~~~~~~~~~~~~~~~ Año XVI Cagua, Venezuela Nº 258 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 3 de octubre de 2011 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | Ecuatorianos en línea. / Vampiros en Caracas. / Letras | Breves al ataque. | | Un colombiano pierde demanda contra García Márquez. / | Noticias Muere el escritor cubano Agustín de Rojas. / J. M. | Coetzee visitó Chile y Argentina. / Real Academia obliga | a una web uruguaya a retirar enlaces. / Premio San Juan | de la Cruz para Jesús Alonso Burgos. / Reúnen textos | esenciales de Andrés Bello en una antología. / Agustín y | Leñero recibieron la Medalla Bellas Artes de México. / | Sergio Pitol habló en China sobre su vida y su obra. / | Muere en Santiago el escritor chileno José Miguel Varas. | / Argentina creará el Museo del Libro y de la Lengua | Española. / Jurado del Premio Alfaguara será presidido | por Rosa Montero. / Bibliotecas colombianas reciben | donación de la Fundación de Bill Gates. / Piden | inventario cultural a coleccionistas privados peruanos. | / Instituto Cervantes abre en París una ruta literaria | de Vargas Llosa. / Iglesia rusa califica de pederastas | obras de García Márquez y Nabokov. / El mexicano | Guillermo Sheridan recibirá homenaje en la FIL. / | Asesinado en Barcelona el poeta español Salvador Iborra. | / Sale del mercado el “remake” de Borges publicado por | Fernández Mallo. / Suspendido por razones económicas el | Premio Torrevieja de Novela. / Publican en formato | digital una novela de Saramago. / Hacen llamado para | preservar legado de Alfonso Reyes. / El argentino Luis | Lozano gana el Premio Clarín de Novela 2011. / Un ex ETA | gana concurso literario y el gobierno retiene el premio. | / iBookstore llega a España. / Entregan a José Emilio | Pacheco el Premio Alfonso Reyes. / España lanza un sello | en homenaje a Mario Vargas Llosa. / El poeta Rafael | Cadenas será librero por un día en Caracas. / China es | el país invitado de la Feria del Libro Pacífico, en | Colombia. / García Lorca y la República Española, temas | de la XI Feria del Zócalo. / Presentarán en Valladolid | la Fundación Miguel Delibes. / Galeano participará en | festival de documental en Tenerife. / Feria de | Guadalajara congrega a más de cuarenta países. | | “Avatares en la vida y la poesía de Antonio Esteban | Artículos y Agüero”, Gustavo Rubén Giorgi. / “Ivo Basterrechea: | reportajes Milagros, mujer hecha poesía”, Ernesto R. del Valle. / | “Sobre La doncella negra, de Esther M. García, o Electra | bajo el signo de la polución”, Felipe González Alfonso. | / “Entretenedores oficiales. Triste destino de algunos | intelectuales”, Carlos Schulmaister. / “El filo de la | vida en una novela de McCarthy”, María Elvira González. | / “Condensaciones”, Rafael Pérez Ortolá. / “Reseña | crítica de la obra teatral Night Mother, de Marsha | Norman”, Claudia Cáceres Ruiz. / “El camino de los | sabios, de Walter Riso”, Antonio Guerrero Ruiz. | | Juan Secaira Velástegui: “La poesía no tiene que ver con | Entrevistas las generaciones”, entrevista por Augusto Rodríguez Iván | Beltrán Castillo: “La poesía sigue siendo el lugar de | las revelaciones”, entrevista por Miguel Antonio Guevara | | “Experiencia y huella: los cuentos de Óscar Collazos”, | Sala de ensayo Alejandro José López Cáceres. / “Reflexión histórica y | subjetividad”, Iván Bedoya Madrid. | | Tres poemas de Sergio Manganelli. / “Epílogo”, Víctor | Letras Drax. / Tres poemas de C. A. Campos. / “Autoestima”, | Carlos Alvarado Quesada. / “Víveres rojos o cuando John | Lennon resucitó” (extractos), Raúl García Palma. / | “Carruaje para un hombre que agoniza”, Jorge Castelli. / | Tres poemas de Cindy Jiménez-Vera. / “El ascensor”, | Marimar Huguet-Jerez. / Poemas de Beatriz E. Mendoza. / | “El triste”, Miriam Díaz. / Poemas de Carmen Elena | Pérez. / Dos relatos de Sandra Becerril. | | Franz Kafka. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Mención de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.org =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Ecuatorianos en línea. La revista mexicana Punto en Línea acaba de publicar su edición Nº 33, en la que se incluye, bajo el título “Lo que haremos cuando la ficción se agote”, una selección de cuentistas ecuatorianos hecha por el escritor Jorge Luis Cáceres (http://www.letralia.com/firmas/caceresjorgeluis.htm). El lector se encontrará en este número con los cuentos “Una tarde en el museo del sexo”, de Juan Fernando Andrade, “Vida y obra de Antenor Limones”, de Fernando Escobar; “Hershlag”, de Luis Alberto Bravo; “Jamón serrano”, de María A. Balladares; “Café anacrónico”, de Miguel Antonio Chávez; “Bailad, malditos”, de Jorge Luis Cáceres; “Auto diagnóstico”, de Solange Rodríguez Pappe, y “Musculosamente”, de Esteban Mayorga. http://www.puntoenlinea.unam.mx Vampiros en Caracas. La escritora venezolana Iliana Gómez Berbesí dictará en Caracas, a partir del próximo 17 de octubre, un taller de cine y literatura enfocado en el tema del vampiro como criatura fantástica y mito. Organizado por Metacarpo Producciones (http://www.metacarpotalleresdecine.com), el taller analizará la presencia del vampiro en cine, televisión, Internet y otros medios en los que se ha colado esta figura de la mitología contemporánea. Los participantes analizarán textos y películas relacionados con el tema, y serán motivados en la apreciación, crítica y creación de obras relacionadas con el vampirismo. La anatomía del vampiro, la presencia de este mito en todo el mundo, sus relaciones con personajes históricos, la caza de vampiros, el erotismo vampírico y otros temas serán abordados en el taller, en el que se proyectarán además Nosferatu (1922), de F. W. Murnau, las versiones de Drácula interpretadas por Bela Lugosi, Christopher Lee y Frank Langella; El ansia (1983), de Tony Scott; Drácula (1992), de Francis Ford Coppola; Entrevista con el vampiro (1994), de Neil Jordan, y Soy leyenda (2007), de Francis Lawrence, entre otros filmes. Escritora, publicista, cuentista, novelista, profesora de idiomas, guionista de telenovelas y cultora de la ciencia ficción, Gómez Berbesí (Caracas, 1951) es licenciada en letras, título obtenido por Las criaturas de la ciencia ficción, denso estudio simbólico de este subgénero de la literatura fantástica. Suyos son los libros Confidencias del cartabón (1981); Secuencias de un hilo perdido (1982); Tornillos de taller (1983), Extraños viandantes (1990) y Soñé que contaba ovejas electrónicas (inédito). Metacarpo está ubicada en el cruce de las avenidas Francisco de Miranda y 2ª de Campo Alegre, en el 5º piso del edificio Laino (frente al Centro Lido), oficina 51. Para solicitar información sobre el taller, se puede llamar a los números (0212) 266.96.07 • 264.73.46. http://www.metacarpotalleresdecine.com/talleres.html#edicionmicros Letras al ataque. Hasta el próximo 1 de noviembre está abierta la convocatoria para quienes quieran participar en el segundo número de la revista letrAtaque, que editan Andrés Pascuas C. y Andrea Vergara G. y cuyo tema en esta oportunidad será el espejo. La publicación recibe textos de hasta 500 palabras, pero también fotografías o ilustraciones (formato JPG), por supuesto relacionados con el tema general de la edición. En sus ediciones 0 y 1, letrAtaque ha abordado los temas de la mentira y la calle, respectivamente. La revista circula en formatos impreso y digital. http://letrataque.blogspot.com ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Un colombiano pierde demanda contra García Márquez El agente de seguros Miguel Santiago Reyes Palencia, cuya historia fue la base para la Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, demandó hace 17 años a éste y a su hermano Eligio por “violar su honra”. Un tribunal de Barranquilla falló en su contra. La demanda que el colombiano Miguel Santiago Reyes Palencia introdujo hace 17 años contra los escritores colombianos Gabriel y Eligio García Márquez, completó su ciclo el 24 de agosto pasado, cuando el Tribunal Superior de Barranquilla decidió a favor del Premio Nobel. Reyes Palencia, el vendedor de seguros que protagonizó la historia real en la que se basarían Gabriel García Márquez para su Crónica de una muerte anunciada y su hermano Eligio para La tercera muerte de Santiago Nasar, deberá pagar 2.142.000 pesos (algo menos de 850 euros) en concepto de costas. “Que se lleven todo, no tengo dinero, pero sí salud y optimismo. Que se lleven todo menos las fotos de mi mamá, de mi hijo, de mi esposa y mi hermana”, dice señalando un rincón de su casa del barrio Bellavista. Con 90 años a cuestas, Reyes Palencia sirvió de molde para el personaje Bayardo San Román, el rico forastero que en la noche de bodas repudia a su novia, Ángela Vicario, al descubrir que no es virgen, rechazo que desencadenará el asesinato de Santiago Nasar —Cayetano Gentile era su nombre real— por parte de los dos hermanos de la muchacha. Reyes reclamaba desde 1994 la mitad de los derechos de autor de la Crónica... La denuncia se basaba en que se había violado su intimidad y su honra al contar su verdadera historia sin pedirle permiso previamente. La indemnización requerida al Gabo era también por la película rodada en Mompós bajo la dirección del italiano Francesco Rossi. García Márquez ha contado en numerosas ocasiones que él y varios miembros de su familia fueron testigos de los hechos y que lo que hizo en su libro no fue otra cosa que la reconstrucción de una historia que todo el mundo conocía en la región. Esa fue también la argumentación de sus abogados ante los jueces. Reyes Palencia, quien publicó hace cuatro años un libro con su versión de los hechos, había intentado que Margarita Chica, que así se llamaba en la realidad su esposa por unas horas, se sumara a la demanda, pero ella no aceptó. Chica falleció en 2007. “No me arrepiento de haberla devuelto, pues procedí como un hombre. No me iba a dejar engañar por una niña de manera tan tonta”, dijo Reyes en la época en que presentó su demanda. El hombre asegura sentirse dolido de que el Nobel colombiano no mencione, en ningún episodio de su vida pública, a la población de Sucre, donde como amigos de infancia ambos se bañaron en el río La Mojana, jugaban bola e’trapo y tumbaban mangos y guayabas en el sector de Congoveo. También le duele el olvido de épocas preadolescentes cuando por sorteo ganaron becas para estudiar bachillerato, Gabo en Zipaquirá y él en Vélez, Santander. “Una vez me lo encontré en Barranquilla y lo saludé: ‘¡Hola, Gabriel!’. Me respondió: ‘¿Quién eres tú?’. Le dije que lo iba a demandar y tuve por respuesta: ‘Haz lo que quieras’ ”. Viudo hace 15 años de Enriqueta Obregón, Reyes Palencia asegura que buscaba una indemnización para sus hijos, que aunque viven bien y velan por su bienestar, son casi una docena. “Yo estoy pa’San Pedro, pero gracias a ellos vivo sin preocupaciones. Esta noticia no me inmuta, sabía hace años que este era un caso perdido, por negligencia del abogado”. Fuentes: El Heraldo • El Norte de Castilla • El Tiempo *** Muere el escritor cubano Agustín de Rojas El escritor Agustín de Rojas Anido, considerado por la crítica como una de las figuras cimeras de la ciencia ficción en Cuba, falleció el pasado 11 de septiembre a los 62 años de edad, víctima de una repentina enfermedad. De Rojas deja una valiosa obra publicada que incluye Espiral (1981), Premio David de Ciencia Ficción, aunque no menos valorado fue su quehacer ensayístico. También pertenecen a su creación literaria Una leyenda del futuro (1985), Año 200 (1990), Catarsis y sociedad (1992) y Publicano, que obtuviera el Premio Especial de Novela Dulce María Loynaz en 1997. Según sus más allegados, después de varios años sin publicar, tenía varios textos inéditos, entre los cuales se encuentra una novela a la que se había entregado los últimos cinco años: La llegada del reino, una continuación de Publicano, que al decir de algunos conocedores sería su gran novela. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), De Rojas fue, además de escritor, maestro, biólogo y antropólogo. Fuentes: Radio Habana Cuba *** J. M. Coetzee visitó Chile y Argentina El Premio Nobel de Literatura 2003, el surafricano John Maxwell Coetzee, completó una gira por el sur de Latinoamérica, presentándose a mediados de septiembre en el seminario “La ciudad y las palabras”, organizado por el Doctorado de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile, y en el cierre del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires. “Señoras y señores, quiero dar las gracias a la Universidad Católica por la invitación. Nunca antes había estado en Chile, este hermoso país”, dijo el autor de Desgracia el miércoles 14 de septiembre en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica, luego de una breve introducción del director del doctorado, Fernando Pérez, y ante buena parte de la escena literaria local. Coetzee leyó ante el público dos piezas cortas. “No son exactamente relatos, no tienen estructura dramática, pero tampoco son ensayos ni son autobiográficos”, dijo. Tras la lectura, firmó ejemplares durante al menos cuarenta minutos. El escritor completó su estadía en la capital chilena almorzando con editores de la sede local de Random House Mondadori, quienes le obsequiaron un ejemplar de las Obras completas de Nicanor Parra. También hizo un recorrido por Santiago y se reunió con algunos autores. El seminario ha contado con la presencia de otras figuras de la literatura mundial, como Jonathan Franzen, Ricardo Piglia, Richard Ford y Julian Barnes, entre otros. En diciembre será el turno del Nobel turco, Orhan Pamuk. El domingo 18, el autor de Hombre lento participó en la clausura del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires, Filba. Fue presentado por Matilde Sánchez, quien describió en la obra del surafricano “una emoción muy contenida y concentrada , que sin embargo llega a puntos de desnudez que pocos autores consiguen”. Sánchez destacó la modernidad de la obra de Coetzee: “Algunas de sus novelas hibridan distintos géneros. En Diario de un mal año rompe la unidad de la página, la convierte en pantalla con dos y hasta tres hipertextos, que pueden leerse de manera alterna o bien lineal. La segunda razón es que a menudo ha dado una vuelta inesperada (...) asumiendo la voz de narradoras y personajes femeninos”, explicó la periodista de Clarín, quien además se refirió a la imagen que el autor construyó de sí mismo en Verano, la última entrega de su autobiografía: “En los tiempos actuales de obsesiva primera persona, es difícil encontrar memorias más autocríticas”. Coetzee, después de un aplauso interminable, leyó en inglés un texto titulado “La vieja y los gatos”, sin traducción simultánea ni versión en castellano del texto. Hacia el cierre del evento, Pablo Braun, director del festival, anunció que en 2012 la Fundación Filba aspira a lanzar el Festival Nacional de Literatura, que rotaría por distintas ciudades de Argentina. Fuentes: La Tercera • La Voz *** Real Academia obliga a una web uruguaya a retirar enlaces La Real Academia Española de la Lengua ha obligado al reconocido portal uruguayo La Página del Idioma Español (http://www.elcastellano.org) a retirar los avances que había publicado previamente de la 23ª edición del diccionario académico, en virtud de que se estaría violando leyes civiles y penales de España. La carta de intimación fue enviada por correo electrónico el pasado 15 de septiembre por el Departamento de Asesoría Jurídica del Grupo Planeta, “actuando en nombre y representación de la Real Academia Española”, desde la dirección acalvog@planeta.es, según informó el editor del portal, Ricardo Soca, en un editorial sobre el tema (http://www.elcastellano.org/ns/edicion/2011/septiembre/planeta.html). Soca explica que llamó por teléfono al Grupo Planeta, con sede en la ciudad española de Barcelona, a fin de verificar la veracidad del reclamo. “Según Planeta/RAE, este nuestro modesto portal estaría practicando ‘competencia desleal’ y cometiendo ‘un ilícito penal de acuerdo con’ leyes que rigen en el reino peninsular”, agregó. En la carta, el asesor jurídico de Planeta expone que todos los contenidos publicados por la RAE —lo que comprende buscadores, diccionarios y bases de datos— “están protegidos por derechos de propiedad intelectual y, salvo para un uso personal y no comercial por parte de los usuarios, no pueden ser distribuidos, modificados o reproducidos total o parcialmente sin la autorización previa por escrito”, por lo que la RAE se reserva el derecho de emprender acciones legales cuando considere que se está haciendo “uso indebido de su imagen institucional”. Aunque Soca decidió retirar del portal los contenidos cuestionados, denunció que precisamente la RAE se apropió hace tres años del nombre “La palabra del día”, con el que él ha distribuido un boletín sobre temas lingüísticos a más de 200.000 suscriptores gratuitos. “Nunca cuestioné este procedimiento, característico de la política de ninguneo de RAE, pero es sintomático que, a partir del momento en que nuestra buena amiga Silvia Senz se lo hizo notar a la Academia Española mediante un mensaje dirigido a la cuenta en Twitter @RAEinforma, le fue bloqueada su suscripción a este servicio de la RAE en esa red social”, agregó Soca. En el portal uruguayo, que inició sus actividades en abril de 1996 convirtiéndose en uno de los recursos pioneros del idioma español en Internet, están publicadas tanto la grabación de la conversación telefónica entre Soca y un representante de Planea (http://elcastellano.org/planeta.mp3) como la carta de intimación enviada por Planeta en nombre de la RAE (http://elcastellano.org/ns/edicion/2011/septiembre/intimacion.html). Fuente: La Página del Idioma Español *** Premio San Juan de la Cruz para Jesús Alonso Burgos El escritor palentino Jesús Alonso Burgos (1952) ha ganado el XII Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz con el poemario Estrategias de la usura, según desveló el pasado 17 de septiembre la presidenta del jurado, Clara Janés, quien destacó la sencillez y austeridad del libro. Alonso Burgos, que en la actualidad reside en Manresa (Barcelona), se impuso a los otros trece finalistas seleccionados entre los 110 participantes de un certamen dotado con 6.000 euros para el ganador y la edición del libro en la colección Adonais de Poesía de Ediciones Rialp. Janés señaló que el poemario ganador se compone de “poemas muy sencillos, muy austeros, muy ajustados, sin ninguna concesión, de una gran verdad y muy bien escrito”, lo que a su juicio se traduce en un libro que “se aproxima a una prosa muy poética”. “Expresa el mundo que se convierte en pasión”, añadió Janés, para quien se trata de un premio “muy bien dado”, pese a los libros de “mucha calidad” que participaron este año desde todos los puntos de España y países como Estados Unidos, Bélgica o Alemania, entre otros. Además de Janés como presidenta, el jurado estuvo integrado por Antonio Colinas, Jesús Munárriz; Carmelo Guillén; Adolfo Alonso; Carlos Aganzo, como asesor literario, y Luis Hernández, como secretario. Colinas subrayó de Estrategias de la usura su “gran calidad formal y de contenido”, así como el hecho de que “no se encuentre en el libro prosa cortada en trozos, sino con un gran poder de síntesis”. “El mensaje rebosa por encima de las formas”, sostuvo el poeta leonés afincado en Salamanca, antes de alabar la calidad de los participantes, ya que en su opinión “tres o cuatro libros” habrían podido ganar este certamen. El resto de los miembros del jurado se expresó en la misma dirección, después de que el presidente de Caja de Ávila, Agustín González, repasara la biografía de Jesús Alonso Burgos, licenciado en derecho por la Universidad de Valladolid, abogado y en la actualidad residente en Manresa. En su currículo figuran cuatro libros de poesía, tres de ensayo y una edición crítica de Figuras delincuentes y Figuras delincuentes en el Quijote, del regeneracionista madrileño Constancio Bernaldo de Quirós. Además de haber colaborado en diferentes periódicos y revistas españolas e iberoamericanas de literatura y filosofía, en 2009 la fundación Díaz-Caneja publicó una breve antología de su obra poética bajo el título Paraíso y exilio (Palencia, 2009). Este premio, que lleva el nombre del místico de Fontiveros (Ávila) y patrón de los poetas en habla hispana, está organizado por la Caja de Ahorros de Ávila y la Asociación Cultural “Colonia Fontivereña Abulense”, en colaboración con el Ayuntamiento de Fontiveros (Ávila). Además del ganador, entre los otros trece finalistas figuraban tres escritores de Sevilla y uno de Ávila, Burgos, Murcia, Alicante, Albacete, Zaragoza, Badajoz, Pamplona, Madrid y Ciudad Real. Alonso Burgos toma el relevo de otro escritor de Castilla y León, el zamorano Jesús Losada Vaquero, que se impuso el año pasado con el poemario Corazón frontera, sumándose así a una nómina en la que figuran, entre otros, poetas como Carmelo Guillén Acosta; Alejandro López Anglada; José Javier Aleixandre; Juan Manuel Rodríguez Tobal o Blanca Sarasua. Este premio, que quedó desierto en una ocasión y que será entregado a finales de noviembre, ha recaído en dos oportunidades en poetas abulenses y en cuatro ediciones en mujeres. El certamen lleva el nombre del místico abulense san Juan de la Cruz, patrón de los poetas de habla hispana, nacido en la localidad morañega de Fontiveros, situada al norte de la provincia. Fuente: EFE *** Reúnen textos esenciales de Andrés Bello en una antología El Banco Central de Venezuela (BCV), junto con la Fundación Biblioteca Ayacucho, acaba de publicar el libro Antología esencial de Andrés Bello, una edición de bolsillo cuya selección de trabajos permite conocer y estudiar rasgos fundamentales de las facetas como poeta, ensayista, filólogo y crítico literario de este autor fundamental de las letras venezolanas e hispanoamericanas. Prologado y seleccionado por José Ramos, el texto está dividido en tres grandes capítulos: Poesía, Crítica literaria y Estudios gramaticales y lingüísticos. En la primera parte destacan creaciones emblemáticas de la poética bellista como “El Anauco”, “Alocución a la poesía”, “La agricultura de la zona tórrida”, “Las fantasmas” y “La oración por todos”. De acuerdo con Ramos, esta selección de la obra poética de Bello permitirá acercarse a la dimensión formadora y latinoamericanista del creador, pero también a sus más íntimos temores como ser humano. “La ‘Alocución…’ y ‘La agricultura…’ concretan estéticamente un sistema metafórico para las nuevas naciones hispanoamericanas, son la expresión y sustancia didáctica de una sensibilidad puesta al servicio de un ideal de formación ciudadana: diseñan los modos de un ser social. El otro sentido de esta poética, el que forzosamente lleva el signo de la intimidad, perfila al Bello marcado, es harto decirlo, por las huellas irreversibles de sus exhaustos fantasmas”. En el segundo capítulo se ofrece al lector una serie de ensayos del erudito venezolano dedicados al análisis de diversas corrientes de la literatura universal como los clásicos griegos y la obra de los antiguos poetas castellanos, entre otros. La última parte contiene trabajos destacados en un ámbito en el que Bello se consagró como uno de los grandes maestros, como fueron los estudios dedicados a la gramática y la filología. Figuran en esta selección antológica el “Prólogo a la Gramática de la lengua castellana dedicada al uso de los americanos”, el “Prólogo al poema del Cid” y el “Uso antiguo de la rima asonante en la poesía latina de la media edad y en la francesa; y observaciones sobre su uso moderno”. Para describir la maestría lograda por este autor fundamental, Ramos apela a la descripción realizada por otro gigante de las letras venezolanas e hispanoamericanas como fue Uslar Pietri: “Es un maestro. Estudia incansablemente para enseñar a todas horas y en todas las formas. Cuando traduce a un poeta es para enseñar poesía, cuando se entrega a una investigación filológica es para revelar las raíces culturales de la sociedad a la que pertenece; cuando escribe crítica lo hace con un tono docente y orientador”. Este texto forma parte de la Serie Bicentenaria, esfuerzo conjunto del BCV y la Fundación Biblioteca Ayacucho para divulgar la obra de autores y actores fundamentales del siglo XIX, como una manera de rendir tributo al bicentenario de las independencias hispanoamericanas. En esta serie figuran además textos como: Doctrina del Libertador, de Simón Bolívar; De mi propia mano, de Antonio José de Sucre; Miranda y la emancipación suramericana, de José María Antepara; Pensamiento político de la emancipación venezolana, compilación de Pedro Grases; Documentos sobre el Congreso Anfictiónico de Panamá, compilación a cargo de Germán de La Reza, y Primeras constituciones: Latinoamérica y el Caribe, de Nelson Chávez Herrera Al igual que todas las publicaciones de la variada producción del fondo editorial del BCV, la Antología esencial de Andrés Bello puede adquirirse en las librerías del instituto emisor en Caracas y Maracaibo, abiertas al público en horario corrido de 9 de la mañana a 4 de la tarde, de lunes a viernes. Fuente: BCV *** Agustín y Leñero recibieron la Medalla Bellas Artes de México Acompañados por sus familias y unos cuantos amigos, los escritores Vicente Leñero y José Agustín recibieron el pasado 21 de septiembre la Medalla Bellas Artes, máxima distinción que otorga el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México. Agustín y Leñero entraron por la puerta de la sala del teatro de Bellas Artes acompañados por Ignacio Solares y Jesús Ochoa. En un breve diálogo conducido por Solares, evocaron la etapa en que los dos escritores coincidieron en la revista femenina Claudia, a mediados de los años 60. Leñero recordó: “Gustavo Sainz y José Agustín eran chavitos, dos demonios que me sorprendieron. Agustín ya había publicado La tumba y escribía De perfil; presumo de haber leído todas las páginas que él escribía con un solo dedo en la máquina”. Y Agustín señaló: “Viví esa época con un gusto enorme”. Entonces, Leñero, para sorpresa del propio Agustín y de todo el público, sacó de su bolsillo el primer ejemplar de la novela De perfil, que justamente José Agustín le había dedicado a él y en donde, entre otras palabras, decía: “.. con agradecimiento eterno, devoción, patriotismo y mala letra. José Agustín”. Agustín describió que siempre vio con admiración a Vicente Leñero, que lo percibió como un gran escritor de las letras, “tal vez muy serio al principio, pero poco a poco nos hicimos grandes amigos, de lo cual me siento muy orgulloso”. Por su parte, Ignacio Solares trazó un perfil de cada uno de los autores, que a pesar de que nacieron en dos décadas distintas —Leñero en 1933 y Agustín en 1944— representan a dos de las figuras más importantes de las letras mexicanas, con obra narrativa en la dramaturgia y en el cine. Solares destacó que Vicente Leñero, desde medios de comunicación como Proceso y Excélsior, ha dado batallas en pos de un periodismo libre. “Con su novela Los albañiles abrió brecha en las letras mexicanas”. Recalcó que es el autor de los guiones más exitosos en la historia del cine mexicano: El callejón de los milagros y El crimen del padre Amaro. De Agustín dijo que sin duda es uno de los más influyentes autores mexicanos, con una actualidad impresionante y que revitalizó la experiencia de la lectura entre los jóvenes. Tras la lectura de fragmentos de la obra de los dos autores por parte de Jesús Ochoa, Teresa Vicencio, directora de Bellas Artes, hizo entrega de las medallas a ambos escritores y elogió la obra de cada uno de ellos. Fuente: El Universal *** Sergio Pitol habló en China sobre su vida y su obra El escritor mexicano Sergio Pitol, galardonado con el Premio Cervantes en 2005, valoró en Pekín, el pasado 22 de septiembre, el desarrollo de su creación literaria desde 1961, cuando hizo su primera visita a China, truncada por el inicio de los acontecimientos que posteriormente desembocarían en la Revolución Cultural. “Cuando llegué, México quería entablar relaciones diplomáticas con China. Este era un país vivo, con una vida teatral febril e intensa y una historia milenaria bella y sostenida en el tiempo”, aseguró Pitol, quien, aquejado de problemas de salud, cedió la lectura de su discurso a un alumno de la Universidad de Veracruz. De 81 años, Pitol rememoró, en la conferencia dada en el Instituto Cervantes de Pekín, su inmersión en China, hecha a través del Templo del Cielo, la ópera pequinesa o la gastronomía, y truncada por los hechos previos a la Revolución Cultural (1966-76), que causó la muerte de al menos dos millones de personas. Durante esta década, Mao, apoyado por una parte de la dirección del Partido Comunista, conocida como la Banda de los Cuatro, organizaron una multitudinaria movilización encaminada a desacreditar al ala “pro-capitalista”, que tuvo como principales objetivos a personal cualificado, profesores e intelectuales. “En aquellos meses (estuvo ocho en Pekín) vi cómo la vida cultural se apagaba y se instauraba un único pensamiento, el Estado. Cuando ocurrió la catástrofe ya estaba lejos de China”, afirmó Pitol, quien celebró lejos del país asiático el fin de esos días. “Me alegré enormemente cuando aquéllos que habían sido castigados volvieron como víctimas inocentes tras ser perseguidas como demonios”, declaró el mexicano, quien tras cuarenta años sin regresar, aseguró haberse congraciado con China en su segunda visita en 2006. “A mi llegada constaté que había merecido la pena reencontrarse con este país. La juventud se asomaba a todos los temas con una curiosidad inusitada e inédita en otros lugares del mundo”, afirmó el autor de, entre otros, El tañido de una flauta (1973), El mago de Viena (2005) o Biografía soterrada (2011). Acerca de la influencia que China ha tenido en su literatura, aseveró que, sobre todo, le ha aportado “una visión amplia del ser humano y de lo que es capaz”. Asimismo afirmó que la vida y la literatura “no tienen diferencia” y que todo aquello que vivimos “tendrá permanencia en nuestro ser” ya que, como aseguró, parafraseando uno de sus títulos, “todo está en todo”. Fuente: EFE *** Muere en Santiago el escritor chileno José Miguel Varas El periodista y escritor chileno José Miguel Varas, Premio Nacional de Literatura 2006, falleció en Santiago a los 83 años de edad, según informó a través de Twitter el Partido Comunista, en el que militó el autor, el sábado 24 de septiembre. El escritor murió en su casa la noche del 23, coincidiendo con el 38º aniversario del deceso del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, de cuya obra Varas era gran conocedor. Nacido en 1928, Varas estudió derecho y pedagogía y, con 18 años, publicó su primer volumen de crónicas, titulado Cahuín, al que en 1950 le seguiría su segundo libro, Sucede. Esos fueron los inicios de una prolífica carrera, en la que resaltan títulos como El correo de Bagdad, Porai Neruda clandestino, Los sueños del pintor y Los tenaces, este último lanzado en 2010. En reconocimiento a esa labor, Varas obtuvo el Premio Nacional de Literatura 2006 y la medalla Pushkin de Rusia en 2007. Además, recibió el Premio Municipal de Santiago 2007 por El seductor y, en tres ocasiones, el Premio Altazor, en 2002 por Cuentos completos, en 2008 por Milico y en 2010 por La huachita. Sin dejar de lado su vocación literaria, Varas desarrolló también una relevante trayectoria como periodista, que comenzó en la revista Vistazo, en 1952, y un año después en el diario comunista El Siglo, del que también fue director. En 1971, fue nombrado jefe de prensa de Televisión Nacional, durante el gobierno del socialista Salvador Allende, pero la llegada de la dictadura, en 1973, le llevó a exiliarse en la Unión Soviética, donde trabajó como locutor en el programa “Escucha Chile” de Radio Moscú. Con el retorno de la democracia, Varas regresó a Chile en 1990. Fuente: EFE *** Argentina creará el Museo del Libro y de la Lengua Española El primer Museo del Libro y de la Lengua Española de Sudamérica se abrirá en noviembre en Argentina, según anunció el pasado lunes 26 de septiembre el director de la Biblioteca Nacional de ese país, el sociólogo Horacio González. “No hay un museo como este en la Argentina. Y no lo hay en Latinoamérica, tampoco; salvo en Sao Paulo, Brasil, donde se hace foco en el idioma portugués”, agregó González. El museo, que estará ubicado en el mismo predio que la Biblioteca Nacional en el barrio capitalino de Recoleta, “es un trabajo surgido a partir de los esfuerzos culturales e intelectuales de la Biblioteca Nacional en una materia de la cual antes no había nada”. El nuevo museo, cuyo estilo moderno fue diseñado por el arquitecto Clorindo Testa, guardará la historia de las lenguas, la escritura y los libros. “El museo es la historia de cómo se comportaron los argentinos frente a este arcón de joyas que son las palabras, a las que no solemos darle mayor importancia, y que constituyen el alimento por el cual establecemos el tejido diario de nuestras relaciones”, afirmó González. Fuente: AFP *** Jurado del Premio Alfaguara será presidido por Rosa Montero El jurado del XV Premio Alfaguara de Novela (http://www.alfaguara.com/es/premio-alfaguara-de-novela), cuyo ganador será anunciado en marzo de 2012, será presidido por la escritora española Rosa Montero, según se anunció el pasado martes 27 de septiembre. El galardón, que está dotado con 175 mil dólares, se convoca desde el año 1998, cuando ganó el recientemente fallecido autor cubano Eliseo Alberto, con la obra Caracol Beach. En la edición más reciente se impuso el colombiano Juan Gabriel Vásquez con El ruido de las cosas al caer. El premio también incluye la publicación de la novela por la editorial Alfaguara, que la comercializará simultáneamente en España, Estados Unidos y América Latina. Los autores interesados en participar deben enviar dos originales encuadernados de manuscritos de no menos de 200 páginas a cualquiera de las sucursales de Alfaguara en Latinoamérica y España hasta el viernes 30 de diciembre de 2011. Desde 1998 han presidido el jurado del galardón autores de la talla de Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, José Saramago, Luis Goytisolo, Manuel Vicent y Bernardo Atxaga, entre otros. Fuente: El Universal *** Bibliotecas colombianas reciben donación de la Fundación de Bill Gates El pasado martes 27 de septiembre la Fundación Bill & Melinda Gates (http://www.gatesfoundation.org) hizo efectiva la donación de más de tres millones de dólares para fortalecer la conectividad y la implementación de tecnologías en las bibliotecas públicas de Colombia. El proyecto fue anunciado en la Casa de Nariño por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, la ministra de Cultura, Mariana Garcés, y Deborah Jacobs, directora del programa Bibliotecas Globales de la Fundación Gates. “Este proyecto nos va a ayudar a reducir la desigualdad que tenemos, de manera que un niño del Amazonas pueda acceder en una biblioteca a la tecnología de la misma forma que uno de la 85 con Séptima”, dijo el presidente Juan Manuel Santos, quien narró que hace un año se reunió con Bill Gates en Nueva York para hablar del programa. La donación, que es de 3.286.334 dólares, es para una primera etapa del proyecto que durará dos años y consiste en el diagnóstico de las necesidades de conectividad y de formación de los bibliotecarios en distintas comunidades. Y para la realización de 26 pilotos en bibliotecas públicas, 25 de ellas en diversas regiones de Colombia y un piloto en la Biblioteca Nacional, en Bogotá. “Es un proyecto sumamente importante porque permitirá mantener conectadas a las bibliotecas y no dudo de que cambiará la vida de muchas personas”, dijo Jacobs, quien agradeció además a Microsoft Colombia, que donará el software para los pilotos. La iniciativa ya se ha hecho en Chile, México, Ucrania, Bulgaria y Vietnam, entre otros países. Bogotá ya había recibido una donación en 2002 para BiblioRed. Para este proyecto el Ministerio aporta 600.000 dólares y el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones se vincula con el Plan Vive Digital. “Con Vive Digital vamos a pasar de 2,2 millones a 8,8 millones de hogares conectados en todo el país”, dijo Santos. Actualmente hay 1.104 bibliotecas municipales en Colombia. El mantenimiento de cada una cuesta unos 45 millones de pesos al año e incluye el salario del bibliotecario, la actualización de las colecciones, los programas de lectura, el pago de servicios y la conexión a Internet. Pero es justamente la conectividad y acceso a tecnologías la gran falencia que tienen, según Ana Roda, directora de la Biblioteca Nacional. De ahí la importancia de la donación de la Fundación Gates. Fuente: El Tiempo *** Piden inventario cultural a coleccionistas privados peruanos El director de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), Ramón Mujica, formuló