto segundo plano” para no interferir en las negociaciones, aunque creen que ha llegado el momento de manifestar su sentir y su punto de vista sobre lo ocurrido. Expresan, en este sentido, su “absoluto descontento” por que no hayan prosperado las “negociaciones que permitan que este maravilloso museo continúe abierto al público”. “Por nuestra parte, hemos puesto toda nuestra energía y esfuerzo para que este proyecto saliera adelante y seguimos convencidos de su viabilidad. Creemos que existen varias fórmulas de gestión posibles que puedan darle continuidad”, agregan. Manifiestan asimismo su tristeza por que “ambas partes no hayan podido llegar a un acuerdo que permita seguir transmitiendo con coherencia y dignidad la obra de este gran artista vasco universal, del que siempre nos acordamos cuando intentamos promocionar nuestra tierra”. Confían, no obstante, en que “las negociaciones entre ambas partes, conscientes de la responsabilidad que tienen, puedan algún día llegar a buen puerto”. Advierten de que para todos los que han “vivido la obra de cerca, no tendría sentido un museo que no mantuviera los pilares fundamentales del mismo, tal y como los concibió el artista”, ya que consideran que “eso es lo que garantiza su autenticidad y lo hace único y diferente”. Recuerdan que Eduardo Chillida donó diversas obras a su ciudad, San Sebastián, y dio la oportunidad a los ciudadanos de conocer su obra en espacios públicos para disfrute de todos. Los trabajadores aclaran además que ninguno de ellos se apellida Chillida y que todos participaron en este proyecto gracias únicamente a su valía profesional. “Todos nosotros hemos vivido el museo y lo hemos hecho nuestro. Estamos muy satisfechos por los conocimientos y la experiencia adquiridos en estos últimos diez años”, agregan los empleados. Han querido agradecer a la familia Chillida la oportunidad que les brindó de participar en su proyecto que, a su juicio, “debería ser hoy el proyecto de todos los donostiarras, guipuzcoanos y vascos”. “Por cierto, se nos olvidaba, los diecinueve empleados estamos en la calle”, concluye el texto. El parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, por su parte, solicitó este lunes 21 que la consejera vasca de Cultura, Blanca Urgell, explique en la Cámara autonómica la ruptura de las negociaciones mantenidas con la familia Chillida para mantener abierto el museo dedicado al escultor guipuzcoano. Maneiro pidió a la consejera, en un comunicado, que retome las negociaciones que permitan que Chillida-Leku “pueda reabrirse lo antes posible”. Según Maneiro, “las condiciones que ponía la familia para que las instituciones entraran a participar en la financiación y gestión de Chillida-Leku” son “razonables” y ha considerado que el Gobierno vasco ha tratado de “anteponer las razones económicas” y ha “minusvalorado el valor intangible de la obra del genial Eduardo Chillida”. Fuente: EFE *** Premio Max de Honor 2011 para el dramaturgo José Monleón El dramaturgo, crítico teatral y director de escena español José Monleón (Tavernes de la Valldigna, Valencia, España; 1927) ha sido galardonado con el Premio Max de Honor 2011, según se anunció este 18 de marzo. Ganador también en 2004 del Premio Nacional de Teatro, el crítico teatral ve premiada así una vida entera dedicada a las tablas. Fundador y director del Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo, su trayectoria profesional ha estado siempre vinculada a la promoción y defensa de las artes escénicas. Este premio es una de las cuatro estatuillas que se entregan por designación directa de los galardones, junto al Premio Nuevas Tendencias, el Premio de la Crítica y el Premio Iberoamericano. José Monleón recibirá el galardón en la ceremonia de entrega de la XIV Edición de los Premios Max, el próximo 9 de mayo, en el Gran Teatro de Córdoba. En los años anteriores el galardón ha recaído en Josep Maria Benet i Jornet (2010), Miguel Narros (2009), Víctor Ullate (2008), Fernando Arrabal (2007), Pilar López (2006), José Rodríguez Méndez (2005), Francisco Nieva (2004), Alfonso Sastre (2003), José Tamayo (2002), Antonio Gala (2001), Adolfo Marsillach (2000), Antonio Buero Vallejo (1999) y en el Teatro La Zarzuela (1998). Monleón estudió derecho y dirección teatral en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid. Trabajó como crítico teatral en la revista Triunfo, y fue fundador y crítico teatral y cinematográfico de las revistas Primer Acto —galardonada con el Premio Max de la Crítica en su XI edición (2008)— y Nuestro Cine. Ha sido director del Festival de Teatro Clásico de Mérida y en 2004 recibió el Premio Nacional de Teatro. Es autor de varias obras dramáticas, todas ellas estrenadas en España y otros países, entre las que destacan Proceso a Kafka (1971), La gallina ciega (1984), Paraíso roto (1992), Sefarad (1993), Historias del transtierro (2003) y Quién ha sido (2004). Asimismo, dramaturgo de diversos textos colectivos, entre los que sobresalen El clavel y la espada (2003) y Federico (2006). Ha sido profesor de sociología del teatro en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (Resad), siendo nombrado profesor emérito a su jubilación. Entre 1984 y 1989 fue director del Festival de Teatro Clásico de Mérida y en 1990 creó la Fundación Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo, con la participación de numerosos países de las dos orillas. Ha participado como ponente o director del Simposio del Festival del Sur-Encuentro Teatral Tres Continentes de Agüimes, que le ha permitido la conexión con el teatro africano. Actualmente es el director del Festival Internacional Madrid Sur. Monleón ha recibido diversas distinciones por su labor, destacando la Medalla de las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de España, el Premio de la Comunidad de Madrid, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander. Además ha sido galardonado con el Premio Nacional de Teatro 2004, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Cataluña 2006, la Medalla de la Asociación de Directores de Escena 2007, el Premio Scaena del Festival de Mérida 2008 y la condecoración de Oficial de Orden del Wissam Al Alaoui del Reino de Marruecos, en 2008. Fuente: Europa Press *** Haruki Murakami gana el Premio Internacional Catalunya 2011 El autor de Kafka en la orilla agradeció el reconocimiento con una carta en la que expresó preocupación por el futuro de su país, tras el terremoto del pasado 11 de marzo. El escritor japonés Haruki Murakami ha sido galardonado este 18 de marzo con el XXIII Premio Internacional Catalunya que otorga la Generalitat, dotado con 80.000 euros y una escultura de Antoni Tàpies. El premio reconoce la obra narrativa de Murakami por haber trascendido su ámbito cultural y por ser un referente del panorama literario mundial. En una carta escrita por Murakami tras serle comunicado el premio, y que ha leído el portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, tras proclamarle ganador, el escritor dice que “en estos momentos desconoce lo que ocurrirá tras el feroz terremoto y sus efectos, ni qué tipo de contribución le será posible hacer por su país”, haciendo referencia al movimiento telúrico que azotó a la nación nipona el pasado 11 de marzo. Añade, además, que espera que este premio y el reconocimiento de su obra por parte de Cataluña pueda suponer una cierta forma de aliento para su gente, porque “necesitamos, supongo, cualquier tipo de estímulo en estos tiempos tan difíciles”, dijo. El premio, dotado con 80.000 euros y una escultura de Antoni Tàpies y que se le entregará el próximo 9 de junio, reconoce la obra narrativa de Murakami por haber trascendido su ámbito cultural y por ser un referente del panorama literario mundial. La Generalitat concede anualmente este premio, al que este año concurrían 196 candidaturas procedentes de 56 países que fueron presentadas por 225 instituciones, a personas que contribuyen decisivamente con su trabajo creador a desarrollar los valores culturales, científicos o humanos en todo el mundo. El jurado valoró además la creación de una obra que dibuja un mundo de oscilaciones permanentes, entre lo real y lo onírico, el humor y la oscuridad, y el hecho de constituir un puente literario entre oriente y occidente capaz de aunar los dos mundos, la ligereza taoísta y las tradiciones culturales extranjeras. Xavier Rubert de Ventós, presidente delegado del jurado que ha otorgado el premio, manifestó que la obra del escritor expresa una forma del escritor japonés, al que calificó de “unamuniano” porque “tiene la capacidad de llevar al límite las cosas y permite absorber aspectos como el jazz, el pop, el manga, las marcas, la magia o la sexualidad, logrando un cóctel entre oriente y occidente”. Murakami, nacido en Kioto en 1949, se licenció en 1973 en literatura y dramaturgia en la Universidad de Waseda, y su primer trabajo fue en una tienda de discos. En 1986, tras el éxito de su novela Tokio Blues, dejó Japón para vivir en Europa y en América, en donde llegó a ser profesor en la Universidad de Princeton, y de la Tufts University de Massachusetts, en Estados Unidos. En 1995, a raíz del terremoto de Kobe, la ciudad de su niñez, y del ataque con gas sarín perpetrado en el metro de Tokio, hechos sobre los cuales escribirá después, regresa a su ciudad. Murakami escribió su primer libro de ficción a los 29 años tras ver un partido de béisbol, cuando, según ha explicado, se encontró de repente inspirado para escribir una novela, y la obra Kaze no uta o Kike (Escucha cómo canta el viento), ganó el premio literario Gunzou, destinado a escritores emergentes. En ella, según los críticos, ya están presentes los elementos literarios principales del escritor, un estilo occidentalizado, un humor particular y una nostalgia penetrante. El tema principal de las novelas de Murakami es la pérdida del amor y los intentos, en balde, para conseguirlo, aunque también traspasa la frontera de la realidad y la ciencia-ficción, y a veces plasma en sus personajes aspectos autobiográficos como su gusto por platos selectos, el jazz o el rock, y pasar el tiempo en bares de diseño. Entre sus obras traducidas al castellano destacan La caza del carnero salvaje, editada por Anagrama, y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Sputnik, mi amor, Al sur de la frontera, al oeste del sol, Tokio Blues. Norwegian Wood, Kafka en la orilla, After Dark o El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, editados por Tusquets Editores. Fuente: EFE *** Casa de José Saramago abierta al público La presidenta de la Fundación José Saramago (http://www.josesaramago.org) y compañera del fallecido Nobel de Literatura, Pilar del Río, abrió este viernes 18 de marzo la casa en la que vivió, escribió y murió el literato porque “contiene demasiado espíritu, demasiada calidad y demasiada fuerza para que nos la quedemos quienes habitamos dentro”. Saramago, el único premio Nobel de Literatura en lengua portuguesa, murió el pasado 18 de junio en la atlántica isla de Lanzarote, al sur de España, a los 87 años, y este viernes, coincidiendo con los nueve meses de su fallecimiento, tuvo lugar el acto oficial de apertura al público de “A Casa”, situada en el pueblo de Tías. En un encuentro previo con los medios de comunicación, Pilar del Río aseguró que, tras su decisión de adquirir la nacionalidad portuguesa e instalarse definitivamente en Lisboa para estar al frente de la fundación que preside, “lo lógico sería desmontar la casa, irme y llevarme mis cosas: mis lozas, mis cuadros... aunque entendía que no podía ser”. A partir de ahora, ella pasará prácticamente todo el tiempo en Portugal, mientras que su cuñado Javier Pérez Fíguarez, que reside en Lanzarote desde hace años, quedará como director de A Casa y será quien lleve el peso de la organización en la isla. La esposa del Nobel de Literatura destacó que con el acto de apertura oficial de A Casa, al que asistieron el alcalde de Lisboa, Antonio Costa, editores de varios países y una amplia representación del mundo de la cultura, pretende “mantener el espíritu de José Saramago y seguir respirando por él”. En su casa de Lanzarote, Saramago vivió los 17 últimos años de su vida, que sin duda fueron los de su mayor proyección como escritor, premiado con en el Nobel en 1998. Pilar del Río destacó que la casa se mantiene “con el mismo espíritu de cuando era vivida”, aunque ha tenido que ser acondicionada como un espacio que va a ser visitado, siempre en grupos reducidos de no más de 15 personas y acompañados de un guía. La presidenta de la Fundación José Saramago señaló que el haber escogido el 18 de marzo para abrir al público la casa obedece al hecho de que “nueve meses es lo que se tarda en morir”, según dejó escrito el autor en El año de la muerte de Ricardo Reis, porque nueve meses es lo que, por lo general, se tarda en nacer. “Por eso, este día 18 de marzo vamos a despedir a José Saramago abriendo su casa y su biblioteca de Lanzarote para que sus amigos, sus lectores, las personas que necesiten ver cómo, dónde y de qué manera trabajaba y vivía su escritor, puedan recorrer el conjunto que habitó la mayor parte de sus últimos años de vida”, destacó la presidenta de la fundación. La “ceremonia de despedida”, como la definió Del Río, tuvo “la solemnidad de la sencillez” y durante el transcurso del acto la directora de la Casa Pessoa, la escritora Inés Pedrosa, leyó en portugués un fragmento de El año de la muerte de Ricardo Reis. Posteriormente fue reproducido en castellano por Lourdes Guerra, “que es una gran amiga de este proyecto y que ha cantado poemas de José Saramago, a los que ha puesto música su marido, Luis Pastor”. Javier Pérez Fíguarez, director de A Casa, recordó que fundaciones de carácter cultural de todo el mundo leyeron ese día a Saramago tal y como ha ocurrido cada día 18 de estos nueve meses que han pasado desde la muerte del Nobel. Gómez Aguilera, profundo conocedor de la obra del fallecido novelista portugués, destacó que el hecho de abrir al público la casa de Saramago “pone en valor un legado físico, que es la casa, pero también un legado de huellas de vida (el del ámbito doméstico) del escritor, en el que se acumulan resonancias de la vida cotidiana”. El autor de El año de la muerte de Ricardo Reis o Ensayo de la ceguera vivió en Portugal hasta 1993, cuando decidió trasladarse al municipio lanzaroteño de Tías desencantado con el gobierno luso de entonces por la exclusión a un premio europeo de su polémica obra El evangelio según Jesucristo. Fuente: EFE *** Presidente de Guatemala pidió perdón a familia de Otto René Castillo El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, pidió “perdón” este 19 de marzo a la familia del poeta guatemalteco Otto René Castillo por su “brutal y salvaje” asesinato a manos de agentes del Estado, perpetrado hace 44 años en el departamento de Zacapa, en el este del país. En una ceremonia especial realizada en el Palacio Nacional de la Cultura, Colom, en representación del Estado guatemalteco, lamentó el daño ocasionado a la familia del poeta, a las letras y a la sociedad guatemalteca en general, y pidió “perdón” por ese “crimen atroz”. Castillo, conocido como “el poeta del pueblo” o “el poeta guerrillero”, nació en la ciudad de Quetzaltenango, al oeste del país, en abril de 1935, y partió por primera vez al exilio en 1954, luego del derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz, perpetrado con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. En 1966 se incorporó a las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), una de las cuatro organizaciones guerrilleras que enfrentaron a las fuerzas de seguridad del Estado en una guerra interna que se prolongó durante 36 años (1960-1996). El 19 de marzo de 1967 el poeta fue capturado en la Sierra de las Minas, en el departamento de Zacapa, junto a la también guerrillera Nora Paz, por miembros de un grupo de paramilitares vinculado al Ejército. Según diversas investigaciones, ambos fueron “brutalmente torturados” por sus captores en el interior de una base militar y el 23 de marzo de ese año, junto a otro grupo de rebeldes, fueron fusilados de forma extrajudicial y sus cuerpos quemados. “El perdón es el primer paso” del reconocimiento de la responsabilidad del Estado por este asesinato, dijo Sandino Castillo, hijo del poeta, al aceptar el homenaje póstumo ofrecido por el gobierno. Sin embargo, señaló, “aún falta que los responsables sean llevados ante la justicia” para que respondan por los asesinatos. En el mismo acto Colom también pidió perdón a la familia de Nora Paz, la joven guerrillera y compañera sentimental de Castillo, quien lo acompañaba al momento de su captura y quien también murió a manos de los militares. De la amplia obra literaria de Castillo, de la cual se desprenden igual versos revolucionarios como de amor y desamor, destaca el poema “Vamos, patria, a caminar, yo te acompaño”, el cual, según testigos, era declamado por sus verdugos mientras lo torturaban. Fuente: EFE *** Filven recorrerá Venezuela durante el resto del año Miles de personas se dan cita desde este 19 de marzo en la séptima Feria Internacional del Libro (Filven), que se celebra en las instalaciones del Complejo Cultural Teresa Carreño (TTC) y la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) y se extenderá hasta el próximo domingo 27. “¡Gloria al Bravo Pueblo!”, el primer verso del himno nacional de Venezuela, es el lema de esta nueva edición de la Filven, que se realiza en homenaje al maestro Andrés Bello y a Juan Germán Roscio, escritores que hicieron un importante aporte a la Independencia de Venezuela. Esta feria, que propicia el encuentro entre las culturas, cuenta con la participación de intelectuales de quince países de los cinco continentes, entre ellos Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Australia, Turquía, Colombia y Nigeria. Uno de los stands más visitados es el del Ministerio de la Cultura de Venezuela, que sólo en la segunda jornada de la feria tenía contabilizados 12 mil textos vendidos. Este año el Pabellón Infantil se enfocó en los niños de los refugios del Distrito Capital, quienes podrán disfrutar de talleres educativos, música, artes plásticas y títeres. La inauguración de la Filven contó con la participación del ministro del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto; la presidenta del Centro Nacional del Libro (Cenal), Christian Valles y el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro. Maduro hizo un llamado a los venezolanos “a participar en esta Feria Internacional que, gracias a la llegada de la Revolución, hoy le da cabida y participación a todo el pueblo”. Asimismo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, también invitó a los venezolanos a visitar la feria, en una alocución en cadena nacional, y dijo que “no hay nada mejor que leerse un libro acostado en un chichorro (hamaca)”. Para la Filven 2011 se programaron 250 actividades de salas, 14 talleres formativos, 44 actividades en tarimas, 26 presentaciones de grupos musicales, 16 recitales poéticos, dos agrupaciones de danza y 58 actividades infantiles. La Feria del Libro está dedicada a la conmemoración del año Bicentenario de la Declaración de Independencia venezolana, cuenta con 123 expositores y espera alcanzar los 120 mil visitantes. Tras su clausura en Caracas a finales de esta semana, la Filven recorrerá toda Venezuela a un ritmo de tres estados por mes, según informó el ministro Sesto. Esta política, agregó, permitirá que mayor cantidad de personas puedan adueñarse de esta fiesta editorial como hecho cultural. En el programa radial “Con el pie izquierdo”, transmitido por la señal de Alba Ciudad 96.3 FM, Sesto anunció que la Filven se extenderá unos nueve meses más. “Probablemente esta feria se conectará con la del año próximo”, dijo. La Feria, que se inició este sábado 19 de marzo, cuenta con más de 120 expositores y la participación de 15 países: Argentina, Brasil, México, Ecuador, Colombia, Chile, Cuba, Hungría, Irán, Nigeria, Uruguay, Perú, España, Australia y Turquía. “Esta es una oportunidad que ofrece el gobierno del presidente Hugo Chávez, para que el pueblo se acerque a la lectura. La gente hace un pago simbólico como voluntad de querer tener el libro, pero no es un gasto, es una inversión en esa carretera del espíritu, que es la literatura y el conocimiento”, expresó el ministro. La Filven 2011, que tiene como tema principal el Bicentenario de la Declaración de la Independencia, también abrió un espacio para la Feria Nacional de Artesanía en la Plaza de Los Museos, en la que están seis artesanos por cada estado. En este sentido, Sesto anunció que realizarán un convenio con la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), para hacer cursos de capacitación de nuevas técnicas para artesanos y artesanas. Fuente: AVN *** Herederos de Miguel Hernández “liberan” veinte libros Los herederos de Miguel Hernández han liberado este 19 de marzo una veintena de libros procedentes de la colección privada dentro de la primera edición del “bookcrossing” (liberación de libros) que lleva el nombre del poeta en Orihuela (España), según informó la asociación Activa Orihuela, uno de los colectivos que organizan la iniciativa La donación de estos veinte libros por parte de la nuera del autor de El rayo que no cesa, Lucía Izquierdo, se ha sumado a los apoyos recibidos por el I Bookcrossing Miguel Hernández por Orihuela, elevando la cifra de libros que bajo el lema “Liberando a Miguel” se pondrán a disposición de todos los ciudadanos los próximos viernes 25 y sábado 26, en calles, plazas, comercios, establecimientos hosteleros y centros públicos. En total se prevé repartir más de 750 libros y se hará coincidiendo con la conmemoración del fallecimiento del autor en la cárcel, lo que ocurrió el 28 de marzo de 1942. Todo ello con la finalidad de “liberar” a Miguel en su pueblo, donde siempre quiso estar, y acercarlo a sus convecinos, para que cualquiera pueda “capturar” un libro sobre su obra y figura y leerlo, para después volverlo a “liberar”. El reparto de los libros se hará a partir de medio centenar de comercios, bares y restaurantes de la ciudad de Orihuela, y se hará principalmente el próximo sábado 26 de marzo, con la colaboración de voluntarios de asociaciones socioculturales, entre ellas Orihuela Sin Barreras, Mujeres por la Libertad y la Vida, Asociación de Mujeres Clara Campoamor de Orihuela, ADIS Vega Baja, Foro Social, Ateneo Socio-Cultural Viento del Pueblo, Orihuela 2m10 y la asociación de afectados por cáncer y familiares MasVida. La glorieta Gabriel Miró acogerá a las 12:30 del sábado el acto simbólico de la última “suelta de libros”, a la que se prevé que asistan representantes de la Fundación Cultural Miguel Hernández y destacados expertos en materia hernandiana, como José Luis Ferris y Francisco Esteve. La víspera, viernes 25, aprovechando el inicio de la Senda del Poeta en Orihuela y su paso por distintos municipios de la comarca, se procederá a efectuar una primera liberación, a modo de adelanto, a lo largo del camino hernandiano, a fin de que los senderistas puedan recitar y leer sobre Miguel Hernández mientras caminan. Cada ejemplar liberado irá protegido con una cubierta de plástico e incluirá en su interior un breve folleto explicativo en el que se explica en qué consiste un bookcrossing y qué se debe hacer con el libro hallado. Asimismo, los puntos de liberación de libros situados en comercios, establecimientos hosteleros y centros públicos estarán señalizados con carteles en los que se indicará que la instalación en cuestión es punto “bookcrossing”. El I Bookcrossing Orihuela-Miguel Hernández dispone de una página en la red social Facebook, donde los participantes que así lo deseen podrán dar cuenta del título del libro que han capturado, dónde lo han hallado y el lugar de liberación, para que otros puedan “capturar” los ejemplares. Se trata de la primera actividad de estas características que se celebra en la Comunitat Valenciana en cuanto al número de libros que está previsto liberar y la primera del país como bookcrossing temático, es decir, centrado en un único autor y en su obra. Fuente: EFE *** Venezuela dedica tres días a analizar su literatura contemporánea Participarán como invitados especiales los escritores venezolanos Miguel Gomes, Juan Carlos Méndez Guédez y Gustavo Guerrero. Del 21 al 23 de marzo se realizarán, en los espacios de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas, las primeras Jornadas Internacionales de Literatura Venezolana Contemporánea “Litera Escena 2011”, uno de los más importantes eventos en el área en los últimos años en Venezuela, y en el que se darán cita escritores e investigadores para confrontar experiencias y diagnosticar la situación actual de las letras de Venezuela, así como configurar un mapa de los problemas teórico-críticos que las atraviesan. Organizado por las profesoras Carmen Victoria Vivas Lacour, Mariana Libertad Suárez y Eleonora Cróquer, y el profesor Arturo Gutiérrez Plaza, el evento revisará los problemas y perspectivas en la configuración actual del campo literario venezolano; las relaciones entre literatura nacional, globalización y migraciones; las políticas y estéticas de lo menor —cuerpo, locura y enfermedad—; las ficciones históricas y escrituras de la memoria; los problemas de género; las políticas editoriales y modos de circulación de los textos; las representaciones de la violencia; la literatura autoficcional; las representaciones de lo urbano, y las tendencias, los problemas y los autores que hacen vida tanto en la narrativa como en la poesía venezolana contemporánea. Las jornadas se iniciarán a las 9:30 del lunes 21 de marzo con los discursos de apertura del profesor Arturo Gutiérrez, coordinador de Postgrado en Literatura; el profesor Rafael Escalona, vicerrector académico de la USB, y la profesora Carmen Victoria Vivas Lacour, coordinadora general de las jornadas. De inmediato se realizará la primera conferencia plenaria, que bajo el título “Campo literario venezolano actual: problemas y perspectivas” reunirá a Carlos Sandoval, Gisela Kozak, Luis Miguel Isava y Miguel Gomes, con moderación de Raquel Rivas. Tras el almuerzo, a las 2 de la tarde se celebrará la primera sesión de ponencias, con cinco mesas funcionando simultáneamente. La mesa 1, “Escritura de mujeres y representaciones de lo femenino I”, que se reunirá en el Auditorio MEM, será moderada por Luz Marina Rivas y presentará las ponencias “Contar con la digresión. Liliana Lara y Luis Aristimuño: dos voces orientales en la literatura venezolana”, de Adriana Cabrera; “Las dos voces de las poetisas monaguenses”, de Luz Marina Cruz; “La ventana: memoria y vínculo con el ayer, en Los cuentos de Natalia, de Carolina Lozada”, de Daniela Campos; “La voz de otro que se subleva en la poesía de Lydda Franco Farías”, de Oriana Beatriz Mata Coronado, y “La historia oficial, banquete de hombres solos, en: Influencia de las mujeres en la formación del alma americana”, de María Figueras. La mesa 2, “Revistas, blogs y formas emergentes de lo literario I”, tendrá como sede la Sala de Conferencias de la División de Ciencias Sociales y Humanidades y será moderada por Yorgui Andrés Pérez. Participarán María Beatriz Villa Calanche con “Bitácoras del exilio. Escrituras de mujeres en la red”; María Dayana Fraile con “El curioso caso de un post de Re-lectura o la comunidad krishna vs la comunidad literaria”; Laura Calleja con “El país del ‘Diente roto’ en 140 caracteres”, y Ana María Velázquez con “Desde el cronista de Indias hasta el viajero Cadivi: el viaje como espacio de creación en la vanguardia escritural venezolana”. Mientras tanto, la Sala de Conferencias del Decanato de Estudios de Postgrado servirá de escenario a la mesa 3, “Narrativa venezolana: lecturas y perspectivas I”, que moderada por Juan Cristóbal Castro reunirá a Luis Alfredo Álvarez Ayesterán, con “La mujer de espaldas: el espacio de la expectación”; Maylí M. Quintero S., con “El hermetismo, la reescritura y la novela en miniatura en la narrativa de Ednodio Quintero”; Humberto J. Medina, con “ ‘El infierno es el lugar de la repetición’ o cómo la perversión nos cura del olvido. Propuesta de lectura de Mariana y los comanches, de Ednodio Quintero”, y Carmen Victoria Vivas Lacour, con “La migración como deslocalización de tiempos. Un retrato de los lugares del ahora y entonces en los cuentos de Miguel Gomes”. “Cuerpos tocados por la lengua (dolor, enfermedad, sexualidad)” es el título de la cuarta mesa, que será moderada por Eleonora Cróquer en el Paraninfo de la USB y contará con la participación de Álvaro Contreras, con “Anatomía de un corpus. Órdenes del corazón, de Miyó Vestrini”; Gina Sarraceni, con “El cuerpo defectuoso de Miyó Vestrini”; Adalber Salas, con “Armando Rojas Guardia: rostro en sombra bosquejado por la luz”; Alejandro Castro, con “Lenguas torcidas: la invención del niño mariquita en la poesía de Rafael Castillo Zapata”, y Reinaldo Cardoza Figueroa, con “Cuerpo y enfermedades del sueño en La tarea del testigo, de Rubi Guerra”. La quinta mesa, titulada “Violencia, rock y cultura pop en la narrativa venezolana”, tendrá como moderadora a Daniuska González y se reunirá en la Sala de Conferencias del Departamento de Lengua y Literatura. Allí participarán Mario Morenza con “Rock & book. De la literatura al rock / del rock a la literatura: la convivencia y memoria de dos aficiones en Venezuela”; Oscar E. Blanco C. con “El héroe abyecto o el violento como ideal heroico en la narrativa venezolana a propósito del libro de relatos Playback, de Lucas García”; Rebeca Pineda Burgos con “Cultura popular persuasiva en la narrativa venezolana de las últimas décadas”, y Celiner Ascanio con “Representaciones de la transición: el delincuente en tres textos narrativos venezolanos (1968-1970)”. A las 3:30 del lunes será presentada la antología del cuento venezolano La vasta brevedad (Alfaguara), realizada por Carlos Pacheco, Antonio López Ortega y Miguel Gomes. Luego, a las 4, las escritoras Carmen Vincenti, Michelle Ascencio y Judith Gerendas protagonizarán una mesa de narradoras con moderación de Luz Marina Rivas, que será seguida, a las 5:30, con una mesa de narradores en la que estarán Lucas García, Rodrigo Blanco Calderón, Rubi Guerra y Héctor Torres, con moderación de Carmen Victoria Vivas Lacour. El martes 22 de marzo se iniciará la segunda sesión de ponencias a partir de las 8 de la mañana, con otras cinco mesas simultáneas. La mesa 1, “Escritura de mujeres y representaciones de lo femenino II”, será moderada por Iraida Casique y tendrá lugar en la Sala de Reuniones del Departamento de Ciencias Sociales. En ella participarán Adriana Noguera con “Espejeo y espejismo del binomio Iglesia-Gobierno en el período guzmancista. Una mirada a Mundo, demonio y carne, de Michaelle Ascencio”; Rosmar Brito con “Cuerpos vestidos/convenciones al desnudo: Mundo, demonio y carne, de Michaelle Ascencio”; Luisana Gabriela Cordero León con “La memoria entrópica en El exilio del tiempo, de Ana Teresa Torres”, y Mariana Libertad Suárez con “(Extra)víos: rememoración e identidad en El lugar del corazón (2003), de Silda Cordoliani”. Moderada por Kira Morales, la segunda mesa, “Lecturas de poesía I”, se realizará en la Sala de Conferencias del Decanato de Estudios de Postgrado y reunirá a Alberto Sáez con “Juan Sánchez Peláez: la transfiguración del poema”; Francia Andrade con “La muerte, un recurso polisémico en la poética de Luís Fernando Álvarez”; Giuliano Corrado con “La invariable vaguedad: anotaciones sobre la poesía de Arturo Uslar Pietri”, y Pausides González con “Noticias de Luis Fernando Álvarez”. La tercera mesa, “Ficciones históricas y escrituras de la memoria I”, se realizará en el Paraninfo de la USB y será moderada por Álvaro Contreras. En ella participarán Ana Virginia París con “Las lagunas de la historia en la narrativa venezolana actual: poéticas de la memoria en Sumario, de Federico Vegas”; Raquel Rivas Rojas con “Legitimación y relato identitario en las novelas históricas de Federico Vegas”; Vicente Lecuna con “Contra la alegoría nacional: una lectura de La enfermedad y Crímenes, de Alberto Barrera Tyszka; Yorgy Andrés Pérez Sepúlveda con “La relación entre la historia y la literatura: (con)fusión para (re)presentar la experiencia (des)humana”, y María Teresa Vera con “Relatos de desamor y desarraigo. Apuntes para una lectura de la narrativa del exilio venezolano contemporáneo”. En la mesa 4, “Literatura autoficcional y escrituras del yo I”, que será moderada por Leopoldo Plaz Alemán y se realizará en la Sala de Conferencias del Departamento de Lengua y Literatura, participarán María del Carmen Porras con “Contra los estereotipos: Renato Rodríguez y la entrevista literaria”; Adlin de Jesús Prieto Rodríguez con “De cómo ser loca, pero no deschavetada. Una lectura de Las memorias de una loca (1953), de Conny Méndez, y Violeta Rojo con “Contemplando cómo se pasa la vida: la autoficción en Sin partida de yacimiento; Ciudades que ya no existen y Margarita Infanta”. La Sala de Reuniones del Departamento de Lengua y Literatura será el escenario de la mesa 5, “Narrativa y espacio urbano I”, que moderada por Claudia Cavallín reunirá a Cristina Gutiérrez con “De ciudades y habitantes: una mirada a lo ‘maracucho’ en Corrector de estilo, de Milton Quero Arévalo; Maikel Ramírez Álvarez con “La construcción de la urbe en Un vampiro en Maracaibo: lo gótico como pretexto de la posmodernidad”; Paulina Rojas con “Pateando las calles. Los espacios exteriores en la narrativa de Rubi Guerra y Ricardo Azuaje”, y Andreína Minerva Valery Martínez con “Viejo, de Adriano González León, cercado en lo urbano”. A las 10 de la mañana se iniciará la tercera sesión de ponencias, cuya primera mesa, “Lecturas de poesía II”, será moderada por Pausides González y se celebrará en la Sala de Conferencias del Departamento de Lengua y Literatura, con la participación de Geraudí González Olivares y Néstor Mendoza con “El padre, elegía y reclamo (La imagen del padre en la poesía venezolana contemporánea)”; Moisés Alberto Jurado Briceño con “La palabra poética como casa del ser. Aproximaciones a una ontología poética en la obra de Elizabeth Schön y Hanni Ossott”; Pedro Varguillas con “El espacio en la obra de Luis Alberto Crespo”; Francisco Catalano con “Poesía y realidad: Cadenas y Juarroz”, y Kira Morales con “La casa como espacio en el que se re-crea la intemperie existencial del sujeto poético. Un acercamiento a cuatro poemas del poemario Casa de agua y de sombras, de Hanni Ossot”. La mesa 2, “Erotismo y transgresión”, que se realizará en la Sala de Reuniones del Departamento de Lengua y Literatura, será moderada por Betina Vincenti y contará con la participación de Alicia Reyes con “Tres poemas eróticos: una intención estratégica”; Johanna Noemí Díaz Torres con “La transgresión de María Calcaño: un grito del siglo XX convertido en voces contemporáneas”; Luis Miguel Bande con “Erotismo y metaficción en el minicuento venezolano”, y Norland E. Espinoza A. con “Del nombre glorificado”. En la mesa 3, titulada “Revistas, blogs y formas emergentes de lo literario II”, que tendrá lugar en la Sala de Conferencias del Decanato de Estudios de Postgrado, la moderación correrá a cargo de José Delpino y participarán Rafael Fabián Gutiérrez con “Los avatares del llanero en tiempos de Internet”; Reinaldo Cardoza Figueroa con “Avatares de una madre intelectual o la obra por escribir”, y Ricardo Ramírez Requena con “Del homo sapiens al homo digitalis: las propuestas escriturales en los blogs literarios en Venezuela”. En la mesa 4, “Narrativa venezolana: lecturas y perspectivas II”, que será moderada por Ricardo Ramírez Requena y se celebrará en la Sala de Reuniones del Departamento de Ciencias Sociales, participarán Steven Bermúdez Antúnez con “El cuento venezolano, lectura, lectores y textos: la apreciación literaria como un reto relacional”; Michelle Roche Rodríguez con “Lo real siniestro como estética de la paranoia mestiza”; Angélica Salas con “Fedosy Santaella y el discurso de lo fantástico”, y Rosanna Álvarez Barroeta con “Relaciones hipertextuales entre El Duque, de Guillermo Meneses, y El duro, de Gabriel Payares”. La mesa 5, “El escritor y sus fantasmas”, se realizará en el Paraninfo de la USB con moderación a cargo de Rafael Castillo Zapata, y contará con la participación de Jacqueline Goldberg con “El aprendizaje del dolor y la reconstrucción de la memoria en los sobrevivientes de la Shoá”; María Teresa Ogliastri con “Autoficción: poetizando historias alternas”; Arturo Gutiérrez Plaza con “Una lectura de Reverón en la poesía venezolana o Los vericuetos de un poema”, y Maikel Ramírez Álvarez con “Cadáver exquisito: el proceso de escritura de una novela histórica”. Tras el almuerzo, a las 2 de la tarde del martes 22 se realizará la conferencia plenaria “Poesía venezolana contemporánea: tendencias, problemas y autores”, con Arturo Gutiérrez Plaza, Joaquín Marta Sosa y Gina Saraceni, y moderación de Luis Miguel Isava. A las 3:30, la Editorial Equinoccio, de la USB, presentará sus novedades en poesía. A las 4, Luis Moreno Villamendiana, Luis Enrique Belmonte, Jacqueline Goldberg y Pausides González protagonizarán la primera mesa de poetas, con moderación de Arturo Gutiérrez Plaza; mientras que a las 6 José Delpino, Roberto Martínez, Santiago Acosta, Adalber Salas y Yola Mares se reunirán en la segunda mesa, con moderación de Alejandro Castro. Las actividades del miércoles 23 de marzo se iniciarán a las 8 de la mañana con la cuarta sesión de ponencias, cuya primera mesa será sobre la obra del escritor Mariano Picón-Salas y se realizará en la Sala de Reuniones de la Biblioteca con moderación de Cristian Álvarez. En ella participarán Alejandro Bárcenas con “El espíritu de Hegel en los escritos de Mariano Picón-Salas sobre arte y estética: una aproximación”; Daniel González con “El desengaño de la utopía en Mariano Picón-Salas”, y Jhoerson Yagmour con “Picón-Salas y la búsqueda de los ideales”. Simultáneamente se realizará, en la Sala de Conferencias del Decanato de Estudios de Postgrado, la mesa 2, que titulada “Ficciones históricas y escrituras de la memoria II” será moderada por Pedro Vargas y contará con la participación de Carolina Amaya con “El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga: ¿azar o ‘destino trágico’ de la historia venezolana?”; Rosmar Brito Márquez y María S. Harringhton con “Entre los intersticios de la historia: la memoria dialógica. El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga”; Salomón Benítez con “El discurso ideológico en Falke, de Federico Vegas, y El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga, y Leonardo Espinoza con “Ideas para un trabajo sobre la novela histórica a partir de la lectura de El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga”. En la mesa 3, moderada por Humberto Medina en la Sala de Conferencias del Departamento de Lengua y Literatura, participarán Daniel Abreu con “Como Dios en su creación. Un estudio de la función del narrador y de la estética de lo grotesco en La comedia urbana, de Armando José Sequera”; Francis Carolina Farias Potellá con “La novela comprometida como nuevo subgénero literario”; Gabriel Payares con “Perros, elefantes y gallinazos: tres aproximaciones narrativas a una humanidad animal en Mario Bellatin, Luis Enrique Belmonte y Fernando Vallejo”, y Fabián Coelho con “Lector al trasluz: disquisiciones sobre la secreta dialéctica Gallegos-Falke, en Falke, de Federico Vegas”. “Literatura y política” es el título de la cuarta mesa, que será moderada por Alejandro Bárcenas y se realizará en el Paraninfo de la USB. Allí se reunirán José Robert y Marivi Castellano con “Nación en formación vs. Nación inconclusa: un recorrido por la temática de la nación en la narrativa venezolana”; Juan Carlos Araque Escalona con “Tres momentos en la literatura de la subversión armada en Venezuela”; Juan Cristóbal Castro Kerdel con “Gallegos espectral”, y Julieta Cordero con “Condenados por la historia”. La quinta mesa, “Tradición y oralidad”, se realizará en la Sala de Conferencias de la Biblioteca y será moderada por Isabel Rodríguez. Participarán Aneidis Oberto con “Orlando Chirinos: resonancias de la serranía falconiana”; Norma González Viloria con “Fulvio Quintana, Jacqueline Ropain Guzmán. De los cuentos de hadas a la tradición oral en Venezuela”; Bernardo Tortoledo y Janet Marilyn Hernández con “La copla llanera: ¿forma poética anacrónica?”, y María del Rosario Jiménez con “Problemas de la poesía musical venezolana de raíz tradicional”. A las 10 de la mañana tendrá lugar la quinta y última sesión de ponencias, cuya primera mesa, “Escritura de mujeres y representaciones de lo femenino III”, será moderada por Mariana Libertad Suárez en la Sala de Reuniones de la Biblioteca, y contará con Vanesa Anaís Hidalgo con “Las buenas, las del árbol solo. La mujer y la relación con el otro desde lo femenino en la poesía venezolana”; Reina Carolina Mata Acosta con “El espacio del mito, el espacio femenino: pugna de una intelectual en El farol de Onona”; Fanny Ramírez de Ramírez con “Manipuladoras de hilos: hogar-afecto y deportes en las cronistas venezolanas”, y Verónica Yanet Álvarez Gómez con “Cuento, signo e identidad: problematizaciones y prácticas de interpretación en la obra de Dinapiera Di Donato”. La Sala de Conferencias del Decanato de Estudios de Postgrado servirá de escenario a la mesa 2, “Ficciones históricas y escrituras de la memoria III”, moderada por Adlin Prieto y con la participación de Carlos Luis González con “El cuerpo de la memoria en la narrativa de Denzil Romero”; Ángel Torrevilla Rodríguez con “Histor(i)alidad, memoria e intrahistoria: un acercamiento a Los amos del Valle, de Herrera Luque”; Oriele Benavides con “El héroe y el personaje popular a través de la mirada intrahistórica: Los últimos espectadores del acorazado Potemkin”, y María Elena D’Alessandro con “La crónica literaria: representación de una Caracas del recuerdo”. “Literatura autoficcional y escrituras del yo II” es el título de la tercera mesa, que se realizará en la Sala de Conferencias del Departamento de Lengua y Literatura con la moderación de Violeta Rojo y la participación de José Manuel Nava Marín con “Ana Isabel, una niña decente, o la literatura como hecho de vida. Rasgos autobiográficos en la novela de Antonia Palacios”; Luis Javier Hernández Carmona con “El neotelurismo y la configuración autobiográfica en Domingo Miliani”, y Leopoldo Plaz Alemán con “Los Diarios literarios de Alejandro Oliveros... Entre la bitácora y la poética”. Simultáneamente, en el Paraninfo de la USB se estará desarrollando la mesa 4, “Narrativa y espacio urbano II”, que moderada por Arturo Gutiérrez Plaza reunirá a Ricardo Farfán con “Siete visiones, una realidad, cualquier ciudad: ‘Postales de Burundanga’, de Fedosy Santaella”; Pedro Lange con “Sólo quiero que amanezca, de Oscar Marcano: narrar la megaciudad y los espacios del deseo”, y Pedro Luis Vargas Álvarez con “Escritores y lectores: la ciudad y la identidad construidas desde lo fantástico en los relatos de Rodrigo Blanco Calderón”. La última mesa, “Políticas culturales y proyectos editoriales”, será moderada por Cecilia Rodríguez Lenmann y será realizada en la Sala de Conferencias de la Biblioteca, con la participación de Gabriela Durán Arnaudes con “Políticas culturales en torno a la literatura venezolana. Venezuela 2004-2010”; Luisa Talmay Rivas Garcías con “Viento del Sur Editores: una alternativa editorial literaria para la provincia sureña venezolana”, y Oscar Barrios con “Aproximación crítica a las producciones antológicas del cuento venezolano de fines del siglo XX”. Tras el almuerzo, a las 2 de la tarde del miércoles 23 de marzo se realizará la conferencia plenaria “Narrativa venezolana contemporánea: tendencias, problemas y autores”, con Carlos Pacheco, Arnaldo Valero y Gustavo Guerrero, y la moderación de Antonio López Ortega. A las 3:30, Equinoccio presentará sus novedades en narrativa, siendo seguida por el conversatorio que a las 4 de la tarde protagonizarán los autores Federico Vegas, Juan Carlos Méndez Guédez, Oscar Marcano y Alberto Barrera Tyszka, con moderación de Gustavo Guerrero. Las jornadas terminarán con un brindis de clausura a las 6 de la tarde. Fuente: Web del evento *** Puerto Rico celebra Festival Internacional de Poesía Poetas de veinte países participan en el Tercer Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico (http://festivalinternacionaldepoesiaenpuertorico.com), que tiene programada, del 21 al 26 de marzo, una treintena de actividades como recitales, conferencias, lecturas poéticas colectivas, presentaciones de libros y actos artísticos en centros culturales, universidades, escuelas, teatros y otros escenarios del país. Autores de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela participarán en el evento junto a los poetas de la nación anfitriona. Los actos de apertura tendrán lugar el lunes 21 de marzo, declarado