~~~~~~~~~~~~~~~ Año XVI Cagua, Venezuela Nº 265 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 16 de abril de 2012 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | Accidente en la biblioteca perdida. / Hechizos modernos. | Breves / Se busca novela masmedular. / Necronomicón 22. / | Poesía ecológica. / La ciudad según Flórez. / La señora | Mao se presenta. / Aprendiendo en línea. / Un taller en | un spa. / Narrativas 25. | | Gabriel García Márquez es objeto de un homenaje en | Noticias Rusia. / Murió a los 93 años el artista español Antonio | Mingote. / Falleció el autor de literatura infantil | Gustavo Roldán. / Amazon abrió con más de 30.000 títulos | su tienda virtual en español. / Retiran el nombre de | Rafael Alberti a un teatro en un pueblo español. / | Escritores defenderán a Katchadjian ante demanda de | Kodama. / Crean en China una sociedad para estudiar | sellos peruanos. / Vargas Llosa critica en su último | libro la trivialización de la cultura. / Realizan | homenajes a José Hierro por los diez años de su muerte. | / Presentada ibuku, colección de e-books para libros | descatalogados. / Continúan las actividades previas al | Festival de Poesía de Maracaibo. / Anagrama lanza | “Zoom”, colección digital de mini libros a mini precios. | / Bibliotren ofrece libros por códigos QR a pasajeros de | trenes catalanes. / Publican libro sobre la literatura | para niños y jóvenes en Guatemala. / Herralde recibe | premio Lifetime Achievement 2012 en la Feria de Londres. | / Emilio Prados y Rafael Pérez Estrada serán | homenajeados en Málaga. / Autoridades niegan permiso | para Feria del Libro y las Artes de Mazatlán. / Rinden | en México homenaje póstumo al poeta Guillermo Fernández. | / Ovacionan a Chavela Vargas al presentar su homenaje a | García Lorca. / Sábato y Lustig, focos de la III Bienal | Borges-Kafka en Praga. / Universidades españolas salen | al paso a demandas de Cedro. / República Dominicana | recibe exposición sobre Mario Vargas Llosa. / Poeta | sirio Adonis participará en México en festival de poesía | y prosa. / Filmoteca de Revista de Letras presentará | películas basadas en libros. / Recordarán en Caracas a | la escritora Antonia Palacios. / Festejan con | conferencias 300 años de la Biblioteca Nacional de | España. / Jóvenes autores venezolanos se reunirán este | mes en Coro. / Feria del Libro de Sevilla rendirá | homenaje a Manuel Chaves Nogales. | | Qué Leer. / Escrito y no Publicado. / Nuestra Mirada. / | Literatura Sea breve, por favor. / Escritores de Asturias. | en Internet | “Sobre dolores y laceraciones”, Sergio Manganelli. / | Artículos y “Releer poesía”, Adán Echeverría. / “La generación sin | reportajes sentido”, María Elena del Valle de Villalba. / “Lex dura | lex. Destilando Galdós”, Vicente Adelantado Soriano. / | “Viento de agua”, Gloria Cepeda Vargas. / “Retrato de | memoria de Alberto Jiménez Ure”, Alberto José Pérez. / | “El jardín de Tomás”, Ángel Castaño Guzmán. / “Al borde | del camino. El realismo social en la prosa de Marco | Minguillo”, Víctor Montoya. / “La honda y breve novela | de Junot Díaz”, María Elvira González. / “El rincón de | los espejos”, Marina Verónica Garritano. | | Rodolfo Häsler: “La obra de cada poeta es resultado de | Entrevistas su vida”, entrevista por Augusto Rodríguez. / “Fatos | Kongoli. Vicisitudes de la soledad”, Ricardo | Martínez-Conde. | | “La carroza de Bolívar, de Evelio Rosero”, Daniel Felipe | Sala de ensayo Osorio Correa. / “El infinito en la palma de la mano, de | Gioconda Belli. La invención de la libertad”, Sergio G. | Colautti. / “¿De dónde viene el sandinismo?”, Sócrates | Adamantios Tsokonas. | | Tres poemas inéditos de Néstor E. Rodríguez. / “El | Letras recital en el manicomio”, Alejandro Cardozo. / Poemas de | Eva Ruiz. / “Abstinencia emocional”, Jimena Antoniello. | / “Los huéspedes oscuros”, inédito (extractos), Elda | Lavín. / “Las Novias de la Muerte (historia de Meseret y | Anisa)”, Ricardo Iribarren. / Tres poemas de Lynette | Mabel Pérez. / Tres relatos de Vanessa Estefanía Pérez | Moreno. / “Poemas de NYC”, Francisco Suárez Trénor. / | “Truco”, Marcelo Sosa Guridi. / Poemas de Óscar Cortés | Tapia. | | Emile Faguet. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Mención de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.org =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Accidente en la biblioteca perdida. ¿Podría un personaje del relato saltar hasta la realidad para vengarse de su autor? ¿Son capaces los fumadores de hachís de viajar a través de mundos paralelos hallando bibliotecas inesperadas? ¿Deberías asesinar a tu mano derecha cuando notas que ésta se rebela e intenta estrangularte? Tales son algunas de las premisas de los relatos de Accidente en la biblioteca perdida, un libro del escritor español Rafael Guerrero Ríos (1966) publicado en marzo por el sello Novum Publishing. “Este libro de relatos cortos es un tratado de la duda y la ambigüedad; no acudas a él si lo que pretendes es encontrar soluciones”, dice en su contraportada. “Es un libro de autodestrucción, y no existe un solo renglón entre este infierno de palabras que puede sugerirte alguna solución a nada. Tan simple como que terminarás de leerlo y sólo te llevarás una bolsa de problemas profundos y desesperados”. El libro, de 152 páginas, tiene un precio de 16,90 euros. http://bit.ly/HNJxIm Hechizos modernos. Publicado por Ediciones Dadá, acaba de aparecer el libro Hechicerías, del escritor colombiano Oscar Osorio (http://www.letralia.com/firmas/osoriooscar.htm). Actualizando el clásico formato de hadas y cuentos maravillosos, en lenguaje moderno y con personajes de actualidad, Osorio explora en los cuentos de este libro la interioridad del ser humano de manera sencilla, con historias atractivas para niños y jóvenes lectores. “La espada de caramelo”, “Los zapatos rotos”, “El escudo de las Bondades”, “La princesa que perdió una mano” e “Historia de Demogato” son algunos de los relatos del libro, que tienen en común que en cada uno de ellos hay un momento en que el protagonista (motivado por sus ambiciones, envidias, deseos desmesurados) hace tratos con algún hechicero o bruja y, tras una victoria pasajera, termina pagando altísimos costos. Nacido en La Tulia, Bolívar (Valle, Colombia), Osorio ha publicado siete libros y numerosos textos en revistas de Colombia y otros países y en 2007 obtuvo el Premio Cáceres de Novela Corta (España). Es profesor titular de la Universidad del Valle y candidato a doctor en literatura de la Universidad de la Ciudad de N. Y. http://www.letrasvirtuales.com/interna.php?id=20 Se busca novela masmedular. La revista literaria LamasMédula quiere publicar una novela masmedular, por lo que ha abierto una convocatoria en la que pueden participar todos los escritores que lo deseen. Los interesados deben enviar sus novelas a las direcciones novela2@revistalamasmedula.com.ar y novela3@revistalamasmedula.com.ar antes del 30 de septiembre. Valen novelas de cualquier extensión o procedencia. La novela escogida será anunciada en noviembre en un acto especial. Más información en la web de la revista o en @RevLamasMedula. http://www.lamasmedula.com.ar Necronomicón 22. Acaba de aparecer el número 22 de la revista literaria Necronomicón, que publica la Asociación Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía y se especializa en textos de ficción de hasta mil palabras en el género del terror y, ocasionalmente, de ciencia ficción y fantasía. En esta edición incluye los relatos “El colectivo”, de Marcelo Nasra; “Oscura mamá”, de Juan Manuel Valitutti, y “Ojepse Le”, de Magnus Dagon. Los ilustradores son Juan Raffo, William Trabacilo y Joseín Moros. http://necronomicon.avcff.org/necronomicon/necro22/necro22.htm Poesía ecológica. El escritor venezolano Ricardo Jesús Mejías Hernández (Maracay, 1968) se convirtió, con su poema “Serían buenos humanos los árboles”, en el ganador del primer lugar del II Concurso Mundial de Ecopoesía 2012, certamen convocado por la Unión Mundial de Poetas por la Vida (Poetas Univa). El segundo lugar correspondió a “Los árboles condenados”, de la española Aurora Elena Olmedo, y el tercero a “Historia despierta”, de la argentina Blanca Salcedo. Esta edición recibió 381 textos de diversos países de habla hispana. Los diplomas y demás reconocimientos serán entregados el 22 de agosto en el marco del IV Festival Mundial de Ecopoesía 2012, que bajo el lema “La ecopoesía florece en el corazón de los poetas” se realizará en Tumbes, Perú, del 22 al 26 de agosto. http://bit.ly/IzRhIt La ciudad según Flórez. Este viernes 20 de abril a las 21 horas será presentado en el Pabellón Municipal de Almaraz, Cáceres (Extremadura) el poemario Bajo tus pies la ciudad, del escritor colombo-español Antonio María Flórez (http://www.letralia.com/firmas/florezantoniomaria.htm), que aparece como el volumen D de la colección “Luna de Poniente”, que la Editorial De la Luna Libros publica con el auspicio del ayuntamiento de esa localidad cacereña. En la presentación intervendrán María Sabina Hernández, alcaldesa de Almaraz; Trinidad Nogales, consejera de Cultura de la Junta de Extremadura, y Marino González. En el mismo acto será presentado también el libro Todas las islas lejos, de Antonio Gómez. Bajo tus pies la ciudad es, en palabras de la editorial, “un libro complejo, proteico y denso, intertextual, que salda deudas culturales y afectivas del autor con algunos de sus amigos, poetas y músicos del rock (...), un recorrido oblicuo por la ciudad, a veces surreal, vista desde sus espacios más simbólicos”. La colección recogerá en 27 volúmenes lo mejor de la poesía extremeña actual: Álvaro Valverde, Basilio Sánchez, Antonio Gómez, Elías Moro, Antonio Sáez, Emilia Oliva, Ada Salas, A. Reseco, Álex Chico, José Antonio Ramírez Lozano, Jesús García Calderón, Santiago Castelo, Efi Cubero (http://www.letralia.com/firmas/cuberoefi.htm) y otros. Flórez realizará nuevas presentaciones del libro en Barcelona el lunes 23 de abril (Sant Jordi y L’Hospitalet, de 16 a 17 horas), el 3 de mayo en Badajoz (Biblioteca de Extremadura, 20 horas) y el 4 de mayo en Mérida (Biblioteca del Estado, 20:30 horas). http://editorial-delalunalibros.com/node/414 La señora Mao se presenta. El domingo 22 será presentado en Caracas el poemario Del diario de la señora Mao, de la escritora venezolana María Teresa Ogliastri (http://www.letralia.com/firmas/ogliastrimariateresa.htm), en una actividad que contará con las palabras del escritor Alexis Romero y que se completará con un recital en el que participarán los poetas Arturo Gutiérrez Plaza (http://www.letralia.com/firmas/gutierrezplazaarturo.htm), Kira Kariakin, Igor Barreto, Miguel Marcotrigiano y Michelle Ascencio. Ogliastri (Los Teques, Miranda, 1952), quien ya ha publicado los poemarios Cola de plata y Nosotros los inmortales, es licenciada en filosofía por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Según indica Romero en el texto de presentación, el libro que acaba de ser publicado por bid & co. editor es “un poemario complejo sobre cómo las bajezas del odio logran construir imperios en las grandezas del amor” y, además, sobre “cómo las palabras en estos imperios se devoran a sí mismas y engendran las grandes soledades de lo humano”. La actividad se realizará el próximo domingo 22 de abril a las 11:30 de la mañana en la Librería Kalathos, situada en el Centro de Arte Los Galpones de Los Chorros, en la capital venezolana. Aprendiendo en línea. El Taller Virtual de Escritores ha abierto la convocatoria a sus próximos cursos de cuento, crónica y poesía, que se realizarán entre el 26 de abril y el 7 de junio. La plataforma de aulas virtuales de esta iniciativa permite al participante manejar un espacio personalizado de consulta e interacción con el tutor y sus compañeros de taller a través de foros, multimedia y chat. Cada semana se realiza una sesión de chat grupal con el tutor, en la que se orienta sobre temas y contenidos, además de profundizar en los procesos de escritura de cada participante. Los cursos incluyen sesiones grupales de corrección de texto en línea, de modo que el tutor trabaja sobre el texto de cada autor en un escritorio virtual, visible para todos los participantes, y simultáneamente conversa con el grupo, vía audio. Esta metodología ofrece una dinámica personalizada, que se enriquece con la participación del colectivo, alrededor del proceso de escritura de cada participante. Los cursos cuestan 290.000 pesos y las inscripciones se extenderán hasta el martes 24 de abril. http://tallervirtualdeescritores.com Un taller en un spa. La Asociación de Escritores Noveles ha convocado un curso de escritura creativa abierto al público, y dirigido principalmente a aquellas personas que quieran tener unos conocimientos básicos de narrativa, que se realizará el próximo sábado 19 de mayo en Bal Hotel & Spa, en Quintueles (Villaviciosa, España). Bajo el titulo “Fundamentos de la narrativa”, en el mismo se abordarán aspectos puntales básicos para crear una buena ficción: el desarrollo del estilo, la elección del tema, ficcionalizar una anécdota o dotar de carnalidad a nuestros personajes para que no sean planos o banales. El curso será dictado por el poeta y artista visual Luis Luna, licenciado en filología hispánica, doctor en filología románica y profesor de lengua y literatura españolas en educación secundaria y bachillerato, autor de los poemarios Cuaderno del guardabosque (2008), Al Rihla (2009) y Territorio en penumbra (2009), entre otros, y con textos publicados en revistas de España e internacionales. El curso finalizará con un almuerzo al que se espera la asistencia de un autor de reconocido prestigio —aún por determinar—, y que clausurará dicho evento con una charla coloquio. Los interesados deben escribir a info@asociacionescritoresnoveles.es para solicitar mayor información. http://www.asociacionescritoresnoveles.es Narrativas 25. Ya está disponible para su descarga el número 25 de Narrativas, revista de narrativa contemporánea en castellano. En su sección de ensayo, esta edición incluye trabajos de María Lourdes Gasillón, Gorka Bilbao Terreros, María Coira y Jesús Greus. Incluye también relatos de José Vaccaro, Miguel Baquero, Maruja Collados, Francesca Leita, Damián Gandlaz, María Dubón, Paloma Hidalgo Díez, Serafina Badenas Pons, Carlos Enrique Cartolano, Pedro M. Martínez Corada, Beatriz E. Mendoza, Alejandro Rosen, Cristina Calduch, Vicente Moret, Carlos Aymí, David Bombai, Damián Cordones, Luis Topogenario (http://www.letralia.com/firmas/topogenarioluisemel.htm), Sergio Cossa, Dominique Vernay Juillet, Patricia Nasello, Txema Torrent Santamaria, Alicia Rodríguez, Rubén Gozalo, Arnoldo Rosas (http://www.letralia.com/firmas/rosasarnoldo.htm), Javier Viveros y Carlos Manzano (http://www.letralia.com/firmas/manzanocarlos.htm), así como un capítulo de la novela Objetos perdidos, de Miguel Baquero y un dossier —con datos biográficos, entrevista y varios textos— dedicado a la escritora chilena Lilian Elphick (http://www.letralia.com/firmas/elphicklatorrelilian.htm). Por último, la sección “Miradas” con trabajos de Carlos Manzano, Enrique García Díaz y María Dubón, y la siempre nutrida sección de reseñas editoriales. La revista se publica en PDF para posibilitar su impresión en papel, y en ePub para facilitar su lectura en la mayoría de los dispositivos digitales. http://www.revistanarrativas.com ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Murió a los 93 años el artista español Antonio Mingote El dibujante, humorista, académico de la lengua y marqués Antonio Mingote murió el pasado martes 3 de abril a los 93 años. El artista llevaba varios días ingresado en el hospital Gregorio Marañón de Madrid debido a un cáncer hepático. Desde hacía 58 años su lápiz sirvió al diario ABC, desde donde dibujó con su característico trazo el paso de España del franquismo a la Transición. Pero antes también luchó contra la censura desde las páginas de La Codorniz, la revista que le dio la oportunidad de comenzar su carrera en 1946 de la mano de su director Álvaro de la Iglesia. Mingote nació el 17 de enero de 1919 en Sitges. De familia aragonesa, su padre, Ángel Mingote, era un afamado músico. Comenzó su carrera dibujando de manera autodidacta hasta ver su primera ilustración en el suplemento infantil Gente Menuda, del semanario Blanco y Negro, con trece años. Tras la guerra, entró en la Academia de Transformación de Infantería en Guadalajara (España), donde comenzó a dibujar en una revista extraoficial que se distribuía en la Academia y se llamaba La Cabra. En 1942 ingresó en la Academia Militar de Guadalajara, pero no tardó mucho en abandonarla para estudiar filosofía y letras en la Universidad de Zaragoza, carrera que no llegó a terminar. No muy tarde fijó su residencia en Madrid, donde trabó amistad con Rafael Azcona y con Carlos Clarimón. La capital de España siempre ha estado vinculada con Mingote y Mingote con ella. Muestra de ello son los murales que representan sus dibujos en las calles de la ciudad o, por ejemplo, la estación de metro del Retiro, adornada por el dibujante. Tras siete años dibujando para la revista satírica La Codorniz, que le reportaron una fama que hasta hoy no le dejó de acompañar, dio el salto en 1953 al diario ABC. A mediados de los cincuenta escribió en Semana la primera Historia de la Gente y fundó el semanario humorístico Don José, del que publicó cien números. En 1968 participó en la obra Los que tocan el piano, junto a Tony Leblanc, Concha Velasco y Alfredo Landa, y en 1978 estrenó su película Vota a Gundisalvo. Además ha diseñado decorados y vestuarios de la comedia musical Ven y ven Eslava, fue el director artístico de la película de dibujos animados Puerta del tiempo (2002) y se encargó de la escenografía y los vestuarios para la obra La venganza de don Mendo (2004). A los veinte años escribió su primera novela, Las palmeras de cartón (1948), y en 1991 publicó la segunda, Adelita en su desván (1991). Integró también la obra De muerte natural (1993), un conjunto de relatos cómicos acompañados con sus dibujos, e ilustró, entre otros, El cuento erótico griego, latino e indio (1994), de Francisco Rodríguez Adrados; El Quijote (2005), en una edición limitada de Planeta con motivo del cuarto centenario de su primera publicación; Zapatero, a tus zapatos: historia del arte de la rectificación (2004), de Alfonso Ussía, con en el que ha trabajado en otros proyectos, y ¡Viva la ciencia!, de José Manuel Sánchez Ron (2008). Publicó libros de viñetas humorísticas traducidas a varios idiomas, entre ellos Soltera y madre en la vida; Pierna creciente, falda menguante; Hasta que el matrimonio nos separe; Quince libros de chistes (1955-1976); Pequeño planeta, de dibujos (1957); Historia de Madrid (1961); Historia del traje (1963); Hombre solo (1970 y 1988); dos tomos del cómic Arturo y yo (1971); Este señor de negro (1975); Hombre atómico (1976); Al cielo iremos los de siempre (1985); Solo pobres (1995), una antología con más de 150 chistes sobre el tema de la pobreza; El Mus (1995), historia, reglamento, técnica y vocabulario de este popular juego; para la Once redactó e ilustró Déjate guiar (1999), Mingote, punto y aparte (2002) o Previene, que te conviene (2003). En 2006, para celebrar sus más de cinco décadas dedicadas al humor gráfico, publicó una colección de libros con una selección de las más de 54.800 viñetas publicadas. Ha colaborado en exposiciones y libros como El humor en la transición: cinco años con mucha guasa (2001), Patriotas adosados (2001) y De buena tinta (2002). Referente del humor y la sátira española, desde 1985 participó en la tertulia radiofónica Debate del estado de la nación, dentro del programa de la Cope Protagonistas, de Luis del Olmo. Tras una larga y exitosa trayectoria fue nombrado miembro de la Real Academia Española y pasó a ocupar el sillón “r” en 1988, lo que le convirtió en el primer humorista gráfico en entrar en la institución. Recibió muchos y especiales homenajes, entre ellos el homenaje nacional que recibió el 25 de septiembre de 1995. Obtuvo también los premios Víctor de la Serna en 1979, Blanco y Negro en 1980, el Nacional de Periodismo en 1981 y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 1996, y la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2002, entre otros muchos reconocimientos, y los doctorados honoris causa por las universidades de Alcalá de Henares y Rey Juan Carlos. Asimismo, en su nombre se creó el Premio Mingote, que reconoce la labor de los trabajos de humor y periodismo gráfico y que cada año entrega el diario ABC. En 2003, con motivo del centenario de esta cabecera, realizó una exposición antológica “Antonio Mingote: 50 años en ABC”. Recientemente, el rey Juan Carlos le concedió el título de marqués de Daroca en reconocimiento a su “destacada, aguda y creativa trayectoria profesional”. Además, el Instituto Quevedo del Humor de la Fundación General de la Universidad de Alcalá decidió, “por absoluta unanimidad”, nombrar a Antonio Mingote presidente de honor de la institución. Mingote goza de prestigio internacional y sus chistes llegaron a ser reproducidos y traducidos en medios de la prensa extranjera como The New York Times, The Times Wednesday o Daily Telegraph. Fuente: Público *** Falleció el autor de literatura infantil Gustavo Roldán El reconocido escritor argentino de literatura infantil, Gustavo Roldán, autor de clásicos como Historia de pajarito remendado y Los cuentos de Pedro Urdemales, falleció el pasado martes 3 de abril a los 76 años de edad, informó la editorial Alfaguara. El escritor había sido ingresado a mediados de marzo en el Hospital Alemán de Buenos Aires, donde falleció con insuficiencia respiratoria. “Con su muerte se ha ido una de las figuras más entrañables de la literatura infantil argentina. Como sus editores y amigos, lamentamos profundamente esta gran pérdida. Sigue con nosotros su obra y su recuerdo, que nos acompañará siempre”, agregaron en un comunicado de prensa. Nacido en el pueblo chaqueño de Saenz Peña en 1935, el creador de El carnaval de los sapos trabajó como periodista, docente y editor de colecciones para chicos, y por su trayectoria recibió numerosas distinciones, entre otras, el Premio Konex Mérito Obra Total, el Premio Fondo Nacional de las Artes, el Periquillo y el Segundo Premio Nacional de Literatura Infantil por Todos los juegos el juego. Autor de un prolífico repertorio —El monte era una fiesta, Cuentos que cuentan los indios, Crimen en el arca, El camino de la hormiga y Las pulgas no andan por las ramas son sólo algunos títulos—, también colaboró en revistas infantiles emblemáticas como Billiken y Humi. “Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un accidente, como el verano o la lluvia o el frío”, había señalado este escritor, licenciado en letras modernas, en una autobiografía. “A los chicos les interesan las temáticas más fundamentales que les interesan a los grandes, no los temas tontos”, decía. Fuentes: Clarín • Télam *** Amazon abrió con más de 30.000 títulos su tienda virtual en español Amazon, el portal de ventas por Internet, lanzó este jueves 5 de abril eBooks Kindle en Español (http://www.amazon.com/tiendakindle), una tienda especializada con más de 30.000 libros electrónicos en español para sus dispositivos Kindle. La tienda virtual ofrece más de 30.000 títulos en su lanzamiento, “la mayor selección de best-sellers en español disponibles en cualquier parte de Estados Unidos”, según un comunicado. Además de incluir a ganadores del premio Nobel, como Gabriel García Márquez, Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa, y títulos de grandes ventas de autores como Carlos Ruiz Zafón e Isabel Allende, es posible adquirir en la tienda una larga lista de best-sellers anglosajones traducidos al español, libros infantiles y suscripciones a catorce periódicos latinoamericanos, así como más de mil libros clásicos disponibles para su descarga gratuita. La tienda encarna un esfuerzo de Amazon por atender a sus clientes de habla hispana, y no se limita a la sola traducción de las páginas de venta sino que incluye completos sistemas de ayuda, así como teléfonos y correos electrónicos exclusivos para la atención de sus clientes en este idioma. Los usuarios del dispositivo Kindle pueden también acceder a una experiencia de compras diseñada especialmente para libros en español. Los dispositivos de lectura —que Amazon expende actualmente a un precio de 79 dólares—, así como varias de sus aplicaciones, incluyen ahora facilidades de configuración específicas para la lectura y la navegación de sus usuarios de habla hispana, como listas de títulos populares y características sociales. De la misma manera y a través de su sistema Kindle Direct Publishing (KDP, http://kdp.amazon.com), Amazon ha puesto a disposición de editoriales, así como de autores independientes, la posibilidad de ofrecer sus libros en la tienda, así como en más de cien países del mundo. Fuentes: AFP • The Wall Street Journal *** Retiran el nombre de Rafael Alberti a un teatro en un pueblo español El Ayuntamiento de Huércal-Overa decidió quitar el nombre del poeta Rafael Alberti (1902-1999) a su teatro municipal, según informó el diario El País el pasado 6 de abril, por considerar que el autor de Marinero en tierra no estaba suficientemente ligado a esta población de 18.000 habitantes de Almería, Andalucía (España). El otrora Teatro Municipal Rafael Alberti llevaba este nombre tras aprobarse por el pleno del ayuntamiento en 2007, cuando se efectuó un sondeo para conocer la opinión de los huercalenses, que eligieron que su teatro llevara el nombre del escritor. El 27 de marzo de ese año, Día Mundial del Teatro, fue inaugurado con la presencia de María Asunción Mateo, segunda mujer y viuda de Alberti, así como representantes del ayuntamiento, de la Diputación Provincial de Almería y de la Junta de Andalucía, las tres administraciones que financiaron la construcción del espacio escénico, un edificio recubierto de mármol blanco que se encuentra en el centro de la localidad, junto a la casa consistorial y cuya inversión superó los tres millones de euros. “No creemos que el sentir popular esté situado a favor de ese artista”, dijo a la televisión local el concejal de Cultura de Huércal-Overa, Antonio Lázaro, quien agregó que se abrirá “un debate en la ciudadanía” para decidir el nuevo nombre del teatro, pues según dijo “el Partido Socialista se dejó llevar en su momento y no todo tiene que tener nombre de izquierdas”. “Esta decisión se debe a que el poeta no vende bien la ciudad porque no tiene ninguna vinculación histórica con el municipio, por lo que no hay razón para que el mayor espacio escénico de la localidad esté dedicado a esta persona”, declaró Lázaro a diversos medios. “No es una cuestión de ideología, sino el compromiso del equipo de gobierno de hacer las cosas bien hechas”, añadió. El portavoz local del PSOE, Antonio López Olmo, criticó que la decisión se tomara sin pasar la iniciativa antes por el pleno municipal. “Tienen mayoría absoluta y pueden hacer lo que crean conveniente”, dijo este concejal, quien aseguró que cuando cambie el gobierno local devolverán el nombre de Rafael Alberti, ganador en 1983 del Premio Cervantes, y un escritor que tuvo que exiliarse desde 1939 hasta 1977, cuando al fin pudo regresar tras haber vivido en París, Buenos Aires y Roma, una vez muerto Franco. El Teatro Municipal Rafael Alberti, con un patio de butacas con 550 plazas, forma parte de la Red de Teatros y Auditorios de Titularidad Pública. Actualmente esta red cuenta con 750 espacios de exhibición de artes escénicas, de titularidad pública de toda España. No es la primera vez que el nombre de Alberti es retirado de la fachada de un espacio escénico: ya antes la ciudad natal del escritor, El Puerto de Santa María, sustituyó su nombre por el de otro autor local, Pedro Muñoz Seca, como epónimo de su teatro. Fuentes: Faro de Vigo • El País *** Escritores defenderán a Katchadjian ante demanda de Kodama María Kodama, la viuda de Jorge Luis Borges, presentó en la Secretaría 110 del Juzgado Número 3 una demanda judicial por plagio contra Pablo Katchadjian, autor de El Aleph engordado, que con un tiraje de doscientos ejemplares representa una versión ampliada del reconocido cuento del fallecido escritor argentino, según informó el diario Clarín el pasado 6 de abril. Katchadjian, de 34 años y propietario de la editorial Imprenta Argentina de Poesía (IAP, http://www.imprentaargentinade.com.ar), intervino el cuento “El Aleph”, escrito por Borges (1899-1986), agregando 5.600 palabras a las 4.000 del texto original. Kodama lo ha demandado por supuesta infracción de la ley de propiedad intelectual, un cargo que contempla penas de hasta seis años de cárcel. “Toma todo el cuento sin pedir autorización”, dijo Kodama al diario argentino. “Hemos perdido el respeto a nosotros mismos, por eso no respetamos a los otros. Si uno usa algo que no es propio, lo mínimo que puede hacer es pedir permiso”. Considerado una promesa de la literatura argentina contemporánea, Katchadjian tiene seguidores como los novelistas César Aira y Damián Tabarovsky. Su defensa judicial fue asumida por otro novelista, el abogado Ricardo Strafacce (autor de una monumental biografía de Osvaldo Lamborghini), quien propuso como testigos orales al propio Aira, junto con la reputada crítica Beatriz Sarlo y los académicos Jorge Panessi y Leonor Acuña, entre otros. Strafacce se propone demostrar en el juicio que no hubo delito, pues Katchadjian no estuvo movido por el beneficio económico al intervenir el cuento de Borges, un autor que empleaba técnicas intertextuales en sus relatos y que, en su cuento “Pierre Menard, autor del Quijote” (1944), retrata a un escritor que decide reescribir la novela de Cervantes y lo hace literalmente, sin cambiar una letra, aunque según Borges esa transcripción hecha por un autor del siglo XX tendría el mérito de constituir un “anacronismo deliberado”. Fuente: Clarín *** Crean en China una sociedad para estudiar sellos peruanos Autoridades diplomáticas y académicas chinas y peruanas inauguraron el pasado lunes 9 de abril, en la histórica Casa Pacífico Cathay, de Pekín, la primera Sociedad China para el Estudio de los Sellos Peruanos, que cuenta con cooperación de la Embajada del país andino en la capital pequinesa. El acto fue presidido por el embajador del Perú en China, Gonzalo Gutiérrez, quien asesorará a la nueva sociedad como un enlace entre las culturas, incluidas la oriental y la suramericana. “La filatelia es como viajar, una manera en la que se puede ver el mundo a través de estas manifestaciones artísticas”, destacó el jefe de la legación, quien expresó su deseo de que la nueva sociedad “incremente la afición y con ella todos puedan vicariamente ‘viajar’ al Perú”. La recién creada sociedad es presidida por el filatélico chino Wang Yuxian, antiguo intérprete de español para los sindicatos del país asiático, de quien procede la colección de 800 estampillas que desde ya puede admirarse en la Casa Pacífico, en pleno centro de la ciudad china. Fuente: La República *** Vargas Llosa critica en su último libro la trivialización de la cultura El escritor peruano-español Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1932) critica la degradación del concepto de cultura y la entronización de los espectáculos o la “cultura del gran público” en su nuevo libro, La civilización del espectáculo (http://www.alfaguara.com/es/libro/la-civilizacion-del-espectaculo-2), que la editorial española Alfaguara publicó el pasado 11 de marzo. El libro, que será presentado formalmente en la Casa de América, en Madrid, el próximo 25 de abril, ya puede adquirirse en las librerías españolas y paulatinamente se distribuirá en Hispanoamérica. Seis son los bloques en los que vertebra el escritor la metamorfosis del concepto de cultura, aunque todos ellos muestran la evidencia de que se está ante un irrefrenable cambio de paradigma cultural. En sus páginas, el Nobel hace una dura radiografía sobre el mundo actual, en el que la creciente banalización del arte y la literatura o el cine hace que triunfen todos los productos “light”, ligeros o fáciles. “El intelectual sólo interesa si sigue el juego de moda y se vuelve un bufón”, dice Vargas Llosa, y aunque admite que querer divertirse “es legítimo”, cree que convertirlo en un valor supremo tiene sus consecuencias: “la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad, y en el campo de la información, que prolifere el periodismo irresponsable de la chismografía y el escándalo”. En su nueva obra, que estaba escribiendo en Nueva York cuando recibió la noticia de que había conseguido el Nobel de Literatura, señala: “No es extraño que la literatura más representativa de nuestra época sea la fácil, una literatura que sin el menor rubor se propone ante todo, sobre todo y casi exclusivamente, divertir”. Según Vargas Llosa, “este pequeño ensayo” —el libro tiene 232 páginas— no aspira a abultar las numerosas interpretaciones sobre la cultura contemporánea, “solo quiere dejar constancia de la metamorfosis que ha experimentado lo que se entendía por cultura cuando mi generación entró a la escuela o a la universidad y la abigarrada materia que la ha sustituido, una impostura que parece haberse realizado con facilidad”. Asimismo, denuncia la “masificación” y la “frivolidad” de la cultura de nuestro tiempo, en donde los deportes han adquirido “una importancia que en el pasado solo tuvieron en la antigua Grecia”. En este sentido, asegura que los grandes partidos de fútbol sirven sobre todo como “pretexto y deshago a lo irracional, de regresión del individuo a su condición de parte de la tribu o de pieza gregaria en la que amparado en el anonimato cálido de la tribuna, el espectador da rienda suelta a sus instintos agresivos de rechazo al otro”. Tampoco los políticos salen bien parados en el sombrío panorama que dibuja en este libro el autor de Conversación en La Catedral. “El desprestigio de la política en nuestros días no conoce fronteras”, debido en parte a que “el nivel intelectual, profesional y sin duda también moral de la clase política ha decaído”, afirma antes de llamar la atención sobre la escasa influencia que ejercen los intelectuales en la sociedad actual. El intelectual “se ha esfumado de los debates públicos, por lo menos de los que importan”, sostiene el escritor, consciente de que el pensamiento ha ido perdiendo peso en “la civilización del espectáculo” y de que hoy priman “las imágenes sobre las ideas”. Fuentes: EFE • Europa Press *** Realizan homenajes a José Hierro por los diez años de su muerte Cuando se cumplen diez años de la muerte del poeta español José Hierro y noventa de su nacimiento, el Centro de Poesía José Hierro ha preparado un amplio programa de actos para ofrecer una visión del autor “dinámica, plena e integrada” en la actualidad poética y cultural, bajo el lema “Conmemoración Hierro 2012”. Nacido en Madrid en 1922, Hierro alcanzó, y disfrutó en vida, un reconocimiento unánime con los más prestigiosos premios de la literatura española, como el Príncipe de Asturias en 1981, el Reina Sofía en 1995 o el Cervantes en 1998. Su poesía fue, sin duda, una de las más extraordinarias e influyentes del pasado siglo, y su trayectoria humana un ejemplo de tesón constructivo, de honestidad y de solidaridad con sus compañeros de oficio y con sus semejantes. Por ello, para este homenaje se ha partido de un planteamiento multidimensional, tanto a nivel de contenidos y enfoques como en cuanto a los espacios geográficos implicados en esta necesaria revisitación de su poética. La iniciativa es apoyada por un comité asesor integrado por Luis Alberto de Cuenca, Pablo Martínez (concejal de Cultura del Ayuntamiento de Getafe), Manuel Rico, Tacha Romero Hierro (nieta del escritor y directora de la Fundación José Hierro), Isabel Rosell (directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas de la Comunidad de Madrid), Fanny Rubio y Julieta Valero. Las actividades arrancarán el próximo jueves 19 de abril con una mesa redonda en la que participarán, entre otros, el secretario de Estado de Cultura de España, José María Lassalle, y el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y se prolongarán hasta diciembre, mes que coincide con la fecha de su fallecimiento hace una década. La clausura tendrá lugar en Getafe, donde se ubica la fundación, con un foro de encuentro de quienes fueron sus amigos fundamentales y compañeros de viaje. Entre ellos Luis Alberto de Cuenca, Félix Grande o Fanny Rubio. Se completará con intervenciones musicales entre las que podrá escucharse el “Adagio” de Franz Schubert que inspiró uno de sus poemas fundamentales. Entre uno y otro acto están previstos otros muchos, como la presentación de Hierro ilustrado: antología gráfica y poética de José Hierro (1947-2002), publicada por Nórdica Libros, que incluye obra gráfica inédita del poeta y poemas esenciales. Mesas redondas, recitales y encuentros en Madrid, Santander o Valencia (ciudades en las que vivió), el descubrimiento de una placa conmemorativa en la calle Fuenterrabía de la capital española (su residencia durante más de 40 años), los denominados Paseos de Hierro (una mirada por Santander desde los ojos del poeta) y recuerdos al poeta en eventos como La Noche en Blanco, que se celebrará en Madrid en septiembre, constituyen otras propuestas a las que también se sumarán sendos actos en los institutos Cervantes de Belgrado (cuya biblioteca lleva el nombre de Hierro) y Varsovia (su directora es estudiosa de su figura y fue amiga del poeta). Como arista especial de los homenajes de España a quien fuera uno de sus más grandes poetas, el pasado jueves 12 se puso en circulación un sello con el que Correos se suma a la conmemoración. Con una tirada de 300.000 ejemplares y una tarifa de 0,70 euros —para cartas internacionales—, el sello muestra un autorretrato del poeta y una de las estrofas de su poema “Remordimiento”: “Estaba tan olvidado todo, pero esta noche...”