un llamado a los coleccionistas privados de su país para que realicen un inventario del patrimonio cultural con el que cuentan. “Hay una legislación concreta que dice que todos los objetos precolombinos, virreinales y de la época de la República, son patrimonio de la nación y no pueden salir del país, mientras que no estén inventariados”, explicó Mujica el pasado 27 de septiembre. El funcionario reconoció que muchos coleccionistas privados hicieron una gran labor por recuperar el patrimonio peruano, por lo que debe quedar un registro del material que poseen. “Lo importante es que esto sea escrito para que quede un registro, no sólo para la seguridad del propietario, sino para los investigadores que deben tener acceso a toda esta información”, manifestó. Recordó que en los últimos veinte años se ha venido verificando un “saqueo sistemático” de los libros en la BNP, y agregó que los libros sustraídos tienen como destino coleccionistas peruanos e internacionales, quienes lo consiguen a través de algunos vendedores de obras antiguas, así como por Internet. “Definitivamente hay un circuito comercial para estas obras, uno de los libros desaparecidos es el de Erasmo de Rotterdam del siglo XVI, que nos enteramos que hay sólo tres ejemplares en el mundo. Son libros que tienen un valor incalculable”, refirió. En ese sentido, consideró como importante la realización de un catálogo e inventario de libros antiguos, pues no existe en la actualidad este tipo de documentos. En otro momento, destacó el incremento a 19 millones de soles del presupuesto de la BNP para el próximo año, con lo que, sostuvo, se podrá mejorar la infraestructura, declarar una reorganización de la institución y subirle el sueldo a los empleados. Fuente: Andina *** Instituto Cervantes abre en París una ruta literaria de Vargas Llosa Los apasionados del Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, pueden desde este 27 de septiembre recuperar sus pasos perdidos por París en un recorrido literario por la ciudad en la que el escritor peruano asegura que se convirtió en escritor y donde terminó su primera novela, La ciudad y los perros. El recorrido de Vargas Llosa en París, enmarcado en el proyecto de rutas literarias concebido por la sede francesa del Instituto Cervantes (http://paris.cervantes.es), propone 18 puntos emblemáticos para un itinerario de algo menos de tres kilómetros que repasa los siete años que el escritor pasó en París, ciudad a la que llegó en 1959. “Mis siete años en París fueron los más decisivos de mi vida. Aquí me convertí en escritor”, aseguraba el autor en La libertad y la vida. Los viandantes pueden encontrar información sobre la ruta (http://paris.rutascervantes.es/ruta/vargasllosa) en el portal del Cervantes de París, que invita a iniciar la ruta en la Catedral de Notre Dame, donde el escritor compraba novelas en los puestos de libreros a orillas del Sena. El antiguo Hotel Wetter, donde el Premio Nobel se alojó a su llegada a la capital, sus cafés y restaurantes predilectos o aquellos reflejados en sus obras, como La Petite Hostellerie, Allard o el Café de Saint-Germain, y en los que escribía, además de librerías donde se abastecía de literatura. Entre esos lugares se encuentra La Coupole, donde el escritor se premiaba a sí mismo con un cordero al curri cada domingo después de escribir un artículo, explicaba, y donde encontraba siempre al escultor suizo Alberto Giacometti. Calles y esquinas por las que Vargas Llosa “escribía mentalmente” mientras paseaba, por ejemplo, para acudir a su puesto de periodista en Radio Francia Internacional (RFI) o en la Agencia France Presse, trabajos que le permitían vivir en la ciudad con la que había soñado en la adolescencia. “París era un mito enormemente vigente cuando yo era chico, cuando era joven. París como la capital de las artes, de las letras; París como la ciudad liberada donde habían sido derrotados todos los prejuicios, donde había creatividad en las calles... Yo crecí soñando con París”, explica el literato al Instituto Cervantes. Para el joven Vargas Llosa, “París era un requisito indispensable si uno quería convertirse en escritor, en artista, en creador, si uno quería estar realmente en la vanguardia de la modernidad”, agrega el autor, que llegó a la capital francesa tras cursar un doctorado en Madrid y con la promesa de una beca que nunca llegó. Y así fue, recuerda el Premio Nobel, que no había publicado aún nada cuando llegó a París, donde finalizó su primera novela, que había empezado en Madrid, escribió la segunda (La casa verde) y un relato llamado “Los cachorros” e inició la tercera (Conversación en La Catedral). “Cuando me fui a Inglaterra en 1966, era ya un escritor. Tenía tres libros publicados, me había hecho conocido, había conocido a muchísimos escritores latinoamericanos y, gracias a París, había comenzado a sentirme yo también un escritor latinoamericano”. Y fue en París donde Vargas Llosa conoció a escritores como Alejo Carpentier, Jorge Edwards, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Augusto Roa Bastos o Miguel Ángel Asturias, y donde descubrió que él mismo era un “escritor latinoamericano”, explica. El recorrido propuesto por el Instituto Cervantes incluye también la sede de la Unesco, donde Vargas Llosa trabajó como traductor, como su amigo Julio Cortázar, y cuya experiencia empleó en su novela Travesuras de la niña mala. Confeccionada por el poeta, traductor y narrador peruano Jorge Nájar, y compuesta en total por dieciocho puntos de la llamada Ciudad Luz, la ruta termina en la célebre Librería Gallimard. El próximo 11 de octubre, el Ayuntamiento de París otorgará a Vargas Llosa la Grande Médaille de Vermeil, la más alta distinción que concede la capital francesa, donde el escritor fue “más feliz o menos infeliz que en ninguna otra parte”. Fuente: EFE *** Iglesia rusa califica de pederastas obras de García Márquez y Nabokov Un importante responsable de la iglesia ortodoxa rusa, Vsevolod Chaplin, defendió este 28 de septiembre la necesidad de establecer un debate sobre la supuesta justificación de la pederastia en dos clásicos literarios: Lolita, de Vladimir Nabokov, y Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. “Tenemos que debatir para determinar en qué medida estas obras justifican la pederastia. Es un hecho que en Occidente hubo una opinión muy negativa sobre ellas, y luego ha cambiado”, consideró en declaraciones a la radio Echo de Moscú. “Llegó la hora de una revolución moral, o una contrarrevolución si lo prefiere”. La novela de Nabokov, que cuenta la obsesión de hombre por una niña de doce años, provocó un escándalo en cuanto fue publicada en 1955. La del colombiano García Márquez trata el tema del incesto. Las declaraciones de Chaplin enfurecieron a los escritores rusos. “Adelante, verifiquemos si en la literatura, desde Homero hasta los grandes clásicos rusos, hay señales de violencia, pederastia y otras cosas inaceptables”, comentó con ironía el historiador Nikolai Svanidzé. Otro autor, Boris Akunin, instó a la iglesia ortodoxa a no inmiscuirse en “temas seculares y literarios”. El exministro de Cultura, Mijaíl Chvydkoi, opina que responder a la propuesta de Chaplin sería “perjudicial para Rusia”. Fuente: AFP *** El mexicano Guillermo Sheridan recibirá homenaje en la FIL Este 28 de septiembre fue anunciado que, por su labor como difusor cultural y su brillante trayectoria periodística, el periodista mexicano Guillermo Sheridan (Ciudad de México, 1950) será este año el profesional reconocido en la vigésima edición del Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, que se realizará el próximo domingo 4 de diciembre a las 17:30 en el Auditorio Juan Rulfo de la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en México. Un reconocimiento que, señala, le cae “bien, porque (Fernando Benítez) fue mi cuate y nos divertimos mucho”, indicó Sheridan, quien incursionó en el periodismo “haciendo reseñas, como todo mundo, hace mil años”, en la Revista de la Universidad de México, Nexos y el suplemento La Cultura en México, de la revista ¡Siempre!, cuando era dirigido por Carlos Monsiváis. “Luego Fernando Benítez y Humberto Batis me encargaron una columna en el suplemento Sábado del Unomásuno. Tenía que escribir sobre teatro, lo que era terrible, pues había que ir al teatro. A veces inventaba obras y hasta teatros que no existían. Fernando declaraba solemnemente: ‘¡Iré a ver esa esencial puesta en escena, hermano!’, y me pagaba y ya”. De 1986 a 1999 Sheridan formó parte de la mesa de redacción de Vuelta. Actualmente es consejero en Letras Libres, donde tiene una colaboración mensual y en cuyo sitio web publica el blog El Minutario (http://www.letraslibres.com/blogs/el-minutario). Sus crónicas se han reunido en Frontera norte, Lugar a dudas, El encarguito y otros pendientes, Cartas de Copilco, Allá en el campus grande y Viaje al centro de mi tierra. Guionista de la cinta Cabeza de Vaca y autor de la novela El dedo de oro, Sheridan aclara que, “más que a periodista cultural o a escritor, me dedico a realizar investigación académica. Estudio y escribo sobre historia de la poesía mexicana en la Universidad Nacional Autónoma de México. Y en mis ratos libres he seguido escribiendo crónicas y crítica. En fin, que el hábito hizo un monje más o menos anfibio”. El Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez se entrega desde 1992 en la FIL Guadalajara. Sheridan recuerda que en México “ha habido buen periodismo cultural porque, como en todo el mundo, fueron los grandes escritores quienes inventaron el periodismo, de Fernández de Lizardi a Octavio Paz”. Sin embargo, señala que, aunque “en teoría el periodismo cultural sirve para atraerle consumidores a los productos de la cultura, los índices de lectura en México dirían que, por lo que atañe a los libros, que es lo que me interesa, esa tarea no funciona. Es una pena, pero no hay indicios que permitan una respuesta más optimista”. Al periodismo, dice, “lo mueven intereses diferentes a los que mueven la inabarcable cantidad de productos que hoy se agrupan bajo el rubro ‘cultura’. Creo que fue Wilde el que dijo que la tarea principal del periodismo es preservar la ignorancia de sus lectores. Yo aprecio a un puñado de articulistas y reseñistas, pero las secciones culturales no me interesan: son superficiales, no hay escritura, es un desfile de modas para las buenas conciencias, la pasarela de los plagiarios, el escándalo o el sentimentalismo. Sobre el cine y la tele y el Internet y eso, lamento no decir algo porque no sé nada”. Cuando se le pregunta sobre el estado del periodismo cultural en México, Sheridan prefiere recomendar un ensayo de Gabriel Zaid, que se puede consultar en el sitio web de Letras Libres, y un cuento de Alejandro Rossi, “El botón de oro”, del libro Un café con Gorrondona: “Es genial, e ilustra mejor que nada las complicidades que rigen el asunto”. Recuerda también un ensayo de Monsiváis, Del periodismo cultural, donde se observa “el pacto de mutua necesidad entre la cultura y su burocratización. Porque hoy en día no hay municipio en México, ni dependencia oficial de cualquier orden de gobierno, ni dependencia universitaria, que carezca de oficina de difusión cultural. Y entonces, claro, se necesita que la prensa divulgue su labor y genere réditos para los funcionarios”. Al hablar sobre el humor que suele estar presente en sus colaboraciones periodísticas, Sheridan responde: “Siento que estás definiendo a Mark Twain o a Tom Wolfe, no a mí. Pero en fin, reconozco que escribo con excesivo mal humor. Por otro lado, el humor y el periodismo, y no sólo el cultural, se llevan muy bien. Tengo debilidad por el humor en el periodismo, sobre todo el involuntario. El humor involuntario en México es parte de la canasta básica, y no excluye al periodismo. Por otro lado, supongo que estoy condenado a arrastrar esta etiqueta del humor, pero dudo que me sometan a este homenaje por su culpa, o sólo por eso”. Y agrega, para despejar dudas: “También hago comentarios periodísticos serios sobre asuntos serios”. Fuente: FIL *** Asesinado en Barcelona el poeta español Salvador Iborra Los Mossos d’Esquadra detuvieron este 30 de septiembre a dos personas relacionadas con el apuñalamiento mortal del joven poeta valenciano Salvador Iborra Mallol, sucedido el jueves 29 en Barcelona frente al número 12 de la calle Sant Just de la Palma, cerca de la plaza Sant Jaume. Agentes de paisano del distrito de Ciutat Vella detuvieron a Saodi M. esa misma noche como presunto autor de los hechos, y a Zakaria Y. M. la mañana siguiente, ambos de nacionalidad marroquí y vecinos de Barcelona. Algunos vecinos han indicado que Iborra, de 32 años, bajó a la calle después de que alguien le llamara por el interfono y que la víctima y el agresor se pelearon por una bicicleta. Luego oyeron al joven pedir auxilio, tras haber recibido dos puñaladas. El poeta murió sobre las 6:20 de la mañana. Los Mossos d’Esquadra fueron avisados del hecho y cuando llegaron al lugar se encontraron a la víctima, que no pudo ser reanimada por los sanitarios. La ambulancia llegó diez minutos después del aviso de los vecinos, aunque no pudo hacer nada por la víctima. Los motivos de la agresión todavía no se han esclarecido. Iborra nació en Valencia en 1978 y se encontraba en Barcelona cursando un máster en humanidades en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y daba clases en el instituto de secundaria Jaume Mimó, de Cerdanyola del Vallès. Era licenciado en filología catalana por la Universitat de València (UV). Había publicado los poemarios Un llençol per embrutar (Premio Betulia de poesía el 2003), Les entranyes del foc y el relato negro Shakura, aunque el mayor reconocimiento lo obtuvo con Els cossos oblidats, que le valió el premio de poesía Jaume Bru i Vidal de la ciudad de Sagunto en 2009. Fuente: La Vanguardia *** Sale del mercado el “remake” de Borges publicado por Fernández Mallo La editorial Alfaguara decidió “retirar voluntariamente” de las librerías la obra El hacedor (de Borges) Remake, del autor español afincado en Palma Agustín Fernández Mallo, ante “los reclamos” de María Kodama, viuda del gran escritor argentino. En una nota difundida este 30 de septiembre, la editorial asegura que, en todo el proceso de edición del libro, publicado en febrero de este año, “jamás” sospecharon que este “remake” pudiera ser leído “de una manera negativa contra la persona o la obra de Jorge Luis Borges”. Este sello, con amplia presencia en Hispanoamérica, distingue en su comunicado entre “el alegato jurídico” y “la discusión estética”. En el primer caso, “nos mostramos respetuosos y dispuestos a ofrecer pruebas incontrovertibles de buena voluntad. Atendiendo los reclamos de María Kodama, hemos decidido retirar voluntariamente el libro del comercio”. Pero el punto de vista de la editorial “es diferente”, cuando de aspectos estéticos se trata y asegura que “una de las muchas innovaciones que Borges trajo a la literatura fue la de usar procedimientos paródicos sobre sus propias influencias, sobre los autores que admiraba y se sentía influido”. “Si Borges no hubiera existido, Agustín Fernández Mallo jamás hubiera podido escribir un libro como su Remake”, y precisamente por ello, opinan que el libro de Fernández Mallo “es un gran homenaje a la persona que inventó para la literatura española este tipo de procedimientos de apropiación y juego”. “Borges ideó una forma de hacer literatura de la que Fernández Mallo es un heredero fiel y agudo. Como sus editores, lamentamos que este libro no se hubiera entendido en esa clave”, concluye el comunicado. Publicado el pasado mes de febrero, el nuevo libro de Fernández Mallo (La Coruña, 1967) llegó tras la gran repercusión que tuvieron sus tres novelas integradas en el Proyecto Nocilla (Nocilla Dream, Nocilla Experience y Nocilla Lab), galardonadas con diferentes premios y consideradas entre las mejores de los últimos años. Fernández Mallo aseguró entonces haber quedado “fascinado” por El hacedor, de Borges, y cada vez que releía ese libro le sugería “nuevas historias, ideas paralelas o tangentes”. Un buen día se animó a escribirlas y el resultado fue su “remake”, un libro lleno de humor y una muestra más de esa estética “apropiacionista” que tanto le gusta a este autor. El autor de Nocilla aclara que “el 98%” de El hacedor (de Borges), Remake, es “material original” dado que el conjunto nació a partir de las ideas que le sugería la lectura de El hacedor borgiano: “De ahí que repita los títulos de las prosas y los poemas, pero el contenido no sea ni remotamente el de Borges”. Según Fernández Mallo, lo que se está criticando es “una técnica literaria” que consiste en “recoger un legado y transformarlo”. La “gran paradoja”, subraya, es que fue Borges “uno de sus mejores exponentes”. El escritor recuerda que esa técnica es moneda corriente en ámbitos como el de las artes plásticas y que en la literatura tampoco supone mayor desconcierto para el lector. Pese a la confidencialidad del acuerdo, la noticia ha trascendido ahora que Kodama se encuentra en Madrid, donde el 30 de septiembre presentó la edición “artesanal” de cien ejemplares de Mi amigo don Quijote (Del Centro Editores), la transcripción de una conferencia pronunciada por Borges en 1968, descubierta en la Universidad de Austin (Texas) por el profesor peruano Julio Ortega y que hasta ahora permanecía parcialmente inédita. Para María Kodama, sin embargo, la cosa va más allá del homenaje. “Imagine que si se retiró (el libro) es porque es algo muy grave”, afirmó en Madrid antes de zanjar: “No quiero hablar de eso. Ya está solucionado por los abogados. Pasé 25 años muy duros (los transcurridos desde la muerte de su marido), difamada, con mi vida inventada, llevada y traída... Ahora corté con toda polémica”. En esa línea, Kodama agregó que evita comentar el tema para no “darle publicidad” a la obra de Fernández Mallo. “El asunto está en manos de mis abogados”, se limitó a decir la viuda de Borges, a la que le hubiera gustado que, por lo menos, “hubieran pedido permiso para utilizar el título de El hacedor”. Por su parte, Julio Ortega, descubridor de la charla cervantina de Borges y lector atento de las nuevas generaciones de escritores en español, afirma desde la Universidad de Brown (Estados Unidos), que la actual es una polémica “triste” porque “nunca Borges ha estado tan presente en la nueva literatura española como ahora”. En su opinión se trata de “un malentendido” que se podría haber evitado haciendo explícito —“tal vez con unas comillas”— que la obra es una glosa y no una copia. Aunque encuentra apasionante fijar los límites entre una y otra usando como objeto al creador del relato “Pierre Menard, autor del Quijote”. Finalmente, respecto a las acusaciones de llevar el agua de Borges a su molino Agustín Fernández Mallo explica “lo difícil” que se hace la promoción de una obra con un título así. Finalmente, sobre su destino como libro de culto, se rebela: “Será a mi pesar. Yo no quiero que sea un libro ni de culto ni oculto. Lo que quiero es que se lea”. Fuentes: EFE • El País *** Suspendido por razones económicas el Premio Torrevieja de Novela El alcalde de la ciudad española de Torrevieja, Eduardo Dolón (PP), anunció este 30 de septiembre que el Consistorio ha decidido aplazar la convocatoria de una nueva edición del Premio de Novela, el segundo mejor dotado de España con 360.000 euros para el ganador, “hasta que la economía permita retomarlo”, según indicó el alcalde. “Nunca será una despedida, sino un aplazamiento hasta que la crisis nos permita volverlo a convocar”, agregó Dolón. La decisión municipal fue dada a conocer por Dolón durante la rueda de prensa en la que se informaba del fallo del jurado de la décima edición de este premio, que ha recaído en el escritor catalán Jordi Sierra i Fabra por Sombras en el tiempo, que ambientada en la posguerra española relata la vida de un emigrante murciano y de su familia en Barcelona. El alcalde aseguró que el Consistorio “lo está pasando mal económicamente. Debemos suprimir los gastos que no son prioritarios”. Asimismo anunció que el dinero que estaba previsto asignar al premio de novela se destinará a actuaciones en el área de Bienestar Social. El consistorio había ya suprimido en la pasada edición el galardón destinado a premiar al escritor finalista, que estaba dotado con 125.000 euros. Fuente: La Razón *** Publican en formato digital una novela de Saramago Claraboia (Claraboya), una novela inédita que José Saramago escribió en los años cincuenta, está disponible desde este 1 de octubre en formato digital, dos semanas antes de su publicación en papel. La obra, editada en portugués por Caminho, llegará el 17 de octubre a las librerías de Portugal y Brasil, mientras que su versión en castellano, catalán e italiano tendrá que esperar hasta la próxima primavera, según un comunicado de la Fundación Saramago. El escritor portugués, fallecido en junio de 2010, había cumplido 30 años cuando decidió entregar el manuscrito de Claraboia a una editorial que nunca respondió al Nobel portugués ni le devolvió el original. Cuarenta años después, la misma empresa encontró la obra traspapelada en una mudanza de instalaciones e informó a Saramago de su interés en publicarla. El autor agradeció entonces la invitación, pero rechazó la oferta porque alegó que habían pasado muchos años y no era el momento, y dejó en manos de los que le sobrevivieran la decisión de editarla. Saramago publicó su primera novela, Tierra de pecado, en 1947, y pasaron casi dos décadas, hasta 1966, cuando salió a la luz Os Poemas Possíveis. El reconocimiento mundial no le llegó hasta los sesenta años, con Memorial del convento (1983), aunque la cima de su éxito fue en 1998, cuando se convirtió en el único escritor de lengua portuguesa en recibir el Nobel de Literatura. Fuente: EFE *** Hacen llamado para preservar legado de Alfonso Reyes Autoridades de la Capilla Alfonsina, la casa en la que residiera por dos décadas el escritor mexicano Alfonso Reyes (1889-1959), llamaron al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) a no olvidar el legado artístico y cultural del destacado autor. Alicia Reyes, nieta del autor de Nuestra lengua y otras obras, pidió el pasado 1 de octubre a la titular del máximo órgano cultural de México, Consuelo Sáizar, el apoyo económico para crear la Fundación de Amigos Alfonso Reyes. La difusora del acervo del también diplomático explicó que con ello busca que el día que ella falte “siga adelante su Centro de Estudios Literarios que se encuentra en la Capilla Alfonsina”. “Falta mucho por hacer todavía, mi ilusión es crear la Fundación Amigos Alfonso Reyes para que el día que yo falte siga adelante su Centro de Estudios Literarios”, comentó, agregando que lo que hace falta es dinero, pues no se trata de crear otro espacio sino de consolidar económicamente lo que ya existe en la Capilla Alfonsina. Recordó que ese lugar resguarda parte de la biblioteca, manuscritos y fotografías, obras de arte y documentos del escritor, y es también un centro de estudios literarios donde se imparte un taller de creación y se investiga el trabajo creativo del autor regiomontano. Recordó que hace poco el diario español El País publicó una nota informativa en la que se hacía mención al Conaculta para que no olvide la casa de Alfonso Reyes. “Está olvidada, pues prácticamente ha sido una labor de mantenimiento de Alicia Reyes, me ha costado dinero, desvelos y críticas a veces”, indicó. Amante de la obra de su abuelo, dijo recordarlo como un personaje sonriente y de gran corazón. “Era un hombre muy vital, que supo vivir y hacer que los otros también reflexionarán un poco sobre lo bello de la vida y la hermosura de las letras”, expresó. Dentro de la Capilla Alfonsina, Alicia Reyes estimula los estudios del archivo literario y familiar a su cargo, tanto entre investigadores mexicanos, como de otros países. Optimista y segura de que autoridades del Conaculta se sensibilizarán al respecto, mencionó que aún existe una vasta obra inédita del autor de Cuestiones estéticas, misma que no reveló. Autoridades de la Universidad Autónoma del Estado de Nuevo León rindieron a finales de septiembre un pequeño homenaje al intelectual regiomontano durante una exposición inaugurada en el Club de Periodistas. Titulada “Alfonso Reyes en la pintura”, es un trabajo del pintor mexicano Sergio Villareal, quien a través de diferentes técnicas mixtas, óleo, acrílico y lápiz, presenta un total de 20 piezas con la imagen del ensayista. Fuente: El Universal *** El argentino Luis Lozano gana el Premio Clarín de Novela 2011 El escritor argentino Luis Lozano se convirtió este 3 de octubre en el ganador del 14º Premio Clarín de Novela. Lloverá sobre nosotros, novela “más bien tallada”, fue la elegida —entre 516 originales enviados por autores de Argentina, el resto de América y Europa— de un jurado compuesto por Rosa Montero, Juan Cruz Ruiz y Edgardo Cozarinsky. Será publicada por el sello Clarín-Alfaguara y su autor se llevará 150.000 pesos. “Esta novela es muy especial, distinta”, sentenció Rosa Montero, miembro del jurado, cuando le tocó hablar de la obra sobre el escenario en el que se anunció el veredicto, el recién inaugurado Faena Arts Center de Puerto Madero, en la capital argentina. “Tiene algo inquietante, como si detrás estuviera el zumbido de las abejas; es enigmática, complicada de entender, y no puedes soltarla”, detalló antes de confesar que la había leído dos veces, con verdadero interés. “Hay un juego de poder y el que gana es el escritor”. Luis Lozano, entre eufórico y con “esa especie de mareo que no entiendo bien qué pasa”, se acercó a recibir el premio. “Muchos escritores hemos tenido esa sensación de que estamos escribiendo para nadie, y este reconocimiento es lo mejor que me podía pasar”, declaró al agradecer al jurado. De 50 años, Lozano fue editor del suplemento cultural del diario La Mañana de San Carlos de Bolívar, su ciudad natal, y actualmente colabora con varios medios. En 2002 ya había sido finalista de este galardón. La ceremonia fue inaugurada por el editor general de Clarín, Ricardo Kirschbaum, que celebró el riesgo creativo, la riqueza del disenso, la polémica y la pluralidad como ejes centrales para “una literatura que incomoda”. “A diferencia del periodismo, la literatura genera mundos paralelos que son el gran disparador del diálogo social”, dijo Kirschbaum. A continuación, enumeró las ideas precursoras de autores como Roberto Arlt, Julio Cortázar y Osvaldo Lamborghini en su manera de abordar el peronismo, así como de Beatriz Guido y Ricardo Piglia. “El mayor desafío de la ficción es ir en contra del pensamiento único”, sentenció antes de felicitar a todos los participantes por el riesgo de abordar “narrativas experimentales”. La planta baja del ambicioso megaproyecto cultural de 1.300 m2 tuvo de invitados a un nutrido grupo de personalidades de la cultura como Marcos Aguinis y Eduardo Sacheri; Jorge Telerman, el ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi y Magdalena Faillace, entre los políticos y funcionarios; Rep y Liniers entre los artistas; Magdalena Ruiz Guiñazú, Jorge Fernández Díaz, Alfredo Leuco, Miguel Wiñazki, Andrew Graham-Yoll, Cristina Mucci, Osvaldo Quiroga y Canela, entre los periodistas y críticos. Antes de conocer el ganador, todos aplaudieron con entusiasmo el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural que recibió Daniel Divinsky, titular histórico de Ediciones de la Flor, por su aporte al mundo cultural argentino. El premio —que en oportunidades anteriores recibieron Roberto Fontanarrosa y Ricardo Piglia— fue entregado por Jorge Aulicino, editor general de la Revista Ñ. Juan Cruz Ruiz entregó la segunda mención para La quema, novela del autor oriundo de Bariloche Andrés Martín; mientras que la primera mención, entregada por Edgardo Cozarinsky, fue para La fortaleza, de Ciro Javier Morello. Fuente: Clarín *** Un ex ETA gana concurso literario y el gobierno retiene el premio El gobierno regional del País Vasco, en el norte de España, concedió este 3 de octubre el Premio Euskadi de ensayo en vasco al poeta y ensayista Joseba Sarrionandia, un ex miembro de ETA que se encuentra en paradero desconocido después de fugarse de la cárcel en 1985. El Ejecutivo vasco, presidido por el socialista Patxi López, decidió retener los 18.000 euros con los que está dotado el galardón hasta que Sarrionandia regularice su situación. El escritor, que cumplía una condena de más de veinte años de cárcel en la prisión de Martutene, en San Sebastián, se fugó en 1985 escondiéndose en uno de los bafles del equipo de un cantautor que había acudido al penal para dar un concierto. “El gobierno vasco acepta el fallo (del jurado), pero anuncia que retendrá el importe económico del galardón hasta que el premiado regularice plenamente su situación con la justicia”, indicó el Ejecutivo. El gobierno de López aseguró “no poner en cuestión” los méritos literarios de Sarrionandia, de 53 años, pero sí “opone serios reparos” a que un galardón que auspicia y dota económicamente “recaiga en una persona condenada por su pertenencia a la organización terrorista ETA”, que, además, huyó de la cárcel y se encuentra fugitivo. La obra que hizo ganar el premio al etarra fugado es Moroak gara behelaino artean?, un “libro diferente”, según el jurado, con “algunos personajes históricos y reflexiones sobre las guerras coloniales, confesiones personales e ideas políticas, biografías curiosas y pasajes increíbles”. No es la primera vez que se concede un premio literario a Sarrionandia estando en paradero desconocido. En 1986 obtuvo el Premio de la Crítica de Narrativa en vasco, un galardón que volvió a obtener en 2001. Su fuga en 1985 no ha impedido que desde entonces publicara un nutrido número de obras, tanto poéticas, narrativas y ensayísticas. También ha escrito literatura infantil y juvenil y ha realizado traducciones de obras literarias al vasco. Fuente: DPA *** iBookstore llega a España Este 3 de octubre se estrenó en España la iBookstore, la tienda de libros electrónicos de Apple para iPad, iPhone e iPod touch, que cuenta ya con un catálogo de más de 400.000 títulos en el mundo y de la que se han descargado ya más de 130 millones de libros electrónicos. La oferta de títulos incluye obras de numerosas editoriales españolas, como los sellos editoriales de Planeta, Random House Mondadori y las editoriales distribuidas por Libranda (http://www.libranda.com). Para comprar y leer libros desde la app gratuita iBooks sólo hay que tocar con el dedo la estantería, que se dará la vuelta y mostrará la tienda iBookstore con miles de libros. En la iBookstore hay zonas de libros destacados, listas de libros más descargados y opciones para buscar por título, autor o género. Localizado el libro, basta tocarlo con el dedo para obtener más información, ojear las críticas y leer un fragmento. Al descargar el libro, éste pasa a la estantería del usuario. Y sólo hay que tocarlo para abrirlo y sumergirse en sus páginas. Fuente: La Vanguardia *** Entregan a José Emilio Pacheco el Premio Alfonso Reyes José Emilio Pacheco (DF, 1939) fue distinguido este 3 de octubre por El Colegio de México (Colmex) con el Premio Alfonso Reyes “por su reconocida trayectoria literaria, así como por su invaluable aportación a las humanidades y la cultura hispanoamericana”. El galardón, instaurado el año pasado con motivo del 70º aniversario de esa institución, le será entregado al escritor el 13 de octubre en una ceremonia en la que, a partir de las 6 de la tarde, Pacheco ofrecerá la conferencia magistral titulada “A treinta años de Las batallas en el desierto”. El reconocimiento se suma a los que el autor ha recibido en años recientes, como los premios Cervantes y Reina Sofía de Poesía en 2009, la medalla de oro de Bellas Artes, en ese mismo año, así como los doctorados honoris causa por las universidades de Nuevo León (2009), Campeche y Nacional Autónoma de México, estos últimos en 2010. Para celebrar tres décadas de una de las obras fundamentales de José Emilio Pacheco, Ediciones Era lanzó hace un par de meses una versión conmemorativa que incluye imágenes captadas por Nacho López, donde plasma esa ciudad de México que el poeta describe en Las batallas en el desierto. Un adelanto del volumen se puede leer en la web de Ediciones Era (http://bit.ly/q8A4ZD). Aunque la narración gira en torno a la historia de un amor imposible, también están presentes aspectos como la corrupción social y política, el inicio del México moderno y la desaparición del país tradicional o el rescate de las memorias individuales y colectivas de una ciudad que el autor ama entrañablemente. En 2009, durante su participación en la Feria del Libro del Palacio de Minería, José Emilio Pacheco aseveró: “La ciudad que escribí en 1981 era ya una ciudad que no existía. Pero ahora, la ciudad que existía en 1981 tampoco existe ya. Es una tristeza enorme. Es una falta de respeto para los seres humanos tener una ciudad fea, horrible, que se ha vuelto inhabitable. Lo único que permanece es la memoria que guardamos de ella”. El jurado que por unanimidad concedió al poeta el Premio Alfonso Reyes estuvo integrado por Javier Garciadiego, presidente del Colmex; José G. Moreno de Alba, especialista externo; Rebeca Barriga, Ariel Rodríguez Kuri, Marco Palacios, Benjamín Preciado y Jean François Proud’homme, coordinadores de los diversos centros de estudios de la institución, y Luz Elena Gutiérrez de Velasco, del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios. Este galardón, auspiciado por el Fondo Patrimonial del Colmex, fue concedido en 2010 al filósofo Luis Villoro y consiste en un diploma y un estímulo en metálico, cuyo monto no ha sido difundido. A partir de esta edición, el Premio Alfonso Reyes, dedicado “a un gran humanista”, será otorgado en años pares. Mientras, el Premio Daniel Cosío Villegas (también creado en 2010 por el Colmex) para reconocer a científicos sociales, se entregará en años nones. Fuente: La Jornada *** España lanza un sello en homenaje a Mario Vargas Llosa Correos presentó este lunes 3 de octubre un sello dedicado al escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, incluido dentro de la serie filatélica “Personajes”. Con un valor postal de 0,80 euros, se ha realizado una tirada de 300.000 ejemplares. El presidente de Correos, Ángel Agudo San Emeterio, acompañado por la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, presentó el nuevo sello en el salón de actos del Instituto Cervantes. La serie “Personajes” ha servido a Correos para rendir homenaje a relevantes figuras de la sociedad española que han destacado en distintos ámbitos a lo largo de la historia. Premio Nobel de Literatura en 2010, Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) es reconocido internacionalmente como uno de los escritores contemporáneos más importantes en lengua española. Obtuvo la nacionalidad española en 1993 debido a su vinculación con nuestro país y al convenio de doble nacionalidad existente con Perú. Fuente: Europa Press *** El poeta Rafael Cadenas será librero por un día en Caracas El Buscón (http://www.trasnochocultural.com/buscon.php) tendrá este viernes 7 de octubre, a partir de las 5 de la tarde, un librero de lujo: el poeta Rafael Cadenas. El ganador del Premio Nacional de Literatura (Venezuela, 1985) y del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (Guadalajara, México, 2009) encarnará el mítico oficio de librero orientando a los lectores que se acerquen a esta librería ubicada en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, en Caracas. La iniciativa, llamada “Librero por un día”, tiene el propósito de “ensalzar la labor del librero en la ciudad de Caracas; rescatar su importancia en el engranaje del negocio del libro, su lugar en la conformación intelectual de una sociedad y sus aportes a la dinámica creativa de todo el sector del libro”, según indica un comunicado. “El librero es el enlace, la bisagra, entre el escritor, el editor, el distribuidor y el comprador final del libro”. Estas actividades se realizarán periódicamente en diversas librerías de la capital venezolana, tomando en cuenta que circunstancias económicas han provocado el cierre de algunos de estos establecimientos. Así, escritores venezolanos de renombre pasarán un día entre lectores y libros. *** China es el país invitado de la Feria del Libro Pacífico, en Colombia Del 14 al 24 de octubre se celebrará en Cali la 17ª Feria del Libro Pacífico (http://ferialibropacifico.univalle.edu.co), evento que en esta oportunidad recibe como país invitado a China, y que tendrá como sede principal el campus universitario de Meléndez, con presencia también en las comunas del distrito de Aguablanca, centralizada en la Ciudadela Educativa Nuevo Latir. La Feria del Libro Pacífico se ha constituido en uno de los más grandes eventos culturales regionales con sede en Cali, que