~~~~~~~~~~~~~~~ Año XVI Cagua, Venezuela Nº 264 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 2 de abril de 2012 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | La guerra según Solares. / De Asén en Bubok. / Cinco | Breves siglos de cartas. / Retratando la historia. / Menéndez | Pelayo, expuesto. / Libros con barra libre. / Aprender a | contar. / Literatura con yo. / Agua en letras. / | | María Teresa Andruetto obtiene el Premio Hans Christian | Noticias Andersen. / Roban de la casa de Nicanor Parra varios | cuadros de su hermana Violeta. / Colombia discute | polémica ley de derechos de autor. / California nombra | por primera vez a un hispano “poeta laureado”. / | Recordarán con diversos actos al escritor español Rafael | Pérez Estrada. / El hispano-venezolano Alberto Ferreras | presenta su novela en España. / Artistas españoles | inauguran centro cultural en Bruselas. / Recuperan | novela que Emilia Pardo Bazán escribió a los 13 años. / | El poeta español Miguel Sánchez-Robles recibió el Premio | Gabriel Celaya. / Sergio Ramírez celebrará con | publicaciones 50 años de literatura. / Presentan ópera | basada en novela breve de Guillermo Arriaga. / Zaragoza | realiza su VIII Feria del Libro Viejo y Antiguo. / | Gobierno de Venezuela asumió control del Museo de | Barquisimeto. / Muere Antonio Tabucchi a los 68 años. / | Rinden homenaje en Buenos Aires a Rodolfo Walsh. / | Leopoldo Brizuela gana el Premio Alfaguara con Una misma | noche. / Chile homenajea al caricaturista Pepo en el | centenario de su nacimiento. / Falleció el escritor | brasileño Millôr Fernandes. / Colombiano Santiago García | designado embajador mundial del teatro. / Pablo González | Casanova, miembro honorario de la Academia Mexicana. / | España: informes revelan que cae el libro impreso y | emerge el digital. / Portalrubio, pueblo español con 53 | habitantes, publica su diccionario. / Mario Vargas Llosa | donará su biblioteca a su ciudad natal, Arequipa. / | Isabel Allende viajará a Dinamarca para recibir el | premio Andersen. / Falleció a los 91 años el artista | venezolano Feliciano Carvallo. / Concurso Internacional | de Microtextos “Garzón Céspedes” anuncia fallo. / | Pemones exigirán a Alemania devolución de la Piedra | Kueka. / Manuel Rico obtiene el Premio Internacional de | Poesía Miguel Hernández. / El ecuatoriano Augusto | Rodríguez presentó tres nuevos títulos. / Publican | edición de bolsillo de la obra de William Shakespeare. / | Biblioteca Cervantes inaugura espacio dedicado a la | traducción. / Botero celebra 80 años con exposición en | México. / Conceden el premio Holberg 2012 al sociólogo | español Manuel Castells. / Espido Freire estrena obra de | “microteatro” con actores venezolanos. / Gobierno | argentino retrocede en restricción aduanera contra el | libro. / La RAE publica en Internet su Diccionario | histórico. / En “prisión preventiva” empresario Henry | Fariña por asesinato de Cabral. / Traducen al francés | libro de cuentos del boliviano Víctor Montoya. / | Realizan en Ciudad de México el VI Gran Remate de | Libros. / Marsé y Díez incluidos en colección infantil | dirigida por Pérez-Reverte. / Presentarán en Caracas | teatro y prosa de José Ignacio Cabrujas. / Universidad | Central de Venezuela rendirá homenaje a Isaac Chocrón. / | Feria del Libro de Venezuela inicia su recorrido por los | estados. / Este mes saldrá el último poemario de Wislawa | Szymborska. / Feria de Valladolid realizará concurso de | “literatura exprés”. / Drácula, de Bram Stoker, será | leída en voz alta en Guadalajara. / Parra recibirá el | Cervantes con discurso sobre el Quijote de Avellaneda. / | Chacao dedica a las ciudades su 4º Festival de la | Lectura. / Adonis y Pérez-Reverte protagonizarán IX | Festival Ciudad de Granada. / Semana de las Letras del | Instituto Cervantes se traslada a África. / Un encuentro | dedicará mil poemas a César Vallejo. / Los “Novísimos” | se reunirán en Cosmopoética 2012. | | Idéame. / boolino. / Biblioteca de Traducciones | Literatura Hispanoamericanas. / Ladrones de fuego. / Escuela de | en Internet Fantasía. | | “El arte de poner comas”, Isabel Alamar. / “Mis | Artículos y pensamientos sobre Adán y Eva en un supermercado”, | reportajes Andrés A. Ugueruaga. / “Lecciones de la cuna del jazz”, | Raúl Saavedra. / “Centenario del nacimiento del poeta | Carlos Fenoll (1912-2012)”, Ramón Fernández Palmeral. / | “Orhan Pamuk y el aviso a la mujer ausente”, Luis | Alberto García. / “Antoniorrobles en el recuerdo”, José | Ruiz Guirado. / “La violencia que la literatura no | alcanza a describir”, Patricia del Pilar Garfias | Cáceres. / “Puertas de Galina, la invención del canto”, | Alberto José Pérez. / “Las máquinas también sudan y | lloran”, Leopoldo de Quevedo y Monroy. / “Día Mundial | del Teatro. En busca de derechos, por un teatro en | nombre de los derechos humanos”, Yahaira Salazar. / | “Erich el zurdo, de Domingo-Luis Hernández”, José Luis | Muñoz. | | “Antonio Cisneros: el Perú sobre el hombro”, Marco | Entrevistas Antonio Campos. / “Rosa Montero: Lágrimas en la lluvia | desde Argentina”, Antonio Guerrero Ruiz. | | “Lo poético corporal y lo erótico verbal en la poesía de | Sala de ensayo Oliverio Girondo”, Orfa Kelita Vanegas Vásquez. / “Los | mayores de Altazor”, Fernando Salazar Torres. / | “Recepción en Baker Street (invita: Juan José Saer)”, | Gustavo Rubén Giorgi. / “Palabra de pirata. La narrativa | de Edgard Collazos”, Alejandro José López Cáceres. | | “Sonetos del crepúsculo”, Jorge Ernesto de León Cabrera. | Letras / “Vagamente, un peruano”, Félix Terrones. / “El | apacible” (extractos), José Gregorio Vílchez Morán. / | “Acapulcoholic”, Vanessa Hernández. / Poemas de Noelia | Palma. / “Sueños, pesadillas y escondidas”, Marco | Minguillo. / “El poeta”, Florentino Gutiérrez Gabela. / | “Louis”, Eva Pérez. / “Dos poemas de segunda mano”, C. | A. Campos. / Microrrelatos de María Paz Ruiz. / Poemas | de Ruth Ana López Calderón. / “Comedia divina”, Julio | César Blanco Rossitto. | | Certificación de un manuscrito que podría ser de Neruda. | El buzón | Umberto Eco. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Mención de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.org =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| La guerra según Solares. A mediados de los años 30, Gloria Juárez huye con su marido a Requejado; allí nace, en abril de 1936, su hija María quien, al igual que su padre, desaparece durante la guerra civil española (1936-1939). El 6 de noviembre de 1939, Gloria —hundida en un abismo de desesperación e incertidumbre— recibe una inesperada visita que despejará toda incógnita. La novela 6 de noviembre sobrevuela, a lo largo de su centenar de páginas, los hechos que provocaron la sangrienta conflagración interna de España, pero se enfoca en la historia personal, los sentimientos y los temores de quienes vivieron esos duros años, todo narrado en primera persona por el párroco de un pequeño pueblo que a muchos les costará ubicar en el mapa, Requejado. Pablo Solares (Villaviciosa, Asturias, 1992) afirma que su obra 6 de noviembre “no es una novela histórica más”, y que “se aleja totalmente de los tópicos”. La primera novela de este autor español, publicada por el sello Albores, ya está disponible en España, México, Colombia, Costa Rica y Venezuela. http://pablosolaresoficial.wordpress.com De Asén en Bubok. El escritor español Miguel de Asén (http://www.letralia.com/firmas/deasenmiguel.htm) ha publicado en Bubok cinco de sus poemarios. Se trata de Página de autor, Poedina, Poemas emetereos, Caudal de versos y Retazos de enea, que pueden descargarse gratuitamente en versión digital u obtenerse en versión impresa a precios que oscilan entre los 7 y los 9 euros. Nacido en Madrid en 1962, De Asén es licenciado en filosofía y ciencias de la educación, con suficiencia de investigación en ciencias de la información, por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Además de los libros mencionados, ha publicado los poemarios Trece sonetos personales y un desbarre multiforme (1993), Versos corrientes, Versos contados de sílabas no contadas y Poemas interactivos (1995) y Generador de sonetos. http://www.bubok.es/tienda/buscar/as%C3%A9n Cinco siglos de cartas. La Biblioteca Nacional de España inauguró el pasado martes 27 de marzo la exposición “Me alegraré que al recibo de esta. Cinco siglos escribiendo cartas”, que estará abierta hasta el 17 de junio, y en la que es posible apreciar correspondencia escrita y enviada entre los siglos XVI y XX por Quevedo, santa Teresa, Zorrilla, Moratín, Valle Inclán, Alfonso XIII, Pablo Iglesias y María Teresa León, entre otras personalidades. La muestra, cuyo comisario es Antonio Castillo Gómez, profesor titular de historia de la cultura escrita de la Universidad de Alcalá de Henares, analiza en cinco vitrinas la evolución de la carta y otros productos similares, como la tarjeta postal. El itinerario gira en torno a dos ejes: en el primero, se muestra el desarrollo cronológico, con misivas de la época moderna, la democratización del sector en los siglos XIX y XX, la correspondencia de escritores y escritoras, la llamada “república de las letras” y la evolución de la tarjeta postal. Un segundo eje se refiere a los manuales epistolares en esos cinco siglos. http://www.bne.es/es/AreaPrensa/NotasPrensa/ExposicionCartas.html Retratando la historia. “Pedro Madueño. Retratos periodísticos, 1977-2012”, organizada por la Obra Social “la Caixa”, es la primera retrospectiva sobre la obra de este fotógrafo español, y reúne cerca de cincuenta retratos de figuras de la literatura y el periodismo (Quim Monzó, Terenci Moix, Baltasar Porcel, Juan Marsé, Miquel Martí i Pol, Joan de Sagarra, Salman Rushdie, John Irving), la política (el rey Juan Carlos, Felipe González, Baltasar Garzón, Artur Mas) y el espectáculo, el arte y la fotografía (Francesc Català-Roca, Antoni Tàpies, Eduardo Chillida, Nazario, Pina Bausch, Ferran Adrià, José Tomás). Testimonio excepcional de tres décadas de periodismo cultural y político, la obra realizada por Madueño para el diario español La Vanguardia ofrece una perspectiva única sobre el retrato periodístico. Sus fotografías trascienden el ámbito estricto de la prensa y muestran la complicidad de Madueño con sus modelos, su capacidad para profundizar en la psicología de los personajes y su instinto para descubrir nuevas perspectivas sobre los retratados en los cinco minutos de que dispone para inmortalizarlos. Su obra también pone de relieve una preocupación por factores puramente fotográficos, como los juegos de luz y sombras o la densidad de la imagen. La muestra, que fue inaugurada el pasado martes 27 de marzo, se mantendrá abierta al público hasta el 24 de junio en CaixaForum Barcelona (avenida de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8). http://prensa.lacaixa.es/obrasocial/view_object.html?obj=816,c,15801 Menéndez Pelayo, expuesto. La Biblioteca Central de Cantabria, en España, acoge la exposición “Menéndez Pelayo, 56 años para recordar” puesta en marcha este 30 de marzo por el gobierno de Cantabria para conmemorar el centenario de la muerte de este pensador cántabro. La muestra, que es comisariada por Alexandra García, consiste en una propuesta “colectiva” que aglutina la obra de los artistas Alexandra G. Núñez, J. Luis Ochoa Bustinza, Tomás Hoya, Marga G. Polanco, Vicky Kylander, Majo G. Polanco, Laura Escallada, Pablo Burgueño, David Arteagoitia, Juanjo Viota, Santiago A. Sagredo, Sonia Higuera y Valvanuz Lezcanoy, además de otros quince integrados en el colectivo “Cocktail Party Effect”. El objetivo de la exposición ha sido reunir a una serie de creadores de disciplinas diversas y reflexionar en torno a Marcelino Menéndez Pelayo (1856-1912) para conmemorar así el centenario de su muerte, expresando a través de un lenguaje plástico diferentes aspectos de su vida, “desde una visión muy personal y una estética diversa, con el objetivo de que se conozca algo más sobre la figura de este pensador e investigador”. http://bit.ly/HENHiV Libros con barra libre. El próximo jueves 12 de abril tendrá lugar el XIX Cervezas y Libros, que organizan en Madrid el sello Ediciones Evohé y Blogs con Historia. El tema elegido para esta sesión será “Poesía viva”, y se contará con la presencia de los escritores Fernando de Villena, autor de Los siete libros del Mediterráneo; Manuel Valera, autor de Breverías, y Miguel Martorell, autor de Autócratas. La actividad, como de costumbre, permitirá a los asistentes disfrutar de buena charla y barra libre de cerveza a partir de las 19 horas en la Cervecería El Caldito (calle Tumaco, 22). https://www.facebook.com/events/271982029549509 Aprender a contar. Este 21 de abril se inicia el taller “Cuenta tu cuento”, en el que la narradora y poeta venezolana Mharía Vázquez Benarroch (http://www.letralia.com/firmas/vazquezbenarrochmharia.htm) orientará a los participantes en la redacción de cuentos y novelas. El taller, que está dirigido a todos aquellos a quienes les apasiona la palabra, analizará las herramientas necesarias para afrontar estos géneros. Se trabajará la estructuración de los personajes y la anécdota; cuándo una historia se ajusta mejor al cuento o a la novela; voces narrativas y estilos; estructuras y tipos de finales. Se trabajará también sobre los textos de los integrantes del taller escritos en base a ejercicios narrativos, el cuento ante la novela, y se hará una lectura actualizada de los autores fundacionales de la narrativa venezolana, latinoamericana y mundial, como Guillermo Meneses, Adriano González León, Pedro Emilio Coll, Gustavo Valle, Salvador Fleján (http://www.letralia.com/firmas/flejansalvador.htm), Israel Centeno, Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Manuel Rivas, Antonio Muñoz Molina, Ricardo Piglia, William Faulkner, Raymond Carver y otros. La duración del taller es de doce sesiones de tres horas semanales, los días martes (grupo 1) y los sábados (grupo 2), de 3 a 6 de la tarde en ambos casos. Para solicitar información o tramitar la inscripción, el interesado deberá llamar al teléfono (0212) 9614846. http://amarrandolapacienciaaunarbol.blogspot.com Literatura con yo. “La invención de la memoria: herramientas narrativas para el uso del yo literario” es el título del taller que a lo largo de tres sábados dictará en Caracas el escritor venezolano Eduardo Sánchez Rugeles (1977). Como ya puede preverse desde el título, el taller ofrecerá herramientas formales y estructurales para construir relatos en primera persona, explorando las potencialidades literarias y recursos del “yo” narrador y reflexionando en torno al carácter ficcional de la memoria y el recuerdo. Además, Sánchez Rugeles revisará junto con sus alumnos diversos testimonios, autobiografías, confesiones, crónicas, diarios íntimos y de viaje, y epistolarios, entre otros textos en los que se ponen de manifiesto las estrategias narrativas en primera persona. Sánchez Rugeles es autor de Blue Label / Etiqueta Azul y Transilvania, unplugged, novelas que en 2010 resultaron ganadora y finalista, respectivamente, del Premio Iberoamericano de Novela Arturo Uslar Pietri —la primera, además, obtuvo ese mismo año el Premio de la Crítica de Venezuela—, y dictará el taller durante una estancia en la capital venezolana, pues reside en Madrid. Es licenciado en letras por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), licenciado en filosofía por la Universidad Central de Venezuela (UCV), magister en estudios latinoamericanos por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y en estudios literarios por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Actualmente, además, realiza estudios de doctorado en literatura hispanoamericana en la Universidad de Salamanca. Su más reciente novela, Liubliana, obtuvo en México el primer lugar del Certamen Internacional de Literatura Letras del Bicentenario, Sor Juana Inés de la Cruz 2011. Mantiene un blog literario-personal en http://sanchezrugeles.wordpress.com. El taller se realizará los sábados 28 de abril, 5 y 12 de mayo de 2012 entre 9 y 11:30 de la mañana, y cuesta 450 bolívares. Será dictado en la Biblioteca de la Unidad Educativa Carlos Soublette (avenida Santa Ana con avenida Ávila, Bello Campo), que cuenta con estacionamiento y vigilancia. http://bit.ly/H6wQEa Agua en letras. Acaba de ser publicada en Huelva, España, la antología Alquimia del agua, una compilación de Santiago Aguaded Landero (http://www.letralia.com/firmas/aguadedsantiago.htm), Jack Landes y Sarah Schnabel que reúne, en 370 páginas, una visión multidisciplinar y multicultural, incluyendo principalmente poetas españoles en sus diferentes lenguas (gallego, euskara y catalán), pero sin olvidar los poetas hispanoamericanos, principalmente mexicanos. Además incluye una miscelánea de cultura europea y del Oriente medio y de países tan lejanos como Corea y Australia. El estudio deriva también hacia el carácter lingüístico de la palabra agua y finaliza por relacionar agua con escarabajos, como en el poema del venezolano Wilfredo Carrizales (http://www.letralia.com/firmas/carrizaleswilfredo.htm), y aborda temas tan dispares como el agua en calidad de enemigo (tsunamis, riadas...), el agua lustral y el agua como parte integrante del sexo y sus múltiples fluidos (semen, saliva, sudor, sangre). Entre los autores presentes se puede destacar a los contemporáneos Antonio Carvajal, Iván Carvajal y el portugués António Ramos Rosa, sin olvidar a clásicos como Emily Dickinson, Jorge Luis Borges o los contemporáneos Philip Larkin y Lâle Müldur. La obra ofrece dos posibles finales alternativos: un poema de salvación de Cristina Peri Rossi y otro catastrófico sobre el Apocalipsis que no espera. La presentación oficial del libro se hará en Punta Umbría (Huelva) en el marco de los actos del XXII Encuentro de Editores Independientes (Edita 2012), el 4 y 5 de mayo. El libro, además, se puede descargar gratuitamente del blog El alquimista impaciente (http://sal-elalquimistaimpaciente.blogspot.com), de Aguaded Landero. http://es.scribd.com/doc/87220552 ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** María Teresa Andruetto obtiene el Premio Hans Christian Andersen La escritora argentina María Teresa Andruetto se convirtió el pasado lunes 19 de marzo en la ganadora del premio Hans Christian Andersen, el galardón más importante de la literatura infantil y juvenil. Es la primera vez que un autor hispanoamericano obtiene esta distinción. El premio Hans Christian Andersen, anunciado en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, es entregado cada dos años por el International Board on Books for Young People (IBBY) a un escritor de literatura infantil y juvenil por el conjunto de su obra, y es conocido como el “Nobel de la literatura infantil”. El jurado de este galardón, que se entrega desde 1956, señaló que la obra de Andruetto es sensible, profunda y poética. Además advierten que sus libros tratan tópicos tan variados como la injusticia, el amor, la pobreza o cuestiones políticas. La escritora argentina se impuso a los otros finalistas, el estadounidense Paul Fleischman, el belga Bart Moeyaert, la italiana Bianca Pitzorno y el francés Jean-Claude Mourlevat. En tanto, la Fundación Mempo Giardinelli, del periodista y escritor argentino del mismo nombre, y la Fundación Sipar, de Camboya, recibieron el premio IBBY-Asahi de Promoción de la Lectura, según indicó la fundación premiada con sede en la ciudad de Chaco, en el norte de Argentina. La institución fue distinguida por su programa “Abuelas Cuentacuentos”, mediante el cual los más ancianos son alentados a leerle a los niños, de modo de promover la lectura sobre todo en las regiones más pobres del país sureño. La empresa periodística Asahi Shimbun patrocina el Premio, que se otorga cada dos años a dos instituciones cuyas actividades sean juzgadas como contribuciones especiales a los programas de promoción de lectura para niños y jóvenes. Andruetto, quien recibirá el premio en Londres el próximo 25 de agosto, nació en 1954 en la provincia argentina de Córdoba. Los ejes de su obra giran principalmente en torno a la construcción de la identidad individual y social, las secuelas de la dictadura en su país y el universo femenino. Desde hace más de treinta años trabaja en el campo de la literatura infantil, ha trabajado en la formación de maestros y ha fundado diversos centros de estudio y revistas especializadas, además de dirigir colecciones literarias y participar en planes de lectura. Su obra ha servido de inspiración para la creación de otros cortometrajes, espectáculos poético-musicales, coreografías, espectáculos de narración oral escénica, adaptaciones teatrales, entre otros. Además, a lo largo de su trayectoria ha obtenido los premios Luis de Tejeda (1993) y Fondo Nacional de las Artes (2002). En 2011 resultó finalista del Premio Rómulo Gallegos con su novela Lengua madre. Entre los galardonados con el Premio Hans Christian Andersen se encuentran la escritora brasileña Ana María Machado (2000), la neozelandesa Margaret Mahy (2006) y el inglés David Almond (2010). Fuentes: Ansa • Cadena 3 • EFE *** Roban de la casa de Nicanor Parra varios cuadros de su hermana Violeta Al menos una decena de cuadros pintados por la cantante y folclorista chilena Violeta Parra fueron robados de casa de su hermano, el poeta Nicanor Parra, según informaron fuentes de su familia el pasado lunes 19 de marzo. Los cuadros permanecían en el inmueble, situado en el barrio santiaguino de la Reina, con otros objetos de la artista, desde que la autora de “Gracias a la vida” y “Volver a los 17”, entre muchas otras canciones, se suicidó, en 1967. La casa permanece desocupada la mayor parte del tiempo, pues Parra, ganador del Premio Cervantes 2011, vive desde hace años en la localidad costera de Las Cruces, a unos 120 kilómetros al suroeste de Santiago. El robo fue descubierto en las últimas horas del sábado 17 por el nieto del escritor, Cristóbal Ugarte, quien dijo a una radio chilena que al parecer fue obra de expertos. “Nos dimos cuenta de que faltaban los cuadros de la Violeta, fue lo único que se robaron”, dijo Ugarte, quien añadió que también había cuadros de Hilda, una hermana de Violeta, que pintaba bien parecido, y no se los llevaron. “Claramente se trata de gente profesional que sabe lo que se está robando”, remarcó Cristóbal Ugarte, quien precisó que se trata de cuadros que la cantante y compositora Violeta había dejado en Ginebra (Suiza) y fueron trasladados a Chile por la familia después de su muerte. Aunque más conocida por su música, Violeta Parra (1917-1967), considerada la creadora del canto popular chileno, fue una artista múltiple que se destacó además por sus bordados en arpillera, sus esculturas en alambre, sus cuadros y sus poemas. Como artista plástica expuso sus pinturas y bordados en Chile y, en 1964, fue la primera latinoamericana cuyos trabajos se mostraron en el Museo del Louvre. “Mi miedo es que los cuadros sean vendidos, que salgan del país, por eso es importante que se sepa ahora”, dijo Cristóbal Ugarte. El robo fue puesto en conocimiento de la Justicia y la policía ha abierto ya la correspondiente investigación. Fuente: EFE *** Colombia discute polémica ley de derechos de autor El gobierno de Colombia presentó el pasado 21 de marzo el Proyecto de Ley 201 de 2012, el cual esclarece los alcances de las conductas punibles sobre derechos de autor y propiedad intelectual, entre otros temas, y que tiene su origen en una serie de ajustes normativos aprobados en el acuerdo de libre comercio que esa nación latinoamericana mantiene con Estados Unidos (TLC). A lo largo del articulado, elaborado por el Ministerio de Comercio, del Interior y de TIC de Colombia, se implementan los compromisos adquiridos con el TLC en materia de derechos de propiedad intelectual, los cuales fueron y siguen siendo un punto álgido en la negociación del tratado. El texto legal convierte en hecho punible la retransmisión, vía Internet, de contenidos televisivos sin el permiso o desconocimiento del canal, empresa o persona creadora o emisora del contenido, y “se amplía a los medios digitales la protección contra la distribución, copia y venta de contenidos ilegales, con la intención de blindar a las obras y ofrecerle mayores garantías a los autores o propietarios de los derechos de autor”, según explicó el titular de la cartera, Diego Molano Vega. El ministro aclaró que estas normas no tienen relación alguna con la Ley de Derechos de Autor en Internet, conocida popularmente como “ley Lleras” y que fuera rechazada en noviembre de 2011. Sin embargo, señaló que sí vendrá una norma en ese sentido y agregó que Estados Unidos también volverá a discutir un proyecto legislativo que retome los alcances de la fallida “ley Sopa”. “Todavía faltan conversaciones con Estados Unidos al respecto para que esas legislaciones estén alineadas. Para ello tenemos un año y medio”, reveló Molano Vega. Según Andrés Williamson, experto en temas legales de Microsoft Colombia, “es oportuno que esas reformas de ley que combatan la piratería en línea sean suficientemente discutidas y socializadas para evitar que se generen confusiones y malos entendidos, como ha ocurrido en ocasiones anteriores”. Entre los cambios que introduce este proyecto de ley se encuentra la “cuota de pantalla”, que ha sido alineada con la que rige en Estados Unidos. “Pasa de una obligación de producir contenidos televisivos en horario ‘triple A’ de 50 a 30 por ciento con talento nacional”, señaló el ministro Molano Vega, quien además recordó que estos compromisos son de doble vía y “representan una oportunidad para el mercado local de contenidos, aplicaciones y servicios como los de centros de llamadas”. Williamson, por su parte, señaló que “estas normas de protección de derechos de autor son exigidas por Estados Unidos para que una empresa pueda competir bajos los requerimientos legales de ese país. Son más de cuarenta estados los que están alineados con estas exigencias de protección de derechos de autor para toda obra, para garantizar así que hay un marco competitivo equitativo”. El proyecto 201 no se concentra, como la llamada “ley Lleras”, en las sanciones a los proveedores de Internet y la eliminación de contenidos por posibles infracciones de los internautas al compartir música, películas, obras literarias y de arte. Al contrario, este se enfoca más en la responsabilidad directa de los usuarios en el uso, explotación y reproducción de contenidos, según el análisis de expertos en derecho informático y cultura digital. Si bien algunos estudiosos en el tema consideran que el nuevo proyecto en efecto no es otra “ley Lleras”, no lo califican como menos preocupante. Uno de los puntos que más malestar generan entre los académicos es la prisa con que fue aprobado para su discusión en el Congreso. “Es inadmisible que se tramite y se presente como un hecho que toca aprobar por ser un compromiso con el TLC, sin socializarlo, sin que haya debate. Es como si hasta ahora no hubiéramos aprendido nada de la experiencia pasada”, cuestiona Carolina Botero, abogada y colíder de Creative Commons en Colombia. Frente a esta controversia, persisten los cuestionamientos sobre hasta dónde van los derechos de autor y hasta dónde llegan los derechos de los usuarios. “Si limitamos la discusión al lucro, olvidamos cuál es la cultura digital y que Internet también nos interesa para usos no comerciales, como la educación y circulación de conocimiento”, dijo Botero. Entre los aspectos del proyecto de ley 201 que más preocupan a los expertos se encuentra el aumento del tiempo durante el cual se mantendrán protegidos los derechos de autor. Botero explica que el artículo 6 cambia de cincuenta a setenta años la protección de las obras especiales. “Las producciones de televisión pública que estaban próximas a salir al dominio público, porque cumplían cincuenta años, no lo harán hasta dentro de veinte ya que el plazo se extendió. Lo mismo sucede con los primeros fonogramas colombianos”, afirma. Por otro lado, el proyecto impedirá la retransmisión de señales de televisión y de organismos de radiodifusión. Los impactos de esta medida se verán reflejados en los portales colombianos que generan contenidos y que en muchos casos utilizan videos y audios o retransmisiones de canales de televisión y emisoras sin la autorización del titular para difundir películas, series de televisión, novelas, programas o programación musical, entre otros materiales. Según el especialista de derecho informático Germán Realpe Delgado, “se genera la duda de cómo va a quedar planteada la autorización para la retransmisión. El Congreso debe analizar muy bien este punto”. El artículo 14 establece que quien eluda medidas tecnológicas para controlar el acceso a audios, videos y otras obras incurrirá en responsabilidad civil y deberá pagar una indemnización por los perjuicios. Realpe ha calificado este artículo como ambiguo “ya que puede prestarse para múltiples interpretaciones”. También preocupa el artículo 16, que establece que quien viole los derechos de autor incurrirá en prisión de 4 a 8 años y deberá pagar una multa de entre 26 y 1.000 salarios mínimos mensuales vigentes, pues si no se definen muy bien los términos podría haber confusión a la hora de tipificar los delitos. El proyecto también establece que durante los sábados, domingos y festivos, entre las 10 y 24 horas, el mínimo de producción nacional queda en 30%. Botero se pregunta por qué esto es tan importante para el TLC. Ante esto, Realpe sugiere que lo importante es que con esta reducción “no se pierda la identidad del país en la televisión”, pues 70% de la producción podría ser extranjera. En cuanto a las excepciones de casos en que no habría infracción, se critica que las mismas no están claramente establecidas. Pese a que Realpe resalta como positivo que este proyecto plantee excepciones, Botero considera que tal y como quedaron planteadas no tienen en cuenta las necesidades de todos, en especial las de quienes usan Internet todos los días. Entre esas consideraciones especiales por las que los usuarios no serían sancionados ni penalizados estarían el desarrollo de “ingeniería inversa” o copia de software para el funcionamiento de un programa o proteger la información; prácticas de hacking ético para buscar fallas o vulnerabilidades en sistemas y el uso de contenidos de Internet para educación en bibliotecas y colegios. Fuente: El Tiempo *** California nombra por primera vez a un hispano “poeta laureado” El escritor, poeta y activista Juan Felipe Herrera ha sido nombrado primer poeta laureado hispano de California, según fue anunciado por la oficina del gobernador Jerry Brown el pasado miércoles 21 de marzo. El autor de 63 años ha escrito 28 libros y actualmente funge como presidente del Departamento de Narrativa de la Universidad de California en Riverside. Herrera ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales por su trabajo documentando su experiencia como un hispano en Estados Unidos. También ha sido galardonado con el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros de Poesía. El vocero del gobernador, Gil Duran, dijo que Herrera es el primer hispano en ser poeta laureado de California. La posición requiere la confirmación del Senado, y el Consejo para las Artes de California provee un estipendio anual de 5.000 dólares. Nacido en 1948 en Fowler, California, Herrera fue el único hijo de María de la Luz (Lucha) Quintana y Felipe Emilio Herrera, campesinos del sur del estado. Además de escritor, es performancer, dibujante, docente y activista. Herrera empezó a obtener prominencia a mediados de los años 70, cuando dirigió el Centro Cultural de la Raza, un tanque de agua de Balboa Park que fue ocupado por la comunidad y convertido en espacio artístico. Su origen humilde aparece vivamente representado en sus libros, como ocurre con Calling the Doves, que obtuvo el Premio Ezra Jack Keates en 1997. El autor tiene un bachillerato en antropología social por la Universidad de California en Los Ángeles, una maestría en la misma carrera por la Universidad de Stanford, y una maestría en escritura creativa por la Universidad de Iowa. Un poeta laureado es un autor designado oficialmente por el gobierno y tiene el cometido de componer poemas para ocasiones estatales y otros eventos públicos. Estados Unidos tiene un poeta laureado que es nombrado por la Biblioteca del Congreso, y el cargo es ocupado en la actualidad por Philip Levine (Detroit, Michigan, 1928). Además de California, otros estados como Minnesota, Virginia y Colorado también tienen este nombramiento. Fuentes: EFE • Wikipedia *** Recordarán con diversos actos al escritor español Rafael Pérez Estrada “El corazón manda” es el título del homenaje que el Instituto Municipal del Libro de Málaga (IML) realizará al escritor malagueño Rafael Pérez Estrada, de cuya muerte se cumplirán 12 años el próximo 21 de mayo. Para ello, se han previsto diversas exposiciones, mesas redondas, la edición de un libro y de otro con dibujos. Estas actividades se integran en la nueva programación del IML, presentada el miércoles 21 de marzo por el concejal de Cultura de esta ciudad española, Damián Caneda, y el director del IML, Alfredo Taján. Además, se incluye el ciclo Poesía del Rock 2012 titulado “La electricidad de la palabra” y, por primera vez, su participación en La Noche en Blanco, con la actividad “Nocturnos en la Aduana”. En la programación se incluye también la presentación del libro de El cordón umbilical, de Jean Cocteau, un diario de su último viaje a Marbella en 1962, con 10 dibujos del autor, publicado por la editorial El Olivo Azul, con una ayuda a la edición del IML y la Fundación Picasso. La Sala del Archivo Municipal ofrecerá una exposición compuesta por libros, manuscritos, revistas o dibujos que resumen la obra del escritor. La inauguración de la muestra, que será itinerante, será el 7 de mayo, y la misma permanecerá abierta hasta el 17 de junio. En la sala Isabel Oyarzábal del Centro Cultural Provincial de Diputación, que colabora en la actividad, se celebrará el 7 de mayo la presentación del libro El corazón manda, editado por el IML y basado en reproducciones fotográficas de diverso material del Legado Pérez Estrada que se conserva en el Archivo Municipal. Ruiz Noguera, Juan Carlos Mestre, José María Parreño y Esteban Pérez Estrada escribieron los textos. Posteriormente, los días 7 y 8 de mayo se desarrollarán en la misma sala tres mesas redondas en las que se reflexionará en torno a la producción plástica y poética de Pérez Estrada. En la primera participarán Antonio Soler, Rafael Ballesteros, José Infante y Francisco Ruiz Noguera, quienes serán moderados por Jesús Aguado. Éste participará en la segunda mesa, el día 8, que será moderada por José Antonio Mesa Toré y en la que estarán presentes también Juan Carlos Mestre, Antonio Garrido, Juvenal Soto y José Ignacio Díaz Pardo. La tercera mesa redonda estará compuesta por José María Parreño, José Ángel Cilleruelo y Pablo García Baena, moderados por Alfredo Taján. La séptima edición del ciclo Poesía del Rock 2012 reunirá, entre el 16 y el 18 de abril, a profesionales de la música electrónica en diversas actividades. Concretamente, el día 16 la primera mesa redonda, titulada “Los textos de la música electrónica como motor del cambio social”, estará compuesta por Javier Gallego, compositor y director del programa de Radio 3 Carne Cruda; Servando Carballar, fundador de Aviador Dro; y Andrés Noarbe, director del sello Geometrik. La segunda mesa redonda, el 17 de abril, titulada “¿Vanguardias literarias y/o vanguardias electrónicas?”, será ofrecida por el crítico musical y de arte José Manuel Costa; la ex directora de Radio 3, Elena Gómez, y el promotor musical Chema Martín. El punto y final a este ciclo lo pondrá la conferencia “Las letras en las vanguardias musicales del siglo XX”, en la que el compositor Luis Prosper ofrecerá la charla “De los manifiestos vanguardistas al tecnopop”. El ciclo se cerrará con la actuación de John Foxx, fundador del grupo Ultravox, en el Teatro Echegaray. La participación del IML en La Noche en Blanco, el 12 de mayo a las 23 horas en el pub La Aduana Vieja, será con un recital de poesía emergente malagueña en el que participarán Virginia Aguilar, Bárbara Cumpián, David Leo, Pedro Pizarro, Alejandro Robles e Isabel P. Montalbán. Nacido en Málaga en 1934, Pérez Estrada se marchó a Granada en 1954 para estudiar derecho. En 1959 se traslada a Madrid, donde se inicia en el dibujo, colaborando en revistas y emisoras de radio. En 1960 vuelve a Málaga definitivamente; desde 1967 hasta 1997, año en que abandona su despacho, combina su actividad como abogado con la escritura y el dibujo. En 1994 recibe el accésit al premio Lazarillo 1994 con la novela El comisario Olegario. Entre otros libros publicó Breviario (1988), Libro de los Reyes (1990), Oficios del sueño (1992), Pequeño teatro (1998), El levitador y su vértigo (1999), La extranjera (1999), Poemas (2000) y Cosmología esencial (2000). Fuente: Europa Press *** El hispano-venezolano Alberto Ferreras presenta su novela en España B de Bella (Ediciones Espasa), novela con la que el escritor hispano-venezolano Alberto Ferreras obtuvo en 2009 el International Latino Book Award en Nueva York, es una “aventura referente a lo que pasa cuando lo que uno cree que es su mayor defecto, termina siendo su mayor virtud”, según su autor, quien se encuentra en España para presentar este “tributo a la mujer contemporánea”. “Hoy en día hay muchas presiones para las mujeres ante la sociedad, de cómo deben lucir y comportarse, hoy en día ellas tienen que ser profesionales, amas de casa, madres y, encima de todo, guapas, y caminar en tacones todo el día”, dijo Ferreras, un escritor nacido en España pero que fue criado en Venezuela y actualmente vive en Nueva York. Su opera prima, que ya ha sido un éxito en Estados Unidos, está protagonizada por Bella María Zavala, una joven cubana inteligente, divertida y honesta, que trabaja en una agencia de publicidad en Nueva York, pero que tiene baja autoestima por ser culpable del peor de los pecados modernos: ser gorda. Todo cambia cuando B conoce a una misteriosa madame rusa que la sorprende con un inesperado cumplido: “Con un cuerpo como el tuyo podrías ganar una fortuna”. “¿Qué es lo que le propone esta mujer? ¿Será indecente? ¿Será ilegal? ¿Será posible que unos codicien ese cuerpo que otros rechazan? En esta hilarante aventura, B descubrirá que hay dos maneras de sentirse bella. Una está llena de glamour, misterio y peligro; la otra siempre estuvo al alcance de su mano”, dice un texto promocional de la novela, que fue publicada originalmente como B as in Beauty y traducida al español por el propio Ferreras. “Es una novela divertida, atractiva, y también un poco picante”, explicó el autor, quien confiesa que su intención con esta historia es que los lectores “encuentren algo que los motive y les haga felices”. “Aunque el público femenino es el más receptivo para esta novela, muchos hombres me han comentado que este libro ha sido como una ventana para entender más a las mujeres”, señaló el escritor, y asegura que “ellos también lo disfrutan cuando lo leen”. “Elegí Nueva York para esta historia porque es una ciudad especial para mí, ahí vivo, y cuando llegué en 1992, sin un duro, iba caminando por la calle 13, y me compré una máquina de escribir antigua, con la que escribí mi primera carta para aplicar a un trabajo en MTV, y me quedé para trabajar con Daisy Fuentes, entonces considero que esta ciudad me trae mucha suerte”, admitió el autor. Cuando en 2009 la novela entró en la lista de obras nominadas a los International Latino Book Awards, Ferreras se retiró de la ceremonia antes de que terminara, pues “no esperaba ganar”. B de Bella originalmente había sido escrita en 2005 como guión para una película, “pero cuando presenté a los productores el boceto, dijeron que nadie quería una película donde la protagonista sea gorda”, recordó Ferreras, quien ahora considera más factible que se pueda hacer un filme con esta historia. “Hubo muchas cosas que me entusiasmaron de B de Bella. Entre las más destacables está la voz de la protagonista”, dijo Berta Noy, editora de Espasa, que adquirió los derechos de la novela para España y Latinoamérica. “B no sólo es sorprendentemente creíble sino que es un personaje delicioso, que te gustaría que fuera real y se convirtiera en tu amiga. Es una novela que nos recuerda que el concepto de belleza que hoy día nos venden la publicidad, el cine, la moda y en general toda la industria de la comunicación no es el único posible”, afirmó Noy. Fuente: EFE *** Artistas españoles inauguran centro cultural en Bruselas Un grupo de creadores y emprendedores españoles inauguró el pasado jueves 22 de marzo en la capital belga el Espacio On_Bruselas, un centro cultural destinado a promocionar a los nuevos artistas españoles en Bélgica y en el resto de la Unión Europea. El objetivo del centro es “ofrecer una imagen diferente y alternativa” de la cultura española más allá de los tópicos, explica Ibán Inestir, uno de los promotores del proyecto, junto a Ignacio Fernández, escritor, músico y presidente de la Asociación de Revistas Digitales de España (Arde). Espacio On_Bruselas pretende “ser un espacio para la creatividad y la innovación”, y estará abierto “a cualquiera con ideas y con ganas”, añade Inestir. Gracias a su ubicación en pleno barrio europeo, donde se concentra la mayoría de las instituciones de la UE, el centro quiere aprovechar el tirón de la capital belga para proyectar a los nuevos artistas españoles hacia el resto del continente. El Espacio On-Bruselas aspira a convertirse en un punto de encuentro para generar dinámicas creativas dentro de la comunidad española residente en Bélgica, y apuesta por las nuevas tecnologías como vía para compartir y difundir obras. De esta forma, también quiere contribuir “a la difusión del idioma castellano y de la imagen de España” en Europa. Se trata de una iniciativa privada sin ayudas ni públicas ni comerciales, lo que según sus impulsores constituye “un experimento de innovación cultural española en Bruselas”. El centro se financiará mediante el alquiler de la sala para el desarrollo de eventos, talleres u otras actividades relacionadas con la cultura, y con la venta de obras y productos diseñados por artistas españoles. Entre sus fundadores también hay gestores culturales, trabajadores de las instituciones europeas y periodistas. Fuente: EFE *** Recuperan novela que Emilia Pardo Bazán escribió a los 13 años Con tan solo 13 años, Emilia Pardo Bazán, nombre esencial de la literatura española del XIX, demostró su madurez narrativa en la novela Aficiones peligrosas, una obra cuyo manuscrito se había traspapelado entre los fondos de la Fundación Lázaro Galdiano y que se publica ahora por primera vez completa. Pardo Bazán (La Coruña, 1851; Madrid, 1921) refleja en la novela su concepción de la literatura y el derecho de la mujer a formarse y a crear. En 1898 la autora le regaló el manuscrito a José Lázaro Galdiano, con quien había tenido una breve relación amorosa que luego fructificó en una larga amistad y en proyectos editoriales como la revista La España Moderna. Por aquella época, la escritora mantenía una relación con Benito Pérez Galdós, y su romance amoroso con Lázaro Galdiano, a quien conoció en la Exposición Universal de Barcelona de 1888, fue de dominio público. Como explicó el pasado jueves 22 de marzo en la presentación Jesús Rubio, catedrático de literatura de la Universidad de Zaragoza, esta novela de Pardo Bazán fue publicada con el mismo título en el diario El Progreso, de Pontevedra, por entregas, que era la manera habitual que tenían los escritores de la época para dar a conocer sus obras. La novela era conocida parcialmente porque en 1989 Juan Paredes Núñez había editado un volumen con algunos de los capítulos aparecidos en el diario gallego, del que no se conserva ninguna colección completa. Es por tanto ahora cuando ve la luz por primera vez íntegro el manuscrito, de 76 páginas, de Aficiones peligrosas, que estaba en poder de la Fundación. Lo edita Analecta y lleva un estudio preliminar de Araceli Herrero Figueroa. Ese manuscrito, que el 22 era exhibido con orgullo por el director de la Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano, Juan Antonio Yeves, junto con otros documentos de Pardo Bazán que se conservan en esta institución, pudo traspapelarse en 1936, cuando buena parte de los fondos de Lázaro salieron de su casa y no todos le fueron restituidos. La recuperación de su biblioteca “fue uno de los mayores empeños y desvelos de los últimos años de su vida” y es de suponer, como contó Yeves, que el autógrafo de Aficiones peligrosas pasó “por alguna situación extraña” y pudo traspapelarse. Recomponer esta novela de Pardo Bazán ha sido casi como “hacer un puzzle”, señaló Yeves, tras contar que fue en 2004 cuando los manuscritos y documentos de la novelista gallega pasaron a formar parte de la Biblioteca de la Fundación, “después de una reconstrucción laboriosa”. Entre esas obras de la autora de Los pazos de Ulloa que se conservan en la Fundación hay un librito de poemas titulado Jaime que lleva una curiosa dedicatoria: “A José Lázaro Galdiano. Este ejemplar va encuadernado con un guante mío y con la intención le acompaña la mano que vistió el guante y escribió los versos. Emilia”. También es interesante la dedicatoria que llevaba el manuscrito de Aficiones peligrosas, porque da idea del gran caso que le hacía a Lázaro Galdiano: “De muy mala gana, por santa obediencia, entrego este manuscrito de mi primer novela escrita por mí a la edad de 13 años”. José Lázaro publicó numerosos trabajos de Pardo Bazán pero nunca mandó a la imprenta este manuscrito, “tal vez porque ella se lo había pedido de forma expresa”, se afirma en el proemio del libro. “Sorprende la paradójica madurez” que se observa en esta novela. La autora ya manejaba con soltura “el arte de construir una novela y de los diálogos”; “ofrece en ciernes las características de una gran novelista”, subrayó Jesús Rubio en la presentación, en la que también intervinieron la directora de la Fundación, Elena Hernando, y Javier Jiménez, director de Analecta. Esas “aficiones peligrosas” de las que hablaba Pardo Bazán tenían mucho que ver con la lectura y la difusión de ésta “en el mundo femenino del siglo XIX”, que dio lugar a “la aparición de una mujer nueva, capaz de entender la realidad y de criticarla”, comentaba Rubio. “La lectura podía ser una forma de liberación, pero también un arma peligrosa”, añadió Rubio, quien se mostró convencido de que los estudiosos y los lectores “disfrutarán” con esta novela de Pardo Bazán, que permite conocer “la prehistoria de una de las mejores novelistas de nuestra historia, quizá la única que se puede codear con Galdós, Clarín y Valera”. Con esos escritores “chocó” doña Emilia cuando trataba de encontrar su espacio en un mundo “demasiado masculino”, indicó el catedrático de Zaragoza. Como señala Araceli Herrero, en Aficiones peligrosas aparece, entre otras cuestiones, “la reivindicación de la literata”, la denuncia de su discriminación y de su “ninguneo”, en el que la autora “insistirá a lo largo de su vida”. Fuente: EFE *** El poeta español Miguel Sánchez-Robles recibió el Premio Gabriel Celaya Por su obra Treinta maneras de mirar la lluvia, el escritor español Miguel Sánchez-Robles (Caravaca de la Cruz, Murcia, 1957) recibió este jueves 22 de marzo el I Premio de Poesía Internacional Gabriel Celaya, que otorga la Diputación de Gipuzkoa, en el País Vasco (España), con motivo de celebrarse el pasado año el centenario del nacimiento del poeta de Hernani. La diputada de Cultura, Juventud y Deportes, Ikerne Badiola, fue la encargada de entregar el premio, en el Koldo Mitxelena donostiarra, a Sánchez-Robles, quien es catedrático de geografía e historia y ha publicado una docena de poemarios, dos novelas y dos libros de relatos. El autor recordó que hace veinte años estuvo en la ciudad guipuzcoana de Irún recibiendo el galardón de poesía del municipio con un jurado en el que estaba José Hierro. “Me ha hecho una enorme ilusión volver a Gipuzkoa para recibir en esta ocasión el Premio Gabriel Celaya, un poeta que tuvo siempre un compromiso vital con todo lo que le rodeaba y que tenía mucha profundidad en sus versos y en sus escritos. Eso es lo que más admiro de él”. Volviendo a su último poemario destacó que “nada como la lluvia sabe mejor decirnos que el universo es el alma de un gigante desorientado. La lluvia, ese sentimiento que se parece tanto a la melancolía de existir, al desamparo dulce, a la ansiedad cumplida y a la felicidad de estar triste o algo así. La lluvia que nos educa como a criaturas que no saben vivir dentro de una pecera”. Indicó, que a pesar de vivir en Murcia —donde la lluvia no es muy habitual—, “hace dos años tuvimos una larga temporada de aguaceros y así surgió este poemario”. Precisó que la lluvia “nos mete cosas humildes en la cabeza. A veces es mejor mirar la lluvia que soñar”. El jurado, compuesto por Elena Román, José María Parreño, Carlos Aurtenetxe y Félix Maraña, destacó “la viveza de la percepción del mundo y la alta precisión de la palabra del escritor murciano”. El Premio Gabriel Celaya está dotado con 10.000 euros y una obra de arte de Leopoldo Ferrán. Fuente: Diario Vasco *** Sergio Ramírez celebrará con publicaciones 50 años de literatura El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, ex vice presidente de su país (1985-1990) y ganador del premio Alfaguara con la novela Margarita, está linda la mar —sobre la dinastía de los Somoza, familia que gobernó la nación centroamericana entre 1937 y 1979—, celebrará en agosto sus cincuenta años de vida literaria con la publicación de varias obras, incluido un diccionario gastronómico de su país. Nacido en la provincia de Masaya el 5 de agosto de 1942, Ramírez dijo el viernes 23 de marzo al Canal 12 de la televisión local que la Universidad de Nuevo León, en Monterrey (México), publicará un libro con sus artículos de prensa más importantes, “algo que nunca se ha hecho”, en el marco de su medio siglo de vida literaria. Además, editará un diccionario sobre la comida nicaragüense con el nombre de Lo que sabe del paladar, una obra “que vengo trabajando desde hace muchos años”, señaló. También saldrá a la luz una reedición de su novela Un baile de máscaras, que se desarrolla, dijo, el día en que él nació, hace setenta años, y saldrá al mercado una edición popular con una antología de sus cuentos, “una de las ideas que más me atraen”. Ramírez, casado y con tres hijos, explicó que también trabaja en un libro de doce cuentos que podría publicarse a finales de 2012 o inicios de 2013, y agregó que aprovecha el tiempo lo mejor que puede “en la cocina de mi trabajo”, escribir, que calificó como la razón de su vida. “La razón de mi vida es dejarle a Nicaragua una obra literaria mucho más completa de la que yo tengo ahora, así que hace falta mucho por hacer”, comentó. Ramírez, hijo de un agricultor y de una profesora de educación secundaria, se licenció en 1964 en leyes por la Universidad Nacional Autónoma de León, Nicaragua. Desde muy joven organizó el movimiento literario Ventana y empezó a publicar obras como Tiempo de fulgor, El pensamiento vivo de Sandino, ¿Te dio miedo la sangre?, Tropeles y tropelías, con la que ganó un premio internacional, y Estás en Nicaragua, un documento sobre Julio Cortázar. Luego escribió novelas como Castigo divino (1988), La marca del Zorro (1989), Oficios compartidos (1994), Charles Atlas también muere (1994), Un baile de máscaras (1995), reconocida con el Premio Laure-Bataillon 1998, Adiós muchachos (1999), Mentiras verdaderas (2000) y el recopilatorio de cuentos Catalina, Catalina (2001). Retirado por completo de toda actividad política, Ramírez, quien ha entremezclado ficción y realidad en una interesante producción literaria, ha abordado sin embargo en sus novelas la intensa vida política de su país. También ha sido distinguido con la Medalla Presidencial con motivo del Centenario del nacimiento de Pablo Neruda, el Premio del Concurso Latinoamericano de Cuento de la revista venezolana Imagen, y el Premio a la mejor novela publicada en Francia por Un baile de máscaras, entre otros. Es, además, doctor honoris causa por la Universidad Clermond-Ferrand (Francia) y cuenta con los premios Bruno Kreisky a los derechos humanos y José María Arguedas (Cuba). Fuente: EFE *** Presentan ópera basada en novela breve de Guillermo Arriaga La Ópera Flamenca de Amberes (norte de Bélgica) estrenó a nivel mundial, el pasado viernes 23 de marzo, la ópera Rumor, que basada en un relato del guionista y realizador mexicano Guillermo Arriaga (Ciudad de México, 1958) narra “cómo el rumor y la mentira pueden acabar en la muerte de un inocente”. La ópera es una adaptación de su novela breve Un dulce olor a muerte, publicada antes de que el guionista de películas como Amores perros, 21 gramos o Babel alcanzara el reconocimiento internacional. Rumor es la sexta ópera mayor del aclamado compositor alemán Christian Jost, quien decidió adaptar el relato de Arriaga tras ver en él una historia actual capaz de captar el interés de las nuevas generaciones, que toca “temas universales, que podrían suceder en cualquier lugar” y con gran potencial para la ópera. “Es un relato sobre cómo el rumor y la mentira pueden llevar a la ejecución de un inocente y, al mismo tiempo, es una historia de amor”, dijo el mexicano, nominado al Óscar por Amores perros y premiado en Cannes por Los tres entierros de Melquiades Estrada. Ramón, el protagonista de la novela, halla el cadáver de Adela, una mujer a la que apenas conocía. Los vecinos del pueblo presencian cómo cubre el cuerpo con su propia camisa y comienzan a difundir el rumor de que ambos mantenían una relación secreta e ilícita. El afán de los lugareños por resolver el misterio alimenta más y más conjeturas, y pronto los rumores comienzan a oscurecer la verdad sobre los hechos, mientras involucran en la truculenta historia a otra pareja de amantes que no tiene nada que ver con el suceso. La muerte y la pérdida, dos temas constantes a lo largo de la carrera de Arriaga, ocupan también un papel central en Rumor, una ópera de un solo acto que se desarrolla en un remoto pueblo mexicano. “Creo en el peso de los muertos sobre los vivos, en casi todas mis historias hay un muerto que cambia la vida de un vivo”, señaló el cineasta, quien también dijo “no creer en el destino”. La ópera “descubre mundos que no se encontraban en la novela”, y “no tendrá nada de cinematográfica”, afirmó Arriaga, quien no sólo asistió al estreno mundial de la obra en Amberes sino que ya antes había presenciado los ensayos generales. El autor destacó su “arriesgada puesta en escena” y el poder y la emotividad que transmiten la voz y el canto de los intérpretes. Confesó que se trata de la primera vez que asiste a una ópera en directo, y añadió que es “una experiencia muy diferente al cine”. Arriaga expresó su deseo de llevar la obra a México en el futuro y señaló que está tratando el tema con el Ministerio de Cultura de su país, aunque todavía no hay ninguna opción firme. Rumor es dirigida por el belga Guy Joosten y cuenta con el británico Martyn Barabbins al frente de la Orquesta Sinfónica de la Ópera Flamenca. La partitura de Jost recuerda en ocasiones a la banda sonora de un thriller al subrayar las escenas dramáticas, y también incluye momentos de gran lirismo. El escenario se presenta dividido en compartimentos donde se suceden o superponen las escenas, una propuesta que alterna etapas anodinas con sorpresas para el espectador. El público flamenco acogió la obra con cálidos aplausos y valoró especialmente las interpretaciones de la soprano Agneta Eichenholz en el papel de Adela, al barítono Gregg Baker (el “Gitano”) y a la mezzosoprano Ursula Hesse von den Steinen (Gabriele). Más discreta fue la actuación del tenor Florian Hoffmann en el papel de Ramón. Rumor se presentó en la Ópera Flamenca de Amberes hasta el 31 de marzo, y del 11 al 20 de abril podrá apreciarse en la ciudad flamenca de Gante. En cuanto a proyectos cinematográficos, Arriaga anunció que pronto comenzará a rodar su fragmento de la película colectiva Hablar con dioses. Este filme, producido por Arriaga, incluirá varias historias en torno a la religión ya rodadas por el realizador serbio Emir Kusturika, el iraní Bahman Ghobadi, el australiano Warwick Thorntonel y japonés Hideo Nakata. Fuentes: EFE • Impacto *** Zaragoza realiza su VIII Feria del Libro Viejo y Antiguo Un total de 13 librerías de Aragón, Valencia, Madrid y Navarra participan en la VIII Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza, España, evento que se celebra desde el pasado viernes 23 de marzo y hasta el próximo 8 de abril en la Plaza Aragón de la capital aragonesa, organizado por la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo Aragón (Alvada) y con la colaboración del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza. En los diferentes puestos, uno por cada librería, los visitantes pueden encontrar libros viejos, postales, libros descatalogados, grabados o manuscritos, de los siglos XVI, XVII y XVIII, así como enciclopedias antiguas, cromos de equipos de fútbol o libros que se estudiaban en el colegio, y libros de pueblos de Aragón. Los libros denominados de tablero son los que tienen precios más asequibles, mientras que los libros más antiguos se encuentran en el interior de los puestos por motivos de seguridad, ya que son los más caros. Francisco Asín, de la Librería Luces de Bohemia de Zaragoza, subrayó que estos eventos “dan la oportunidad de recuperar libros y documentos que salieron de esta tierra” además de “poder ver y tocar libros fuera de un museo”. En lo referente a los precios, “hay libros desde los 3 euros hasta los miles de euros, depende de lo que la gente busque ya que cada libro tiene sus peculiaridades”. En este sentido, detalló que “el precio sólo sirve para una cosa, para defender el libro”. El pregonero de esta octava edición fue José Antonio Martín Otín, conocido como “Petón”, periodista, futbolista, asesor deportivo y escritor, y conocido por su faceta de comentarista deportivo en radio y televisión. Además, es autor de los libros El hombre al que Kipling dijo sí (2005), La desesperación del té (2008) y El fútbol tiene música (2011). Los trece establecimientos que participan en esta feria son las librerías Prólogo, Luces de Bohemia, Epopeya y Libros del Rescate, las cuatro de Zaragoza; además de otras cinco procedentes de Valencia, que son la Maestro Gozalbo, Ruzafa, Asilo del libro, Al Tossal y El Cárabo; las madrileñas de García Prieto, Recuerdos y Hallazgo; y la de Pamplona, Libros con Historia. La feria se mantiene abierta al público entre las 11 y las 14 horas y entre las 17 y las 21. Fuente: Europa Press *** Gobierno de Venezuela asumió control del Museo de Barquisimeto El Ministerio de la Cultura de Venezuela asumió el control administrativo, operativo y financiero del Museo de Barquisimeto, en la capital del estado Lara (occidente), según anunció este domingo 25 de marzo el coordinador estatal de esta cartera, Pedro Guerrero. El procedimiento se concretó luego de que el Instituto de Patrimonio Cultural dictara una providencia administrativa el 27 de febrero, mediante la cual se transfería el museo al despacho cultural, a través del Instituto de las Artes, las Imágenes y el Espacio, medida que era demandada por los propios trabajadores. El Museo de Barquisimeto era administrado por una fundación, de la que formaban parte la Gobernación de Lara, la Alcaldía de Iribarren (Barquisimeto) y otros sectores de la sociedad civil. No obstante, venía presentando serios problemas presupuestarios que, incluso, en una oportunidad implicó la toma del ente por parte de sus trabajadores. Adicional a la providencia administrativa dictada por el Instituto de Patrimonio Cultural, el Tribunal de Primera Instancia en lo Civil de Lara, a cargo de la jueza Eunice Camacho, ordenó una auditoría. Por ello, dijo Guerrero, “se mantienen cerradas las áreas administrativas del museo, incluyendo las salas de exposiciones, hasta que termine la auditoría y asuman las nuevas autoridades”. Las áreas comunes del museo, sin embargo, permanecen abiertas al público. De hecho, este viernes 23 y sábado 24 se efectuó la VIII Sala de Exposiciones Venetur, que fue visitada por un promedio de mil personas. El Museo de Barquisimeto está emplazado en el edificio donde funcionaba el antiguo hospital de la ciudad. Es una de las infraestructuras arquitectónicas y patrimoniales más importantes de la capital larense. Se trata de la segunda institución venezolana que en menos de un mes pasa a manos del Ministerio de Cultura. Primero fue el Ateneo de Valencia, que pasó a depender operativa, financiera y administrativamente del ministerio, a través del Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio (Iartes), tal y como lo establece una providencia de la cartera, publicada en la Gaceta Oficial Nº 39.879. Fuentes: AVN • El Universal *** Muere Antonio Tabucchi a los 68 años El escritor italiano Antonio Tabucchi falleció este domingo 25 de marzo en Lisboa, Portugal, a los 68 años de edad. Considerado una de las principales plumas de la literatura europea, Tabucchi escribió obras como Sostiene Pereira, novela ambientada en la capital portuguesa en 1938. El novelista, poeta y dramaturgo nació en Pisa en 1943, pero no comenzó su actividad como escritor hasta 1975, cuando publicó la novela Plaza de Italia. Después publicó varias colecciones de cuentos, pero el éxito le llegó con las novelas Réquiem: una alucinación (1992) y, especialmente, con Sostiene Pereira (1994). Posteriormente publicó La cabeza perdida de Damasceno Monteiro (1996) y la novela epistolar Se está haciendo cada vez más tarde (2001). En la última década publicó Autobiografías ajenas: poéticas a posteriori (2003) y La oca al paso: Noticias desde la oscuridad que estamos atravesando, así como varios libros de poesía. Sus obras han sido traducidas a unos cuarenta idiomas y llevadas a la gran pantalla por directores como Roberto Faenza, Alain Corneau, Alain Tanner o Fernando Lopes. Sus obras teatrales también han sido llevadas a los escenarios por grandes directores de teatro como Giorgio Strehler y Didier Bezace. Su trabajo fue reconocido internacionalmente con numerosos premios, incluido el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo, que le fue entregado en 2004 por el Príncipe de Asturias, y fue candidato en dos ocasiones, en 2007 y 2008, al Premio Príncipe de Asturias de las Letras. También fue galardonado con las más altas distinciones en Francia y Portugal y en 2000 fue candidato al Nobel de Literatura. También tuvo su calado en el mundo académico, ya que fue catedrático de lengua y literatura portuguesas graduado en la Universidad de Siena, aunque era más conocido por ser uno de los principales estudiosos del poeta portugués Fernando Pessoa. A los 22 años conoció Portugal, al que consideraba su “país de adopción”. “Vino a Portugal a principios de los años 60, conoció a varios portugueses (...) y a partir de ahí nunca más perdió de vista Portugal y se casó con una portuguesa”, explicó la primera editora de Tabucchi en Portugal, Maria da Piedade Ferreira, en declaraciones al diario portugués Público. Fuente: Europa Press *** Rinden homenaje en Buenos Aires a Rodolfo Walsh El escritor y periodista argentino Rodolfo Walsh fue secuestrado y asesinado el 25 de marzo de 1977, hace 35 años, justo un día después de entregar su célebre “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar”, por lo que el pasado domingo 25 se le rindió homenaje en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex Esma), en la capital de Argentina. “La ‘Carta abierta...’ es uno de los textos fundamentales de la literatura política argentina”, resaltó el director del Centro Cultural Haroldo Conti, Eduardo Jozami, durante el acto, del que también participaron la viuda de Walsh, Lilia Ferreyra, y representantes del organismo de derechos humanos. Jozami señaló además que la carta del escritor y periodista —asesinado por un grupo de tareas de la Armada cerca de la esquina de San Juan y Entre Ríos, en el barrio porteño de San Cristóbal— constituye “el relato de la historia de la represión más feroz sobre un pueblo y del intento de desintegración de una nación”. Durante el acto se inauguró la intervención “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar”, realizada sobre una idea del artista plástico León Ferrari, quien fue amigo de Walsh. Se trata de una estructura de 14 paneles con forma de biombo, realizada en vidrio y acero, donde está reproducida la carta del periodista y escritor, con la misma tipografía de la máquina de escribir Olimpia con la que Walsh escribió ese texto, un día antes de su asesinato. Frente a la intervención, ubicada a metros del edificio del ex Casino de Oficiales, donde el cuerpo sin vida de Walsh fue visto por última vez, Jozami —quien fue compañero de militancia del autor de Operación Masacre— subrayó el compromiso militante del escritor, que formó parte de la agrupación Montoneros. “Esta carta no es simplemente la expresión de un intelectual que salía a denunciar a la dictadura miliar. Esta carta fue escrita por un militante político”, afirmó Jozami, quien señaló que con ese texto, Walsh se “inscribe en el linaje de los grandes intelectuales que salieron a denunciar las injusticias”. En otro tramo de su discurso, el titular del espacio cultural Haroldo Conti agradeció el “compromiso por la memoria” de Lilia Ferreyra, quien dijo “cuando se ocupa de la memoria de Rodolfo, se ocupa también de la memoria de los 30 mil desaparecidos”. Jozami también agradeció la colaboración del secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, para la inauguración de la intervención, y sostuvo que el funcionario “desde hace ocho años, lleva adelante la política de derechos humanos más avanzada y democrática que ha tenido Argentina en su historia”. “Walsh sabía que el impacto de la dictadura iba a ser muy profundo y largo, pero también sabía que en algún momento el espíritu de lucha iba a resurgir”, sostuvo Jozami, quien recordó cuando el ex presidente Néstor Kirchner ordenó retirar del Colegio Militar los cuadros de los dictadores Jorge Videla y Reynaldo Bignone. “Lo que hizo Néstor Kirchner y los que está haciendo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es hacerse cargo de la bandera histórica de los organismos de derechos humanos”, afirmó frente a las representantes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, como así también de la agrupación Hijos, que asistieron al acto. Ferreyra, por su parte, recordó que la carta de Walsh a la Junta Militar —que tuvo su difusión inicial en forma clandestina— “tuvo su primer publicación en un medio masivo en 1978 en un diario de Venezuela y, como una piedra arrojada al agua, se fue reproduciendo en círculos cada vez más amplios de argentinos exiliados en distintas ciudades de América Latina y Europa”. La viuda de Walsh destacó además que la idea de instalar la carta del autor de Quién mató a Rosendo en el predio donde funcionó el más emblemático centro clandestino de detención de la dictadura fue posible gracias a la recuperación en 2004 de ese espacio, para la promoción de los derechos humanos, por decisión del ex presidente Kirchner. “Esto es posible gracias a la imbatible lucha por la memoria, la verdad y la justicia que encabezaron durante décadas los organismos de derechos humanos y gracias al ex presidente Néstor Kirchner, quien tomó la decisión política de hacer realidad la recuperación y se animó a ordenar descolgar en un gesto histórico el cuadro de Videla, marcando así el rumbo irreversible del fin de la impunidad”, subrayó. La actividad concluyó con la inauguración, en el Salón de Visitas, de la muestra “Los juzga un tribunal, los condenamos todos”, una selección de dibujos y bocetos realizados por artistas y estudiantes que asistieron a los juicios por delitos de lesa humanidad. Fuente: Primera Fuente *** Leopoldo Brizuela gana el Premio Alfaguara con Una misma noche El escritor argentino Leopoldo Brizuela (La Plata, Buenos Aires, 1963) ganó por mayoría el Premio Alfaguara de Novela 2012 por su obra Una misma noche, en la que establece un diálogo entre el presente y la dictadura argentina e intenta purgar una de las etapas más tenebrosas de la historia reciente de ese país. El premio, dotado con 175.000 dólares (unos 133.300 euros), está considerado uno de los más importantes del ámbito hispano. El fallo fue hecho público este lunes 26 de marzo por el jurado, presidido por la escritora Rosa Montero y formado también por Montxo Armendáriz, Lluís Morral, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo y Pilar Reyes. El jurado destacó “el estilo admirablemente contenido del autor, quien, con economía expresiva, consigue crear un texto perturbador e hipnótico”, y afirmó que la novela “indaga sobre la esencia del mal y la corresponsabilidad de cada uno en la violencia y la injusticia”. Desde Argentina, y por conexión videotelefónica, el ganador dijo que estaba “muy feliz” por este premio y señaló que hacía tiempo que quería escribir sobre este tema, porque “es la preocupación de mucha gente” en su país. Narrador, poeta y traductor, Brizuela acude en la novela premiada a la figura de un escritor en la cuarentena, Leonardo Diego Bazán, para indagar en los años de la dictadura argentina y tratar de exorcizar lo sucedido en aquellos años de terror. El protagonista regresa a la casa de sus padres para cuidar de su madre viuda y un día ve cómo las fuerzas del orden asaltan la casa de sus vecinos. Ese incidente le hace recordar que, en 1976, cuando él tenía trece años, esa misma casa sufrió otro ataque cuando vivían allí los Kuperman y Argentina “estaba sumida en el terror de la Junta Militar”, se afirma en la sinopsis facilitada por Alfaguara. Aquel suceso dejó “una huella imborrable” en la memoria de Leonardo, sobre todo por el papel que su padre jugó en todo aquello. Para rescatar aquel pasado que había querido olvidar, el protagonista decide escribir una novela en la que le da voz tanto a las víctimas como a los verdugos. Brizuela es autor, entre otras obras, de Tejiendo agua (Premio Fortabat 1985), Inglaterra: una fábula (Premio Clarín, 1999, y Premio Municipal de Buenos Aires), El placer de la cautiva, Los que llegamos más lejos y Lisboa: un melodrama. El ganador del Alfaguara ha traducido a Henry James, Flannery O’Connor y Eudora Welty, entre otros autores. Colabora habitualmente con los diarios Clarín y La Nación. A la XV edición del Premio Alfaguara se presentó un total de 785 manuscritos originales, lo que la ha convertido en la de mayor participación en la historia del premio. El mayor número de originales procede de España (307), Argentina (143), México (108), Colombia (47), Estados Unidos (31), Chile (25) y Ecuador (25). Fuente: EFE *** Chile homenajea al caricaturista Pepo en el centenario de su nacimiento Ilustraciones, dibujos y acuarelas del creador más popular de ilustraciones y cómics en Chile, René Ríos Boettiger, más conocido como Pepo, se exhiben simultáneamente en Galería Plop!, en la Biblioteca Nacional y en la Universidad San Sebastián de Osorno (USS), en la nación suramericana. La muestra “Ciudadano Pepo”, de la Biblioteca Nacional, conmemora el centenario de su nacimiento, al que se arribó en diciembre de 2011, y recorre toda la obra del creador de Condorito desde su primera publicación, en 1924, en el diario El Sur, de Concepción, pasando por el humor político de Topaze, la picardía de Pobre Diablo y El Pingüino y la ilustración infantil de El Peneca. La exposición analiza también su contribución al desarrollo de la industria editorial como creador y director artístico de diversas publicaciones, la organización del gremio a través de la fundación de la Alianza de los Dibujantes de Chile (Adich), su respaldo a las nuevas generaciones de artistas gráficos y su labor como renovador de la historieta chilena. Junto con las revistas de las colecciones que posee la Biblioteca Nacional se exhiben fotografías, cartas, dibujos originales y objetos personales del artista facilitados por su familia. Entre las piezas destacan portadas de la revista Pobre Diablo, afiches publicitarios de Polla Chilena de Beneficencia, ejemplares de Condorito publicados en Colombia, Venezuela, España y Brasil, y una colección de juguetes inspirados en el ilustre vecino de Pelotillehue. En paralelo, Galería Plop! (ubicada en Merced 349, en la capital chilena) exhibe hasta el 28 de abril, bajo el nombre de “Pepologías”, originales de dibujos y acuarelas de Pepo que se podrán adquirir a precios que van entre los 200.000 y 300.000 pesos. La exhibición en Plop! está compuesta por una treintena de obras originales de los años 50 y 60, periodo en que la carrera de Pepo alcanzó todo su esplendor. Se trata de portadas y viñetas de revistas como Pobre Diablo, El Pingüino y Can Can, en las que el dibujante desplegó todo la finura de su trazo, su notable manejo de la acuarela y un agudo sentido del humor. La muestra incluye algunas piezas clásicas del dibujante, entre las que destaca su personaje “Viborita”, deslenguada e irónica, sensuales pin ups y una colección de liberadas mujeres de los años 60 que hablan de los cambios y nuevas tendencias de la sociedad chilena. Además, los fans de Condorito encontrarán también portadas y viñetas firmadas con indicaciones de color y diseño del propio Pepo. Por último, la Universidad San Sebastián de Osorno (USS) abre este lunes 2 de abril su muestra “A Muro Abierto”, que ofrecerá hasta el lunes 30, en el hall central de esa casa de estudios, 120 ilustraciones de un concurso realizado en homenaje al centenario del nacimiento de Pepo. Se trata de una exposición abierta a toda la comunidad, que ha recorrido algunas ciudades con gran éxito de público, especialmente por el sentimiento que genera en los adultos el recuerdo de este tradicional personaje de la sociedad chilena. Los visitantes de la exposición tienen la oportunidad de hacer su propia caricatura sobre el personaje o sobre algún aspecto del trabajo creativo que Pepo dejó plasmado en la idiosincrasia nacional. Para esto, se ha dispuesto atriles y materiales para las creaciones de los interesados que serán vistas por un jurado para determinar los trabajos ganadores y montarlos en una próxima muestra en la universidad. Fuente: La Tercera *** Falleció el escritor brasileño Millôr Fernandes El escritor Millôr Fernandes, uno de los más importantes intelectuales brasileños, murió en su apartamento de Río de Janeiro la noche del martes 27 de marzo, a los 88 años, a raíz de un paro múltiple de órganos, luego de permanecer enfermo por más de un año, cuando fue hospitalizado por razones no reveladas, aunque la prensa local asegura que el escritor sufrió un accidente vascular cerebral. La muerte de Fernandes provocó un ambiente de luto en Brasil, y hasta la presidenta Dilma Rousseff, quien se encontraba en India para participar en la IV Cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), divulgó un comunicado en donde expresa su pesar por el fallecimiento de “un genio brasileño, un icono del humorismo” con cuya muerte “Brasil y toda nuestra generación pierden una referencia intelectual”. Nacido en Río en 1923, Fernandes era también dramaturgo, dibujante, periodista, traductor de novelas y textos teatrales. Sus pares lo catalogaron como el autor brasileño más importante de textos de humor. Además, el intelectual era considerado uno de los mejores traductores brasileños de obras de William Shakespeare, aunque también fue responsable de las traducciones al portugués de piezas de Anton Chéjov, George Bernard Shaw, Darío Fo, Luigi Pirandello, Molière, Mario Vargas Llosa, Samuel Beckett, R. W. Fassbinder y Tennessee Williams, entre otros. En su faceta más social, Fernandes era reconocido como un crítico agudo de la política y de la sociedad brasileña. Así se convirtió en el autor de frases famosas como “Nadie jamás ha perdido dinero apostando a la deshonestidad”. Fuente: DPA *** Colombiano Santiago García designado embajador mundial del teatro El Instituto de Teatro Internacional (ITI) de la Unesco, designó este martes 27 de marzo al director y dramaturgo colombiano Santiago García como embajador mundial del teatro, en el marco de la celebración del Día Internacional de esta manifestación artística. El Ministerio de Cultura de Colombia y el Centro Colombiano de la ITI postularon a García a esta distinción, por ser considerado uno de los fundadores del teatro moderno en Colombia al cabo de más de medio siglo al frente de las artes escénicas del país. Acompañado por sus amigos más cercanos y en medio de ovaciones, recibió esta distinción de la mano de la ministra de Cultura, Mariana Garcés, quien dijo que “todo lo que el país le pueda reconocer al maestro es poco frente a todos los aportes que ha hecho en el contexto nacional e internacional”. En su discurso de aceptación agradeció en especial al Teatro La Candelaria, institución que él fundó hace más de 45 años, y dedicó este homenaje “a todos los teatreros que han elegido como modo de vida presentarse y representar los conflictos del mundo, de las comunidades y de las personas”. Además, agregó: “En estos 57 años que llevo haciendo teatro, sólo el cambio de percepción del público ha valido la pena, ha valido la pena vivir para crear, nada reemplaza la sonrisa de los espectadores, su atención y su entrega, somos gente de la vida alegre”. Patricia Ariza, directora del Festival de Teatro Alternativo y amiga personal, lo felicitó, recordó algunas de las anécdotas del inicio de su carrera juntos y leyó una carta de Luis Peirano Falconí, ministro de Cultura peruano, quien también envió su felicitación. Otra de las asistentes fue Ana Marta de Pizarro, directora del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, quien definió a García como “la persona que en los años sesenta se dedicó a desarrollar una actividad que no tenía ninguna importancia en este país, él nos enseñó qué es la denuncia política con humor”. Hasta el momento sólo siete personas han recibido esta distinción por parte de la Unesco: el nigeriano Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura 1986; Anatoli Vassiliev, máxima figura de la dirección teatral en Rusia; Vigdis Finnbogadottir, ex presidenta de Islandia; Václav Havel, político, escritor, dramaturgo y el primer presidente de la República Checa; Ellen Stewart, fundadora del Teatro La Mama de Nueva York, y Sir Arnold Wesker, dramaturgo británico conocido por sus contribuciones al llamado kitchen sink drama. Este año la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) también galardonó a García con el Premio Cultural de las Letras y las Artes por la obra de toda su vida. Adicional a esto, la ministra Garcés anunció que su cartera se une a la celebración con la edición de un libro que reúne cinco de las obras del Teatro de La Candelaria, elegidas por el mismo García. El homenaje se vivirá en toda Colombia, ya que simultáneamente se hará una lectura dramática de la obra escrita por él llamada Guadalupe años sin cuenta que, con más de 2.000 funciones, se ha convertido en una de las más vistas en Colombia. Precisamente Bogotá celebra desde el pasado 23 de marzo y hasta el 8 de abril el Festival Iberoamericano de Teatro, que ha convertido a la ciudad colombiana en un gran escenario en el que alternan artistas de todo el mundo. Fuente: EFE *** Pablo González Casanova, miembro honorario de la Academia Mexicana El sociólogo mexicano Pablo González Casanova (Toluca, 1922) fue elegido este 27 de marzo miembro honorario por la Academia Mexicana de la Lengua (AML), distinción que recibió como “un honor y con mucho gusto”. “Ha sido muy grata esta noticia, y es un poco sorprendente, porque tuve una inclinación muy fuerte hace siglos por escribir. Incluso, escribí muchos cuentos, con los que me ganaba la vida, y una novela, que nunca publiqué. Me parece que la distinción es por mis ensayos, imagino que es por eso, sobre todo, que me dan este honor. Y me da mucho gusto”, dijo el investigador. De esta forma —informó la institución— se reconoce la trayectoria del autor de La democracia en México, libro que marca el nacimiento de la sociología política mexicana, considerado por la AML como un “acucioso investigador y agudo analista político” de enorme relevancia en la historia y la sociedad hispanoamericanas, ya que ha propiciado el debate y la crítica, y ha estado comprometido con la idea y la práctica de las autonomías regionales y los derechos humanos. González Casanova es el quinto miembro honorario de la AML, junto con Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Luis Villoro y Sergio Fernández. La institución destaca de su nuevo integrante “sus reflexiones sobre la historia y la conducta de la sociedad mexicana e hispanoamericana, que lo acreditan como un constructor de instituciones, un formador de lectores y de ciudadanos”. Condecorado por la Unesco en 2003 con el Premio Internacional José Martí por su defensa de la identidad de los pueblos indígenas de América Latina, González Casanova fue rector de la Universidad Nacional Autónoma de México entre 1970 y 1972, y en 1984 fue distinguido como investigador emérito y profesor emérito de esa casa de estudios, siendo el único docente en recibir ambas distinciones en forma simultánea. Desde hace más de sesenta años se ha dedicado a la reflexión en torno a temas vinculados con la construcción de la cultura americana, en publicaciones como Una utopía de América, Sociología de la explotación, La nueva metafísica y el socialismo, Los militares y la política en América Latina y La universidad necesaria en el siglo XXI, entre muchos otros, y ha sido traducido al inglés, alemán, francés, japonés y portugués. Fuente: La Jornada *** España: informes revelan que cae el libro impreso y emerge el digital La producción de libros impresos en España se está reduciendo en contraste con el libro digital, cuya presencia en 2011 se incrementó en 55% respecto del año 2010. Así se desprende de dos informes presentados la semana pasada —por separado— por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España (MECD). El informe del INE, presentado el martes 27, revela que el número de títulos editados en España en 2011 descendió 2,6% y el número de ejemplares impresos en 24,4%, su nivel más bajo en los últimos 10 años. Por su parte, según el que presentó el MECD el miércoles 28, en 2011 los e-books representaron 17,9% de los títulos registrados, más de 55% respecto a 2010, mientras que el libro impreso muestra un descenso de títulos superior a 14%. Con la reducción de 24,4%, el número de ejemplares impresos queda en su nivel más bajo de los últimos 10 años, con 99,8 millones. Según el INE, se ha verificado una reducción generalizada, salvo en la edición de libros de texto, que creció en 42,9%, y en las publicaciones para niños, que lo hacen en 10,2%. El número de títulos editados en la nación ibérica se sitúa en 74.244, según el INE, que diferencia entre libros y folletos: en el primer caso, hubo un descenso de 1,5%, y en el segundo, del 11,1%. Las primeras ediciones se redujeron en 0,5% y las reediciones descendieron 25,3%, detalla esta estadística. Respecto de la evolución en los últimos años, como ya es habitual, prosigue el INE, la tirada media continuó reduciéndose hasta situarse en 1.345 ejemplares por título, 22,4% menos que en 2010. 37,4 % de los títulos tuvieron una tirada de entre 1.000 y 1.999 ejemplares, y tan sólo 1,9% alcanzó tiradas superiores a los 5.000 ejemplares. La literatura (-34,1%) y las artes plásticas, gráficas y fotográficas (-28,2%) registran los mayores descensos en tiradas medias, según el informe, que revela que la literatura sigue líder en temática, con 30,8% de los títulos editados y 38% de los ejemplares impresos. Por su parte, el MECD presentó el miércoles 28 el segundo apartado de su estudio “Situación actual y perspectivas del libro digital en España”, enfocado en la producción española de libros digitales y su distribución y venta en la red, y en el que se adelanta —basándose en datos de la Agencia Española del ISBN— que durante 2012 continuará la aceleración que está experimentando el sector, gracias a la creciente oferta y a la proliferación de plataformas y librerías. El crecimiento lento, pero continuado, de los índices de lectura digital en la nación ibérica (el porcentaje de lectores digitales ha ido creciendo desde 48,6% a principios de 2010 hasta 52,7% a finales de 2011), apoya esta tendencia. El informe señala también que la producción de las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana suponen en conjunto casi 90% de códigos ISBN registrados en la categoría de libros digitales. Esa tendencia se invierte en lo que respecta a los títulos en papel. En 2011 el número de registros relativos a libros impresos se situó en 82.495 identificadores ISBN (73,4% del total de títulos). En 2010 la misma cifra alcanzó los 96.238 identificadores ISBN (88,0% del total). Con estos datos el libro en papel muestra en los dos últimos años un descenso superior a 14%. Pero aunque la oferta de libros digitales en España crece a un ritmo muy superior al alcanzado por cualquier otro soporte, las ventas de e-books alcanzan por el momento una cuota muy residual en comparación con el total de las ventas de libros. En 2010 la facturación del libro digital en España sólo llegó al 2,4% de los ingresos totales del sector. El informe apunta además que el avance de la penetración del libro digital en España depende en gran medida de la simplificación y el fomento del acceso al libro digital entre los lectores. Es preciso además que dicho acceso incorpore soluciones tecnológicas que proporcionen mayor seguridad a los derechos de autores, editoriales y agentes literarios en el entorno digital. El lector también pide precios más competitivos que reflejen la diferencia de costes de producción frente al libro de papel y la intangibilidad del libro digital. En este sentido, además de concienciar al lector de que el abaratamiento tiene unos límites, parece especialmente relevante equiparar el tratamiento fiscal del libro digital y en papel. Finalmente, el informe argumenta que el desafío no está únicamente en la integración del sector en la edición digital, sino especialmente en la búsqueda de equilibrio entre el mercado del libro digital y el de papel. Fuentes: EFE • Europa Press *** Portalrubio, pueblo español con 53 habitantes, publica su diccionario Portalrubio de Guadamejud, un municipio de Cuenca (España) de 53 habitantes, ha editado un diccionario que contiene más de 1.100 términos propios de esta localidad de la comarca de La Alcarria conquense y su particular “traducción” al español, según se anunció este 27 de marzo. El Diccionario portalrubiero-español ha sido elaborado con las aportaciones de los habitantes de Portalrubio de Guadamejud y de los veraneantes que acuden al pueblo, con el fin de conservar y proteger la cultura popular de los pueblos de La Alcarria conquense, según informaron en una nota de prensa los promotores de la iniciativa. Se trata de una idea de Portalrubio Es Más (http://portalrubio-esmas.lacoctelera.net), la web informativa del pueblo, para dejar constancia de una cultura popular basada en la costumbre y en la forma de vida que han transmitido sus antepasados “a través de un habla propia”. En el diccionario aparecen palabras como “abocicar”, que significa acercar o colocar algo en una posición más cómoda, o “pedriero”, acepción con la que se denomina en el pueblo al picapedrero que hace piedras para trillos. También hay palabras con acepciones diferentes a las que se usan habitualmente, como “aliño”, que para los portalrubieros significa desorden; “encalar”, colar algo en un sitio de difícil acceso, o “felpa”, que es una paliza. Esta recopilación de localismos está inspirada en las páginas web de otros pueblos cercanos como Valdemoro del Rey y Moncalvillo de Huete y se completa con las obras Conquensismos, de Pedro Yunta, y Léxico alcarreño conquense, de José Luis Calero. La edición en papel del Diccionario portalrubiero-español, ya disponible en Internet, se pondrá a la venta a partir de este 4 de abril a un precio de 5 euros, con el fin de destinar la recaudación a fines benéficos. Fuente: EFE *** Mario Vargas Llosa donará su biblioteca a su ciudad natal, Arequipa En compañía de su familia, Vargas Llosa asistió el domingo al estreno de la adaptación teatral de La ciudad y los perros, en la capital peruana. El Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, afirmó el pasado martes 27 de marzo que la lectura y la literatura tienen un rol fundamental en la formación del ciudadano porque posibilitan hablar y pensar correctamente, declaraciones emitidas en una conferencia de prensa celebrada durante su visita a su ciudad natal, Arequipa —1.030 kilómetros al sur de Lima—, a la que, según anunció, donará su biblioteca personal de más de treinta mil volúmenes. El autor de La casa verde lamentó que en nuestros días existan otras formas de entretenimiento que han alejado a los jóvenes de la lectura y reconoce también que en el sistema educativo peruano tampoco se incentive la lectura en los hogares. “La lectura nos enseña a hablar, a conocer nuestro idioma, nos enseña a pensar, y si no pensamos bien no hablamos bien”, señaló el renombrado intelectual, quien cumplió 76 años el miércoles 28. El escritor presidió el miércoles la ceremonia de premiación del Primer Concurso de Novela Corta que lleva su nombre, y que ha sido obtenido por el limeño Pedro Félix Novoa Castillo, de 38 años, con su obra Maestra vida, como informamos en nuestra edición 263 (http://www.letralia.com/263/0309novoa.htm). Vargas Llosa se había tomado unos días de descanso con su familia en el valle del Colca, donde permanecieron desde el domingo 25 hasta horas de la tarde del martes 27. El autor dijo que la zona mantiene aún su belleza natural, que conoció hace varios años con su amigo Mauricio de Romaña, a quien calificó como el gran promotor de que esa región sea conocida en todo el mundo. El autor manifestó el miércoles su orgullo por Arequipa, la tierra que lo vio nacer un 28 de marzo hace 76 años, y dijo en conferencia de prensa que la decisión de donar su biblioteca personal obedece a una necesidad de agradecer las muestras de cariño recibidas de sus coterráneos. “Este es el afecto y cariño que le tengo a mi ciudad, es un agradecimiento a la población que tendrá la oportunidad de conocer mis secretos bien guardados hasta ahora”, dijo. El autor de Conversación en La Catedral agregó que se trata de más de 30.000 ejemplares de historia, filosofía, política, literatura universal y ciencias sociales, que datan desde su época universitaria hasta la actualidad y que están distribuidos entre Lima, Madrid y París, muchos de los cuales tienen anotaciones personales que nunca imaginó serían conocidas. En su biblioteca, agregó, “están presentes los clásicos como los modernos” de la literatura universal, e informó que gran parte de las obras ya están clasificadas. Aclaró, sin embargo, que confía en seguir aumentando su colección bibliográfica en los próximos años, por lo que irá “entregando paulatinamente los ejemplares”. “No tengo ningún interés en morirme todavía, así que es una biblioteca que está viva y seguirá incrementándose con el paso del tiempo”, remarcó. Vargas Llosa recordó que la vivienda donde nació será convertida en una casa museo por las autoridades del gobierno regional de Arequipa y dijo que espera que sea una institución de cultura “presente, viva”. “La palabra museo no es exactamente lo que quisieran hacer, la idea es que no sea una institución para preservar el pasado, sino una institución cultural presente, viva y en proceso constante de actualización”, remarcó. Confesó, además, que una de sus aspiraciones es que en la casa se construya un teatro de cámara y una escuela de teatro “que sea al mismo tiempo una cinemateca”. Tras recordar que el teatro ha sido una de sus grandes pasiones señaló que espera ver “un espacio que aliente los recitales, los diálogos, las conferencias, los encuentros de escritores, un mundo que mantenga viva la preocupación, el interés por la cultura, por el arte, la creatividad”. Precisamente el domingo 1 de abril el escritor asistió, en compañía de su esposa Patricia y sus hijos Álvaro y Morgana, al estreno en las tablas de La ciudad y los perros, que basada en su primera novela está siendo representada por primera vez en Lima, su escenario natural, para celebrar el medio siglo de la adaptación teatral que sólo se estrenó en Madrid hace tres décadas, y en la que actuó un Antonio Banderas de 22 años. Ambientada en una escuela militarizada, la obra cuenta la historia de “el Poeta”, “el Jaguar” y el “Esclavo”, tres jóvenes cadetes que deben aprender a vivir en una institución dominante y autoritaria, donde son sometidos y humillados. Los protagonistas reaccionan de manera diferente ante la crueldad de la disciplina militar de la escuela Leoncio Prado, donde se ven “implicados en el mismo crimen y enamorados de la misma mujer”. El dramaturgo peruano Edgar Saba repite como director de esta obra, que se reestrenó el domingo en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP). Saba explicó que tras revisar su propia adaptación concluyó que “lo esencial era mantener la estructura de la novela, que muestra diversos puntos de vista de los personajes sobre un mismo hecho, espacios paralelos y tiempos diferentes”. Saba destacó que esta vez hay un elenco “multirracial” de actores que da una “energía fascinante”, y agregó que hay más presencia de los referentes de la capital peruana citados en la obra. La obra cuenta con la participación de Gustavo Bueno, recordado por su personaje del teniente Gamboa en la versión cinematográfica, pero en esta versión personifica al general en una adaptación que, en su opinión, “se ha acercado al universo afectivo y familiar de todos los personajes, lo que es muy interesante, con la aparición clave de Teresita”. En el elenco participan otros reconocidos actores peruanos, como Óscar Beltrán, Sebastián Monteghirfo, Carlos Cano, Nidia Bermejo, Milena Alva y Emilrram Cossio, entre otros. El director confesó que perdió el guión de la adaptación original que estrenó en el teatro Olympia de Madrid en 1982 y, como le daba “vergüenza” llamar a Vargas Llosa para conseguirla, aunque “sabía que él la tendría seguro”, tuvo que recurrir a la única copia que se encontraba en la Biblioteca Nacional de España. “Perdí el de hace treinta años donde participó Antonio Banderas en su debut como actor profesional, en el papel de ‘el Esclavo’. Esa copia que la escribí con máquina americana y le puse los acentos a mano será mi obsequio a Mario por su cumpleaños”, anunció. Fuentes: AP • EFE • RPP *** Isabel Allende viajará a Dinamarca para recibir el premio Andersen La escritora chilena Isabel Allende viajará a Dinamarca para recibir el premio Hans Christian Andersen (1805-1875), que le fuera concedido el 28 de junio de 2011, como informamos en nuestra edición 254 (http://www.letralia.com/254/0628allende.htm). La ceremonia de entrega, según se anunció este 28 de marzo, se realizará el 30 de septiembre en el Koncerthus de Odense, ciudad natal del célebre cuentista danés, famoso por sus cuentos infantiles como “El patito feo” y “La sirenita”. En declaraciones a la prensa, el concejal de Cultura de esa ciudad, Steen Møller, dijo sentirse feliz y orgulloso de recibir una vez más la visita de una de las grandes escritoras internacionales. “Como ciudad natal de Andersen resulta emocionante darle la bienvenida a una autora cuyo universo mágico tiene tantos parecidos con el suyo”, agregó el funcionario. Allende fue una de las embajadoras del Año Internacional Hans Christian Andersen, organizado en 2005 por las autoridades danesas para celebrar el bicentenario del nacimiento de este afamado escritor. Entre las actividades que desarrollará la autora de La casa de los espíritus durante su estancia en la localidad danesa destacan una sesión de lectura en la Biblioteca Central, la visita a la casa natal de Andersen y un intercambio con miembros del Ayuntamiento de Odense. La novelista, quien tiene en su haber 19 títulos traducidos a 35 idiomas y editados en 57 millones de ejemplares, es la segunda persona en recibir esta distinción luego de la británica J. K. Rowling, creadora de la serie infantil Harry Potter y ganadora de la primera edición en 2010. El galardón, otorgado por una fundación privada que lleva el nombre del popular escritor danés en colaboración con el Ayuntamiento de Odense, está dotado con 500.000 coronas danesas (90.000 dólares ó 67.000 euros), una escultura de bronce y un diploma, y distingue a autores cuya obra esté vinculada de alguna manera a la del propio Andersen. Periodista y profesora de literatura, Allende ostenta más de 50 premios en 16 países, además de presidir una fundación que bajo su nombre enarbola la defensa de la causa femenina en el mundo. Fuentes: EFE • Prensa Latina *** Falleció a los 91 años el artista venezolano Feliciano Carvallo Feliciano Carvallo, considerado el precursor de la pintura ingenua en Venezuela, falleció la mañana del pasado miércoles 28 de marzo en Catia La Mar, Vargas. El artista popular solía plasmar en sus pinturas escenas de fiestas populares, mitos, fábulas y costumbres y folklore usando para ello una amplia gama de colores y armonías contrastadas. Nacido en Naiguatá el 11 de noviembre de 1920, el artista se entregó a la pintura desde temprana edad. Oculto en su terruño con la humildad característica del hombre sencillo que puebla la ruralidad venezolana, hizo sus primeras obras con tinturas naturales, como azulillo, negro de humo, zumo de hojas y tierras rojas, negras y amarillas, entre otras. Su “descubrimiento” por parte del mundo artístico venezolano significó un paso importante para la pintura ingenua nacional. En 1945 se convierte en discípulo de otra leyenda del arte venezolano, Armando Reverón, quien le enseña el valor de la originalidad: “Haz lo que te dé la real gana, muchacho, haz lo que te dé la gana y pá’lante. Pero no copies ni imites a nadie. Que lo que hagas, bueno o malo, sea tuyo siempre”. En 1949 el Taller Libre de Arte de Caracas realizó una exposición individual de sus obras. En 1955 el crítico de Arte Gastón Diehl le organiza una exposición en el Instituto Cultural Venezolano Francés. En el ámbito internacional, las piezas de Carvallo se dejaron ver en la parisina Galería Villand & Galanis y en la exposición Ingenuos Actuales de América, realizada en el Museo de Arte Moderno de Madrid en 1967. Entre los galardones que recibió gracias a su trabajo se cuentan la Mención Honorífica en el Salón Oficial y Premio Antonio Edmundo Monsanto en 1965; además de dos reconocimientos en el año 1966, el Premio Nacional de Cultura mención Pintura y el Premio Armando Reverón. Fuentes: El Nacional • El Universal *** Concurso Internacional de Microtextos “Garzón Céspedes” anuncia fallo Este 28 de marzo fue anunciado el veredicto del III Concurso Internacional de Microtextos “Garzón Céspedes”: Del Cuento de Nunca Acabar, del Dicho y del Pensamiento, convocado desde Madrid por la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (Ciinoe, http://ciinoe.blogspot.com) y desde México por Comunicación, Oralidad y Artes (Comoartes). El jurado, presidido por Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España) y compuesto además por Mayda Bustamante (Cuba/España), María Amada Heras Herrera (México) y José Víctor Martínez Gil (México), señaló que los textos premiados, mencionados y finalistas destacaron por sus excelencias entre numerosísimos textos que se presentaron al certamen desde Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Honduras, México, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela, entre otros países. El Premio Internacional de Microtextos “Garzón Céspedes” 2011 al Cuento de Nunca Acabar correspondió a “Aparta de mí este collar de cráneos”, de la escritora, profesora universitaria y traductora española Salomé Guadalupe Ingelmo, doctora en filosofía y letras por la Universidad Autónoma de Madrid y la Università degli Studi de Pisa, y miembro del Instituto para el Estudio del Oriente Próximo de la UAM. Es la segunda vez que obtiene este reconocimiento. Los también españoles Cristina Carro Fernández y Salvador Robles Miras obtuvieron el segundo y tercer lugar con “La necesidad de la imposibilidad. O viceversa” y “La eternidad”, respectivamente. En cuanto a las categorías del concurso, la argentina Aída Roisman y el español Salvador Robles Miras fueron los ganadores de los Premios Internacionales de Dicho; Roisman también obtuvo el Premio Internacional de Pensamiento junto con la uruguayo-estadounidense Susana González Odizzio y la uruguaya Rossana Riusech, y los Premios Extraordinarios de Cuento de Nunca Acabar fueron para la chilena Claudia Andrade Carreño por “Paraguas negros” y para González Odizzio por “El artista”. Los Premios Extraordinarios de Dicho fueron para la argentina Angélica Sonia Barrenechea Arriola (Argentina) y el español Juan Carlos Somoza García. Barrenechea también obtuvo, junto con la argentina Liliana Cristina García y la española Mercedes Palaín Díaz, los Premios Extraordinarios de Pensamiento. Los Premios Especiales de Cuento de Nunca Acabar fueron para el argentino Matías Ariel Amanto por “Toc-toc”; la argentina Aída Roisman por “La palabra salvadora”, el español Juan Carlos Somoza García por “Persiguiendo el presente” y la puertorriqueña Margarita Iguina Bravo por “Reverbero”. Entre tanto, el argentino Matías Ariel Amanto, el peruano Marco Antonio Román Encinas y la uruguayo-estadounidense Susana González Odizzio obtuvieron los Premios Especiales de Dicho. Los Premios Especiales de Pensamiento correspondieron al español Francisco José Segovia Ramos, el boliviano-español Luis Alberto Portugal Durán y el argentino Matías Ariel Amanto. Las menciones de honor de Cuento de Nunca Acabar recayeron sobre el argentino Gonzalo Salevsky por su texto “Treinta segundos”; la colombiana Margarita Losada Vargas por “Infinitum”; el hondureño Kalton Bruhl por “Esa mañana” y la española Vanessa Requena Fernández por “¡Blam!”. Las menciones de honor de Dicho fueron para los españoles Óscar R. Cardeñosa Pérez, Carolina Medkouri Vilches, Francisco José Segovia Ramos y Melina Vázquez Delgado. Finalmente, las menciones de honor de Pensamiento correspondieron al argentino José Eduardo González, la colombiana Margarita Losada Vargas, los españoles Salvador Robles Miras y Juan Carlos Somoza García, la francesa Sylvia Navone y el peruano Marco Antonio Román Encinas. Todos los textos premiados, mencionados y finalistas han sido editados de inmediato en los números 213, 214, 215 y 216 de la Colección Gaviotas de Azogue. Además, en un plazo máximo de cuatro meses, el Premio Internacional de Microtextos y cada uno de los Premios Internacionales por género recibirá por la red la obra digital de edición única creada especialmente, y que contendrá la denominación del Premio específico incorporando nombre y apellidos de cada autor galardonado. Fuente: Ciinoe *** Pemones exigirán a Alemania devolución de la Piedra Kueka Los indígenas de la etnia pemón del estado Bolívar, en Venezuela, prevén hacer próximamente una movilización desde la frontera venezolana con el norte de Brasil hasta la quebrada de Jaspe, en la Gran Sabana, para exigir a Alemania la pronta devolución de la Piedra Kueka. Se trata de una roca de jaspe de 30 toneladas que constituye un elemento sagrado para el pueblo originario pemón, y que fue extraída del territorio venezolano en 1998 luego de que se le donara ilegalmente al escultor alemán Wolfang von Schwarzenfeld. “Nuestra piedra sagrada fue secuestrada, pero todavía estamos en pie acompañando el sentimiento de nuestros abuelos en reclamo de su regreso”, expresó la viceministra del Territorio de Valles, Sabanas y Tepuyes del Ministerio de los Pueblos Indígenas, Choli Ani Lott, en una rueda del prensa realizada en Caracas este miércoles 28 de marzo por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), con motivo del Día Nacional del Patrimonio Cultural. Lott precisó que desde que la piedra, que se encontraba en el Parque Nacional Canaima (patrimonio natural de la humanidad), fue sacada de su territorio, se ha producido un desequilibrio ecológico y climático que ha afectado a la nación, además expuso que muestra de ello fue el deslave producido en el estado Vargas en 1999. “Nuestros chamanes sueñan con este regreso. El pueblo pemón está unido esperando que vuelva la Piedra Kueka y tenemos esperanza de que va a regresar”, enfatizó. Sobre las acciones emprendidas por el Gobierno venezolano para lograr la devolución de la piedra sagrada, el consultor jurídico del IPC, Carlos Ramírez, dijo que, aunque inicialmente se trató de obtener una respuesta diplomática, actualmente el caso se encuentra en Fiscalía. En este sentido, el presidente del IPC, Raúl Grioni, destacó que el regreso de esta piedra es un hecho de suma importancia no sólo para los indígenas pemón, sino también para todo el pueblo venezolano, por lo que espera que para el 12 de octubre la piedra esté en el país. “Quien hizo la donación será acusado y quien se la llevó también, porque esto es un delito”, sentenció. De igual manera, informó que el próximo 15 de abril, y como parte de las acciones que vienen ejecutando para el retorno de la piedra, abordarán la importancia de este elemento natural para los pueblos autóctonos del país en Viena, Austria. La Piedra Kueka, llamada La abuela, forma pareja con otra piedra similar de jaspe denominada El abuelo. Hoy en día es expuesta en el parque del Tiergarten, en Berlín, la capital alemana, junto a otras cuatro piedras de origen arqueológico que, de acuerdo con el artista alemán, son un símbolo de paz mundial. “Para nosotros son más que estatuas esas piedras, porque allí se encuentran nuestros ancestros. Desde que se llevaron a la abuela, el abuelo no ha vuelto a brillar”, expresó Isabel González, representante del pueblo pemón. Fuente: AVN *** Manuel Rico obtiene el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández El narrador, poeta y crítico literario español Manuel Rico Rego obtuvo, con su obra Fugitiva ciudad, el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-Comunidad Valenciana, dotado con 12.000 euros, según el fallo del jurado dado a conocer en Orihuela (Alicante) el pasado miércoles 28 de marzo, coincidiendo con el 70º aniversario de la muerte de Hernández (1910-1942). Rico, de 52 años y natural de Madrid, es colaborador de Babelia, el suplemento cultural del diario El País, y su obra Fugitiva ciudad, que el jurado calificó como “una obra compacta, culta, de buen oficio, sólida”, se impuso sobre un total de 510 poemarios procedentes de varios países. El galardón, convocado cada año por la Fundación Cultural que lleva el nombre del literato oriolano, incluye también la publicación del poemario ganador por la editorial Hiperión. Con más de cien páginas de extensión, Fugitiva ciudad habla de los lugares por los que ha transitado y soñado el autor. La obra se divide en cinco partes que corresponden a distintas épocas y enfoques que el autor va analizando. Se encuentran también referencias a otros autores y obras que han marcado a Rico, como Manuel Vázquez Montalbán o Dulce Chacón. Rico ha publicado como poeta La densidad de los espejos (1997), Donde nunca hubo ángeles (2003) y De viejas estaciones invernales (2006), entre otros títulos. Además, es autor de varias novelas, entre las que destacan El lento adiós de los tranvías, La mujer muerta, Los días de Eisenhower y Verano. Ha recibido otros galardones, como el Premio Andalucía en 2003, el Ramón Gómez de la Serna en 2009 y el Premio Hispanoamericano Juan Ramón Jiménez. Las 510 obras que se presentaron este año al certamen proceden de Eslovenia, Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos, México, Israel, Colombia, Costa Rica, Marruecos, Líbano, Venezuela y Argentina, así como de varias provincias españolas. El jurado estuvo presidido por José Luis Ferris, director del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert (IAC), a quien acompañaron en el mismo el editor Jesús Munárriz, el poeta y escritor Ricardo Bellveser y los profesores y literatos Joaquín Juan Penalva y Luis García Montero. Fuente: EFE *** El ecuatoriano Augusto Rodríguez presentó tres nuevos títulos El miércoles 28 de marzo, en el Aula Magna de la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), en Guayaquil, se presentaron tres nuevos libros del escritor, docente de la UPS y editor Augusto Rodríguez (http://www.letralia.com/firmas/rodriguezaugusto.htm), con palabras a cargo del poeta y periodista Fernando Cazón Vera. Estos son los primeros tres libros que presenta la UPS en Guayaquil y pertenecen a la editorial Abya-Yala. El primero se titula Palabra viva, entrevistas desde un quirófano, que reúne entrevistas a importantes editores, poetas, escritores, artistas y periodistas de Hispanoamérica como el poeta Jorge Enrique Adoum, el editor español Jorge Herralde, el periodista Francisco “El Pájaro” Febres Cordero, el poeta chileno Gonzalo Rojas, el dramaturgo Bruno Sáenz Andrade y el poeta español Leopoldo María Panero, entre otros. El segundo libro se llama En mi pecho cuelga un huracán, primera antología de poetas no videntes de Guayaquil. Este trabajo es el resultado de un taller literario que dirigió Augusto Rodríguez y reúne poemas de ocho poetas guayaquileños no videntes. El tercer libro se llama Adrenalina y fuego y reúne doce cuentos inéditos del escritor y Premio Nacional de Cuento Joaquín Gallegos Lara 2011. Nacido en Guayaquil en 1979, Rodríguez ha publicado Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos contra un dinosaurio ebrio (2007), Matar a la bestia (2007), La gramática del deseo (2009), Voy hacia mi cuerpo (2010) y Las islas vírgenes de tu cuerpo (2011), entre otros poemarios, así como el libro de cuentos Del otro lado de la ventana (2011) y la novela El cuaderno de K (2011). Se dedica a la cátedra y colabora en publicaciones periódicas con artículos, reseñas, entrevistas, comentarios literarios en el Ecuador y en el extranjero. Es uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño Buseta de Papel. Fuente: Letras.s5 *** Publican edición de bolsillo de la obra de William Shakespeare La monumental obra del escritor inglés William Shakespeare ha sido compilada en España en una edición de cinco volúmenes en pequeño formato, como parte de la colección “DeBolsillo” de la editorial Mondadori. La edición recoge, además, “algunas de las mejores traducciones hechas en la segunda mitad del siglo XX, a ambos lados del Atlántico”, según explicó este 28 de marzo Andreu Jaume, editor de Random House Mondadori y el responsable de la selección de textos en español, de varias decenas de autores diferentes, latinoamericanos y españoles. Otra demostración de que el catálogo de Shakespeare vive en la permanente ebullición solo reservada a los clásicos llega de la mano de Libros del Zorro Rojo, editorial que presenta una nueva versión de Macbeth. Con la traducción de Ángel-Luis Pujante, en ella se recupera un prólogo de Jorge Luis Borges. El texto luce además las ilustraciones del italiano Ferenc Pintér. “El proyecto surge de la trayectoria de sellos históricos de la casa: a pesar de tener a muchos escritores clásicos, jamás habíamos hecho nada de Shakespeare, algo que es imperdonable en una colección así”, cuenta Jaume Bonfill, editor de Mondadori, sobre la iniciativa de bolsillo. La colección pasó en menos de un año de proyecto a edición “solvente y asequible”, añade Andreu Jaume. A un precio de 19,95 euros, el primer volumen, dedicado a las comedias, verá la luz en España y América Latina este mes de abril; el segundo, de las tragedias, lo hará en junio; los dramas históricos, en septiembre; los romances, en noviembre y, finalmente, la poesía en 2013. La división de los textos en cinco grandes apartados proviene, según explica Jaume, de la tradición surgida a finales del siglo XIX: “En la Edición príncipe del siglo XVII la recopilación era de comedias, tragedias y dramas históricos. A partir del siglo XIX se añaden los romances, que son la obra final de Shakespeare y que no son ni comedias, ni tragedias ni tragicomedias: son una especie de alegorías. A eso se añade un quinto volumen con la poesía”. Ese tomo final —la única edición bilingüe de la colección—, contiene además algunos poemas que hasta ahora no habían sido traducidos. Aunque ya se había intentado agrupar la obra de Shakespeare en castellano, esta es la primera vez que se presenta con traducciones en las que se traslada el verso de los originales, a diferencia de versiones históricas y de referencia como las de Guillermo McPherson o Luis Astrana Marín, realizadas en los siglos XIX y principios del XX, respectivamente. “En otras lenguas hay costumbre de traducir respetando la prosa y el verso, pero aquí no. La idea matriz es realizar una edición para el siglo XXI”, indica Andreu. A la dificultad de traspasar el inglés del siglo XVI al castellano contemporáneo se suma, en la empresa de traducir a Shakespeare, la problemática de captar y plasmar sus cualidades literarias, plenas de detalles, ambigüedades y juegos. “Si traducir a un clásico es un reto, hacerlo en verso lo es más aun”, apunta el escritor Victor Obiols, que tradujo al castellano la comedia The taming of the shrew, popularmente conocida como La fierecilla domada, aunque en su versión es titulada La doma de la fiera. “Quise cambiar el título porque la traducción permite una variedad de interpretaciones, y además, quería huir del título comercial de la película de Franco Zeffirelli de 1966”, asegura. Si ocuparse del título es de por sí una tarea ingente, ¿cómo se afronta la traducción de una obra completa? “Además de conocer el inglés, el traductor de Shakespeare debe tener oído poético y, además, osadía”, señala el escritor Vicente Molina, de quien se incluyen tres traducciones en la colección: las de Hamlet, El mercader de Venecia y El Rey Lear. “Yo me pasé un año entero leyendo a Shakespeare”, relata sobre sus tiempos como profesor en la Universidad de Oxford. “Y si ya leer a Shakespeare da la medida de su grandeza como autor, traducir su obra es algo privilegiado”. Por norma general, en las partes versificadas, Shakespeare se valió del pentámetro yámbico o verso blanco en inglés, esto es, un verso sin rima. “En español yo lo traduje por alejandrinos, heptasílabos...”, cuenta Obiols. A ese esfuerzo creativo por preservar el ritmo y la musicalidad, se añade el deber de mantenerse fiel al sentido primero pretendido por el autor. “A veces la fidelidad se entiende como literalidad, pero la literalidad a veces traiciona: en ocasiones, el sentido descansa en el sonido más que en la literalidad”, apuntilla Jaume. En la práctica, señala Obiols, “al traducir en verso o recortas o amplías. Hay que tener imaginación y capacidad para crear efectos análogos, y yo traté de reflejar eso en el verso”. En el caso de Molina, la traslación ocurrió de manera similar: “En la rima no sigo la medida, sino que hago verso libre”, detalla. “Aunque algunas traducciones anteriores en prosa, como las de Astrana Marín, fueron realizadas con altura, en cierta manera renunciaban al espíritu de una época que ya ha pasado: había que modernizar las traducciones de Shakespeare, y para ello había que darles una sonoridad tan impactante como la del original”, concluye Molina. Fuente: El País *** Biblioteca Cervantes inaugura espacio dedicado a la traducción La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (BVMC) inauguró el pasado miércoles 28 de marzo su Biblioteca de Traducciones Hispanoamericanas (http://www.cervantesvirtual.com/portales/traducciones_hispanoamericanas), un espacio que ofrece a investigadores y público general traducciones literarias, filosóficas y políticas difíciles de encontrar. Las traducciones que presenta el nuevo portal se han seleccionado por su calidad, la influencia que ejercieron en su tiempo o su éxito entre los lectores cuando se publicaron, así como por ser las primeras versiones en Iberoamérica de un determinado autor extranjero, según informó la entidad en una nota de prensa este miércoles. Se ha tenido también en cuenta el prestigio de los traductores, por lo que se incluyen trabajos de figuras consagradas de las letras iberoamericanas (más conocidas por su labor creadora), traductores de oficio y otros que se vieron abocados a esta actividad debido a las circunstancias históricas que vivieron. Todos ellos abrieron la puerta en sus países a ideas políticas y modelos literarios de otros espacios culturales. Cada traducción se acompaña de un estudio específico, por lo general preparado expresamente para esta nueva sección de la Cervantes, que contextualiza la obra original y la propia traducción, la vincula con otras versiones del autor y analiza sus rasgos formales. Dirigida por los profesores Luis Pegenaute (Universitat Pompeu Fabra) y Francisco Lafarga (Universitat de Barcelona), la Biblioteca de Traducciones Hispanoamericanas se completa con ensayos sobre la traducción firmados por Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Octavio Paz, Augusto Monterroso y Gabriel García Márquez, entre otros. Ofrece asimismo una bibliografía en permanente actualización sobre la historia de la traducción hispanoamericana. Fuente: BVMC *** Botero celebra 80 años con exposición en México Fernando Botero y el presidente de México Felipe Calderón inauguraron el pasado jueves 29 de marzo la muestra retrospectiva más grande que se haya hecho de la obra del artista colombiano, organizada con motivo de su 80º cumpleaños en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana. “Exponer en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México es un alto honor que marca, sin duda, uno de los momentos más trascendentales de mi carrera artística que se ha extendido por más de 65 años. Siempre he admirado el vasto legado cultural de México, desde su arte precolombino, hasta la riqueza del arte popular mexicano de la actualidad”, dijo Botero durante la inauguración de la muestra, titulada “Fernando Botero: una celebración”. El artista antioqueño recordó que, en sus inicios como pintor, el contacto que tuvo con Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, los tres grandes del muralismo mexicano, le confirmó que debía inspirarse en su tierra y en los recuerdos para desarrollar su obra artística. “En México entendí que el arte local podía ser arte universal”, expresó Botero. Por su parte, el presidente Calderón manifestó su emoción de que México funja como gran anfitrión de esta muestra, a la que se refirió como “un regalo para los mexicanos”. “Botero se ha convertido en un latinoamericano universal, probablemente el artista latinoamericano más admirado y querido de nuestros tiempos”, señaló el mandatario. Calderón también destacó la cercanía que existe a nivel cultural, social y artístico entre México y Colombia. “Hemos caminado juntos desde hace siglos, esa cercanía nos permite compartir una visión común, una visión latinoamericana de la cultura que tiene una representación única que los mexicanos la sentimos nuestra”, añadió. El mandatario mexicano incluso parafraseó a Botero en su discurso sobre el pintor colombiano: “El arte sirve como testimonio que perdura en el tiempo y en la memoria colectiva y usted, maestro, está presente en la memoria colectiva de México”. Calderón reveló que dio especial seguimiento a la serie “El Circo”, que fue inspirada por un espectáculo circense al que el colombiano acudió hace unos años en el puerto de Zihuatanejo, ubicado en el estado mexicano de Guerrero. Destacó que al revisar la obra del antioqueño, una de las series que más le cautivaron fue la de Abu Ghraib, que Botero pintó para manifestar su repudio a las atrocidades cometidas en la prisión militar homónima cerca de Bagdad, donde soldados estadounidenses torturaron a prisioneros iraquíes en 2003. Además del presidente, Botero estuvo acompañado por el embajador de Colombia en México, José Gabriel Ortiz; la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar; el secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova; y Lina Botero, hija del artista y curadora de la muestra. “Fernando Botero: una celebración”, la quinta exposición del colombiano en México, enmarca el 80º cumpleaños número del artista, a celebrarse el próximo 19 de abril, y sus 65 años de actividad artística. La muestra está organizada en 10 núcleos temáticos: “Obra temprana”, “América Latina”, “Religión y clero”, “Dibujo y técnica mixta”, “Escultura”, “El circo”, “Abu Ghraib”, “Versiones”, “La corrida” y “Naturaleza muerta”. A la exposición conmemorativa se suma una serie de actividades que se inició el jueves y se extenderá hasta el 17 de junio. “Fernando Botero: una celebración” incluye 177 piezas entre pinturas, dibujos y esculturas del artista. La muestra está integrada por obras procedentes de colecciones particulares y públicas como el Museo de Berkeley de la Universidad de California o la colección de la Fundación Mary Street Jenkins. Fuente: EFE *** Conceden el premio Holberg 2012 al sociólogo español Manuel Castells El sociólogo español Manuel Castells fue distinguido el pasado jueves 29 de marzo con el premio Holberg en virtud de que sus trabajos “han formado nuestro entendimiento de la dinámica política en las economías urbanas y globales de la sociedad de la red”. El fallo, difundido en Oslo, resalta que Castells es el principal sociólogo dentro de la investigación sobre ciudades y urbanización y sobre tecnologías de la información y de los medios. “Ha arrojado luz sobre las estructuras de poder que subyacen en las revoluciones tecnológicas de nuestro tiempo y sobre sus consecuencias. Ha contribuido a comprender cómo los movimientos sociales y políticos se han desarrollado con las nuevas tecnologías de la información”, señaló el jurado. Nacido en Hellín, Albacete, en 1942, Castells es profesor de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y catedrático emérito de sociología y de planificación urbana y regional de la Universidad de California. Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2008, es autor de una veintena de libros, entre los que figura la trilogía La era de la información: cultura, economía y sociedad, publicada en veintitrés idiomas. El Premio Internacional a la Memoria de Holberg distingue todos los años contribuciones en el mundo de las humanidades, las ciencias sociales, el derecho y la teología, y está dotado con 4,5 millones de coronas noruegas (591.000 euros). En el palmarés del galardón aparecen, entre otros, el filósofo alemán Jürgen Habermas, que lo ganó en 2005. Recibe su nombre de Ludvig Holberg, dramaturgo, historiador, ensayista y figura clave de la Ilustración en los países escandinavos. Castells recibirá el premio el 6 de junio en Bergen (Noruega), ciudad donde Holberg nació en 1684, cuando su país formaba parte del reino danés. Fuente: EFE *** Espido Freire estrena obra de “microteatro” con actores venezolanos La escritora española Espido Freire estrenó en Miami, Estados Unidos, el pasado jueves 29 de marzo, su primera obra de “microteatro”, un concepto novedoso en el que las piezas representadas duran menos de quince minutos. Palabra de honor, la breve obra de teatro que cuenta con dirección de Manuel Mendoza y la actuación de los reconocidos venezolanos Alba Roversi y Orlando Urdaneta, se presenta hasta el 29 de abril en el patio del edificio Espacio USA, donde está ubicado el Centro Cultural Español de Miami (CCEM). La obra forma parte de un ciclo de “microteatro” organizado por el CCEM y Ritmo Producciones, una iniciativa teatral novedosa que “se basa en el número 15: funciones de un máximo de 15 minutos para un máximo de 15 personas, en un escenario de un máximo de 15 metros cuadrados”, señaló el CCEM en un comunicado. Escrita para dos actores, Palabra de honor trata del chantaje emocional y psicológico que puede producirse entre dos personas y aborda las “relaciones de poder y dependencia que se establecen en la pareja”. Cada ciclo de obras, explicó el comunicado, gira en torno a una temática diferenciada. En el caso de Palabra de honor, para cuya puesta en escena se utilizan nueve contenedores, la frase que condensa el asunto es “todo por el dinero”. El éxito del concepto de “microteatro” en Madrid se debe no sólo a su formato vanguardista, sino también a la participación de actores, directores y guionistas de la talla de Juanma Bajo Ulloa, Sigrid Monleón, Nacho Novo y Jaime Chávarri, entre otros. El concepto nació hace algo más de dos años en la capital española, donde medio centenar de directores, autores y actores presentaron un proyecto teatral en un antiguo prostíbulo del centro de la ciudad, al que llamaron “Microteatro por dinero”. Fuente: EFE *** Gobierno argentino retrocede en restricción aduanera contra el libro El gobierno de Argentina dio marcha atrás a la medida que restringía el ingreso al país de libros y revistas, adoptada en sintonía con su política para limitar las importaciones y fomentar la industria local, según se informó este viernes 30 de marzo. El 12 de marzo, las autoridades de la nación sureña aprobaron una resolución por la que se dictamina que los libros no posean en sus tintas un contenido de plomo superior a 0,06%, estableciendo para ello controles exhaustivos en las aduanas. La intención manifiesta en la norma es preservar “la salud o integridad física de los consumidores o usuarios”, aunque es casi evidente la intención subrepticia de fomentar la impresión nacional, controlar el déficit comercial y ayudar a que salga del país el menor número posible de dólares. En la práctica, la iniciativa suponía que los particulares que querían recibir libros o revistas del exterior tenían que retirarlos del despacho de Aduana del sector de carga del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a 35 kilómetros de Buenos Aires. La decisión afectaba a envíos valorados en menos de 1.000 dólares y con menos de 50 kilos de peso. El diario Clarín informó el pasado miércoles 28 de marzo que habían sido bloqueados en la aduana todos los libros importados. Las empresas de mensajería DHL y Fedex habían informado una semana antes, a sus usuarios de Argentina, que si querían recibir un libro desde el exterior deberían acudir al aeropuerto para retirarlo, pues no sería posible la entrega a domicilio. El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se comunicó telefónicamente con las diferentes cámaras de la industria editorial para informarles que el sistema de entrega a domicilio de ejemplares “se normalizará” en las próximas horas, y aseguró que la normativa por la cual desde hace semanas los libros y revistas estaban retenidos en la Aduana había sido “malinterpretada”. Estas trabas causaron hace unos días una verdadera rebelión en las redes sociales del país, que convirtieron la polémica en tema del día. Tweets como “#LiberenLosLibros El intelecto es pensamiento. La cultura un necesidad” o “Estamos siendo gobernados por gente que prefiere liberar los goles a cambio de secuestrar los libros. #Liberenloslibros”, inundaron la red social Twitter. El gobierno argentino pretende que las grandes editoriales extranjeras, la mayoría españolas, comiencen a imprimir sus textos en el país, donde se distribuyen entre 75 y 78 millones de publicaciones al año, señalaron fuentes del sector gráfico. No es la primera vez que la estrategia gubernamental solivianta el mundo de la cultura. El pasado año, las editoriales argentinas aceptaron buscar el “equilibrio comercial” solicitado por el gobierno para lograr que se desbloqueara la importación de cientos de toneladas de publicaciones retenidas en la aduana. El sector editorial argentino importa, principalmente de España, Colombia, China, Uruguay, 78% en volumen y 67% en valores, de lo que se comercializa en Argentina, según cifras oficiales. Fuentes: EFE • El País *** La RAE publica en Internet su Diccionario histórico Los filólogos y aficionados a conocer el pasado de las palabras pueden consultar en la red, desde el pasado viernes 30 de marzo, los recursos básicos utilizados para elaborar el Nuevo diccionario histórico del español (http://www.frl.es), entre ellos los diez millones de papeletas del antiguo fichero de la Real Academia Española (RAE). Esta gran obra, que reconstruirá la evolución del léxico español a lo largo de los siglos y que sólo estará disponible en Internet, podría alargar sus plazos si continúan los recortes presupuestarios. En 2011, el equipo responsable contó con un tercio de los 800.000 euros (1.067.774 dólares) que se le asignaban anualmente, lo que obligó a prescindir de parte del personal. “En estos momentos no tenemos constancia de que nos vayan a mantener ni ese tercio”, afirma José Antonio Pascual, director del Nuevo diccionario histórico. “El proyecto no se parará nunca”, aseguró, sin embargo, Pascual. “Irá más despacio y habrá que realizar una buena gestión y buscar nuevos fondos”. Además de los diez millones de fichas, están ya disponibles en la página web de la Academia (en la entrada “Fundación Rafael Lapesa: NDHE”), el Corpus del Nuevo diccionario histórico (CDH), el antiguo Diccionario histórico de la lengua española (1960-1996) y el Mapa de diccionarios. Los diez millones de fichas, disponibles ya en Internet, fueron redactadas sobre todo entre 1930 y 1996, fechas en que la Academia afrontó la redacción del Diccionario histórico. El Corpus del Nuevo diccionario histórico (CDH), por su parte, cuenta con unos 53 millones de “presencias o de registros” de todos los períodos del español. De ellos, 32 millones pertenecen a textos españoles de la Edad Media y de los siglos XVI al XX, y los veinte millones restantes a obras americanas. El corpus vale para las palabras más frecuentes de la lengua española, que son de 40.000 a 50.000, y en los próximos meses, añade Pascual, saldrán “otros dos corpus más amplios”. Pero quien quiera ver ahora mismo, por ejemplo, qué significado tenía “nación” en el pasado, verá que, entre otros, figura el de nacimiento o lugar de origen: “Yo soy de nación aragonesa”, se decía. Y si uno busca “espingarda” se encontrará con multitud de ejemplos, entre ellos “estas dos batallas del prínçipe y del obispo yvan forneçidas de grande número de espingardas”, de 1480. En la red están también el antiguo Diccionario histórico que la RAE editó entre 1960 y 1996 y que sólo llegó a las letras “a-apasanca” y “b-bajoca”, y seis ediciones representativas del diccionario académico: 1780, 1817, 1884, 1925, 1992 y 2001. En el futuro estarán todas las ediciones de esta obra esencial de referencia y habrá “una especie de llamada que remita al fichero de la Academia y explique por qué se añadieron algunas acepciones”, comenta Pascual. Así, la palabra “sarnilla” que se utiliza en Honduras para aludir al “piojillo de las aves”, “no se sabe por qué está ahí, pero, si se relacionan todos los diccionarios con el fichero antiguo, averiguaremos quién la propuso y cuándo”, señala Pascual. Dentro de dos meses saldrán ya “200 palabras definidas de una forma clara para que se vea cómo va a ser el Nuevo diccionario histórico”, y “en el horno” tienen “otras dos mil”. Para esa primera entrega se han seleccionado voces relacionadas con armas e instrumentos, y aparecerán familias de palabras: alabarda, alabardero; sable, sablista, sablear... El Nuevo diccionario histórico se puso en marcha en 2005 y lo que estaba previsto era, en una primera fase de quince años, ofrecer la historia de unas 40.000 a 50.000 palabras. Fuente: EFE *** En “prisión preventiva” empresario Henry Fariña por asesinato de Cabral El empresario nicaragüense Henry Fariña, quien resultó herido durante el ataque en el que murió el artista argentino Facundo Cabral, está siendo investigado por la muerte del cantautor, informaron fuentes oficiales este sábado 31 de marzo. Fariña, un promotor de espectáculos de 41 años que lleva más de diez años radicado en Guatemala, fue detenido el jueves 29 en el Aeropuerto Internacional de Managua y enviado a prisión preventiva, 19 días después de que fuera capturado en Colombia el supuesto cerebro en el atentado de Cabral, el costarricense Alejandro Jiménez, alias “El Palidejo”, quien es procesado en Guatemala como informáramos en nuestra edición 263 (http://www.letralia.com/263/0314cabral.htm). Julio César Áreas, juez del quinto distrito penal de audiencia de Managua, admitió durante una audiencia preliminar la acusación del Ministerio Público contra Fariña y seis personas más, incluido un estadounidense, por delitos de transporte ilegal de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, en su modalidad internacional. Asimismo, se les acusó por lavado de dinero, bienes y activos, y crimen organizado, precisó la fiscal Delia Rosales. Los otros acusados son el hermano de Fariña, Pedro Joaquín, así como Hugo Mauricio Jaén Figueroa, William Vargas Conrado, Julio Antonio Calero Pasos, Guillermo José Blandón Cerda y el estadounidense Gerald James Shackelford Vauhh, según la acusación presentada por el director de la unidad contra el crimen organizado de la Fiscalía, Javier Morazán. El subdirector de la policía de ese país, Francisco Díaz, declaró en rueda de prensa que las autoridades desarrollan “actos y acciones de investigaciones” contra Fariña. También han decomisado unos diez vehículos del empresario. El juez fijó para el próximo 30 de abril la audiencia inicial. Fuentes: EFE • La Prensa *** Traducen al francés libro de cuentos del boliviano Víctor Montoya La editorial parisina L’Harmattan, en su colección dedicada a la literatura latinoamericana, acaba de publicar el libro Cuentos de la mina, del escritor boliviano Víctor Montoya (http://www.letralia.com/firmas/montoyavixtor.htm), según se informó este sábado 31 de marzo. La traducción y cuidado de la edición estuvo a cargo de Émilie Beaudet, una francesa que conoce bien la realidad boliviana. De hecho, hace algunos años, escribió una tesis de licenciatura sobre Domitila Barrios de Chungara y ya tradujo una serie de crónicas mineras de Montoya, cuya primera aparición fue en el blog de la editora, Montagnes d’ici et d’ailleurs, y posteriormente en varias publicaciones francesas. La primera versión de Cuentos de la mina se editó desde el año 2000 en Suecia, España y México, y fue reeditada en Bolivia en 2011 por Fe de Erratas y el grupo editorial Kipus de Cochabamba. Se trata de un libro que, debido al estilo prolijo del autor y a las modernas técnicas literarias empleadas en cada uno de los cuentos, mereció comentarios favorables, tanto dentro como fuera de su país. El libro tiene 224 páginas y está ilustrado con fotografías de Jean-Claude Wicky, Stanislas de Lafon y otros. En su portada destaca una imagen del Tío de la mina, concebida por el pintor español M. L. Acosta. Montoya es uno de los pocos escritores bolivianos traducidos a la lengua francesa, y es el primer autor de cuentos mineros cuya obra está siendo traducida y difundida en otros idiomas. Dentro de poco estarán en circulación versiones en alemán, sueco e inglés de Cuentos de la mina. El autor asegura que no hace un realismo social, “de eso que se ha hecho muchísimo en Bolivia”. Prefiere alejarse del tema, por ejemplo, de las luchas reivindicativas de las clases obreras que muestran el movimiento proletario como una fuerza social revolucionaria. “Yo estoy haciendo otra cosa, que es el rescate, de alguna manera, de los mitos y leyendas que giran en torno a la mina y sus asuntos”, asegura, y añade que su literatura no es política, no es reivindicacionista, no es sindicalista, sino “literatura pura”, donde recrea ese mundo mágico que existe en las minas. Eso es “algo que muchos de los escritores se han olvidado, lo dejaron al Tío de la mina escondido en las profundas galerías y nunca hablaron de la importancia que tiene en el mundo minero, que es muy proclive a las supersticiones”, explica Montoya. Nacido en La Paz en 1958, Montoya vivió su infancia en Siglo XX y Llallagua. Fue encarcelado durante la dictadura de Banzer y se exilió en Suecia en 1977, donde reside hasta hoy. En su prolífica obra abarca el género de la novela, el cuento, el ensayo y la crónica periodística, género en el que Editorial Letralia publicó en 2006 su libro Retratos (http://www.letralia.com/ed_let/retratos). Fuente: La Razón *** Realizan en Ciudad de México el VI Gran Remate de Libros Este domingo 1 de abril fue inaugurado el VI Gran Remate de Libros de Ciudad de México, que con la participación de más de 200 sellos editoriales mexicanos y extranjeros se desarrollará hasta el 8 de abril en el vestíbulo de 7 mil metros cuadrados del Auditorio Nacional, en la capital azteca. Este viernes 6 se efectuará allí la acostumbrada venta nocturna con descuentos hasta de 80 por ciento. Ese día el horario normal de 11 a 10 horas se ampliará a las 21 horas, con acceso gratuito. Las expectativas de esta edición son superar las cifras de 2011, cuando se facturaron 8,5 millones de pesos por la venta de 226 mil ejemplares, lo que a su vez significó un incremento de 28,9 por ciento en valor de venta y de 10,9 por ciento en unidades, respecto de 2010. El año pasado asistieron más de 80 mil personas. Una de las actividades centrales del Gran Remate de Libros, que forma parte del Programa de Fomento a la Lectura de la Secretaría de Cultura, es el proyecto “Ven a comprar con...”, en el que participan escritores y periodistas. Esta actividad, según Elena Cepeda de León, titular de la Secretaría de Cultura, “se dio de manera natural, porque el primer año nos encontramos a Carlos Monsiváis y muchos otros escritores que acudieron a comprar libros. Entonces, las personas se les acercaban y preguntaban qué libros les recomendaban. Querían saber qué leían los personajes de la ciudad”. Este año participan Óscar de la Borbolla, José Gordon, Francisco Hinojosa, Alberto Chimal (http://www.letralia.com/firmas/chimalalberto.htm), Mónica Brozon, Jorge F. Hernández, Julio Patán y Laura Barrera. Estos autores están todos los días entre las 16 y las 17 horas. Asimismo, este lunes 2 de abril se celebrará el Día Mundial del Libro Infantil, con la presentación de un cartel. “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero” es el lema del festejo. García Cepeda manifestó que ahí “uno descubre libros, unas joyas maravillosas que pensaba que ya no estaban en circulación”. El Gran Remate surgió ante la necesidad de las editoriales de vaciar sus bodegas de libros que ya no se venden, sin tener que destruirlos. Fuente: La Jornada *** Marsé y Díez incluidos en colección infantil dirigida por Pérez-Reverte La colección infantil de la editorial Alfaguara “Mi primer”, dirigida por el escritor español Arturo Pérez-Reverte, ha incluido dos nuevos volúmenes ilustrados, El detective Lucas Borsalino, de Juan Marsé, y El niño de plata, de Luis Mateo Díez. Estos títulos se incluyen con motivo del Día Internacional del Libro Infantil, que se celebra este lunes 2 de abril. El relato de Marsé narra la historia del pequeño Lucas y cómo consigue convertirse en detective gracias al poder de su imaginación y a la ayuda de un sombrero muy especial. El protagonista de este cuento se enfrentará al reto de averiguar quién es culpable de los misteriosos robos de su vecindario. Por su parte, Luis Mateo Díez da a conocer a El niño de plata, un ser fantástico que llega desde muy lejos y cuyo platillo volante ha caído en el jardín de Tino y Pina. Con su ayuda, el visitante intentará volver a casa. La colección “Mi primer”, dirigida y coordinada por Arturo Pérez-Reverte, nació en 2010 con la publicación de El pequeño Hoplita, del propio Pérez Reverte, y de Fonchito y la luna, de Mario Vargas Llosa. En 2011 fue ampliada con dos nuevos títulos: Ven a buscarme, de Javier Marías, y El camino del cole, de Eduardo Mendoza. Fuente: Europa Press *** Presentarán en Caracas teatro y prosa de José Ignacio Cabrujas Este jueves 5 de abril serán presentados en Caracas cinco volúmenes que recogen textos del reconocido escritor venezolano José Ignacio Cabrujas (1937-1995), una colección que acaba de ser publicada por la Editorial Equinoccio de la Universidad Simón Bolívar (USB). Los tres primeros volúmenes, presentados bajo el título general Obra dramática, reúnen las piezas de teatro escritas por Cabrujas, mientras que los otros dos, titulados José Ignacio Cabrujas habla y escribe, compendian crónicas, ensayos, entrevistas, cartas y otros textos en prosa del autor nunca antes recogidos en libro. Así llega a feliz término una tarea emprendida en 2007, cuando Equinoccio encomendó al docente y crítico Leonardo Azparren Giménez la compilación, organización y edición del material, con la colaboración de las profesoras Gloria Soares de Ponte —en la asistencia de investigación— y Daniela Díaz, junto a todo el equipo de Equinoccio, en la revisión y producción editorial. Para los dos volúmenes de prosa reunida escribió un estudio introductorio el reconocido narrador Alberto Barrera Tyszka. Una completa bibliografía y cronología enriquecen el segundo tomo de la Obra dramática. La edición ha contado, además, con el respaldo de la entidad financiera Banesco. Cabrujas fue dramaturgo, guionista, director y actor de teatro y cine. Al reconocimiento obtenido como renovador del género de la telenovela en Venezuela se le sumó el que recibió como certero articulista en la prensa venezolana. Obras de su autoría como Profundo, Sagrado y obsceno, Acto cultural y El pez que fuma están entre las más destacadas del teatro venezolano —algunas de ellas con adaptaciones al cine— y telenovelas como Gómez, Doña Bárbara —basada en la obra cumbre de Rómulo Gallegos— y Estefanía marcaron una época dorada del género. La presentación de los cinco volúmenes, que se realizará en el marco del Festival Internacional de Teatro de Caracas, tendrá lugar a partir de las 5 de la tarde en el Centro Cultural Chacao, ubicado en la avenida Tamanaco de El Rosal, en la capital venezolana. Fuente: Equinoccio *** Universidad Central de Venezuela rendirá homenaje a Isaac Chocrón Doce obras de teatro del reconocido dramaturgo venezolano serán objeto de lecturas dramatizadas entre abril y julio. La Escuela de Artes y la Coordinación de Extensión de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela (UCV) inician el próximo lunes 9 de abril un homenaje al dramaturgo venezolano Isaac Chocrón, fallecido el 6 de noviembre de 2011 y quien aparte de haber sido uno de los más reconocidos autores del teatro venezolano fue doctor honoris causa de esa casa de estudios y profesor fundador y ex director de la mencionada escuela. Las actividades, enmarcadas en la Cátedra de Lectura Dramatizada Isaac Chocrón, que coordina la profesora Xiomara Moreno, se iniciarán el lunes 9 con una semblanza del dramaturgo a cargo del profesor, crítico e investigador teatral Leonardo Azparren Giménez, actual coordinador de la Maestría de Teatro Latinoamericano de la UCV, y del afamado actor de teatro, cine y televisión Gustavo Rodríguez, protagonista de muchas de las obras de Chocrón. El lunes 16, la profesora Gabriela Kizer fungirá de moderadora de un conversatorio sobre la vida de Chocrón desde su relación con la academia universitaria, en el que participarán los profesores Benjamín Sánchez (ex decano de la FHE), Mariantonia Palacios (músico y ex directora de la Escuela de Artes), Victoria de Stefano (reconocida escritora de narrativa y profesora jubilada del área de Estética), Miriam Dembo (directora de teatro y profesora jubilada del Postgrado de Psicología), Martín Hahn (escritor de televisión, egresado y profesor de la Escuela de Artes). El homenaje continuará los lunes de cada semana hasta el 23 de julio con las lecturas dramatizadas de doce obras de teatro de Isaac Chocrón: Asia y el lejano Oriente, a cargo de Tatiana Mabo (23 de abril); Animales feroces, con José Simón Escalona (7 de mayo); Tric trac, con Jaime Feliú (14 de mayo); La revolución, con Roberto Romero (21 de mayo); El acompañante, con Yuma Díaz (4 de junio); Amoroso, con Javier Vidal (11 de junio); Simón, con Moisés Guevara (18 de junio); Navegaos, con Héctor Manrique (25 de junio); Tantas Teresas, con Xiomara Moreno (2 de julio); Alfabeto para analfabetos, con David Hernández (9 de julio); La máxima felicidad, con Alexander Malinowski (16 de julio) y OK, con Roxavy Bianculli (23 de julio). Las lecturas se realizarán con el apoyo de los grupos teatrales profesionales Rajatabla, Theja, TET, GA 80, Palo de Agua, MJM Producciones, XMP Producciones; las agrupaciones juveniles: Skena, Horus Teatro, Teatro Universitario T.U. y alumnos de la Escuela de Artes. La semblanza, el conversatorio y las lecturas dramatizadas se realizarán en horario de 12:30 del mediodía, en el Auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación, con entrada libre. Fuente: Organizadores del evento *** Feria del Libro de Venezuela inicia su recorrido por los estados A partir de este mes la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2012 iniciará en el estado Barinas su recorrido por el territorio venezolano, según informó el ministro de Cultura, Pedro Calzadilla, durante su programa La Bodega Cultural, transmitido por la emisora caraqueña Alba Ciudad 96.3 FM, en donde especificó que este año la feria que se llevará a cabo del 20 al 29 de julio en Maracaibo (Zulia) “será de la escala y el tamaño de la que tuvimos aquí en Caracas”. El titular del despacho de cultura señaló que esta octava edición de la fiesta del libro acaparó la atención de la vida cultural y colectiva de los caraqueños y, muestra de ello es que el número de visitas aumentó en 30% en comparación con el año pasado. “En 2011, la Filven recibió 180 mil visitas. Este año llegamos a la cifra de 235.249 visitas”, precisó, al tiempo que extendió sus felicitaciones a todo el equipo del Centro Nacional del Libro (Cenal) y a las instituciones que integran la Plataforma del Libro del Ministerio. Calzadilla anunció que la octava edición de la Filven llegará a los estados venezolanos en las siguientes fechas: entre el 12 y el 15 de abril se celebrará en Barinas; del 23 al 27 abril en Monagas; del 28 de abril al 6 de mayo en Táchira, y del 27 al 29 de abril en Trujillo. En mayo, la Filven visitará los estados Lara, del 2 al 6; Amazonas y Delta Amacuro del 10 al 12 —simultáneamente—; Anzoátegui del 15 al 20; Aragua del 17 al 19 y Guárico del 23 al 25. Mientras que en junio está previsto que se realice en Cojedes del 7 al 9; en Mérida del 14 al 16; en Carabobo del 18 al 23 y en Nueva Esparta del 21 al 23. En julio el turno será para Vargas, del 11 al 14; Falcón, del 12 al 14; Yaracuy, del 11 al 15; Portuguesa, del 13 al 15; Sucre, del 16 al 22; y Zulia, del 20 al 29. Durante este mes, la Filven, capítulo Miranda, se llevará a cabo en Petare, del 16 al 22 y en Charallave Sur, del 23 al 30; mientras que en el estado Bolívar tendrá lugar del 24 al 26 de agosto. Fuente: AVN *** Este mes saldrá el último poemario de Wislawa Szymborska El último libro de poesía de la recientemente fallecida premio Nobel de Literatura polaca, Wislawa Szymborska, saldrá a la venta en Polonia el próximo 20 de abril, según informó el pasado jueves 22 de marzo la editorial que maneja la publicación. Wystarczy (Basta) incluye trece poemas inéditos de la autora nacida en Kornik, que publicó más de quince libros en vida. La escritora, fallecida a los 88 años el pasado 1 de febrero (http://www.letralia.com/260/0201szymborska.htm) a causa de un cáncer de pulmón, trabajó hasta el último momento en sus textos. Galardonada con el Nobel de Literatura en 1996, Szymborska dejó una herencia de trescientos poemas. Cuando hace poco se desmanteló la casa que la escritora tenía en Cracovia, se descubrió un libro de poesía inédito de 1948, cuya publicación fue prohibida por la censura comunista al no cumplir con los cánones del realismo social de la época. Fuente: DPA *** Feria de Valladolid realizará concurso de “literatura exprés” Un concurso de “literatura exprés”, que se celebrará el viernes 20 de abril en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (Lava) y en el que puede participar un centenar de personas, será la “gran novedad” de la 45ª edición de la Feria del Libro (http://www.ferialibrovalladolid.es) de esta ciudad española. El I Concurso de Literatura-Exprés “Ciudad de Valladolid” dará cabida a un centenar de personas, según lo recalcó el alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, quien explicó que la cita, que se desarrollará entre las 20.30 horas del viernes 20 de abril y las 2 horas del sábado 21 en la Sala de Crear del Lava, se dirige a personas mayores de edad que, solamente con un bolígrafo, podrán crear un relato sobre un tema que se dará a conocer “in situ”. Los participantes, que al finalizar el plazo de tiempo establecido pueden presentar su obra o no, no podrán hablar entre ellos ni llevar consigo dispositivos electrónicos, y deberán presentar sus trabajos —de una extensión máxima de cinco folios y escritos a mano— junto a sus datos personales. Un comité seleccionará tres de entre todas las obras presentadas, que serán leídas públicamente por profesionales de la locución profesional el domingo 6 de mayo, en la Cúpula del Milenio, ubicada en la plaza homónima. El ganador será obsequiado con un curso de creación literaria, dos entradas para cualquiera de los espectáculos del Lava para la próxima temporada y un pase gratuito para el Museo Patio Herreriano, mientras que los dos finalistas recibirán las entradas y el pase. Los interesados en el concurso, que persigue favorecer el descubrimiento de habilidades e intuición literaria, procurar una experiencia lúdica de la práctica de la escritura creativa y plantear retos individuales, en este caso espaciales y temporales, pueden inscribirse en el Lava hasta el 18 de abril. “No conocemos que en el resto de España se haga nada parecido”, señaló el alcalde de Valladolid, quien aclaró además que el concurso ha sido concebido para evitar cualquier posibilidad de “pirateo” —“se dará oportunidad sólo al talento y la oportunidad de los participantes”. La 45ª edición de la Feria del Libro de Valladolid programa, además, el III RedLato Participativo y el III Concurso “Encaja 400”, “intrincados” en las redes sociales, según el alcalde, quien aprovechó la ocasión para recalcar, de nuevo, que la feria no persigue únicamente la venta de libros sino, además, “animar a la lectura”. El RedLato participativo comenzará, en esta edición, con un texto del vallisoletano Rubén Abella en cuyo primer capítulo su protagonista, Efrén Balboa, el conocido “Vecino Loco” —quien lleva años tras la celebración de un juicio contra él por un hecho que no menciona—, narra cómo comenzó la historia que desembocó en los tribunales y que comenzó con Felicia Böcking, vecina del 2ªA. Abella, quien interveno por teléfono en directo en el acto de presentación, aplaudió la iniciativa por su carácter colectivo —“es muy interesante”— y reconoció la “curiosidad tremenda” que le despierta la incógnita sobre el desarrollo de la historia. “Es como tener un hijo y da pena dejarlo marchar”. En esta modalidad, la de Relato Participativo, que concluirá con un texto de Carlos Aganzo, se construye desde este lunes y hasta el 27 de abril y reúne, entre el principio y el fin, 13 capítulos que el público escribirá y dejará en el blog y que deben dar continuidad argumental al relato con una extensión de entre 300 y 400 palabras. Los fragmentos podrán ser enviados desde las 15:00 horas del viernes hasta las 9:00 horas del lunes, desde las 15:00 horas del lunes hasta las 9:00 horas del miércoles y desde las 15:00 horas del miércoles hasta las 9:00 horas del viernes. Así, cada lunes, miércoles y viernes se elegirán los cinco fragmentos con mayor calidad literaria y quedarán publicados junto con el nombre de su autor y, sobre esos cinco fragmentos, cada día un jurado “cerrado y único” para todo el relato elegirá el que constituirá la continuación del relato. En la Modalidad “Título del relato participativo” se trabaja a través de Twitter y cada autor podrá aportar un máximo de tres títulos. Por su parte, “Encaja 400”, que se desarrolla en Facebook, se inició el pasado 26 de marzo y se desarrolla hasta el 27 de abril. Está abierto a la participación de autores de cualquier nacionalidad con textos escritos en lengua española y no superiores a 400 caracteres (420 con título incluido). El tema de este año se centra en la lectura, la cooperación y la sostenibilidad, según la información aportada por Óscar Mena, de Culturatic, y los relatos participantes podrán publicarse en el muro de Facebook hasta el día 29 de abril. Mena advirtió que quedarán fuera del concurso los relatos con faltas de ortografía o cuya calidad literaria no esté a la altura, y añadió que un jurado formado por expertos vinculados a la Feria del Libro de Valladolid seleccionará hasta el 7 de mayo el relato ganador, que se presentará el 8 de mayo. Fuente: Europa Press *** Drácula, de Bram Stoker, será leída en voz alta en Guadalajara La historia del tenebroso conde rumano venció en una votación a Grandes esperanzas, de Charles Dickens, y a El hobbit, de J. R. R. Tolkien. En el marco del festejo por el Día Mundial del Libro, miles de personas leerán el próximo lunes 23 de abril en Guadalajara, Jalisco (México), las más de 500 páginas de Drácula, una novela del escritor irlandés Bram Stoker que se publicó por primera vez hace 115 años y cuya impronta ha marcado la historia del vampiro moderno, desde Nosferatu hasta la saga Crepúsculo. La novela fue elegida por los lectores mediante una votación que se realizó del jueves 15 al 23 de marzo en el sitio web de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx) y en diversos espacios de la zona metropolitana de Guadalajara y medios de comunicación que recibieron la urna ambulante. Vencedora con 50.356 votos sobre Grandes esperanzas, de Charles Dickens (47.199), y El hobbit, de J. R. R. Tolkien (24.303), y propuesta en la terna para el Día Mundial del Libro debido a que el 20 de abril se cumplirán 100 años de la muerte de su autor, Drácula es una de las cimas de la novela gótica de amor y horror. El personaje central, inspirado en la figura de Vlad el Empalador (1431-1476), príncipe de Valaquia, sentó las bases del vampiro moderno, y sus adaptaciones al teatro, el cine y el cómic, así como a otras obras literarias, se cuentan por cientos. Los grandes temas que cruzan la novela —el amor, la maldad, el sexo— han fascinado a audiencias de todas las épocas, y de acuerdo con el crítico literario Harold Bloom, es justamente la influencia que ha tenido esta novela lo que la hace relevante. “Drácula es mítica porque ha contaminado nuestras pesadillas”, escribió Bloom. “Stoker inaugura nuestro sórdido dilema al plantear que sólo hay dos opciones: ser un vampiro, o transformarnos en un violento y sublimado asesino de vampiros”. La jornada de lectura en voz alta por el Día Mundial del Libro se realizará el lunes 23 de abril en la Rambla Cataluña (Juárez y Escorza), entre las 10 y las 21 horas. Quienes se inscriban como lectores para este maratón recibirán un ejemplar del libro homenajeado y, como lo marca la tradición catalana de Sant Jordi que inspiró el festejo, una rosa cortesía del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara. Las inscripciones en línea se cerraron el pasado 28 de marzo, pero los interesados en participar pueden registrarse el día del evento de 10 a 21 horas en Escorza, entre Juárez y López Cotilla. Durante el maratón de lectura se instalará una muestra de libros con la participación de editoriales y librerías locales. Estarán presentes la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco y las editoriales Arlequín, CUCSH-UdeG, Santillana, Universitaria, El Viaje, Grupo Editorial Edebé, Grupo Editorial Tomo, Mantis Editores, Petra Ediciones y Siglo XXI Editores, así como las librerías Gandhi, Educal-Hospicio Cabañas, Ítaca, José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica, Universitaria, El Sótano, Gonvill y Porrúa, y las revistas Luvina y Magis. El Día Mundial del Libro fue instituido en 1995 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). En Jalisco es organizado desde 2002 por la Feria Internacional del Libro y el Ayuntamiento de Guadalajara. En esta edición el festejo contará con el patrocinio de Radio Metrópoli, Radio Mujer, Zona 3, Coca Cola, Copa Airlines, Volaris, Truck Vision y Radio UdeG. En sus diez anteriores ediciones, el maratón ha sumado las voces de 48.730 lectores en cien sedes de Jalisco, Aguascalientes, Chihuahua, Colima, Distrito Federal, Guanajuato, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas y Montreal (Canadá). Fuente: FIL *** Parra recibirá el Cervantes con discurso sobre el Quijote de Avellaneda El discurso con el cual el escritor chileno Nicanor Parra recibirá el próximo 23 de abril en Madrid el Premio Cervantes —aunque no personalmente pues se niega a tomar el avión— se enfocará en el Quijote de Avellaneda, la versión apócrifa publicada luego de la primera parte de la obra cumbre de Miguel de Cervantes, y contra la cual éste arremetería con furia. Así lo anunció el diario chileno La Tercera en un reportaje en el que se asegura, citando fuentes allegadas al llamado Antipoeta, que éste ya ha escrito —y desechado— tres borradores. Empezó a rodear el asunto un día después de enterarse del premio, en diciembre de 2011, y hoy, tres meses después, tiene un cuaderno completo con anotaciones. “Está trabajando como si fuese a ir él mismo a recibir el premio”, cuenta Rodrigo Rojas, director de la Escuela de Literatura de la Universidad Diego Portales, de la cual Parra es director honorario. Será su nieto Cristóbal “Tololo” Ugarte quien el próximo 23 de abril recibirá en Alcalá de Henares el premio, de manos del rey Juan Carlos de España. En la ocasión, se distribuirá un ejemplar de La vuelta del Cristo del Elqui —que fuera publicada en 2007 por la Universidad Diego Portales (UDP) y ahora ha sido reimpresa con un sello de la Casa Real— y se inaugurarán exposiciones y mesas redondas en torno a la obra y figura de Parra. Ugarte, quien leerá ese discurso que elabora su abuelo, viajará a España acompañado por su madre, Colombina Parra. El Antipoeta también entregó una lista con sus invitados chilenos a la ceremonia, donde aparecen Patricio Fernández y Adán Méndez, así como una serie de nombres ligados a la UDP: el rector Carlos Peña, la decana de Letras, Cecilia García Huidobro, el director de Publicaciones, Matías Rivas, y los profesores y escritores Alejandro Zambra y Raúl Zurita (http://www.letralia.com/firmas/zuritaraul.htm). Según las fuentes del diario chileno, Parra ha profundizado, desde la relectura del Quijote de Avellaneda, una idea en torno a la serie de Quijotes apócrifos que circularon en el siglo XVII. Rodrigo Rojas suma otra idea: “He escuchado referencias muy lúcidas que vinculan al tango con la obra de Cervantes”. Parra encontró una posible puerta de entrada para su discurso en el capítulo VI de El Quijote: en una quema de los libros que han “dañado” al personaje, el barbero y el cura deciden salvar algunos títulos y entre ellos está La Araucana, la epopeya de la conquista de Chile de Alonso de Ercilla, que, como escribe Cervantes, es uno de “los mejores que en verso heroico en lengua castellana están escritos”. Otro de los títulos salvados de la hoguera es el Amadís de Gaula, que Parra ha releído estos días como parte de una completa investigación en torno a las novelas de caballerías del siglo XVI. También ha centrado su mirada la figura del propio Miguel Cervantes: tiene dos cajas llenas de libros que comentan la vida y obra del español, con algunos especialmente dedicados a El Quijote. Aunque Parra no trabaja únicamente en su discurso del Cervantes, el texto es al que le ha dado más importancia en estos meses. Rojas cuenta que desde diciembre le ha oído sucesivas ideas. La semana pasada, en Las Cruces, Parra habló del tema con Ignacio Echevarría, el editor de sus Obras completas que estuvo en Chile. Ante más invitados, el autor de Poemas para combatir la calvicie hizo varios comentarios sobre Cervantes y las investigaciones que ha llevado: ha llegado a elaborar teorías sobre la vida privada del manco de Lepanto. Fuente: La Tercera *** Chacao dedica a las ciudades su 4º Festival de la Lectura Del 27 de abril al 6 de mayo se celebrará en Caracas el 4º Festival de la Lectura Chacao 2012 (http://www.facebook.com/festilectura), que bajo el lema “Leer ciudades” y con un logotipo enfocado en la palabra “Leer” y rediseñado por su autor, el maestro Álvaro Sotillo, tendrá a la Plaza Altamira como escenario principal de una serie de eventos en los que la palabra servirá para edificar el imaginario urbano. Organizado por la Cámara Venezolana del Libro, la Alcaldía de Chacao a través de Cultura Chacao y el Grupo SOB, el festival reunirá a escritores, investigadores y cronistas venezolanos que ofrecerán distintas formas de enunciar la metrópolis a través de la literatura, el multimedia, la fotografía, la arquitectura y otras expresiones. Más de 90 editoriales y libreros, escritores venezolanos de distintas generaciones y diversas agrupaciones artísticas participarán de un centenar de actividades literarias (charlas, conversatorios, tertulias, presentaciones, talleres, foros y recitales) y decenas de espectáculos (conciertos, coreografías y dramatizaciones) durante las dos semanas del festival, que contará con una vez más con el respaldo de la Fundación Banco Provincial. Asimismo, como en años anteriores, gracias al respaldo de la Embajada de España se realizará una serie de charlas con el escritor español Lorenzo Silva y los artistas catalanes Ignasi Aballi y Marc Caellas. También destaca la participación en distintas jornadas de autores venezolanos que residen en España, como Juan Carlos Méndez Guédez, Eduardo Sánchez Rugeles, Mariela Michelena y otros. Otro acento que se hará notar será el colombiano, con la participación de autores y promotores del país hermano. El festival rendirá homenaje este año a María Fernanda Palacios, escritora e investigadora venezolana con una valiosa trayectoria en la promoción de las letras entre los más jóvenes. Otras actividades serán protagonizadas por destacados exponentes de la literatura venezolana como Rafael Cadenas, Federico Vegas, Leonardo Padrón, Alberto Barrera Tyszka y Ana Teresa Torres. En esta edición también se brindará especial atención a los niños, quienes disfrutarán de una variada programación en el visitado Pabellón Infantil, que nuevamente cuenta con el apoyo del grupo El Nacional y estará ubicado en el corazón de la plaza Altamira, escoltado por un colorido grupo de editoriales y sellos infantiles. En cuanto a puesta ferial, el Grupo SOB realizará vistosas variantes a los entarimados y corredores de circulación dispuestos en los 12.500 metros cuadrados del sistema ferial dispuesto de norte a sur en la plaza Altamira, para así recibir a los cerca de 100.000 visitantes que se darán cita en el evento, cada día entre el 27 de abril y el 6 de mayo, de 10 de la mañana a 9 de la noche. Fuente: Web del evento *** Adonis y Pérez-Reverte protagonizarán IX Festival Ciudad de Granada El poeta sirio Adonis, uno de los más firmes candidatos al premio Nobel, y el novelista español Arturo Pérez Reverte, serán dos de los protagonistas centrales de la novena edición del Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada (FIP, http://www.fipgranada.com), que se celebrará entre el 7 y el 11 de mayo en esta ciudad del sur de España. En el marco del festival, cuyo adelanto de programación fue presentado este viernes 23 de marzo, se hará entrega del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca a la poetisa cubana Fina García Marruz, que aún no ha confirmado su asistencia debido a su estado de salud. La actividad se realizará el viernes 11 de mayo en el Auditorio Manuel de Falla. Por motivos de agenda, la visita de Arturo Pérez Reverte —para la que se requerirá invitación que podrá solicitarse en la web del FIP— tendrá lugar el 24 de abril, días antes de que se inicie el programa oficial, cuando el autor será protagonista de una conversación con los escritores Pepe Belmonte y Rafael de Cózar. El 8 de mayo, el poeta sirio Adonis inaugurará el FIP de forma oficial en la Huerta de San Vicente, en un acto en el que será entrevistado por Raquel Lanseros y en el que se leerán sus versos. Fernando Valderde, uno de los directores del FIP, destacó que este escritor exiliado en Francia es la voz más importante de la poesía árabe actual, y un intelectual comprometido con la situación que vive su país. La sede central de CajaGranada acogerá el 9 de mayo la presencia de autores hispanoamericanos como los mexicanos Eduardo Langagne y Mario Bojórquez, el salvadoreño Jorge Galán, la colombiana Piedad Bonet y el ecuatoriano Xavier Oquendo. Ese mismo día, tendrá lugar un concierto de jazz a cargo de Cristina Mora con poemas de Ángeles Mora, y se entregará en el recinto del monumento nazarí el primer Premio Alhambra de Poesía Americana, que este año obtuvieron el mismo Bojórquez y la salvadoreña Roxana Méndez. El FIP incluirá unas jornadas académicas en la Universidad de Granada, reconocidas con créditos de libre configuración y que además incorporan este año por primera vez talleres de poesía. El festival, cuyo presupuesto ronda los 90.000 euros, mantiene su extensión infantil y en la provincia, con la visita a municipios de autores internacionales, e inaugura otra en la costa con la colaboración del Ayuntamiento de Almuñécar. Fuente: EFE *** Semana de las Letras del Instituto Cervantes se traslada a África Escritores españoles, latinoamericanos y árabes participarán durante el mes de mayo en la XII edición de la Semana de las Letras en el Instituto Cervantes de Rabat, Marruecos, y que por primera vez se celebra en un país árabe y en el continente africano. Bajo el título “La doble condición del escritor”, esta edición toma como protagonistas al libro, la creación literaria y el oficio del escritor. Durante la semana —que comenzará el 7 de mayo y finalizará el día 11— escritores españoles, marroquíes, mexicanos, venezolanos, colombianos, sirios, peruanos, egipcios, argentinos, chilenos y libaneses participarán en este encuentro dedicado a las letras. “Lo propio y lo ajeno”, “Escritor y lector”, “Escritor y ciudadano” y “Escrituras representadas” serán los ejes temáticos de las cuatro mesas redondas que se llevarán a cabo durante estos días. En los debates estarán presentes escritores como el sirio-libanés Adonis, el marroquí Abdellatif Laâbi, el peruano Ricardo Sumalavia, el egipcio Basel Ramsis, la española Esther Tusquets o el mexicano Jorge Volpi, entre otros muchos. Además, tres actores interpretarán sendos monólogos basados en conocidos textos de la literatura en español. Estarán guiados por el dramaturgo y director de teatro José Sanchís Sinisterra, quien realizó la adaptación de los textos al lenguaje teatral por primera vez. El ciclo de cine ilustrará la mesa dedicada a las relaciones, explícitas o soterradas, entre el cine y sus formas de expresión, y su conexión con otros lenguajes. Las ponencias empezarán cada día a las 19 horas en el Salón de Actos del Instituto Cervantes de Rabat y contarán con traducción simultánea español-francés-español. Los interesados en asistir pueden inscribirse escribiendo a prensarabat@cervantes.es (plazas limitadas). Los que asistan a toda la semana recibirán un certificado de asistencia del Instituto Cervantes de Rabat. Fuentes: EFE • Noticias Castilla y León *** Un encuentro dedicará mil poemas a César Vallejo Entre el 15 y el 20 de mayo de 2012 se celebrará el Encuentro Mundial Capulí 13 “Vallejo y su tierra” (http://capuli-vallejoysutierra.blogspot.com), que en homenaje al poeta peruano César Vallejo tendrá lugar en Lima, Trujillo y Santiago de Chuco, y cuyos participantes dedicarán mil poemas al autor de Trilce. El evento es organizado por un grupo de docentes, escritores y artistas congregados en la organización Capulí Vallejo, el capítulo peruano de la Sociedad Internacional de Poetas, Escritores y Artistas (Sipea-Perú) y la Asociación de Escritores y Artistas del Orbe (Aeado). Tras la inauguración del encuentro y otras actividades culturales en la capital peruana el martes 15 y el miércoles 16 de mayo, los participantes viajarán juntos hasta la ciudad de Trujillo, donde visitarán Santiago de Chuco, el lugar donde nació el poeta. Además, se dedicará dos días a la lectura y discusión de ponencias sobre la vida y obra de Vallejo, así como a recitales poéticos dedicados al escritor, el martes 16 de mayo en el auditorio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, y el miércoles 17 en Trujillo. Los interesados deberán suministrar cuanto antes sus perfiles académicos. No se requiere el pago de inscripción para participar en el evento, pero los asistentes deberán costearse la alimentación, el hospedaje y el transporte. Aunque los organizadores carecen de medios para proveer directamente estos servicios, han dispuesto convenios con la empresa privada de manera que los interesados puedan cubrir estos gastos con apenas doscientos dólares. Los organizadores entregarán certificados, diplomas y reconocimientos especiales. Al regresar de Santiago de Chuco a Trujillo, el 21 y 22 de mayo serán dedicados a actividades culturales y a una visita a Chan Chan, la ciudadela preincaica de barro más grande del mundo, así como a diversos museos. Fuente: Organizadores del evento *** Los “Novísimos” se reunirán en Cosmopoética 2012 El Festival Cosmopoética 2012, que organiza la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, España, y que se celebrará del 20 de septiembre al 7 de octubre, llevará a la capital cordobesa una representación poética presidida por la diversidad y la exquisitez, destacando la reunión de los poetas del Grupo del 70, los llamados “Novísimos”, término acuñado tras la famosa antología Nueve novísimos poetas españoles, de Josep Maria Castellet. Pere Gimferrer, Guillermo Carnero, Antonio Martínez Sarrión, José María Álvarez —coordinador de la primera edición del festival— o el hoy novelista Vicente Molina Foix son algunos de los grandes poetas que se encontraban en esa antología y que asistirán a Cosmopoética 2012. Entre las influencias de estos poetas españoles, entonces jóvenes y hoy considerados clásicos, estuvieron el cordobés Pablo García Baena y la estética de Cántico. Luego se irían uniendo a esta sensibilidad novísima otros excelentes poetas como Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Antonio Colinas, Jenaro Talens y Antonio Carvajal, que estarán también en Cosmopoética, acompañados de algunos de sus estudiosos principales, como Juan José Lanz y Túa Blesa. Así, 42 años después de la acuñación del término “Novísimo”, se producirá en Córdoba la gran reunión de una de las mayores generaciones en lengua española de los últimos cincuenta años. Al mismo tiempo que este Grupo del 70, habrá una representación de la generación anterior, la del 50. Así, Cosmopoética acogerá de nuevo a José Manuel Caballero Bonald, con una mesa centrada en su último libro, Entreguerras, como la culminación de su obra, y también asistirá Manuel Mantero, un poeta que ha escrito sus libros en Estados Unidos. Otros poetas serán Juan Cobos Wilkins, Antonio Ribero Taravillo, Manuel Moya, Adolfo Cueto, Nuria Barrios, Ignacio Elguero, Luis Muñoz, Ana Isabel Conejo, Javier Lostalé, Kepa Murua, Jesús Aguado, Pablo Guerrero, Luis Artigue, Fernando Delgado o el último Premio Loewe, Álvaro García. Varios de ellos participarán en el homenaje a Antonio Machado por el centenario de su libro Campos de Castilla, y en el homenaje a Vicente Núñez, presidido por Pablo García Baena. Una mesa redonda coordinada por Pepa Merlo abordará las voces poéticas femeninas de los años 20. La poesía emergente contará con Rubén Martín Díaz, Luis García Gil, Vicente Simón, Sara Mesa, Pablo Gutiérrez, Carlos Contreras Elvira, Diego Vaya o Miguel Ángel Ortega Lucas, todos editados y varios de ellos premiados, además de un escritor becado por la Residencia de Estudiantes, coordinados por José Daniel García. La poesía cordobesa estará representada, entre otros, por Francisco Onieva, Juana Castro, José Luis Rey, Alejandro López Andrada o Manuel Lara Cantizani, además del Grupo Antorcha de Paja —con la presentación de un ensayo sobre la revista— acompañados del ganador del Premio Ricardo Molina Ciudad de Córdoba, el gaditano Javier Vela. Además, Cosmopoética incluirá en su programa al escritor Pierre Michon, considerado un hito de las letras francesas contemporáneas, traducido a casi todas las lenguas, autor de una obra inclasificable presidida por la amalgama de géneros literarios donde la novela se encuentra con la biografía, la historia con el mito, todo ello nutrido por la sustancia poética de un lenguaje de gran exactitud verbal. Considerado por la crítica como “seguramente, el mayor escritor europeo vivo”, su intervención consistirá en una conferencia central sobre su obra Rimbaud el hijo, en el que abordará no sólo su construcción del personaje, sino también la relación entre novela y poesía. Habrá, asimismo, mesas sobre las relaciones entre la poesía y la narrativa y también varias novedades formativas: el taller “Cómo se escribe un relato”, de Francisco Carrasco y Antonio Luis Ginés, con un autor invitado; el taller “Cómo se escribe un poema”, de Eduardo García, con la participación de varios de los poetas invitados al festival, y un taller literario para mayores coordinado por Matilde Cabello. Además, en el plano de la composición de letras musicales, Javier Álvarez impartirá el taller “Cuando haces pop”. En cuanto a la participación de poetas extranjeros, asistirán el egipcio Ahmad Al-Shahawy —Premio Unesco de Letras en 1998 y Premio Kavafis—; el chileno Javier Bello —Premio Pablo Neruda 2007—, un poeta ya consagrado por la expresividad de sus imágenes; el portugués Ruy Ventura, ganador del Prémio Revelaçao de Poesia da Associaçao Portuguesa de Escritores por su libro Arquitectura do Silêncio (Lisboa, 2000), o el gran Milo de Angelis, un italiano que se está traduciendo actualmente al castellano y tendrá en Cosmopoética su primera presentación ante el público de habla hispana. Fuente: Europa Press ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| Idéame http://idea.me Plataforma digital que ayuda a artistas, diseñadores, inventores y demás personas con alguna habilidad creativa a financiar sus proyectos a través del crowdfunding, que consiste en que un gran grupo de personas aporta pequeñas sumas de dinero para concretar el objetivo económico planteado, ayudando así a que la idea del artista se convierta en realidad. boolino http://www.boolino.com Una red social sobre literatura infantil. Mantiene en constante crecimiento una base de datos de títulos del género y estimula la interacción entre padres, docentes y, en general, todas aquellas personas que intervienen en la educación de niños entre 0 y 12 años. Hace recomendaciones al usuario basándose en información previamente aportada por éste, como preferencias de lectura o edades de los niños a los que desea satisfacer el gusto por la lectura. Difunde también eventos y actividades culturales como cuentacuentos, talleres, teatro infantil, exposiciones y conciertos, entre otras. Biblioteca de Traducciones Hispanoamericanas http://www.cervantesvirtual.com/portales/traducciones_hispanoamericanas Portal de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes que ofrece traducciones difícilmente recuperables por otros medios, acompañándolas de su correspondiente estudio introductorio. La selección de las traducciones se ha hecho en función de su interés, ya sea por su calidad intrínseca, por la influencia que ejercieron en su tiempo, por el éxito de público obtenido cuando fueron publicadas, por ser las primeras versiones en español de un determinado autor extranjero en Hispanoamérica o por la relevancia del propio traductor. Ladrones de fuego http://blogs.elpais.com/ladrones-de-fuego El periodista y escritor español José Luis Merino publica textos sobre escritores a los que ha conocido o entrevistado, o con quienes ha intercambiado correspondencia. Juan Rulfo, Ernesto Sábato, Augusto Monterroso, Guillermo Cabrera Infante, José Lezama Lima, Eduardo Galeano, Julio Cortázar, Manuel Puig, Octavio Paz, Ernesto Cardenal, Miguel Ángel Asturias, Gabriel García Márquez y Jorge Amado son algunos de los autores que protagonizan esta bitácora. Escuela de Fantasía http://escueladefantasia.com Escuela especializada en escritura creativa. Ofrece talleres para ayudar a potenciar la escritura y la creatividad de sus usuarios en áreas como literatura fantástica, mitología creativa, redes sociales y otros innovadores temas. Sus cursos están divididos en módulos temáticos con una duración de 14 días cada uno, y son dictados por profesionales del área. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === El arte de poner comas Isabel Alamar ============================= El uso correcto de los signos de puntuación es fundamental a la hora de redactar cualquier tipo de texto. Debemos saber que el buen empleo de las comas nos permite, entre otras cosas, lograr una adecuada entonación de cualquier frase, así como conseguir la claridad en el mensaje que queremos transmitir. La coma indica una pausa breve que se produce dentro del enunciado. Y, en la mayoría de los casos, la coma se corresponde con una pausa en la entonación, pero hay casos en los que la coma es obligada en la escritura sin que exista pausa obligada en la entonación. —Sí, señor (se pronunciaría todo seguido). —Y, en efecto (se pronunciaría todo seguido sin pausas). —Así, pues (lo mismo se pronunciaría sin hacer pausas). El uso de la coma no siempre es indiscutible, pero un mal uso de ella —como por ejemplo el exceso o falta de comas— puede hacer incomprensible cualquier texto, ya que el cambio o supresión de este signo de entonación puede transformar totalmente el sentido de una frase. De hecho, la coma sirve para resolver ambigüedades: —No sé bailar, bien lo sabes. —No sé bailar bien, lo sabes. Vamos, seguidamente, a dividir este estudio sobre las comas en tres apartados: comas obligatorias, comas opcionales y usos incorrectos de las comas. Y espero que el siguiente artículo les pueda ser de alguna utilidad. Comas obligatorias Se emplea para separar los miembros de una enumeración (grupos de palabras de igual clase o función), salvo el último elemento si éste va precedido por las conjunciones: y, e, o, u. Por último y en general, se separan siempre con comas dos complementos del mismo tipo. —Se trata de un hombre muy reservado, estudioso y trabajador. —Miraban pasar el tiempo a través de la ventana sin descanso, sin esperanza, sin ilusiones. —¿Quieres tarta, galletas o pastas para merendar? —Te lo comunicaré a finales de año, unos días antes de las vacaciones de Navidad. Cuando los elementos de la enumeración constituyen el sujeto de la oración o un complemento verbal y van antepuestos al verbo, no se pone coma detrás del último: —El perro, el gato, los peces y los pájaros son animales mamíferos. —De chanchullos, mentiras y fraudes no quiere ni oír hablar. No obstante, se coloca una coma delante de la conjunción “y” cuando la secuencia que encabeza expresa un contenido (consecutivo, de tiempo, etc.) distinto al elemento o elementos anteriores: —Hicieron la compra, limpiaron la casa, y se fueron a jugar al parque. Para finalizar, será recomendable el empleo de la coma cuando une oraciones de cierta extensión y distinto sujeto, y, especialmente, cuando el contenido es también diferente: —Jaime me comentó muchas cosas acerca de sus problemas conyugales, y yo no supe cómo consolarlo. —Juan estuvo enfermo toda la semana, y Teresa no apareció por casa. La coma se sustituye por punto y coma con el fin de separar partes del enunciado que ya llevan comas, pero el último elemento ante el que aparece la conjunción copulativa, va precedido de coma o de punto y coma: —En el armario puso sus trajes; en los cajones, sus jerseis, y en la mesita todo lo demás. —Mi jefe, Joaquín Mendoza; la secretaria, Ágata Soler, y todos los empleados se reunieron después de acabar la jornada laboral. En general, se escribe delante de las conjunciones “y, o, ni” para evitar que se produzcan ambigüedades: —Casi siempre estudió por las mañanas, y por las tardes nunca trabajó / Casi siempre estudió por las mañanas y por las tardes. Nunca trabajó. También se ponen comas delante de las conjunciones “y, o y ni” cuando nos encontramos con dos o más oraciones unidas ya por alguna de estas conjunciones, o cuando nos encontramos con dos o más sintagmas que ya contenían dichas conjunciones: —María duerme poco y come menos, y no deja de trabajar a todas horas. —Sus novelas son interesantes y bien construidas, y sus poemas bellísimos. Se escribe una coma para aislar y destacar un vocativo dentro de la frase y cuando el vocativo va en medio del enunciado, se escribe entre comas: —Escucha, Julio, no quiero repetírtelo dos veces. —He dicho que vengáis, chicos. —Acércame, Isabel, el vaso. Los incisos que interrumpen momentáneamente la idea principal, ya sea para aclarar o ampliar lo dicho, ya sea para mencionar al autor u obra citados, se escriben entre comas. Son incisos: Los vocativos en medio de las frases que ya hemos nombrado hace un momento: —Tráeme, Juan, el paraguas. Las aposiciones explicativas que no debemos confundir con las aposiciones especificativas en las que se destaca algo del grupo: —El asesor fiscal, Mario Luque, es economista. (Apos. Expli. Solo hay un asesor fiscal que es Mario Luque.) El asesor fiscal Mario Luque es economista. (Apos. Especif. Hay varios asesores fiscales y destacamos a Mario entre ellos.) Las oraciones intercaladas, como, por ejemplo, las explicativas de relativo, participio o gerundio: —Las niñas, que sacaron buenas notas, estaban contentas. (En este caso todas las niñas sacaron buenas notas.) Las niñas que sacaron buenas notas estaban contentas. (Sólo algunas niñas sacaron buenas notas.) —Ana, animada por el resto de sus compañeros, consiguió ganar la carrera. —El hombre, creyéndose responsable del accidente, decidió entregarse a la policía. Van también entre comas los casos en que la oración se interrumpe para mencionar el autor u obra citados: —La razón, dijo un filósofo, la posee quien la ha perdido. Y, en general, cualquier comentario, explicación o precisión a algo dicho anteriormente: —Todos mis amigos, incluido Juan, se mostraron encantados con mi propuesta. —Mi hija nos proporcionó, después de tantos sinsabores, una inmensa alegría. —Todos me felicitaron, excepto tú. —Siempre me levanto pronto, salvo los fines de semana. —Excepto yo, todos se fueron de vacaciones. —Aquella actriz, esa es la verdad, resultó ser una principiante. —Ana es, según dicen, una gran cantante. Cuando se invierte el orden regular de las partes del enunciado, anteponiendo elementos que suelen ir pospuestos, debe ponerse una coma delante de la parte que se anticipa. Pero es de advertir que en las transposiciones cortas y muy perceptibles no se ha de poner esa señal: —Para escribir una buena novela, se necesita tiempo y dedicación. —A buen entendedor, pocas palabras bastan. —A las personas que vengan mañana por la mañana, se les entregará un folleto. Dentro de este apartado deberán separarse con coma los complementos introducidos por locuciones preposicionales del tipo (en cuanto a, respecto de, a pesar de, a tenor de...), si comienzan frase: —En cuanto llegaron, se aposentaron en los mejores asientos. —Respecto a esa cuestión, ya está zanjada. —A pesar de su interés, no pudo aprobar. Con frecuencia, se puede tener en cuenta la siguiente norma práctica: si el elemento antepuesto admite una paráfrasis con “en cuanto a”, es preferible usar la coma: —Trabajo, no le falta. Si, por el contrario, admite una paráfrasis con las expresiones “es lo que” o “es el que”, no se empleará coma. —Aspiraciones deberías tener. También suele anteponerse una coma a una conjunción o locución conjuntiva que une las proposiciones de una oración compuesta, en los casos siguientes: Usualmente se pone coma delante de las proposiciones coordinadas adversativas introducidas por conjunciones como: pero, mas, aunque, sino, sin embargo, a pesar de: —Puedes llevarte mi cámara de fotos, pero ten mucho cuidado. —El avión despegó, a pesar del mal tiempo. Es conveniente separar la subordinada de la principal, independientemente de cuál sea su orden, llevará siempre comas. Así, va coma delante de las proposiciones consecutivas, concesivas y causales introducidas por (con que, así que, de manera que, puesto que, debido a que, por tanto, aunque, etc.): —Me suspendieron matemáticas, por tanto tengo que volver a presentarme al examen. —El sol me está molestando, así que tendré que cambiarme de sitio. —Está haciendo mucho frío, con que abrígate bien. —Como ha llovido, las aceras están mojadas. —Iré mañana a la oficina, puesto que tengo que acabar un informe. —Debido a que las obras no habían acabado, las clases comenzaron más tarde de lo previsto. —Tienen frío, porque están tiritando. —Están de enhorabuena, pues les ha tocado la lotería. —Le aconsejaron que no viniera, luego no tiene excusa. En las oraciones condicionales sólo es obligatoria la coma cuando la prótasis (oración condicional) precede a la apódosis (oración principal): —Si lo conocieras bien, no dirías eso de él. —Como no te pongas a dieta, estarás gordísima dentro de poco. En cuanto a las oraciones distributivas, los elementos que introducen estas conjunciones (ora... ora, bien... bien, ya... ya) llevan comas. —Ya vengas a casa, ya te vayas ahora mismo, me da igual. —Una de dos, o bien entras de una vez, o bien sales para siempre de esta casa. En el caso de las locuciones conjuntivas explicativas se ponen siempre entre comas. Es el caso de (es decir, a saber, esto es, o sea): —Dijo que vendría sobre las dos, es decir, antes de comer. —Estas dos palabras son homónimas, esto es, suenan igual. Cuando a “o sea” le sigue “que”, se suele omitir la segunda coma: —Estaba cansada, o sea que se fue a la cama. Muchos adverbios, locuciones adverbiales y locuciones conjuntivas han de separarse mediante comas. Entre las más importantes destacamos: efectivamente, realmente, verdaderamente, así, además, en ese caso, en tal caso, en cambio, sin embargo, no obstante, aun así, con todo, por tanto, por consiguiente, pues bien, y las formas concluyentes del tipo en fin, en resumen, en síntesis, en una palabra, por último. Además, si aparecen en medio de la frase van entre comas: —Por consiguiente, no vamos a tomar ninguna decisión precipitada. —No obstante, es necesario que tomemos una decisión. —Efectivamente, no tienes razón. —Dime, entonces, cuántos caramelos quieres. —Él, al menos, aprobó la asignatura. —Tales incidentes, sin embargo, no se repitieron. —El representante era, quizás, el menos propicio. —Realmente, no entiendo por qué te marchas. —En fin, creo que va siendo hora de que tomemos una decisión. —En este caso, no quiero saber más de este asunto. —En síntesis, trataremos de mejorar. —En una palabra, estoy harta. En los casos en que se produzca una elisión del verbo, porque ha sido anteriormente mencionado o porque se sobreentiende, se escribe en su lugar una coma: —A mí me encanta la comida italiana; a María, la china. Se usa coma al final de las oraciones formadas por participio o gerundio: —Emocionada por la noticia, corrió enseguida a contarlo. —Saltando y riendo, los niños corrían por el bosque. Se escribe coma para separar los términos invertidos del nombre completo de una persona o los de un sintagma que integran una lista (bibliografía, índice, fechas...): —Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera, 11ª ed., Madrid, Espasa Calpe, 1987. —Construcción, materiales de. —En un estudio reciente (Bentler, 1992). —Santiago, 8 de enero de 1999. También entre el nombre propio y su seudónimo o apodo: —Mauricio, el gato, era un ladrón profesional. La coma sirve para separar la parte decimal en las cantidades con decimales, aunque en el ámbito científico este signo suele ser sustituido por un punto: —2,24/2.24 (ámbito científico). Se pone coma en la repetición de una misma palabra cuando se quiere explicar algo referente a ella: —He comprado un magnífico coche, coche que me ha dejado sin dinero en el banco. En un último lugar, hay una coma que se suele olvidar con facilidad, es la que va delante de la palabra etcétera o de su abreviatura etc., tras hacer una enumeración marcada por comas: —Trajeron papas, cacahuetes, ganchitos, olivas, etc. Comas opcionales En este apartado nos vamos a basar, sobre todo, en el artículo de Ovidio Cordero Rodríguez “La coma, un signo carismático” (http://www.ocordero.com/articulos/coma1.htm). Si ponemos comas en las oraciones copulativas y disyuntivas entre dos secuencias cortas, se consigue transmitir o señalar mayor énfasis. De este modo, destacamos el último término: —Este domingo por la tarde, iremos al cine, o saldremos a tomar algo. —Al teatro van tus primos, mis amigos, y la chica que conociste el otro día. En ocasiones, es necesario el uso de la coma para evitar confusiones, como, por ejemplo, delante de un relativo, si aparece separado de su antecedente: —Pedro es un amigo de Luis, que vive en Valencia. También se suele poner coma cuando precede a otra conjunción o cuando se enlazan elementos en los cuales ya existía una conjunción: —Al final le ha dicho que venga, y porque no dejaba de insistir. —Comimos y bebimos todo lo que quisimos, y disfrutamos como nunca. En el caso de las conjunciones o expresiones conjuntivas (pues, por tanto, así pues, por consiguiente...), pueden dejar de ir entre comas si en su entorno aparecen otras comas más importantes: —Habíamos tenido muchas visitas, estábamos cansados, etc., y no quisimos por tanto salir esa noche fuera. —Hicimos la compra, limpiamos la casa, y encima llevamos al veterinario mi perro. Por último, tenemos otro caso, curioso, es el de “por ejemplo”, ya que hay casos en los que no funciona como inciso (entre comas), sino que adquiere un valor adverbial similar al de “como”: —A veces me voy paseando, por ejemplo cuando voy al trabajo. Uso incorrecto de la coma Debe evitarse separar el sujeto y el predicado mediante coma: —Las estanterías del rincón, estaban perfectamente organizadas. —Un desgraciado incidente, ocasionó la dimisión de la junta directiva. Se exceptúan, como ya hemos visto, los casos en que media un inciso entre sujeto y predicado o cuando el sujeto es demasiado largo: —La nueva terapia, como ya ha quedado apuntado anteriormente, permitirá avanzar en la ciencia. —Los alumnos de este colegio que hagan siempre los deberes y estudien todas las lecciones del libro, serán premiados con puntos positivos en las notas. Las oraciones subordinadas sustantivas no se separan con comas de la oración principal: —Nos prometieron, que vendrían ese domingo a visitarnos. Tampoco se separan con comas las causales introducidas por la conjunción “porque” a no ser que se trate de una pseudocausal e introduzca una consecuencia y no una causa: —El suelo está mojado porque anoche llovió. No debe colocarse la coma detrás de la conjunción “pero” cuando ésta preceda a una oración interrogativa: —Pero..., ¿te aprobaron al final? Sí se pueden poner puntos suspensivos: —Pero... ¿te aprobaron al final? No se separan tampoco entre comas las consecutivas intensivas con las conjunciones “tan... que, tanto... que, tal... que”: —Está tan ocupado que apenas tiene tiempo para divertirse. No se debe poner coma entre las dos partes de un predicado compuesto: —Los resultados obtenidos en el experimento, y todas las pruebas realizadas en el laboratorio contradijeron la hipótesis e indicaron que ésta era errónea. No usaremos comas ante paréntesis o rayas: —Cuando llegó del despacho, —sobre las cinco de la tarde— lo contó todo. No usaremos tampoco la coma para separar las partes de una medida: —3 min., 30 seg. Este trabajo fue publicado originalmente en la revista Realidad Literal (http://bit.ly/H1r6k4). Bibliografía • Ortografía de la lengua española, REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Editorial Espasa, Madrid, 1999. • Libro de estilo universitario, Carlos ARROYO y Francisco José GARRIDO, Editorial Acento, Madrid, 1997. • Manual del español correcto, Leonardo GÓMEZ TÓRREGO, Editorial Arco/Libros, Madrid, 1996. • Manual de redacción y estilo, Manuel ALVAR EZQUERRA, Ediciones Istmo, Madrid, 1999. • “La coma, un signo carismático”, Ovidio CORDERO RODRÍGUEZ, http://www.ocordero.com. • Libro de estilo, Ignacio GARCÍA GUTIÉRREZ, Ramón GARRIDO NOMBELA, Nuria HERNÁNDEZ DE LORENZO, Editorial Comillas, Madrid, 1999. ** Isabel Alamar http://www.letralia.com/firmas/alamarisabel.htm Escritora española (Valencia, 1970). Licenciada en filología hispánica (especializada en lengua y literatura española) y en filología catalana por la Universidad de Valencia (http://www.uv.es). Algunos de sus poemas, reseñas literarias o artículos sobre lingüística han aparecido en conocidas publicaciones de la red, tales como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com), La página del idioma español (http://www.elcastellano.org), la editorial Badosa (http://www.badosa.com) o las revistas Espéculo (http://www.ucm.es/info/especulo), Literaturas.com (http://www.literaturas.com), El Coloquio de los Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) o The Barcelona Review (http://www.barcelonareview.com/cas). Dirige el portal de lengua y literatura española CasaEscritura (http://www.casaescritura.com). === Mis pensamientos sobre Adán y Eva en un supermercado ================== === Andrés A. Ugueruaga =================================================== Recorría distraído los pasillos de un local con aires de supermercado, precisamente en la heladera de embutidos (enfrente a la sección de frutas). Días atrás había leído un breve ensayo de María Teresa Andruetto: “La escritura de Babette”, título que más que homenajear, agasajaba a una obra de la gran Isaak Dinesen. Clavé mis ojos en los precios remarcados, en las heladeras atestadas de bebidas multinacionales. Así fue como se hizo la luz para mí: esa rica concordancia entre la comida y los textos. “¡Claro!” me dije, “en la degustación y cocción, los textos, al igual que las comidas, tienen puntos en común”. De la cocina y de los libros podemos rescatar su carácter nutritivo; debemos aprender también que “Alumnus”, en latín según el Drae, significa “Alimentado”. Otra versión igual de interesante aunque tal vez prescindible (http://etimologias.dechile.net/?alumno), asegura que “Alumno” significa “sin luz” (“a” = sin, y “lumno” = luz). Aprendamos el alimento de los textos y de las comidas, para propiciarnos así un poco más de luz. Ahora... en esos pasillos tan estrechos, ¿qué fue lo que le impulsó a mi cabeza a remitirse a La Biblia? Me encontraba de pronto pidiendo permiso entre la gente con mi tarjeta de débito y un paquetito de milanesas de soja en mano. Primero pensé en el Apocalipsis, ¡pero qué libro simbólicamente complicado! Un olor delicioso a jabón en polvo me transportó a las primeras páginas del Génesis. Después, todos lo sabemos, el sopor de una fila interminable, el sonido de la radio. En ese momento, me salió al paso la imagen mental de Adán, Eva y la Serpiente. El precio marcado en números verdes, en el visor de la máquina registradora: 7,77$ (el precio de mis milanesas), y en simultáneo, la imagen mental de la manzana en manos de Adán. Una mano hábil metió el producto comprado dentro de una bolsa blanca. Caligrafié mi firma engorrosa en un papelito que la cajera guardó. Tomé la bolsa con mis ojos en la puerta de salida: un perro callejero, flaco y negro jadeaba, aguardaba a su dueño inexistente. Escuché en ese instante que alguien se quejaba de los precios. En ese santiamén, la imagen mental y exacta de esa manzana silvestre, la misma que Adán llevó a su boca, la misma que nunca se menciona en viejos testamentos grabados hace siglos, en piedra y madera. Un viejo fruto amarillento a mi juicio, nada apetecible, sus formas sólidas. También el tallo rugoso que lo corona, las escasas semillas de su interior. Sus características que nada nos transmiten, nos sugieren en cambio un vergel de antigüedad y grandeza: de allí venimos. Y de ese fruto, nuestro destino común a cualquier hombre. En esa manzana está la manzana pero también la piedra inicial de todos los hombres: el sufrimiento, la vida y la muerte enlazados hasta el fin. Primer mordisco. Imaginé los jugos de notas frutadas aunque ácidas, desparramándose sin permiso por las encías y muelas del Primer Hombre. Uno, dos mordiscos más. Por fin me dimensioné la mandíbula voraz, más de mono que de ángel; el vil alimento que bocado a bocado se abre paso por su garganta. Los jugos gástricos del hombre sin ombligo trabajando el pecado. Habrá sido —me dije mientras tomaba mi bolsita— una manzana tan rica como para justificar los crueles derroteros de generaciones futuras. Continué mi marcha oyendo el susurro de los autos. La manzana en la historia y en La Biblia, aunque allí nunca se la mencione, se trata de un producto básico, históricamente significativo, tanto como los mismos textos bíblicos. Como ambulantes de este mundo, aprendimos de los libros: ellos me nutrieron, igual que los alimentos. Y para mi sorpresa, los alimentos y la preparación de ellos aparecen en muchos libros, son los símbolos nutritivos cercanos al mundo en donde te sentaste a leer esto. La manzana es la tentación; el pan, la austeridad. En The Buenos Aires Affaire, por ejemplo, Puig nos describe un gran sándwich que puede asfixiar a una persona: la comida como objeto criminal. En La Odisea, es recurrente el holocausto que los soldados de Ulises le rinden a los dioses: la comida como recreo, fragancias a orillas de un mar azul. En el Quijote, la comida se denota como un aliviador de una vida que raya con lo miserable. En la novela En busca del tiempo perdido, una de las más célebres magdalenas de la historia hizo que Marcel Proust lo lleve a recordar sobre su tierna y perdida infancia. Entre los libros y las comidas prevalece aún una forma llena de memoria. Las interpretaciones, acorde a los textos, pueden resultar numerosas. En El banquete de Platón, hablan de lo que llamamos hoy “la media naranja”; antiguamente dos seres conformaban uno solo, así que podías ver existencias de cuatro brazos, cuatro piernas, cuatro ojos hasta que fuimos divididos por los dioses. La comida y la letanía de saber de dónde venimos. Promediando su ensayo, María Teresa Andruetto nos comenta que en La sierva, de Andrés Rivera, Lucrecia utiliza la cocina como un espacio de poder, que de hecho lo es. En la cocina es donde está el fuego, en donde actúa uno de los cuatro elementos, el dominio del fuego como tal, la transformación a pleno en la vida de los antiguos, el elemento posible, la otra mano que trabaja en la composición de cualquier comida. El fuego es muchas veces el obrero invisible y principal en la producción de comidas. El elemento fuerte en este tema, el representante de la memoria. ¿Por qué el fuego y los textos nos evocan lo anterior? Letras grabadas a fuego en la memoria de los hombres evocando lo ancestral, el fuego como objeto para escapar de las tinieblas. Dicen los viejos más osados que a eso se le fijó la costumbre de contar historias. Después vinieron el papel y las imprentas, y estas historias comenzaron a conocerse ya lejos de los tizones afectuosos de un fogón, ya de modo más íntimo o interno. A la manera en que los hechos se registran hoy en los esquemas de la memoria humana. Puede que no lo sepamos, que osemos inclusive desmentirlo con palabras presumidas, pero, ¿quién sabe si la lectura de un libro sea, en alguna parte de nuestra mente, la reminiscencia recóndita de esa experiencia primera? ** Andrés A. Ugueruaga http://www.letralia.com/firmas/ugueruagaandresa.htm Escritor argentino (Santa Fe, 1973). Textos suyos han aparecido en el diario El Litoral (http://www.ellitoral.com.ar), y ha colaborado con páginas como Monografias.com. La mayoría de su producción permanece inédita. === Lecciones de la cuna del jazz Raúl Saavedra ====================== Nueva Orleans era el único lugar del nuevo mundo donde se les permitía a los esclavos tener tambores. A finales del siglo XIX, ya abolida la esclavitud, los rituales vudú eran tolerados abiertamente, y asistían tanto ricos como pobres, blancos y negros, poderosos y anónimos. Fue en ese caldo multicultural donde comenzaron a mezclarse las voces de cornos y trompetas europeas con tambores y ritmos africanos, voces de las iglesias con voces de los bares, comenzaron a sonar unos latidos nuevos, y se engendró todo un género musical: el jazz. Nueva Orleans es la “cuna del jazz”. Como tal, cualquiera pensaría que hoy en día es un lugar ideal para escuchar un concierto de jazz en vivo. Sábado 6 de mayo del año 2000, 3:00 pm. Vine solo al Fairgrounds, estoy en el Festival de Jazz de Nueva Orleans, frente a las tiendas donde venden comida: hamburguesas, hot dogs, po-boys, jambalaya, gumbo, barbacoas. Estoy comiéndome un “alligator po-boy”, sandwich típico de la región, relleno de carne de lagarto del Mississippi. Lo acompaño con una cerveza “Mississippi Mud” (Lodo del Mississippi), también local. Tengo, además, una botella de agua fría, porque hace mucho calor. Estoy caminando entre las carpas, desfiles, la masa de gente y la música que suena a lo lejos desde varios puntos cardinales. He estado antes en dos festivales de jazz de Nueva Orleans. Hoy es mi tercera vez, y vine por una sola razón: vine a verla a ella en vivo; a escuchar por fin su cautivadora voz en persona. Recuerdo con toda claridad el momento exacto cuando escuché su voz por primera vez. Fue una noche mientras me cocinaba una cena de estudiante, unos fideos “Top Ramen” de aquellos baratos que vendían entonces creo que a diez céntimos por paquete. Vivía yo aquí mismo, en Nueva Orleans, estudiando un postgrado de computación en Tulane University. Cocinaba de espaldas al televisor, con el Tonight Show de Jay Leno en pantalla. Faltarían diez minutos para el cierre del show cuando Leno anunció su invitado musical: “Ladies and gentlemen, blablá blablá...”