. En la presentación del sello estuvieron presentes la hija del poeta, María de los Ángeles Hierro, el director general de Cultura de Cantabria, Joaquín Solanas, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santander, César Torrellas, y el director de Correos en Asturias, Cantabria y León, Ángel Pérez. Fuentes: EFE • Europa Press *** Presentada ibuku, colección de e-books para libros descatalogados Seis agencias literarias (Bookbank, Agencia Literaria CBQ, Ilustrata, IMC Agencia Literaria, International Editors’ Co y Susanne Theune & Asociados) han unido sus esfuerzos a los de la Editorial Digital Leer-e para publicar una nueva colección de e-books bajo el nombre de ibuku (http://tienda.leer-e.es/es/catalogo/e-books/ibuku). Esta nueva colección reunirá, en esta primera entrega, 36 autores, y 93 títulos que abarcan diferentes géneros literarios y libros que ya están descatalogados, con el objetivo de cubrir en digital una demanda “que no está cubriendo el mercado de papel”, según explica Maru de Montserrat, agente de International Editors’. Novela, poesía, no ficción, teatro infantil y juvenil son las materias que se podrán encontrar en esta colección que también incluye autores latinoamericanos, con el objetivo de que los “libros crucen el océano con facilidad”. Bajo la premisa de aportar un nuevo valor añadido a la labor del agente literario, ibuku aspira, en primer lugar, a devolver al autor y al escritor un mayor control sobre su obra y al mismo tiempo potenciar la distribución de sus títulos a todo el mundo. Entre los primeros 36 autores con los que ibuku se presenta se encuentra el último premio de Novela Ciudad de Torrevieja, Jordi Sierra i Fabra; varios premios Azorín de Novela, como Manuel Mira, que lo obtuvo en 2004 con la obra El secreto de Orcellis; Javier Pérez Fernández, que se alzó con este galardón en 2006 con La crin de Damocles, o Queta García, finalista en 2009 y Primer Premio Internacional de Novela Corta Concejo de Siero con La belleza. En poesía, María Teresa Andruetto, Premio Hans Christian Andersen 2012, que estará acompañada de Anunciada Fernández de Córdova, quien, con su poemario La percepción inquietante, logró el primer accésit del Premio Jaime Gil de Biedma de 2007. En literatura infantil y juvenil, la colección cuenta con títulos de Carlos Puerto, guionista de Barrio Sésamo, Los mundos de Yupi y otras series infantiles y juveniles y ganador de diversos premios como el Ciudad de León de Cuentos, el Hucha de Plata y El Premio Barco de Vapor en dos ocasiones. Por último, en la colección de teatro se podrán leer textos de Patricia Suárez, Premio Clarín 2003. Todos los títulos de la colección ibuku se encuentran a disposición de los lectores a un precio que oscila entre los 2,99 y los 5,99 euros, a través de la tienda de la editorial digital Leer-e (http://tienda.leer-e.es), así como en las plataformas Amazon, Casa del Libro, Barnes&Noble, Apple iBookStore, KoboBooks y diversas bibliotecas y librerías online en España y en países como Chile, Costa Rica, Perú o México. Fuente: Europa Press *** Continúan las actividades previas al Festival de Poesía de Maracaibo Este jueves 12 de abril a las 5 de la tarde se realizó, en la Biblioteca Pública del Zulia (Venezuela), el foro “ ‘El cántaro roto’: la furia poética del lenguaje en Octavio Paz”, cuyos asistentes tuvieron la oportunidad de conocer, a través de la poesía del Premio Nobel mexicano, su propuesta rítmica y su sintaxis poética. Se trata de una de las actividades previas al Festival de Poesía de Maracaibo (http://festivaldepoesiademaracaibo.wordpress.com), que tendrá lugar en esta ciudad del occidente venezolano entre el 7 y el 9 de septiembre como parte de las celebraciones por sus 483 años. El programa prosigue este martes 17 con la primera sesión del Taller Universitario de Creación Literaria, actividad gratuita que busca invitar a todos los estudiantes con inquietudes literarias a desarrollar sus capacidades a través de ejercicios dinámicos y lecturas de los grandes autores latinoamericanos. Se realizará a las 12 del día en el Bloque B de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia (LUZ), y se prevé una segunda sesión para el martes 24 a la misma hora. El lunes 23, a las 7 de la noche, el Centro Bellas Artes de Maracaibo será el escenario para la celebración del Día Internacional del Libro y el Idioma con el foro “Letra proyectada: relación de la literatura con otras artes”. El jueves 26 se analizará en la Biblioteca Pública del Zulia el libro Doce cuentos peregrinos, de Gabriel García Márquez, en un foro que tiene el propósito de conocer el hilo conductor y parte de la propuesta narrativa breve del autor. La actividad será a las 5 de la tarde. La biblioteca acogerá también la lectura de textos que protagonizará la poeta Adelfa Giovanni el viernes 27 de abril a las 6 de la tarde. La reconocida escritora zuliana estará acompañada por los escritores jóvenes Edgar Alexander Sánchez, Luis Ángel Barreto y Mónica Gómez. Finalmente, el lunes 30 se realizará en el Centro Bellas Artes de Maracaibo la actividad “Querido y remoto Ernesto...”, sobre el pensamiento y la obra del escritor argentino Ernesto Sábato. La actividad, que será a las 5 de la tarde, es organizada por el grupo literario La Sociedad e incluirá como a ponentes a Jesús Ángel Semprún Parra, Eddy Reyes, Douglas López y Francisco Verde, entre otros. Fuente: Festival de Poesía de Maracaibo *** Anagrama lanza “Zoom”, colección digital de mini libros a mini precios La editorial Anagrama celebra Sant Jordi con el lanzamiento de una nueva colección, “Zoom” (http://www.anagrama-ed.es/index.php?col=Zoom), sólo en edición digital, compuesta por mini libros de entre 10 y 50 páginas con un “mini-precio” de entre 0,99 y 1,99 euros, informó la editorial en un comunicado este 12 de abril. Esta colección pretende ser es un acercamiento a las joyas pasadas, presentes y adelantos de publicaciones futuras que incluirá tanto cuentos, reportajes, textos inéditos y fragmentos de obras de autores especialmente valiosas. Todas estarán disponibles en todos los canales de venta de e-books. La colección comienza con “Diego Armando Maradona. Vida, muerte, resurrección y algo más”, una crónica futbolística del mexicano Juan Villoro que forma parte de su libro Dios es redondo. Continúa con “Fabricación casera”, de Ian McEwan, una perturbadora historia adolescente de sexo y obsesión, el primero de los cuentos del deslumbrante Primer amor, últimos ritos, que se publicó por primera vez en 1980; “Entre las doce y la una”, de Quim Monzó, un relato de un humor sarcástico y cruel sobre la conflictiva relación hombre-mujer, publicado originariamente dentro del libro El porqué de las cosas. Y “Una breve historia de la peluquería”, de Julian Barnes, la divertida historia de Gregory a través de los cortes de pelo en tres momentos distintos de su vida, que forma parte del libro de cuentos La mesa limón. Y seguirán otros textos de Sergio Pitol, Pierre Michon, Tim O’Brien, P.G. Wodehouse, Andrés Barba o Scott Fitzgerald, según informa Anagrama. Fuente: Europa Press *** Bibliotren ofrece libros por códigos QR a pasajeros de trenes catalanes Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha puesto en marcha en sus convoyes, a partir de este 13 de abril, la iniciativa Bibliotren, por la cual los usuarios del tren podrán descargar en sus smartphones los primeros capítulos de cuarenta novelas mediante códigos digitales QR. El Bibliotren forma parte del Plan Nacional de Lectura de Cataluña (2012-2016) impulsado por el departamento de Cultura de la Generalitat, que pretende un aumento de los hábitos lectores de la ciudadanía, para aproximar el porcentaje a la media europea, desde el actual 61,9% al 71%. La iniciativa, que cuenta con la colaboración de los sellos editoriales DeBolsillo y Rosa dels Vents, del grupo Random House Mondadori, ha transformado el interior de 10 vagones de pasajeros de los trenes de las líneas metropolitanas de FGC (Barcelona-Vallès y Llobregat-Anoia) en bibliotecas virtuales. Los pasajeros que dispongan de terminales de smartphone —móviles o tabletas inteligentes— pueden tener acceso gratuito a cuarenta propuestas literarias simplemente encarando el dispositivo al correspondiente código QR, similar a un código de barras, que automáticamente vuelca a la pantalla el primer capítulo del libro. Entre las obras seleccionadas en esta primera edición del Bibliotren figuran novedades y textos de fondo de autores como Ken Follet, Umberto Eco, Robin Sharma, Juan Marsé, Albert Espinosa, Chufo Llorens, Jordi Sierra i Fabra, David Grossman, Jane Austen, Julia Navarro, Jorge Luis Borges, Mark Twain, John Le Carré o Ildefonso Falcones. La iniciativa se mantendrá durante unos dos meses y se repetirá tres veces al año hasta 2016, con la implicación de editoriales catalanas interesadas en las próximas ediciones de la campaña. El conseller de Cultura, Ferran Mascarell, ha subrayado que esta iniciativa “mejorará la venta de libros por medios digitales o aumentará las ganas de los ciudadanos de ir a las librerías a comprar el libro que habrán podido empezar a leer en sus móviles”. Fuente: EFE *** Publican libro sobre la literatura para niños y jóvenes en Guatemala El libro Voces de la literatura infantil y juvenil de Guatemala, reconstruye la historia de este estilo literario en esa nación centroamericana y muestra el perfil de sus fundadores, en particular el de los autores del período de 1944 al 2010. Esta publicación es producto de la investigación “Estudio crítico de la literatura infantil y juvenil de Guatemala a partir de sus autores y obras”, realizada en 2011 por el Instituto de Estudios de la Literatura Nacional (Ineslin) de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Esta investigación abrió el camino para continuar con el trabajo y condensarlo en un libro de 195 páginas que acaba de ser presentado, este viernes 13 de abril, en el Centro Cultural Universitario del Paraninfo Universitario de esa casa de estudios. “Conocer esta historia y a los escritores que comenzaron con este estilo permitió confirmar que en Guatemala se ha producido continuamente una literatura infantil que refleja los valores, la historia y la tradición de la cultura de este país multiétnico, pluricultural y multilingüe. Eso ha contribuido a forjar la identidad nacional de varias generaciones”, comenta Nancy Maldonado de Masaya, coordinadora de la investigación. “Este documento está dirigido a aquellos lectores que quieren conocer la evolución de la literatura infantil y juvenil en el país, pero sobre todo es un material académico que será útil para docentes de nivel primario y básico”, explica Gladys Tobar, directora del Ineslin. “Realizar esta investigación permitió determinar la producción bibliográfica de este género, en el que destacan 10 escritores fundacionales, entre éstos Daniel Armas, Marilena López, Adrián Ramírez Flores y Óscar de León Palacios”, menciona Lilia Mendoza, investigadora asociada de este material. “Presentar este libro es motivo de gran satisfacción, pues constituye un aporte para la mejora de la educación literaria nacional”, afirma Maldonado. Fuente: Prensa Libre *** Herralde recibe premio Lifetime Achievement 2012 en la Feria de Londres La Feria del Libro de Londres, conjuntamente con la Publishers Association, ha otorgado al editor Jorge Herralde el premio Lifetime Achievement 2012, en su novena convocatoria. Al conocer la noticia del galardón Herralde ha admitido sentirse “felizmente sorprendido y honrado” por un premio que ha sido entregado antes a personajes tan eminentes como Peter Mayer, Lord Weidenfeld, Christopher MacLehose, Sonny Mehta o Antoine Gallimard. La ceremonia de entrega se celebrará este martes 17 de abril en el Earls Court Conference Center. El Lifetime Achievement Award es un reconocimiento para quien ha dejado una marca verdaderamente significativa en la esfera de la edición mundial. Herralde —quien es, además, Oficial de Honor de la Excelentísima Orden del Imperio Británico y Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres de Francia— editó su primer título en la Editorial Anagrama en 1969, sello con el que ha publicado, reza la nota del galardón, “una lista impecable de laureados escritores españoles y latinoamericanos, desde Roberto Bolaño hasta Álvaro Pombo, Rafael Chirbes, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia o Sergio Pitol”. La nota también destaca la labor de Herralde al propiciar la traducción y difusión en el mundo de habla hispana de muchos escritores extranjeros influyentes como Vladimir Nabokov, Truman Capote, Jack Kerouac, Raymond Carver, Richard Ford, Paul Auster, Jeffrey Eugenides, P. G. Wodehouse, Evelyn Waugh, Martin Amis, Ian McEwan, Julian Barnes, Kazuo Ishiguro, Hanif Kureishi, Georges Perec, Patrick Modiano, Claudio Magris, Antonio Tabucchi y Alejandro Baricco, entre otros. “Empecé a publicar los primeros libros con la idea de explorar caminos desconocidos en España, bajo la dictadura de Franco, con el objetivo de reunir en nuestro catálogo a los autores más relevantes, nuevas voces que hemos acompañado con frecuencia a lo largo de sus carreras, así como a autores ya establecidos o clásicos negligidos”, dijo Herralde. “No hace falta decir que los autores son protagonistas de este premio, así como tantos colaboradores que han acompañado la trayectoria de Anagrama. Editar me permite explorar, descubrir, apostar; compartir placeres y entusiasmos: practicar una variada gimnasia mental; subirme de vez en cuando a las montañas rusas y otras atracciones; seguir desde el principio la excitante metamorfosis que conduce del manuscrito al libro. Y durante el trayecto, ‘escribir’ una particular novela-río: el catálogo de Anagrama”, concluyó. Fuente: El Cultural *** Emilio Prados y Rafael Pérez Estrada serán homenajeados en Málaga El Centro Cultural Generación del 27 cuadruplicará, con respecto al pasado trimestre, el número de actividades que organizará entre este mes y el de junio, entre las que destacan sendos ciclos de homenaje a los autores malagueños Emilio Prados y Rafael Pérez Estrada. En total son 45 actos los que organizará la institución dependiente de la Diputación de Málaga (España). La diputada de Cultura y Deportes, Marina Bravo, y el director del Centro, José Antonio Mesa Toré, presentaron el pasado 9 de abril en Málaga la oferta cultural del mismo, “variada en géneros, contenidos y formatos” y que contempla “literatura, música, poesía, narrativa y cine”, según informó la Diputación mediante un comunicado. A los cinco ciclos que comenzaron en enero, “El mismo barco”, “Palabras en la noche”, “Poemas a la carta”, “Cineclub del 27” y “Son de primavera”, se sumarán el ciclo de verano “Versos y estrellas” y el ciclo homenaje “Andando por el mundo... de Emilio Prados (24 de abril, 50º aniversario de su muerte)”. En este último, que se desarrollará entre abril y mayo, participará el Centro del 27 y la revista Litoral, al igual que en el dedicado al poeta Rafael Pérez Estrada, titulado “El corazón manda”, en el que colaborará con el Instituto Municipal del Libro. Para conmemorar los 50 años de la muerte de Prados, se ha organizado un ciclo con especialistas en su obra como Patricio Hernández, y mesas redondas con la intervención de poetas de distintas generaciones tales como María Victoria Atencia o Lorenzo Saval, sobrino nieto de Prados y actual director de Litoral. También se realizarán lecturas de sus poemas por jóvenes poetas, actos con poetas ganadores del premio que lleva su nombre para autores menores de 35 años y un concierto con cantautores que han musicalizado algunos de sus poemas, entre otras actividades. El ciclo fue inaugurado el pasado viernes 13 con la conferencia “Salvador Dalí y los surrealistas malagueños en Torremolinos”, a cargo del profesor Alfonso Sánchez. Continúa este miércoles 18 a las 20:30 horas con la conferencia “Cita sin límites con Emilio Prados”, de Patricio Hernández, tras el cual habrá una lectura de poemas con Cristina Consuegra, Isabel Pérez Montalbán y Carlos Pranger, todo con presentación de Pablo Aranda. La actividad tendrá lugar en la Sala Isabel Oyarzábal del Palacio Provincial de La Marina. Con respecto al ciclo “El corazón manda”, la entidad participará en el reconocimiento a Pérez Estrada con una exposición, varias mesas redondas que reunirán a los poetas más cercanos al autor como José Ángel Cilleruelo, Jesús Aguado y Carlos Maestre, y la edición de un libro sobre su trayectoria literaria. Fuentes: Centro Cultural Generación del 27 • La Opinión de Málaga *** Autoridades niegan permiso para Feria del Libro y las Artes de Mazatlán El Ayuntamiento de Mazatlán, en Sinaloa (México) negó el permiso para que del 27 de abril al 6 de mayo se realice una edición más de la Feria del Libro y las Artes (Feliart), bajo el argumento de que no cuenta con infraestructura necesaria para el evento, como informó el diario mexicano El Universal el pasado sábado 14 de abril. La feria siempre se había realizado en la plazuela Machado, en el Centro Histórico de la ciudad, y había sido patrocinada por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), así como por instancias públicas y privadas. Aunque este evento no se desarrollará, del 3 al 11 de mayo se llevará a cabo una Feria del Libro de Mazatlán (Felimar) en las instalaciones de la universidad, que sí cuenta con el permiso de las autoridades. José Luis Franco y Luis Alonso Enamorado, organizadores de la Feliart, consideran que la negativa obedece a intereses políticos. Criticaron que la autoridad apoye la Feria de la UAS, que será la primera que realicen. La Feliart se realiza desde 1997 bajo el nombre “Las jornadas por la lectura” y después cambió a Feria del Libro y las Artes, añadieron. Los organizadores de Felimar, que encabeza el director de la Coordinación de Extensión de la Cultura de la Unidad Regional de la UAS, Francisco Gerardo Vázquez Couret, informaron que ya está confirmada la participación de 20 editoriales y 30 escritores mexicanos e internacionales. Durante la Feliart se instalaban más de 35 stands con diferentes grupos editoriales y tan sólo el área infantil recibía más de 2.800 niños. El evento contaba, además, con diversas actividades culturales. Fuente: El Universal *** Rinden en México homenaje póstumo al poeta Guillermo Fernández El poeta mexicano Raúl Renán intervino este domingo 15 de abril en el homenaje que se le rindió en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México, al recientemente asesinado poeta y traductor Guillermo Fernández, para pedir que la actividad fuera “a su vez un acto de protesta por el horrendo crimen de que fue víctima, y que los culpables sean castigados con rigor por la justicia”. “No puede ser que una persona que sólo estuvo en el mundo cultivando el bien espiritual haya sido objeto de un atentado de esa naturaleza”, completó Renán, quien fundara con Fernández la editorial La Máquina Eléctrica. El pasado 30 de marzo, Fernández fue asesinado en su residencia de Toluca, estado de México. Su cadáver fue hallado atado de manos y amordazado en su propio domicilio, con un golpe en la cabeza. “Fue víctima de un asalto en su propia casa y ahí fue asesinado”, explicó entonces Jorge Esquinca, poeta, traductor, editor y amigo de Guillermo Fernández. Esquinca estuvo presente en el homenaje de este domingo y habló de la trayectoria profesional del poeta tapatío, recordando que el año pasado se presentó Arca: poesía reunida, volumen editado por la Secretaría de Cultura de Jalisco con toda la obra poética del autor a partir de su primer libro, Visitaciones (1964). Héctor Orestes Aguilar, moderador del homenaje, explicó que el mismo “tendría que haberse realizado el próximo 2 de octubre, para celebrar los 80 años de nacimiento de Fernández”, a quien llamó “el más importante multiplicador de la cultura italiana en lengua española”. En efecto, amigos cercanos, colegas y diversas instituciones literarias organizaban un homenaje para celebrar las ocho décadas del escritor y sus muchos años al servicio de la poesía y la traducción. Sobre la fecha en cuestión, el poeta, ensayista y narrador Vicente Quirarte anunció que “es la voluntad de varios de los que estamos aquí colocar ese día en su tumba, en el cementerio de Toluca, una lápida que contenga un epitafio, para que nuestro poeta tenga un sepulcro que lo identifique y nos permita seguir hablando con él”. Los integrantes del taller de poesía que Fernández impartía en Toluca, donde se mudó a raíz de los terremotos de 1985, se organizaron para pagar su funeral, y “ante su tumba le prometieron que dentro de siete años, cuando sea posible exhumarlo, se cumplirá su voluntad: ser cremado y que sus cenizas sean dispersadas en el Nevado de Toluca, su espacio predilecto de peregrinación”, acotó Quirarte. Participante en el acto, también exhortó a los presentes a luchar “para que de la manera más rápida y eficaz, en cuanto los heraldos negros permitan la entrada a su casa, rescatar sus documentos, archivos y los libros que reunió a través de los años, para que ingresen a una institución que los custodie y haga accesibles”. También habría que rescatar toda una serie de trabajos que no han visto la luz, agregó Aguilar, coordinador de Publicaciones del Instituto Nacional de Bellas Artes. Para Renán, la poesía “siempre fue su curación permanente de una herida”, mientras Quirarte observó que “en los últimos años Fernández regresó a la poesía personal cada vez más breve, antirretórica y seca, cada vez más alta y diferente a lo que había escrito antes”. Si Guillermo Fernández publicó 300 páginas de poesía en medio siglo, su trabajo como traductor de literatura italiana, sin paralelo alguno en nuestra lengua, lo llevó a publicar decenas de miles de cuartillas: “No es que Guillermo tuviera cada vez menos que decir como poeta, sino que lo hizo preferentemente por medio de sus traducciones”, apuntó el poeta y escritor Hernán Bravo Varela. Nacido en Guadalajara (Jalisco) en 1932, Fernández solía decir que traducir la literatura italiana al español fue su tabla de salvación, aunque consideraba igualmente que en lugar de traducción debía hablarse de versión. “El traductor es el criadito, el porterito de noche de los textos, uno es el servidor”, escribió. Esa labor a la que dedicó más de 35 años de su vida lo situó como el más importante traductor del italiano, idioma del que vertió al español textos de Dino Campana, Umberto Saba, Giuseppe Ungaretti, Eugenio Montale, Salvatore Quasimodo, Mario Luzi, Italo Calvino y Antonio Tabucchi, entre otros. Por su trayectoria recibió la Condecoración de la Orden al Mérito de la República Italiana, en grado de Caballero, que le confirió el gobierno de esa nación europea en 1997 —año, también, en que recibió el Premio Jalisco de Literatura. Fernández dirigió en Toluca hasta su muerte el taller de poesía “Joel Piedra”, del que se editaron dos antologías: Camisa de dieciocho varas (1997) y Reino de nadie (2006); asimismo, coordinó la colección “La Canción de la Tierra”, de la Subdirección de Publicaciones del Instituto Mexiquense de Cultura. Entre sus poemarios se encuentran Visitaciones (1964 y 1993), La hora y el sitio (1973), Bajo llave (1983) y Exutorio (1998), así como las antologías El asidero de la zozobra (1983) e Imágenes para una piedad (1991). En 2006 el Fondo de Cultura Económica publicó Exutorio, una antología de su obra poética (1964-2003). Fuentes: El Informador • El Universal • La Jornada • Milenio • Notimex *** Ovacionan a Chavela Vargas al presentar su homenaje a García Lorca La cantante costarricense Chavela Vargas, de 93 años, rindió homenaje este domingo 15 de abril en el Palacio de Bellas Artes, en Ciudad de México, al poeta español Federico García Lorca (1898-1936), siendo recibida por una gran ovación del público que la escuchó interpretar algunos de los poemas del escritor como “Noche del amor insomne”, “¿Qué hicieron con tu muerte?” y “Romance de pena negra”, entre otros. Vestida con una camisa negra anudada hasta arriba y un poncho, la artista, sentada en su silla de ruedas, estuvo acompañada por la cantante mexicana Eugenia León, la española Martirio, la sobrina del poeta granadino Laura García Lorca y un público que se le entregó y que no cesó de lanzarle piropos en todo el concierto. “Adelante, Federico, yo voy atrás con mis plantas cansadas de tanto amar, de tanto soñar, de tanto abrir puertas y ver mariposas que se quedan dormidas en la puerta de mi choza”, dijo la artista. Los acordes de la canción “Santa” entonados por Eugenia León marcaron el inicio de un acto que también sirvió de homenaje a Chavela Vargas, que cumplirá 93 años este martes 17 de abril. La artista se refirió a la temprana muerte de García Lorca —asesinado por un grupo de franquistas en 1936, poco después del estallido de la Guerra Civil— por ser un elegido de los dioses. “Yo creo que a mí me odian los dioses, porque sigo aquí, quién sabe qué comí, pero no me muero”, dijo en tono de broma Vargas, quien presentó en este concierto de más de hora y media su álbum La luna grande, en el que compila 18 poemas del granadino bajo el sello de Discos Corason. Para la costarricense, el álbum es un registro histórico de la obra de García Lorca. Junto a los versos del poeta granadino, Chavela Vargas no pudo dejar de interpretar temas como “La llorona”, “Piensa en mí” o “Cruz de olvido”, que han dejado profunda huella en su carrera artística. Entre canción y poema, a ritmo pausado, hubo tiempo para charlar y la artista nonagenaria, al ser interrogada por la sobrina del poeta acerca de la razón que la llevó a realizar este trabajo, respondió en una mezcla de humor y espontaneidad que ella no quiso, sino que “fue una mala noche y entonces ya no me pude desquitar”. La cantante en un momento del acto dijo tener ganas de “irse para abajo”, con un público que además de risas cómplices la sorprendió con gritos espontáneos como “Comiste magia” o “Bendita eres entre todas las mujeres”, a lo que ella correspondió con besos al aire. María Isabel Vargas Lizano, más conocida como Chavela Vargas, nació en San Joaquín de Flores, Costa Rica, el 17 de abril de 1919. Hija de Francisco Vargas y Herminia Lizano, a temprana edad huyó a México, país del que posteriormente adoptó la nacionalidad. Se inició en el medio artístico en la década de los años 50 de la mano de su amigo José Alfredo Jiménez, con quien interpretaba sus temas. Conquistó al público mediante la música ranchera, género que tradicionalmente, entonces, era cantado por hombres; además, Vargas vestía como un hombre, fumaba tabaco y bebía mucho, llevaba consigo una pistola, acompañada siempre de su tradicional poncho rojo. Ha compartido su vida y experiencia con grandes personalidades de México como Frida Kahlo y su esposo Diego Rivera, Dolores Olmedo y Agustín Lara, por citar algunos nombres. Fuentes: AFP • Notimex *** Sábato y Lustig, focos de la III Bienal Borges-Kafka en Praga La III Bienal Borges-Kafka, organizada por la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y la Sociedad Franz Kafka de Praga, dio comienzo este lunes 16 de abril en la capital checa en una edición en la que se rinde homenaje al literato argentino Ernesto Sábato y a su homónimo checo Arnost Lustig, fallecidos en febrero y abril de 2011, respectivamente. “Las dos bienales anteriores y los dos festivales sobre Kafka y Borges, celebrados en Praga y Buenos Aires, se dedicaron exclusivamente a estos escritores, y ahora los dos quedan como símbolos”, explicó Marketa Malisova, directora de la Sociedad Franz Kafka. La bienal amplía así su contenido, por primera vez, a otros autores. “Los dos se llaman Ernesto y han tenido gran influencia en las letras de sus respectivos países”, recordó Malisova. La viuda de Borges, María Kodama, y el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, inauguran la tarde de este lunes la exposición “El Atlas de Borges”, que ya se presentó en otras ciudades del mundo, y que constituye un recorrido fotográfico que ayuda a entrar en el universo del argentino. En la bienal está prevista una lectura de la obra de Kafka, a cargo de personas muy relacionadas con su obra, como su traductora Vera Koubova. Se interpretará además la obra “Panika”, a cargo del argentino Rafael Spregelburd, y que contiene muchos elementos kafkianos. El hijo de Sábato, Mario Sábato, presentará su película Ernesto Sábato, mi padre, a la que seguirá un coloquio. También abordará la vida y obra de su padre en un coloquio del Instituto Cervantes, con la ayuda de otro documental, El poder de las tinieblas. El Palacio Clam-Gallas acogerá una mesa redonda sobre Lustig, una persona que sufrió el rigor de los campos de concentración nazis y fue presidente del PEN Club checo. Otro de los actos será un encuentro con traductores, editores y críticos literarios sobre la literatura argentina en la República Checa. La clausura será el 26 de abril, con un concierto del prestigioso cuarteto Stamic en la Sinagoga Española de la ciudad vieja de Praga. “La bienal vive, a pesar de ser muy exótica. Son países muy alejados culturalmente, pero diría que Argentina se distancia algo del resto de América Latina y se mete más en Europa”, apostilló Malisova. Fuente: EFE *** Universidades españolas salen al paso a demandas de Cedro La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue) expresó, a través de un comunicado emitido este 16 de abril, su “malestar” por las denuncias interpuestas por el Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro) contra las universidades