ha permitido potenciar la articulación de saberes, regiones, culturas y autores con la población de la ciudad de una forma intensiva y amplia. La exposición de novedades bibliográficas; la realización de talleres de sensibilización a la lectura y al gusto por los libros como propósitos de vida, dirigidos a la infancia y la juventud de la ciudad; los seminarios de capacitación para docentes en las áreas más críticas del proceso de enseñanza-aprendizaje, en la enseñanza de la lengua materna, la literatura, las lenguas extranjeras, las matemáticas, la lúdica, etc., están entre las actividades principales de la feria. También habrá muestras artísticas de los creadores e intérpretes locales, regionales y nacionales; conferencias, seminarios y reflexiones de los autores invitados nacionales y extranjeros; vinculación de niños y jóvenes con la ciencia y la tecnología a través de la Carpa de Melquíades; seminarios, conferencias y encuentros en las comunas en el marco de la Feria del Libro; vinculación de las universidades de la ciudad, encabezadas por la Universidad del Valle, y el Simposio Internacional Jorge Isaacs, un espacio de seria reflexión sobre la realidad y los logros del colombiano. China, el país invitado, hará sentir su presencia con algunas de sus mejores expresiones en la literatura, la ciencia, el teatro, el cine y la música. También, algunas actividades de orden académico, de las relaciones económicas y de los intercambios entre el Pacífico colombiano y la nación oriental. Además, la feria tendrá como personalidades invitadas a escritores, historiadores y filósofos, entre otros, de países como Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Colombia y especialmente China. Un espacio de reflexión y debate en torno a las raíces culturales, influjos y contrastes de estos países. Fuente: Web del evento *** García Lorca y la República Española, temas de la XI Feria del Zócalo Organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, del 14 al 23 de octubre se celebrará en Ciudad de México la XI Feria Internacional del Libro en el Zócalo (http://www.feriadellibro.cultura.df.gob.mx), evento que está dedicado en esta edición a los 80 años de la Segunda República Española y los 75 de la muerte del poeta Federico García Lorca. La feria, que tiene el propósito de atraer al público juvenil y adentrarlo en el mundo literario mediante lecturas y mesas redondas con escritores consolidados que compartirán sus experiencias, contará con la participación de los escritores Elena Poniatowska, Sergio Pitol, Mónica Lavín y Guillermo Fadanelli, y el caricaturista Eduardo del Río, Rius, de México, así como los españoles Rafael Reig y Juan Carlos de Sancho. La Secretaría de Cultura, que encabeza Elena Cepeda, lanzará en Twitter y Facebook una convocatoria cuyos ganadores tendrán un lugar en la mesa de reflexión al lado de los autores participantes. En esta edición, la feria estrenará la Jornada de Narrativa Gráfica, que reunirá algunos de los más importantes exponentes mexicanos de ese género, como Rius, Trino, Bernardo Fernández y BEF, junto con los franceses Jean-Marc Trobuet y Edmund Baudoin. Habrá igualmente talleres sobre la creación de historietas y una actividad en la que los ilustradores realizarán cuatro cartones en cuatro horas. Cepeda explicó que la oferta cultural de la feria es muy variada y cuenta con la colaboración del Ateneo Español, de la Asociación de Descendientes del Exilio Español, del Colegio Madrid, del Instituto Luis Vives y del Centro Cultural de España, todos con sede en México. De acuerdo con la funcionaria, la Feria Internacional del Libro en el Zócalo se ha convertido en una plataforma de encuentro entre los lectores y el sector editorial, pues participan alrededor de 200 editoriales, de las cuales 112 pertenecen a la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem). El programa incluye 726 actividades, como presentaciones de libros, música, artes escénicas y performances, así como talleres, conferencias y exposiciones. Cepeda adelantó que junto a la oferta de los grandes sellos editoriales, la feria será el escenario de un interesante programa de carácter profesional y cultural, como la entrega del cuarto Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el segundo galardón al Mérito Cultural de la Ciudad de México. Entre los múltiples actos anunciados, destacó el homenaje que se rendirá a García Lorca por los 75 años de su asesinato, en el que participarán Winy Amaya y Chavela Vargas. Para mostrar la vitalidad de la cultura y la literatura, la directora de la feria, María Cortina, indicó que se instalaron los foros Federico García Lorca, Faro Zócalo, Espacio Reguilete, Teatro Blanquito, Interdisciplinario y Editorial Zócalo, así como el Café Literario Adolfo Sánchez Vázquez. Cortina se refirió al segundo Coloquio Hispanoamericano de Periodismo Cultural como punto de encuentro profesional en el que reconocidos escritores y periodistas intercambiarán ideas y experiencias. También se realizará el Encuentro Iberoamericano de Poetas en el Centro Histórico Vértigo de los Aires, y participarán los coros infantiles Ollin Yoliztli y Colegio Madrid. El vicepresidente de la Caniem, Hugo A. Setzer, constató que la feria se ha posicionado como uno de los acontecimientos culturales más relevantes de la capital mexicana, mencionó cifras alentadoras de la edición anterior y expresó que uno de los principales indicadores es la renta de módulos por las editoriales. Setzer sostuvo que el encuentro creció 3 por ciento en ventas en 2010, en contraste con 2009, lo que representó 14 millones de pesos. De la afluencia, señaló que un millón 112 mil personas asistieron a la feria del año pasado. Como actividad alterna a la feria se celebrará, los días 14, 15, 16, 21, 22 y 23 de octubre, el Festival Jazzbook.1 (http://www.jazzbookfestival.com.mx), que tiene la idea de unir literatura y música para beneficio de lectores y melómanos. “El Jazzbook está dedicado a todo público, aunque de manera especial a los jóvenes”, señaló Cortina. La cartelera está integrada por figuras y propuestas del jazz mexicano como Wong Gang, Juan José López Quartet, Sociedad Acústica de Capital Variable, Agustín Bernal Cuarteto y Héctor Infanzón. Los presentadores serán López Narváez, Dehesa, Montenegro, Quirarte, Chavarría y Derbez. Para el 21 de octubre, Derbez hará la presentación de la agrupación de Diego Maroto (sax alto), Gabriel Puentes (batería), Luri Molina (contrabajo) y Beto Medina (guitarra); el día 22 Montenegro hará los honores al cuarteto de Agustín Bernal (contrabajo), Ottis Ganseda (sax tenor), Yaury Hernández (batería) y Miguel Villicaña (piano). El festival cerrará con el concierto de Héctor Infanzón, quien será presentado por Xavier Quirarte. El grupo está conformado por el mismo pianista, Luis Gómez (percusiones), Adrián Infanzón (bajo), Enrique Nativitas (batería) y Guadalupe Padilla (bailadora). Fuente: La Jornada *** Presentarán en Valladolid la Fundación Miguel Delibes La Fundación Miguel Delibes, constituida ante notario el pasado 15 de marzo al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del reconocido escritor español, se hará visible el próximo 17 de octubre en Valladolid a través de una presentación académica y social en el auditorio del Centro Cultural Miguel Delibes, informaron fuentes de esa entidad este 28 de septiembre. El día elegido coincide con la fecha de nacimiento del autor de Las ratas, quien este año hubiera cumplido 91 años de edad. La Fundación Miguel Delibes, de la que forman parte los siete hijos del escritor, tiene como finalidad el estudio y la difusión tanto de la figura como de la obra del novelista, así como la conservación de su legado y el apoyo de cuantos estudios e investigaciones analicen su literatura. Elisa Delibes, una de las hijas, preside esa entidad cultural, cuyo gerente es Alfonso León y de la que forman parte, entre otros patronos, la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y la Universidad de Valladolid, además de la Iberdrola y la editorial Destino. Fuente: EFE *** Galeano participará en festival de documental en Tenerife El escritor uruguayo Eduardo Galeano participará en el 6º Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc (http://www.miradasdoc.com), que se celebra del 28 de octubre al 6 de noviembre en Guía de Isora (Tenerife), informó el Ayuntamiento. Galeano mantendrá un encuentro con el público el domingo 30 de octubre y durante su intervención, bajo el título “El arco iris terrestre”, el autor compartirá con los asistentes la lectura de algunas de sus obras, entre ellas, textos inéditos. MiradasDoc está dedicado al cine documental “que mira al sur”, es decir, a películas documentales que hayan sido producidas o rodadas en África, América Latina y Asia y que aborden los problemas sociales de sus pueblos y las relaciones entre norte y sur. El director del festival, Alejandro Krawietz, señaló que Galeano “es una de esas pocas excepciones que en los últimos años de globalización y liberalismo han sabido consolidar, aun como palabra en el desierto muchas veces, un pensamiento coherente, lúcido y progresista sobre la realidad y su suceder”. Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina, participará a lo largo de la semana del festival en distintas actividades. Fuente: EFE *** Feria de Guadalajara congrega a más de cuarenta países Fue presentado el programa del mayor evento editorial de habla hispana, que este año arriba a su 25ª edición con Alemania como Invitada de Honor. Del 26 de noviembre al 4 de diciembre la capital del estado mexicano de Jalisco se convertirá igualmente en la capital de la lectura con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), que este 2011 celebrará sus primeros 25 años con un amplio programa de actividades (http://www.fil.com.mx/prog/programa_indice.asp) para todos quienes, de una u otra forma, han acompañado al máximo encuentro del libro en español en el mundo: desde los lectores y los escritores hasta quienes con su trabajo impulsan la industria editorial de Iberoamérica. Como parte de la celebración, Alemania, Invitada de Honor, se sumará al festejo con una muestra de sus letras y su cultura que, además de a Expo Guadalajara, llegará a diversos espacios de la ciudad. Una conversación entre los premios Nobel de Literatura Herta Müller y Mario Vargas Llosa, la entrega del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances a Fernando Vallejo y la presentación de Los 25 secretos mejor guardados de América Latina forman parte de un ambicioso programa literario con el que la FIL homenajeará a los lectores, y en el que convivirán las grandes plumas y las voces emergentes de la literatura contemporánea. A la celebración acudirán Carlos Fuentes, Fernando Savater, Juan Gelman, Antonio Skármeta, Doris Dörrie, Sergio Ramírez, Carmen Boullosa, Alejandro Jodorowsky, Enrique Krauze, Almudena Grandes, James Ellroy, Joumana Haddad, Juan Gabriel Vásquez, Andrés Neuman, Alberto Ruy Sánchez, Bi Feiyu, Etgar Keret, Cristina Rivera Garza, David Le Breton, Magnus William-Olsson y María Negroni, entre más de 500 autores. Esta es “la feria de todos los que cada año la hacen suya: quienes vienen a presentar un libro, los que vienen a escuchar a un autor. Los que van a ella para vender libros y los que acuden para comprarlos. Esta feria diversa, compleja, multitudinaria, pero también única, especial, que cada uno construye año con año”, comenta Raúl Padilla López, presidente de la FIL Guadalajara. Es una feria en donde América Latina encuentra la mejor plataforma para la promoción de sus libros, no sólo a través de su industria editorial, sino también con destacadas presencias de autores de Centroamérica, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Venezuela. Además de encontrar un área de venta de 34 mil metros cuadrados, donde 1.900 editoriales de 42 países ofrecerán sus títulos a más de 600 mil visitantes, el público podrá acudir a más de 500 presentaciones de libros, charlas, conferencias y programas literarios como el Encuentro Internacional de Cuentistas, coordinado por el escritor mexicano Ignacio Padilla; El Placer de la Lectura, donde los escritores hablarán de sus experiencias como lectores, o el Salón de la Poesía, donde nueve grandes voces de la literatura compartirán con el público sus versos en alemán, árabe, español, inglés y sueco. Alemania, Invitada de Honor a la Feria, brindará al público la oportunidad de acercarse a una muestra selecta de su cultura, que incluye encuentros con escritores y académicos, presentaciones de libros, exposiciones en diferentes museos de la zona metropolitana de Guadalajara, un ciclo de cine alemán en el Cineforo de la Universidad de Guadalajara y espectáculos musicales en la Explanada de la FIL, además de una noche de gala con textos de Herta Müller y el montaje escénico de Daniel Jiménez Cacho. El corazón del recinto ferial será el pabellón que, con el tema Zukunft gestalten (Diseñar un futuro), ofrecerá a los asistentes la oportunidad de entrar en contacto con las múltiples facetas de su cultura. En FIL niños los pequeños entrarán a un mundo englobado bajo el tema “25 historias y contando”, que permitirá a los visitantes hacer un recorrido por 25 grandes historias de la literatura infantil, seleccionadas por un comité de expertos. Los 18 talleres están todos diseñados para dar a los pequeños herramientas que les permitirán contar e inventar sus propias historias. Con FIL Joven, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha programado tres grandes encuentros que se realizarán en el Auditorio Juan Rulfo bajo el esquema “Mil jóvenes con...” en el que participarán Fernando Vallejo, Fernando Savater y Etgar Keret. El ilustrador Anthony Browne protagonizará la primera sesión infantil de este tipo, al reunirse con mil chicos. El programa Ecos de la FIL llega este año a una cifra récord: 81 escritores visitarán 102 espacios de Jalisco para conversar con estudiantes y lectores en todo el estado. “La Feria es un detonante de conocimiento y, sobre todo, un regalo para todos aquellos que nos emocionamos y deleitamos con sus frutos: los libros”, indica Marco Antonio Cortés Guardado, rector general de la Universidad de Guadalajara, quien señala que “ser lector, en México, implica formar parte de un colectivo de curiosos que asumen una posición crítica e informada ante sus propias realidades. Además de ser un orgullo para la comunidad universitaria, la FIL ha dejado una huella indeleble”. En el ámbito académico, la Feria convocará, de la mano de la Universidad de Guadalajara, a lo más selecto del pensamiento contemporáneo, con encuentros sobre comunicación y sociedad, investigación educativa, derechos humanos, cultura democrática, género, naturaleza, lenguas extranjeras e indígenas, deporte y filosofía. En 25 años de actividades en la FIL Guadalajara, señala Marco Antonio Cortés Guardado, “nuestros investigadores y académicos han entrado en contacto con sus pares de otros países para reflexionar acerca del mundo contemporáneo, sus problemas y posibles soluciones”. Sumado al programa literario y cultural, más de 18 mil profesionales del libro de Iberoamérica y diversas partes del mundo acudirán a la FIL para participar en programas de profesionalización, discutir acerca del presente y futuro del libro y comprar o vender derechos de autor. Al respecto, Raúl Padilla López indica que en la FIL se discutirán los alcances del libro electrónico en el marco del Foro Internacional de Editores, y añade que “la FIL ha logrado crear el mercado de derechos en español más importante de Iberoamérica. El Salón de Derechos ha abierto un camino por el que la industria hoy transita de manera firme y provee un marco de negocios que permitirá que el libro en español se fortalezca hacia el futuro en cualquier soporte. Esto garantiza que en los años por venir, FIL Guadalajara seguirá siendo la mejor plataforma, el espacio en donde los contenidos se vuelven personas, y los encuentros, negocios”. En sus 24 anteriores ediciones, que suman 216 días de actividades, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha logrado atraer a más de ocho millones de visitantes, generar una derrama económica anual de más de 330 millones de dólares para Guadalajara y, sobre todo, convertir a la ciudad en la capital del libro y la lectura. Fuente: FIL ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Avatares en la vida y la poesía de Antonio Esteban Agüero ============= === Gustavo Rubén Giorgi ================================================== Un complejo entramado de causas objetivas y subjetivas puede llegar a determinar la peculiaridad de un poeta, en lo que hace al reconocimiento masivo y a la valoración integral de su obra. Circunstancias impredecibles, inmanejables, que muchas veces no guardan relación directa con motivos estrictamente artísticos, a algunos les significa la fama y a otros la oscuridad. El caso de Antonio Esteban Agüero (Piedra Blanca, 1917; San Luis, 1970) puede, a nuestro juicio, ser ejemplo del artista casi ignorado por los grandes públicos, los críticos, las academias y la aturdida fama; algo así como la víctima de una dialéctica perversa, porque la última es lo único que otorga la ejecutoria de maestro que llama la atención de los tres primeros. En otra ocasión nos hemos ocupado de este notable poeta puntano (ver Proa, Nº 58, septiembre de 2003) y de su extraña circunstancia: hoy lo haremos una vez más, con mayor profundidad si ello nos es posible, tratando de penetrar un fenómeno que parece sociológico antes que personal. Desde dónde, cuándo y cómo Es dable observar que un hecho del hombre —descubrimiento, campaña militar o simplemente un poema— no merece la misma consideración de sus contemporáneos con independencia del lugar de su realización. Del mismo modo, parece evidente que hay ocasiones en el tiempo que ayudan a que ese acto o esa obra puedan llegar a ocupar un lugar de privilegio en la memoria compartida. Este plexo de vinculaciones entre el individuo, su lugar y su tiempo, configura lo que nos tomaremos la libertad de denominar causas objetivas. Ya volveremos sobre ellas. También merece nuestro examen la predisposición de dicho individuo hacia su entorno social, es decir, qué opinión le merecen las relaciones en que éste se desenvuelve, así como su herencia cultural, y qué peso tiene todo ello en su actitud ante la vida y el mundo. Así, entendemos que es lícito afirmar, dejando a salvo las aptitudes innatas de cada uno, que resulta muy difícil o derechamente imposible sustraerse a las condiciones objetivas del entorno, tanto en la labor creativa como en su apreciación; y que, en el mismo orden de ideas, deben sopesarse cuidadosamente esas condiciones objetivas a la luz de las cuales se ha elegido el camino buscado de todos y hallado por pocos, que con propiedad llamamos estilo. Esta palabra de raíz griega pasó al latín como stilus, y nombra al punzón con el que los antiguos trazaban signos en las tablas enceradas; en sentido figurado, alude a las improntas que de tal o cual modo dejamos los hombres en la materia laborable y sensible de nuestras vidas: a grandes rasgos, son las causas subjetivas. También esto merecerá otro comentario. Por su advenimiento a las letras argentinas, Antonio Esteban Agüero pertenece a la denominada “Generación del 40”, gente que supo o debió tomar distancia de las pirotecnias vanguardistas de sus predecesores connacionales y latinoamericanos. Hubo entre ellos quienes optaron por la celebración del solar natal, mientras que otros se decidieron por una perspectiva más audaz, universalista y abstracta. De entre los primeros brillan aún en nuestros días los nombres de Manuel J. Castilla (1918-1980) y Olga Orozco (1920-1999); entre los segundos resultan insoslayables los de Alberto Girri (1918-1991) y, sobre todo, por su trascendencia internacional, Juan Rodolfo Wilcock (1919)-1978). Finalmente, porque su afinidad con Agüero es grande, así como son incuestionables sus méritos literarios, no queremos ni debemos olvidar a nuestro querido y admirado amigo León Benarós (1915), el fino poeta de El rostro inmarcesible. Pues bien, en ese marco temporal, que responde al de una Argentina que empieza a despertar de su frágil sueño de opulencia, y a un mundo desgajado y roto por la guerra y las antinomias ideológicas, canta su canto sencillo, límpido y nostálgico el hijo de la villa de Merlo. Alejado —y esto no es un asunto menor— geográficamente de Buenos Aires, miembro de una linajuda familia lugareña, actor en un escenario económico y político de un medio “felizmente” anquilosado, en el que todo es previsible y en el que todo cambio para ser aceptado debe venir desde arriba, la poesía de Agüero gusta regodearse en una pastoril Arcadia que tuvo al alcance de su recuerdo, y a la que percibía apenas amenazada por el progreso. Ello lo llevó a consolarse: Quién creyera que en este duro siglo ruidoso de metales yo encontrara un secreto lugar, un cielo amigo, bosque sin gentes, olorosas aguas un cielo sin aviones, una brisa sin muros, perfumada, una soledad perfecta y silenciosa, y un poblado silencio sin palabras. (...) —No vengáis a mi tierra; perdonadme este raro deseo; tiembla mi alma por la suerte de este aire sin aviones, de este viento sin muros, de esta clara inutilidad del arroyo; tiemblo, temo, por la fuga lunar de las majadas. (Poema VI, Pastorales, 1939) A celebrar: Acá por piedras y montes vivo mi vida encerrado; gustando soles y lunas, noches y días muy claros luz amarilla en Otoño, tibio verdor en Verano. Gustando soles y lunas vivo mi vida encerrado en este anillo de montes de un viejo valle puntano. Tengo un manojo de libros, la fresca paz de mi cuarto, y una ventana que se abre sobre el dolor de los campos: —torcidas ramas de tala, rugosa faz de quebracho— dolor antiguo la pena sedienta y fiel de mi campo (...) (“Romance de mi vida aldeana”, Romancero aldeano, 1938). Y, dueño del paso de las horas, a disponer el modo de su muerte: Tengo elegido el lugar a la vera del arroyo donde la muerte me apague El corazón, este rojo corazón, árbol de sangre lleno de pájaros de oro (...) He de morir de tristeza o de alegría, de pronto, con una rápida muerte... no sé si un hilillo rojo unirá mi pecho abierto con el agua del arroyo. (...) En el sendero las ranas me cantarán el responso. Y un pobre grillo apenado, hará mi lírico elogio. (“Poema de mi muerte en el campo”, Pastorales, 1939). ¿Qué nos sugieren estos poemas? A la hora de la ponderación, en el doble sentido de sopesar y encarecer, no ha de olvidarse que nadie es capaz de escapar a su tiempo. He aquí a un hombre refractario a las manipulaciones formales —que son el reflejo de disconformismos personales y sociales— satisfecho de su destino. Aunque nunca insensible a las desigualdades del mundo, se lo ve más proclive a describir que a analizar, a pintar los fenómenos antes que a interrogarse por ellos. Para proponer rupturas es necesario tomar distancia, “salirse” de un ámbito; así, esta ruptura es en principio imposible (o dificultosa) cuando uno está más o menos conformado a sus circunstancias. Señala Hegel (“Introducción a la historia de la filosofía”, Suplemento, II): “La estructura determinada de una filosofía es, por tanto, no sólo simultánea con una determinada configuración del pueblo en que se presenta, con su constitución y forma de gobierno, con la moralidad, vida social, aptitudes, costumbres y con las comodidades del mismo, sino con sus ensayos y logros en el arte y en la ciencia, con su religión, en general, con sus relaciones bélicas y externas, con la decadencia de los Estados en que este principio determinado se ha hecho vigente...”. (...) “Si la indiferencia o la insatisfacción penetra en su existencia viviente, frente a ella tiene que huir a los espacios del pensamiento. Sócrates y Platón ya no encontraban ninguna satisfacción en la vida del Estado ateniense. Platón buscó algo mejor que hacer al lado de Dionisio. Por Roma se difundió la filosofía, lo mismo que la religión cristiana, bajo los emperadores, en una época de infelicidad para el mundo y de decadencia de la vida política. La perspectiva idealista del gran filósofo de la historia fue tomada, invirtiéndola, por el pensamiento marxista al describir el comportamiento social como la relación entre dos estamentos: la infraestructura económica y la súper estructura ideológica y política. En la primera se localizan las relaciones de producción y las fuerzas productivas, que son las que condicionan y determinan en última instancia la composición y el desarrollo de la segunda” (véase: Marta Harnecker: Los conceptos elementales del materialismo histórico, Ed. Siglo XXI, México, 1969). En la súper estructura encontramos no sólo a la filosofía; también están las instituciones estatales, el corpus jurídico, tal vez el idioma y la ciencia, la cultura en general. Por eso, cuando los cambios de la infraestructura, aunque imperceptibles para la mayoría, son detectados por los ingenios más agudos —entre los que se cuentan los artistas— se producen las manifestaciones estéticas de ruptura. En otras palabras, el “espíritu” del creador “huye” de una realidad social que le es hostil, o extraña, y trata de reflejar el nuevo estado de las cosas, con lo que retornamos armoniosamente a Hegel. ¿Es necesario remarcar que San Luis, en los años treinta del siglo pasado, estaba tan lejos del Berlín de entreguerras como lo había estado de la bullente París de los jóvenes que asesinaron estéticamente a la “belle époque”? Una pequeña obra maestra Ya fue dicho en estas páginas: en el arte de Agüero es posible remontarse desde los romances viejos hasta Hernández y García Lorca, pasando con provecho por los místicos del Siglo de Oro, especialmente san Juan de la Cruz y fray Luis de León, Garcilaso y Lope de Vega, Bécquer y Zorrilla, Darío, Lugones y los Machado. No recibió influencias extrañas a nuestra lengua sino a través de aquellos grandes. Hay quien considerará esa formación vulnerable por carecer de otros aportes o inquietudes, específicamente los que labraron las grandes corrientes del medio siglo. Otros, en cuyo número nos contamos, preferirán ver en ese temperamento una loable pertinacia en el cultivo de ciertas formas clásicas, que revela agradecimiento y admiración. ¿O acaso Miguel Hernández no se dio la mano con los más grandes poetas del idioma cuando escribió su Elegía en los mismos tercetos endecasílabos que en perfección castellana había estampado Quevedo en la Epístola satírica y censoria? ¿Y Dante, no había hecho lo mismo trescientos años atrás, con los divinos versos de La Comedia? Preservar y transmitir, en materia de artes, puede ser a veces tan importante como renovar. Por ejemplo, ciertos creadores son merecidamente recordados por ser los primeros en decir algo, pero otros pueden alcanzar igual estima cuando la lectura de su obra nos da la sensación de que ese tema ya no podrá ser abordado jamás, sin la mengua que presupone el recuerdo de su ilustre precedente. Sobran ejemplos en la literatura, y dejaremos que cada lector escoja el suyo. Tan señalada impronta, nos parece, es la que Agüero consiguió con su poemario Un hombre dice su pequeño país (1960), en el que cantó para siempre con palabra maestra tipos, historia, paisajes, hábitos y perfumes de su provincia natal, confiriéndoles el valor y la nota ilustre de la universalidad. Aunque el andar de los años había traído a nuestro poeta cierta visión sombría y una inquietud metafísica de las que dejó testimonio en los irreprochables sonetos de Cementerio de pájaros (¿1940-1947?): Aquí, aquí dentro del pecho mío siento el hondo trabajo de la Muerte; dientecillos, los suyos, de rocío, de musgo fiel y de diamante fuerte. En mi sangre trabaja; en el estío de mis venas es pájaro y serpiente; y es la guerra del fuego contra el frío En un clima de angustia permanente. Oye cómo se enroscan los anillos; siente cómo en el hueco de la rosa teje y teje una araña su tiniebla; mira cómo los ojos amarillos vigilan que la sangre luminosa pronto se torne manantial de niebla. (“La muerte y yo”) Descubrí calaveras, calaveras calaveras de tordo y golondrina no mayores que frutos de moreras calaveras de formas femeninas. Como flores de raras primaveras, como fresas de carne blanquecina, como mínimas lunas verdaderas sobre la falda de la hierba fina. Allí estaba la sabia calavera del lechuzo sutil, la guardadora de los mensajes de la brujería. Y allí estaba la grácil calavera —por tan menuda casi aterradora— del picaflor en gesto de agonía (“Las calaveras”) Cuando el diario Clarín convocó a un concurso de poesía adhiriéndose a los festejos del Sesquicentenario de la Revolución de Mayo, Agüero optó por los temas de la tierra natal, largamente madurados, para participar de la justa que tendría el juicio severo de Enrique Larreta, Fermín Estrella Gutiérrez y Jorge Luis Borges. La autenticidad, la vibración, el decir castizo de su lugar y de sus cosas, le valieron el reconocimiento unánime del jurado. Así: El idioma nos vino con las naves, sobre arcabuces y metal de espada, cabalgando la muerte y destruyendo la memoria y el quipo del Amauta; fue contienda también la del idioma, dura guerra también, sorda batalla, entre un bando de oscuros ruiseñores con su pico de sierpe acorazada y zorzales y tímidas bumbunas que la voz y la sangre circulaban del abuelo diaguita o michilingue con persistencia de remota llama; rotas fueron las voces ancestrales, perseguidas, mordidas, martilladas por un loco rencor sobre la boca del hombre inerme y la mujer violada. (...) (“Digo la tonada”) También: COMPATRIOTAS, dejadme que celebre, con emoción de corazón fraterno, los oficios del hombre que trabaja bajo la luz de mi país pequeño, mientras pulso guitarras interiores y la calandria se remonta al cielo. (...) (“Digo los oficios”) Y uno más, entre tantos otros: ¿Y ese tenue temor inadvertido que llega a mí sobre el silencio blando del aire montañés con la sorpresa de son de mar en caracol guardado? ¿Y esa música azul? ¿Y esos cristales suavemente tañidos y vibrados? ¿Y esa flauta de acentos campesinos que murmura detrás de los collados? Son los arroyos de mi tierra, el cielo, que ha preferido descender cantando por arterias de cerro y de llanura líquido cielo musicalizado. (“Digo los arroyos”) Pocas veces, en nuestra literatura, la aldea supo de manera tan contundente ser el reflejo del mundo. Conclusión Estos apuntes han querido dar testimonio de la obra de un poeta que creemos merece una relectura, al tiempo que han procurado, si no desentrañar, por lo menos aproximarse a las causas que hasta hoy lo mantienen alejado del favor masivo de los amantes de la poesía. Se esbozaron causas políticas, económicas y humanas: ojalá nos valgan las buenas intenciones. Pero dar una conclusión, en tanto oficio de sabios, nos excede. Podemos arriesgar opiniones y tratar de comprender, tal como hemos hecho, por qué Agüero escribió lo que escribió, y cuáles fueron las causas que lo llevaron a preferir el clasicismo, corriendo el riesgo de ser tachado de anacrónico. Sin embargo, persistió en su intuición y nos legó páginas perdurables. ¿Quizás tuvo presentes las palabras de Antonio Machado a propósito de La tierra de Alvargonzález, una obra tan cercana a su temperamento, y de tan entrañable patronazgo? Pensé que la misión del poeta es inventar nuevos poemas de lo eterno humano, historias animadas que, siendo suyas, viviesen, no obstante, por sí mismas. Me pareció el romance la suprema expresión de la poesía y quise escribir un nuevo romancero. Aunque el sevillano abandonó luego ese camino, tal vez lo abriera para otros. Sus palabras, siempre luminosas, nos placen como conclusión, y por tal las consignamos. ** Gustavo Rubén Giorgi gustavogiorgi@arnet.com.ar Abogado y escritor argentino (Zárate, Provincia de Buenos Aires, 1955). Trabaja como funcionario público en el cargo de jefe del Registro Civil de Zárate. Ha publicado Cuentos de la resignación (Editorial Dunken, http://www.dunken.com.ar; Buenos Aires, 1997), el libro de relatos históricos El profeta y el traidor (Ediciones Proa, Buenos Aires, 2000), los poemarios El último bien (Proa, 2001), El retorno de Hipsipila (Alloni-Proa, Buenos Aires, 2005) y Acechanza de reflejos (Proa, 2009), la colección de ensayos Aunque sean los papeles rotos de las calles (Alloni-Proa, 2005) y un volumen con el relato “El emisoriario” y el soneto “Elección” (colección “Biblioteca Mínima” del diario Opinión; Cochabamba, Bolivia, 2007). Además, textos suyos aparecen, traducidos al italiano, en la Antologia della Poesia Argentina Contemporanea (Edizioni Sentieri Meridiani, http://www.sentierimeridiani.it; traducción de Emilio Coco; Foggia, Italia, 2007). Ha dado conferencias sobre cine, historia y literatura en Buenos Aires, y en el interior y exterior de Argentina. Integra el plantel de colaboradores permanentes de la revista Proa, fundada en 1922 por Jorge Luis Borges y en la que ha publicado cuentos, poemas y ensayos desde 1998. En 2009 fue jurado, en el género Novela, para la Faja de Honor 2009 de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade, http://sade.org.ar). === Ivo Basterrechea: Milagros, mujer hecha poesía ======================== === Ernesto R. del Valle ================================================== Una nueva voz parece ser cierta en la poética contemporánea. Digámoslo más claro. Ivo Basterrechea, cubano radicado por algún tiempo en México, nos llega con su libro Milagros proponiéndonos algo interesante dentro de la plurivalente y caótica poesía iberoamericana. ¿Y por qué con este poemario? Porque en él se hace plena e intensa la esencia poética de este autor. Es en este libro, dedicado a su esposa de nombre homónimo, que Ivo nos hace partícipes de los más variados temas existenciales que agotan al hombre actual. En un estilo directo, sin el uso de metáforas e imágenes intrincadas o rebuscadas, alejado de estructuras clásicas, revelando sus herramientas artísticas y colocando cada poema a una altura de máxima sensibilidad. Veamos como ejemplo el poema “Afecto”: ¿Qué me exiges? Si lavas el cuerpo con un pedazo de nieve del Kilimanjaro, si refrescas la piel con un trozo de mar de Bora Bora. Milagros reta al lector desde el primer verso. En el poema “Babel”, el poeta no encuentra otro modo de expresión para articular las diferentes lenguas en que el amor puede establecer su reino o desmoronarlo con un simple chasquido de los dedos. La elección bíblica de la confusión entre los hombres traducida en la falta de comunicación, está tratada en este poema, no como algo recurrente sino, y hasta el final de nuestros días, como un intento de llegar de manera definitiva al entendimiento humano en brazos del amor. Leamos este fragmento: Babel como torre, nunca existió. Como torre, Babel sólo existe en tu mente. (...) Y es que el poeta que hay en Ivo Basterrechea se enfrenta a la crítica y desesperada situación del amor que no tiene alas, que emprende el vuelo por falta genética del entendimiento y la comprensión entre las parejas, por eso dice: (...) Los gemidos de otra carne penetran los sueños alcanzando el cielo y veloces atraviesan la noche trayendo el vaho húmedo por el que tanto clamas, cubriendo tu espacio y la intimidad de tu ego (...) Pero deja abierto el espacio para la salvación espiritual, para el desenfado amoroso. Muestra de lo enunciado se encuentra latente en el magistral cierre del poema donde la destrucción de la torre de Babel se humaniza. (...) porque la verticalidad de la torre se hace añicos, porque el entendimiento al final, es el mismo. En toda la lectura del poemario Milagros encontraremos cierta imparcialidad retórica, porque al autor no le interesa sorprender con palabras escogidas e intencionadas. En “Rito”, la posesión de la pareja está descrita desde ese otro ángulo en el cual lo erótico-sensual se halla nebulado por la otra realidad que atrapa a los amantes de manera agradable pero con cierto atisbo sensorial. Rito (...) Los dedos imaginan recorridos cardinales de cabalgatas desorientadas, miden cuán grande es la intimidad que asola el contorno de los cuerpos (...) Tal y como se ve, lo directamente erótico adormece ante la carga de sentimientos y realidades que no lo limita pero lo encauza a un segundo nivel de percepción de manera que ese instante fluye, no hacia el fuego y el éxtasis de la sensualidad. (...) Exacerbación del grito enfundado en la réplica del eco. Desfallecimiento de la carne y los tendones, flacidez de la mirada que tantea el deseo y escudriña las pulsaciones de otro instante. “Alma desnuda”, “Cubaneando”, “La virgen de Paul Anka”, “Yo soy jinetero”, son algunos de los títulos de Ivo Basterrechea, sin ambicionar renombre, sin adentrarse a esa riada emocional y competitiva existente hoy en día entre los que ejercemos la labor de la palabra como un don artístico. Desde su modesto hogar junto a su esposa Milagros, en el West Kendall de Miami Dade, el poeta y editor va formalizando de a poco la inmensa riqueza de sus vivencias plenas de felicidad y angustias, unida a la tremebunda inquietud que le hace perseguir sus mariposas azules, sus globos rojos y la Estrella Polar junto a sus eternos duendes y su querida e inquieta perra Onix o Niña. En otra dimensión personal de la poética de Ivo, podemos enmarcar como leitmotiv cierta modesta ironía que va al rescate de la eterna, casi genética ansiedad del hombre ante el desarrollo del mundo computarizado o cibernético. En su poema “A través de la noche”, el poeta desmitifica el amor virtual envuelto en las redes y vericuetos computarizados. Leamos lo siguiente: (...) Cuando abras la laptop encontrarás huellas del chat, del día anterior y descubrirás horas de letras invadiendo el intercambio (...) O también, en este final dolorosamente cierto e inhumano: (...) el amor rueda y rebota de un lado para otro, que nuestro amor es plasma que tiene su espacio y el éter, su ego. Por eso me atrevo a decir que Milagros no es un poemario, es una tentativa, lograda o no, de establecer la dignidad de la especie humana en su lugar y espacio a pesar de que su ajuste a la modernidad le marque el espíritu con la huella del hierro incandescente y cotidiano de la vida. Cruzar estas páginas a pie o en un jet supersónico es decisión del lector; ahora, eso sí, que tenga en cuenta el precio que ha de pagar si no intenta recoger los códices que el poeta le ha dejado para su riqueza espiritual. Ivo Basterrechea Licenciado en economía. Escritor, poeta, guionista y editor. Nació en Cuba, vivió en México, piensa y existe en los Estados Unidos de América. Es miembro de Poetas del Mundo y Remes. Administrador del Foro Literario Poesía y Prosa Iberoamericana. Trabajos suyos han sido publicados en varios medios de prensa de México y en diferentes antologías, de España. Ha publicado el poemario Alma desnuda y Cubaneando, diccionario cubano-español. Reside en Miami, EUA. ** Ernesto R. del Valle yarabey@gmail.com Poeta cubano (Camagüey). Reside en Estados Unidos. Fundador de la Brigada “Hermanos Saíz”. Ha publicado en diarios y revistas de Cuba, Santo Domingo, Argentina y España. Sus poemas aparecen publicados en diferentes antologías. Obtuvo el Premio de Cuentos Cortos en el primer Concurso de Relatos para el Estado de la Florida, auspiciado por Ediciones Voces de Hoy (http://www.vocesdehoy.net). Ha publicado el libro de cuentos Miércoles de Ceniza (Miami, Voces de Hoy, 2010). Es editor de la revista literaria Guatiní (http://delvalle-wwwrevistaliterariaguatini.blogspot.com). === Sobre La doncella negra, de Esther M. García, ========================= === o Electra bajo el signo de la polución Felipe González Alfonso === En la primera de las cartas que Rainer María Rilke envió a Franz Xaver Kappus como respuesta a sus inquietudes artísticas, el poeta consagrado le señala al novato que la poesía, para ser notable, no necesita dar cuenta de experiencias inéditas o portentosas: si al poeta su vida le parece pobre de temas es porque no es lo suficientemente poeta como para descubrir la maravilla que se oculta tras lo sencillo. Ni la biografía más árida carece de hechos o experiencias dignas de poetizarse: he ahí la experiencia común de la infancia, señala el poeta en lengua alemana. Y es hacia la infancia —eje determinante de todo el libro— a donde, en un primer momento, en la sección “Ojos de niño”, dirige la mirada el poemario La doncella negra, de Esther M. García. Se trata de una infancia, eso sí, marcada por la ausencia del padre y del hermano, por el odio hacia la madre; familia en ruinas, cuya configuración dialoga con la tradición al replicar el esquema relacional de los personajes de la Orestiada de Esquilo. En el poema “Demiurgos” se describe la gestación mítica de esta Electra-poetiza hecha de arena y huesos de pájaro, mitad humana, mitad divina, y destinada a la degradación del consumo más brutal: “Así nací / Un frágil esqueleto / dentro de un paquete de carne molida / —lo cósmico de mi linaje se diluyó como agua— / Me venden en el supermercado caro de la vida”. Sin embargo, lo sabe, su mitad elevada terminará por liberarse: “Pero no me desanimo / Mis huesos se juntarán de nuevo / y —¡oh, poderoso milagro ancestral!