por la Unesco como el Día Mundial de la Poesía, a las 7 de la noche en el Teatro de la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano. La clausura se celebrará el sábado 26 de marzo en la Plaza Colón de la ciudad de Mayagüez, también a las 7 de la noche. Esta festividad literaria, respaldada por la Red Nuestra América de Festivales Internacionales de Poesía, en la que figuran importantes festivales de América, está dedicada al 50º aniversario del Grupo Guajana. Todas las actividades son libres de costo y están abiertas al público en general. Fuente: Web del evento *** Premio Alfaguara para el colombiano Juan Gabriel Vázquez El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez ha sido galardonado este 21 de marzo con el XIV Premio Alfaguara de Novela 2011 (http://www.alfaguara.com/es/premio-alfaguara-de-novela), dotado con 175.000 dólares (unos 133.306 €) y una escultura de Martín Chirino, por la obra El ruido de las cosas al caer, presentada bajo el título Todos los pilotos muertos y con el seudónimo “Raúl K. Fen”. El jurado, presidido por Bernardo Atxaga y compuesto por Gustavo Guerrero, Lola Larumbe, Candela Peña, Imma Turbau y Juan González, ha declarado ganadora la novela por unanimidad. Un total de 608 manuscritos inéditos, escritos en castellano, han concurrido a esta edición. De ellos, 231 proceden de España, 105 de Argentina, 99 de México, 46 de Colombia, 29 de Estados Unidos, 25 de Perú, 19 de Chile y 14 de Venezuela. También en Bolivia se han recibido 14 originales, 12 en Ecuador, 5 en Uruguay, 5 también en la República Dominicana y 4 en Paraguay. Vásquez nació en Bogotá en 1973. Es autor del libro de relatos Los amantes de Todos los Santos (Alfaguara, 2001) y de dos novelas. Los informantes fue elegida en Colombia como una de las novelas más importantes de los últimos veinticinco años y fue finalista del Independent Foreign Fiction Prize en el Reino Unido. Historia secreta de Costaguana ha obtenido el premio Qwerty a la mejor novela en castellano (Barcelona), el premio Fundación Libros & Letras (Bogotá) y está actualmente en la lista de los finalistas del Independent Foreign Fiction Prize que se falla el próximo 26 de mayo en Londres. El autor ha vivido en París y en las Ardenas belgas, y en 1999 se instaló definitivamente en Barcelona. Ha traducido obras de John Hersey, Victor Hugo y E. M. Forster, entre otros, y su labor periodística también es destacada: Vásquez es columnista del periódico colombiano El Espectador, y ganó el Premio de Periodismo Simón Bolívar con El arte de la distorsión, ensayo incluido en el libro del mismo título. También es autor de una breve biografía de Joseph Conrad, El hombre de ninguna parte (2007). Sus libros están traducidos a catorce lenguas. El ruido de las cosas al caer se inicia con la exótica fuga y posterior caza de un hipopótamo, último vestigio del imposible zoológico con el que Pablo Escobar exhibía su poder. Ésta es la chispa que arranca los mecanismos de la memoria de Antonio Yammara, protagonista y narrador de El ruido de las cosas al caer, un negro balance de una época de terror y violencia, en una Bogotá descrita como un territorio literario lleno de significaciones. En 1995, Antonio conoce al intrigante Ricardo Laverde, quien ha pasado veinte años en la cárcel. Laverde, de quien se sabe que fue piloto, forma parte de la parroquia de unos billares donde Yammara, joven profesor universitario de derecho, consume el ocio de su última juventud. Entre los dos se fraguará una estrecha amistad, y Antonio, que pasa por la vida desdibujado por la duda, creerá ver en la experiencia torturada de su amigo un aviso. Desde su primera edición, en 1998, han presidido el Premio Alfaguara Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, Jorge Semprún, Luis Mateo Díez, José Saramago, José Manuel Caballero Bonald, Ángeles Mastretta, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Luis Goytisolo y Manuel Vicent. El galardón está dotado con 175.000 dólares y una escultura de Martín Chirino. Hasta el momento ha sido obtenido por Caracol Beach de Eliseo Alberto y Margarita, está linda la mar de Sergio Ramírez (ambos ganadores de la primera edición), Son de Mar de Manuel Vicent, Últimas noticias del paraíso de Clara Sánchez, La piel del cielo de Elena Poniatowska, El vuelo de la reina de Tomás Eloy Martínez, Diablo Guardián de Xavier Velasco, Delirio de Laura Restrepo, El turno del escriba de Graciela Montes y Ema Wolf, Abril rojo de Santiago Roncagliolo, Mira si yo te querré de Luis Leante, Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez, El viajero del siglo de Andrés Neuman y El arte de la resurrección de Hernán Rivera Letelier. Todos ellos tuvieron una difusión intercontinental y presentaron sus obras en casi todos los países de habla hispana a lo largo del año de promoción. El éxito de sus obras se ha reflejado también en las traducciones contratadas a otras lenguas y en el interés que ha mostrado el cine en algunas de ellas, como la película Son de Mar, dirigida por Bigas Luna y basada en la novela homónima de Manuel Vicent. Fuente: Alfaguara *** Conceden el Premio Stendhal de traducción a Anne Hélène Suárez La Fundación Consuelo Berges, una institución creada por la traductora Consuelo Berges (1899-1988), entregará el próximo martes 22 de marzo, en el Instituto Francés de Madrid, el XXI Premio Stendhal, que este año ha recaído sobre Anne Hélène Suárez (Barcelona, 1960) por haber vertido al español la novela La tercera virgen (Siruela), de Fred Vargas. El Premio Stendhal se entrega desde 1983 a una traducción del francés al español publicada durante el año anterior. Suárez es una de las traductoras más reputadas de España. Trabaja con textos en chino, francés, inglés y ruso y es también profesora de lengua y literatura china y traducción de chino en la Universidad Autónoma de Barcelona. Es miembro, además, de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (Acec). Autora de numerosas traducciones, sobre todo del chino clásico, pero también del francés, el inglés y el ruso, Suárez ganó en 2003, con la traducción de Historia del pensamiento, de Anne Cheng, el prestigioso Premio Ángel Crespo, que convocan el Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro), la Asociación Colegial de Escritores de Catalunya (ACEC) y el Gremi d’Editors de Catalunya. Entre sus traducciones se deben destacar Lunyu: reflexiones y enseñanzas, de Confucio; Cincuenta poemas, de Li Bo; Recordando el pasado en el Acantilado rojo y otros poemas, de Su Dongpo (en colaboración con Ramon Dachs); 99 cuartetos, de Wang Wei y su círculo; 11 cuartetos, de Bai Juyi, y Cuatro lecciones sobre Zhuangzi, de Jean Fraçois Billeter. Por otro lado, también ha traducido una gran cantidad de películas chinas. Fuentes: Acec • El Mundo *** Presentan reedición de El libro de Esther, de Juan Carlos Méndez Guédez La Editorial Lugar Común y ReLectura llevarán a cabo la presentación de la novela El libro de Esther, del escritor venezolano Juan Carlos Méndez Guédez, en un evento que, con el apoyo de Cultura Chacao, tendrá lugar este sábado 26 de marzo a las 7 de la noche en el Centro Cultural Chacao de El Rosal, a propósito de la visita a Venezuela del autor, quien reside en España. Este encuentro, con el cual la Editorial Lugar Común hace su debut en el escenario literario venezolano, incluirá además un conversatorio con Méndez Guédez, a cargo de Willy McKey y Luis Yslas, parte del equipo editor. Nacido en Barquisimeto en 1967, Méndez Guédez posee una importante obra narrativa. Entre los títulos que forman parte de su obra figuran las novelas Tal vez la lluvia (dvd, 2009; Premio Internacional Ciudad de Barbastro), Una tarde con campanas (Alianza, 2003), Árbol de luna (Lengua de Trapo, 2000) y Retrato de Abel con isla volcánica al fondo (Troya, 1997). Asimismo, ha publicado libros de cuentos como Hasta luego, míster Salinger (Páginas de Espuma, 2007), Tan nítido en el recuerdo (Lengua de Trapo, 2001), La ciudad de arena (Calembé, 1999) e Historias del edificio (Guaraira Repano, 1994), entre otras muchas obras. Su novela El libro de Esther, reeditada este año por la Editorial Lugar Común, resultó finalista del XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y narra la historia de Eleazar, un periodista venezolano que parte a las Canarias persiguiendo el recuerdo de Esther, su amor adolescente. El Centro Cultural Chacao está ubicado en la avenida Tamanaco de El Rosal. La entrada es libre. *** Héctor Torres reúne diez cuentos en El regalo de Pandora Este sábado 26 de marzo a las 3 de la tarde será presentado en la Librería Kalathos, en Caracas, el libro de cuentos El regalo de Pandora, que reúne una decena de cuentos del escritor venezolano Héctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm). Las palabras de presentación estarán a cargo de la escritora Krina Ber (Polonia, 1948). Al menos la mitad de los cuentos incluidos en El regalo de Pandora ya han sido publicados en otros libros del autor o en revistas digitales, aunque Torres los ha corregido de manera de ofrecer nuevas versiones en esta edición, que, con portada de Paz Capielo, hace parte de la colección “N” del sello Ficción Breve Libros. “Perversas, dulces, locas, imprescindibles: así son las mujeres representadas en estos diez cuentos de Héctor Torres”, afirma el crítico Carlos Sandoval en la contratapa del libro. “Aun cuando los personajes masculinos ocupen algunas de las tramas o que las historias indaguen otros asuntos (la violencia, el sexo, la ciudad), El regalo de Pandora, como en el mito griego, es una nueva puesta en escena de viejos castigos contra el hombre: la tortura constante y divina que la mujer ejerce en su condición de dueña del mundo”. Nacido en Caracas en 1968, Héctor Torres es editor del portal Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org). Ha publicado el libro de cuentos El amor en tres platos (Equinoccio, 2007) y la novela La huella del bisonte (Norma, 2008), finalista de la Bienal Adriano González León 2006. Coordinó, junto a Ana Teresa Torres, la Semana de la Nueva Narrativa Urbana, y actualmente es coordinador del Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores y del Premio de la Crítica a la Novela del Año, este último junto a Lennis Rojas. Además, es colaborador regular de Prodavinci.com, del blog Sacven Creativa y del Porta(l)Voz. La Librería Kalathos está ubicada en el galpón G11 del Centro de Arte Los Galpones, en la avenida Ávila con 8ª Transversal de Los Chorros, en Caracas. La entrada es libre. *** Círculo de Escritores de Venezuela inicia programa 2011 Este mes se inician las actividades del Círculo de Escritores de Venezuela (CEV, http://www.circulodescritoresvenezuela.org) para el año 2011 con la charla “El compromiso del escritor”, que dictará el ensayista y médico venezolano Ildemaro Torres (Cumaná, 1936) el próximo domingo 27 de marzo a las 11 de la mañana en la Sala Cabrujas del Centro Cultural Chacao, ubicado entre las avenidas Francisco de Miranda y 3ª de Los Palos Grandes, en Caracas. Doctor en filosofía por la Universidad de Birmingham (Inglaterra), y además del ejercicio de su profesión en lo asistencial y como docente e investigador universitario, Torres ha sido coordinador general de la Facultad de Medicina y director de Cultura de la Universidad Central de Venezuela (UCV), así como miembro principal del Consejo Directivo de la Fundación Celarg y presidente de la Fundación Cinemateca Nacional y del Fondo de Fomento Cinematográfico, Foncine. En 1985 coordinó la edición aniversaria Tierra de Gracia, del diario venezolano El Nacional, del que es actualmente columnista regular. Como ensayista ha publicado Chile, de Allende a la Junta Militar (1974) y Ernesto Cardenal en Solentiname (1981), pero donde se ha enfocado con mayor ahínco es en la historiografía del humorismo venezolano, con obras como Zapata (1979), El humorismo gráfico en Venezuela (1982), Aquiles Nazoa, inventor de mariposas (1998), Abilio, maestro no sólo del dibujo (2000), Historia del humor gráfico en Venezuela (2003), el tercer tomo de la Historia del humor gráfico iberoamericano —invitado por la Universidad de Alcalá de Henares y la Editorial Milenio (España)—, sendas biografías de Aquiles Nazoa y Morella Muñoz en la Colección Biblioteca Biográfica Venezolana y La magia del buen decir, antología de conferencias de Aquiles Nazoa (2010). El jueves 31 de marzo, y en el marco de las celebraciones del Día Internacional de la Poesía, el CEV realizará una lectura de poemas en la Librería Alejandría I, ubicada en el Centro Comercial Las Mercedes. La actividad, que es de entrada libre, se iniciará a las 6 de la tarde. Cada uno de los autores invitados leerá un poema de su creación. En esta lectura participarán los poetas Hildegart Acosta, Anabelle Aguilar, Edda Armas (http://www.letralia.com/firmas/armasedda.htm), Belkys Arredondo, Enrique Bravo, Orlando Campos, Mariela Casal, Ligia Colmenares, Eunice Escalona, Eddy Godoy, Jorge Gómez Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/gomezjimenezjorge.htm), Isabel Cecilia González, Astrid Lander, Luis Alberto Machado, Adelis Marquina, Inés Muñoz Aguirre (http://www.letralia.com/firmas/munozaguirreines.htm), Linsabel Noguera, Flavia Pesci Feltri, Lidia Salas, Nadia Salas, Magaly Salazar Sanabria (http://www.letralia.com/firmas/salazarsanabriamagaly.htm), Silene Sanabria, Helena Sassone, Ana María Velázquez, Edgar Vidaurre, Frank Ziccarelli y Carmen Cristina Wolf (http://www.letralia.com/firmas/wolfcarmencristina.htm). Para el mes próximo, y en el marco de la celebración del Día del Libro y del Idioma, el CEV ha programado la charla “Los libros prohibidos”, que dictará el domingo 17 de abril, a las 11 de la mañana, el psicólogo, docente y escritor Jon Aizpúrua. Profesor en la UCV, los títulos más recientes de Aizpúrua son El ocaso de la esperanza: Del socialismo utópico a la perestroika y Arquitectos de la libertad americana. Esta actividad tendrá lugar en la Sala Cabrujas del Centro Cultural Chacao. Fuente: CEV *** El Canto general de Neruda es centro de una exposición en Chile Una visión panorámica de la creación que el mismo Neruda definió como su “libro más ferviente y más vasto” presenta la exposición “Canto general, el gran poema de América”, organizada por la Fundación Pablo Neruda (http://www.fundacionneruda.org) y la Biblioteca Nacional de Chile (http://www.dibam.cl/biblioteca_nacional). La exhibición —que estará abierta al público entre el 30 de marzo y el 30 de mayo en la Galería de Cristal de la Biblioteca Nacional— explica la historia de este libro, las circunstancias biográficas de la vida de Neruda en el período de más de diez años en que lo escribió, sus principales contenidos, su visión del continente americano y su difusión en el mundo entero. Asimismo muestra reproducciones de algunas de las pinturas y grabados que lo han ilustrado, primeras ediciones de esta obra, traducciones a diversas lenguas, originales de algunos de sus poemas y otros documentos. “Estamos cumpliendo un sueño que anhelábamos hace años con la Fundación Neruda: dar forma a una exposición totalizadora, con actividades complementarias y un diseño que involucre a nuestro histórico edificio, incluidas sus escaleras”, cuenta Ana Tironi, directora de la Biblioteca Nacional. “El público podrá leer poemas impresos en los escalones de la biblioteca, y en la Galería de Cristal, la artista Alejandra Lührs diseñó un juego pictórico con los colores de los murales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, ilustradores de la primera edición mexicana de este poemario, en 1950”, agrega Darío Oses, curador de la muestra y director de la biblioteca de la Fundación Neruda. Los primeros poemas datan de 1938, pero Neruda le pone punto final diez años más tarde, en plena clandestinidad, huyendo del gobierno de Gabriel González Videla. “Él conecta su historia de fugitivo con la historia política hispanoamericana. En el cruce hacia San Martín de Los Andes lleva su Canto general ya terminado, en las alforjas, camuflado en otro volumen, Historias de risas y lágrimas. Es muy revelador que el original logra traspasar la cordillera, al igual que el poeta, con una identidad falsa. En la clandestinidad, Canto general adquiere una unidad abarcadora, su síntesis”. Publicado por primer vez en 1950, Canto general se ha convertido en un clásico de la poesía universal. Es un viaje poético por más de 500 años de la prehistoria, la historia y la cultura de América. Recorre también la geografía y explora la naturaleza del continente, reseña sus movimientos políticos y sociales, e incluye un gran canto al mar. En este libro se encuentra, además, la primera recapitulación poético-autobiográfica de Neruda. La obra tiene 15 secciones, con cerca de 330 poemas y más de 15 mil versos. Se ha traducido a los principales idiomas del mundo, grandes artistas lo han ilustrado e importantes compositores han musicalizado algunas de sus partes. El propósito principal de esta exposición es que el público se acerque a esta obra y disfrute de su lectura, para eso se instalarán en el frontis de la Biblioteca Nacional grandes lienzos con versos del libro. Paralelamente a la muestra, se desarrollará un programa cultural en torno a Canto general, que incluye recitales poéticos, lecturas y conferencias de especialistas. Una lectura poética (6 de abril) y un coloquio (18 de mayo) sobre aspectos no literarios de la obra forman parte de este programa. En la primera actividad, poetas como Raúl Zurita (http://www.letralia.com/firmas/zuritaraul.htm), Manuel Silva Acevedo, Andrés Morales y Juan Cameron compartirán sus experiencias en torno al Canto general y leerán extractos nerudianos. A la segunda se sumaron los profesores Grinor Rojo, Rafael Otano, Maximiliano Salinas y Juan Grez. La entrada a estas actividades es gratuita. Fuentes: Biblioteca Nacional de Chile • El Mercurio *** Lectura en voz alta, de Arreola, será leído en voz alta en Guadalajara “Las páginas aquí reunidas me enseñaron a amar la literatura”, escribió Juan José Arreola (1918-2001) sobre el libro Lectura en voz alta, cuyos textos recopiló él mismo, y que con 3.813 votos resultó ganador de la votación pública para elegir el material que será leído el próximo 12 de abril en Guadalajara (Jalisco, México). Con este volumen, que reúne obras de diversos autores, la jornada “Diez años confabulados con la lectura” recordará al escritor jalisciense a un decenio de su muerte y celebrará la décima edición del Día Mundial del Libro en Jalisco. La votación comenzó el pasado jueves 3 de marzo, en la página web de la FIL Guadalajara (http://www.fil.com.mx), y concluyó al mediodía del domingo 13 de marzo. Con la intención de rendir un homenaje a Juan José Arreola se propusieron tres libros que ofrecen tres facetas del escritor nacido en Zapotlán el Grande: la del autor, con La feria, que obtuvo 2.727 votos; la vital, con Memoria y olvido. Vida de Juan José Arreola (1.166 votos), y la del lector, con Lectura en voz alta (3.813 votos). El maratón “Diez años confabulados con la lectura” se realizará el martes 12 de abril en la Rambla Cataluña (Juárez y Escorza, a un costado de la rectoría de la Universidad de Guadalajara), de 10 a 21 horas, así como en más de ochenta municipios de Jalisco. También se sumarán, con lecturas espejo, la Universidad del Claustro de Sor Juana desde Ciudad de México; la Universidad del Valle de México (UVM) en sus campus de Aguascalientes y Querétaro; el Instituto Cultural de Tijuana; el Canal 13 de Ciudad Mante, en Tamaulipas, y la Hemeroteca Pública Juan Troncoso, de Puebla. Los interesados en participar como lectores en Guadalajara podrán inscribirse en el número telefónico 01 (33) 3810-0331, extensión 932, con Lourdes Rodríguez, o mediante el sitio en Internet de la FIL (http://www.fil.com.mx). Cada uno de los inscritos tendrá un espacio para leer y recibirá como regalo un libro, un pin exclusivo de la FIL Guadalajara, y una rosa cortesía del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara. Sobre las páginas que integran el volumen Lectura en voz alta, Juan José Arreola escribió que las leyó “por primera vez entre los ocho y los doce años de edad, y aún me siguen enseñando a ser hombre y me enriquecen con los dones de una lengua que ha desarrollado mi espíritu. En este libro sólo debe oírse una melodía: la de la lengua castellana, por obra y gracia de autores originales o de traducciones anónimas y devotas”. En la Rambla Cataluña, sede del maratón de lectura, se montará también un espacio para venta de libros, con la participación de editoriales y librerías locales. Estarán presentes la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura de Jalisco y las editoriales Arlequín, Santillana, El Viaje, Universitaria, Mantis y Petra, además de las librerías de Cristal, Educal (Conaculta), Siglo XXI, El Sótano, Gandhi, Ítaca, Jardín de Senderos, José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica, Porrúa, Universitaria y Gonvill, y las revistas Luvina y Reverso. Fuente: FIL *** Venezuela lleva propuesta de tres artistas a la Bienal de Venecia Espacios se titula la propuesta que presentarán los artistas venezolanos Francisco Bassim, Yoshi y Clemencia Labin en la edición 54 de la Exposición Internacional de Arte, Illuminazioni, Bienal de Venecia, a celebrarse entre el 4 de junio y el 27 de noviembre de 2011, en Italia. Articulada en torno a tres propuestas artísticas contemporáneas; dos de carácter individual y una de carácter colectivo, Espacios nace de la idea de estudiar y analizar tres posibilidades plásticas de interacción entre la obra de arte, el espectador y el contenedor, es decir, tres lecturas que signan la condición fundamental de las artes visuales. Con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura y la embajada de Venezuela en Italia, con Javier Cerisola como comisario y bajo la curaduría de Luis Hurtado, esta muestra pretende establecer una correspondencia específica con el lugar expositivo: el pabellón diseñado para Venezuela por Carlo Scarpa, en 1954, en la Bienal de Venecia; un edificio que plantea tres salas relacionadas de manera que mantienen entre sí relativa autonomía. Gran Interior, de Francisco Bassim, es la primera de las dos propuestas artísticas de carácter individual que se darán cita en el pabellón venezolano, y ocupará la Sala Mayor. Una obra eminentemente pictórica y envolvente, en el sentido más literal de estos términos, que remite de modo directo a polémicos bordes conceptuales entre lo artístico y lo decorativo. Solaris de Yoshi (instalación Sala Menor), trabaja la recepción de la luz y su potencial plástico desde el papel blanco plegado a mano. Una propuesta que devela, tras la influencia del arte oriental, el legado de los maestros del constructivismo venezolano. La Velada Santa Lucía (video Sala Externa), es un proyecto colectivo creado y organizado anualmente en la ciudad de Maracaibo por Clemencia Labin, en el cual el arte contemporáneo se cristaliza en pretexto para la apropiación de la calle. La Velada Santa Lucía invita al reconocimiento sociocultural de una comunidad que abre su intimidad a un grupo de artistas locales, nacionales y extranjeros, para lograr así una suerte de gran ensamblaje arte-cotidianidad. Francisco Bassim, Yoshi y Clemencia Labin, en el devenir de su carrera artística cuentan con varias exposiciones tanto individuales como colectivas foránea y nacionalmente. Yoshi, artista tachirense, ha desarrollado su labor creadora en Venezuela. En el caso específico de Bassim ha mostrado su talento en escenarios expositivos en Venezuela, Italia, Colombia, Estados Unidos, Finlandia, Japón y México. Por su parte, Labin ha expuesto en Estados Unidos, Venezuela y Alemania, siendo estos dos últimos países lugar de trabajo y residencia. Fuente: Iartes *** Investigadores literarios hablarán en Mérida sobre anormalidad Hasta el próximo 1 de mayo está abierto el plazo para enviar propuestas al Encuentro de Investigadores de Literatura Venezolana y Latinoamericana, evento que en su décima edición se enfocará en las nociones de la anormalidad como parte de la realidad literaria e histórica de América Latina, y que se celebrará en la ciudad venezolana de Mérida del 29 de junio al 1 de julio. La actividad es organizada por la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Los Andes (ULA) a través del Instituto de Investigaciones Literarias “Gonzalo Picón Febres” (http://vereda.saber.ula.ve/sitioinstituto) y de su Maestría en Literatura Iberoamericana, según se informa en un comunicado. La relación entre el anormal y el poder, o el anormal y el deseo, será el punto de partida de este encuentro, en el que se analizará la construcción de lo anormal como efecto y resultado del distanciamiento de una norma política, jurídica, médica o familiar, que establece si dicha conducta debe o no ser sometida a procedimientos de corrección y control. “Cada época tiene sus propios monstruos y sus propios anormales”, indica el comunicado. “En cada momento histórico la anomalía responde a saberes e imperativos distintos que son los que establecen los límites a partir de los cuales un sujeto deviene peligroso y amenazante para la sociedad porque, con su conducta o estado, interrumpe el sentido soberano desestabilizándolo mediante su diferencia. Es en esta frontera que a la vez abre y cierra el paso a lo que de humano es permitido o no, donde el sujeto anormal tiene lugar y donde despliega su potencia perturbadora”. El objetivo de las jornadas es proponer una reflexión, sin ninguna pretensión de clasificación o de categorización, sobre diferentes formas de alteridad y anormalidad, desde las más estereotipadas por la sociedad y cultura —las putas, los locos, las brujas, los monstruos, los asesinos, los adictos, los criminales—, hasta las menos predecibles y precisas, en las que lo anómalo encarna una potencia significante y políticamente desestabilizadora capaz de producir saberes, cuerpos y lógicas “otras”. Los interesados en participar deberán enviar, antes del 1 de mayo, la ficha de inscripción personal y el resumen de su ponencia, a la dirección electrónica alconber@gmail.com. El resumen constará de unas diez líneas o doscientas palabras y en él deben aparecer el nombre y la dirección electrónica del autor, el título del trabajo y tres palabras que lo identifiquen. El comité organizador informará mediante comunicación escrita a sus autores cuáles son las ponencias aceptadas. El texto integral de la ponencia deberá consignarse el día de su lectura, tanto en CD como en forma impresa. La exposición de los trabajos no podrá exceder los veinte minutos y su extensión en papel no deberá superar las doce páginas (unos veinte mil caracteres). Fuente: IILGPF ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === La solterona, un arquetipo complicado que todos reconocen ============= === Rosol Botello ========================================================= A Mayra Molina, por su ayuda Ninguna mujer quiere convertirse en una solterona, y los hombres tampoco. Ser solterona o solterón es el coco, el de la niñez y el de la adultez; por eso será que conseguir pareja se vuelve una búsqueda incesante, una vacuna para este mal. Sabemos que quedar soltero es mal visto. Si es mujer nadie la quiso como esposa y si es hombre, levanta aun más sospechas, porque es el que propone. Personas casadas también pueden poseer las características psíquicas de este personaje o arquetipo. En este ensayo siempre será la solterona la protagonista. Claro que no todas las solteronas tienen los problemas que se enumeran a continuación. La solterona es un arquetipo complicado porque tiene una mezcla de muchos arquetipos, de enfermedades o cualidades psíquicas. Para empezar se les califica de narcisistas; personas que están pendientes de sí mismas y no les importa los demás. Por ejemplo, si hablas con un narcisista, nunca hay diálogo, porque sólo hablan ellos y de ellos mismos, lo que hacen o hicieron, y no tienen interés en su interlocutor. Se siente la aplanadora. Esto pasa cuando es alguien que consideran inferior; si están con personas que son de nivel social y económico superior a ellos, pueden mostrarse amables y su conversación siempre va a ser de los demás: son unos aburridos chismosos sociales. Ninguna persona se va a sentir bien al lado de este personaje porque es la anulación de sí mismo. Hay un rasgo en esta personalidad de particular importancia, es el egoísmo; para ellos todo tiene que funcionar para su ventaja o provecho, autocomplacencia; los demás existen en el sentido de que les den adulación, admiración o les sirvan de alguna manera. Se relacionan según la ventaja social que puedan tener tratando a esa persona. Y por supuesto, ante este ego inflado, ningún pretendiente por debajo o de igual nivel social, profesional, intelectual o económico, será el adecuado. Así que esperan una pareja acorde a sus sueños de grandeza. Como los demás están en función de su beneficio, relacionarse verdaderamente con el otro es un imposible. Algunas terminan casándose con hombres de menor posición que ellas, y que resulta una relación de conveniencia de las ventajas calculadas que tendrá ese unión, cuando sus opciones son escasas o no las hay. Este matrimonio le sale bien a las que eligen un candidato adecuado, con un buen trabajo por ejemplo, pero no a las que se dejan llevar por pretendientes que son en apariencia un buen partido, podrían tener un buen trabajo, pero hay en ellos otras intenciones o serios problemas de personalidad, y resultan engañadas. La solterona responde al arquetipo de la “reina de hielo”, de la analista junguiana Linda Leonard, en su libro La locura femenina: “Una mujer imperiosa, hambrienta de poder que, a menudo, tiene un sentimiento de inferioridad escondido”, nos dice. Es una mujer fría, que no habla de sentimientos, sino de racionalidad. Critica y no puede amar, responde de una manera fría a los sentimientos de los demás, es controladora y ambiciosa, manipuladora, interesada en lo material. Tiene una cualidad virginal, es impenetrable e insensible a los sentimientos. Es sexualmente frígida, no puede tener orgasmos porque no se entrega y tiene problemas con el placer. Para el placer hay que abandonarse y dejarse poseer por el otro o por lo otro. Es una persona que evita el contacto con sus sentimientos, es por eso su comportamiento frío. La reina de hielo se identifica con el sistema patriarcal y son unas machistas. Lo hace por su ambición de poder e imita a los hombres en su famoso lado negativo, el oportunismo, tan frecuente en nuestra especie. La reina de hielo es poseída por sus sentimientos congelados y puede explotar en violencia ante una situación que no le guste. Es violenta en la ira. Cuando es madre es un militar, constantemente criticando a su hija; si son hijos los daña, los mutila. Todos los problemas emocionales se forman en la infancia, bajo los influjos o los tratos que nos han dado nuestros padres. Las huellas de la niñez son el camino emocional que siempre estaremos andando o desbaratando si no es el adecuado. El camino del éxito y el dinero no nos sirven por sí solos. Si no podemos amar y que nos amen, seremos personas frías y estaremos matando una parte importante del ser humano, de nosotros mismos, como es la emoción, la relación con los demás y con uno mismo en esos términos, volviéndonos unos robots, si no la hay. La solterona sí tiene un compromiso consigo misma, hace un trabajo, pelea el espacio físico o psíquico. Ella es virginal en el sentido de que es impenetrable, no hay intimidad con el otro, no hay entrega. Rechaza lo masculino, es autosuficiente, se auto contiene, la relación es consigo misma. Tiene estructuras rígidas inquebrantables, no espera por nadie. Tiene un orgullo rígido, no se vincula, rechaza las relaciones de amor (no todas, porque puede ser buena hija). Su relación con lo masculino es: yo tengo el falo. Es un estado de inflación humana que todos los dioses castigan, porque es creerse Dios uno. En el estado de inflación de la solterona está ser arrogante, superior a los demás, fantasías divinas, creerse de inteligencia superdotada. Ellas brillan, sacan provecho de los demás, son indiferentes y racionalizan. Tienen sentimientos de grandeza (omnipotencia) que encubren su invalidez como elemento compensatorio. No hay conexión, no hay otro, no se pueden revisar. Están defendiendo lo virginal, lo que no está contaminado. Descalifican, no hay sentimiento, crítica. Lo virginal se contiene a sí mismo, el mundo no le da la referencia. El otro no le da la referencia, se agota en sí misma. Sin eros no hay contacto; sin emoción no hay contacto. Están petrificadas, todas frías. No hay proceso, no hay tensión de opuestos. Están pegadas al estado virginal, al autoritarismo, no hay conexión. La referencia de lo femenino está en sí mismas. El doctor Heinz Kohut, en su libro Análisis del self, el tratamiento psicoanalítico de los trastornos narcisistas de la personalidad (Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1996), nos dice: “Este síndrome, que por su frecuencia parece ser una de las principales expresiones del desequilibrio psicológico del hombre actual”. Él nos enumera algunos de los síntomas que se encuentran en esta sicopatología narcisista. Cito: “1) en la esfera sexual: fantasías perversas, pérdida de interés en el sexo; 2) en la esfera social: inhibiciones en el trabajo, incapacidad para formar y conservar relaciones significativas, actividades delictivas; 3) en sus rasgos de personalidad manifiesta: pérdida de humor, pérdida de empatía respecto de las necesidades y sentimientos de los demás, pérdida del sentido de la proporción, tendencias a los ataques de ira incontrolada, mentira patológica, y 4) en la esfera psicológica: preocupaciones hipocondríacas sobre la salud física y psíquica, perturbaciones vegetativas en diversas áreas orgánicas” (página 35). Para él son personas analizables y curables. La cualidad más llamativa o reconocida en la solterona o el solterón es su amargura. Es proverbial, muy notoria y conocida. Pareciera que se quedaron esperando algo que no pasó, que no vivieron lo que quisieron, encerrados en sí mismos. Hay una historia que conozco de una mujer sola que frecuentaba una cafetería muy concurrida. Ella había notado a un señor mayor que le llamó la atención. Él, por lo general, estaba solo, a veces saludaba a algunas personas. Un día la cafetería estaba llena y esta señora, llevando su bandeja, le preguntó si podía sentarse en su mesa. Enseguida, él gritó de mala manera que esperaba a alguien, y luego, como arrepentido de su reacción, le dijo que se podía sentar. La señora piensa que lo primero es lo que vale, y vio en la cara del hombre su inmensa soledad y su amargura. Buscó otra mesa con dos señoras que no tuvieron problema en aceptarla. Ella, de vez en cuando, chequeaba al señor a ver si llegaba alguien. Nadie llegó. Él se llevó algo ese día que podría revisar, si pudiera, si quisiera. Ya sabemos lo difícil que es para el ser humano cambiar, sobre todo si es un adulto. Otra característica de la solterona es que lo masculino la posee, cuando se manifiesta en ella un afán de opinar o una necesidad interminable de hablar (habladoras compulsivas), de creer que lo saben todo, un discurso que no acaba; tienen que contradecir, a todo lo que le digas te van a decir que no, que no es así. Este comportamiento social es pesado. El diálogo no existe para ellas. Por su masculinidad, sólo se relacionan con este tipo de mujeres, hombres débiles que les atrae lo masculino en ellas, porque a ellos les falta. Son hombres cómodos también, si estas mujeres pueden producir, ellos se recuestan y no tienen que ser los proveedores, papel tradicional y fundamental de lo masculino. En la sociedad venezolana abunda la mujer machista. Ellas son las marimachos, proveedoras, sin hombres, o con hombres infantiles e irresponsables. Ellas, a su vez, como madres, hacen de los hijos unos hombres inadecuados, y a las hijas les roban la feminidad, quienes tienen que buscarla afuera, no en la madre. Venezuela es una sociedad sin padres, la figura masculina está ausente, por eso tenemos tanta violencia y crimen. Este tipo de mujer tiene las siguientes características: está sola, amargada, se cree perseguida, resentida, la mamá no la quiso, o la quiso varón, el padre no la quiso o la quiso varón, incapacidad de relacionarse e intolerante. Compiten con el hombre y sólo pueden tener a su lado a uno inferior a ella, para recordarle su incapacidad. Los hombres de verdad les tienen pavor a este tipo de mujeres. Los hombres temen a las solteronas. La amargura de la solterona, o el solterón, viene del otro, porque el otro no la refleja. No encuentra a su otro. La amargura viene por el amor frustrado, hay algo que ella no encontró: por el ideal frustrado, la fantasía frustrada. Su amargura es consecuencia de su frustración. En el solterón hay rechazo, es él el rechazado; aunque rechace, fue él el primero en ser rechazado. Se considera que uno le da vida al mito, porque uno hace propio el arquetipo. Para Jung todo está simbolizado. La solterona puede estar dentro de la arpía mitológica. Las arpías son unos seres mitad mujer, mitad aves, asociadas a los vientos tempestuosos, raptoras de alma y niños. Eran enviadas a acosar a los hombres. Las arpías nuestras son las chismosas, las intrigantes; son vampiros, son antiguas, están en el escenario social. Viven de la apariencia y pueden ver a los demás. Hay dos diosas virginales que nos dan dos sentidos de lo femenino: Atenea, que se identifica con el padre y descalifica a la madre. Ella se identifica con lo femenino, pero no con la madre. Atenea es masculina. La otra es Artemisa, rechaza lo masculino, es autosuficiente, la madre no tiene ninguna importancia. Vale lo femenino como colectivo. Las solteronas de este tipo no son amargadas, andan en lo suyo, ocupadas. El concepto de solterona no aplica en las diosas. Lo virginal es lo más rígido, no permeable, no flexible. Atenea es rígida por lo virginal. Hefesto, otro dios griego, es lo emocional, el gran rechazado. Era cojo, como un enano. Él no pensaba que era digno, por su apariencia y por su historia personal: un problema entre sus padres y él pagó las consecuencias. Él escoge a Atenea para casarse y ella lo rechaza de plano. Luego él se casa con Afrodita, que le es infiel. Él la castiga haciéndolo público y blanco de la burla de los dioses hombres, las mujeres no fueron al espectáculo de los amantes cogidos en falta. Hefesto tiene un nacimiento infeliz. Un mal nacido que viene del secreto. Fue rescatado por dos diosas marinas en su caída. Hay dos versiones de su caída. En una, su madre Hera lo lanza; en otra, es su padre Zeus el que lo hace. Hefesto, que es dios del fuego subterráneo, un fino orfebre y herrero, es vengativo, y a través de su oficio realiza sus venganzas. Traigo a este dios para poder relacionarlo con los solterones en ese origen del mal. Hefesto fue rechazado por su padre, o por su madre, o por los dos. Y luego, a consecuencia de su fealdad, muchas solteronas sufren de este mal también, es rechazado cuando pretende. Sabemos que las personas feas o con defectos físicos o psíquicos, tienen más dificultad en conseguir pareja. La gente quiere a su lado a una persona sin problemas evidentes. Teresa de la Parra, respetada y primera novelista venezolana, hija de venezolanos, es una Artemisa, solterona, nunca se casó. Hizo periodismo, dio conferencias en la América Latina sobre la importancia de la mujer en lo social, murió al lado de su madre y de su mejor amiga, fue bella y cortejada. Nunca le dijo que sí a un pretendiente que insistió. Nunca se opuso a la dictadura gomecista. Era mal vista en Venezuela y su trabajo también, porque era una mujer que manejaba, viajaba sola, fumaba. Sus novelas las publicó en Europa, con éxito. La primera fue premiada en París. Esta primera novela, la más importante, es la historia de un amor frustrado. Recordamos que el amor frustrado es el punto álgido de la amargura de una solterona. No escribiré sobre Teresa de la Parra y su obra, porque está ampliamente estudiada. Muchos escritores importantes venezolanos e investigadores le han dedicado su atención. Sí voy a mencionar a la primera poetisa o poeta venezolana, Enriqueta Arvelo Larriva, en algunos de sus poemas, porque es lo contrario de Teresa de la Parra. Teresa es una mujer cosmopolita y con ingresos propios; Enriqueta es de provincia y de una buena familia venida a menos, trabajó. Teresa era bella; Enriqueta, fea. Pero las dos fueron solteronas e hicieron su obra literaria. Los poetas siempre son más abandonados. Recuerdo a un narrador venezolano que me dijo que la poesía es para después de muertos. Enriqueta nos habla desde la solterona, y lo hace muy bien. Enriqueta (1886-1961) nos habla de la infelicidad, o la falta de dicha, propia de las solteronas, en el poema “Sería la advenediza”, nos dice, “Señor, no me des ya la dicha. / No sabría manejarla / y con ella iría cohibida / como una nueva rica”. Ante una emoción desconocida (la dicha) habría un comportamiento inadecuado. Se nota que la comparación es de otra época, ya los nuevos ricos en Venezuela no son cohibidos, todo lo contrario. En este poema rechaza la dicha que representaría el amor y la compara con el dinero. Es la vieja moral. Y termina: “No me hagas nueva rica de la ventura. / Sería la advenediza sin elegancia. / Ya no sé aprender nada / y no quiero perder / mi gracia y aplomo de desheredada”. Es la persona que se repliega a vivir emociones nuevas como la dicha, el amor y la fortuna, a la que ve mal también. En el siguiente poema nos habla la virginal, la ventaja de no ser tocada ni penetrada, la fortuna de haber sido rechazada, para estar limpia, sin mancha. El poema se llama “Emoción y ventaja de la probada profundidad”: “Gracias a los que se fueron por la vereda oscura / moliendo las hojas tostadas. / A los que me dijeron: espéranos bajo ese árbol. / Gracias a los que se fueron a buscar fuego para sus cigarrillos / y me dejaron sola, / enredada en los soles pequeños de una sombra olorosa. / Gracias a los que se fueron a buscar agua para mi sed / y me dejaron ahí / bebiéndome el agua esencial de un mundo estremecido. / Gracias a los que me dejaron oyendo un canto enselvado / y viendo soñolienta los troncos bordados de lianas marchitas. / Hoy voy indemne entre las gentes”. Indemne es un adjetivo que significa libre de daño, a salvo. Escribo estos sinónimos para acentuar lo virginal. Toda la poesía de Enriqueta Arvelo Larriva está escrita desde la solterona; en el poema anterior es ella la rechazada y se siente salvada con ello. En este hermoso poema es ella la que rechaza al otro, “El río”: “El río está tibio / como mi piel / y sabe bañarme el alma. / Juega conmigo a ahogar mi hondura, / nervudo de culebras de sol. / No se parece el río / a aquellos ojos quietos que no quise”. Pienso que hay erotismo y sexualidad en el poema. Compara al hombre con el río, y le da ventaja al río, que juega a poseerla, sobre el hombre, a quien menciona haciéndolo objeto pasivo, “aquellos ojos quietos”. El doctor Kohut nos dice que la personalidad narcisista se aprende de padres narcisistas a su vez, que no responden a las necesidades de su hijo, e idealizan a la imagen paterna o materna. Ella tiene un poema, “Casa de mi infancia”, en el que la casa está completamente idealizada, “es ancha, alta, pura”. Lo interesante es cómo termina después de casi seis estrofas de grandeza: “Amaba a mi madre, / mas a veces ella era para mí / sólo una palidez nimbada. / Mi padre, no. Mi padre fue siempre el hombre, verdadero, / fuerte, erguido, sin aureola”. Nimbo y aureola es lo mismo. Las dos figuras paternas están en la grandeza, especialmente el padre. Para Kohut, es la necesidad infantil de glorificarlos, propio de los narcisistas. ** Rosol Botello rosol_botello@yahoo.es Escritora venezolana (Quíbor, Lara, 1953). Reside en Caracas. Es licenciada en Letras y Magíster en Literatura Hispanoamericana. Ha publicado los poemarios Compás de espera (1995), Tablero (1998), Oráculo de lobo (2005) y Café, té y chocolate (2010). === Las crónicas de Lisbeth Salander Dixon Acosta ==================== Stieg Larsson, el autor sueco desaparecido de manera temprana, tomó una fórmula clásica imprimiéndole un giro innovador, hasta el punto de que podría decirse que revitalizó el género negro en la literatura, dejando una gran conclusión: todavía se puede ser original en el mundo. Al concluir el tercer tomo de la serie Millenium, dejé su lectura con la misma alegría que me acompañó a lo largo de más de dos mil páginas que suman los tres libros, sin que haya tenido en ningún momento deseo de dejar los voluminosos textos, no hubo cansancio ni pereza, por el contrario, quedé con ganas de leer más al autor. Dicen que hay un manuscrito de un cuarto libro, ojalá sea cierto y no una estrategia mercantilista de herederos en disputa. Existe una fórmula clásica para narrar con éxito una historia, desde