Carlos III de Madrid y Autónoma de Barcelona por “piratería”, y denunció que la entidad de gestión de derechos de autor pretende cobrar 5 euros por alumno. El conflicto entre las universidades y Cedro tiene su origen en el uso que algunos centros hacen de obras de autores representados por la entidad de gestión en sus campus virtuales. Por este motivo, Cedro presentó una demanda la semana pasada contra la Universidad Carlos III de Madrid, que se suma a otra presentada en marzo contra la Autónoma de Barcelona. “Las universidades españolas no aceptan, en ningún caso, que se las relacione con la práctica de la piratería”, señaló la Crue, añadiendo que, “por su propia naturaleza y función”, las universidades son fuente de creación y transferencia de conocimiento por lo que, lejos de “piratas”, son “grandes generadoras de propiedad intelectual”. Además, la Crue quiso dejar claro que las universidades no se han negado a negociar con Cedro. De hecho, según explicó, la Crue mantuvo negociaciones con Cedro desde julio de 2010 para alcanzar un acuerdo que resolviera esta situación, a través de una comisión mediadora del Ministerio de Cultura. No obstante, según la versión de la Crue, la entidad de gestión rompió de forma unilateral las negociaciones cuando se le solicitó la lista de autores, aun cuando la Crue mostró su disposición a seguir con la negociación, siempre y cuando, “como condición sine qua non, facilitasen el listado de los autores que dicen representar”. En este sentido, la Crue subraya que las universidades desconocen los autores cuyos derechos gestiona Cedro. “La Crue ha solicitado en numerosas ocasiones a la asociación privada Cedro el listado de autores cuyos derechos dice gestionar y por los que pretende cobrar un precio de 5 euros (anuales) por alumno, fijado unilateralmente por ella”, señaló la Crue, que insiste en que hasta la fecha “Cedro no ha facilitado ningún dato al respecto”. Las universidades lamentan profundamente que Cedro utilice tanto las demandas judiciales como su filtrado a los medios de comunicación como medida de presión para “sentarse a negociar”, según declararon en algunos medios. Asimismo, recuerdan que las universidades españolas cuentan con más de 100.000 autores, lo que supone un número muy superior al que Cedro declara que representa, 18.648 autores y 1.749 editoriales. Las universidades españolas pagan más de 130 millones de euros anuales en concepto de recursos electrónicos, que corresponden a la compra de monografías, suscripción a publicaciones periódicas, compra de bases de datos y otros materiales documentales en formato electrónico. En este importe se conceden numerosos y diversos derechos de propiedad intelectual sobre los contenidos. Desde Cedro, por su parte, aseguran que fue en 2005 cuando empezó sus intentos de negociar con las distintas universidades públicas de España la regularización del uso de obras de sus autores en los campus virtuales (la intranet en la que los profesores suben los contenidos académicos y los ponen a disposición del alumnado). Según fuentes de la entidad, dicha negociación ha terminado en numerosas ocasiones sin éxito, como en el caso de la Carlos III y de la Autónoma de Barcelona. No se trata, insisten desde Cedro, de una cuestión solo de dinero, sino del reconocimiento del principio de propiedad intelectual. Para argumentarlo, la entidad asegura que, en el caso de la UAB, la obtención de licencia por su campus virtual supondría el 0,05% del total de su presupuesto. Fuente: ABC • Europa Press *** República Dominicana recibe exposición sobre Mario Vargas Llosa La muestra “Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida”, que hace un minucioso recorrido por los diferentes aspectos de la vida y obra del autor de La fiesta del Chivo hasta que recibió el Nobel de Literatura en 2010, se podrá observar hasta el próximo 6 de mayo en el Museo del Hombre Dominicano, en Santo Domingo, la primera capital caribeña en recibirla tras haber recorrido Lima, Estocolmo, París, Argel, Ciudad de México, Bogotá y Madrid. La exposición cuenta con libros, manuscritos, un amplio archivo fotográfico, cartas y objetos personales de Vargas Llosa, y se presentará en la ciudad caribeña en el marco de la XV Feria Internacional del Libro de la República Dominicana, que se celebrará en la Plaza de la Cultura “Juan Pablo Duarte” del 18 de abril al 6 de mayo y honrará al fallecido poeta, narrador y ensayista local Enriquillo Sánchez. La cita, que en esta ocasión tiene como países invitados de honor a los de América Central, también acogerá una exposición sobre la actriz dominicana María Montez (1912-1951), quien conquistó Hollywood en la década de los cuarenta y se ganó el título de “La reina del Technicolor”. El evento se unirá así a las actividades conmemorativas organizadas por el gobierno dominicano por los cien años del nacimiento de Montez, oriunda de la provincia Barahona (suroeste). También se proyectará “Juan Ramón sobre el papel”, una muestra de artes plásticas en torno a la lectura del poema en prosa del escritor español Juan Ramón Jiménez, en la que participan artistas locales, así como de Brasil, Argentina, Portugal y España. El mismo día que se inaugurará la feria, en la verja perimetral frontal de la Plaza de la Cultura, estará abierta al público la exposición “Las grandes figuras de la FIL en 15 años”. Se mostrarán los rostros de las más relevantes personalidades literarias que han sido protagonistas de la feria desde su primera edición en 1998. Asimismo, se podrá observar “Arte contemporáneo centroamericano”, una muestra sobre la obra de los artistas nicaragüenses Cristina Cuadra y Marcos Agudelo, los guatemaltecos Lourdes de la Riva y Regina José Galindo y los costarricenses Sila Chanto y Roxana Nagygeller. También la del salvadoreño Mauricio Esquivel, la panameña Ana Garuz, el beliceño Santiago Cal y los hondureños Ballardo Blandino y Santos Arzú Quioto. En la feria también se homenajeará al poeta y pintor español Eugenio Fernández Granell (1912-2001), quien estuvo exiliado en República Dominicana tras la guerra civil española (1936-39). Fuentes: Diario Dominicano • EFE *** Poeta sirio Adonis participará en México en festival de poesía y prosa También compartirán sus textos con el público el holandés Cees Nooteboom, el español Luis García Montero, el argentino Juan Gelman y otros autores internacionales, con una representación mexicana encabezada por el poeta Eduardo Lizalde. El Festival Internacional de Poesía y Prosa, que se realizará del 23 al 27 de abril en La Ciudadela, en Ciudad de México, “es único por las características que lo conforman. No es un mercado de literatura, sino la oportunidad de disfrutar en voz de los autores su obra literaria, ya sea poesía o narrativa”, definió la actriz Angélica Aragón durante la presentación del encuentro. “Es un doble privilegio para el espectador, porque no sólo se establece el vínculo con el autor mediante la palabra escrita, sino a través de la posibilidad de escucharla directamente de su voz”. El poeta sirio Adonis, varias veces mencionado para el Premio Nobel de Literatura, encabeza la lista de invitados para obsequiar su palabra en La Ciudadela: ciudad de los libros y la imagen. El festival demuestra que “finalmente la cultura es el único antídoto ante situaciones extremas por las que nuestra sociedad atraviesa: la cultura como bastión de la armonía entre las personas, de la comunicación y finalmente de la paz”, expresó Aragón durante el anuncio de la muestra de manifestaciones diversas de la literatura alrededor del mundo. En el contexto del Día Mundial del Libro, que se celebra el 23 de abril, el desfile de voces literarias organizado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) se efectuará en el patio central de La Ciudadela, dónde aún se realizan trabajos de remodelación. Aragón, quien fungirá como maestra de ceremonias y encargada de leer en español los textos de autores que no escriben en nuestra lengua, enlistó en la conferencia de prensa a los 14 participantes. Primero Adonis, por estricto orden alfabético, poeta sirio contemporáneo, radicado en Francia, “uno de los poetas místicos de nuestra era, muy importante por lo que representa para la cultura árabe en el mundo occidental”. Otros escritores internacionales son Benno Barnard, “autor holandés que concibe su trabajo como una búsqueda de identidad en la posguerra dentro del modernismo europeo”, su connacional Cees Nooteboom, “autor de cuentos eruditos que dan cuenta de la pérdida y desesperación, pero con sentido del humor”; el español Luis García Montero, “quien ha hecho de su obra una bella casa con las cosas simples y la grisalla de lo rutinario que ha creado un orbe melancólico”, y la hondura humana del poeta argentino Juan Gelman. Además del australiano DBC Pierre, “caricaturista y fotógrafo y cualquier otra cosa que no involucre careos policiacos”, la estadounidense Francine Prose, “destacada novelista de chispazos sardónicos de la vida” y el sudafricano Gilliam Slovo. De México, el público escuchará a Eduardo Lizalde, Héctor Manjarrez, Eraclio Zepeda, Enrique Serna, Ana Clavel y Luis Miguel Aguilar. Este último señaló que “para los escritores es muy agradecible el hecho de que los inviten, no como otras veces a hablar de literatura o de las tendencias, el papel del escritor en la sociedad o de opiniones políticas, sino a leer lo que escriben, que es como la marcha andando”. A lo largo de la semana, cada día a las 19 horas, se realizarán cinco encuentros con la lectura de textos por sus autores. El lunes, en la sesión inaugural, los 14 participantes leerán durante tres minutos un extracto de su obra, los siguientes tres días se desarrollarán “galas literarias” con un quinteto de autores y en la sesión de clausura, el viernes, de nuevo leerán todos los participantes. En su turno, la novelista Ana Clavel comentó que es “una ocasión de fiesta, en estos días aciagos, abrir espacio no sólo a la prosa y a la poesía, sino a la imaginación poética, tan necesaria para enfrentar la muerte, la violencia y el caos”. Resaltó “el hecho de que se vaya a dar en La Ciudadela, donde sabemos que se derramó tanta sangre y ahora se derrame imaginación poética”. Fuente: La Jornada *** Filmoteca de Revista de Letras presentará películas basadas en libros Desde este lunes 23 de abril la Revista de Letras (http://www.revistadeletras.net) pondrá a disposición de sus visitantes una filmoteca en línea en la que podrán verse, por tiempo limitado y en streaming —sistema que reproduce los videos a medida que el usuario los descarga—, películas libres de derechos basadas en relatos y novelas. Mi planta de naranja lima, adaptación de la obra de José Mauro de Vasconcelos no estrenada en España, será la cinta que inaugure el ciclo. El filme está dirigido por Aurélio Teixeira, quien también se encarga de interpretar al personaje de Portuga junto a Júlio César Cruz, el niño protagonista. Por ahora ya hay una veintena de films programados que se irán ofreciendo quincenalmente y por un tiempo limitado (cada título estará accesible sólo durante 15 días). Junto a la cinta se incluirá un análisis de la pieza literaria y de su correspondiente adaptación. Desde el primer momento el proyecto de la revista incluía la presencia de contenido audiovisual, primero con material ajeno, posteriormente con el programa Letras de Vanguardia, de LaVanguardia.com, participando en la producción, y ahora haciendo posible esta nueva propuesta. Hace unos meses, Revista de Letras inició un ciclo que se está desarrollando en estos momentos y en el que se incluyen todas las adaptaciones de la obra del escritor Stanislaw Lem. Casi todo ese material permanecía inédito en España y, con alguna excepción, se ha tenido que subtitular desde cero. La buena recepción del proyecto ha propiciado la nueva iniciativa que comenzará la jornada de Sant Jordi. Respecto a los siguientes títulos, la publicación digital ha anunciado la próxima “proyección” de Casino Royale (1954), la versión que Barry Nelson protagonizara para la CBS —con Peter Lorre como el villano— ocho años antes de que Sean Connery encarnara a James Bond en Dr. No, la primera película de la hoy conocida serie de adaptaciones de las novelas de Ian Fleming. También, The Dead (1981), la película póstuma de John Huston, una adaptación de un relato de James Joyce. Fuente: Revista de Letras *** Recordarán en Caracas a la escritora Antonia Palacios El próximo martes 24 de abril continuará en Caracas el ciclo “Diálogos de la Academia”, que en esta oportunidad se ocupará de la escritora venezolana Antonia Palacios (1904-2001), autora de una obra singular y figura excepcional de las letras de Venezuela. La actividad contará con la participación de los escritores Roberto Martínez Bachrich (http://www.letralia.com/firmas/martinezbachrichroberto.htm) y Ana Teresa Torres. Martínez Bachrich es profesor de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y, con el ensayo biográfico Tiempo hendido: un acercamiento a la vida y obra de Antonia Palacios, ganó en 2010 el Concurso Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana. El libro está próximo a aparecer en las ediciones de la Sociedad de Amigos de la Fundación para la Cultura Urbana. Palacios, según explican los organizadores en un comunicado, “no escribió pensando en la construcción de una carrera literaria sino obedeciendo a las pulsiones que la vida le iba exigiendo que depositara en palabras. Su persona, su casa ‘Calicanto’, brillaron siempre en el mundo intelectual caraqueño (...). Y sin embargo su escritura respiró siempre la soledad y el miedo a la decadencia. Su legado no fueron solamente sus libros sino el taller Calicanto al que acudieron muchos de los que después configuraron los nombres de nuestra escritura”. Promovidos por una alianza entre la Academia Venezolana de la Lengua y Cultura Chacao, los “Diálogos de la Academia” se iniciaron el pasado 28 de febrero y ya han sido lugar de encuentro para intelectuales y lectores alrededor de las figuras del poeta Eugenio Montejo y el narrador Guillermo Meneses. El ciclo continuará hasta fin de año con una sesión el último martes de cada mes. Estos diálogos, que congregan en cada oportunidad a un miembro de la Academia y a un experto en la obra de un distinguido autor venezolano, son iniciativa de la Comisión de Literatura de la Academia Venezolana de la Lengua, integrada por Ana Teresa Torres, Leonardo Azparren Giménez, Joaquín Marta Sosa, Elio Gómez Grillo y Carlos Pacheco, quien la coordina. La actividad se realizará el martes 24 de abril a las 6 de la tarde en la Sala Cabrujas de Cultura Chacao, ubicada en la avenida Francisco de Miranda con 3ª Avenida de Los Palos Grandes, en el nivel C-1 del Centro Comercial El Parque. La entrada es libre. Fuente: Cultura Chacao *** Festejan con conferencias 300 años de la Biblioteca Nacional de España El premio Nobel Mario Vargas Llosa; el autor superventas de La sombra del viento, Carlos Ruiz Zafón; el ensayista francés Marc Fumaroli, y la viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama, son algunas de las personalidades que intervendrán en el ciclo de conferencias “El libro como universo”, que tendrá lugar a partir del 25 de abril en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid. Coordinado por el periodista y escritor Sergio Vila-Sanjuán, el ciclo aspira a recoger algunas de las visiones más novedosas, desplegadas en los últimos años, en torno al mundo del libro. La historia de la lectura, la pervivencia de la República de las Letras, los espacios del libro, la nueva narrativa metaliteraria, la teoría del género o la revolución digital serán algunas de las disciplinas y conceptos abordados en estas conferencias, en las que intervendrán también Enrique Vila-Matas, Blanca Berasategui, Andrés Trapiello, Luis Alberto de Cuenca, Joaquín Rodríguez, José Antonio Millán, Jacobo Siruela, Manuel Rodríguez Rivero, Alberto Manguel y Laura Freixas. El ciclo “El libro como universo” es una de las iniciativas más destacadas dentro de los actos del tricentenario de la Biblioteca Nacional de España, que se está celebrando a lo largo de este año. Fuente: Europa Press *** Jóvenes autores venezolanos se reunirán este mes en Coro Del 25 al 27 de abril se celebrará en la ciudad de Coro, Falcón (Venezuela), el I Encuentro Literario de Jóvenes Creadores (http://1er-encuentro-literario-jc.blogspot.com), evento que tendrá como sede el anfiteatro del módulo B del Núcleo Los Perozo de la Universidad Nacional Experimental “Francisco de Miranda” (UNEFM), así como los espacios del Museo de Arte Coro, en el marco de la conmemoración del Día del Libro y del Idioma y bajo la organización de la Cátedra Libre de Literatura “Agustín García” y el Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Lydda Franco Farías”. El encuentro, cuya participación es gratuita, tiene como propósito dar a conocer a las nuevas generaciones de escritores venezolanos en los géneros ensayo, poesía y narrativa, afinar estrategias para difundir sus obras y propiciar el intercambio de textos y opiniones de índole literaria en un espacio de exposición y discusión de literatura contemporánea no publicada. Las actividades del 25 de abril estarán enfocadas en el ensayo. Entre las 9 de la mañana y las 12 del día, los autores inscritos en este género leerán y discutirán sus textos en el anfiteatro de la UNEFM. Se contará con la presencia, en calidad de invitado especial, del profesor Omacel Espinoza, quien a las 7 de la noche compartirá textos inéditos de su autoría en las instalaciones del Museo de Arte Coro. El 26 y 27 de abril se seguirá el mismo formato de lecturas en la mañana en el anfiteatro y participación de un invitado especial en la tarde en el museo. El jueves 26 estará dedicado a la poesía y los invitados especiales serán los poetas Antonio Robles y José Barroso, mientras que el viernes 27, dedicado a la narrativa, será el escritor Ricardo Díaz Borregales quien lea textos inéditos en el museo. Fuente: Web del evento *** Feria del Libro de Sevilla rendirá homenaje a Manuel Chaves Nogales Entre los autores invitados se encuentran Juan Eslava Galán —quien leerá el pregón inaugural—, Almudena Grandes, Eduardo Galeano, Petros Márkaris y Fernando Iwasaki. Del 10 al 20 de mayo se realizará la Feria del Libro de Sevilla 2012 (http://ferialibrosevilla.blogspot.com), que contará con el escritor Juan Eslava Galán para pronunciar el pregón inaugural. El evento, emplazado en la Plaza Nueva de la ciudad española, tendrá como gran protagonista la figura del escritor y periodista Manuel Chaves Nogales (1897-1944). “Es cierto que no se puede hacer más con menos pero sí se puede, al menos, mantener el modelo y las expectativas para el futuro, y también el nivel de las ventas”, declaró este 13 de abril Javier López, director de la feria, al presentar el programa de un evento que a causa de la crisis ha visto recortada la extensión de sus espacios. Chaves Nogales será homenajeado a través de la mesa redonda “La Sevilla de Chaves Nogales. Entonces y ahora”, que tendrá lugar el lunes 14 de mayo bajo la organización de la Casa de los Poetas y las Letras, con moderación a cargo de Manuel Pedraz y con la participación del columnista y crítico de cine Carlos Colón, así como Eva Díaz Pérez, Rogelio Reyes Cano y Francisco Robles. El 16 y 17 de mayo, en La Pérgola, se realizará el ciclo “Manuel Chaves Nogales. Del olvido al mito”, organizado por el Centro Andaluz de las Letras (CAL) y coordinado por Alfredo Valenzuela, y que reunirá a María Isabel Cintas (biógrafa del autor de A sangre y fuego) y Juan Belmonte (matador de toros y responsable en buena medida de su actual auge), Santos Juliá, Xavier Pericay, José Andrés Rojo, Ignacio F. Garmendia y la única hija viva del homenajeado, Pilar Chaves, entre otros. La Feria del Libro de Sevilla tiene un presupuesto total de 211.000 euros, alrededor de un 23% menos que la pasada edición. Al margen de que algunas entidades importantes retiraron su patrocinio, siguen sustentando el evento la Fundación José Manuel Lara, la Universidad Hispalense —única institución que no rebaja su contribución (21.000 euros, la misma que en 2011)— o editoriales como Anaya, fundamental en la programación de las actividades infantiles. Esta edición de la feria tendrá 59 casetas, cinco menos que el año pasado, aunque su director, Javier López, insistió en que lo más importante es “mantener una feria que empezó casi de la nada hace diez años” en su actual formato; es decir, organizado por la Asociación Feria del Libro de Sevilla y respaldado por las administraciones públicas y otras instituciones. Además del ya citado Eslava Galán, quien aprovechará su visita para promocionar su última novela, participarán Almudena Grandes, Eduardo Galeano, Petros Márkaris, Javier Sierra, Manuel Vicent, Luis Alberto de Cuenca, Luis García Montero, Manuel Vilas, Román Gubern, Fernando Iwasaki, Wassyla Tamzali, Carlos Zanón o Luz Gabás, la mayoría de los cuales hablarán de obras suyas publicadas recientemente. Junto a las entidades mencionadas antes, también participa en este encuentro con los lectores Casa África, que ofrecerá en el auditorio del Cicus (en su sede de la calle Madre de Dios) un ciclo de cine inspirado en obras literarias de distintos países de ese continente, títulos que pudieron verse en la última edición del Festival de Cine Africano, cuando todavía tenía lugar en Tarifa antes de su traslado a Córdoba. Las asociaciones culturales, entre ellas Apolo y Baco o Iniciativa Sevilla Abierta, también tendrán su espacio en las actividades de la feria con actos que contribuirán al “carácter festivo” del evento. Fuente: Diario de Sevilla *** Gabriel García Márquez es objeto de un homenaje en Rusia Con motivo del cumpleaños número 85 del escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez, que se celebró el pasado 6 de marzo, durante todo el mes de abril se le rinde homenaje en Rusia al autor de Cien años de soledad con diversas actividades culturales. En el marco del Año de García Márquez en Rusia, el proyecto cultural está dividido en tres bloques de actividades, entre las que se encuentran veladas literarias, exposiciones fotográficas y una serie de conciertos, bajo la organización de la Embajada de Colombia en Rusia, a cargo de Rafael Francisco Amador Campos. Como parte del primer bloque de eventos, que también se llevarán a cabo en San Petersburgo y Vladivostok, la Biblioteca de Lenguas Extranjeras albergará decenas de obras de García Márquez traducidas a 60 idiomas. Por otra parte, en el metro de Moscú habrá una exposición rodante montada en ocho vagones de la línea Filovski, en la que se exhibirán personajes alegóricos de sus novelas y fragmentos de sus obras. “El Metro de la capital rusa tiene un vagón dedicado a la poesía. Por eso nos contactamos con las autoridades del subterráneo y les propusimos exponer en ese lugar la obra de García Márquez durante siete meses, para así de paso promocionar la imagen de Colombia”, explicó el embajador Amador. El tercer bloque de actividades incluirá, el próximo 25 de abril, la participación de la Orquesta Juvenil de Antioquia, del noreste de Colombia, en el Conservatorio Tchaikovski, donde interpretará la obra Sinfonía del sol, así como un segundo recital al lado de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. El homenaje destaca el sentido humanista en la obra del “Gabo”, como lo llaman sus amigos, la fidelidad a sus ideas y la magia de proyectar la vida, en este año en que también se celebran los 45 años de la publicación de su célebre novela Cien años de soledad y los 30 de la concesión del Premio Nobel de Literatura, así como los 10 de la publicación de la primera parte de sus memorias, Vivir para contarla. Fuentes: Notimex • El Universal • Telesur ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| Qué Leer http://www.queleer.com.ve Portal venezolano que, bajo el lema “Literatura para los no literatos”, publica abundante información sobre la actualidad literaria en Venezuela y en el mundo, así como entrevistas, reseñas editoriales, convocatorias a eventos, actividades formativas y otros contenidos. Ofrece también servicios como organización de eventos y desarrollo de estrategias de promoción. Escrito y no Publicado http://escritoynopublicado.blogspot.com Concebido como un “Manual para escritores inéditos”, este blog ofrece cada semana un artículo orientativo para enseñar a los autores a utilizar las herramientas disponibles —correctores, agentes literarios, editoriales, redes sociales— en procura de la difusión de su obra, tanto por medios digitales como por medios impresos. Los responsables del blog difunden abundante información adicional a través de Twitter y Facebook. Nuestra Mirada http://revistanuestramirada.org Publicación digital dedicada a la fotografía periodística y artística. Cada edición es sobre un tema específico e incluye, además de nutridas galerías fotográficas —que luego es posible revisitar clasificadas por autor—, artículos, ensayos y entrevistas. Sus contenidos se publican en inglés y español. Además, dispone de un blog y de una red social propia para la difusión de sus trabajos. Sea breve, por favor http://seabreveporfavor.com Publicación dedicada a la microliteratura. Haciendo una referencia expresa al límite de 140 caracteres de la red social Twitter, este sitio recibe textos de hasta 140 palabras. Se puede participar con relatos, poemas o, incluso, cadáveres exquisitos, siempre que se ciñan a ese límite. Escritores de Asturias http://www.escritoresdeasturias.es/index.html?locale=es La página de la Asociación de Escritores de Asturias no se limita a ofrecer un muestrario de actividades y noticias gremiales. Además publica reseñas de los libros publicados recientemente por sus socios, realiza entrevistas a autores asturianos destacados, tiene secciones dedicadas a la opinión, la crítica de cine y literatura, los reportajes y la crónica de viajes. Un completo portal que, además, alberga bitácoras de escritores de esa región española. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Sobre dolores y laceraciones Sergio Manganelli =================== A Ernesto Sábato Existe en el hombre una necesidad aparentemente natural de obtener poder y supremacía por sobre el resto de la sociedad, lo que pretendería justificar el empleo de medios antagónicos a los principios humanitarios. La competencia despiadada. La canibalización del ser humano en pos de beneficios personales o sectarios, o la mera carrera por el manejo de los resortes del poder, evidencian la esterilidad de las pautas de formación que impone este tiempo de cerebros utilitarios y corazones matemáticos. El retorno del hombre a las cavernas, a la sumisión a través de la fuerza, es una realidad contemporánea a esta era de avances tecnológicos, con el agravante de que se ha sustituido el garrote —elemento aunque contundente todavía romántico— por argucias y engranajes milimétricamente pensados. Dotados de una agudeza y efectividad tales que permiten acceder a las más variadas bajezas, tomando de la caja de Pandora todo aquello que allane el camino hacia el poder. De esta semilla, y a la sombra de una cultura del oportunismo, nacen las dictaduras, es decir, el avance de la fuerza en favor de la sofocación de las ideas. El poder absoluto. La autocracia y la dominación. El ahogo de las libertades individuales. Y un paraíso en donde el hombre es obligado a alimentarse del fruto, perecer, o exiliarse en pequeños infiernos personales. El silencio. Dictadura: “Gobierno que se ejerce fuera de las leyes de un país, invocando el interés público” (Diccionario Magister —1970—, Editorial Sopena Argentina). El retroceso arbitrario a una Edad Media en la que el hombre no tiene permitido beber del agua que ha probado. Las dictaduras son el reflejo claro del imperio de la prepotencia sobre la ley y la razón. El despotismo y sus garras milenarias sobre la voluntad de los más débiles. A partir de ello queda sobreentendido que toda manifestación que exceda lo mecánicamente permitido, se convierte en un atentado contra el nuevo “orden”, cuya raíz se nutre en la subversión del estado de derecho, el relegamiento de las instituciones republicanas, y esencialmente la supresión de las garantías que las constituciones prevén para los ciudadanos de una nación. Paradójica, trágica e irónicamente, este cúmulo de bondades se presenta envuelto en la bandera del bien común, y bajo el desenfadado lema de preservar para las generaciones venideras lo que de plano se nos ha quitado. El orden se constituye en mordaza del deseo, y las pasiones en pecado capital. Un Estado faccioso toma inmediata presa de todos los elementos de formación de pensamiento y opinión, discriminando y aboliendo aquello que aún puerilmente pueda proponer un ideal de soltura. La cultura es botín de guerra. Nada parece escapar al control oficial. Se tejen métodos de silenciamiento de la prensa independiente, se eliminan todas las formas de participación popular. Actúa la censura sobre la creación o representación artística, ofreciendo a cambio una vasta fauna de abominables modelos de una cultura tan falaz como insípida. No están exentas de la proscripción obras cuyo tiempo de creación, temática y ambientación son claramente distantes de los motivos que esgrimen quienes las censuran. Lo que hace doblemente incomprensibles las supuestas causas de su mutilación o prohibición. Así, en la historia, la humanidad ha presenciado la destrucción de obras de real valor artístico en oprobiosas hogueras moralizadoras. Casualmente, en los umbrales de la Segunda Guerra Mundial —al sólo efecto de citar un antecedente— los partidarios de aquella forma de locura que pregona la superioridad en la raza, tan alarmantemente palpable en nuestros días, ocupaban el tiempo en alimentar su piromanía con escritos célebres, preferentemente de autores judíos, sin que ello fuera de carácter excluyente. La consigna es arrasar cuanto represente un punto de comparación, un parámetro de libertad, una invitación al análisis crudo, o la sutil insinuación de una realidad diferente a la impuesta. La piedra angular de este sistema es la marginación de quienes tienen la necesidad de rescatar ideales, recrear sentimientos, haciendo pública la evidencia de lo contranatural del suceso institucional, por lo que los artistas independientes gozan en el concepto estatal de un lugar de privilegio en la nómina de enemigos de la sociedad. Acallar la voz de la conciencia es el objetivo, provocando confusión general, tras la sórdida cortina de humo de la lucha contra ideologías foráneas. Preservar las instituciones, sustentar una moral propia y unilateral, imponer un patriotismo sin autocrítica, sin otro sustento que la adoración simbólica de valores impracticados. En esta realidad, una canción puede significar lo mismo que un arma, y la poesía, más cercana a los dolores de la tierra que a las deidades del Olimpo, cobra la forma de panfleto lesivo a los intereses del régimen. Nadie en su sano juicio —esencialmente en buen estado de salubridad moral— podría sostener que la sola tenencia de bibliografía con temática opuesta a sus postulados pueda constituir delito, y menos aun un acto violento en reacción a esa forma de desgobierno. La expresión de las ideas deja de estar garantizada, y aunque a veces no adopte el color de declaración oficial, las listas de prohibiciones y “sugerencia” de no difusión transitan, anulando una porción fundamental de la comunicación y la cultura. Las editoriales desdeñan, en una suerte de autocensura, la obra de escritores marginados, a partir de la insinuación oficial de ser inconvenientes para la formación cultural del pueblo. De esta forma, tan sólo se logra aletargar la difusión masiva de textos que igualmente circulan en medios alternativos. Idéntica situación genera la autocensura y censura subrepticia por parte del Estado, con las radiodifusoras, canales de televisión, teatros, bibliotecas públicas y por supuesto, los programas de educación, o su aplicación por parte de los docentes. Ante el rumor o la sospecha de que una obra es mal vista desde las esferas gubernamentales, los resortes del temor se tensan, produciendo una especie de paraguas llamado autocensura. Ello no carece de justificaciones válidas para quienes muy a pesar de sus propias convicciones deben desmontar espectáculos, recortar escenas, adicionar ridículos “bips” en cintas magnetofónicas, o presenciar la autopsia censora de su obra literaria, por una crítica absurda y mal intencionada, carente por completo de concepciones de belleza, e investida de una mediocridad burocrática que sólo puede aceptar de buen grado los abortos culturales de adulones y genuflexos. La palabra es una herramienta perniciosa con la que cuentan los opositores, y es necesario establecerle un molde y una medida razonables. No hay espacio para la esencia. Todo debe ser visible y mortuoriamente estático. Es preferible el silencio forzado a las palabras con eco. A las frases que resuenan en la memoria colectiva. La fuerza es el derecho fáctico, y no hay más ley que ella. Nada debe alterar la bucólica placidez del pensamiento, impartido desde las alturas. El ser humano puede ser feliz sin tantas complicaciones intelectuales y filosóficas. No hay que meterle pajaritos en la cabeza a la gente. Alcanza con instalar una atmósfera de festejo artificial, de patriotismo sin sustento, para que puedan disfrutar de una vida planificada en el orden. Lo demás son perversiones de la mente. La hilaridad artificial, la idolatría a modelos del ser nacional prefabricados, la imagen de lo “simple”, son la clave para lograr una idea de que todo está bien. La esencia, el fondo de los hechos, la verdad, la razón, el consenso, el diálogo, son molestias