— / saldré volando / porque los seres como yo / nunca mueren. La reflexión es la del lugar o la necesidad del poeta en el contexto del capitalismo, donde es susceptible de convertirse en un producto. En el poema “Abandono” se perfila la figura del padre; Agamenón caído por los efectos de la polución (nos enteramos más adelante) cuya gradual ausencia es interpretada, en un delirio compensatorio, como un mensaje del amor en negativo: “Me quedé sola llorando / en medio de la plaza / por más que grité su nombre / no aparecía ni él ni su mirada / pensé ‘lo que ha ocurrido es / para decirme cuánto me ama’ ”. En el poema “El lenguaje” no sólo se introduce el tema de la tormentosa y ambivalente relación con la madre, sino el de la adquisición del lenguaje, que se le traspasa a la poetisa como una contagiosa peste. Así, gana la herramienta de su arte, pero al mismo tiempo pierde la relación directa con lo real. Amor y odio a la madre, amor y odio al lenguaje que ella le entrega: “Tal vez —quieres pensar— fue aquel ser limpio y perfumado, / aquel monstruo protector y bien amado, el que inició la pesadilla”. Aquí aparece como intertexto específico el sueño de Clitemnestra que vaticina la venganza de sus hijos: mientras amamanta a una serpiente ésta le extrae del pecho un coágulo de sangre. Como figura contrapuesta a la del padre lejano, aparece, en el poema “El músico”, un Orestes tierno y protector, que llena con sus acordes la frialdad del hogar destruido. Sin embargo, el hermano también se encuentra ausente y la música embasada ya no es capaz de producir el efecto balsámico que —orfismo invertido— repelía a las alimañas del hogar: “Mientras nosotros aquí, en la oscuridad, / oímos grabaciones sin que nada se ilumine / y los animales rastreros y los insectos / siguen como siempre acechándonos a cada instante”. En “El plomo” se nos proporcionan más datos de la historia familiar. La hablante vive sola con la madre en un pueblo arrasado por el plomo de la misma fábrica que minó la vida del padre hace cinco años. Como la comunidad que describe, el poema se resquebraja en varias escenas en donde vemos ya a nuestra Electra-poetisa mirando sus manos carcomidas y malformadas, ya el colegio donde los niños apenas pueden respirar. Poco a poco se visualiza el itinerario del veneno desde las chimeneas industriales hacia los ríos y de ahí a las cañerías y por último a la sangre de los habitantes. Sangre maldita por la polución como la sangre de los átridas por los crímenes familiares: “De su gran chimenea roja / desprende como costra marranosa plomo y / mercurio en el río cercano a las casas / Ya en pocos días será el agua / en el vaso en que siempre bebo”. En el último poema de esta parte, “Caracoles”, se introduce el tema del aborto; último en la suma de los descalabros familiares que volverán a aparecer en las otras secciones, espejos de la primera. En este sentido, el núcleo temático del libro ya estaría aquí completo. En “La doncella negra”, se desarrolla la salida de la infancia y la intensificación del odio a la madre. No obstante, aún se recuerda con nostalgia su protección, aunque la niña de antaño resulta asesinada por la irrupción de la joven, que nace quebrada. La sección tercera, “Eros”, da cuenta, precisamente, de la dimensión amorosa de la hablante, previsiblemente hostil dado el trauma familiar; la relación sexual se analoga a un crimen, a una lucha en que un alma busca “borrar” a la otra, y el pene masculino resulta ser un puñal. La sección “Galería” es una serie de écfrasis glosadas que replican artísticamente los traumas familiares de la primera parte: El grito de Munch, él ánimo desgarrado; Saturno devorando a sus hijos de Goya, la freudiana relación con el padre; La cama volando de Frida Kahlo, el aborto; El suicidio de Dorothy Hale y La columna rota de la misma pintora, el sujeto angustiado y herido por la desintegración familiar. La siguiente sección, “Lugares para habitar”, funciona ya no como espejo, sino como una serie de mundos posibles en donde la quebrada Electra eventualmente podría habitar en el futuro. De este modo, se debate entre la esperanza utópica (“La jaula”, “Árbol”), el repliegue hacia el pasado amargo (“Caja de cartón”) o la aceptación del presente con sus pros y sus contras (“I love the streets”). En la última sección, “Entropía”, se produce una suerte de síntesis o condensación de pasado, presente y futuro, justamente en tres poemas que cierran el libro bajo el signo caótico de otras tantas posibilidades (y es clara la elección de esta Electra urbana y un tanto gótica): la entrega a la peligrosa belleza de la poesía, a la frivolidad de la vida posmoderna, a la trampa mortal de una madre monstruosa y su lingüístico veneno. Queda en evidencia, pues, un trabajo minucioso tanto en la estructura global como en la progresión temática —trabajada en cada poema— que primero se expone, luego se profundiza, y por último se reelabora, para concluir en una unidad conceptual notablemente bien pensada. Los recursos expresivos son variados y precisos: desde el juego gráfico hasta la onomatopeya; de la notable aliteración (“Levitas levemente y te lleva el viento”), al poderoso efecto visual de las imágenes. Y todo dentro de una velada y tal vez inconsciente estructura mítica, tan cara a los modernistas anglosajones, y a Eliot en particular. A sus veinticuatro años Esther M. García ofrece un poemario de innegable valor literario, con un discurso potente en términos de actualidad y en agudo diálogo con la tradición. ** Felipe González Alfonso fa.gonzalez.alfonso@gmail.com Escritor chileno (Santiago, 1980). En 2003 ganó el Concurso Nacional de Poesía organizado por las Juventudes Comunistas (http://www.jjcc.cl) en conmemoración de los treinta años de la muerte de Pablo Neruda. En 2005 y 2008 obtuvo el primer lugar en el Concurso de Cuentos de la revista Grifo (http://www.revistagrifo.cl), convocado por la Universidad Diego Portales (http://www.udp.cl). En 2007 fue finalista en el Concurso Internacional de Cuentos Juan Rulfo, organizado por Radio Francia Internacional (RFI, http://www.espanol.rfi.fr), y en 2009 finalista del Concurso de Cuentos de la revista Paula (http://www.paula.cl). Actualmente finaliza estudios de licenciatura en lengua y literatura en la Universidad Alberto Hurtado (UAH, http://www.uahurtado.cl). === Entretenedores oficiales ============================================== === Triste destino de algunos intelectuales Carlos Schulmaister ====== Al grito de “¡La ética ha muerto, viva la estética!”, los intelectuales oficialistas, llenos de fervor y fatuidad, se han lanzado a producir contenidos simbólicos diversos, en escenarios académicos y mediáticos en los que, cual habilidosos esteticistas, reinterpretan y reescriben cien veces si es preciso los discursos y las acciones del gobierno en línea con sus conveniencias, ocultando sus imperfecciones, reduciendo sus impurezas con sofisticados afeites y drenajes manieristas del lenguaje, en base a culteranismos fashionables, que luego se replicarán en todo el sistema educativo y cultural hegemónico. Algo similar a lo que realizan los asesores de imagen con las formas de la apariencia de sus contratantes, en tiempos de campañas electorales. Pero si éstos pueden disimular los achaques de la carne o las neurosis de sus majestades sólo hasta cierto punto, ya que como simples ilusionistas que son no pueden hacer milagros, los intelectuales oficialistas, en cambio, le hacen increíbles fotoshop a la realidad, garantizando satisfacciones virtuales masivas al mejorar su apariencia, al crear climas estimulantes de euforia y entusiasmo y al avalar ad literam la panoplia de improvisaciones, reacciones y berrinches de aquellas, basadas en limitaciones intelectuales, infantilismo y narcisismo, emergentes habituales de la egolatría. Pero si las limitaciones intelectuales de los gobernantes son superables con ciencia —que pondrán los técnicos y especialistas siempre que se esté dispuesto a escucharlos—, el infantilismo y el narcisismo (léase autismo) que a menudo poseen en grado superlativo no tienen remedio cuando no existe allí la conciencia, por lo que las consecuencias inmediatas las pagará siempre la sociedad, hasta que llegue el momento adverso de que ésta les pase la factura. Ese momento siempre llega. Más grave aun es que las justificaciones mercenarias no puedan corregir, ni mucho menos disimular o desviar la atención de la sociedad respecto de todo lo negativo y perjudicial para la vida social y de la nación toda cuando ello es deliberadamente decidido y ejecutado por los gobernantes con la cabeza fría y con jactancia. Esto significa que debemos incluir en el análisis la variable de las intenciones aparentes y ocultas de éstos como determinantes de sus acciones, lo cual nos pone frente a la contradicción flagrante entre las necesidades, los anhelos, los derechos y la voluntad mayoritaria de la ciudadanía, constantemente subrogados por las necesidades, conveniencias y anhelos particulares de los gobernantes y sus funcionarios de mayor nivel. Si la constitución real de nuestros sistemas republicanos instala de hecho el hiperpresidencialismo y el populismo, el resultado fatal ha de ser el padecimiento crónico de la democracia y la república. Sin embargo, el soberano, el pueblo, desplazado, manipulado, engañado y estafado preferirá la continuidad de hecho y de derecho del mal gobernante, por temor a abrir la puerta a las hoy antiguas e inservibles aventuras golpistas de inspiración fascista o comunista bajo la advocación de símbolos y valores revolucionarios como la libertad, la igualdad y la solidaridad, y digo revolucionarios porque siguen siendo utopías. Los políticos opositores harán lo mismo por temor a ser tildados de fascistas aun cuando sean liberales o conservadores. Sus fervores liberales de otros tiempos los llevaron a pensar, al retorno de la vida democrática, en novedosos institutos jurídico-políticos de acción popular para abrir la política a la participación real y a la posibilidad de corregir rumbos rápidamente. No obstante, veinticinco años después, si algún político opositor planteara su implementación sería escarnecido universalmente por propios y extraños. Eso revela que también existe un miedo terrible a utilizar la constitución hasta las últimas consecuencias, pues ello afectaría otra mítica variable política: la gobernabilidad, cuya laxitud permite y justifica entonces el estiramiento de las leyes para salvar los fines del sistema jurídico (¡...!). Nuestra pobre cultura política se revela en varios puntos específicos: entre otros en el desconocimiento teórico práctico del republicanismo y la soberanía popular, por consiguiente de la constitución nacional; y por eso mismo se desconoce que cualquier gobernante puede ser dictador y fascista sin un coup d’etat basado en la fuerza y a cargo de militares, gendarmes, policías, comandos civiles ni milicias populares; simplemente basta reformar la constitución para cumplirla y hacerla cumplir en lo que a aquél le conviene, e incumplirla en lo que no. Definiciones conceptuales, jurídicas y políticas tan complejas, necesarias y urgentes como terrorismo, genocidio y crímenes de lesa humanidad flotan en el limbo de la opinión y el relativismo ético que todo lo invade en procura de diluir los debates fundamentales y penetrar en todas las mentes planteando combates de retaguardia para consumo y entretenimiento del cholulismo nacional. Así es posible hallar a muchos intelectuales percibidos vulgarmente como “progresistas”, ejerciendo, por ejemplo, una omnipresente crítica lapidaria —por cierto totalmente procedente— y de perfiles humanistas, a los desvíos históricos de la Iglesia Católica, como el desgraciado concepto de guerra justa, entre otros, que habilitaba al eje cortesano-eclesiástico a realizar crímenes horripilantes, aggiornado luego por la filosofía política en los tiempos recientes del Estado-Nación. Y sin embargo, esos mismos intelectuales, antiimperialistas y etc. (sic) no aplican un equivalente dictamen de la razón y la ética a las acciones de cuño similar cuando son llevadas a cabo por gobiernos que se titulan revolucionarios, socialistas o comunistas. Proceden, pues, del mismo modo que los políticos, que tienen como guía práctica que no hay mejor defensa que un buen ataque... a los argumentos contrarios; e igual que los estrategas militares, que realizan maniobras diversionistas para confundir al enemigo... la sociedad, o desviar su atención; y que la Iglesia preconciliar, que sostenía la tesis de la guerra justa e injusta, en consecuencia, violencia justa e injusta. Cuando pienso que esta labilidad de la moral política de ciertos intelectuales obedece a motivaciones innobles, tan poco elevadas como el mantenimiento de ciertos privilegios, no puedo menos que pensar con admiración en Juan Bautista Alberdi, especialmente en Alberdi el Viejo, cuya pasión intelectual y su honestidad es conmovedora. Deberían leer —dudo que lo hayan hecho— El crimen de la guerra, para aprender que un verdadero intelectual camina hacia adelante y no mira atrás para andar borrando sus propias huellas a intervalos regulares, como hacen ellos. “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Simón Bolívar (Discurso ante el Congreso de Angostura, 15 de febrero de 1819). ** Carlos Schulmaister cschulmaister@navego.com.ar Docente y escritor argentino (Saavedra, Provincia de Buenos Aires, 1950). Reside en Villa Regina, Provincia de Río Negro. Es profesor de ciencias sociales y didáctica de las ciencias sociales en institutos de formación del profesorado. Además de diversos textos en Internet, ha publicado De la patria y los actos patrios escolares; Los intelectuales. Entre el mito y el mercado y Gestión cultural municipal. De la trastienda a la vidriera. Es columnista de opinión del diario Río Negro (http://www.rionegro.com.ar), de General Roca. === El filo de la vida en una novela de McCarthy ========================== === María Elvira González ================================================= La carretera Cormac McCarthy Mondadori, 2007 Premio Pulitzer 2007 Un hombre y su pequeño hijo, aferrados al amor o a la mutua necesidad de compañía, caminan hacia el sur. La carretera es el único camino y el peligro mayor. La posibilidad de encontrar cualquier cosa que les ayude a continuar viviendo se agota junto con las esperanzas de una vida estable. Estados Unidos ha sido devastado por una tragedia nuclear y entre los pocos sobrevivientes se encuentran algunos temibles seres de extrema crueldad, agrupados y armados para sobrevivir. Como en una radiografía, el esqueleto del presente se presenta en aquel futuro desolado, en el que aparecen de pronto iconos inservibles de aquella cultura del confort. Una lata de cocacola, indispensable en un mundo en technicolor, o un carrito de supermarket asoman desvaídos un instante y se borran enseguida. En la novela, el presente es todo lo que existe y es en blanco y negro, o tal vez en gris y negro. Lo verdaderamente necesario está muerto, contaminado o es peligroso. Al lenguaje tampoco le sobran follajes: es escueto y eficiente en la creación de una obra de arte que nos permite reconocer ciertas mentiras y otras tantas verdades. No hay piedad con las referencias a cualquier zona de comodidad. El ritmo es cardíaco. El tono jamás nos deja en el vacío de la desesperación o la tristeza. Es extraño como un tema tan duro nos deja sensaciones contradictorias de verdadera riqueza espiritual. ¿Tal vez sin proponérselo? En el diálogo esencial de aquel padre y su hijo están las claves para un lector que participa en la comprensión de la esencia humana. En escenarios de soledad y aridez, la brillante imaginación de Cormac McCarthy utiliza los despojos de la tierra oscurecida y muerta para percibir la vida. Nada menos que la vida de todos. El autor nació en Rhode Island, estado de New York. Vivió varios años en Knoxville, Tennessee, lugar en donde fueron ambientadas sus primeras novelas. Ha publicado El guardián del vergel (Premio Faulkner, publicada en español por Debate en el año 2000), Suttree (publicada en español por Mondadori en 2004), No es país para viejos (llevada al cine) y Todos los hermosos caballos. ** María Elvira González mariaelviragonzalez@cantv.net Escritora venezolana (Caracas). Reside en El Limón, Maracay (Aragua). Fue docente en Maracay y en el Instituto de Lenguas Extranjeras de Beijing (China). Ha sido traductora en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y en forma independiente para diversas publicaciones. Fundó y dirigió durante varios años la revista Libros de Venezuela, que circuló en el país y en bibliotecas del extranjero. La mayoría de sus trabajos están inéditos, aunque dos cuentos breves se publicaron en el diario El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay, y su cuento “Ojos verdes” fue publicado en la página web Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com) como finalista del concurso Relatos Breves con Banda Sonora. === Condensaciones Rafael Pérez Ortolá =============================== De lo sencillo y lo diverso De la confluencia y la sustancia Con la fuerza de un instante Y con el misterio distante Os traigo los cuatro relatos Que osaban estar velados *** La quinta El caserón era antiguo, con enormes desconchones en sus paredes; la humedad del ambiente competía con ese rango solitario de un edificio deshabitado. Al cobijo de sus soportales acudían grupos de niños juguetones. De pronto, un día cedió la puerta desvencijada, la curiosidad arrastró a los pequeños por un recorrido a través de las dependencias interiores; allí observaron un piano cubierto de polvo, unas partituras en desorden y esa sensación de remotas presencias, esbozada en una fotografías rotas y deslucidas. A partir de dicha experiencia, llevaron consigo la compañía inseparable de un nuevo compañero, el recuerdo entrañable de la quinta abandonada. *** Ensimismado Una vez sobrepasado el primer círculo, disfrutó en la esfera del conocimiento. Desde ésta, alcanzó el segundo círculo, logrando el acceso a la esfera de los chismorreos; allí le resultaba entretenido el ejercicio con los rumores. En la tercera esfera le ocuparon las ensoñaciones y no aparecieron nuevos pasadizos. La frustración le dejó turbado. Pensó inmediatamente en el retorno para intentar nuevos comienzos, mas las vías de comunicación no permitían el retroceso; sólo funcionaban en un sentido de la marcha. No le fue posible el regreso. *** Violento tornado libertario El viento del este acercaba las partículas calenturientas de afanes desmedidos. Por el oeste progresaban adherencias de afinidades inciertas. La respuesta helada proveniente del norte añadía matices violentos. Mientras, el sur se sumaba con turbulencias de fuertes arrebatos. Fueron influencias liberadas de cualquier mediación, envalentonadas y con aires de un protagonismo inusual. La devastación sobrevino por falta de encauzamientos. *** Divinidad En un debate reciente se ventilaba la eterna discusión sobre el sentido de la vida; en una palabra, de lo divino y de lo humano se apuraban las argumentaciones. El coloquio encrespó las actitudes, porque cada ponente intentó agotar las posibles respuestas. Quien apuntaba a las esencias divinas, no enlazaba con el partidario de la pura materia. Quien adoptaba actitudes intervencionistas, no conseguía estimular a los conformados con la predestinación absoluta. Los barruntos de un posible acuerdo apuntaban a lo imposible, resultaría difícil una conclusión comunitaria. La respuesta vino de fuera, era una decisión personal. Hubo un rey que decretó lo impensable, desde ese día dejaba de ser divino. ** Rafael Pérez Ortolá rafapzo@wanadoo.es Médico español (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, Álava. Es autor de Álava. Geometría sentimental itinerante. Ha publicado artículos en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias, Deia y Noticias Médicas. === Reseña crítica de la obra teatral Night Mother, de Marsha Norman ====== === Claudia Cáceres Ruiz ================================================== En 1983 la obra Night Mother, de la estadounidense Marsha Norman, fue montada por primera vez en Estados Unidos y obtuvo el premio Pulitzer a la mejor producción dramática. Night Mother (Buenas noches, mamá) llega a reestrenarse en Chile en el Teatro San Ginés de Bellavista. Dirigida por Álvaro Rudolphy, el montaje es protagonizado por las destacadas actrices nacionales Coca Guazzini y Paola Volpato, quienes interpretan una trama conmovedora e intensa acerca de la complicada vida y relación que puede existir entre una madre y una hija. La obra se estructura en un solo acto que dura aproximadamente noventa minutos. Con sólo dos personajes sobre el escenario, Guazzini (Thelma) y Volpato (Mónica), se da inicio a la dramaticidad cuando Mónica le avisa a su madre acerca de sus intenciones de suicidarse esa misma noche. Esta detonante confesión marca una gran intensidad dramática, forma un conflicto entre ambos personajes, se inicia una oposición de fuerzas e intereses, puesto que Mónica siempre defiende su ideal, en cambio la madre hace lo que sea por disuadirla de aquella idea. Aquella tensión entre ambos personajes se da desde el principio hasta el final de la obra y es el eje que da unidad al drama. Desde un comienzo, el espectador puede entrar fácilmente en el juego de lo representado como real en el escenario, es imposible que no asocie su vida real a lo que ve, en este caso, la vida cotidiana de estas dos mujeres comunes y corrientes que pueden amarse y odiarse a la vez, una relación que comienza a desbaratarse de a poco en un amplio diálogo lleno de pesares, agresividad, humor e ironía, que quizás en más de alguna ocasión el espectador ha vivido en su vida íntima, pero que sin embargo no elimina la negación del carácter real de lo que está percibiendo; puede existir en él una denegación e ilusión constante frente al desarrollo de la obra. De acuerdo a los componentes lingüísticos textuales, estos diálogos entre madre e hija permiten al espectador ir configurando el carácter de cada personaje, ya que después del clima intenso de la confesión suicida de Mónica se sabe de ella que su padre está muerto, que su matrimonio terminó en divorcio, que su hijo es un delincuente y que además como mujer nunca ha tenido autonomía a la hora de tomar una decisión. La emisión de este discurso en el desarrollo de la acción por parte de Mónica permite entender por qué es una mujer de personalidad atormentada y desesperanzada y cómo a la vez el acopio de estas vivencias se encamina hacia una catástrofe final. La catástrofe del suicidio es el objeto, lo anhelado por un sujeto llamado Mónica, la cual planifica su muerte desde hace mucho tiempo, todo lo tiene calculado e incluso cualquier imprevisto que su madre pueda sufrir en un futuro. Ella tiene el control de su vida aquella noche y nada la detendrá, ni siquiera el oponente u obstaculizador de su empeño, en este caso la madre, quien se encargará de hacerle entrar en razón, hacer todo lo posible por prolongar el tiempo, buscando cualquier quehacer para su hija, como por ejemplo, que le haga un manicure en sus manos o botar las ollas para que ésta las ordene. Le rogará; sin embargo, esto no bastará para evitar el desenlace que se aproxima. A través del desarrollo de la obra y en especial en el desenlace final, el espectador puede percatarse de subcódigos que emplean las actrices en su representar, de esta forma puede comprender de mejor manera cómo modulan éstas la intensidad de la acción dramática puesta en escena. La intensidad de la voz se expresa de distintas formas a lo largo de la obra; en el caso de la madre existen susurros que indican la intimidad de la relación que existe entre ella y su hija, la expresión de sus sentimientos más profundos, que llegan a conmover a quienes los escuchan, como en el momento en que le dice a Mónica que no puede irse, que no le haga eso, que ella no le dijo que iba a ser tan pronto, que tenía miedo y que la quería. Otro tipo de susurro que hace conmover es cuando Mónica, antes de encerrarse en su pieza, le dice a su madre: “Buenas noches, mamá”, a modo de despedida final. Producto de esto se dan intensidades de grito que se relacionan con la desesperación e incontención de la madre al ver que el momento final ha llegado, la madre grita varias veces el nombre de su hija una vez cerrada la puerta, le grita que la deje entrar, que no lo haga, etc. Finalmente, después de escuchar el estrepitoso e impactante balazo, el espectador aprecia un instante de silencio profundo y desgarrador a la vez, debido al insondable dolor y frustración de la madre por no haber podido revertir aquella situación, donde después de la pausa expresa que la perdone, que creía que era suya. Simultáneamente a esto, se dan subcódigos gestuales donde las actrices se caracterizan por movimientos o posturas que adoptan sus cuerpos en la obra. En el caso de Mónica, su postura es una espalda un poco inclinada, y sus movimientos de cuerpo y manos son acelerados sobre todo en momentos intensos que afectan directamente a su persona, ya que siempre en este momento busca ocuparse de cualquier cosa como, por ejemplo, en pleno diálogo o cuando su madre le grita, toma una escoba y se pone a barrer. Estas características indican que su personalidad trata de una mujer insegura tanto mental como físicamente. Asimismo, existen miradas que marcan desencuentros en ellas, como cuando Mónica mira y le dice a su madre que no bromea con lo de suicidarse, entonces la madre la mira en silencio no logrando comprender cuál es el verdadero motivo que la lleva a tomar aquella decisión. Otra característica complementaria importante en las actrices tiene que ver con los subcódigos de vestuario y maquillaje; en el caso de la madre, su vestimenta se corresponde a la edad que representa, de una persona mayor que viste con faldas de tonos oscuros, en esta ocasión color café con cuadritos y un chaleco verde. El vestuario es sencillo, para nada fino, propio de una persona de clase media baja. En Mónica, la vestimenta también es sencilla, e incluso pareciera no estar acorde con su género femenino, ya que usa unos pantalones de modelo masculino, éstos son de color plomo un poco desgastados, usa un delantal azul y una polera blanca de manga larga. Esta vestimenta indica al espectador que Mónica no es una mujer delicada y femenina para vestirse, no demuestra vanidad o interés por verse mejor, de hecho, indica con esto ser una mujer descuidada, producto de las amarguras con las que vive. En cuanto al maquillaje, en ambos personajes es común y realista. En la madre no hay mayores ornamentos en su rostro, es un rostro pálido igual que el de Mónica, ambas expresan un descuido o un desinterés que se relaciona con la personalidad de ambas. Junto a los subcódigos complementarios de estos personajes, se encuentran los subcódigos que hacen mención a la escenografía. Entre los elementos materiales de decoro que conforman este espacio escénico, el espectador puede observar cómo se representa una casa común y corriente con paredes que contienen algunas grietas, la cual lo lleva a través de la ilusión a un espacio reconocible que se divide en cocina, comedor y living. La cocina, pintada de color celeste, contiene muebles comunes y un refrigerador un poco antiguo para estos tiempos. En el comedor el tono es verde, la mesa es redonda, unas repisas llenas de frascos y libros y un living con un sofá antiguo un poco desteñido. En conjunto con esto se encuentran la luz y el sonido. La iluminación focaliza la atención del espectador en las escenas de mayor peso dramático, como la escena donde la madre golpea desesperadamente la puerta una vez que Mónica se encierra para matarse, y cómo luego llora apoyada en la puerta que tiene concentrada la mayor parte de luz en ella y su rostro. A esta intensidad de la luz se suma el sonido, el cual tiene como finalidad apoyar la ambientación y comprensión del desarrollo dramático. Por ejemplo, el sonido del tic-tac del reloj, cada vez que Mónica recurre a buscar algo a la pieza, indica que la madre frente a este hecho se inquieta por temor de que su hija cometa lo que tiene en mente. Otro sonido de igual importancia es el balazo, debido a que el espectador al escucharlo puede llegar incluso a saltar de la impresión y a su vez da por entendido que esto marca el desenlace final; el suicidio de Mónica, una tensión que lo tuvo inquieto a lo largo del drama, por saber si ésta se mataría o si su madre podría evitarlo. Después del balazo se retoma una canción que aparece al comienzo de la obra, la canción es ambigua, parece ser un disco rayado que contiene un gemido doloroso y con esto concluye la obra. La obra Night Mother, más que tratar del suicidio y de la difícil relación que se da entre Mónica y su madre, trata acerca de la conformidad que muchas veces sentimos al tener físicamente cerca a nuestros seres queridos. Esta conformidad hace que nos alejemos e incomuniquemos de quienes más queremos. Luego vienen los cargos de conciencia como los que sentía Thelma, quien se preguntaba acerca de qué había hecho mal, en qué había fallado. Thelma terminó por darse cuenta que con la persona que había compartido tantos años e intimidades, finalmente no se conocían; madre e hija eran unas perfectas desconocidas. Thelma quiere remediar esto a última hora, ella ve que el tiempo se le va y no logrará conocer a su hija. La interpretación sobrecogedora que hace Coca Guazzini y Paola Volpato, logra traspasar la sensibilidad humana, ya que refleja algo tan usual que se da en nuestros tiempos como es la incomunicación en la familia, debida a diferentes motivos, pero que muchos pasan por alto o quizás hacen la vista gorda frente a esta situación. Hay padres que no se interesan por lo que sus hijos sienten, lo que quieren o no quieren, sólo se limitan a tomar decisiones por ellos, no les permiten formar una identidad propia, que sean autónomos, en fin, piensan que por ser sus hijos, sangre de su sangre, les pertenecen en su totalidad, como el caso de Thelma cuando su hija muere y dice: “Perdóname. Pensé que eras mía”. Se piensa que son de su exclusiva propiedad y que pueden hacer y deshacer a su antojo lo que quieran con ellos. Esta obra es verdaderamente un montaje que vale la pena presenciar, ya que toca las debilidades más profundas que pueden existir en el interior de un ser humano. La representación de la historia es trabajada con un profundo profesionalismo actoral que invita al espectador a reflexionar acerca de la comunicación familiar. ** Claudia Cáceres Ruiz clancr@gmail.com Docente chilena. Es profesora de lengua castellana y comunicación. Estudiante de magíster en literatura latinoamericana y chilena en la Universidad de Santiago de Chile (http://www.usach.cl). === El camino de los sabios, de Walter Riso Antonio Guerrero Ruiz ==== ¿Qué puedo encontrar en las palabras? O dicho de otra forma: ¿qué puedo encontrar en un libro, al margen de las hipostasías de la realidad? En mi tarea como lector he encontrado una sorpresa literaria. Por casualidad pasé hace semanas por una librería de barrio. En el escaparate detecté un trabajo desconocido: El camino de los sabios. Se trataba también de un escritor nuevo para mí: Walter Riso. Lógicamente tuve que entrar y examinar aquella obra. Tras leer una sinopsis y algunos párrafos no puede resistirme; lo compré. Para un estudiante de segundo ciclo de filosofía aquello tenía un interés especial. Se trataba de un ejemplo de filosofía práctica. (Nada de manuales de autoayuda) Por si debo decirlo todo, esa expresión: la filosofía práctica representa un reto y una exigencia de para filósofos actuales. Podría concebirse como una obligación de lo profesional y de lo cotidiano; tal vez una demostración de aquello que se quedó en desuso en el terreno de las utopías. Para bien, este libro supone un experimento literario que hace eco de posibilidad práctica. En forma de ensayo predica que el pensamiento clásico aún está vigente. Lo hace con relatos biográficos de filósofos y con resultados de experimentos con pacientes. Walter Riso, ítalo-argentino, que trabaja como psicólogo en Barcelona, ha demostrado que la filosofía, que va desde algunos presocráticos hasta la época helenística y romana, nos es muy útil todavía. Parte de un planteamiento muy simple: nuestra mente dispuesta culturalmente tiene unos patrones. Éstos se han transmitido por diferentes vías; pero su estructura está intacta desde el momento de la creación grecolatina —se refiere a la formación de ideas y de conductas vinculadas al