el primer capítulo del Génesis, esquema reproducido en libros y películas. Consiste en tomar una pareja (Adán y Eva) y crear una serie de situaciones que al final pueden resultar en el destierro del edén o la reinserción en el paraíso. El modelo de don Quijote y Sancho Panza se reproduce en su fiel réplica de Sherlock Holmes y el doctor Watson en aquellas narraciones detectivescas. El protagonista es el alto y desgarbado, un genio de talento extraordinario que roza con la locura, mientras el otro bajito, gordo, bonachón, aporta el elemento humano, el polo a tierra del ingenioso extrovertido, mientras ejerce de narrador. Larsson retoma la pareja original, hombre y mujer, en una mezcla que a primera vista resulta inverosímil, un periodista curtido y arriesgado involucrado con una chica difícil en todos los sentidos, incluso difícil de definir aunque físicamente menuda y aparentemente vulnerable, de pocas y vulgares palabras. Sin embargo en este caso y eso es lo interesante, no es el hombre el protagonista de las novelas, es ella, alguien que en la misma historia los demás personajes han subestimado y maltratado (incluso puede que algunos lectores caigan en la misma trampa), ignorando su potencial mental y físico. Pero aparte de introducirnos en historias con misterios por resolver, Larsson aprovecha para introducir al lector en varios campos que dan para la reflexión política y la crítica social. Por una parte está la relación de los medios de comunicación y las presiones que deben soportar frente a otras esferas del poder, las empresas poderosas, los políticos y altos funcionarios implicados en ocasiones en conspiraciones en contra de la misma noción del Estado y los principios democráticos, esto en el marco de una sociedad como la sueca que aparentemente ha superado problemas que uno pensaría sólo se presentan en colectividades algo primitivas como las latinoamericanas. Sin embargo, gracias a las investigaciones implacables de la revista Millenium y su grupo de periodistas comprometidos con la verdad, uno de los descubrimientos importantes es que fenómenos como la corrupción política, la segregación contra la mujer, incluida la violencia física y sexual, se producen en países tan avanzados como los nórdicos. El gran tema de la trilogía es la violencia contra la mujer. Aprovechando el personaje rebelde de Lisbeth Salander, el autor realiza la denuncia de la situación de las mujeres en su país, tanto de las ciudadanas suecas que a pesar de su nivel de educación o preparación profesional, siguen soportando situaciones de persecución social o laboral, profesionales que no son valoradas y reciben menos remuneración que sus pares masculinos, muchachas raptadas por hombres que abusan físicamente de ellas, así como mujeres inmigrantes de otros países que son esclavizadas en redes de prostitución de mafias internacionales. En medio de toda esta trama, surge la figura de Lisbeth Salander, una joven atrapada desde su niñez en una extraña conspiración de la cual no daremos mayores detalles, para no entorpecer la lectura de aquellos que no han concluido la aventura de los tres libros. Sólo podemos destacar que a pesar de ser considerada por la mayoría de hombres como un personaje menor, esta chica delgada, tatuada, de vestimenta estrafalaria, con dificultades para comunicarse con los demás, especialmente con los hombres, conducta sexual abierta e incomprensible para otros, emerge como una mujer capaz de cualquier esfuerzo físico, con una mente dotada de un talento especial para las matemáticas, los sistemas y la informática en general. Salander, heroína de estas apasionantes crónicas (muchos dirán anti heroína en un lugar común), desempeña una labor propia de esta época virtual, es hacker y posee la capacidad para ingresar en casi cualquier computador o sistema, ella y otros personajes que suelen permanecer en el anonimato han creado su propio país virtual, la República de los Hackers, ciudadanos que desde el silencio contribuyen con buscarle sentido al desorden mundial. El autor nos presenta esta guerra silenciosa entre los mundos existentes, el físico y el cibernético, con todas sus simplezas y complejidades. Stieg Larsson y su trilogía, un best-seller que a pesar de serlo es de lo mejor que se ha visto en la primera década del siglo, buena literatura que seguramente marcará con sus personajes inolvidables, sus argumentos que muestran los problemas globales y comunes (los temas de siempre como el amor, la violencia y la lucha por el poder) combinados con las nuevas tendencias y tecnologías. Al final, quién no quisiera tener la ética responsable de Mikael Blomkvist, aparte de su irresponsable capacidad de seducción, así como las infinitas capacidades de Lisbeth Salander, la protagonista del amanecer del siglo XXI. P.D.: Un conocido me decía que de sólo ver los tres libros de Millenium le producía pereza su lectura pues se le antojaban tres grandes ladrillos. Debo decir que efectivamente son ladrillos, pero ladrillos leves y amables con los cuales se construyó una apasionante obra. Que el tamaño no intimide, pues es proporcional al gozo que retribuye al lector. ** Dixon Acosta dixonmoya@gmail.com Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente desempeña un cargo diplomático en Nicaragua. Ha publicado artículos en revistas de su país. === Jesús Enrique Guédez, la estrella, la resaca y el río ================= === Alberto José Pérez ==================================================== De los hermanos Guédez Acevedo, Jesús Enrique, Oswaldo y Rafael (el guate) son mis amigos; Oswaldito se marchó primero, casi parte desde mi casa, era economista, culto, amigo de poetas y escritores; Jesús Enrique lo siguió; el Guate vive todavía, casi no puede ya, pero vive, periodista. Con ellos compartí muchas vivencias de la vida en el llano, nunca falló en nuestras tertulias el recuerdo de lo que en un tiempo pasado nos maravilló y nos sigue maravillando, como el río Apure y las lejanías del sol en la sabana, por ejemplo, con Jesús Enrique tuve cercanía con el cine, lo acompañé en el guión de Orlando Araujo, un corto que le ha dado la vuelta al país y en la voz que narra lo que Orlando soñó. A su casa, en Santa Clara, vine a vivir un día, mientras la mía se hacía habitable y yo me reponía de una pesada derrota que no me dejaba levantar el pescuezo, tenía plomo en la base del cuello, así que una tarde se apareció su hija Milena, a la postre vecina de los dos, con la llave: “Mi papá que te mudes a la casa de alto para que comiences a levantar los ojos, que la montaña te hará bien”; esa era la orden y la cumplí y los efectos fueron dichosos. Cuando era muchacho me comentó el poeta Guédez: “Para mí la Resaca de Puerto Nutrias era un ‘aguasal’ inmenso, hasta que conocí el Apure y ahí sí que la sorpresa fue grande, casi no podía caber en mis ojos aquella gigantesca tabla de agua”. Yo conocí a Jesús Enrique Guédez hace muchos años, la fecha no logro encontrarla, pero ese día, por su intermedio, que lo acompañaban en la presentación de Tiempos de los paisajes, libro que yo había comentado antes en la página literaria del diario El Impulso, de Barquisimeto, también conocí a Manuel Caballero y a Rafael Cadenas; desde entonces nos unió una buena amistad, él me leía los originales de mis poemarios y yo sólo escuchaba su voz, lentísima, leyendo sus manuscritos pues su caligrafía me era imposible descifrar; fui editor de dos de sus libros de poesías: El gran poder, publicado con motivo de la celebración del quinto o sexto coloquio de literatura “Orlando Araujo”, que en esa oportunidad celebramos en su honor, y Cantos de O Gran Sol, en la colección de las Ediciones de la Revista Icam. El día cuando se nos perdió la estrella fue magnífica la noche, despiertos casi diez horas esperando que apareciera la estrella y nada; la estrella de la que hablo fue un disco luminoso gigantesco que sobre los pinos que están frente a mi casa y a cuarenta metros de la de él, estuvo el tiempo necesario como para que el poeta le diera libertad a la memoria, para contarme fenómenos parecidos que él había leído en libros antiquísimos; casi al final de la espera, hurgó en una caja, entonces fue posible que yo conociera el pez más grande del mundo, bajo el encanto de la inventiva fantástica de sir John de Mandeville, la estrella no volvió pero recuerdo que el poeta estaba asustado porque había bebido de sus mismas negaciones. Lo vi recién que lo operaron, cuando vino de nuevo a Santa Clara, Barinitas, a ver un araguaney que había sembrado. Hablamos como siempre, largo, y esta vez sin café ni güisqui, quise entregarle las llaves de su casa, pues ya me había mudado a la mía y el plomo había desaparecido de la base de mi cabeza. Rechazó las llaves diciéndome: “Pa qué, chico, esa casa es tuya”. Ese fue el día en que vino a ver el araguaney y a caminar por última vez el Callejón El Perico, donde solíamos buscar lo que no recordábamos. ** Alberto José Pérez albertoperez802@hotmail.com Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samán, Apure, 1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra poética entre los cuales vale mencionar el Premio Único de Poesía de la Bienal de Literatura de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesía de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria (1987). También ha publicado los poemarios Los gestos tardíos (1975), El libro de Barinía (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazón de una mujer (1997), Un poeta como yo (2006) y la antología poética El poeta de quien les hablo (1999). === La poesía de José Ramón Mercado Gloria Cepeda Vargas ============= El número 45 de Arquitrave, revista dirigida por el poeta Harold Alvarado Tenorio, se abre con dos lacerantes poemas de José Ramón Mercado. No conocía nada de la producción poética de este hombre nacido en la hacienda La Estancia, antiguo municipio de El Corozal, el 19 de marzo de 1936. Sólo dos poemas, dos gigantescos y conmovedores textos históricos, fueron suficientes para entender que una palabra nueva, ajena al lirismo que con distintos colores y sabores nos ha identificado a lo largo del tiempo, irrumpe entre nosotros como un río desbordado. Colombia es un país escindido entre los que saben y los que no saben o no quieren saber. El poema titulado “La masacre de Chengue”, denuncia la espeluznante carnicería infligida a los campesinos de la vereda Chengue por el paramilitar Juancho Dique con la complicidad de un suboficial de la Armada el 17 de enero de 2001: “Primero les amarraron las manos y les taparon la boca / luego pusieron sus cabezas sobre el tronco / el tronco de hachar los huesos en el matadero / y uno por uno los fueron despescuezando / Los muertos tenían el miedo en el rostro / los perros olían la sangre de sus amos / y salían huyendo como animales apaleados / Ya viste una montaña alta de muertos / todos los muertos se parecen a los muertos / tienen una palidez de cadáver que los recorre en silencio / No hay llanto que a uno lo cure ante sus muertos / las oraciones no alcanzaron para los muertos de Chengue / La noticia dio la vuelta al mundo incrédulo / en menos de lo que canta un gallo / sólo que en Chengue no volvieron a cantar los gallos”. Sé que estos versos corren el riesgo de herir los oídos de muchos. Aquí no se pasea el amor con sus máscaras líricas. No es una poesía adolescente o juvenil o madura o llena de esa luz pacífica que dora los cielos de la vejez. Esto es otra cosa. El grito desgarrado de un monstruo que agoniza entre el cinismo de un estado que no tuvo reato en arrimarle el hombro al criminal y la indiferencia de una sociedad que se tapó los ojos. Es apropiado el momento postelectoral que vivimos para evaluar lo que somos e intentar remediarlo. El país urbano está totalmente desvinculado de esas extensiones sin Dios ni ley donde el crimen cobró carta de nacionalidad. Es extraño que siendo como somos un pueblo de vocación rural con un dirigente de ancestro campesino. Una nación de patriarcas que se deslindan entre la iglesia y el burdel. Una sociedad donde la mujer es objeto de vejámenes consuetudinarios en nombre de un machismo aupado por la religión y el poder, permita que el campo se diluya entre la sangre y las lágrimas de los escasos colombianos auténticos que desaparecieron o sobreviven a la deriva. Los poemas de José Ramón Mercado retratan con palabras salidas de las tripas lo que sucedió alguna vez en un lugar lejano llamado campo colombiano a unos hombres, mujeres y niños casi borrados hoy de la memoria nacional: “Los vivos sólo recuerdan la sevicia con los muertos / los colgaron como pavos en diciembre, dicen / les cercenaron los brazos, las manos y los dedos / les cortaron los muslos, les trozaron las rodillas”. ** Gloria Cepeda Vargas gloriacepe@hotmail.com Escritora y periodista colombiana (Cali). Residió en Caracas (Venezuela) durante muchos años. Ha publicado los poemarios Bajo la estrella (1954), Poemas de los hijos (1960), Cantos de agua y viento (1996, ganador del Premio de Poesía Jorge Isaacs 1995, otorgado por la Gobernación del Valle del Cauca), Carta a Manuel (1996), Poemas del exilio (1999) y En Colombia y ahora (2003). Pertenece al Círculo de Escritores de Venezuela. La Cámara de Comercio de Popayán le concedió en 2006 el título de Personaje Cultural del Año. === Siete maneras de matar a un gato, de Matías Néspolo =================== === José Luis Muñoz ======================================================= Siete maneras de matar a un gato Matías Néspolo Novela Los Libros del Lince 2009 211 páginas En los arrabales de una indeterminada ciudad argentina, poblada por sin techo, policías y putas, el Gringo y el Chueco, dos colegas, malviven hasta que hacerse con un arma de fuego les abre más posibilidades de delinquir, pero también la puerta del infierno. Siete maneras de matar a un gato es una novela sin eje central, con historias que se entrelazan unas con otras sin terminar de cerrarse, sin que ello importe, porque la forma de narrar, en primera persona, desde la mirada del Gringo, el delincuente que descubre Moby Dick en un manoseado libro, cobra más importancia que la historia. Tan gráfico como cortante, Néspolo da pinceladas certeras que dibujan con precisión un escenario del que no se puede salir: la marginalidad que deriva de la pobreza extrema. No queda ni un asiento sano donde estirarse. Pegado a la boletería un ciruja hediendo se arma la cama con unos cartones. Más allá, un paralítico que mendiga con un cartel berrea como un descosido. Apura una cajita de vino y se pelea a los gritos con los fantasmas que le nublan la vista. Para completar el quilombo, un morocho con la cara picada cierra el quiosco de revistas bajando la cortina metálica a patadas. Cargada de costumbrismo, repleta de argentinismos que enriquecen el lenguaje suburbial con que la novela está narrada, por el Gringo, la originalidad de los diálogos cobra una especial importancia, porque Siete maneras de matar a un gato es una novela muy dialogada. -A ella no, pero a todos a los que se la serrucharon sí. ¡Tu mamita era más puta que las gallinas! No le hacía asco a nada. Se volteaba hasta los postes del alumbrado. Y los dejaba secos. Más limpitos que un hueso de pollo. ¿Sabés cómo le decían? Lengüita... Pero quizá sea en los momentos eróticos, que endulzan la dureza de esta narración, en donde la prosa de Néspolo se torna sensual para dejar a un lado la sordidez y la violencia. El Gringo se enamora, aunque en la relación no se sepa qué va antes, si el afecto o la carne. Yani me la chupa con ganas. Está desnuda, arrodillada. Como si rezara frente a un altar. La melena negra le cae sobre los hombros. Los rulos le brillan al sol. Azulados. Arquea la espalda, tersa. Me inclino y le recorro el surco de la columna hacia abajo con el pulgar. Donde nace el culo me detengo. Una pera invertida, deliciosa y fresca para morder en verano. Matías Néspolo, en esta su primera novela, hace un certero retrato de la marginalidad argentina, ambientada en los tiempos del corralito y el derrumbe económico, aunque la narración quede abierta, porque podría haber continuado, ininterrumpidamente, porque nada en ella se cierra salvo los personajes que se desangran por el camino víctimas de balaceras. ** José Luis Muñoz joseluismunoz58@gmail.com Escritor español (Salamanca, 1951). Uno de los más destacados en el género negro en su país, ha ganado importantes premios literarios como el Azorín, Tigre Juan, La Sonrisa Vertical, Café Gijón o Camilo José Cela, entre otros. Su último libro publicado es La Frontera Sur (Almuzara, http://www.editorialalmuzara.com; 2010), IV Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. === El camino de los sabios, de Walter Riso Antonio Guerrero Ruiz ==== ¿Qué puedo encontrar en las palabras? O dicho de otra forma: ¿qué puedo encontrar en un libro, al margen de las hipostasías de la realidad? En mi tarea como lector he encontrado una sorpresa literaria. Por casualidad pasé hace semanas por una librería de barrio. En el escaparate detecté un trabajo desconocido: El camino de los sabios. Se trataba también de un escritor nuevo para mí: Walter Riso. Lógicamente tuve que entrar y examinar aquella obra. Tras leer una sinopsis y algunos párrafos no puede resistirme; lo compré. Para un estudiante de segundo ciclo de filosofía aquello tenía un interés especial. Se trataba de un ejemplo de filosofía práctica. Por si debo decirlo todo, esa expresión: la filosofía práctica, representa un reto y una exigencia para filósofos actuales. Podría concebirse como una obligación de lo profesional y de lo cotidiano; tal vez una demostración de aquello que se quedó en desuso en el terreno de las utopías. Para bien, este libro supone un experimento literario que hace eco de posibilidad práctica. En forma de ensayo predica que el pensamiento clásico aún está vigente. Lo hace con relatos biográficos de filósofos y con resultados de experimentos con pacientes. Walter Riso, ítalo-argentino, que trabaja como psicólogo en Barcelona, ha demostrado que la filosofía, que va desde algunos presocráticos hasta la época helenística y romana, nos es muy útil todavía. Parte de un planteamiento muy simple: nuestra mente dispuesta culturalmente tiene unos patrones. Éstos se han transmitido por diferentes vías; pero su estructura está intacta desde el momento de la creación grecolatina. Se refiere a la formación de ideas y de conductas vinculadas al pensamiento, tales como la idea de lo bueno y de lo malo, del placer, de la felicidad y de las consideraciones sobre el libre albedrío. Bajo esta hipótesis efectúa un trabajo de campo y descubre que una mente con disociación, bajo el yugo de una enfermedad mental, no sólo es consecuencia de factores personales y/o circunstanciales; también lo es por la modificación de su estructura mental-cultural. Según Riso, si somos capaces de restaurar la estructura cultural, la curación del paciente es mucho más rápida. O dicho de otra forma, recordar o informar de las ideas que nos inculcaron antes de la enfermedad sirve para mejorar y por lo tanto para aspirar a la felicidad individual. De esta forma la filosofía se convierte en algo extraordinario: una terapia cognitiva. En el desarrollo del ejercicio psicológico se establece un diálogo, adoctrinal, con el profesional. En este viaje no sólo se práctica un análisis de la existencia del enfermo; también se debate cuáles son las creencias ahora y antes de la enfermedad. El autor de esta obra, que ha obtenido resultados extraordinarios en su propia consulta, utiliza las ideas de los filósofos para que sus pacientes reflexionen sobre sí mismos y para que reconstruyan su personalidad. Enfrentarse a las creencias y a la cultura es una forma de restauración individual. Al mismo tiempo es una forma de difusión de la filosofía magnífica. En el groso del libro se estudia a muchos filósofos de la antigüedad. Quizás, y coincido con ello, se ha detenido en varios casos por su peculiaridad: Sócrates, Epicuro y Diógenes. El primero era un provocador por excelencia, que se autodenominaba: el tábano. Su tarea consistía en acosar a preguntas a su adversario hasta que éste llegaba a contradicciones —mayéutica. Entonces, y sólo entonces, Sócrates decía que sólo sabíamos que no sabíamos nada. Ese es el camino para comenzar por el principio. La vanidad intelectual nos pierde y nos pervierte. Epicuro reflexionaba sobre el placer. No de un placer puramente hedonista y lujurioso, al estilo de ciertos patricios romanos posteriores. Su placer era reflexivo y consistía en alejarse del dolor, de toda clase de dolor. Al final se quedaba en paz, en su jardín, envuelto por una agradable incertidumbre. Podría decirse que era un optimista: todo lo revestía en su conciencia de la mejor manera posible para acercarse a la felicidad y disipaba de la misma aquellos pensamientos que le conducían a las angustias. Por último, Diógenes requiere para mí una atención especial. Cuando dijo que cada vez que observaba a las personas se daba cuenta de lo que admiraba a los animales, lo dijo todo. Su vida de perro (cínico perro) consistía en plantear una contracultura. No se dejaba dominar por normas ni costumbres; todo lo contrario, vivía sin más a su manera, efectuando sus necesidades íntimas a la vista de cualquiera. Era el otro gran provocador porque sus actuaciones públicas llamaban la atención poderosamente y reflejaba que vivir era mucho más sencillo de lo que parecía. Pero vivir así es un puro acto de valentía porque exige vivir sin tener en cuenta los comentarios de los demás y dejarnos llevar por nosotros mismos. En una ocasión fue visto pidiendo limosnas a una estatua. Cuando le preguntaron por lo extraño de su comportamiento respondió que se acostumbraba al rechazo de los demás, para hacerse más fuerte. Es indudable que los ejemplos que Walter Riso utiliza y sus propias estadísticas clínicas demuestran que la filosofía es útil hoy en día. Su reto ha sido el siguiente: ver la filosofía desde el punto de vista de la psicología. Su logro, sin duda, un prototipo de filosofía práctica admirable. A mí no me cabe duda de que este libro va a formar parte de mi biblioteca. El descubrimiento de su existencia, en una vieja librería que suelo visitar, me demuestra que los libros, los textos, pueden tener muchas cosas en su interior. Como si de un organismo vivo se tratara, al exprimirlos escupen miles de historias: algunas son relatos que desdibujan la realidad; otros son narraciones que encuentran los entresijos de nuestro interior; y otros enseñan que es posible una sabiduría —adoctrinal— útil y necesaria. ** Antonio Guerrero Ruiz antonioguerrero_ruiz@yahoo.es Escritor español (1971). Tiene un diplomado en relaciones laborales por la Universidad de Huelva (UHU, http://www.uhu.es) y estudia filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Ha publicado Cuéntanos tu mensaje (Diputación de Almería, http://www.dipalme.org; 2007), Agenda mágica literaria (Lagarto Ediciones, 2008), Los chicos feos también quieren bailar (Lagarto Ediciones, 2008), Colección de relatos de Oria (Diputación Provincial de Almería, 2008), Déjame salir (Círculo Rojo, http://www.editorialcirculorojo.com; 2009) y Almería: autores del crimen (Círculo Rojo, 2009). Entre otros reconocimientos, ha ganado el I Concurso de Microrrelato de Realizarte.com (http://www.realizarte.com; 2000), el I Concurso de Relato Corto “La Gaceta del Condado” (Huelva, 2005), el I Concurso de Relato Corto “Cuéntanos tu mensaje” (Diputación de Almería, 2007), y el XIV y XV Concurso de Relato Corto “Biblioteca Central de El Ejido” (2007 y 2008). Textos suyos han sido publicados en Resonancias Literarias (http://www.resonancias.org), El Coloquio de los Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Salamandria (http://www.salamandria.com). === La ciudad de las noches sin estrellas ================================= === Rubén Alfonso, un nombre que comienza bien en la literatura actual ==== === Pedro Pablo Pérez Santiesteban ======================================== Reconocer el nacimiento de los nuevos talentos es una tarea que deberíamos mantener muy activa todos aquellos que de un modo u otro tenemos la posibilidad de promover. Es por eso que hoy comentaré sobre una de las últimas novelas publicadas bajo el sello editorial Voces de Hoy (http://www.vocesdehoy.net); me refiero a la ópera prima de Rubén Alfonso (http://www.ruben-alfonso.com), joven de origen cubano que se presenta a la palestra literaria con su novela La ciudad de las noches sin estrellas. Rubén es sin lugar a dudas un escritor innato, cuya habilidad para contar se pone de manifiesto en las páginas de su libro. Él logra llevarnos a descubrir la esencia de cada personaje, usando como hilo conductor a Ernesto, un emigrante cubano que sale en busca de un sueño o de varios, porque en realidad este personaje busca el poder de decidir, algo que sólo se logra cuando se navega entre las puras aguas de la libertad. Este hombre, que también pudo llamarse Pedro, Juan, Camilo o Rubén, se muestra con el desenfado de su juventud, que en momentos lo convierte en el Don Juan latino del siglo XXI y lo lleva a la búsqueda morbosa del amor de una mujer, cuyos rostros se matizan en las figuras protagónicas de Andrea, Patricia y Jade, donde cada una de ellas tiene su propia historia, con sus sueños y frustraciones. La ciudad de las noches sin estrellas es de esas novelas de rica lectura, de esos libros que caen en tus manos y se te van como agua fresca de manantial abierto. En sus líneas se desenredan diferentes personajes que apenas sin proponérselo nos llevan a una reflexión pausada, sin grandes aspavientos, más bien íntima, de acuerdo al caso específico de cada lector, y esto se debe a que muchas de las vidas de estas mujeres y hombres son un poco también la nuestra. El sexo, el morbo y el factor sorpresa son tres elementos que se ubican con acierto dentro de la trama. Alfonso sabe andar muy bien por los vericuetos de la novela, doblando esquinas y tomando por asalto grandes avenidas en las que siembra hermosas flores, al usar una prosa que en momentos se convierte en poesía, pero una poesía de hoy, de luces cotidianas que alumbran nuestras lamparitas de la mente, como dirían en la India. Muestra de ello se puede disfrutar cuando Patricia lee una carta que le envía Ernesto y, al terminarla, mira al cielo en busca de una sola estrella para pedir un deseo. La novela cuenta además con un excelente prólogo de la reconocida escritora cubana Carmenluisa Pinto, con un diseño interior y edición general de Josefina Ezpeleta y con el espectacular diseño de cubierta de Juan José Catalán. Creo que Rubén Alfonso reunió a muy buenos talentos para presentarnos su primera obra. Mi propuesta ya está hecha, ahora sólo queda que los amantes a la lectura se lleguen por las librerías a buscar la novela, o desde la comodidad de su casa la adquieran a través de la página personal del autor dentro del sitio web de la casa editorial Voces de Hoy, y les aseguro que tendrán el privilegio de leer a un novel escritor de quien, estoy convencido, escucharemos hablar con frecuencia en un futuro no muy lejano. ** Pedro Pablo Pérez Santiesteban vocesdehoyeditora@yahoo.es Escritor y periodista cubano (Holguín, 1957). Estudió licenciatura en contabilidad y técnica periodística, en las universidades de Holguín (http://www.uho.edu.cu) y de La Habana (http://www.uh.cu). Ha publicado, entre otros, los libros de poesía Detrás de la ventana, Lenguaje interno, Marea alta, El néctar de las abejas, En mi silencio, El mundo interior, Entre cuentos y poesías, En la luz de mi sombra y Plagio de lo humano; los libros de cuentos En primera persona y Cuentos para un domingo, y las novelas Frente al espejo, Amparo la hija de Jacinta y Recaredo y El juego de la memoria. Es promotor cultural y colabora con varias revistas digitales e impresas de Argentina, Venezuela, España y Estados Unidos, entre otros países. Entre otros reconocimientos, ha recibido el Premio de Poesía AG 2007. Actualmente dirige la Editorial Voces de Hoy (http://www.vocesdehoy.net). === Las novelas de aparente color rosa... Ariel Batres Villagrán ===== De aparente color rosa. Discurso sentimental en las novelas de Argentina Díaz Lozano Myron Alberto Ávila Tegucigalpa, Honduras, octubre de 2010 Primera edición Editorial Guaymuras 270 páginas Colección Lámpara (Crítica y Cultura) ISBN: 978-99926-54-06-4 Incluye 7 ilustraciones (portada e interior) de la artista hondureña Celsa Flores Aunque se trata de la primera edición en forma de libro, originalmente la obra constituyó la tesis de graduación de Myron Alberto Ávila para obtener el título de Ph.D. in Spanish en la Universidad de California, Irvine, Estados Unidos. En algunas referencias aparece como impresa por Georgia College & State University, 2008, seguramente porque en ésta última se desempeña como profesor. Myron Alberto Ávila es hijo de padre y madre guatemaltecos; su abuelo materno fue un hondureño nacido en Santa Rosa de Copán, de donde también era oriunda Argentina Díaz Lozano (1912-1999). La tesis fue editada en octubre y presentada al público en diciembre de 2010 por Editorial Guaymuras de Honduras, cuya reseña de contraportada —a cargo del también guatemalteco Arturo Arias— se transcribe a continuación: Con la presente obra, Myron Alberto Ávila escogió un tema nunca trabajado en Centroamérica: la novela folletinesca. Asimismo, se preocupó por visibilizar críticamente a las mujeres novelistas, ignoradas generalmente por una crítica tradicionalista desconocedora de la revolución teórica de los últimos treinta años. Por ello nos ofrece aquí una exploración académica sumamente original, planteando una reflexión más compleja e incluyente a la de los viejos paradigmas decimonónicos canónicos y elitistas. La meditación profunda y provocadora de Ávila recupera los aspectos invisibilizados por la crítica tradicional con una lectura compleja y sofisticada que, recuperando la producción discursiva eminentemente popular, reconfigura los acercamientos críticos a los imaginarios centroamericanos. Arturo Arias Universidad de Texas en Austin Premio Nacional de Literatura de Guatemala Miguel Ángel Asturias En la solapa del libro aparece la siguiente descripción de Ávila: Myron Alberto Ávila nació y creció en Guatemala, y reside en los Estados Unidos desde el año 1989. Es doctor en español por la Universidad de California, Irvine, y actualmente es profesor de literatura y lengua en Georgia College & State University. Además de la literatura centroamericana, sus áreas de investigación académica incluyen los estudios de género, la narrativa y la poesía de mujeres, las literaturas latinas y queer estadounidenses (1), así como estudios de literatura en traducción. Es autor de Mujer, cuerpo y palabra: décadas de re-creación del sujeto de la poeta guatemalteca (Torremozas, 2004) (2). Myron Ávila efectúa el análisis crítico de cuatro de las doce novelas publicadas por Díaz Lozano, siendo éstas: Mayapán (1950), Fuego en la ciudad (1966), 49 días en la vida de una mujer (1956) y Eran las doce... y de noche (1976). Nótese que no sigue un orden estrictamente cronológico, según año de publicación, sino en función a si en éstas la autora presenta una “novela histórica”, las primeras dos, o bien una novela “microhistórica”, con el “relato” en forma de ficción de hechos recientes con respecto al año en que fueron publicadas las dos últimas. Empero, como lo anota en página 25 de su estudio, examina en total ocho, siendo además de las anteriores: Peregrinaje (1944), Aquel año rojo (1973), Caoba y orquídeas (1986) y Ha llegado una mujer (1991). Es de anotar que marginalmente cita algunos párrafos de las novelas Luz en la senda (1937) y de Y tenemos que vivir (1960), así como de los libros de cuentos Perlas de mi rosario (1930) y Topacios (1940). Examina críticamente Historia de Centroamérica (1964), y toma algunas referencias de Sandalias sobre Europa (1964), libro de crónicas. Como en su conjunto, “virtualmente todas las novelas de Argentina Díaz Lozano, se las ha analizado por cuanto carecen de rasgos y recursos literarios considerados como ‘necesarios’ para trascender como parte de un canon ‘latinoamericano’ o aun ‘nacional’ ” (página 218), Ávila se propuso —y lo logró— demostrar que las denominadas novelas rosa de Díaz Lozano solamente tienen ese color pero en apariencia, pues en el fondo de las mismas subyacen elementos ideológicos, posiciones políticas, ideales por el unionismo centroamericano, y esfuerzos abiertos de la mujer por abrirse paso y participar en diferentes actividades “reservadas” comúnmente a los hombres, dejando así el papel tradicional de madre, mujer abnegada y complaciente, sentimental o romántica —como se clasifica a las novelas rosa. A juicio de quien esto firma, el trabajo presentado por Myron Ávila posee un análisis más profundo y tratamiento acertado, con respecto al que hiciera la investigadora costarricense Seidy Araya Solano, en Historia y ficción educativa en la narrativa de las mujeres. Estudio de un caso centroamericano: la novelística de Argentina Díaz Lozano (Heredia, Costa Rica; EUNA, 2004). En esencia, su argumento es que “se trata de un caso de aparente color rosa —‘aparente’ en la connotación doble de la palabra: ‘a la vista’ y ‘en apariencia’— donde tanto discurso como recurso surgen con múltiples posibilidades de relectura en las novelas analizadas de la autora” (página 16). Como dato jocoso, procede copiar lo que Ávila dice de sí mismo en el portal Chapines Online, fechado curiosamente al 2003/11/31: Ex patojo barranquero de por la Zona 18. Hoy profesor universitario de español y literatura (Ph.D. UC, Irvine) y escritor. Me encanta viajar y hacer amigos por todos lados, el café, la música de varios géneros; y la buena comida (especialmente chapina). Idiomas: inglés, italiano y portugués. Caminando vertical hacia el horizonte. EEUU —California Sur— (3). En términos generales, una obra recomendable para quienes necesitan profundizar en la narrativa centroamericana, y en particular acerca de la producción literaria de la escritora hondureña Argentina Díaz Lozano (1912-1999), de quien el autor de estas líneas se atrevió a construir el ensayo 49 días en la vida de una mujer y Guatemala desgarrándose en 1954, en el que efectúa el análisis de la novela 49 días en la vida de una mujer con el sugerente agregado acerca de la rasgadura que sufría el país en junio de 1954 —caída de Jacobo Arbenz Guzmán— y el arribo al poder de Carlos Castillo Armas, tema alrededor del cual gira dicha novela. Dicho ensayo fue publicado en las siguientes ediciones digitales: • The Blackbox, La Bitácora Económica y Política de Guatemala, 12 de octubre de 2010, en el post “La contrarrevolución de 1954 en una novela”, http://ca-bi.com/blackbox/?p=4321. • El Diario del Gallo, 18 de octubre de 2010, http://bit.ly/gyxifd Como digresión, cabe agregar que el suscrito es literalmente neófito en asuntos de arte. Reconoce que no entiende el arte abstracto de Picasso, por más que alguien se encargue de explicarle el “Guernica”, y mucho menos se atreverá a criticar una obra pictórica, sea mural —aunque la “Gloriosa Victoria” de Diego Rivera lo emociona—, óleo en tela —como “El Tamal” de Rafael Rodríguez Padilla—, óleo sobre playwood —“Calvario” de Roberto Ossaye— y ya no se diga la serigrafía —“El abuelo Ixmucane” de Carlos Mérida. Sin embargo, y aunque no comprende plenamente el significado, a quien esto firma no dejan de ocasionarle cierto apasionamiento las 7 ilustraciones de la artista Celsa Flores (1952) incluidas en De aparente color rosa. Los nombres que la artista dio a cada ilustración son de por sí explicativos respecto al contenido de cada una de las partes de la obra de Ávila: “Reflejo” (portada), “Desiderátum” (Introducción), “Gestación” (Capítulo I: Para leer, escribir y recrear la novela rosa), “Solfeo” (Capítulo II: La historia rosa dentro de la historia), “Talismán” (Capítulo III: De cómo hacer oler la política a relato rosa), “Metamorfosis” (Observaciones finales) y “Festival” (De aparente color mujer: Palabras de Celsa Flores). Aparte del talento pictórico, ¡qué imaginación para lograr combinar el título de cada ilustración, con el asunto del correspondiente apartado de la obra escrita! Exuberancias. Notas 1. “La Teoría queer es una hipótesis sobre el género que afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales esenciales o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales. De acuerdo con ello, la Teoría Queer (TQ) rechaza la clasificación de los individuos en categorías universales como ‘homosexual’, ‘heterosexual’, ‘hombre’ o ‘mujer’, ‘transexualidad’ o ‘travestismo’, sosteniendo que éstas esconden un número enorme de variaciones culturales, ninguna de las cuales sería más fundamental o natural que las otras. Contra el concepto clásico de género, que distinguía lo ‘heterosexual’ socialmente aceptado (en inglés straight) de lo ‘anómalo’ (queer), la Teoría Queer afirma que todas las identidades sociales son igualmente anómalas”. Wikipedia; Teoría queer. http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_queer. Consulta efectuada el 8 de enero de 2011. 2. De aparente color rosa. Discurso y recurso sentimental en las novelas de Argentina Díaz Lozano, http://bit.ly/fhtMpx. Consulta realizada el 14 de diciembre de 2010. 3. Véase la ficha del autor en el portal Chapines Online, http://bit.ly/hXLjbb. Consulta realizada el 14 de diciembre de 2010. ** Ariel Batres Villagrán consultabatres@gmail.com Escritor guatemalteco (1958). Reside en Guatemala, Guatemala. Economista por la Universidad de San Carlos de Guatemala (http://www.usac.edu.gt), donde impartió durante 14 años los cursos de Técnicas de Investigación Documental y Economía Internacional (Facultad de Ciencias Económicas, 1984-1998) y de Administración Pública (Escuela de Trabajo Social, 1996-1998). En la Universidad Rafael Landívar (http://www.url.edu.gt) de su país impartió cursos de Administración de Empresas Públicas y de Recursos Humanos (1998-2000). Durante el período 1996-2008 se desempeñó como consultor independiente en el campo de recursos humanos y actualmente labora en el Ministerio de Finanzas Públicas (http://www.minfin.gob.gt) de Guatemala. Desde 2004 a la fecha ha publicado ensayos literarios en algunas revistas electrónicas tales como Encontrarte (http://encontrarte.aporrea.org), de Venezuela, The Black Box (http://ca-bi.com/blackbox; Guatemala) y otras. === Penia y Poros Alfonso Ramírez de Arellano ======================== Antes de que los griegos inventaran ese mito tan cursi sobre el amor encarnado en un angelote caprichoso que dispara dardos amorosos, habían ideado otro más básico. Con la cultura helénica pasa como con el cristianismo, que tiene un antiguo y un nuevo testamento. Éste pertenece al antiguo (al de los pelasgos), es un poco primitivo y a mí me gusta más. Aproximadamente dice así: Penia (la indigencia) andaba merodeando alrededor del banquete con que los dioses celebraban el nacimiento de Afrodita. Cuando se disponía a mendigar los restos del festín vio cómo Poros (el recurso, la abundancia) se retiraba a descansar. En ese momento cambió de idea y decidió seguirle. Encontrándolo dormido se echó a su lado. Lo despertó, lo sedujo y concibió de él a su hijo Eros. Penia quería dotar a su hijo de recursos y de oportunidades. Lo consiguió, pero no pudo evitar transmitirle también su propia carencia. Por eso el amor es siempre tan ambivalente: lo tiene todo y lo necesita todo; es abundante y menesteroso; insaciable y generoso; exaltado y melancólico. Es revolucionario como ninguna otra pasión humana porque, aunque su objeto está fuera de él, inicia la insurrección dentro de uno mismo. Se mueve en las arenas movedizas de lo eterno y lo efímero, de la plenitud y el deseo. Hace sufrir y gozar, por eso no se cansa ni se agota. Preguntad a los viejos. Engendrado el día del nacimiento de Afrodita, Eros se convierte en el compañero y paje de la belleza, pero no en su hijo. En todo caso al revés ya que el amor es capaz de engendrar belleza, pero la belleza sin amor cansa. ** Alfonso Ramírez de Arellano aramirez@diphuelva.org Psicólogo español, especialista en psicología clínica y psicoterapia de familia. Ha trabajado como actor y director de teatro. Actualmente desempeña sus funciones en el ámbito de las drogodependencias, en el que ha recibido el premio Reina Sofía 1989 y Mención de Honor 2008. Además recibió el premio al mejor artículo de 1996 de la revista europea Ítaca por su trabajo “Drogodrama y dramadependencia” y fue finalista del premio periodístico Enrique Ferrán. Compagina la publicación de relatos en revistas literarias con artículos de divulgación científica en prensa diaria. Es autor de los libros Actuar localmente en (drogo)dependencias (GID), Problemas emergentes en jóvenes y adolescentes (CSZ) y Manual de supervivencia del empleado público o cómo defenderse del político de turno (Almuzara), así como de diversos capítulos y colaboraciones en libros y manuales. Colabora habitualmente con los medios del Grupo Joly (Diario de Sevilla, http://www.diariodesevilla.es). También ha publicado relatos y artículos en las revistas El Ciervo (http://www.elciervo.es), Cuadernos para el Diálogo y El Siglo que Viene. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Un fan de Dios ======================================================== === Entrevista a Daniel Audoux, cura Guillermo Bravo ================= En la habitación tiene un Jesucristo de cera a medias derretido, el objeto es rojo y los brazos terminan en dos muñones que tuvo que atar con una soga a la cruz de metal. En el resto de la casa tiene estampitas, la foto del Papa (no la de Juan Pablo, si no la del actual, cuyo rostro es algo siniestro), las cortinas negras. Y dos sillones donde nos sentamos a charlar, frente a la biblioteca: muchos libros de filosofía, muchos libros de Balzac, cuatro o cinco de Roland Barthes. Hice la confección, la comunión y la confirmación, pero nunca había tenido la oportunidad de tomar un café y charlar con un cura. Con esa idea fui a golpear puertas de algunas iglesias. El tercero de los que consulté dijo sí y me invitó a su departamento. Daniel Audoux (cambio apenas las letras del nombre por pedido del entrevistado) tiene treinta y cinco años, es alto, rubio y de grandes ojos azules. Es cura en una pequeña iglesia de las afueras de París, profesor de filosofía y según él, buen jugador de básquet. La idea es saber cómo es la vida cotidiana de un cura: qué come, dónde lava la ropa, dónde duerme, qué siente, qué piensa. Por eso le pedí que me deje recorrer un poco el lugar donde vive y mirar sus cosas. Es un departamento anexo a la parroquia, el lugar es pequeño pero muy lindo. Tiene un living, una cocina, el baño y la habitación. Me deja pasar a la habitación: hay una cama de dos plazas de hierro, pintada de negro y unas mantas blancas muy lindas. Al frente de la cama está el Cristo de cera rojo y al lado un Cristo tallado en madera y barnizado, demasiado barnizado: capas gruesas de un ocre transparente le ocultan casi los ojos. Me trae un café y empezamos a charlar: “Soy profesor de filosofía, he elegido ser cura. Es fácil reírse de mí, porque no tengo relaciones sexuales, porque no voy a los bares, porque nunca hablo mal de los otros, porque rezo cada día. No me parece una postura muy inteligente. La gente no quiere aceptar que alguien escoja libremente una vida así. Yo elegí ser cura, no tener relaciones sexuales y pasar mucho tiempo en la iglesia. ¿No soy libre de hacerlo sin que me señalen? Soy tan libre como el artista que decide decorar un museo con cáscaras de bananas. Que cada uno haga lo que quiera. Y es un cura el que lo dice. No sé por qué un vecino podría juzgarme porque decidí ser cura. Yo he luchado mucho en mi vida y he sufrido mucho. Hice una elección. Quizás con mayor valentía que el que elige ser abogado o trabajar en un supermercado. ”Tenía quince años cuando decidí ser cura, estudié filosofía, arte, hice un doctorado sobre unos aspectos muy específicos de la Edad Media. Mientras yo estaba con mis libros, mis amigos estaban en el bar emborrachándose. Y después se reían de mí. Yo crecí en las afueras de Marsella. Cuando vuelvo y los veo, me doy cuenta de que se han convertido en Homero Simpson, pero siguen riéndose de mí. Alejan a sus hijos de mí”. —Eso le da rabia, me imagino, pocas veces he visto a un religioso expresar sus sentimientos. Quizás ese es uno de los aspectos que aleja a los curas de la gente. —Claro que me da rabia, pero la doctrina católica llama a perdonar, a optar por el amor antes que nada. Yo comencé a ser cura por amor a Jesucristo, me hice fan de Jesucristo como otros se hacían fan de Kurt Cobain o de John Lennon. —Quizás uno de los “errores” de la religión católica es centrarse en lo que “se debe” y no tanto en los deseos de cada uno. —Si tomo a mis amigos de Marsella por ejemplo: ¿qué deseos tienen ellos? ¿Se han centrado en sus deseos? Se parecen a Homero Simpson. ¿Homero Simpson se centra en sus deseos? A simple vista puede parecer que sí. Pero yo creo que en realidad se dejan arrastrar. Y se dejan arrastrar hacia abajo. No estoy hablando del pecado. Estoy hablando de que viven su vida sin demasiadas ganas, sin convenciones. Muchos me han contado que ni siquiera saben si aman a su esposa. Terminan engañando a sus parejas. Y no porque sean pecadores, sino porque viven su vida sin ninguna creencia. —¿Nunca tiene dudas de su fe? —Sí, muchas. Soy humano. Ser cura es un cliché. Yo no soy cura, soy Daniel. Eso puede ser un poco herético, pero es la verdad. Daniel tiene dudas, como todo el mundo. Pero ante las dudas prevalece el amor que siento por todo lo que me rodea, por todo en lo que creo profundamente. —¿Tiene deseos sexuales? —Usted me obliga a la sinceridad y tengo que decirle que sí. Sobre todo antes. Cuando era más joven. Por eso dejé la doctrina por dos años y me fui a vivir con una mujer. Ella quedó embarazada pero perdió el hijo. Poco después yo sentí que este era mi camino y volví. Ya sé lo que usted quiere saber, le voy a responder con toda sinceridad: sí, a veces cuando voy por la calle y veo una mujer atractiva siento deseos. —¿Usted se masturba? —Lo he hecho algunas veces. Pero mi mente está ocupada normalmente por otras cosas. Cuando se pasan años sin pensar en eso, la mente lo deja de lado. El deseo sexual no se acumula, se apaga. —¿La masturbación es considerada pecado por la Iglesia? —Depende del caso. Pero sí está considerada pecado la excitación voluntaria de los órganos genitales porque es un acto hecho sin amor y por fuera del matrimonio. Me pasa un cuaderno de fotocopias unidas con un espiral de plástico y me muestra un párrafo: “Tanto el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con una tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado. La razón principal es que el uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice esencialmente a su finalidad, sea cual fuere el motivo que lo determine. Le falta, en efecto, la relación sexual requerida por el orden moral; aquella relación que realiza el sentido íntegro de la mutua entrega y de la procreación humana en el contexto de un amor verdadero” (CDF, decl. “Persona humana”, 9). —¿Le parece que vivir sin tener relaciones sexuales puede tener efectos perjudiciales? —No. Eso no está probado científicamente. En nuestro caso, todo nuestro amor está centrado en Dios. —La pregunta es obligada: ¿qué opina de la gran cantidad de casos de abusos a menores por parte de los curas? —Esos curas tienen que ser condenados por la Iglesia y por la justicia. Muchas veces siento, si salgo vestido con mi hábito, que la gente me mira mal, y sé que tiene que ver con eso. Es muy injusto, hay miles de curas en el mundo que no son proxenetas. Es como si se encontraran dos médicos proxenetas y la gente empezara a odiar a todos los médicos del mundo. —En realidad son más que dos casos... —Sí, pero de todas maneras es injusto que se generalice y que se hable solamente de eso cuando hay miles de curas que le hacen mucho bien a la sociedad. Que son personas correctas, buenas y humildes. —¿Cuál es la posición de la Iglesia Católica con respecto a las relaciones homosexuales? —En un principio las consideraba pecaminosas: porque son relaciones que no se hacen con el fin de la procreación. Pero ahora que toda la sociedad se está abriendo con respecto a ese tema también lo está haciendo la Iglesia. —¿Y cuál es su opinión personal? —No creo que la homosexualidad sea un pecado ni una enfermedad. Conozco muchas parejas homosexuales y sé que su amor es sincero. Ninguna religión puede condenar eso. —¿Cómo es un día cotidiano en su vida? —Yo trabajo como profesor de filosofía en una escuela religiosa. Cuando me levanto voy al gimnasio, después tomo una ducha, preparo las clases, estudio, leo, almuerzo y voy a la escuela. Los sábados juego al básquet. Leo mucho y eso toma muchas horas. Tengo un día muy ocupado, tanto que duermo sólo seis horas. Además, es buen cocinero: después del café trae un fondant au chocolat delicioso. Quedamos para jugar al básquet juntos el sábado. ** Guillermo Bravo guillebravo@hotmail.com Escritor argentino (Pilar, Córdoba, 1981). Ha publicado el libro de cuentos No le cuentes a nadie (Editorial del Boulevard, http://delboulevard.com.ar/blog; 2006) y ha participado en diversas antologías en su país. Actualmente vive en Francia, donde forma parte del equipo de la revista cultural alba (http://www.albamagazine.com). === El poeta argentino Juan Pomponio Castiglione ========================== === Necesito vivir la vida como si fuese un poema Rafael Rosado ====== Un ser intenso, lleno de autenticidad poética, pasión salvaje, torrente de arte, sensibilidad humana y profundo amor por la vida y la literatura. —¿Cómo inicia JPC a transitar los territorios del arte y la literatura? ¿Fue muy difícil el inicio? Ya que JPC es un ser muy intenso, pasional, inmenso; un torrente de arte, pasión y locura fraguado por la vida y los caminos, un ser humano sensible, ¿cómo se define JPC? —Comencé a escribir por una fuerza que llegó a mi alma a partir de los treinta años. Fue un caudal de tinta que arrasó mi vida y vinieron las palabras sin buscarlas. Nunca estudié letras, no sé nada de literatura. Escribo porque no puedo parar de hacerlo. Ahondar en el camino no sólo de las letras sino del arte, ¡es apasionante! Me fascina transitarlos desde la libertad de hacer lo que amo. Si todo fuese fácil, ¿qué sentido tendría? Los desafíos son las pruebas más maravillosas que uno puede tener en la vida. Aquel inicio sigue intacto porque todos los días recomienzo la senda, estoy en pleno tránsito de letras. No tengo una definición para mí mismo. Si digo algo al respecto estaría limitando la realidad de mi ser. Que cada uno me defina como más le guste. Soy un hombre sin tiempo que camina despojado de todo con un morral cargado de metáforas, arte y pasión. Tengo la oportunidad de vivir y no pienso desaprovechar ni un solo minuto de existencia, estoy viviendo en la eternidad del ahora. El camino me lleva hacia todos los demás caminos invisibles que la realidad va trazando a mi paso. Apreciada incertidumbre de estar vivo y sentir la tinta emergiendo de las entrañas del alma. —¿Cuáles dificultades JPC debió saltar?, si es que las encontraste, en tus inicios, en cuanto a personas o situaciones que quizás querían ponerte barreras para impedir tu avance en el arte y la literatura. —Agradezco las dificultades, a las que llamaría circunstancias que la vida nos pone para ver cómo seguimos avanzando, de qué manera respondemos. Todas esas barreras me dieron la fuerza necesaria para no abandonar nunca mi trabajo literario. Vivo guiado por una fuerza interior que viene desde los inicios. Por citar un ejemplo de las “dificultades”: la estafa que afronté con la edición de mi primer libro. El editor que tenía mi poemario ya listo para ser publicado huyó con todo el dinero y jamás publicó mi obra. Hoy me siento muy agradecido por aquella circunstancia. A todos aquellos que me pusieron barreras, trabas o piedras en mi camino les digo: ¡Muchas gracias! No se imaginan la fe que me entregaron para continuar. Ellos han sido mis mejores maestros. Por cada puerta que me cerraban en la cara golpeaba otras diez, otras mil veces. Y llega un momento en el cual ya no hay búsqueda. Las puertas comienzan a abrirse por sí solas. Necesitamos de mucha paciencia, perseverancia y fe, y nunca dejar la senda que uno escogió para su vida. Nada ni nadie puede frenar el destino de una semilla sembrada en el corazón de un ser humano y desde ese lugar de fertilidad absoluta crecerá hasta llegar a ser lo que deba ser. —¿Qué fue lo que te ayudó a seguir adelante? —Me ayudó siempre creer en mi trabajo, convicciones muy profundas. La fe inalterable de estar en el camino elegido por mi corazón. Como expresé anteriormente, es una fuerza interior que siempre estuvo y sigue allí en lo profundo de mis entrañas. La voz de mi alma susurrando en mi vida para que no renuncie a las letras por nada del mundo. La ayuda de mi madre. Si hubiese escuchado a las voces del sistema social y de otras tantas personas que nunca me alentaron ahora estaría en otro lugar de la realidad. Ni un sistema impuesto logra ir en contra de la entereza del ser en el instante donde brillan las convicciones del corazón. Por eso siempre agradezco. Soy una persona afortunada de hacer lo que siento. Ser uno mismo, flexible, auténtico, para seguir siempre avanzando un poco más día tras día. No podremos pegar el salto al vacío sin desapegarnos de la mente racional que todo lo busca explicar. Es necesario mirar hacia la profundidad de nuestro corazón y escudriñar las raíces mismas del alma donde se encuentra escrito el sino de nuestras vidas. —¿Cuándo y cómo fue tu primera publicación, tu primer poema, verso, composición? ¿En la niñez? ¿En los años escolares? ¿De adolescente? ¿Qué sentimientos, emociones o sensaciones te dejaron o te trajeron esos primeros trabajos o creaciones artísticas (fotografías o pinturas) o literarias (poemas, prosas, dramas, ensayos)? —Tuve una niñez inmensa de salvajismo virgen. Amaba treparme a los árboles, llenarme de barro cuando llovía, atrapar ranas, cazar pájaros (actividad que hoy no apruebo), comer las frutas de las huertas, jugar al fútbol en los potreros de otros barrios. Fui un pequeño gran salvaje. Nunca escribía en esa época, tampoco en la adolescencia y mucho menos en la escuela. Me gustaba dibujar cuando era niño pero no pensé que podría llegar a escribir. No lo supe hasta los casi treinta años cuando allá por 1995 comenzaba a garabatear los primeros versos escritos en un cuaderno que aún conservo. Luego un amigo me dijo que le parecían buenos y seguí escribiendo como algo pasajero, una actividad para drenar tanta insatisfacción personal. Era dueño de dos negocios de alquiler de videos (películas) y daba clases en varias escuelas de la zona como profesor de artes plásticas. La poesía recién comenzaba y con ella una novela titulada Krishan. Las letras estaban en un segundo plano. A comienzos de 2002, luego de regresar de viaje en bus por Salvador de Bahía, Brasil, empecé a trabajar en serio con un maestro de la literatura llamado Marcelo di Marco, con él di forma a los poemas de mi primer libro que titulé Salvaje porque la escritura no provenía de cánones clásicos de literatura, era una fuerza impetuosa llena de vehemencia, como decía el maestro Di Marco. —¿Qué significan hoy para JPC la literatura, la poesía, la fotografía? ¿Qué sentido tiene para ti dedicarse a estas artes? ¿Entretenimiento? ¿Es una pasión? ¿Está ligado a tu existencia de alguna forma? ¿Te gusta? ¿Una necesidad de expresión? ¿Qué sientes cuando las personas leen, observan, interiorizan, entienden lo que has escrito o fotografiado? —La poesía es una forma de vida porque no sólo la escribo sino que la experimento en cada átomo de mi ser. Necesito vivir la vida como si fuese un poema. El simple hecho de estar vivo ya es una pasión. Amo lo que hago, ya sea escribir, pintar, tomar fotografías, leer, todo es apasionante cuando se abren las ventanas de la percepción. No hay búsqueda de recompensa. Hago lo que siento porque amo hacerlo sin esperar resultados de ninguna clase. Si a las personas les agrada todo lo que hago me siento feliz y si no les agrada también me siento feliz pues ya no es mi problema. Al no esperar nada de nadie todo es bien recibido. Uno se encuentra más allá del elogio o del insulto. En el parque Tu cuerpo desnudo sobre la hierba de la noche, la dulce irrealidad de las estrellas. Husmeo el aire de tu lejanía y se aproxima el aroma. Aparecen jazmines, la esencia hembra: tu silencio enamorado. —¿Te sientes premiado, que has cumplido tu rol digamos como poeta, llenado una necesidad humana, poética, artística, interior, de hacer, decir, exteriorizar emociones y sentimientos? —Estar vivo ya es el mayor premio que uno pueda obtener en la vida. Es un privilegio tener la oportunidad de responder tus preguntas porque significa que puedo respirar, ver el sol ingresando por la ventana, escuchar el canto de un zorzal, sentir la plenitud de la tarde. ¡Es una celebración! Me siento pleno con la vida porque no espero nada. Estoy aquí sentado escribiendo. ¿Qué más puedo pedir? Trabajar no sólo de poeta es un acto de gracia que me llena el alma de metáforas. El espíritu se pliega manso hacia un rincón de la vida y el goce del corazón estalla en los poros de la piel. El mar se cubre de sueños hacia el atardecer del amor. La noche apenas comienza sólo es una pequeña canción acompañada por el murmullo de la vida. El arrullo del pájaro adormece mi corazón tendido sobre la hierba. Es el momento de la vida donde las flores sonríen el lugar elegido por el alma. Los atardeceres producen nostalgia dulce, enamorada de la vida. Sin recuerdos ni llantos. El sereno alcance de mi ser intentará seguir el camino volverá como todas las épocas. —¿Por qué piensas que JPC ha llegado con su arte tan lejos, a otros países de Latinoamérica y continentes, incluso, mediante las redes de Internet? —La verdad es que nunca pensé, ni lo pienso, hacia dónde podría llegar escribiendo, porque hice lo que sentía: escribir. Si las letras me llevaron por esos países me siento muy agradecido por ello y me entregan más fuerza para continuar la senda de las letras. Ángel crepuscular Los relojes olvidan el tiempo, la noche gira en su silencio inabarcable. Un ángel desangra su vuelo, pinta crepúsculos en el cielo. —¿Qué motivó a JPC a salir de Argentina, llegar a Chile, Perú, Colombia y Venezuela cruzando la cordillera de los Andes, vivir lejos de su tierra por varios años? ¿Qué significó este recorrido para JPC? ¿Cómo influyó esto en tu vida de hoy? ¿Cambió, fortaleció tu arte, pasión y locura por la fotografía y la literatura? —Quería “pegar el salto del guerrero”, me quedaba cómodamente en mi casa con una vida sistematizada (una mujer, mi madre, la familia, negocio, trabajo, los seres queridos, amigos, etc.) y de supuesta seguridad económica o me lanzaba de lleno a vivir la vida entregado a las letras, recorriendo los caminos de Sudamérica. El fuego de viajar horadaba mis entrañas. Quería saltar, se necesitaba de mucho coraje para hacerlo y luego de un año de preparación decidí salir con una maleta y algunos ejemplares de Salvaje, y con toda la fuerza de mi corazón me subí al bus rumbo a Santiago de Chile, mi primera parada. Ese recorrido fue una historia que curtió mi alma, aprendí a crecer como hombre. Todas y cada una de las “adversidades” que padecí, como por ejemplo el extravío de la maleta con mis pertenencias, el robo de todo mi dinero, me fortalecieron para seguir viajando. Perderme durante dos años entre los pueblos de Sudamérica fue un acto de magia. Mi alma se cubrió de aprendizajes, poemas, amigos, historias de amor, situaciones críticas que fueron entregándome muchas enseñanzas. Nunca olvidaré ese recorrido por el alma de otras ciudades. Siempre estará sellado en mi piel como testimonio de haber tenido el coraje de hacerlo. Me siento feliz por esa travesía. Dejé mi huella de fuego grabada sobre la memoria ancestral de aquellas tierras que me acunaron como un hijo más de su descendencia y puedo decir que fue una historia auténtica de coraje, amor, locura, soledad y entrega del alma hacia fines elevados. —¿Qué encontraste en el camino? ¿Gentes, amigos, problemas? ¿Alguna vez sentiste tu vida y seguridad en peligro? ¿Llevaste la idea de publicar tus libros, crearlos en el trayecto? ¿Cómo pasó? —Encontré amigos que la vida puso en el momento justo para brindarme una mano cuando más lo necesitaba. Nombrarlos a todos sería imposible. Gente de una belleza impresionante. Comprendí mucho más que, a pesar de las limitadas fronteras que nos imponen, todos somos el mismo pueblo. Recité en lugares apartados en la montaña con gente de alma pura, campesinos, artistas, poetas. Participé de festivales, encuentros literarios, viajé por el Caribe recitando en bares, vendiendo mis libros arriba de los buses, por los comercios. Cuando uno toma conciencia de la fragilidad de la vida nos damos cuenta de que todo es impermanencia y a cualquier hora podemos desaparecer del plano físico. Desde el mismo momento en que salí de mi casa atravesé situaciones complejas. Tuve muchos momentos de peligro. Arriba de la montaña, en un lugar llamado La Línea, antes de llegar a Ibagué (Colombia), el bus subió a más de tres mil metros y pude ver cómo nos caíamos al precipicio cuando el chofer tomó una de las tantas curvas y al pegar contra la defensa casi morimos todos. Nos salvamos de milagro. Salí sin ideas, dejando que la misma vida me llevase por donde tenía que ser. Muchas cosas que me pasaron se fueron entrelazando para que todo y sin pedirlo fuese llegando a su tiempo. En los días de mayor soledad y tristeza afectiva, la Fundación Banfoandes, por intermedio de un gran amigo, decide publicar mi segundo libro con poemas escritos durante el viaje. Allá en San Cristóbal, Venezuela, en abril de 2008, editaron el poemario Fragua universal. Por eso digo que cuando uno se entrega por completo a vivir de lo que ama, la existencia comienza a tejer redes invisibles para que nosotros podamos lograr nuestros sueños más preciados. La comodidad es lo más fácil y simple que cualquier ser humano puede adoptar. Conformarse, quedarse estancado y paralizado en la misma realidad. La vida es un hermoso y constante riesgo de no saber cuáles serán los próximos pasos y cómo todo nos cambia en una fracción de segundo. —¿Por qué tomaste la determinación de regresar? ¿Qué encontraste a tu regreso? ¿Fueron difíciles los primeros días? ¿Volviste de nuevo a publicar tus libros en tu país? —Todas las decisiones que asumo en mi vida nacen de mi corazón, siempre lo consulto. Sentía que ya había cumplido un ciclo de andar los caminos y mi sangre me llamaba a regresar. Los primeros días de estar en Argentina fueron extraños porque ya me había acostumbrado a otra forma de vida y tuve que readaptarme. Pasé momentos de transición y pequeñas crisis, era un extraño en el país donde nací y me tiraba regresar. Estuve a punto de hacerlo pero de repente surgió una Mariposa en mi vida y mi corazón quiso quedarse. Había una fuerza oculta que me decía que me quedara, lo sabía interiormente. La unión con Mariposa Roldán (coreógrafa, maestra de danzas, escritora) hizo que me quedara a su lado para juntos emprender un camino de amor. Publiqué Lluvias torrenciales, poemario que Mariposa coreografió como espectáculo para presentar en el Centro Cultural Borges (Buenos Aires), lo llevamos a Bolivia (Tarija), también hicimos funciones en el Espacio Cultural Pata de Ganso (Buenos Aires). Se trata de un espectáculo de danza, música, silencio y poesía recitada en vivo. Estuve invitado a la 36ª Feria del Libro de Buenos Aires, en la V Feria del Libro Ediber de Berazategui. La Secretaria de Cultura de Berazategui editó el libro La risa de la hierba, presentado en dicha feria. Nunca dejamos de trabajar. Sin esperarlo tuve el reconocimiento de la gente de mi ciudad y fue una realidad maravillosa. Inspiración La Guardiana del Templo de las Letras habita en un recinto invisible tiene estrellas en sus manos la noche en su corazón el cielo en su alma. Y cuando llora se deshacen arco iris bajo sus ojos de otoño. Es portadora del tiempo luminosa por la luna luminosa por el sol. La Guardiana del Templo de las Letras: es Amor. —¿Cómo te ayudó la experiencia del viaje para seguir adelante? ¿Participando en concursos de fotografía, ferias del libro, recitales poéticos? —Casi no he participado en concursos de ninguna clase, excepto en uno de fotografía realizado por ATEI (Asociación Televisiva Educativa Iberoamericana) de Madrid, España; allí obtuve un premio a la foto más votada por la gente. En certámenes literarios llevo tiempo sin participar. El viaje me ha servido mucho para crecer como ser humano. En casi todos los países me realizaron varias entrevistas para radios, sitios culturales de Internet, diarios y diferentes medios. Fue importante haber salido de mi casa para meterme de lleno en la vida literaria. Hice lo que sentía. La intención y fuerza interior de cada uno de nosotros tiene la suficiente capacidad para que podamos desarrollar y transformar nuestro propio destino, siempre supeditados a algo que vibra detrás de las cosas que vemos como reales, algo de una pureza absoluta que tiene el poder de la Gracia. —¿Nunca paras de fotografiar, escribir, hacer radio, compartir con los miles de amigos virtuales, dedicar tiempo a tu familia? —Hay una energía creativa que no deja frenar el impulso. Amo tomar fotografías, trabajar en radio, realizar presentaciones en espectáculos de danza, pintar. Claro que tomo mis tiempos para leer buenos libros, escuchar música, salir por las rutas y andar en bicicleta varios kilómetros. Ahora mi familia es el universo. Somos una inmensa familia, sólo tenemos que despertar del sueño colectivo y darnos cuenta. Amo a mi madre, le dedico tiempo a esa anciana llena de luz. Amo a Mariposa y ahora comparto mi vida con ella. Mi corazón está pleno de arte, todos los días me pide más. Un alquimista Destila el brebaje de los cielos descubriendo tu sonrisa anochecida Elabora una lección proporcionada en tiempos remotos. Campanas y relojes derriten los minutos Las horas desaparecen y el tiempo despierta al mismo tiempo. Un terremoto derrumba el sonido cae un rayo atravesando tu corazón. Todos giran y giran en sentido contrario Las pisadas se marcan en las paredes. Huyen mariposas nunca vistas. —Ahora háblame de tu encuentro con Mariposa. ¿Soñaste encontrarla o fue un encuentro mutuo? ¿Qué significa para tu vida la llegada de ella a tu mundo de arte, pasión, literatura, familia y trabajo? Tengo entendido que han realizado varios espectáculos de poesías y bailes dramáticos, donde Mariposa Roldán interpreta tus poemas y libros. ¿Cómo ha sido preparar todo esto? ¿Qué respuesta han logrado obtener del público? —Cuando dejé de buscar esa mujer “ideal” que llenara mi vacío y entendí que la realidad del amor no dependía de nadie más que de mí mismo, sin pretender absolutamente nada apareció Karina Roldán, con un correo electrónico que un día irrumpió en mi vida trayendo palabras de misterio. Desde ese momento quedamos enamorados el uno del otro. Luego se transformó en Mariposa. La vida nos acercó. El universo, Dios o como sea que se llame esa energía que vibra más allá del velo de lo aparente, dispuso nuestro encuentro desde hace miles de años. Ella es amor. Mariposa significa placidez para mi alma y ha llegado para hacerme madurar como hombre. Es una gran mujer, de una capacidad e inteligencia impresionantes. Mariposa es la Guardiana del Templo de las Letras, lee, corrige mis obras, me ayuda en todo, es un puntal enorme para mi trabajo literario y para la vida emocional. Mi vida se encuentra a su lado. Juntos hacemos radio, corrijo sus textos, le doy pequeñas sugerencias. Nadie compite con nadie porque es amor. Nadie pretende brillar más que el otro. Estamos fusionados. En lo profesional, Mariposa hizo toda la puesta en escena, coreografías, musicalizó y dirigió el espectáculo de danza inspirado en el libro Lluvias torrenciales. Fue maravilloso ver cómo preparaba todos los detalles, mezclarme con el arte de la danza, aprender un nuevo lenguaje, ver bailar a su compañía y sobre todo el impacto de sentirla a ella en el escenario erizó mi piel. ¡Fantástico encuentro de almas! Celebro la aparición de la bella Mariposa en mi corazón de poeta. —¿Cuáles libros has publicado hasta ahora? Háblanos de tus próximos proyectos o trabajos inmediatos en cuanto a fotografía, libros, ferias de libros, si piensas realizar algún viaje para presentar tus trabajos fotográficos, poéticos y espectáculos de bailes dramáticos en el exterior, otros países de Latinoamérica, en Estados Unidos o en Europa. —Hasta ahora van cuatro libros de poesía, Salvaje (2002), Fragua universal (2008) Lluvias torrenciales (2010) y La risa de la hierba (2010), y varias publicaciones de antologías de poesía y cuento en diferentes países. Mi proyecto es no tener proyectos sino vivir el día a pleno, escribir y dejar que la fluidez de la vida vaya guiándome hacia donde tenga que ser. Hay muchas propuestas, exponer fotografías, retomar la pintura, viajar con el espectáculo de danza/poesía a otros países, publicar la novela Krishan y el libro Huellas de fuego, historia de un viaje en bus por Sudamérica, recitar en vivo. Son tantas actividades que si uno no está atento sobreviene la ansiedad, entonces siempre busco no pensar tanto y fluir. Dejarme llevar. No creer en promesas y trabajar todos los días un poco más. Secretos del alma Las nubes están colocadas sobre el cielo de una manera inexplicable. El sol, una esfera roja que se hunde hacia la noche. Los colores del ocaso tiñen mi pluma que brilla acompañada por el delicado canto de una calandria. La eternidad de la vida se sucede así, con retazos de gloria, descubriendo la simplicidad de todas las cosas que rodea la existencia. El sol ha desaparecido y ahora nos encontramos en un punto intermedio entre la noche y el día. Los pequeños brotes del paraíso anuncian la llegada de la primavera. Es inminente, la celebro con todo mi corazón para que las flores impacten sobre mis ojos despiertos ávidos de vida. Usted es la Verdad. Yo soy la Verdad. Cada uno es la Verdad. Toda la raza humana conforma la Verdad: SER. —¿Cómo ves la literatura argentina de la actualidad? ¿Qué crees de Jorge Luis Borges y Cortázar? ¿Cómo consideras el Nobel de Literatura a Vargas Llosa? ¿Por qué no ha habido un argentino premio Nobel de Literatura, siendo esta una de las cunas del llamado boom literario latinoamericano del pasado siglo XX? ¿Qué piensas tú de estos galardones (Nobel de Literatura)? ¿Qué importancia tienen para JPC esos premios? ¿Existen en la actualidad algunos escritores (poetas, novelistas) candidateables para el Nobel de Literatura? ¿Tú conoces de algunos? —Para ser sincero debo decir que casi no he leído a Jorge Luis Borges. ¿Qué podría comentar al respecto si desconozco su obra? De Cortázar leí algunos cuentos que me parecieron fantásticos e intenté leer su novela Rayuela varias veces y nunca pude digerirla, será que todavía no es el momento. La verdad, no sé por qué ningún argentino fue premiado por el Nobel, será por cuestiones de política. Para ser honesto tampoco me interesa demasiado. No creo que un premio Nobel pueda hacernos mejores o peores escritores, me parece que se trata de un bálsamo para el ego. El mayor premio que tengo en este momento es la posibilidad de estar aquí sentado y responder tus preguntas. Todo lo demás son lucecitas de colores que encandilan. No creo que para ser feliz sea necesario un premio o reconocimiento literario, la felicidad no depende de factores externos. Si me dan un premio será bienvenido y si no me dan nada, también. He visto tantos premios arreglados, escándalos de editoriales importantes donde los ganadores ya estaban digitados previamente, amigos que se premiaban entre ellos. También he visto concursos serios pero todo es tan relativo... La corrupción forma parte de nuestra sociedad y la literatura no es la excepción. No estoy muy al tanto de quién podría ser un candidato de Argentina al Nobel. Premiamos a uno solo. ¿Y el resto de los escritores? No creo en los premios. Generan comparación. Cada uno es auténtico si no se compara con nadie. Escribamos sin esperar nada a cambio. —¿Cómo se pueden comprar tus libros? ¿Escribiendo a qué correo electrónico? ¿Podrías decirnos los principales blogs o páginas de Internet donde estás presente con tus trabajos y entrevistas? —Mis libros pueden comprarlos directamente conmigo escribiéndome a mi correo: juanpomponio@gmail.com. Allí les daré las explicaciones. Los principales blogs son http://fraguauniversal.blogspot.com, http://juanpomponiocastiglione.blogspot.com, http://juanymariposa.blogspot.com y http://lamaloka.blogspot.com. Tenemos la página del Facebook “Escritos, poesías y reflexiones de Juan Pomponio” (http://on.fb.me/fEHLnd) con más de 2.300 personas que comparten ese espacio. El barco de tu cuerpo Restos de naufragios carbonizados sumergidos en los pétalos del útero embellecen la cruz de tu mirada. El suelo fatigado no será igual espera la deserción del humus de tu alma despierta aquella canción aclama el mineral derramando el vaso de la fertilidad. —¿Alguna otra cosa que se nos haya quedado, y que quieras compartir con los lectores de este medio? —Siempre quedan tantas historias para compartir pero prefiero dejarles una inquietud para todos: ¿nunca probaron tenderse sobre la hierba para dejar todo lo que no somos a un costado del tiempo? —¿Crees que, además de hacer lo que te gusta, la literatura es un modo de vida? ¿Podría JPC vivir sin la literatura y el arte? ¿Cómo sería esto? Además, ¿podrías contarnos un poco de tus programas radiales? —Si uno cree en lo que hace de su vida, ¡sí!, la literatura es un modo de vida. Necesitamos coraje para vivir de lo que nosotros amamos. Todo puede lograrse. No tengo dudas. Podría vivir tranquilamente sin la literatura porque de lo contrario sería una dependencia y no es bueno depender de algo para vivir. La misma vida es un gran ensayo poético, aquí se escriben los poemas más bellos, con nosotros mismos. Realmente no sé cómo sería vivir sin la literatura. Tal vez vivir en una aldea de mar, alejado de todo, disfrutando del arrullo de las olas, el murmullo del viento, sintiendo el éxtasis del sol y gozando el acto de vivir. La vida es hoy. El mañana es una incertidumbre maravillosa. Vivamos plenos como sea. ?Quedar varado en la inmortalidad del presente es un estado de éxtasis total, en el ahora existe la única verdad de ser. Me faltaría decirle sobre los programas radiales. Éstos son La Maloka Loka, los jueves a las 20:30 horas por FM Espacio 91.7 (http://www.fmespacio.com.ar) y La Maloka Místika, los viernes a las 21 horas con la conducción de Mariposa Roldán y Juan Pomponio por FM Dakota 104.7 (http://www.fmdakota.com). —Finalmente, si quieres enviar un saludo a las gentes de España, otros países europeos, Latinoamérica y el mundo. —Mi saludo es universal. Va dirigido al gran pueblo que somos como humanidad. Ya no veo al mundo en divisiones de países, fronteras, razas, religiones, ideologías y demás cuestiones. Todos somos uno. Les digo que estamos en la Tierra para desarrollarnos y crecer como seres humanos. ¿Somos humanos? Sigamos el camino interno del pulso. Vivamos desde el amor para que nuestra sociedad comience a pegar el gran salto hacia una nueva visión de ser. No fraccionemos más a los seres humanos. La nación es la Tierra. ¡Basta de guerras inútiles! ¡Terminemos con las divisiones ideológicas! Pongamos la sabiduría al uso de nuestras facultades mentales y trabajemos para mejorar el daño que hicimos sobre este mundo. ¡Nada es imposible! Todos somos responsables y venimos al mundo para realizarnos como seres humanos, entonces no perdamos la hermosa oportunidad que tenemos de vivir. Esta experiencia en este cuerpo dura apenas una fugacidad, entonces, ¿vamos a desperdiciar la vida? No miremos solamente lo feo, malo y doloroso. Trabajemos internamente para cambiarnos y así transformar el mundo que nos rodea. Comencemos por nuestro mundo personal que luego impactará en la humanidad. Tengan fe. Un abrazo de luz. ** Rafael Rosado rafael.rosado@yahoo.com Poeta y escritor dominicano. Bachelor of Arts en literatura hispanoamericana por el Empire State College-SUNY (http://www.esc.edu; 2002). Ha publicado Testimonio ancestral (1996) y El espejo fantástico; antología de poesías eróticas (2008). Textos suyos han aparecido en las antologías Haz rodar una poesía (Chile, 2008 y 2009) y La agonía del nirvana (Panamá, 2009), así como en las webs Poetas del Mundo (http://www.poetasdelmundo.com), El Wrong Side (http://danielmontoly.blogspot.com), del poeta Daniel Montoly, Casa Barbieri (http://casa-barbieri.blogspot.com), de Johnny Barbieri (Perú), y Fragua Universal (http://fraguauniversal.blogspot.com), de Juan Pomponio (Argentina). Ha participado en diversos recitales dentro y fuera de su país. Desde 2008 es embajador dominicano de Poetas del Mundo. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Jardín umbrío de Ramón del Valle-Inclán Miguel Díez R. =========== 1. El libro de cuentos Jardín umbrío En 1903 publica Valle-Inclán un libro de cuentos titulado Jardín umbrío. Historias de santos, de almas en pena, de duendes y ladrones, que en sucesivas ediciones irá ampliando el número de relatos hasta llegar a la reedición completa y definitiva, la última publicada en vida del autor, en 1920. El título Jardín umbrío es una expresión familiar de la literatura decadente-modernista de fin de siglo, que sugiere estéticamente algo secreto, sombrío, lejano y fantástico, y que pertenece al conjunto de voces usadas frecuentemente por Valle-Inclán: vago, oscuro, misterioso, lejano, supersticioso, etc. (i), de clara filiación simbolista. Son muy frecuentes, en las primeras obras de don Ramón, las referencias al “jardín viejo y sombrío”, “silencioso”, “misterioso”, “oscuro”, “sugestivo” y “evocador”. Los cuentos permanecieron en la memoria del autor, como las hojas secas que, en otoño, tapizan los senderos de los jardines abandonados y umbríos. En efecto, las sombras alcanzan un protagonismo esencial. No estamos en esos jardines en los que el sol hace resplandecer la alegría de los colores y de la vida. La felicidad y, más concretamente, el amor, no tienen cabida en estos cuentos que evocan preferentemente todo lo sombrío, lo desconocido, el misterio que a la vez aterra y atrae al hombre (ii). Desde la primera edición de Jardín umbrío (1903) el autor adelanta un breve prólogo en el que declara que Micaela la Galana, una vieja doncella de su abuela, le contaba cuando él era niño historias de santos, de almas en pena, de duendes y de ladrones. Ahora yo cuento lo que ella me contaba [...] Aquellas historias de un misterio candoroso y trágico, me asustaron de noche durante los años de mi infancia y por eso no las he olvidado. “Juan Quinto”, el primero de los cuentos de esta colección, comienza y termina con una referencia a Micaela la Galana, que es quien lo cuenta; y en “Mi bisabuelo” también la relatora es Micaela la Galana, la vieja aldeana que había sido la crónica de la familia. Y también don Carlos del Valle-Inclán habla de una nodriza apodada La Galanucha, que crió a su padre, don Ramón, y del ambiente que éste vivió de pequeño en el valle del Salnés: Ciegos con lazarillos, cargados de alforjas y seguidos de un can, recorren este valle cuajado de leyendas. Las gentes tienen una fe ingenua. Se santiguan ante los cruceros. Son sencillas, reservadas, temen el mal de ojo y afirman agüeros y hechicerías. Por las noches de invierno, junto a las lareiras, mientras entra el viento por la chimenea, viejos y rapaces rinden comento a las brujas y almas en pena. En este valle de Salnés y ante este mar de Arosa, en este ambiente de misterio y leyenda, pasa Valle-Inclán la niñez. Sus ojos se abren a la luz entre brumas y lluvias, y lo primero que oye son historias de trasgos y aparecidos (iii). Nuestro autor siempre mantuvo ese interés por lo popular y tradicional, y ya de mayor le siguió gustando oír cuentos y consejas de sabor antiguo. Ramón Gómez de la Serna cuenta que, viviendo en Madrid, don Ramón gustaba de conversar en estos días caseros con su vieja criada gibosa, de cabeza deforme, que le contaba historias de brujas, aparecidos y encantamientos. Le tenía un gran respeto y solía decir que poseía el alma atormentada de algunas de las más famosas mujeres de la historia (iv). Es indudable que, aunque no en todos, en varios de los títulos de Jardín umbrío, especialmente en los cuentos de ambiente gallego, se adivina fácilmente ese mundo oral —a veces real, otras fingido o más bien presentido— de las viejas historias contadas que tanto atraían a don Ramón, según lo indicado. Como ejemplos, se pueden citar “Juan Quinto”, “El rey de la máscara”, “Del misterio”, “A media noche”, “Un ejemplo” y la novela corta “Mi hermana Antonia”. Otras narraciones, aunque no procedan de lo oral tradicional, presentan elementos fácilmente reconocibles como populares. Sin embargo, conviene dejar muy claro que todas las historias, incluso las más cercanas a la tradición oral, son marcadamente literarias, al pasar ineludiblemente por una voluntad de estilo tan poderosa como la del autor gallego. Son, por tanto, cuentos de procedencia o con presencia más o menos populares, pero reelaborados con absoluta libertad y escritos con esmerado cuidado literario, aunque, eso sí, continuamente se tiene la impresión de que el autor desea que nunca quede olvidado del todo el carácter oral. La edición de Jardín umbrío de 1920 recoge diecisiete títulos de los quince que ya habían sido publicados en ediciones anteriores y dos, “Beatriz” y “Mi hermana Antonia”, se incluyen por vez primera en esta colección. Con un criterio exclusivamente genérico, los diecisiete títulos se clasifican de la siguiente manera: tres novelas cortas (“Rosarito”, “Beatriz” y “Mi hermana Antonia”); dos escenas dramatizadas (“Tragedia de ensueño” y “Comedia de ensueño”) y doce cuentos ( “Juan Quinto”, “La adoración de los reyes”, “El miedo”, “Un cabecilla”, “La misa de San Electus”, “El rey de la máscara”, “Del misterio”, “A media noche”, “Mi bisabuelo”, “Milón de Arnoya”, “Un ejemplo” y Nochebuena”. 2. El mundo gallego de Jardín umbrío Ruh Whittredge afirma que Jardín umbrío es el libro de cuentos gallegos por excelencia, el de fuerte sabor popular y local, de misterio, de superstición y de violencia, heredero a la vez del “color local” romántico y del realismo regionalista de la condesa de Pardo Bazán (v). Si exceptuamos “La adoración de los Reyes”, “Un ejemplo”, “Tragedia de ensueño” y “Comedia de ensueño”, todas las restantes narraciones se desarrollan o ambientan directamente en Galicia (vi) y están de tal manera impregnadas de su paisaje, tipos, lengua, costumbres y misterios, que, como se ha repetido, es la Galicia mítica y ancestral la verdadera protagonista del libro, como lo es de las demás obras de nuestro autor que forman el ciclo galaico. El paisaje no es el de la Galicia marinera, la de la abrupta “Costa da Morte” o la suave de las rías y valles de ribera; es, como dijo G. Díaz-Plaja, la tierra sobresaltada de montes, la de los pazos y jardines señoriales y misteriosos con sus capillas húmedas y tenebrosas, la de los molinos con el rumor de la corriente aprisionada en los viejos dornajos”, las viejas iglesias y rectorales, los hondos caminos rurales; la de las masas oscuras de los carballos, la soledad del campo, aterido por la invernada y los horizontes altos de brezos, tojos y linares. Por este paisaje gallego desfilan abades y capellanes de ojos enfoscados y parduscos como de alimaña montés, muchachas delicadas e inocentes; condesas de rancios linajes, mayorazgos y escribanos; servidores, labriegos, pastores y mendigos; bandidos y conspiradores; mozos mordidos por el lobo rabiosos, mujeres poseídas por el Enemigo, saludadoras y adivinas; y mujerucas tocadas sus cabezas con los mantelos, rezando en la sombra del muro. En cuanto a la lengua, también el castellano está salpicado de galleguismos léxicos y sintácticos que le confieren un carácter arcaizante —o, como el propio Valle entendía: El sentido labriego de la fabla antigua—: agora, mismamente, nos, arrenegado, escura, neno, aturujo, barullar, un anochecido, salíme un momento hace... Unamuno decía que lo galaico va en el ritmo, en la marcha ondulatoria y, a veces como oceánica de su prosa, a lo que también contribuyen los abundantes topónimos gallegos que no sólo pretenden determinar concretamente un lugar, sino que, además de ayudar a configurar el tono galaico general, buscan la cadencia, la sonoridad y la eufonía: Las Gándaras de Barbanza, Bradomín, Barbanzón, San Rosendo de Gondar, Céltigos, Santa Baya de Cristamilde... Lo mismo sucede con los antropónimos que rezuman sonoridades gallegas y que, como en el caso de los topónimos, se repiten insistentemente en muchas de las obras de Valle-Inclán: Serenín de Bretal, Milón de la Arnoya, Micaela la Galana, Don Manuel Bermúdez y Bolaño, Doña Soledad Amarante, Pedro Aguiar de Tor... Don Ramón introdujo en dos cuentos varias coplas en lengua gallega de clara resonancia popular. En “La adoración de los Reyes”: Vinde, vinde, Santos Reyes / vereil a joya millor; / un meniño / como un brinquiño / tan bunitiño / qu’a o nacer nublou o sol. (Venid, venid, Santos Reyes / veréis la joya mejor / un niñito / como un joyelito / tan rebonito / que al nacer nubló el sol). Camiñade Santos Reyes / por camiños desviados, / que pol’os camiños reas / herodes mandou soldados. (Caminad Santos Reyes / por caminos alejados / que por los caminos reales / Herodes mandó soldados). En “Nochebuena”: Falade ben baixo, / andad pasiño, / porque non desperté / o noso meniño. / O noso meniño, / o noso Jesús, / que duerme nas pallas / sen verce e sen luz. (Hablad muy bajo, / andad despacio, / para que no despierte / nuestro niñito. / Nuestro niñito, / nuestro Jesús, / que duerme en las pajas / sin cuna y sin luz). Si non fora porque teño / esta cara de aldeán, / déralle catro biquiños / n’esa cara de mazán. ( Si no fuera porque tengo / esta cara de aldeano / le daría cuatro besitos / en esa cara de manzana). Vamos de aquí par’a aldea / que xa vimos de ruar; / está Jesús a dormir / e podémolo espertar. (Vamos de aquí para la aldea / que ya venimos de rondar, / Jesús va a dormirse / y lo podemos despertar). Esta casa é de pedra / o diaño ergueuna axiña, / para que durmisen xuntos / o Alcipreste e sua sobriña. (Esta casa es de piedra / el diablo la hizo en seguida, / para que durmiesen juntos / el Arcipreste y su sobrina). En Jardín umbrío se hacen continuas referencias a las costumbres y modos de vida gallegos: las murgas y mascaradas de las fiestas del antroido o antruejo (carnaval), los cantos populares de Nochebuena al son de las conchas y los panderos, los velatorios de difuntos, “el chocleo de las madreñas en las escaleras del patín”, las viejas hilando los copos, el pan de borona, el vino agrio y fresco de la propia cosecha, el cuenco de la leche presa y las rubias filloas, el plato tradicional con que en Galicia se festeja el antruejo. En cuanto a la Galicia trágica y misteriosa, se puede afirmar que a este libro de Valle-Inclán, plagado de escenas dramáticas y escalofriantes, conjuros y supersticiones, ambientes tenebrosos y de oscuros presagios, le corresponde muy de lleno lo que, con acierto y maestría, escribió Azorín de nuestro autor: “¡Teño medo d’unha cousa que vive e que non se ve!” —exclamaba Rosalía— y la originalidad, la honda, la fuerte originalidad de Valle-Inclán consiste en haber traído al arte esta sensación de la Galicia triste y trágica, este “algo que vive y que no se ve”, esta difusa aprensión por la muerte, este siniestro presentir de la tragedia que se avecina, esta vaguedad, este misterio de los palacios centenarios y de las abruptas soledades. “¡Teño medo d’unha cousa que vive e que non se ve!”. Toda la obra de Valle-Inclán está ya condensada en esta frase de Rosalía: “Non se ve...”, no se ve el dolor que nos cerca; no se ve el drama que está en suspenso en el aire; no se ve la muerte, la escondida e inexorable muerte, que nos anuncia el peregrino que llega a nuestra puerta, como en el siglo XII, o el can que aúlla lastimeramente de noche (vii). 3. La prosa simbolista de Jardín umbrío Algunas de las narraciones de Jardín umbrío participan de las características propias del Modernismo, movimiento en el que se encuadran diversas obras de Valle que constituyen la primera etapa de su producción literaria. El Modernismo tiene como antecedentes dos corrientes literarias que se produjeron en Francia en las últimas décadas del siglo XIX, el Parnasianismo y el Simbolismo, siendo lo más interesante y lo más duradero de aquel movimiento la aportación de esta última corriente. La principal característica del Simbolismo es la comunicación indirecta, mediante el empleo de símbolos que no describen explícitamente sino que sugieren y evocan intuiciones, emociones, y complejos estados de ánimo, consiguiendo así una significación ambigua, ilimitada y misteriosa, las emociones y la imaginación del lector. A esta característica esencial de este movimiento hay que añadir una segunda: la musicalidad, mediante el uso de una lengua rítmica y sonora. William R. Risley, autor de un excelente trabajo sobre el simbolismo en Valle-Inclán, afirma que el empleo de procedimientos simbolistas sugestivos es una de las características principales de Jardín umbrío. Ahora bien, los aspectos simbolistas se adaptan a la realidad del mundo gallego —por otra parte, tan potencialmente rica para este arte—, creando una personalísima prosa que mezcla lo explícito del lenguaje directo con lo sugestivo del indirecto simbolista, y lo impresionista con lo expresionista (viii). En prosa modernista logra Valle una fusión muy fina de la musicalidad y la rica potencia alusiva y asociativa de las palabras, con los misterios y miedos irracionales de la Galicia rural, creando así inolvidables síntesis de emoción, imagen y actitud. Producen éstas una atmósfera a la vez animada, psicológica, dramática y muy sugestiva (ix). Donde más claramente aparece esta prosa simbolista es en las novelas cortas “Rosarito”, “Beatriz” y “Mi hermana Antonia”, principalmente en la primera, pero será en las dos breves piezas dramáticas, “Tragedia de ensueño” y “Comedia de ensueño”, en las que ese movimiento literario se manifieste rotundamente. 