innecesarias para el destino de pueblos que bien pueden ser guiados por pequeños grupos de notables. Los otros, los que pretenden una visión alternativa de la existencia humana, deben ser —y por lo tanto son— marginados, vulnerados en sus derechos de ser humano, desechados, obligados al destierro o exterminados. Convirtiéndose el Estado en un delincuente más que obra conforme a las leyes del hampa, olvidando la ley y el respeto por el soberano. En Argentina, como en gran parte de Latinoamérica, los sistemas totalitarios han dejado profundas laceraciones en el cuerpo creador de la República, permitiendo recién a mediados de los ochenta una apertura a las democracias. En las letras, los marginados a causa del disenso son innumerables. No obstante, la condición de expresarse es un derecho natural de los hombres, y los artistas el alma cultural de las naciones. Los pueblos saben cuando tienen que cantar. ** Sergio Manganelli http://www.letralia.com/firmas/manganellisergio.htm Escritor argentino (Haedo, Provincia de Buenos Aires, 1967). Sus trabajos han sido publicados en una docena de diarios argentinos, así como diarios de México. Ha colaborado con revistas literarias de Argentina, España, México, EUA y Puerto Rico. Entre 1991 y 1998 ha obtenido una treintena de premios literarios. === Releer poesía Adán Echeverría ==================================== Leer poesía es una tarea que requiere cierto entrenamiento. Mario Bojórquez Justificar los malos textos pensando que el otro, el lector, no tuvo la capacidad ni el entrenamiento suficiente para poder acceder a las obras crípticas de las que nos jactamos, es de una total candidez. Es así como muchos autores van por el mundo, con un currículum de premios y publicaciones influenciando en la límpida mente de jovencitos y jovencitas que buscan adentrarse en el mundo de las letras vía la clase o el taller y son engañados. En verdad que uno quiere pensar que aquello de “cierto entrenamiento” que señala el epígrafe de arriba tendría que estar referido al: dime lo que lees, dime cuánto has leído y discutamos, pero igual es muy falso. Todo escritor que se precie de querer serlo tendría que estar consciente de que se escribe con la simple idea de comunicar. Por supuesto que si tu currículum de premios y publicaciones lo has logrado con esa capacidad de engaña-bobos que tan bien se aprende en el cinismo de la vida, se te antojará rodearte de pequeños escritorcillos en ciernes, a los que educarás en tus propias aguas, para volverlos tus alegres compadres, a quienes dar palmaditas, que luego retornarán como aplausos y el círculo se cerrará a través de las ideas literarias que se comparten. Los presupuestos, ay, los presupuestos. He ahí uno de los grandes males que tiene la literatura. De todo libro se aprende algo, y me sostengo, hasta de la mala poesía se puede aprender, se aprende de mirar los errores que los demás cometen, pero ¿qué es mejor, estimado lector, mirar la paja en el poema ajeno, o la viga en el propio? Nadie tiene la suficiente capacidad, ni jamás la conseguirá, para poder decir: esto es o no es poesía, jamás podrá decirlo como la última palabra; pero goza de todo el derecho a decirlo si al final agrega: para mí. La poesía, toda, la que se produce en México es una poesía de altibajos, que mucho habla de la vanidad de los autores, y del hecho real de vivir en un país en el que uno no puede cómodamente detenerse años a escribir poesía nada más, carajo, hay que luchar para comer todos los días. De ahí que surjan las ideas de querer apropiarse de una beca: alaba a tu maestro tallerista, cuando sea tutor del Fonca, seguro te dará una beca, tus 7 o 12 mil pesos mensuales, seguro te brindarán un poco más de tiempo para pensar en descalificar al otro. Así la crítica literaria es para sacar posibles competidores del camino. Si yo soy becario o tutor del Fonca, maestro o alumno tallerista de la Fundación de Letras Mexicanas, tengo un portal de Internet que critica poesía, seguro que, para los bobos burócratas, seré un maestro con currículum avezado que me permitirá decir y desdecir de quien es o no poeta. Pero cuando la crítica resulta ser: yo y mis amiguitos nos reíamos cuando leías tus poemuchos en el encuentro de escritores, ¿de qué estamos hablando? ¿Cómo pretendemos que eso sea crítica de literatura? Entonces la descalificación del otro poeta es con en el fin de quitar competidores que luchen contra mí por esos presupuestos, ay, los presupuestos. Las diversas estructuras metodológicas para el análisis literario, cualesquiera que sean usadas para hablar de una u otra obra, siempre estarán cargadas de un enorme subjetivismo. Al final, la principal crítica es: para mí. Para mí esto no es poesía, para mí esto sí es poesía, por eso y por eso otro. Me encanta la cara que pone el autor cuando el presentador habla de su obra, la cara siempre es de: yo jamás pensé en todo eso que dice, pero qué padre que lo diga, para que al siguiente acto, yo mismo me crea que en verdad pensé en todo eso que el presentador dijo, a la hora de explicar la gestación de mi obra al periodista, mucho más si el periodista ni siquiera sabe de literatura sino asiste a cubrir una nota porque hay una lana de por medio, y una cuota de notas al día que le permitan hacerse de un salario. Es una realidad que tu bagaje de conocimientos de libros y literatura te hará tener las herramientas para poder disfrutar, para ti, de un poema o de una obra. Pero, si el entrenamiento que dicen que tiene que tenerse para leer poesía fuera una necesidad intrínseca para poder acercarse a un libro de poesía, a un poema, entonces, para qué pensar en programas de salas de lectura y de fomento a la lectura, si los personajes neófitos jamás podrán leer poesía porque no cuentan con ese entrenamiento. En verdad que esa postura del entrenamiento no es más que un pretexto para ocultar las propias carencias, para justificar los pocos lectores a tu obra. A mí me queda claro, necesario es escribir pensando en un lector mucho más audaz que nosotros, un lector al que no se busque educar, sino con el que se busque compartir. ** Adán Echeverría http://www.letralia.com/firmas/echeverriaadan.htm Escritor mexicano (Mérida, Yucatán, 1975). Escribe poesía y cuento. Biólogo con Maestría en Producción Animal Tropical por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady, http://www.uady.mx). Integrante del Centro Yucateco de Escritores, A.C., de cuya revista Navegaciones Zur es editor. Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004) y Xenankó (Ediciones Zur-PACMYC, 2005). Participa en los libros colectivos Litoral del relámpago: imágenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003), Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003) y Los mejores poemas mexicanos; edición 2005 (Fundación para las letras mexicanas y Joaquín Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Textos suyos han aparecido en las revistas Abisal (Instituto Quintanarroense de Cultura), Luna zeta (Oaxaca), Acequias (Universidad Iberoamericana de Torreón, Coahuila), Tierra Adentro (Conaculta), Alforja de Poesía (Universidad Autónoma Metropolitana, UAM), El Universo del Búho (Instituto René Avilés Fabila), Molino de Letras (Texcoco, estado de México), Fandango (Oaxaca) y SIC y Los Otros Errores (Distrito Federal), así como en el suplemento Arena del periódico Excélsior (Distrito Federal) y en las revistas digitales Prometeo Digital (http://www.prometeodigital.org), Proyecto Sherezade (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4), Ficticia (http://www.ficticia.com) y El Otro Mensual (EOM, http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Coordinó el taller de creación literaria del Injuvy (2003-2004) y el Taller Literario Grietas (2004-2005), participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis Literaria El Drenaje. Ha obtenido diversos reconocimientos en su país, como el primer Certamen de Poesía Joven Jorge Lara (2002) y el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos, donde obtuvo el segundo lugar. === La generación sin sentido María Elena del Valle de Villalba ====== “El pensamiento huye como niña decorosa de las mentes vacías”. MED Edmundo Chirinos, el ex rector de la Universidad Central de Venezuela, llamó en 1984 a los jóvenes de esa época la generación boba. Los argumentos que utilizó fueron que ese contingente humano se caracterizó por su superficialidad y falta de compromiso. Tiempo después otro intelectual definiría a la siguiente generación —la de los noventa— como la generación del bostezo. Los argumentos para tal etiqueta: la indiferencia y la falta de sentido de pertenencia para con los asuntos de la patria. Definir a una generación es siempre una azarosa y comprometida tarea. Primero porque así como cuando el padre le dice al hijo: “¡Eres un malcriado!”, y en cierta medida descalifica su propio oficio porque quien lo ha criado es él, de la misma manera, cuando desde este lado del salón de clases, desde este lado del paraninfo, desde este lado de la vida, se califica a una generación, nos calificamos o descalificamos a quienes hemos sido responsables de su formación. Yo formo parte de la generación de los 80 y nunca me sentí interpretada por las palabras de Chirinos, no soy boba, creo que nunca lo fui. Es verdad, la música había caído en una suerte de sueño inducido, la moda no tenía mayor sentido, colores fosforescentes que parecían más bien ropa para correr de noche, o en el mejor de los casos una penitencia auto impuesta poblaban nuestros closets. Crecíamos bajo el cobijo engañoso de una petro-república que como una perfecta máscara ocultaba la realidad de un país que disfrutaba una riqueza falsa. Nos formamos en las universidades con los “mariscalitos”, aquellos que en la primera presidencia del poco célebre Carlos Andrés Pérez se formaron en el exterior gracias al plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho. Hoy somos nosotros quienes formamos a esta generación y es desde mi práctica académica que siento cómo esta, la de los finales de los noventa, tiene problemas más graves que los nuestros. Platón decía que el mundo perfecto era el de las ideas. Las ideas están por encima del mundo sensible y a él llegamos a través del pensamiento. El pensamiento como proceso, como disciplina solo puede llevarse a cabo a través de las ideas, y éstas son construidas por palabras. Las palabras, esa envoltura inmaterial del pensamiento y la experiencia, permiten la gimnasia de la mente. Gracias a las palabras pensamos, gracias a que pensamos generamos ideas. Cada día nuestros jóvenes leen menos, adquieren menos palabras, y por lo tanto hacen menos gimnasia mental. Si el lenguaje, como capacidad de comunicarse y acto proferido por un hablante consciente, está de vacaciones, si el uso cuidado de nuestro idioma ha sido sustituido por un dialecto soez y llano, ¿cómo se podrá pensar? Los jóvenes de hoy se dicen: ¡Te amo!, apenas al conocerse. Se declaran adoraciones a través de mensajes de texto, y nada tiene real significado. Ese “te amo”, no es lealtad ni entrega o alguna suerte de compromiso, es: “Me caes bien”. La palabra está vacía y el pensar de vacaciones. Si en una conversación formal los silencios y las pausas se llenan con frecuencia con expresiones escatológicas, no por irrespeto sino por ausencia de herramientas, ¿qué puede quedar para los momentos de reflexión, si es que entre el BlackBerry, el iPod y el Internet queda alguno disponible? Austin decía que si se pretendía comprender los procesos del pensamiento humano había que analizar el lenguaje ordinario. ¿Cómo hablan nuestros jóvenes? ¿Qué se dicen? ¿Cómo puede haber comunicación sin palabras con sentido? Por esto, por este joven sin palabras, sin contenido, sin significado, me he atrevido, aun a sabiendas de que la responsabilidad es en parte mía, a calificar a esta generación como la generación sin sentido. Hay que llenar de significados las palabras, re-semantizar el idioma, hacer que usen las palabras y piensen. No importará tanto si las ideas que generen estén, desde nuestra perspectiva, equivocadas, ya la sociedad se encargará de falsearlas y debatirlas, pero que piensen a todo riesgo. Sólo en una mente ágil, poblada de palabras que se producen y reproducen, se construyen y deconstruyen, se llenan y se vacían, el pensamiento se prestará a dejarse conquistar en un cortejo fecundo. ** María E. Del Valle de Villalba http://www.letralia.com/firmas/delvalledevillalbamariae.htm Docente venezolana (Caracas, 1970). Graduada de profesora en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve; 1992), con especialización en historia económica y social de Venezuela en la Universidad Santa María (USM, http://www.usm.edu.ve), con maestría en historia económica y social de Venezuela, tesis con mención publicación y summa cum laude. Doctora en ciencias de la educación en el Instituto Pedagógico de Caracas (http://150.187.142.39). Coordinadora del Núcleo de Investigaciones Geohistóricas Lisandro Alvarado, cuenta con proyectos financiados por la Upel y con participación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), con proyectos financiados por el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Investigación (Fonacit, http://www.fonacit.gov.ve), investigadora certificada de la UCM, el grupo internacional Concilium y del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve), ponente regular en eventos nacionales e internacionales, adscrita a la línea de investigación Ciencias del Lenguaje y con investigación, desde 2004, en el área de análisis del discurso. Profesora ordinaria de la Upel e investigadora acreditada del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (Cyted, http://www.cyted.org), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid, http://www.aecid.es) y la Universidad Católica de Temuco (http://www.uctemuco.cl; Chile). === Lex dura lex ========================================================== === Destilando Galdós Vicente Adelantado Soriano ===================== El año pasado, aunque muy brevemente, volvió a reabrirse un viejo debate, el de la pena de muerte, debido a la ejecución de un reo en los Estados Unidos de América. La noticia apenas si mereció la atención de los medios informativos, más preocupados por la marcha de los partidos de fútbol, la famosa liga, por las declaraciones de algún que otro entrenador, o por el robo de fotos en el móvil de una actriz. Temas tan interesantes como importantes, como se puede ver. Alegan algunas personas, y no les falta razón, que no es posible estar debatiendo todo el día sobre el mismo asunto. El debate sobre la pena de muerte es, posiblemente, tan viejo como el hombre. El fútbol, por el contrario, no; el fútbol es más joven, muchísimo más joven. Tal vez sea por eso por lo que los medios no se cansan nunca de ofrecer detalles y más detalles sobre el mismo. Tantos que ni un filósofo, historiador o pensador, van a poder contar, nunca, con el espacio y el tiempo que se dedica a este magno deporte. No hace falta que digamos, olvidando su juventud, por qué sucede esto: todos sabemos que al público hay que hablarle en necio. ¿Se imagina alguien, por otra parte, un periódico donde se hablara de La República de Platón? Se podría establecer, en un artículo, un paralelismo entre el legislador clásico y el actual; entre lo que proponía Sócrates, y el punto al que hemos llegado con todas nuestras tecnologías y enormes corrupciones. O se podría hablar de las leyes y de su relatividad. Sería todo excesivamente indigesto. Además, la misión del periódico no es esa: es informar. Se nos ha informado, pues, de que el reo no quiso aceptar la última cena que los humanos ofrecen, como último detalle, al condenado a muerte. Es todo un gesto, una declaración de principios, y más teniendo en cuenta que, al parecer, se trata de una cena opípara. No hay vez, por otra parte, que no se hable de la pena de muerte que no nos venga a la mente un famoso cuan desconocido episodio de don Benito Pérez Galdós. A lo largo de los Episodios nacionales son muchas, por supuesto, las ejecuciones capitales a las que asistimos. Sabido es que durante la guerra de la Independencia, y, sobre todo, durante las guerras carlistas, noveladas por Galdós, fusilar al enemigo, dejarlo morir de hambre, alancearlo o matarlo a bayonetazos, se convirtió en el deporte nacional, llevado a su paroxismo en el famoso banquete de Burjasot. Verdadero o no, mientras unos comían y bebían sin freno, los otros fusilaban con igual delirio a pocos metros de las mesas del banquete. Por supuesto a los reos, aquí no se tenía para cenas, y eran muchos los condenados, se le daban, a veces, los consuelos espirituales y nada más. Y se los mataba desnudos: había que aprovechar la ropa. De varias formas, y desde distintos puntos de vista, como siempre, aunque sin cargar las tintas, don Benito nos hace asistir a varias ejecuciones capitales, y a las horas que les preceden. No falta, por supuesto, el sentido del humor, aunque sea, como toca, un humor negro. Así Montes de Oca, en el episodio homónimo, pide, como militar que es, poder mandar él mismo al pelotón que lo tiene que fusilar, y con tal afán lo pedía, que hubo de acceder Alesón, recordando que había no pocos ejemplos de esta tolerancia en la rica historia del fusilamiento nacional. Pero al propio tiempo que la autoridad militar asentía, protestaba la eclesiástica: el sacerdote declaró con grave acento que el dar la víctima las voces de mando en acto de tal naturaleza, era contrario a los principios religiosos. La muerte en esta forma consumada era un suicidio, y por ningún caso la autorizaba (1). Lo importante, pues, no es la muerte, sino, sobre todo, cómo se lleva a cabo ésta. La Iglesia, ya se sabe, condena el suicidio. Durante una época hasta negó la tierra santa a los suicidas, que eran enterrados fuera del cementerio. No por eso, ni por el mandamiento dimanado directamente de Dios, no matarás, es contraria a la pena de muerte. Quizás sea porque el hijo de Aquél fue ejecutado. No se suicidó. Evidentemente pocos reos aceptarían tener que ser ellos mismos quienes apretaran el gatillo de una pistola, o revólver, apoyado contra su cabeza el cañón, o metido en la boca, para cumplir con las disposiciones de la ley. Se sabe que a algún que otro reo hubo que subirlo a empujones al cadalso, haciendo este último viaje con muy poca elegancia. No todos, desde luego, tienen los redaños que tuvo el padre de don Pablos cuando accede a la horca: Puso él un pie en la escalera, no subió a gatas ni despacio y, viendo un escalón hendido, volvióse a la justicia, y dijo que mandase aderezar aquél para otro, que no todos tenían su hígado. No sabré encarecer cuán bien pareció a todos. Sentóse arriba, tiró las arrugas de la ropa atrás, tomó la soga y púsola en la nuez. Y viendo que el teatino le quería predicar, vuelto a él, le dijo: “Padre, yo lo doy por predicado; vaya un poco de Credo, y acabemos presto, que no querría parecer prolijo”. Hízose así; encomendóme que le pusiese la caperuza de lado y que le limpiase las barbas. Yo lo hice así. Cayó sin encoger las piernas ni hacer gesto; quedó con una gravedad que no había más que pedir (2). Como es sabido, Riego, el héroe de Cabezas de san Juan, fue al patíbulo llorando y arrastrándose, pidiendo perdón y clamando clemencia. Fernando VII, el Narizotas, debió partirse de risa cuando le contaron el espectáculo dado por el general liberal, quien quería hacer de él un rey parlamentario y constitucional. Hay que tener en cuenta que las ejecuciones, en aquel momento, eran públicas; y tenían, por lo tanto, un marcado tono didáctico (3). Evidentemente la actitud de Riego favorecía el didactismo de la pena capital. A ello cabe añadir la parafernalia que conllevaba. Así lo verá años después un impagable viajero que tuvo el valor de caminar por España entre 1836 y 1840. Este hombre fue George Borrow, autor de La Biblia en España, libro digno de leerse. Así nos cuenta un par de ejecuciones en Madrid en 1836: En España a los criminales no se les cuelga como se hace en Inglaterra, ni se les guillotina como en Francia, sino que los estrangulan sobre un entarimado de madera. Los sientan en una suerte de silla que tiene en el respaldo un palo al que está fijado un collar de hierro con tornillo. Este collar de hierro sirve para agarrotar el cuello del prisionero, y a cierta señal dada es atornillado más y más mediante la rosca hasta que el reo deja de existir. Después de estar aguardando largo tiempo entre la compacta multitud, apareció el primero de los convictos. Iba a grupas de un asno y llevaba sobre la cabeza afeitada un picudo sombrero de color rojo. Entre las manos sostenía un pergamino en el que algo había escrito, creo que era la confesión de su delito. Dos sacerdotes conducían al animal por el ronzal; otros dos iban a ambos lados entonando letanías, de las que se distinguían las palabras paz y sosiegos divinos, porque el culpable se había reconciliado con la Iglesia y se había confesado y había recibido la absolución junto con la promesa de entrar en el cielo. No daba la menor muestra de temor, por contrario, se apeó del asno y fue conducido por su propio pie al cadalso, donde le sentaron en la silla y le pusieron el collar fatal en torno al cuello. Seguidamente, uno de los sacerdotes inició en voz alta el Credo y el reo fue repitiendo sus palabras. De improviso, el verdugo que permanecía detrás de él comenzó a hacer girar el tornillo, que tenía una fuerza prodigiosa, y el infeliz casi inmediatamente fue cadáver. Pero el sacerdote, al tiempo que la rosca iba girando, comenzó a gritar: “Pax et misericordia et tranquillitas”, y su voz se hacía cada vez más fuerte hasta llegar a recibir el eco en los altos muros de Madrid. Luego, inclinándose, acercó su boca al oído del reo hablando todavía a gritos como si quisiera correr en pos del espíritu en su ruta hacia la eternidad, para darle alientos. El efecto fue colosal. Yo mismo llegué a emocionarme, hasta el punto de gritar involuntariamente: “Misericordia” (4). Este protagonismo del clero, capaz de conseguir el perdón divino hasta para un crimen, explica el enfado de los padres Alelí y Salmón cuando asisten, en capilla, al reo don Patricio Sarmiento. Éste cree en Dios, pero no en ellos: “Yo soy enemigo del instituto que representan esos frailunos trajes. Faltaría a mi conciencia si dijese otra cosa; yo aborrezco ahora la institución como la aborrecí toda mi vida, por creerla altamente perniciosa al bien público” (5). Tampoco se arrepiente del “crimen” del que se le acusa, del cual es totalmente inocente, y por el que van a acabar con su vida. Los frailes no pueden soportar lo que ellos entienden que es orgullo, falta de humildad y de contrición. Y se convierten en sus torturadores morales: le niegan la absolución, le niegan la comunión, y le niegan todo cuanto pueden negarle. Don Patricio, un loco inocente, lejano pariente de don Quijote, ya nos había advertido antes que “los hombres de mi temple sucumben, pero no se humillan” (6). Estando en capilla, y por todos los medios a sus alcances, los dos frailes intentarán acabar con su resistencia, con su temple, antes de salir camino de la horca. No lo lograrán, aunque transformarán las últimas horas del reo en un verdadero tormento, en algo peor que la propia ejecución: Lo más cruel y repugnante que existe después de la pena de muerte es el ceremonial que la precede y la lúgubre antesala del cadalso, con sus cuarenta y ocho mortales horas de capilla. Casi más horrenda que la horca misma es aquella larga espera y agonía entre la vida y la muerte, durante la cual exponen la víctima a la compasión pública, como a la pública curiosidad los animales raros. La Ley, que hasta entonces se ha mostrado severa, muéstrase ahora ferozmente burlona, permitiendo al reo la compañía de parientes y amigos y dándole de comer a qué quieres boca. Algún condenado de clase humilde prueba en esos días platos y delicadas confituras, cuyo sabor no conocía (7). Si esas cuarenta y ocho horas eran mortales, ya nos podemos figurar lo que debe de ser estar en el corredor de la muerte durante días, meses e incluso años. Y desde luego ha sido todo un gesto por parte del reo renunciar a esa opípara última cena. A la justicia no le ha sentado nada bien ese desprecio, como a los frailes no les sentó bien el rechazo que de ellos hizo don Patricio Sarmiento. La justicia, por supuesto, ha tomado cartas en el asunto, y con la excusa de la crisis económica, ha decidido que no hay dinero para semejantes gollerías. Ya no habrá más opíparas cenas para los condenados a muerte. No es ese el problema, desde luego. El problema sigue siendo es si es justo o no quitarle la vida a una persona. Tantos son los bachilleres, tantos son los pareceres. Hay, por supuesto, defensores y detractores de la pena de muerte. En tiempos de guerra se condecora a quien más mata, y en tiempos de paz según quien es el asesino, se lo condena o se echa tierra sobre el asunto. La ley será muy dura, pero no es tonta: sabe a quién condena y a quién absuelve. Un ladrón de poca monta puede ser condenado, y un político corrupto cuenta con el respaldo de todo su partido y de algún que otro juez tal vez por temor a perder prebendas. Nada nuevo bajo el sol. A uno de los siete sabios de Grecia, a Anacarsis, ya se le atribuye esta pequeña reflexión: A este filósofo se le atribuye aquel dicho tan notable que dice: Que las leyes son semejantes a las telas de araña, en las cuales los animales pequeñitos y flacos quedan trabados y presos y los grandes y recios las rompen y se van. Y así es que las leyes en los pobres y flacos se ejecutan y por los grandes y poderosos comúnmente son quebrantadas (8). La muerte es irreversible. Y solamente la tortura es peor que la condena a muerte. Pero toda condena a muerte conlleva la tortura de la espera. Una y otra cosa a veces no huelen más que a venganza, al deseo de obtener reos, cabezas de turco, y a perversidad. Y “¿Qué interés, ni qué enseñanza, ni qué ejemplo ofrecen esas muestras de la perversidad humana?” (9). Y la perversidad se centuplica cuando hay dudas sobre la culpabilidad. Sit tibi terra levis. Notas 1. Benito PÉREZ GALDÓS, Montes de Oca, cap. XXIX. 2. Francisco de QUEVEDO Y VILLEGAS, La vida del buscón llamado don Pablos, cap. VII. 3. Para más información véase Vicente ADELANTADO SORIANO “La pena de muerte como espectáculo de masas en la Valencia del Quinientos”, en Estudios sobre teatro medieval, Universitat de València, 2008, pp. 15-24. 4. George BORROW, La Biblia en España, traducción Elena García Ortiz. Ediciones B. Barcelona, 2008, pp. 169-171. 5. Benito PÉREZ GALDÓS, El terror de 1824, cap. XXV. 6. B. PÉREZ GALDÓS, El terror de 1824, cap. II. 7. B. PÉREZ GALDÓS, El terror de 1824, cap. V. 8. Erasmo de ROTTERDAM, Apotegmas de sabiduría antigua, edición de Miguel Morey, Barcelona, 1998, p. 175. 9. B. PÉREZ GALDÓS, El terror de 1824, cap. V. ** Vicente Adelantado Soriano http://www.letralia.com/firmas/adelantadosorianovicente.htm Investigador y docente español. Doctor en filología española. Es profesor de secundaria en Valencia. Textos suyos han sido publicados en Liceus (http://www.liceus.com), Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com) y Long Island al Día (http://www.lialdia.com). También tengo novelas y cuentos, inéditos, salvo aquellos que han sido premiados en algunos concursos. Intervino en la redacción del libro Història de la literatura de Valencia, escrito por el doctor Josep Lluís Sirera. Participó en el Simposium de Teatro Medieval de Elche (2004). === Viento de agua Gloria Cepeda Vargas ============================== “Es viento de agua”, dicen los que conocen los secretos del cielo. Empieza suavecito como un beso. Poco a poco se les encima a las ramas despavoridas. Las vapulea como si pretendiera arrancarlas de cuajo. Al final nadie sabe qué sucede: un gigantesco turbión va y viene a latigazos entre espasmos y risotadas de huracán. Rompe los cables eléctricos, se lleva a rastras todos los paraguas del mundo, destroza los nidos verticales de las oropéndolas jactanciosas. Es una mezcla de sordera universal y estruendo metafísico. No hay nada qué hacer: el viento de agua, señor terrorífico de los inviernos abrileños, se hace sentir. Los viejos caraqueños lo nombraban con miedo. Decían que los espíritus justicieros que pueblan el corazón del Ávila, le soltaban las riendas cuando los habitantes de abajo “hacían rubieras”; es decir, cuando propiciaban esos incendios desvergonzados que se tragan la vegetación de galería, insustituible hasta en los penachos de la franja paramuna. “Por eso”, decían, “tienen razón”. Y tenían razón. ¿Qué sería de la ciudad, desmesurada caja de resonancia, donde hasta el aire se volvió una marimba de ceniza, sin el pulmón de este cerro, friolento de Caracas a Barlovento, reventadero de calor en las estribaciones de la costa? Anoche volvió el viento de agua. Por encima del ruido de las noticias de las nueve, lo oí llegar. Mansamente inició la subida. De repente todo quedó en silencio. Ese caradura es traicionero —me dije—, quizá espera a que estemos dormidos para caernos sin compasión. Entonces las nubes —pesadas desde la tarde— empezaron a llorar. Era un llanto de niño, casi un arrullo entre los algodones de la ciudad amodorrada. Un silencio sospechoso volaba a hurtadillas como pájaro malo. Entonces, como si fuera un tropel de caballos salvajes, el viento se desgajó atrapando y soltando, derribando y hundiendo. ¿O sería el gañote descosido de una jauría de lobos hambrientos? Ni siquiera nos tranquiliza la costumbre de ver cada año cómo se doblan hasta el suelo los árboles más robustos o cómo sube y baja, en la calle relampagueante, un telón de papeles olvidados y hojas enloquecidas. La arremetida duró media hora. Poco a poco empezó a retirarse la marea. Los resoplidos del fuelle se convirtieron en un hilo de violín oído a media noche. Lejos, más lejos, hasta donde más nunca, se escabulló cerro arriba y entró en la cueva donde dormirá hasta el año que viene. ** Gloria Cepeda Vargas http://www.letralia.com/firmas/cepedavargasgloria.htm Escritora y periodista colombiana (Cali). Residió en Caracas (Venezuela) durante muchos años. Ha publicado los poemarios Bajo la estrella (1954), Poemas de los hijos (1960), Cantos de agua y viento (1996, ganador del Premio de Poesía Jorge Isaacs 1995, otorgado por la Gobernación del Valle del Cauca), Carta a Manuel (1996), Poemas del exilio (1999) y En Colombia y ahora (2003). Pertenece al Círculo de Escritores de Venezuela. La Cámara de Comercio de Popayán le concedió en 2006 el título de Personaje Cultural del Año. === Retrato de memoria de Alberto Jiménez Ure Alberto José Pérez ===== En Tía Juana, población del estado Zulia de la ahora República Bolivariana de Venezuela, nació el escritor, ensayista y poeta Alberto Jiménez Ure, vecino, hace muchos años, de la ciudad de Mérida, donde en alguna mesa o barra de aguas encantadas nos dimos la mano, de eso hará unos 30 años por la medida chiquita, es decir, el tiempo mínimo que yo calculo, de nuestro encuentro, que sigue siendo el piso de una grata y fructífera amistad; por supuesto, ya se ha jubilado de sus labores en la universidad, es un viejo como yo, laboralmente hablando. Su primer volumen de cuentos: Acarigua, escenario de espectros, es el testigo de una serie de títulos que abarcan todos los géneros literarios, sin dejar de lado la filosofía. Jiménez Ure, como Carlitos Contramaestre, su amigo y mío también, en su tiempo, ya ausente de nuestra vista mas no de la memoria, es un testigo excepcional de la vida literaria, política y social de la ciudad de Mérida; en lo político es un referente obligado de la resistencia al actual gobierno sin desconocer la huella buena; en lo literario no aplaude mediocridades ni medianías, y vida social abundante tiene, el escritor goza la atmósfera tibia del hogar, allí es el escenario de su oficio, la escritura, la calle ya no es emoción del goce de la noche ni del café, conversadito, vivimos tiempos de disparos, atracos y atropellos. Pero el escritor que es no huye de esa realidad, la confronta con ideas que el crecimiento del mundo civilizado le permite esgrimir ante el regreso del abismo, las sombras del infierno, con quien combate cuerpo a cuerpo, lo he visto y así lo señalo, nadie me lo ha contado. Jiménez Ure es un pensador, mejor dicho, un escritor-filósofo, que a veces la fuerza de la poesía lo atrapa, huracanea sus cabellos y sus pequeños y oscuros espejuelos se convierten en los hitos que señalan las fronteras de un hombre ante su realidad y su tiempo. Muchas son las historias de ficción que Alberto ha construido, mucha también su poesía; gratas, muy gratas sus reflexiones filosóficas, así como verlo en el marco de una ventana, asomado a una ventana, como si desafiara una bala perdida, es la imagen cinematográfica que él mismo se ha hecho, palabra a palabra como si fuera el mismísimo Alberto Jiménez Ure, redivivo, en todos sus libros. ** Alberto José Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezalbertojose.htm Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samán, Apure, 1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra poética entre los cuales vale mencionar el Premio Único de Poesía de la Bienal de Literatura de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesía de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria (1987). También ha publicado los poemarios Los gestos tardíos (1975), El libro de Barinía (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazón de una mujer (1997), Un poeta como yo (2006) y la antología poética El poeta de quien les hablo (1999). === El jardín de Tomás Ángel Castaño Guzmán ========================== La luz difícil Tomás González 2011 Alfaguara 132 páginas