pensamiento tales como la idea de lo bueno y de lo malo, del placer, de la felicidad y de las consideraciones sobre el libre albedrío. Bajo esta hipótesis efectúa un trabajo de campo y descubre que una mente con disociación, bajo el yugo de una enfermedad mental, no sólo es consecuencia de factores personales y/o circunstanciales; también lo es por la modificación de su estructura mental —cultural. Según Riso, si somos capaces de restaurar la estructura cultural la curación del paciente es mucho más rápida. O dicho de otra forma, recordar o informar de las ideas que nos inculcaron antes de la enfermedad sirve para mejorar y por lo tanto para aspirar a la felicidad individual. De esta forma la filosofía se convierte en algo extraordinario: una terapia cognitiva. En el desarrollo del ejercicio psicológico se establece un diálogo, adoctrinal, con el profesional. En este viaje no sólo se práctica un análisis de la existencia del enfermo; también se debate cuáles son las creencias ahora y antes de la enfermedad. El autor de esta obra, que ha obtenido resultados extraordinarios en su propia consulta, utiliza las ideas de los filósofos para que sus pacientes reflexionen sobre sí mismos y para que reconstruyan su personalidad. Enfrentarse a las creencias y a la cultura es una forma de restauración individual. Al mismo tiempo es una forma de difusión de la filosofía. En el groso del libro se estudia a muchos filósofos de la antigüedad. Quizás, y coincido con ello, se ha detenido en varios casos por su peculiaridad: Sócrates, Epicuro y Diógenes. El primero era un provocador por excelencia, que se autodenominaba “el tábano”. Su tarea consistía en acosar a preguntas a su adversario hasta que éste llegaba a contradicciones —mayéutica. Entonces, y sólo entonces, Sócrates decía que sólo sabíamos que no sabíamos nada. Ese es el camino para comenzar por el principio. La vanidad intelectual nos pierde y nos pervierte. Epicuro reflexionaba sobre el placer. No de un placer puramente hedonista y lujurioso, al estilo de ciertos patricios romanos posteriores. Su placer era reflexivo y consistía en alejarse del dolor, de toda clase de dolor. Al final se quedaba en paz, en su jardín, envuelto por una agradable incertidumbre. Podría decirse que era un optimista: todo lo revestía en su conciencia de la mejor manera posible para acercarse a la felicidad y disipaba de la misma aquellos pensamientos que le conducían a las angustias. Por último, Diógenes requiere para mí una atención especial. Cuando dijo que cada vez que observaba a las personas se daba cuenta de lo que admiraba a los animales, lo dijo todo. Su vida de perro (cínico significa perro en griego clásico) consistía en plantear una contracultura. No se dejaba dominar por normas ni costumbres; todo lo contrario, vivía sin más a su manera, efectuando sus necesidades íntimas a la vista de cualquiera. Era el otro gran provocador de la antigüedad porque sus actuaciones públicas llamaban la atención poderosamente y reflejaba que vivir era mucho más sencillo de lo que parecía. Vivir así era un puro acto de valentía porque exigía vivir sin tener en cuenta los comentarios de los demás. En una ocasión fue visto pidiendo limosnas a una estatua. Cuando le preguntaron por lo extraño de su comportamiento respondió que así se acostumbraba al rechazo de los demás: para hacerse más fuerte. Es indudable que los ejemplos que Walter Riso utiliza y sus propias estadísticas clínicas demuestran que la filosofía es útil hoy en día. Su reto ha sido el siguiente: ver la filosofía desde el punto de vista de la psicología. Su logro, sin duda, un prototipo de filosofía práctica admirable. A mí no me cabe duda de que este libro va a formar parte de mi biblioteca. El descubrimiento de su existencia, en una vieja librería que suelo visitar, me demuestra que los libros, los textos, pueden tener muchas cosas en su interior. Como si de un organismo vivo se tratara, al exprimirlos escupen miles de historias: algunas son relatos que desdibujan la realidad; otras son narraciones que encuentran los entresijos de nuestro interior; y otras enseñan que es posible una sabiduría —adoctrinal— útil y necesaria. ** Antonio Guerrero Ruiz antonioguerrero_ruiz@yahoo.es Escritor español (1971). Tiene un diplomado en relaciones laborales por la Universidad de Huelva (UHU, http://www.uhu.es) y estudia filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Ha publicado Cuéntanos tu mensaje (Diputación de Almería, http://www.dipalme.org; 2007), Agenda mágica literaria (Lagarto Ediciones, 2008), Los chicos feos también quieren bailar (Lagarto Ediciones, 2008), Colección de relatos de Oria (Diputación Provincial de Almería, 2008), Déjame salir (Círculo Rojo, http://www.editorialcirculorojo.com; 2009) y Almería: autores del crimen (Círculo Rojo, 2009). Entre otros reconocimientos, ha ganado el I Concurso de Microrrelato de Realizarte.com (http://www.realizarte.com; 2000), el I Concurso de Relato Corto “La Gaceta del Condado” (Huelva, 2005), el I Concurso de Relato Corto “Cuéntanos tu mensaje” (Diputación de Almería, 2007), y el XIV y XV Concurso de Relato Corto “Biblioteca Central de El Ejido” (2007 y 2008). Textos suyos han sido publicados en Resonancias Literarias (http://www.resonancias.org), El Coloquio de los Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Salamandria (http://www.salamandria.com). |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Juan Secaira Velástegui =============================================== === La poesía no tiene que ver con las generaciones ======================= === Augusto Rodríguez ===================================================== Juan Secaira Velástegui (Quito, Ecuador, 1971). Licenciado en comunicación y literatura, Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha publicado el libro Obsesiones urbanas, ensayo crítico acerca de la narrativa de Humberto Salvador, editorial El Tábano, Quito, en el 2007. El poemario Construcción del vacío, editorial Sarasvati, Nueva York, en el 2009. Mención especial del premio de poesía Ángel Miguel Pozanco 2008 (España). Un cuento suyo fue uno de los triunfadores del Primer Concurso de Cuento y Relato 2008, organizado por el Taller Cultural Retorno, y se publicó en el libro El premio. En el 2008 se adjudicó un accésit en el certamen de poesía de la revista española Katharsis. Forma parte del libro Trayecto cero, por ser uno de los ganadores del I Concurso Nacional de Poesía, El Retorno, 2009. Obtuvo una mención en el certamen internacional Heptagrama de poesía, 2010. Parte de su obra se encuentra en la antología de poetas de Ecuador y Argentina, Ruptura y desafíos de la nueva poesía argentina y ecuatoriana, Embajada de la República Argentina, Flacso-Ecuador, junio del 2010. Uno de sus cuentos forma parte del libro Los engendros de la luna, septiembre de 2010. Sus textos constan en publicaciones nacionales y extranjeras. —Juan, ¿cuándo y por qué empiezas a escribir? ¿Qué poetas o escritores son tus referentes o tus autores de cabecera? —Desde niño, gracias a la influencia familiar de mis padres, comencé a borronear cuadernos. En la adolescencia eso se hizo más consciente, acompañado de otro hábito familiar: la lectura. Mi padre me llevaba continuamente a las librerías de mi ciudad, Quito. Mi madre, alegre y vital, escuchaba mis primeros intentos de algo difuso. A más de eso, un punto crucial fue el ir descubriendo cosas que me alejaban de la noción de una vida placentera; por ejemplo, de niño estuve cerca de morir en un terrible accidente automovilístico. Esa experiencia, unida a otras ligadas con la pérdida, me hizo entender que nadie es lo suficientemente invisible para ser feliz. Luego el trayecto ha ido entre el dolor y el placer; el recuerdo y el olvido; la plenitud y la carencia. Nombrar a autores precisos sería ser infiel con el recuerdo, pero he sido un lector de lo clásico y lo contemporáneo, tanto del Ecuador como de otras partes. Además de libros de cabecera he tenido inquietud por la pintura y por la música; todo esto en perfecta soledad y sin la necesidad de demostrarlo o convertirlo en una pose intelectual. Las referencias se van desprendiendo de uno mismo, en un proceso medio enfermizo, como las venas que van apareciendo y reflotando del cuerpo, y a los autores de cabecera los voy cambiando porque soy curioso y me gusta descubrir continuamente. —Has publicado un libro de ensayos, Obsesiones urbanas (2007), y un poemario denominado Construcción del vacío (2009). ¿Qué me puedes decir de estos libros? —El ensayo supuso una investigación que me llevó a ser organizado y preciso, además de que me trajo grandes satisfacciones, como conocer a la familia de Humberto Salvador, y a muchos que ignoraban su talento. A estas alturas eso lo veo como algo especial, porque era mi primer libro que llegó a ser conocido, con todo lo que eso supone, como un bautizo con temores y revelaciones. Por cierto, entiendo que existan escritores a quienes no les guste la obra de Salvador, sus razones tendrán; lo que no concibo es que ellos no acepten bajo ningún concepto la crítica hacia su propia obra; extraño comportamiento porque intocables no hay, no debería haber. Construcción del vacío ha sido una experiencia de gran intensidad, donde la gente, no únicamente los especialistas sino también los lectores en general, han visto y detectado cosas que me han asombrado, se han identificado con varios poemas y eso es hermoso porque escribirlo fue una experiencia tanto de la razón como del sentimiento; es un libro que bucea en la incontrastable e imposible relación entre los seres humanos. Sólo puedo agradecer tanta apertura de dichos lectores, tanto cariño, tanta comprensión y afecto. —Tu poesía se nutre de una gran gama de imaginarios sociales, artísticos y culturales muy diversos, ¿qué me puedes decir al respecto sobre tu propia poética? —En realidad, nada, porque no me gusta hablar de mi propia obra, creo que lo bacán sería que quienes la han leído pudieran decir algo, a favor o en contra, con satisfacción o con ira, pero ellos, no yo. Hablar de uno mismo siempre será una aberración, la triste configuración de un personaje, y eso no vale. Aunque un rockstar sí me habría gustado ser. Pero lo escrito por John Cheever: “Lo que más hallo en este momento es una suerte de soledad. La belleza misma del mundo visible parece derrumbarse, sí, incluso el amor. Creo que ha habido un paso en falso, un viraje equivocado, pero no sé cuándo sucedió ni tengo esperanza de encontrarlo”, es una buena sinrazón para intentar buscar una esperanza. Y Rimbaud dice: “El poeta se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por sí mismo, agota en sí todos los venenos, para no quedarse sino con sus quintaesencias”. Lo que determina que buscar la totalidad y la perfección desde la convencionalidad lo único que produce son obras que más se emparentan con tareas escolares que con propuestas válidas. Por eso me gustan unos versos de Martín Gambarotta: “No es lo que quiero decir / es casi lo que quiero decir / es lo que está al costado / de lo que quiero decir”. Y Leopoldo María Panero añade que la poesía no tiene más mensaje que el de su propia belleza. Ante lo cual, digo yo, todo envanecimiento o colectivismo anti literario muere penosa y lentamente. —Sé que también escribes narrativa, he podido leer algunos cuentos tuyos en la Web, antologías y en revistas, ¿qué me puedes decir de esto? —Lo mismo que digo en la respuesta a la pregunta anterior. Añadir que escribo desde el disfrute y también desde el atosigamiento de una soledad que no puedo explicar y que he aprendido a llevar a cuestas, desde la extrañeza y la otra orilla; no por hacerme el distinto sino porque las cosas de la vida han resultado así. Por eso a veces es mejor leer la obra que conocer al autor, y aun mejor todavía, en primer término, joderse uno mismo antes que nada. Y efectuarlo con enjundia, ironía, humor y un montón de desprendimiento. —Eres un joven crítico literario y trabajas en la docencia. ¿Qué tan importantes e influyentes son los críticos literarios en la actualidad? —Cuando actúan desde la perspectiva de analizar la obra, los críticos son importantísimos, pero cuando se dedican a socavar la integridad personal de los autores, son detestables y absolutamente prescindibles. Estoy en contra de las cofradías que anhelan erigirse como las exponentes absolutas de la literatura ecuatoriana; es penoso que existan mafias de ese calibre y que pretendan decir lo que es malo y bueno simplemente desde la defensa de ciertos prejuicios enquistados en una mala lectura teórica. Tampoco estoy de acuerdo con quienes creen que cualquier cosa es arte, porque se convierte en popular o falsamente erudito o representativo de algo. Pero no vale la pena hacerse mala sangre; ante ese cinismo mejor es contraponer el pudor resplandeciente del acto creativo, y seguir con la pasión de escribir hasta que el cuerpo aguante. —¿Qué piensas de la joven poesía ecuatoriana actual? —Que existe, que está visibilizándose, que hay que leerla, con placer, que no es lo mismo que complacencia; que la poesía está latente y vigente y muchos de sus apasionados escritores persiguen mucho más que la fama inmediata y facilista, o el agradar a todos. Que la poesía no tiene que ver con las generaciones, con parámetros ajenos a la literatura, con la edad, mocedad o decrepitud de quien la escribe sino con la fuerza de sus versos. Y que todo lo que rodea al artista, el referente social, los contactos, el despliegue propagandístico, la confección del artificio pre y pos, es lo de menos. —He escuchado en numerosas ocasiones que supuestamente la poesía sólo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva? —La poesía exige cosas que la velocidad y fatuidad de la sociedad rechaza; una lectura atenta, una comunión, un deseo frenético y a la vez mesurado, un desafío lúdico y vital; el subvertir lo establecido con honestidad. Lectores sí hay, pero silenciosos, y tal vez así sea mejor, quién sabe. Lo que no se puede es obligar, eso va contra la esencia del arte. —¿Actualmente en qué proyectos literarios estás? —Escribiendo un libro de poemas, influenciado de manera indirecta por la pictórica absolutamente irreverente y talentosa de Luigi Stornaiolo, por esa demencia genial de su obra. Y por cierto tipo de música, que expande mis sentidos, y me hace ser otro, al menos por siempre. Cuando digo influencia me refiero al desequilibrio del trazo y del sonido, que han alucinado estos momentos, no sólo de la obra que estoy escribiendo sino también del resto de mi vida. *** Naturalmente preso Y de lo único que me considero artista es de la supervivencia: en un mundo de locos rabiosos llegué a la vejez. Fernando Vallejo Refugiado en mi propio hogar voy dando mordidas a ciegas caníbal refulgente en el hervidero de la desesperación. Preso del apellido del nombre del currículo de la tradición. Nada me sostiene asirse se asemeja a caer al abismo. No soy mi voz fue desechada mi cuerpo obligado a “progresar”. Solamente reconozco mis dientes filudos sangrientos. Lo demás: de papá de mamá eventuales abrazos nocturnos diques de un buque maldito. El filo se hunde tibiamente sigo mordiendo devorando historias sentándome sobre mis antepasados. El eco destruye mis oídos un bocado más. Alas fraternales vuelven a cobijar mis vaivenes rectas perfectas incrédulas. Seguiré buscando mi voz cuando el abrazo seco haya concluido y la soledad crepite en mis huesos. *** Hilera La sala de masajes luce a medio llenar, tubo sudado, ventanas empañadas. La cerveza viene y va junto con las miradas cuerpos caminando por inercia, voces transando siempre transando. Todo puede ser negociado, desde el saludo hasta la fantasía más bizarra. La música embala a los clientes mueven la cabeza, superiores; delfines, lobos, camaleones. Fingir: segundo verbo más conjugado en este lugar. Isabel, la administradora, me abraza y me sirve un ron cargadísimo. Veo empotrados en las paredes unos televisores gigantes y apagados. Le pregunto a Isabel por qué, me dice: antes poníamos películas 3 equis pero los clientes las veían y se iban en blanco. “Los muy pajeros”, protesta ella con una mueca de ese no es el negocio. Imagino la película y la hilera de hombres ansiosos por entrar al baño. Ironía. “Todo por bien hacer”, añade Isabel. Tomo un sorbo más, me saco las gafas. Sonrío. *** Hormiga/s El instante, un fulgor, exhalación que desaparece con el pestañeo. ¿Pensar en inmortalidades? ¿Creer en sueños comunes? ¿Hablar en nombre de otros? ¿A cuenta de qué motivaciones hacerlo? En un cuerpo prestado, buscando respuestas en los lugares equivocados y tratando de escapar de Quito, la bella, la callada, donde supuestamente no ocurre nada. Me afeito, no me miro en el espejo, por intuición y costumbre, queriendo causarme daño, algo que me despierte, me mueva. Sin espuma ni crema, en seco; días blindados en medio de una guerra subterránea e imparable. Sonrío, no hay pena, tampoco conformismo; cierro el grifo. Los rezagos de rencor desaparecen con los restos de barba, con el agua sucia y helada. Salgo brevemente, es el turno de otro ser. Otro anónimo. Me siento en una de las bancas de ese parque cuyas letras ya forman, patéticamente, la palabra hogar. Las personas pasan, como hormigas, me miran de reojo, siento sus ojos en mis entrañas. Unos se tapan la boca, otros murmuran con sarcasmo y hasta con odio, mientras mueven sus cabezas y observan al cielo, antes azul, hoy rojo intenso. Toco mi rostro, la sangre cae a borbotones, mancha mi única vestimenta, humedeciendo con su calor un día más en esta ciudad. ** Augusto Rodríguez elfrancotirador79@hotmail.com Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Periodista, editor y catedrático. Ha publicado los poemarios Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos contra un dinosaurio ebrio (Barcelona, España, 2007), Matar a la bestia (recopilación; Guadalajara, México, 2007), La gramática del deseo (recopilación; La Paz, Bolivia, 2009; Monterrey, México, 2009; Neuquén, Argentina, 2009) y Voy hacia mi cuerpo (Lima, Perú, 2010). Se dedica a la cátedra y colabora en publicaciones periódicas con artículos, reseñas, entrevistas, comentarios literarios en Ecuador y otros países. Sus textos aparecen en varias antologías locales y en países como España, Chile, México, Perú, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y Argentina. Ha obtenido el Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vázquez (2005), el Premio Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005), mención de honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005), finalista del III Premio Internacional de Poesía Màrius Sampere (España, 2007), finalista del VII y VIII Premio Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos (España, 2008-2009). Es uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño Buseta de Papel (http://grupobusetadepapel.blogspot.com). Ha participado en varios festivales poéticos, encuentros literarios, ferias de libros dentro y fuera de su país natal como “Toda la poesía al asador: Encuentro de Poesía Ecuador-Argentina” (Alianza Francesa de Quito, 2005), Encuentro Nacional de Literatura Ecuatoriana “Alfonso Carrasco Vintimilla” (2005), Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL; México, 2007), III Encuentro Latinoamericano de Poesía Actual “Poquita Fe” (Santiago de Chile, 2008), I Encuentro de Jóvenes Escritores Latinoamericanos del Alba (San Cristóbal, Venezuela, 2008), VI Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua, 2010) y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño (Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, CCE, http://cce.org.ec; 201 Fiesta del Libro Abril Libros Mil (Ministerio de Cultura del Ecuador, http://www.ministeriodecultura.gov.ec; 2010), Encuentro Nacional de Poesía Voz a Vos (CCE, 2010), II Encuentro Internacional de Poetas en Ecuador Poesía en Paralelo Cero (2010) y Feria Internacional del Libro Cuba 2011. Parte de su obra poética está traducida al inglés, al árabe, al catalán y al francés. Poemas suyos han salido en importantes periódicos y en revistas impresas o virtuales de Ecuador, México, Argentina, España, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, Canadá, Venezuela, Nicaragua, Perú y Uruguay. Editor de la revista literaria El Quirófano y de El Quirófano Ediciones (http://elquirofano.blogspot.com). === Iván Beltrán Castillo ================================================= === La poesía sigue siendo el lugar de las revelaciones =================== === Miguel Antonio Guevara ================================================ Iván Beltrán Castillo nació en Medellín. Periodista desde los veinte años, poeta secreto en las salas de redacción y guionista ocasional de cine, trabajó en el diario El Tiempo, y después fue cronista de las revistas Al Día, Credencial, Diners y Complot, con las que recorrió su país en varias ocasiones para escribir extensos reportajes sobre distintos aspectos de la realidad nacional. En 1988 participó en la fundación de la revista literaria Común Presencia y de su conversión en fundación. Fue nominado cuatro veces al Premio Nacional de Periodismo, el que ganó en 1995. Ganó el Premio Nacional de Poesía Bogotá 450 años en 1988 y el premio cinematográfico Ópera Mayor del Ministerio de Cultura de Colombia en 2004. Publicó el poemario Consagración del espejismo, la Antología de la poesía colombiana —1953-2003— de la editorial El perro y la rana de Venezuela, así como las antologías Cuentistas bogotanos, poetas bogotanos y Con-fabulación 100. Ha dirigido hasta la fecha ese semanario con más de 60 mil suscriptores y con frecuencia escribe en él columnas de opinión y reportajes. En la actualidad escribe sus piezas para la revista Panorama de las Américas y Diners y prepara dos libros: Consagración del espejismo II y La vida de los sonámbulos, una novela. MAG: Mi interés como entrevistador es ofrecer un diálogo que genere interés en el lector por el trabajo hecho por el entrevistado, lo que lo rodea en su hecho de creador. En este caso particular, me gustaría aprovechar tu vasto conocimiento de la poesía colombiana. Ofrecer pistas para un intento de sintetizar vías para llegar o al menos percibir la poética colombiana (no malinterpretemos el diálogo como un pseudo manual o guía de lectura). Imaginemos que tomas de la mano a aquellos interesados en conocer la palabra, la voz alzada en otros predios, como siempre digo: el diálogo cruzado necesario que nos lleva a indagar en un interés común, el epicentro multisignificante; la poesía. Has asumido los oficios de poeta, editor, periodista, antologista y compilador. A grandes rasgos, ¿podrías contarnos qué revelación te ha atribuido este profundo trabajo? Según tu percepción, ¿en qué lugar de la literatura latinoamericana reside la esencia de la poesía colombiana? IBC: La poesía sigue siendo el lugar de las revelaciones. Un espacio para desdecir o atenuar milagrosamente la palabra oficial y la versión consuetudinaria de la realidad. Entiéndaseme bien: hablo de que ella es el territorio posible de toda la libertad, de todo el deseo, un porvenir labrado desde la entraña de la memoria, donde el hombre encuentra y abraza una más grande y más vasta significación. Olvidada por el establecimiento, arrojada a la insularidad, quimera insaciable, singularidad bellísima que afirma a cada ser viviente como una catedral única —aquí donde la pretensión es uniformar por lo bajo— ella es necesariamente un instrumento esencial para el cumplimento de la promesa humana. Entonces la poesía colombiana no es otra cosa que un glorioso capítulo de nuestra divina otredad. MAG: Entre tus proyectos de editor encontramos el espacio web Con-fabulación. Espacio que nos confirma que no prescindes de las herramientas tecnológicas como vía para un trabajo que por pertenecer a estos predios del ciberespacio no desfallece de carácter crítico. Un nombre que nos destaca un marcado ejercicio lúdico, cada vez que lo leo me huele a trinchera, a plataforma abierta, como bien lo dice una entrada en donde comentas los señalamientos y ataques hechos al trabajo, es un “proyecto liberador e incluyente”. Al alejarte de esos vicios del mundo de la cultura elitista, ¿qué te ha dejado esa experiencia de 50.000 lectores, visitantes asiduos en la gran autopista de la información? IBC: Con-fabulación es el nombre que le dimos a la tentativa de crear una presencia disidente y transgresora en la prensa colombiana, caracterizada casi siempre por su adocenamiento, por estar hecha para amansar y adormecer y nunca para despertar conciencias, ni menos aun para escudriñar la realidad pugnaz. Nuestra prensa es, en su gran mayoría, la vocera de un mundo en decadencia donde a menor entendimiento, menor cuestionamiento, menor imaginación, menor incertidumbre y menores reparos frente al discurso reinante, las personas son más gratificadas, aunque sea otorgándoles un lugar insignificante y una visibilidad atroz. Lo que quiere ese semanario es romper la trágica distancia existente entre los emisores y los receptores, devolviendo a la comunicación su sentido original, de estirpe casi mítica. MAG: Por tus palabras al describir el oficio del antologista, en la antología de poesía colombiana editada en nuestro país, asumimos que sufriste el riesgo de callar y elevar voces, ¿qué tan hondo has guardado ese oficio culposo de componer una antología?, ¿acaso te refugias en esos versos de Gonzalo Márquez Cristo: “pretendo que todo lo perdido se convierta en poesía”?, ¿o por el contrario te reclaman “los invasores restos del recuerdo”? IBC: Cuando buscaba un título para la Antología de la poesía colombiana preparada para la editorial El perro y la rana, de Venezuela, leí en incontables ocasiones el puñado de poemas que prefería de toda aquella profusión de imágenes, de sensibilidades, de búsquedas. Y en aquella línea deslumbrante de Márquez Cristo (“pretendo que todo lo perdido / se convierta en poema”) encontré una definición, pasmosa por su económica hondura, sobre lo que representó, representa y representará la poesía: el lugar donde se nombra lo postergado, lo inenarrable, lo desaparecido, lo innominado y lo abortado. El espacio donde la memoria sensible ajusta, reintegra, convoca. Por eso la escogí para el título del libro. MAG: Imagina que en este momento te conviertes en un agente literario; háblanos de alguna voz o voces emergentes de tu país que recién te hayas encontrado y quieras dar a conocer en el resto del continente. IBC: En esto de las promesas literarias y de los autores novísimos existe, paradójicamente, una gran ficción, quizá más deslumbrante e ingeniosa que aquella que nutre los más cotizados productos editoriales de la hora. También aquí vemos la huella de los que yo llamo los señores feudales de la realidad. En Colombia hay ahora una suerte de nuevo Boom comercial de la literatura que crea una sensación de bonanza, de apoyo, de luminosas posibilidades, cuando la verdad es que la desprotección y la insularidad de los hacedores de belleza continúan su marcha procaz y rampante. Los recientes premios internacionales a autores como William Ospina, Juan Gabriel Vásquez, Antonio Ungar y Santiago Gamboa son una desmesurada impostación y los habita, repito, una curiosa y secreta corriente ficcional. Pero, para desmedro de valiosísimos autores que no están tocados por el rey Midas, el éxito de estas voces ha terminado creando una élite privilegiada que parece detentar el poder de la literatura, empezando porque impone el gusto, las tendencias y las elecciones de los lectores mayoritarios, todavía demasiado precarios para indagar por su cuenta y riesgo donde están las vetas de auténtica riqueza. Yo diría entonces que la verdadera literatura está ausente y apostaría que, de cambiarse el esquema actual de la circulación literaria, se estarían abriendo las puertas de un jardín inesperado de barroca y exuberante vegetación. Lástima que hasta los prestigios de la imaginación terminen en manos de los piratas y de los reductores de conciencias. La poesía colombiana, aunque suena un poco paradójico, frecuentemente habita en donde no la esperamos. Como el gato que nos salta al cuello vaya a saber de dónde, hallamos su hermosa huella, tan humilde y esencial al mismo tiempo, en un pequeño libro mal editado y casi clandestino, en un recital sin mucho público, en la conversación fraterna de algún amigo escritor, en reportajes y crónicas que no pretenden otra cosa que ser periodismo. Esto te lo señalo porque a mi juicio el uso que se ha hecho entre nosotros de la palabra poesía es tan reiterado y manido como para terminar esterilizándose. Colombia, país de poetas, dicen, y la ridícula frase juega en contra de la poesía. Tal vez por eso, aquí existe una oficialidad de la poesía, unos escritores que han usurpado el nombre y que lo utilizan para cosas extrapoéticas, como otro gélido símbolo de nuestra mitología retórica, como lo hacen con la bandera o con el cóndor de los Andes. Pero la verdadera poesía se resiste a ser encapsulada de una forma tan grosera, y continúa siendo “la visitante insurgente”, la “puerta inesperada”. La verdad, en Colombia hay muchos poetas pero muy poca poesía. MAG: Ernesto Volkening, en un artículo viejísimo sobre la narrativa colombiana, evoca frases de aquel inolvidable personaje de la literatura de tu país: Úrsula Iguarán; lo usa como epígrafe, dice algo así como “los años de ahora ya no vienen como los de antes”. En ocasiones he observado cómo muchos escritores latinoamericanos escriben con nostalgia sobre el pasado de la literatura de nuestro continente, de sus personajes, en el caso particular de mi país, de aquellos días cuando García Márquez tomaba café en bulevares caraqueños, Neruda visitaba y escribía en diarios conocidos, en fin, ¿cómo vislumbras el futuro de la literatura latinoamericana? IBC: Como hija legítima, subversiva y vital de la imaginación, esa cosecha que defiende al hombre de los embates terribles de su vulnerabilidad y de una condición algo fantasmagórica, no puedo menos que fiarme a la literatura, esa doncella puntual. Pienso que es ella la única forma tolerable de creer en el futuro. Entonces, no tanto por lo que las grandes casas editoriales impulsan y publican, sino más bien por estar cotidianamente en contacto con las pulsiones, exorcismos y, sobre todo, del trabajo puntual, disciplinado y juicioso de tantos autores, creo es posible que nos hagamos expedir nuestra partida de renacimiento. ** Miguel Antonio Guevara miguel.contacto@gmail.com Promotor cultural venezolano (Barinas, 1986). Estudia sociología en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora” (Unellez, http://www.unellez.edu.ve). Colaborador asiduo en publicaciones venezolanas e internacionales. Editor de El Caracol de Espuma (http://elcaracoldeespuma.blogspot.com), panfleto literario de distribución mensual. Autor de la plaqueta Pensando el poema (Ediciones Madriguera, 2011) y ganador del VII Premio de Poesía de la Universidad de San Buenaventura (http://www.usbbog.edu.co; Cali, Colombia) por el poemario Hay un ruido que se escurre por debajo de las puertas. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Experiencia y huella: los cuentos de Óscar Collazos =================== === Alejandro José López Cáceres ========================================== (Nota del editor: nacido en 1942, el escritor colombiano Óscar Collazos es una de las más importantes voces de la narrativa contemporánea de su país. Su paisano Alejandro José López Cáceres ofrece a los ojos de la Tierra de Letras este ensayo, que sirvió como prólogo al volumen que la Biblioteca de Autores Afrocolombianos dedicó a Collazos, editada por el Ministerio de Cultura de Colombia). I Aunque a todos nos ocurre, muy pocos tienen conciencia plena de ello. La vida nos propicia una multitud de experiencias, nuestra existencia transcurre en escenarios diversos, el mundo se nos aparece repleto de objetos y de eventos. Todo esto deja rastros profundos en nosotros. Sin embargo, la posibilidad de expresar estéticamente dichas huellas exige una sensibilidad especial. En el caso de los escritores, abundan aquellos que saben referir una anécdota de manera divertida —gracias a esta habilidad, sus libros suelen venderse a granel—; pero el arte del relato no se agota allí. La entretención, por el contrario, es un mecanismo que está al servicio de algo mucho más entrañable. Porque, esencialmente, la narración es una forma de conocimiento. Por fortuna, incluso en estos tiempos —tan proclives a la banalización— perviven autores que mantienen su arraigo respecto de la tradición literaria. Contar es el modo privilegiado que siempre hemos tenido para comunicarnos el resultado de las experiencias vitales. Hoy nos repiten hasta el cansancio que un libro es más importante cuanto más se venda, pero los alcances artísticos no se dejan medir toscamente: una obra se torna valiosa en la medida en que nos permite ensanchar nuestra comprensión de la vida. Esto no significa que haya de tener una moraleja o algún tipo de enseñanza explícita; al contrario, un relato capaz de penetrar en las complejidades de la condición humana se resiste a cualquier tipo de simplificación. Cuando uno se asoma a la obra cuentística de Óscar Collazos (Bahía Solano, Colombia, 1942), se pregunta de dónde proviene la tremenda fuerza que emanan sus relatos. Y, si leemos despacio, muy pronto hallamos respuesta: de la experiencia; es decir, de la vivencia o del testimonio. Sus ficciones están compuestas a partir de lo sabido, por eso respiran sinceridad; sus historias están contadas desde adentro, por eso transmiten conocimiento. A lo largo de su extendida carrera literaria, Óscar Collazos ha escrito cinco libros de cuentos (1). Ahora bien, las narraciones pertenecientes a estas colecciones han sido reeditadas en diversos momentos y países, especialmente aquellas que conformaron los dos primeros volúmenes. Resulta importante destacar al menos tres de estas publicaciones. La primera tuvo lugar en Cuba y fue realizada por Casa de las Américas, en su colección La Honda, en 1970. Dicha selección fue repetida el mismo año por la editorial Arca, de Montevideo, pero con la incorporación de un cuento inédito: “Esta mañana del mundo” —a solicitud de Marta Traba, el volumen adoptó precisamente este título. Dos décadas más tarde, en 1993, la Universidad del Valle publicó en Colombia una edición titulada Primeros cuentos (1964-1968). Detengámonos un momento más en los relatos que integran las dos colecciones iniciales. El libro de 1966 fue escrito por Collazos durante su periplo entre Buenaventura y Cali, cuando su vocación de escritor sorteaba aún todo tipo de escollos. De hecho, debió trabajar en máquinas de escribir que le prestaban; al principio, en la oficina de su padre, quien gerenciaba en el puerto una empresa de autobuses. Ya en Cali fue Enrique Buenaventura quien le facilitó las del TEC y lo vinculó como asesor de dramaturgia, en 1964. Por aquel entonces, Manuel Mejía Vallejo auspició en Medellín una aventura llamada Editorial Papel Sobrante. Allí fue acogido El verano también moja las espaldas, el debut de Collazos como narrador. Las cosas cambiaron para él a partir de entonces. Por una parte, el maestro antioqueño le regaló una portátil Lettera 22 Olivetti; por otra, este libro le dio al joven autor inmediata notoriedad nacional (2). Gracias a ello le sucedió algo inesperado: David Consuegra —el legendario pionero del diseño gráfico en Colombia— le solicitó nuevos cuentos inéditos y le pagó 200 dólares por ellos. Así fue como al año siguiente, en 1967, se publicó Son de máquina. Un mes después emprendería Óscar Collazos su primer viaje a Europa. Una lectura hecha al cabo de los años nos permitiría afirmar que, a la postre, estos dos volúmenes son uno solo. Me explico: los personajes que abordan y los dramas que indagan pertenecen al mismo universo; de igual modo, las elaboraciones en su lenguaje y en su narrativa corresponden a un horizonte análogo de exploración. Procuremos adentrarnos un poco más en esta apreciación. Y empecemos señalando un par de rasgos característicos, generales, de dichos relatos: su filiación realista y sus entornos urbanos. El primero lo corrobora el crítico Óscar López cuando afirma que “Collazos no se sale del marco realista desde el que examina con voluntad crítica los escenarios y los individuos, y su papel activo o pasivo en la permanencia de un caos del que no se avizoran salidas promisorias” (3). Sería importante precisar, eso sí, que no estamos refiriéndonos a un realismo como el que se estilaba en los cánones tradicionales del cuento colombiano, de corte costumbrista. Collazos se ha interesado aquí en explorar ciertos ámbitos vitales —sensaciones, sueños, pensamientos— procurando acercarse a sus propias dinámicas de proyección, a aquella sintaxis anómala; por eso incorpora recursos novedosos, técnicas de la narrativa