4. Las novelas cortas “Rosarito”, “Beatriz” y “Mi hermana Antonia” son, seguramente, las mejores novelas cortas que escribió Valle-Inclán, de lo que parece ser consciente el propio autor, al ser estas tres las únicas seleccionadas, entre todas las previamente editadas, para incluirlas en esta última colección de sus cuentos, además de otro motivo, el de estar ambientadas en Galicia, como casi todas las demás historias de este libro. Las tres narraciones presentan varias características comunes. El asunto es parecido, las protagonistas son jóvenes y bellas muchachas de clase alta —cuyos nombres aparecen en los títulos— que serán víctimas inocentes de un sortilegio o embrujamiento del poder egoísta y perverso masculino que las arrastrará fatalmente a un amor destructor y trágico, con referencias, más o menos intensas, reales o simplemente aparenciales, a lo diabólico o satánico. Son historias fantásticas, entroncadas en las viejas supersticiones galaicas, como el hechizo de la manzana reineta, el gato negro y los exorcismos; y, en fin, todas ellas evidencian una línea simbolista como ya hemos apuntado anteriormente. Además, las tres se desarrollan en Galicia, “Rosarito” y “Beatriz” en dos pazos señoriales rurales y “Mi hermana Antonia” en un espacio urbano muy preciso, Santiago de Compostela. El ambiente social es alto y el clero desempeña un papel importante y, en general, negativo. En la primera etapa de su producción literaria Valle-Inclán es dueño y señor de una prosa modernista, poética y estilizada, volcada sobre sí misma, en la que destacan el uso acertado del lenguaje figurado, la adjetivación enumerativa y la expresividad de las comparaciones e imágenes. Pero lo más sorprendente de su estilo es la musicalidad y el ritmo armónico conseguido. Ya Manuel Murguía, en el prólogo a Femeninas (1985) hablaba de una prosa encadenada, blanda, cadenciosa, radiante de luz; por esencia descriptiva y a la cual sólo falta la rima; y William L. Fichter afirma que la selección de ciertas palabras, la disposición de los adjetivos, la distribución de las cláusulas y de las series de adjetivos, sustantivos y verbos, se deben a una intención de efectos melódicos (x). El duro y bronco idioma castellano se ablanda y se convierte en inusualmente melodioso y dulce —incluso lánguido— gracias a la sensibilidad lingüística, a la musicalidad y al ritmo, propios de la lengua gallega que Valle supo insuflarle. Es el sabor gallego que él decía haber aportado al castellano. 5. Las escenas dramatizadas “Tragedia de ensueño” y “Comedia de ensueño”, aunque participan de muchos rasgos de los cuentos fantásticos o de misterio, son piezas dialogadas y no narrativas que pertenecen, por tanto, al género dramático, y se adscriben a un tipo de teatro poético-simbolista muy de moda en la Europa finisecular. Las dos escenas transcurren en ambientes, tiempos y lugares no especificados, un tanto etéreos, ajenos, desde luego, a la inmediata realidad del lector, con una intención claramente simbolista. Es la suya una estética de matiz y sugerencia, de atmósfera y ambiente, de detalles cuidadosamente elaborados, basado todo ello en el misterio. Se han señalado algunas semejanzas entre “Tragedia de ensueño” y L’intruse (1890), del dramaturgo belga Maurice Maeterlinck, máximo representante del teatro simbolista europeo. Lo que Valle hace, una vez más, es inspirarse y adaptar la obra citada a sus preferencias y gustos artísticos, confiriéndole su personalísimo sello. “Comedia de ensueño” es también un breve montaje escénico dialogado, igualmente simbolista, en el que cobran importancia las amplias acotaciones de gran belleza literaria. 6. Los cuentos Los doce restantes cuentos de Jardín umbrío tratan variados temas, aunque unificados por su relación y enraizamiento con el mundo gallego. Hay cuentos predominantemente costumbristas; de ocultismo, almas en pena y endemoniados; cuentos sobre el miedo, el misterio y sobre asesinatos en distintas circunstancias; cuentos de ladrones y bandidos e ingenuas leyendas religiosas; cuentos, en fin, sobre la crueldad, la justicia primitiva y elemental o sobre las burlas maliciosas populares. Todos están escritos en pasado y, en cuanto al punto de vista narrativo, es múltiple y complejo. Cuatro relatos son de apariencia autobiográfica, escritos en primera persona, que simulan recuerdos de la infancia o juventud del narrador. Otros dos comienzan en primera persona para dar paso a la historia oída por ese yo y reproducida en tercera persona. Los relatos de Jardín umbrío poseen el tono oral compuesto y estilizado en el cual reside en gran parte el arte del cuento: todo se dice, no sólo los acontecimientos, sino también el decorado, las emociones, los rostros e incluso las ideas. Efectivamente, uno puede contar de viva voz cualquier relato de Jardín umbrío, casi sin quitarle ningún aderezo. Dichos cuentos poseen a su vez la frescura de la creación original recién acabada, como si la voz del narrador vibrase todavía, y un perfume tradicional y familiar (xi). 7. “El miedo” “El miedo” está unánimemente considerado como el mejor cuento de Jardín umbrío, y por esta razón ha sido incluido con frecuencia en las antologías de la obra de Valle-Inclán y en las principales selecciones de relatos españoles del siglo XX. Se publicó por primera vez el 27 de enero de 1902 en el periódico El Imparcial y Valle-Inclán lo incluyó, apenas sin variantes, en todas las ediciones de los Jardines hasta la última de 1920. Además fue pródigamente reproducido en numerosos periódicos y revistas de la época. Si contamos la inclusión del cuento en Flores de almendro, una cuidada e importante recopilación de todas las novelas cortas y los cuentos publicados en libro, realizada por Juan B. Bergua en 1936, dos meses después de la muerte de don Ramón, pero que había merecido su visto bueno, “El miedo” fue editado veinte veces en vida de Valle-Inclán. La mayoría de los cuentos de Jardín umbrío se presentan en una forma narrativa que participa de los rasgos estructurales de lo que conoce como Memorias: relatos con presencia del narrador, escritos en primera persona, aunque esto no signifique que sea una persona pura, es decir el propio autor, puesto que ese yo es tan inventado como cualquier otro personaje de ficción. Es este el tipo más corriente de narración, la narración a posteriori, es decir, relatos que miran el pasado a partir del presente [33]. Esto sucede en “El miedo”: la narración de un suceso pasado contada en primera persona por un yo ficticio desde una larga distancia temporal y espacial. Cuando el que narra es el propio protagonista de la fábula, como en el cuento que nos ocupa, nos encontramos con lo que en narratología se conoce como un relato autodiegético. Y hay que resaltar que en nuestro caso la participación del protagonista es continua y fundamental en el relato y que todo el suceso se focaliza únicamente a través de sus ojos. La acción se desarrolla según el esquema clásico de presentación, nudo y desenlace. La presentación o introducción, muy breve, ocupa la mitad del primer párrafo, y es una declaración del anciano yo narrador-protagonista previa a los hechos que se van a narrar. El nudo, la parte central y la más extensa, cuenta el incidente que provoca el pánico al protagonista, origen del título del cuento, durante su vigilia en la capilla del pazo solariego. En la página y media final, sobreviene el desenlace: el conflicto se resuelve drásticamente protagonizado por la figura, llena de empaque y autoridad, del Prior de Brandeso. Una breve conclusión pone término final al cuento; se trata de la reflexión moral del narrador-protagonista con una referencia a la muerte que enlaza con la introducción y configura el carácter circular o cerrado del relato. Destaca en “El miedo” la cuidadosa y morosa presentación de la escenografía en la que se va a desarrollar la acción: la capilla del pazo de Brandeso, con el retablo, el sepulcro y la lámpara, descritos con prosa recamada en un juego de luces y colores, de joyeles, de túnicas bordadas de oro, de áureos racimos muy al gusto decorativista parnasiano y que se contraponen a las sombras ambientales del recinto. Las sensaciones auditivas y visuales cobran singular relieve, especialmente aquellas que van a servir para conseguir una atmósfera de misterio, tétrica y sobrecogedora en aquel ambiente húmedo y crepuscular de la capilla tenebrosa y resonante, apenas iluminada por la luz de la lámpara (elemento varias veces recurrente), los rezos que resonaban hondos y tristes, los murmullos, los suspiros, el viento que mecía la cortina de un alto ventanal, la luz de la luna pálida y sobrenatural... Esta ambientación crepuscular es una preparación previa, magistral y cuidadosamente elaborada y recreada, para sumergir al lector en un escenario propicio a la aparición de fenómenos inexplicables en el desarrollo y posterior desenlace de los acontecimientos; ambientación que se rompe hacia la mitad del cuento, en el instante preciso en que suenan los gritos de las niñas en la capilla y el protagonista se despierta sobresaltado. Tres son los personajes del relato. El protagonista, futuro granadero del rey, es muy joven —apenas le apuntaba el bozo— y aparece parco en palabras, sumiso y obediente, inexperto, inseguro, temeroso y cobarde. Como ya hemos indicado es, al mismo tiempo, el narrador de la historia que, desde la vejez, refiere un suceso que se le ha quedado indeleblemente grabado. Aquel hecho y las rotundas palabras finales del Prior, siempre presentes, le sirvieron para nunca más sentir miedo y sonreír a la muerte como a una mujer en su larga y valerosa vida de militar. La madre del protagonista, la señora del pazo, es apenas sugerida mediante breves pinceladas más narrativas que descriptivas, pero que manifiestan una personalidad fuerte y segura que, sin la presencia del marido supuestamente difunto, dirige y decide el futuro de su hijo, organiza su confesión, se muestra muy piadosa y, en definitiva, desencadena los hechos que provocan el terror del protagonista [34]. Las niñas son personajes desdibujados con una función simplemente decorativa —como las rosas que han recogido en el jardín para adornar el altar— con sus vestidos albos, sus sombras blancas, sus cabelleras sueltas. En el momento crucial del relato estos personajes, la madre y las niñas, desaparecerán de la escena para dejar solo al joven protagonista, sobrecogido por el horror y el miedo. El tercer personaje es el Prior de Brandeso, una especie de monje-soldado en el que, frente a la cobardía y el miedo del futuro granadero, se evidencian la autoridad y el poder del mundo eclesiástico y la impasibilidad y firmeza del militar ante una situación terrorífica —había sido Granadero del Rey en sus años juveniles. Uno de los aciertos del cuento es la magistral irrupción del Prior, su presentación y su actuación. Impresiona la figura segura y llena de empaque, rodeado de sus lebreles; con el vuelo de sus hábitos talares blancos. La voz grave y solemne, los gestos decididos e intransigentes, dinamizan la acción y la precipitan rápidamente hasta el obligado enfrentamiento del joven protagonista con la pavorosa situación. La reacción de éste y las palabras tajantes del inflexible clérigo ponen punto final a la escena. Se trata, pues, de una figura poderosa que llena con toda su fuerza la escena y la dota de un dinamismo que contrasta con la situación anterior, más estática. El componente dialógico, la rapidez de la acción y la tensión explican el tono fuertemente dramático de esta última parte de “El miedo”. El cuento “El miedo” participa de la voluntad de estilo característica de cualquier obra literaria de Valle-Inclán. Hay, por lo tanto, un cuidado estilístico que se percibe desde el comienzo hasta el punto final, pero no se aprecia, tanto como en otras obras de esta primera etapa, la preeminencia formal sobre la fábula contada. Prima aquí la historia en sí, y el estilo únicamente pretende potenciarla, estar al servicio de ella. La descripción de la capilla —el lugar, el ambiente y el momento— está, como ya hemos indicado, literariamente muy cuidada, pero como una preparación de la escenografía para enmarcar en ella la situación dramática posterior, es decir, en función del desenlace del cuento, mucho más directo y efectivo. En el conjunto de la narración predominan las frases cortas, y en el uso de las figuras retóricas se distinguen varios símiles o comparaciones (“labrado como joyel de reyes”; “que parece al mensajero de la muerte”; “albos como el lino de los paños litúrgicos”; “las estrellas se encendían y se apagaban como nuestras vidas”), alguna metáfora (“la luz de la lámpara... tenía el tímido aleteo de pájaro prisionero”), personificaciones (“la tarde agonizaba”; “una sombra que rezaba”) y el uso muy abundante del grupo binario de adjetivos (“la faz de la luna, pálida y sobrenatural...”; “Una voz grave y eclesiástica”; “La voz... trémula y asustada”; “Arrogante y erguido”; “El hueco, negro y frío”; “Hueco y liviano son”; “árida y amarillenta calavera”). Curiosamente el uso del triple adjetivo, tan característico del estilo de Valle, en este cuento sólo se aprecia en tres ejemplos (“los lados del rostro iguales, tristes y nazarenas”; “La capilla era húmeda, tenebrosa, resonante”; “Los rezos resonaban... hondos tristes y augustos”). 8. Final Jardín umbrío (1920) es la última y la más importante recopilación de narraciones breves realizada por el propio don Ramón del Valle-Inclán. Un libro en el que resplandece su maestría artística y que se adentra en el mundo gallego, misterioso, ancestral y mítico, colocándose con pleno derecho entre las grandes obras del ciclo galaico. Esta colección de relatos es el libro más adecuado para emprender esa apasionante aventura que es la lectura del más genial escritor español del siglo XX, con la ventaja de que no se trata de un tanteo primerizo o de una promesa sino de un verdadero logro artístico. Antonio Risco ha escrito que Jardín umbrío es una de las mejores colecciones de cuentos de toda la literatura española (xii) y pensamos que el citado autor no anda muy descaminado al realizar tal afirmación. Notas i. William L. FITCHTER, “primicias estilísticas de Valle-Inclán”, Revista Hispánica Moderna, Nueva York, año VIII, Nº 4 (octubre, 1942), pág. 291. ii. Eliane LAVAUD, La singladura narrativa de Valle-Inclán (1888-1915), La Coruña, Fundación “Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa”, 1991, pág. 206. iii. En “Prefacio” a Ramón DEL VALLE-INCLÁN, Corte de amor, Madrid. Espasa Calpe, 1960, págs. 10-11. iv. Don Ramón María del Valle-Inclán, Madrid, Espasa Calpe, 1979, pág. 187. v. “Los libros de cuentos de Valle-Inclán: Estudio bibliográfico”, Vigo, Grial, 9, Nº 32 (1971), pág. 219-220. vi. En “La adoración de los Reyes” y en “Un ejemplo” aparecen claras referencias gallegas, aunque el primer relato se localice lógicamente en Palestina y el segundo no tenga ubicación precisa. También en “Tragedia de ensueño” se pueden encontrar algunos indicios gallegos como la referencia a canes y tojos y las expresiones por ver de acallarle y el viento anda a batir las puertas. vii. El paisaje de España visto por los españoles, Madrid, Espasa Calpe, 1981, pág. 32. viii. William R. RISLEY, “Hacia el simbolismo en la prosa de Valle-Inclán”, Anales de Narrativa Española Contemporánea, 4 (1979), págs. 60-61. ix. William R. RISLEY, Art. cit., págs. 54-55. x. Art. cit., pág. 296. xi. Eliane LAVAUD, Ob. cit., pág. 222. xii. El demiurgo y su mundo: hacia un nuevo enfoque de la obra de Valle-Inclán, Madrid, Gredos, 1977, pág. 154. ** Miguel Díez R. mikdiez@gmail.com Docente e investigador español (León, 1937). Profesor de lengua y literatura españolas de enseñanza secundaria. Además de manuales de literatura española y de comentarios de textos literarios, ha publicado la edición de Jardín umbrío, de Ramón del Valle-Inclán (Madrid, Espasa-Calpe, http://www.espasa.es; 1993), Antología del cuento literario (1985; Madrid, Alhambra-Longman, 2005) y Antología de cuentos e historias mínimas (2002; Madrid, Espasa-Calpe, 2008). En colaboración con su mujer, Paz Díez Taboada (http://www.letralia.com/firmas/dieztaboadapaz.htm), ha publicado Antología de la poesía española del siglo XX (1991; Madrid, Istmo, 2005), La memoria de los cuentos (Madrid, Espasa-Calpe, 1998, reeditado recientemente en la misma editorial y colección con el título de Relatos populares del mundo) y Antología comentada de la poesía lírica española (2005; Madrid, Cátedra, http://www.catedra.com; 2006). === Octavio Paz =========================================================== === Un hombre y una obra ================================================== === Patricia Lozano Lucas y Jorge Fernández Gonzalo ======================= Octavio Paz es sin duda uno de los intelectuales más influyentes en la cultura latinoamericana del siglo pasado. Poeta y ensayista, su trayectoria es la de un escritor que se entregó enteramente a la palabra y al pensamiento. Entre sus poemarios más importantes destacan Luna silvestre, Libertad bajo palabra, ¿Águila o sol?, Semillas para un himno, Piedra de sol, Blanco y Árbol adentro. De su producción ensayística cabe mencionar El arco y la lira, Corriente alterna, Conjunciones y disyunciones y Los hijos del limo. Paz había nacido en el pequeño barrio de Mixcoac, en México, en marzo de 1914. Su abuelo fue un pensador liberal muy influyente en el país, y su padre, abogado y escribano, se unió, junto con otros intelectuales progresistas, al movimiento dirigido por Emiliano Zapata. La familia tuvo que emigrar a Estados Unidos temporalmente para evitar represiones con la caída del gobierno zapatista, y tras su regreso a México, varios años después, el joven Paz retomó sus estudios al tiempo que comenzó a ver publicados, en los primeros años de la década de los 30, algunos de sus primeros poemas en revistas mexicanas. Pero no será hasta 1933 que aparezca su primer libro, Luna silvestre. Pocos años después, Paz visitará Europa, en concreto España, donde asistirá en compañía de su primera esposa, la escritora Elena Garro, al Segundo Congreso Internacional de Escritores Anti-Fascistas de 1937. Las referencias políticas son una constante en su obra ensayística (cfr. Vizcaíno, 1993), no así en su poesía: Paz fue muy crítico con respecto a otros escritores, como Louis Aragon o Pablo Neruda, por el hecho de haber puesto su pluma al servicio de sus ideales políticos. Un año después, en 1938, Paz vuelve a México y colabora en diferentes medios y revistas. Pero en 1943 Octavio Paz debe partir a Estados Unidos, enviado por el gobierno mexicano en representación diplomática. Dos años después recibe una beca de la Fundación Guggenheim y, ya establecido en el Servicio Exterior, llega a París en 1946. Residirá allí hasta 1952, período en el que entra en contacto con el movimiento surrealista. Breton, Éluard y otros intelectuales de la Francia de posguerra influirán notablemente en su obra poética, aunque el mexicano no quiso nunca ser considerado como un surrealista pleno, sino que siempre supo, a lo largo de su obra, mantener una voz personal por encima de las etapas e influencias que definieron su trayectoria poética. Ya en 1952, Paz inicia su gira asiática por Japón y la India. Volverá a ésta última en calidad de embajador. Conoció a Marie-José Tramini, con quien contraerá su segundo matrimonio en 1964. Más tarde, a causa de los incidentes de la “Matanza de Tlatelolco”, una sangrienta acción policial contra un grupo de manifestantes universitarios, renunciará de su cargo de embajador. Esta renuncia lo convertirá en punto de mira del Estado, y también en ejemplo para los jóvenes pensadores revolucionarios de entonces. En sus años finales, Paz se concentra en el análisis de la historia y la política, examina el papel ideológico de las dictaduras y el sentido de la caída del socialismo, y rechaza de plano las construcciones de la posmodernidad (“los hombres nunca han sabido el nombre del tiempo en que viven y nosotros no somos una excepción a esta regla universal. Llamarse posmodernos es una manera más bien ingenua de decir que somos muy modernos”). En 1982 recibió el premio Miguel de Cervantes, máximo galardón de la literatura en castellano, y ocho años después la mayor distinción literaria: el premio Nobel de Literatura. Murió de cáncer a los 84 años de edad, en abril de 1998. Fuentes de su poesía Sobre las influencias literarias de Paz habría que citar muchos nombres. Algunos poetas (Basho, Mallarmé, Valéry, Pessoa) fueron traducidos por el mexicano (cfr. Bradu, 2004), otros muchos formaron parte de su poso de lecturas o de su intrahistoria literaria (Quevedo, Juan Ramón Jiménez, etc.); sin embargo, Paz supo reinventar sus influencias poéticas como sólo los grandes genios de la literatura universal saben hacerlo. Los primeros pasos del autor lo acercan a los movimientos de poesía pura que habían estado en boga durante sus años de formación. Aunque no durará mucho, esta fase primitiva de la poesía paciana habría de dejar en el autor una honda huella: la de una continua reflexión metapoética sobre el hecho de escribir, como ocurriera en Paul Valéry o en Juan Ramón Jiménez. De hecho, quizá sea ese fondo de meditación constante el que propicie que el autor no acepte más tarde los presupuestos surrealistas en su totalidad. No habría de ser este acercamiento a la vanguardia, sin embargo, el único que suceda en la poesía de Octavio Paz. Su admiración por Apollinaire le llevó a confeccionar una colección de caligramas e ideogramas tituladas “topoemas”. Además, el influjo del Mallarmé más audaz, el de Una tirada de dados, aun no siendo históricamente vanguardista, sí habría de servirle para la puesta a punto de su poema espacial Blanco. La influencia anglosajona, por otra parte, no es tan acusada, aunque no faltan ensayos y traducciones que nos remitan a autores como Hölderlin, John Donne, Eliot, Pound... No deja de ser sintomático que Paz escribiese un poema en homenaje a Cernuda, el otro gran introductor de la poesía anglosajona en la lírica en lengua española del siglo pasado. Del portugués Fernando Pessoa quizá le vengan ciertos rasgos de la ficción literaria, sobre todo en lo referente a cómo el poeta se construye y se ficcionaliza en las máscaras del texto. El poeta lírico, dirá el autor mexicano en el prólogo de sus poesías completas, se inventa a sí mismo por obra de sus poemas. Otro núcleo importante y muy caracterizador de su obra es la influencia oriental. Sus viajes a la India le sirvieron de puente para entrar en contacto con la literatura china y japonesa, con fórmulas métricas como el tanka o el haikú, así como con la mitología y el pensamiento védico de la India. La tradición española y mexicana es otra de las fuentes de donde bebe la poesía paciana. Sor Juana fue objeto de varios trabajos del autor, y Quevedo aparece reivindicado en Homenajes y profanaciones. El mundo mítico prehispánico, por otra parte, surge como sustrato en la composición Piedra de sol, cuya estructura se basa en el calendario azteca: consta de 584 endecasílabos sin un solo punto, el mismo número de días que tarda Venus en dar la vuelta al sol. Una poética de la palabra Vuelve a los nombres ejes anchas espaldas de este mundo Octavio Paz No es difícil seguir la pista de los diferentes estilos en la obra de Paz; todos dejan una marca importante en la construcción métrica y rítmica de los poemas, pero no así en los temas (“una obra, si lo es de veras, no es sino la terca reiteración de dos o tres obsesiones”; 1999: 16), que permanecen con cierta continuidad durante toda su producción. Carlos Fuentes dijo de él que contagió su prosa de relámpagos metafóricos y su poesía de lucidez discursiva (Apud. Gómez Jiménez, 1998). Las reflexiones metapoéticas son abundantes y de gran originalidad, y es que Paz nunca fue un poeta inspirado, de impulso variable, sino de honda meditación del oficio. En “Hacia el poema”, una suerte de arte poética, el autor nos recuerda: “Encontrar la salida: el poema”. Porque una cosa es la poesía y otra el poema, y el mexicano fue siempre consciente de ello, tanto en su obra lírica como ensayística. Creía que la poesía era una idea inmaterial, probablemente una creación cultural proyectada sobre las cosas, los objetos hermosos, los paisajes adonde siempre habría que volver, la mujer como símbolo de belleza, etc. Pero el poema no es otra cosa que un mero objeto discursivo, un juguete verbal, rítmico, que, tal y como sugería Valéry, no acaba de escribirse nunca, sino que se abandona. La idea de depuración estilística del francés se corresponde totalmente con la búsqueda paciana de la palabra exacta. No negamos con esto el principio de incertidumbre que todo poema, si es auténtico, supone para el autor. Hablaba el poeta español Claudio Rodríguez de una aventura controlada al abordar la creación artística, y Paz no se sitúa muy lejos: Escribo sin saber el desenlace de lo que escribo (1999: 440) Ambas ideas no son contradictorias. El trabajo y la constancia dan libertad al poema, y sólo el poeta que elabora concienzudamente su obra consigue que ésta le diga cosas que no sabía. “No predecir: decir”, apuntará el autor. Decir es la gran problemática que abre la poesía de Paz. Su acercamiento a la realidad constituye tanto una experiencia sensitiva como gnoseológica; se trata de descubrir el mundo por la palabra, que es, a un mismo tiempo, sacramento y ceniza: Palabra Palabra, voz exacta y sin embargo equívoca; obscura y luminosa; herida y fuente: espejo; espejo y resplandor; resplandor y puñal, vivo puñal amado, ya no puñal, sí mano suave: fruto. (...) Palabra, una palabra, la última y primera, la que callamos siempre, la que siempre decimos, sacramento y ceniza. (1999: 42-43) Así sucederá frecuentemente en sus primeros escritos. El lenguaje constituye una herramienta para el conocimiento del mundo, pero también interpone una distancia, al menos hasta que un Paz más curtido en el oficio del verso llegue a decir que “las palabras son mis ojos” (1999: 682), con lo que alía finalmente lo sensorial y lo cognitivo en su tarea de acceder a la realidad, tanto exterior como interior: Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día. Aunque no habría de ser este poema, sino el titulado “Las palabras”, que reproducimos a continuación, el que mejor fundamenta la metapoesía paciana: Las palabras Dales la vuelta, cógelas del rabo (chillen, putas), agótalas, dales azúcar en la boca a las rejegas, ínflalas, globos, pínchalas, sórbeles sangre y tuétanos, sécalas, cápalas, písalas, gallo galante, tuérceles el gaznate, cocinero, desplúmalas, destrípalas, toro, buey, arrástralas, hazlas, poeta, haz que se traguen todas sus palabras. (1999: 72) En estos originales términos de reproche se resalta el conflicto del poeta con las palabras, si bien desde cierta complicidad propia de quien se sabe conocedor de las astucias del oficio. El lenguaje se convierte así en vehículo exaltador de la naturaleza y de los objetos, “porque lo inesperado se repite y los milagros son cotidianos y están a nuestro alcance” (1999: 151), hasta llegar a un uso de la palabra totalizador, totémico incluso: “está lleno de pájaros el mundo” (1999: 53). Este uso mítico del lenguaje, esencial, confina una naturaleza capaz de hablar entre sí (“lo que dice el trueno / lo comprende el bosque”, 1999: 327), de mostrarse como realidad escrita (“Todo me servía: la escritura del viento, la de los pájaros, el agua, la piedra”, en el prólogo a ¿Águila o sol?) o de negarse a la comunicación directa con el poeta como reza el breve poema “Alfabeto”: Alfabeto Alcé la cara al cielo, inmensa piedra de gastadas letras: nada me revelaron las estrellas (1999: 64) Paz incide, además, en la creencia primitiva y bíblica de la palabra fundadora, creadora de realidades: La palabra se abre en un allá sin dónde extensión inmaculada transparencia que sostiene a las cosas (1999: 449) No en vano una sección del poemario Semillas para un Himno se titula “Piedras sueltas. Lección de cosas”. La realidad es capaz de revelar su misterio al poeta, quien debe desentrañar el secreto mensaje mediante el nombramiento y la palabra, porque la palabra alberga el privilegio de la abstracción conceptual, de convertir el objeto en herramientas del lenguaje y del pensamiento humano (“había milagros sencillos llamados pájaros”, 1999: 139). Si Pitágoras quiso desentrañar el mundo con la matemática y la música, y los simbolistas con los símbolos y las correspondencias, ahora toca descubrir la realidad a través del lenguaje, de la palabra pura. El poema titulado “Objetos” da buena cuenta de toda esa búsqueda paciana de la verdad: Objetos Viven a nuestro lado, los ignoramos, nos ignoran. Alguna vez conversan con nosotros. Palabra reveladora, pero también palabra transformadora. La estética paciana se caracteriza por un uso peculiar de la metáfora; el término real y el imaginario se relacionan no mediante la sustitución de uno por otro, sino mediante la plena y total identificación, como si el lenguaje fuera capaz de unificar símbolos, de equiparar realidades, tal y como explicará el poeta: El poeta nombra las cosas: éstas son plumas, aquéllas son piedras. Y de pronto afirma: las piedras son plumas, esto es aquello. Los elementos no pierden su carácter concreto y singular: las piedras siguen siendo piedras, ásperas, duras, impenetrables, amarillas de sol o verdes de musgo: piedras pesadas. Y las plumas, plumas: ligeras. La imagen resulta escandalosa porque desafía el principio de contradicción: lo pesado es lo ligero. Al enunciar la identidad de los contrarios, atenta contra los fundamentos de nuestro pensar. Por tanto, la realidad poética de la imagen no puede aspirar a la verdad. El poema no dice lo que es, sino lo que podría ser. Su reino no es el del ser, sino el del imposible verosímil de Aristóteles (1972: 99, en cursiva). Así reconocemos numerosos efectos de este enlace entre signos en la poética paciana: “Noche y agua serán un mismo cuerpo” (1999: 473), “esta nieve es idéntica a la yerba, / siempre y nunca es lo mismo” (1999:684). Dicha congregación de lo disperso por la potencia unificante del lenguaje recorrerá toda la obra de Paz, desde “El cuchillo es un pájaro de yelo”, en la página 58 de sus obras completas, hasta las últimas composiciones como en el poema “Lo mismo”: La paloma es flor y llama, perfección que se deshoja y en su aroma resucita. Lo distinto es ya lo mismo. (1999: 840) A menudo, esta relación de mismidad que pretende alcanzar la palabra paciana aparece matizada por una función metonímica (“una espiga es todo el trigo, / una pluma es un pájaro vivo y cantando”, 1999: 155), como si la dimensión del lenguaje pudiera extenderse, abrirse indefinidamente a todas las pulsiones del ser, acoger en su seno toda la realidad posible en un solo vocablo. El lenguaje de Paz es por tanto un lenguaje esencial, sustantivo, de realidades inmediatas, piedras, pájaros, ríos, el silencio... El agua horada la piedra, el viento dispersa el agua, la piedra detiene al viento. Agua, viento, piedra. (1999: 715) Esta especie de visión totémica de la realidad adquiere, como era de esperar, una especial relevancia en Piedra de sol. La tendencia paciana al sustantivo esencial, a la naturaleza en plenitud, tiene mucho que ver con sus aproximaciones a la visión mítica de los pueblos aztecas, recurso relevante y revelador en la composición de este poema. De especial interés es la recreación poética del hombre como símbolo totémico, inmerso en la naturaleza (“preveo un hombre-sol y una mujer-luna”), así como un discurso amoroso innovador (“toca al nuevo poeta descubrir a la mujer”, escribía Paz en la composición citada “Hacia el poema”), en el que la mujer se revela como auténtico símbolo totémico: “voy por tu cuerpo como por el mundo”, “voy por tu talle como por un río”, “eres toda de pájaros y un astro”, etc., ejemplos todos ellos del poema Piedra de sol. La mujer, en Paz, es trasunto del conocimiento ancestral de las cosas, una geografía de jardines y cordilleras que le permitirá conectar con lo sagrado, acceder a lo real y sus misterios. Así el mundo se transforma con la palabra, se llena de sentidos y de lecturas. Pero también encontramos el recurso contrario, la búsqueda de ilogicidad. Gracias a la influencia del surrealismo, en Paz se desarrolla todo un estudio de lo inconexo, de las relaciones inestables e ilógicas: las letras de tu nombre son todavía una cicatriz que no se cierra. Aun así, nos resistimos a tildar a Paz de surrealista, ni aún en sus poemas más arriesgados —y coincidimos con la opinión del autor—, a pesar de su conocimiento directo del grupo surrealista francés. La palabra de Paz no sólo configura el poema por sus propiedades semánticas, sino también a través de la ausencia de palabras. “La música / inventa al silencio”, nos recuerda Paz en sus escritos. Efectivamente, quien conoce el valor de la palabra conoce el del silencio. Probablemente este valor, el del silencio, poco apreciado en nuestra ruidosa cultura, sea en Paz una deuda con sus estudios orientales. Podrá el lector desprevenido preguntarse cómo se puede alcanzar el silencio con palabras, y no faltará quien lo juzgue como un hecho contradictorio. Una de las maneras más evidentes de provocar la sensación de silencio es mediante una analogía con el vacío, como veíamos en el poema “Ciudad de México”, en donde el uso de versos sangrados configuraba un contrabalanceo casi pictórico entre masas de letras y espacios en blanco. En algunas ocasiones Paz desembarca en una “poesía espacial”, técnica de sabor vanguardista pero que nos remite a una obra anterior, ya citada, como es Una tirada de dados nunca abolirá el azar (1897), del francés Stéphane Mallarmé, y a los caligramas algo posteriores de su compatriota Apollinaire. Paz sigue al segundo en sus topoemas y se inspira en el primero para su elaboración de Blanco, del que reproducimos a continuación su primera página: el comienzo el cimiento la simiente latente la palabra en la punta de la lengua inaudita inaudible, impar grávida nula sin edad la enterrada con los ojos abiertos inocente promiscua la palabra sin nombre sin habla No sólo formas compositivas como ésta configuran su retórica del silencio. Otras, las de tradición oriental, son fácilmente analizables: falta de verbos, estilo nominal, verso corto, sintaxis sencilla, mayor estima por la sugerencia que por la exactitud, etc. Una gota de noche sobre la punta de tus senos. Enigmas de clavel. (1999: 380) Y por supuesto, recursos léxicos relacionados con el campo semántico del silencio: La ropa limpia tendida entre las piedras. Mírala y calla. (1999: 417, la cursiva es nuestra) El silencio y el espacio reciben un tratamiento peculiar en la obra de Paz, y mucho más el tema del tiempo. Su concepto de tiempo oscila entre los dos extremos posibles, entre la eternidad y el instante. Es probable que para sus apreciaciones de la eternidad (más abundantes en el primer tramo de su obra poética) se valga del pensamiento mítico azteca, pensamiento de la circularidad y el retorno, que aparecía en el comentado Piedra de sol, poema en rondó, es decir, que empieza con los mismos versos con los que acaba: un sauce de cristal, un chopo de agua, un alto surtidor que el viento arquea, un árbol bien plantado mas danzante, un caminar de río que se curva, avanza, retrocede, da un rodeo y llega siempre: (...) En efecto, la piedra es el símbolo preferido de esta primera etapa para designar el tiempo como un todo inmóvil, cerrado como el círculo, anterior a todo lo creado: Como las piedras del Principio Como el principio de la Piedra Como al Principio piedra contra piedra Los fastos de la noche: El poema todavía sin rostro El bosque todavía sin árboles Los cantos todavía sin nombre (1999: 147) Pero será la influencia oriental lo que enriquezca y haga virar su poética sobre el tiempo. La necesidad de exaltar el instante, que encontramos en otros autores hispanohablantes como Jiménez o Jorge Guillén, aparece confrontada, en sus primeros escritos, a la idea de eternidad: En la cima del instante me dije “Ya soy eterno en la plenitud del tiempo”. (1999: 60) Curiosamente, estos versos encajan a la perfección con el espíritu del haikú japonés, en donde se pretende que la captación de un instante trascienda la brevedad temporal y se sitúe en ese plano de plenitud que pretendía Paz. Basho, el máximo creador de haikús japonés, lo definió como “lo que está sucediendo en este lugar, en este momento”. Recordemos que Paz tradujo la obra cumbre del autor nipón, Sendas de Oku. Bajo esta perspectiva no sorprende, por tanto, encontrar en el autor mexicano versos como: “El instante se congela, blancura compacta que ciega y no responde y se desvanece, témpano empujado por corrientes circulares. Ha de volver” (en “Hacia el poema”, 1999: 234). Circularidad y exaltación del instante se combinan en la trayectoria del mexicano, aunque a medida que avanzamos en su obra pareciera que cobrase mayor relevancia el instante frente a lo eterno: La luz no parpadea, el tiempo se vacía de minutos, se ha detenido un pájaro en el aire (1999: 161) Contra tanto orientalismo de pose y apariencia, encontramos en Paz la adaptación de dichos valores y la incorporación plena y efectiva a su poética de las propiedades del pensamiento oriental. Ya dijimos que sus primeros pasos en la poética del silencio podrían derivar de esta influencia, y ahora añadimos que el concepto de tiempo también. Y si para hablarnos de ese tiempo redondo y circular tuvo que echar mano del símbolo de la piedra, ahora el poeta hará lo propio con el pájaro como metáfora de la instantaneidad en uno de los poemas más bellos que nos lega la poesía paciana, broche con el que damos cierre a nuestra aproximación por los lindes de su trayectoria lírica: La exclamación Quieto, no en la rama en el aire No en el aire en el instante el colibrí. Bibliografía consultada • BRADU, Fabienne (2004): Los puentes de la traducción: Octavio Paz y la poesía francesa, México, Unam. • GÓMEZ JIMÉNEZ, Jorge (1998): “El laberinto vital de Octavio Paz”, en Letralia, Tierra de Letras, mayo, Nº 46. • GONZÁLEZ, Juan (1990): El cuerpo y la letra. 