. Yo no tenía idea de quién era, así que no presté atención al nombre. Comenzó a sonar un piano agradable, y yo seguí revolviendo mis fideos; agregué un poco de sal... De pronto sonó aquella voz de contralto irresistible, volteé de inmediato, y se me olvidó la cena: la voz surgía de una mujer también hermosa, y además era ella misma quien tocaba el piano de manera magistral. Unos minutos después fue que capté el nombre pronunciado otra vez por Leno, mientras le daba las gracias y mostraba su CD Love Scenes a las cámaras: “Diana Krall, everybody!...”. Ya me terminé el po-boy y la cerveza. Son cerca de las 4:00 pm. Me cruzo con una de las muchas bandas que desfilan entre la gente, con sus disfraces y trajes típicos ocupando el ancho de tres personas de tan grandes, espectaculares y vistosas plumas rojas, doradas, amarillas y blancas, bailando entre largas trompetas estridentes y tambores sonoros. El Festival de Jazz de Nueva Orleans es un megafestival. Da cabida a casi todos los géneros musicales imaginables (excepto la ópera), y se considera uno de los encuentros musicales más importantes del mundo. Tiene lugar aquí, en el llamado Fairgrounds de Nueva Orleans, una histórica pista de carreras de caballos, la tercera más antigua de los EEUU, ubicada a unos 5 kilómetros al norte del centro de la ciudad. El espacio que abarca este Fairgrounds es inmenso: equivale al área de unos 70 campos de fútbol todos juntos (145 acres). Durante el festival se ofrecen conciertos simultáneos en 10 escenarios distintos: cinco de ellos tarimas colosales con extensos espacios al aire libre para los espectadores; los otros cinco escenarios, un poco más pequeños, son amplias carpas de lona para presentaciones bajo techo. También hay varios otros palcos y tablados menores. Se dan unas cien presentaciones musicales cada día durante siete días, es decir, más de 700 conciertos en total durante todo el evento. Al lado de una de las carpas con tiendas de souvenirs veo un pequeño grupo de personas que parecen turistas. Los hombres llevan sombreros altos como para el Mardi Gras, adornados con verde, púrpura y dorado. Una mujer robusta y de baja estatura viste una gran camiseta blanca que le cubre desde el cuello hasta casi las rodillas. La camiseta es un disfraz económico, y sin embargo, no deja de ser original: tiene dibujado al frente, en tamaño real, un cuerpo muy voluptuoso en traje de baño azul, una especie de Jessica Rabbit. Cuando paso el grupo, veo que la parte de atrás de esa camiseta tiene dibujado ese mismo cuerpo voluptuoso pero visto por detrás. Discretamente le tomo una foto. La parte de atrás de mi cámara se embadurna y gotea con el sudor de mi propia cara. ¡Qué calor hace! Para colmo de males, el suelo está embarrado y huele a bosta de caballo por todos lados en el Fairgrounds. Y es que llovió a cántaros hace apenas una hora. Típico de Nueva Orleans: diluvios y sol de muerte alternándose varias veces en un mismo día. Terence Blanchard toca antes que Diana en la misma carpa, pausa de media hora de por medio. Blanchard suda copiosamente mientras toca su trompeta, eso que él es de aquí mismo, de Nueva Orleans. El calor parece haber ido empeorando a medida que avanza la tarde, y es todavía peor dentro de estas carpas que son unos auténticos saunas. La música de Blanchard es animada y me suena excelente. Todos sus músicos también sudan: el saxo, el bajista; todos. Aquí, de este lado, estamos todos en el público hechos un manojo de trapos pegajosos. Tengo la franela empapada, el blue jean lo siento pesado e incómodo, y cada vez que uso mi cámara la embadurno otra vez y tengo que intentar secarla con mi franela sudada. Termina el show de Blanchard a las 5 y 20 pm. De acuerdo a mi plan, no me muevo. Me acerco a la primera fila, se despejan algunas sillas, consigo una libre, y tomo posesión del lugar. Quedo entonces en primera fila y en el mero centro, a apenas 3 o 4 metros del piano que ya están colocando en posición, piano que a las 5:45 comenzará a tocar Diana. Perfecto. El piano es un Baldwin. Me parece haber escuchado alguna vez que los mejores pianos son los Steinway & Sons. A pesar de que soy un verdadero ignorante en el tema, que el piano no sea uno de esos me decepciona un poco. El piso del escenario es de madera pintada de negro mate; sentado aquí me queda un tanto por encima de la altura de los ojos. La carpa, en lo alto, es de un blanco sucio, y con tres grandes y gruesas franjas negras que surgen desde el fondo, pasan por encima del escenario, de las sillas del público, y se extienden hacia mis espaldas, hacia la entrada de la carpa, a cuyos lados están unas siluetas grandes y simétricas como guardias, pero son barriles abarrotados de basura: latas, vasos, papeles y cartones de hot dogs. El agua de la lluvia reciente se ha logrado colar por los desniveles del suelo, y el piso está enlodado por todas partes, tanto afuera como aquí adentro. Peor aun, las sillas de plástico, con patas flacas de metal, se hunden en este barro. Siempre recomiendan traer zapatos y ropas cómodas y “ensuciables”. Una constante en los festivales de jazz a los que he venido anteriormente es que siempre he salido bien sucio de ellos, sobre todo mis zapatos y mis pantalones. Mis zapatos hoy son unos New Balance blancos, pero ya están completamente marrones del lodo, al igual que mis medias y el ruedo de mis jeans. Entre las sillas aquí y allá veo basura: restos de bolsas de snacks, restos de los mismos snacks frente a las bolsas, manchas de refresco en el barro frente a las bocas de vasos de plástico desechados. Lo único que no veo son botellas de vidrio; no se permiten por razones de seguridad. Ya faltan solo pocos minutos. La sala, o mejor dicho, la carpa, no está llena. Pienso que es porque en uno de los escenarios más grandes del festival está cantando en este mismo instante Lenny Kravitz. Todo el mundo probablemente está allí. Aparecen dos músicos en el escenario: guitarra y bajo. Prueban el sonido, movimiento aquí y allá, conversan entre ellos unas pocas palabras, bromean relajados. Parece que están listos. Apresto mi cámara. Llegó la hora. Cuestión de segundos... Efectivamente. Del fondo del escenario emerge por fin, sin fanfarrias, sin presentación, una bella figura femenina vestida de negro, alta y rubia, cabello largo y liso, con lentes oscuros, caminando directo hacia el piano. ¿Es ella? Preguntan cerca. Sí, es ella, en carne y hueso. ¡Por fin! Aplausos. Lo que más me impresiona viendo a Diana Krall por primera vez en persona no es su presencia en escena, ni su estampa, ni su modo de caminar; es que parece estar de mal humor. Visiblemente de mal humor. O muy incómoda. O ambas cosas. No solo tiene el semblante serio y sombrío, acaba de llegar directo al piano, y apenas mira al público, no nos concede ningún saludo particular, ningún gesto de amable reconocimiento, ninguna sonrisa. Se sienta, posa sus manos en el teclado, mira a sus músicos y comienzan a tocar algo, y ahora su voz comienza a sonar. Ya está cantando. No identifico la canción, no es de los discos que yo tengo. Pero ya está sonando su voz, su admirable voz oscura y sensual. Aquello para lo cual vine. Cierto, es su voz, pero este público está haciendo mucho ruido, y también hace mucho calor. Solo he tomado unas cinco fotos de Diana, y mi cámara ya está hecha un verdadero asco. Escuchar una voz admirable en vivo puede ser una experiencia casi mística. Cuerdas vocales privilegiadas, haciendo vibrar el aire que uno respira, apenas a metros de distancia. Solo el aire entre esa garganta y nuestros oídos, solo aire y música conectando distintos órganos. Una conexión efímera, sí, pero puede llegar a ser casi mística. Casi. Diana sigue cantando. Miro a los lados. Algunas personas también en primera fila hablan indiferentes sobre encontrarse en tal sitio con tales personas para cenar. Otros caminan llegando tarde y hacen ruido para sentarse, como si esto fuera un cine de mala muerte. Otros ríen cayéndose de las sillas que se les hunden y se inclinan en el barro; otros comen y beben sin ver al escenario, solo ven sus hamburguesas y la comida que llevan a sus bocas, como sentados en un McDonald’s cualquiera con hilo musical. Sí hay algunas personas atentas escuchando, algunos toman fotos, sobre todo unos fotógrafos que se me atraviesan en el área reservada para ellos, entre primera fila y escenario. Pero nada sugiere que allí está sonando una voz excepcional. Apenas se inicia la segunda canción, ya el entusiasmo de escuchar su voz en vivo, los meses de anticipación, se me han evaporado. La voz de Diana técnicamente sigue aquí; aquí está, pero su voz tan hermosa se me pierde en este aire caliente y húmedo, en este ruido; se desperdicia como los restos de refresco allá detrás, derramándose de los barriles de desechos hacia el lodo. La realidad recién descubierta me hace sentir estúpido: aquí, en el Festival de Jazz, en la misma cuna del jazz, aquí no se puede disfrutar la voz de Diana Krall. Quizá esté molesta por eso mismo, pienso. En estas condiciones nadie puede apreciar lo que ella puede ofrecer. Está cumpliendo con un compromiso profesional. Está siendo responsable, eso es todo. En vista de este calor agobiante, solo quiere que el tiempo pase lo más rápido posible. Salió de un camerino fresco y con aire acondicionado, y se vino a meter en este infierno húmedo donde estamos todos ahora cocinándonos al vapor. El rostro de Diana ya comienza a brillar de sudor, como el de Blanchard. Hasta se ven pequeños destellos de gotas de sudor en el vello de sus brazos sobre el teclado. Diana se quita los lentes durante una única canción. Después se los vuelve a colocar hasta el final. El concierto dura aproximadamente una hora. Aplaudimos. Se pone de pie y parece que dice “Thank you”, sonríe un poco, se aleja entonces con sus lentes puestos, y con la misma cara sombría de cuando entró. Me voy al otro lado del tráiler que está detrás de la carpa. La puerta tiene un cartel blanco que dice “Diana Krall” en letras rojas de una hermosa caligrafía. Aquí hay una cuerda que nos separa del tráiler, y ya se ha instalado un pequeño grupo de personas de este lado de la cuerda, a la espera. Es el lugar para el encuentro con los fans, para la firma de autógrafos. Somos no más de 20 personas. Qué pocos, pienso. Yo estoy como de décimo en la cola. Ya son casi las 7 pm, está oscureciendo, el sofocante día parece por fin apiadarse un poco. Pasan unos 10 minutos. Sale primero un hombre por la puerta del camerino, quizá un asistente o guardaespaldas, y le sigue Diana. Se acercan a la cuerda. Diana trae su misma vestimenta, sus lentes oscuros, y un marcador grueso en la mano. Yo he traído mi disco Love Scenes. Me toca el turno; le entrego el disco; lo firma sin mirarme y sin preguntar mi nombre. Solo hace un garabato automático y rápido sobre el disco (sobre su disco), y me lo devuelve, ya mirando el siguiente objeto que le están dando para que lo firme. Le pregunto si puedo tomarme una foto con ella, pero no me mira, no me dirige la palabra; solo sigue firmando como un robot. Quien me responde es el guardaespaldas a su lado: “Toma la foto desde allí donde estás, del otro lado de la cuerda, sin acercarte ni tocarla”. Le doy la cámara a una señora con aspecto de hippie que está detrás de mí, y toma una foto donde apenas salgo arrimado en una esquina. Al menos sí sale la cara de Diana completa. Una vez firmados todos los autógrafos, se aleja Diana con su contingente, sus lentes oscuros todavía puestos, su cara sombría, y su frente ya salpicada otra vez con pequeñas gotas relucientes. Unos años después, cuando compro y veo su DVD Live in Paris, no puedo evitar pensar que así es como me hubiera gustado escucharla en vivo por primera vez: en un teatro como ése, repleto de un público increíblemente silencioso; un lugar oscuro y sensual, cómodo, íntimo, con aire acondicionado, sin calor asfixiante, un lugar limpio, sin barro, y sin olor a caballo. Sonará frívolo, pero eso es lo que me hubiera gustado. Quizá el jazz y sus orígenes no tengan que ver con las comodidades y facilidades de nuestra era actual, y a lo mejor se pueda apreciar en mayor profundidad el jazz oyéndolo en vivo en su misma cuna, en vez de en la propia casa o en el iPod. El hecho es que viví otros varios años cerca de Nueva Orleans, pero tanto me desilusionó aquel día que ese fue el último festival de jazz al cual asistí. Desde hace ya tiempo me arrepiento de no haber ido más veces. Siempre que escucho Love Scenes en la comodidad de mi sala, o de mis audífonos, o cuando veo la firma del marcador de Diana en el CD, recuerdo ese día con nostalgia. Y no extraño nada de la música o de Diana Krall; aunque parezca absurdo, extraño es precisamente lo que no me da el CD: el olor, aquel calor y la humedad casi insoportables del Fairgrounds de Nueva Orleans. Solo tomé fotos del escenario y de los músicos, pero he llegado a lamentar no haber tomado fotos de tantas otras cosas: aquel público irreverente, los barriles llenos de basura, mis zapatos sucios, o las sillas enterradas en el barro. Si algo he aprendido de la cuna del jazz es que la música puede hacernos extrañar cosas extrañas. ** Raúl Saavedra http://www.letralia.com/firmas/saavedraraul.htm Escritor venezolano (Caracas, 1969). Licenciado en computación egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve), becario de la Fundación Sivensa y egresado de Tulane University, New Orleans (http://tulane.edu), como Magister Scientiarium in Computer Science. Trabajó como fotógrafo de bodas y bautizos hace ya más de dos décadas, durante la transición entre el bachillerato y la universidad. Desde entonces ha trabajado como desarrollador de software, administrador de sistemas, preparador/profesor de varias materias en pre y post-grado, investigador asociado, consultor de planificación de tecnología y telecomunicaciones, y traductor freelance (inglés-español). Actualmente se desempeña como coordinador de Proyectos de Sistemas en una empresa de transporte de valores. Culminó los estudios del Programa Superior de Escritura Creativa y un taller de crónicas del Icrea (http://www.icrea.org.ve). Ha publicado varios cuentos en la revista electrónica Guayoyoenletras.net (http://www.guayoyoenletras.net). Mantiene un blog personal en http://fluviolabenti.blogspot.com. === Centenario del nacimiento del poeta Carlos Fenoll (1912-2012) ========= === Ramón Fernández Palmeral ============================================== En este 2012 celebramos el centenario del nacimiento de uno de los poetas oriolanos llamados “malditos”, el amigo más íntimo del universal poeta Miguel Hernández, el poeta de la tahona o el poeta-panadero. A quien se le acusa —sin pruebas— de haber quemado en el horno del pan cartas y poesías que le había dejado su buen amigo el poeta-pastor, el poeta de la revolución, el poeta del pueblo, para publicarlas en la revista Silbo, del que era director-fundador. Hay un remordimiento latente, nunca revelado, jamás confesado, del tal amplitud que dejó de escribir. Carlos Fenoll Felices (http://carlosfenollmultimedia-centenario.blogspot.com) nació en Orihuela (Alicante) el 7 de agosto de 1912, calle San Juan, hijo de Antonio Fenoll y de Monserrate Felices. Su padre era panadero y conocido como popular trovero que iba recitando por las ferias de los pueblos para ganar un sobresueldo pues tenía trece hermanos de los que sobrevivieron cinco. Con 17 años de edad y a la muerte de su padre con 42 años, se tuvo que hacer cargo del negocio familiar, un horno de pan, conocido como la tahona de los Fenoll, en la calle Arriba Nº 5. Autor de numerosos poemas publicados en diferentes revistas oriolanas como Actualidad, El Pueblo de Orihuela, Destellos, Silbo... Un poeta destinado a ser un gran poeta, sin embargo no quiso seguir su destino literario al que estaba predestinado. Fundador, junto a otros poetas, de la revista Silbo (salieron dos números: mayo y junio de 1936). Es autor de una numerosa correspondencia con amigos y familia de gran prosa literaria. Uno de sus poemas más destacados es “Canto encadenado”. A mediados del año 1929 tomó contacto “literario” con su vecino de la misma calle, Miguel Hernández, al que recomienda para que el poeta-pastor publique su primer poema, “Pastoril”, el 13 de enero de 1930 en El Pueblo de Orihuela. Y empiezan a reunirse en el alcabor, en lo que podía llamarse el primer ciclo de reuniones de amigos en la tahona. Fue director de la revista Silbo, fundada en Orihuela junto a Jesús Poveda, Justino Marín y Ramón Pérez Álvarez. Salieron dos números: el de mayo y el de junio de 1936, publicaron Vicente Aleixandre y Juan Ramón Jiménez, con viñetas de la pintora Maruja Mallo y Francisco Díe —trabajos conseguidos por Miguel Hernández en Madrid. Al sobrevenir la rebelión militar de Franco, no se pudo editar más números. Marchó al frente de Madrid y Toledo con el bando republicano y estuvo en el Batallón de Milicias. Al terminar la guerra era un hombre cambiado y perseguido por las purgas franquistas, se tuvo que ocultar y dejó de escribir poemas con la fuerza de su primera época. Solamente escribirá muy a pesar suyo a petición de algunos amigos para libretos de fiestas populares. La descripción que hizo de Carlos su biógrafo Manuel Molina fue muy acertada: Carlos Fenoll era un fino y delicado poeta. Su obra es muy re¬ducida y de ella hay buena parte que no responde a su auténtico sen¬tir; son los escritos de ocasión motivados por peticiones de personas a las que no quería negarse, o no podía por un exceso de generosidad. Eran en los programas de los festejos del pueblo, Bellea del Foc, en el periódico de un amigo, o en otras muchas circunstancias semejantes como en la Semana Santa. Teniendo en cuenta que Carlos Fenoll se convirtió en un apático, un ser dominado por la desgana, dominado por el sentido de la obligación familiar, por el pre¬sentimiento de la impotencia creadora, por la conciencia excesiva de su falta de cultura, por la depresión angustiosa... su poesía personal fue breve e irregular, intermitente, e intensa. Decepcionado por el asunto de la herencia del negocio de la tahona, y con la firme determinación de no volver a escribir, el 5 de agosto de 1947 partió en barco a Barcelona, buscando nuevos horizontes económicos. Primero fue solo por unos meses. Se colocó de panadero en la Dirección del Parque de Intendencia del Ejército, que lo obligaba a salir por meses en duras campañas por Cataluña. Mantuvo correspondencia con amigos. Fue panadero hasta que falleció a los 60 años en Barcelona el 31 de diciembre de 1972. En Barcelona había alquilado una casa y cuando, meses después, se presentó toda la familia Fenoll-Ávila en Barcelona, el tal piso alquilado no existía, le habían estafado. Momentáneamente se tuvieron que instalar de urgencia en una barraca de Montjüic —era un pueblo de barracas, de obra y de madera (no en una cueva como comentan algunos malintencionados autoproclamados biógrafos). Unos meses después y en 1948 se fueron a vivir al piso de la calle Aurora Nº 7. Mantuvo correspondencia con Manuel Molina, quien publicó una antología: Canto encadenado, en el Instituto de Estudios Alicantinos, 1978. En una carta a Molina le comentó que su amigo Miguel Hernández le dijo una vez: “Carlos, tu mejor poesía está en tu corazón; escribir es lo de menos”. Su poema más conocido es “Canto encadenado”. En las últimas estrofas declara su intención de que cuando no escribe poesía, es cuando encuentra la paz, por un sentimiento de remordimiento que nunca reveló. Deseando la paz, quiero aplacar mis sueños, borrarlos, como borra la aurora a las estrellas, pero igual que la espuma, son vanos mis empeños: germinan sin descanso, renacen como ellas. Cantaré entre herramientas de fatiga y quebranto ya que un juego inmortal, divino, me lo ordena. Pero siempre habrá un dejo de amargura en mi canto mientras llore mi alma su pesada cadena. Carlos Fenoll (1947), España. ** Ramón Fernández Palmeral http://www.letralia.com/firmas/fernandezpalmeralramon.htm Artista plástico y escritor español (Piedrabuena, Ciudad Real, 1947). Reside en Alicante, donde tiene su estudio. Es coordinador de la revista Perito (Literario-Artístico) y de varios portales como Las Lunas de Perito y Como el Rayo. Es autor, entre otros títulos, de La cara atroz del Guernica de Picasso, que además se puede consultar en formato .pdf en la red, así como de numerosos artículos sobre arte y ensayos de temas literarios. Seis de sus libros se encuentran publicados en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com). Imparte charlas y conferencias sobre arte, colabora con la Fundación Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com), de Orihuela, y con la Casa Museo Azorín (http://www.azorin.org), de Monóvar. Textos suyos pueden leerse en su página personal, http://ramonfernandez.revistaperito.com/ramon.htm. === Orhan Pamuk y el aviso a la mujer ausente Luis Alberto García ==== Cuando Orhan Pamuk entró en la sala de conferencias —lo hizo por un costado, casi rozando la pared como un gato— todo el mundo guardó silencio. Llevaba una chaqueta azul, de buen corte; y su rostro tenía ese aspecto de cantante juvenil que hace rabiar a los vejetes de envidia. En la trastienda de algún lugar escondido, muy probablemente en el sótano de su vivienda, las facciones de algún retrato suyo envejecían. Era la primera vez en mi vida que yo veía a un Premio Nobel de Literatura y supongo que la emoción que sentí es solo comparable a la de un fanático del futbol que se encuentra de golpe en una esquina con Messi o Cristiano Ronaldo. Nada prepara a nadie para verse cara a cara con su ídolo. Pamuk caminó hasta la mesa de enfrente, ajustó el micrófono y saludó en un inglés que a mí me pareció —no sé por qué; o quizá sí, porque yo hablo un inglés a lo colombiano— demasiado perfecto para un turco. Y comenzó a perorar largamente de su reloj de muñeca, de cómo, de tanto usarla, la manilla iba adquiriendo ese olor a magneto —el olor agrio que sólo los que usamos reloj con manilla de cuero sabemos—, y que produce una panguea salina en la prenda, pero que con todo y eso, o más bien pese a eso, él prefería conservarla hasta que la banda reventara. Entonces y solo entonces, se dignaba a cambiar la manilla. La audiencia al escucharlo rompió en risas y voces, y yo no entendí puesto que no había nada cómico allí. Aquella era una situación trágica. En verdad se me vino a la cabeza mi primer reloj, un Cornavín, y esa manilla que se iba esponjando de tanto usarla, hasta que un día, cuando menos lo esperaba, y por más cuidado que tuviera con ella, se quebraba en dos. Primero la bandita que ajustaba la correa se luía en un primer aviso, y luego —como la ratificación final de una condena— la abrazadera entera se partía y reventaba. El problema es que justo se echaba a perder el día que no había plata para reponerla de inmediato, y había que usar el reloj de muñeca, diseñado exclusivamente para la muñeca, como una leontina por varios días. O semanas. Y cuando uno quería consultar la hora, metía la mano en el bolsillo, hurgaba dentro, y del fondo salía el reloj con toda su majestad herida. A veces la situación era tal que uno terminaba consultando la hora a escondidas. Pamuk habló también de cómo había dejado de fumar. Un día, contó al auditorio, tomó un taxi en Estambul y el chofer, que iba tranquilamente fumando, le preguntó si debía apagar el cigarrillo. Pamuk le dijo que había dejado de fumar, pero que no se preocupara, que podía seguir chupando el veguero las veces que quisiera, puesto que ahora se consolaba aspirando las migajas de humo que dejaban los otros. La audiencia guardó silencio. Entonces, durante ese momento solemne, como si dejar de fumar fuera lo contrario a morirse, noté que alguien me miraba. Estoy tan acostumbrado a mi papel de pieza de museo para las mujeres bonitas que, claro, pensé que era un error. Un error garrafal. O lo que era peor, una ilusión mía. Eché un último vistazo a la mesa, y vi que Pamuk seguía hablando ya no sé de qué, puesto que en ese instante dejé de prestarle atención. Algo increíble estaba ocurriendo en mi vida: por primera vez una verdadera belleza fijaba sus ojos en mí. Había esperado aquel momento durante tanto tiempo, que ahora que estaba sucediendo, lo único que yo hacía era abrir el libro que tenía entre mis manos —libro que Pamuk debía firmar— y pasaba las hojas como un zombi, suponiendo que los zombis leyeran. Tanto imaginar la situación, tanto dotarla de infinitas variables con sus laberínticas soluciones, que justo cuando llegaba el momento, terminaba haciendo precisamente lo contrario de lo que había planeado: nada. Y así, mientras Orhan movía los labios sin yo siquiera enterarme de lo que él estaba diciendo, la discípula de Gisele Bundchen seguía mirándome. A veces de reojo. A veces, volteaba el cuello tan delgado como el de una jirafa y sus ojos quedaban imantados con los míos. ¿Era cierto todo aquello? ¿No estaba de nuevo, como era mi costumbre, alucinando? En el metro ya me había ocurrido tantas veces el error, y cuando justo empezaba a emocionarme, todo el asunto resultaba ser con mi vecino de asiento. Como el viejo Vincent con su oreja magullada, estaba más que acostumbrado a la derrota. Sin embargo, verifiqué (o peiné para usar una palabra casi del género policial) el área, y vi que estaba escoltado por una señora con una pamela de flores y un señor serio, de pelo blanco. Tenía que ser yo y no ellos, carajo, me dije, a quien esa beldad mira. ¿A quién si no? Estaba ocurriendo un pequeño milagro, Jesús, el primero en mi vida. A unas cuantas sillas de donde yo estaba, de perfil, estaba Gisele (porque así la bauticé), de modo que tampoco es que resultara para mí fácil hablarle. ¡Vaya fábula de perdedor! La suerte —como las uvas verdes a la zorra— siempre me había sido esquiva. Parte de culpa ha sido mía, desde luego no voy a entrar en detalles, pero tampoco hay que venir a cargarle toda la responsabilidad de la suerte a la suerte. Hemingway decía que todos los errores de la vida son culpa de uno si es que uno vale algo: y el hombre lo probó dándose un escopetazo en la cabeza. No obstante, si yo hubiera estado más cerca de ella, me dije, si mi parálisis mental no me hubiera tullido, por ejemplo para dar el primer paso, tal vez la mujer, Gisele, sí que lo hubiera hecho. Casos había, ¿o no? La cabeza del señor serio seguía interponiéndose entre mi felicidad y los ojos de la mujer que no cejaba en su empeño de mirarme, o a lo mejor era la pamela con flores de la señora adusta. Susurrarle a la pareja que intercambiáramos puestos era todavía peor, exigía un arrojo kamikaze del que yo adolecía, e incluso era preferible ir directamente a hablarle a la mujer. No recuerdo si dije que había olvidado la mesa donde Pamuk hablaba, pero la voz de Orhan era, para ese momento, como la música de un ascensor: agradable, pero aburrida. Cloroformo puro, capaz de anestesiar el cerebro más agudo. Sin embargo, yo apostaba toda mi fe a esa voz. Una vez que la musiquilla cesara, acabaría la magia, la mujer volvería a su mundo y yo al mío, dos antípodas en este universo. O comenzaría otro mundo —como dicen los terapeutas de los programas de televisión— cargado de potencialidades. Quién sabe. Hay veces que uno está cerca de una persona, pero está más lejos de ella que una galaxia de la otra. Por más que uno viaje a la velocidad de los neutrinos —y la persona esté al alcance de la mano, solo con estirar un dedo uno llegue a su destino— se le podría ir la vida y nunca alcanzarlo. Me temía que estuviera viviendo uno de esos momentos que nada de trascendentales tienen, todo lo contrario. La mujer y yo tan cerca y tan lejos a la vez. La relatividad del tiempo y el espacio probada sin necesidad de ninguna fórmula matemática. Pamuk, había olvidado por completo a Pamuk, que seguía hablando como una grabadora descompuesta aunque yo no lo escuchara. De golpe, el sonsonete cesó en un silencio que se lo tragó todo, y el auditorio comenzó a moverse. Se formaban filas de lectores —cada uno con su libro en mano como aplicados escolares— para que el escritor se los firmara. La señora de la pamela recogía su abrigo, y el señor serio se demoraba una eternidad arreglándose la pajarita. Excuse me, dije con mi mejor voz, aunque en verdad las dos palabras estaban cargadas de dinamita. Excuse me, repetí, mientras la urraca de la pamela me lanzaba una mirada de desconcierto. Había dejado caer uno de sus aretes, o el anillo de matrimonio había resbalado de su dedo, o algo más grave le ocurría, pero el asunto era que no me podía dar permiso. La miré con odio y salí como pude del otro lado de la sala, buscando como un loco a la belleza. La belleza. ¿Cómo describirla? Si de algo sirve decir, si el voyeur nos mata y no hay más remedio que complacerlo, diré que tenía una cabellera color nuez moscada y unos ojos tan intensos como el mar. Es una descripción un poco cursi, lo admito, pero qué descripción de la belleza no lo es. Debería hablar ahora de su trasero, de otros asuntos más importantes —sus piernas, por ejemplo, largas y hermosas—, pero creo que me desviaría del tema. Además, Valéry decía que la belleza es lo que desespera. Vi que Pamuk firmaba libros y los hombres de la seguridad no permitían que el escritor se detuviera mucho tiempo conversando con sus lectores. Era un juego protocolario. Lo mucho que podía hacer el escritor era preguntarte el nombre y colocar alguna tontería. Desde luego, yo no iba a comprar su libro que me resultaba tan caro y que por lo demás ya había leído prestado de la biblioteca. Lo que quería era acercarme a él con el pretexto de la firma —mi libro volvería una vez firmado a algún estante de Barnes and Noble para algún comprador suertudo que se lo encontrara. Y, claro, el usuario no se lo iba a creer. No se iba a creer que aquel libro hallado al azar estuviera autografiado por su propio autor, algo para contar a los hijos o a los nietos. Pero la vida es así. Cuando me acerqué a la mesa, le dije a Pamuk, en su novela Nieve, la nostalgia es el personaje principal. Él alzó la vista y me sonrió. Fue todo. Esperé que la belleza hiciera lo mismo en la fila, y obtuviera su codiciado trofeo: el garabato con la firma de Pamuk. Un libro que, muy seguramente, colocaría en su biblioteca personal, y que enseñaría con orgullo cuando diera una fiesta. Ya me la imaginaba en la reunión rodeada de amigas: mira, y este libro me lo autografió Pamuk. Y de pronto el asombro, el mar de caras de sus invitados acercándose al pequeño fetiche. Pamuk, incluso, podría susurrarle a la mujer algo al oído, impregnarle el cuello de su aliento turco, y por qué no, hasta invitarla a salir. Si uno es un escritor famoso, para algo ha de servir eso, ¿no? Escribir por escribir no tiene ningún chiste, me parece una tontería, es más, puede resultar convirtiéndose en una manía peligrosa, una nueva fobia a catalogar. Si yo fuera escritor, lo más seguro es que escribiera relatos para seducir. Incluso, para seducir después de muerto. El trámite demoró menos de lo esperado. La mujer abrió el libro y Pamuk lo firmó. Ni siquiera el escritor se detuvo un instante a observarla. Algo que nunca le perdonaré, y desde luego, en ese momento, escribiera la maravilla que escribiera, tuviera el premio Nobel que tuviera, comenzó a ser para mí un pobre diablo. Un pésimo escritor. Pamuk y toda su fama se derrumbó ante mis ojos como un castillo de naipes. Como si Messi o Cristiano Ronaldo hubieran botado el gol decisivo en el partido de fútbol decisivo. Algo para nunca olvidar. A veces leo en los periódicos anuncios que me dejan desconcertado. Pueden ser claves secretas, lo admito, de alguna de las muchas logias que garantizan hoy día la eternidad a precio módico; o en el caso más vulgar, anagramas de algún servicio de espionaje comunicándose con sus agentes, aplicando el viejo método de “La carta robada”. Pero también esos avisos pueden obedecer a la desesperación de un hombre que intenta reencontrarse con una mujer que solo vio un instante. Hay uno en especial que me retumba en la cabeza, y que una vez leí en el Village Voice: “A la mujer que ayer me miró desde la ventanilla del metro, yo soy el tipo con el panamá blanco que estaba en la estación de Union Square, ¿me recuerdas? Si lees esto, por favor estaré allí mañana a la misma hora”. Anuncios angustiados. Y no solo eso, es fácil imaginar al tipo del sombrero yendo al mismo sitio, el corazón seco, situándose justo en el mismo ángulo visual que daba a la ventanilla del vagón anterior, a la espera de que la mujer volviera a estar allí, mirándolo, como si el tiempo no hubiera pasado, como si el mundo se hubiera congelado en un instante. La mujer, eso. ¿Dónde dejé a la mujer? Seguía allí, frente a la caja registradora, pagando el libro autografiado. ¿Qué debía hacer yo? Tenía un mundo de probabilidades por delante, todas a mi favor. Podría iniciar la conversación utilizando a Pamuk como carnada, o el libro de Pamuk, o lo que Pamuk había dicho y yo había escuchado a medias; o tal vez si no queríamos hablar de Orhan el tonto, ése que había desperdiciado la oportunidad de su vida, comentarle yo mis impresiones sobre la mujer con pamela —esa urraca que me había estropeado la noche—, y el señor serio que no me había permitido mirarla a mis anchas. Coños, tenía todo para romper el hielo, tenía toda una historia para contar por delante. Y no me explico qué pasó. La vi salir de Barnes and Noble, y ni una palabra. ¿Leo bien lo que yo mismo escribo? Ni una sola palabra. La vi desaparecer entre la multitud neoyorkina que no es una multitud cualquiera, sino un conglomerado de esqueletos en traje y corbata que la prisa del trabajo diario devora hasta el polvo. La vi desaparecer, coños, y yo no me atreví a hablarle. ¿Y de qué me sirve ahora con venir a darme golpes de pecho? ¿De qué me sirve escribir esta historia en un periódico? El recuerdo de esa vieja indecisión es ya mi castigo. ** Luis Alberto García http://www.letralia.com/firmas/garcialuisalberto.htm Docente colombiano. Actualmente es instructor de español de la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook (http://www.stonybrook.edu). Ha publicado artículos en diferentes revistas literarias. === Antoniorrobles en el recuerdo José Ruiz Guirado ================== Quien hoy, bajo las estrellas del cielo de Guadarrama (¿se podrá llamar así al que cubre esta sierra?), que viene a ser aprendiz de escritor, se ha venido en recordar al gentil escritor que vio la luz un 18 de agosto de 1895 (se acaba el siglo XIX), en la cercana villa de Robledo de Chavela; y cerró los ojos otro 23 de enero, de 1983; ya en la villa del Real Sitio de San Lorenzo del Escorial. Que no era otro que Antoniorrobles (Antonio Joaquín Robles Soler). Vino en ser hijo de un prestigioso médico (doctor Félix Robles), que ejerciera su profesión en la villa sanlorentina. Por lo que, como alguna vez manifestaría aquel infante, tendría como juguete el mayor que un niño pudiera tener, que no sería otro que el Monasterio que Felipe II construyera en estos lares, donde lo protegen de los cierzos estas cumbres del Guadarrama. Un buen amigo suyo, y tras los muchos años, de un servidor, a quien le hice de amanuense; porque sus torpes ojos ya atisbaban en muy poco la luz de estos contornos. Y tras de una larga década se pudo publicar por Anthropos y la Junta de Castilla-La Mancha, su obra en dos tomos: Cuadernos de Miguel Alonso; afirmó en la página 30 de la revista Anthropos (“Ramón de Garciasol: una poética de la otredad”, Nº 103, Madrid, diciembre de 1989): “La verdad es que sólo saludé por chiripa a don Alfonso” (Alfonso XIII), muerto en el exilio, uno de tantos miles españoles, Antoniorrobles —¡“Hermanos monigotes”, título ultrafranciscano, prosa de niño en perpetuo asombro!—, que vino a cegar y morir en España —¡tardes del Escorial!—, Manuel Andújar, nos contaba que don Alfonso, viendo el lucillo que aguardaba a sus restos en el Panteón de Reyes del monasterio escurialense, comentó con buen humor: “¡Ahí no quepo yo!”. Moría, como decíamos, en estos pagos, “el iniciador de la moderna literatura infantil española”. Como rezaba en un periódico nacional (El País, 24 de enero de 1983). En esa ciudad (San Lorenzo del Escorial), a la que consideraba la “más bella del mundo”; y a la que volvía tras 33 años de exilio; era un perfecto desconocido. (Lo era igual en el resto de España). No estaban editadas sus obras y los escritores más jóvenes no conocían sus obras. Solo en este silencio y olvido, amén de sus amigos (Manuel Andújar, Ramón de Garciasol, Ángela Figuera Aymierich, José Luis Abellán...), la escritora Carmen Martín Gaite le reconocía como “un escritor genial, irónico, tierno y surrealista”. Al año siguiente de su muerte, en la Biblioteca Municipal Infantil de Alcobendas, su amigo de transtierro y vecino después en la Calle de Juan de Leyva, de San Lorenzo; Manuel Andújar, pronunciaría la conferencia: “Antoniorrobles en el recuerdo”. Me regaló el texto de la conferencia (mejor dicho, se lo regalaría a mi hija Amanda el día de su nacimiento). Dos años después se publicó en el Instituto de Cultura de la Diputación Provincial de Jaén, dentro del libro Signos de admiración, págs. 63-65). Y, posteriormente, en 1995, en la Edición de Santos Sanz Villanueva (Manuel Andújar: Lares y penares), Asociación Cultural de Amistad Hispano-Mexicana. Fondo de Cultura Económica; no lo incluía. Amén de la dedicatoria, que no viene a cuento incluir; sí lo sería reproducir el texto íntegro: Antoniorrobles en el recuerdo “Amigos, niños de todas las edades, en armonía, de un solo corazón: ”Este año de 1984 se cumple, por el actual enero, el primer aniversario de ascensión a las nubes madrileñas de Antoniorrobles, que ha ido a conversar, interminablemente, allí, con Rompetacones y la bruja doña Paz y los diversos alabados seres que su ingenio alumbrara. De vivir, ¡cómo le hubiera complacido a nuestro Antoniorrobles hallarse junto a vosotros! Los ojos, tapiados por la ceguera, serenos los gestos y ademanes, sentiríais, como si le conociereis y quisierais de siempre, vencedor, él, del olvido. Y Antoniorrobles extendería las manos, temblorosas, hacia vosotras. Desgranaría, cual se hace con una mazorca de maíz de nutritiva pureza, los hermosos cuentos que os destinó, sentidos, pensados y redactados, compuestos para los niños de cualquier país, de cualquier tiempo, ahora puestos en el correo de los aires, para los chavalines de Alcobendas. No veía ya Antoniorrobles, y le mortificaba, las cosas, no distinguía las formas y rasgos de sus prójimos, los chiquitos, no podía contemplar la arquitectura majestuosa de su entrañable Monasterio de San Lorenzo del Escorial, no percibía el lenguaje canoro de los rostros, la suma de órdenes cósmicos que tanto amó. No escuchará más, en el verano, en su recoleto jardín, el vuelo y los gorjeos de los gorrioncillos, de los ‘gurriatos’, el rumor de la yerba cuando la brisa la ondula y acaricia, el mensaje de los árboles veteranos en la sombra estremecida que proyectan al anochecer. Antoniorrobles os hubiera divertido, compañeritos, con graciosas anécdotas, con el juego de una imaginación al propio tiempo inocente y traviesa. Hablaría, en confesión pública, de su notable, hermosa lucha para convertir las crueldades de algunos relatos que ‘otros’ destinaron a la infancia, en historias de bondad y fraternidad, ejemplares en el mundo de hoy, Él, nuestro Antoniorrobles, os hablaría, con el suave acento que solía imprimir a sus enseñanzas idealistas, idealizadoras, por vosotros comprendidas y compartidas, seguro estoy de ello. Vosotros, amiguitos, los débiles, podéis conquistar la concordia, la convivencia, que los ‘mayores’, los poderosos, entorpecen cuando no destruyen, enfermos de una mentalidad insana, mediante su proceder insolidario. ”Ojalá hablara, por mi palabra delgada, en esa unión, reunión, Antoniorrobles, como los railitos del tren nombre y apellido tó seguío... Pero no comentaré yo el desafuero de imitarle, de lo que también sería incapaz. Nuestro aquí y ahora homenajeado autor, máximo renovador y contribuyente de la moderna literatura infantil de habla castellana, no ha muerto, su espíritu vive en los libros, que os deleitarán por su sobria y asequible palpitación emocional, os acompañarán gracias al espíritu limpio y enaltecedor. Y existirán, cada vez más, sus obras, en vosotros, al igual que alentaron en los años de niñez que los “abuelos” añoramos. Y seguirán divirtiendo e impresionando a las generaciones que os seguirán, pues están inmunizados contra las trampas y espejismos de las modas, de las técnicas corruptoras. Antoniorrobles y su magnánima y recordada esposa, Angelines, no tuvieron hijos de hueso y carne. Pero él, por la ternura y cariño que le inspirabais, que siempre os profesó, ejerce una paternidad, sin fronteras, de almas y ánimas, que su escritura y temas ponen en relieve: ¡tan copiosa y rica y multitudinaria es su descendencia, que esta vez se afinca en Alcobendas! ”Creedme: Antoniorrobles fue un mago, casi le atribuiríamos facultades cercanas al don de los milagros: transformó en cordero al lobo, la maldad atribuida a las brujas en el sorprendente y grato fenómeno de que cada una de ellas encarnara su apasionado, quijotesco anhelo de paz. Cuando vivía transterrado en México, tituló ‘Columpio’ su diaria columna en el periódico Excélsior. Junquillo al brazo os invitaba a jugar, desde su eternidad, en ‘columpio’ donde cada uno de vosotros tiene su asiento y espacio reservados. Camina y andará en vuestras almas el infatigable ‘Rompetacones’. Pero Antoniorrobles, además de ser el maestro más amable, en la inefable asignatura del Colegio del Porvenir, la Fantasía, en el Reino de sus amenidades y gentiles ideaciones, murió por un amor que abarcaba, en su sentir de los ámbitos del mundo inmenso, a vosotros, criaturas, creaturas, a los perros, gatos y pájaros que lo adoraban, a la Naturaleza, flora y fauna, que es preciso defender y cultivar. ”Antoniorrobles fue un santo varón, rico en lecciones morales contra la discriminación de las razas, por el hondo entendimiento entre los humanos. Escribió: ‘El día en que todos hayamos aprendido a perdonar, ya no habrá que perdonar a nadie’. La sabia sentencia es aun más válida en nuestro país... ”Ya no subimos Ananda (esposa de Andújar, que aún vive en México) y yo, los sábados por la tarde, en torno a las siete rituales, la pina cuesta que conduce a su casa solariega en la calle Marqués de Borja. Aun nos duele más su ausencia-presencia, al sonar las campanas de esa hora y en tal jornada. Tremendo vacío. ¡Fueron tantos años de pláticas confortadoras, de intercambiar ilusiones! ”Vosotros, niños de todas las edades y de un solo corazón generoso, niños de Alcobendas, sois más afortunados: en sus cuentos, siempre lozanos y conmovedores, Antoniorrobles, jardinero del bien y de la esperanza, os aguarda. ¡No dejéis de acudir a la cita! ”Manuel Andújar”. Otro día, con más tiempo, con mejor tiempo seguiremos bajo este manto de estrellas que abarca este pueblo serrano, trayendo si alcanzamos a ello, otras historias que contar de quienes con sabio y docto talento han hecho que este oficio silencioso y a prueba de desdén, refulja allende las fronteras patrias. En esta jornada nocturna se nos ha venido a la memoria la imagen bonachona de Antoniorrobles. Es conveniente para la memoria traer, de vez en cuando, recuerdos de quienes han puesto, en su manera de entender la vida, otra manera, en este caso: Los Sueños. Otro creador de éstos, el sin par Álvaro Cunqueiro, recordaba: “En la aspereza de la vida cotidiana, soñar es necesario, y perder el más grande de los ensueños es perder el más grande de los tesoros del mundo. Cuando yo escucho, en alguna aldea nuestra, hablar de tesoros, creo que en nuestra pobreza todavía somos ricos...”. Bajaremos este manto con estrellas y nos iremos al sueño, igual mañana, con el alba, un nuevo día nos traiga buenas nuevas. ** José Ruiz Guirado http://www.letralia.com/firmas/ruizguiradojose.htm Escritor español (El Escorial, 1955). Miembro de la Asociación Colegial de Escritores (http://www.acescritores.com). Inicia estudios de periodismo y filología. En 1980 publica su primer libro, Ilusiones del almendro, con el que se inaugura la Casa de Oficios El Escorial. Creador de la revista literaria Acibal y del Premio de Poesía Manuel María. Entre sus obras destacan Intrahistoria de Marín (Caixa de Pontevedra, http://www.caixanova.es), Crónica de Robledondo (Ayuntamiento de Santa María de la Alameda, http://www.sierraoeste.org/santamaria.htm) y Hacia una biografía de Manuel Andújar; actas del Congreso del Exilio Español, sesenta años despois (Ediciós do Castro http://www.sargadelos.com/edicionsocastro/?lg=cas,). Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos. En 1996 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Julio Camba para Galicia, siendo presidente del jurado el escritor Gonzalo Torrente Ballester. Mantiene un blog en http://www.acibal.com. === La violencia que la literatura no alcanza a describir ================= === Patricia del Pilar Garfias Cáceres ==================================== Uno de los grandes retos a los que se enfrenta un escritor en México, y en la mayoría de los países de Latinoamérica, es la carencia de lectores. En el país existen numerosos programas institucionales, actividades de asociaciones civiles y campañas de medios para fomentar la lectura, pero en muchas ocasiones estas acciones están orientadas hacia el público equivocado. No desestimo la labor de los promotores de lectura, en este país vivimos muchas personas enamoradas de las letras. Y muchos de nosotros compartimos esa pasión en la medida en que nos lo permite el resto de nuestras actividades diarias. Y digo “lo que nos permite” porque muchos debemos trabajar en empresas o proyectos que, en la mayoría de los casos, nada tiene que ver con la literatura, pero que remuneran de una mejor manera. Muchas de las actividades que los promotores de lectura llevamos a cabo, aunque las hacemos con la mejor de las intenciones, son realizadas en escuelas, centros culturales o bibliotecas, porque ahí hay apertura y nos brindan facilidades para llevarlas a cabo. En estos lugares existe ya un público cautivo que asiste con regularidad a los eventos, y que por lo tanto consume y disfruta de todo ello. No hay mucho que hacer por allá, ellos ya leen y lo disfrutan. Pero, ¿qué hay de la gente que vive en las comunidades y en los pueblos? ¿Qué hay de quienes viven de manera errante?, ¿o de quienes viven en casas de cartón?, ¿para ellos también hay letras, también hay arte? ¿Cómo hago que un niño de la calle permanezca sentado para leerle cuentos, si lleva toda una vida con hambre, frío y sed? Un empleado promedio, al menos en Yucatán, gana entre $500 y $700 pesos semanales. Con esta cantidad debe pagar servicios en casa —por lo menos luz y agua de manera mensual—, debe comprar la comida y solventar gastos extras de los niños, así como transporte. Entre comprar tres kilos de carne para el almuerzo de la semana o un libro, ¿tú que comprarías? Los libros no detienen balas, no arropan contra el frío y, hasta el día de hoy, siguen siendo material inflamable. Esta es la verdadera violencia, la que viven los no lectores, que no lo son porque no pueden ni tienen con qué acercarse al mundo de los libros. Contra esta violencia, el papel y el lápiz no pueden hacer nada inmediato, pero las carencias que estos no lectores tienen sí requieren soluciones inmediatas. ¿Qué puede hacer un escritor entonces? Y no porque éste deba ser un abanderado de los derechos sociales o un vocero de los oprimidos, sino porque, en el último de los casos, al ser escritor y publicar espera ser leído, pero si no hay lectores. Una posible solución es intentar que parte de la obra literaria se enfoque en retratar esta realidad, no para conmover de manera llana, sino para compartir la verdad y tratar de recrearla, para que su violencia se encuentre cara a cara con los lectores habituales, los que sí tienen para comprar un libro sin que afecte su despensa. Otra acción que puede tomar el escritor es asimilar para sí mismo que los canales de comunicación están cambiando y aprovechar las posibilidades comunicativas que esto representa. Con esto, no me refiero a enviar mails con power points llenos de cifras o pensamientos positivos, en la mayoría de los casos estos archivos ni siquiera llegan a ser desadjuntados. Como diría Frank Ilich en uno de sus escritos al respecto del ciberactivismo: “Que el e-mail y la literatura sean herramientas, perfecto, pero nunca la acción total”. No desacredito a quienes luchan desde la trinchera del escritorio y la computadora, ésta es una medida para llegar a grandes masas pero, ¿qué hay de esas, también masas de gente, que no cuentan con computadoras y mucho menos con conexión a Internet? Vamos más lejos, ¿qué hay de quienes no saben o no pueden leer por alguna limitación? ¿Qué pasa con los públicos específicos? En las comunidades donde no llega el arte, es justo donde éste debe hacerse, pero no con un afán colonialista que intente imponer lo que creamos es canon, sino para rescatar el arte popular específico de la zona, las creencias y ritos de cada comunidad y hacer que éstos convivan con la realidad contemporánea. Ésta también es una forma de escribir y de leer el mundo. Hay que escribir para los que no leen. Los que ya son lectores habituales no necesitan que les recordemos que deben hacerlo. El escritor puede, y tiene la opción, de dejar de lado el escritorio y emplear los soportes literarios actuales para acercar a todo público su obra, o al menos al público contemporáneo, sin que esto tenga que comprometer su obra al servilismo comercial, a menos claro, que así lo desee. (También puede escribir de todo esto desde un escritorio, era sólo una metáfora, en algún lado debe apoyarse). Estoy convencida de que el arte y la literatura por sí solos no van a lograr cambios en el mundo, pero también estoy segura de que la implementación del arte, de manera seria y sólida, en la educación básica de cualquier sociedad, contribuiría a un desarrollo de la creatividad y seguridad emocional en quienes reciban esta educación, y lo haría aun más en quienes no cuentan con los recursos para hacer de la compra de un libro un evento cotidiano. El arte despierta al ser creativo en uno mismo. La lectura y los libros, como dice Michel Petit, en una frase ya muy conocida, son una especie de refugio y hospitalidad que se nos ofrece para llevar con nosotros, de ahí su discreto pero comprobado éxito al ser integrada la lectura y la escritura en terapias alternativas como la arteterapia. El escritor debe entender que su lugar hace mucho que dejó de ser la biblioteca o el escritorio. No vino a salvar el mundo, pero su obra, entre muchas cosas, puede llegar a ser en algún momento el eco de las preocupaciones de un lector desconocido, y tal vez a éste sí salvarle su mundo, porque lectores hay, lo que no hay es dinero para comprar los libros. ** Patricia del Pilar Garfias Cáceres http://www.letralia.com/firmas/garfiascacerespatriciadelpilar.htm Escritora y editora mexicana (Mérida, Yucatán, 1985). Imparte talleres de creación literaria y creatividad. Dirige en Yucatán el festival anual para la mujer Fem Fest (http://femfestyucatan.blogspot.com). Fue becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (Foecay) en su edición 2005 en la categoría de jóvenes creadores en el género de cuento. Ha publicado los libros Himenoplastia y Esta habitación que es mi cuerpo, y textos suyos han aparecido en diversas revistas y antologías. Mantiene una página personal en http://www.patriciagarfias.net y un blog en http://pequenaflordelotoediciones.blogspot.com. === Puertas de Galina, la invención del canto Alberto José Pérez ===== Por la orilla del monte pasó Luis Alberto Crespo buscando sabana abierta y no pude preguntarle por Puertas de Galina, libro escrito por mi distinguido amigo, el poeta guariqueño Alberto Hernández, que, como Ángel Eduardo Acevedo, no sabemos en qué puebla nació, con certeza, supongamos, entonces, que Calabozo es la cuna de su primer asomo al mundo, pero dejando a Guardatinajas para cubrir la posible verdad que siempre obliga la invención del hombre, así me quedo, como el pescador de luceros que conocí en el Arauca colombiano: siguiendo el viento en los pajonales para conocer el camino del mundo, el único, que no oculta la noche, el poema. Quise indagar más por Galina y me perdí detrás de las huellas de Galileo Galilei, me lo dijo Jorge Gómez Jiménez, me costó reconocerme inútil en lo que respecta al conocimiento de las ciudades, de sus nombres; después de muchos intentos me di por vencido, el mundo para mí es el Samán de Apure, más nada, pero como soy un necio, quise parecerme a Américo Vespucci, vano intento. Lo que sí pude fue deletrear, con gozo, lo que siempre me ha gustado, como esencia de vida: las palabras con que el hombre nombra y canta la vida: Pasillo Paso el tiempo en la levedad de una puerta: a lo lejos la voz que llama y desatiendo. Alberto Hernández es el dueño de ese canto que hace reino en Puertas de Galina, ciudad invencionada por el poeta, que suponemos nativo de Calabozo o Guardatinajas, dimensionado en un arco donde todavía la vida persiste aunque la muerte insiste como tiene que ser: Fauces Puedes esperar todo el tiempo necesario, la muerte es sólo un susto, una boca abierta, una puerta sin límites, allá el desierto calma cualquier desesperanza. El poeta Hernández, que es de vasta obra poética y ensayística, gana con Puertas de Galina (Editorial Memorias de Altagracia, Caracas, 2010) otra puerta por donde sube y habita otro espacio en su mismo territorio, cual le corresponde, a uno que deja la vida en sus palabras, así lo digo yo y lo dice él en su magnífica poesía. Alberto Hernández nunca se ha desconocido por dónde el tiempo lo ha llevado, por eso celebro que “...ya nadie entiende ni silabea / como antes / la ausencia o la desgracia...”; brindo entonces por él y me marcho a mis lugares, gozoso de Puertas de Galina. ** Alberto José Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezalbertojose.htm Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samán, Apure, 1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra poética entre los cuales vale mencionar el Premio Único de Poesía de la Bienal de Literatura de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesía de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria (1987). También ha publicado los poemarios Los gestos tardíos (1975), El libro de Barinía (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazón de una mujer (1997), Un poeta como yo (2006) y la antología poética El poeta de quien les hablo (1999). === Las máquinas también sudan y lloran =================================== === Leopoldo de Quevedo y Monroy ========================================== La