contemporánea, como el fluir de la conciencia. Podemos hallar entreverados, en algunos de estos relatos, fragmentos muy cercanos al monólogo interior. Así sucede en el cuento titulado “Nuevas para la familia”, en el cual se narran los aspavientos generados por un hecho frívolo en una familia del puerto: tras ser elegida reina de la universidad, una de las hijas ha salido fotografiada en el periódico más importante del país. Los deliquios de la madre son narrados en primera persona, caóticamente, con lo cual se resalta la estulticia que rige toda aquella situación. Este mismo recurso aparece en “El lento olvido de tus sueños”, sólo que esta vez se encuentra al servicio de subrayar la angustia que le genera a un blanquito de doce años su inserción en una ciudad repleta de negros y, de otro lado, la tiranía patriarcal, hecha de prohibiciones absurdas y castigos brutales. En lo que toca a los escenarios de estos cuentos iniciales, nos encontramos todavía en ciudades pequeñas de la costa pacífica colombiana: Bahía Solano y Buenaventura. Allí subsisten vínculos con los imaginarios parroquiales; pero, al mismo tiempo, se vislumbran ya conflictos propios de la modernidad. Refiriéndose a sus primeras narraciones, Luz Mery Giraldo ha anotado que, “en Collazos, los espacios y situaciones urbanas se tejen en dimensiones humanas y existenciales contemporáneas; como Ruiz (Darío), Collazos penetra en las nuevas modalidades del pensamiento, sentimiento y acción de la vida actual” (4). De esta suerte, podemos toparnos con historias como la que se nos cuenta en “Son de máquina” —título que rememora aquella guaracha que se hiciera famosa en la voz de Rolando Laserie. En ella, Ernesto, el joven inmigrante que se ha desplazado a Nueva York, epicentro del sueño americano, está de regreso al puerto de Buenaventura. Pero el entorno que halla no se corresponde con la ciudad de sus recuerdos y sus amigos, ni es lugar propicio para sus ambiciones actuales; así que la vida está jugándole una mala pasada, pues ya ha empezado a añorar la ciudad del otro lado, la discoteca Paladium y el esplendor de su rumba. Ni aquí ni allá: tendrá que viajar nuevamente y, en lo sucesivo, la nostalgia se le impondrá como destino. También encontramos en estos dos libros inaugurales, decíamos, relatos que dan cuenta de mentalidades más aldeanas, características de urbes pequeñas, en formación; entonces vemos aparecer esa religiosidad fanática, por ejemplo, propia de horizontes espirituales intransigentes y retardatarios. Tal vez el cuento que mejor ilustra lo dicho es “El eclipse”, donde el padre Maldonado ha profetizado, en tono a la vez supersticioso y apocalíptico, un fenómeno natural que habrá de acabar con el pecaminoso puerto. Y es que, en general, las figuras de autoridad que operan en este universo —donde los personajes transitan de una historia a otra— se manifiestan de modo enfermizo. Otra muestra de ello se nos presenta en el drama que vive Alberto, el chico de once años que protagoniza “Las causas perdidas”. Su madre lo mandó a confesarse y el padre Gómez lo ha atendido en el solitario silencio de la iglesia. Pero su hermano mayor, quien narra lo sucedido, se percata de que el muchacho ha vuelto a casa demasiado pronto, presa de un mutismo particularmente significativo. Buena parte del anecdotario que se desarrolla en estas ficciones gravita en torno a contextos familiares, vistos desde perspectivas adolescentes. De allí la recurrencia de temas como la iniciación sexual, la inserción al grupo, la rebeldía frente a la autoridad patriarcal; todo lo cual nos pone sobre una cuestión de particular interés cuando nos aproximamos a esta escritura: sus influencias. Collazos no oculta, asume; no alardea, afirma; no especula, revela. Si bien su carrera se inició en pleno auge del llamado Boom latinoamericano —asunto sobre el cual haré un par de anotaciones más adelante—, sus primeros cuentos están marcados por una presencia muy particular, como el mismo autor se lo dijo recientemente en una entrevista al periodista Carlos Ernesto García: Para mí fue una gran revelación haber leído a los dieciocho años a John D. Salinger, y en especial su libro El guardián en el centeno (...); me di cuenta de que hablar desde la autobiografía de un adolescente, o desde la niñez, era perfectamente lícito. Y éste pertenecía a un mundo que no era el mundo rural y mítico de Faulkner, ni siquiera el de García Márquez. Mi infancia y adolescencia transcurrieron en un puerto. Los puertos, por pequeños que sean, son el mayor de los símbolos del cosmopolitismo. Entonces, con Salinger descubrí que era posible hablar de la adolescencia y del disgusto y del encabronamiento que todo adolescente tiene sobre las estructuras familiares inmediatas: sobre el principio de autoridad, sobre la moral, sobre el sexo. Así, fue como una apertura y una legitimación de aquello que yo quería hacer (5). Desde luego, aquellos relatos de Collazos dialogan con muchos otros autores, lo cual se evidencia, sobre todo, al observar sus técnicas narrativas. En este orden de ideas, se destaca su clara disposición para acoger las particularidades del lenguaje oral y sus registros más populares, de suerte que se vuelve notoria en su escritura una actitud abierta a la experimentación. Esto nos pone sobre la pista del Boom y, muy especialmente, de Vargas Llosa y Cortázar. En su momento, Alberto Duque López señaló además otros dos ascendientes estilísticos —Cepeda Samudio y Cabrera Infante— y describió su experiencia como lector de Collazos en los siguientes términos: “Las manos del autor van moldeando las superficies y los contornos de las figuras, las amplía, las recorta, las empequeñece a su antojo y de todo ese ruido de jergas y palabras de la calle, de tecnicismos de la nueva ola y expresiones diarias, sale la prosa estupenda de sus cuentos” (6). Además del entramado familiar, también aparecen otros ámbitos en estas historias. En “Jueves, viernes, sábado y este sagrado respeto” recorremos detalladamente la vida en un prostíbulo. Y las relaciones de pareja —con sus dinámicas de pasión, reproche o abandono— constituyen el núcleo de narraciones como “Puertas abiertas, distancias cerradas”, “Kodac 120” y “Esta mañana del mundo”. En lo que respecta al modo como Collazos nos introduce en este universo para entregarnos su testimonio o su vivencia, tal vez podríamos aventurar la metáfora de una cámara invertida. Como si dijéramos: en el cine vemos siempre los escenarios, las acciones, los cuerpos; ahora bien, si queremos acceder al mundo interior de los personajes, habremos de hacerlo infiriéndolo a partir de lo que percibimos en la pantalla. En estos relatos, Collazos apela al procedimiento inverso. Nos muestra la intimidad de sus protagonistas —pensamientos, sensaciones, sentimientos—; entonces, durante el recorrido que vamos haciendo por el relato, el mundo de afuera irá ganando nitidez, paulatinamente, hasta llegar a hacerse claro. Dicha manera de narrar le otorga a estas historias tanta organicidad como poder persuasivo. Con razón el crítico Ernesto Volkening saludó tempranamente los primeros libros de Collazos, así: “Su visión del mundo se distingue por la intuición de la coherencia e inseparabilidad de todas las cosas, la ausencia de barreras infranqueables, sea entre un acontecimiento y otro, sea entre la experiencia íntima del individuo y su medio” (7). II Hubo un momento en el cual la figura de Óscar Collazos tomó un fuerte protagonismo en la escena literaria de Latinoamérica. A finales de 1969, el gran crítico uruguayo Ángel Rama le solicitó un escrito para el semanario Marcha, de Montevideo; así fue como, atendiendo este requerimiento, el colombiano le entregó un ensayo titulado “La encrucijada del lenguaje”. El tema tratado era la relación entre escritura y compromiso político. Inesperadamente, dos de las grandes firmas del Boom —Vargas Llosa y Cortázar— respondieron al ensayo en cuestión, con lo cual se generó un gran debate de réplicas sucesivas que fueron seguidas en todo el continente. Meses más tarde se publicó en México un libro con la recopilación completa de la polémica (8). Collazos se desempeñaba entonces como director del Centro de Investigaciones Literarias adscrito a la Casa de las Américas, en Cuba, cargo en el que había reemplazado a Mario Benedetti desde enero de 1969 y en el cual permanecería hasta diciembre de 1970. Durante aquellos años trabajó en la mayor parte de las historias que integrarían su tercer libro de relatos: Biografía del desarraigo; después regresó a Europa. Dichas circunstancias personales dejaron un rastro palpable en esta nueva obra. Además de las características que ya conocíamos en sus ficciones anteriores, las de ahora dejaban ver en menor o mayor medida el espíritu del compromiso. Comentemos un poco más las particularidades de esta colección. Lo primero que llama la atención del libro en referencia es su condición miscelánea. Mezclados con los cuentos, se leen en estas páginas algunos poemas y crónicas. Curioso: los tres textos en verso integrados aquí son quizás los únicos de este género publicados por el autor: “Bahía Solano” —que en la primera edición aparecía sin título—, “Los Snobs” y “Literatura e impotencia”. Esto significa que la conocida disposición de Collazos para experimentar se ha hecho extensiva esta vez a la estructura misma del volumen. Por otra parte, el espectro de los escenarios en los cuales suceden estas historias también se ha ensanchado. El “Prólogo” —que es un relato y no un ensayo, como podría suponerse a juzgar por el rótulo que lo anuncia— transcurre en la Buenaventura de los libros iniciales. Se trata de un regreso al entorno familiar que ya conocíamos; pero, como a continuación nos desplazamos hacia la Bogotá de “Fortuna en el sótano”, el Pacífico hace las veces de punto de partida (9). Lo que sigue es un periplo del autor y sus criaturas por ciudades nuevas, como Medellín, Cartagena o París; es decir, su inserción en experiencias vitales inesperadas. La extensión de estas narraciones varía; de hecho, muchas de ellas son relatos cortos. Y en lo que respecta a los temas, las dos mayores obsesiones que atraviesan la obra de Collazos vuelven a estar en el núcleo: la marginalidad, como en “Prólogo” o en “Biografía del desarraigo”; y el erotismo, como en “Ceremonias del fuego” o en “Nosotros los incurables”. Sin embargo, decíamos atrás, hay en este libro un asunto que no aparecía en los anteriores: el compromiso manifiesto. Éste puede advertirse unas veces en la trama argumental y otras en la perspectiva desde la cual se cuenta. Si bien es cierto que en alguno de los primeros cuentos de Collazos se veían ya alusiones a grandes episodios políticos de la vida nacional, esto no cobraba peso protagónico en la historia contada. Pero en la nueva colección podemos leer relatos como “Noticias”, en el cual se narra la manifestación de una turba enfurecida tras la muerte del sacerdote Camilo Torres, cuyo deceso se produjo en un combate con tropas del ejército. Todo ello visto desde la representación de una escena doméstica en la casa del capitán Arturo Gutiérrez y su esposa Margarita. La situación de este militar, habilidoso jinete, no puede ser más infame: casi inmóvil, ahora cabalga sobre la silla de porcelana del retrete adonde lo ha mandado un brutal daño de estómago; entretanto, su mujer lo trata con desdén, motivada por la impericia que lastra a su marido en las lides amatorias. También los avatares de la militancia aparecen en algunos de estos relatos, como en “Los vecinos nunca sospechan la verdad”. Gracias al fino manejo del punto de vista, esta ficción logra transmitirnos de modo convincente el drama de un joven que vive en la clandestinidad y que es muerto a balazos por “tres hombres sin uniforme”. Pero no ocurre lo propio en otros cuentos de este libro: hay veces que el compromiso del escritor ha obrado en detrimento de la narración, como sucede con “Historia y colonialismo”. Aquí se nos relata lo sucedido a Rosa, una mesera; tras vivir una larga y degradante prostitución, esta mujer termina suicidándose. El narrador asume una actitud de compasión hacia su protagonista y el texto adquiere tintes de denuncia, con lo cual se desdibuja su personaje para terminar convertido en un caso social. El volumen se cierra con la crónica que le da título al conjunto: “Biografía del desarraigo”. Se trata de una espléndida pieza de literatura testimonial que nos transporta a una París marginal, añorada, a una ciudad repleta de sueños rotos y realidades implacables. En este relato —acaso el mejor del libro—, Collazos nos entrega las propiedades más entrañables de su escritura: sinceridad y experiencia. A golpes, su cuarto volumen de cuentos, también se editó en 1974. Collazos había arribado a Barcelona en 1972, justamente el año en que la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi llegó a la ciudad en condición de exiliada. La editorial Lumen le encargó a ella dirigir la colección Palabra Menor, en la que aparecieron títulos de autores como Ana María Moix, Alejo Carpentier, Max Aub, Julio Cortázar, Felisberto Hernández y Beatriz de Moura; también numerosas traducciones. En dicha serie, precisamente, fue acogido el nuevo libro de Óscar Collazos, el cual incluía seis relatos. A propósito del hecho de que este autor colombiano haya publicado dos libros el mismo año —en dos de las editoriales más importantes de la lengua española: Siglo XXI, de Buenos Aires, y Lumen, de Barcelona—, valdría la pena mencionar una circunstancia que ha sido muy discutida y bastante polémica. Me refiero al efecto eclipse que operaron los escritores del Boom sobre la generación siguiente en lo que toca al vínculo con editores y lectores. En el caso de Colombia, además de Collazos, la cohorte en cuestión incluiría a Germán Espinosa, R. H. Moreno-Durán, Fernando Cruz Kronfly, Fanny Buitrago, Ricardo Cano Gaviria, Marvel Moreno, Luis Fayad, entre otros narradores de notable calidad literaria (10). En efecto, resulta innegable que se presentó en los años 60 y 70 un despliegue editorial y publicitario sin precedentes en nuestra lengua. Y su epicentro fue la ciudad de Barcelona y el llamado Boom latinoamericano; sin embargo, no es del todo cierto que los escritores de la generación posterior hayan sido invisibilizados por completo, pues, en mayor o menor medida, sus obras han sido publicadas en editoriales de prestigio y han conseguido forjar sus propios nichos de lectores. Pero volvamos a los relatos integrados en A golpes. En éstos encontramos a un escritor mucho más maduro; es decir, con un dominio pleno del arte narrativo. Porque sorprende la tremenda precisión en el manejo que Collazos despliega aquí de técnicas muy complejas, sobre todo el punto de vista. Una buena ilustración podemos hallarla en el texto titulado “Testigo presencial”, donde se aborda la historia de Martín Llanos, personaje que ha presenciado un crimen callejero cuya víctima es un joven muchacho. El hombre se debate moralmente entre la culpa que le genera su silencio y el coraje que requeriría para llevar a cabo el acto de denuncia —las características de los responsables apuntan, en ese contexto de violentas represiones, a un crimen de Estado. La narración nos transporta a través del dilema ético y el testimonio ilusorio de Llanos frente a las autoridades. Aparece, entonces, un tema que ya había esbozado Collazos en relatos anteriores; pero que, en este libro, toma una mayor resonancia: la verdad. No como entidad unívoca y constatable sino como aquella versión de los hechos que termina imponiéndose socialmente; de allí que el modo como se cuentan resulte crucial. Esto se lo repite a sí mismo Martín Llanos, como nos lo repite el narrador de “Circulación de la verdad” al abordar el caso de Margarita Sánchez Gutiérrez, una mujer que ha aparecido muerta en el cuarto de su pensión. Diríamos: Collazos regresa así sobre un asunto que ya lo había interesado antes, aunque esta vez lo hace con mayor énfasis. Por otra parte, hay un elemento novedoso en este volumen, un rasgo narrativo que no conocíamos en los tres anteriores. Me refiero a lo que sucede con el tono del cuento final: “Cortejando al Este”. Estamos ante una parodia sobre la política y el arte de la seducción. João, un brasilero asentado transitoriamente en La Habana, pretende a dos mujeres: Eva, de Bratislava, y Marina, de Praga. La narración está impregnada de un fuerte aire humorístico, algo que se incrementará con la llegada de la rusa Elena, joven bella y desinhibida. No, no habíamos percibido antes en el Collazos cuentista este registro de naturaleza cómica. III La fecha llama la atención, y mucho: 2000. Este fue el año en que se publicó la quinta colección: Adiós, Europa, adiós. ¿Quiere decir que durante más de veinticinco años dejó de escribir cuentos Óscar Collazos? No exactamente. Si bien centró su atención especialmente en otros terrenos —la novela, el ensayo, el periodismo—, hay un hecho significativo, en relación con este género, que podríamos rememorar. En 1982, Collazos ganó el Premio de Cuentos Ciudad de León, en España, con un libro titulado De un amor a otro mar. Al parecer, la edición que realizó el Ayuntamiento fue muy deficiente y este volumen nunca llegó a las librerías. El autor no lo menciona cuando se refiere a su propia bibliografía. Resulta bastante probable que algunos relatos integrados en la colección que se publicó en el 2000 hayan sido reelaboraciones provenientes de aquel libro. Otros habrían sido escritos posteriormente, como por ejemplo “Alguien llama a mi puerta”, en el que se advierten aspectos de una Cartagena más reciente y, sobre todo, referencias culturales nuevas —recordemos que Óscar Collazos regresó a Colombia y que, a partir de 1989, se radicó definitivamente en la ciudad heroica. Adiós, Europa, adiós, no sólo incluye cuentos compuestos aquí y allá sino que recrea contextos europeos y colombianos. Cuando Marcos Fabián Herrera le preguntó por las peculiaridades de esta obra, Collazos respondió: En este libro de cuentos hay dos topografías culturales: la provinciana de mis orígenes, incluso el escenario de la Bogotá actual (en el último cuento) y el desarraigo de aquellos personajes que viven en Europa. No hay desarraigo sin la evocación obsesiva de las raíces, que es lo que hace el pintor Ernesto [en el relato que da título al volumen], muriéndose en París (11). Sin embargo, la variedad de entornos y las obsesiones temáticas del autor son quizás las únicas trazas que este nuevo libro comparte con los anteriores. Me explico: la formalidad narrativa y la textura de la prosa han cambiado ostensiblemente. Mencionemos algunas de estas transformaciones, y empecemos señalando que Óscar Collazos ha sido siempre un escritor fuertemente vinculado con la tradición literaria, un gran lector. El diálogo que ha sostenido con ésta se expresa no sólo en sus diversas influencias sino también a través de recursos alusivos, como aquellos epígrafes que suelen anteceder los relatos de sus tres primeros libros. En ellos podemos leer citas de Saul Bellow, Enrique Lihn, Álvaro Mutis, Karl Marx, Cesare Pavese, Allen Ginsberg, Saint-Exupéry, Aimé Césaire, Thomas Mann, Carlos Monsiváis, Juan Carlos Onetti, o Louis-Ferdinand Céline. Pues bien, en este quinto libro ha cambiado el lugar del diálogo en cuestión. Tenemos que algunos de sus personajes son lectores en ejercicio, de manera que en el interior de la narración aparecen observaciones puntuales a diversos autores y obras. Y más aun: leemos en éstas verdaderas pinceladas de crítica literaria que pasan por el homenaje, el sumario, la anticipación, el análisis, o la detracción. Así, por ejemplo, en “Adiós, Europa, adiós”, se nos habla de Faulkner y su “Luz de agosto”, de Maupassant y su “Bel ami”, de Neruda y su “Tango del viudo”, entre otros. O en “Soledad al final del coche cama”, de la fuerza que tiene la intriga en Extraños en un tren, de Patricia Highsmith. O en “Invitada del tiempo”, de la famosa revista Selecciones y de Vargas Vila. O en “Alguien llama a mi puerta”, del Pereira de Tabucchi y el Gaviero de Mutis. Todas estas anotaciones se implican simbólicamente con la trama que se nos está contando cada vez: estamos frente a relatos de una admirable factura literaria. Ahora bien, entre las ocho narraciones que componen esta colección, hay por lo menos dos que considero magistrales, absolutamente memorables. Una es “Soledad al final del coche cama”, en la cual se nos cuenta la historia del señor Hernández y su esposa, quienes viajan por primera vez de Madrid a Barcelona, en un moderno tren. Se trata de una alegoría entrañable sobre la soledad y la culpa. La otra, “Mariposa sin alas”, sucede en Bogotá y nos habla de Nicolás Herrera Ríos, un bellísimo travesti que ha llegado a la capital buscando realizar sus sueños. Aquí se dan cita la crueldad y la desilusión. Pero decíamos atrás que es en la narración y en la prosa donde más se notan los cambios. La escritura de Collazos en este nuevo volumen ha dejado atrás el experimentalismo que caracterizaba los anteriores. Éste se correspondía con aquel registro estético que estaba en boga durante los años 60 y 70 —heredero de las dinámicas propiciadas por las vanguardias artísticas durante la primera mitad del siglo XX. Ahora, en estos cuentos más recientes, encontramos que la sencillez de las frases favorece una sintonía expedita con el lector de hoy. El uso de una puntuación más ortodoxa, así como las fórmulas tradicionales para referir los parlamentos de los personajes, nos ponen sobre la pista de un autor que busca claridad y comunicabilidad, dos valores literarios sumamente apetecidos en la narrativa actual. Ya en lo que toca a las influencias que se advierten en esta última etapa de su obra, quisiera destacar dos fuentes generales. Por una parte, la novelística contemporánea de suspenso —como las narraciones de los ya mencionados Tabucchi y Highsmith—; por otra, el cuento clásico del siglo XIX. La primera se nota en el esmero con que han sido dispuestos los entramados; es decir, el modo como se encadenan las acciones en función de que el lector vaya hasta el final de cada historia buscando despejar alguna incógnita concreta —o, para referir un caso puntual, en la forma como está narrado el relato “Mariposa sin alas”, la cual nos recuerda aquellas anáforas del lenguaje oral utilizadas por Tabucchi en Sostiene Pereira. La segunda influencia podríamos ilustrarla indicando los ecos que se perciben de un relato como “La obra maestra desconocida”, de Balzac, en el cuento titulado “Adiós Europa, adiós”; o las resonancias de aquellas apariciones misteriosas que tanto apasionaban a Poe y Maupassant, en “Alguien llama a mi puerta”. Bien sea metido en los avatares de la experimentación, o sorteando las particularidades del compromiso político, o lidiando con los requerimientos que en la actualidad plantea la cultura de masas, Óscar Collazos nos entrega siempre la experiencia de un escritor que ha estado atento al pulso de su tiempo. Sus cuentos son el testimonio y la vivencia de un viajero infatigable que ha trasegado geografías diversas, que ha empleado a fondo su pluma desde una sinceridad a veces descarnada pero siempre reveladora. La suya es sin duda una de las obras narrativas más sólidas de la literatura colombiana contemporánea. Y recorrerla es una gran fortuna para cualquier lector. Notas 1. COLLAZOS, Óscar. El verano también moja las espaldas. Editorial Papel Sobrante. Medellín, 1966. Son de máquina. Editorial Testimonio. Bogotá, 1967. Biografía del desarraigo. Editorial Siglo XXI. Buenos Aires, 1974. A golpes. Editorial Lumen. Barcelona, 1974. Adiós, Europa, adiós. Seix-Barral. Bogotá, 2000. 2. Así consta en la apostilla que Marta Traba redactaría cuatro años más tarde, para la contratapa de la edición uruguaya mencionada atrás: “El libro sorprendió a los expertos y recibió el espaldarazo de los dos mejores escritores contemporáneos, Gabriel García Márquez y Álvaro Cepeda Samudio. Óscar Collazos, chocoano (o sea, proveniente de las más pobres, abandonadas y selváticas provincias de Colombia), silencioso, torpe, insurrecto, se volvió la nueva figura de la literatura nacional”. Cfr. COLLAZOS, Óscar. Esta mañana del mundo. Arca. Montevideo, 1970. 3. LÓPEZ, Óscar. “Óscar Collazos: del compromiso político al disenso, su narrativa”. En: XXVIII International Congress of the Latin American Studies Association. Actas electrónicas. Río de Janeiro, junio de 2009. Pág. 7. 4. GIRALDO, Luz Mery (selección y prólogo). Nuevo cuento colombiano 1975-1995. Fondo de Cultura Económica. México, 1997. Pág. 12. 5. GARCÍA, Carlos Ernesto. “Óscar Collazos, una rueda suelta de la literatura en el carnaval de la muerte”. En: Contrapunto, Nº 45, El Salvador, enero 14-20 de 2008. 6. DUQUE LÓPEZ, Alberto. “Los cuentos de Óscar Collazos”. En: El Heraldo, Barranquilla, enero 30 de 1968. 7. El texto del cual procede esta referencia se cierra haciendo mención a una expectativa. Y ésta consiste en si Collazos podrá expandir su talento narrativo más allá del género cuentístico; es decir, hacia la novela. Dicho texto aparece a manera de prólogo, sin fecha ni otros datos, en la edición de los cuentos que hizo la Universidad del Valle. La expectativa mencionada implica que este artículo fue escrito antes de 1975, año en que se publicó Crónica de un tiempo muerto, la primera novela del autor. VOLKENING, Ernesto. “Óscar Collazos, un cuentista de la costa del Pacífico”. En: COLLAZOS, Óscar. Primeros cuentos (1964-1968). Universidad del Valle. Cali, 1993. Pág. 9. 8. Varios autores. Literatura y revolución y revolución en la literatura. Siglo XXI. México, 1970. 9. A propósito de la reedición que la Universidad del Valle hizo en el año 2006 de la novela Los días de la paciencia (1976), Hernando Urriago escribió una reseña en la cual destacaba el papel que juega Buenaventura como origen de todo el itinerario vital y literario de Collazos: “Si es cierto que un escritor está hecho de las lecturas que dan sustento a su memoria, también es verdad que su cuerpo simbólico le debe mucho a sus vivencias, en las que pueden agolparse los amores, los triunfos y las frustraciones, los sueños y las desesperanzas, y también los viajes por el mundo o por el interior de sí mismo (...). Todas las lecturas y todos los viajes primigenios pero fundacionales de Óscar Collazos fueron emprendidos desde Buenaventura”. URRIAGO, Hernando. “Óscar Collazos y su primera patria literaria”. En: Revista Entrelibros, Nº 2. Programa Editorial de la Universidad del Valle. Cali, 2006. Pág. 5. 10. El escritor y crítico Eduardo García Aguilar, quien realizó una excelente antología de relatos escritos por estos autores, afirmaba en el prólogo: “Catalizador desde diferentes estilos y temas de esa modernidad subyacente desde los años cincuenta, el vendaval del boom narrativo latinoamericano centró de repente la mirada en los grandes mandarines del movimiento durante tres décadas y dejó a esta nueva generación de narradores en una especie de purgatorio del que aún no salen”. GARCÍA AGUILAR, Eduardo (selección, prólogo y notas). Veinte ante el milenio: cuento colombiano del siglo XX. Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1994. Pág. 10. 11. HERRERA, Marcos Fabián. “Ni héroe ni villano: simplemente un escritor con conciencia de época. Entrevista con Óscar Collazos”. En: revista Espéculo, Nº 33. Universidad Complutense de Madrid. Madrid, julio-octubre de 2006. Bibliografía • COLLAZOS, Óscar (2000): Adiós, Europa, adiós. Seix-Barral, Bogotá. — (1974): A golpes. Editorial Lumen, Barcelona. — (1974): Biografía del desarraigo. Editorial Siglo XXI, Buenos Aires. — (1966): El verano también moja las espaldas. Editorial Papel Sobrante, Medellín. — (1970): Esta mañana del mundo. Arca, Montevideo. — (1993): Primeros cuentos (1964-1968). Universidad del Valle, Cali. — (1967): Son de máquina. Editorial Testimonio, Bogotá. • GARCÍA AGUILAR, Eduardo (1994): Veinte ante el milenio: cuento colombiano del siglo XX. Universidad Nacional Autónoma de México, México. • GIRALDO, Luz Mery (1997): Nuevo cuento colombiano 1975-1995. Fondo de Cultura Económica, México. • Varios autores (1970): Literatura y revolución y revolución en la literatura. Siglo XXI, México. Revistas y otros: • DUQUE LÓPEZ, Alberto: “Los cuentos de Óscar Collazos”, El Heraldo, enero 30 de 1968. • GARCÍA, Carlos Ernesto: “Óscar Collazos, una rueda suelta de la literatura en el carnaval de la muerte”, Contrapunto, 2008, Nº 45. • HERRERA, Marcos Fabián: “Ni héroe ni villano: simplemente un escritor con conciencia de época. Entrevista con Óscar Collazos”, revista Espéculo, 2006, Nº 33. • LÓPEZ, Óscar: “Óscar Collazos: del compromiso político al disenso, su narrativa”, XXVIII International Congress of the Latin American Studies Association, 2009, actas electrónicas. • URRIAGO, Hernando: “Óscar Collazos y su primera patria literaria”, revista Entrelibros, 2006, Nº 2. ** Alejandro José López Cáceres alejolopz@hotmail.com Escritor y realizador audiovisual colombiano (Tuluá, 1969). Ha publicado los libros Tierra posible (crónicas, 1999), Entre la pluma y la pantalla: reflexiones sobre literatura, cine y periodismo (ensayos, 2003), y Dalí violeta (cuentos, 2005). Reside en Cali, donde dirige la Escuela de Estudios Literarios (http://estudiosliterarios.univalle.edu.co) de la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). === Reflexión histórica y subjetividad Iván Bedoya Madrid ============ ¿Por qué guardamos en la memoria ciertos aspectos de los hechos en que hemos participado y olvidamos todo lo demás? ¿Se recuerdan sólo los que dejaron alguna huella afectiva o síquica en nosotros, que luego, más adelante, o mejor más tarde, sólo se podría reconocer su influjo o resultado en nuestra vida síquica actual? ¿Es la memoria un trabajo de selección de tal modo que al recordar ciertos hechos y prescindir de otros, lo hace en beneficio en última instancia del estado actual del yo, para que éste esté lo mejor estructurado posible para que exista el mejor equilibrio entre los diferentes elementos constitutivos de su estructura síquica? Esta selección mnémica debe ser entonces un proceso complejo del que —como en los demás procesos síquicos— no somos conscientes en su efectuación o elaboración. Se podría pensar hasta qué punto esta memorización es efectuada por un yo que estaría trabajando más allá del yo consciente, por un yo previo al racional, con procedimientos oníricos, inconscientes o en concreto no racionales y que por lo tanto no se rigen con los parámetros o criterios de racionalidad o estructuración del yo consciente. No es el cogito el que rige este proceso mnémico sino el facio (vivo): ACTÚO (funciono, vivo) luego, EXISTO. Mi existencia se demuestra por mi vida no sólo consciente que estoy realizando, que se está efectuando en este momento, ya, en el ahora, resultado de todos los procesos racionales, síquicos o biológicos previos y que se siguen realizando en este mismo momento presente, sin que tenga que ser consciente, o sea, sin que yo tenga plena conciencia de su estructuración o elaboración. Resalto en este análisis (o apreciación) el que estos procesos metarracionales se realizan sin la plena conciencia del yo, es decir, que para su efectuación no tienen que ser atribuibles (o imputables) a un yo consciente. Es como si este yo consciente no fuera plenamente autónomo o autoridad (o causalidad) de todo lo que yo hago o pienso. En el sueño es cuando se revela más directamente este estado de cosas. Uno sueña, pero podría decirse también que los sueños ocurren en mí, yo sólo recuerdo cuando despierto algún o algunos sueños, o en otros casos, queda un estado mental (o una sensación) de que se ha soñado, aunque en este caso no se recuerde en forma nítida qué fue lo que se soñó (el tema o las escenas que se soñaron) —como sí se recuerda luego de otras noches. En el sueño, entonces, o mejor, después de despertar, tengo la convicción de que no soy plenamente consciente de todos los procesos —que se siguen llamando mentales— que me ocurren o que se desarrollan o efectúan en mí. Por eso se puede decir muy bien que se elaboran en mí, porque yo no los planeo o pienso para realizarlos. (No los planeo u organizo previamente para que se den lo mejor posible) No, simplemente ocurren en mí, y luego, sí, me detengo a analizarlos, a examinarlos para ver si hubo algún error, si cometí alguna falla, si ofendí, con lo que dije o dejé de decir, a alguien con quien estaba actuando o hablando, etc. En general, cuando nos referimos a los estados mentales, siempre tenemos algunas reservas. Nos queda la impresión de que algo se nos oculta, de que no podemos comprender o alcanzar a captarlo todo. Lo mental siempre va a tener ese carácter de oscuridad, de ser un mundo inextricable, del cual no se ha dicho ni se podrá decirlo todo, porque siempre va a ocultarnos todos sus secretos aun a nosotros mismos. No nos comprendemos completamente: por eso a veces actuamos como actuamos, sin comprender del todo por qué adoptamos tal o cual actitud, por qué respondimos o hablamos como lo hicimos y, aunque lo intentamos remediar después, no lograremos corregir del todo la falta o el daño que hicimos con algún acto nuestro no pensado que realizamos y del que sólo después, en la calma que sigue a la actividad cotidiana, tenemos conciencia de sus implicaciones morales o síquicas y podemos ver en un contexto objetivo diferente. Tal vez haya que tener en cuenta que ésta es realmente la condición humana: no podemos conocernos plenamente, aunque en toda su historia el hombre ha tratado de todas las formas posibles de lograr este autoconocimiento y autocontrol sin conseguirlo como quizás se pretendió en un principio. De todas formas seguimos actuando o tenemos que seguirlo haciendo aun sin tener este autoconocimiento, porque en última instancia no se lo necesita para poder vivir o actuar, o aunque se sospeche que teniéndolo orientaríamos la vida o las acciones de otra forma más efectiva o menos lesiva, por lo pronto, para nuestros propios propósitos, pero al no poder lograrlo tenemos que resignarnos a no contar con dicho autoconocimiento. O tenemos que vivir con la pretensión o la ilusión de que sí nos conocemos aunque en el fondo sabemos que no es así, que en lo más profundo de nuestra siquis hay un yo oculto, o una dimensión desconocida que algunos han llamado inconsciente, superyó, daimon, mi otro yo, mi lado bueno, pero no lo podemos decir muy clara o nítidamente. De pronto se revela en nuestros sueños o en algunos recuerdos o ensoñaciones que tenemos en el momento más inesperado: vienen a la memoria presente un conjunto de recuerdos o momentos de la vida pasada, aun de la más temprana infancia, que sin saber cómo y por qué, están de algún modo grabados o guardados en algún resquicio oculto o muy profundo de nuestra mente o entendimiento. Deben estar guardados de alguna manera en la mente para poder ser recordados en el momento presente. Deben estar registrados física o biológicamente en el cerebro para poder ser actualizados y volver a, o permitir, revivir todo ese mundo o contexto existencial que ya ha pasado o ha sido vivido. Por haber sido vividos es por lo que se recuerdan. Al haber sido vividos es por lo que dejaron esa, alguna huella, un rastro, que quedó registrado y por eso podemos volver a ellos por alguna relación inconsciente que aún mantienen con el presente. (¿Sería el mismo procedimiento informático por el que se puede activar, por ejemplo, algún dato determinado que estuviese en el disco duro de un computador?). Habría que pensar si lo que hace revivir algún recuerdo es un motivo (podemos llamarlo estímulo) del presente, que tiene alguna relación afectiva o imaginativa con eso que se está reviviendo. Quiere decir esto que el presente está, también de algún modo, en relación con el pasado, que todos los hechos del presente, o lo que vivimos ahora, lo que estamos viviendo en el presente, proviene del pasado, tiene su entidad desde el pasado, o sea, que se han estructurado en el tiempo y sin este transcurrir no se hubiesen podido constituir. Venimos del pasado, o tenemos una relación con ese pasado, de una manera incomprensible o que aún no hemos indagado como se debiera haber hecho, dada su importancia para la estructuración del actual estado de cosas. (Esto podría ser interpretado como puro historicismo, en el sentido de que se estaría afirmando que no somos sino en la medida en que provenimos de un pasado, o que somos sólo en cuanto que hay un pasado atrás que nos estaría definiendo en cuanto sujetos existentes en el presente. No seríamos, entonces, más que resultado del desenvolvimiento temporal de una serie de acontecimientos —si no se hubiesen dado éstos, entonces, no seríamos, no existiríamos, seríamos el resultado de un desarrollo histórico impensado, no predeterminado, pero que ya se dio, como se tenía que haber dado y no de otra manera, porque ya quedó fijado como tal en el pasado y por esto ha dejado las huellas que dejó y quedan grabadas en nuestra subjetividad, y por eso, y sólo por eso, somos lo que somos. Podemos cambiarla o superarla —si no estamos de acuerdo con ella o no la aceptamos como nuestra carga ancestral, familiar o histórica— pero esa determinación histórica ya ha marcado, ya ha caracterizado de tal modo ésta, nuestra subjetividad, que por eso podemos decir, que por esto somos lo que somos: somos en la medida en que nos venimos constituyendo desde el pasado. Desde un instante del presente nos podemos asomar a ese pasado que ya quedó definitivamente vivido como efectivamente lo fue y por eso, porque ya pasó, porque ya se vivió, ya no lo podemos cambiar, porque no podemos devolver la película de nuestra vida y corregir lo que habría que corregir de ella. Ya ha quedado fijada así, como se vivió, y la única recuperación que podemos hacer de ella es mediante el recuerdo, la rememoración que se hace más por razones artísticas, literarias que por otras más rigurosas, científicas o teóricas podríamos decir. Porque qué sentido tiene volver al pasado, retrotraer lo que se vivió, si no es por razones históricas, en el sentido de determinar o esclarecer la ocurrencia de un acontecimiento (por ejemplo, en el caso de un delito o accidente de los que habría que investigar o determinar fielmente cómo fue que ocurrió, quiénes intervinieron en él) cuando hay alguna confusión o desconocimiento de los mismos. Pienso la vuelta al pasado como una recuperación de una dimensión de la vida que ya ha quedado definitivamente determinada o fijada en el tiempo: ya se vivió, ya ocurrió, y por tanto no se puede volver a tener, a vivir. Tuvimos unas experiencias, realizamos unos hechos o participamos, con cierto grado de actividad o compromiso, pero ya no queda de ellos más que un rastro, el recuerdo en la mente de lo que o cómo lo hemos vivido. Rehacer dicha dimensión perdida o superada definitivamente mediante el texto escrito tiene un efecto terapéutico, señalado —según casualmente lo he escuchado en un programa de radio— por sicólogos que lo emplean como parte de su trabajo de asesoría a personas que presentan alguna problemática, como depresión o baja autoestima o pérdida del sentido de vivir. Destacaban en dicho programa que recuperar desde el pensamiento ese pasado ya vivido, mediante el relato biográfico era como recrear un espacio interior en el que era posible volver a revivir las experiencias subjetivas vividas y por esto mismo, al poderlas visualizar, se tenía una objetivación sobre aquellos traumas o problemas que estarían perturbando el estado actual o presente de la vida. Al realizar esto, al objetivar lo que frenaba o sujetaba al yo, manteniéndolo encadenado o fijado en un pasado, se conseguía una especie de liberación o de superación que hacía que el yo actuara con una libertad como la que tiene quien se ha liberado de una opresión o yugo que impedía que levantara vuelo. Por medio de la escritura se tiene una fuerza para mirar hacia el pasado, de tal forma que éste ya no sea oprimente o determinante. No es que se consiga olvidar el pasado, sino al contrario, se recuerda precisamente para comprenderlo o retrotraerlo. Así se le estaría quitando lo negativo a dicho acontecimiento biográfico ya vivido y el efecto, inconsciente, en el presente sería de una liberación con efecto de superar un estado traumático manifiesto en una depresión o pérdida del sentido de vivir. ** Iván Bedoya Madrid jbedma@hotmail.com Investigador colombiano (Medellín, 1949). Licenciado en filosofía y letras por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB, http://www.upb.edu.co; Medellín) y magíster en investigación socioeducativa por la Universidad de Antioquia (Udea, http://www.udea.edu.co; Medellín), donde además es profesor titular en la Facultad de Educación. Autor del ensayo Pedagogía: ¿Enseñar a pensar? (Bogotá, Ecoe, http://www.ecoeediciones.com; 2005) y de la reseña crítica “Comenio. Pampedia”, publicada en Educación y Pedagogía (http://ayura.udea.edu.co/publicaciones/revistaedupedu.htm, Medellín, Facultad de Educación de la Udea, http://ayura.udea.edu.co; 1992/93), así como de Epistemología y pedagogía, en colaboración con M. Gómez (Bogotá, Ecoé, 2004) y de “El saber pedagógico y las condiciones de enseñanza de las ciencias”, incluido en Cuatro ensayos sobre pedagogía y saber (Medellín, Lealon, 1986). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Tres poemas Sergio Manganelli *** Epílogo Víctor Drax *** Tres poemas C. A. Campos *** Autoestima Carlos Alvarado Quesada *** Víveres rojos o cuando John Lennon resucitó (extractos) Raúl García Palma *** Carruaje para un hombre que agoniza Jorge Castelli *** Tres poemas Cindy Jiménez-Vera *** El ascensor Marimar Huguet-Jerez *** Poemas Beatriz E. Mendoza *** El triste Miriam Díaz *** Poemas Carmen Elena Pérez *** Dos relatos Sandra Becerril === Tres poemas Sergio Manganelli ==================================== Hay que tener cuidado de no tropezar con un domingo, sobre todo a las siete de la tarde. Que ese día no te rocen las hebras de la telaraña, o la espina flamante de un antiguo dolor. No bebas ni la copa turbia, ni el café espeso de la pena arbitraria. Ni se te ocurra desempolvar ayeres. O almorzar pesadillas. Es terrible el domingo, con su santificada soledad y ese desamparo de séptimo día. Parece que Dios tiene cerrado su shopping de milagros. Nunca tropieces con esa jornada feroz, sobre todo en sus tardes homicidas, cuando tus ojos se vuelven pozos que pueden ahogarte para siempre. Jamás le des la espalda a la tristeza un domingo, mucho menos si tras la puerta viene cayendo el sol. Te matan sin pudor. Son días despiadados. Nunca tropieces con un domingo mucho menos a las siete de la tarde. Yo sé lo que te digo. === Alas al viento y corazón desnudo, cantando en las corolas, zumbándole a la vida su reclamo de polen y ternura. Abeja libertad y dulce desenfado. Enjambre de colores frágil anocheciendo, verbo y agua profunda, néctar de luz en la mirada oscura. Abeja maravilla, que mis ojos descubren al filo del destino. Panal de encrucijadas, almíbar y aguijón, mensajera de exilios, primavera fugaz. Abeja reina, dolor de soledad, matriz y colmenar. Antes de desvelar su vértigo y sus ansias, su laboriosa marcha, las flores fueron incoloras porque en su ombligo funden los matices. Abeja obrera, florista desvestida y abrigo de los grillos. La noche me hallará sin tiempo y sin estrellas, anhelando un perfume de azúcar, el vuelo a la deriva, o el súbito vibrar de su cuerpo en mi almohada. Abeja de olvido, que borrará la huella de frutas y de estambres. En las lluvias de abril, su miel me sabe a ausencia. === Lo más complicado de la muerte no es morir, sino acostumbrarnos a que el mundo se las arregle sin nosotros, que ni siquiera perciba nuestro sillón vacío, el polvo en nuestros libros. Lo triste es añorar, —debajo de la tierra o zumbando en el aire— el beso de los buenos, la taza de café, la balada de amor, o el ardid asesino. Lo maravilloso es que entre tanto despojo, nos abriga el recuerdo de ausencias que sentimos. Solo algo consuela: el corazón del grillo en la palma de Eos. ** Sergio Manganelli smanganelli@hotmail.com Escritor argentino (Haedo, Provincia de Buenos Aires, 1967). Sus trabajos han sido publicados en una docena de diarios argentinos, así como diarios de México. Ha colaborado con revistas literarias de Argentina, España, México, EUA y Puerto Rico. Entre 1991 y 1998 ha obtenido una treintena de premios literarios. === Epílogo Víctor Drax ============================================== Existe un mito muy común con respecto a los suicidas: si amenazan con hacerlo, es para llamar la atención. Yo me imagino que quien estableció ese precepto era un buen cristiano, buscando proteger a su mente de una realidad que no podía abrazar. La verdad es que todos los suicidas dan señales serias de lo que están por cometer. Lo que queremos es que alguien nos tome de los hombros y nos diga “¿De qué estás hablando? ¡Si tienes tantos motivos para vivir!”. Pero en nuestra sociedad de Blackberry y Facebook, de rumbitas nocturnas y arenita-playita, nadie tiene tiempo para hacerlo. Me levanté hoy y supe que este era el día. No era la primera vez que dije “estas son las últimas 24 horas” ni la primera en que tenía la certeza. Había diseñado un proceso delicado, un Cómo Suicidarse Para Dummies. Como si importara, realicé el ritual matutino diario. Me lavé los dientes, oriné, me comí lo primero que conseguí en la nevera (una manzana). Fui al balcón y admiré a una ciudad que no notaría mi ausencia. Es decir, yo sabía que tenía a gente que lloraría mi muerte. Buenos amigos, familiares que me amaban, conocidos que se sentirían perturbados. Pero, ¿qué diferencia hacía eso en el gran esquema de las cosas? Diez años en el futuro, las cosas seguirán iguales y tú no serás más que una imagen dentro de un marco. El suicidio es una forma de homicidio. Estás matando a otra persona —casualmente, resultas ser tú. Esas cosas pasan. Nadie sufre un golpe y dice “¡Se acabó! ¡Me voy a matar hoy!”. Es una cuestión progresiva. Vas viendo que las cosas que acostumbraban a darte placer resultan insuficientes. El punto, el objeto de ser humano, se difumina. Y empiezas a imaginarte a tus entornos regulares sin ti; te imaginas muerto e imaginas la reacción de quienes pueden descubrirte. Te imaginas las respuestas de un grupo muy específico de personas y te los imaginas tiempo después, viviendo como siempre lo hicieron. Para poder suicidarte necesitas des-personalizarte. Como todo asesino necesita ver a su víctima como un objeto, tú también aprendes a verte como un medio para un fin. Nadie se suicida deprimido, porque cuando estás deprimido no tienes energías para nada. Es cuando empiezas a salir de la bruma que consideras: “Bueno. Quizá este es un buen momento para terminar”. Necesitas un poquito de determinación y calma, porque una vez comiences, tienes que seguir hasta el final. Con la libertad de saber que el mañana no importa, me enfundé en franela, jeans y botas y salí a dar un paseo. El aire de la mañana estaba espeso y el calor que había ahogado a nuestros días pasados fue derrotado por un frío profundo, un perpetuo cielo gris. El día de mañana, el sol seguirá oculto detrás de esas nubes. El mundo seguirá girando. Tú no estarás ahí, pero eso no importa. Porque es un plan al que uno le dedica tiempo, había detallado cuál era el mejor método para abandonarlo todo. Para cortarte las venas de las muñecas, tienes que hacerlo en diagonal, a lo largo del brazo, nunca horizontal (podrías sobrevivir, en contradicción directa con tus metas). Desde las palmas hasta el codo. También, si no quieres esperar a que se te duerman los brazos y te llegue un hormigueo intenso a la boca, tienes dos arterias importantes en el cuello. Son gruesas, así que no deberías fallarlas. Estarás fuera del juego en cuestión de minutos. ¿Por qué hay tanta gente que elige este método metido en una bañera de agua caliente? Porque así se ayuda al flujo de sangre al exterior. ¿Te fijas? Ellos lo sabían porque lo investigaron; no es impulsivo. Para el suicida, esto es un proyecto de vida. Terminé en la panadería. Vagando, con las manos en los bolsillos y el olor a pan caliente en la nariz, alborotándome el hambre —aunque no quería comer. A mi lado, una señora estudia los dulces en una vitrina. Se detiene, se da cuenta de que la estoy mirando, me mira durante cinco segundos, tratando de determinar si somos conocidos. No lo somos. Ella vuelve al estudio de su glucosa y sus carbohidratos, de todas las cosas que el doctor le dijo que no comiera porque la harían morir. La verdad es que estoy cansado de sentirme deprimido y no poder levantarme de la cama para terminar todas las cosas que quiero hacer. Hablamos de una enfermedad cuya raíz es la vida. Un método bastante menos sangriento es la ingestión de tóxicos. Te tomas un veneno y te sientas en la sala de tu casa, a ver si el cielo se abre y aparece una escalera y una gran voz te dice “Ven a la luz, hijo”. Aunque dura poco, esto te va a doler. Tus órganos se apagan uno por uno, llevándote al infarto. Minutos después, tus sentidos dejan de pasarle información a tu cerebro. No te duermes. Estás ahí, desapareciendo poquito a poco. Lo que es peor, es posible que te acobardes a mitad de camino, te pares del sillón y le cuentes a alguien que te estás muriendo. Te vas a salvar y la gente va a enfocar en ti la clase de atención que siempre quisiste evitar. Volví al apartamento con la frente sudorosa, un poco fatigado. Bebí agua directo de la jarra. Traté de pensar en la última persona con la que hablé, la última persona que me vio con vida, y no puedo acordarme de nadie en particular. Quizá es mejor así. Tengo planes para esta semana. Planes para dentro de unos meses. Ponerte planes a futuro para salvarte del ánimo suicida no funciona. Por motivos dependientes de la personalidad de cada quien, es posible que elijas al ahogamiento como método de salida. Esta es la forma de suicidio que más fuerza de voluntad requiere. Porque a menos que te arrojes atado al mar, o cuentes con un compañero que ponga una lona en la piscina mientras estás nadando, tu mejor opción es meter la cabeza en una cubeta con agua. El principal problema es que tus instintos lucharán para mantenerte con vida. La idea es que tus pulmones se llenen de agua, pero lo que tu cuerpo va a hacer es tragar, llevándola a tu estómago. Si prefieres ahorcarte, átate las manos. Hazme caso. Fui a la cama y permanecí acostado, mirando al techo, sin pensar realmente en nada. Las manos detrás de la cabeza, respirando lento, pasando segundos con los ojos cerrados. No suena el teléfono. Nadie escribe por celular. Nadie toca la puerta a preguntarte si tienes luz o si tienes Internet. Nadie aparece para darte ese toquecito en el hombro que te dé cinco minutos para pensar y optar por continuar. Si el universo conspira para hacerte las cosas realidad, entonces el universo no quiere que nadie más intervenga. Tras una vida de planes imperfectos, existe un momento en el que todas las cosas se dan para que tengas éxito. Me levanto, abro el closet y saco el método que yo elegí. Un disparo a la cabeza es la forma más rápida e indolora de morir. La bala entra en el cráneo y rebota, asegurando que no te levantes. Si bien en teoría suena efectivo, hay quienes lo han hecho mal, resultando en una existencia mucho peor que la que buscaban terminar. Se meten el cañón del arma en la boca, se apuntan a la nuca y bang. Esto no te mata instantáneamente. Te mata el shock y la pérdida de sangre. Pasa lo mismo si te disparas en la sien. Existe una pequeña posibilidad de que la bala erre (sobre todo si estás temblando y sollozando) y no te mueras en el acto. Tienes que hacer esto bien; tienes una sola oportunidad. Sentado en el borde de la misma cama donde reí, soñé, comí, imaginé mil futuros perfectos y besé dulces labios, cierro los ojos e introduzco el cañón del revólver en mi boca. Hacia arriba, sintiendo el frío metal en el centro del paladar. Respiro. Abro los ojos. Respiro. Nunca quise que este fuese el final, pero así fue como se dio. Con lo que ha estado pasando, es mucho mejor que todo quede como está, que los momentos perfectos permanezcan suspendidos en el pasado, que el futuro no se llene de más promesas incumplidas. Así, con todas las memorias perfectas que tienes de mí, quiero tomar mi asiento en la bóveda de tu memoria. No vas a entenderlo ahora y me duele hacerte daño. Pero con el tiempo, pasará. Y quiero que me recuerdes sonriendo. Porque cuando las cosas fueron buenas, tú fuiste toda la felicidad que yo conocí. Respiro. Cierro los ojos. ** Víctor Drax victorcuottod@gmail.com Escritor venezolano (Caracas, 1986). Abogado egresado de la Universidad Santa María (USM, http://www.usm.edu.ve). Textos suyos han sido publicados en diversos blogs literarios, como Hombre Muerto Caminando (http://newnoirtimes.blogspot.com) y Letras a Litros (http://letrasalitros.blogspot.com), este último formado a partir del Primer Rally Metropolitano de Escritores, en el que obtuvo mención de honor. También ha publicado en el fanzine de terror Necronomicón (http://necronomicon.avcff.org) y en la revista literaria Herederos del Caos (http://herederosdelcaos.blogspot.com). === Tres poemas C. A. Campos ========================================= *** la espada de damocles de chiripa o de chepa nos fijamos en el tarro de la basura, en el culo de la vecina o en las horas muertas de los desocupados, de los desempleados nos fijamos en la obra de la mazorca de maíz al desgranarse, del aguacate al caer y a tientas seducirnos nos fijamos en el futuro sin ocultárselo al pasado, sin hacer sentir mal al presente, al espejo que otrora reflejaba menos displicencia tomamos nota de que el santo asunto no es para tanto, ni el de ellos, ni el de nosotros, de que no lo somos ni nunca a ciencia cierta lo seremos hacemos hincapié en el comportamiento surrealista de las teorías, de los sentimientos, en el comportamiento paracaidístico, pirómano de los vuelos, de las palabras o las pruebas cuando se compaginan entre sí, entre nosotros tomamos nota de lo mucho que la bruma ayuda, la distancia, el olor a yodo de la mar, a descubrimiento *** síndrome de stendhal lo cierto es que me toca a mí hacerlo a diario, a mí asegurarme de que todavía sigo yo inofensivo, continúo fuera de peligro, por el hecho, azaroso, bochornoso, de que nadie me visita, de que sólo son dos o tres pelagatos los que constancia tienen de mi existencia, de mi importancia, me toca a mí por la mutua influencia, desconfianza, por el hecho de que casi ya no nos escribimos, no intercambiamos confidencias como otrora, ni pareceres ni mujeres, me toca a mí visitarme, inyectarme soma, droga, asegurarme de que sigo con vida, lo cierto es que a nadie más le concierne, a nadie más le conviene *** terruño si continúo en babia es porque el corazón se empecina en sugestionar a la razón, es porque el alma quiere seguir jugando a las escondidas y mi cuerpo lo que quiere es irse a acostar, irse a que le mimen es porque babia me atrae, en babia se me distrae, en cuenta se me toma e, incluso, los chistes de mal gusto se me celebran, se me aplauden en las casas de dudosa reputación es porque a los ojos de los babianos soy algo así como otra constelación menor, otra atracción turística del lugar, y no se me exigen credenciales ni cartas de recomendación para participar, para que se me considere es porque el presente no se lleva bien con la esperanza, no se siente a gusto cuando tiene que elegir entre el pasado y el futuro, entre la historia y la ciencia ficción es porque me cuesta el descaro de la teoría, su chantaje, la política exclusivista, poco generosa de la alegría ** C. A. Campos l_tmartin@hotmail.com Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York, EUA. Escribe tanto en inglés como en castellano. === Autoestima Carlos Alvarado Quesada =============================== Lo que más le preocupaba era el carácter irreconocible de su rostro. Es decir, tenía cara de desconocido. No lo llegó a saber, sino a través de la experiencia. Llegó a conocer personas, pero en los segundos y terceros encuentros, éstas no lo recordaban o reconocían, por lo que se veía obligado a presentarse de nuevo como si fuera la primera vez. Inicialmente, cuando le ocurrió esto las primeras veces, intentó evocar en sus interlocutores la memoria de aquel encuentro original. Algunos asentían, con cara de duda, para salir al paso del momento incómodo; otros, los honestos, hacían genuinamente un esfuerzo por recordar, pero no lo lograban. Percatándose de la situación, trató de hacerse notar en las presentaciones, y se esforzaba por decir cosas ingeniosas y hacer observaciones agudas. Pero si bien sus interlocutores llegaban a recordar lo que decía, no podían precisar si había sido él o alguien más el autor de tales reflexiones notables. Se marcó la cara, modificó su peinado, jugó con las formas de su barba, se tatuó el brazo, se perforó la piel, cambió de colonia varias veces y afinó su voz. Pero ninguna de estas acciones logró hacer la diferencia. Seguía su rostro siendo más que anónimo. Conforme se fueron acumulando experiencias de desencuentro, también se fue conformando con el fenómeno y se convenció de que tenía una cara que no dejaba huella en la memoria de los demás, un semblante plano, llano, uno que resbalaba ante la mirada de los otros. Como si la suya fuera la genética del olvido ajeno. El tema no era menor. Lo angustiaba. Una mañana se despertó sofocado porque sus dientes trituraban algo duro que se partía en piezas menores, y no eran sino sus propios dientes lo que machacaba, hasta percatarse de la pesadilla molar. Regaló al perro, porque el ingrato tampoco lo reconocía como amo, ni siquiera con el olfato. Se negaba a orinarlo. Pidió a Dios por ayuda, pero Él también pareció olvidarlo. Montó en cólera y cometió crímenes atroces, pero fueron perdonados por desatención. Sobreseído por el olvido. Incurrió en deudas monumentales, pero fueron condonados por la despreocupación de los acreedores. Procreó multitud de hijos, pero nunca nombraron su memoria porque sus madres no recordaban al dueño de la semilla, y por ende, no cobraban la pensión alimenticia. Finalmente un día, se rajó un pedo estrepitoso que, sin duda, llevó placer a su colon, por la vibración interna que acarició sus tripas. Y se complació, por una vez, de sentir placer, aunque fuera auto infligido. Entonces ahí, comprendiendo lo que significa no ser nadie, supo que siempre podía contar consigo mismo. ** Carlos Alvarado Quesada carlosalvaradoquesada@gmail.com Escritor costarricense (San José). En 2006 publicó el libro de cuentos Transcripciones infieles (Ediciones Perro Azul, http://perroazuleditorial.blogspot.com) y en 2007 la novela La historia de Cornelius Brown (Editorial Costa Rica, http://www.editorialcostarica.com; Premio Joven Creación). Aparece en la antología de relato costarricense Historias de nunca acabar (Editorial Costa Rica, 2009). === Víveres rojos o cuando John Lennon resucitó (extractos) =============== === Raúl García Palma ===================================================== *** De grandes árboles con tallos milenarios A la misma hora decimos nací porque abro los ojos como la primera vez Te levantas no cuando a lo lejos cantan los gallos sino tarde porque alguien te invitó a una fiesta o a recordar cuando eras niño con seguridad tendrás cansados los ojos de mirar tantas batallas En el gallinero hay un canto y hoy no sabes por qué esas melodías están allí entre tu ceja izquierda y esta carretera larga verde río cielo elementos del fuego entre Barinitas y Barrancas A quién acusar porque el gallo ese que pensabas picoteando allí mismo en la disminución de la reseca está más cerca de Apure y es que en partes de esta ciudad está prohibido alimentar aves de corral y otras especies Ah y la canción es siempre la de los Beatles esa decretando en cuál generación estás antes revuelta protesta psicodélicos planes ahora clásicos del pop alimentados en gallineros entre la selva *** De la observación como parte del método científico Antes aquí estaba el puerto del Río Santo Domingo o Santo Domingo River Aún se escuchan los muchachos y muchachas preparándose para embarcarse hacia Trinidad Ciudad de Nutrias o Ciudad Bolívar Mi sonrisa no es con los muertos capaces de iluminarse y saber que ésta es la Ciudad Marquesa desde aquí los federales iniciaron la constancia del ataque por el encuentro entre el Demonio los callados semblantes y la decisión forjándonos a decir sólo vayamos La alegría es porque Liverpool es una ciudad portuaria y centro industrial y aquí en cambio el olor del bagre indica sus visitas al Atlántico y a lo mejor más allá donde me convierto en uno de los integrantes de los cuatro del pop sólo por ver nadar un pez entre las rocas *** Parábola en dos fases Los magos ya no son seres con un secreto y afán para llegar hasta a ti comer en tu oreja izquierda desaparecer entre ganglios y el comienzo de la clavícula retornar años después como tu suegra intentando el dominio del horizonte con orquídeas y terciopelos cerca de la ventana Lo asombroso ahora está en Europa en manantiales contaminados sin cansancio para ser distraídos También camina por los pisos de enormes rascacielos en Dubái al igual que panteras con sus ojos de luz Se escapó de la vitrina de pequeños países cuando ya no había a quién decir o contar de dónde viene la raza humana Ya nadie ve en el asombro su linaje del sol y mucho menos a dos torpes muchachos llamados Adán y Eva fugitivos de la orden de no reproducirse y ser *** Aunque ahora no sea importante decir olé Una vez más en el tórax indagando más arriba sobre la tetilla izquierda para los hombres las mujeres pueden crearlo disimuladas Nos fragmentaremos el corazón todos al mismo tiempo haciendo un hueco con el meñique Será la búsqueda del tesoro y las venas abundantes de condimentos o pimentones rojos con hojas escarlatas Habrá borbotones de sombras y trenes arribando a estaciones antes desconocidas Seguro en esa cavidad recién creada viven las notas musicales y extensos párrafos de 1960 con sus novelas latinoamericanas También temerarias voces allí recitarán aquello de palpo ceniza y nada o el verso de Goytisolo: el día en que este asunto, y otros muchos, se den por terminados *** Cuando pareces venir o estar en otro mundo Para que un día domingo sea importante debes vivir aquí a las faldas de los andes venezolanos esperando en un tobogán llegar al llano y esparcirte en el gran río Oyendo silbos de espectros o ratones que negros gatos asustan Ver hacia los lados dejándote atraer por el fondo asombrado de estar aquí y no en lo escrito junto al recuerdo de una bruja quemada en plena inquisición Vivía en Barinitas donde trescientos años después una poetisa revelaba esto de la interpretación de los días de la semana y el sonido invariable del penúltimo ejercicio de la contemplación bajar o subir del aire *** En honor al ave de los siete colores Trinos dorados alrededor de la casa explotan sin importar la hora una y otra vez es tambor suave después más fuerte contra la copa de los árboles descubriendo si hay verde pero al ras del suelo Ha llovido todavía se puede decir de los amaneceres tenemos piernas exorbitantes llenas de músculos porque comemos carne y levantamos la arteria tibial posterior Dónde nos llevará esta catástrofe convertida en silencio desguarnecido con su buena cara impulsándonos a oír la acrobacia la hendidura en vuelo lo humano que se aleja *** Del cultivo de las orquídeas rojas Cuando yo vivía en Mucuchíes mis hijos pasaban cerca de la ventana sin esperar nada a cambio porque toda la andanza era el páramo para ellos solos Trazaban otra tierra donde los tulipanes se prometían el color él único posible en estas páginas También concebían un padre a quien le costaba escribir los principios metafísicos de la poesía Vivir era aprender a echar raíces aéreas colosales y comprometidas con el sol esperar a los insectos en su desesperación por el polen Cerrando la ventana no sé si obstruía la visión de la escarcha las zanahorias en el jardín su techo donde apenas parece de día anulando el advenimiento de la verdad o incluso si en su actuar es apresurada la presteza de visualizar su espalda *** Cuánto daría por ser un haikú A la misma hora cuando se levante Lennon y comiencen mil trompetas a sonar deshojadas permitiendo en el mundo un sonido diferente con desgano y rocío sobre la camisa roja estornudando me ayudaré con algunas letras de la cruz de mi sarcófago todavía tibio y también he de encontrar a la resurrección Sigiloso por los mismos diarios regresando con sus mentiras y verdades asumiendo la serenidad terrenal Me encontraré con frases y frases convertidas en poemas ya olvidados Allí estará mi hallazgo en inglés por la paz y en hindú con vehemencia brotarán lagartos gigantescos donde trato de respirar de nuevo *** Orgulloso de ti Porque estás viva y hablas eres aún la niña que venía a enseñar algún bebedizo para la tos de mayo Mi hija es una bruja sabia conoce los secretos del futuro Está pendiente si cambiamos y ve en nuestros cuerpos dolores-terror-herida-cicatrices (Sabe sobre hojas de menta y ese conocimiento es lo propuesto para discutir a qué se denomina lírica) Puede abrir una conversación relacionada con las mejores frutas para los amantes atascados La poesía es una vikinga con alas rojas fosforescentes y yo la considero la primera habitante de Marte con cualquier cara que le coloques vive reconociendo ignoradas recetas medicinales *** Ceremonias para ocultar la muerte Me inscribo en un curso de inglés y lo aprendo en seis meses al rato sin darme cuenta estoy subiendo porque varios sujetos me han llamado por otro nombre dejándome allí refrescando el cuerpo inmóvil o un esbozo más de aquello denominado trampa El vaivén de los días sin describir metido en esta oportunidad de agujerear el sentido alguna vez aquello quiso ser marcha sólo es la cola otra vez revisitada por la indolencia de videos fotos trovas que sin querer ya no reclaman ni provocan morder La verdad sin variar es la misma demoledora Ítaca ** Raúl García Palma garciap_20@hotmail.com Docente y escritor venezolano (Caracas, 1958). Reside en Barinas. Es profesor de sociología en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve). Ha publicado los poemarios Ya no vas a poder tejer el cielo. Poesía 1988-89 (Caracas, Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, Celarg, http://www.celarg.gob.ve; 1990; Colección Voces Nuevas), Un lugar próximo a ser fecundo (Barinas, Icam, 1995), Lugar sin monumentos (Mérida, Mucuglifo, 2005) y No sabemos dónde tejer su forma (Caracas, El perro y la rana, http://www.elperroylarana.gob.ve; 2005), y los libros de ensayo Historia y ficción en Armas Alfonzo (Barinas, Fundación Cultural, 2000), Armas Alfonzo. Ensayos sobre su obra (Caracas, Consejo Nacional de la Cultura, Conac, 2000) y El ensayo lezámico (Caracas, El perro y la rana, 2007). === Carruaje para un hombre que agoniza Jorge Castelli =============== Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres y que la justicia es sólo para aquéllos. M. B. Con la definida certeza de los moribundos, el hombre sabe mejor que nadie que la vida está escurriéndose de entre sus manos. Flotando en la atmósfera de la exigua habitación hay aromas varios: alcanfor y ungüentos poco identificables que la negra Paula, empleando un pañuelo embebido en líquido verde, aplica, para aliviar las horas, sobre la frente del hombre. Todo será inútil, sin embargo: un carruaje viene marchando sobre las calles de tierra; un lento, polvoriento, inexorable carruaje que ha de detenerse en poco tiempo más justo ante la casa del hombre cuya vida se extingue. Fuera del cuarto tenuemente alumbrado con apenas un candil, la ciudad de los Buenos Aires amanece a un día que estará colmado de negociaciones y nerviosismos. Todos son ahora enemigos de todos. ¿Qué habrá sido de aquellas luminosas ideas de unidad y de perseverancia revolucionaria? Nada resulta hoy, dentro de este mundo, más lejano que aquel mayo irrepetible. —Debimos haber sido más implacables —murmura el hombre que agoniza, sin abrir sus ojos. La negra Paula deposita el pañuelo dentro de una vasija que hay hacia el costado de la cama y lo embebe una vez más en el líquido verde. Luego lleva nuevamente el trozo de tela fina a la frente del enfermo. —¿Y mi hermana Juana? —Se retiró a descansar un momento, doctor. —¿Y Castro? ¿Y Sullivan? ¿Están aquí? —También se retiraron un momento, doctor. Pero ya regresan, ya regresan todos, doctor. —Debimos haber sido más implacables —repite él, siempre con los párpados cerrados. —Sí, doctor. Debieron serlo. Descanse usted ahora, doctor —concilia la negra, sin dejar de sostener el paño húmedo sobre la cabeza del hombre. —¿Por qué permitimos que nos derrotaran así? —Sí, doctor. ¿Por qué lo permitieron? Pero ahora no hable, doctor. Ahora descanse, doctor. —Es que nos vencieron menos los de afuera que los de adentro, Paula. Hay un crucifijo muy modesto, de madera sin lustrar, colgando de la pared y coronando la cabecera de la cama; hay una pequeña mesa, con el candil y con la vasija de líquido oloroso y verde, hacia la izquierda del lecho; hay una silla algo rota, dispuesta sobre un costado, de cuyo respaldo cuelga una vieja chaqueta que acaso pertenezca, ya inútilmente, al hombre que agoniza. Y eso es todo, no hay más que eso, apenas eso. El carruaje, negro como la noche que ya comienza a declinar, avanza con llamativa lentitud en busca de su destino. Es el día anterior al inicio del invierno. Hace frío. Son las siete en punto de la mañana. La fiebre ha hecho estragos sobre el hombre que agoniza, quien abre ahora bruscamente sus ojos. —Hay fuego —dice de pronto—. Hay fuego, Paula. —No hay ningún fuego, doctor. Le parece a usted, pero no hay ningún fuego. Mejor descanse, doctor. La negra Paula, que no es ni muy vieja ni muy mala, podrá creer lo que más le plazca. Pero lo cierto es que el fuego está allí, allí nomás, arrasando los campos, los montes, la tierra entera. Y por delante del fuego, la multitud: cientos de seres melancólicos y oscuros marchando a paso corto, llevando consigo sus pocas pobrezas. Y por detrás del fuego, más fuego aun: la ciudad hueca, abandonada, librada enteramente al ingreso de un enemigo que no hallará otra cosa que no sean casas ardiendo y calles despobladas; la ciudad entre y por detrás del fuego, entonces, el mismo fuego que se consume lentamente ahora, sin dañar enseres ni cortinados, y sin que Paula haya logrado apreciarlo ni por un instante. En medio de la empobrecida habitación, tose el hombre que agoniza. Tose dos veces. Tres veces. Una tos débil y poco promisoria. La mano de la negra Paula no deja de confortarlo. —¿Qué nos han dejado de todos aquellos sueños? —pregunta el hombre—. ¿De qué asuntos no nos despojaron? ¿De qué senda no nos apartaron? Pero Paula ya no responde. —¿Valieron la pena? ¿Valieron la pena aquellos sueños, Paula? El carruaje no se detiene: sus cuatro caballos avanzan a paso lento. Ese paso, sin embargo, es incesante. El destino final del carruaje se halla cercano. El hombre que agoniza ve ahora otras ciudades. Algunas de esas ciudades se despliegan a orillas de correntosos ríos de color marrón; algunos nombres de aquellas ciudades coinciden con nombres de batallas; y algunas de esas batallas, no todas, han sido derrotas. El caudal de los correntosos ríos de color marrón se ve abruptamente enriquecido entonces por otros ríos de color rojo. Hay gritos, estruendo, retumbar de cañones, caballos enardecidos ante el miedo, soldados que caen muertos con sus caras hundiéndose en el barro. —El desorden de crear una revolución —piensa el hombre, sin hablar. Y enseguida, empujado por el delirio de la fiebre altísima, señala: —Monteagudo ha enloquecido, Paula. ¿Sabe usted lo que ha dicho? Ha dicho que sería necesario pasar a degüello al menos a la mitad de la gente de esta ciudad, para armar después un nuevo mayo. Eso es lo que ha dicho. Y reafirma: —Monteagudo ha enloquecido, Paula. Y enseguida pregunta: —¿Monteagudo ha enloquecido, Paula? El carruaje viene avanzando por la calle De La Santísima Trinidad, cruza frente al Cabildo, comienza a emprender los últimos tramos del viaje. El hombre que agoniza cree ahora estar releyendo algunos párrafos escritos por un general, el famoso general de Maipo, en carta donde se lo nombra a él, al hombre que ahora agoniza, enviada al diputado cuyano Godoy Cruz: “Lleno de integridad y talento natural, no tendrá los talentos de un Moreau o de un Bonaparte en punto a milicia, pero créame usted que es lo mejor que tenemos en la América del Sur”. Comienza a clarear despacio sobre la ciudad del gran río. El día va a abrirse, ya no falta mucho. En pocas horas más, Buenos Aires estallará en tres gobernaciones al mismo tiempo. —Mi primo está en Tiahuanaco, en el corazón del Collasuyo. ¿Alcanzas a verlo, Paula? Está entre ruinas, frente al lago sagrado, hablando con los indios, explicándoles de quién es en realidad la tierra. Juan José, debes hablar más fuerte para que todos puedan oírte; más fuerte, Juan José, que tu voz llegue a Buenos Aires, a las orejas de los mandones que no nos quieren ni a ti ni a mí, como tampoco quieren al Señor Secretario... Más fuerte, Juan José, que te escuche la gente, aun y sobre todo aquellos que no desean escuchar. Doblando la última de las esquinas, y enfrentando ya el final, el carruaje lento, polvoriento, inexorable, se detiene en la calle Santo Domingo, justo frente a la antigua casa paterna, la de paredes lisas y rejas con adornos repujados en hierro. —Con el viejo amo o con ninguno, Paula. Eso mismo le dije al inglés de mentón curvado y altanería sin límites. Con el viejo amo o con ninguno. Pero mejor con ninguno, Paula... Mejor con ninguno, porque para eso y para nada