Novela Portada en la revista Arcadia, con entradilla comprometedora: “Una de las novelas más hermosas de la literatura colombiana”. Idéntico trato en Gaceta, suplemento de El País, de Cali. Extensos reportajes en Elmalpensante, El Tiempo, El Espectador y los dos medios impresos al principio aludidos. Capítulos dados a conocer en primicia por el antes diario de los Cano, hoy de los Santodomingo. Elogiosas reseñas de William Ospina, Juan David Correa, Luis Fernando Afanador, Patricia Lara y Carolina Sanín, publicadas con pocos días de distancia. En resumen, la prensa cultural colombiana quedó estupefacta frente a La luz difícil, el más reciente libro de Tomás González. Una nutrida lluvia de adjetivos ha merecido la novela hasta el punto de equipararla —ya se sabe que la peor crítica es la comparación— con Cien años de soledad o La nieve del almirante. Ante esa avalancha de zalemas leí el texto con prevención. Y, una vez concluida la visita a la finquita de La Mesa, guiado por la paciente Montblanc de David, afamado pintor antioqueño recluso en un paraíso construido a un paso del precipicio, le doy en parte la razón al coro pero anotando que la espuma del entusiasmo se explica de manera sencilla: los turiferarios no conocen la obra de Tomás González. La han leído superficialmente, a lo sumo. La luz difícil es una muestra de virtuosismo capaz de explorar los recodos de la relación del hombre con la muerte. Sin embargo, y este es el soporte de mi afirmación, esa limpieza idiomática sumada a una mirada sensible está presente en todas sus novelas. El drama de la lenta caída en la nada no es menos potente en Primero estaba el mar (1983) o Los caballitos del diablo (2003), sólo para mencionar las narraciones protagonizadas por los hermanos de David. Su fascinación por el instante supremo en el cual las cosas pierden su nombre y son borradas como si nunca hubiesen sido, Tomás González la glosa en un fragmento de la historia en comento: “Me gusta cómo lo que el hombre abandona se deteriora y comienza a ser otra vez inhumano y nuevo”. En Primero estaba el mar, de camino al caserío cercano a la finca comprada en el golfo de Urabá, J. pasa por un pequeño cementerio. A renglón seguido, el narrador omnisciente apunta: “La manera alegre como la vegetación trepaba sobre las cruces y lápidas y se metía entre las grietas del cemento, la visión de los cangrejos asomándose desde los túneles cavados entre las tumbas… le dieron a J. la impresión del triunfo permanente de la vida sobre la muerte”. Al final J. entiende dicha comunión al saberse parte de un proceso por completo ajeno a su voluntad. No en vano el mar fue y será un símil afortunado de la muerte. Por su parte, en Los caballitos del diablo la correspondencia queda patente a modo de carrera de relevos. El asesinato del hermano mayor no disminuye la exuberancia de la naturaleza, fértil gracias precisamente a la descomposición. En una prosa contenida, de palabras trabajadas con la paciencia del jardinero, refulgen frases inmersas en el espíritu del haikú: “El hermano mayor se terminó de podrir en su bóveda de un pueblo del Valle del Cauca y los guayabos dieron varias cosechas que los pájaros hicieron desaparecer como entre parpadeos”. Esa tensión resultante de la velocidad de las formas, todas transitorias, encuentra cauce en la aceptación contemplativa de un poema de Manglares: “Qué hacer con estas formas / que no se cansan de pasar de lo terrible / a lo muy bello, de lo horripilante a lo sereno”. Hela ahí: la clave de la tensa hermosura de su escritura. La progresiva pérdida de visión de David, asumida con la natural tranquilidad frente a lo inevitable, me trajo a la memoria una frase de Jorge Luis Borges: “La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano”. Con las últimas luces de sus ojos, David escribe en grandes letras. Consciente del efecto acrisolador de los recuerdos, relata las reacciones familiares ante la decisión de Jacobo, el hijo mayor de su unión con Sara, de ponerle punto final al intenso dolor producto de un accidente automovilístico. La presentación de esos hechos viene acompañada de la cotidianidad de David en la finquita de La Mesa en compañía de Ángela, la dama de llaves. Desde su primera irrupción en la novelística de Tomás González —en Los caballitos del diablo el hermano menor de J. y del innominado protagonista se llama igual y es aficionado a la pintura— David ha madurado en grado equivalente a la poética narrativa de su autor. Luego de la discreta aparición de Abraham entre bandidos (2010), La luz difícil confirma el pálpito sembrado en Primero estaba el mar: Tomás González es un excelente novelista y lo mejor de su trabajo, me gusta pensar así, está a la vuelta de la esquina. ** Ángel Castaño Guzmán http://www.letralia.com/firmas/castanoguzmanangel.htm Escritor colombiano (Armenia, Quindío). Editor de la revista universitaria La Avenida. === Al borde del camino =================================================== === El realismo social en la prosa de Marco Minguillo ===================== === Víctor Montoya ======================================================== Los relatos de este libro, de prosa pulcra y amena, son la expresión de un espíritu inquieto por los temas humanos, cuyos conflictos encuentran su mejor asidero en una propuesta que desafía la frivolidad y deja constancia de que la ficción tiene también su punto de partida en una realidad compleja y contradictoria, que no deja indiferente a ningún lector acostumbrado ya al discurso poético y narrativo de este autor peruano, quien conoce el drama que azota a los desposeídos de su tierra natal y los avatares del inmigrante en Suecia, donde escribió la totalidad de su breve pero intensa obra literaria. A medida que nos adentramos en las páginas del libro, se advierte que Marco Minguillo puso especial énfasis en las descripciones de los paisajes, las situaciones y los personajes, con el desparpajo de quien está consciente de que un libro debe ser transparente como la radiografía del alma, sin que por ello los pensamientos dejen de ser embellecidos por la imaginación y enardecidos por la experiencia. Si “Al borde del camino” es un buen ejemplo de la literatura de compromiso social y realismo concreto, “Madriguera de topos”, trazada con pinceladas autobiográficas, tiene la fuerza de ubicarnos en los años de la represión política y la vida clandestina de los jóvenes militantes de izquierda en un Perú que durante decenios se desangró bajo gobiernos civiles y militares. Por el otro, sin descuidar el sentido del humor que, a pesar de la ironía y el contrasentido, es un buen recurso en materia literaria, el autor nos narra las experiencias de algunos inmigrantes ilegales enfrentados a la distorsión de una nueva realidad, donde todo se torna en dificultad, incluso el vehículo de comunicación que constituye el idioma, como ocurre en “Sueños, pesadillas y escondidas”; un relato que se convierte en un regio alegato de las aspiraciones y esperanzas de los inmigrantes anónimos, como la de ese personaje que, al mismo tiempo que disfruta de sus “Vacaciones de verano” en el Mediterráneo, vive añorando a su país, puesto que en cada lugar y espacio, incluidas las situaciones de vida o muerte, encuentra similitudes con la tierra que lo vio nacer. El relato “Para arriba y para abajo”, hecho de necesidades y penurias, nos enfrenta a la cruda realidad de que los humanos y su entorno inmediato forman parte de una sociedad que desprecia a los excluidos, quienes, por mucho que se esfuerzan por superar su situación existencial, no lo consiguen en un mundo cada vez más hostil y competitivo. La ciudad de Lima es sólo un ejemplo para darnos cuenta de que en las zonas suburbanas sobreviven las prostitutas, los pandilleros carteristas y los mendigos andariegos al amparo de la luna, mientras en las casuchas de lata y cartón se violan los derechos más elementales de los menores de edad, convencidos de que al día siguiente todo seguirá igual. Marco Minguillo, acaso sin proponérselo, nos recuerda que la pobreza multiplica la pobreza y la podredumbre humana, lejos de las zonas residenciales y el despacho de las autoridades gubernamentales, se expande por los barriales como sargazos en el mar. Con todo, y a pesar de los pesares, hay algunos que no pierden la ilusión de salvarse algún día de la miseria, ya sea por golpes de fortuna o gracias a la mano extendida de alguna alma piadosa. Esto es lo que se refleja en “Para arriba y para abajo”, donde se retrata la conmovedora historia de una niña, que un día tiene un desenlace relativamente feliz, al menos para el consuelo de los lectores ávidos de historias clásicas en el mejor sentido de la palabra. En este libro, compuesto por ocho títulos de extensión variada, no podían faltar los relatos escritos con sorprendente hedonismo, como “José y Manuel”, “Planes de primavera” y “Puerto de tránsito”, en los cuales resalta una prosa poética, dejando que el lector se deleite más con el juego de palabras, los vestigios de la memoria y las pasiones encendidas. Queda claro que el hilo argumental de estos relatos, a diferencia de los tópicos que caracterizan a este género literario, da paso a una fuerte dosis de ludismo creativo y transgresión narrativa. Las palabras, en estos casos, son los signos de las ideas, pero no siempre las palabras tienen por fin la expresión simple de los pensamientos. Cuando se habla o escribe bajo la impresión de la emoción estética, sucede, y a veces es indispensable, que el artista literario se aparte de la fría, esquemática forma simplemente gramatical, sintáctica o semántica, para dar a los pensamientos formas más ágiles, armoniosas y poéticas. El penúltimo relato, titulado “El centrodelantero”, que bien podía haber sido la llave para cerrar el libro tras de una apasionante lectura, lo revela como a un escritor fanático del fútbol. No es para menos, cuando se piensa que este deporte, que hace mucho dejó de ser un puro juego para trocarse en un negocio rentable, ocupa la mente y el tiempo de millones de seres cuyas vidas giran en torno al balón, que se parece a una bola mágica donde confluyen los sueños de quienes lo practican de manera activa y de quienes lo contemplan de manera pasiva. Ojalá el fútbol, como sucede en el relato, volviera a ser el deporte de todos, de los aficionados que juegan en los barrios y en las canchas pedregosas, sin importarles la fama ni el dinero, aunque todos, consciente o inconscientemente, escondan en lo más profundo de su corazón las ansias de conocer alguna vez el triunfo y la gloria. Con este relato, estructurado sobre la base de un anhelo universal, Marco Minguillo consigue pegar un fuerte puntapié contra el balón literario, con la esperanza de marcar el gol deseado en medio de una tribuna de lectores que esperan lo mejor de su artífice de relatos reales y rotundos. Por mi parte, sólo me queda augurarle un venturoso viaje de la mano de su nueva criatura del alma. ** Víctor Montoya http://www.letralia.com/firmas/montoyavictor.htm Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958). Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer, fue liberado en 1977, después de haber pasado por las prisiones de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaña de Amnistía Internacional. En prisión escribió su testimonio Huelga y represión. Se exilió en Suecia. Es autor de Días y noches de angustia (1982), Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la conciencia (1994), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), Palabra encendida (1996), El niño en el cuento boliviano (1999), Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasía (2003) Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en antologías internacionales. Actualmente escribe para diversas publicaciones en América Latina y Europa. === La honda y breve novela de Junot Díaz María Elvira González ====== Reseña tardía de La maravillosa vida breve de Oscar Wao. Literatura Mondadori, 2008. Una de las más apasionantes novelas de hoy —Premio Pulitzer bien merecido— es la historia de un adolescente negro, obeso, dominicano y nerd, que vive en un barrio de New Jersey. Son trescientas páginas en las que nos sumergimos de inmediato y con deleite, reconociendo nuestra piel en la de personajes latinoamericanos escindidos, suspensos en el ir y venir de ambas culturas. Al ir tejiendo sus historias, fusionando en sí mismos dos culturas casi antagónicas, elaboran sus territorios emocionales con retazos referenciales de los dos países a los cuales se supone que pertenecen. La historia de Oscar, un muchacho que no encaja en ningún estereotipo, abre paso a las historias no menos significativas de otros personajes, desplegándose en abanico de sorprendentes resultados. Una lectura que se desliza con la levedad que recomendaba Italo Calvino, posee sin embargo la densidad que se requiere para dejarnos algunas interrogantes y proponernos una nueva lectura de lo latinoamericano. El tono fresco, claro y directo propio de los jóvenes, toma de los comics, el cine y la ciencia ficción, algunos ingredientes en dosis adecuadas, sin que ello signifique un limbo ideológico. Tal como el tema lo exige, el autor escribe en el idioma y las claves aprendidas, anclado en las referencias históricas ineludibles de Estados Unidos en Latinoamérica, y en particular en República Dominicana, sin panfleto y sin tapaojos. Como ocurre únicamente en las grandes novelas, La maravillosa vida breve de Oscar Wao es mucho más que el tema, o sus anécdotas. Son los ritmos cambiantes según las diferentes épocas narradas, es el lenguaje crudo y puro mientras más contaminado y mezclado está. Son sus notas al margen que tratan al lector de tú a tú y apuntalan el texto con desparpajo, sin esguinces ni escondrijos, utilizando un recurso que es casi un personaje de la novela. Su estructura, que —para una lectora común como yo— podría parecer compleja al primer vistazo, se convierte en el vehículo más eficiente para permitirnos disfrutar todo el trayecto. Este maravilloso andamiaje le costó al autor un trabajo de ocho años además de un primer manuscrito de otra novela en la papelera. Sin embargo, a mi juicio —no especializado en crítica literaria— es un espléndido regalo para lectores latinoamericanos, tanto por el tema y las referencias como por la excelente traducción de Achy Obejas. Por otra parte, el reconocimiento de la crítica en Estados Unidos nos habla de una nueva vertiente de posible interés para nuestros críticos y estudiosos. ** María Elvira González http://www.letralia.com/firmas/gonzalezmariaelvira.htm Escritora venezolana (Caracas). Reside en El Limón, Maracay (Aragua). Fue docente en Maracay y en el Instituto de Lenguas Extranjeras de Beijing (China). Ha sido traductora en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y en forma independiente para diversas publicaciones. Fundó y dirigió durante varios años la revista Libros de Venezuela, que circuló en el país y en bibliotecas del extranjero. La mayoría de sus trabajos están inéditos, aunque dos cuentos breves se publicaron en el diario El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay, y su cuento “Ojos verdes” fue publicado en la página web Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com) como finalista del concurso Relatos Breves con Banda Sonora. === El rincón de los espejos Marina Verónica Garritano =============== Hace algunos días visité las ruinas de la gran Acrópolis de Atenas. Lamentablemente no tuve la oportunidad de acceder al Partenón, al templo de Atenas y al Erecteión. Grecia, en el momento en el que escribo este artículo, se encuentra sumida en una crisis que la tiene entre la utopía y la historia. Un paro general me impidió ver de cerca su filosofía ya perdida y pisoteada por los años. Sólo pude entrar a la parte más baja, en el ágora, y ver desde allí cómo aquellos monstruos históricos se levantan con inigualable belleza y testarudez. Mi viaje comenzó allí, en ese lugar que, a orillas del Egeo, un mar azul y mareado por los vientos que aún dan susurros de antiguas guerras, rescata de sus refugios más íntimos lo que quede de pasadas glorias. La reverencia empieza en la Acrópolis y se diluye entre algunas calles que guardan con recelo y con una especie de esperanza lo que les ha murmurado su historia durante tantos siglos. Frente a la cima del Partenón se encuentra emplazado el nuevo museo de la Acrópolis, abierto en 2009. Allí la historia es rescatada con uñas, dientes y mucha imaginación. Todo trocito de piedra, de pintura, de grabado, de escultura que ande dando vueltas, termina allí y se reconstruye, se reanima, se lo pone en el mercado de generar mitologías y fascinantes historias. Muchas de las reliquias griegas fueron a parar —con una siniestra y cuestionable voracidad— a Londres, y en su lugar, en Atenas, no quedan más que reconstrucciones de lo que Inglaterra se ha llevado a sus museos. Mientras caminaba por los largos y amplios pasillos del museo de la Acrópolis —siempre pensando en las piezas que faltan, en la historia que por regla tiene tantas bifurcaciones divinas y, sobre todo, en los hombres y en el tan cercano mar Egeo— recordé una frase de un cuento de Borges que dice: “La guerra es el hermoso tejido de hombres y el agua de la espada es la sangre”. Imaginé, de repente, cientos de hombres sobre aquel mar, sobre ese azul oscuro inconfundible, yendo a las guerras, a los saqueos y a las conquistas que dejaron, por ejemplo, al Partenón en mil pedazos y le fueron quitando, a lo largo del tiempo, sus rasgos más portentosos. Pensé en esos hombres reflejados en sus espadas para luego perder aquella imagen bajo la sangre del enemigo; hombres sudorosos, luchando con el dios de los mares o perdidos bajo soles o nubes adivinas (otra frase del mismo cuento de Borges —que encuentro ahora al releerlo— es “el mar tiene su dios y las nubes predicen el porvenir”). Toda la historia estaba allí frente a mis ojos, o acaso eso que alguien una vez dijo que es la historia: un puñado de momentos lúcidos, iluminados, unas cuantas imágenes despedazadas. Lo importante sucede en pocos segundos y todo lo demás es su proyección, cuando andamos a tientas, desperdiciándonos. Momentos lúcidos rescatados de los escombros. Proyectados una y otra vez para que el visitante obtenga la sensación de eternidad y grandeza imperecedera. Un rescate de los orígenes con miles de espejos invisibles sobre los que las hazañas y las euforias pasadas se reproducen ad infinitum. Rondaba en mí un pensamiento: la esencia humana, en realidad, se genera y se expande en un pequeño rincón de existencia. No más allá de una pequeñez que a nosotros nos parece grande, colosal, un poco pantagruelesca a la vez y un poco desordenada. Al observar todo lo que el museo y la Acrópolis me ofrecían pensé: es tanta la necesidad de ídolos, de pasado que vuelve eternamente y de creencia en nuestra especie que, como cosa inevitable, la historia de los hombres parece ser un continuo reflejo de ese diminuto rincón asignado a nuestra existencia. En él colocamos los espejos que necesitamos y dejamos que los pocos segundos que duran los momentos lúcidos se proyecten para convertirnos en algo más de lo que en verdad somos. Sin embargo, no deja de haber grandeza en nuestros ademanes. Hay validez y profundidad en eso que queremos ser y que vaya a saber si hemos sido o acaso somos o seremos. Pero también hay mitificación y redundancia. Estando frente a las magníficas imágenes de aquel pasado griego (y recordando maravillas semejantes de muchas otras civilizaciones), entendí por qué existen grupos de personas que creen que todo es un complot, un juego perverso de algunos pocos para generar estampitas. De repente, en nuestro humano rincón, esos tímidos e inocentes espejos que revelan mentiras y verdades, agigantan; o tienen siluetas incongruentes que deforman la realidad en un sueño, o peor, en utopías. Era ineludible, por otro lado, que estando en aquella Atenas moderna, en la que por todos los rincones pilas y pilas de basura se amontonaban como parte de las quejas, o personas sin casas se sentaban en las esquinas con sus manos hacia el cielo (y sin saberlo invocaban los dones de las nubes pitonisas), pensara en todas estas cuestiones. ¿Cómo cotejar el presente de aquel rincón ático con el pasado de sus profundas filosofías? Hasta que me di cuenta de que me estaba dejando llevar por los espejos: yo también agigantaba la historia. ¿Acaso las crisis y la pobreza no eran cruentas y profundas en aquellas épocas remotas de guerra y de sangre? La pobreza es siempre igual. La injusticia en los hombres siempre se refleja de la misma manera. Sólo una cuestión meramente literaria haría falsas distinciones. Pero sobre los desperdicios humanos, desperdigados por las calles, olvidados por el basurero que enojado y miserable no cumple sus horas, una última cuestión: el andar a tientas, desperdiciándonos; la macabra sensación de que la humanidad, desde ese rincón fantástico, se expande en múltiples direcciones y se olvida, en esa eterna reconstrucción de ídolos que curen (y a veces escondan) los desperdicios de los hombres, esté, lenta y fatalmente, olvidando su espíritu; ese dios que, como el mar, posee. Quizá ya todo ha sido escrito y, como dijo un rey en ese cuento de Borges, a las nubes sólo les quede adivinar el futuro. Y tal vez nosotros tengamos que seguir escondiéndonos bajo el ala memorable de la historia; o aglomerándonos en nuestro pequeño refugio espejado, esperando los segundos luminosos, anhelando que en ellos se encuentre el futuro, y no en nubes que desde lo alto, como mártires del tiempo y de las horas, deban aceptar la tarea de cantar utopías o predecir catástrofes. ** Marina Verónica Garritano http://www.letralia.com/firmas/garritanomarinaveronica.htm Escritora argentina (La Plata, 1986). Escribe en inglés, francés y español. Ha publicado los libros de cuentos A Merlina y De escritores y miserias. Ha trabajado para revistas y sitios en Internet tanto en inglés como en español. Mantiene dos páginas personales en http://burana.yolasite.com y http://ficcionreal.webs.com. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Rodolfo Häsler ======================================================== === La obra de cada poeta es resultado de su vida Augusto Rodríguez == Rodolfo Häsler nació en 1958 en Santiago de Cuba y desde niño vive en Barcelona. Estudió letras y se dedica a la traducción. Ha publicado los libros de poemas Poemas de arena (1982), Tratado de licantropía (1988), Elleife (1993), De la belleza del puro pensamiento (1997), Paisaje, tiempo azul (2001) y Cabeza de ébano (2007), así como Antología personal (2005) y Antología de Tenerife (2007). Ha obtenido el premio Aula de Poesía de Barcelona y la beca de la Oscar B. Cintas Foundation de Nueva York. Ha sido incluido en diferentes antologías de poesía y ha sido traducido al macedonio, francés, inglés, portugués, italiano y alemán. —Rodolfo, ¿cuándo y por qué empiezas a escribir poesía? —Empecé a escribir entre los diecinueve y los veinte años, aunque algo que todavía no tenía forma de respuesta pero sí de inquietud, impulsado por una fuerza mayor, y es un modo primero de conocer ciertas respuestas que con la lógica no tienen explicación. En mi caso creo que uno se ve repentinamente escribiendo, y como también es un disfrute, se acaba convirtiendo en un modo de ver y comprender la vida. —¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera? —Han ido cambiando con los años. Desde luego, primero uno lee a los poetas que va encontrando en la biblioteca familiar, a los poetas que se estudian en la escuela, y de esa primera sorpresa uno comienza una ruta de descubrimiento. Como todo en esta vida, una cosa lleva a la otra. De la poesía española, francesa primera, fui descubriendo y ampliando, sin tener nunca preferencias claras. Siempre he sido alguien a quien la sorpresa le ha abierto muchas puertas. Descubrir y dejarse deslumbrar es una de las experiencias más gratificantes de esta vida. En este momento me produce muchísimo placer el descubrimiento y la lectura de poesía latinoamericana, y en mis viajes a festivales y encuentros de poesía aprovecho para ir profundizando en el tema. —Tu poesía se nutre de una gran gama de imaginarios urbanos, idiomáticos, políticos, sociales, culturales muy diversos, ¿qué me puedes decir al respecto sobre tu propia poética? —La obra de cada poeta es resultado de su vida. Y la mía desde luego que es bien especial. Mi padre era pintor, suizo-alemán, con todo el bagaje cultural que eso conlleva. Su sensibilidad y temperamento me han marcado desde niño. Y la pintura creo que es la materia que tengo como punto de partida. De manera natural mi escritura pasa primero por la experiencia del color y la materia. Mi madre es cubana, yo nací en Cuba, y eso es importantísimo para mí. Una forma de ver y ser, y los recuerdos, tan importantes, de una infancia junto al mar, son un tesoro que vive en mi memoria. Vivo en Europa, y eso también me ha aportado otra mirada. —Sé que vives en España hace más de diez años y sé que eres un gestor cultural aparte de poeta. ¿Cómo se vive y se gestiona espacios para la poesía y otras manifestaciones en España? —Vivo en España desde los diez años, desde 1968, no desde hace diez años. Mi vida ha transcurrido aquí, aunque Suiza, el país de mi padre, ha sido fundamental en mi formación, desde esa edad hemos pasado navidades y veranos con la familia paterna, he aprendido alemán y francés en la escuela, he estudiado allí. La verdad que a la pregunta de un posible origen siempre he de detenerme y pensar antes. Pero eso es una gran suerte, y es además el camino que toma el mundo en el futuro. He participado en proyectos que tienen que ver con la poesía, ciclos de lectura, revistas, pero siempre guardando una independencia y sin ser jamás un experto en nada. —Pienso que tu generación (cubana y del continente) todavía no goza de la apertura y del conocimiento real que deberían tener sus poéticas. ¿A qué se debe esto? —Creo que Cuba, junto a México, Chile, Argentina, tiene una gran tradición poética. En general todo el continente tiene una efervescencia poética sorprendente, lo que me hace creer que la poesía más interesante se está escribiendo allá. Si uno mira lo que se escribe en el Perú, en Venezuela... Es sorprendente y maravilloso. Pero hay un enorme problema de distribución de los libros publicados. A pesar de eso los festivales y los encuentros sirven sobre todo para paliar esa carencia. Y bueno, cuando a uno le interesa un tema y dedica su energía a conocer, acaba descubriendo, y luego acaba hasta viniendo a ti. —Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué? —No me atrevo ni quiero hacer eso. Trato de conocer, en la distancia, lo que se ha escrito y lo que se escribe en Cuba, pero no puedo destacar nombres porque no estoy allí y no puedo tener una idea exhaustiva del asunto. —He escuchado en numerosas ocasiones que supuestamente la poesía sólo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva? —Los poetas leen poesía, o casi todos, yo por lo menos es lo que más leo. Es normal que exista esa curiosidad. Yo me nutro de la poesía de los demás, soy un voraz lector de poesía. Pero la poesía exige un esfuerzo de concentración, y el disfrute además llega después de una cierta familiarización, después de leer y leer, y eso es algo muy personal. Es muy positivo que en la escuela se familiarice a los chicos con la lectura, siempre hay quienes descubren ese camino y lo siguen, pero imponer, obligar, no tiene sentido. Como todo lo importante, es un camino de elección personal y solitaria. —¿Actualmente en qué proyectos literarios estás? —Acabo de terminar una antología de la poeta boliviana Blanca Wiethüchter para una editorial de México y estoy escribiendo, en ese momento en que los poemas van tomando más o menos cuerpo, pero ninguno está terminado, y nada tiene forma de libro. *** Visión del cálamo A Blanca Andreu Me hallo en un esmerado jardín con dos cipreses lanceolados, un melocotonero en flor y una fuente. En su perfección lo tomo por un huerto persa. Mientras contemplo ensimismado la eclosión de una rosa una voz me devuelve a la belleza del vergel, una extraña voz, voz hermafrodita: toma el cálamo y escribe, toma el cálamo y escribe cuanto sabes. *** Visión del mercado A Conchi Jubany Lo único que nos detendrá, te dije, será la visita al mercado de Algeciras. El mar, que aparece sin ser visto, es un reino de fuerza que se asienta en la cabeza y tiene el color potente de una aguamarina. Recorremos un camino de aceitunas moradas, limones cortados que salpican el rostro, cestos de higos secos que esconden el áspid, carne de pez espada donde gime el corazón. Poco antes de abrir los ojos el gesto de tus manos entre el pescado me eleva en el espacio con la plenitud de un ángel sobreviviente. *** Visión de Venus Complacido voy de la mano de dos hacia una cama destendida que acoge entre sus pliegues un libro de cuyo autor no alcanzo a leer el nombre. Compagino seducción y poesía y ese pensamiento súbito me enciende. Oh trajín de la carne oh tarde de lectura, no sé qué puede más, dónde reposar la yema de los dedos mientras permanezco desnudo, y al rato, uno de los tres, en completa entrega y lengua salaz recita un poema de Blanca Varela. El poder de la voz es tan turgente que a la vez nos acucia el sueño del orgasmo. A diestra y siniestra potros y hogueras. Cadenas, azufre y humo. Una vez satisfecho el mandato de Venus me provoca el deseo de un diálogo jadeante, tres lunas enlazadas que preñan el espejo de la estancia donde multiplicar la perecedera entrega de la carne hasta que dejo de existir, y renazco, un poco más allá, mientras la carne inquieta se serena y el oído queda satisfecho. ** Augusto Rodríguez http://www.letralia.com/firmas/rodriguezaugusto.htm Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Periodista, editor y catedrático. Ha publicado los poemarios Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos contra un dinosaurio ebrio (Barcelona, España, 2007), Matar a la bestia (recopilación; Guadalajara, México, 2007), La gramática del deseo (recopilación; La Paz, Bolivia, 2009; Monterrey, México, 2009; Neuquén, Argentina, 2009) y Voy hacia mi cuerpo (Lima, Perú, 2010). Se dedica a la cátedra y colabora en publicaciones periódicas con artículos, reseñas, entrevistas, comentarios literarios en Ecuador y otros países. Sus textos aparecen en varias antologías locales y en países como España, Chile, México, Perú, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y Argentina. Ha obtenido el Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vázquez (2005), el Premio Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005), mención de honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005), finalista del III Premio Internacional de Poesía Màrius Sampere (España, 2007), finalista del VII y VIII Premio Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos (España, 2008-2009). Es uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño Buseta de Papel (http://grupobusetadepapel.blogspot.com). Ha participado en varios festivales poéticos, encuentros literarios, ferias de libros dentro y fuera de su país natal como “Toda la poesía al asador: Encuentro de Poesía Ecuador-Argentina” (Alianza Francesa de Quito, 2005), Encuentro Nacional de Literatura Ecuatoriana “Alfonso Carrasco Vintimilla” (2005), Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL; México, 2007), III Encuentro Latinoamericano de Poesía Actual “Poquita Fe” (Santiago de Chile, 2008), I Encuentro de Jóvenes Escritores Latinoamericanos del Alba (San Cristóbal, Venezuela, 2008), VI Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua, 2010) y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño (Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, CCE, http://cce.org.ec; 201 Fiesta del Libro Abril Libros Mil (Ministerio de Cultura del Ecuador, http://www.ministeriodecultura.gov.ec; 2010), Encuentro Nacional de Poesía Voz a Vos (CCE, 2010), II Encuentro Internacional de Poetas en Ecuador Poesía en Paralelo Cero (2010) y Feria Internacional del Libro Cuba 2011. Parte de su obra poética está traducida al inglés, al árabe, al catalán y al francés. Poemas suyos han salido en importantes periódicos y en revistas impresas o virtuales de Ecuador, México, Argentina, España, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, Canadá, Venezuela, Nicaragua, Perú y Uruguay. Editor de la revista literaria El Quirófano y de El Quirófano Ediciones (http://elquirofano.blogspot.com). === Fatos Kongoli ========================================================= === Vicisitudes de la soledad Ricardo Martínez-Conde ================= Vengo de leer, sin pausa por el interés que me ha merecido su lectura, los libros del autor albanés, poco conocido en España, Fatos Kongoli (Elbasan, 1944). Y ahora considero que es uno de los mejores escritores europeos actuales, razón por la cual creo que su obra es merecedora de mayor atención y conocimiento. Con tal intención quisiera hacer algunas consideraciones que, ojalá, sirvan para provecho del lector, ello después de formular aquí mi gratitud y reconocimiento a su traductor, Sánchez Lizarralde, que, a mi entender, nos ha trasladado una versión muy pulcra y cuidada de los libros Piel de perro, La vida en una caja de cerillas y Bolero para dos viejos, que son los títulos que la editorial Siruela ha puesto hasta ahora en el mercado, y a cuyo contenido me he de referir en las preguntas que he formulado al autor a propósito de su obra. ¿Estamos ante un texto desnudo, ante una literatura “en blanco y negro” sin más? No lo creo. Quiero comenzar advirtiendo que pudiera parecer una crónica muy elaborada, no ya del dolor humano sino de la condición de perdedor. Lo