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Ha publicado diversos estudios sobre poetas españoles (Claudio Rodríguez, Aníbal Núñez, Antonio Gamoneda) y filósofos (Foucault, Deleuze, Blanchot, Klossowski). Es además poeta, autor de cinco libros, por los que ha recibido diversos galardones. En breve saldrá a la luz su ensayo La muerte de Acteón. Hacia una arqueología del cuerpo, en la editorial española Entelequia. === Joaquín Torres-García ================================================= === La búsqueda de lo universal en el arte Elisabet Veliscek ========= Joaquín Torres-García (1) contribuyó enormemente en la construcción de un arte que liberado del mimetismo y la copia de lo real, de lo que se encuentra en la naturaleza y en lo material, pudiera expresarse mediante símbolos y signos universales provenientes del alma y de la interioridad espiritual, en la búsqueda de un orden cosmogónico. A través de este arte universal, el artista promueve la construcción de la obra mediante el uso de recursos formales básicos como el punto, la línea, el plano, figuras geométricas simples, composiciones ortogonales estructuradas por medio de horizontales y verticales, la utilización de la sección áurea, condición matemática para organizar la distribución de la obra. Todo ello expresado a través de un arte “monumental, planista y bidimensional, esquemático y sintético” (2) para evitar y reemplazar la imitación-descripción por la armonía, la proporción y la medida conjugando los símbolos universales con la construcción, de ahí el nombre de universalismo constructivo: construir formas geométricas a través de signos, signos que no necesiten de una interpretación intelectual, o de un sentido estético, sino que tengan un valor en sí mismos como símbolos mágicos —proveniente del alma, de la intuición, del espíritu—, así como en las tradiciones artísticas precolombinas que expresaban el cosmos y el ritual. Coincidimos con Juan Flo en su visión, al enunciar que las obras de Torres-García proporcionaban aquello que las culturas primitivas tenían de “antiestético”, es decir, buscaba superar lo estético, para generar un arte esotérico, metafísico y popular. En este sentido, la cultura prehispánica serviría de inspiración y de herencia, pero no de recuperación o reivindicación de lo indígena. Torres trataba de encontrar en las culturas primitivas aquellos aspectos sobre cómo se situaban en el arte, cómo articulaban las manifestaciones estéticas para darle luego a aquellas ideas un sentido totalmente nuevo. La intención era resignificar las miradas y perspectivas estéticas indígenas, para contar lo propio pero de una manera diferente, evitando caer en localismos o copias de las anteriores lógicas culturales. Recuperar la bidimensionalidad y la frontalidad ya presentes en los pueblos originarios, generar un entrecruzamiento con lo moderno y con las vanguardias tenía como objeto producir un arte de América, con sustancia propia, con un estilo, sin olvidar lo próximo, pero tampoco lo distanciado, aquello que se producía en el viejo continente. En palabras de Torres “Este lenguaje simbólico, viviente y bien real, es el más profundo y completo que puede expresar el arte” (3). Con esta sugerencia, Torres planteaba la crisis del arte moderno, la falta de una propuesta coherente en Uruguay y una posible solución o respuesta hacia ese inconveniente. No obstante, la nueva proposición se halló cargada de polémicas manifestaciones, ideas controvertidas y proyectos utópicos, que a veces resultaron difíciles, si no imposibles de llevar a cabo en el paisaje artístico americano. La dimensión simbólica Es conocido ya que las formas simbólicas no representan una imagen (ícono), o una cosa determinada sino que su significado es metafísico, se encuentra alejado de la imitación adquiriendo sentidos profundos e indeterminados que se relacionan con la cultura, el espacio, el tiempo o la interpretación personal. El símbolo reúne la magia, la alquimia y la sugestión. Un ejemplo claro son las pinturas rupestres, que durante siglos han sido consideradas enigmáticas y de valor mágico. Sus alcances no pueden comprenderse a través de los libros o mediante procesos eruditos, ya que las manifestaciones connotaban sentidos místicos e íntimos relacionados con la sociedad del momento, generando una red de profundos significados y contenidos ocultos, evocando algo espiritual, ausente e inmaterial. De manera similar, la expresión simbólica constituida por Torres-García sólo puede ser traducida por medio de la intuición. Diferimos de la propuesta que el escritor británico Lucie-Smith realiza en su libro Arte latinoamericano del siglo XX cuando hace referencia a que los objetos simbólicos en las obras de Torres, colocados dentro de los compartimentos formados por horizontales y verticales, pueden tener un significado específico, de manera que la pintura también vale ser leída como un texto. Podemos afirmar, no obstante, que el artista montevideano distingue en reiteradas ocasiones que no se trata de un lenguaje codificado que hay que descifrar, “no es algo intelectual (algo que debe interpretarse o leerse)” (4), sino que los signos se representan y se exponen a sí mismos. Es decir, la forma simbólica que pudiera ser traducida en alguna idea o lograra leerse como un texto o lenguaje no expresaba aquello que Torres-García promulgaba en sus pensamientos acerca de un símbolo creado e interpretado por medio de la visión personal e intuitiva que se plasmara en un arte intemporal y colectivo. Podríamos decir, prolongando ideas de Adolfo Maslach (5), que el sentido o el significado del símbolo-signo es esotérico de manera que no puede entenderse por medio de la razón o del intelecto, sus connotaciones van más allá de lo material relacionándose con el espíritu sublime e interior y sabemos que lo sublime excede lo bello, es extraestético. En este sentido, para Torres lo bello ya no es un fin en sí mismo, es sólo un posible resultado, que puede incluir aquello culturalmente desdeñado y considerado como ornamento o decoración en las manifestaciones actuales, pero que para las culturas primitivas tenía significados complejos además de un profundo valor estético. En palabras de Torres-García: Lo que se ha tomado, pues, por arte decorativo, y hasta por ornamento en el arte primitivo y antiguo, vemos que es siempre arte simbólico. Y que ni uno ni el otro tienen por base, por esta misma razón, la idea de la belleza, sino el expresar algo muy profundo. Y que esto no lo expresa descriptivamente lo prueba el hecho de que aquella forma (sea una cruz, sea una forma cualquiera fetichista) tiene (o tuvo), para aquella gente, valor sagrado, mágico por esto (6). La idea del valor mágico o sagrado en las representaciones artísticas estuvo siempre muy presente en el pintor, pero es a partir de su regreso a Montevideo cuando comienza a desarrollar más ampliamente sus reflexiones acerca de los signos geométricos, las grillas ortogonales, las formas entramadas, la organización plana ornamental; todos elementos particulares o característicos del arte antiguo de América presentes en los diseños tejidos u oficios relacionados a la creación como la alfarería. Estas formas y gestos, a través de un estilo geométrico, esquemático y universal, proporcionaban las “primeras expresiones de ideas convencionales” (7), las nacientes formas de ordenar y plasmar los conocimientos y valores sobre la realidad empírica, pero también sobre la espiritualidad esotérica y ritual a través de la configuración de dioses y seres místicos con la intención de plasmar la existencia interior, repleta de mensajes ocultos y lenguajes simbólicos que agrupaban una serie de significados y nociones abstractas. Similarmente, Torres consideraba de gran poder creativo el dibujo infantil (con formas planas y simples) que no se encontraba desnaturalizado o distorsionado por el aprendizaje de la perspectiva o de los elementos que auxiliaban a la tridimensión, los cuales para el artista aportaban una visión falsa e ilusoria de la realidad. Geometría y esoterismo En sus obras, Torres-García se caracterizó por el énfasis otorgado a la esotérica numerológica con la intención de establecer una estructura abstracta y geométrica, para lo cual se inició en el conocimiento acerca de las propiedades de los números y de la razón áurea —un número irracional infinito al que se le atribuía un valor místico. Según Paternosto, la sección áurea está colmada de significados ocultos como “la magia de los números o la simbología medieval escondida en la arquitectura de las catedrales” (8). De esta manera, Torres utilizaba e incorporaba los números para representar las cualidades y propiedades de las cosas, formas y objetos, sumado esto a su herencia de las tradicionales formas artísticas del neoplasticismo, con las cuales había estado familiarizado años atrás, que promulgaban la abstracción pura a través de la proporción y del orden. No hay que olvidar que Torres tuvo una gran influencia de esta corriente, donde confluían muchos de los ideales y utopías acerca de un arte que plasmara la pureza, la armonía y el interés esotérico. Aun así, estas teorías no completaban los ideales del pintor, que pronto se encontró con la necesidad de un nuevo arte que articulara los aspectos espirituales de las civilizaciones antiguas con la formalidad abstracta para integrar y evitar los extremos proponiendo el ya citado universalismo constructivo, que ofreciera una manera diferente de ver el arte y de pensar el mundo. Los números, de esta manera, se encuentran íntimamente relacionados con la geometría, proporcionan el “lenguaje gráfico de la razón” (9), del orden, que se expresa a través de la obra por medio de las estructuras. La geometría refuerza la construcción abstracta, lo que torna las formas en simbólicas, generando como consecuencia un arte plástico universal, geométrico y constructivo. A su vez, podemos encontrar antecedentes de la simbología numérico-esotérica en las formas de representación andina, que a través de los quipus —nudos sujetados en cuerdas para anotar o registrar cuestiones numéricas como fechas o cálculos, o para relatar historias místicas y espirituales— concentraban una red de significados y sentidos particulares a través de símbolos cabalísticos-alquímicos. Los quipus articulaban la información tejida y las “connotaciones calendáricas” (10) con los signos geométricos decorativos, entendida la ornamentación como un modo de construir y representar ciertos valores intrínsecos. Como decíamos, para Torres-García el lenguaje y las formas simbólicas no sólo pertenecen al ámbito racional, numérico o geométrico, sino que también son resultado de la intuición, del plano mental y del alma del artista. Al conjugar racionalidad y lógica con misticismo y espiritualidad los signos participan del mundo de los sueños, del subconsciente y de lo irracional. Este juego del inconsciente es esencial para el arte, pero siempre apoyado en los principios geométricos y en el ordenamiento estructural racional, para no operar con figuras y sueños sino con formas, que son la base del constructivismo. El mismo autor explica: Pues bien, ciertas intuiciones del artista, ¿no son a manera de sueños? En efecto, si el artista es un creador de símbolos, es porque la forma simbólica es, no solamente algo dentro de la estructura racional, sino aun del alma y de la materia, y surge formada como de una pieza; y de ahí el que tenga, en cierto modo, como un valor mágico (11). En este sentido, la dimensión simbólica que Torres-García propugnaba en su teoría estética se relacionaba íntimamente con las formas de representación desplegadas en la civilización precolombina, considerada por el artista montevideano como una de las tradiciones heredadas más grandes del mundo (12) para los americanos, al igual que la civilización griega lo había sido para los europeos. De esta manera, letras, signos, números y símbolos se interrelacionan en las obras constructivas configurando una nueva manera de obrar, una forma de conectar lo primitivo con lo actual, así como las tradicionales expresiones heredadas con las formas inéditas de vanguardia, fusionando épocas y métodos artísticos diferentes, pero a la vez similares en sus concepciones y formas simbólicas. Podríamos decir entonces que los signos y expresiones reflejan la necesidad de exponer un mundo inmaterial, extraestético, que supere la realidad en busca de lo espiritual y místico, para escapar por un momento de la apariencia, de la existencia física o de lo superfluo en favor de la ilusión y la magia. Las obras y los ideales que Torres-García ha proporcionado han situado el arte en un plano simbólico articulando el mundo emocional, físico e intelectual, en donde cada forma y figura se ordena de acuerdo a la armonía total, la unidad y la proporción. Sus ideas extravagantes y utópicas han ofrecido una inspiración para otros artistas que vieron en Torres-García un modelo, un ejemplo de lo pasional y aventurado que puede llegar a ser el arte cuando se insiste y se defienden teorías, por más irreales que éstas sean... Notas 1. Artista uruguayo (1874-1949). A los diecisiete años se muda a España con su familia, y ahí comienza sus estudios artísticos. Luego de experimentar un largo periodo de su vida en el ámbito europeo, vuelve a Montevideo, su ciudad natal, a la edad de cincuenta y nueve años, desafiando al arraigado muralismo mexicano que promulgaba un nacionalismo pictórico. Para Torres-García el arte debía ser universal, ni nacional, ni formalista. De esta manera propone el universalismo constructivo, para lo cual ha generado una amplia producción de escritos con la intención de completar su utopía sobre una transformación del arte americano. Esta inversión de los valores hegemónicos puede observarse en el dibujo de América invertida, que buscaba afianzar la identidad nacional, pero sin caer en el cliché o en el arte autóctono. 2. TORRES-GARCÍA, Joaquín, “La escuela del Sur” (1935), en RAMÍREZ, Maricarmen, La escuela del Sur. El taller Torres-García y su legado, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, jul.-ag. 1991. 3. TORRES-GARCÍA, Joaquín, Universalismo constructivo. Contribución a la unificación del arte y la cultura de América. Buenos Aires, ed: Poseidón, 1944, pág. 99, lección 12. 4. Ibídem. Pág. 100. El resaltado es nuestro. 5. Arquitecto, coleccionista y escritor que ha investigado intensamente las obras de Torres-García, y de aquellos artistas asociados a él. MASLACH, Adolfo, “El esoterismo en el arte de Joaquín Torres-García”, en Intercambios del Modernismo, Washington, 1992, pp. 215-239. 6. Ibídem. 7. PATERNOSTO, César, “Los signos geométricos andinos”, en Piedra abstracta. La escultura inca: una visión contemporánea, Buenos Aires, FCE, 1989. 8. PATERNOSTO, César, “El aspecto constructivista”, en Piedra abstracta. La escultura inca: una visión contemporánea, Buenos Aires, FCE, 1989. 9. TORRES-GARCÍA, Joaquín. Op. cit., pág. 98. 10. PATERNOSTO, César, “Los signos geométricos andinos”, op. cit. Pág. 149. 11. Ibídem, pág. 99. 12. FLETCHER, Valerie, Intercambios del Modernismo, Washington, 1992, pp. 102-126. Bibliografía general • FLETCHER, Valerie, Intercambios del Modernismo, Washington, 1992, pp. 102-126. MASLACH, Adolfo, “El esoterismo en el arte de Joaquín Torres-García”, en Intercambios del Modernismo, Washington, 1992, pp. 215-239. • FLO, Juan, “Torres-García. Desde Montevideo” y BARNITZ, Jacqueline, “El Taller Torres-García. Un movimiento de artes aplicadas en Uruguay” en La Escuela del Sur. El Taller Torres-García y su legado, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, jul.-ag. 1991. Separata, pp. 7-37. • LUCIE-SMITH, Edward, Arte latinoamericano del siglo XX. Ediciones Destino, S.A, 1994. Colección: El mundo del arte, 30. • PATERNOSTO, César, “Los signos geométricos andinos”, “El aspecto constructivista” y “Simbolismo”, en Piedra abstracta. La escultura inca: una visión contemporánea, Buenos Aires, FCE, 1989. • TORRES-GARCÍA, Joaquín, “La escuela del Sur” (1935), en RAMÍREZ, Maricarmen, La escuela del Sur. El taller Torres-García y su legado, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, jul.-ag. 1991. • TORRES-GARCÍA, Joaquín, Universalismo constructivo. Contribución a la unificación del arte y la cultura de América. Buenos Aires, ed: Poseidón, 1944. ** Elisabet Veliscek elisabet_rosario@hotmail.com Investigadora argentina (Rosario, Santa Fe, 1987). Es artista plástica y licenciada bellas artes con orientación en teoría y crítica, egresada de la Universidad Nacional de Rosario (UNR, http://www.unr.edu.ar). Ha participado en exposiciones colectivas en su ciudad natal. === El enigma del individuo =============================================== === en la obra de Víctor Montoya y Mariano Azuela Michael Abbott ===== “Hay que preferir el infierno real al paraíso imaginario” Simone Weil En ocasiones la literatura permite trascender la realidad para aportar nuevas percepciones en torno a conceptos anteriormente concebidos como nítidos e inmutables por la historia, la cual a menudo establece los confines del conocimiento. Si estos confines ya de por sí constituyen una barrera al conocimiento, la naturaleza colectiva de la historia también entorpece la búsqueda de la denominada “realidad”, vivida tanto a nivel individual como colectivo. Impuesta desde arriba por mecanismos políticos, sociales o históricos, lo que se entiende por “historia” siempre se trata de un ejercicio colectivo que avasalla las experiencias individuales de la realidad histórica. Es por ello que dar validez únicamente a la historia, considerándola la única manera de conocer el pasado, deja al individuo en una situación de incertidumbre. Sin saber de qué manera encaja su realidad personal dentro de la historia que tiende a ser colectiva, al individuo rara vez se le provee de voz. Sin temor a exagerar por lo que revelan las obras Los de abajo y El laberinto del pecado, de Mariano Azuela y Víctor Montoya, respectivamente, se puede afirmar que las experiencias individuales se suprimen a cambio de imponer una única e irrefutable perspectiva colectiva. Con una destreza loable, la historia aparta al individuo de una realidad creada en base a naciones, doctrinas, regímenes, guerras a gran escala y sistemas económicos, de manera que al final no queda hueco para ninguna perspectiva individual ni personal dentro de la misma. Hasta los individuos más notorios de la historia, tomando como ejemplo al Che, concebido únicamente en el plano superficial de la historia, no pasa de ser un revolucionario marxista cuya fama alcanzó su ápice en la Revolución cubana. Ahora bien, incluso cuando se pretende dotar de individualidad a personajes históricos ilustres, como es el caso del Che en la nación cubana, se los sitúa firmemente dentro del panorama abarcador y colectivo que la historia ofrece. De esta manera las anécdotas supuestamente verídicas que se cuentan en Cuba del Che “valiente” que rescata a un compañero herido en plena escaramuza y del Che “honesto”, caracterizado por la austeridad en el reparto de materiales de primera necesidad, destacan las cualidades personales más afines a los conceptos comunistas de la camaradería. La individualidad despojada por la historia se destaca únicamente cuando sirve para enriquecerla, en casos como los del Che donde la individualidad se pone al servicio de la historia. Sin tener en cuenta las vivencias individuales apartadas del enfoque colectivo de la historia, rara vez se logra relatar con objetividad la faceta de la realidad vivida y construida por individuos, lo cual en palabras del célebre escritor Carlos Fuentes se resume con la frase: “No hay globalidad que sirva, sin localidad que valga”. Al estudiar de manera concienzuda la historia latinoamericana se topa incesantemente contra muros de la historia que prohíben acercarse a las experiencias personales de personas cuya “localidad” se omite por culpa de la “globalidad” de la mirada histórica. Como consecuencia de esta supresión de lo individual, de manera colectiva y por parte de la historia, se propicia la mitificación de figuras históricas como el Che, así como el revolucionario mexicano y el minero boliviano, convertidos así en ídolos a respetar por su empeño colectivo, principios nobles y naturaleza incorruptible. Sin embargo, tal mitificación lleva a una situación de incertidumbre personal para aquellos cuya “localidad”, es decir, sus vivencias personales, no corresponden para nada con la “globalidad” de la que supuestamente forman parte en el contexto histórico. Lo que la historia pasa por alto, e incluso modifica si ello es preciso para encajar mejor en la perspectiva colectiva y global histórica, es decir, la individualidad, es precisamente lo que la literatura se empeña en sacar a flote. Y si bien a veces se concibe la literatura como una herramienta de contenido fantástico, muy alejada de la realidad histórica, y por lo tanto incapaz de relatarla, las obras de Mariano Azuela y Víctor Montoya sirven para demostrar precisamente lo contrario: que el mundo literario no sólo se limita a presentar la historia tal como sucedió, sino que también destruye las mitologías y versiones equivocadas surgidas a partir de las deficiencias intrínsecas de la mirada histórica. En su afán de depender más de la “globalidad” que de la “localidad”, la historia omite cualquier experiencia individual salvo en casos en los que la historia se beneficia a cambio de adaptar la individualidad a su antojo. A diferencia de la historia, la literatura, y particularmente las obras literarias Los de abajo y El laberinto del pecado, escritas por Mariano Azuela y Víctor Montoya, respectivamente, permiten indagar en las profundidades de la individualidad y descubrir de qué manera influye y se deja influir por la historia. En las dos obras se intuye perfectamente que el propósito de ambos autores es el de echar abajo la globalidad histórica, para así dar paso a las experiencias individuales de las que está compuesta la historia. Paralelamente, al resaltar lo individual por encima de lo colectivo, la literatura sirve además para descalificar la mitificación de las figuras del revolucionario mexicano y el minero boliviano en aras de poner de relieve la faceta más humana de ambas. Si la perspectiva histórica ofrece una mitología simplista del minero boliviano y del revolucionario mexicano como figuras colectivas, la literatura concibe todo lo contrario con situaciones y personajes individuales que exponen la falible naturaleza humana, plagada de motivos egoístas, identidades volátiles y principios vagos. Montoya y Azuela se proponen plasmar las experiencias individuales, a rescatarlas de entre las tinieblas de la mirada histórica colectiva, y de esa manera conseguir, echando mano de una estructura ingeniosa que presenta en ambas obras primero lo local a través de la familia, contrastado y disminuido al final con lo global e histórico mediante lo telúrico. Dicha estructura paralela implica la destrucción de mitologías en torno al minero boliviano y revolucionario mexicano hasta ahora consideradas veraces. En sus intentos de tumbar la mitología en torno al minero boliviano y el revolucionario mexicano como figuras comprometidas con el colectivo y puramente reivindicativas, ambos autores apartan a los protagonistas del contexto histórico-colectivo, sin que por ello desaparezca necesariamente del todo la faceta colectiva de sus denuncias. Demetrio Macías y Manuel Ventura, los protagonistas respectivamente, personifican la denuncia —tanto de Los de abajo y El laberinto del pecado— del campesino mexicano, en el caso de Macías, como del minero boliviano, en el caso de Ventura. A diferencia de la mirada histórica que permite contemplar las denuncias del pasado sólo de forma colectiva, Montoya y Azuela emplean la familia para dar a entender que, aunque lo colectivo influye en la formación de la figura reivindicativa del minero y revolucionario, es más bien lo colectivo vivido y sentido cerca del individuo, en la familia, por ejemplo, lo que más los inspira a denunciar. Toda familia, por el mero hecho de pertenecer a un colectivo social, cultural o económico, imparte a sus miembros la identidad colectiva, fruto de haber nacido en el seno de una familia campesina (Macías) o minera (Ventura). Es por este motivo que los personajes de Demetrio Macías y Manuel Ventura se dejan influir sólo por las injusticias sufridas por el único aspecto tangible del colectivo al que pertenecen, que viene a ser la familia. Como institución que engloba lo individual y lo colectivo por igual, la familia constituye un punto de partida idóneo para comprender en qué se inspiran las figuras históricas ejemplificadas por Demetrio Macías y Manuel Ventura. Al arrancar ambas obras de la misma manera, asentando la narrativa personal de los protagonistas dentro del núcleo familiar, tanto Montoya como Azuela dan a entender que son las experiencias personales vividas en familia las que marcan las pautas de sus denuncias y no las exigencias del colectivo al que pertenecen. La primera escena de Los de abajo relata lo que va a llevar al protagonista, el revolucionario Demetrio Macías, a abandonar su familia después de recibir en casa a dos soldados federales que amenazan con violar a su mujer. Mientras tanto, Demetrio se encuentra escondido a solas y, por lo tanto, fuera del ámbito colectivo de la familia y la historia en su propia casa para que los soldados no se percaten de su presencia. Desde su escondite atestigua la muerte de su perro a manos de los federales sin razón alguna, así como el intento de violar a su mujer y de hacerse por la fuerza con algo de comida, poniendo énfasis en la mirada individual de los que viven y padecen la historia. Es aquí donde se percibe que la amenaza de los federales, despiadados para con sus compatriotas mexicanos, constituye una amenaza no sólo a la clase indígena y campesina mexicana, víctimas durante años del cruel sistema latifundista como enseña la historia, sino también al cobijo colectivo de la familia. De ahí que Demetrio Macías emprenda la lucha revolucionaria empujado por motivos individualistas, que tienen más que ver con el colectivo reducido de su familia que con el de la sociedad. A diferencia de Demetrio Macías, Manuel Ventura es miembro de una familia cuyas experiencias traumáticas se hallan en las tinieblas de la historia familiar. El laberinto del pecado comienza con los recuerdos históricos de la nación boliviana, cuya historia de colonización y conquista crea un sórdido panorama al que tiene que afrontarse el minero en su lucha por una sociedad más justa y equitativa. Sin embargo, la historia de la zona de donde proviene Manuel se presenta en la novela como algo distante, en la que sólo inciden personajes destacados como el conquistador ibérico Juan del Valle y un “mestizo, de rostro cuadrangular y bigote espeso”, que “se convirtió en el más próspero de los industriales mineros” tras explotar una mina. La única manera que tiene Manuel Ventura de adentrarse realmente en la historia, para formar parte de ella, es a través de los tangibles vínculos familiares, razón por la cual recuerda vívidamente el relato de una huelga minera que acabó en masacre contado por su padre. Pero aun así Manuel Ventura no se siente del todo identificado con las injusticias a las que están sometidos los mineros bolivianos, él más bien se preocupa por asuntos triviales propios de la juventud por no haber aguantado en carne propia los abusos de los que le habla su padre y que Demetrio Macías, en Los de abajo, ve delante de él. Al ser una institución social un tanto vaga y nebulosa por la capacidad del individuo de sentirse parte del colectivo familiar o simplemente un miembro individual más, la familia, al igual que la historia, permite tanto una visión “global” o “local”, como alude Carlos Fuentes. Para Manuel Ventura, la perspectiva global de la masacre de Catavi descrita por su padre, aunque afecta a su familia, no inspira en él sentimientos reivindicativos de denuncia por tratarse de un hecho vivido fuera del ámbito individual. En esa misma línea de ambivalencia hacia las vivencias deplorables de sus conciudadanos mineros, Manuel Ventura no muestra ni el menor interés en cuestiones de índole política hasta entablar una amistad más profunda con Clarice, una compañera suya de clase. Manuel Ventura se siente hasta tal punto “atraído por esa misteriosa masculinidad y por esos ideales revolucionarios que ella sabía defender con pasión y coraje”. La transformación de Manuel, paulatina pero evidente, en un ser consciente de la realidad colectiva que lo rodea en la forma de masacres mineras perpetradas por el gobierno y propaganda desenfrenada, surge a raíz del interés amoroso que siente por Clarice. De hecho, no es hasta que se le muere el padre, asesinado supuestamente a manos del gobierno por ser dirigente sindical, que Manuel empieza, por su propia cuenta, a reconocer la vida desgraciada del minero, como bien indica la primera frase del capítulo VIII: “A Manuel Ventura, desde el día en que murió su padre, se le filtró la desgracia por los poros, sometiéndolo a una insondable melancolía”. De ahí que las novelas planteen que sólo las injusticias vividas de cerca, y no con la mirada colectiva inherente a veces tanto a la familia como a la historia, sean el ímpetu detrás de la denuncia individual. Entendida como un microcosmos de la historia, la institución familiar se concibe en términos colectivos, cosa que a veces conduce a la nula plasmación de las experiencias individuales. De esta manera se entiende la utilización del núcleo familiar por parte de Montoya y Azuela como un intento de dar cabida a una participación y concientización individual dentro de una esfera colectiva, la cual se sostiene y nutre gracias al individuo y no al revés. Partiendo de esta suposición, se establece la figura del individuo impelido hacia posturas revolucionarias y reivindicativas de interés común por decisión propia y no necesariamente por el mero hecho de pertenecer a un colectivo determinado. Demetrio Macías es revolucionario en defensa de su familia por las injusticias que ve perpetradas contra ella y también por una rencilla como consecuencia de un asunto personal entre él y el cacique don Mónico. Manuel Ventura se mete a minero “en reemplazo de su padre”, tras el asesinato del mismo. Es por ello que el mito de la figura histórica comprometida intrínsecamente con las reivindicaciones y las exigencias, sin ningún motivo más allá de cumplir con las obligaciones del colectivo (perspectiva de “globalidad”), se desvanece en El laberinto del pecado y Los de abajo. Tal desvanecimiento, ocurrido a cambio de dotar de localidad a Manuel Ventura y Demetrio Macías, en todo caso, no es exento de complicaciones para ambos, puesto que de paso crea una identidad problemática situada a medio camino entre los impulsos individualistas de ambos y la colectividad entrañada por identificarse con movimientos sociales como lo son la Revolución mexicana y el colectivo minero. Aunque el pueblo galvanizado, escudriñado bajo la lupa de la mirada histórica, sea relevante sólo en cuanto a su faceta colectiva de acción y lucha para promover cambios, Montoya y Azuela por igual muestran con sus obras que dicha galvanización viene siempre de la mano de individuos. Imprescindible la cita de Carlos Fuentes para comprender en qué consiste la visión literaria de los dos autores: “No hay globalidad que sirva, sin localidad que valga”. Individuos como Demetrio Macías y Manuel Ventura, ambos enfrentados de pronto a una realidad colectiva, y a veces hasta confusa y desconcertante para ellos, que se propone servirles de ayuda en preocupaciones y motivaciones brotadas a nivel individual. Curiosamente, en el caso de ambas obras tanto Montoya como Azuela emplean lo telúrico, o sea, elementos relativos a la tierra para dilucidar el difícil encajamiento de motivos individualistas en un todo colectivo. Resulta sumamente interesante comprobar, a modo de ejemplo de cómo lo colectivo pasa por alto las experiencias individuales, la función del sueño erótico de Manuel Ventura al final del primer capítulo de la obra de Montoya, y su relación con las minas. El sueño erótico en el contexto de la obra revela la dualidad de un personaje atrapado entre vivencias personales y colectivas. Al vivir en una sociedad regida por unas pautas morales establecidas por la Iglesia católica, los sueños de Manuel, si bien únicamente recaen en él, están también sujetos a la valoración de la sociedad y los elementos colectivos de la clase minera boliviana por extensión. Con razón acude Manuel Ventura de inmediato “a la iglesia a confesar su pecado”, un pecado tan suyo como de la sociedad que le ha enseñado a no tener sueños eróticos. El laberinto del pecado despliega la visión de una sociedad donde ni las intimidades pueden quedar como tales, donde lo individual está siempre bajo el yugo de lo colectivo. Hasta la principal desgracia que obliga a Manuel Ventura a emprender la vida minera, la muerte de su padre, se considera en clave colectiva como un suceso más que lamentar en una larga sucesión de desgracias. Este punto lo demuestra Víbora, un trabajador en la mina también en reemplazo de su padre. Las vivencias de Víbora corresponden a la perfección, por esta llamativa semejanza de padres muertos, a las de Manuel Ventura. Mediante una conversación con Víbora, Manuel Ventura descubre que ni Clarice, asesinada por “un estricto enamorado” militar, se libra de formar parte de la sucesión de desgracias colectivas, de víctimas acumuladas a lo largo de los siglos y cuyos nombres hacen recordar a otros muertos sin justificación alguna. “¡Así son estos carajos! A mi padre también lo mataron ellos en la masacre minera de San Juan”, exclama el Víbora al enterarse de la muerte de Clarice, de manera que Montoya subyuga las experiencias personales de Manuel Ventura, colocándolas así en un segundo plano con respecto a la historia colectiva de los mineros bolivianos. De ahí que las minas oscuras y enmarañadas, donde todo y todos están vinculados y entrelazados entre sí al formar parte de un colectivo que reclama como suyas las experiencias individuales, sean el símbolo de la minimización del individuo dentro de lo colectivo. La colectividad del símbolo de las minas abarca y asimila las desgracias individuales de todos los mineros por igual, lo cual, en ocasiones, impide que éstas se conozcan y permanezcan ocultas como las mismas minas. Montoya demuestra este punto con el ejemplo del guerrillero en el último capítulo de su obra. En una noche de desesperación, conmovido no ya sólo por la muerte de su padre, sino también por la muerte de su amante Candelaria en pleno parto, Manuel Ventura se acerca a un bar donde escucha, de boca de un guerrillero jactancioso, el relato de cómo éste sobrevivió a una emboscada enemiga. Mientras el guerrillero es una figura alardeada por su gran trascendencia pública, el minero está obligado a soportar el olvido generado por habitar un espacio oscuro en el sentido real y figurativo. Un lugar, por añadidura, plagado de tanta desgracia individual que, en palabras de Manuel Ventura: “lo único que nos depara el destino a los hijos de los mineros” es “trabajar hasta reventar con mal de mina”, destino de siempre, compartido colectivamente y sin faz humana que permita a los de fuera de la mina compadecerse de ellos. Por si esto fuese poco, la perdida y minimización de las experiencias individuales que llevan a uno a pertenecer a un colectivo determinado también implican la destrucción de fundamentos sobre los que se asienta dicho colectivo. De esta manera se reducen a nada todas las tradiciones y mitologías surgidas en torno a la minería andina para Manuel Ventura, quien no halla en ellas escapatoria factible a su desesperada situación de minero. En la obra de Montoya, hasta lo colectivo, ejemplificado por la figura mitológica de las minas andinas por excelencia, el Tío —dios y diablo en la mitología andina—, se ve en una posición precaria al dejar de lado todas las experiencias individuales que lo conforman cuando Manuel Ventura rumia y se da cuenta de que “la muerte de un minero no se da cuando el Tío quería, sino cuando al destino se le venía en gana”. Otra manera de presentar una versión no mitificada ni falaz de la historia de la figura del minero con enfoque telúrico se encuentra ya desde el título mismo de la obra de Montoya. El laberinto del pecado, sin desviarse demasiado del título en sí, da a entender que la historia es un conjunto complejo en forma de laberinto, en el cual se intercalan elementos colectivos e individuales imposibles de comprender con una visión limitada del minero boliviano como miembro de un colectivo amplio y unido. Para Montoya, la historia sobrepasa los límites de lo colectivo y requiere de una indagación profunda, casi como si la misma alma humana fuese una mina, a fin de dotar a la historia de una faceta personal. Sin embargo, como ya se ha señalado anteriormente, tal indagación personal no es siempre del todo satisfactoria en el sentido de que deconstruye al individuo al apresarlo dentro de un espacio colectivo, la mina en este caso en particular. El adentrarse en las minas laberínticas, según la obra de Montoya, conlleva a veces zambullirse en lo colectivo, hasta considerarse tan sólo como un peldaño más llamado Manuel Ventura en la larga historia colectiva del minero oprimido. Difícilmente se puede compaginar lo individual con lo colectivo, y son precisamente los elementos telúricos de El laberinto del pecado los que demuestran la tendencia de todo movimiento colectivo a apropiarse de vivencias y motivos individuales para encajarlos dentro de un espacio compartido por todos. De una manera semejante ejerce lo telúrico sobre el personaje Demetrio Macías en Los de abajo una vez que cunde en él la indignación tras la visita de dos soldados federales a su casa. El intento de violar a la mujer de Demetrio Macías y la muerte de su perro son dos de las secuelas que dejan tras de sí los federales, impeliéndolo a aunarse de pleno a un grupo revolucionario del cual él es líder. Sin embargo, al dedicarse de pleno a un movimiento colectivo por razones individuales, Demetrio Macías corre el riesgo de ver su causa personal, es decir, la defensa de su familia, eclipsada y ocultada bajo el gran yugo de lo colectivo como sucede en el caso de Manuel Ventura. Echando mano de lo telúrico, en una de las escenas quizá más representativas de toda la obra de Azuela, el público lector asiste a la inversión de lo colectivo y lo individual. Enfrentados el bando revolucionario de Demetrio Macías y el bando de los federales en un arroyo, lo telúrico incide en esta escaramuza en el sentido de que unos, los federales, se hallan cerca del fondo del peñascal mientras Demetrio Macías y sus hombres se sitúan por encima de ellos en un despeñadero. Si hay algo que esta escena muestra es precisamente el ennoblecimiento del grupo revolucionario, y su situación de superioridad moral entendida gracias a su ubicación privilegiada en el espacio telúrico. De todas formas, el ennoblecimiento ocurre en detrimento de los anhelos individuales de personas como Demetrio Macías, luchadores inspirados no en los abstractos conceptos revolucionarios, sino en las injusticias sufridas de cerca para defender a su familia de los federales y a sí mismo contra las vilezas de don Mónico. Al encontrase inmerso en un grupo ennoblecido por lo telúrico, todos los elementos constitutivos de Demetrio Macías se empiezan a incorporar al discurso revolucionario y colectivo de la Revolución mexicana, en cuanto a la tierra se refiere. Cabe destacar que la Revolución mexicana se suele explicar remontando a determinados antecedentes sociales y económicos, muchos de ellos relacionados precisamente con la tierra y el mal uso que le daban hacendados y latifundios con altos costes para agricultores independientes e indígenas. Imprescindibles para comprender la función de lo telúrico en el ennoblecimiento mitológico del revolucionario mexicano son las observaciones de un joven llamado Luis Cervantes. Un estudiante culto y de buena situación socioeconómica, Luis Cervantes afirma que Demetrio Macías, unido ya definitivamente a la tierra que ennoblece de forma colectiva a aquellos que la defienden, lucha por razones que sobrepasan lo individual. “Usted, hombre modesto y sin ambiciones, no quiere ver el importantísimo papel que le toca en esta revolución”, concluye Luis Cervantes al tiempo que pregunta: “¿Será justo abandonar a la patria en estos momentos solemnes en que va a necesitar de toda la abnegación de sus hijos humildes para que la salven, para que no la dejen caer de nuevo en manos de sus eternos detentadores y verdugos, los caciques?... ¡No hay que olvidarse de lo más sagrado que existe en el mundo para el hombre: la familia y la patria!”. Queda evidente tras estas declaraciones que al individuo le corresponde verse empequeñecido, no ya sólo por elementos colectivos como la familia, sino también por la misma causa revolucionaria colectiva así como la patria de la que lo telúrico forma parte sin lugar a dudas. Desde la perspectiva aportada por el análisis de los elementos telúricos de ambas obras, se desprende una actitud desinteresada hacia cualquier acontecimiento venidero, fruto del rumbo colectivo que toman las figuras reivindicativas que encarnan Demetrio Macías y Manuel Ventura, en condición de revolucionario y minero respectivamente. Ventura y Macías no se interesan siquiera por la evolución de un movimiento colectivo “global” cuyo éxito o fracaso está fuera de sus manos, lo cual da pie a una situación en la cual ambos autores acaban por restarle importancia a la faceta individual de ambos. Esta técnica sirve de mucho, puesto que pone de manifiesto la tendencia histórica a minimizar la figura del individuo, lo “local” para Carlos Fuentes, hasta tal punto que cunde en él la despreocupación. Por ello no resulta ni mucho menos sorprendente que hacia el final de la obra de Montoya surja de pronto un vagabundo llamado Valderrama, cuyas palabras elocuentes denuncian no tanto la pésima situación de los campesinos mexicanos, sino más bien el proceso histórico mismo que aparta al individuo de la evolución de México. “¿Villa? ¿Obregón? ¿Carranza? ¡Amo la Revolución como amo al volcán que irrumpe! ¡Al volcán porque es volcán; a la Revolución porque es Revolución!... Pero las piedras que quedan arriba o abajo, después del cataclismo, ¿qué me importan a mí?”, llega a decir Valderrama, quien además utiliza de manera muy intrigante el símbolo telúrico del volcán, para denigrar a aquellos de la banda de Demetrio Macías que se preocupan por los pormenores de la Revolución mexicana, creyendo de verdad que enmendarla depende de ellos en su calidad de individuos ennoblecidos por la causa revolucionaria. Si se contrapone esta actitud presente al final del libro con la justificación social y reivindicativa de la Revolución mexicana expuesta por Luis Cervantes, parece patente la intención de denuncia de Azuela en dos sentidos: primero, la denuncia del pueblo mexicano oprimido, y segundo la denuncia lanzada contra la manera en que se desarrolla la historia de manera colectiva y global. Dicha queja es consciente de la ineptitud de la figura mitificada e imaginada del revolucionario noble para fomentar y dirigir cambios dentro del panorama histórico. Al fin y al cabo, el individuo queda reducido a poco o nada por el torbellino de eventos en el que se ve envuelto por causas totalmente ajenas a él: la adhesión de figuras insensatas y crueles al movimiento revolucionario (el despiadado güero Margarito que perpetua vilezas contra personas inocentes con la excusa de beneficiar a la Revolución) y la mella que hacen en los valores éticos de la Revolución las extravagancias y parafernalias de los mismos revolucionarios (el ejemplo de Villa enriquecido). Tanto es así que Los de abajo sugiere, con la fatídica muerte de Demetrio Macías en un peñascal, el mismo donde se pone en marcha su periplo revolucionario ennoblecido por lo telúrico, que el individuo jamás puede estar a la altura de las pautas establecidas por una historia colectiva que tiende a ennoblecer al tiempo que suprime por completo al individuo. Al dar voz propia a los individuos que conforman la globalidad y lo colectivo, Los de abajo y El laberinto del pecado crean un espacio diegético, donde por fin la localidad goza de importancia. Lamentablemente para Manuel Ventura y Demetrio Macías, sin embargo, toda experiencia personal se desarrolla en un mundo, como es el caso de los espacios diegéticos, imbuido de historia. Ya desde el mismo origen de América Latina existe un sincretismo sofocante que entorpece cualquier intento de separar lo individual de lo colectivo, cosa que se ejemplifica en el caso de Manuel Ventura, mestizo de nacimiento y por ello situado en la curiosa encrucijada de lo local y lo global histórico. De todas formas, aun habiendo expuesto el problema inherente a la mirada histórica, el mero intento de dotar de individualidad a dos colectivos sociales e históricos contribuye en mucho no a ennoblecerlos y mitificarlos, como a menudo hace la historia, sino más bien a humanizarlos. Como resultado final se obtiene una visión más natural de estas figuras, consideradas por fin no bajo la lupa del idealismo colectivo y constructivo de la historia, que contribuye a sostener conceptos desacertados acerca de ellos, sino con la literatura donde se destacan las características humanas, y, por lo tanto, falibles como demuestran el desenlace contundente y fatídico de ambas obras. Esta nueva perspectiva basada en la experiencia humana permite al público lector aproximarse a lo local y sentirse identificado con personajes no mitificados y tan humanos como cualquiera de nosotros. Obras citadas • AZUELA, Mariano. Los de abajo. New York: Penguin Books, 1997. • FUENTES, Carlos. No hay discurso sin nuestra voz. VII Foro Iberoamérica. Ciudad de México. 30 Nov. 2006. Discurso. • MONTOYA, Víctor. El laberinto del pecado. Sweden: Ediciones Luciérnaga, 1993. ** Michael Abbott Investigador estadounidense. Estudia literatura hispanoamericana en la Universidad de California-Riverside (http://www.ucr.edu; Estados Unidos). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Sin brotes Silvia Hebe Bedini *** Homo poeticus Cristian Avecillas *** Winner Jorge Castelli *** Herida Gabriel Rodríguez (textos) y Fulvio Fernández (fotografías) *** La cuadratura y lo concreto Nelson González Leal *** Poemas Beatriz Iriart *** Día de muertos Odilón Moreno Rangel *** Poemas Ernesto R. del Valle *** El árbol, la roca, la serpentina sierpe María Eugenia Sáez *** Con tus ramas de vidrio Adán Echeverría *** Nostalgia del bosque Arquímedes González Torres *** Al borde del estallido (extractos) Víctor Parra === Sin brotes Silvia Hebe Bedini ==================================== A mi entierro asistieron sólo dos personas: Fabián y mamá, mi mejor amigo y el último pilar de mi vida. Ellos fueron los únicos entre tantos familiares, amigos y conocidos que realmente supieron entender mis “No puedo más” y creyeron en ellos del mismo modo en que siempre confiaron en mí. Todos aquellos que faltaron a mi entierro, fueron aquellos, incluida mi psicóloga —muchos o pocos, no importa cuántos pero muy cercanos a mí y eso sí importa—, que prefirieron pensar que yo exageraba en mis “hasta aquí llegué, ya no puedo seguir”. Luego no pudieron incluir mi cadáver ni siquiera en sus conversaciones. Que mi marido de más de dos décadas me echara de su vida dejándome en medio del peor desamparo emocional y desconcierto vital tras proferirme un par de gritos y un empujón hacia el abismo marcó el principio del fin. Un pilar de mi vida se desmoronaba como una mal alineada torre de bloques de mármol, destruyendo al caer toda vida en proceso de crecimiento debajo de ellos. Que decidiera cruzarme el planeta dejando atrás al viejo continente para volver sin gloria pero con muchas penas a Buenos Aires, al implacable y sufrido sur a reiniciar mi vida desde un enorme e incierto cero, no hizo más que elevar mi popularidad entre quienes admiraron mi coraje y mi poder de decisión para arrojarme al vacío sin temer reventarme en la caída. Porque habría una caída, claro, todos lo sabíamos, también yo. Pero el destino o el azar removió las piezas del rompecabezas que era mi vida hasta entonces y de repente una pieza de tantas se transformó en un bloque vital. Sentí una red debajo de mí, un ángel separando el cielo del abismo al que fui arrojada, ofreciéndome una salvación en suspenso. Que mi padre no pudiera evitar morirse apenas dos meses antes de nuestro reencuentro fue un golpe bajo e inesperado en un momento en que yo estaba haciendo equilibrio en el borde de una cornisa emotiva. Una noticia difícil de esquivar para cualquiera que me conociera, y que generó alrededor mío uno de esos abrazos que tienen la forma del símbolo infinito. Y ahí me quedé, como pude, aferrada a quien me abrazaba más fuerte. Crucé meridianos suspendida en ese abrazo, y soporté las presiones de aquel viaje en avión, un viaje único, un viaje tan liberador como angustiante. Fui novedad, fui reencuentro, fui alcanzar lo inalcanzable. Pero también fui tensiones, presiones y sacar de mí misma recursos que ni sabía que tenía, para no caer, para no parar, para poder seguir y seguir y seguir, cuando lo que realmente necesitaba era llorar, llorar y llorar. Yo no lo sabía pero lo aprendí rápido y a la fuerza: parar a llorar no está permitido cuando alguien está reiniciando su vida, cuando una tuvo cojones para tirarse en caída libre, desarmada, hacia un lugar lleno de vidas armadas. No hay lugar para incorporar aunque sea por un breve tiempo el desconsuelo de quien se reincorpora a un mundo que no ha dejado de girar ante su ausencia. Y necesité llorar, pero no pude, no hubo hombro dispuesto a oficiar de testigo silente, o si los hubo, debo confesar, no han soportado el tiempo de llanto que yo necesitaba. La fascinación que ejerció mi valentía para dejar lo no sano pero cómodo, y zambullirme en un océano de incertidumbres, dejó de ser una virtud para pasar a ser un acto más que se perdió en medio de las críticas de quienes desde su eterna comodidad me miraban pelear contra —aquello que ellos consideraron— mis molinos de viento. Pero seguí el reto, claro que sí, sintiéndome entendida o no. No me importó, yo seguí. Hasta ese punto sin retorno... Hasta aquel primer “No puedo más”; pero luego hubo otro y otro... Y mi cuerpo acompañando en el proceso de elevar una pancarta al cielo con un SOS incandescente e imposible de ignorar hasta para los extraños. Pero aun así sólo mi madre y Fabián vieron el mensaje y lo recibieron tal cual fue emitido. Hicieron todo por mí, y ese todo tan necesario era que me dejaran ser yo, con mis broncas y mis duelos, con mis defectos y mis ganas, con mis deseos de escapar y mis esfuerzos por seguir. Sólo ellos se atrevieron a escuchar el profundo y doloroso proceso que significa la decisión de desgarrarse, no una sino dos veces para seguir y luego abandonar a quien se creyó amar con toda el alma al punto de dejar lo seguro por lo incierto. Qué paradoja... la primera vez fue por amor, la segunda vez fue porque ese mismo amor fue herido de muerte y necesitó un lugar para dejarse morir en paz, como si Buenos Aires fuese mi cementerio de elefantes. El dolor en detalles, el duelo en cuotas, el proceso de querer explotar mi pulsión de vida en una cama y en un “te amo” tan sentido como necesitado; mis ganas de creer que no es necesario abordar el tren de los veinte o los treinta para gozar el mejor viaje. Pero el “No puedo más” sin embargo se impuso. Tomó fuerza, tomó duelo y vuelo. Tres palabras que han acercado mi corazón al frío sentimiento de desear la muerte. “No puedo más”, comencé a repetir entre quienes quisieran oírme, pero la típica reacción humana se impuso. Ninguna persona considerada “fuerte” puede utilizar una frase perteneciente a los débiles de espíritu —y yo jamás fui uno de ellos— porque la típica reacción de los otros es pensar que esa persona se queja, exagera y, por alguna razón —que seguramente le resultará conveniente—, se victimiza. Mamá y Fabián entendieron el mensaje y desesperaron ante mi pedido de ayuda al viento, pero su desesperación los llevó a rezar por mí, y eso, lamento desilusionar a quienes creen fervientemente en el poder de la oración, en nada me ayudó. El 24 de diciembre del 2010, a las 12 de la noche en punto, silenciados mis sonidos sutiles por petardos y algún que otro fuego artificial, me tiré desde mi balcón del séptimo piso hacia el vacío, hacia un jardín cuidadosamente decorado con guirnaldas y luces. Llevé conmigo tan sólo una foto y un camisón negro de esos que me hacían sentir aún deseable como hembra y adorable como mujer. Sin mis lentes de contacto puestos, sin perfume ni mis pies limpios; para quienes me conocían bien, eso era sinónimo de mi seguridad de no fallar en mi intento de reventarme contra el piso. Y me reventé, claro, enchastré con sangre y gelatina de cerebro hasta los panes dulces en las manos de los festejantes. Me desarmé antes sus ojos y si pudiese, créanme, de algún modo les hubiese pedido disculpas, pero a veces uno no puede elegir todo ni tener acceso a aquello que necesita. Las lucecitas de colores titilando como estrellas coquetas fue lo último que pude ver mientras caía a una velocidad que no podría describir. Una vez que uno se deja caer, cae muy rápido, es lo único que podría decir. La noticia de mi muerte voló como un cóndor, agudamente y desde bien alto para caer veloz y certeramente sobre las presas de la noticia. Pero ahí estaban, mamá y Fabián nomás, frente a ese cúmulo de tierra húmeda bajo el cual mi cuerpo reventado yacía ya encerrado en un cajón y preparado para el olvido como corresponde. Y los demás... vaya uno a saber, cuando a través del teléfono o los e-mails solían ser tantos... No hubo espacio para excusas de lluvias torrenciales ni días de trabajo ineludibles; mi entierro fue un sábado con un tremendo sol y a las cinco de la tarde. Todo hubiese quedado paralizado en la imagen de mi muerte si un olor a incienso no se hubiese filtrado vaya uno a saber desde dónde. Olor a incienso... a iglesias visitadas a pesar de mi no creencia en santos, vírgenes y Biblias editadas para consumo del católico servidor. Incienso, intenso, tan intenso como mis recuerdos aún no borrados de mi carne rígida. Recuerdos de aquella época en que a todo santo, médico o brujo le pedía con vehemencia que hiciera lo posible para que mi marido y yo pudiésemos tener un hijo. Un latido en mi vientre, eso pedía, un brote en mis entrañas, producto de un milagro, ya no del amor. Pero no hubo santo que escuchase ni médico que encontrara una causa. De todo ese peregrinaje sólo me quedó eso: el olor a incienso. Ni los bisturís ni las cefaleas insoportables ante medicaciones intomables, sólo mi normalidad y capacidad encaprichada en un “no se puede” y el intenso olor a incienso. Entendí que si mi nota de suicidio hubiese sido encabezada “Querido hijo o hija” jamás mi entierro en ese 25 de diciembre hubiese existido. Un brote... Un brote de mi alma mirándome a los ojos, por más difícil que hubiese resultado devolverle la mirada por haberlo sentenciado a sufrir por mi decisión de escapar de una vida gris y de un futuro aun más oscuro. Un brote que junto a mis ganas de llenarme de hojas, flores y frutos nuevamente, a pesar de haber pasado largamente los 30 y promediar los 40 años, me obligara a seguir a pesar de todo, porque si no es por ellos, ¿por quién más seguir? Todo el resto es imprevisible, es etéreo, es incierto aunque los oídos se llenen de promesas, de proyectos y de gemidos. Sólo nuestros brotes nos dan raíces y nos mantienen anclados al cielo que ofrece la tierra sin dejar por eso la vida en el intento y las luchas internas de los innumerables “no puedos”. Pero no pudo ser. Estoy aquí, sin brote alguno que me reclame. Sin una hija que pueda aprender de mí lo difícil que a veces se torna ser mujer y serlo en serio. Pero estoy aquí, oliendo a tierra húmeda e incienso —que vaya uno a saber desde dónde llega—, sabiendo que de haberla tenido, esa Nochebuena, sin importar que tuviésemos que pasar esa fiesta a solas, tristes y añorando ser parte de alguna gran y feliz familia, mi hija y yo honraríamos a la vida por más complicada que se nos presentara, y que aprenderíamos ambas a esperar y a valorar a quienes —sin excusas de ningún tipo— se acercaran de alguna manera a ser parte de nuestra solitaria Nochebuena. Sin brotes... ...quizás a alguien se le ocurra definir así la causa de mi suicidio. A algún poeta quizás. ** Silvia Hebe Bedini silbedini@yahoo.com.ar Médica pediatra y neuróloga infantil (Buenos Aires, Argentina, 1967). Reside en Los Ángeles y es escritora. === Homo poeticus Cristian Avecillas ================================= A estribor de tus manos queda el mundo Félix Pita Rodríguez, Carta marina *** Homo novus I Poeta, Amo y sucesor de lo imprevisto: Tu valor será perderte en el dolor y en el poema, Dejarás el cuerpo atrás para escribir, Dejarás tu fauna atrás para escribir. II Escribir en el regazo de las aves El camino hacia las leyes de la hierba. III Y escuchar en el misterio de un mordisco El estómago gozoso de las musas. IV Y emplazar el horizonte sobre un cóccix Donde el mar se perfecciona con la mar. V Y encontrar a la mujer bajo el silencio Donde nunca se enmudecen las canciones. VI Y llevar a la mujer al fin del hombre, A la ráfaga del cuerpo musical. VII Poeta, Adversario de la luz y de las sombras, Criarás en el lenguaje tu retrato Cuando ya no tengas ojos. *** Homo concors I Tal es tu poesía: Enfrentarte a las ideas como si fuesen seres vivos. II Tal es tu poesía: Padre, el evo; Madre, la fugacidad. Enfrentarte a cada verso como haciendo un epitafio. III Copia de la hembra, Tal es tu poesía: El asombro al detrimento de la boca Y la boca al detrimento del asombro. IV Y en el foro de la muerte, Tu poesía es el verdugo cuyo tajo versifica. V Y en el foro de los hombres, Tu poesía es Hombre. *** Homo ridens Y te dices: Que el poema encienda lo que ayer la llama Para que arda una mujer en el verano. *** Homo delirans I Y en tu piel preparas el vocablo porque la paciencia te traerá la entraña: Ser artista es inventar la carne donde no hay persona Y mirar el hueso donde todos ven futuro. II Y preparas la armonía de tu sangre con la herida del deseo eliminado, La feroz fidelidad ante lo acústico, La feroz epanortosis de lo acústico: Y preparas la cordura de tus miembros en la elipsis de la ajena suculencia, La retórica es un grito en la distancia Al que no darás socorro para no romper el ritmo. III Y preparas la elocuencia de tu sombra Cuando arrojas tu linaje en el desierto: Poblarás la nada Hasta inventar la desnudez. *** Homo faber I Y en el fiero devenir Tu presa es lo inmediato: Si la idea ha muerto, La ventisca persevera. II Y en el fiero devenir La imagen es tu raza: La belleza en la brutal escarpadura a donde debes arrojar la humanidad. III Y en el fiero devenir Tu paisaje es la escritura: Más fecunda la pradera elaborada con poesía. IV Y en el fiero devenir Tu saña es la mujer: Cada verso es cacería Donde el cuerpo sorprendido no merece escapatoria... Porque el verso no es el golpe, Es la lenta deglución de las palabras. *** Homo universalis Entonces acontece la belleza: Has logrado el cielo desde el fondo Al fundar al Hombre Refutando al hombre. Acontece la poesía: Cortejar el himen de una letra Y alcanzar la madurez bajo la garra. Acontece la verdad: Escribir en las arenas: ¡Libertad! Que los astros lean: ¡Desaparición! *** Homo docens Ya, poeta, Ya eres el amado: El que no te da esperanzas. No porque la vida te abandona, Sí porque el poema te concluye. *** Homo totus Porque el verso es una curva que se lanza al horizonte Para transformar la muerte, Para eliminar la línea, Para redondear el mundo. Porque el verso es la espiral del Hombre para el Hombre, Una elipse en el cerebro Para derrotar al mundo. *** Homo aestheticus Entonces dices: ¡Trueno! Y ya vives tu primera melodía. ** Cristian Avecillas cristianavecillas@hotmail.com Escritor ecuatoriano (Quito, 1977). Como comunicador fue director general de Caminarte, revista cultural de Radio El Telégrafo (http://www.radiolaprensatvsa.com). Como investigador escribió la enciclopedia Colección Edmundo Ribadeneira, cuyos dos primeros tomos, Estudio biográfico de Edmundo Ribadeneira y Concierto de voces para una biografía, fueron publicados por Editorial El Conejo (http://www.editorialelconejo.com). Como cantautor grabó dos discos demo: El dragón y otras aves y Creación de los amantes. Como poeta, Todos los cadáveres soy yo obtuvo mención de honor en el Premio Casa de las Américas, 2008; La identidad femenina obtuvo Mención Particular en el Premio Nósside, 2009, y Ecce Homo II obtuvo el Premio Nacional de Poesía César Dávila Andrade, 2008. Ha publicado, además, los libros Abrazo entre caníbal y mujer enamorada, Editorial Don Quijote, Siria, 2009, y La identidad femenina, Quito, 2009. Como actor y dramaturgo, fundó el grupo Teatromiento, y su obra de teatro Funeraria Travel, Premio Latinoamericano de Dramaturgia, fue estrenada en la ciudad de La Plata, Argentina, 2009; además ha sido presentada en festivales internacionales de teatro en Perú, Venezuela, Uruguay y Ecuador. === Winner Jorge Castelli ============================================ Juro que no he puesto ningún peso adicional en el portafolios. Debe ser el calor, entonces. Seguro. En el portafolios no hay más que remitos y facturas. Y algún cheque. Remitos y facturas de Berta Sociedad Anónima. Debe ser el calor, nomás. Purificadores Berta, un modo de purificar la vida. Habrá que entrar en este bar, Uruguay y Viamonte, las tres de la tarde, pleno enero. Enero y febrero son malos para la venta. Y para la cobranza. Rogelio siempre lo dice. Rogelio Berta se lleva una mano a la frente y dice: “Buenos Aires en verano es como un cadáver, Uriarte. Nadie compra, nadie paga”. Habrá que elegir una mesa cerca de una ventana, desajustarse el nudo de la corbata, parar los motores. El mozo está cansado, tiene calor, se nota. Viene con paso corto, desganado. Le pido una gaseosa, pero enseguida me arrepiento. “Mejor, un agua mineral, sin gas”, digo. El hombre no contes¬ta. Es alto. Y morocho. A pesar de los dos grandes ventiladores funcio¬nando al máximo, uno tiene la sensación de que todo va a derretirse en cualquier momento. Es el calor, aunque uno sabe que no es solamente el calor, que hay otra cosa. Pienso en mi vida. Mal momento para ponerse patético. El portafolios ahí, con sus facturas pendientes. Cinco clientes faltan todavía, cinco clientes para terminar la tarde: tres en el Centro, uno en Vicente López, el último en Núñez; clientes que a lo mejor están de vacaciones, que a lo mejor no pagan; clientes a los cuales hay que sonreír y tratar muy bien antes del inevitable abordaje, antes del “venía por esta facturita”. Hay que decir “facturita” para minimizar la cosa, para quitarle importancia. El portafolios ahí, al lado, sobre la silla, con su peso muerto, con su tonelada de facturas blancas y de remitos verdes. Pienso en mi vida. Hace demasiado calor y los ventiladores no alcanzan. Pienso en Mirta. Ella no tendría que haberse casado con un cobrador de Berta Sociedad Anónima. Un cobrador no está para grandes empresas. La cosa tiene su gracia, después de todo. Rogelio siempre explica que Berta es una gran empresa. Siento que algo no encaja, que algo está mal. Yo no estoy para grandes empresas, soy un cobrador. Berta es una gran empresa. Algo falla. Algo he perdido, hace mucho, no sé dónde; y no sé qué es. Mirta me quiere, ella sostiene que es feliz. Pero yo sé que no tendría que haberse casado con un cobrador; tendría que haberse casado con un médico, con un ingeniero agrónomo, con alguien que hubiese podido darle hijos. Con un cobrador, no. Ahora llega el mozo. Coloca la botella de agua mineral sobre la cerá¬mica de la mesa. Después, el vaso. Bajo el cenicerito de lata amarilla pone el ticket. Sin decir nada, se va. El cenicerito tiene manchas negras; todo tiene manchas negras. Me sirvo un poco de agua. Es agua límpida, pu¬ra. Agua pura. Un modo de purificar la vida. La vida. Mi vida. Mal momento para ponerse patético. Mi vida. Borges. “¿Dónde estará mi vida, la que pudo haber sido y no fue..?”. Mirta. El cenicero. Las manchas. El calor. Las facturas blancas y los remitos verdes. Los hijos. Mirta. En el bar no hay mucha gente. Unas pocas personas desperdigadas, su¬friendo la temperatura, combatiéndola con líquidos casi congelados. Enero. Las tres de la tarde. Un hombre en una mesa, a mi derecha, toma café. Un loco. Café. El pavimento de la calle Uruguay, un caldo negro, hirviente. Pocos coches, feria judicial. Enero. “Buenos Aires en verano es como un cadáver, Uriarte”. Acá a la vuelta, en Viamonte, la AFA. Ahí lo vi una vez al Beto Alonso. Recién empezaba en Ríver. Un pibe, el Beto. Alonso. Alonso es un jugador de fútbol. Alonso no es un cobrador de Berta Sociedad Anó¬nima. Alonso no anda por las calles con un portafolios lleno de facturas ni escucha atentamente las sesudas reflexiones de Rogelio, ni ve cómo Mirta va destiñéndose despacio, año a año un poquito más, frente a la pila de camisas para planchar. Alonso no sabe, ni tiene por qué saber, que Mirta es la mujer más buena del mundo, que Mirta merece vivir de otra manera, con algo que le permita levantarse a la mañana de un modo más feliz. Alonso no sabe y yo tampoco, yo tampoco sé. Porque todos aquellos pedazos de realidad no son ciertos, porque yo también soy un jugador de fútbol, pero no ya el que se mete en algún picadito con los muchachos, el sábado, en el club. Yo soy Julio Rafael Uriarte, el “Puma” Uriarte, el diez de Ríver. Mirta es mi mujer, por supuesto. Vivimos en una casa enorme, en San Isidro. No, en San Isidro no. En La Lucila, mejor. La Lucila. Dos plantas, ladrillo a la vista, techos de pizarra negra; atrás, un gran parque con pileta, donde nuestros hijos juegan todo el día. Y nunca, juro que nunca, he entrado a una casa de artículos para el hogar con una factura en la mano. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Ahora la hinchada de Ríver ocupa toda la bandeja alta de la tribuna Sívori, en el estadio Monumental. Hay que decir que no estamos en enero, que estamos en setiembre, y que la tempe¬ratura es perfecta. Hoy, Ríver y Boca, final del campeonato. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. El túnel. Voy por el túnel hacia arriba. Los ta¬pones de los botines hacen un ruido seco al subir la escalera de cemento. Clack... clack... clack... Llevo el número diez en la espalda. Me persigno. Tengo veinte años. Ocupo el lugar que una vez fue de Norberto Alonso. Soy el “Puma” Uriarte. Zurdo, aunque le pego con las dos piernas. Veinte años. Aparezco en la cancha. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Una promesa grande de nuestro fútbol, dice la tapa de El Gráfico. Mirta y los chicos me es¬peran en casa. Dos plantas, ladrillo a la vista, techos de pizarra negra. Los purificadores de cocina Berta no existen. Sin darme cuenta, he bebido toda el agua mineral. Me saco el saco y lo acomodo sobre el respaldo de la silla. “Me saco el saco, me pongo el pon¬go”. Chiste de Rogelio. Lo dice seguido, lo dice siempre como si lo dijera por primera vez, lo dice como si fuera gracioso. Llamo al mozo. Está aco¬dado en la barra, transpirado, aburrido. Le señalo la botellita vacía y le indico con un gesto que traiga otra. Hay una mosca que se empecina en re¬correr la cuerina del portafolios. Va y viene, va y viene. La miro sin odio. La mosca no sabe. Los remitos, las facturas, la mosca no sabe. Fal¬tan cinco clientes: tres en el Centro, uno en Vicente López, el último en Núñez. Núñez. El Monumental de Núñez. La cancha de Ríver. Soy el “Puma” Uriarte. Ríver-Boca, la gran final. Ahora estoy haciendo “jueguito” en el círculo central. Me sacan fotos. El árbitro llama a los capitanes. Las tribunas deliran: “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Los fotó-grafos van a ocupar sus lugares, detrás de los arcos. La hora de la ver¬dad. Setiembre. No hace calor, no hace nada de calor. El árbitro revolea la moneda. La moneda gira y gira en el aire, no termina de caer. Queda allí suspendida. Magia. La botella es de color verde y el plac sobre la cerámica me trae de nuevo al bar. Otro plac, cuando el mozo deja el segundo ticket bajo el cenicerito de lata amarilla. Me sirvo agua. La bebo a sorbos cortos. La botella es verde. “No gasificada”, dice la etiqueta. Quinientos centímetros cúbicos de agua pura. Medio litro. El calor. Se derrite el mundo. Se derriten Uruguay y Viamonte. La esquina de Uruguay y Viamonte. La esquina. El tiro desde la esquina. El córner. El Monumental. Ríver y Boca. El arquero de Boca, que acaba de sacar la pelota al córner. Las tribunas, que no paran de gritar mi nombre. En la platea San Martín hay una bandera enorme, roja y blanca. Tendrá treinta o cuarenta metros de largo. En el medio hay un corazón. “El Puma”, dice en letras negras. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. La pelota está ubicada al lado del ban¬derín del córner. Va a venir el centro. Un compañero le pega con el pie izquierdo. Le pega seco, abajo, elevándola. La pelota viene en comba hacia adentro. Va a caer justo en el punto del penal, donde estoy parado. Todo se frena de golpe, todo ocurre en cámara lenta. La pelota en el aire, dos grandotes con la camiseta de Boca que van a encerrarme, que van a tratar de impedir mi cabezazo. La pelota comienza a caer, suave. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Me agazapo. Despacio. Y enseguida me elevo. Los grandotes se elevan también, custodiándome. Subo. Subo. Subo. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. La pelota cae justa. Cabeceo. Le doy con el centro de la frente y le cambio la dirección. Va hacia el arco. El arquero despega sus pies del suelo. Vuela. Lentamente. Es un tipo alto, que ahora vuela. Se estira al máximo: estira el brazo, la mano, las puntas de los dedos, pero la pelota lo supera. Apenas, pero lo supera. Va a meterse por el ángulo superior. La mano aparece desde algún lado. Es una mano pequeña, morena, sucia. Lleva una caja verde, con aspirinas. La pelota va a entrar. Estoy a medio segundo de la gloria. Va a ser gol. El gol del campeonato. El gol de mi vida. La mano con la caja de aspirinas me arrastra, desarma el arco, las tribunas, la euforia. La mano deja la caja sobre la mesa, al lado de la botella de agua. No quiero vol¬ver al bar, quiero ver cómo la pelota toca la red, quiero abrazarme con mis compañeros. La mano no me deja. El dueño de la mano dice algo. No le entiendo ni tengo ganas de entenderle. Hace calor de golpe. Enero. Uruguay y Viamonte. El portafolios. Cinco clientes. Un modo de purificar la vi¬da. La mano ha quedado allí, apoyada sobre la mesa, esperando. Ahora se mueve, acompañando lo que dice su dueño. El dueño es un chico. Cinco, seis años, remera azul, muy gastada, en letras grandes la palabra “winner”. Terrible. “Winner”. El pelo del chico empapado en transpiración, una gotita bailoteándole sobre la frente. No sé qué es lo que quiere. Señala la cajita. Le digo que no con la cabeza. El pibe insiste. Sonrío forzada¬mente. “Dele”, dice el pibe. Dele. Dele. Dale. Dale Ríver. Dale “Puma”. Tengo que volver a la cancha. Repito el gesto con la cabeza. El calor es intolerable. “Dele, cómpreme”. El chico conoce su trabajo. Pone cara triste, agarra la cajita y golpea rítmicamente con ella sobre la cerámica de la mesa, mirando el suelo. Ahora no, tengo asuntos pendientes, sabés: una pelota, un arco, un gol. El chico golpea. Tic... tic... tic... “Dele”. Viene el mozo; viene derecho al pibe. Va a echarlo. Winner me mira. Juega su carta final. “Es para comida”, dice. Ya tiene encima al mozo, que lo agarra de un brazo. “Déjelo”, digo yo. Debo poner cara fea en serio porque el hombre lo suelta enseguida. Después trata de justificarse, ex¬plicando que el pibe viene todos los días. “Son una plaga”, agrega. “A mí no me molesta”, comento en un tono más suave. Pero el mozo prepara un contraataque, así que me adelanto. “¿Tenés hambre?”, le pregunto al chico. El chico no contesta. Mira el piso, la caja de aspirinas, otra vez el piso. Ahora dice que sí con la cabeza. Hago un rápido arqueo de caja. Un arqueo mental. Bien. Un sándwich y una gaseosa, alcanza. Se cruza la imagen del arquero en el aire. Arqueo-arquero, obvio. La imagen está congelada, la pelota todavía no entró. Aparto la escena, la borro. El arquero no existe, la pelota no existe, el “Puma” no existe. Lista urgente de las cosas que sí existen: Berta Sociedad Anónima, el calor, el cenicero de lata amari¬lla, el portafolios, el mozo, este pibe, la inscripción “winner”. “Un pebete de jamón y queso. Y una cocacola”, le pido al mozo. El hombre quiere decir algo, pero decide no hacerlo; gira y va hacia el mostrador. Le pregunto al chico por qué no se sienta. Winner. No me vendría nada mal una remera así. El “Puma” no existe. Yo ya sabía, ya sabía que al final el “Puma” no iba a existir. Ahora que estoy definitivamente instalado en el bar y que la realidad es este peso muerto en las espaldas, no puedo dejar de pensar en mi vida. Mi vida sin goles. Mi vida. La que pudo haber sido y no fue. Borges. Ro¬gelio Berta se asombró una tarde, cuando le conté que leía a Borges. Como si ser un cobrador invalidara ciertas zonas de universo. Rogelio Berta se asombró. Como si Rogelio Berta hubiese leído alguna vez a Borges. El pibe me mira. Tiene ojos grandes. No parece muy cómodo, acá sentado, conmigo. Le pregunto cómo se llama. “Oscar”, me contesta en voz muy baja. Oscar. Muy bien, Oscar. Mal pronunciado y es como en Hollywood. El Oscar... And the winner is... Winner. Oscar. Oscar no es un winner, definitivamente. Por otros motivos, o tal vez, en el fondo, por los mismos, yo, Ju¬lio Rafael Uriarte, tampoco. El mozo coloca el plato sobre la mesa; des¬pués, la botella de gaseosa. El chico no saca los ojos del plato. El mozo levanta el cenicerito y deja el tercer ticket. Oscar no se mueve. “Y dale, comé”, le indico. El pibe atrapa el sándwich con las dos manos y se lo lleva a la boca. Come con furia. Una dentellada tras otra. Furia. Este pibe tiene furia. Le sirvo un poco de gaseosa. “Despacio, che. Te vas a atragantar. Tomá algo de líquido”, digo. Y lo que digo me suena tan estú¬pido, tan descolocado, que siento vergüenza. Le pregunto dónde vive, por salir del paso. “Por ahí”, contesta él. Intuyo que “por ahí” debe ser cualquier sitio. Oscar come. Y verlo comer da miedo. Este pibe tiene fu¬ria. “¿Y la escuela? ¿No vas a la escuela?”. La frase sale de mi boca sin que mi mente haya tomado previa intervención. Sospecho que acabo de rendir la última materia de “El Idiota Perfecto”. Oscar niega con la cabeza, por supuesto. Enciendo un cigarrillo. Aspiro una bocanada profunda. Bien. Largo el humo y después juego con la brasa, apoyándola sobre las manchas del cenicero. Descubro que estoy tratando de taparlas o de quemarlas. El chico habla poco, pero lentamente va entrando en confianza. Le sirvo más gaseosa. Los últimos restos de pebete desaparecen como en un acto de ma¬gia. Oscar toma líquido con desesperación. Me mira. No dice nada. No sé qué hacer. Segundo arqueo de caja. Algo de plata queda. “¿Querés otro sándwich?”. El chico asiente. “Otro”, le digo al mozo señalando el plato vacío. El hombre hace un gesto que prefiero no descifrar. Oscar se ríe. Se ríe por primera vez. Adivino que hemos ganado algo, alguna guerra, no sé dónde ni contra quién. Por no quedarme sin hacer nada, le guiño un ojo. Nos reímos los dos, entonces. Oscar reacomoda su silla y de pronto surge el tema de la familia. Vaya uno a saber por qué, le cuento al pibe que soy casado, que mi mujer se llama Mirta y que es muy buena. Él escucha con atención. Me pregunta si tengo hijos. Le digo que no. Me pregunta por qué. Llega el segundo pebete, pero esta vez él no espera: se zambulle en el sándwich. Vuelve la furia. Vuelven las dentelladas certeras, implacables. Cada mordisco duele acá adentro. Siento culpa, no sé de qué. Con la boca llena, Oscar me pregunta de nuevo por qué no tengo hijos. Hago un gesto idiota y me quedo callado. Miro uno de los ventiladores, tira aire caliente. Ahora habla el chico. Habla y come, todo junto. Confirmo algunas cosas previsibles: no tiene familia, su única familia es Norby, “un chico gran¬de, como de doce”, que es quien consigue las aspirinas para Oscar y para los otros. Porque son varios. Se encuentran todos los días en Plaza Lavalle. Norby se queda con la plata al final de la tarde. A veces les da algo. Norby es bueno, pero hay que llevarle la plata; si no, se enoja. Y es mejor que Norby no se enoje. Norby tiene otros amigos, más grandes, pero Oscar no los conoce. Escucho algo sobre bolsas de plástico y sobre pegamento. No quiero escuchar. Aplasto el cigarrillo contra el cenicero. Las manchas siguen ahí. Vuelve la mosca. La Mosca II. Vuelve obsesionada. Va y viene, traquetea la cuerina negra como si adentro del portafolios hubiese un destino. Un des¬tino. Mirta necesita un destino; Mirta necesita algo más que una pila de camisas para planchar, las tortas de chocolate, la telenovela de las cin¬co. Mirta necesita un destino. Yo también necesito un destino. Veo que el segundo pebete de jamón y queso ya es casi un recuerdo. Se ha volatilizado sin que me diera cuenta. Cinco clientes. Cinco, que po¬drían ser tres si paso Vicente López y Núñez para mañana. Dos colectivos de ida, dos colectivos de vuelta. Cuatro boletos. Mañana. Hoy casi casi está sobrando plata, entonces. Pienso en la palabra “flan”. La veo. Estoy viendo la palabra, rodeada de crema. Consulto la pizarra de precios. Jus¬to, justito. “¿Querés un flan con crema?”, pregunto después. Oscar dice que sí. Llamo al mozo y hago el pedido. El mozo está en retiro efectivo: no hace gestos ni dice nada, se limita a levantar el plato y las botellas vacías. El pibe sonríe. Ganamos. Ahora ya es seguro. Ganamos. Winners. “¿Te gusta el fútbol, Oscar?”. Oscar asiente. El fútbol. El “Puma”. ¿Dónde estará el “Puma”? “¿Dónde estará mi vida..?”. “Hoy juegan Ríver y Boca”, indica Oscar. “En Mar del Plata, por la Copa de Verano”, le con¬firmo. “¿De qué cuadro sos?”, agrego, con la íntima esperanza de que el pibe conteste “De Ríver”. “De Ríver”, contesta el pibe. Algo ha comenzado a funcionar, cierto mecanismo, cierto engranaje. No por el fútbol, claro. Viene de antes. Pero lo siento recién ahora. Algo en alguna parte, dentro o fuera de mí, no sé bien. Y Oscar tiene que ver con el asunto. “Lo dan por la tele”, me explica. “Sí”, digo. “¿Lo vas a ver?”. El chico hace una mueca. Dice que no sabe; que cree que sí, pero que no sabe. Se me ocurren algunas preguntas, todas inútiles. Sobre la mesa aparece el flan con crema. Enorme. Una fiesta. Oscar se relame. Levanta la cuchara, la hunde en el flan. Ahora come despacio, saboreando el bocado. La furia perdió poder. Muy bien. Miro el reloj. Pego un golpecito en la mesa e in¬sulto en voz baja. Tres clientes en el centro. Se está haciendo tarde. Llamo al mozo. Ya que acabo de postergar Vicente López y Núñez quiero llegar temprano a casa, quiero estar con Mirta lo antes posible. Se está haciendo tarde. Oscar tiene crema en la punta de la nariz. Me río. Miro el portafolios: la mosca ya no está. Pienso que afuera el calor debe ser terrible. Llega el mozo y suma los tickets. Le doy la plata justa. El hombre rompe los tickets y se va sin hablar. Bien. Oscar consagra su existencia al flan y a la crema. En la remera azul, sobre la ere de “winner”, resbala una gota de caramelo. Me levanto y me pongo el saco. El chico me mira. Si yo supiera qué decir... “Mirá, pibe, la vida... la vida vale la pena. Yo sé que no todos tienen oportunidad, que no es fácil. Yo sé. Pero la vida es linda. Y es lo único que nos sirve, sabés; el único paraíso. Hay que sacarle el jugo, hay que aprovechar, te das cuenta. Vos a veces pensarás... yo me imagino que vos a veces pensarás que todo es muy negro, que todo es muy triste. Pero te digo que no, que no es así, que para nada es así. Y que hay que sentirse con¬tento de estar vivo, pibe”. Basura. Un asco. Oscar merece más respeto. ¿Cómo se le pone un punto a una situación así? “Bueno, Oscar, tengo que irme”, digo por fin. Oscar traga un último resto de flan y se levanta de un salto. “¿Vos andás siempre por acá?”, pregunto desde el exacto núcleo de mi oligofrenia. “Nos vemos, entonces”, agrego, estrechándole la mano. Vamos yendo hacia afuera. Los dos. Abro la puerta del bar y sa¬limos. Los dos. De repente, la calle: enero, una bocina, el calor par¬¬¬tiendo las veredas, el portafolios pesando como nunca. La calle. Oscar queda ahí parado, en medio del sol, una mano a modo de visera para poder mirarme. La mano de Oscar sigue siendo pequeña, morena, sucia. “Chau”, le digo. “Voy a venir seguido a este boliche, así que a lo mejor nos encon¬tramos de nuevo”. Oscar no dice nada. No se mueve. Me mira. “Chau”, repi¬to. Doy media vuelta, camino unos pasos y giro otra vez. “Seguí siendo hincha de Ríver, eh!”, le grito. Ahora sí, tomo definitivamente la calle Uruguay en dirección a Corrientes. No necesito comprobarlo: sé que Oscar sigue ahí, protegiéndose del sol con una mano sobre la frente, mirándome. En Lavalle voy a doblar a la derecha. Cuatro cuadras. “Kate Hogar”. Una casa grande, buen cliente. ¿Cobraré? Camino rápido. ¿Por qué todo tan de golpe? Despedida urgente. El portafolios pesa, la conciencia pesa. Todo muy de golpe, demasiada urgencia. Oscar ya ha quedado atrás, Oscar ya no existe. Dos pebetes y un flan con crema hacen milagros. La vida sigue. “Kate Hogar”, factura gorda, buena plata. La vida sigue. Dos pebetes y un flan con crema aplacan cualquier furia. ¿La aplacan? La aplazan. La vida sigue. Camino rápido. Escapo, estoy escapando. ¿De qué? Yo sé bien de qué. Una vergüenza, me escapo. El portafolios pesa, la conciencia pesa. Bueno, está bien. ¿Qué otra cosa podía haberse hecho, eh? ¿Iba a lle¬vármelo a casa? A casa no sé, pero por lo menos no dejarlo ahí. Todo tan de golpe. ¿Así que ahora voy a hacerme cargo de los males de este mundo? Fenómeno, es bueno saberlo, así uno se prepara. No, no, ¿qué mundo? Oscar, yo, a lo mejor también Mirta. Mirta. ¿Qué hubiera hecho ella en mi lugar? No sé, no sé. De cualquier manera, ya es tarde, ya es muy tarde. Uno tiene los reflejos empastados, eso pasa. Y ahora ya es tarde. Exacto. Calma, calma. Calma, aunque uno sienta que es la última mierda puesta por Dios sobre la tierra. Camino rápido. Un nudo en la boca del estómago. Debe ser el calor. Llego a la esquina de Tucumán. Viene un colectivo. Ahí, los Tribunales. Un par de confiterías, negocios, lotería y quiniela, monitores y teclados, calculadoras, un quiosco. Cruzo la calle. Camino. La vereda. Baldosas amarillentas, desparejas. Desacelero. Ando más despacio. Unos cuantos pasos. Voy a vol¬ver; sigo caminando pero sé que voy a volver. Ya se me ocurrirá qué decirle al pibe, pero tengo que encontrarlo. Doy vuelta. Allá, Oscar. Del otro lado de la calle, Oscar; Oscar a veinte metros, metiéndose de golpe en una farmacia. No quiere que yo lo vea. Voy a buscarlo. La calle Tucu¬mán. Un auto toca la bocina. Me apuro. Corro. Oscar se ve descubierto. No tiene más remedio que salir del negocio. Me acerco, me agacho en mitad de la vereda, quedo a su altura. “¿Me parece a mí, o me estabas siguiendo?”. El pibe no dice nada. Le pongo una mano sobre la cabeza. “¿Por qué me se¬guías, eh?”. Oscar no contesta. Clava la vista en el piso. ¿Y ahora qué? Se me ocurre algo. Y se lo digo. “¿Te gustaría que esta noche viéramos juntos el partido?”. El pibe no hace gestos ni articula sonido, pero yo me entusiasmo. Le cuento entonces que tengo trabajo por delante, pero que no importa, que voy a dejarlo para otro día; le cuento que vamos a ir a mi casa, que voy a presentarle a Mirta, que Mirta hace unas tortas de cho¬colate que son fantásticas, y que siempre hay un par de porciones en algún lugar de la heladera; y le cuento que más tarde, a la noche, después de una flor de pizza de muzzarella, vamos a sentarnos en el living, frente al televisor, para ver cómo Ríver le mete cinco goles a Boca. “Cinco”, repito mostrándole la mano abierta. “No puedo”, dice Oscar. Le pregunto por qué. Él señala con un dedo ha¬cia Plaza Lavalle. “Norby”, explica. Me incorporo. Se quejan algunas articulaciones, estoy poniéndome viejo. Lo agarro a Oscar de un hombro, caminamos por Tucumán hacia Talcahuano. “Por eso no te preocupes. Mañana o pasado venimos y le explicamos”. Pero Oscar no está convencido. “Norby se va a enojar”, dice. Sonrío. “Vos no te hagás problema. Yo vengo y le ex¬plico. Vas a ver que no se enoja”. Oscar camina a mi lado. No habla. Camina. “¿Y tienen crema las tortas?”, pregunta después. El sol pega fuerte. Pienso en Mirta. ¿Qué dirá de todo esto? Si la conozco como creo que la conozco, Mirta, después de la sorpresa y el aco¬modamiento, va a guiñarme un ojo. El portafolios pesa menos. Nos vamos acercando a la reja del subterráneo. Purificadores Berta, un modo de pu¬rificar la vida. Debe ser cierto, pero hay otros modos. Seguro que hay otros modos. La boca del subte está ahí, frente a nosotros. Bajamos las escaleras. Oscar me agarra la mano y yo me sorprendo un poco. Este chico está acostumbrado a la calle, no necesita un seguro para bajar simples escalones. Aferro su mano con fuerza. “¿Cinco goles?”, pregunta él. “Cin¬co. Ya vas a ver”, afirmo. La boletería. Los molinetes. Oscar quiere colarse. Lo detengo. Meto una mano en el bolsillo y le muestro dos tarjetas. Coloco una en la ranura y pasa él; coloco la segunda y paso yo. Las escaleras mecánicas. Vamos ba¬jando hacia la plataforma. El calor es aquí todavía más intenso. El ruido empieza despacio, lejos. Vamos bajando. El ruido es más fuerte. Un subte va a entrar en el andén indicado con el cartel “Trenes a Congreso de Tucumán”. Es el nuestro, nuestro subte. Ahora corremos. “¡Que no se escape!”. El ruido es una estampida, un volcán en erupción. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. El subte; se trata del subte frenando en la estación Tribunales. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Los durmientes crujiendo por el paso del tren, las ruedas sobre los rieles, los sonidos lógicos en una plataforma subterránea. Y sin embargo, Uriarte. “¡U-riar-te..! ¡U-riar-te..!”. Pienso que hay muchas formas de hacer goles; pienso que hay muchas formas de ser el “Puma”. El tren se detiene. Despacio. Oscar y yo esperamos. Las puertas se abren con un chistido largo. Sale gente. Por segunda vez él me agarra la mano. Nos miramos a los ojos. Oscar sonríe. Yo también sonrío. Winner. “Cinco goles”, le digo. Subimos al vagón. Nos va¬mos a casa. ** Jorge Castelli jcastelli@hotmail.com Escritor argentino (Buenos Aires, 1956). Es poeta, cuentista, novelista y dramaturgo. Coordina talleres literarios. Ha obtenido múltiples premios nacionales e internacionales, destacándose el Premio La Nación de Novela y el Premio de Narrativa “Ciudad de Alcalá”. Es autor de los libros de cuentos El lugar de Fanny y Aquella flor en el centro del caos, y de las novelas El delicado umbral de la tempestad y Las campanas de la revolución. En 2008 su obra teatral Whitelocke, un general inglés, fue estrenada en el Teatro Nacional Cervantes (http://www.teatrocervantes.gov.ar) de Buenos Aires, con gran recepción por parte de público y de crítica. A principios de 2011, Editorial Sudamericana (http://www.edsudamericana.com.ar) pondrá en vidrieras su nueva novela, El purpurado cuello. === Herida ================================================================ === Gabriel Rodríguez (textos) y Fulvio Fernández (fotografías) =========== (Nota del editor: el pasado 27 de febrero se cumplió un año del terremoto de magnitud 8.8 que azotó a Chile, el segundo en intensidad registrado en la historia de la nación sureña. Como una expresión de humildad ante las fuerzas de la naturaleza, esgrimida desde la poesía y la fotografía, el escritor Gabriel Rodríguez y el artista Fulvio Fernández produjeron este trabajo, cuya versión original en formato PDF, y en español y alemán, puede leerse en http://issuu.com/letralia/docs/herida-verletzung). *** Prólogo La tierra maulina, cada cierto tiempo, cada dos o tres décadas, despierta de su siesta empedernida y nos sacude con tal violencia que disuelve monumentos, costumbres y lenguajes. Perdemos hasta la intimidad; bajo los escombros se escarban las cartas de amor y fotos en sepia que guardan nuestra manera de ser, nuestra identidad asimilada por centurias, milenios, donde lo vernáculo se ha negado a la modernidad avasalladora... ¿Qué pasará ahora que un sismo 8.8 nos ha devuelto a la intemperie? ¿Se reconstruirá Talca, la cursi, con sus aires parisinos, londinenses?, ¿o a pulso trataremos de asirnos a los puros elementos del agua y el polvo, aldeanos consuetudinarios? Esta obra gráfica-poética tan acertadamente llamada “Herida”, de Fulvio Fernández y Gabriel Rodríguez, nos resitúa en el génesis de un nuevo desafío: volver a volar con las alas rotas... Ante nuestra mirada se despliegan imágenes que huelen a angustia y a ese desamparo letal que sólo una lente madura y sapiente puede captar en carne viva, y los textos se encabalgan en versos estremecedores y lúcidos, tal vez escritos sobre las rodillas cuando aún las réplicas estremecían el terrón natal. En suma, el arte maulino en esta interesante propuesta adquiere estatura mayor al dignificar el dolor humano. Enhorabuena. Bernardo González *** Talca in Memoriam El trueno de Dios estalló en la noche y Talca la presumida se volvió polvo Las tripas de sus anticuados sillones salieron a bailar al sol de marzo las viejas calles enmudecieron cabizbajas Saltaron las piedras desapareció su aroma de aristócrata pobre perdida entre burdeles de mala muerte Desesperada desabrigada desnudada deshabitada El Claro se encogió lloroso la reina de la diez Claudia la indestructible se sentó en la Plaza Y reclamó a la tierra aún caliente su nuevo traje de mediaguas y barro Añoro la luz de las puertas caídas el aire de los salones extintos el humo de los cafés enterrados el vuelo de las efigies idas la canción del habitante Talca la poderosa hija del trueno la vasalla la prostituta susurra su rosario de monjes cantando sobre iglesias derruidas desplomadas despalomadas desarrapadas Cayó la endemoniada la industriosa la partera de tonadas París y Londres se negaron a amanecer esperando la resurrección de las ciudades muertas *** Fin de mundo Ya no bajaré a la tierra a disputar un puñado de huesos malolientes la tierra los ha sacado del fondo de sus vísceras y los ha expuesto en la plaza bailando caracoleando riendo a mandíbula batiente de nuestros monumentos caídos heridos hechos mierda de un solo corcoveo de la pachamama ¡Fin de mundo! gritaba un pelado en la plaza agarrando sus calzoncillos ¡Arrepiéntanse pendejos y putas varias! Los pobres continúan su eterna guerra con los piojos caen los libros y las ollas se rompen las baratijas saltan las ventanas se atrofian las puertas explotan las alarmas y mi hija llora quedamente al borde del mar que se derrama por los cerros de Constitución empelotando la pobreza de pobre país cobijado bajo el barro Cuatro tablas navegan el Maule amatonado furibundo enloquecido Las mansiones de barro descubren su pelambrera oxidada sus humedades de cocina desvencijando las chozas de los pescadores para navegar sin rumbo sin fecha sin nombre como tantos otros sin memoria sin rostros sin cruces sin futuro El polvo y el ruido asaltaron las alcobas los gritos sucumbieron al estruendo de las vigas pudimos embarazar el tiempo Chanco se inundó de agua y peces naufragando entre escritorios y papeles De nada sirvió el WIFI twitter la industria de armas los espejos el festival el bicentenario los TLC Se vinieron abajo los edificios los paradigmas los trajes de cartón piedra Una piel mate se estremeció soñando con el amante desaparecido atrapándole los pechos convulsos desaforados todo se mueve se mueve Un silencio brumoso emerge del Maule amanece cruzo el río de las lluvias con ojos de sapo Talca la presumida no existe *** El baile de las tejas San Javier de Loncomilla danza un carnaval de tejas los hornos de pan caliente vuelan por los aires las iglesias se inclinan acongojadas los postes rezan colgados de su rosario de cables la presidenta arroja el inútil celular y vuela al centro de la tragedia *** Escombros La señora Juanita cobija una bandada de niños bajo sus enormes pechos que tiemblan En Concepción los siúticos el lumpen los expropiados pierden la vergüenza y asaltan los mall oleadas de maleantes en automóviles atrapan lavadoras y microondas Pienso en la casa de mi infancia una polvareda oculta las lágrimas mientras busco unos patines entre los escombros *** Viaje Un reptil la carretera sube y baja se zangolotea gruñe se abre de piernas zapatea se hunde lenta lentamente en las entrañas de la tierra ** Gabriel Rodríguez Poeta y periodista chileno. Es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad de Santiago de Chile (Usach, http://www.usach.cl). Ha publicado los trabajos periodísticos Carlos González, Obispo: con la mirada puesta en las estrellas (Ediciones Al Margen, 2000), Neftalí, el niño de Parral, Premio Fondart 2004 (dos ediciones), Los archivos del silencio: el caso Urbina-Méndez (2005), y Schâfer y Colonia Dignidad: crónica de una secta hermética (2009), así como los libros Al final del arcoíris (Editorial Sol, 1983), Entre nosotros mañana (Editorial Sol, 1984), Señales de vida (Editorial Sol, 1987), Hijos de la lluvia (novela juvenil; Ediciones Documentas, 1988), Palabras para nacer (Ediciones San Pablo, 1990; cinco ediciones), Pasajeros de la esperanza (Ediciones Cenpros, 1990) y El hombre que vino del mar (Alfaguara), Premio de Novela Juvenil del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, 2001. ** Fulvio Fernández programahabitante@yahoo.es Docente y artista visual chileno (Concepción, 1965). Es profesor de artes plásticas y licenciado en educación por la Universidad de Concepción (http://www.udec.cl), con magíster en política y gestión educacional por la Universidad de Talca (http://www.utalca.cl). Ha realizado exposiciones colectivas e individuales de pintura, grabado y audiovisual en Europa y Chile. Ha publicado numerosos artículos sobre educación y arte, así como trabajos de investigación artístico-académica. Ha recibido reconocimientos y distinciones del Ministerio de Educación y Cultura de Chile (http://www.mineduc.cl). Algunas de sus obras se encuentran en colecciones chilenas y europeas. === La cuadratura y lo concreto Nelson González Leal ================= No es por la cuadratura y el concreto, aunque sí es por la cuadratura y lo concreto. Tampoco por el Ávila, el color del verde aroma y el axzul, aunque sí por el frescor que dan los verdes de los árboles y su respiración de savia y clorofila a la caída de la tarde. Es por el clima, eso sí, sin discusión, y por los perfiles europeos. Acaso sea por esa nostalgia ontológica que Murena atribuyó al espíritu enajenado del latinoamericano. Tal vez sea por eso que ama esta ciudad de balcones inciertos y esquinas bohemias. Tal vez sea por eso que no se separa de la ventana desde que descubrió a través de ella su particular cruce barcelonés. Allá ve el perfil pastel de una farmacia, imbricado entre las sombras y los destellos de sol, que brindan al ojo cada pequeño resquicio ubicado entre el vaivén melodioso de las hojas de acacia. Piensa en el sabor ocre que probó de niño en la goma arábiga y descubre que todo lo relaciona con los colores. Aquella esquina, por ejemplo, tiene un azul que nunca antes ha visto, pese a que es el color de un cartel, sobre el cual unas letras blancas imponen el nombre de Farmacia Santa Mónica —y esto también le gusta, que las cosas, y las casas y las calles, y hasta las personas, tengan nombres de santos y de poetas. Le gusta San Bernardino, aunque no