máquina, de hierro, acero o circonio, nació merced a la punta de un lápiz de grafito. Nació de la idea de Pitágoras o de Galileo, de Leonardo o de Platón. O de la ecuación de Einstein o la ambición de Gutenberg o de los afanes de Ulises o Marco Polo por llegar más pronto a Ítaca o Catay. Cuántos diseños y garabatos se han quedado sin llegar a tener vida de máquina o a gozar de una patente que les asigne un padre o dueño. Dudo que de poder hacerlo, las máquinas acepten esta palabra ambigua para que se les designe con este nombre. Máquina es un objeto que ha sido diseñado para prestar un servicio en indefinida y determinada serie. Para mirar estrellas, para contar segundos, para fundir minerales, para coser vestidos o para destruir metales. Algunas empiezan a funcionar mediante la orden de una tecla o botón que se oprime. Por responder a este sencillo acto, su servicio se tilda de automático e irracional. Más bien así deberían llamarse ciertos actos de los humanos que parecieran máquinas que necesitan acicate para actuar. Pobres máquinas que no pueden pensar y disfrutar de lo que hacen. Aunque pueden vivir más de cien años y terminar arrugadas en un cementerio de chatarra. Sin embargo, la palabra máquina tiene algo de misterio y encantamiento. En el teatro griego los trágicos introdujeron en la escena, para darle un toque de explicación a sucesos incomprensibles, la entrada de un dios que lo hacía de improviso y como caído de lo alto o producido por un ventarrón. Apo mechané theós o deus ex machina llamaron a esta cuestión. Desde entonces, se acostumbra decir que dios lo arregla, ante algo que es oportuno desenredar y no se halla la respuesta. Máquina es, pues, una palabra que tiene un significado oculto detrás de láminas pesadas, tornillos, ruedas amarradas. Es un compuesto de masa encefálica, categorías aristotélicas, buena dosis de imaginación, muchas enzimas, arena, hierro, solidificación a fuego lento y una porción de azar. Cuando es nueva es muy costosa y aparece reluciente en exposiciones y bulevares de supermercados. Si envejece continúa su oficio aunque ve con el rabillo del ojo que pronto será reemplazada por una más moderna y eficiente. Hay máquinas minúsculas, enanas, como el clavo o la puntilla o el chip o la pila de un reloj. Quien se acostumbró a usarlas no las aprecia en su justo valor. ¿Quién no tiene, para adornar la sala, un cuadro colgado de un clavo que soporta su peso y su belleza? Desempeña el mismo cargo que la pluma, palanca o polipasto para elevar un contenedor, un carro en el puerto o el hierro de la parrilla para dar piso en la décima planta a una edificación. Todos los días usamos la máquina de afeitar, el cortaúñas, el cuchillo, el microondas, o la radio que recoge y transforma ondas en palabras y sonidos musicales. La máquina, así, se ha convertido en amigo y cómplice familiar con el que convivimos en este mundo de robots, iPods, jeringas y turbinas. Los niños expresan su alegría cuando los padres les regalan los power rangers o un nintendo o aunque sea un helicóptero o un trompo de colores que bailan riéndose. Los muchachos hoy no suspiran por tener casa propia sino por manejar un blackberry para mandar su jerga comprimida y trinar como cualquier ex presidente o estrella de farándula. Uno disfruta como Verne tranquilo en ese Airbus grandote dotado de radar con alas y sensores de murciélago con uñas que señalan el blanco de la turbulencia o de la gaviota que puede perturbar el vuelo. Los operarios en las fábricas de plásticos se sentirán tal vez como lo hizo Jonás dentro de la ballena, manejando potentes extrusoras. Los ingenieros en las plantas nucleares pensarán que son dioses con un manojo de rayos controlando los ciclotrones que pueden desatar una catástrofe mundial si hacen fisión el plutonio o el uranio. Yo soy feliz viendo cómo mi máquina tiene dos ojitos que me avisan cuando se despierta y empieza a activarse la memoria en el disco duro. Enciende luego la pantalla y me da la bienvenida y me muestra el inicio del servidor para que entre a mi correo. Tengo un almacén con más de cuatro mil archivos que no me cabrían en un cuarto de san Alejo. Me acompaña casi todo el día. Yo la consiento, aunque a veces la dejo encendida, gastando energía mientras salgo a almorzar, hago diligencias en la calle o me voy a dormir. Pero ella entiende y ahí me espera sin chistar. Cuando regreso, como un perro, me bate la cola y vuelve a repetir la bienvenida. Las máquinas rodean la vida no solo de los ingenieros. Sirven a ejecutivos, autoridades, cocineros, amas de casa, abuelos pensionados, militares o delincuentes fuera y dentro de la cárcel. No tienen preferencia y parece que no tuvieran ojos ni conciencia para estar al servicio del bien o el mal, del experto, del bisoño o del tramposo. Sin embargo, hay máquinas que sudan cuando las someten a largas jornadas y paran su trabajo para que les aseen sus axilas y les lubriquen sus tabiques con aceite. Algunas las hay que gimen y lloran cuando están cansadas. Chirrean y suenan como pajaritos heridos para que les alivien tanto roce que las hace poner rojas. Como lo hace el motor del carro cuando se recalienta y echa humo y hierve de rabia, o se sulfura la batería por falta de cuidado. El remedio es, entonces, muy sencillo. Darle mucha agüita e irse a tomar un mazato mientras se repone de su ahogo y del esfuerzo. Las máquinas son como gatas mimosas que esperan que las tengan sobre tapetes, las guarden en su caja, les quiten los almizcles que se les pegan y les soben el lomo cuando se arquean. No puede alguien suponer que soportan el maltrato y mucho menos funcionarán como aquellos televisores que volvían a andar cuando se les trataba a golpes. Las máquinas siempre serán tiernas y nos lanzarán aquella mirada que nos invitó a comprarlas cuando las vimos por primera vez en la vitrina. El primer homo sapiens de la historia se agarraría con asombro la cabeza con ambas manos al ver hoy tanta máquina al lado de aquella piedra redonda que echó a rodar la tecnología por el mundo. Jamás imaginó que llegarían Bell, Faraday, Marconi, el pincel de Picasso ni el cincel de Fidias o de Rodin, el genio de Sergey Brin o la magia de Bill Gates. Se asustarían de ver hologramas y robots diminutos que caminan con solo tocar o mirar una pantalla. El Hombre y la Máquina, qué nombre tan bien puesto a la revista que muestra el ingenio que se esconde tras la ingeniería en la Universidad Autónoma de Occidente de Cali. ** Leopoldo de Quevedo y Monroy http://www.letralia.com/firmas/quevedoymonroyleopoldode.htm Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre (http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá (2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del Libro Pacífico y otros. === Día Mundial del Teatro ================================================ === En busca de derechos, por un teatro =================================== === en nombre de los derechos humanos Yahaira Salazar ================ La mujer y el hombre de teatro, entes generadores de cultura y de cambios sociales, tienen la responsabilidad de comunicar, de expresarse, de hablar en legítima defensa de La Palabra. Nuestro papel como gente de teatro es el de ser elementos regeneradores de sistemas donde se nos niega cada vez más el acceso, como si no tuviéramos derecho a hablar del mundo en el que vivimos. Las mujeres y hombres de teatro tienen la tarea de ocuparse de revivir los valores humanos, éticos y morales que ya no existen en nuestra época. El teatro debe servir para ilustrarnos, para abrir senderos que nos ayuden a salir del período de oscurantismo que está viviendo el mundo actualmente. El único lugar donde el discurso del actor logrará su verdadero impacto y donde su mensaje logrará una verdadera relevancia es en la escena teatral. Es en la escena teatral donde encontrarán eco las ideas de los dramaturgos, que han inspirado la historia del teatro: Shakespeare, Ibsen, Shaw, Pinter, Havel. Es a través de la palabra, a través del verbo, donde relucirá el pensamiento de la literatura teatral. Los teatreros del futuro deberán concebir la sociedad y el mundo del teatro como un terreno indivisible, donde se verán obligados a librar batallas cuya única victoria consistirá en lograr el éxito por sus derechos como artistas. Los artistas no hacen su trabajo en su tiempo libre, como se ha dicho siempre. Los artistas dedican todo su tiempo al trabajo. El trabajo es un derecho inalienable; como consecuencia, los hombres y mujeres trabajadores del teatro deben exigirle al Estado los derechos sociales que les corresponden: derecho a la salud, a la seguridad material y social, al descanso, al tiempo libre. Discutir y proponer leyes que apoyen esos derechos, que ayuden a obtener a través de los recursos del Estado la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su trabajo artístico, esta debe ser una preocupación del artista y una obligación de los líderes culturales de un gobierno. Aprobar una ley de protección para los artistas con derechos que protejan su nivel de vida, con derechos a seguros de vejez, de invalidez, leyes que aseguren el bienestar de la familia, es indispensable para la existencia de todo gremio teatral. Que el 27 de marzo de 2012, Día Mundial del Teatro, sirva de reflexión a los dirigentes de las instituciones culturales de la República, haciéndose eco de esta problemática, proponiendo e instaurando sin tardar, leyes de protección social y económicas, dotadas de un adecuado marco jurídico que tengan como único fin asegurar la protección de ese valioso patrimonio que son los artistas, recurso natural de una nación. ** Yahaira Salazar http://www.letralia.com/firmas/salazaryahaira.htm Dramaturga, actriz y directora teatral venezolana (El Tigre, Anzoátegui). Reside en París, Francia. Ha hecho su carrera en Venezuela, Estados Unidos, Cuba, México y Francia. En 1992 obtuvo el Premio de Honor Marco Antonio Ettedgui. Impulsora del Festival de Teatro Venezolano en París, Festheve (http://festheveparis.wordpress.com). === Erich el zurdo, de Domingo-Luis Hernández José Luis Muñoz ======== Erich el zurdo Domingo-Luis Hernández La Página Ediciones, 2011 305 páginas Es Erich el zurdo una novela difícil y, a pesar de ello, atrapa en su laberíntica trama. ¿Por qué? No se puede explicar: magia. ¿Género negro? Sin duda, porque los personajes que pululan por ella, que giran en torno a Teodoro Raúl Sosnowssky-Quintana Pérez Robayna, y él mismo, asesino fratricida, son los que se suelen encontrar en ese tipo de literatura: asesinos de crímenes salvajes, policías que investigan, misteriosas mujeres tan bellas como hieráticas... Novela de paisajes múltiples —Canarias, Barcelona, Cuba—, de espejos que duplican imágenes, de impostores y, sobre todo, de indagación literaria. Un cóctel adictivo que emborracha según se avanza en su lectura, que funciona como una droga que metemos en vena. Erich el zurdo, segunda novela del tangerino, profesor de literatura y agitador cultural canario Domingo-Luis Hernández, es cinematográfica en su esencia. Juega el autor con un crisol de imágenes que se mueven a su antojo formando vistosos calidoscopios en donde el lector se siente perdido como sus personajes. Novela en donde todos son perdedores y se centra en el fracaso vital absoluto. La estancia se llenó de un extraño estupor. Teodoro Raúl hizo conjeturas sobre la muerte y se interesó por la duración del apagado del cerebro de un hombre. Se preguntó en voz si un moribundo distingue las luces que se apagan lentamente en su cerebro. Tiene esta novela negra y ditirámbica mucho que ver, en mi opinión, con el cine de Godard, el de Pierrot Le fou, con La dama de Shanghai de Welles, por su juego de espejos, o con el Lars von Trier hipnótico de Europa. Y es lo más parecido a una pieza de jazz de Charlie Parker, libérrima, bella, ensimismada en sí misma. Imposible tratar de caminar recto por una trama tortuosa en la que irremediablemente nos perderemos, como sus personajes o el propio autor. Hay que dejarse llevar por una cascada de imágenes, sugeridas por prosa precisa, que siempre nos remiten a una literatura con mayúsculas. Meterse en sus círculos, girar dentro de ellos, morir, matar, soñar y amar. La mujer hizo un ligero movimiento para ajustar la cabeza en el brazo del hombre y cerró los ojos. Teodoro Raúl giró el tronco y desde la ventana del vehículo vio dibujos en una ciudad que apretaba su espalda como el peso del mundo. Precisaba convencer a Ascirna de lo que debía convencerla. Punto y final. Erich el zurdo es una novela inclasificable, osada, experimental y provocadora en una época en la que todo es sencillo, lineal, y nada nos sorprende. Leer la novela de Domingo-Luis Hernández es participar en un excitante experimento literario que hace de su abstracción uno de sus principales leitmotivs. El escritor tangerino/tinerfeño congela el tiempo, ralentiza la acción, mima el detalle, indaga dentro de la mente humana, habla de culpa y expiación y, sobre todo, recrea una atmósfera opresiva. En definitiva literatura en estado puro, destilada con suma lentitud, baile de palabras y deconstrucción de frases. Un ejemplo de todo lo que cabe en eso que llamamos género negro: todo. ** José Luis Muñoz http://www.letralia.com/firmas/munozjoseluis.htm Escritor español (Salamanca, 1951). Uno de los más destacados en el género negro en su país, ha ganado importantes premios literarios como el Azorín, Tigre Juan, La Sonrisa Vertical, Café Gijón o Camilo José Cela, entre otros. Su último libro publicado es La Frontera Sur (Almuzara, http://www.editorialalmuzara.com; 2010), IV Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Antonio Cisneros: el Perú sobre el hombro Marco Antonio Campos === MAC: Usted ha trabajado diversas formas y metros: endecasílabo, octosílabo, verso libre, versículo, poema en prosa... ¿Así se lo ha exigido el momento? ¿Es la necesidad de la búsqueda de nuevas vías? ¿No ha querido repetirse? AC: No hay ninguna intención racional o técnica. Los poemas han ido pidiendo sus propias formas. En Comentarios reales de Antonio Cisneros (1964) hice una sección que eran homenajes y reminiscencias del Romancero español. Por demás hay algunos poemas que son rimados: como sonetos o como canciones. En el caso del Canto ceremonial para un oso hormiguero tuve, para empezar, que terminar con la dicotomía esquizoide de poesía pura y poesía social, poesía doméstica y poesía histórica, y allí entraban aspectos muy distintos: lenguajes, temas, personajes... La poesía es la que impulsa eso; no hay un espíritu tecnicista. Para que entraran todas esas cosas no me servía un verso normal; necesitaba los versículos. He usado formas clásicas, pero ante todo utilizo el verso libre. Sin embargo, en mi último libro, Un crucero a las islas Galápagos, me valgo del poema en prosa, que no debe confundirse con la prosa poética, lo cual es lo que más aborrezco en la poesía: los versos se desenvuelven naturalmente, no los corto, siguen la caja de la página del libro. Hay en Un crucero a las islas Galápagos una ausencia de vértigo, una suerte de sosiego, un paso lento de las imágenes. Tampoco voy a decirle que es una poesía serena y reposada de fin de fiesta. Fue lo que la poesía me impuso en ese momento. MAC: En una serie de libros hay adaptaciones bíblicas. En 1962 publica la primera: David. ¿Qué le gusta de él? AC: Me gusta David, en contraste con Destierro, publicado un año antes, porque ya empiezo a decir lo que quiero y no sólo lo que puedo. Son dos plaquettes muy juveniles: una es de los 18 años y la otra de los 19. Destierro es el típico poemario inicial. Tiene la seriedad de un niño poeta momia que se recrea con la lírica. En David ya hay una intención, y al mismo tiempo, un relativo dominio sobre el lenguaje. En él se inicia en mi obra la poesía narrativa. Es la historia bíblica actualizada. Ya es otra cosa; a diferencia de Destierro, hay ironía. Veo la historia del viejo rey de Israel y Judá desde una perspectiva distante, anti solemne, anti efemérides, anti buenas costumbres. No es un poemario maravilloso, pero le tengo cariño. MAC: Su poesía no se explica, o creo que no explica en muy amplia medida, sin esos encuentros y desencuentros con el catolicismo. ¿Cómo se han dado? AC: Desde muy niño tuve, si es dable así decirlo, una personalidad religiosa. Fui un excelente monaguillo, sin duda el mejor del barrio. Alguna vez creí aun llegar a tener una vocación religiosa. Sin embargo, cuando entras a la universidad, te vuelves un entusiasta de las ideologías políticas, que, por lo regular, son pasajeras. Se da en ti una suerte de escepticismo religioso, se relativiza la religión, y te conviertes, si no en un ateo tragacuras, en un agnóstico. Pese a mi distanciamiento religioso, está en mi poesía la temática: se encuentra el rey bíblico David y hay varios poemas sobre Dios Padre en Comentarios reales (1964). El Señor ha estado en mi obra para su Gloria o como objeto de blasfemia y sacrilegio. Lo he dicho y he escrito y se lo repito ahora: cosa de diez años más tarde, al promediar los años setenta, viviendo en Budapest, me caí como Saulo del caballo en el camino a Damasco. En una tarde lluviosa, en vez de entrar a una taberna, me metí a una iglesia (Santa Cristina), yo, que hacía años no entraba a un recinto religioso. Un padre daba misa en húngaro. No entendía las palabras pero sí la misa. Tuve una sensación extraordinaria, muy difícil, diría aun imposible de describir racionalmente, cayó en mí una suerte de fulminante rayo divino que me llevó a una inmediata conversión. MAC: ¿Y cómo varió su vida después de eso? AC: Vamos, no me volví una persona ejemplar en nada. Sólo he retomado de manera consciente mi pertenencia y mi vinculación al mundo cristiano, y aun puedo decirle que mi vida no ha sido desde entonces muy distinta a cuando yo era agnóstico. La única diferencia es que ahora tengo conciencia y esta conciencia me acompaña —me ha acompañado— en la vida. El libro de Dios y de los húngaros (1978) es el libro de la reconversión y en el poema “Domingo en Santa Cristina y frutería al lado” defino el lugar exacto. Pero mi religiosidad se halla asimismo en la Crónica del niño Jesús de Chilca, el cual es una apuesta por la iglesia de los pobres, sin tener los versos esa cosa ideologizada, ni ser yo una suerte de apóstol propagandístico, ni tener ganas ni interés de llevar a nadie al gran rebaño del Señor. MAC: Pero en su libro Monólogo de la casta Susana, en el que hay momentos divertidísimos, es más bien la caricaturización de una treintona, quien tiene una supuesta vinculación con el personaje bíblico, cuyo pasaje, por demás, tan trabajado por artistas del Renacimiento, brilla por su ausencia en las Biblias modernas. Hay un cambio de tono. AC: El marco es cristiano, pero no exageremos, porque van a acabar pensando de mí no sé qué cosa. En efecto, esa casta Susana se convierte en un símbolo carnal y vivamente contemporáneo. Suena raro en momentos, porque en los poemas sobre ella contenidos en el libro hablo con su voz, es decir, con la voz de una mujer y algunas veces Susana hace cosas que he hecho yo, como beber ron con coca-cola. MAC: En los años cuando usted escribía Comentarios reales de Antonio Cisneros —tendría 20 o 22 años—, quiso hacer una revisión iconoclasta de la historia del Perú: una desmitificación de héroes y de hechos, no exenta desde luego de blasfemias y profanaciones. AC: Comentarios reales de Antonio Cisneros es un libro bien labioso y bien burlón. El objetivo era ése: contar la historia desde el punto de vista del común, del personaje que no se menciona en las efemérides y a quien nunca se le coronó con laurel; por eso tiene un título tan pretencioso, y en él hay, como en el del Inca Garcilaso, una revisión de la historia. Claro, era muy ingenuo que un muchacho de 22 años quisiera revisar la historia de un país en cosa de 80 páginas. Pero me gusta porque ya había en él una toma de posición contestataria, era también acompañada por un elemento escéptico y burlón que acompaña mi poesía. Yo no quería seguir las modas de una época que se tomaba tan serio la poesía social y de combate, y en la cual se escribían eslóganes de izquierda que eran tan ridículos como los capitalistas. Se igualaban en un extremo revolucionarios y conservadores. Nunca han dejado de ser personas de una sola dimensión. Desconfío, Marco Antonio, de cualquier cosa que sea irrebatible, es decir, aborrezco los fundamentalismos, la solemnidad, la estupidez. MAC: Políticamente en ese tiempo se sentía cerca de la Revolución Cubana y sentía simpatía por la guerrilla. ¿Cómo ve el Cisneros de ahora al Cisneros de entonces? ¿Cuánto ha cambiado? AC: Esencialmente soy un hombre que cree en el bien común y en la justicia. Soy hijo de una época, soy hijo de la revolución cubana. Aquella revolución era algo muy distinto a la que habían planteado izquierdistas previos. No surge de las bases partidarias ni de los dogmas de la URSS. Como muchacho creador, algo que me interesaba mucho conocer era que en el arte no había ninguna imposición dogmática de social realismos ni de normas definitivas, y que existía cierta distancia con la solemnidad, con la retórica, el “ya me lo sé todo” de los soviéticos y de los chinos. A mi generación le tocó la llamada Revolución con pachanga. La pachanga que fue. Yo tal vez con el tiempo he variado, pero no en demasía. Lógico: los años te hacen ver las cosas más distantes, pero nunca, y no tengo por qué, he sido un condenador profesional de Cuba. Sin embargo, hay cosas que no me gustan nada de la situación cubana, la escasa democracia y la aplastante burocracia, y sospecho que ahora no soy de sus escritores políticamente favoritos. Igual yo quiero a Cuba y a mis amigos cubanos. Total, con los años uno cambia, se pierden intensidades y convicciones irrefutables, crece el escepticismo, se gana en crítica y autocrítica. Vas abandonando la cosa grupal, gremial y partidaria, como de patota de muchacho de barrio. Ya no te escudas en el montón. A la edad de uno (los 67 años), ya se ha visto cómo tantas buenas intenciones han fracasado y cómo tantos y tantos hombres se baten y se quiebran. Uno va aislándose más, te vas quedando más solo, los amigos disminuyen, te ves con menos gente. Y así pasa. El hombre nace solo y muere solo, y uno, en ese medio, va preparándose para la muerte. Se sigue creyendo en la bondad y en la justicia, pero ya no te las comes todas. MAC: ¿Cómo nació “Crónica de Chapi, 1965”, que para Julio Ortega es el poema paradigmático de la guerrilla? AC: En aquellos años había un espíritu guerrillerista. Eso, por ejemplo, es lo que me asombraba y me deslumbraba. El Che decía: “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución”. No era necesario tener el carnet del Partido Comunista. Ahora, cuando lo veo a la distancia, no hubo en el Perú guerrillas de importancia, pero uno de muchacho les da importancia, aunque no la tengan. La “Crónica de Chapi” es un réquiem. En él muestro que tengo simpatía por aquellos guerrilleros, creo un tono épico, pero a diferencia de muchos otros poemas de la época no los hago héroes: cuando mueren, simplemente mueren. ¿Recuerda las líneas finales? “Y ya ninguno pregunte sobre el peso / y la medida de / los hermanos muertos, / y ya nadie les guarde repugnancia o temor”. No hay nada de esa manida retórica de que su muerte traerá un alba nueva y regresarán con el puño levantado. No. A mí me ha movido pura y esencialmente el aspecto humano, es decir, anti dogmático, anti proclama, anti ideología. Es un poema que tiene una solidaridad compasiva por una guerrilla que fracasó, y eso es todo. La misma solidaridad compasiva hay en el poema por Javier Heraud que se halla en Comentarios reales, donde no me apego al dramatismo ni lo exalto ante el sacrificio. Simplemente Javier está bajo la tierra. MAC: ¿Qué significó Javier Heraud para la izquierda peruana, y más en concreto, para los poetas llamados comprometidos? AC: No sólo para los poetas comprometidos, sino para todo el mundo. Comprenda: a un muchacho que matan a los 21 años en sus condiciones se convierte en un emblema. Hay diversos modos de verlo: hay gente que en su momento creyó que no sólo habían matado a un muchacho poeta, sino habían frustrado a un dirigente guerrillero que preparaba una nueva estrategia y regresaba para liberar al Perú. Por supuesto que la gente con sentido común fue dándose cuenta de que en realidad la muerte de este muchacho y la herida de Alain Elías, que lo acompañaba, era otra cosa. Esa guerrilla que salió de Cuba en aquel 1962 y llegó al poblado peruano de Madre de Dios, en la selva, no estaba invadiendo nada. Eran un par de muchachitos que trataban de regresar a sus casas como fuera. No tenían armas ni plata ni nada. Alain Elías se salvó extrañamente: el primero en caer por un balazo es él: el proyectil le atraviesa el cuello pero sin afectarle ningún órgano vital. El segundo balazo le pega a Javier, quien cae sobre el cuerpo de Elías. Como Javier era enorme y corpulento lo cubre con el cuerpo. La balacera posterior —el acribillamiento— le toca a Javier. Mucha gente creyó lo que quería creer y otra poca decía aun que fueron la CIA o el ejército. No: fueron los colonos. ¿Javier y Elías fueron cazados? Muy probablemente. Como se vio, las balas eran de cacería, para animales grandes. ¿Por qué los cazaron? Nadie sabe si los colonos lo hicieron porque creyeron que eran abigeos, o porque los azuzó alguna autoridad política, o por desconcierto al ver en su pequeño pueblo selvático a aquellos grandazos blancos, o por una u otra razón. Javier quedó como símbolo joven de heroísmo, de entrega, de bondad, pero pasado el tiempo la gente fue viéndolo menos como el mito del poeta guerrillero, sino como un poeta que murió, quien formaba parte de una guerrilla desafortunada que no iba ni fue tampoco hacia ningún lado. Hará cosa de unos diez años se hizo una encuesta muy larga en un semanario muy popular (Caretas) a jóvenes que cursaban primero y segundo de la carrera de Letras, preguntándoles por Heraud, y contestaban que era un tipo que no les sonaba. Desde luego eso no quita el hermoso símbolo de la muerte de un joven poeta. Por demás, no debe olvidarse que Heraud y Elías eran de mi barrio, miraflorinos, de clase media. Yo mismo he sido cómplice, no de hablar bien o mal del guerrillero Heraud, pero sí de quedarme callado. Cuesta trabajo decirlo, da pena, sí, lo siento en verdad, pero las cosas no fueron como quisieron que las creyéramos. Sobre esto, hace unos 20 años el poeta Washington Delgado y yo tuvimos un conversatorio que se publicó en un suplemento cultural. MAC: ¿Y cómo se relaciona esta guerrilla con la del ‘65, la de Chapi? AC: Muchos de esa guerrilla acaban formando parte con la del 1965, que encabezaba Héctor Béjar, la del ELN (Ejército de Liberación Nacional). Muchos murieron. Es impresionante el parecido que hay entre esta guerrilla y la del Che en Bolivia en relación con las izquierdas, y que el Che cuenta en su diario, por ejemplo, cómo los comunistas brasileños para cruzar un puente le pedían tantos dólares, o cómo los comunistas bolivianos para llevarlos a la salida de tal carretera le pedían tantos dólares. Fueron esquilmando por dondequiera al pequeño grupo. Todo mundo conoce que los cubanos auspiciaban operaciones suicidas. ¿Dónde está el humanismo, carajo? No el humanismo en abstracto, con mayúscula, sino en el ser humano, en concreto. MAC: La residencia en Inglaterra parece cambiarlo. Hay tres libros que, de una u otra forma, hacen una unidad (Canto ceremonial contra un oso hormiguero, Agua que no has de beber y Como higuera en un campo de golf). A mí me sorprende la pluralidad temática en ellos, y pese a que no hay una aparente coherencia, siempre hay un raro tino para unir lo más dispar. AC: No sé si hubiera podido escribir el Canto ceremonial contra un oso hormiguero sin ir a la isla. Yo creo que no. Cuando llego a Inglaterra, me lleno impresionantemente de ideas, emociones, sensaciones, colores. Yo era entonces una esponja ultra absorbente. Llego además, fíjese, al swinging London. Era como estar en el centro del centro del mundo. Inglaterra me afinó en la cultura pop y colaboró o acentuó en mí el desenfado y asimismo la falta de fe en las grandes verdades y en los cojudos solemnes. Inglaterra tenía mucho el espíritu de la época, tanto que se podía creer que el mundo había cambiado para siempre. Era el auge de la contracultura. Durante esos años en Inglaterra lo anticonvencional era lo convencional. El verdadero audaz era el joven que se atrevía a salir de traje y corbata. MAC: ¿...y que había en la poesía..? AC: En esos años se daba una discusión esquizofrénica entre poesía pura y poesía social. Yo en Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968) junto de todo. No es que hubiera en él una poesía de tema histórico, otra de tema político y otro de tema doméstico: es un mélange de todo. En Inglaterra existían nuevos valores. Si bien en Lima los conocía, en Londres los encontré con mucha más fuerza: la revolución juvenil y la revolución sexual. Se me presentaban también los castillos, Enrique VIII, Marx, la revolución cultural china, la historia inglesa, y su contraste, la aparición de las birds —las jovencitas en minifalda—, las drogas, el pacifismo hippie. A todo tenía que darle una forma. A menudo, ¿no es cierto?, uno siente que no tiene mucho que decir y a veces aun que se le agotó la vena; en este caso fue al revés: tenía demasiado que decir. El Canto ceremonial pudo ser mucho más grande. Salió perfectito; escogí sólo la carne fina. Empecé incluso a utilizar un versículo que se alargaba y enroscaba como una serpiente. Agua que no has de beber (1971) es un libro curiosón. Son poemas sueltos que pude haber incorporado al Canto ceremonial. Ahí está el poema “Para hacer el amor”, que forma parte de un poema más vasto (“Una muchacha católica toca la flauta”), escrito para mi ex mujer, que tiene éxito siempre cuando lo digo en los recitales. MAC: Parecido y a la vez distinto a los dos anteriores es Como higuera en un campo de golf (1972). AC: A diferencia, sobre todo de Canto ceremonial, es un libro muy duro por momentos, muy oscuro, muy depresivo. Londres es la puerta que me abre Europa, pero ya viviendo en Niza, en el sur de Francia, estoy muy golpeado, separado de mi mujer, alejado de mi hijo que vivía en el Perú, escéptico en religión y en política, en fin, abandonado hasta de las convicciones, muy necesarias para mantenerte vivo. Y sin embargo, nunca gané tanta plata con mi sueldo de profesor y tenía amigos que eran dueños de yates, es decir, la vida de Costa Azul. Todo lo contrario a la de los parias latinoamericanos que se la pasan en el clóset mirando cómo viven los demás. Ya en Francia estaba más adaptado a Europa. Como higuera en un campo de golf es un libro al que le tengo cariño, pero un cariño más bien compasivo: eres ése pero también no lo eres. Te da pena ese muchacho que escribía en aquel entonces. Hay en el libro un lenguaje distinto y a la vez parecido al otro libro. Fue un trabajo duro: piense en poemas de largo aliento como “El rey Lear” o “Sobre el lugar común”; el aliento no se perdió, se perdió la fe. A todo eso, añádasele la pérdida de las convicciones, y encima de eso, que me vuelvo un asiduo de los hospitales. MAC: ¿De qué enfermó? AC: Primero, ataques de ansiedad y angustia como pan de cada día. Eso se ve en esa suerte de crónica, “Mis hospitales favoritos”, que me divierte mucho. Me encantan los hospitales, son un templo para mí. Entraba y salía de Emergencias a cada rato, hasta que dejaron de hacerme caso. Al final, en Emergencias, me daban una aspirina y luego una buena palmada en la espalda. Pero una vez en Niza enfermé seriamente: una enfermedad parasitaria con una reacción en las meninges. Tuvieron que internarme y aislarme en el hospital de Brousailles que, por cierto, era el mejor de Cannes. El colmo: yo tenía en esa época una compañera cubana estadounidense (ya no mi primera esposa) que me abandonó tan pronto como fui a dar en el hospital. Dios sabrá el diablo que era yo para que aprovechara la ocasión y saliera huyendo. No era agradable: mientras yo estaba en cama afuera del hospital, a todas luces ocurría el festival de cine. Los enfermeros eran algo así como los mensajeros del glamour. De pronto aparecía uno: “¡Hoy vi a Catherine Deneuve!” y todos los enfermos exclamaban: “¡Ahhh!”. MAC: Era otra época, mucho menos hostil y cruel, para los latinoamericanos en Europa. Para las europeas era una atracción que uno fuera mexicano. Quizá porque las colonias de mexicanos eran pocas y porque el mexicano de ciertos recursos compraba mucho, teníamos buena imagen. AC: Claro. Además, yo tenía la fortuna de manejar idiomas. Los viajes de los jóvenes de hoy en día son muy distintos a los de antes. No éramos entonces unos apestados, no teníamos la imagen delictiva de narcotraficantes o terroristas. Yo vivía en Niza y, cuando me daba la gana, tomaba el auto y viajaba a Italia o cruzaba el Canal de la Mancha para subir a Londres. Era para los peruanos el viaje del Inca Garcilaso, que cuando llega a joven emprende el viaje a España. Se va a su otra mitad como diciendo: “Yo también soy occidental. Quiero mi patrimonio”. Los africanos no son occidentales; nosotros sí. Esa otra mitad occidental es la que vamos a buscar. Un buen número va a la aventura espiritual, pero otros son peruanos de a pie. MAC: Octavio Paz hablaba que los latinoamericanos vivimos en los outskirts de Occidente. AC: No lo sabía, pero coincido con esa frase. MAC: Ha viajado mucho por Occidente pero nunca ha olvidado su ciudad: en sus poemas están la familia, Miraflores, el malecón Cisneros, Barranco, el mar, el centro histórico... AC: A veces pienso que la “Crónica de Lima”, si no hubiera estado en Londres, no la habría escrito. Es un puente que trazas con tu ciudad. Aquí en Lima nací, más aun, soy de este distrito, Miraflores, al lado del mar, soy un ser marítimo. No hago muchas teorías sobre esto, pero me cuesta trabajo pensar que estoy dentro de un cuerpo que no viva al lado del mar. Véanse la cantidad de imágenes que hay en mis poemas sobre barcos, náufragos, peces, aguas... Si no es exagerado decirlo, diría que el mar es una de mis razones de ser. Con Lima ha habido esa relación de amor-odio, pero consistente. Yo me siento un hombre urbano, de la orilla del mar, no podría vivir en una ciudad con menos de cuatro millones de habitantes. MAC: El contrario de su tarea desmitificadora parece ser la familia (ascendientes, hermanos, ex esposa en su momento, esposa, hijo e hijas, nietos...). AC: Son los únicos santos de mi devoción. Soy una persona esencialmente doméstica —no domesticado—, pese a mis viajes y a mitos urbanos que hay sobre mí, y a mis conductas —sobre todo en otros tiempos— en ocasiones desaforadas. Soy alguien que quiere a su madre y la ayuda, soy buen esposo de mi esposa, buen hermano de mis hermanos. En los últimos años la presencia de mis nietos es fundamental. Todos los días me la paso un rato con ellos. Me divierten mucho. No lo digo como un viejo chocho que habla zonceras. Los romanos eran sabios: no sólo tenían los dioses mayores, sino los penates, los domésticos. Al mismo tiempo soy —no he dejado de ser— el muchacho de barrio, y ahora, si quiere, un viejo muchacho de barrio, alguien a quien le gusta el fútbol, que sabe dónde están sus cosas y dónde se venden en la calle el pan y la leche. Fui un adolescente que a los 14 o 15 años jugaba fútbol en la calle, utilizaba todo el argot grosero de entonces, que llegaba también a trompearse y, al mismo tiempo, escribía poemas a escondidas, porque a mucha gente escribir poesía le parecía mariconadas. Siempre he tenido muy bien separadas las dos personas. No los detesto, pero me incomodan, o más bien me valen madres esos poetas ultrasensibles que no saben dónde están parados y a quienes todo les emociona: el llanto de un niño, el ladrido de un perro, una pobre anciana que va por la calle, pero que nunca en su vida han sabido trabajar. Yo he trabajado siempre y sigo trabajando: en la docencia, en el periodismo, en la gestión cultural... MAC: A partir de El libro de Dios y de los húngaros su poesía se volvió menos compleja pero no menos conmovedora. ¿Le cansó el versículo y la pluralidad temática? AC: Creo haberle dicho que yo no entro con una actitud racional a ver las formas exteriores donde se desarrolla el poema. En El libro de Dios y de los húngaros hay una cosa de transparencia, unas imágenes muy cuidadas y calculadas. Fue una necesidad de trabajar de una manera no más directa, sino más sencilla, porque ésa era la expresión que se requería para mostrar una actitud de más serenidad y reposo. Nadie desconoce que en uno, a lo largo de una vida, son varias las personas que escriben los libros: desde aquel muchacho de 18 años que escribió Destierro al que publicó a los 62 años Un crucero a las islas Galápagos. Son varios Cisneros muy distintos y a cada uno lo respeto profundamente. Pero a diferencia de José Emilio Pacheco, amigo del alma, quien corrige de nuevo los poemas cada vez que reúne su poesía, yo no me atrevo a meterles mano, pese a que tal vez quedarían mejor, porque uno de viejo comete al escribir menos errores. MAC: En El libro de Dios y de los húngaros escribe más nombres propios de ciudades: personas e iglesias y mercados y cafés y calles... AC: Salvo excepciones, siempre he sido muy urbano. El único poemario que se sale, pero es también urbano, es la Crónica del Niño Jesús de Chilca. Sin embargo, es también urbano, de pequeñas aldeas pueblerinas, de urbanizaciones chicas, de caletas, de zonas agrícolas, de minas de sal. Aunque hay algo de trabajo antropológico de campo, creo haber logrado muy bien en momentos que los personajes —ante todo pescadores— hablen en el libro el lenguaje popular. Es un libro extraño. MAC: Si con alguna regularidad en sus libros se combinan el verso objetivo y el subjetivo, en la Crónica del Niño Jesús de Chilca llega a predominar más el objetivo. Es un libro más desde los otros, pero escritos y descritos por Antonio Cisneros. Esos otros que son los pobres de los pobres. Usted parece en el libro más un testigo que un protagonista. AC: Es bien difícil hablar de poesía objetiva, pero sí, es un libro donde hurgo aparentemente menos en mí mismo. MAC: ¿Y cómo se le ocurrió ese libro que se parece tan poco a los otros? AC: Tenemos, desde que yo era muy niño, una casa en la playa que se llama Punta Negra, a 50 kilómetros de Lima, en lo que llamamos el sur chico, y en esos balnearios hay dos suertes de gente: la veraneante y permanente. La permanente son, por ejemplo, los camioneros repartidores de agua, los albañiles que arreglan casas modestas, los vendedores del mercado, los jardineros, los dueños y empleados de restorancitos y bares, los pescadores artesanales... Hay con ellos un universo paralelo, pero no discriminado, porque existen vasos comunicantes. Yo, que pertenezco a la población flotante, soy padrino de no sé cuántos niños en Chilca. En ese pueblo de pescadores son todos familiares; hay seis o siete apellidos que se repiten. Es raro: no sé qué musa especial entró en mí para que con todo aquello escribiera poesía. No lo sé en verdad, pero salió. Y hay mucha gente que por diversas razones, no sólo literarias, es el libro que más le gusta. Quizá porque persisten en ellos remanentes de la mentalidad positivista del siglo XIX que, me parece, perdura hasta ahora en el marxismo. MAC: Usted ha dicho que escribió El libro de Dios y de los húngaros dos años después de su residencia en Budapest, pero, por caso, el Canto ceremonial contra un oso hormiguero le llevó un mes fulgurante. ¿Cuánto le lleva por lo regular escribir un libro? AC: Vamos a ver esos dos casos. El Canto ceremonial lo escribí durante el invierno londinense en condiciones adversas. No sé si sepa que en Londres la calefacción se llena por monedas, y a veces yo no tenía sencillo, o más, no tenía plata. Me enfundaba en un abrigote, metía una mano en el bolsillo y con la otra escribía. Cuando la mano con que escribía se me enfriaba, la metía en el bolsillo hasta que se calentaba. Pero nada de eso me importaba, nada, porque en esos días me llegaba la inspiración a chorros, me sentía un inspirado de los dioses. Cuando estás en el rapto de la escritura, se puede venir abajo el mundo, abandonas a tus hijos y nietos, y ni cuenta te das. El caso húngaro es el otro extremo. Mientras vivía en Budapest tomaba notas y hacía apuntes en papeles, servilletas, cajetillas de cigarros, qué sé yo. Salvo un poema, “Domingo en Santa Cristina y frutería al lado”, escrito prácticamente de un tirón, casi como un dictado divino, los demás estaban en borradores; no tenía yo mayor convicción para terminarlos, pero no tan poca para tirarlos como desechos y no hacerle caso a la musa. Más tarde lo he racionalizado. En Hungría no había palabra escrita legible para mí; como el húngaro era un idioma muy distinto y distante, apenas si aprendí unas cuantas frases para ordenar en un restaurante o para subir a un autobús. Tú puedes estar en un país donde ignoras el idioma pero las primeras planas te dicen algo; en Hungría no; incluso las palabras internacionales como hotel o restaurante se dicen de otra manera. Era para mí un mundo sin palabras. Cuando desenterré en Lima mi caja de zapatos donde los había guardado, me encontré con la multitud de papelitos y volví a armar los poemas. De algunos ya no sabía en qué consistían las imágenes o señalamientos que había hecho, pero trabajé lo demás. Y salió un libro perfectamente redondo y compacto. MAC: Pero ¿en qué momentos le es más fácil escribir? AC: La parte que ya no es tan graciosa es que a veces exagero mi distancia con la poesía. Dejo pasar, sin tomarla en cuenta, a eso que llamamos la musa, y ella te llama, te jala del hombro, te golpetea el brazo, y tú sólo le dices: “Ya veremos”, “Más tarde”, “Ven otro día”... Todo lo contrario de lo que me ocurría de muchacho, que, cuando sentía su llamado, de inmediato me sentaba a escribir, saliera o no saliera. Pero esto que me pasa no es de ahora; tiene cerca de 30 años. Jamás me desesperé. A diferencia de Martín Adán o Javier Sologuren, quienes, con una preocupación que no los abandonó, poetizaron sobre la poesía, yo no. No es ni virtud ni defecto, es un hecho, y ya. MAC: Jaime Sabines me dijo alguna vez que el llamado de la poesía llegaba, tenía que llegar, podía tardar dos o cinco años, pero llegaba. AC: Quizá lo mío sea simplemente pereza. MAC: Usted es un poeta, como entre nosotros López Velarde, Pellicer y Sabines, pegado a la tierra. AC: Cada quien mata sus pulgas a su modo. Poetas como Jorge Guillén parten de la reflexión y de la abstracción; a mí me gusta lo sensorial. Podríamos hablar de una poesía plástica, con volumen, peso, color. MAC: A veces da la impresión de que une su poesía a la crónica o al diario. AC: Dos cosas. Primero, yo soy cronista en prosa. Por ejemplo, tengo en prosa una crónica burlona de las islas Galápagos y en poesía un libro. No tienen nada que ver entre sí, pero tienen el mismo punto de partida. En general mi poesía se corresponde, no con los viajes —que no son pocos— sino con largas estadías más o menos largas. El Canto ceremonial contra un oso hormiguero es mi residencia en Londres, Como higuera en un campo de golf mi vida en el sur de Francia, en El libro de Dios y de los húngaros dejo huella de mi paso por Budapest, El monólogo de la casta Susana es respuesta a mi estancia en Alemania, y Un crucero a las islas Galápagos, su título ya lo dice. El viaje es elemento o pretexto. Se trata de un viaje a tu propio interior. MAC: Hay en usted, al respecto de César Vallejo, tanto como con el poeta como con el hombre, una suerte de reconocimiento pero también de fastidio. Como si le dijera: “Basta, lo hiciste bien, pero ya vete de aquí”. AC: Uno, sin querer, acaba generando mitos urbanos. Hace unos 25 años hubo una amplia encuesta a ver quién era el mejor poeta del Perú. El periodista, esperando la respuesta consabida: “Es Vallejo”, se sorprendió porque respondí: “Es Jorge Eduardo Eielson”. ¿Por qué? Sin que negara los grandes méritos de Vallejo, la poesía de Eielson me ha gustado siempre, me interesa profundamente, me llena. Me vi como políticamente incorrecto. Fue una blasfemia que yo no diera la respuesta apropiada a esa pregunta que ni se pregunta. No me gustan en Vallejo los poemas, pocos pero son, que tienen cierta cosa melodramática. Me fastidia la imperfección. Honestamente desde muy joven Vallejo jamás me maravilló. Respecto a su muerte, me pone de malas ese dislate de que murió de España. La gente no muere románticamente de España; la gente muere de tuberculosis, de sífilis, de cáncer, de una pulmonía, de un balazo en la cabeza. Siempre esa cosa tan misteriosa de su muerte auspiciada tanto por el Partido Comunista como por la derecha conservadora. El pobre hombre que sufría, sufría, sufría. Sin embargo, me interesa en alto grado la influencia tan vasta que ha tenido, no en el Perú, donde es relativamente menor, sino en todo el ámbito de la lengua española. Es muy sorprendente para bien que un marginal de marginales de un país marginal y marginado, provinciano de lo que era entonces una pequeña aldea andina, sea considerado el poeta más importante de la lengua y uno de los más sobresalientes del siglo XX. Es muy relevante para los peruanos, porque la mayoría, mal que bien, de alguna manera, son habitantes de aldeas, y para ellos es una posibilidad, una ilusión o una utopía llegar a ser tan grandes como él lo fue. MAC: “Qué triste es ser letrado y funcionario”, dice usted en un famoso verso. ¿Qué opina usted de los poetas académicos y los poetas-funcionarios? AC: Como ocurre en casi toda la poesía el sujeto y el objeto es uno mismo. He pasado muchos años enseñando, de lo cual no me enorgullezco, porque nunca he tenido vocación de profesor. He sido un profesor normal, nada del otro mundo. He cumplido, y ya. Jamás he aspirado a ser coordinador, jefe de departamento o decano. He enseñado en el Perú, en Europa, dos veces en Estados Unidos (Berkeley y Virginia). No me interesa el destino ni el futuro de la juventud. Me importa un carajo cómo le vaya a ir. “Qué triste ser letrado y funcionario”, sí, tiene una referencia con la realidad, pero también con la vida de los poetas chinos, porque son letrados y funcionarios. Qué curioso: ingenieros, abogados o médicos trabajan en su profesión pero aún no se ha inventado la profesión remunerada de poeta. Se lo digo con sinceridad: hay gente que creería que el poeta Antonio Cisneros le debe mucho a quienes le han dado el trabajo de profesor universitario; no; éstos le deben al poeta. ¿Por qué me invitan a dar clases a la universidad de Niza o a la de Virginia? ¿Porque soy una maravilla como académico o por los libros de filología que he publicado? No: la gracia es que el poeta Antonio Cisneros dicta esos cursos. Si estoy en deuda, si hay alguna, es con la gente que me ha querido aquí en el Perú o en el exterior, claro, no incluyendo a las tribus de envidiosos. Pero ¿a quién es al que han querido? Al poeta. El ciudadano Cisneros se siente indigno cuando no escribe poesía porque a fin de cuentas a quien le debe demasiado es al poeta. ** Marco Antonio Campos http://www.letralia.com/firmas/camposmarcoantonio.htm Poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano (México, DF, 1949). Ha publicado los libros de poesía Muertos y disfraces (1974), Una seña en la sepultura (1978), Monólogos (1985), La ceniza en la frente (1979), Los adioses del forastero (1996) y Viernes en Jerusalén (2005). La editorial El Tucán de Virginia (http://www.aemi.com.mx/htm/tucan.htm) volvió a reunir en 2007 su poesía en un solo tomo: El forastero en la tierra (1970—2004). Es autor de un libro de aforismos (Árboles). Ha traducido libros de poesía de Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, André Gide, Antonin Artaud, Roger Munier, Emile Nelligan, Gaston Miron, Gatien Lapointe, Umberto Saba, Vincenzo Cardarelli, Giuseppe Ungaretti, Salvatore Quasimodo, Georg Trakl, Reiner Kunze, Carlos Drummond de Andrade, y en colaboración con Stefaan van den Bremt, Miriam van Hee, Roland Jooris, Luuk Gruwez, André Doms y Marc Dugardin. Libros de poesía suyos han sido traducidos al inglés, francés, alemán, italiano y neerlandés. Ha obtenido los premios mexicanos Xavier Villaurrutia (1992) y Nezahualcóyotl (2005). Y en España, el Premio Casa de América (2005) por su libro Viernes en Jerusalén. En 2004 se le distinguió con la Medalla Presidencial Centenario de Pablo Neruda otorgada por el gobierno de Chile. En París es miembro de la Asociación Mallarmé. En el 2009 obtuvo el premio de poesía Ciudad de Melilla, España. === Rosa Montero ========================================================== === Lágrimas en la lluvia desde Argentina Antonio Guerrero Ruiz ====== Una ciudad: Buenos Aires, Argentina. Una persona: Rosa Montero. Como reducto de lo más íntimo del ser humano, hablar de la muerte con una escritora a tanta distancia es una experiencia novelesca, sin duda. Imaginar, además, un rostro con lágrimas bajo la lluvia es otra no menos increíble anécdota. La película Blade Runner, y la novela de Philip K. Dick han sido, en parte, los responsables de esta aventura. Ambas obras nos han conducido a los dos a este encuentro fuera de las fronteras españolas. El universo Rep, Androide, Tecnohumano, plagado de miedos y sufrimientos, en el Madrid de 2109, ha sido también otra excusa perfecta para conocernos. Y al final del camino, al otro lado, había una mujer entrañable. Una profesional, hija de torero, que entrevistó, por ejemplo, a Paul McCartney. La típica persona que deja un buen sabor de boca. Alguien de mirada dulce y gustos sencillos, con una agradable sonrisa cargada de animosidad. Ahora, reflexionando sobre nuestro lance, y entre los documentos que tengo sobre su paso por las letras, quiero incrustarme en los datos que mejor la reseñan: estudió periodismo y psicología, hizo teatro independiente en su juventud, escribió guiones para televisión, y ganó certámenes como el I premio Primavera de novela (La hija del caníbal, 1997) y el I Premio Literario y Periodístico Gabriel García Márquez (por su trabajo en El País, 1999). Pero lo que más me seduce de su estilo personal son algunas de sus frases. En alguna ocasión dijo que la novela era la autorización esquizofrénica que nos permitía meternos en otros mundos. De la misma manera afirmó que escribir era algo así como aspirar a ser más libre, a ser como Dios. Lágrimas en la lluvia es el nuevo fruto de su trabajo. Se trata de un producto híbrido entre la ciencia ficción y la novela negra. Ha creado un universo Runner en que aparecen manipulaciones de información, destrucción medioambiental, teleportación y, cómo no, el dolor por el conocimiento de la fecha exacta de la muerte. En este cosmos, la construcción de la identidad, la supervivencia, la moral y el racismo son los temas fundamentales, un reflejo crítico de nuestro presente. Además hay una detective, Bruna Husky. Entre investigaciones, las grandes preguntas la persiguen: ¿cuánto tiempo me queda? ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Qué sentido tiene la muerte? A.G. Ha creado un nuevo mundo Runner. ¿Cree que el futuro va a ser así? ¿Estará invadido de guerras con androides y pactos con alienígenas? ¿Nos beneficiaremos de la teleportación? R.M. Pues no sé, claro, no se puede saber si todo eso va a suceder. Mi novela es una novela, no una predicción. Pero en cualquier caso he querido crear un futuro posible y creíble. Los androides orgánicos son como los clones, y sin duda va a haber clones humanos en poco tiempo, aunque se les prohíba. En cuanto a los alienígenas, prácticamente todos los científicos están seguros de que hay más vida inteligente en el Universo, además de nosotros; ahora bien, también casi todos los científicos piensan que, dada la inmensidad del tiempo y del espacio, es prácticamente imposible que coincidamos con ellos, esto es, con una especie lo suficientemente inteligente como para que nos podamos comunicar. O inventamos otro tipo de transporte mucho más rápido, como sucede en mi novela con la teleportación, o será muy improbable que contactemos con aliens. Y en cuanto a la teleportación, en la novela se dice, y es cierto, que en el año 2006 se consiguió teleportar el primer objeto diminuto pero macroscópico en el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague. O sea que quién sabe... A.G. En todo caso, ¿en qué acertó Ridley Scott con la película Blade Runner, en la que se inspira su libro? R.M. Uf... Acertó en el mundo contaminado, un poco apocalíptico, en las grandes pantallas por doquier, en los ordenadores táctiles, en la sociedad abigarrada y mestiza, en la atmósfera... A.G. ¿Si Dios existiera o existiese cree que crearía un universo como el que usted ha creado? ¿Tendría que ser forzosamente trágico? R.M. ¡Dios ha creado un mundo mucho más cruel que el que yo pinto, que es este mundo real! Y yo no creo que el mundo de mi novela sea trágico en absoluto... De hecho, tiene cosas buenas y malas, como nuestra sociedad. A.G. Algunos dicen que hablar del futuro es perder el tiempo... La ciencia ficción actual solo aspira a una estrategia de falsa anticipación que nos redirige al presente. Su obra, en ese caso, trata de reflejar problemas actuales como la xenofobia, el racismo, el vacío de valores —que afirma Lipovetsky—, los desastres medioambientales y la manipulación de la información... ¿Está de acuerdo? R.M. Yo no tengo ningún interés en predecir el futuro... cosa imposible, por otra parte. Y la ciencia ficción, de la que soy una gran amante, no habla del futuro, sino de la condición humana, que era la misma hace dos mil años (por eso podemos leer Vidas paralelas de Plutarco, por ejemplo, entendiendo todo) y será la misma dentro de cien. O sea que, en efecto, yo de lo que hablo en esta novela es de esa condición humana y por lo tanto de mis temas de siempre: la identidad, la lucha contra el poder, la memoria, el sentido de la vida, si es que tiene alguno... A.G. ¿Hay en el fondo de su libro una puerta abierta al debate político o a la reflexión sobre el poder? R.M. Claro. En cierto modo es una novela política, entendiendo la palabra política en su sentido más profundo. La reflexión sobre el poder y los excesos del poder es una constante en todas mis novelas o casi todas. A.G. A fin de cuentas, ¿este mundo tiene remedio? Usted que siempre ha sido optimista, ¿qué alternativa más allá del marxismo o del neoliberalismo cree que puede conducirnos a buen puerto? R.M. La única salida es la democracia avanzada. Es lo que cuenta la novela: la democracia es un sistema hipócrita, desesperante, pero el único que permite la mejora, la aportación individual, corregir los errores, evolucionar. Soy posibilista y creo que, si nos implicamos socialmente, se pueden mejorar las cosas. Por eso me preocupa cierta añoranza de la tiranía que veo alrededor, en el mundo, la nostalgia de los totalitarismos, de los dogmatismos, del autoritarismo... De ese peligro también habla mi novela. Porque además mucha gente cansada de la corrupción democrática puede pensar, equivocadamente, que los totalitarismos son más limpios, cuando lo único que sucede es que son más opacos e impiden que fluya la información. A.G. Antes de cambiar de tema voy a preguntarle por las cualidades cinematográficas de su trabajo. Me gustaría creer que su libro puede ser llevado al cine. Tiene todos los ingredientes y es una estupenda excusa para el cine español. ¿Ha recibido algún comentario al efecto? ¿Qué puede decirnos de ellos? R.M. Ha habido una productora que se ha interesado por la novela, pero todavía no puedo decir nada. Además, lo de las películas tampoco es tan importante. Tiene su gracia, pero creo que me hace más ilusión ser traducida a un idioma nuevo y tener éxito en ese país. A.G. Ahora sí, viajemos a otros destinos. En su trayectoria me resulta muy interesante su digna capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. En Lágrimas en la lluvia ha hibridado dos géneros. Eso ya lo había hecho antes. Por eso le pregunto: ¿ha sido el fruto de un proceso interior o una nueva estrategia editorial? R.M. Todo lo contrario, creo que cuando mis editores supieron que estaba haciendo una novela así sintieron cierto desmayo, jajaja... No, este libro, que además, serán más libros, porque voy a escribir otras novelas de Bruna Husky, es un regalo que yo quise hacerme... Quise regalarme un mundo de ciencia ficción para poder visitarlo de cuando en cuando. Siempre me han encantado tanto la ciencia ficción como la novela negra, y quise hacer una novela que fuera un disfrute para mí. A.G. Una cuestión a tratar es que, aunque cambien las formas, los temas se repiten en muchos de sus libros a lo largo de su rica y exitosa carrera: la identidad, la supervivencia. ¿A qué se debe? R.M. Todos los escritores escribimos siempre sobre los mismos temas de fondo. Salen solos. Son nuestro marco mental. No podría ser de otro modo. A.G. La literatura de viaje interior, por llamarla de una manera romántica, es arriesgada, ¿verdad? hay una serie de escritores que no tienen el número de lectores que se merecen. Y eso lo dicen sus críticos. ¿Qué opina de ello? R.M. Hay montones de escritores buenísimos que no tienen los lectores que merecen, cosa que me deprime profundamente. El peso del mercado, la falta de espacio en las librerías para los libros de pequeña tirada y el excesivo ruido informativo no favorecen la diversidad, me temo. A.G. ¿Debemos retomar la vieja teoría del decoro lingüístico: el equilibro entre fondo y forma? R.M. Yo siempre he creído en eso firme y profundamente. Una novela es lo que cuenta y la manera en que lo cuenta. A.G. Quizás, a fin de cuentas, termina imponiéndose siempre la visión sociológica de la literatura, que ya decía Escarpit. ¿Tenemos que estar en sintonía con el mercado? R.M. ¿En sintonía con el mercado? No sé a qué te refieres. Las novelas son los sueños de la Humanidad, y cada novela es como un sueño del escritor, un sueño soñado con los ojos abiertos. Es decir, las novelas nacen del mismo lugar del inconsciente de donde nacen los sueños. De modo que si el escritor baja lo suficiente a ese inconsciente suyo, llegará a rozar el inconsciente colectivo de su sociedad. Un escritor fiel a sí mismo sin duda es fiel a su época. Por eso las buenas novelas reflejan mejor su época que los libros de historia. A.G. Por otro lado hay un sentido filosófico interesante en el libro: habla de la muerte. La plantea como una obsesión, al igual que en el libro de Philip K. Dick. Hagamos el símil con un preso norteamericano condenado a la silla eléctrica. Todos estamos condenados biológicamente a morir. Esa es la gran tragedia del hombre. No obstante de ahí arranca el pensamiento, el conocimiento y la cultura. Sin embargo usted lo plantea como algo negativo, ¿qué opina? R.M. ¿Qué voy a opinar? Lágrimas en la lluvia trata, en primer lugar, de la gran tragedia del ser humano, que consiste en venir a este mundo lleno de deseos y de ansias de felicidad y estar condenado a morir tan pronto, tan pronto, siempre mucho más pronto de lo que uno quiere. La vida es tan efímera... Y frente a esta gran tragedia, el ser humano ha hecho de todo: ha creado las religiones, el arte, las guerras... Se ama, se mata, se pinta, se escribe, se investiga, se hace todo lo que los humanos hacemos contra la muerte. Es el faro de nuestras vidas, pero un faro negro. ¿Cómo no va a ser negativo? Lo ha sido siempre, desde el principio de los tiempos... Esa ladrona de dulzuras, como la llaman en Las mil y una noches... A.G. Supongamos que hubiese un ser humano con un desconocimiento total sobre la posibilidad de morir. Ningún tipo de suposición sobre ello, ni siquiera del hecho en sí. ¿Eso le haría más feliz? R.M. Le haría menos desgraciado por lo menos. A.G. Supongamos ahora que fuese posible crear a un ser inmortal. Con el paso de los siglos sufriría terribles consecuencias. Para él/ella la muerte sería una utopía tan cálida como para nosotros la inmortalidad. Se han escrito libros sobre ello. De cara a la felicidad, ¿qué porción de mortalidad o inmortalidad sería la adecuada para tener el suficiente bienestar y la suficiente libertad? R.M. ¡Cielos! Qué pregunta imposible. Sólo te diré que, cuando la gente dice que ser inmortal sería algo terrible, a mí me parece un tópico. Ser el único inmortal mientras los demás van muriendo sería horrible; pero, ¿todos inmortales? Bueno, no suena tan mal. A.G. La muerte está dentro de nuestra programación al igual que la supervivencia. Debo suponer que sobrevivir o el deseo de sobrevivir ante esta enorme tragedia que es la muerte es el sentido de su libro, algo universal por otro lado. R.M. Claro... Es emocionante y grandiosa la capacidad del ser humano para luchar por la vida aun desde las fronteras del fin. A.G. En ese viaje la identidad se crea. Todo lo que somos se plantea en ese esfuerzo por sobreponerse: saber quiénes somos por encima de lo que quieran que seamos. ¿Verdad? R.M. Uno de los grandes retos de la vida, quizá el mayor, es encontrar tu lugar en el mundo y cierto sereno conocimiento de ti mismo. A.G. Para finalizar me gustaría preguntarle si puede esbozar una definición del título del blog: La mirada zurda. R.M. Para mí es intentar ver la realidad por uno mismo, sin prejuicios ni convenciones, más allá de la primera mirada rutinaria. ** Antonio Guerrero Ruiz http://www.letralia.com/firmas/guerreroruizantonio.htm Escritor español (1971). Tiene un diplomado en relaciones laborales por la Universidad de Huelva (UHU, http://www.uhu.es) y estudia filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Ha publicado Cuéntanos tu mensaje (Diputación de Almería, http://www.dipalme.org; 2007), Agenda mágica literaria (Lagarto Ediciones, 2008), Los chicos feos también quieren bailar (Lagarto Ediciones, 2008), Colección de relatos de Oria (Diputación Provincial de Almería, 2008), Déjame salir (Círculo Rojo, http://www.editorialcirculorojo.com; 2009) y Almería: autores del crimen (Círculo Rojo, 2009). Entre otros reconocimientos, ha ganado el I Concurso de Microrrelato de Realizarte.com (http://www.realizarte.com; 2000), el I Concurso de Relato Corto “La Gaceta del Condado” (Huelva, 2005), el I Concurso de Relato Corto “Cuéntanos tu mensaje” (Diputación de Almería, 2007), y el XIV y XV Concurso de Relato Corto “Biblioteca Central de El Ejido” (2007 y 2008). Textos suyos han sido publicados en Resonancias Literarias (http://www.resonancias.org), El Coloquio de los Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Salamandria (http://www.salamandria.com). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Lo poético corporal y lo erótico verbal =============================== === en la poesía de Oliverio Girondo Orfa Kelita Vanegas Vásquez ===== Compartimos con Saúl Yurkievich cuando afirma que Girondo comunica “el anonadamiento, el avance de la inexistencia con un arrollador despliegue verbal, con una lengua cuya mutabilidad, cuya densidad semántica, cuya sugestión, cuya creatividad parecen inagotables” (YURKIEVICH, 2002: pág. 203). Y es que un verdadero poeta se caracteriza precisamente por la capacidad de flexibilizar el lenguaje aprehensible al desencontrar en éste el mundo ya demostrado para mostrar uno nuevo, un universo inédito que toma forma y consistencia a través del juego metafórico ingenioso. Siendo así, la poesía tiende a redefinir la pluridimensionalidad del lenguaje, acto que la lleva en lid contra el lenguaje como sistema de signos que reflejan lo real objetivado por el pensar, hacia el reencuentro del sentido primigenio de la lengua: cuando ésta era asociada al contexto del mago o vidente, a la fuerza originaria del ánima, al lenguaje natural-comunicativo o “lengua materna” que permitía una hermenéutica poiética objetivada en el mito y la simbólica. Mayr afirma que los juegos lingüísticos comunican y muestran una realidad indecible propiamente y “sólo decible impropiamente, indirectamente, tópicamente, en palabras poéticas o musicales, simbólicas o metafóricas” (MAYR, 1989: pág. 40). “Mi lumía”, poema perteneciente al libro En la masmédula (GIRONDO, 1987: pág. 421), es uno de los ejemplos líricos más representativos de la transformación verbal girondiana, en él la intensidad de las metáforas y la disposición de cada uno de los nuevos vocablos en cada verso evidencia la extrema capacidad de su autor para fundir tema y forma. Al entretejer nuevos fonemas, vocablos y significantes, connota de manera poderosa el sentido del amor corporeizado, del deseo amoroso y erótico que envuelve la sensibilidad del sujeto poético que canta a su musa ideal. Aquí el lenguaje y el amor nacen de un impulso espiritual compartido, y es el deseo por poseer lo otro: con las palabras se posee el mundo, y con el amor se posee al ser amado. Entonces, es así como en este poema el sujeto poético se apodera de la amada no solo en su deseo, también en la imaginación de su deseo, puesto que esa imaginación es lo que lo lleva a crear un lenguaje nuevo que contiene la esencia del amor erotizado, de su experiencia mundana. Mi lumía Mi lu mi lubidulia mi golocidalove mi lu tan tu que me enlucielabisma y descentratelura y venusafrodea y me nirvana el suyo la crucis los desalmes con sus melimeleos sus eropsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y [gormullos mi lu mi luar mi mito demonoave dea rosa mi pez hada mi luvisita nimia mi lubísnea mi lu más lar más lampo mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio mi lubella lusola mi total lu plevida mi toda lu lumía. Mi lumía es una palabra que juega con los sentidos, advertimos primeramente en ella la creación que hace el poeta al unir la sílaba Lu con el posesivo mía generando un sustantivo: Lumía, como nuevo término que nombra la mujer entrañada en el poema; asimismo, esta palabra puede aludir el vocablo lumia —sin tilde—, que en lengua vulgar significa prostituta, símbolo por excelencia del deseo erótico. Más indiferentemente, ambas interpretaciones conllevan a aclarar un grito de deseo pasional del sujeto lírico para la que entrega su cuerpo, para la que, tal vez, busca el ideal erótico por las calles que consume durante sus eternas noches, y a la que se le muestra la rotundidad de un amor pasional, con palabras sorprendentes que connotan la ternura, el placer, la ansiedad desesperada de eternizar ese encuentro total que siempre es un más allá de sí mismo. Vale retomar aquí a Sucre y la relación que nos presenta entre amor-pasión y poesía, al plantear que el amor, en verdad, es amor pasión o no es amor, y aunque la cultura occidental esté marcada por la escisión entre cuerpo y alma, ruptura que ha generado una experiencia trágica expresa en la poesía moderna, la constante del hombre cuando se abandona a sus propios impulsos en “el verdadero erotismo es buscar el rescate a un tiempo del cuerpo y del alma o el no-cuerpo: un diálogo y hasta una disputa entre ellos, nunca una mutilación del uno o del otro” (SUCRE, 2001: pág. 345). Así, el erotismo deviene del placer complementado con el amor, sugiriéndonos entonces un amor pasional-erotizado, de un ser que se totaliza en otro ser y donde precisamente los versos creados por Girondo dimensionan esa totalización, esa otredad amorosa, pues también se han unido en posesión del otro, amalgamándose entre ellos mismos para significar el todo y apoderarse de esa otra realidad. Las palabras, en el poema en cuestión, toman formas alteradas para dar nombre a algo fugitivo: la evanescencia intensa y placentera que despierta el erotismo amoroso. Entonces, el lenguaje formal es transformado imaginativamente para dar acceso a nuevos sentidos, confluyendo en un abanico de posibilidades connotativas frente a los conceptos de amor y sexo, donde ya no se perciben con un sentido meramente denotativo simplista, sino que se avizoran en su multiplicidad plástica al proyectarlos como un universo complejo donde se comprometen dos seres amorosos, además de una estela de vocablos erotizados penetrando los misterios del amor. Octavio Paz afirma la relación entre el erotismo y la poesía al definir que la primera es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal (PAZ, 1995: pág. 10). Girondo nos confronta con una poética totalizadora, que aúna en su significación la integridad del arte verbal, donde converge lo temático con el poder sonoro de las palabras; este mago del sonido (1) no solo hace un poema erótico, también crea un lenguaje exclusivamente erótico. Por ejemplo: Cuando toma el fonema l, que se caracteriza por ser lateral, alveolar, sonoro —dando a la vez en su pronunciación cierta sensación de ritmo líquido, de fluidez, de movimiento— y lo une a la vocal u formando el morfema Lu, representa a la amada —la llama mi Lu— y la pluridimensiona, la materializa poco a poco en cada nuevo verso. Este morfema se repite obsesivamente de manera libre o ligada a los términos más significativos simbolizando en su libre fluidez el sentir erótico que se permea por el tiempo y el espacio que recorre el sujeto poético enamorado. Veamos: Enlucielabisma: En este término hay una conjunción libre de la preposición en, la partícula lu y los sustantivos cielo, abismo, para crear un término verbalizado que indica la plenitud del amor, abarcando en una bidimensionalidad espacial (arriba-abajo) la totalidad del sentimiento amoroso. Descentratelura: Fusión de dos términos —descentrar, telúrico—, para crear una nueva palabra verbalizadora que alude a un movimiento de ascensión o descentración de lo terreno. Posible manifestación del estado psíquico de la voz poética del poema. Lubella: Lu, como prefijo del adjetivo bella, forma una nueva palabra que simboliza la percepción física y psicológica de Lu, la visión de belleza ideal que guarda ese ser querido. Lusola: Nuevamente el morfema lu hace de prefijo formando otra palabra que indica la fidelidad a ese ser amado: si se interpreta el sufijo sola como adverbio entonces sólo lu es su amor; pero también puede connotar la exclusividad de la mujer que adora al interpretarse tal sufijo como adjetivo, ella es única, asiste sola al imaginario amoroso del sujeto poético. Lumía: Término que finaliza los versos, en él se condensa el sentido central del poema, se totaliza la posesión: el deseo cumplido de aunarse con la amada. Se demuestra también así la afirmación de Rougemont al explicar cómo el amor y el lenguaje buscan el apoderamiento de lo otro por una necesidad expresa del espíritu. El poema va generando entonces un nuevo espacio, un nuevo sentido del sexo, del amor, de la pasión; y así en el universo verbal que constatamos en Girondo, donde el lenguaje ya no aspira a decir sino a ser, se nos propone otra clase de comunicación, una que va más allá de lo visible, que alude a otra realidad resarcida desde la inesperada profundidad de los sentidos. “Pero esta situación inédita de las palabras en esta poesía, no es fruto de un capricho, sino consecuencia de la intensidad de un contenido que las fuerza a posibilidades de expresión insospechadas” (MOLINA, 1968: pág. 7). La expresión insospechada La idea de expresiones insospechadas que nos plantea Molina, la interpretamos como el surgimiento de frescas palabras derivadas de la licuefacción de términos que necesitan de ese estado alterado para nombrar la posibilidad de sentidos que devienen del amor erotizado. Encontramos un resurgimiento de los significados formalizados, ya conocidos, pero ahora transverbalizados con la intención explícita de llevar el sentido que encierra el poema: la exaltación del erotismo. Siendo así, “Girondo provoca ‘una preñez de posibilidades’, concita ‘una exploración de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente’ incrementando al máximo la posibilidad de su escritura” (YURKIEVICH, 2002: pág. 206). Entonces, Golocidalove: Hay una fusión de sustantivos (golosina) y un término en inglés (love), para formar un adjetivo indicativo de sabor, de dulzura, de la golosina de amor que el sujeto poético saborea en el cuerpo amado. Venusafrodea: Aparece la unión de nombres de dos diosas mitológicas griega y romana (Venus, Afrodita), diosas del amor, la lujuria, la belleza, la prostitución, para formar una verbalización que significa excitación, erotización, estado ideal de la unión erótica. Eropsiquisedas: Sustantivación con la fusión de tres nombres (Eros, Psiquis, sedas). Se evoca el romance de Eros y Psiquis, aludiendo a la elevación del alma (Psiquis) por el amor (Eros), a la vez suavizado, entornado por la palabra seda; connotación a un estado supremo, mítico, de la divinidad del alma enamorada regida por el Eros. Estos términos van relacionados con otros neologismos para dar un ritmo y una complementación al sentido del poema. Por ejemplo; dermiferios puede ser un estado del sueño, un somnífero; gormullo viene de gorjeo y murmullo, un sonido suave, melódico; melimeleos connota a la melodía, la miel, el movimiento. Las palabras desalmes y nirvana ubicadas en el mismo verso, confirman el estado de separación entre el cuerpo y el alma, estado espiritual, de liberación del sujeto poético en el momento pletórico del encuentro amoroso, momento de superación de la vida trágica y dificultosa que se recoge en la expresión crucis: y descentratelura y venusafrodea y me nirvana el suyo la crucis los desalmes (...) mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio (GIRONDO, 1968: pág. 37). Y es que una de las constantes en la poética girondiana es el deseo de escapar de la extensión terrenal, de descentrarse del universo establecido y trascender a lo inesperado; siendo así, en el poema “Mi lumía” a través del erotismo el sujeto lírico se descentratelura, se desalma, se angeliza hacia otro estado, penetra el vértigo de galaxias de semen de misterio donde ya no es dueño de sí mismo al perderse en el otro, pérdida flagrante como también sucede al vocablo poético cuando predomina la indistinción y la confusión de objetos distintos. La poesía lleva al mismo punto que todas las formas del erotismo: a la indistinción, a la confusión de objetos distintos. Nos conduce hacia la eternidad, nos conduce hacia la muerte y, por medio de la muerte, a la continuidad: la poesía es la eternidad. Es la mar que se fue con el sol. (BATAILLE, 2007: pág. 30). “Mi lu”, “mi lubisnea”, “mi pulpa”; frases donde la preposición mi utilizada al inicio de cada frase connotando la unión, hacen prevalecer dos seres en comunión; consiguiendo hasta el final del poema la riqueza del sentido erótico. El término mi sugiere el querer tener lo otro, hay sed de otredad y solo es saciada por medio del rito, la adoración y la entrega como instantes de lucha contra el tiempo. A partir de la frase mi mito, el poema a través de sus significantes simbólicos alude a otras realidades, da la sensación de pasaje a otra dimensión, pues empiezan a dibujarse figuras fabulosas creadas por la fusión de imágenes: demonoave, pez hada, dando idea de lo irreal, de una transformación de lo cotidiano, equilibrándose a través de lo imaginario lo místico y lo erótico, que en sí mismos son el deseo de ir más allá, de romper los lazos terrestres y acudir así a la liberación de la condición humana, a libertar el espíritu en el extremismo cósmico. Cabe resaltar aquí que cada nueva palabra sólo significa dentro del contexto mismo del poema, la interrelación que se establece entre ellas permite el sentido total que deviene de la conjunción entre sonoridad, estructura y tema. El mito, la poesía y el erotismo son producto de la imaginación, y gracias a ella se dinamiza positivamente la existencia humana, Garagalza (1982: pág. 68) plantea que la imaginación pretende equilibrar el mundo material, temporal, la vida fugaz mediante un ser intemporal, sin principio ni fin, que permanezca eternamente; y en Girondo encontramos la relación de tales aspectos en su verbo totalizador: allí, poesía, mito y erotismo, se presentan como proyecciones imaginarias de la existencia misma más allá de la muerte, en un eterno retorno. “Mi lumía”, junto a otros poemas como “Topatumba”, “Ella”, “Balúa”, del libro En la masmédula, relacionan poesía y erotismo, dimensionan ambos fenómenos como producto de los sentidos trascendidos, desordenados en un orden rítmico, ceremonioso, conllevando así a un despliegue de configuraciones verbales nuevas y al éxtasis total del sujeto poético al dejarse perder en un mundo corpóreo y transverbalizado. Para concluir, podríamos definir la poesía de Girondo con la entusiasta apelación de Víctor Hugo al decidir que “la palabra es un ser viviente, mucho más poderoso que aquel que la usa; nacida de la obscuridad, crea el sentido que quiere; la palabra es mucho más todavía de lo que el pensamiento, la vista y el tacto externos pueden dar: es color, noche, alegría, sueño, amargura, océano, infinito; es el logos de Dios”. Aquí toda la manifestación amatoria significativa del ser ha pasado por el lenguaje y entre el lenguaje, no es un juego creacionista del simple azar o de nuevas palabras al parecer sin ninguna relación, es por lo contrario la necesidad de un “neolenguaje” propio, específico, buscado intencionalmente desde los intereses y habilidades del poeta, vocablos genésicos que condensan la transformación del imaginario personal frente a lo poético y lo erótico. Transfiguración, trastocamiento, alteración, fusión, licuefacción: violación del lenguaje-sistémico, constantes de la poética girondiana que comprometen al lector, lo inducen a una participación activa frente al mensaje cifrado, “escondido” que se remueve entre verso y verso, y que a pesar de aparecer impreso en un sistema sígnico no convencional, logra penetrar en su logos y su sensibilidad de manera contundente y poderosa recordando la inmanencia del verbo original, del lenguaje maternal. Notas 1. Expresión utilizada por Hugo Friedrich en su libro La estructura de la lírica moderna para referirse al poeta que descubre la posibilidad de crear un poema con la combinación de los elementos rítmicos y musicales del lenguaje. Bibliografía • BATAILLE, Georges (2007): El erotismo. Tusquets, Barcelona. • FRIEDRICH, Hugo (1974): La estructura de lírica moderna. De Baudelaire hasta nuestros días. Seix Barral, Barcelona. • GARAGALZA, Luis (1982): La interpretación de los símbolos. Anthropos, Madrid. • GIRONDO, Oliverio (1987): Obras completas. Losada, Buenos Aires. • MOLINA, Enrique: “Hacia el fuego central o la poesía de Oliverio Girondo”, en GIRONDO, Oliverio (1987): Obras completas. Losada, Buenos Aires. • PAZ, Octavio (1995): La llama doble. Seix Barral, México. • SUCRE, Guillermo (2001): La máscara, la transparencia. Fondo de Cultura Económica, México, D.F. • YURKIEVICH, Saúl (2002): Fundadores de la nueva poesía latinoamericana. Edhasa. Barcelona. ** Orfa Kelita Vanegas Vásquez http://www.letralia.com/firmas/vanegasvasquezorfakelita.htm Profesora e investigadora colombiana. Magister en literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira (http://www.utp.edu.co) y profesora de literatura contemporánea de la Universidad del Tolima (http://www.ut.edu.co). Se ha especializado en el estudio sobre la simbólica del mal, el erotismo, la transgresión y su variantes. Ha publicado el libro La estética de la herejía en Héctor Escobar Gutiérrez (2007), así como varios artículos de crítica literaria. Actualmente realiza investigación en la didáctica de la literatura y miradas críticas entre literatura y contexto social. Reflexiones suyas pueden leerse en http://rizomaliterariout.wordpress.com. === Los mayores de Altazor Fernando Salazar Torres =================== El hecho es que cada escritor crea a sus precursores Jorge Luis Borges Introducción La crítica literaria ha sugerido a Altazor como la principal obra de Vicente Huidobro (1), no obstante, pocas veces se ha señalado el veredicto del autor con relación a su libro. Él explica que su importancia es histórica, por ser un poema viejo, que tardó más de diez años en escribirse, y su valor radica más en todos los caminos recorridos de búsqueda y creación que en su unidad estructural. Contraria a esta opinión, Temblor de cielo “es acaso más maduro, más fuerte, más hecho” (Huidobro, 2007: 21). Ambos poemarios se publicaron en 1931, en Madrid, y ahora cumplen 80 años. Altazor es el proyecto, quizá, no terminado. He elegido su estudio, no por seguir a la crítica decimonónica, sino para abordar el aspecto, hasta ahora, vacío. El análisis intertextual da posibilidad de descifrar cuáles son los precursores de Altazor. En un inicio pensé al poemario como irrepetible, sin par y extraño, pero a fuerza de consultarlo, repetirlo y conocerlo, creí lo que Jorge Luis Borges (2008: 162-166) afirma sobre Kafka. Sostiene que después de leer la obra de este escritor, creyó reconocer su voz y hábitos en otras literaturas y en heterogéneas épocas; de la misma manera, la palabra de Huidobro se registra en otras fuentes, especialmente en la lírica francesa. La rápida incorporación al campo intelectual (Bourdieu, 2010) de las vanguardias, la inmediata transposición del español al francés de cinco poemas de El espejo del agua (1916) a Horizon carré (1917), así como la pronta publicación de obras en francés, le permitieron a Huidobro intervenir en la famosa revista Nord-Sud, dirigida por Pierre Reverdy, Guillaume Apollinaire y el mismo Huidobro. Así es como su presencia tomó participación en la literatura francesa. El aspecto bilingüe es factor genético para comprender a Altazor desde la idea intertextual, especialmente porque sus primeros borradores y su primera escritura están en lengua francesa. La idea de intertextualidad se deriva de los trabajos de Mijaíl Bajtín (2003: 248-293), en torno al enunciado y su dialogicidad. Julia Kristeva (1969: 143-163) emplea parte de ese argumento para analizar la estructura entre textos. El término lo acuña en el artículo “Le mot, le dialogue et le roman”, y con ello, abandona acepciones como la de fuente e influencia (2); sin embargo, también ha provocado un facilismo en su uso; ello ocurre, sobre todo, puesto que la noción de texto es demasiado amplia y la pragmática de la teoría literaria propone a la cultura como otro texto más, en el que pueden revisarse una escala de relaciones entre textos literarios y no literarios. Kristeva (1969: 145) formula dos niveles de intertextualidad: sintagmático y paradigmático, el primero de los cuales pertenece a la correspondencia entre el sujeto de la escritura y el lector; y el segundo, es la correlación entre la palabra de un texto y la palabra de otro o más textos. El poema en cuestión no se examina como una derivación para justificar una influencia, ni tampoco desde el procedimiento de composición como causa y efecto entre obras literarias, cuya teoría positivista ya fue superada desde la mitad del siglo XX (3). Por lo anterior, esta ponencia pretende mostrar los mayores que motivaron a Huidobro para la escritura de Altazor; es decir, explicar las relaciones existentes con la obra de Stéphane Mallarmé e Isidore Ducasse, así como la intratextualidad con su poemario La gruta del silencio (1913). ¿Cuál es el origen de Altazor? Considero que el problema más complejo es leer el génesis de este poema, dada su estructura, temática y fragmentarismo. Altazor es un viaje a partir de la caída, cuya mejor manifestación se encuentra en el canto VII por la desarticulación gramatical que destruye todo sentido lingüístico, aunque no el poético, en sus planos semántico, fónico, sintáctico y lógico. Esta referencia a la caída sugiere el mito del ángel rebelde que encara a Dios, lo cual de alguna manera es la propuesta estética del creacionismo: Soy el ángel salvaje que cayó una mañana En vuestras plantaciones de preceptos. Poeta Anti poeta Culto Anti culto Animal metafísico cargado de congojas (Huidobro, 2007: 73) Bajo la sospecha de que se parodie (4) al Satán del Paraíso perdido de John Milton (5), la definición de ángel como “animal metafísico” merece un examen. Ese animal es el ave de rapiña azor, significado y palabra que permiten construir el concepto Altazor, mediante el uso de la crasis, uniendo altura y azor; por eso, en un verso del canto IV se lee: “Aquí yace Altazor azor fulminado por la altura” (Huidobro, 2007: 108). Sin embargo, el título original del poema fue pensado en francés, Altazur: Voyage en parachute, por lo cual la idea de azor fue un significado semántico que se añade después, cuando Huidobro decide cambiar su escritura al español, posiblemente entre 1927 y 1928. Existen los fragmentos del Prefacio y del canto IV, que demuestran que la idea original fue un poema en idioma francés (6), por tanto, el término Altazur propone otra semántica. Y ésta corresponde a la de la poesía francesa. Azur es una categoría metafísica, derivada del concepto de Absoluto de la filosofía del idealismo alemán, misma que representa la totalidad. Esa ontología implica que el absoluto es fundamento último de la posibilidad del ser; y, aunque es una alusión a una idea filosófica, la exposición que Huidobro hace de ella sólo puede observarse en el canto I: “Altazor, ¿por qué perdiste tu primera serenidad? / ¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios? / ¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?” (Huidobro, 2007: 61). Por otra parte, azur también representa el malestar existencial a falta de esa totalidad; su significado puede ser el infinito e, irónicamente, la nada, cuya ambivalencia le hace de difícil traducción, no obstante, su uso literal se atribuye a la palabra azul (7). Independientemente de las versiones acerca del origen del título, el traslado del nombre Altazur al de Altazor tiene sus propias significaciones. Azur y Azor, simultáneamente, son derivaciones de lazurd, variante del término árabe lazaward que significa lapislázuli, cuya tonalidad sugiere que azur es símbolo de lo infinito y de la constelación celeste. A la importancia de tales alusiones filológicas se suma la primera fuente poética, que atribuyo como uno de los motivos que originaron a Altazor. Es el poema “Azur” de Mallarmé (1864) (8). Huidobro cita (9) un fragmento de este poema, junto a otros de Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, en la primera página de su poemario La gruta del silencio (1913). Este libro tiene valor histórico por dos razones: la primera, porque las citas y los nombres de los autores mencionados marcan el estadio poético y las lecturas realizadas hasta ese momento; la segunda, se debe a un vínculo intratextual observable entre la cita de Mallarmé y la palabra Altazor. Por lo demás, parece que el contenido de ese libro todavía responde a la estética simbolista y modernista, aunque ya pueden leerse ciertos versos que buscan la imagen creada, la inquietud por la yuxtaposición de planos, e, incluso, la variedad métrica. Las estrofas que usa Huidobro para su cita en La gruta del silencio corresponden a la tercera y penúltima, y al último verso del poema. La selección efectuada me propone un re-significado del contenido poético, funcional para re-contextualizarlo en Altazor, pues los temas de muerte, metafísica y huida como viaje siguen presentes, si bien la alusión es más indirecta. La diferencia entre los poemas es estructural y consiste en un ejercicio de lectura que transforma el texto en sus niveles de significación y de sentido del lenguaje. Precisamente, una de las características de la poesía moderna es la polisemia de la palabra, incluso sentidos que pueden contraponerse en un análisis hermenéutico. Eso sucede con el título del poema de Huidobro, cuyo significado se comprende como el ave de un vuelo demasiado alto, muy cercano a la esfera celeste, viaje casi divino; sin embargo, el verso citado explica qué es Altazor; además, el contenido del poema señala al personaje como ave cayendo, infinitamente, en un campo deshabitado. Esa ironía también está presente en la primera estrofa del poema Azur. En ambos casos, se afecta al poeta. En el caso de Mallarmé, se da por una inseguridad en su genio, ocasionada por la contemplación de la eternidad del azur; en el poeta chileno, se manifiesta por la búsqueda del campo inexplorado en la poesía, cuyo trabajo se encuentra en el canto V (10): Aquí comienza un campo inexplorado Redondo a causa de los ojos que lo miran [...] Hay un espacio despoblado Que es preciso poblar De miradas con semillas abiertas De voces bajadas de la eternidad ¿Conoces tú la flor que se llama voz de monja Que crece hacia abajo y se abre al fondo de la eternidad? ¿Has visto al niño que cantaba Sentado en una lágrima El niño que cantaba al lado de un suspiro O de un ladrido de perro inconsolable? (Huidobro, 2007: 111) Finalmente, esa obsesión por la idea de infinito, manifiesta en el último verso del poema de Mallarmé, también está, constantemente, expuesta en Altazor, al menos en dos aspectos: metafísico y poético. Tal como se ha mostrado, la red de significados entre estas dos obras ayuda a comprender la manera con la cual Huidobro sigue pero, al mismo tiempo, se desvía de la lírica francesa. El ansia de infinito Igual que en Altazor, Les chants de Maldoror registra en sus páginas el camino del viaje metafísico. La diferencia entre estas creaciones es la metamorfosis que sufre Maldoror en infinitos animales. Gaston Bachelard (2005) ha realizado un juicio sobre el bestiario de Lautréamont, en el cual se definen las características de cada uno de ellos, así como los símiles existentes, destacando a las garras como una de las constantes en tales animales. Entre éstos, Isidore Ducasse se refiere a la grulla como el ave que emprende un viaje filosófico y metafísico. Huidobro hace lo propio con Altazor. Las analogías entre las figuras de Maldoror y Altazor, además de la fonética, consiste en que ambos representan la figura romántica del ángel rebelde (11), y son el personaje de un poema épico. La aspiración al infinito es búsqueda y pérdida, ostensibles, en primera instancia, a través de la despersonalización del lenguaje. Precisamente, las variadas transformaciones que padece Maldoror, a lo largo de los seis cantos, son una de las formas de presentar la deshumanización y desobjetivación del arte; Bachelard registra 185 distintos animales en todo el poema, entre los cuales el tiburón, el pulpo, la grulla y el sapo son los más sobresalientes, por apropiarse del discurso poético; asimismo, cabe señalar que existen pasajes en los cuales se desconoce el sujeto de la locución. En algunas ocasiones, la voz de la enunciación es Ducasse, pero en otras Maldoror, igual y como el personaje de Huidobro se automatiza: Estás perdido Altazor Solo en medio del universo [...] ¿En dónde estás Altazor? [...] morirás Se secará tu voz y serás invisible La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa [...] Soy yo Altazor Altazor Encerrado en la jaula de su destino En vano me aferro a los barrotes de la evasión posible [...] Soy yo Altazor el doble de mí mismo El que se mira obrar y se ríe del otro frente a frente [...] Soy yo el del ansia infinita [...] ¿qué has hecho de mí Vicente Huidobro? (Huidobro, 2007: 61-68) El yo lírico sufre una modificación permanente en su enunciado. Por otro lado, en el poema de Ducasse existe un fragmento en el cual el sujeto de la oración es un cabello. El cabello presencia las relaciones carnales entre su amo y una mujer. Se desprendió de la cabeza de su amo y fue encerrado y olvidado en una habitación: en un momento en que los deseos corporales alcanzaron el paroxismo del furor, noté que mi raíz se retorcía sobre sí misma como un soldado herido por una bala. Habiéndose apagado en mí la antorcha de la vida, me desprendí de su cabeza ilustre como una rama muerta; caí al suelo sin ánimo, sin fuerza, sin vitalidad, con una profunda compasión por aquel a quien pertenecía, pero con un dolor eterno por su deliberado extravío (Ducasse, 2007: 167). El amo es el Creador, quien pasó la noche con una cortesana y desolló a un ser humano. Cuando regresó a la morada, los arcángeles le notaron dos gotas en la frente: esperma y sangre. Toda esta extrañeza en el discurso y la provocación marcan un estilo lúdico, que también existe en Altazor (12). En ambos casos, pueden encontrarse imágenes yuxtapuestas, contraposición de planos y la creación de hechos que no se dan en la realidad, como por ejemplo, Ducasse: “Su cabeza penetró en el suelo el grandor de un hombre; la piedra rebotó hasta la altura de seis iglesias” (2007: 77), o bien, “debes de ser poderoso, pues tienes un semblante más que humano, triste como el universo, bello como el suicidio” (2007: 99), y esta otra, “tienen sed insaciable [los perros] de infinito, como tú, como yo, como todos los otros humanos de rostro pálido y alargado” (2007: 79). Huidobro tiene los siguientes casos: “Tenía yo un profundo mirar de pichón, de túnel y de automóvil sentimental. Lanzaba suspiros de acróbata” (2007: 55), o “los cuatro puntos cardinales son tres: el Sur y el Norte” (2007: 57), y “la flor se comerá a la abeja / Porque el hangar se hará colmena / El arco-iris se hará pájaro / Y volará a su nido cantando” (2007: 94). La diferencia consiste en que Ducasse expresa formas fantásticas; Huidobro imágenes creadas pero, en uno y otro caso, existe la disonancia de la metáfora. Dado lo anterior, el uso de la metáfora como signo de la aspiración humana hacia el infinito sobreviene a causa de la insatisfacción del hombre por su situación en el mundo, por un sentido de trascendencia, y para desarraigarse de la poesía sentimental, que sólo describe y cuenta anécdotas: aun cuando reserve un buen lugar al simpático empleo de la metáfora (esta figura de retórica presta mucho más utilidad a las aspiraciones humanas hacia el infinito de lo que normalmente ni siquiera intentan figurarse aquellos que están imbuidos de prejuicios o de falsas ideas, que al fin de cuentas son una misma cosa) no es menos cierto que las bocas reidoras de esos labriegos resultaban bastante amplias como para engullir tres cachalotes (Ducasse, 2007: 196-197. Énfasis mío). Precisamente, uno de los rasgos presentes en la poesía francesa, visible a partir de Charles Baudelaire, es la disonancia en la imagen, ruptura entre el yo empírico y el yo lírico, la relación más contradictoria entre las cosas y la supresión del sentimiento como motivo poético. Por ello, el pensamiento estético de Huidobro se vincula, estructuralmente, con las ideas de los fundadores de la poesía moderna, continuando la anormalidad de la metáfora y la magia negativa del lenguaje, pero desviándose con una propuesta personal que comparte rasgos y categorías con la mayoría de las vanguardias de la década del 20 del siglo pasado. Bibliografía • BACHELARD, Gaston (2005), Lautréamont, México: Fondo de Cultura Económica. • BAJTÍN, Mijail (2003), “El problema de los géneros discursivos”, Estética de la creación verbal, México; XXI, pp. 248-293. • BARY, David (1984), “Sobre los orígenes de Altazor”, Nuevos estudios sobre Huidobro y Larrea, Valencia: Pre-textos, pp. 67-72. • BLOOM, Harold (2009), “Clinamen o equívoco poético”, La ansiedad de la influencia. Una teoría de la poesía, Madrid: Trotta, pp. 67-91. • BORGES, Jorge Luis (2008), “Kafka y sus precursores”, Otras inquisiciones, Madrid: Alianza, pp. 162-166. • BOURDIEU, Pierre (2010), “Campo intelectual y proyecto creador”, en ARAÚJO, Nara y DELGADO, Teresa (eds.) (2010), Textos de teorías y crítica literarias (Del formalismo a los estudios postcoloniales), México/Barcelona: Universidad Autónoma Metropolitana/Anthropos, pp. 239-285. • CORTANZE, Gérard de (1976), Huidobro, Manifestes, Altazor. 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Entre esos trabajos pueden mencionarse los de Óscar Hahn (1998: 39-63); Damián Fernández Pedemonte (1996: 213-272); y Gérard Cortanze (1976), quienes realizan, el primero de ellos, un análisis sobre los contenidos temáticos del canon literario y la trayectoria tradicional de la ruptura vanguardista; el segundo, efectúa un análisis textual sobre la fijación del sentido del discurso poético; el último, investiga las transformaciones textuales del poema y un examen sobre los manifiestos del poeta. 2. Con relación a esta idea, el libro de Harold Bloom (2009: 67-91) ha logrado mantener la idea de influencia como una necesidad del poeta por imitar, asimilar y superar a sus predecesores, mediante una lectura de su obra particular en las que también puede leer los signos de los poetas que le anteceden. Esa idea ya estaba presente en “Kafka y sus precursores” de Borges. 3. Se sospecha que en la literatura siempre ha existido la relación entre textos, cuyo resultado se ponía a prueba desde los términos de influencia, plagio, parodia, glosa, entre otros. No es sino hasta los trabajos del estructuralismo, post-estructuralismo y la teoría de la recepción cuando las ideas textuales en literatura cobran una mayor importancia para el estudio de la poética y las redes de significados entre distintas obras. 4. Algunos estudios han clasificado a la parodia como un tipo de intertextualidad. Véase Gérard Genette (1982), Nathalie Limat-Letenier y Marie Miguet-Ollagnier (1998). 5. En alguno de los versos puede leerse “Soy un hombre caído [...] Soy un Hombre y estoy cayendo [...] Yo era Dios, era Hombre, y estoy cayendo desde mí mismo”. La imitación o parodia puede compararse con los versos siguientes de Huidobro: Cae eternamente Cae al fondo del infinito Cae al fondo del tiempo Cae al fondo de ti mismo Cae lo más bajo que se pueda caer [...] Soy todo el hombre El hombre herido por quién sabe quien Por una flecha perdida del caos (Huidobro, 2007: 62 y 73) Esta clase de intertextualidad se define por su transformación del tema conforme al contexto histórico-social; ello también se da por la descontextualización y re-contextualización de los procesos del discurso poético, llevados a cabo por Huidobro. 6. En Vientos contrarios (1926) Huidobro escribe: “Aquí he escrito el capítulo quinto de mi Altazur”; sin embargo, no se tiene alguna noticia de dicho canto. También David Bary (1984) ha trasmitido una anécdota de Juan Larrea: “Sabemos [...] que en 1928, cuando Huidobro volvió a París con Ximena, el chileno le dijo que Altazur ahora se llamaba Altazor y que Huidobro empezó a leerle trozos del poema que Larrea suponía compuestos a la sazón” (Bary, 1984: 69). 7. Es notable que en el poemario Azul de Rubén Darío exista un poema en el que azor, el ave de rapiña, destruye a la paloma, ave que simboliza la paz y el espíritu santo. También es la caída desde el alto cielo hasta el abismo: Y dijo la paloma: —Yo soy feliz. Bajo el inmenso cielo, en el árbol en flor, junto a la poma. [...] ¡Oh, misterio azul! Yo te amo. [...] —¿Sí? —dijo entonces un gavilán infame, y con furor se la metió en el buche. (Darío, 2006: 154-157). 8. Azur De l’éternel azur la sereine ironie Accable, belle indolemment comme les fleurs Le poète impuissant qui maudit son génie A travers un désert stérile de Douleurs. Fuyant, les yeux fermés, je le sens qui regarde Avec l’intensité d’un remords atterrant, Mon âme vide, Où fuir? Et quelle nuit hagarde Jeter, lambeaux, jeter sur ce mépris navrant? Brouillards, montez! versez vos cendres monotones Avec de longs haillons de brume dans les cieux Que noiera le marais livide des automnes Et bâtissez un grand plafond silencieux! Et toi, sors des étangs léthéens et ramasse En t’en venant la vase et les pâles roseaux Cher Ennui, pour boucher d’une main jamais lasse Les grands trous bleus que font méchamment les oiseaux. Encor! que sans répit les tristes cheminées Fument, et que de suie une errante prison Eteigne dans l’horreur de ses noires traînées Le soleil se mourant jaunâtre à l’horizon! —Le Ciel est mort. —Vers toi, j’accours! donne, ô matière L’oubli de l’Idéal cruel et du Péché A ce martyr qui vient partager la litière Où le bétail heureux des hommes est couché. Car j’y veux, puisque enfin ma cervelle vidée Comme le pot de fard gisant au pied d’un mur N’a plus l’art d’attifer la sanglotante idée Lugubrement bâiller vers un trépas obscur... En vain! L’Azur triomphe, et je l’entends qui chante Dans les cloches. Mon âme, il se fait voix pour plus Nous faire peur avec sa victoire méchante, Et du métal vivant sort en bleus angelus! Il roule par la brume, ancien et traverse Ta native agonie ainsi qu’un glaive sûr Où fuir dans la révolte inutile et perverse? Je suis hanté. L’Azur! L’Azur! L’Azur! I’Azur! (Mallarmé, 2009: 48-51) 9. El uso de la cita es la manera más explícita y literal de la intertextualidad. Heinrich F. Plett (1993) ha dedicado su estudio a la cita, mediante dos aspectos: sintáctica y pragmática. La primera es la gramática de la cita, y consiste en un enfoque textual que considera la extensión de la cita, su distribución, frecuencia, interferencia, cantidad; la segunda considera tanto la escritura de la cita en otro texto como la recepción que hace de ella el lector (Plett, 1993: 70-80). 10. Este canto es importante por los alcances lingüísticos y porque responde a una de las primeras inquietudes poéticas de Huidobro. En primer instancia, es notable la adjetivación de verbos, los metaplasmos, la crasis, los calembures, y demás juegos del lenguaje, que proponen el campo inexplorado de la poesía; por otra parte, debe recordarse que en el poema “Arte poética” hay unos versos que dicen: “Por qué cantáis la rosa, ¡oh, Poetas! / Hacedla florecer en el poema” (Huidobro, 2003: 391). Esa imagen es retomada en este canto bajo la siguiente manera: “Entonces vi la rosa que se esconde / Y que nadie ha encontrado cara a cara” (Huidobro, 2007: 112). Me parece que ese encuentro sólo fue posible en el poema, porque Huidobro llegó a lugares despoblados e inexplorados del lenguaje poético y, finalmente, la hizo florecer la rosa en el poema, así como árboles: “Silencio / Se oye el pulso del mundo como nunca pálido / La tierra acaba de alumbrar un árbol” (Huidobro, 2007: 83). 11. Ello puede leerse en la estrofa 8 del canto VI de Les Chants de Maldoror y en el canto I de Altazor. “El Todopoderoso había enviado a la Tierra uno de sus arcángeles, a fin de salvar al adolescente de una muerte segura. ¡Se verá obligado a descender él mismo!” (Ducasse, 2007: 250). “Eres tú el ángel caído / La caída eterna sobre la muerte / La caída sin fin de muerte en muerte” (Huidobro, 2007: 70), se dice Huidobro a sí mismo, porque una de las características de este canto es la ambigüedad del sujeto de la enunciación, ya que algunas veces, esa voz es el autor Huidobro, pero otras es el personaje Altazor, y, en otras ocasiones, la duda sobre quién es permanece confusa. 12. Aldo Pelligrini, en Ducasse (2007), explica el estilo lúdico, presente en la estrofa 2 del canto IV, la cual es la exposición teórica del humor lautreamoniano: “Si alguien ve a un asno comer un higo o a un higo comer un asno (estas dos circunstancias no se presentan con frecuencia, salvo en poesía), ¡tened por seguro que después de haber reflexionado dos o tres minutos para saber qué conducta asumir, abandonará el sendero de la virtud para echarse a reír como un gallo!” (Ducasse, 2007: 179). ** Fernando Salazar Torres http://www.letralia.com/firmas/salazartorresfernando.htm Escritor mexicano (Ciudad de México, 1984). Licenciado en filosofía por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa (UAM-I, http://www.izt.uam.mx), donde cursa actualmente la maestría en teoría literaria. Ha publicado en distintas gacetas y revistas literarias impresas y electrónicas. Subdirector de la revista literaria el golem y de el golem editores. Ha publicado el poemario Sueños de cadáver. === Recepción en Baker Street (invita: Juan José Saer) ==================== === Gustavo Rubén Giorgi ================================================== Quédense los arduos estudios con los eruditos que son capaces de ellos y que los han sabido merecer: este humilde abordaje de la intertextualidad en unos señalados trabajos de Juan José Saer no abriga otra pretensión que la de apuntar algunas intuiciones, evitando (como ha expresado Joaquín María Aguirre Romero) cuidadosamente caer en cortinas de humo destinadas a tapar desmanes literarios (1). El objeto de nuestro análisis será el cuento “Recepción en Baker Street”, que junto con otros veinte integra el libro Lugar publicado en 2000, y que participa del diálogo intertextual con otro trabajo del mismo volumen titulado “En línea” y con La pesquisa, novela policial del autor editada en 1994. Antes que cualquier otra consideración se nos ocurre pertinente advertir que el concepto que tenemos de lo que se llama “plagio” en la literatura es siempre nuevo, que no ha cesado de cambiar a través de cinco siglos y que probablemente lo hará sólo cuando se establezcan postulados perdurables de lo que se entiende por propiedad intelectual en estos tiempos de imperio de la difusión informática. Shakespeare, por ejemplo, nunca se preocupó poco o mucho por la originalidad de sus argumentos, y otro tanto cabe afirmar del resto de los autores del ciclo isabelino, que en este punto eran fieles seguidores de la tradición griega. Lo importante para ellos era el desarrollo del tema o del mito, no la invención. El enojo de Cervantes, y sus airadas protestas de único dominio (“...para mí solo nació Don Quijote y yo para él (...); solos los dos somos para en uno...” (2), deben entenderse como la solitaria percepción del genio, que sabe que ha sido capaz de lograr lo casi imposible. Sus contemporáneos difícilmente hubieran sido tan rudos con el “Quijote” de Avellaneda —de hecho no lo fueron— porque se consideraba lícito continuar un personaje trazado por otro. Tan difuso era el límite entre la originalidad y la copia que se reconocía potestad al impresor para puntuar los originales, los que se entregaban sin signos ortográficos: ésta se consideraba una tarea propia de la imprenta, no del escritor (3). Entonces, aquí arribados, es hora de ocuparnos del fenómeno de la intertextualidad, de reciente aparición en los estudios de la teoría literaria. Se la ha definido así, partiendo de los conceptos de Mijaíl Bajtín recogidos por Julia Kristeva: (...) la palabra (el texto) es un cruce de palabras (de textos) en que se lee al menos otra palabra (texto). En Bajtín, además, esos dos ejes, que denomina respectivamente diálogo y ambivalencia, no aparecen claramente diferenciados. Pero esta falta de rigor es más bien un descubrimiento que es Bajtín el primero en introducir en la teoría literaria: todo texto se construye como mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro texto. En lugar de la noción de intersubjetividad se instala la de intertextualidad, y el lenguaje poético se lee al menos como doble (4). Esta intertextualidad, o diálogo con un texto precedente, o referencia directa o alusión a otro u otros, es patente en el cuento de Juan José Saer “Recepción en Baker Street”; empero, este contacto no puede desplazar ni hacernos olvidar una relación de naturaleza similar entre su evidente referencia, es decir, Estudio en escarlata (1887), de sir Arthur Conan Doyle, con “Los crímenes de la calle Morgue” (1841) de Edgar Allan Poe. Y si recomendamos esta precaución es porque creemos que el estudio de la interrelación de todos ellos nos permitirá develar la existencia de un proceso dialéctico previo, que en el estado actual de la cultura debe de existir en innumerables casos, por lo que el método sería aplicable al fenómeno de la creación y consolidación de los géneros literarios. Veremos de fundar esta opinión que, reiteramos, aquí se enuncia sin pretensiones de originalidad. La identidad de forma y fondo entre la novela inaugural de la saga de Sherlock Holmes con su precedente, el cuento introductorio del chevalier C. Auguste Dupin es tan grande, que de no mediar la mudable opinión que de la originalidad había en su tiempo (como advertimos que hubo y habrá en todos los tiempos) hoy no dudaríamos en calificarla de plagio flagrante. Como es sabido, dicha novela de Conan Doyle se divide en dos partes, mientras que el cuento de Poe es uno de los que podríamos llamar de extensión mediana, según los cánones fijados por el padre del género y de la especie. La primera parte, las memorias del doctor Watson, constituye un calco del cuento: hay la descripción del personaje central, presentación y encomio del arte o ciencia de la deducción, desprecio irónico por la competencia de las autoridades policiales, mudanza de ambos a un hogar común, proceso de identificación del lector con el relator de la historia, irrupción de un crimen, visita de los dos al lugar de los hechos, utilización de la prensa para atraer al presunto culpable, resolución ingeniosa y sorprendente del enigma para ilustración de los torpes sabuesos oficiales, del amigo del detective y, por supuesto, de los admirados lectores. La segunda parte de la novela, “El país de los santos”, aparece como contingente cuando no postiza, y puede ser leída como un amable ejercicio de andanzas por lugares exóticos tan al gusto del paladar europeo del siglo XIX, escrito a la manera de Jules Verne. Poe, por su parte, no otorgó mayor trascendencia a su investigador, a punto tal de conchabarlo sólo en dos piezas más de su caudalosa producción; “El misterio de Marie Rogèt” —que llama secuela de “Los crímenes...”— y “La carta robada”, entendiendo posiblemente el genial escritor que el asunto no daba para más. Y aquí es cuando debemos dar la primera puntada a nuestro tejido analítico. La idea fundamental es la siguiente: un planteo dialéctico del asunto nos permitirá diferenciar la copia de los elementos originales de una obra; un planteo dialéctico del asunto nos permitirá transitar el camino que desde el aparente plagio conduce a la intertextualidad. De acuerdo con el método dialéctico esbozado por Georg W. F. Hegel (1770-1831), en una condición de hecho determinada (tesis) está presente una contradicción o hecho negativo o ilógico de la situación (antítesis), conflicto que ha de resolverse en una forma nueva, libre de contradicciones (síntesis). Ésta, a su vez, será a un tiempo negación de la segunda y superación de la primera (5). Es posible intentar, nos parece que con éxito, una trasposición del esquema filosófico antedicho a nuestro material. En efecto, la posición originaria o tesis pudiera ser la que considera al cuento policial creado por Edgar Allan Poe como una parte mínima del quehacer literario, apenas un subgénero sin mayor posibilidad ni provecho. Esta postura está enfrentada a su negación, la que sostiene que el género policial, y, especialmente el corpus de cuatro novelas y cinco tomos de cuentos creado por Conan Doyle entre 1887 y 1926, constituye el máximo exponente de la literatura. La síntesis que resuelve la contradicción es la siguiente: el género policial no es ni una minucia ni lo más importante a lo que puede aspirar un escritor, sino un género tan respetable y capaz de emoción y belleza como cualquier otro, prueba de lo cual es que el personaje de Sherlock Holmes es uno de los más vívidos creados jamás. En esta síntesis superadora tenemos la negación de la antítesis y la superación de la tesis, desde que es indudable que la criatura del imitador supera con creces a la de su modelo. Y recién ahora, con este revelador antecedente, se abre ancho camino para el diálogo intertextual del cuento de Juan José Saer “Recepción en Baker Street” con sus referentes explícito e implícito, circunstancia que otorga una nueva dimensión, más profunda, más compleja, o sencillamente diferente, al análisis del fenómeno intertextual. Sin embargo de lo que dicho se tiene, esta exposición resultaría incompleta si no se detuviera en otro aspecto de nuestro tema, tal como lo es la intratextualidad (que es la referencia a trabajos propios) presente en el cuento que nos ocupa. Sólo se esbozarán las posibilidades que entrevemos, destinadas a ulteriores desarrollos. En la ya citada La pesquisa se da noticia de un manuscrito de atribución dudosa, ambientado en la Guerra de Troya, y en el que dos personajes dan versiones diferentes del conflicto, ya que lo contemplan desde diferentes lugares, y ejerciendo diferentes ocupaciones. Ahora bien, esta novela, que también proporciona el relato de la resolución de un enigma policial, termina con un aguacero que se desata sobre la ciudad de Santa Fe, cuna del autor. Seis años más tarde, comprobamos que el cuento “Recepción en Baker Street” puede leerse como un capítulo faltante (o apócrifo) de La pesquisa, porque comienza en el mismo punto en que finaliza ésta, con la salvedad de que varía el punto de vista del relator de la acción. Si la ubicación de las piezas de un libro tiene que ver con su emplazamiento en el tiempo, anacrónicamente el que lleva por título “En línea”, que está antes que “Recepción...”, nos hace saber el modo en que el participante en los tres Pichón Garay se entera del hallazgo de un capítulo faltante (o apócrifo) del manuscrito troyano. Traviesamente, y con no poco ingenio, Saer invita a su lector a ingresar en ese plano de relaciones intertextuales y argumentales detrás del misterioso “dactilograma” que tiene un título sugestivo: “En las tiendas griegas”. Se nos preguntará por qué el epígrafe puede llegar a ser sugestivo, y nuestra respuesta será que, en este marco de autorreferencias, ambigüedades, superposiciones y anacronismos, en el que se proponen a la curiosidad y sagacidad del lector la investigación de dos crímenes seriales, así como la diversidad de impresiones que provoca el lugar desde el cual se asiste a los acontecimientos, el título en cuestión parece llevar los ecos de la clave del planteo. En efecto, la locución “En las tiendas griegas” es, en nuestro castellano, consonante con el antiguo proverbio “En las calendas griegas”, con el que los romanos designaban lo que nunca iba a ocurrir, porque el término del mes que se expresa con “calendas” en latín carece de equivalencia en griego. Es decir que nunca sabremos la verdad de las cosas, ni tampoco un punto de vista será garantía de veracidad por sobre cualquier otro. Y, ya que estamos hablando de teoría literaria, el tópico del “punto de vista”, ¿no remite en derechura a la obra de Henry James, una confesa admiración de Saer? (6). Pero no, baste con lo expuesto, que ya es mucho y aventurado, para no abusar de la paciencia de los oyentes, anfitriones y convidados. Ahora, una última declaración: aunque tal vez irresponsables, tal vez farragosas, estas palabras deben valer e interpretarse como respetuoso homenaje a los grandes creadores y estudiosos aquí conducidos mal de su grado. Zamarreados, sí, pero con la afectuosa calidez y el entusiasmo del lector agradecido. Referencias 1. Joaquín María AGUIRRE ROMERO, “Intertextualidad: algunas aclaraciones”, en Literaturas.com (http://www.literaturas.com/16colaboraciones2001jmaguirre.htm). 2. Miguel DE CERVANTES SAAVEDRA, El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, segunda parte, capítulo LXXIIII. 3. Id., edición del Instituto Cervantes, Barcelona, 1998. Aparato crítico, Ediciones y siglas usadas, 7. 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Ha publicado Cuentos de la resignación (Editorial Dunken, http://www.dunken.com.ar; Buenos Aires, 1997), el libro de relatos históricos El profeta y el traidor (Ediciones Proa, Buenos Aires, 2000), los poemarios El último bien (Proa, 2001), El retorno de Hipsipila (Alloni-Proa, Buenos Aires, 2005) y Acechanza de reflejos (Proa, 2009), la colección de ensayos Aunque sean los papeles rotos de las calles (Alloni-Proa, 2005) y un volumen con el relato “El emisoriario” y el soneto “Elección” (colección “Biblioteca Mínima” del diario Opinión; Cochabamba, Bolivia, 2007). Además, textos suyos aparecen, traducidos al italiano, en la Antologia della Poesia Argentina Contemporanea (Edizioni Sentieri Meridiani, http://www.sentierimeridiani.it; traducción de Emilio Coco; Foggia, Italia, 2007). Ha dado conferencias sobre cine, historia y literatura en Buenos Aires, y en el interior y exterior de Argentina. Integra el plantel de colaboradores permanentes de la revista Proa, fundada en 1922 por Jorge Luis Borges y en la que ha publicado cuentos, poemas y ensayos desde 1998. En 2009 fue jurado, en el género Novela, para la Faja de Honor 2009 de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade, http://sade.org.ar). === Palabra de pirata ===================================================== === La narrativa de Edgard Collazos Alejandro José López Cáceres ===== I Nada tan efímero como la circunspección ni tan frágil como el prestigio: la risa anda suelta. Bastaría con instituir la solemnidad y con asignarle un territorio para que un ejército de bufones se dispusiera al asalto: así opera el carnaval. Y dado que sus arcabuces y cañones funcionan con la imbatible pólvora de la carcajada, sus festivos disparos resultan letales contra toda forma de cordura. Podría agregarse que el carnaval no planta comandos de caballería ni usa tropas de infantería —alineaciones fijas anteriores a la confrontación—; sin embargo, será preciso reconocer que en su reemplazo despliega comparsas de enanos, payasos y gigantes alucinados que, desparramados en barahúnda, arremeten con sus espadas de plastilina y sus escudos de cartón. ¿Contra quién? ¡Qué importa, se vale incluso que combatan entre sí! La vida social produce rutinas de jerarquización, siempre. Y estas dinámicas son tan potentes que no sólo rigen la interacción entre las personas sino que terminan alienándolas. Más aun: nuestra existencia llega a estar gobernada por los roles sociales hasta el punto infame de la deshumanización. Dado que somos, al final, lo que el grupo ordena, nos resulta imposible sobrevivir bajo semejante carga; entonces, necesitamos crearnos arbitrios balsámicos, instancias purificadoras. Ésta es la esencia del carnaval: olvidarnos por un tiempo de las jerarquías y sus poderes, otorgarnos un momento para reencontrarnos sobre la base de aquello que nos hace esencialmente iguales (1). La mágica tregua social que se ha llamado carnaval tiene sus orígenes en la antigüedad y jugó un papel determinante en la vida del Medioevo y del Renacimiento. En el mundo moderno, sin embargo, de su excepcional potencia renovadora, de su profunda ritualidad y de sus realizaciones vivificadoras sólo se conservan algunos vestigios. Con todo, en los terrenos del arte —especialmente en la literatura—, el carnaval se ha mantenido como un dispositivo de representación de la realidad. Y hay en éste una categórica vocación de apertura hacia todas las matrices provenientes de la cultura popular, como la sátira y la entretención, la crudeza y el humor, la extravagancia y la parodia (2). Este tipo de atributos nos permite comprender las líneas de continuidad que se presentan entre algunos grandes hitos de la narrativa occidental; así, por ejemplo, nos ilumina sobre las filiaciones secretas que existen entre Gargantúa y Pantagruel, El lazarillo de Tormes, Don Quijote de La Mancha y Cien años de soledad. Del mismo modo, recordar lo que significa el carnaval como dispositivo literario nos ayuda a esclarecer la lectura de una novela como El demonio en la proa, de Edgard Collazos (3). Justamente de ella me ocuparé a continuación, habiendo especificado —como he hecho— la tradición con la cual se vincula. II Edgard Collazos (Cali, Colombia, 1954) se interna con una facción de filibusteros en los tremedales de nuestra historia. Transcurren los años de las guerras de Independencia y esta cuadrilla —que más parece una comparsa— llega por el Pacífico y se adentra por el cañón del Dagua, rumbo a la ciudad de Cali; luego recorrerán el Casanare, pasarán por la región boyacense, deambularán por el Orinoco y llegarán, finalmente, a la costa Caribe. Las aventuras vividas por estos singulares bucaneros —el capitán Brown, Buck Dampier, Tinieblas, Botavara, Ojos Azules, Muñeca, Patillas y Pindanga— conforman el núcleo narrativo de El demonio en la proa, el debut literario del autor caleño. Tenemos entonces que Collazos, a través de sus piratas, nos retornará a nuestro pasado; pero esto será, valga anunciarlo, en clave de carnaval. La suya es una versión bufa de la historia. Con razón el poeta Jotamario Arbeláez anotó: “Collazos apela al carnaval esperpéntico, a la épica mojiganga, a la danza ritual contra el barro con el talón” (4). La novela inicia con el asalto que los piratas realizan en altamar a un viejo barco, el mismo en el cual arriban a la costa colombiana. En la presentación que hizo de esta novela, el poeta Juan Manuel Roca lo retrata así: “Una suerte de barco de cetrería con el nombre soberbio y falcónido de El Viejo Halcón de los Mares. Uno de esos armatostes navales del siglo XVI que en verdad eran tugurios flotantes, tan sórdidos y mefíticos que no parecían anclar en los muelles sino ser vomitados por el mar” (5). Este episodio, que configura el primer capítulo, le permite a Collazos introducir los fundamentos de su propuesta novelística. Señalaré tres de ellos: sus propósitos, sus fuentes y sus modos. En primer lugar, se trata de revisitar la historia, de rastrear los recovecos que la constituyen más allá de los grandes hechos que han sido considerados oficialmente como hitos culturales —más adelante me detendré con mayor detalle en este aspecto. En segundo lugar, Collazos revela aquí sus fuentes informativas, lo cual sucede cuando el capitán Brown descubre los libros que hay a bordo del barco asaltado: de una parte, por lo que se refiere a los antecedentes de carácter documental, ahí están los Naufragios y comentarios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca y La crónica del Perú de Pedro Cieza de León; de otra, los piratas se topan con el diario de bitácora, un texto variopinto y de autoría múltiple, un volumen de carácter imaginativo, repleto de aventuras, una ventana abierta a la invención. En lo que respecta a los modos de tejer la ficción, el autor apela a un símbolo muy potente que ilumina y rige el periplo de sus filibusteros, que nos anuncia el tipo de anecdotario que sobrevendrá y la disposición desde la cual será contado. Se trata del estrambótico mascarón de proa que preside El Viejo Halcón de los Mares: (...) lustroso estaba el amplio óvalo de su proa, decorado por los piratas con un mascarón tallado por un artista florentino residente en Quito; pegado a las bordas exhibía la figura de un sátiro, que en desnuda villanía afrentaba por las nalgas a una núbil mulata, una amazonita con cara de dolor, que sostenía en su mano derecha una máscara con gestos de risa (6). Con este recurso Collazos nos avisa que asistiremos a una procesión extravagante y blasfema —una que lleva en andas la efigie de un sátiro—; de manera que estamos advertidos: antes de que asome la solemnidad o de que el heroísmo haga su aparición, una chirimía bufonesca saltará ante nosotros dispuesta a contagiarnos su vocación de estrépito. Y por si hubiera dudas, el autor ha decidido derivar el título de su novela de este inmejorable símbolo carnavalesco. Al comentar la figura del mascarón de proa, precisamente, el poeta Roca dijo: “Ésta parece ser una metáfora del paganismo supérstite a la conquista de América: muecas de dolor pero capacidad de llamar a la liberación por las vías del gozo y de la risa” (7). III Las peripecias de estos personajes tienen un carácter itinerante. Aunque en general su relato discurre en tierra firme, el mar juega un papel notorio en esta ficción; en efecto, su primer capítulo ocurre en el Pacífico y el último remata en el Caribe. El poeta William Ospina glosa esta singularidad: “Tal vez sin proponérselo, esta novela se aplica a corregir una de las grandes ausencias de nuestra literatura. Y es que en un país con dos mares inmensos, en que el Estado se envanece de proclamar que poseemos vastísimas aguas territoriales, el mar casi no existe en nuestro imaginario ni en nuestra literatura” (8). Quizás podamos sostener que la huella marina más profunda de esta obra se pone de manifiesto en el lenguaje; ahora bien, lo que resulta indudable, llegados a este punto, es la espléndida resolución de Collazos por nombrar las cosas del mundo. La suya es una prosa de tintes barrocos y ritmo trepidante. Entre las más destacadas consecuciones que hay aquí en el nivel del lenguaje están, sin duda, las construcciones metafóricas con que se narran las escenas eróticas. Y vale la pena señalar la coherencia poética con que han sido compuestas. En este orden de ideas, cuando el encuentro amoroso involucra a alguno de los piratas, la base es aportada por el habla de la marinería; pero, significativamente, cuando la escena pasional implica a algún patricio o clérigo o militar, el soporte verbal procede del entorno bélico. Una ilustración del primer caso nos la muestra aquella unión entre Botavara y la matrona prostibularia Pompeya Ventura; nos dice el narrador: “Él obedeció, se acercó con cautela de abordaje, con un temor domado por el hechizo de sus ojos, con su velamen listo a hincharse por el viento del amor, y ella le brindó muelle y anclaje (...)” (9). Para aludir a la segunda referencia, recordemos el encuentro del vasco Enrique Mañeru y la misteriosa joven del monte: El feliz Enrique desenvainó la contundente arma castellana e inició un entrenamiento cuerpo a cuerpo con la hermosa mujer que no dio espera a sus apetitos de aprendiz; lo atrapó con la ligereza lasciva de sus piernas de viento y ella misma se incrustó hasta la empuñadura el arma por la herida de labios fríos, mientras el derrotado y perplejo Enrique decaía de sorpresa con espasmos de placer en cada embate (10). He de anotar que también el paisaje de esta novela se nutre y beneficia con la esmerada prosa de Collazos. Vale decir: hay preciosismo y hay firmeza en el pulso que traza las descripciones. No obstante —cara y sello, como en toda moneda—, en algunos momentos la exuberancia verbal llega a pausar la acción. Y esto podría resultar inconveniente para algunos lectores modernos, más acostumbrados al vértigo de los sucesos. Lo que nunca se detiene en esta obra, por fortuna, es el palpitante ritmo de su lenguaje. William Ospina lo plantea así: ¿Quiénes son los protagonistas de esta novela? ¿Los viejos barcos del renacimiento que sobrevivían a comienzos del siglo XVIII a la herrumbre de los mares? ¿Los piratas que invadieron sus aguas por siglos? ¿Los navegantes? ¿Los patriotas que consiguieron la Independencia de América? ¿Los indios, los criollos, los mulatos y los zambos que vivieron día a día la aventura de inventarse una vida en un mundo casi desconocido, entre selvas y bestias y estrellas que anunciaban catástrofes? Sus principales protagonistas son las palabras, y el lector vivirá en cada frase una aventura (11). IV El demonio en la proa es una novela coral; es decir, los personajes que participan en sus acciones guardan una cierta simetría en lo que respecta a su nivel de protagonismo. Al grupo de los piratas se sumarán, en el camino, dos figuras adicionales: el sabio alemán Edmundo y el mulato Arístides del Puerto. Sin embargo, el mosaico general de personajes se va a ensanchar mucho más (12). Por esta historia terminarán desfilando prelados eclesiales podridos de lujuria, embusteros enanos versados en la cizaña, pacificadores españoles de maldad indecible, patricios blancos y narizones de frágil abolengo; en fin, putas negras, zambas y mulatas de abnegada lascivia. Esta última categoría va a desempeñar un papel tan determinante en la historia como el grupo mismo de los filibusteros. Llegamos así a La Flor del Vallano, una de las creaciones más memorables de Edgard Collazos. Se trata del emblemático prostíbulo caleño que regenta Pompeya Ventura, un territorio en el que suceden todos los ayuntamientos carnales y espirituales, un escenario que opera como templo consagratorio del carnaval. En éste confluirán piratas, curas, patricios, lugareños, pacificadores y patriotas. Y justamente allí, en los brazos de sus voluptuosas muchachas —Marlene Blondi, Emma Saciada, Numilda y la mulata Yemayá, entre otras—, las diferencias sociales, políticas y raciales quedarán temporalmente eclipsadas para dar paso a rotundas experiencias de encuentro. Haber hecho de éste el principal espacio de interacción entre sus personajes y haberlo instaurado como pivote para realizar el tránsito hacia otros lugares y otros momentos históricos constituye uno de los mayores aciertos de esta ficción. Tal vez podamos afirmar que en la risa y en el erotismo se cifran los recursos más potentes del carnaval como dispositivo de representación literaria. Del mismo modo en que la risa funciona como un disolvente de la solemnidad, el erotismo purifica las relaciones humanas cuando se hallan alienadas por el poder y sus dinámicas de represión. A través de su fabuloso burdel, Collazos apela a los expedientes de la sensualidad y del humor para derribar los prejuicios, las imposturas y las iniquidades que sostienen la sociedad que lo ocupa: su literaria Cali. En este sentido —refiriéndose a La Flor del Vallano—, Ricardo Sánchez afirma que “es una institución socio-erótica de gran importancia. Sitio de liberación de almas y cuerpos, lugar de conspiraciones de todo orden, casa de citas para los contrabandos del amor y el desfogue donde también la dignidad tiene su sitio como hogar” (13). Quepa señalar que esta obra también recurre a otros contextos favorables para su disposición carnavalesca; tal es el caso de lo sucedido en el capítulo IX, en el cual se nos relata muy festivamente la visita de un circo a la ciudad de Cali. Pero, además de la construcción de escenarios, hay aquí otros mecanismos orientados en la misma dirección. Mencionemos uno: cada personaje con que se topan los piratas viene cargado de insólitos anecdotarios. Y, efectivamente, esto determina la estructura misma de la novela; en otras palabras, ésta se encuentra repleta de pequeñas historias, de pintorescas ocurrencias contadas por narradores episódicos. Cuando el mulato Arístides del Puerto aparece, por ejemplo, cuenta la fábula de la Mujer Tarántula; por su parte, al poco tiempo de vincularse al grupo, el sabio alemán Edmundo narra la maravillosa historia del pirata Orejas Rotas, con lo cual nos regala uno de los pasajes más hermosos y divertidos de toda la novela (14). V Si bien las aventuras de estos personajes expresan una propensión errante, no es menos cierto que el foco principal de los acontecimientos relatados se halla en la ciudad de Cali. Dadas las profundas implicaciones que esta circunstancia plantea, quisiera detenerme un poco en ella antes de cerrar estas notas críticas. Me interesa subrayar el hecho de que Collazos regresa al pasado caleño confrontando decididamente sus dramas de exclusión y desencuentro —los mismos que han impedido o escamoteado la consolidación de la memoria colectiva—; me interesa, en suma, destacar aquel designio que el autor hace explícito desde el relato mismo, cuando recoge un estremecimiento que asalta a la población: Sintieron que tenían una enorme historia sin memoria; que el minutero del tiempo había dado marcha atrás por siglos, y la ciudad regresaba a un tiempo sacado de la fosa de los recuerdos (...), aceptaron que sabían poco sobre ellos mismos; que tantos siglos de disputas los habían llevado a negarse como pueblo y que no tenían ni siquiera un libro que hablara de ellos (15). Se advierte, entonces, que uno de los propósitos recónditos pero definitivos de esta narración tiene que ver con el reconocimiento de estos conflictos —raciales, económicos, culturales—, que son extensivamente caleños y latinoamericanos. Y es por eso que, desde la ficción, Collazos recurre al carnaval para emprender una refundación de la ciudad. De manera que la suya no es una ingenua visita a la historia. A este respecto, nos dice Marino Canizales: “(...) la ficción se toma el derecho de contar otra fundación de Cali a partir de la concurrencia disolvente y corrosiva de imaginarios populares, negros, mulatos y mestizos, donde el deseo y el erotismo juegan un gran papel de acercamiento y ruptura con los imaginarios dominantes” (16). No podríamos, con todo, apresurarnos a afirmar que es ésta una “novela fundacional”. Recordemos que dicha categoría ha sido acuñada por la crítica para referirse a un tipo de narración muy particular; esto es, a novelas que estuvieron íntimamente ligadas, histórica y culturalmente, a la formación de las nacionalidades. En el caso latinoamericano, esta noción remite a aquellas obras que se escribieron tras las guerras de Independencia. Habiendo sido compuestas a lo largo del siglo XIX, estas novelas hicieron parte —deliberada o contextualmente— de los proyectos intelectuales nacionalistas que animaron la fundación de nuestras nacientes repúblicas (17). Como puede observarse en lo que he venido planteando en estas notas, El demonio en la proa viene a ser otra cosa. Tal vez un humorístico ajuste de cuentas con el pasado. O quizás una versión carnavalesca de la historia. O seguramente algo mucho mejor: una gozosa mixtura literaria hecha de sensualidad e imaginación, de memoria y carcajada. Notas 1. Cfr. BAJTÍN, Mijaíl. La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: El contexto de Françoise Rabelais. Alianza Editorial. Madrid, 2003. 