extraordinario es, no obstante, hasta qué punto la historia de alguno de los seres humanos que “viven” en estos títulos, sirve, al final, como el elaborado entramado intelectual-literario a favor de la dignidad de esos seres. Es así que el perdedor no genera rechazo, sino comprensión. Y la palabra “humillación”, expresión que aparece repetida en una u otra obra, lo mismo que “sopapo”, o “puta” (o la figura del espejo, o el hecho de llorar a solas), tal vez no sean sino el trasunto verbal en favor del hombre —o la mujer— solos, que, a través de los avatares de la vida, asumen su dignidad de solitario; aceptan desde un principio esa certeza: y en ello la condición de perdedor. Pero no para la sumisión, sino para la reivindicación, al fin, de su propia identidad. A veces, es verdad, esa especie de heroísmo trágico se asume a través de un apartado y silencioso suicidio (que delata de una manera cruda la incomprensión de los otros, la injusticia hacia los débiles; por ejemplo el caso de la hija de Liza en Piel de perro) pero otras, como en el caso de la cuidadora —de nombre impronunciable— en Bolero, sirve para recuperar su libertad, su esencial identidad, aunque sea a costa de dicha soledad. Por no citar el caso de Kristo, el narrador-protagonista de la primera obra citada, y su asumida dependencia, o la aceptación de su fracaso. Me llama la atención, de otra parte, la presencia siempre en estos libros —a veces de una manera implícita y otras explícita—, de un poder político opresivo como referente de una realidad social. Casi siempre aparece la figura de un intelectual purgado bajo la actuación de un régimen represivo. Es el equivalente a la presencia de ese Gran Hermano orwelliano como argumento político, como telón de fondo. El texto literario, no obstante, aun bajo la presencia de estas connotaciones oscuras que parecen delimitar un entorno social asfixiante, no cae jamás en el recurso trágico más o menos emocional por premeditado, no (ya lo he dicho, no estamos ante una literatura “en blanco y negro” sin más; no lo creo). El texto posee unas características técnicas y estéticas que preludian, a mi modo de ver, perdurabilidad literaria: una argumentación viva, perfectamente ensamblada en escenarios y personajes; una introspección psicológica de la soledad inusual por brillante; numerosos matices para una exposición de la idea del amor, ya se exprese éste como sentimiento o como relación física. Un lenguaje rico, sobrio, vinculante siempre con el lector por oportuno. Y, lo que resulta más curioso y, si acaso, conmovedor, un guiño siempre al sentido del humor, muy bien ubicado en las circunstancias de lo narrado. Se trata de un discurso literario elaborado con firmeza y rigor, un texto tallado sobre material noble. De ahí su vigencia predecible por cuanto, en el fondo, el protagonista es siempre, objetiva y estéticamente, el hombre y su circunstancia, el hombre consciente y las vicisitudes de la vida diaria. Y digo hombre como podría decir mujer, pues la figura femenina es un elemento esencial en su obra. Puestas de manifiesto tales consideraciones en mi condición de lector y crítico, formulo al autor algunas preguntas que, creo, puedan ayudarnos a entender mejor un discurso literario tan estéticamente destacado y sugerente. —Dígame, señor Kongoli, ¿otorga usted alguna preferencia a la figura del hombre o la mujer en su obra? ¿Hay algún rasgo distintivo, psicológico o personal, que propicien su voluntad en la elección? —Verá, cuando decido ponerme a trabajar en una novela lo primero que preciso es “ver” los personajes, hombres o mujeres, si bien no todos los personajes, eso sería imposible. Pienso que escribir una novela es, esencialmente, contar una historia, concretamente la historia de esos personajes elegidos con sus peculiaridades psicológicas, físicas. Pero al final no todo resulta tan sencillo y me atrevería a decir que la propia elección de los personajes puede resultar a veces, en verdad, una mera cuestión de suerte. —¿Acepta que uno de los temas, más o menos explícitos en su literatura, sea el de la soledad del hombre?; entiéndase genéricamente, esto es, el ser humano como tal. Y aquí creo que no estaría de más recordar la obra de escritores como Musil o Pessoa. —Le confieso que, desgraciadamente para mí, nunca he leído a Musil. He tenido la suerte, sin embargo, si bien muy tardíamente, de descubrir a Pessoa (¡más vale tarde que nunca!). Cuando, hace tres o cuatro años, me encontré con una versión del Libro do desasossego al francés padecí un verdadero “shock”. Y sentí una cierta sensación de amargura por el hecho de haber llegado a este autor demasiado tarde, sin embargo había descubierto el mundo de Pessoa, y eso era maravilloso. Respondiendo al sentido introspectivo de su pregunta, le diré que la mayoría de mi vida ha transcurrido bajo una de las dictaduras más feroces del antiguo comunismo, y en tal sentido no quisiera extenderme ahora. Sí decirle que, en efecto, la soledad del hombre constituye para mí un tema clave. Es un tema que me ha atraído y me atraerá siempre. —¿En qué medida considera que las peculiares circunstancias políticas por las que atravesó Albania han sido determinantes en el contenido de sus novelas? —La política como tal no me interesa. Por eso yo no diría que mis libros sean políticos, ahora bien, es indudable que la política constituye, más o menos veladamente, el escenario de fondo de mis libros. Como autor lo que me interesa es la actitud del ser humano bajo los acontecimientos políticos: el clima social que se crea, el efecto psíquico que ejerce en la gente un determinado régimen, sea dictatorial o no, pasado o presente... Y el contenido del libro depende en mayor o menor medida de todos estos hechos. —¿Existe, en su voluntad como escritor, señalar (o, incluso, destacar) la reivindicación de la dignidad del individuo? Sobre todo, digamos, como sujeto social en circunstancias difíciles. —Podría decirse que, en general, los personajes de mis libros son individuos que viven un tanto al margen de la sociedad. Padecen la opresión, la injusticia; de algún modo son los pecadores, o se consideran como tales. Ahora bien, ello es lo que les lleva a tener un alto sentido de la dignidad y se esfuerzan en conservarla. Es más, están convencidos de la necesidad de esa dignidad aun en las condiciones más difíciles. Parece como si tuviesen siempre el deseo de confesarse. Ellos no tienen miedo de hacerlo, convirtiéndose así, voluntariamente o no, en los verdaderos acusadores de la miserabilidad humana. Tal es lo que he pretendido poner de manifiesto en mis libros. —¿Qué diría de su recurso, más o menos explícito, al sentido del humor (a la ironía) dentro de la trama, tan seria, de su discurso, de sus planteamientos éticos? —Es una satisfacción para mí el que haya advertido el sentido de la ironía en mis libros, lo que se manifiesta a través de un cierto sentido del humor; un humor negro, sin duda. La explicación es bien sencilla: mis personajes tienen un sentido muy desarrollado del ridículo. Ironizan sobre ellos mismos y sobre el mundo. Así la vida se torna más sencilla, más fácilmente soportable, a pesar de los sufrimientos. —Me llama la atención, también, como lector, su pericia para aludir a los detalles, algo que ayuda a centrar la atención y fijar el discurso. Esto es algo que se le atribuye a la obra de Nabokov como un don. ¿Valora usted la alusión al detalle como un referente para una mejor lectura de su obra? —Lo que llamamos pequeños detalles nos permiten decir mucho acerca del personaje y su vida. Ahora bien, hemos de considerar que existen particularidades de la creación que el propio autor sería a veces incapaz de explicar del todo, lo que daría la razón a los que opinan que la creación tiene mucho de proceso metafísico... Uno escribe sin ser totalmente consciente del contenido de su discurso, de lo que hace y cómo lo hace. Hay cosas que uno escribe sin pensarlas de antemano en el sentido estricto de la palabra. De ahí deriva lo que se define como estilo, a sabiendas siempre de que son los otros los que captan las peculiaridades estilísticas de uno, si es que se puede hablar de estilo en este caso. Incluso muchas veces pienso que uno crea de una manera más bien inconsciente; eso es lo cierto. —Por fin, ¿prepara usted alguna nueva novela? De ser así, ¿se tratará de un protagonista que sufra por amor, que ansíe y espere como actitud? ¡Es un rasgo motriz que nos ha hecho llegar hasta ahora tan delicadamente en sus argumentos! —Sí, estoy en el proceso de escritura de una nueva novela, pero no quisiera vender la piel del oso antes de cazarlo. Le confieso que tengo miedo al lector, que no perdona si uno se reitera. Por el momento mi preocupación es salir bien librado de este riesgo, algo que me ha obsesionado siempre como una espada de Damocles, y que me ocurre cada vez que comienzo a escribir un nuevo libro. A veces la obra de Fatos Kongoli, de una clara reciedumbre constructiva, semeja o se aproxima al ensayo. O al relato social. ¿Tal vez el sustrato que sustenta sus obras tiene que ver con lo que se ha venido en llamar metaliteratura, tendencia propia de los autores de la Europa del Este, donde el protagonista siempre es el hombre que piensa y reflexiona, pudiendo derivar de ello no solo su condición ontológica sino su esencial autonomía intelectual? Al fin, sea como fuere, a mi entender estamos ante un ejemplo de buena literatura. Compruébelo el lector personalmente; a buen seguro que no quedará defraudado. Addenda —Redactando este texto he podido saber que no hace mucho acaba de presentar usted su autobiografía. Dígame, por favor, ¿hay algún motivo especial para que haya sido Tirana, ciudad que suele ser una ubicación preferente en sus novelas, el lugar elegido para tal presentación? ¿Considera que existe, en la vida del autor, un momento oportuno para decidirse a reflexionar acerca de sí mismo? Me atrevo a considerar, en fin, que, en buena medida, cada uno de los protagonistas de sus novelas hayan dejado entrever ya al protagonista de esta su autobiografía. —No hay ninguna razón especial para haber elegido la capital de mi país, Tirana, para la presentación de mi autobiografía. O, si acaso, una: toda mi vida ha transcurrido en Tirana. Por lo demás, confirmarle, como no podría ser menos, que, en efecto, todo yo, toda mi vida está necesariamente repartida entre mis personajes. Es decir, siento que todos mis personajes me comparten. ** Ricardo Martínez-Conde http://www.letralia.com/firmas/martinez-condericardo.htm Escritor español (Sanxenxo, 1949). Cursó los estudios de filosofía y letras y el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (http://www.ucm.es). Textos suyos han aparecido en la Revista de Occidente, el Boletín Galego de Literatura y las revistas Clarín, Claves y Extramundi. Además ha sido colaborador en diversos periódicos. Ha publicado los poemarios en gallego Lento esvaece o tempo (Milladoiro, 1990), Orballo nas camelias (Sotelo Blanco, 1993), O silencio das árbores (Espiral Maior, 1995), A núa lentitude (Follas Novas, 2001) y Compostela, vella memoria (3C3, 2003); y, en castellano, Los argumentos de la tarde (A.G., 1991), Sombras del agua (Endymión, 1993), Evoë (Calambur, 1997) y Los días sin nombre (Calima, 2000, premio Benasque de Poesía). En prosa ha publicado, en gallego, Os simbolos de Galicia (Cª Cultura, 1993) y Debullar (Galaxia, 1998) y, en castellano, Cuentas del tiempo (Pre-textos, 1994), La figura del Rey según Quevedo (Una lectura de la "Política de Dios") Ed. Endymión-Mº Cultura, Madrid, 1996, Alusión al paisaje (Calima, 2002). Ha recibido diploma de honor en el Concurso Internacional de Relatos Breves "Jorge Luis Borges" (California, 1992) y el premio Reimóndez Portela de Xornalismo (A Estrada, 1997). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === La carroza de Bolívar, de Evelio Rosero =============================== === Daniel Felipe Osorio Correa =========================================== La carroza de Bolívar Evelio Rosero Bogotá Tusquets, 2012 389 páginas La carroza de Bolívar es el título de la última novela del escritor bogotano, de ascendencia y crianza pastusa, Evelio José Rosero. En ella se alternan dos historias separadas en el tiempo, pero ocurridas en Pasto. La primera transcurre entre 1966 y 1967 y cuenta los últimos días de vida de Justo Pastor Proceso López, odontólogo afamado y acaudalado de Pasto, que tiene una caótica vida familiar con su esposa y sus dos hijas, y en sus ratos libres se dedica al estudio aficionado de la vida del Libertador. Dicho estudio se basa principalmente en la obra del historiador pastuso, de corte conservador, José Rafael Sañudo, y en los testimonios de personas a cuyos ancestros Bolívar agravió en su paso por la capital nariñense. La segunda historia transcurre en las décadas del 10 y del 20 del siglo XIX y narra las acciones de Bolívar y la tropa libertadora en Pasto y el sur del país. Los acontecimientos ocurridos en esa época no son contados directamente por el narrador de la novela, sino a través de los discursos de los personajes en el presente de la narración. El inicio de la novela se da en registro épico. El narrador invoca a la musa para que le ayude a “desenterrar la sombra del doctor Justo Pastor Proceso López, a descubrir la memoria de sus hijas, desde el día que la menor cumplía siete años y la mayor era desflorada en el establo de la finca, hasta el día de la muerte del doctor, pateado por un asno en la plena avenida” (1). Como vemos, en los primeros cinco renglones de la novela se delimita la historia: sabemos que inicia con el cumpleaños de la hija menor de Justo Pastor y ha de acabar el día de su muerte. Durante estos dos sucesos no hay más de ocho días: la historia empieza el 28 de diciembre de 1966, día de los santos inocentes y finaliza el 6 de enero de 1967, día de los blancos en el que se celebra el tradicional desfile de carrozas en el carnaval de Pasto. Precisamente es el desfile de carrozas lo que detona la historia. Por un suceso accidental a Justo Pastor se le ocurre encargar la fabricación de una carroza en la que se revele la que él considera como la verdadera cara del Libertador: violador de jovencitas, arrasador de ciudades indefensas, mal estratega de guerra, usurpador de triunfos ajenos, etc. La construcción de esta carroza —que nunca llegará a desfilar por las calles de Pasto— será el hilo que aúna las diversas tramas narrativas que integran la novela: la historia de amor e infidelidades de Justo Pastor y Primavera, el proyecto de destrucción de la carroza y de ajusticiamiento a su creador por parte de un grupo de estudiantes que conforman una célula guerrillera de militancia universitaria, la repudiada cátedra de historia de Colombia de Arcaín “el loco” Chivo, en la que el profesor desmitifica la imagen heroica de Bolívar y por ello lo obligan a renunciar a la universidad y se gana una golpiza del grupo revolucionario. Otros personajes y relatos van apareciendo en la historia al servicio de las tramas anteriores: el romance del general Lorenzo Aipe y Primavera, los artesanos y la fabricación de la carroza, Cangrejito Arbeláez y sus esculturas, don Furibundo Pita y su cándida esposa, el poeta Rodolfo Puelles y su oscuro pasado, Belencito Jojoa, Polina Agrado y la historia de ultrajes del Libertador a sus ancestros. La novela está dividida en tres partes. Las dos primeras tienen nueve capítulos y la última seis. En la primera parte se ilumina la triste vida de Justo Pastor, en la que el desamor y la monotonía han ido invadiendo poco a poco su entorno familiar. También se cuenta la anécdota que desencadena el proyecto de construcción de la carroza y, por último, se relata la conversación que Justo Pastor tiene en su casa con el alcalde y el obispo —dos personas influyentes de la ciudad— y con Arcaín Chivo. En una conversación achispada por los tragos, los contertulios de Justo Pastor intentan desalentarlo de la empresa que acomete, argumentando la cantidad de detractores que tendría el querer mostrar una cara mala del Libertador, aunque todos coinciden en la visión que tiene Justo Pastor sobre este “prócer de la patria”. Así, pues, los cuatro personajes comienzan a narrar las acciones poco heroicas del Libertador; como el velo de duda que se cierne sobre la autoría de la carta de Jamaica, al cotejarla con otros escritos del Libertador, o el poco aprendizaje que recibió de Simón Rodríguez como tutor, quien “procuró aplicar al pequeño Simón Bolívar las teorías del Emilio de Rousseau que consistieron en no enseñarle nada a su discípulo para que éste quedase en estado natural y aprendiese por su propia cuenta lo que pudiese; con lo que la primera instrucción de Bolívar debió ser enteramente nula” (125). Por medio de la conversación que transcurre por varios capítulos de la novela, los personajes van contando historias reveladoras del Libertador, apoyándose en las obras del historiador José Sañudo y del pensador Carlos Marx y en los testimonios de personajes como Belencito Jojoa y Polina Agrado. Los cuatro personajes que conversan en la sala —a excepción de Primavera, que funge de espectadora— despliegan la misma voz discursiva de Justo Pastor. No sería exagerado decir que en su hablar no son más que alter egos del protagonista. La segunda parte de la novela inicia con una analepsis que nos sitúa en la cátedra de historia de Colombia a principios de los años sesenta —década de efervescencia de los movimientos de izquierda en Latinoamérica. En ella, es la voz del catedrático Chivo la que nos presenta la historia de Bolívar a partir de la lectura que Carlos Marx y José Sañudo hacen de ella. Ambos historiadores concuerdan en plantear lo poco heroica que resulta la vida del Libertador, si se la estudia con detenimiento. En este capítulo se intercala la tertulia de la sala de Justo Pastor y la clase de historia de Arcaín Chivo. A través de estos dos relatos son evocados algunos hechos ocurridos al Libertador. Algunos tienen como fuente histórica la obra de Sañudo: Estudios sobre la vida del Libertador, y la obra de Marx, que es un pequeño opúsculo titulado “Simón Bolívar”, otros, en cambio, proceden de testimonios de personajes inventados como Belencito Jojoa y Polina Agrado. De esta manera, son relatadas las “hazañas” del Libertador en sucesos reales como la batalla de Bomboná, en la que “solo por capricho se habían sacrificado 900 granadinos” (186). El mismo Rosero dirá en una entrevista televisiva que esta “es una derrota no contemplada por la historia oficial”, que Bolívar “nunca le perdonó a los pastusos”. El mismo autor sugiere más adelante que eso pudo ocasionar el suceso histórico que es presentado de forma más escarnecedora en el relato: la famosa Navidad Negra que vivieron los pastusos. En esta parte de la novela se narra la saña con la que la tropa libertadora por órdenes de Bolívar entra en la desprotegida ciudad de Pasto el 24 de diciembre de 1822 y la acribilla por cuatro días, so pretexto de considerarla un fortín de la realeza española. La incursión deja más de 400 muertos civiles al amanecer del cuarto día. Rosero presentará este suceso en la misma entrevista como “la primera masacre que ocurrió en la historia de la república”. El tercer capítulo cuenta la historia del grupo revolucionario, cuyos líderes tienen contactos con grupos guerrilleros de otras partes del país. La aparición del grupo en la novela se da en dos momentos: como estudiantes que desertan de la clase de historia de Colombia del “loco” Chivo a principio de los años sesenta, y que terminan por propinarle, encapuchados, una paliza por mancillar el nombre de ese auténtico revolucionario llamado Bolívar. La historia del grupo aparece desplegada también en el presente de la narración. Al enterarse de la carroza alusiva a Bolívar, serán los encargados de “ajusticiar” a su gestor por las agraviosas injurias hacia el Libertador. Entre los integrantes del grupo revolucionario se cuenta especialmente la historia de Rodolfo Puelles, escritor inédito de poesía erótica que empieza a descreer de los métodos de la revolución que proponen los líderes del grupo e intenta salvar a Justo Pastor al contarle los planes de sus compañeros. Puelles también será “ajusticiado” al final de la novela por sus compañeros, al considerar ese el castigo apropiado para un soplón que entorpece la revolución. En este último capítulo se desenvuelven las tramas desarrolladas durante la novela: la carroza de Bolívar no hace su marcha triunfal, debido a un operativo policial —ordenado por el amante de la esposa de Justo Pastor— que da con su escondite y la destruye. Su gestor, así como el poeta Puelles, es asesinado por el grupo revolucionario. De esta manera queda definitivamente truncada la posibilidad de desenmascarar al verdadero Bolívar, al “mal llamado Libertador” y de mostrarlo en su verdadera dimensión. El tono épico en el que empieza la novela y el inexorable fatum del protagonista parecen simbolizar lo que ocurre a quien intenta revertir el destino —en este caso la imagen de un héroe de la patria. Así como Sañudo quedó condenado a la soledad y al abucheo de sus colegas y Chivo fue golpeado y obligado a renunciar a la universidad, Justo Pastor ha recibido su castigo por intentar develar la cara que no quiere ser vista del Libertador. Para el doctor esta tarea debe ser hecha cuanto antes, pues es: “(...) la memoria de la verdad que pugna por imponerse tarde o temprano. Corrigiendo el error histórico, denunciándolo, se corrige la ausencia de memoria, una de las principales causas de este presente social y político fundado en mentiras y asesinatos” (126). Sin embargo, es precisamente este afán de denuncia lo que condena a los personajes y por ende a la novela. Acuerdo con Gardeazábal al señalar que “la novela termina siendo un amasijo de varias historias desequilibradas”, pero no por el afán del escritor de “cumplir el contrato con la editorial”, sino por el tono de denuncia que baña la novela. En la entrevista televisiva que he citado antes, Rosero señala que había pensado encarar la historia de Pasto a través de la figura de Bolívar y su paso por el sur. Esto es evidente, pues los personajes pierden la posibilidad de ser en su propia historia, y son constreñidos a servir de instrumentos de la historia evocada. La estructura de la obra también resulta lastimada en ese empeño: los largos discursos en los que se cuenta la historia de Bolívar y la superposición de planos y de tiempos, así como la inserción y el desarrollo de tantas tramas narrativas, dificultan la lectura del texto. De igual forma, la reproducción indiscriminada de la voz discursiva de Justo Pastor en diferentes personajes no permite una visión polifónica de Bolívar o de los hechos ocurridos en el proceso de independencia. Al igual que ciertos historiadores han presentado una imagen ortodoxa del Libertador, Rosero termina cayendo en el mismo error al presentar el personaje histórico sin muchos matices. Para finalizar, diré que La carroza de Bolívar puede entenderse, entonces, como un ajuste de cuentas que el escritor hace a la heroica figura que se ha construido de Bolívar. Habrá que ver si triunfa en su intento de desmitificar al Libertador, o si, al igual que algunos de sus personajes, termina siendo “ajusticiado” por la crítica literaria. ** Daniel Felipe Osorio Correa http://www.letralia.com/firmas/osoriocorreadanielfelipe.htm Ensayista colombiano (Cali, 1986). Reside en Bogotá. Cursa la Maestría en Estudios Literarios en la Universidad Nacional de Colombia (http://www.unal.edu.co). === El infinito en la palma de la mano, de Gioconda Belli ================= === La invención de la libertad Sergio G. Colautti =================== I. Deslizamientos Gioconda Belli reescribe el primer relato sobre la Creación del hombre y la mujer desde una escritura tan transparente y sutil que logra no sólo “recrear” poéticamente el espacio edénico sino también plantear interrogaciones sobre la tensión entre la libertad y la obediencia. Las figuras de Eva y Adán, el papel de Elokim (Dios o “El Otro”, como aparece en la narración) y la Serpiente y la concepción de lo natural y lo cultural, entre otras muchas perspectivas, convierten a la novela en texto emergente de los muchos intertextos entre los cuales el Génesis es el nudo gravitacional pero no el único. El infinito en la palma de la mano (1) logra amalgamar todos los textos que lo generan y cruzan (2) para originar, en el doble sentido que ese verbo adquiere en esta obra, un texto nuevo, que propone miradas laterales, transgresoras del sentido instalado y de vigorosa convicción argumentativa. El capítulo inicial dice el primer instante: Y fue. Súbitamente. De no ser, a ser consciente de que era (p. 17). El relato agrega sentido al entrecruce de relatos bíblicos y apócrifos cuando Adán nombra sin conocer palabras, cuando descubre verbos para cada acción, cuando al nombrar ve que lo nombrado se reconoce. La palabra, en la versión de Belli, ocupa el lugar que tiene en la Biblia cuando Dios es el que nombra. Un primer deslizamiento, significativo ya: el lenguaje modela el mundo desde la palabra humana, no sólo desde la divina. Adán sostiene su existencia en la obediencia a Elokim, el “Otro”, a quien sus palabras no logran convertir en presencia, sólo en voz. Sabe de prohibiciones, de destinos y de tareas, pero se siente solo. Hasta que llega el nacimiento de Eva, descripta como un bello sueño de sus costillas. Con Eva aparece el segundo deslizamiento que propone Belli: ella es quien interroga, quien duda, es el deseo de saber. No acompaña al hombre para que no esté solo, como en el relato bíblico; aquí, impulsa las ansias de entender y de ser: inaugura, en el Edén perfecto, la imperfección que propone la libertad... —¿Qué hacemos aquí? —preguntaba. —No sé. —¿Quién nos puede explicar de dónde venimos? —El Otro. —¿Dónde está el Otro? —No sé dónde está. Sólo sé que nos ronda (p. 20). Eva inquieta las soledades del Jardín, desarticula las respuestas conocidas y se pone en marcha para conocer lo que se ve más allá. Adán, sorprendido, acompaña y sostiene (como si fuese el revés del texto bíblico): —¿Qué hay más allá? —Nubes. —¿Y tras las nubes? —No sé. —Quizá habite quien nos observa. ¿Has intentado salir del Jardín? —No. Sé que no estamos supuestos a salir más allá del verdor. —¿Cómo lo sabes? —Lo sé. —¿Igual que sabías los nombres? —Sí. Lo que podría entenderse como tercer deslizamiento de sentido es el papel de la Serpiente como vocero del “Otro”, como relator de los enigmas de la historia que Adán y Eva desconocen. El Diablo, en la piel de la Serpiente, no encarna la esencia del Mal, sino que aparece como la presencia atormentada pero comprensiva del plan del invisible Elokim. La incitación a transgredir el Orden Perfecto, comiendo los higos del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, halla en Eva otro sentido deslizado: para ella no es transgresión herética sino la sutil manera que encuentra Elokim para que la Historia comience, para dar inicio al tiempo histórico humano; el paso necesario estará en manos de Eva, su decisión y fortaleza para romper la dirección del plan divino. El instante más trascendental de la libertad humana en manos de una mujer que no traiciona por ambición personal sino por la elección racional de saber y de ser. Adán, en esa instancia, no es el acompañante traicionado sino quien decide comer la fruta para no volver a estar solo. El relato “oficial” se deconstruye en su semántica más profunda pero conservando la “arquitectura original”, apoyada en una trama poética que la cobija y sostiene... Desde las primeras páginas es evidente que el tejido tradicional de la historia bíblica y sus textos satélites, apócrifos o legendarios, son desplegados en la estructura novelesca pero sobre esa forma narrativa (que de por sí constituye un nudo de historias) Belli disemina su propia palabra, sus planteos propios, su mirada personal. En el siguiente fragmento, donde la voz de la Serpiente repite inicialmente la historia “conocida”, es posible advertir ese procedimiento: Él prefiere que ustedes sean pacíficos y pasivos, como el gato y el perro. El saber causa inquietud, inconformidad. Uno cesa de aceptar las cosas como son y trata de cambiarlas. Mira lo que él mismo hizo. En siete jornadas sacó del Caos cuanto ves... Al final los hizo a ustedes, hombre y mujer (p. 27). Pero sobre esa descripción, la añadidura que descoloca el sentido, que lo remite a la invención novelesca que trabaja las grietas que le interesa insertar: un Diablo cansado del plan de Dios y un Dios olvidadizo de sus creaciones: Hoy está descansando. Después se aburrirá. No sabrá qué hacer y de nuevo seré yo quien tendrá que apaciguarlo. Así ha sido desde la Eternidad. Constelación tras constelación. Las crea y luego las olvida (p. 27). II. Los sueños de Eva El capítulo segundo, uno de los más logrados del libro por el cruce de invención poética y tensión filosófica, ofrece una variable no demasiado trabajada por los textos tradicionales sobre el origen del mundo humano, salvo en la forma de visiones proféticas o anuncios divinos: los sueños, en su noción más freudiana, es decir, como síntoma más convincente de lo real y no como escape fantástico, aparecen una y otra vez en las noches de Eva. El primero y más fascinante de ellos, además de ser el más revelador, es el que le muestra, como en un aleph borgeano, la Historia que sucederá cuando haya mordido el higo prohibido... hombres y mujeres efímeros que se multiplicaban, se esparcían por paisajes magníficos... los vio ocultos y confundidos arder y contorsionarse, crear y dominar terribles conflagraciones de las que emergían una y otra vez (p. 35). Eva sueña y ve. Como una artista, una escritora, contempla lo por venir y decide lo que Elokim parece no estar dispuesto a decidir: el comienzo del tiempo real, el final de la Eternidad del Edén. ¿Quién puso ese Árbol allí? ¿Quién la hizo ver, en el sueño colosal, la historia completa? ¿Quién si no aquel que necesitaba su desobediencia, su aparente traición, su libertad puesta en acto por primera vez? La tensión entre la obediencia al plan y la libertad que implica la transgresión preside el planteo global de la novela; esa tensión, a su vez, se focaliza en Eva, en la mujer como llave magistral de la Historia. Rescatada del estigma de la traición que subraya el relato tradicional, Eva es, en esta narración, la valentía y la inteligencia puestas al servicio del deseo de saber. En realidad, es el concepto mismo de mujer el que Belli, a través de Eva, resematiza. El lugar de la mujer en la historia novelada y en la Historia, la puesta en presente de la mirada sobre lo femenino, vinculándola a la tierra de un modo existencial: Ella estaba conectada a la tierra, como un árbol sin raíces (p. 120). El hombre, más cerca de los animales, ella del mundo vegetal; esa dicotomía dispara, como puede entenderse, dos universos semióticos distintos y distintivos que perfilan la noción inaugural de hombre y mujer. El texto despliega esos signos como perfiles de Eva, pero se leen como modos de ser y sentir de lo femenino universal, por ejemplo, en la mirada sobre lo (otro) masculino y su afán de dominio: Admiraba la tenacidad dulce de Adán, la dedicación con que se aplicaba a los oficios... la satisfacción que le producía dominar (p. 178). Pero también en la descripción de lo (propio) femenino, en donde subrayará la sensualidad con la que entiende el tiempo por venir y la intuición para multiplicar miradas sobre el mundo, aprendidas en el oficio de multiplicar vidas desde el fecundo vientre... ...en el tiempo que les tomó a los gemelos madurar hasta la pubertad, le pareció que su piel se había llenado de oídos y su vista de tacto... Salirse de sí misma, multiplicarse, le abrió misteriosamente los lenguajes secretos de la vida (p. 178). Eva, además, explorando territorios más cercanos a la búsqueda de la libertad verdadera y al saber más allá de lo conocido y entrevisto. Adán, más próximo a la fortaleza de la superación, la conservación del espacio y la prudente obediencia. Quien decide comer higos es Eva, quien mata animales para comer es Adán. La relación con la exploración del saber es de ella. La obsesión por sobrevivir y tener, de él. La novela se deja atravesar por una construcción constante de lo femenino como inclinación por el riesgo y la relación con la tierra como cultura, como diseño humano. Adán, en todo caso, más cerca de lo natural, de la conservación de lo recibido, indicado y cuidado. Ambos apostarán a la multiplicación de la especie, pero desde distintas sensibilidades que una y otra vez remitirán a la obediencia a Dios o a su elusión, que, en el acto inaugural de Eva, es ni más ni menos que la invención de la libertad. Una suerte de teología “local” propone el texto de tanto mirar sesgado en las escrituras sagradas: Dios-Elokim-El Otro, no puede dar espacios para ninguna libertad porque pone en contradicción su plan preciso, único, preconcebido y perfecto. Pero su benevolencia puede concebir ese espacio de trasgresión, si es que “otro u otra” lo asume y lo dispara como “traición” al plan. Eva intuye esa posibilidad, avanza y decide saltar al abismo infinito de lo insondable: la historia que soñó, será por su arrojo. La historia de la mujer y del hombre habrá comenzado porque Eva ha decidido inaugurar el primer respiro fresco de la libertad, contra todos los riesgos. Adán acompañará, como dijimos, ya no como traicionado sino para no estar, como antes de Eva, en la plenitud del Jardín pero en la inmensidad insoportable de la soledad. Los hombres iniciales sueñan con otros hombres, y desde el sueño se interrogan: Adán, ¿adónde vamos cuando dormimos? ¿Quiénes son esos hombres como nosotros que habitan nuestros sueños? (p. 119). En otra visión que media entre el sueño y el desvanecimiento, Eva vislumbra el fin del Paraíso. Una lluvia acaba con el bello Jardín, y la escritura da cuenta del imaginario final de la Eternidad desde la poesía, ese tejido en el que Belli deja atravesar el imaginario narrativo del texto, único continente posible para esa disolución... ...como si de pronto el Jardín cediera a una confusa vocación de arco iris... una lluvia que ascendía vibrante y temblorosa conteniendo en sí todos los tonos del verde... (p. 122). Esa mirada poética sobre la totalidad se reproduce, como en espejo, cuando la mirada contempla lo mínimo, el cuerpo propio, y lo redescubre como “otra totalidad”, haciendo circular lo que Belli parece insinuar como “mirada femenina”: Sé que dentro de mí hay un mar que la Luna llena y vacía (p. 98). Desde esa visión, Eva entiende tempranamente la totalidad del plan. Ella y Adán no son el principio sino el final, el punto final de la Historia, el lugar adonde la raza humana debía llegar; para eso, en algún punto se debería retornar en el tiempo y empezar de nuevo. Eva comprende todo aunque no sabe cómo. Su culpa, su decisión trascendental, su transgresión colosal, son entendidas ahora como parte del plan de Elokim. Acaba de intuirlo, de presentirlo y soñarlo, es decir, de saberlo. Este conocimiento no detiene la insistencia interrogativa de Eva. Cuando comprende la transparencia total del plan, ese saber produce lo que la Serpiente supuso: la necesidad de nuevas preguntas: Si ella hubiese sido más dócil, ¿los hubiese dejado Elokim en el Jardín? ¿Por qué actuaba tan ofendido si todo aquello era parte de su plan? (p. 87). III. Esta tierra nuestra Caído el Paraíso, Eva y Adán acaban por comprender que la tierra propia es la que pisan, que del Edén quedará la nostalgia de lo perdido. Signos que remiten a la ausencia, como todos los signos, quedarán en el imaginario colectivo humano para todos los tiempos: la poesía será el tejido que mejor cobije esos signos para decir lo inicial, lo primero, lo perdido. Conscientes ya del definitivo destino terrestre, Adán y Eva otorgan el sentido más pleno a la acción libertaria de Eva, cuando supo cómo se deshacía el higo en su boca. La perfección del Jardín imposibilitaba la duda, la incerteza, los miedos, pero también la libertad, que es esencial a esas interrogaciones y a la posibilidad de saber. En el plan divino, sólo cabe obedecer y cumplir; en el plan que inicia Eva al morder los higos, aparece la instancia del riesgo de hacer y de ser, entre sufrimientos y júbilos. Eva comprende esa nueva situación pero haciéndose, otra vez, nuevas preguntas: Ver a sus críos reaccionar a sus consuelos y caricias y reconocerla, ver el jolgorio de sus ojos... hacía que le fuera cada vez más difícil continuar pensándose víctima de un arbitrario y desproporcionado castigo (p. 172). Pero a esos planteos Eva agrega otro más visceral, más hondamente humano, cuando Caín se cruza con Adán en la primera tragedia fratricida de la Historia. Inaugurando también la interrogación más conmovedora del texto, reescribe la frase de Jesús en su agonía (“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”): ¿Dónde estabas, Elokim, cuando mis hijos se mataban? (p. 229). En ese instante crucial, en medio de esa pregunta que hace temblar al mundo y a la Historia, la designación de Elokim como “El Otro” vigoriza su relieve simbólico: es otredad por su ausencia, pero también lo es por la imposibilidad de comprender acabadamente sus designios, por la lejanía del sentido incognoscible, por la incomprensión de la limitación humana del dolor, del desconocimiento, del fallido intento, de la humana sensación de ser para la muerte. La escena final de Eva desvaneciéndose en la lluvia del tiempo que ya no le pertenece, dejando lugar al inicio de la Historia nueva, en la que Aklia será clave cuando pierda belleza humana y lenguaje y vuelva a vivir entre los monos para dar comienzo al proceso de la evolución, es el símbolo “circular” que cierra la resemantización del relato bíblico. Abrupta y sorprendente quizás esa resolución final, como bien ha señalado Lilian Fernández Hall: el intento un poco forzado de encajar el relato bíblico con algo así como un preludio a la teoría darwiniana de la evolución (3). Con Adán ya alejado del final de la Historia, Eva ocupa las páginas finales del texto, hasta ser lluvia, poesía, final y libertad. Detrás de ella, ingobernable, sigue el relato que todos los hombres y mujeres escriben haciéndose las mismas preguntas que ella y él se hacían desde los intensos días del Paraíso perdido. Referencias 1. BELLI, Gioconda, El infinito en la palma de la mano, Seix Barral, 2008. 