esté presente en ella un estandarte timbrado con el monograma del nombre de Jesús, rodeado de doce rayos de sol y coronado con una cruz —le gusta más, sin duda, porque no hay el monograma. Le gusta también la calle Rufino Blanco Fombona, aunque no encuentre en sus aceras, alguna de las cartas que el escritor compartió con Unamuno —y esto sí que no le gusta, pero ¿qué se le va a hacer? Nada es perfecto, sólo su gusto por la ciudad, y por esa esquina de corte barcelonés donde se expenden curitas, ácido bórico y merthiolate rojo, y que aún atiende un antiguo anciano de gafas de carey y acento extranjero. Un boticario, ha dicho. Un boticario, debe ser. Hace apenas veinte minutos que recurrió a la ventana. Se afianzó en ella para descorrer la esperanza y, tras el despliegue de la cortina, topó su iris dilatado con el color pastel de la farmacia, con su mampostería de rajuelas, el tronco inverosímil de la acacia como un vigilante infinito —o como una fuente de alimento para los ángeles, porque él siempre ha creído que los ángeles se alimentan con la sangre de los árboles—, y con la sombra atemperada por la brisa de la tarde, que acoge bajo sí la risa perpetua de los niños y el extravío constante e irreversible de la indigencia. Le gusta también la ventana de este hotel donde se ha refugiado, y ahora se percata de que es de color azul, aunque de un azul distinto al del cartel de la farmacia. Más bien del axzul que corona el cielo del Ávila, que ya él no ve desde hace rato. Su vista se aferra a la esperanza que ha descorrido, aunque sin saber mucho si podrá llegar a ella. Sólo entiende que a pesar de todo, y sobre todo, de esa otra esquina distinta, extraña, no barcelonesa, que recorrió en su destino cuadrado y concreto de recién llegado, y donde alguien, muy distinto al boticario, se enamoró de sus zapatos, le gusta la ciudad del boticario, le gusta porque es intensa, multifacética, todo en uno —como ha dicho siempre—, lo bueno y lo malo de las cosas, de las casas, de las calles y de las personas que tienen nombres de santo y de poetas, aunque apuñalen con mácula e inciso a la hora del atraco. Le gusta, no cabe duda, la cuadratura y lo concreto, y su color, el color rojo de la sangre que ahora mana a borbollones de su estómago, aunque su mano —la otra, no la que aferra la esperanza— intente parar la hemorragia. Le gusta el contraste con el de la sangre de los árboles, que es de un tibio color dorado —y se da cuenta de que también es tibia su sangre y que también relaciona todo con la temperatura de las cosas, y de las casas, de las calles y la gente, y se pregunta, ¿cuánto demorarán los ángeles en venir a beber de mi sangre, ahora que soy árbol derramando savia? Entonces, cierra los ojos y piensa que ama a la ciudad por el clima y por el perfil azul de aquella farmacia, donde el boticario —y él no duda que lo sea y sonríe al pensarlo, como un último gesto— quizás pueda ofrecerle algunas curitas, ácido bórico y merthiolate, para curar la herida por donde ahora se le opacan los colores, el calor y la existencia. ** Nelson González Leal negole@hotmail.com Escritor y periodista venezolano. Ha publicado Entre grillos y soledades (poesía, Edit. Petroleum, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1986), Una pista sutil (relatos, Edic. SCEZ, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1988), y Esa pequeña porción del paraíso (novela, Edit. Comala, Caracas, Venezuela), y participó en la antología Un paseo por la narrativa venezolana. Ocho relatos cortos (Edit. Resma, Santa Cruz de Tenerife, España, 1988). También ha publicado textos en diarios y revistas locales e internacionales, impresos y en Internet. === Poemas Beatriz Iriart ============================================ *** Ansias A los sobrevivientes Te he soñado tanto en estos días de potaje y pan. Te he soñado tanto con la escarcha y la hambruna con las cadenas lacerando los tobillos con el terror instalado en la barraca. Te he soñado tanto LIBERTAD. *** El escultor A la memoria de Anna Frank Poseer una cuchara-cuchillo es convertirse en ávido escultor. Hay que ubicar un pedazo de latón y que aflore para no desperdiciar ni una gota del potaje. Y con el cuchillo cortamos el pan para canjearlo por otras cosas más útiles. Sí, poseer una cuchara-cuchillo en estos días. Es todo un arte. *** Números A la memoria de Itsjok Katzenelson No preguntes, no esperes respuesta ante las “bestias” somos una cosa una carga que odian y justifican. La barraca está gélida como el invierno allí afuera. Sólo el recuerdo del terruño es cálido y es bueno para dormitar con ese sabor añejo. No hay salida en estos campos. Pero podés esperar una “selección” metamorfosearte en pájaro o sencillamente aguardar un disparo de “ocasión”. *** Yo estuve... A la memoria de Primo Levi 27 de enero de 2006. Yo estuve en Auschwitz. Yo parí hijos de amargura, dolor y espanto. Yo anduve descalza en el fango de un campo con flores segadas al igual que las semillas frescas de nuestros rebaños. Y hoy a los 61 años de la liberación del campo: Soy una sombra, una mujer sin rostro. La desolación y el hambre. Yo... yo estuve en Auschwitz. ** Beatriz Iriart bruma.bruma@yahoo.com Poeta argentina (La Plata, 1954). Textos suyos han sido publicados en Archivos del Sur, Escritoras Unidas y Compañía (http://escritorasunidas.blogspot.com), Literatura del Mañana (http://literaturadart.blogspot.com), Proyecto Editorial Banda Hispánica (http://www.jornaldepoesia.jor.br/BHBHportal.htm), La Prensa-The Press (http://www.laprensathepress.com) y Letras Uruguayas. === Día de muertos Odilón Moreno Rangel ============================== Es la fiesta de los muertos. Toda una tradición en México. Pero también representa un largo, complejo e intrincado proceso de sucesivas fusiones de diversas tradiciones. Las dos principales: la de los “otros” que siempre han dominado, pero que no necesariamente han sido los mismos. Y la de los otros “otros”, los sujetados que también no siempre han sido los mismos. En el devenir histórico los dos “otros”, se han enriquecido, fragmentado, excluido, suprimido, y recreado mutuamente en quién sabe cuántos órdenes y en qué medida. Llego a la comunidad. El calor es sofocante. En el camino saludo a algunos conocidos. Hay una gran movilización en el pueblo. Prácticamente todos los habitantes se encuentran preparando la fiesta o haciendo rituales. Aspiro profundamente, huele a vegetación, y al perfume de las flores para muerto. Me siento transportado a un tiempo pretérito donde prevalece la magia y donde la divinidad está en todas partes y momentos. Esta fiesta es, sin duda, una de las celebraciones de mayor complejidad para el culto a los antepasados que haya en América Latina. Veo mi casa. Me da un vuelco el corazón. Me dirijo a ella. Abro la puerta. El golpe del aroma del altar me sacude. Es un aroma compuesto por la combustión de las velas de cera de abeja, las flores de muerto, flores de mano de león, alcohol de caña de azúcar que llaman refino, cigarros consumiéndose, pan y diversos platillos como mole rojo y tamales. Veo a mi padre con su piel remojada por los años de vivir aquí. Un balde de alegría me empapa, me llega a las venas. Papá está de espaldas. Lo saludo efusivamente. Voltea a verme con una sonrisa que me ilumina el corazón. Pero su sonrisa se evapora tan pronto me mira con precisión. —¿Qué haces aquí? Ya ni los muertos se aparecen así —me dice con amargura en nuestra lengua madre. —Vengo a visitarte —le digo en español. —No vengas como siempre vienes. Estás más muerto que ellos —me dice mientras mira las fotografías de los difuntos que ha habido en nuestra familia—, y habla en nuestra lengua —me ordena. —Tengo mucho trabajo, no puedo venir de otra manera —le digo en nuestra lengua. —Ya te comieron todo allá. No se puede hacer cosa alguna por ti —me dice con tristeza. Luego me pregunta:—. ¿Cuándo vas a traer a los niños? Pero tráelos de verdad, no como tú vienes. Todavía se puede hacer algo por ellos. Ya no contesto. Sólo escucho los regaños de mi padre. Mi padre es profesor de tradición local en el pueblo desde hace veinte años. Está especializado en religiosidad y medicina tradicional. Se encarga de formar a los niños de la comunidad en relación a los papeles que deben desempeñar durante su vida en el sistema de cargos en la localidad. También tiene bajo su responsabilidad la selección y formación de especialistas en medicina tradicional: curanderos y parteras. Igual participa en el consejo de sabios de la localidad para diseñar, operar y evaluar proyectos de desarrollo sustentable en nuestro pueblo. Siempre que vengo, papá me dice que soy parte del engranaje de la maquinaria de la economía global. Me recrimina haber salido del pueblo y de su cultura. Él dice que históricamente los programas sociales para “enriquecer” las distintas culturas que hay en nuestro país, son en realidad estrategias para diluir nuestra cultura y subsumirnos al mercado. Según él, soy un ejemplo de ello. Lo soy porque decidí aprovechar los beneficios del Estado para mi formación científica. Lo soy porque me he ocupado de desarrollar ciencia y tecnología en relación a las comunicaciones, y que eso, según las ideas de mi padre, de ninguna manera ha contribuido a que mejore la calidad humana de cualquiera de los habitantes de la tierra. Después de escuchar los argumentos de mi padre, me digo que no tiene sentido permanecer más tiempo aquí. Me despido de papá. Él me ignora. Continúa en la celebración de los fieles difuntos. Voy cerrando los sistemas. Veo a mi padre y al mismo tiempo el lugar saturado de tecnología en donde estoy. Me quito las interfaces que tengo conectadas al cuerpo. Dejo de percibir los aromas, la temperatura, los colores, las formas que hay en la localidad, menos la añoranza de abrazar a mi padre. Regreso aquí. Trato de ver lo que hay a mi alrededor con otros ojos. Veo las máquinas. Pienso en su prácticamente ilimitada capacidad para imitar la realidad, pero su ineficiencia para estar con mi padre. Pienso en que las máquinas que he diseñado hacen que nos proyectemos en otros espacios en tiempo real y que percibamos la gravedad, la temperatura, los olores, la presión atmosférica, en fin, todo lo que el cuerpo humano puede percibir, pero en verdad nunca estaremos allí. Prácticamente en todas las ciudades importantes del mundo está replicado un lugar como en el que estoy. Está disminuyendo el uso de transportes convencionales, y con ello los daños a los ecosistemas. Pero la interacción humana no es la misma. A veces creo que este tipo de comunicación es análoga a la comida que sirven en los restaurantes de comida rápida que igual están replicados en casi todo el mundo: insípida y dañina para la salud. Reflexiono con cierta tristeza que he llevado a la más alta sofisticación el engaño, y el abuso de esta tecnología puede llevar a otros daños, pero en lo humano. Pienso que quizá papá tenga razón, quizá sea hora de regresar, en verdad, a la comunidad. ** Odilón Moreno Rangel ueuetezca72@hotmail.com Escritor mexicano (Pachuca, Hidalgo, 1972). Es psicólogo educativo. Actualmente es profesor del Centro de Educación Superior del Magisterio (Cesum). Es miembro del Comité Estatal de Investigación Educativa de las Escuelas Normales del Estado de Hidalgo. Realiza el posgrado “La práctica de los valores en contextos educativos” que convoca la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI, http://www.oei.es), por formación virtual con la coordinación académica de la Universidad de Barcelona (http://www.ub.edu). Textos suyos han aparecido en diversas revistas digitales, como La Zorra y el Cuervo (http://www.lazorrayelcuervo.com) y Remolinos (http://revistaremolinos.blogspot.com). === Poemas Ernesto R. del Valle ====================================== *** Carnaval Allá vienen las comparsas. Pasan entre trago y trago danzando al compás de tambores y de quintos. Los pasos de las bailadoras parecen latidos acompasados. Estas hembras nocturnales entregando sus ritmos a la desidia de sus vidas mientras los machos la envuelven, la giran, la toman en sus brazos en ese frenesí desesperado que se aloca frutal en sus caderas. Luego pasan los disfraces los rostros sin rostros de obreros diurnos, pasan escondiendo sus deseos detrás de las mamparas y los antifaces. Los conocidos ahuyentadores de la luz y la paloma de mano a mano con sus matracas, pitos y trapos de colores por banderas apresados en sus gritos y jubilosa algarabía, sosteniendo por un hilo la tristeza y la nostalgia Detrás de sus hambres y falsa aristocracia desfilan las carrozas descargando luces, lentejuelas, sonrisas estrujadas... Encima, sin tocar el cielo, pobres mujeres danzando sus ansias, masticando la lujuria deseando ser centradas en el breve ciclón de sus caderas. Y más atrás, la noche y sus silencios. Breve, majestuosa, envolviendo la incrédula mirada con el manto de la soledad esta nostalgia y el sosiego. Y luego paso yo, muñido y desolado, opaco y neutral, con la soledad de toda esa multitud a cuestas... con el silencio de la algarabía en la voz... En la mano, un copa de sueños... y en los labios una palabra perdida en medio de la nada... *** Otros objetos familiares Pequeños objetos me convocan al recuerdo. Me halan del cabello y a empujones me hacen replegar a otras instancias. La corbata, por ejemplo, la que me quitaste con tus dientes femeninos de leves mordeduras. Este cinto y estas medias que yacen colgados como suicidas en la sombra. El pequeño peine con el que tantas veces desricé los vellos rebeldes de algún pubis. La ingrata postal de despedida en la que dos palomas dibujadas sobrevuelan un cielo abrillantado hasta el delirio, hoy manchado por gotas de café y el tiempo. Descuento de la lista aquellas páginas donde unos versos hablaban de paz, amor y juramentos tan triviales que jamás cumplí. *** Simple vida ¿Por qué el silencio, me pregunto airado, se hace paz en la mirada yerta? ¿Por qué la soledad llegó a mi puerta como un perro sin amo y sin cuidado? ¿Por qué se me incinera en este lado donde el amor reclama lo que es suyo? ¿Por qué además este nefasto orgullo de ser sin ser la herida en el costado? Vengo de cortar las alas a mi sueño, de vindicar la luz ante la sombra con el verso casual y cotidiano y vengo con el más humano empeño de ponerlo azul como una alfombra a tanta soledad vivida en vano... *** Variaciones de un no, a la guerra Porque amo, en primer lugar, la vida. la que late en mí y en la de todos. Porque amo lo que hago y lo que escribo, lo que intento hacer y decir en mis estancias, Porque llevo mi sangre a bocanadas. Porque siento al sol arder en mis jardines. Porque amo al zapato que me lleva a los caminos. Porque las medias sienten mi calor humano. Porque mis pantalones caminan sin mis piernas. Porque el cinto aprieta mis riñones. Porque no llevo calzoncillos que me asfixien. Porque llevo camiseta, o no llevo. Porque la camisa la cuelgo del recuerdo. Porque mi astigmatismo detrás del espejuelo. Porque llevo el reloj a la derecha, porque a la izquierda llevo mis principios. Porque no uso sombreros, ni gorras, ni paraguas. y cuando los uso es simplemente porque quiero. Porque así me siento pleno y casi loco. Porque no uso el amor de la mujer en vano ni tampoco las banderas ni las flores. Porque me siento niño en este parque. Porque me acompañan mis muertos con sus lanzas. Por todo esto, señoras y señores. hago salir mi grito por la vida... y lo comparto. *** Escribir No hay silencio sino su esencia levitando en la palabra por nacer. Su esencia que no es el silencio sino tú y tus miserias frente a ti observando cómo nacen las palabras madurando unas tras otras. No es el silencio, es esa coartada contra la muerte contra el olvido y contra la palabra misma máxima enemiga... *** Casa de la infancia Hoy perteneces a esta historia que el tiempo nunca empolvará que nunca jugará sus naipes al revés, a contrapartida de la muerte. Por alguna parte han de estar las huellas de mis primeros pasos. Rebotando contra las paredes los ecos de mis llantos de niño enfermo Por allí mis fiebres y las ansias sobre todo de niño todavía, trastornado en la complicidad de las hormigas. La llevo en mi memoria, entretejida en mis sueños junto al aroma de quicalias asomando sus colores a través de la ventana de aquella estancia donde mamá era la reina de los olores y sabores Casa de la infancia pequeña catedral de la inocencia y el sosiego... *** El camino Se hace camino al andar Antonio Machado Allí serpentea, brumoso, humedecido por las lluvias, con el peso de las tantas huellas, cada paso firme sobre sus grumos y piedras solitarias. Allí el camino que el hombre traza y es su ruta cotidiana, no hay otro posible en sus recuerdos sino ese, en su largo vagar por sus zonas, en el duro bregar hacia la meta que se va haciendo memoria a cada paso. *** La noria Vueltas y más vueltas para llegar a nada. ¡Qué terrible estuario a la desidia! ¡Qué cansancio a lo que pulsa! ¡Qué nulidad a la razón de los sentidos! Vueltas y más vueltas para llegar a nada. Y lo no satisfecho quedar grabado en una mueca por sonrisa. ¡Qué nula fiesta a lo que nada triunfa, a lo que nada brota! ¡Qué angustia para lo que quiere eclosionar y ser galaxia! *** Generación Soy tu generación, mi propia huella Aquel surco que tracé con tus heridas; soy estas palabras junto a ti crecidas noctámbulas estrellas. Yo soy tu propia luz tal vez la niebla a la orilla de un año y otro año, que perdemos tras ese sueño extraño y tanto sueño puebla... Soy ustedes, acaso, y soy otros que viven desbordados en canciones. (yo soy sus mismos rostros...) Soy ustedes, estrellas desprendidas del ámbito social chispas de vidas en simples corazones... ** Ernesto R. del Valle yarabey@gmail.com Poeta cubano (Camagüey). Reside en Estados Unidos. Fundador de la Brigada “Hermanos Saíz”. Ha publicado en diarios y revistas de Cuba, Santo Domingo, Argentina y España. Sus poemas aparecen publicados en diferentes antologías. Obtuvo el Premio de Cuentos Cortos en el primer Concurso de Relatos para el Estado de la Florida, auspiciado por Ediciones Voces de Hoy (http://www.vocesdehoy.net). Ha publicado el libro de cuentos Miércoles de Ceniza (Miami, Voces de Hoy, 2010). Es editor de la revista literaria Guatiní (http://delvalle-wwwrevistaliterariaguatini.blogspot.com). === El árbol, la roca, la serpentina sierpe María Eugenia Sáez ======= Gracias por responder, Ana; le quise quitar a mi mensaje todo lo negativo sobre él. Al volver del parque, compramos dos cervezas y se las quiso tomar solo en el patio trasero del taller mecánico donde hasta ese día trabajó; “quiero pensar”, dijo, y lo entiendo, porque está por empezar un nuevo trabajillo. Yo me subí al carro, hablé por el móvil con mi hija un minuto y, al echarle una mirada a él, sentado bajo un arbolito, decidí acompañarle un rato. Lo encontré taciturno, sentado imperturbable, como sabiendo que yo iba a acudir a su “llamado”. Ha ocurrido antes esta escena de La balandra Isabel llegó esta tarde (¿no has visto la película del argentino?), pero tuvo una variante: me senté callada sobre una roca, un poco detrás de su espalda y él apenas se volvía a verme, las manos le colgaban; ahí sin hablar estábamos; le digo que si me da un traguito de cerveza y se vuelve con una mueca mordida y me hace un ademán, con dos manazas callosas como una caricia, de sacar un gran botellón de la mochila. ¿Qué tomaremos?, le pregunto. “Vino tinto español”, dice con sorna, y me pasa una sutil botella de cerveza de un litro. “No, gracias”. Y muy seria. Sólo reaccionó a una frase que comencé con algo sobre sus tíos, “¡No te metas con mi familia!” me saltó. ¡Oh amor intenso, etílico, ojos de gavilán, cuerpo de león! Al irme hizo un comentario vulgar sobre lo que no quise hacer con él (“¿Cuándo será que me..?”, fue lo que lanzó al aire). Lo sentí siniestro; será que sigue creyendo en eso de si adquirir poderes, o que está fumando mota, o está desesperado, simplemente. Me dijo que la mujer de su amigo el ocultista lo dejó y se llevó a los niños; le dije que una mujer puede seguir queriendo a un hombre pero a la vez aburrirse de él y vivir tranquila (¿lo crees, Ana?) “Me gustan demasiado las mujeres”, había dicho una vez, “me gustan todas las mujeres”. “Y tú”, le dije ahora, “tú les gustas a todas las mujeres, a todas ésas que llegan al taller con sus carros europeos” (sonríe con los labios pegados), “y eres parecido a tus tíos”. “¿A qué tíos?”, me pregunta. “A esos dos tíos que estaban locos por todo ese mujerero, adictos a ellas, a ésos que terminaron suicidándose”. Ahí fue que saltó con lo de “no te metas con mi familia” y me miró amenazador. Recordé nuestro último encuentro, lo alterado que estaba, lo remoto que se puso y cómo me fui rauda por entre los matorrales, la luna me pisaba casi llena, sin que hiciéramos nada, y cómo le dije “tú me quieres hacer daño, le quieres hacer daño más que a mi cuerpo a mi ánima”. Y no respondió ni se movió, ni parpadeó, ni jadeó, ni dejó de mediosonreír con sus labios apretados, esa línea que mi lengua bífida conoce. Así quedó él mientras me vestía sin secarme, mientras el carro me llevaba y nos separábamos. Anoche, sentí que mi espíritu había resistido al suyo o al que le posee. Le deseé suerte en su nuevo trabajo. No dijo nada. Al voltearme lo vi; era un árbol blanco bajo la luna estátil, no tenía expresión, estaba “ido”. Y yo estaba perdida sin Adán, sin Edén. “Adán” significa “tomado de la tierra”, sabes, en arameo o algún lenguaje antiguo. Según lo acordado entre mi esposo y yo, tras la vuelta a la convivencia, ya no hay secretos. Le dije: “ÉL me está llamando y necesitamos hablar ÉL y yo”. ÉL volvió a encontrar trabajo, mejor que los de antes (otro trabajucho, Anita, pero es lo que ÉL puede) y cerca del apartamento de su novia, donde vive con ella, donde deambula pensativo, con necesidad de compartir todo esto conmigo. No hicimos nada, ni un beso nos dimos (me rozó una nalga pero, si no hace eso, es que se le cae la mano), aunque estábamos en nuestro parque. Claro que no era conveniente vernos, pero hace un año que no estábamos juntos y “solos” ojo a ojo. Casi no habla (aunque te rías diciéndome “tu mecánico”); tiene un agua helada y empozada en el alma. Yo veo en las personas almas y las veo cada vez más claramente, es algo que me está empezando a pasar. No es que a él no lo desee vorazmente y hace años, al que es “carne de mi carne” como dice la Biblia, sino que al empezar a ver su alma, todo lo demás va perdiendo corporeidad y volviéndose más y más tenue, desde su pelo hasta su voz consustancial, el dorso portentoso en que me entretejo, su perfil cetrero, el terroso pene, sus manos de sierpe, la espalda inmensa que recorro. Me lo quiero tragar. Mi editora, dama viajera, me dice que echan de menos mi presencia en la oficina, que vuelva, que lo deje (¿a ÉL?, ¡ya quisiera ella dejar a uno así!), que me suelte de su garra. Clavado en mi alma, siento su amor como sangre que ya no corre sin cauce, inundándome. El perdón que siento es mayor cuanto más insensato le veo; recuerdo mi insensatez. O más bien recuerdo mis batallas perdidas y ya no sé contra quién las libré allá en Edén. Le da rabia que yo sonría con los labios pegados; me pregunta si recuerdo nuestro pasado y aún le quiero, y si lo he perdonado, y si quiero irme con él al hotel; y ahí van en orden: sí sí sí, pero no lo voy a hacer. “¿Entonces por qué sonríes?”. Porque tengo del todo mi pasado; recuerdo cómo te amé, que fui auténtica, fui entera, fui valientemente hacia ti, integrando el presente en un pasado que llegué a poseer de modo pleno, integrándome en alma y cuerpo a ti. ¡Escúchame, ÉL! El cuerpo tiene recuerdos, el vientre recuerda, los labios recuerdan, los párpados, las fosas nasales, las del sexo, las puntas de los dedos. Y te dicen “gracias”. Con toda el alma. Le dije esto porque no podía haberle dicho “no triunfa de mí tu tiranía... pues te labra prisión mi fantasía”. Porque, Ana, él no ha leído a sor Juana Inés de la Cruz ni la leerá, y porque, a decir verdad, una cervecita y ya mi piel se dejaba caer sobre la roca bajo el árbol. Que contiene una fantasía contenta con amor decente Detente, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que más quiero, bella ilusión por quien alegre muero, dulce ficción por quien penosa vivo. Si al imán de tus gracias atractivo sirve mi pecho de obediente acero, ¿para qué me enamoras lisonjero si has de burlarme luego fugitivo? Mas blasonar no puedes, satisfecho, de que triunfa de mí tu tiranía: que aunque dejas hurtado el lazo estrecho que tu forma fantástica ceñía, poco importa burlar brazos y pecho si te labra prisión mi fantasía. [para Ana Gato Allende, amiga inolvidable de una vez lejana] ** María Eugenia Sáez mayerfmt@aol.com Escritora y editora venezolana (Maracaibo, 1955). Reside en Alhambra (Los Angeles, EUA), donde edita el quincenario Avance. Es historiadora por la Universidad Central de Venezuela y doctora en literatura de los Siglos de Oro por la University of Southern California (Los Angeles). Ha sido profesora universitaria en la UCV y en California. Tiene inédito su libro Don Quijote de Indias, así como diversos relatos de ficción y poemas. === Con tus ramas de vidrio Adán Echeverría ========================== Con tus ramas de vidrio palidecemos cada remolino de silencio cada célula que ha borrado el viento en nuestra calle volcando los sepulcros La noche y los cervatos se alejan con la luz y esas nubes bajo tu vestido... El diamante en la luz de las estrellas esa luz la luz que aborrecemos tanto Con tus ojos teresa de piedra sangrante los sepulcros abiertos en nuestros lomeríos y la paz que se dibuja con la niebla Es la noche cuando el alba tejió sobre tus hombros el tatuaje de vidrio que tanto te gusta La madrugada de espinas y cruceros insomnes y esa lluvia... Llueve llueve y con cada golpe la distancia crece hacia los matorrales del sueño hacia los cuerpos en que me he rendido por cada borrasca que te va dejando seca pálida y pisando los brazos del insomnio Así era la luz la luz la luz que nos olvida y así eran tus ojos sangrantes La luz de tu vestido de pedrería imaginaria de nube gris y arcoíris indefenso Voy sobre el asfalto a entregarte margaritas hasta ser tan sólo la rama del árbol que cruje y el pájaro de jaspe la raíz en que contienes el aire enrarecido por el humo el cielo herido ya por tanto eclipse por los años que nos van despedazando y nada queda sino esta veladora y algunas cuentas de mercurio encima de las teas algunos humos dióscuros para una vida dependiente carajo nos amamos y los cuervos de la repisa se revisan el plumaje carajo las luciérnagas de nuestros labios trozan el viento el uno encima del otro y las cabelleras crujiendo con las ramas el uno bajo el otro y los gatos se descubren impuros el árbol crecido de nubes y el arcoíris abarca la torcida lengua cuídame de tanta piedra No me dilates te digo encimando los aullidos en esta calavera lúnica en que me descubres siempre bajo tu sombra No me dispares al epicentro de tus espinas y cardos lunares parricidas espermáticos Nos hemos vuelto coráceos como las calles de estrellas que diluyen y esas ráfagas que deja el ojo frío el ojo neutro de nuestras distancias renovadas la pesada ceniza que se filtra entre las nubes y los remolinos rendidos a la noche quedan el silencio y su neón sobre cada cuerpo desgarrado sobre cada piedra que se percibe intacta Es tu manto teresa tu mano de iridio que no sucumbe al torrente del tiempo tu pierna de roble elástica elástica la montaña donde me guardo la luz que me envenena el disperso tiempo y las horas como tropezones y de siempre es la vida para beberte cada pómulo de lomeríos y diamantes sí teresa diamantes diamantes los circulares pechos en que me disuelvo gris tan gris como mi propia ardilla que precipita cada noche cada mutación del sino de mi rostro en cada árbol ese pálido fulgor de la sequía negra yo y el maldito venado de mi nombre ese brujo encandilado por la carretera que soy por el agua que soy por la leche silente que soy al entregarme Soy esta sierpe que se curva sobre cada bosque imantado de quebrantos sin paciencia ni olvidado olvido en cada muralla lo sabes todo ocurrió esa noche que se violentaron las peceras de mi cuerpo todo fue rendirse sobre el prado ambivalente y el columpio que me presentía fiero por tu catarro de dioses inseguros por cada talón con que despides la lepra con cada movimiento en que te escapas de mi patria de la memoria lúcida del aquelarre de ese cadáver florecido por los filos giratorios de cada río que me [recorre el cuerpo escorpiónicas mis piernas cardos cardumen de equilibrista mágico porque mágico es tu cuello para la soga de mi brazo para esta fogata en que me consumo con el licor propicio en la mirada y el aletazo a ciegas esa transparencia del sonido de tu carne esta ave negra que soy en cada ceja tuya en cada picotear la espera con todo mi demonio translúcido mi gobierno de duendes y panteras blancas que te hacen la corte maldita [cortesana Qué no ves que te he acercado las mareas que la arena no me basta para poder plantar mi huella en tu búsqueda ¿no lo notas? ¿no lo alcanzas a dibujar en cada arremetida de cabras a tu costado? ¿no te has dado cuenta cebolla mágica? mañana todos con nuestro rostro de cobre y ese vestido de pedrería imaginaria seremos esa luz en el plumaje voltaico viva hambre de pertenecerte seremos la distancia perezosa de árboles en el estío las puertas que no resisten el paso de las barcas o esas caracolas de odio que se regodean en tu luz ¿no logras reconocerlo? He aquí las margaritas que siempre tengo dispuestas junto a la ventana un poco de miel un poco de agua serán todas las abejas las que promulgarán [sus intemperies donde no hemos vuelto a equinocciarnos porque no hay motivo nada más que tus cejas duras y maquinistas del tiempo donde me guardo los [lobos tus cuartos amplios donde me recibes y el beso tan delgado y húmedo en que palidezco Oh mi teresa de las fábulas tú me preguntas si estas flores eran para ti si cabrá esperar otra madrugada para atragantarnos el uno sobre el otro con cada semilla que depositas en mi lengua ** Adán Echeverría adanizante@yahoo.com.mx Escritor mexicano (Mérida, Yucatán, 1975). Escribe poesía y cuento. Biólogo con Maestría en Producción Animal Tropical por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady, http://www.uady.mx). Integrante del Centro Yucateco de Escritores, A.C., de cuya revista Navegaciones Zur es editor. Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004) y Xenankó (Ediciones Zur-PACMYC, 2005). Participa en los libros colectivos Litoral del relámpago: imágenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003), Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003) y Los mejores poemas mexicanos; edición 2005 (Fundación para las letras mexicanas y Joaquín Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Textos suyos han aparecido en las revistas Abisal (Instituto Quintanarroense de Cultura), Luna zeta (Oaxaca), Acequias (Universidad Iberoamericana de Torreón, Coahuila), Tierra Adentro (Conaculta), Alforja de Poesía (Universidad Autónoma Metropolitana, UAM), El Universo del Búho (Instituto René Avilés Fabila), Molino de Letras (Texcoco, estado de México), Fandango (Oaxaca) y SIC y Los Otros Errores (Distrito Federal), así como en el suplemento Arena del periódico Excélsior (Distrito Federal) y en las revistas digitales Prometeo Digital (http://www.prometeodigital.org), Proyecto Sherezade (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4), Ficticia (http://www.ficticia.com) y El Otro Mensual (EOM, http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Coordinó el taller de creación literaria del Injuvy (2003-2004) y el Taller Literario Grietas (2004-2005), participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis Literaria El Drenaje. Ha obtenido diversos reconocimientos en su país, como el primer Certamen de Poesía Joven Jorge Lara (2002) y el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos, donde obtuvo el segundo lugar. === Nostalgia del bosque Arquímedes González Torres ================== Dicen que maté a esos niños, pero juro que no. Los cráneos encontrados en mi casa los descubrí en el bosque un día que recogía madera. Recuerdo que caía una llovizna leve, de esas que no empapan. Me adentré en el bosque y fui a la colina en busca de pedazos de madera porque soy escultor y obtengo mi material de ramas caídas para cortarlas, tallarlas, pintarlas y vender figuras en el centro. Iba con mi bolso en el que guardo el serrucho y de pronto, tropecé con un pequeño promontorio. Bajé la vista y ahí estaban: dos cráneos semienterrados sin cabellos ni el resto de los huesos. Los recuperé y los miré largo rato, pensando qué hacer. Confieso, fue mala idea traerlos a la casa, pero no imaginé que a esos niños los habían matado porque ellos me contaron otra cosa. Les quité la tierra y el lodo acumulado. Tenían mala dentadura, los cepillé y los acomodé en la mesa de noche. Me senté en el sillón y los observé. Cansado, los coloqué en la repisa y al día siguiente, ahí estaban. Ya no estaba solo. Al principio no hablaban pero se les quitó el susto de ser encontrados y de poco soltaron palabras. Uno se llama Ignacio y el otro José. Huyeron de su madre y se vinieron a la capital en donde se sentían felices de estar libres de maltratos. Pero las malas amistades los arrastraron a los barrios más peligrosos y ahí conocieron a otros niños sin inocencia. Olieron pega y de tanto hacerlo, se les olvidaba comer y con los años no recordaban ni los nombres de sus padres. Robaron en viviendas cercanas, los atraparon y les dieron palizas porque la Policía no podía detenerlos, sin embargo cada día se hacían más fuertes y experimentados. Corrían detrás de una mujer y zas, le quitaban la cartera o esperaban que sacaran el dinero y chas, se lo arrebataban o seguían a su víctima y pum, le daban de golpes, bangán, de patadas y le quitaban los zapatos, la camisa y los pantalones para cambiarlos por pegamento. Fue Ignacio el que enfermó. Del ayuno estaba enflaquecido. No le quedaban fuerzas y José se esmeraba en cuidarlo. En las mañanas José salía en busca de algo qué robar, regresaba con la pega y le daba al hermano para reconfortarlo. En la pocilga donde vivían con los otros diez muchachos, José descubrió que abusaban de Ignacio y eso no lo soportaría. Suficiente habían aguantado con su padrastro. Se fueron de ese horrible tugurio y se quedaron en el bosque. Pero Ignacio en la intemperie se puso peor, con fiebres y vómitos de color negro y un día, José no logró despertarlo y se quedó junto a él consumiendo los cuatro vasos de pega que había conseguido dos días antes. José se sentía muy mal por la muerte de su hermano y le dio por no comer. Robaba, compraba pega y corría al bosque porque al tardar, los zopilotes y perros aprovechaban para arrancar y devorar una mano, un brazo o una pierna de su hermano. Un día, José descubrió que había muerto. Por muchos meses la pasamos alegre haciéndonos compañía, sin embargo una mujer lo estropeó todo. Vino a buscar una de las piezas que me había encargado. Ignacio y José oyeron golpes en la puerta y me gritaron: —¡No la dejés entrar! Pero no hice caso. Al ver los cráneos su expresión fue de espanto, pero la tranquilicé: —Son Ignacio y José —le dije presentándolos. Me denunció a la policía y desde hace dos años estoy en esta celda insistiendo en mi inocencia y padeciendo, porque me alejaron del bosque, de Ignacio y José. ** Arquímedes González Torres shimane72@gmail.com Escritor nicaragüense (1972). Ha publicado los libros de cuentos La muerte de Acuario (2002, 2005), Qué sola estás, Maité (2007) y Tengo un mal presentimiento (2009), así como la novela corta Conduciendo a la salvaje Mercedes (2009). Fue ganador del Certamen para Publicación de Obras Literarias organizado por el Centro Nicaragüense de Escritores (http://www.escritoresnicaragua.com; 2009); además ha obtenido una mención en la categoría de libro de cuentos del Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán (Panamá, 2007) y ha sido finalista del I Concurso Internacional de Cuento Breve Salón del Libro Hispanoamericano Ciudad de México (2008), de los III Premios Literarios de Ediciones Oblicuas (http://www.edicionesoblicuas.com), en Narrativa (España, 2009), y del V Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches (España, 2010). Mantiene una página personal en http://arquimedesgonzalez.blogspot.com y sus obras pueden adquirirse en http://acuario72.bubok.com. === Al borde del estallido (extractos) Víctor Parra ================== Al borde del estallido Haces el intento Apaciguas Con tu mano Esta hoguera de mi vida Apagada O encendida A ratos === Amada nos queda este amanecer de luna creciente colada en los predios de un deseo Que en nosotros se queda quieto Entre la cama y su desorden === Nada impide este encuentro de dos juntos bajo luna llena dos pliegues ondulantes somos === Quieto mi labio Busca su boca Dormida Al beso === Emparamas mis noches En este refugio donde soy Recluida calma O soledad Sin nombre Ni doliente === Dejas La cama impregnada Huyes con la noche Para mí Queda La vigilia === Estás en los momentos no borrados Cavilas O remontas El corcel De algún Avasallado recuerdo === Anhelo Lo cálido Tu lengua que aborda Despliega Transita Detiene Su voracidad Contenida === A orillas de ti y tu ausencia aún espero el hijo que pinta Favio En su canción === Humedad vertida o plena Lava derretida que receso no alcanza Debajo De mí === Dejar de ser esa piel que no cubre tus urgencias No basta para ti este grito que te invoca En esta pieza donde la culpa Es lejura Inacabada === Sigue ábrete paso en mis veredas Tus anhelos trastocan lo sinuoso que hay en mí Dejan a su paso El Alma Henchida De oscurana === Entreabiertos tus labios Echan A volar Breves Quejidos === Mi boca frágil movimiento traza indeleble prende una señal Te pone absorta Al borde Del estallido ** Víctor Parra Poeta venezolano (Villa de Cura, Aragua, 1967). Es docente egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve), en El Mácaro (Aragua). Realizó talleres de poesía con Aly Pérez (http://www.letralia.com/firmas/perezaly.htm), Igor Barreto, Ana Coromoto Salas y William Osuna, y de narrativa con Kristel Guirado. Sus trabajos han sido publicados en revistas como Hipocampo Garabato, Expresión y Vida Activa, en los periódicos La Antena y El Vigía y en el suplemento Contenido del diario El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com). Sus trabajos aparecen en antologías de narradores de Aragua y en Muestra de minificción aragüeña (1979-2000) (compilación, prólogo y notas de Beatriz Mester, 2001). Es cantautor y cultiva la crónica sobre costumbres y personajes del pueblo en el periódico Portavoz de Aragua. ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Material de derribo José Garés Crespo ============================ Poesía Editorial Germanía (http://www.germania.es) Valencia, España, 2009 ISBN: 978-84-92587-24-7 166 páginas Pese a que sus títulos aluden a referencias de la cultura o la geografía de Occidente, los textos que conforman Material de derribo (http://bit.ly/hJcpmN) son básicamente poemas de amor, como si se propusiera despertar en el lector minuciosos ejercicios intelectuales derivados de la curiosidad. Así, un poema titulado “Del cabaret Voltaire al café de Rick” carece de referencias a los míticos recintos de Zúrich y Casablanca, y es en cambio un canto a la intimidad: (...) Somos la realidad que, cómplices, compartimos. Cierto. Y agotamos los plazos, el beso, desnudos y boca arriba. Perdonamos nuestra herejía y exhortamos la caricia, el tiempo y cuantos signos hablan de nuestros orígenes, del dolor, de nuestra estancia (...). Garés Crespo (Alzira, Valencia, España; 1942) escribe desde la primera persona una poesía conversacional, dirigida casi siempre a la mujer amada. Los ochenta y dos poemas que componen el libro dan cuenta de una obra profunda, que aspira a la trascendencia afirmándose en la respiración cotidiana de la pasión: Aquella noche fuimos despiertos, deslumbrados. En un ritual de lujuria, vencidos por el naufragio tus suspiros, resueltos los silencios del río, victoriosa a mi pesar, reposaste tus cabellos sobre mi pecho y tu boca buscó mis atributos erguidos, que penetraron hasta donde nace la sensualidad de tu voz. El viejo recuerdo de la piel. Toda tú brillabas de deseo, haciéndome olvidar que estaba en custodia, encadenado y disperso en tus múltiples labios (...). Según explica el escritor Hilario Barrero (http://www.letralia.com/firmas/barrerohilario.htm) en el prólogo, Garés Crespo escribe desde los veinte años. Fundó la revista de poesía Grama, que apenas alcanzó los seis números pero incluyó firmas como Vicente Aleixandre y Jorge Guillén, entre otros. Tras publicar un primer poemario, abrió una librería con un grupo de amigos a través de la cual entraron en contacto con grupos de la izquierda clandestina, durante los últimos años del franquismo. Fue así como se convirtió en el máximo dirigente del Partido Comunista de España en la clandestinidad. En septiembre de 1975 fue detenido; estuvo en la cárcel hasta que le amnistiaron en 1977. Estando en prisión publicó un poemario en catalán, Falç sense mà, con un prólogo de Joan Fuster. Fue diputado socialista durante doce años y en 1997 abandonó la vida política. Sobre el libro escribe Barrero: “Material de derribo es sobre todo y ante todo un fascinante libro de amor y sobre el amor, todo envuelto en una reflexión cívico-social-política. En ocasiones en sus poemas el pretexto del poema, la reflexión moral y el tema derivan unos de otros. Un texto que quema y que, arropado por otros nobles materiales, lucha por romper los límites a los que el poeta le ha confinado”. === A que te cuento dos Antonio Castro =============================== Cuentos para niños Fundación Editorial El Perro y la Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve) Caracas, 2009 ISBN: 978-980-14-0620-4 64 páginas Las dos historias que se entrelazan en este libro —bellamente ilustrado por el venezolano Armando Rodríguez— hacen juegos con las palabras y los números, además de otros elementos que avivan la mente del pequeño lector. “El río que cumplía 6 años” es sobre un río que, aunque tiene mucho más de seis años, sólo sabe contar hasta ese número, por lo que cada año celebra su sexto cumpleaños. “El paraguas de 7 colores” es sobre un hombre que “además de artesano era un poeta, que bien dicho y bien escuchado es lo mismo”, y a quien le toma siete días elaborar un paraguas de siete partes y decorado en siete colores, como un homenaje a sus siete hijos. El libro forma parte de la colección “Caminos del Sur”, con la que la editorial estatal venezolana El Perro y la Rana obsequia a los más pequeños de la casa. La colección está dividida en tres series: Verde, para niños de hasta seis años; Amarilla —a la que corresponde A que te cuento dos—, para niños de siete a once años, y Naranja, para jóvenes de doce años en adelante. Antonio Castro es oriundo de la ciudad colombiana de Barrancabermeja, donde nació en 1940, pero vive en Venezuela desde los diez años. Periodista egresado en 1981 de la Universidad de La Habana, Castro ha sido obrero metalúrgico, albañil, dirigente comunal, titiritero y divulgador de la música popular y folklórica, entre otras muchas cosas. Fue preso político durante el gobierno de Jaime Lusinchi. Ha publicado el poemario De adentro de la voz poesía (La Habana, 1975), los poemarios para niños El diario de Andreína (1997) y Pájaro del corazón (2001) y el libro de cuentos para niños Los cuentos de Victorino (2006). Con El Hombre azul y otros cuentos obtuvo el primer premio del concurso “Rafael Rivero Oramas” convocado por el Ministerio de Educación de Venezuela. Su libro El hombre de las almohadas recibió, asimismo, el primer premio del Tercer Concurso Internacional Raimundo Susaeta, y el primer premio en la categoría de formato innovador en la IV Feria Internacional del Libro de Venezuela Filven 2008. Actualmente trabaja en el Archivo Histórico de la Nación en el Palacio de Miraflores. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “...se escribe porque se muere, porque todo transcurre rápidamente y experimentamos el deseo de retenerlo; la literatura es testimonio, precisamente porque todo está condenado a desaparecer, y eso nos conmueve y a veces nos pide a gritos residencia. Escribo, por lo tanto, porque estoy momentáneamente viva, en tránsito, y no quiero olvidar aquella calle, un rostro que vi mientras caminaba, o la alegría que sentí al manifestar por la calle junto a compañeros que no habían leído libros, ni sabían lo que hacía yo, ni me lo preguntaban, pero alcanzaba con saber que en ese momento estábamos uno al lado del otro, hacíamos algo juntos, y ese sentimiento creaba la confraternidad”. Cristina Peri Rossi, en: Marcha, 27/12/68. === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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