2. Bajtín ha planteado que este dispositivo se extendió, durante el Renacimiento, a todo el espectro literario: “En la época del Renacimiento el impulso carnavalesco ha echado abajo muchas barreras y ha irrumpido en muchas esferas de la vida y de la ideología oficial. Conquistó casi todos los géneros de la gran literatura y los transformó substancialmente. Hay una carnavalización profunda y casi completa de todo el campo de las letras”. BAJTÍN, Mijaíl. “Carnaval y literatura”. En: Revista Eco, Nº 134. Bogotá, 1976. Pág. 324. 3. COLLAZOS, Edgard. El demonio en la proa. Hombre Nuevo Editores. Medellín, 2008. 4. El poeta Jotamario Arbeláez, en su columna “Intermedio”, escribió una serie de tres reseñas dedicadas a la obra de Edgard Collazos. La cita procede de la última entrega. ARBELÁEZ, Jotamario. “El demonio en la pro(s)a” (1). En: El País. Cali, julio 15 de 2008. “El demonio en la pro(s)a” (2). En: El País. Cali, julio 22 de 2008. “El demonio en la pro(s)a” (3). En: El País. Cali, julio 28 de 2008. 5. ROCA, Juan Manuel. “El demonio en la proa”. Reseña leída en la Fiesta del Libro y la Cultura, en Medellín, el 3 de octubre de 2008. Cito por la versión publicada en el Portal Cultural Nos Topamos Con..., Cali, octubre 20 de 2008. 6. COLLAZOS, Edgard. Op. cit. Pág. 24. Esta excéntrica figura será acarreada por los bucaneros durante todo su recorrido, incluso en su largo tránsito continental: “Así cabalgaban, llevando en la grupa al sátiro demonio que entre Patillas y Pindanga quejándose del peso se turnaban maldicientes, mientras remontaban las altas tierras nevadas de la cordillera central (...)” (pág. 244). 7. ROCA, Juan Manuel. Op. cit. 8. OSPINA, William. “El demonio en la proa, de Edgard Collazos”. Texto leído en el lanzamiento de la novela en la 21ª Feria del Libro de Bogotá, el 2 de mayo de 2008. 9. COLLAZOS, Edgard. Op. cit. Pág. 150. Un despliegue todavía mayor de este recurso lo encontramos cuando el negro Tinieblas concreta su pasión por la preciosa mestiza Gilma Jazmín: “Aspiró un vaporoso olor a algas marinas, a nave húmeda presta a ser abordada desde las caderas. Impulsado por una brisa asordinada desde el silencio, que soplaba lenta, espasmódica, pero que en el interior arreciaba en turbulentas y profundas tempestades, el fuerte mástil penetró en la protuberante quilla y la nave inició un movimiento de ascenso; subía frenéticamente y dejaba caer en marejadas conversas el peso del cuerpo en las heréticas olas que les arrancaban las vestiduras, dejándolos desnudos, como los dioses los arrojaron al mundo; navegaba, bramaba, se quejaba, embestía y amaba (...)” (Pág. 212). 10. Ídem. Pág. 195. 11. OSPINA, William. Op. cit. Esta nota fue reproducida también en la contratapa del libro. 12. En la reseña escrita por Arcesio Jordán se da una cifra concreta de los personajes que participan en esta novela: “(...) en sus 56 personajes se encuentran dibujadas la mayoría de virtudes y taras de esta especie zoológica”. JORDÁN, Arcesio. “Lanzamiento de una novela fantástica”. En: The Arcipiélago Press. San Andrés y Providencia, mayo de 2008. 13. SÁNCHEZ, Ricardo. “El demonio en la proa, fundación mítica de Cali” (fotocopia, sin más datos). 14. Cfr. COLLAZOS, Edgard. Op. cit. Capítulo IV. 15. Ídem. Págs. 227, 231. 16. CANIZALES, Marino. “El demonio en la proa o la literatura como carcajada” (fotocopia, sin más datos). 17. Cfr. SOMMER, Doris. Ficciones fundacionales. Las novelas nacionales de América Latina. Fondo de Cultura Económica. Bogotá, 2004 (1993). Bibliografía • BAJTÍN, Mijaíl (2003): La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: El contexto de Françoise Rabelais. Alianza Editorial, Madrid. • COLLAZOS, Edgard (2008): El demonio en la proa. Hombre Nuevo Editores, Medellín. • SOMMER, Doris (2004): Ficciones fundacionales. Las novelas nacionales de América Latina. Fondo de Cultura Económica, Bogotá. Revistas y otros • ARBELÁEZ, Jotamario: “El demonio en la pro(s)a 1, 2, 3”, El País, 2008, Cali, julio 15, 22, 28. • BAJTÍN, Mijaíl: “Carnaval y literatura”, Revista Eco, 1976, Bogotá, número 134. • CANIZALES, Marino: “El demonio en la proa o la literatura como carcajada”, 2008, Cali (fotocopia, sin más datos). • JORDÁN, Arcesio: “Lanzamiento de una novela fantástica”, The Arcipiélago Press, 2008, San Andrés y Providencia, mayo. • OSPINA, William: “El demonio en la proa, de Edgard Collazos”, XXI Feria del Libro, 2008, Bogotá, mayo 2. • ROCA, Juan Manuel: “El demonio en la proa”, Fiesta del Libro y la Cultura, 2008, Medellín, octubre 3. • RUIZ, Gabriel y CASAS, María Isabel (compiladores): “El demonio en la proa. Edgard Collazos. Novela”, Nos Topamos Con..., 2008, Cali, julio 16. http://literaturaenelvalle.blogspot.com. • SÁNCHEZ, Ricardo: “El demonio en la proa, fundación mítica de Cali”, 2008, Bogotá (fotocopia, sin más datos). ** Alejandro José López Cáceres http://www.letralia.com/firmas/lopezcaceresalejandrojose.htm Escritor y realizador audiovisual colombiano (Tuluá, 1969). Ha publicado los libros Tierra posible (crónicas, 1999), Entre la pluma y la pantalla: reflexiones sobre literatura, cine y periodismo (ensayos, 2003), y Dalí violeta (cuentos, 2005). Reside en Cali, donde dirige la Escuela de Estudios Literarios (http://estudiosliterarios.univalle.edu.co) de la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Sonetos del crepúsculo Jorge Ernesto de León Cabrera *** Vagamente, un peruano Félix Terrones *** El apacible (extractos) José Gregorio Vílchez Morán *** Acapulcoholic Vanessa Hernández *** Poemas Noelia Palma *** Sueños, pesadillas y escondidas Marco Minguillo *** El poeta Florentino Gutiérrez Gabela *** Louis Eva Pérez *** Dos poemas de segunda mano C. A. Campos *** Microrrelatos María Paz Ruiz *** Poemas Ruth Ana López Calderón *** Comedia divina Julio César Blanco Rossitto === Sonetos del crepúsculo Jorge Ernesto de León Cabrera ============= *** I En la hora melancólica el paisaje trasciende las montañas y el ocaso y nos abre los ojos ante el trazo de un signo del silencio en el celaje. Y se presiente en magistral montaje allá en el horizonte el lento paso de la nave que llega sin atraso tras el último tumbo del olea¬je. ¡Pero en el malva y rosa del poniente hay algo de la aurora en lejanía, anunciando las luces del paisaje que yace aún dormido en el oriente y espera tras la sombra el nuevo día para lucir, radiante al sol, su traje! *** II Como Gutiérrez Nájera ante el mar, quiero morir sonriente en una tarde, mientras el fuego entre las nubes arde y el alma se resiste a sollozar. Mas no quiero los tumbos escuchar del agua que en su furia me acobarde, quisiera que en mi fin silencio guarde y me deje tan solo meditar, mientras mi alma se va con el ocaso, cómo se hunde entre las aguas calmas el sol que en el Oriente nacerá, cómo la sombra es ilusión de paso, cómo la aurora que verán las almas se anuncia en el ocaso que se va. *** III De la gloria del sol en el ocaso, del alma de la noche que se acerca entre la luz, que ante las sombras terca, se convierte en sangriento fogonazo, quiero llenar y rebalsar mi vaso, contemplando el crepúsculo de cerca en vez de sus reflejos en la alberca, y agonizar sin demorar el plazo, pero sorbiendo el vaso poco a poco, lleno de luz como la tarde augusta, lleno de paz como la noche pura; en tanto el borde de esta vida toco y cercana vislumbro otra más justa que el alba en otro mundo me asegura. *** IV Ocaso, galas de un adiós sin esperanza, grito postrero ante la sombra inevitable; convicta luz que se resiste indomeñable a conocer la oscura celda a que la lanza la silenciosa eternidad en lontananza; fugacidad e infinitud inalcanzable, ardiente luz de la tiniebla inaplazable, oscuridad de la áurea luz a contradanza; callada rosa que despliega su corola y se desposa con la noche, resignada a ser, cual virgen, por la sombra desflorada. En el lecho áureo de la tarde, quieta y sola, rendida entregará su esencia de doncella, que el cielo lucirá en la luz de cada estrella. (del libro inédito Gorjeos) ** Jorge Ernesto de León Cabrera http://www.letralia.com/firmas/deleoncabrerajorgeernesto.htm Escritor guatemalteco (Santa Cruz del Quiché, 1953). Es maestro jubilado. Trabajó durante 31 años en educación primaria y media. La mayor parte de su obra permanece inédita. Obtuvo un primer lugar en cuento en los juegos florales de su ciudad natal. === Vagamente, un peruano Félix Terrones ============================= Para Miguel Ángel Torres Vitolas, quien llegó primero a París. To the Happy Few Stendhal, La Chartreuse de Parma Tú, que no me conoces, dirás que yo no tenía razón para acercármele. El vuelo ya había terminado, todo el mundo estaba recogiendo sus maletas, llamando a sus seres queridos o esperando en el estacionamiento a los pasos conocidos, el rostro y la voz que acudieran a recogerlos y cuánto tiempo, qué alegría volver a verte, te extrañé demasiado: las catorce horas que separan Lima de París, pronto se convertirían en el trámite de un regreso, para unos, o el inicio de un viaje inolvidable, para otros. También me dirás que ocurre a menudo (todos los días y en todas partes) que un extranjero llegue a un aeropuerto sin conocer la lengua, ni tener idea de qué hacer apenas pisa tierra y se pregunta qué demonios, adónde ir a esa hora, sin dinero ni alguien a quién llamar, ya no en caso de urgencia sino de simple supervivencia. Esas personas, hombres y mujeres, que son las últimas en salir del aeropuerto, cuando ya no hay más gente afuera ni más carros que esperan, cuando todos aquellos parásitos del turismo, hoteleros, guías y taxistas, ya se fueron con sus letreritos de bienvenida, son quienes llegaron sin quererlo pero necesitándolo a Europa, precisamente a París, de noche y con lluvia. El destino y la aerolínea quisieron sentarlo a mi lado en el vuelo. Yo ya había abierto un libro cuando la aeromoza llegó con él y lo ubicó a mi izquierda, antes de perderse sin más trámite, esbelta, impecable y sonriente, en el fondo del pasillo. De inmediato entendí la razón de ese rascarse la cabeza, ese mirar a todas partes, ese estarse sin decir una sola palabra pero dándolo todo a entender. Bastaba ver la piel de su rostro, seca y curtida, muy distinta a la que tenemos nosotros los limeños, para imaginar de dónde venía y, con algo de suspicacia, entender su falta de medios a la hora de instalarse. La sensación de extrañeza y confusión que me transmitía era cimentada por su rostro, uno de esos rostros gastados e insomnes, que me hizo pensar no sé por qué en un ídolo de barro o piedra. “Una divinidad del desarraigo maltratada por la intemperie”, me dije en ese momento, ya sin discreción alguna para mirarlo. Pese a la inseguridad y la timidez de sus ojos, había en su mirada algo como un orgullo que lo enaltecía. Se trataba de una mirada serena y decidida, de quien mira seguro del salto que da, aunque en ello se le vaya todo sin segundas oportunidades. Me di cuenta de que no era del tipo de individuo que preguntaría o pediría ayuda, por eso lo dejé hacer y fingí seguir leyendo mi libro. Cuando la situación era insostenible —la tripulación anunciaba el inminente despegue— le sonreí y ayudé a ponerse el cinturón de seguridad; eso sí, como quien pide un favor en lugar de darlo, con esa discreción que se debe tener hacia un superior descubierto en falta. En sus ojos, quiero decir en su mirada, creí reconocer algo parecido al agradecimiento que sus labios se negaron a darme. Cuando las luces de Lima se apagaron en lo hondo del cielo, la gente retomó las conversaciones, las aeromozas se desengancharon para circular por los pasillos, me dije que ya estaba, regresaba a casa dejando a mi país detrás. Una vez más pensé que era la última vez que había regresado al Perú, ese país que de lejos me daba nostalgia pero que una vez en él me enterraba de mierda, sin treguas ni concesiones. Conversamos algo durante el vuelo aunque, para ser sinceros, fue muy poco. A diferencia de sus ojos, bastante expresivos, sus labios apenas se movían y cuando lo hacían era para soltar algún monosílabo, balbucear silenciosamente un par de frases y nada más. Con todo, mi curiosidad y las horas del vuelo me permitieron acercármele poco a poco, rodear sus recelos, penetrar en sus escrúpulos, ganarme finalmente su confianza. Me dijo, le entendí, que era de Cajamarca, no recuerdo el nombre del pueblito, uno de esos tantos que extravían sus nombres en la Cordillera de los Andes pero también en la memoria. También me contó que había sido agricultor y que después había trabajado para la municipalidad de su caserío. Entre otros trabajos, había participado en el asfaltado de la carretera que llegaba al pueblo, también ayudó en el techado de la parroquia y la limpieza de las acequias. Entonces, sabía hacer un poco de todo, a lo mejor eso le ayudaría a la hora de encontrar un empleo, ¿no? Yo tenía suficiente experiencia como para imaginar su destino en un país como éste. Recordé a los peruanos, bolivianos y ecuatorianos que, disfrazados de indios, con sus zampoñas y ponchos y charangos, pero también con su tristeza apátrida, ocupan los andenes del metro. Siempre los mismos, vestidos igualitos, con las sonrisas cosidas en las bocas y la desesperanza incrustada en los ojos; la carta postal, exótica y barata que los franceses cruzan cada mañana cuando van a sus trabajos. Imaginaba que vivían en el mismo vagón de metro, que compartían un único par de guantes durante el invierno, distantes del terruño al que la distancia había enseñado a querer con la misma intensidad con la que el huérfano, solo y lejos de casa, tiene nostalgia de los golpes de una madrastra. Yo los había cruzado miles de veces: primero con curiosidad, después con ironía y al final con la misma indiferencia que tenían quienes pasaban al lado suyo en el aeropuerto, a la hora de recoger los equipajes. Pero no sé qué me dio verlo parado más tarde en el andén del metro, fingiendo esperar a alguien que jamás llegaría, buscando en su reloj una hora improbable por lejana. Lo mismo que tú, yo siempre pasaba por delante de ellos, precipitaba mis pasos para alcanzar a Claire, quien me hacía adiós desde lejos, me sonreía, qué tal había estado el vuelo, ya era hora de que llegara. Pero esa noche Claire no estaba, ni yo precipité mis pasos rumbo a nadie, simplemente miré alrededor y me dije que él también todavía seguía ahí, proyecto de músico folklórico, esbozo de vagabundo sentimental. Por eso, cuando le propuse venir a mi piso, me miró como se debe mirar a quien en último momento te arroja un chaleco salvavidas que te saca de las simas abisales. Por toda respuesta, se puso la maleta al hombro y entró conmigo en el vagón, ¿vivía lejos de aquí? Atiné a darle la mano y a preguntarle su nombre, qué demonio, aún no lo había hecho. Me respondió, con una voz que apenas escuché, que se llamaba Juan. “¿Qué importaba dónde viviera si él no conocía nada de la ciudad?”, me dije, de repente y sin saber fastidiado por los pasos que daba. Ya en mi piso, le conté que debía viajar a Lyon para una entrevista de trabajo. Mientras nos servía un par de copas, le conté que necesitaba dejar París lo más pronto posible, por eso había postulado a un puesto en esa ciudad. Después de haber evaluado mi candidatura, me habían convocado a una entrevista que determinaría si me daban el cargo o no. Contaba quedarme algunas semanas en Lyon, por eso le dije que podía quedarse todo el tiempo que le hiciera falta mientras buscaba un trabajo o, simplemente, encontraba un lugar donde instalarse. Al menos tendría un lugar para dormir mientras que por mi lado yo contaba con alguien que ocupase mi piso. Así que le di un duplicado de las llaves y le dejé algo de dinero para que se las arreglara los primeros días. “¿Conoces a alguien en Francia?”, le pregunté sin medios para intuir el sentido que esta pregunta tomaría días después. —Sólo a ti —me respondió y le dio un sorbo a su bebida. ********** Durante el viaje en tren, tuve ocasión de continuar con el libro que había empezado e interrumpido en el vuelo, los ensayos de Luis Loayza. Encontré uno en particular que me cautivó desde sus primeras líneas. En él, el escritor peruano plantea una lectura original de dos novelas francesas: Le Rouge et le Noir de Stendhal y À la recherche du temps perdu de Marcel Proust. Digo original porque no se trata de una lectura realizada a partir de lo que podrían ser los grandes temas de ambas novelas, asuntos ya recorridos por numerosos críticos y académicos, cada cual más talentoso que el anterior. Al contrario, Loayza escoge resaltar un detalle menor en ambos universos novelescos para iluminarlo de manera única, resaltar el significado latente que éste encierra. Me refiero a la aparición efímera, brumosa, sesgada de dos personajes cuyo rasgo en común no es otro que la nacionalidad peruana. ¿Por qué razón dos novelas centrales en la literatura francesa presentan escenas en las cuales aparecen individuos venidos de tierras tan lejanas, los límites del mundo? En la novela de Stendhal se trata de uno de los caudillos que lucharon por las independencias americanas, un individuo que concita la atención de los franceses por su actitud idealista e combativa, mientras que en Proust se trata de un joven mundano furioso porque no fue invitado a una soirée en uno de los mejores salones parisinos. Lo que busca Loayza no es, como puede creerse, rastrear y detallar la aparición de peruanos en ficciones que, de un modo o de otro, han transcendido las épocas y las generaciones. No, el objetivo de Luis Loayza es otro, más inteligente y al mismo tiempo más elíptico. Entre uno y otro personaje, se cifran momentos particulares de la historia peruana: la que va de la promesa de un país recientemente independizado a la frivolidad de una república sumida en sus contradicciones, incapaz de afrontar la historia, más preocupada por parecer francesa que por ser americana. Derrumbada la ilusión de un país distinto, los peruanos que llegamos después nos repartimos por el mundo para encontrar otras tierras, otros horizontes, donde poder formular, tímidamente, el sueño que gente como esos dos peruanos se dedicó, de un modo o de otro, a despilfarrar. La maestría de Stendhal y de Proust radica en haber insuflado a esos dos personajes de una verdad literaria tal que incluso sin pretenderlo (dudo que conocieran siquiera dónde se encontraba el lejano Perú) cifraron el destino del exótico y lamentable país sudamericano del cual venimos Loayza y yo. Cuando bajé del tren casi no tuve tiempo de pensar en todo esto pues tenía un día agitado y difícil, durante el cual se decidiría mi futuro laboral en este país, pero antes que nada, mi oportunidad para olvidar, para hacerme de otro destino. Recuerdo, como si fuese ayer, el corredor universitario, las escaleras empinadas e interminables, y la puerta detrás de la cual me esperaban. Eran los miembros del comité de selección quienes, lo mismo que a los otros candidatos, me interrogaron acerca de mi trayectoria pero también mis planes y proyectos (como si fuese posible prever no ya lo que pasará dentro de un año sino aquello que ocurrirá en el segundo siguiente). Cuando me preguntaron si vendría con mi familia a instalarme en Lyon, me escuché mentirles que lo habíamos discutido, la idea nos gustaba, tal vez para el próximo año y eso era todo, muchas gracias. Por la noche, me llamaron por teléfono para darme los resultados, decirme que me habían seleccionado para el puesto, comenzaría dentro de un par de meses, y felicidades. ********** Aproveché del resto de la semana para conocer Lyon: conocí las librerías del centro, cuando no me enteré de los cines dónde ver buenas películas. También tomé varios cafés en la terraza de los coquetos bistrós a orillas del Ródano. Más tarde, me entretenía recorriendo las callecitas empedradas y estrechas del casco antiguo o subiendo al teleférico que me llevara a la parte alta de la ciudad. Desde ahí se podía ver Lyon entero, con sus torres y sus dos ríos, la misma ciudad en la que horas después buscaría hundirme, ahogarme, pero que en ese momento le entregaba una tregua a mis pesares y culpas al tiempo que, una a una, las luces de la ciudad empezaban a encenderse a la noche. Apenas caía la luz del sol, un ardor particular me poseía, era el deseo de olvidar mi humanidad en cualquier lugar de la periferia. Encontré un fumadero de opio donde me anestesiaba o enajenaba con otros hombres, argelinos, croatas, senegaleses, turcos o cualquiera nacido en la orilla del mundo. Me sentaba también en la barra de un bar junto a marinos, desempleados, oficinistas y toda clase de individuos que contaban en voz alta historias parecidas a la mía, solo que en otro idioma. También, busqué el calor de una puta en alguno de los camping cars que se estacionan en las afueras (una rumana que apenas hablaba francés pero con quien me entendí muy bien). Cualquier motivo para dejar de recordar era suficiente en ese entonces cuando, poco a poco, la luz del amanecer entraba sucia y mortecina por entre las ventanas y algo parecido a una araña entumecida se replegaba en mi estómago. Con todo, después de cada vaso de cerveza, en cada silencio de conversación, detrás de cada página, me asaltaba el recuerdo de Claire, sus miradas entusiastas del inicio, los gestos desconcertados que siguieron y, en última instancia, sus palabras desengañadas, duras y crueles del final. Aquel final que ambos nos resistimos a creer pero hacia el cual nos precipitamos con nuestros silencios y también con nuestros gritos. Una mañana cuando regresé del trabajo ya no las encontré. En lugar de ellas, encontré una nota en la que muy escuetamente me decía que ya no podía engañarse más tiempo, me dejaba el piso, se llevaba a nuestra hija. Inútil buscarlas o llamarlas, esta vez no habría segunda oportunidad. Cuando subí al tren que me regresaría a París me dije que sería muy difícil apartar su recuerdo a los márgenes, como si fuese algo accesorio que uno arrima sin fastidios ni remordimientos. Al contrario, había compartido ocho años de vida con Claire, ocho años durante los cuales nos hicimos de un ritmo y varios rituales, nos acostumbramos a nuestros humores, compartimos proyectos y viajes e incluso tuvimos una niña, la pequeña Sophie. Recordé la sensación de vacío que me dio su partida, esa incertidumbre que debe tener quien ha sido amputado de un brazo o una pierna sin dejar por ello de sentir el miembro perdido. De ahí la posterior necesidad de viajar a Perú, siquiera por unas semanas. En mi país tendría la distancia necesaria para curarme y, al mismo tiempo, me ocuparía de otros asuntos, volvería a encontrar a la familia y los amigos, me sentiría menos solo, acaso querido. Con algo de suerte y determinación, volvería a Francia dispuesto a hacerme de una nueva vida. Sin embargo, después de algún tiempo, terminé por convencerme de que me era imposible. Cuando alguien busca dejar atrás el pasado, de nada sirve la distancia física, los miles de kilómetros que separan a un continente del otro, si el recuerdo de esa persona nos perseguirá, al final de una calle, en el perfil de una desconocida, en nuestros sueños. Apenas subí al avión, me senté y vi a Juan por primera vez, me dije que cargamos tantos muertos como días tenemos, era mejor dejar que el tiempo se encargase de envolver los recuerdos, llevarlos ahí donde nadie transita ni nadie busca o espera, tan solo acoge sin murmullos ni palabras; mientras tanto, el avión seguía cayendo en las alturas. ********** No bien llegué a la estación de trenes, me apresuré a mi piso con una preocupación en la cabeza. Había llamado al fijo varias veces sin que nadie del otro lado descolgara el teléfono. Al inicio, me dije que Juan estaría aprovechando para familiarizarse con la ciudad y buscar, como lo hicimos todos, ser adoptado por su indiferencia. Acaso ya había empezado a buscar un trabajo o, en el mejor de los casos, había terminado por encontrar uno que le obligaba a ausentarse todo el día y dejar, por lo tanto, mis llamadas sin respuesta. Con todo, el escepticismo me convenció de lo imposible que resultaba esta última posibilidad. No conocía una sola palabra, no tenía el menor sentido práctico para ningún asunto cotidiano, ni estaba familiarizado con las convenciones, invisibles e inevitables, que rigen cada uno de los gestos franceses. ¿Qué podía hacer, por lo tanto, un tipo con sus características en una ciudad como París que no fuera más que rasguñar en el bienestar de los demás, mendigar un gesto de reconocimiento, replegarse cada día más en la certeza de su desgracia? De repente, en esa decisión de venirse a vivir tan lejos creí encontrar un gesto que me acercaba a él, yo que también había decidido en su momento venirme a estas tierras, abandonar definitivamente el país en el que había nacido y buscar integrarme a esta ciudad, furiosa e inclemente, donde se reunían los destinos de parias y huérfanos como nosotros. La nacionalidad puede ser un accidente pero, en ocasiones, nos entrega a los hombres algo parecido a la camaradería, una excusa para engañar a la soledad. Por eso, muy pronto mis ganas de conocerlo mejor le dieron paso a un sentimiento parecido a la amistad. Con él, por ejemplo, había cosas que estaban sobreentendidas, cosas que tanto uno como otro no necesitábamos explicarnos ni justificarnos pues formaban parte de nuestro idioma hecho de palabras sí, pero sobre todo de costumbres y eventos cuyo significado residía en algo tan etéreo y, al mismo tiempo, determinante como el ser peruanos. Me haría bien conversar con un compatriota, por más desconocido que éste fuese. Por eso, cuando abrí la puerta del edificio me dije que lo sacaría a tomar unas cervezas en cualquiera de los bares solitarios de la noche, donde los hombres abren sus desesperanzas a esa solidaridad hecha de colillas de cigarros. Con una buena borrachera nos acercaríamos más, pero también nos entregaríamos un reconocimiento mutuo, el mismo que la ciudad, las personas y el idioma nos rechazaban. No obstante, a medida que subía las escaleras del edificio, un olor, mejor dicho una pestilencia, me invadió las fosas nasales y, pese a nunca antes haberlo conocido, me hizo sospechar lo peor. Mientras buscaba desesperadamente las llaves en la puerta de mi piso, Madame Arnoux salió del suyo y me clavó sus ojos. Sin decirme una sola palabra entendí lo que mi vecina pensaba al tiempo que yo hacía girar la llave en la cerradura, una, dos y tres veces, sin querer encontrarme el cuadro que encontré tras empujar la puerta y expulsar el aire. Estaba tendido en mi cama con la misma ropa con la que había viajado, ni siquiera se había quitado los zapatos. Había en su expresión algo como un indolente cansancio que me llamó la atención. De no ser por el olor, cualquiera habría pensado —sus ojos a mitad abiertos, los labios crispados— en alguien dormido que se olvidó de sacar la ropa por culpa de la fatiga o la premura. Un instante, me dije que no tardaría en abrir los párpados, reconocerme y pedirme disculpas por no haberme escuchado entrar en el piso. Después, le escucharía contarme que había encontrado un trabajo bien pagado, que pensaba poder instalarse poco a poco en Europa, adonde todos llegan para inventarse, aspirar a una nueva vida. Sin embargo, ni abriría los ojos, ni me hablaría, muerto como estaba después de no sé cuantos días. Recuerdo que apenas lo vi, tuve el reflejo de cualquiera que se encuentra en una situación similar; es decir, me precipité a cubrirlo con las sábanas. Es curiosa la manera cómo reaccionamos frente a un cadáver, entregándole a un amasijo de pellejos y huesos un pudor que no le corresponde más. Ni siquiera me di cuenta de que no estaba solo en la habitación: un ruido seco, detrás de mí, me rescató de mis pensamientos. Madame Arnoux estaba arrodillada y vomitaba en el pasillo. Extemporánea testigo de todo ello, la mochila de Juan, cerrada y a medias vacía, parecía esperarlo no en un andén sino en una esquina de la habitación. ********** Te confieso que lo primero que se me ocurrió una vez que Madame Arnoux se retiró no fue seguir tapándolo —le había dejado los pies descubiertos— sino levantarle la sábana. “Valiente servicio que me has hecho”, le dije no sé por qué a sus orejas ya sin oído, por lo tanto, sin comprensión. “Pudiste haberme esperado para decirme que te morirías”, culminé antes de pasear la mirada por el lugar. Sonreí al ver nuestros dos vasos sobre la mesa, el suyo todavía con unas gotas de pisco. Aquel había sido nuestro primer y último brindis. Quién iba a saberlo en ese momento, mientras chocábamos nuestros vasos, ni sospechar más tarde, cuando su cuerpo pestilente me recibiera en mi cama, que me tocaría no sólo terminar la botella sino también ocuparme de mi inquilino, convertido en un difunto que no se invita a salir sino que se hacina en cualquier lugar. Busqué en su mochila y en los bolsillos de su pantalón algún indicio de su muerte. Encontré fotos suyas con una familia y en un pueblo que imagino era el suyo. Eran imágenes tomadas en la plaza de armas de cualquier caserío andino, con las banquitas de colores y las flores de retama por aquí y por allá. Alrededor de la plaza, algunas casas, la comisaría, la iglesia y el teléfono comunitario le daban, con sus colores, sus techos a dos aguas y sus balcones rústicos, ese toque tan andino que yo conocía bien de mis viajes fuera de Lima. Lo mismo que el árbol —largo, antiquísimo y orgulloso— en el medio de todo, figura tutelar del pueblo alrededor de la cual se desarrollaba toda la vida. Me llamó la atención que en varias de las imágenes apareciera siempre una mujer joven (supuse que tendría la edad de Juan si es que no menos). En una de las fotos posa divertida para la cámara, en otra se le ve mirando al horizonte, ese cielo azul que tiene la sierra. En una tercera, parece que está de la mano con Juan (digo parece porque un personaje en primer plano les tapa las manos ahí donde las dos manos deberían unirse). Las otras imágenes eran fotos tamaño carné de una anciana, dos niños, una mujer y un hombre. De más está decir que también había un retrato de esa mujer, un retrato que todavía conservo. Detrás, alguien había escrito a mano lo único que se podía encontrar en los retratos: “Clarissa, Chungal, 8 de enero del 2009”. También había una libreta en la que una ortografía menuda y vacilante había garabateado algunas páginas. Encontré, por ejemplo, direcciones limeñas a las que imagino Juan acudió poco antes de venirse a Francia. Me llamó la atención lo heterogéneas que éstas eran. La misma mano había escrito las coordenadas de un abogado, también las de un ginecólogo y, finalmente, de una imprenta donde se podía conseguir “todo tipo de documento”. Había, finalmente, un recorte de una revista que se me cayó mientras hojeaba la libreta. Era la foto de la Tour Eiffel, vista desde los Champs Elysées, tomada una mañana de sol y verano. Abajo, la leyenda precisaba que se trataba del símbolo europeo de la cultura y la civilización. Llamé al consulado peruano para que hicieran algo con mi compatriota. La voz de quien me contestó se mostró consternada, dolida y solidaria: era necesario actuar lo más pronto posible, era inconcebible dejar el cuerpo de un conciudadano sin sepultura y lejos de su familia. “Ya había ocurrido que un peruano se suicidara a comienzos de invierno”, escuché decir del otro lado. No entendí por qué asumía tan categóricamente que se trataba de un suicido, pero no dije nada. “Qué se iba a hacer, muchos sucumbían al frío y a la soledad”, continuó la funcionaria lanzando una explicación de orden antropológico y psicológico que nadie le pidió. Añadió, diligentísima, que esa misma tarde comenzaría los trámites para repatriar al desgraciado. Pero todo cambió cuando me solicitó el número de pasaporte. Les respondí que no lo tenía, que de hecho no había encontrado ese documento. No era un problema, señor, ¿tenía el número del documento nacional de identidad? Les volví a responder que no. Fue en ese momento que un largo silencio se interpuso entre mi interlocutora y yo. “Señor, qué tal si su amigo es un ecuatoriano, un colombiano o un chileno?”, culminó con un tono que no aceptaba cualquiera de los sentimientos altruistas que antes me había manifestado sino un ligero fastidio. Entonces se me ocurrió darles el nombre completo de mi muerto (nombre que encontré apuntado en la libreta). Ella no tenía más que buscarlo en el registro civil de la Embajada. ¿Cuántos peruanos existirían con el mismo nombre? Con algo de suerte, Juan no tendría a ningún homónimo; por lo tanto, en cuestión de segundos podríamos dar con sus datos. De ahí a encontrar a la familia solamente había un paso. —Señor, no tenemos inscrito a ningún peruano con ese nombre. —¿Usted está diciendo que el cuerpo que tengo aquí en mi habitación no existe? —le respondí mortificado. —Mire, lo que le digo es que aquí nadie puede hacer nada por usted —escuché la voz de la funcionaria ahora sí sin nada de cortesía. —¿Pero y yo qué hago con el cuerpo? —les pregunté. —Ese problema es suyo, señor —me respondió la empleada, antes de cortar la comunicación. ********** La putrefacción puede ser cruel con los cuerpos que se abandonan a ella. Ella avanza silenciosa, lenta, pero también corrosiva e inexorable, sobre el cadáver que la acoge o, más bien, que se rinde a su ocupación. Aquel cuerpo que en algún momento sonrió y se enamoró, pero también increpó y odió, se convierte en un territorio abandonado a su suerte, invadido por hordas salvajes que reclaman derecho de ciudadanía ahí donde ya no queda más vida. Poco a poco, los últimos bastiones se rinden a la invasión que reivindica ese territorio, no a un señor en particular sino a la dispersión perentoria y total. Con todo, quien ha visto un cadáver, lejos de ser testigo de esta batalla invisible y perdida de antemano, en la cual fuerzas invencibles se desesperan por destruirlo, hacerlo polvo, tierra, nada, cierra el féretro, lo atornilla y lo entrega a la tierra, seguro de que sus recuerdos servirán para darle al muerto esa trascendencia que jamás tuvo. Como si la memoria y el recuerdo no fuesen más que el anverso del olvido, ese apagarse definitivo que empieza debajo de la tierra, entre las encías de parásitos y bestias diminutas pero letales que desmoronan cualquier unidad o coherencia. Mientras tanto, caminamos de espaldas a la muerte, seguimos nuestros caminos por la ciudad, hacemos como si mirásemos en el mapa, sonreímos a los otros transeúntes. Si a mi regreso ya había encontrado el cuerpo de Juan bastante descompuesto, los días siguientes fueron una lucha contra la muerte que pugnaba por hacerse cada vez más con mi compatriota. Al inicio lo limpié como pude, con una esponja y una loción; también le cambié de ropa, mejor dicho le puse mi ropa, e incluso le corté las uñas y lo peiné. Esta decisión solo me resultó efectiva y práctica un par de días; además, me obligaba a ocuparme sin reposo de mi invitado. Decidí, por lo tanto, asumir medidas más serias: compré formol y procedí a embalsamarlo de la mejor manera posible. No sabía cuánto tiempo viviríamos juntos, lo mejor era ocuparme de él, que se sintiera a gusto conmigo como anfitrión. De tanto en tanto, Madame Arnoux pasaba por mi piso para preguntarme si “mi invitado” seguía por allí. Pese a lo inútil de su pregunta —el hedor era acusador— ella entraba con el engañoso desinterés de quien, a los ochenta años, todos los amigos y familiares desaparecidos, la vida solitaria, apacible pero desesperada de una anciana, encuentra una oportunidad para existir. A veces traía algo de café, galletitas, unas magdalenas. Después de enterarse de que Juan todavía no se iba, se olvidaba de él y tomaba asiento en mi salón. “Qué se iba a hacer”, comenzaba Madame Arnoux con un mohín de asco, “ahora era tan difícil encontrar un lugar dónde quedarse en esta ciudad”. Yo la dejaba hablar, contarme que París ya no era el mismo desde que su marido desapareció. Uno ya no podía apoyarse en los demás, todos andaban siempre tan ocupados en lo suyo que nadie tomaba siquiera un instante para preocuparse por su vecino... Pese a los ancestros francos, galos y godos que se podían rastrear en lo más recóndito de su código genético, Madame Arnoux era también, a su manera, otra extranjera en París. El que me ocupara del cuerpo de Juan, medida urgente pero provisoria, no quiere decir que abandonara la búsqueda de una solución. Intenté con el hospital de los estudiantes de medicina pero me dijeron que estaban copados, podía probar de nuevo en un mes. Para la morgue necesitaba un certificado policial que, la verdad, preferí no tramitar, mientras que la solución más evidente, acudir a un cementerio, era quizá la más delirante. En París uno debe inscribirse en una interminable lista de espera antes de optar a un par de metros cuadrados donde amontonar los huesos. Por lo demás, una vez que se tiene la aprobación es necesario contar con el presupuesto para pagarse un entierro digno. En ocasiones, los nichos pueden costar más caro que los mismos apartamentos en los que hacinamos nuestras existencias. ¿Qué hace la gente extranjera, sin recursos con sus seres queridos? ¿Cuál es la manera para liberarse de tanto cadáver que los días aglomeran debajo del cielo parisino? Pasé varias noches con el cadáver de Juan. Le conté de mi vida, las razones que me habían traído a Francia y también las que me hicieron quedarme. Se enteró de lo de Claire, le dije la verdad, es decir que todo había sido culpa mía, ella tuvo demasiada paciencia conmigo, y yo no supe reaccionar a tiempo. Puedo jurar que un rictus de malestar y de empatía se dibujó en su rostro. No era para menos, pasamos los días agitándonos por inquietudes y ocupaciones que nos distraen de aquello y de quienes deberían ocuparnos en verdad. Cuando nos damos cuenta, ya es demasiado tarde, todo ha terminado, es imposible darle nuevamente vida. Se hizo mi íntimo, nunca nadie me había escuchado con la entereza y la atención que me dedicó (incluso ahora cuando escribo me estremezco de pena y nostalgia al pensar en mi amigo perdido). También le quise preguntar por él, por su vida, todo aquello que no me atreví a interrogar, por falta de confianza o ignorancia, durante nuestro viaje en avión. Me hubiese gustado saber por qué, teniendo una novia, recordaba a la Clarissa de la foto, había decidido venirse a París. ¿Cuál era la razón que traía a un peruano que jamás había salido de su pueblo a esta parte del mundo para morir en un lugar ajeno y hostil? Recordé que me habló de buscar un trabajo, de hacerse algo de dinero. Pero para eso pudo haber viajado a Lima sin necesidad de alejarse tanto de sus seres queridos. A lo mejor tenía también una hijita como la mía que esperaba a su padre, tener noticias de él, volver a verlo, tocarlo otra vez sin saber que él ya no existía y que por lo tanto nunca más le hablaría ni la tomaría en sus brazos. También pudo haberse ido, como lo hacen otros peruanos en su caso, a Argentina o, en última instancia, a España, cualquier país en el que la lengua no fuese una barrera sino una ayuda. Tal vez una circunstancia extrema le había obligado a tomar esa decisión, dejar un vacío con su partida o, lo que es lo mismo, morir para los demás. Había algo de desesperado, incompleto y misterioso en su trayectoria que no se explicaba con la necesidad de tener un trabajo y salario y que yo nunca llegaría a entender. Fue durante ese periodo en el que Juan y yo comenzamos a intimar que apareció el hombre que se encargaría de desaparecer el cuerpo de mi amigo. Una noche, mientras me encargaba de limpiarlo, escuché que alguien llamaba a la puerta. Me molesté con Madame Arnoux quien, me pareció, se estaba tomando demasiadas libertades últimamente, esas ya no eran horas de visitas, ni menos aún de cafecitos. Por eso, me quedé de una sola pieza cuando abrí la puerta y me encontré con ese homúnculo que me miraba desde el fondo del pasillo, como quien evalúa a su eventual cómplice o víctima. Llevaba un abrigo largo que le llegaba hasta los tobillos, tapándole el cuerpo pero al mismo tiempo delineando su forma. Acaso ese abrigo no era suyo, se lo había robado a cualquiera de los cadáveres con los que traficaba. Más tarde, ya en la calle, me daría cuenta de que cojeaba de un pie, en ese momento lo que me llamó la atención fue una joroba tan grande que parecía hincharle los hombros. También la piel lívida, casi transparente, que daba la impresión de nunca haber conocido el menor rayo solar o de estar frente a alguien solo acostumbrado a la luz lunar. Cada vez que sonreía —con esa suficiencia que se me hizo antipática a lo largo de la noche, esa noche interminable— un diente de oro relucía en sus encías, siempre dispuestas a soltar una lisura o una blasfemia: me había estado buscando, quería proponerme un pacto... ********** La idea era aprovechar la hora tan avanzada para descender al metro, buscar alguna zona sin uso y poder abandonar el cuerpo. Gracias a la complicidad de algunos empleados de la línea, a quienes les entregaba una parte de sus ganancias, mi guía contaba con las llaves para abrir las rejas que impedían la entrada a la estación. Después, todo era cuestión de deslizarse con sigilo por debajo de los andenes, penetrar en las vías, empujar alguna puerta clausurada y encontrar cualquier lugar dónde depositar a Juan. Era posible que la policía o los empleados encuentren el cuerpo, pero la descomposición, la falta de papeles y la desidia de las autoridades y los funcionarios terminarían por hacer su trabajo. Con algo de suerte, dijo “M” (prefiero no conjurar su nombre, no vaya a ser que termine apareciéndose otra vez), mi amigo acabaría en una fosa común junto a otros cadáveres, niños, mujeres y ancianos de distintas nacionalidades que se quedaron ahí donde todos llegaban para cumplir sus sueños pero se resignaban a fermentar su derrota. Apenas entramos en el metro, lo primero que me llamó la atención fue el olor. Era una pestilencia que, conforme nos introducíamos en las galerías clausuradas a los usuarios, se hacía cada vez más concreto y denso, por lo tanto más insoportable. Por lo demás, el poco aire que había, en lugar de aligerar la atmósfera, la cargaba aun más. Así, muy pronto me vi obligado a llevarme la mano a la boca, detenerme cerca de cualquier toma de aire e intentar respirar, buscarle una tregua a esa pestilencia para llenarme los pulmones. A mi lado, “M” avanzaba con la tranquilidad del paseante que atraviesa el campo, bajo un cielo blanco y despejado, lleno de pájaros. Era él quien cargaba el cuerpo sin vida de Juan: quien quiera que se lo hubiera cruzado habría creído que, lejos de llevar una pesada carga, traía sobre sus hombros algo liviano, un soplo, un hálito. “Vamos”, me decía cada cierto tiempo, “todavía debemos ir más al fondo”, culminaba antes de seguir sumiéndose en la oscuridad sin fondo. Poco a poco, conforme me iba acostumbrando a la penumbra que nos rodeaba, descubrí, con sorpresa, perplejidad y horror, que no éramos los únicos a esa hora en la línea del metro. Al contrario, una agitación silenciosa nos rodeaba. A cada instante numerosos pares de ojillos nos apuntaban; eran las ratas, los gatos, los murciélagos, las cucarachas y cualquier bicho de la noche que había escogido su morada en ese inframundo. Pero también eran los seres, esas sombras que se deslizaban sin dejar huella, almas en pena de la noche, que reconocían en mí a un extranjero; por eso, se ponían en guardia, me miraban con ese recelo que se tiene hacia lo desconocido, hacia aquel cuya sola presencia transgrede un orden. Había escuchado, pero nunca le había dado crédito, que muchos individuos ocupaban, sin permiso ni tolerancia, las instalaciones del metro. En ellas, establecían sus vidas de manera alternativa a la de la superficie, es decir, se organizaban en sociedades que les entregaban una identidad y también la posibilidad de enamorarse, fundar familias e incluso terminar sus días. Era completamente improbable darle crédito a estos rumores, siempre me habían parecido una de esas insípidas leyendas urbanas con las que los burgueses de una ciudad alimentan su imaginario, necesitado de mitos para poder asustarse sin consecuencias. Pero ahí estaba, la vida de los subsuelos parisinos, sus ciudadanos, sus tribus y sus clanes, desplegada delante de mis ojos con toda su unanimidad y vehemencia. Se me ocurrió preguntarle a “M” acerca de los muertos por los que vivía. Claro, él entendía que nosotros los de allá arriba, dijo y señaló al cielo, viviésemos indiferentes a los destinos de esta parte olvidada, culminó antes de escupir uno de esos gargajos que se pegan al suelo. Si yo conociera tan solo un poquito de lo que ocurría aquí por las noches, entonces nunca habría querido nacer. En una esquina creí ver a un puñado de seres, entre los cuales había un niño, buscando entre los restos de lo que me pareció un cadáver. Mas allá se escuchaban los gritos desesperados de un recién nacido pero ahí donde debería estar no se veía más que a un perro negro enterrando los colmillos, raspando con sus garras, hurgando con su hocico. Me estremecí pensando en lo que estaría atravesando con sus mandíbulas antes de voltear la mirada lleno de miedo y asco. Imaginé, de repente, una legión de árabes, africanos, europeos del este y latinoamericanos ocupándose de sus cadáveres de esa manera. Reverso de la vida luminosa de la superficie, ésta era la región donde todos los viajes parecían terminar, donde las quimeras se convertían en pesadilla y los hombres revelaban su verdadero rostro: el de bestias huérfanas de esperanzas. París estaba muy hacinado, París necesitaba dedicar su espacio a la cultura, el arte, la bohemia y el cosmopolitismo: que la indiferencia se encargase de entregarles un final, cualquiera sea éste, a los invasores caídos en mortífera y anónima batalla. Dejamos a Juan en uno de los corredores subterráneos que desembocan en el desagüe. Que los días, las ratas y los hombres le entregaran un final complaciente y solidario, distinto al destino que tuvo sobre la tierra. Me juré que desde ese mismo momento lo olvidaría. Todo lo que había vivido no pertenecía más que a un mal sueño. El viaje en avión y la noche en mi apartamento fueron errores que cometí y que terminé pagando. Apenas llegara a mi casa arrojaría a la basura las pocas pertenencias de Juan, sus camisas, sus fotos y su mochila. No serían nada más que rezagos de la ficción desesperada e insomne de un hombre abandonado. Después, ni siquiera eso, el recuerdo de Juan no existiría más; por lo tanto, él tampoco, se habría integrado a la nada desde la cual venía. (En ocasiones, es mejor deshacerse del recuerdo para sobrevivir, dejar atrás a quienes compartieron una parte de su vida con nosotros. Los personajes que se revelan secundarios no deberían tener mayor lugar en el relato de nuestras vidas; de otro modo, viviríamos atados al ayer, cargados con existencias ajenas, invasivas y también dolientes que, desde sus márgenes, pugnan por invadir tu espacio y tu vida.) Una vez que regresamos a la boca del metro, tuve la impresión de volver a nacer. De hecho, sentí alegría al respirar una vez más el aire parisino que, en otras ocasiones, tanto me había fastidiado por sucio. Quien me hubiera visto en ese momento me habría creído en el medio de la Cordillera de los Andes, hinchando los pulmones con ese aire azul de las alturas. Mientras subía los escalones, advertía que esta vez era yo quien dejaba rezagado a mi guía. Desde sus profundidades, “M” levantó la mirada y me clavó sus ojos sin decirme una sola palabra. Hubo un momento de vacilación que no supe cómo interpretar. Se me quedó mirando a la espera de algo, un gesto de mi parte. “¿Qué, no piensas pagarme, mierda, hijo de la gran puta?”, me gritó. Entonces, busqué en mis bolsillos y me di cuenta de que había salido sin mi billetera o la había perdido en alguna parte. Fastidiado, avergonzado, molesto, encontré sin embargo con qué pagarle. Dudé un segundo pero al final de cuentas me dije que ya no iba a utilizarlo más, era la ocasión para deshacerse de él. Era mi aro de matrimonio. Un instante, “M” osciló su mirada entre el aro y yo; después, satisfecho con su paga, me hizo un gesto de despedida y, tras un estremecimiento de metales, regresó al metro. Me quedé solo a esa hora y con ese viento en París. Algunos empleados municipales barrían ya las calles antes de que los turistas las ocuparan y se tomaran fotos, escribieran cartas postales y jugaran a ser parisinos, cualquiera sea el sentido que se le dé a esta expresión a esa hora en que las farolas apagan, una a una, sus luces. ********** Muchos años han pasado desde aquel entonces. Entretanto, me mudé a Lyon, dejé el trabajo y regresé una vez más a París, ya no al piso en el que todo ocurrió sino a otro mucho más pequeño pero al mismo tiempo más mío, lejos del centro, es decir, más accesible para el presupuesto de un hombre solitario, sin mayores pretensiones en la vida que ocupar en las fronteras. También regresé a Perú, durante los veranos, único momento que el trabajo universitario me permitía; sin embargo, cada vez me sentía más extranjero en Lima, como si de pronto, mi ciudad natal me hubiese declarado un foráneo, sin más conocidos ni familia. Desde hace cinco años, no he regresado y tanto mejor así, la ciudad había cambiado, ya me quedaba poca gente conocida —todos con familia y asentados en una vida que me es desconocida y que, por lo tanto, me excluye— y este tiempo afuera había terminado por darme otras costumbres, una manera distinta de ver las cosas. Lo mismo que Madame Arnoux, yo terminé por ser un desconocido en la misma ciudad donde había nacido. Por lo demás, nunca más le propuse a un desconocido, por más compatriota que sea, quedarse en mi piso. Cada vez que subía a un avión y veía a todos los Juanes del vuelo que, impertérritos y solitarios, miraban al vacío, yo decidía esquivarlos, negarles la conversación; entonces, abría mi libro y me zambullía en la historia que me contaba la novela con la que subía al avión hasta que la voz del piloto anunciaba el aterrizaje en Charles de Gaulle, París, veinte grados de temperatura. Regresaba a esta ciudad ya no con el entusiasmo de la primera vez, sino con la sincera y triste sensación de haber perdido algo en ella sin saber qué. Hace poco abrí de nuevo el libro de Loayza con el que viajé. Se lo había prestado a Sophie, mi hija, quien viene de tanto en tanto a pasar algunos días (no conmigo sino en París, una ciudad que le encanta). Me lo devolvió con el gesto displicente como deplorando, sin decirlo, un gusto literario que no comparte, pero no le dije nada, estaba en su derecho de no disfrutar de Loayza, otro peruano como yo, ya no como ella, una chica a medio camino entre dos nacionalidades. A medida que avanzaba en la lectura me dejaba capturar una vez más por ese espíritu inquisitivo propio a Loayza y con el que desarrolla un tema en apariencia insignificante, hasta banal. La prosa de Loayza me dio la impresión de seguir siendo la misma que yo recordaba, un lenguaje sugerente, hecho de claroscuros en los que nada estaba dicho de manera perentoria sino formulado de modo tal que le tocaba al lector sacar sus conclusiones. Lejos de romper todo vínculo con su interlocutor, Luis Loayza le proponía entrar con él a esa tierra sin fronteras que era la literatura. De pronto, no existía más afuera, todo se había transmutado, gracias al poder del lenguaje, en un espacio armonioso y delicado. Cuando terminé el ensayo lo hice con esa sensación que debe tener quien regresa, después de muchos años, a un lugar determinante para la experiencia, querido por los afectos, dejado detrás por culpa de los azares y las contingencias tan veleidosos como intransigentes. A diferencia de la primera vez que leí ese texto, en esta ocasión encontraba, detrás de cada línea, un sentido escondido, solamente accesible para mí. Ahora me daba cuenta de por qué ese ensayo me había conmovido tanto. No era por la inteligencia o la fina ironía que exhibía. Tampoco por la perspectiva que había asumido, y que en su momento me cautivó: la de alguien que revela la encarnación de una crisis en personajes que aparecen de refilón en dos novelas. Extraña paradoja la del coronel y la del mundano, esos eran los dos personajes peruanos rescatados del olvido literario por Loayza: sus existencias se restringen a un puñado de palabras, pero sin gente como ellos las ficciones que los acogen perderían capacidad de persuasión, no serían más que un amasijo de frases inverosímiles. Así, si aquellos foráneos desaparecieran de las ficciones, ellas mismas perderían realidad, se convertirían en poco menos que ficciones ilusas, amputadas de genialidad. Sin quererlo, Proust y Stendhal subrayan la fábula de los segundones, aquellos cuyo lugar en la ficción nadie recuerda o ya olvidó apenas cambió de página, pese a que, de un modo o de otro, contribuyeron a darle un sentido al relato o, mejor dicho, a esa vida que necesita de ellos para seguir existiendo, con todas sus injusticias, sus euforias y sus olvidos. Cuando terminé la lectura, cerré el libro y lo dejé a mi lado, ya era de noche. Por mi ventana se escuchaba la ciudad despertar a la madrugada de un fin de semana. Pronto terminaría el año en la universidad, lo más sensato era quedarse dentro de casa, corregir exámenes, pasar en limpio mis apuntes. Pero esa noche no le daría importancia alguna a la sensatez; al contrario, bajaría de una vez a la noche y buscaría en ella aquello que tendría que encontrar. Un instante, mientras echaba llave a la puerta de mi piso, me levantaba el cuello del abrigo y encendía un cigarrillo, me dije que salía sin documentos ni dinero a esa hora y en un lugar tan peligroso. Pero para eso ya no tendría más tiempo ni oportunidad pues ya había arrojado las llaves a la alcantarilla y ya resonaban mis pasos en los adoquines húmedos de la madrugada. ********** Amigo peruano, que acudes a París con tu mujer de la mano, y acaso también tus hijos, para conocer los Champs Elysées, pasear por Trocadéro, disfrutar del Louvre, maravillarte con Versailles y, como es evidente, deslumbrarte con la imponente Tour Eiffel, te ruego que olvides lo que acabo de contarte. Es más, sabes bien que se trata de un cuento, uno de esos relatos que la imaginación ociosa inventa para matar el tiempo o, lo que es aun más retorcido, renegar de la realidad. Por eso, cuando tomes el metro de París y sientas un olor astringente entre una estación y otra no pienses en lo que acabo de contarte. Simplemente, sonríe, mira a tu mujer y comenta lo linda que estuvo la visita, haz como si revisaras tu mapa o tu guía de la ciudad y tápate la nariz discretamente para no exponerte a la pestilencia. Ese es el olor que tiene París por la noche y en el subsuelo, el mismo olor de cientos, miles de personas anónimas que llegaron buscando un sueño pero que nos encontramos con el vacío que te niegas a conocer cada vez que subes de nuevo a la ciudad, y ves de nuevo los edificios y respiras hondo y te dices qué bella que es París de mañana, a esa hora, llena de vida, con tantas nubes y tanta gente alrededor dispuesta a caminar y a levantar los ojos y a sonreír, y decir que sí. ** Félix Terrones http://www.letralia.com/firmas/terronesfelix.htm Escritor, crítico y traductor peruano (Lima, 1980). Doctor en literatura por la Université de Burdeos III (http://www.u-bordeaux3.fr/es; Francia), con un estudio sobre los prostíbulos en la novela latinoamericana. Ha publicado las novelas cortas recogidas en A media luz (Pontificia Universidad Católica del Perú, PUCP, http://www.pucp.edu.pe; 2003) y la novela El silencio de la memoria (Mundo Ajeno, http://www.mundoajeno.com; 2008). Ha editado la obra de Sebastián Salazar Bondy para la Biblioteca Ayacucho (http://www.bibliotecayacucho.gob.ve; 2012). Como traductor forma parte del colectivo Rebelión (http://www.rebelion.org). Mantiene un blog literario en http://felixterrones.blogspot.com. === El apacible (extractos) José Gregorio Vílchez Morán ============== *** Río Momboy El umbral adviene junto al descenso de las aguas, la elevación de la niebla abrupta sobre la sensación beatífica del musgo, piedras y labios en el cortejo de aquello besado por la tierra del paisaje que dentro en su posada el cuerpo guarda y aguarda como una gran verdad, como un rezado silencio que en las montañas corónase alboreado. *** Con-cavidad La región más bella que aún respira duerme y amanece en uno exactamente donde ventea el sur sus clavicordios rodeado de tepuyes al centro de la trémula estrechez de la galaxia. *** Absoluto ¡Qué ironía! que entre tantos edificios y umbrales nadie perciba lo que el chubasco vino a decir tan dentro de septiembre. En las paradas de tráfico la gente protesta contra el aroma herbal del firmamento, mientras los taxis huyen despavoridos y hay locales que apresuran a cerrar. ¡Qué ironía! ¡Tantos habitantes deshojados, tan pocos corazones y sentidos se ofrecen a lo grisáceo reluciente a despuntar! *** I de Reyes 19:12 En aquel segundo del trueno más puro después del temblor y el fuego contra las rocas de ser, allí como viéndose, como golpe de bello vacío, su sonido: APACIBLE en el cruce fugaz de vida y éter donde alguna vez pudimos ser tan claros y, al unísono, Elías. *** Post adviento El cielo desagua dejándonos la vastedad doliente donde antes algo tejíase de sentido concernido. Ahora mar adentro en uno nada queda, salvo, algunos cirros anclados y esta sensación que a veces padecemos cuando hemos ido quitando —no sin duda— los adornos de navidad. *** Sin fertilizantes En la calibrada observación de la estructura de algunos musicales instrumentos cavilé y escudriñé las causas y magias del por qué esas flores que a ninguno parecieran perfumar y esas nubes que no aparecerán —en ninguna foto satelital o familiar— se ofrecen a la lasciva ternura en vaciedad de la bóveda celeste, al silencio expectante que nos arroja al vilo y a la espera de la tormenta en la inminencia de una luz más líquida que el mismo aire naciente. a José Francisco Ortiz *** Fe debida A color y olores; el universo articula el compás, su canción oblicua sobre los instrumentos circulares y las borgeanas [ruinas. No obstante, esa no ha sido la retórica con la cual nos instruían desde abecedarios ilustrados con frutas y casitas. Nadie mencionó estas fechas tan resbaladizas, esta cascada de tiempo que obnubila pretendiendo delinear apariciones, elementos que parecieran precipitarse desde el Niágara del cuerpo hacia el pensamiento calcinado de tanto cotidiano ardor. Definitivamente, no. No estuvieron nunca estos adioses y décadas dentro de las piñatas y las alcancías con forma de cerditos. Por eso, el poema, ante estas evidencias se prolonga, constriñe, aun más cáliz, más patente arca de irrefutable fidelidad. ** José Gregorio Vílchez Morán http://www.letralia.com/firmas/vilchezmoranjosegregorio.htm Escritor venezolano (Maracaibo, 1965). Es licenciado en letras y magíster en literatura. Profesor titular de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve). Ha ganado concursos de literatura a nivel regional y nacional. Ha publicado los poemarios Escribir sobre la púrpura (Ediciones Astro Data, 1994), Oscura fotosíntesis del día (Ediluz, http://www.edi.luz.edu.ve; 1994), Hombre de cielo intenso (Gobernación del Zulia-Dirección de Cultura de LUZ, 1995), Rosas de Magdala (Ediciones Astro Data, 1998), Los espejos plurales (antología poética estudiantil de la Escuela de Letras de LUZ; Dirección de Cultura de LUZ, 2000), Crismas en el piano (Ediciones Astro Data, 2003), De inagotable secreto (El Perro y la Rana, http://www.elperroylarana.gob.ve; 2006) y El apacible: poemas para leer bajo el nublado (Ediluz-IILL, 2011), así como el libro de ensayos Las urdimbres sonoras (Ediluz, 2007). Mantiene un blog literario en http://josegregoriovilchezmoran.wordpress.com. === Acapulcoholic Vanessa Hernández ================================== Esa mañana, cansado de repetir desde hacía al menos cinco años la misma rutina, Heriberto Tejada decide hacer al fin algo con el hastío acumulado. Lo ha planeado desde meses atrás. La idea de escapar se le metió un miércoles por la mañana luego de discutir por vigésima vez con Karina, su mujer. La