2. Entre los textos que la autora enumera como fuentes del libro: los libros de Enoch, los Evangelios de Nicodemo y los Libros de Adán y Eva, los Pergaminos del Mar Muerto, los Midrás y otras “numerosas interpretaciones arcaicas” de esos relatos. 3. FERNÁNDEZ HALL, Lilian, “Morder la fruta prohibida”, Diario Hoy, El Salvador. ** Sergio G. Colautti http://www.letralia.com/firmas/colauttisergiog.htm Docente y escritor argentino (Río Tercero, Córdoba, 1960). Autor de Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revés del crimen (cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros. === ¿De dónde viene el sandinismo? Sócrates Adamantios Tsokonas ====== No es posible de ninguna manera hablar del sandinismo sin mencionar a su precursor: Augusto César Sandino (1893-1934). A raíz de la ocupación y la intervención estadounidense en Nicaragua Augusto César Sandino se rebela contra el Pacto Stimson-Moncada de mayo de 1927, internándose en las montañas y luchando contra las tropas estadounidenses hasta el año 1933. Durante este período Sandino logra mantenerse en pie y finalmente logra la retirada de los infantes norteamericanos de Nicaragua. En 1933 entra en escena Anastasio Somoza García al mando de la Guardia Nacional de Nicaragua. En febrero de 1934 Sandino es asesinado por la guardia de Somoza, después de salir de la casa presidencial tras haber negociado el fin de las hostilidades con el presidente Juan Bautista Sacasa, tío de Somoza. A partir del instante en que Sandino es asesinado se abre una nueva etapa en la historia nicaragüense. Después que Anastasio Somoza asume la presidencia de Nicaragua en 1937, tras haber derrocado a Sacasa, la población nicaragüense se ve sometida por un gobierno autoritario y dictatorial. La Guardia Nacional constituyó la verdadera base de poder de Somoza, a pesar de su jerarquía dentro del Partido Liberal de Nicaragua. Una vez que Somoza sale de la presidencia de Nicaragua, en 1947, lo sustituye Leonardo Argüello quien, un mes después de haber asumido la presidencia, es derrocado por el mismo Somoza. Un tío de Somoza, esta vez Víctor M. Román y Reyes, se hace cargo de la Presidencia hasta su muerte, en 1950, cuando Somoza la vuelve a asumir hasta 1956. Durante casi veinte años Anastasio Somoza controló, de manera directa o indirecta, el gobierno nicaragüense. Somoza consigue reunir una enorme fortuna personal producto de las cuantiosas propiedades que fue adquiriendo, formando así un monopolio en el que los únicos beneficiados, además de él, fueron los que constituyeron la llamada oligarquía somocista. El 29 de septiembre de 1956 Anastasio Somoza es atacado en la ciudad de León por Rigoberto López Pérez, quien le propina varios disparos. Somoza fallece dos días después en un hospital militar. Sin embargo, López es ultimado por la guardia personal del dictador. Es de esta manera como concluye tan sólo el principio de la dinastía somocista. Después de la muerte de Somoza es nombrado como presidente interino su hijo mayor, Luis Somoza Debayle. Fue electo presidente en 1957, mientras que su hermano Anastasio Somoza Debayle permanecía a cargo de la Guardia Nacional desde hacía dos años. Al término del período presidencial de Luis Somoza, en 1963, se hace cargo de la presidencia René Schick Gutiérrez, colaborador de la familia Somoza. En 1967 Anastasio Somoza Debayle accede al poder, encabezando la más cruenta de las dictaduras libradas en Nicaragua. Su gobierno desencadenó una crisis de índole social que afectó profundamente a las clases populares nicaragüenses. Alrededor del año 1969 la familia Somoza tenía bajo su dominio el 10% de la tierra cultivable de Nicaragua. Le pertenecía, además, la única línea aérea del país, así como la única estación de televisión, un periódico, seis fábricas de cerveza, una fábrica de cemento, una fábrica textil, varias refinerías de azúcar, empresas metalúrgicas y la agencia Mercedes Benz. Se estima que su fortuna era de 150 a 350 millones de dólares en un país donde el ingreso anual era de 250 dólares per cápita. La agricultura es el sector económico más importante de Nicaragua y, sin embargo, fue el menos atendido. Los campesinos que trabajaban en el agro nicaragüense durante el régimen somocista se vieron perjudicados a raíz del monopolio que sostenían los terratenientes que simpatizaban con el régimen. Las condiciones de vida del campesino nicaragüense eran realmente precarias. Era constantemente explotado por su patrono, quien lo remuneraba con un salario de hambre. A cambio, el campesino debía trabajar por jornadas de hasta doce horas. Cualquier individuo que constituía una posible amenaza a la estabilidad del régimen somocista corría con la peor de las suertes, pues era hostigado inmediatamente por funcionarios de la Guardia Nacional. Tal era el caso del campesino nicaragüense, a quien indiscriminadamente se le atribuían vínculos con la guerrilla y demás sectores de oposición, y por consiguiente, tenía que soportar toda clase de abusos y atropellos por parte de la guardia. A pesar de que el campesinado nicaragüense resultó ser el sector social más golpeado por las arbitrariedades del régimen imperante, diversos sectores de la población fueron igualmente acosados y perseguidos. Entre tales sectores se encontraban intelectuales, periodistas y profesores universitarios. La institución en la que siempre estuvo afianzado el régimen de terror de los Somoza fue la Guardia Nacional. La Guardia Nacional era la encargada de mantener el orden en la población, aunque sus métodos eran verdaderamente instrumentos de violencia orientados a aplacar el ímpetu revolucionario que, en forma paralela a sus continuas acciones represivas, ya había surgido de forma incontenible. La imagen nacionalista y la lucha antiimperialista de Sandino reencarnan con la formación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en el año 1962, durante el gobierno de Luis Somoza. Los integrantes y miembros fundadores del FSLN fueron Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga, Jorge Navarro, José Benito Escobar, Francisco Buitrago, Faustino Ruiz, Germán Pomares y Tomás Borge. Es importante señalar que Carlos Fonseca, principal fuerza inspiradora, director y máximo jefe del Frente Sandinista, fundó en julio de 1961 una revista llamada Nueva Nicaragua, de cuyo nombre se derivó el del Movimiento Nueva Nicaragua (MNN), antecedente fundamental del FSLN. El FSLN disponía de un ejército formado por campesinos, obreros, intelectuales revolucionarios, y por elementos provenientes de otros sectores sociales de la población nicaragüense. Otro de los sectores también identificados con la lucha insurreccional emprendida por el frente sandinista fue el sector estudiantil, que posteriormente conformó el Frente Estudiantil Revolucionario. En la década de los 70, la CIA asesoró y apoyó al gobierno dictatorial del Tacho Somoza en Nicaragua. Durante la insurrección del Frente Sandinista de Liberación Nacional, miles de jóvenes nicaragüenses fueron asesinados por la guardia somocista bajo supervisión y asesoría de los agentes de la CIA. Desde comienzos del siglo XX Nicaragua ha sido un país altamente dependiente de los Estados Unidos, tanto en su expresión política como económica. Prueba de ello es el control aduanero que ejercieron los Estados Unidos en Nicaragua desde 1911, a raíz del apoyo militar estadounidense que recibió Adolfo Díaz para poder llegar a la Presidencia. Díaz cedió también a Estados Unidos el control sobre el Banco Nacional y los ferrocarriles del país. En 1914, durante el gobierno de Díaz, se firma el Tratado Bryan-Chamorro, que otorgaba a Estados Unidos el permiso para construir un canal interoceánico que atravesaría a lo largo de Nicaragua. Sin embargo, en 1916, al ratificarse lo acordado en el tratado, los liberales nicaragüenses protestaron enérgicamente. Nuevamente en 1926 militares estadounidenses desembarcan en Nicaragua para garantizar la gobernabilidad de Díaz, quien por segunda vez asume la Presidencia. Hubo importantes sectores que conformaron la oposición al gobierno de Díaz. Esta situación desencadenó una guerra civil entre liberales y conservadores en los años 1926 y 1927. En este último año se firma el Pacto Stimson-Moncada (también llamado Pacto de Tipitapa), que posteriormente lleva a la presidencia a José María Moncada. Augusto César Sandino, llamado “El General de Hombres Libres”, fue quien derrotó el inmenso poderío de la marina estadounidense encabezando una lucha armada que contó con el apoyo de la mayoría de la población. Es preciso señalar que los ideales que motivaron a Sandino a sublevarse fueron también los de Ernesto Guevara y Fidel Castro; ideologías marxistas que posteriormente serían adoptadas por el FSLN. No obstante la influencia que tuvo en Sandino el socialismo, el sandinismo en Nicaragua es sandinismo. El sandinismo, como movimiento, retoma lo que en su momento fue una rebelión antiimperialista, y por ende, nacionalista. La población nicaragüense pudo vislumbrar el ansiado fin de la opresión y el entreguismo somocista con el surgimiento del FSLN. Bibliografía • COMANDO JUAN JOSÉ QUEZADA. Frente Sandinista. Diciembre Victorioso. Editorial Diógenes, S.A. Primera edición. México; 1976. • ORTEGA SAAVEDRA, Humberto. 50 años de lucha sandinista. Editorial Ruptura; Caracas, 1978. ** Sócrates Adamantios Tsokonas http://www.letralia.com/firmas/tsokonassocratesadamantios.htm Ensayista grecovenezolano (Caracas, 1979). Egresado de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve, 2007). Se dedica a investigar y redactar ensayos con miras a su publicación como libros, en diarios, o revistas. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Tres poemas inéditos Néstor E. Rodríguez *** El recital en el manicomio Alejandro Cardozo *** Poemas Eva Ruiz *** Abstinencia emocional Jimena Antoniello *** Los huéspedes oscuros, inédito (extractos) Elda Lavín *** Las Novias de la Muerte (historia de Meseret y Anisa) Ricardo Iribarren *** Tres poemas Lynette Mabel Pérez *** Tres relatos Vanessa Estefanía Pérez Moreno *** Poemas de NYC Francisco Suárez Trénor *** Truco Marcelo Sosa Guridi *** Poemas Óscar Cortés Tapia === Tres poemas inéditos Néstor E. Rodríguez ========================= *** Horizonte de sucesos En el vértice del fulgor el oro que flamea y no parece invocar con este lance nada. Ni una mueca rotunda, ni un sobresalto. *** Limo De pronto te define el légamo, la savia que antes conoció usos y costumbres. Ahora que los pasos se rinden al acoso milimétrico el estuche se enlaza, te regala un motivo. *** Ante la muerte rotunda del poeta José María Lima ¿Imaginé siquiera en aquel gesto lo que pesa una letra en la epidermis? A los veinte años moraba en las imágenes de esos versos secos y espectrales, veinte han transcurrido desde aquel fogonazo. La resaca me dice que aún quedan alquimias en proceso, vestigios de un libro que eras tú mismo, marcado por lo no dicho en décadas de ágapes y anuarios. La duración de ese sigilo sibilino brilla como una muesca en su propia reserva, el fulgor de cieno de un viejo cascarrabias con vocación de orate. Por eso me conmueve la medida de tu pérdida, esa muerte rotunda que nos seguiremos pasando, ahora sí, como un amuleto. ...que hable el Poeta: Una muerte rotunda reclama mis palomas, la hoja, sin embargo, declara su red, su arquitectura pendiente de otro aire, dócil a otra ventisca más atenta a los timbres de auroras por nacer. Perdonen si no muero ya sé que es necesaria la rotura del hilo y que furias no faltan, que el paño se destiñe, que la mano enmudece, pero una letra nueva resuena por el cráneo ya casi todo cuencas pero alto de deseos. Perdonen que al meñique le asigne la tarea de escribir en el polvo mis nuevos manuscritos. ** Néstor E. Rodríguez http://www.letralia.com/firmas/rodrigueznestore.htm Escritor dominicano (1971). Estudió en las universidades de Puerto Rico (Río Piedras, http://www.rrp.upr.edu) y Emory (Atlanta, EUA; http://www.emory.edu), en donde se doctoró en literatura latinoamericana. Es autor de Animal pedestre (Puerto Rico: Terranova, 2004), Escrituras de desencuentro en la República Dominicana (México: Siglo XXI, 2005) y La isla y su envés: representaciones de lo nacional en el ensayo dominicano (Puerto Rico: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2003). Enseña en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Toronto (Canadá, http://www.utoronto.ca). Editó la revista cultural electrónica El Mono Adivino. === El recital en el manicomio Alejandro Cardozo ===================== No sabíamos que la colisión y nuestros huesos en el umbral romperían el maleficio (...) Luis Enrique Belmonte Nos invitaron a leer poemas en la plaza central de un manicomio en la periferia de la gran ciudad. El director del hospital psiquiátrico era un gran entusiasta de la poesía y amigo de un grupo de poetas que hacían vida literaria en el centro de la ciudad: Ismael Anzola, Ximena Echeverri, Lucas Valenzuela, Alejo Pérez Blanco... entre otros. Los poetas aceptaron, no sin cierta aprensión acerca del recinto donde se leería. La cita era para la mañana de un jueves. En la mañana de ese jueves nos bajamos de un taxi volkswagen Escarabajo, los cuatro poetas. Reíamos de las condiciones del vehículo: tapicería de piel de tigre, el panel de controles revestido con una tela de peluche, en el retrovisor unos dados fluorescentes, grandes, y ante la humildad del carromato, un equipo de DVD incorporado en el sector centro inferior del tablero del taxi, con una pantalla que reprodujo, durante todo el viaje, una película pornográfica, interracial, dos afroamericanos pinchaban incansablemente a una asiática de pocos senos y grandes alaridos, y todo ello en un ostentoso sonido estereofónico de seis amplificadores. El taxista llevaba la indumentaria de un bailarín de los años setenta, serio, callado, e indudablemente disfrutando que los poetas viéramos (y sobre todo escucháramos) la porno. —Señor, ¿cuánto le debemos por el viajecito? —pregunté. —Son diez tablitas, nada más, tigre... diez tablitas que no enriquecen ni empobrecen a nadie. Tigre. Nunca me habían tratado de tigre. Además, no hubiera discutido esa tarifa. El manicomio quedaba a las afueras. —¡Poetas! —gritó el director del hospital desde la ventana de su despacho, en un quinto piso. El viento le movía la bata blanca y la cabellera más larga de cómo la llevaría otro tipo de médico—. ¡Poetas! ¡Subid por el lecho de flores, poetas! ¡He dejado un sendero que guíe a la poesía! —gritaba el director del psiquiátrico, en clave histriónica, como declamando una invitación a ingresar a su manicomio. Al encontrarnos, en el lobby de su despacho, quinto piso, no dejé de notar la decoración: alfombra alta, muy tupida, de color naranja con bordes marrones (años setenta, finales), muebles verde manzana —tapicería original— con marrón oscuro dibujando rombos entrelazados; un calendario oficial, que dejaba en evidencia la labor del gobierno dentro del hospital, un afiche viejo y deteriorado de Charlie Chaplin asomado por una pared con el chico (Jackie Coogan), de la película The Kid; otro afiche de esos terroríficos, que aparecen rostros de niños en la mitad de la flor de un girasol, o de una margarita. Y, en el umbral del despacho, nuestro amigo, el psiquiatra, amigo de los poetas, entusiasta de la poesía, con los brazos abiertos, el rostro absolutamente marcado por una larga, amplia y prieta sonrisa, sus pequeños anteojillos resbalando lentamente por la nariz, el rostro levemente ladeado mientras nos miraba un poco desorbitado, extremadamente expectante, anfitrión, emocionado, conmovido: —¡Poetas! Mis poetas queridos... “poetas... torres de Dios”... qué encantadora jornada la que nos espera hoy. ¡Leer poesía, declamarla a plena voz en el centro de este gran recinto! ¡Hogar accidental de uno que otro como nosotros! —miré a Ximena, que era nuestro centro de juicio, y, con la cabeza gacha, miraba el piso, disimulando la risa que le ocasionaba esta escena global. Giré la cabeza y Lucas estaba vibrando, estremecido con las palabras de bienvenida del psiquiatra, reivindicado como poeta, alzaba el puño como dirigido por las entonaciones de la marcha y pompa en el discurso de nuestro anfitrión; Ismael estaba tomando agua de uno de esos filtros que dispensan pequeños conitos de cartón, que en el segundo trago están vencidos por el agua y se deshacen entre las manos como si éstas fueran las garras de un oso triturando un salmón. —¡Psssssst! —silbo a Ismael para que me trajera un conito con agua, mientras el médico psiquiatra nos indicaba cómo y dónde haríamos el recital. —¡Poetas! Leeremos aquí —estábamos en el patio central del manicomio. Una fuente en pleno funcionamiento era como el omphalos del lugar, una yerba y una jardinería muy cuidada daba el espacio para las sillas de los oyentes (enfermeros, personal administrativo, guardias y camilleros), la mesa donde nos sentaríamos los poetas, como si fuéramos a dar una rueda de prensa sobre la utilidad de la lectura en pacientes psiquiátricos, soportaba varios botellines de agua mineral, una mitad con gas, la otra natural, unos vasos de plástico y una resma de hojas de media carta, contenían —fotocopiadas— las invitaciones para el recital: “El Hospital Psiquiátrico ‘Batalla de la Independencia’ y su personal administrativo, tiene el gusto de invitarle al recital de poesía ‘Poesía para tod@s’ que tendrá lugar en la plaza central de nuestra institución el próximo jueves 10 de octubre, a las 11 de la mañana. ¡Asiste!”. El dibujo que colocaron en la mitad de la invitación, era un hombre amarrado por una camisa de fuerza pero con un gorrito al estilo de la época medieval, coronado con una larga pluma. Me parecía un poco ofensivo, en ambas direcciones, claro. Mientras nos sentábamos empezaba a llegar la gente, se notaba que acompañan a los funcionarios del hospital sus esposas e hijos, e incluso algún otro familiar, como un primo o una cuñada. Se acomodaban en sus sillas de plástico, vestidas con una tela blanca al estilo bodas, bautizos, primera comunión, quince años. La poeta Ximena arregla las hojas donde estaban sus textos, el poeta Ismael encendía un cigarro, camuflado por la fuente, vamos, escondido, pero yo lo veía claramente; el poeta Lucas reconoció a alguien del público y entabló una conversación de esas que te ponen al tanto de los últimos veinticinco años de la vida del último lugar de tu infancia donde viviste: todos murieron y donde estaba el caserío, el río, los árboles de guayaba y la pradera —en la que tocaste por primera vez unos senos de mujer—, ahora pasaba una autopista interestatal. Bien, mis compañeros juglares estaban en lo suyo, yo apenas dudaba si leería un poema nuevo o uno inédito, y mientras cavilaba al respecto sacudí la cabeza hacia arriba, arrugando un poco los ojos ante la luminosidad del sol, y me di cuenta, impresionado, que toda la estructura interna de ocho pisos que nos daba cobijo eran las habitaciones de los pacientes psiquiátricos, quienes tenían un palco privilegiado para el recital, pues sólo bastaba con que se asomaran a la pequeña ventana que cada uno tenía (arrimando un banco, un taburete o una pequeña caja, o cualquier cosa que los elevara treinta centímetros) con vista al patio central, a la fuente, y seríamos el foco de atención en aquella media mañana que apenas comenzaba. Ya había un buen montón de pacientes asomados, les notaba ansiosos, se acercaban y alejaban de la ventana, sujetados a la reja de metal del marco de la tragaluz, una y otra vez, un poco inquietos de que, fuese lo que fuese aquello —nuestro acto—, no iniciara aún. El director del hospital se me acercó por la espalda, con dos tímidos toques en el hombro llamó mi atención, era más alto que yo, pero se encorvaba de tal manera que se situaba a mi altura; con sus manos agarradas, formando un puño de veinte dedos prietos me dice: —Poeta, le tengo una grata sorpresa debajo de la mesa. Venga conmigo, agáchese. Agachado, bajo y paso la cabeza por el pliegue del mantel de la mesa, veo tres botellas de whisky término medio, de esos que adornarían la mesa de un oficinista, pero estropearían la mesa del gerente; de esos whiskys que engañan a un bebedor de tequila o grappa, pero no a uno de ron. Esa es la complicación del whisky: muchas claves sociales se esconden en su consumo, desde el ya clásico nuevorriquismo hasta la vetusta y aburrida burguesía vieja de las pequeñas ciudades. Pero qué va, estábamos en un manicomio, y esas claves aquí, se desintegraban..., esas claves y casi todas. Eran tres botellas de un whisky nueve años que a mí en particular me gusta, el J&B: siempre que se sirve, pareciera que está muy suavizado con agua, su color es poco ambarino, más transparentado; a lo largo de la botella de este J&B tienes la idea de que te estás cuidando la bebida, cuando la verdad es que uno tras otro vienen tan cargados como los aviones Mitsubishi A6M3 “Zero” antes de dar con un USS acorazado... un kamikaze de un blended digno y económico. Dice el psiquiatra, con complicidad y sí, con sabiduría también: —Poeta, para que carburen como deben carburar, lo único es que deben servirse discretamente bajo la mesa. El personal no debe notarlo, y menos que menos —y echa un vistazo hacia arriba, haciendo una mirada periscópica de 360 grados, para luego ratificar señalando con los dedos— nuestros huéspedes. Sería una descortesía —y, dando medio giro, empieza a aplaudir declamando en voz muy alta trozos de poemas de memoria: “Antes que llamara y la carne me abriese, que mis líquidas manos golpearan en el vientre, yo, que era entonces informe como el agua que formaba el Jordán junto a mi casa era hermano de la hija de Mnetha y hermana del gusano que gestaba la vida...”. Riendo a carcajadas, proseguía —dándonos una señal de nerviosismo y ansiedad— aplaudiendo y declamando de memoria: “Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna”. —¡Infinitos poetas! ¡Somos infinitos poetas! ¡Ajá! ¿¡¿Quién comienza, poetas?!? —gritaba, y volvía a cantar versos de memoria: “¡Los profetas describen lo que vieron en visiones... con sus órganos imaginativos e inmortales!”. Y tras esos versos, súbitamente, los pacientes empezaban a gritar arriba, en sus celdas-habitaciones... aullaban y golpeaban las rejas de sus pequeñas ventanas, haciendo un ruido estruendoso, como si hubiera entrado una gran rata a una jaula con cientos de cacatúas y guacamayas. Gritaban: —¡Dale poeta, dale un coñazo con tus versos de poeta! ¡Dale no joda otro poema! ¡Coño de tu madre poeta, empieza ya a leer tus poemas! Y otros locos de la parte frontal le respondían a los anteriores: —¡Poeta, la madre que te parió! ¡Aaaaauuu! —como un lobo, aullaban y chillaban como lobos y perros. El médico aplaudía embebido y calentado por su propia risa, brincaba, subía los puños como un boxeador victorioso, al final de la pelea. —¡Ja! Ahora sí, ahora sí, ahora sí... a leer poesía, poetas. ¡Tú! —me señaló—, comienza con algo tuyo —y los locos arriba aullaban y daban alaridos aupando a que me parara y leyera en un atril improvisado. Comencé a leer algo mío, inédito, no me daba la voz, no se entendía nada, de seguro. No le podía dar la entonación que me gusta, no lograba la tensión dramática que justamente ese texto requería. Al final opté por recortar el poema y sentarme como si lo hubiera leído completo. —¡No, no, no, no y no!... ¡así no! —me increpó duramente el director del hospital—. Así no —y se halaba suavemente la carnosidad de su puntiaguda quijada—. Así —dijo: “¡Huid! Parecen exclamar las nubes a los múltiples ecos de su temor. ¡Huid! ¡Huid! ¡Sugieren los latidos de los deshabitados!...”. —¿Ah? ¿Ah? ¿Qué tal, pardillo? Debo decir que, un poco humillado, me agaché debajo de la mesa para beber un trago de whisky y soportar la humillación de todo el manicomio que me pitaba, para luego dar vítores y graznidos de aprobación al médico del psiquiátrico. La poeta Ximena, solidaria con mi estrellada, pues tuvo el valor de leer después de mí, ante un público ciertamente difícil, se levantó de su mesa y cogió los pliegos de los poemas seleccionados que leería, pero inteligentemente los volvió a dejar en su exacto lugar, aclaró su garganta, quitó el improvisado atril del medio, para darse ella misma como un auditorio íntimo y propio, y con un gesto de suma autoridad poética, empezó a recitar de memoria: “En la celda, en lo sólido, también se acurrucan los rincones. Arreglo los desnudos que se ajan, se doblan, se harapan. Apéome del caballo jadeante, bufando líneas de bofetadas y de horizontes; espumoso pie contra tres cascos. Y le ayudo: ¡Anda, animal! Se tomaría menos, siempre menos, de lo que me tocase erogar, en la celda, en lo líquido. El compañero de prisión comía el trigo de las lomas, con mi propia cuchara, cuando, a la mesa de mis padres, niño, me quedaba dormido masticando. Le soplo al otro: Vuelve, sal por la otra esquina; ¡apura... aprisa... apronta!”. Al término de su intervención rítmica, con autóritas poética, Ximena se sentó, y los internos gritaban, aullaban de felicidad. Tal vez percibieron que ese poema no era otra cosa que un guiño para ellos, para su inexplicable encierro, para que jugaran a una posible libertad mientras durmieran. Para que se sintieran más animales libres que presos hombres. El director del hospital, pletórico, brincaba sobre una silla, daba vítores a la poeta. Noté que cuando saltaba, se le veían los zapatos y no tenía medias en los pies, ni cinturón. La bata, en teoría blanca, tenía un color marfil, y en los bolsillos tenía varios lapiceros, una revista o algo parecido enrollado como un papiro, un plátano, una lupa, el carnet que decía que era el director, con su foto: mucho más joven, con otro aspecto menos, por decir algo, demente. Pasaron a leer los demás poetas, ya avisados de cómo debería ser el proceso de lectura, de declamación. Lucas leyó textos pequeños, Ismael algo de memoria, fumaba ahora sin pudor, al frente del atril improvisado. Todos parecían haber conseguido bravura, coraje, en la fuente de los espíritus, debajo de la mesa, largos y claros ambarinos tragos de J&B. Tanto que al rato me asomé para recargar mi dosis, para la siguiente declamación, y ya no había nada que exprimirle a las botellas clandestinas. Al cabo de unas horas, todos declamábamos. Era un desenfreno de poemas. Nada era suficiente: de memoria, antiguos versos de la adolescencia, cantares improvisados, y hasta dísticos espontáneos, escritos ahí mismo. Un exceso que nos permitimos gracias a la condena festiva-dionisíaca. Cuando empezaba a subir la intensidad de todo —uno de los poetas flotaba en la fuente, sin camisa ni zapatos, escupiendo agua hacia arriba, como si él mismo fuera un surtidor de agua—, los locos empezaron a mandarnos a callar, nos arrojaban lencería incendiada, papeles prendidos en fuego, trozos de cerámica, pedazos de madera: “¡Cállense-váyanse poetas-largo de aquí-dejen dormir..!”. Otro gritó desgarradamente: “¡Ni siquiera son buenos poetas! ¡No joda! ¡A la mismísima mierda!”