más fue que hicimos una revolución; porque para eso y para nada más es que se hacen todas las revoluciones. Paula cabecea tenuemente en la silla algo rota: el cansancio ha logrado vencerla. En su mano izquierda ha quedado aprisionado fuertemente, sin embargo, el pañuelito embebido en líquido curador. La puerta, mitad despintada y mitad verde, se abre silenciosamente. El hombre es alto, viste de negro y sus botas brillan de un modo casi impertinente. No ingresa en el cuarto; observa, de pie, desde la galería. Lleva una capa pesada, que bien debe protegerlo del frío de la mañana. —Es hora, doctor —indica entonces. El hombre que ya no agoniza sale de su camastro y camina hacia la puerta de la habitación. —Hay que avisar a Paula —dice, señalando a la mujer en la silla. —No es necesario —responde el de las botas brillantes. Enseguida salen a la calle, luego de cruzar la galería y un largo pasillo repleto de tiestos. Desde el lado del río, la claridad del día comienza a ser un hecho cabal. El de negro abre la portezuela del carruaje. Los caballos parecen algo inquietos. El otro hombre coloca su pie derecho sobre el estribo de madera y antes de subir, pregunta: —¿Valieron la pena aquellos sueños? —Soy un simple cochero, doctor. No sabría cómo responder a su pregunta. El hombre que ya no agoniza ingresa en el carruaje. El de las botas lustradas cierra la portezuela. Luego da un pequeño rodeo, sube al pescante y fustiga a los caballos. La ciudad de los Buenos Aires está allí, tras la cortinilla que el hombre que ya no agoniza cierra meticulosamente. El frío y la hora han puesto poca gente en las calles. El carruaje cruza los caminos, ahora con la velocidad del viento. Nadie repara en él. —¿Valieron la pena aquellos sueños? Ya amaneció por completo. El día, y por razones muy ajenas a la partida del hombre que ya no agoniza, atravesará hoy toda suerte de disputas y agitaciones. El carruaje se ha alejado prontamente: ya casi no es posible verlo, gracias a la polvareda que alza a su paso y a la distancia recorrida. Sin que nadie lo advierta, lleva en la caja un puñado de sueños que tal vez, con suerte, no se resquebrajen del todo, logrando regresar algún día a la ciudad, de la mano de otros hombres. ** Jorge Castelli jcastelli@hotmail.com Escritor argentino (Buenos Aires, 1956). Es poeta, cuentista, novelista y dramaturgo. Coordina talleres literarios. Ha obtenido múltiples premios nacionales e internacionales, destacándose el Premio La Nación de Novela y el Premio de Narrativa “Ciudad de Alcalá”. Es autor de los libros de cuentos El lugar de Fanny y Aquella flor en el centro del caos, y de las novelas El delicado umbral de la tempestad y Las campanas de la revolución. En 2008 su obra teatral Whitelocke, un general inglés, fue estrenada en el Teatro Nacional Cervantes (http://www.teatrocervantes.gov.ar) de Buenos Aires, con gran recepción por parte de público y de crítica. A principios de 2011, Editorial Sudamericana (http://www.edsudamericana.com.ar) pondrá en vidrieras su nueva novela, El purpurado cuello. === Tres poemas Cindy Jiménez-Vera =================================== *** Juego rayuela Giro en el desequilibrio sosiego del ojo del huracán lloro con una cebolla cortada por la escarcha de uno de mis tacones rosa descoso puntos de sutura con el hilo de mi vestido blanco despego en bocanadas por las cintas adhesivas que cubren mis labios miro la aureola sobre la cabeza del hogar que no me habitará más floto entre nubes ciudad desempolvada transito los pétalos de rojos tulipanes que me cargan hacia la memoria del tiempo juego rayuela entre planetas innumerables río mezclando letras de sones boleros y tangos canto letanías con lenguas multicolores para un templo desendiosado creo un jardín de estrellas fugaces y decido quedarme. *** Escapismo Serás expulsada del circo a la primera lamida del escozor del caramelo de su manzana de Adán. Te llamarás escoria entre malabaristas alados por actos de acrobacia sobre sus piernas desnudas. Serás desterrada por abrir las jaulas de las bestias con sus pelos en tus uñas. Bordarás tus sueños sobre su almohada de algodón de azúcar. Cortarás su melena con los filos de tus colmillos encenderás la carpa con gemidos y huirás por el arco de su cintura. *** Piedra pómez Después de tantos años, ya no imagino que cosas diré cuando me llame no me ocupo que mi contestadora de mensajes de voz suene a enfermera de sex shop ya no le asigno un sonido especial a su número en el nuevo modelo de teléfono móvil que me regalé estas navidades eso sí si llama él le he pedido a Keity mi pedicurista que no conteste me encuentro ocupada exfoliando sus caricias con una piedra pómez. ** Cindy Jiménez-Vera cindyjvera@gmail.com Escritora puertorriqueña (New Jersey, EUA; San Sebastián, Puerto Rico, 1978). Textos suyos aparecen en el portal de literatura puertorriqueña En la Orilla (http://www.enlaorilla.com). Ha sido incluida en la antología puertorriqueña Fantasía circense y en la revista dominicana Ping Pong (http://www.revistapingpong.org). Posee una licenciatura en literatura comparada y una maestría en ciencias y tecnologías de la información de la Universidad de Puerto Rico (UPR, http://www.upr.edu). Es bibliotecaria escolar y profesora universitaria. Dicta conferencias y talleres a nivel nacional e internacional sobre la biblioteca escolar, el libro y la lectura. Maneja el blog Versos desde mi Blackberry (http://versosdesdemiblackberry.wordpress.com). === El ascensor Marimar Huguet-Jerez ================================= Se metió en el ascensor como todas las noches. Dio al botón de su piso, un tercero, casi sin mirar, entrenado por la costumbre de la rutina más memorizada. Se miró en el espejo para verse las ojeras y el mal olor de una de sus muelas, los cabellos alborotados —apenas ninguno de ellos se mantenía ya en el sitio original en el que habían sido cuidadosamente dispuestos temprano por la mañana. El cansancio dormitaba a sus anchas en su rostro. Se dio la vuelta para salir, sabiendo que en décimas de segundo el ascensor pararía para darle paso a su salida: un mecánico movimiento que lo llevaba metido dentro, milimétricamente grabado, incrustado de manera extraña en sus cromosomas. Pero algo inesperado tomó las riendas de su ritual danza inconsciente. La cabina siguió ascendiendo. Pasó el cuarto piso, el quinto, el sexto, el séptimo..., y, lo más insólito, el octavo. El edificio no tenía más que ocho pisos y, sin embargo, el ascensor continuó su camino vertical como si fuera lo más normal y esperado de la existencia. Un piso más, otro, otro... El pánico lo invadió mudamente, le paralizó el rostro, le empalideció la piel. Las palabras quedaron enganchadas en algún desconocido lugar entre los pensamientos y la garganta, sin emitir sonido alguno, sin mojar los labios. La boca cual barro agrietado. De repente, una parada súbita, seca, inesperada, que debía haberse ejecutado largos segundos antes. El temor de empujar la puerta. La decisión inevitable del proceder. Demasiado tarde. Alguien había llamado ya al ascensor desde un piso inferior. Alivio temporal. Pero una inmensa perplejidad ante los acontecimientos que se deslizaban ante él sin el menor control comenzó a anegarlo, impávidamente. Justo en ese instante, la cabina paró con una lentitud viscosa en el segundo piso. No se atrevía a abrir, pero decidió empujar el frío metálico de la puerta roja. Las palabras “quien o lo que llamara al ascensor no está” saltaron a su mente, como en una especie de ascenso físico, palpable, que le dejó la piel rojiza y caliente, temblona... Salió sigilosamente, con la respiración ásperamente acelerada. Alguien hablaba unos pisos más arriba. Conversación intrascendental de vecinos que se cruzan, a pesar de sus deseos, al ir a bajar la basura: “Qué frío más condenado”; “Sí, pues parece que esto no es nada, que nos viene un temporal de muy Señor Mío en un par de días, con nevada y todo”; “Hala, a casita, que este frío se nos va a agarrar a la garganta y verás mañana. A cuidarse”. La conversación le calmó temporalmente por lo cotidiana, o, lo que es lo mismo —reflexionó, en una especie de arrebato filosófico inoportuno—, por su cercanía a lo absurdo de la normalidad. Pero ese pequeño instante circense —o así lo calificó él en sus pensamientos— se quebrantó por el ruido seco y amenazador de lo que se sentía como unas enormes piernas bajando la escalera a una velocidad amedrentadora. El miedo lo invadió nuevamente. No sabía si bajar, subir o esperar... Quizás los pasos se detuvieran, quizás fueran a uno de los apartamentos situados antes de llegar al piso donde él se encontraba, el piso que se había convertido en su único confidente temporal. Los pasos estaban ya a la vuelta del rellano. Una especie de adolescente, embuchado en una enorme sudadera con capucha de igual tamaño y que cubría su rostro, pasó como una exhalación, saltando los escalones de tres en tres, levantando aire al paso de su velocidad pavorosa, emitiendo un sonido brutal de deportivas inmensas que machacaban el suelo. Igual que apareció, desapareció vertiginosamente de su campo de visión, y con él, gradualmente, los sonidos de sus zancadas sobrecogedoras. La luz se apagó y el sonido martilleante del contador se fue con ella. Pese a la cerrada oscuridad, decidió subir al tercer piso, su piso, tanteando el pasamanos, guiado por la familiaridad de una escalera que, pese a la penumbra, había subido y bajado tantas veces. Una ascensión lenta, medida, eterna. Llegó a su rellano y reconoció su puerta, a la que llamó tímidamente. La eternidad de la espera más breve. De pronto, se dio cuenta de que la puerta estaba ligeramente abierta. La empujó gradualmente, con una impresión híbrida de miedo y lentitud. Nadie. La oscuridad que lo enfrentó hizo que su corazón latiera a una velocidad que se hacía nueva entre sus sensaciones hasta el momento experimentadas. Sus piernas se atrevieron a emprender el primer paso, largo, lento y tembloroso. Desde su posición nueva vislumbró, sobresaltado, que los muebles no estaban. Igualmente, y para su estupefacta extrañeza, su preciado parqué era ahora una vieja y polvorienta moqueta gris que, además, estaba agujereada por lo que parecían colillas de cigarros que había tirados por todas partes. Un deseo inmenso de salir corriendo de aquel horrendo lugar que no podía reconocer lo llevó al portal y a salir a la calle. El aire frío y puro de la noche le despejó la cabeza. Fue entonces cuando advirtió que las tiendas de alrededor no eran las que él acostumbraba a ver todos los días. Pero reconocía los edificios de alrededor... Por fin, alcanzó a leer el nombre de la calle, “Avenida de los Recuerdos”... “Espera”, acertó a decir en su mente todavía aturdida por el alcohol de la noche, “Esta calle es justo la anterior a la mía... Menudo susto...”. Por fin, aunque con dificultad, logró enderezar el paso hacia su calle. Llegó al portal, entró, no sin antes ver salir de él a un adolescente encapuchado en una ancha sudadera, lo que le cautivó la atención por unos momentos sin poder saber o recordar exactamente por qué. Llamó al ascensor, pero esta vez optó por subir como pudo las escaleras que lo separaban del tercer piso. Al llegar, jadeante, abrió la puerta; esta vez usó las llaves. Los muebles donde tenían que estar, el parqué donde tenía que estar... Encontró una nota en la mesa del comedor: “Alberto, al final he decidido salir con mi compañera de trabajo. Hablamos mañana. Por cierto, cuidado con el ascensor, alguien se quedó encerrado esta tarde durante un buen rato... ¡Usa las escaleras y haz ejercicio, que no te vendrá mal..! :0). Besos”. Un impulso inconsciente lo condujo a salir del apartamento y llamar al ascensor. En la neblina de su aturdimiento, pudo comprobar que... ¡la cabina del ascensor tenía trece botones! El edificio también tenía trece pisos. ¿Otra vez? ¿Cómo podía ser? ¿Adónde se había ido el edificio de ocho plantas en el que él había vivido todos estos años? ¿Qué pieza del “rompecabezas” había trastocado supuestamente el alcohol aquella noche? Juró y perjuró no volver a beber nunca más. Decidió darse una ducha fría y meterse en la cama. Se quedó dormido, la habitación girando a una velocidad insoportable... Al día siguiente, su novia le dijo que el vecino del octavo había fallecido durante la noche. Aparentemente, un muchacho forzó la entrada, robó el piso y el anciano murió de un ataque al corazón durante el proceso. Aún trastornado por la ingesta de alcohol de la noche anterior y por la noticia que le acababa de dar su novia, se asomó a la ventana. Vio su imagen reflejada en los cristales de las ventanas del edificio de enfrente, aturdida, incrédula. Sobre ella, en las ventanas superiores, podía distinguir el reflejo amenazante y asfixiante de diez pisos que se hallaban por encima de él. Tras una precipitada y embriagante sensación de vértigo, le asaltó la necesidad de mirar atropelladamente hacia abajo, como arrastrado por una extraña fuerza gravitatoria, certero de que algo lo reclamaba. Entre el bullicio de la gente de la mañana, su mirada quedó suspendida y petrificada en un corpulento adolescente cuyos ojos, ensombrecidos tétricamente por una enorme capucha gris, lo observaban fijamente mientras que su imponente torso, al que envolvía una inmensa sudadera, dejaba entrever un extremadamente desmedido y como quimérico número ocho. ** Marimar Huguet-Jerez huguet@tcnj.edu Escritora española (Madrid, 1970). Licenciada en filología inglesa en la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Máster en literatura peninsular y latinoamericana, y doctorado en literatura peninsular. Profesora de lengua, literatura y cultura españolas en The College of New Jersey (http://www.tcnj.edu; Ewing, New Jersey, EUA). Ha publicado artículos sobre teatro contemporáneo y otros temas, así como entrevistas y ficción. Textos suyos han aparecido en Estreno, Anales de la Literatura Española Contemporánea, Letras Peninsulares, Lingüística y Literatura (de la Universidad de Antioquia, http://www.udea.edu.co; Medellín, Colombia), Ars Theatrica Contemporánea: Stichomythia. Revista de estudios sobre el teatro contemporáneo (del Departamento de Filología Española de la Universitat de València, http://www.uv.es), Grafemas y Letras Femeninas. === Poemas Beatriz E. Mendoza ======================================== *** Esa Parte Que Se Esconde De tu cuerpo intocable sólo reclamo una muesca del iris de tu ojo izquierdo que hice mía una noche en que me hundí en tus ojos hasta que la luz del día los invadió cegándome. De tu cuerpo intocable sólo reclamo ese centímetro de piel en tu espalda que bauticé a punta de besos hace ya mucho tiempo consumida por un amor que ahora sirve de nada. También (se me olvidaba) un cachito de tu pelo y el lunar que tienes en el lugar impúdico. Pero sobre todo, sobre todo es mía, esa parte que se esconde a los ojos del mundo. *** Cámara de Torturas Átame. Ata mi cuerpo al tuyo Con una sola y extensa caricia interminable como esta noche. Átame. Encadena mis pies a tus pasos, mis manos a tu pecho, amordaza mi boca con tus besos y venda mis ojos con tu llanto. Tortúrame con el peso implacable de tu cuerpo sobre el mío y entierra el filo de tus caderas angulosas en la carne blanda de mi vientre blanco. Asfíxiame con tu respiración. Abofetéame con tu cabello. Quema mi piel con el contacto de la tuya y marca mi rostro con la huella de tu lengua al rojo vivo. Fustiga mi espalda con tu saliva ardiente y doblega mi cuerpo bajo la fuerza de tus manos. Cuando me rinda, cuando me entregue, cuando por fin confiese, recoge mi cuerpo abandonado y deposítalo en la celda inexpugnable de tu piel tras los barrotes de tus piernas y tus brazos. Da entonces a mi boca el alivio de tus líquidas palabras, a mi frente el descanso del sueño. Sé mi salvador y mi verdugo y espera junto a mí la llegada del alba, el arribo de la próxima jornada. *** Cuando Vuelva Cuando vuelva estarás esperándome y sabrás que he llegado porque una brisa suave, que huele a mar y a río, invadirá tu cuerpo como en un presagio. Cuando vuelva tiraré por el suelo las maletas junto al tiempo de espera y mi vida con otros y correré a encontrarme con tus ojos para ver si aún estoy ahí dentro. Nos miraremos como extraños. Estarás ante mí como en un sueño y no le creeré a mis ojos que te imaginaron, que miraron tus fotos todo este tiempo. Mintieron. Sí, claro, ya recuerdo: el arco de las cejas pobladas, el verde de los ojos profundos, el blanco de tu piel suave. Cuando vuelva besaré tu boca como por primera vez, me darás tu mano en un contacto tímido, de mariposas volando en el estómago y temblor bajo los pies. Yo tendré un regalo para ti: mis senos cargados y el hueco de mi vientre. Tú tendrás para mí el olor de tu pelo y el sonido de tu voz. Cuando vuelva pegaré mi cuerpo al tuyo y te tendré desnudo entre mis brazos como tanto anhelé. Después, en un silencio de habitación en calma y con una sonrisa de placer, te comeré a besos. Cuando vuelva si regreso será para quedarme. *** Tus Manos Tus manos no fueron hechas para armar avioncitos o apretar botones. Tus manos grandes fueron hechas para mi cuerpo, para sostenerlo en el aire o arrastrarlo por la cama. Tus manos son para hurgar en mis entrañas. ¿Qué harán ellas sin mi cuerpo? Estarán vacías, pálidas. Hace rato no me extrañas pero tus manos, tus manos por la noche me reclaman y se te hinchan los dedos y preguntas qué pasa y tú, tonto, sólo ignoras que ellas en mí, a fuerza de caricias, hicieron su casa y ahora vagan solitarias, nómadas, ajenas, sin que sepas que tus manos aún me aman. *** Huyes de mí Por qué huyes de mí niño asombrado si lo nuestro pudo ser no más que un juego tonto y con tu negativa lo has tornado en obsesión fatal, comportamiento impropio. Olvidaste ya que fuimos puro verso que hace sólo unos días que tocamos el cielo y tu sudor perlaba y me inundaba toda y tu sonrisa ingenua habitaba mis besos. Quiero ir hasta tu puerta, pedir explicaciones, plantarme frente a ti con las manos en jarras, tirarte contra un muro, violarte con dulzura, decir que ahora te odio, gritar de pura rabia. Mas no tengo el valor y me consuelo dejando en estos versos toda mi ira, escribo estupideces, me encapricho y te mato de amor todas las noches. Tonto, tonto, tonto y más que tonto. Te di mi corazón a cuentagotas. Hoy huyes con él y te maldigo. Por eso amo el papel, este es mi grito. ** Beatriz E. Mendoza butis73@yahoo.com Periodista y escritora colombiana (Barranquilla, 1973). Es productora de Noticias al Minuto para Telefutura Network (EUA, http://www.univision.net/corp/en/telefutura.jsp). Su cuento "Toñita" fue publicado en Rompiendo el silencio, relatos de nuevas escritoras colombianas (Planeta, 2002) y "El fin de la amistad" en el anuario de la revista literaria Baquiana (http://www.baquiana.com). Además ha publicado poemas en las revistas literarias Puesto de Combate, Baquiana y La Casa del Hada. Textos suyos pueden leerse en su página personal, http://www.geocities.com/butis73. === El triste Miriam Díaz ============================================ Tomás había alcanzado sus sesenta y siete años en soledad y sin otra posesión que el mal carácter y la casa familiar. Sus padres habían muerto y su hermana se había ido del hogar treinta y dos años atrás. Vivía con tres perros que lo habían seguido en sus pasos solitarios mucho tiempo. Una chica venía una vez por semana a traer algunos comestibles, pero Tomás no la dejaba ir más allá del viejo zaguán. Nadie sabía cómo vivía este hombre, nadie lo visitaba. El tiempo hacía su trabajo, su tarea perversa de borrarlo todo. Había terminado con las glicinas del patio y con el amarillo vibrante de aquellas paredes. Las grietas de los años hicieron un caprichoso mapa sin tesoro que ahuyentaba toda esperanza. Los techos demasiado altos habían quedado en propiedad de las arañas y el sótano se lo habían agenciado las cucarachas. La casa estaba bien repartida. Tomás no necesitaba demasiado. Esperaba a la muerte con esa mezcla de impotencia y ansiedad, con el espíritu con el que se espera a la chica más linda del barrio, con la esperanza de los milagros y la certeza del fracaso. ¿Qué se puede hacer cuando ya no queda nada? En otros tiempos ellos eran una familia prestigiosa, eran las épocas del cultivo de la moral y las costumbres buenas. El padre de Tomás era escribano. Llevaba siempre sombrero y se descubría unas veinte veces por cuadra, todos lo conocían y todos coincidían en el mismo comentario: “Qué excelente persona”. Su esposa era una señora de puntillas y enaguas, de perfume y pañuelito blanco alojado en la manga. Tenía veinte años menos que su marido y cumplía con todas las destrezas de las agujas. Los objetos de la casa llevaban su huella en punto cruz, las almohadas tenían los nombres bordados en hilo perlé y la ropa interior se conservaba mezclada con hojas de menta. En el invierno acostumbraban a colocar los frutos de los pinos en el horno y llenar la casa de calor y de aroma a bosque. En ese clima nació Tomás que traía el más difícil de los temperamentos, esa oscuridad irascible que no lo abandonaría ni siquiera en la muerte. Cuando los hijos llegan tarde a la vida de sus padres, de tal modo que más que padres parecen sus abuelos; se les mima de tal modo que le quitan toda posibilidad de lucha. Pronto Tomás se convirtió en un niño enfermizo y deprimido. La tristeza lo abrazó desde temprano y la escuela no consiguió que lo abandonara. Cuando llegó a los catorce, sus padres se vieron invadidos por la necesidad de una hermanita para el niño que estaba totalmente entregado a la melancolía. Adoptaron a Rosita, una niña que buscaron el día de la virgen de los milagros del orfanato más grande de la ciudad. Tenía dos años y no era buena candidata para la adopción por tener su pierna derecha notablemente más corta que la izquierda. Era hija de una adolescente de trece años, perteneciente a una de las familias más ilustres de la ciudad. Al parecer el padre no era otro que un tío de la joven. Todos interpretaron el defecto de la niña como un castigo de Dios. Fue dejada en el orfanato sin más pertenencia que su desgracia. La bautizaron con el nombre Rosa de los Milagros en honor a la virgen y fue colmada por la desesperación de todos. Durante once años Rosa fue sometida a treinta y dos operaciones para corregir su defecto. Paulatinamente pasó de usar aquellos coturnos negros a las sandalias normales, incluso a la coquetería. Nunca le refirieron su origen incestuoso, pero como si tuviera una memoria oculta, su corazón empezó a agriarse. Miraba a Tomás con la furia de la hija ilegítima. Terminó por volverse ciega al amor y todo su cuerpo tomó la temperatura de los implantes metálicos que tenía en su pierna. Finalmente su madre comprendió que esta niña sólo era un castigo para el triste Tomás, así que la presentó en sociedad, contrajo matrimonio y se fue a vivir a otra ciudad. No regresó nunca más, hasta la mañana en que la policía fue a buscarla. Tomás sucedió a su padre en profesión y en cartera de clientes cuando éste murió. Se convirtió en viejo antes de tiempo, parecía el esposo de su madre. En las tardes se sentaban en el jardín a tomar el té. Él leía el diario y ella rezaba el rosario, pero ni siquiera Dios acudía a esa reunión tan desolada. Tomás nunca conoció íntimamente a una mujer, la única lencería que llegó a ver fue la de su madre y la de su hermana. Cuando se quedó solo, se encerró para siempre. El barrio lo olvidó a tal punto que nadie más pensó en él. La mañana del lunes, la muchacha que traía los víveres golpeó sin recibir respuesta. Sólo se escuchaba el ladrido incesante de los perros. No se preocupó, siguió su camino pensando que él no quería recibirla. Al siguiente día se repitió la escena con una pequeña diferencia, sólo un perro lloraba. Estaba un poco inquieta y decidió dejarle la bolsa en el zaguán. Al tercer día, sólo recibió silencio tras los golpes en la vieja puerta y la indiferencia de la bolsa que aún estaba allí. Decidió pedir ayuda a los vecinos y pronto la policía estaba en el lugar. Al abrir la puerta se encontraron con un cuadro terrible. Tomás llevaba varios días de muerto. El perro más fuerte había comido a los dos más pequeños y cuando ya nada había, empezó a alimentarse del cadáver. Esa fue la noticia que conmovió al barrio aquella mañana. Esa fue la noticia que hizo regresar a Rosita después de treinta y dos años. Se la vio molesta dirigiendo al personal de limpieza, se la vio fastidiada arrojando todos los libros de Tomás en un contenedor público. Dos días le bastaron para vender la vivienda a una empresa de construcción que procedería a su demolición. Sólo dos días necesitó para deshacerse de las viejas sábanas que llevaban su nombre, de la colección de agujas de su madre, de la ropa que sobrevive a los muertos, de los sombreros de su padre, de la carne mutilada de su hermano. Para acelerar la evaporación del tiempo, fumaba desesperadamente. Envuelta en humo cerraba las puertas para siempre, sepultaba a la familia ajena, enterraba definitivamente un pasado rancio. Se fue con la certeza de no regresar jamás dejando atrás una casa vacía con un perro aguardando en la puerta. ** Miriam Díaz miriamrebeca@hotmail.com Escritora argentina (Salta, 1966). Es actriz de teatro, dramaturga y psicóloga. Mantiene una bitácora en http://elgoceesepeligrosoplacer.blogspot.com. === Poemas Carmen Elena Pérez ======================================== *** Facundo ¿Para qué escribir divagar o crear? El sol despertó en el ocaso, en la oscuridad del sueño el verbo se desvanece, porque no hay nada qué decir. Se ha ido el poeta, el cantante el vagamundo sin rumbo pero con destino. Aquel que un día soñó que podía y realmente pudo. El verbo bañado de cotidianidad La palabra escamoteada en el velo de la realidad y la alteridad del ser. Hasta siempre, Facundo... *** Se ha ido Mi alma llora tristeza blanca cesó el canto del ruiseñor yace en el suelo cuerpo inerte hoja caída del madrigal estro convertido en vacío voz perdida en el silencio ciega mirada vaga sonrisa el fuego se extinguió y se llevó la quimera de sueños. *** La espera aceras transeúntes vitrinas semáforos calles con huecos rostros malditos hipócritas seres, se persignan La cúpula desgastada mantiene su altura Una prostituta acecha a un cliente Aún sigo esperando el abrazo aniquilador de la realidad. ** Carmen Elena Pérez p.salome55555@yahoo.es Escritora y docente venezolana (Maracay, 1974). Profesora de lingüística y literatura y magíster en Literatura Latinoamericana. Participante activa desde 2001 del Simposio de Literatura Venezolana, evento que ha publicado cinco ponencias de la autora sobre la valoración e investigación de algunos escritores venezolanos. Participó en un taller de creación poética en 1997. Participó en el II Festival de Teatro Nacional Magosom en 1999. Tiene experiencia en títeres y narración oral. Actualmente es docente de tercera etapa y a nivel universitario. === Dos relatos Sandra Becerril ====================================== *** Cadáver Escucho la lluvia llorar estrellándose en mi ventana y a mis venas latir y quejarse por el flujo de odio que las contamina. Mis ojos hablan con la verdad que implica que mi espejo sangre mi imagen, que mis manos tiemblen ante este frío que las acompaña desde que nacieron como maldición aferrado a mis articulaciones que se rompen sin cesar frente a los ecos del pasado que no dejan vivir a un futuro que ruega lo respeten, lo dejen ser libre. Pero no puede, no puede ser libre. No debe de ser libre. No tiene el permiso de mis pulmones, ni éstos tienen el aire que necesitan para vivir más que yo. Y miro las voces fluir de las bocas huecas y sin sentido que rodean estas letras que no existen sin existir por ti. Y espero un rastro de ingenuidad en tus sonrisas que lloran más que las carcajadas que da la vida frente a nosotros. La ciudad se infecta como un gran cuerpo enfermo que está a punto de morir y nosotros, el virus, se expande devorando sus entrañas de acero. Mis dientes rechinan como sus carreteras con los peces de hierro que las ensucian, como las nubes que estrían el cielo manchándolo de terrible felicidad. Me encierro en un libro, me cobijo con sus páginas, vivo en él para que nadie observe mi vivir. Y siento un escalofrío que juega con mi espalda molestándola como montaña rusa. Y mis pensamientos juegan en mi cabeza como parque de diversiones, enfermizo. Me cosquillea la oreja cuando hablas de mí a la distancia, lo sé porque lo sé, porque lo siento, porque así debe de ser aunque no sea en realidad. Y escucho los molestos latidos que me rodean, como bombas tratando de que la vida llegue a su flujo sanguíneo, de que sus cabezas sean capaces de aludir este grito que se hunde en las marañas del presente. Y pienso y pienso y pienso. Y muero y muero y muero. Y cada vez que muero renazco convertida en mí. En este ser. En lo que soy. Lo que soy... soy estas letras que se suicidan cortándose la tinta con adjetivos mal usados, soy uno más en el nido de peces de acero que ruedan por las venas de la ciudad, soy un virus más que carcome los intestinos de este ser sangrante. Mucha sangre, mis manos entintadas con este líquido maloliente, de costra, palpita en él la venganza de un andar que no debió existir cerca de mí. Porque soy la tentación de un asesinato. Soy un cadáver más en este ataúd, en esa fosa común que ya es mía, mi hogar. Y desde aquí, mientras veo cómo los gusanos pican y escogen esta carne que me envolvió como regalo desde que nací, respiro el polvo que cubre la madera de este huevo que los vivos me asignaron como mi lecho eterno. Escucho las pisadas de ellos sobre mí, colocando estúpidas flores para recordarme, una lápida con un epitafio que dice mi nombre, quienes me recuerdan, fechas, fechas, fechas que odio, que no importan, que sufren conmigo, que me acompañan en una eternidad de latidos incesantes que no han de acabar nunca. Y oigo cómo se van... me dejan... me abandonan, derraman unas lágrimas sobre la lápida y huyen a seguir viviendo. Porque dicen que la vida sigue. Los he escuchado decir esta estúpida frase tantas veces que la sé de memoria y mi memoria recuerda cuando yo la decía también y reía y sí, la vida siguió y sigue aquí debajo, aunque más abajo de mí no hay nada más que rocas, polvo y más insectos ansiosos de carne fresca, de ojos, de lenguas que empaparon el sudor de otros cuerpos que también han de ser devorados sin piedad por los mismos insectos. Y mientras un gusano termina de comer mi dedo meñique, abro los ojos, las cuencas disponibles que no tienen ya nada dentro. Y los espero, sonrío, porque tú también has de llegar hasta este punto, todos estarán aquí y entonces veremos qué vida puede más y qué vida es la que continúa viviendo. *** Te necesito... Rubén llegó por fin a su casa. Las llaves se le cayeron en un charco de lodo, no pudo agacharse a recogerlas por lo que, con dedos temblorosos, tocó el timbre. La dulce voz de su esposa se escuchó por el interfón; Rubén trató de contestar la típica pregunta de ¿Quién? Sólo pudo escupir sangre. Al fin Graciela abrió. Por un momento vaciló en abrazar al hombre en la puerta quien parecía un vagabundo; dudó para después abrazarlo y ayudarle a entrar apoyado en su hombro. Rubén cojeaba. Al llegar a la sala le ayudó a recostarse en un sillón; la habitación estaba arriba y en esas condiciones no podría subir los escalones. Inmediatamente llamó al médico y limpió cada una de sus heridas con amor mientras le preguntaba en voz baja, como si no quisiera que la escuchara: ¿Qué te sucedió? ¿Quién te golpeó? ¿Reconociste a alguno? Rubén negaba con la cabeza y la miraba a los ojos. Veía borroso. La escena era conmovedora: la esposa compasiva y abnegada curando a su marido con devoción y ternura. Tan sólo recordar que pensaba separarse de ella una semana antes... ¡Qué gran error hubiera sido! Al fin llegó el doctor. Lo revisó y de inmediato pidió traslado al hospital. En su casa no podrían curar el brazo fracturado, coser las heridas y el esguince de cuello. Graciela se ofreció a pagar todos los gastos y a quedarse con Rubén en la noche. Se acomodó en un sillón viejo y roído junto a la cama del paciente. No se quejó del frío; durmió como perro fiel a sus pies. De vez en cuando se levantaba de su incómodo lecho para checar que su marido se encontrara bien. A Rubén, más que las heridas, le dolía haber tratado así a su mujer, haberla maltratado como lo había hecho le avergonzaba. Justo aquel día en la mañana le gritó que ya no la necesitaba más. Se dio cuenta de que la necesitaba a su lado más de lo imaginado. Se prometió a sí mismo jamás volverlo a hacer, incluso le pasó por la cabeza la idea de que se merecía la golpiza. Todo sucedió muy rápido. Unos tipos lo interceptaron fuera de su trabajo, lo obligaron a subirse a una camioneta negra y ahí lo patearon; le pegaron con bats, le dieron puñetazos hasta que la cara de su víctima pareció una mole de carne con sangre. Después lo dejaron tirado cerca de su casa. Rubén quiso parar un taxi, pero ninguno se detuvo. Él no los culpaba, después de todo por la facha que traía ni siquiera él se hubiese detenido. Mientras casi se arrastraba por las calles llegó a la conclusión de que era víctima de una venganza. Tal vez su amante o alguno de sus clientes... Pasaron los días y Rubén regresó a su casa acompañado de su fiel esposa. Se quedó profundamente dormido. Graciela se acercó para besarlo y se percató de que incluso roncaba. Lo arropó bien y, justo cuando iba a recostarse a su lado, oyó el timbre de la puerta. Descalza, sacó una bolsa que mantenía escondida en un cajón y bajó con ella tratando de no hacer ruido. Abrió. Un tipo gigantesco y gordo la saludó. Quería pasar. —¡No! —gritó ella—. Toma el dinero y vete. Le aventó la bolsa y cerró la puerta. Suspiró. Todo estaría bien ahora. Cuando volteó para subir las escaleras, sorprendió a Rubén observándola con lágrimas en los ojos y un bat en la mano derecha. La miró con un odio que ella jamás había visto. —¡Perdóname, Rubén! —se tiró a sus pies—. ¡Es que necesitaba que me necesitaras tanto! ** Sandra Becerril sbecerril@shamra.com.mx Escritora mexicana. Egresada del Centro de Excelencia Educacional, cursó también los siguientes talleres: Fotoperiodismo (Escuela Activa de Fotografía), Módulos Literarios I y II, Teoría y práctica del cuento I y II, en la Sociedad General de Escritores de México (Sogem, http://www.sogem.org.mx). Estudió un diplomado en literatura fantástica y ciencia ficción en la Universidad del Claustro de Sor Juana (http://www.ucsj.edu.mx), fue becada por el escritor Marcial Fernández; estudió creación literaria en la Sogem y actualmente estudia Novela en la Universidad Iberoamericana (http://www.uia.mx). Ha recibido menciones honoríficas en el concurso “La Identidad de mi barrio”, organizado por la delegación Tlalpan; en el primer Encuentro Estudiantil Fotozoom; Concurso “Nuevos Talentos”, organizado por Foto Regis (2002); concurso “Juana de América” por el texto “Érase una vez...”, y concurso “Espejo Roto” de relatos de terror. Además fue seleccionada por Fujifilm México (http://www.fujifilm.com.mx) para publicación como profesional de esa casa. Textos suyos han aparecido en las revistas Luz Directa, Fotozoom, Expansión, Expresión Autónoma, Época, Líneas, Crítica, Voces de la Primera Imprenta y Universo del Búho, y en las antologías Escritores hispanoamericanos en el mundo, de editorial Bellvigraff; Antes de que las letras se conviertan en arañas, Palabras sin piel y en la colección especial para el Festival de Cine Macabro 2007, próximo a editarse. Fue corresponsal y redactora de artículos especiales para deportistas para el Diario Nacional Deportivo. Ha publicado la novela La calle de las brujas (Editorial Justine) y el libro El legado de las abejas (Colección Especial de Nutrición Deportiva). Imparte diversos cursos de redacción y creación literaria desde 2004. De estos talleres ha surgido la antología Sueños de tinta, editado por Ediciones Shamra, colección de textos de diversos alumnos. Mantiene una página personal en http://www.shamra.com.mx y una bitácora en http://sandra-becerril.blogspot.com. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “En general, creo que sólo debemos leer libros que muerdan y arañen. Si el libro que estamos leyendo no nos despierta como un golpe en el cráneo, ¿para qué molestarnos en leerlo? ¿Para que nos haga felices, como dices tú? Cielo santo, seríamos igual de felices si no tuviéramos ningún libro. Los libros que nos hacen felices podríamos escribirlos nosotros mismos si no nos quedara otro remedio. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a los bosques más lejanos, lejos de toda presencia humana, como un suicidio. Un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo”. Franz Kafka, carta a Oskar Pollack (1904). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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