relación estaba fracturada, negarlo es tanto como esperar que un día las múltiples diferencias entre ambos desaparezcan como por arte de magia. Mira su pequeño departamento, el hedor a orines es concentrado. La avería de su excusado hoy es el menor y último de sus problemas, Karina le pidió, al principio con delicadeza, luego exigido entre gritos y mentadas de madres, que llamara al plomero. El tufo es una pestilencia que llega hasta el pasillo, dos vecinos ya han puesto su queja al casero, la respuesta de Heriberto es la misma para quien se le ocurra fastidiarlo sobre el maloliente aroma, el plomero ha prometido ir antes de que acabe la semana. Es de noche, Karina aún no llega del trabajo, esa semana le dijeron que su turno se extendería una hora más, a cambio podrá entrar un poco más tarde por las mañanas. A Heriberto le parece que la ama sólo cuando no la tiene cerca, le gusta pensar que no viven juntos como lo hacen desde hace 10 años. A menudo se ha descubierto masturbándose mientras piensa en esa Karina, no en la Karina que hoy vive con él y con la que pelea al menos seis veces a la semana. Aquella era mejor, no sólo tenía mejor cuerpo, tenía también un mejor carácter. Le gusta recordar sus piernas, la piel morena, el primer restregón que se dieron detrás de la puerta de servicio del bar. Aquellos tiempos están lejos, a Heriberto le parece que llevan más de una década de casados, ni siquiera tienen hijos, y ya está agotado. Se levanta del sofá, ya no quiere estar un minuto más en el mismo lugar. Echa un vistazo final, piensa que aunque sea lo último que haga, tendrá la delicadeza de colocar en orden alfabético la correspondencia. Los sobres corresponden a notificaciones de cuentas pendientes, la mayoría con retraso. No piensa largarse sin siquiera pagar lo que consumió, después de todo, al menos eso le debe a Karina. Deja un buen fajo de billetes sobre el montón de sobres acumulados. La luz, el gas, el agua y hasta el servicio de Internet están cubiertos. El dinero estará bien invertido, piensa. Lleva casi dos años sin gastar en él un céntimo, como nunca ha sido un hombre que gusta ir de compras y de comer en buenos y caros restaurantes, ha juntado una nutrida cantidad de dinero. Toma una bolsa de plástico, adentro deposita el único par de tenis que le gusta, un modelo algo viejo de Nike en azul con pequeñas franjas diagonales en negro. Los coloca en el interior de la bolsa, quizá los tenis sean el único buen recuerdo que guarde de su matrimonio con Karina. Después de todo, ella se los regaló en su octavo aniversario. Abre el ropero, mira sus camisas, todas son a cuadros, ni siquiera puede encontrar la única cosa que hubiera querido llevarse, una playera color amarillo que lleva estampada al centro del pecho la imagen de un tarro de cerveza mientras una mujer desnuda y con grandes senos la sostiene sonriente. Odia que Karina la tirara aludiendo que era de mal gusto y una ofensa para ella y todas las mujeres del mundo. Se siente ansioso, como un adicto al que un buen día un cabrón se le paró en frente y le prohíbe a razón de putazos que vuelva a consumir de la misma porquería. Tiene que salir ya mismo del departamento. Cruza el umbral, no volverá nunca. Se encuentra solo y con una bolsa de plástico en medio de la calle sin saber muy bien a dónde carajos ir. Lo primero es bajar al metro, ya se le ocurriría bien qué hacer después. Camina un par de cuadras, la ventaja del edificio en donde está su departamento era la ubicación. Las calles siguientes son reconocibles, las ha caminado millones de veces, casi siempre de noche debido al trabajo. Una familiar mezcla de aromas parece darle una cortés despedida, huele a vómito, mierda, orines y alcohol, recuerda las primeras borracheras con Karina, aquella vez que peleándose a golpes ella resbaló luego de atorarse el tacón de su bota en la alcantarilla, o cuando, luego de comprar, hace unos siete años, aquella fabulosa lavadora de cinco ciclos de velocidad, habían contratado los servicios de una mudanza, había costado más subirla que el propio aparato, piensa que nunca, en esos siete años desde que la compraron, habían llegado siquiera a usar el tercer ciclo de lavado. Llega a la estación; el vagón, como de costumbre, luce repleto de usuarios. Una joven, de unos veintitantos, sostenía sobre sus manos una revista de modas. La joven es atractiva, morena, ojos grandes, cabello ondulado y negro. Su blusa deja entrever unos senos pequeños pero firmes, el pantalón de mezclilla estrecha le hace ver unas nalgas frondosamente elevadas. No puede evitar mirarla, la desea. Se propone buscar una que se le parezca, tendrá todo lo que ha querido, es tiempo. Pero aún falta lo principal, dónde ir. Del otro lado del vagón, mientras hacía la primera parada, mira un letrero promocional, dice Acapulco. Bingo, piensa Heriberto, no pudo elegir mejor. Irá al paraíso, si ya estuvo en el infierno, lo justo es que en el futuro lo pase bien. Mira el mapa del metro, está en la línea equivocada, espera la siguiente transbordación, son menos de seis estaciones. Al llegar, baja. Un par de cambios más y está a menos de quince metros de la terminal de autobuses. Entra. Pide un boleto a Acapulco, sin retorno y listo. Debe esperar unos veinte minutos, mira a su alrededor, no puede imaginar si los que están en las sillas de la terminal, al menos los que están cerca de él, vienen huyendo de una situación similar. Imagina la suerte de la mujer frente a él, le sorprende el exceso de maquillaje que lleva, su pelo luce algo grifo, su ropa y zapatos no tienen el mejor aspecto, están demasiado usados. Vuelve a ver su rostro, del lado izquierdo nota que hay una mancha morado-verdosa, supone que debe ser por un golpe que ha recibido. Quizá está abandonando a su marido, nunca se sabe qué mueve a la gente, detrás de Heriberto hay un hombre de unos cincuenta años, va con una adolescente, una niña de quizá unos 14 años. Lo correcto sería pensar que sea su hija, pero a Heriberto la idea de que sea un pedófilo y aquella sea una niña vendida le parece más afín. Cierra los ojos, quiere imaginarse lejos. Cinco horas después se encuentra en Acapulco. El calor le provoca que sude sin parar, se limpia la frente, coge su bolsa de plástico. Quiere caminar, estirar las piernas, se siente como si nunca antes lo hubiera hecho. Sale de la terminal. El sol da de frente, todavía es de tarde, el aire huele a sal. Lo que mira le gusta, mujeres morenas semi desnudas recorren a pie las principales calles, sus caderas parecen entonar en ritmo alguna canción caribeña, lleva los dedos de los pies desnudos, así es como debe andar una mujer, piensa. Una mujer que se siente hembra no viste sus pies, los presume. Quiere una cerveza, detiene a un desconocido de la calle, quiere que le recomiende un lugar dónde beber, el extraño, amable, le sugiere un par de bares, no están muy lejos según le dice. Heriberto se entusiasma, no puede esperar más, toma un taxi. —Al Galeón —dice. Llega en menos de cinco minutos. La fachada del bar es todo menos la de una embarcación, sube al segundo piso, desde donde está puede ver el mar. El mesero llega, Heriberto ordena una vicky. Aquél bar huele como su departamento, a orines, alcohol, mierda. No le da importancia. El mesero vuelve con la cerveza de Heriberto, la pone sobre la mesa. Sigue haciendo calor. Heriberto quiere levantar su copa, será la primera vez que brinde por un puerto. Antes de tomar el primer trago, una mujer morena, de cabello ondulado y negro, con labios encendidos en un insultante y muy festivo rojo, se sienta a su lado. Heriberto lo sabe, seguirá oliendo a orines, alcohol y mierda esté donde esté. ** Vanessa Hernández http://www.letralia.com/firmas/hernandezvanessa.htm Escritora mexicana (Guerrero, 1981). Es diseñadora y reportera. Ha colaborado en Voces, Círculo de Poesía y La Trinchera, entre otros medios impresos. Fue guionista en la emisora Radio y Televisión de Guerrero (http://rtvgro.net). Participó en los talleres de narrativa de Andrés Acosta, Juan José Rodríguez y Alberto Chimal (http://www.letralia.com/firmas/chimalalberto.htm). Es miembro del comité organizador del Encuentro de Jóvenes Escritores de Guerrero. Ha sido becaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Guerrero con la novela Señas particulares. === Poemas Noelia Palma ============================================== *** 1 cada noche un sueño cierra los ojos de un portazo abrir de nuevo la vida, puede durar una lágrima o todas *** 2 en qué lugar de mi cuerpo justificás esta grieta de ser dos durante un [poema y ser sólo yo lo que resta de vida *** 3 la memoria es un soplo de olvido, algo en la frente subterránea aleteo mis ojos para asistirme siendo fumo, el último cigarrillo atemporal de mis pulmones espero, una carta que escribirme en medio de una lágrima de nacimiento sólo tengo este padecer mío: dolor de mundo me alucinan las noches y los días la torpeza del alma cuando llamo, apenas vértigo increíble miedo a no saber escucharme *** 4 Ahora que el tiempo se hizo dolor mío, ¿le cabe a mi cuerpo la eternidad? *** 5 gastar la antología de un soplo cuando no se tiene más que el cuerpo con vista panorámica en camas que no son nuestras sino ciudades calibre pulmón a cigarrillo y velocidad de pez viento y beso y te explico, entonces, cuánto dura la eternidad el estallido de la noche contra la ventana y permanecemos encerrados en nuestros ojos quebranto cuando no se tiene más que el cuerpo mudarlo no significa que el paisaje sea otro que romperse en un baño de inmersión córnea llorosa cápsula de suero *** 6 Lo cierto: nada ha terminado las últimas ciudades sobre el bastidor que no pinté ni tus pestañas de pájaro oscuro y yo aprendí a respirar el precipicio mis alucinaciones cada noche las agujas que la memoria deja en mis costillas pero no son lágrimas no es un vertedero de termitas que roen el poema es un vertedero de manos en una habitación vacía donde estamos los dos mientras fumo y te veo no darle al mundo esta voz de mí que dice que ayer atornillaré mi cadera a tu boca como la única obra de arte que mantuviste viva. ** Noelia Palma http://www.letralia.com/firmas/palmanoelia.htm Fotógrafa y escritora argentina (Buenos Aires, 1984). Poemas suyos han sido publicados en diferentes revistas literarias, así como en la antología de poetas de Morón (2009). === Sueños, pesadillas y escondidas Marco Minguillo ================== “Es otra noche más de caminar Es otro fin de mes sin novedad ...Únanse al baile de los que sobran Nadie nos va echar jamás...” Los Prisioneros. Grupo de rock —¡Oiga! ¡Oiga, usted! ¡¿Podría darme mis pastillas, por favor?! ¡Oiga!... —Parece que no te ha escuchado, mi amor, insístele. —Mejor díselo tú en un sueco más clarito. De repente no me ha entendido, esa condenada. —Bueno, bueno, estate quietecito —se sobreparó, dio algunos pasos acelerados y conversó con una mujer rubia, quien bebía una copa de café, extraído de una máquina. Al regresar, dijo en tono airado:—. Toma, mi amor, la condenada sólo me dio una pastilla, a pesar de que le reiteré de que por tu dolor necesitabas aumentar la dosis. —Déjala, amorcito, ella sólo hace su trabajo. —Está bien, pero al menos debe mostrar educación, tratando a las personas con más respeto. Fíjate que cuando le hablé, ni siquiera me miró a los ojos. Me pareció arrogante e indiferente. Además, ¡cómo va a priorizar su café en lugar de tu dolor! ¡Qué demuestre al menos que representa a una autoridad y que tiene sentimientos y estudios! ***************** —¿Estudios? ¡Qué va, Teresa! ¿Que tendrán que dejar sus estudios? —Sí, Ana, sí. Mi Fabián y mi Celeste tendrán que abandonar los estudios. —¿Y por qué? ¿Qué es lo que ha pasado? —No lo puedo decir muy alto, tú sabes que aquí no se sabe si alguien habla o entiende español, pues hija. —Habla nomás, Teresita. No te preocupes, acércate y dímelo bajito. Soy toda oídos. —Es que nos llegó la negativa, Ana, y no sé qué hacer, estoy preocupada. Mis hijos, que eran mi esperanza, ya no pueden retornar a la escuela... y ellos se sienten muy mal... —¿Estás segura de que tus hijos no pueden seguir yendo a la escuela? —Claro que estoy segura, hija. Sabes, cuando nos llegó la negativa también nos cayó la policía y casi decimos adiós a Suecia. —¿Cómo así? ¿Cómo así? —...,...,... —Habla nomás, Teresa, la gente no escucha. Además, el ruido del tren distrae a los oídos chismosos. ***************** —¡Chismosos de m..! ¡Amor, esos son unos chismosos de m..! —Amorcito, por favor, no digas groserías, qué dirá la gente. Dime, ¿quiénes? ¿Quiénes son los chismosos? —Esos dos que están sentados en aquella banca de la esquina. Hace rato que nos están echando unas miradas raras. —No les hagas caso. Tómalo con humor, de repente les llama la atención la forma en que caminas o te sientas... ¿Quién sabe si les atraes, amorcito? —¿Atraerle a esos dos? Ni lo diiiigas. No son de los tipos que a mí me encantan. ¡No, no y nooooo! No me gustan los hombres chatos, ni mucho menos gordos. —Cálmate, cálmate, amorcito. —Tienes razón, mejor no pienso en eso —dijo y volteó el rostro, como dando una bofetada al ambiente, con su cabellera lacia, tersa, que le llegaba hasta los hombros y continuó diciendo:—. ¡Ni falta que me hacen sus miradas, jjuuuu! Me basta contigo. Además, tú sabes que me gustan los hombres como tú, delgados y con estilo. —Qué agradable piropo, amorcito... Ya me está pasando el dolor. Gracias por acompañarme, no sabes cuánto significa para mí que estés a mi lado. —Tú sabes que siempre estaré contigo. Imagínate todo lo que hemos pasado juntos. Eso me recuerda a la tía Enriqueta, la de la Perla, quien en las reuniones familiares y mirando las caras atentas de todos, decía: “Para eso estamos, para acompañarnos en las buenas y en las malas”. —Qué tierna y nostálgica te pones. —¿Te acuerdas cuando nos encontramos por primera vez? —Claro, cómo lo voy a olvidar. Si fue una noche de enero, en el Fashing. —¡Veinte de enero, amor, veinte de enero y justo a las once de la noche! —Claro, un veinte de enero, hace cinco años. Me veo en la cola, iluminada con la luz de la luna, toda grandota ella, redonda, blanquísima. En tanto yo con el entusiasmo de entrar a bailar salsa. Recuerdo que estaba con mis amigos Alfredo, Manuel, Giovanna y Carmela. —Ahora que los mencionas, ¿qué fue de ellos? —No sé qué fue ni qué será de sus vidas. Les he perdido el rastro. Como en algún momento te habré contado, viví con ellos un par de años cargados de anécdotas, cuando recién llegué a este país y cuando teníamos arrendado aquel apartamento en Hagsätra. Luego de esa época he vivido en diferentes casas y he conocido a muchas personas. Pero sin embargo no olvido a estos primeros amigos. De la única que sé es de Giovanna. —¿La colombiana? —Sí, amorcito. Guapa ella, tenía el cabello largo, crespo y unas caderas que volvía locos a todos los que se le aparecían en el camino. —¡Qué dices! ¿Por qué hablas así, mi vida? —¡Pero no me vas a negar que Giovanna era hermosa! —Tienes razón. Por qué negarlo. Tenía unas bonitas caderas y lindo cabello. ¿Ustedes tuvieron una buena amistad, no? —Sí. Aunque cuando le salió la primera negativa me dijo que mejor se iba donde su prima, allá en Italia, ya que Suecia no le garantizaba la residencia, además que a ella no le gustaba el frío y la oscuridad de estos lares. Tú sabes, ella es de Cali, amorcito. ¡Cali, Cali, paaaachanguero! ¡Ohhhh, cómo me gustaría bailar una salsita con el grupo Niche! —Ten cuidado con la pierna. ¡Dios mío, no la muevas mucho! ***************** —¡Deja de moverla para aquí y para allá, caracho! ¡No seas tan impaciente, Teresa! Anda, cálmate, cálmate. Deja la cartera aquí al costadito y cuéntame. Cuéntame qué pasó, mujer. —Discúlpame, Ana, discúlpame. Es que me siento muy nerviosa por todo lo que estamos pasando, Dios bendito. Pero te cuento rápidamente. Hace como tres semanas que la Oficina de Extranjería decidió negar, por última vez, la apelación a nuestra solicitud de asilo y el mismo día que nos mandaron el bendito papel, llegó con un patrullero cargadito de policías. Esos tipos nos cayeron de sorpresa, a eso de las diez de la mañana. Menos mal que yo ya me había ido al trabajo tempranito y mi Fabián y mi Celeste ya estaban en la escuela. —¿O sea que cuando llegaron los policías estaba la casa vacía? —No, Anita, no. Te juro, por esta estampita del Señor de los Milagros, que Diosito estuvo de nuestro lado, pero no de Jorge con su mujer e hijita, de Jaimito que era un muchacho solo y de Francisco y Rita, quienes tenían planes de casarse. Imagínate que se los llevaron a toditos. —¿Y por qué? —Es que toditos estaban ilegales, pues hija. —¡Noooooooooo! ¡¿Estaban ilegales?! —No lo digas tan alto, Aaaaana, por favor, que hasta las paredes y los asientos tienen oídos, hija. Fíjate que yo, tanto tiempo viviendo con ellos y ni enterada estaba. Pobrecitos, Dios mío. ***************** —¿Dios mío? Qué va, amorcito, si hasta tengo dudas de que Dios exista, después de la odisea que estoy pasando. Y, para tu conocimiento, esta pierna sí la puedo mover. Mira, parece una rama soplada por el viento. Escucha cómo suena: toc, toc, toc. Y no siento nada, ja, ja, ja. —Pero amor, cómo puedes decir que Dios no existe, después de todo lo que te pasó. Además, te puedes hacer daño. La fractura todavía no ha cicatrizado y recuerda lo que el médico te dijo, que tuvieses la pierna en alto, subidita, sin moverla mucho. —¡Ay! ¡Ay! Ya están retornando las punzadas. Basta de bromas, basta de bromas. ¡Ay, ay!... Para olvidar el dolor, recordemos nuestra primera noche, aquel veinte de enero en el Fashing. —Está bien, sube más la pierna, así, así... Bueno, como tú sabes yo estaba escuchando el concierto de jazz. Pero cómo es la vida, ¿no? Apenas la función acabó, me dirigí al baño para arreglarme e irme a casa, y no sé cómo te veo parado, allí, con esa camisa tan pegadita y ese pantaloncito tan apretadito. Se me abrieron las ganas de devorarte en ese mismo instante... —Amorcito, no exageres, que me entran las ganas de besarte. Muuuua, muuuua, muuuua. —¡Huy, Dios mío, esos dos nos siguen mirando! ¡Bésame más! ¡Bésame! ¡Provoquémoslos! —Muuuua, muuuua, muuuua. Huy, caramba, ya el resto de la gente nos está mirando. Mejor calmémonos. —Ya me calentaste. Ya me calentaste toooodo, amor. ***************** —Se me calentó el pecho y el sudor me invadió desde la punta de mis cabellos, hasta ya sabes dónde, hija. —¿Pero cómo así? ¿Y cómo así supiste lo que sucedió, Teresa, si es que se los llevaron a todos? —Ah, pues, todo esto fue en realidad un milagro. Ponte a pensar que cuando la policía llegó y tocó el timbre, todos los inquilinos estaban en sus respectivos cuartos. Es que Rita y la mujer de Jorge trabajaban como yo, haciendo limpieza en casas y oficinas. Y los hombres trabajaban en restaurantes lavando platos. Tenían horarios variados, pero sobre todo trabajaban por las noches y llegaban tarde a casa. La cosa es que ese día, el único que estaba desayunando en el comedor era Carlitos, un buen muchacho, la excepción de los varones, ya que él trabajaba de peluquero y en ocasiones laboraba en limpieza. Carlitos estaba disfrutando de su desayuno cuando el timbre siguió sonando. Eso le pareció un tanto extraño, ya que todos teníamos llaves para entrar en la casa. Tanto ruido hicieron con esas timbradas que Carlitos, entre ofuscado y curioso, se levantó, caminó a zancadas, miró por el ojillo de la puerta y, de pronto, sus ojos se le agrandaron como dos enormes girasoles al ver a hombres rubios, altos, vestidos con uniformes azulados. Ya podrás imaginarte la cara del muchacho al ver a esos tipos, hija. Carlitos, todo flaquito él, regresó como una flecha y empezó a gritar a todo pulmón, avisando a los otros. Un tremendo caos se formó y realmente nadie, absolutamente nadie salía de su asombro. ***************** —¿Asombrarse? ¿La gente será tan estúpida que se asombra porque nos besamos? ¡Huy, esos no saben lo que es calentarse de amor, arder de pasión en forma pública!... —Ay, ay, ay, parece que Diosito me está castigando. Me está doliendo la pierna otra vez. Necesito más pastillas. Anda, por favor amorcito, pídele varias tabletas a la condenada. Se escuchaba el murmullo de la gente esparcida en esa sala grande, con trazos de nieve enmarcando los grandes ventanales. Habló con la mujer rubia, quien ahora estaba sentada frente a un computador y parecía que comparaba la información de la pantalla con unos papeles que ella tenía al lado del escritorio. Recibió una pastilla, llenó su botella plástica con agua mineral extraída de un recipiente que dormía al lado del café automático, echó un vistazo a toda la sala y retornó a paso lento. —Amor, la condenada me volvió a dar sólo una pastilla, dice que no puede aumentar la dosis, ya que no debes dormir hasta antes de que te llamen. —Maldita condenada. Si esas pastillas son sólo para calmar el dolor. Con ellas no me duermo. Pero gracias, amorcito, de todos modos, gracias. Ya me pasará, ya me pasará... —Imagínate que ya llevamos esperando cerca de cuatro horas, y todavía no te llaman. —Mejor, que se tarden. Así puedo disfrutar un rato más de tu compañía. —Sí, no quiero pensar mucho en esto, pero qué le vamos a hacer. —No te pongas triste. Tú sabes que pase lo que pase, siempre estaré contigo. Además, no olvides de ir a visitarme. —Claro que sí, amor. Te visitaré. ¿Crees que tu familia lo comprenda? —No lo sé, no lo sé. Pero eso ya no importa. Sólo sé que te quiero y lo que más deseo es vivir contigo bajo un mismo techo. Lo que digan mis padres y hermanos me tiene sin cuidado. Además, es bueno creer en San Martín de Porres y en Sarita Colonia e ir a misa los domingos, pero está bien culantro que no es para tanto. Ya basta del: “¿Qué dirá la gente?”. Al diablo con todo eso. Lo importante es nuestra relación. El qué pasara después, nos lo dirá el tiempo. ***************** —¿Y qué pasó después? ¿Qué pasó después?... —Espera, Ana, espera. Esa viejita nos está mirando fijamente desde hace rato. —¿Cuál viejita? ¿Cuál viejita?... —La que está sentada dos asientos detrás tuyo. Es una viejita de gafas, con la cara de pasita. Está al lado de ese turco con bigotes de pizzero... ¡Pero no seas exageraaaada, Ana, para voltear! —No te hagas problema, esa viejita tiene cara de sueca y le parecerá exótica la manera como hablamos. No te preocupes, no la mires y sigue hablando. —Bueno, bueno. Si lo dices tú. Imagínate que... ¿En dónde me quedé, hija?... —Ehhhh. Ah, ya, te quedaste cuando Carlitos gritaba despavorido avisando al resto. —Okey. El hecho es, hija, que se formó una tremenda correteadera. Unos por aquí y otros por allá. La cosa es que ninguno entendía ni sabía qué hacer en aquellos momentos. En ese caos, entró la policía y este... —¿Cómo así Teresa, cómo así? —Pero, Ana, acaso tú no sabes que la policía tiene una llave maestra que sirve para entrar a todos los apartamentos. —No, no lo sabía. ¿Estás segura de eso? —Claro que sí, hija. Si eso lo comentan todas las personas que conocen de esto. —Bueno, si es así, no me queda otra que seguir escuchando lo sucedido. Soy toda oídos. —Te decía que este caso no fue la excepción. Ya que los policías tocaban y tocaban para ver si alguien abría, y como nadie lo hizo entonces, haciendo uso de la llave maestra, se metieron. Y ya te puedes imaginar ese escenario. Parecía la caza del gato y del ratón, hija. Pobrecitos mis amigos. Me da una pena pensar en esas circunstancias... ***************** —Sí, ya sé que son otras circunstancias, amor. Claro que lo entiendo. Y eso de “está bien culantro pero no tanto”, me gusta. Porque eso es cierto. A la vida hay que sonreírle, a pesar que nos da cachetadas todos los días. Pero el tiempo nos dará la razón. El tiempo nos dará la razón. Tómalo con calma, amor, y deja de mover la piernita, recuerda los consejos del médico. —Ya me duele un poco menos. ¿Será el efecto de la pastilla o es que me alegra saber que me irás a ver más adelante, cuando pase todo este calvario?... —Las dos cosas, amor, las dos cosas, ja, ja, ja. —Imagínate que nos casaremos contra viento y marea. —Así es. Nos casaremos, viviremos bajo un mismo techo y comeremos perdices. Cómo ansío salir de todo esto y concretar nuestro ansiado sueño... ***************** —¿Sueño... o pesadilla? Y pensar que una trata de concretar su ansiado sueño sin saber que éste puede convertirse en una terrible pesadilla. ¿No, Teresa? —Así es, Ana. —¿Será tan difícil intentar mejorar las condiciones de vida de uno y la de su familia? —Así parece, hija... —¿Y dime, al Carlitos también lo agarraron? —No, hija. No pudieron hacerlo. —¿Y entonces, cómo se salvó el bendito joven? —El Carlitos, en su desesperación, mientras avisaba al resto, llegó hasta su cuarto, y como no encontró otra salida, abrió la ventana y se tiró al jardín de atrás de la casa. Cómo habrá caído el pobre muchacho ya que nosotros vivíamos en el segundo piso del edificio. La cosa es que lo único que el Carlitos recuerda es que voló como un pájaro y corrió y corrió hasta perderse por entre las otras casas. —¿Y cómo te enteraste de todo esto? —Huuuy, hija, a pesar de que este tipo de historias corren como un reguero de pólvora en el mundo latino de Estocolmo, no me enteré directamente por esa vía, sino a través de una señora uruguaya, que es donde Carlitos iba para cortarle el pelo. Fue ella la que llamó a mi celular, cuando yo estaba trabajando. ¿Usted es la señora Teresa?, me dijo. Sí, le contesté. Señora, ni se aparezca por su casa porque la policía, buscándola a usted y a sus hijos, ha hecho un allanamiento y el único que se salvó fue Carlos, el joven que vivía con ustedes. Él me dio su número de teléfono y me pidió que la llamase... —¿Y has visto a Carlos? —No, hija, lamentablemente no lo he visto. Pero la señora uruguaya me dijo que Carlitos estaba bien aunque tenía una pierna enyesada, pero estaba bien. Que el Carlitos me mandaba saludos, me dijo la señora. Qué tierno ese muchacho. Imagínate, hija, todo lo que se tiene que pasar por obtener el permiso de residencia en este país. —Es difícil la situación, Teresa, es difícil... ¿Y cómo piensas hacer? ¿Vas a retornar a Lima? —Que va, Ana, no puedo, realmente no puedo... ***************** —¡Claro que puedes! ¡Claro que podemos! Si realmente nos queremos podremos concretar nuestro sueño, aunque la realidad sea dura y, a veces, sólo nos regale malas experiencias, crueldad y frustración. Una serpentina de sonidos empezó a fluir desde un parlante colgado al lado de uno de los ventanales. —¡Amor! ¡Amor! ¡Espera, escucha! ¡Escucha! ¡Te están llamando!... —¡Huy, ni lo digas, amorcito, ni lo digas! —Sí, te están llamando. Escucha... —Es cierto. Y allí vienen los ayudantes de la condenada. —Cálmate, cálmate. Ya sabes que tienes que tener cuidado con tu pierna. —Abrázame, amorcito, abrázame... Se abrazaron fuertemente, olvidando las curiosas miradas de la gente, las largas horas de espera, echándose a la espalda los momentos de alegría y amargura. Tratando de disfrutar esos pocos segundos o minutos, esos relámpagos de tiempo que se estrellaban en sus ojos y en sus manos. —Con cuidado, por favor, llévenlo con cuidado... ***************** —...Con cuidado es que debo andar yo, si no se me hacen trizas los sueños y el de mis hijos. —Pero menos mal que siempre cargas tu estampita del Señor de los Milagros, Teresa... —Así es, hija. No sé qué pasaría conmigo el día en que esta vieja estampita, que me la regaló mi comadre Angelita antes de venir a este país, se me cayera y perdiera. No quiero ni imaginármelo, hija. —No te preocupes, las cosas mejorarán. Tú sabes que hay mucha gente en este país que se encuentra en una situación parecida, pero con el tiempo y de algún modo regularizan su situación. —Ojalá que tus palabras se hagan realidad, Anita. —Teresa, ya estamos en la T-central, me tengo que bajar. —Yo también hago mi cambio aquí, te acompaño. ¿Oye, y viste cómo la viejita nos seguía mirando hasta cuando hemos pasado por su lado? —¡Que va, Teresa! ¡Qué va! Eso es sólo tu imaginación. La viejita estaba hasta media dormida y el pizzero ya había desaparecido. —Ése se bajó hace dos estaciones atrás. —No te preocupes. Ya deja de estresarte en vano. No veas fantasmas en donde no existen... —Bueno, hija, bueno, me calmaré, me calmaré. Pero para hacerlo de modo más fácil qué te parece si nos vamos a tomar unos cafecitos en el McDonald’s. —¿Qué hora es? —Las seis y media... —Ah, no es muy tarde. El tiempo me alcanza para regresar a casa y ver mi telenovela del canal español que la pasa todas las noches. —¿Entonces? ¿Nos vamos, Ana? —Vamos. ***************** —No. Yo no voy. Él es mi pareja y yo sólo le acompaño. Por favor, trátenlo con cuidado. El médico recomendó que llevara la pierna en alto. Ah, y por favor, no olviden de darle sus pastillas... —Estos gorilas qué toscos que son, por Dios. Lo llevan a uno como si fuera delincuente... —No te preocupes, amor, no te preocupes. Deja de moverte. Te puedes hacer daño. Y no lo olvides: estaré esperando tu señal cuando llegues y apenas la reciba te llamo con las mismas, mi amor, mi cielo. Oigan, por favor, llévenlo con cuidadito. No me lo maltraten... Los hombres uniformados, sujetando la camilla, cruzaron una puerta ancha que se abrió de par en par, automáticamente. Otros hombres realizaron su control rutinario, comparando papeles y rostros. La camilla desapareció en la oscuridad de la noche iluminada a brochazos por la magia de la nieve. Treinta minutos después, tras los enormes ventanales, dando la espalda a la gente esparcida en la sala y, contemplando con nostalgia el despegue del avión, pensó: “Dios mío, Dios mío, haz que todo salga bien. Que no le pase nada ahora. Ya bastante ha sufrido el pobre. Imagínate que se salvó casi de milagro, para que al final, luego de unos días, lo cojan en el tren por pasarse una maldita estación sin pagar. Tú sabes mejor que nadie que mi Carlitos es una buena persona. Por favor Diosito haz que llegue bien y que en un futuro cercano nos podamos casar. Ojalá, mi señor, tomes en cuenta la súplica de ésta, tu fiel y cándida oveja, llamada Rubén”. (este cuento forma parte del libro Al borde del camino, publicado en Madrid en marzo del 2011). ** Marco Minguillo http://www.letralia.com/firmas/minguillomarco.htm Escritor peruano (Puerto del Callao, 1965). Sociólogo egresado de la Universidad Nacional Federico Villarreal (Perú), estudió trabajo social en la Universidad de Estocolmo (Suecia). Ha publicado los libros de relatos Una noche de otoño y otros relatos (1998) y Voces en tiempos de tormenta (2002). Coautor de Al cruzar la frontera (2001). Relatos y poemas suyos han sido publicados en revistas literarias de México, España, Suecia y Perú. Finalista en el I (1998) y II (1999) Concurso Internacional de Cuento "A Quien Corresponda" (México); primera mención en el Concurso de Cuento Breve "Santiago Dabove" 2001 (Argentina), y finalista en el IV concurso de cuento "Encuentro de Dos Mundos" 2003 (Francia). Reside en Suecia desde 1995. === El poeta Florentino Gutiérrez Gabela ============================= *** El poeta I Tenemos que escribir el poema. El raído verso humilde absolutamente necesario desposeído entrado en la noche percatado de su temeridad, donde la vileza es oscura y nos amenaza y si es preciso, huir, porque la poesía también es desesperación y blasfemia. II Fuiste tú, poeta, quien dijo todas las verdades, el combatiente que llenó de violetas todas las heridas, el que removió veneros, losas, lamentos, quien sembró de versos los campos de la revolución, los bulevares coloreados de los motines, la pólvora por despertares de ilusionados manifiestos cuando aún los cerezos vigilaban la noche. Tú, el que fuiste agitando los soles de las mañanas perdidas, quien se acordó de los pobres navegantes sin voz y sin alas de la tierra. Fuiste tú, poeta, quien fraguó los almidones de la palabra en perfumados atardeceres, la simiente esperanzada por las feraces tierras del oprobio. No sé a qué vienes a este exterminio, a qué atrio de liturgias te diriges cuando no eres más que un grito inválido rindiendo pleitesía por las dehesas del sueño. III El poeta no sabe que se muere muchas veces ensimismado con el tiro de gracia de su propia revolución. *** Los poetas que amaron la vida Me gustan los poetas muertos que amaron la vida. Los que sobrellevaron el pecado con la pompa inmaculada de sus generaciones. Aquellos que burlaron con la metáfora a los inquisidores los tuberculosos y los suicidas los que rimaron con su hambre las posadas y los prostíbulos los que cubrieron de coplas las empedradas plazas de las aldeas y animaron con la musa del vino las noches de las ventas. Los que vencieron con hidalguía y recato las infamias y la injuria, los que aventuraron leguas con menguada bolsa perseguidos por letrillas y sátiras y aliviaron las alforjas de los caminantes. Los menesterosos y los pícaros que divirtieron con su plática a los nobles y los villanos, aquellos que engalanaron los corrales de bucólicos entremeses y alumbraron liras y madrigales a la tenue luz de los candiles. Los cautivos y desventurados, los burladores de conventos y licenciosos amoríos, los que con su pluma adornaron sutiles epigramas y cantaron en sonetos su infortunio. Los amantes de los duelos y los entierros los que sembraron las tumbas de epitafios tempranos. Me gustan los poetas muertos que amaron la vida. Los que reposan sus nombres en los olvidados libros de las estanterías bajo ilustradas cubiertas y el polvo cansino del recuerdo. *** ¿Por qué mueren los poetas? Cuando bebemos ese licor amargo en medio de espejismos turbios, percibimos olor a pólvora, oímos el cargador en la sien humilde o a esa bestia de alcoholes y sudor bajo la piel, las frías corrientes se derraman en parajes donde la luz se agobia, las pasiones deshabitan su hondo perfume y las olas se estrellan contra la suciedad trashumante de los recuerdos. Entonces cuelgan los pies de los áticos, cae metralla por las venas y un lodazal de pecados rutilantes nos cierra los ojos. Una oscuridad amante queda como herencia. La belleza sobre la arcilla ingrata de la muerte. Maiakovski, Pavese, ¿por qué mueren los poetas? *** Leopoldo María Panero Tan sólo mendigo de sangre o abrazos silenciosos, suicidios eternos en la mirada estrellada por la razón perdida y cruel que azuza los perros. Acércate a la falsa paz, la inservible costra del día que purifica los cerebros del agua. Toca a ceremonia tu lengua y a credo tu locura. Agarra el cuello pertinaz de la existencia hermosa copa asesina bebe la torpe hora acuchillada de tu lucidez delata la promiscua comunión del vino y la vida. *** Bukowski Bukowski, viejo amigo, nos veremos en algún sórdido bar, algún hipódromo o cualquier burdel de triste vida apestando a cerveza y verás en qué mediocres nos hemos convertido, —perdedores urbanos del alcohol y la tristeza. *** François Villon A qué esperan para trenzar tu soga de ahorcado y escuchar tus dientes crujir como un blasfemo penitente para no oír más que el ruido horrible de tus huesos y a esa enorme cabeza redentora donde un cuervo anidará en sus ojos. A qué sentencia aguardan para que tus crímenes te lleven a ese patíbulo oscuro y escupan tu balanceo rendido ante los lobos. *** Sylvia Plath No pudiste ignorar la huella fría de la existencia ni el frío miedo por ese lado oscuro donde se alojan las tentaciones no soportaste el juego de seducir otra primavera y con treinta años alambraste de oro y piedras blancas el caprichoso aire de la muerte. Morir es un arte y el gas de la eternidad te hirió con toda la perfección y complacencia. *** Del cuaderno del poeta Jugábamos y combatíamos a nuestro modo tan épica batalla y albergábamos tristeza a raudales. Bien recuerdo en las estremecidas venas la fascinación por vivir hemos olvidado el valor de la lucha de hace tiempo y solo una cierta conspiración de otoño trasnochado nos mantiene en pie. Hoy, cuando ella, la vida, me mira con un cierto desafío, yo abandono aquella manipulación de las edades y contemplo cómo escribe nuestro destino mientras el cerezo blanquea nuestra soledad. Hoy no hay porvenir ni revolución pendiente para alistarnos. Pensar si ha valido la pena sentir la plenitud del sueño será lo que nos consuele. ** Florentino Gutiérrez Gabela http://www.letralia.com/firmas/gutierrezgabelaflorentino.htm Escritor español (León, 1953). Es técnico de telecomunicaciones. Poemas suyos pueden leerse en revistas digitales como Destiempos (http://www.destiempos.com), Palabras Diversas (http://www.palabrasdiversas.com), Almiar/Margencero (http://www.margencero.com), Revista Literaria Remolinos (http://revistaremolinos.blogspot.com) y Gibralfaro (http://www.gibralfaro.uma.es). Ha publicado, además, los poemarios Liturgia del tiempo, Caballos del Paraíso, Últimas devociones, La vida y otros agravios, La ciudad de los lenguajes, Alba de otoño, Los paisajes oscuros y Vivir no es una utopía, todos con el sello Visión Libros (http://www.visionlibros.com). Pertenece a la Red Mundial de Escritores en Español, Remes (http://www.redescritoresespa.com). === Louis Eva Pérez ================================================== Entró en su nueva habitación y la observó detenidamente: una cama, un pequeño baño, una mesa adosada a la pared y un espejo empotrado a la misma. La puerta se cerró y ella quedó sola en lo que podría ser su hogar durante mucho tiempo. Se sentó en la cama y miró la pared hasta que el sueño vino a buscarla para llevarla a su reino de lo absurdo. Al despertar, las frías luces blancas ya estaban encendidas. La mujer se levantó y fue al baño, donde se lavó y se arregló mecánicamente. Regresó a la habitación preguntándose qué haría ahora. Se sentía lejana y vacía, sus pensamientos no parecían tener sentido... ¿O lo tenían y ella no podía encontrarlo? Pensó que tal vez nunca lo sabría, así como tal vez nunca saldría de esa pequeña habitación. El hilo de sus pensamientos fue roto por una mujer vestida de blanco, que entró y depositó una bandeja con comida sobre la mesa y, sin decir una palabra, salió, dejándola sola y ausente, porque sus pensamientos habían sido interrumpidos y ella no sabía cómo reencontrarlos. Algo después reaccionó —tenía hambre— y se sentó ante la mesa. Levantó los ojos y se vio a sí misma reflejada en el espejo que estaba en la pared, justo sobre la mesa. —Buen provecho —se dijo, y bajó la vista. —Gracias. Igualmente —fue la respuesta. Alzó la cabeza, sorprendida de que alguien le hubiese respondido, y miró al espejo, donde ya no se reflejaba su habitación, sino un salón de un castillo antiguo, con tapices colgando de las paredes de piedra. En una esquina se veían una chimenea encendida y una mesa con flores y libros. En la otra, había una cama y una ventana, que permitía ver un hermoso cielo azul y la claridad de la mañana que empezaba. Sin embargo, lo que más la sorprendió fue ver, justo frente a ella, a un hombre joven, de expresión afectuosa y comprensiva, realzada por una boca hermosa y unos ojos llenos de vida. Llevaba el cabello recogido en una cola que caía sobre sus sencillos ropajes. Era sin duda quien había respondido a su mecánica cortesía, y evidentemente también se disponía a comer. —¿Quién eres? —preguntó la mujer. —¿Quién eres? —respondió la imagen. —¿Cómo te llamas? —¿Cómo quieres que me llame? —dijo el hombre. —Un nombre hermoso... ¡Louis! —Es bonito, gracias. Y tú, ¿tienes nombre? La mujer negó con la cabeza. Louis sonrió y dijo: —Entonces déjame ponerte también uno hermoso. A ver... ¿Te gusta Gabrielle? Ella sonrió y asintió. —Ahora que ya nos conocemos, comamos, Gabrielle. Ambos comieron en silencio, observándose mutuamente. Cuando terminaron, Gabrielle recordó que su primera pregunta había quedado sin respuesta. —¿Quién..? La mujer que había traído la comida entró nuevamente y se llevó la bandeja. Cuando Gabrielle miró al espejo sólo pudo verse a sí misma y a su habitación; ni rastros de Louis. Gabrielle se asustó, temía no volver a verlo nunca, y llamó desesperadamente al hombre del espejo, al hermoso Louis. Fueron en vano sus llamados y sus súplicas para que volviera; Gabrielle gritó y rogó hasta quedar ronca y finalmente se quedó dormida mientras lloraba. Después de un rato —no sabría decir cuánto— la despertó una suave voz, que la llamaba: —Gabrielle, hermosa Gabrielle, ¿Por qué lloras? ¿Dónde estabas? Me tenías preocupado. Ella despertó y miró al espejo, allí estaba Louis. Gabrielle se levantó y se acercó. Él sonrió alegremente y ella olvidó el espejo; Louis estaba ahí, con ella, había regresado. Estiró la mano, quería tocarlo, saber que era real, que no era un sueño. Pero sus dedos chocaron contra el frío cristal, no podría tocarlo. Cerró la mano y se echó a llorar, mientras él la miraba con tristeza y le decía: —Gabrielle, Gabrielle; no llores, estoy aquí. Nos separa sólo un cristal, pero no importa, estoy aquí y no me iré. ¡Gabrielle, mírame, toca el espejo, pon tu mano contra la mía, mírame, no me iré! Gabrielle se tranquilizó y lo miró. Él se veía tan hermoso, tranquilo y seguro que ella se sintió mejor; y recordó su pregunta nuevamente: —¿Quién eres, Louis? Él sonrió y le respondió: —Un prisionero, igual que tú. Mi familia y amigos piensan que estoy loco, y por eso me han encerrado en esta habitación. Afortunadamente para mí, mi familia es noble, lo que evita que me amarren y me envíen a alguna cárcel para dementes. Y tú... ¿Quién eres, Gabrielle? Ella lo pensó un rato, después bajó la cabeza y dijo: —No lo sé. —¿No lo sabes? —se sorprendió Louis—. Entonces déjame decirte que soy muy bueno inventando historias, por eso creen que estoy loco. ¿Quieres que te invente una? Gabrielle se mordió los labios y sacudió la cabeza. —No estoy segura —respondió. —¡Oh! —dijo Louis—. Bueno, si cambias de idea aquí estaré para contarte tu historia. —Gracias. —No hay de qué. —No, gracias por no ofenderte ni molestarte. —Ah, no hay problema, me he acostumbrado, no te preocupes. Cambiemos de tema: ¿no tienes hambre? —Creo que sí. Ya deberían traer la comida, ¿no crees? —Tal vez... En ese momento la imagen desapareció, y sólo quedó el reflejo de la habitación. La puerta se abrió y una mujer entró, dejó la comida y se marchó, en absoluto silencio. Gabrielle miró la comida y dijo: —Buen provecho. —Gracias —contestó Louis, que había vuelto y también tenía una bandeja con comida sobre su mesa. —Es una lástima —dijo. —¿El qué? —preguntó Gabrielle. —Que no pueda darte un poco de lo mío, me gustaría compartir mi cena contigo. Gabrielle miró la bandeja y no pudo evitar algo de envidia: su comida era un plato de avena aguada y un trozo de pan, seguramente duro, mientras que la de Louis era pan tierno, queso, ensalada y frutas. Sin embargo sonrió y empezó a comer mientras él la miraba. —¿No piensas comer? —preguntó Gabrielle. —Me da pena. —No te preocupes, no miraré. —Gracias. Comieron en silencio y enseguida entró la mujer y se llevó el plato. Gabrielle esperó pacientemente a que Louis regresara. Tardó un poco, así que fue al baño. Cuando salió, ya Louis estaba ahí. —¿Qué hacemos ahora? —preguntó ella. —¿Te gustaría que te leyese algo? —Sí me gustaría. Louis tomó un libro y empezó a leer. Leyó largo rato, hasta que las luces de la habitación de Gabrielle se apagaron, entonces terminó lo que estaba leyendo y dijo: —Te ves cansada, Gabrielle, duerme. —¿Y tú? —También dormiré. Buenas noches —apagó las velas, a cuya luz estaba leyendo y se quedó mirándola—. Acércate —pidió. Gabrielle obedeció, y esta vez fue él quien intentó tocarla, pero nuevamente el vidrio se interpuso y él gimió de frustración. —No te preocupes, estoy aquí, no me iré —fue el comentario de Gabrielle. Él sonrió tristemente, besó su mano y sopló hacia ella. —Buenas noches. —Buenas noches —respondió Gabrielle. Todo estaba oscuro, la única luz provenía de la chimenea del cuarto de él. Gabrielle lo miró, sonrió y se quedó dormida. Así transcurrieron los días y ellos hablaron, rieron y discutieron. Él leyó y tocó el violín para ella, ella en cambio cantó para él. Tenía una hermosa voz. Él quiso regalarle una flor, pero se encontró nuevamente con el cristal. Siempre era lo mismo, se emocionaban y olvidaban el cristal, para siempre terminar sintiéndose frustrados por no poder estar juntos, ni tocarse, ni amarse. Porque se habían enamorado uno del otro, y sólo les quedaba el recurso desesperado de tocar el espejo en que se reflejaban la cara y las manos del otro, y besar el frío cristal donde estaban la boca y la piel del otro. Un día, la mujer que llevaba la comida entró acompañada de un hombre. —¿Quién eres? —le preguntó Gabrielle. —¿No me reconoces? Soy tu esposo —respondió él. —¿Cómo te llamas? —Matías. —¿Qué haces aquí? —Vine a buscarte, dicen que ya estás mejor, y yo ya no puedo mantenerte aquí. Vine para llevarte a casa. —Pero ésta es mi casa. Louis... —Ven conmigo, nuestros hijos están esperándote, les hace falta su madre. —¡No! ¡No estoy curada! No recuerdo nada, no sé quién soy, ni quién eres tú. No puedo regresar a casa, porque ésta es mi casa. —Dicen que mejorarás pronto, que estar en un ambiente familiar hará más rápida tu recuperación. Vamos, ven conmigo. Gabrielle corrió frente al espejo y llamó a Louis: —¡Louis, Louis! ¿Dónde estás? Ven pronto, quiero que me cuentes mi historia, quiero que tenga un final feliz, donde tú y yo podamos estar juntos... ¡Louis, regresa, por favor! La enfermera le dijo al hombre: —Será mejor que se la lleve, si en su casa no se recupera poco podemos hacer aquí por ella. Nada pudo hacerse por ella, al llegar a su casa buscó en todos los espejos, llamando a Louis. Nunca recuperó la memoria, no supo de sus hijos, su esposo o su familia, sólo buscaba a Louis en los espejos, pidiéndole que le contara su historia. Finalmente la encontraron, muerta frente a un espejo, con un libro de historia en las manos, abierto en una página en la que había un retrato de un antiguo noble, de cabello negro y ojos verdes, de quien decía el texto: “Louis, el hijo loco de los condes De Sainête, se suicidó frente a un espejo, clamando: ‘¡Gabrielle, mi amor! ¿Dónde estás? Ven a mi lado, quiero contarte tu historia’ ”. ** Eva Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezeva.htm Escritora venezolana (Caracas, 1979). Se desempeña como diseñadora, editora y fotógrafa. Ha publicado el relato “Reflejos” en el diario Nueva Prensa de Oriente (http://www.nuevaprensa.web.ve) y con “¿De qué te ríes, payaso?” obtuvo el segundo lugar en el concurso de minicuentos de la Revista Cultural Prisma (http://revistaculturalprisma.blogspot.com), de Venezuela. === Dos poemas de segunda mano C. A. Campos ========================== *** en lontananza curso de poesía a distancia, de utopía, de invitarme a pasear y quedarme sentado, ni fu ni fa, de no estar a años luz de la oscuridad, de la verdad, la maldad curso a distancia por la cercanía, la radiografía, por el pronóstico o la óptica de la rabia, de la cuántica o la palabra, la saliva que tragamos o escupimos curso por correspondencia de oniromancia, de cafedomancia pagado a corto plazo, a plazo fijo, con promesas mas sin garantías, sin devoluciones curso de riesgo, de ser necio a distancia, de intervención médica o tardía, sobre la flema y la bilis negra, sobre las cuatro sustancias básicas o los cuatro humores curso, taller patético, poético del espejo, de la sobredosis patrocinado por nuestro entorno, por la estupidez o escasez de asombro, por el déficit, la alarma interior o falta de calma taller a vista de pájaro, de quiromancia, trabalenguas a distancia *** prosigue con cuidado lo que me detiene es la prisa de la luz, de la tecnología, la maratón rumbo al cementerio de los viejos, rumbo al trabajo de los peatones que arrempujan, que no saludan, que ni se disculpan es la semivida de por sí, la ocupación, preocupación de que el show concluya para que así podamos experimentar cuanto antes lo siguiente, el próximo estreno o la próxima entrada del menú es la carrera, el polvo de la carretera, la silueta femenina o la sombra en lontananza del árbol que nos invita a comparecer, a reconocer, a identificarnos con su espantapájaros lo que me detiene es el MACH 1 o la lentitud de las ondas sonoras, de la solicitud, las explicaciones, de los efectos o los defectos de la dopamina, de nuestro mecanismo de defensa es la promesa o maraña, emboscada del mañana, la táctica, ofensiva del mundo de los sueños, de los nictálopes o de nuestros receptores opioides es el anzuelo de la esperanza cual se viste de consuelo, año nuevo, de sustancia taumatúrgica o placebo, cual se enmascara de autoridad, de credibilidad lo que me detiene es la espontaneidad de la caída, de la demora, de la tristeza, la hemorragia ** C. A. Campos http://www.letralia.com/firmas/camposca.htm Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York, EUA. Escribe tanto en inglés como en castellano. === Microrrelatos María Paz Ruiz ===================================== *** Hermanados Les gustaba subirse a los pinos y convertir la leche en natas frías. Ella terminaba los cuentos de vaqueros que él empezaba. Era evidente que iban a estudiar la misma carrera, que vivirían a tres manzanas de distancia y que brindarían en cada cumpleaños juntos. El destino se burló de ellos y los mandó a países distintos. Esta tarde, con cuarenta y muchos años a cuestas, abrirán juntos un restaurante ecológico; y se reirán de las historias de la infancia; cuando él cuidaba a su hermana como si pudiera romperse o desaparecerse con el viento. *** Cazador de emociones Era un niño bonito, un talentoso cazador de ranas y un excelente comedor de pescado azul. Nunca falló en sus deberes escolares, aprendió a leer con maestría en varios idiomas y tuvo más novias que meses en cada año. Le vio la cara a su primer hijo siendo un adolescente, se hizo mochilero, manifestante y compositor de canciones en esperanto. Hoy confiesa que ya no necesita moverse como un electrón para saciarse. Se ha hecho librero; y le siguen gustando las ranas. *** De tres en tres Más de dos horas en terminar las lentejas. Eso era lo que solía tardar Julia en terminar un plato que parecía eterno, porque ella se imaginaba que cada lenteja se reproducía en silencio dentro de su sopa, y que lo mejor era contar religiosamente cada una de ellas con la ayuda de la cuchara. De tres en tres se las comía, como los mosqueteros, como sus primos, como los ositos de Ricitos, como las gracias. Santa santa, santa paciencia la de sus padres. *** Ojos parlantes Sergio tiene una mirada marrón que emociona, unos ojos que gritan como dos televisores, que conmueven más que sus palabras. Tiene cuatro años y hoy lo han traído al parque. Quería un globo de helio azul, y sus padres se lo compraron sin rechistar. Pero el niño, ignorante de las propiedades del helio, dejó escapar el globo y de paso su ilusión. Sentó su tristeza en un bordillo, y miró con dolor al atareado vendedor de globos. Sus padres se negaron a comprarle otro, pero los hipnóticos ojos de Sergio consiguieron que el vendedor se acercara, inflara otro globo azul y se lo regalara sin mediar palabra. *** Este es el del anuncio Se necesita actor de ocho años con alto nivel de francés y de español. Con capacidad para memorizar tres guiones por semana y alta resistencia al calor. Es imprescindible que tenga experiencia en teatro y que no tenga problemas de sobrepeso. Se valorará experiencia como acróbata, abstenerse niños con miedos a las alturas o al fuego. Por supuesto, el papel se lo dieron a él; quien con ocho años había vivido más que una persona de quince. *** Pequeños disidentes Lo disfrazaron con lo que encontraron en casa. Sus hermanos sabían que no había ni tiempo ni dinero, pero su imaginación se deslizó por su casa para que Miguel también lo pasase de fábula. Un sombrero de bardo, una chaqueta tres tallas más grande, unas medias de lana verde lo transformaron en Robin Hood. Más tarde ellos siguieron con su idea de encarnar al señor gordo y casi ridículo que gobernaba por entonces en su país. Esa fue su manera de burlarse de la dictadura. *** Músico picante Blas come picante y mastica nopales al volver de la escuela. Admira a Ella Fitzgerald, aunque todavía no puede ni pronunciar ese nombre tan complicado. En su casa el jazz se colaba por la cocina, bailaba en el baño y removía el tambor de la lavadora. Blas nació con un don que brillaba en él desde bebé, pues lloraba al ritmo de la trompeta animosa de su padre. Hoy es un gran saxofonista y da conciertos en cientos de ciudades donde no venden nopales. Viaja con un saxofón y una botella de picante por los aeropuertos. ** María Paz Ruiz http://www.letralia.com/firmas/ruizmariapaz.htm Periodista y escritora colombiana (Bogotá, 1978). Reside desde 2000 en Madrid (España). Su novela Memorias de Soledad, una colombiana en Madrid, está pendiente de ser publicada. === Poemas Ruth Ana López Calderón =================================== *** Forastera Confundida en latitudes desconocidas, escudriña, palpa desesperada el entorno, sofocante, intempestivo, ¡qué extraños parajes! ¡qué desconcierto! colores y formas des-agradables, toscas imágenes desplazan suburbios secos, estériles no hay puentes vinculantes, desquiciados letargos des-bordan el espíritu hilos negros y las palabras en silencio guardan penas en el viento y de tanto en tanto horroriza como lo hace la quietud del alma ausente nada en estos páramos me detiene. *** Lo haré Voy a sumirme en trance de locura: buscaré la risa, en sus propios escombros, y cantaré letanías a la luz de la luna. Voy a exorcizar el alma de sus demonios y vestirla de blanco: y como novia iré a deshojar los lamentosmargaritas y embriagar el ser, éste que me amarra, con el recuerdo de tu licor esparcido. Voy a llorar tu muerte, hoy que aún estoy viva, y pondré una corona de flores en la lápida de mi frente. Entonces despediré tu vida, en la vereda solitaria, antes de doblar el recodo. *** Reflejo Esquiva sonrisa escondida detrás del espejo, donde los ojos no miran donde el rostro no encuentra luz, ni reflejo y el cuerpo camina rumbos de cenizas esculpidas en el silencio: Pensamientos al acecho torturando la piel de la conciencia, y los recuerdos abrasados escapan, por las grietas del tiempo, intoxicados exhalan: y exhalan. Una rosa marchita temblorosa, extraviada entre los pliegues de las sábanas, llora espinas y vela el cadáver de su savia, y los pétalos caen y el aroma termina detrás del espejo su sonrisa esquiva. *** Se esfuma Desaparece de la faz de los ojos Quedan colgadas en el tiempo y espacio, palabras crédulas, Y sentimientos anidan sombríos encontrados parajes, donde desconciertos y desazones bullen como lava en los volcanes ¿quién dice cuánta falta hace una imagen? Sólo cuando se esfuma Y el vacío lacera las pupilas dilatadas Y buscan Y no encuentran Y agonizan El silencio invade. *** Ligeros Como ligeros roces de mariposas Como el tenue rayo de sol que apenas toca, Palabras y acciones pasan volando Sin ecos, sin huellas, sobre desérticas arenas Ególatras Y las almas rotas por doquier Derraman granos de tristeza. Expectativas enterradas en las dunas: Inútil trascender un espejismo Inútil vencer la indiferencia. ** Ruth Ana López Calderón http://www.letralia.com/firmas/lopezcalderonruthana.htm Poeta boliviana (Sucre, 1968). Varios de sus poemas han sido publicados en revistas digitales. Autodidacta. Trabaja como secretaria ejecutiva. === Comedia divina Julio César Blanco Rossitto ======================= El hombre corpulento, que fácilmente podría pasar por un luchador, tomó entre sus manos regordetas la carpeta que le ofrecían. Lo hizo sentarse y pidió que le sirvieran un ¿café o té? Uno no sabe, vivimos en un mundo donde la mitad de la población quiere algo y la otra mitad le huye a toda costa. Lo llaman globalización, desaparición de las ideologías, caída del muro de Berlín. Mientras, el otro escudriñaba los gestos del hombre obeso desde unas cejas opulentas que le atravesaban la frente con un trazo áspero de caricatura vulgar. Usted debe saber sobre la masificación de las conductas. Esto ha sido profusamente estudiado por distintos intelectuales. Seguro que ha leído a Skinner. La secretaria penetró a la oficina ataviada con una minifalda roja adornada con incrustaciones de fantasía y un escote obsequioso donde tratan de escaparse dos enormes glándulas autosuficientes. ¿Café o té? Él dirige la mirada hacia un rincón donde se encuentran fotografías de personas que no llega a reconocer (Ernesto Sábato, Albert Camus, Boris Pasternak, ¿qué hace allí Marilyn Monroe?). Observa las piernas bien torneadas de la secretaria y se decide por el café. El gordo escoge un té con leche, como lo solía tomar mi abuela; era inglesa como la de Borges, por esa razón me acostumbré desde muy temprana edad a leer a los autores ingleses e irlandeses, ¿qué le parece Oscar Wilde? A mí me gusta muchísimo, fue un gran genio pero con muy mala suerte, las circunstancias de su vida resultan de lo más triste. Siempre me recuerda a Quiroga. ¿Qué es lo que más le gusta de Wilde? Yo no hacía más que darle vueltas al café con una cucharita de plata que tomé de la bandeja que dejó la secretaria sobre el escritorio (el golpe de la cucharita contra las paredes de la taza generaba un tintineo agobiante que por momentos sentí crecer hasta aplastarnos); hacía algunos minutos que ella se había marchado moviendo el rabito con vaivén pendular. Sólo en ese instante el gordo se distrajo de su conversación copiosa tras el nalgoteo despampanante de la joven. Sí, señor, esa muchacha es muy inteligente y por demás está buenísima, creí escucharle decir. Lo del Boom aplastó a más de uno. Es curioso que los escritores latinoamericanos hayamos tenido que vivir en Europa para poder comprender nuestra América. Sí, aunque Ud. no lo crea, yo también sufrí el exilio durante la dictadura de F... En París conocí a García Márquez, Cortázar, Alejo Carpentier, a quien llamaba cariñosamente Alejito. Resulta que ahora todo el mundo quiere inventarse un Macondo o una Santa María. Esa cuestión del Realismo Mágico y lo Real Maravilloso agota mucho la inteligencia de nuestras promesas literarias. Apenas publican un librito y ya quieren parecerse a los del Boom. De verdad que la secre está buenota, la imagino del otro lado de la puerta apretando las piernas calientitas e impregnadas de un olorcito sospechoso a Chanel Nº 5. Seguro que su jefe está detrás de un obsequio tan costoso. El gordo ladea la cabeza elevándola ligeramente hacia la derecha como el rostro escapado de un fresco del Greco; mientras, juega con un pedacito de hilo suelto en la costura de la manga de su camisa. Veamos entonces, dice, no sin antes observar discretamente el reloj. Levanta con las dos manos la pesada carpeta que debe contener no menos de quinientas cuartillas y piensa en los originales de Cien años de soledad, Conversaciones en La Catedral, La casa verde y el Manual de Técnicas del Bricolaje que una vez le regalara su padre allá en la lejana adolescencia. Le llamó la atención que la obra careciera de título; con una hojeada experta y rápida, comprobó que constaba de tres partes subdivididas en treinta y cuatro, treinta y tres y treinta y tres capítulos cada una, sumando un total de cien. Notó, no sin curiosidad, el arcaico nombre de Canto para cada capítulo. Decidió entonces leer el primer párrafo. Se me hacen confusas las imágenes en las que vuelan las obesas manos del editor y las nalguitas ovoides de la secretaria, su perfume a Chanel y el sudorcito que le corre entre las medias. Miro con insistencia las tapas verdes de la carpeta y los afanosos ojos del gordo que flotan en un denso sudor acre de elefante. Su mano busca la primera página, los ojos vuelan desplegando sus enormes alas de águila por sobre los bordes de la hoja, hasta posarse en una mayúscula configurada en Word, y comenzar a leer, por minutos que resultan eternos, hasta que cierra con fuerza la tapa de la carpeta con un plás que trae por los cabellos la atención del otro, siempre sumido en el limbo. ¡Cómo se le ocurre hacerme perder el tiempo con esta clase de broma tan desagradable! (El otro recordó minutos antes el ¿café o té?, uno no sabe, vivimos en un mundo... y las piernas de la secre, las fotografías irreconocibles en la pared...). Hubiera sido un poco más inteligente y me hubiera traído otra cosa. ¿Me toma acaso por estúpido? ¡Vaya a leer “Pierre Menard, autor del Quijote”! ¡Salga inmediatamente de mi oficina o no respondo por mis actos! Y diciendo esto, dio un fuerte puñetazo sobre las tapas verdes de la carpeta. El otro se levantó terriblemente consternado y atravesado por el asombro. Cuando llegó a la puerta escuchó a sus espaldas la voz aterciopelada de la secretaria: Señor, olvida su carpeta. Una vez en casa cerró nuevamente sus oídos al reclamo insistente de su mujer que le recriminaba su encierro de meses en esa habitación sin permitir que ni ella ni los niños entraran a ver a qué dedicaba su tiempo tantas horas del día. ¿Cómo explicar entonces lo que ocurrió aquella noche lluviosa cuando un señor desgarbado, de nariz aguileña, requirió de tus servicios? Detuviste el taxi a la orilla de la acera, cuidando de no levantar el agua que se empozaba en los charcos del brocal y ensuciarle los tobillos del pantalón a tu cliente. La experiencia te advertía que no debías parar a esa hora y tomar ese pasajero, total ya venías de regreso a casa sin hacer un solo centavo, pero había que salvar la jornada. El hombre, con lentos ademanes postergados, abrió la puerta del vehículo y entró arrastrando consigo un tufo a cartón viejo. Saludó en lengua extraña que te recordó el italiano. Cómo llegó a tu casa, subió los peldaños de la escalera hasta el quinto piso como si estuviera flotando, y se acomodó en la mesa del cuarto de los cacharros a grabar con febril cursiva las 642 cuartillas que tú fuiste recopilando en una carpeta verde, y cuya magia arrastra al más desprevenido lector desde aquel primer párrafo que se inicia con la muda hache de “Hacia la mitad del curso de nuestra vida, me perdí en una selva oscura por haberme separado del camino recto. ¡Ah! Cuán penoso me sería contar lo salvaje, áspera y espesa que era esta selva, cuyo recuerdo renueva mi temor, temor más amargo que la muerte misma. Pero antes de hablar del apoyo que allí encontré revelaré las demás cosas que he visto” es algo que aún no puedes explicar a nadie sin que te mire con la lástima y el miedo de quien escucha a un demente. Pero las pruebas aún permanecen allí, una hoja sobre otra, atadas finamente con un lazo de tela de Holanda, bajo las manos de aquel extraño personaje cuya barbilla y nariz buscan unirse, a pesar de la soberbia boca que se les interpone. ** Julio César Blanco Rossitto http://www.letralia.com/firmas/blancorossittojuliocesar.htm Escritor venezolano (Ciudad Bolívar, 1964). Reside en Cabudare (Lara). Es ingeniero electricista de profesión. Ha publicado los poemarios El sol como por dentro (Casa de la Cultura-Ateneo Carlos Raúl Villanueva, Ciudad Bolívar, 1982), Enseres (Grupo Editorial Eclepsidra, Caracas, 2000) y Fábula del pez y la colmena (Maltiempo Editores, Barquisimeto, 2004). Textos suyos han sido incluidos en las antologías Poesía de Monagas, Bolívar y Delta Amacuro, compilada por Cipriano Fuentes (Fundarte, http://www.fundarte.gob.ve; Caracas, 1983) y El cunaguaro melancólico II (Casa de la Cultura Carlos Raúl Villanueva, Ciudad Bolívar, 2003). Ganador del Premio Municipal de Poesía Eduardo Mathías Losada (Maracaibo, 1989) por Otras maneras del despojo, de la IV Bienal de Literatura Antonio Arráiz (Barquisimeto, 2006) por De nosotros una orilla y del Premio Nacional de Literatura Freddy Hernández Álvarez (Barcelona, Anzoátegui, 2011) por Doblar el hierro. Es miembro del consejo editor de la revista Maltiempo, editada en Barquisimeto. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Certificación de un manuscrito que podría ser de Neruda =============== 21 de marzo de 2012 Hola: Escribo desde Colombia y tengo un manuscrito aparentemente original e inédito de Pablo Neruda. Me gustaría saber si alguien puede certificarme su validez original y si alguien puede comprarlo. Astrid Eugenia aseuma10@hotmail.com ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “Tengo libros que han adquirido cierto valor no tanto por su contenido o por la rareza de la edición como por las huellas que desconocidos dejaron en ellos”. Umberto Eco, en: Nadie acabará con los libros, con Jean-Claude Carrière (2009). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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