. Salimos corriendo de la zona de la fuente, donde nos exponíamos como objetivos de la artillería de los locos. Borrachos, subimos a un taxi. En la entrada principal se despedía con la mano nuestro anfitrión; a su espalda se veía el resplandor de un fuego, como si lo dejáramos en medio de las llamas después de un bombardeo. Igualmente parecía que huíamos de su reino; un reino anclado en la frondosidad, en la lujuria de la locura. —Hoy día está muy jodido saber quién no está loco —dijo el chofer del taxi, al vernos en ese estado y saliendo de aquel edificio. Inmutado, sin ni siquiera dirigirnos una segunda mirada, condujo dando golpecitos al volante, como a ritmo con la radio. Es que ni siquiera esperaba una respuesta nuestra. ** Alejandro Cardozo http://www.letralia.com/firmas/cardozoalejandro.htm Investigador venezolano (Mérida). Historiador y politólogo egresado de la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Reside en Caracas. Textos suyos han aparecido en la Revista Nacional de Cultura, así como en las publicaciones Principia y Archipiélago y en distintos periódicos regionales como Frontera y Maturín. Dirigió la revista política universitaria Veritas en su primera edición. === Poemas Eva Ruiz ================================================== *** El recuerdo Hay engaño, tal vez, en quien recuerda... La piel crea un erizo desvalido, estático, inmóvil, conmovido, que baja en su cenit por larga cuerda. Hay una nota demorada y lerda que corta las entrañas del olvido, y tiene lo querido y lo temido como rosado labio en dura cerda. La bella evocación es una fría, dorada imagen en el vidrio umbrío, es un viejo hechicero sepultado que transmuta temblor en terca vía, y al aspirar el corazón con brío, veloz, acude Lázaro al llamado. *** Pese a todo te busco como forma Pese a todo te busco como forma, silente te me escapas como sueño, es tu riqueza que me da el empeño como viva obsesión que me conforma. Universo regido por la norma, que incendia el intelecto en cejo y ceño; como después del fuego queda el leño dinámico, encendido, se reforma. Volvamos otra vez a quien escribe, que descubrió en el aire los protones y la Psiquis en cósmica tangente... de allí tomó la tinta que transcribe, hirvió razón y tuvo en borbotones una abierta conciencia al inconsciente. *** Abrí la puerta y me encontré contigo Abrí la puerta y me encontré contigo. Plural de mí, mis yoes y motivo, desdoblada y en casi desabrigo, volcó sobre su falda apelativo. Ráfaga y furia yo como enemigo. Plural de mí, de mí, se torna vivo intempestivo asalto y es testigo la desnudez en gesto combativo. De ese río colmado de abadejos surgió en su interior hondo, fecundo, una vedada zona de amaranto. Reuniendo de mi rostro los espejos, plural de mí, mas ánima del mundo, guardé aquella razón bajo el encanto. *** Cierro la puerta y pongo los cerrojos Cierro la puerta y pongo los cerrojos camino por el límite del borde hasta llegar, ausente, al desacorde, sumerjo brazos y me nacen ojos... ojos que allá en la hondura son abrojos y en la sien ahuecada es un acorde; templada sinfonía monocorde, de música del cielo, sus despojos. Por qué será la vida de tal forma: si grande el corazón, es su desdicha si chico el corazón, es un avaro. Tantos cerrojos son la justa norma por donde pasa sólo alguna dicha, aunque tal desvarío cueste caro. ** Eva Ruiz http://www.letralia.com/firmas/ruizeva.htm Poeta y cuentista argentina (Buenos Aires). Textos suyos han sido publicados en diarios y revistas como Caracol Rosarino, Artes y Letras, Ronda Literaria y diario El Cóndor, entre otros, así como en diversas antologías. Obtuvo la mención de honor en cuento de Ronda Literaria (1996-1997), el Premio Nacional de Literatura organizado por la Sociedad Argentina de Escritores (http://www.lasea.org.ar) y el Departamento de Cultura de la Municipalidad de Tres de Febrero (http://www.tresdefebrero.gov.ar; 2003, 2004 y 2006) y otras distinciones. Ha sido jurado en los Juegos Florales de Tres de Febrero y es colaboradora de la revista Las Letras. Mantiene una página personal (http://evaruizbarrios.com.ar). === Abstinencia emocional Jimena Antoniello ========================== Se arrodilló frente a mí y rebuscó en su bolsillo. Yo suspiré de forma lenta y pausada, como para analizar los movimientos que estaba presenciando. Parpadeé dos o tres veces seguidas y mis ojos parecían no humedecerse. Me mordí el labio inferior y cambié el peso de mi cuerpo para el pie derecho. El tacón del pie derecho, para ser exactos. Entonces le vi la cara, abrumado, nervioso, urgente. Me di cuenta de que no quería estar allí, de pie, expectante. Que no quería ser la mujer a la que le estaban a punto de proponer algo que nunca había deseado. Ni siquiera me lo había planteado; jamás. Todo aquel tinglado romántico me parecía antinatural, obsceno, anticuado. Cavilé un segundo más, mientras él rebuscaba ahora en el otro bolsillo y los nervios hacían que su frente resplandeciera de impaciencia. Pensé en las posibilidades reales de atajar lo que se me venía encima; podía salir corriendo, o podía empujarle del hombro y que perdiera el equilibrio, haciendo que su mente se ocupase momentáneamente de otros asuntos. Nada. No serviría de nada. Me miré los pies un instante y descubrí una mancha blancuzca en la punta de mis zapatos de cuero. Pobre de mí, ya tenían su uso. “Cumplieron con la patria”, habría dicho mi padre, y yo hubiese movido la cabeza con una sonrisa burlona. Entonces me decidí. Recuperé el equilibrio en ambas piernas y me agaché para ponerme a su altura. Él me miró sorprendido pero le robé la palabra. Estas cosas más vale hacerlas a quemarropa, no sea que el arrepentimiento nos cosquillee la nuca a los pocos segundos. Así que crucé los brazos sobre mis rodillas y le hablé con franqueza, después de todo para eso había invertido mis mañanas y mis ahorros en la terapia de los jueves. Encontrar un buen psicoanalista a estas alturas es complicado. Hay mucho cuenta musa necesitado de dinero. A mi amiga Carlota, por ejemplo, después de cuatro años de terapia y habiéndose creído curada de no sé qué síntomas prenatales, le dijeron que su terapeuta no estaba siquiera licenciado, y que en realidad se había matriculado en la carrera de derecho hacía años. Que lo de la psicología le había llegado de mayor con varios cursillos online. Entonces Carlota sufrió un colapso irreversible y a la porra la terapia, la curación y la libertad. Ahora estaba en la cárcel por haber intentado atropellar a su terapeuta. El mío es un profesional. El diagnóstico fue el acertado. Observé cómo sacaba la mitad de una cajita forrada en terciopelo de su bolsillo, y al verme allí agachada se detuvo, volviéndola a ocultar. —No querés hacer esto, vos —mantuve la calma y la elocuencia. Tardó varios segundos, pero reaccionó cauteloso. —¿Ah, no? —No. Y te conozco muy bien. Mirá... Lo mejor que podemos hacer es olvidarnos de esto y seguir con lo que estábamos. O no seguir, pero de esto ni hablar. Mi psicoanalista me recomendó honestidad. Y a vos no te puedo engañar, somos amigos. O más que amigos... —arqueó las cejas—. La cuestión es que sufro de una nueva patología, todavía poco definida que viene a ser algo así como no estar preparada para asumir retos o cambios relacionados con las emociones. Una de estas enfermedades autoinmunes del siglo veintiuno, ¿sabés? Parece ser que ahora es cada vez más frecuente en mujeres jóvenes o de mediana edad. Porque antes se daba fundamentalmente en hombres. Es decir, si yo estuve acostumbrada desde siempre a salir con tipos distintos, a pasarme los fines de semana durmiendo hasta las tantas, sin ocuparme de la casa, las cosas, ni siquiera de mí misma sin remordimiento alguno... eso no puedo cambiarlo. No puedo ponerme ahora a compartir la existencia con una sola persona. No puedo negarle al resto de hombres que pasan por mi vida la posibilidad de conocernos, de salir, de estar... ¡Ojo! No es que no quiera, a mí me encantaría, vos me encantás, pero esta patología no me deja. Supongo que tiene cura o se puede superar, no sé. Hará falta tiempo y tratamiento. No es que tenga miedo de comprometerme contigo y crea que no voy a poder suplir las expectativas que depositarías en mí si nos mudamos juntos y nos casamos. No es que no sea capaz de quererte y arriesgarme a tener algo bueno, serio y positivo en la vida, nada que ver. Es sólo que no es el momento, no sé, no tengo ganas. No hablo yo, habla mi síndrome ahora. Siento que todavía hay cosas por llegar y que no me apetece cambiar. Pero tranquilo, que estoy medicada y seguro que esto se pasa en un par de años. Bueno, al menos eso espero, ¿me estoy explicando..? ¿Entendés por lo que estoy pasando? —los dos todavía en cuclillas nos miramos. Entonces, se puso de pie y yo le seguí el gesto con movimientos pausados. Sonrió cansado, y posó una mano en mi hombro, preocupado. —¡Vos!... ¿Hablas de inmadurez, miedo al compromiso y frivolidad..? —¡Increíble, lo sabés! Son los mismos síntomas... Hacételo mirar, ¿eh? ** Jimena Antoniello http://www.letralia.com/firmas/antoniellojimena.htm Guionista y escritora uruguaya (Montevideo, 1978). Reside en España desde 2003. Realizó estudios de letras en la Universidad de la República (http://www.universidad.edu.uy) y en la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), donde posteriormente obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados en Historia Antigua. Tiene varios cursos en periodismo, comunicación y marketing, así como una especialización de guionismo en la Escuela Superior de Imagen y Sonido de Madrid (http://www.escuelaces.com). Ganadora del Premio Félix Francisco Casanova en poesía (España, 1999) y del Certamen de Relatos Hiperbreves de la Editorial Acumán (2003). Ha publicado Martín Fierro, ¿cuarto gaucho oriental? (Cuadernos de Marcha) y Relatos de la creación en el cristianismo antiguo: el papel asignado a la mujer (Colección Avances de Investigación FHCE, 2011). Además, textos suyos han sido publicados en revistas como Otro Cielo (http://www.otrocielo.com) y A Contrapalabra (http://www.verbalina.com/a_contrapalabra.php), y ha colaborado en medios sobre cine como el semanario Osaca, del Diario de Burgos (http://www.diariodeburgos.es), y la web Locos por el Cine (http://www.locosporelcine.com). Rodó el cortometraje Cuando Martín perdió a Laura (Madrid, 2010). Guionista de los cortometrajes Bruno, Bruno (Madrid, 2010), Punto de Cruz (coautora; Madrid, 2010) y Monomanía (Madrid, 2010). === Los huéspedes oscuros, inédito (extractos) Elda Lavín ============ *** Naturaleza en mí Hay una entre las ráfagas del aire, velada, apenas hilo, que viene de muy lejos. Si te alcanza, en ti irá habitando su ambición lasa, su temperatura y un harto respirar de pulmón infinito que dé todo cabida al universo. Descansará en ti y tú sentirás calor y lentitud de tacto, del que configura y te eleva hasta su imagen, reinantes voluntades frente a frente, suspensas sin fin en el trono defectuoso de los días. Mas no te engañes, sólo eres una excusa, la matemática operación que hace de su infinito acotado lugar de tránsito. *** Última copa Con qué silencio se lleva el noctámbulo la sed hasta sus manos, con qué calculada astucia acomoda entre sus palmas la asunción de lo vivido, la deriva de un tiempo hacia últimas estancias, enfermo de autocompasión. He ahí la requisitoria, el empuje de las significaciones finales, el viento que sólo importa en las velas y, acaso, un diminuto dios acuático abriéndose camino entre los dedos húmedos de la noche. *** Así nos cobija el cielo Se entrega la montaña, hermoso gesto dádiva, guarneciendo a su pájaro, postergándole inviernos como se ampara contra la ventisca el viajero que eleva de su arena corredores blindados al desierto del tiempo. Cuando yo sea pájaro, y arena y estío, la hermosura vendrá de lejos, vendrá un modo de defensión, un instante anulado donde rellana el cielo —qué gratitud, sí, al tiempo de la espera— y será razón inamovible de existencia. *** Notas para un blues Restalla en hebra de luz el recuerdo como azote en la espalda del esclavo que negara su estirpe a los días marcados en el ayer de los tahúres. Qué mansedumbre de querencia lo revivido, tantos temores ya caducos, tantas ansias que se han desdibujado para filtrar el goce remanente de una razón minúscula. Afino la indefensión del recuerdo y ya oigo el pizzicatto lento de sus rendidas notas quietas. ** Elda Lavín http://www.letralia.com/firmas/lavinelda.htm Filóloga y escritora española (Santander). Licenciada en filología hispánica por la Universidad de Salamanca (Usal, http://www.usal.es). Tiene un Máster en Enseñanza de Español para Extranjeros por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP, http://www.uimp.es). Es profesora de lengua y literatura. Ha publicado Scriptvm (1985-1991): memoria histórica y editorial (Cajacantabria, Santander, 2005), la plaquette Rosa Mutabilis (Aula de Letras de la Universidad de Cantabria, http://www.unican.es; Santander, 2005) y el poemario En torno a la claridad (Universidad de Cádiz, UCA, http://www.uca.es; 2006), ganador del Premio Consejo Social de Poesía 2006 de la UCA, así como poemas y traducciones en diversas revistas literarias. Desde 2006 es editora y directora de las colecciones de poesía “La Mirada Creadora” y “El Fondeadero de la Osa”. === Las Novias de la Muerte (historia de Meseret y Anisa) ================= === Ricardo Iribarren ===================================================== Exordio En un universo azul y verdadero, cuando el amor se fuga lleva consigo a los amantes. (Camille Flammarion) Cuando un anciano de la corte ingrese al ámbito gris de la agonía, una muchacha virgen, hermosa y desnuda, será encadenada al mortecino cuerpo. Las carnes blancas, suaves, repletas de calor, beberán durante horas, días o meses el ocaso de aquel a quien fuera destinada desde niña. En la corte celebramos el cuerpo de la mujer. A pesar de la protesta de los sacerdotes, cuando termina la segunda noche de luna llena y repitiendo el ritual de mis antepasados, hago marchar desnudas a mis esposas frente a criados, bufones y miembros del clero, para que admiren los cuerpos suaves como las lunas de los días primordiales. Ellas se convierten en pájaros terrestres y blancos, vestidos tan sólo con los arabescos del sol que atraviesa los vitrales. Son las Novias de la Vida, las que me asignaran desde niño y cuya gloriosa desnudez comparto con la corte. Son las artesanas de mi placer, de mi reposo y de mi descendencia. Sus carnes frescas prolongan los calientes días de mi juventud, cuando se confrontaban a mi cuerpo, tenso y duro por la furia de las guerras. La antigua costumbre de asignar a cada noble su respectiva Novia de la Muerte busca, en cambio, oponer la insondable belleza de la mujer a los cuerpos quebrados, a los paisajes desolados y a las llanuras repletas de pájaros muertos que engendra la mente cuando se anuncia el ocaso y la extinción. Mis súbditos pueden cantar tres veces en la vida: en la noche de bodas, ante el nacimiento del primer hijo y al agonizar en brazos de la última novia. Unidos día y noche a la desnuda muchacha, los moribundos entonarán versos a la piel tibia, al calor de los cuerpos y a la blanca lluvia de la juventud que se derramará sobre los gastados vientres. He prohibido en mi reino toda forma de arte; música, pintura y especialmente los siete géneros de la poesía. El castigo para quien componga versos es la tortura y la ejecución pública en la plaza del palacio, pero, aun amenazados con esta terrible pena, los poetas continúan creciendo como extrañas y abigarradas plantas en la grisácea tierra de la comarca. Ordeno a los gendarmes que los vigilen sin intervenir; que escuchen las endechas, que asistan a sus hermosos lamentos y que pasados siete meses detengan a los mejores. Como lo hicieran mis antepasados, dirijo personalmente las ejecuciones frente a todo el pueblo, y en esa jornada repito una vez más las palabras que llegan desde las remotas dinastías: “...el canto debe surgir tan sólo del nacimiento y de la muerte; cuando los mundos invisibles que habitamos chocan y danzan entre ellos; cuando el alma olvida sus veleidades y siente necesidad de lejanías”. En los espasmos finales, desnudos y abrazados a sus Novias de la Muerte, los hombres más salvajes se convierten en finos poetas; entre temblores y espantos, vuelcan las torpes coplas en los oídos de la muchacha. Los versos, contenidos por la dureza de la vida, se derraman como gruesas montañas convertidas en súbitos y burbujeantes ríos. Toda la corte celebra estas coplas y el pueblo las recoge y canta más allá de la muerte del autor, hasta que el centro de su vida inicie el rojo trayecto hacia las montañas del este. Las crónicas de los primeros reyes ya describían las Novias de la Muerte. Antes de eso, no existían cadáveres ni putrefacción, y al final de la vida los hombres se elevaban al cielo o descendían con sus cuerpos a lo profundo de la tierra. Los escritos de este período cuentan que los miembros de la dinastía tomaban una joven del pueblo, la desnudaban y en el momento en que dejaban esta existencia, abrazaban firmemente su cintura, ascendiendo con ella a las regiones ubicadas más allá del mundo. Los cronistas de la época aseguraban que, al pasar la línea invisible del primer cielo, el noble y la joven se unían y formaban un sólido bloque al que nadie podría separar. Luego de la catástrofe que destruyera la entrada al cielo, se requirió del sexo para procrear, y al envejecer los hombres terminaban sus vidas en medio del dolor agónico que anticipaba la putrefacción de los cuerpos. Encadenar la muchacha al moribundo silenciaría en parte los albos clamores de la muerte. 2 En el viejo códice que los ministros de mi bisabuelo encontraran en una antigua vasija, se describe el ritual completo de las Novias de la Muerte. Las páginas ocres, muchas de las cuales se deshacen al tocarlas, fueron transcriptas por los escribas de la corte y nos sirven de cuerpo legal y litúrgico. Desde la época de mi antepasado, las cumplimos hasta la última letra. Ya en los remotos tiempos de su redacción, debía buscarse a las muchachas en el sur del reino; la región en la que acechan los buitres. Allí, aunque el sol brille en el cielo y la brisa arrastre el perfume de los abedules, flota a toda hora una bruma espesa con hedor a cadáver. Mis hombres, con los rostros cubiertos, compran por pocas monedas a niñas recién nacidas y las llevan al palacio, donde son atendidas por las mejores ayas. El astrólogo elaborará con especial cuidado la carta zodiacal de generales, ministros y de todo miembro de la corte. En ella establecerá la fecha de sus muertes con quince años de antelación, de modo que cuando las recién nacidas lleguen a esa edad, brindarán sus vírgenes bellezas al moribundo. De las niñas no sólo se seleccionarán las más hermosas, sino aquellas que se sientan atraídas por la muerte; las que gusten permanecer en los cementerios o canten al caminar por los pasillos de la morgue y rozar los cadáveres descompuestos. Al cumplir doce años deberán besar a un muerto, apoyando sus vírgenes labios en los del cadáver y probando con sus gráciles lenguas los labios helados. Las niñas que muestren rechazo serán excluidas de sus destinos de Novias de la Muerte y se asignarán a otras tareas de la corte. A los catorce, vestidas de blanco, entrarán a las cámaras mortuorias, y yo personalmente deberé desnudarlas y acostarlas sobre el cadáver de un hombre recién muerto. Cada centímetro de la piel joven rozará la piel del fallecido; sus piernas guardarán el mismo ángulo con las del muerto y el sexo deberá estar separado sólo un taste de los gélidos genitales del cadáver. Los astrólogos y médicos del reino nunca se equivocan, y cuando las jóvenes cumplen quince años y han pasado las pruebas requeridas, los miembros de la corte a los que habrán sido destinadas empezarán a morir. En las páginas del códice, escritas en el antiguo lenguaje de los primeros hombres, se establece que cada uno de los ministros, generales o dignatarios puede elegir a la muchacha que lo acompañe en la muerte, pero no yacerá con ella hasta que el médico real establezca el inicio de su agonía. El manuscrito explica que, de no cumplir con esto, la excesiva familiaridad de la joven bloquearía la fuerza blanca y luminosa presente en la superficie de la piel, y permitiría que escapen los duendes apiñados detrás de los intactos hímenes. De ocurrir esto, no podrían ayudar al moribundo en el último trayecto. Durante la infancia de las muchachas, sus ayas no sólo las instruirán en la familiaridad con la muerte, sino que las harán recorrer desnudas las tierras del palacio para que la luna penetre a través de las tenues pieles. A los nueve años abrirán un hueco en sus fontanelas, y de ese modo la luz del sol atravesará los infantiles cráneos e irradiará por los ojos. También se sumergirán desnudas durante días y semanas en las cascadas del sur del palacio, y todas las mañanas se sacrificará un lote de pájaros para pintar sus sexos con fresca sangre de aves. De este modo, cada una de las jóvenes recogerá en sí misma los elementos del cielo y de la tierra que en su momento brindarán al moribundo. Ubicadas al norte del palacio, las habitaciones de las jóvenes tendrán comunicación con cámaras privadas, y desde allí los novios podrán espiarlas mientras se bañan o cuando el aya coloque, en sus núbiles cuerpos, las cremas elaboradas en los lejanos colmenares del norte. Así, los hombres de la corte podrán contemplar a aquellas que los acompañarán en sus muertes, y al hacerlo sentirán los vuelos de los corazones; los desatados sueños del sexo. En sus gargantas se atorará la juventud y la muerte olfateará los rincones de los cuartos. 3 En el tercer sótano del palacio hay una habitación repleta de volúmenes que narran historias de amor, celos, fidelidades e infidelidades, renuncias y traiciones de las Novias de la Muerte; del tiempo más o menos breve en el que permanecen encadenadas a sus exiguos prometidos. Hubo tres casos en que la ley del viejo códice fue transgredida o se tambaleó a punto de quebrarse. El primero fue el de Meseret, uno de mis mentores, quien se enamoró en secreto de su Novia de la Muerte, llamada Anisa. Sobornó al aya y yació con la niña que correspondió al amor del anciano. En la madrugada, Meseret sobornó a los guardias de la puerta del este y escapó con su novia al desierto que se tiende en el sitio donde, según las leyendas, se abriera alguna vez la entrada al cielo. Al asomar el sol, se me informó de la fuga y ordené buscar a la pareja. Además de ser uno de mis primeros maestros, Meseret era un consejero ecuánime. Su presencia en el consejo de ministros era como un crepúsculo de primavera; las intervenciones del anciano aclaraban rápidamente las cuestiones complicadas y licuaban las negras borrascas en tranquilos cielos. Muchos decían que esa serenidad en medio de mares agitados la lograba con una serie de hábitos a los que llamaba “Borracheras de Vacío” y que lograba a través de largos ayunos y privaciones. El anciano se había fugado en el mes de su muerte. Al registrar el último pulso, el médico lo había descripto como “El ruido que hace un ratón al devorar el trigo de la primavera”. Aclaraba enseguida que ésta característica precedía en horas al pulso denominado “Canto de la lechuza cuando ve un fantasma emergiendo del lago”, que era, según la profecía zodiacal, el que indicaría la extinción de Meseret. En cuanto a la muchacha, de cabellos dorados y piel muy blanca, lo que no era frecuente en los habitantes del sur, ayas y sirvientes coincidían en que su paso era tan leve que parecía volar. Una tarde tropecé con ella en el corredor este del palacio. Al reconocerme se detuvo, lanzó un tenue gemido de sorpresa e hizo una graciosa reverencia. Meseret se habría enamorado de los arreboles del rostro, de la curva apenas pronunciada entre el cuello y el hombro; de los senos pequeños y puntiagudos que se adivinaban debajo del sayo. La inminencia de la muerte del que fuera mi mentor era un atenuante y, de encontrarlos, pensaba perdonarlo y no aplicar el severo castigo prescripto por el códice a su conducta. Los testigos afirmaban que habían huido en un camello, pero no había huellas visibles en las inmediaciones del palacio. Los rastreadores concluyeron que se dirigirían a la ciudad de Makaba, capital del reino del sudeste, gobernado por el rey Akar. Allí los médicos son ciegos y las mujeres permanecen con los pies fuertemente vendados desde el nacimiento hasta la vejez. Quizá mi ex mentor pensara pedir asilo al monarca. Envié a mis hombres a la ciudad, donde se entrevistaron con nobles y con gente del pueblo; visitaron burdeles, atravesaron pantanos, requisaron chozas alejadas, pero cuando el sol llegó al cenit del día siguiente, seguíamos sin noticias de los amantes. Se recorrió una y otra vez la ruta de los buitres y de las ratas, donde invariablemente se encontraban los cadáveres de los extraviados en el desierto. No era época de tormentas y de vendavales, y la arena aún no cubriría los cuerpos. El vacío y la soledad del desierto se abrían como amarillos y desolados bostezos del sol. Luego de recorrer las rutas varias veces en un día, los rastreadores volvieron sin noticias. El anciano Kerefet afirmó que, si ellos hubieran muerto, el camello retornaría al establo, ya que era un animal perfectamente entrenado, pero los encargados de las cabalgaduras nunca registraron la llegada. En el crepúsculo del segundo día, Gerum, el guía ciego, respetado por todos debido a su conocimiento de la zona, se arrodilló y masticó puñados de arena desde la entrada del palacio hasta el centro del desierto. Yo mismo estuve presente en la primera parte de la noche, cuando el anciano debía dar el dictamen. Con los carrillos aún repletos de sílice dorado, negó con la cabeza. “No están en el desierto”, se limitó a decir. El primer ministro se acercó y lo golpeó con el mango de la fusta. “¡Desgraciado, dime dónde se han ido!”. El anciano, cayendo de rodillas, se limitó a señalar la arena. “¡Ella está muda! ¡No me lo dice! ¡No lo sabe!”. Sus hijos lo llevaron mientras las espaldas del viejo se sacudían en un llanto de frustración. La siguiente ciudad se llamaba Anhela y pertenecía al reino de Qoh, con el que nos habíamos enfrentado en la última guerra. Quedaba muchas varistas al sur y el viaje duraba seis días. Meseret y Anisa no llevaban alimentos ni protección para llegar hasta allí; además, la ruta a través del desierto y los espesos bosques del norte a los que había que atravesar, estaba llena de peligros. Envié mensajeros para entrevistarse con el rey de Qoh, con quien hacía poco se estableciera la paz. Luego de dos semanas, regresaron sin noticias de los amantes. Pasó el primer mes y la ausencia de Meseret y Anisa agrandaba sus rostros e interrumpía el brillo de la muerte que continuaba refulgiendo para mí en los crepúsculos. 4 En una reunión con los ministros del reino, uno de ellos pronunció el nombre de Strah. Sin hablar de él, todos habíamos pensado en ese desfiladero que quedaba al sudeste y que correspondía a una de las antiquísimas entradas al cielo. Con el paso de los milenios se habría convertido en lugar de demonios, de reinos innombrables, al que ni siquiera los desahuciados querían acercarse. Meseret siempre había amado la vida, pero nadie podía prever la reacción de un hombre ante la proximidad de su muerte y era posible que no quisiera afrontarla en soledad; que llevara consigo a la joven amante para emular la conducta de los primeros hombres, tomándola de la cintura y dejándose llevar por el viento de los abismos. Strah era un desfiladero enorme que abarcaba una extensión equivalente al extremo sur del reino. Cerca de una varista de la entrada, mi bisabuelo había ordenado levantar una cerca de acero de la cual colgaban negros y amenazantes cráneos: marcaba el límite hasta el que se podía llegar sin someterse a las nefastas influencias del sitio al que una vez maldijeran hombres y dioses. La solución sería descolgarse a través de cuerdas al fondo de la hondonada, pero los generales o los soldados se negarían a cumplir la orden; preferirían que los desollara vivos antes que bajar al precipicio. El médico del reino me habló entonces de un licor que se obtenía con la fermentación de un fruto rojo que crecía en el oeste del reino. Cuando un hombre se emborrachaba con esa bebida no perdía el control de sus actos, pero aumentaba su docilidad, cumplía todas las órdenes y el miedo desaparecía de su sangre. Elegí a los soldados más valientes y los obligué a beber aquella bebida. Al terminar, ellos mismos se ofrecieron a marchar a Strah y cumplir con la misión. Guiados por uno de los generales, atravesaron la cerca de los cráneos y llegaron hasta el borde del desfiladero. Allí se apostaron en veintisiete sitios donde otros tantos soldados se descolgaron hasta el fondo. Al regresar, sus relatos coincidieron en lo esencial. El desfiladero está cubierto de una niebla azul, del mismo tono que la mañana cuando emerge de la aurora. En el lugar no hay vida. Los pájaros, los insectos, las ratas: todos se han ido o han muerto. La soledad y el silencio son totales. Es un lugar vacío de humanos, animales, dioses o demonios. Yo mismo los interrogué sobre los amantes, pero ninguno de los veintisiete encontró rastros de ellos ni del camello. En el fondo del desfiladero se tiende el lecho desierto de un río, donde no crece vegetación; los cadáveres de un camello, un hombre y una mujer se verían en la superficie blanca y lisa, pero le aseguramos, majestad, que no están allí. Los hombres que llegaran a los extremos del desfiladero afirmaron que, en ellos, el curso seco del río se curvaba en una gigantesca espiral. Buscaron en cada uno de los complicados recodos, pero allí tampoco estaban Meseret y Anisa. La historia se filtró en el pueblo, y los poetas clandestinos cantaron al amor entre el anciano y su novia; describieron sus cuerpos en el extremo del gozo, mientras la muerte esperaba junto al lecho, inmóvil, segura de tenerlos. Aseguraban que los amantes se habían convertido en el tenue vapor en que el sol transforma la lluvia; en las brisas que siguen a los diluvios primaverales o en el soplo sutil que llega luego de los vendavales del otoño. Viejos exploradores encontraron por fin las huellas del animal, inexplicablemente grabadas en una enorme roca de granito al principio del desierto, donde una semana antes no había nada. La bestia avanzaba hasta la arena, y Meseret y Anisa habrían desmontado en el último tramo de la roca. Las babuchas del anciano y de los pies desnudos de la muchacha también estaban impresos en el granito, como si por un momento, la dureza de la piedra se hubiera transformado en barro para volver a endurecerse. Quizá las huellas continuaran en la arena, pero el constante movimiento de las dunas las habrían borrado. Destiné una de mis mejores legiones para revisar otra vez las inmediaciones. Exploradores del pueblo los acompañaron y al llegar la noche siguieron la búsqueda bajo la luz de las lámparas y de la luna llena. Las pocas cuevas abiertas en la ladera de la colina cercana seguían vacías, sin rastros de que alguien las hubiera ocupado. Han pasado años desde la desaparición. Algunas noches de luna llena, a la misma hora de la fuga, me cubro con el manto y, contando con el silencio de mis guardias, sigo el camino de Meseret y Anisa. Sus huellas en la roca se han convertido en lugar de culto, y el pueblo coloca sobre ellas llamas expiatorias y hojas verdes y carnosas para que los amantes puedan abrigarse y saciar la sed. Cuando la noche tiembla en el este, aparto las ofrendas, me siento bajo la luna y trato de recordar los principios de sabiduría que me fueron legados: “Noble es el que reconoce la belleza del enigma, el que no se afana por resolverlo, sino que lo deja brillar en la noche como una lámpara votiva”. Sentado bajo las estrellas en el sitio donde desapareciera la pareja, escucho hasta la madrugada el aire vibrante, el silencio azul, el canto de los insectos de la noche y el aleteo de los pájaros invisibles. Pienso que a cualquier hora de esa noche, en alguna cámara del palacio, un noble estará agonizando en los brazos de su Novia de la Muerte. Inxordio ...arranca sus mechones. Te veré devorarlos cuando la luna cultive jardines en el aire ** Ricardo Iribarren http://www.letralia.com/firmas/iribarrenricardo.htm Escritor argentino (Mar del Plata, 1949). Reside actualmente en Colombia. Participa constantemente en diversos foros literarios y sus trabajos han aparecido en varias publicaciones electrónicas como Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Axolotl (http://revistaaxolotl.com.ar), entre otras. Su libro de cuentos El ángel y las cucarachas (http://www.letralia.com/ed_let/angel) fue publicado en formato digital por Editorial Letralia (1999) y en papel por Editorial El Cobijo (Mérida, Venezuela, 2006). === Tres poemas Lynette Mabel Pérez ================================== *** Obsesiones Los anaqueles exhiben las obsesiones. Hay personas que las tienen dentro de alguna taza. Otras que las conservan en cajas marrones. Algunas que las esconden en el fondo de una gaveta. No importa dónde las almacenen. Todos colocan en ellas una nota importante. Material inflamable, tenga cuidado. Las tienen bien rotuladas. Están conscientes de lo peligroso de confundirlas. Por eso les ponen etiquetas. Marcadores en colores de acuerdo al grado. Todo el mundo lo sabe. Las obsesiones son inestables. Al igual que los químicos, pueden explotar. Entonces ya no lo contamos. *** Esquela Mi esposa lava los platos. Recoge la mesa, baña a los niños. Mientras, yo saco la cifra de muertes. Una pequeña anotación que hago en el periódico. Leo la sección de deportes. Hago los crucigramas que están al lado de las caricaturas. Mi esposa sigue en la cocina. Mientras, los niños hacen los deberes de la escuela. Me recuesto en el sofá. Me tomo un café caliente y veo la televisión. Despierto. Me lavo los dientes. Desayuno unas tostadas y un jugo de uva. Me voy al trabajo. Regreso. Mi esposa sigue atareada. Ahora recoge la mesa. Los niños juegan a las escondidillas. Miro las esquelas. Una me llama la atención. Lleva mi nombre. Suspiro profundamente. Me relajo. Acepto la cita propuesta por el periódico. *** Apedreamiento a todas las mujeres que mueren, anónimamente, en Oriente Medio. Cada mano sostiene una piedra. Alzo la vista. Ya no puedo seguir meciéndome. Escondiéndome detrás de ese cristal azul. Abrazándome a mí. Una piedra me golpea. La sangre se desliza por mi boca. No puedo ignorarla. Bloquear el dolor. Recurrir a los mismos sueños una y otra vez. Otra piedra rasga el aire. Es duro e incómodo caer sobre el concreto. Escuchar cómo se quiebran tus huesos con cada pedrada. No hay quien escriba los pecados en la arena. Alguien que detenga esta furia asesina. Las piedras caen sin parar. Sinapsis apagada. ** Lynette Mabel Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezlynettemabel.htm Escritora puertorriqueña (Mayagüez, 1976). Tiene una Maestría en Artes del Lenguaje de la Universidad Interamericana de Puerto Rico (http://www.inter.edu) y una subespecialidad en Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico (UPR, http://www.upr.edu). Ganadora del tercer lugar en el certamen “El árbol de la vida” de la UPR (2005), de menciones en certámenes de la Universidad Interamericana de Puerto Rico (2008) y el Festival Grito de Mujer (2011), y del Certamen de Cuento Corto de la Latin Heritage Foundation (http://www.latinhf.com). Ha publicado el poemario Imaginería (2010) y, junto a Miranda Merced, Fantasía circense: antología de literatura contemporánea (2011). Además, textos suyos han sido incluidos en las antologías Reflexiones literarias: de la creación al estudio (2005), Piernas cruzadas (2010) y Ejército de rosas (2011), así como en las revistas literarias Paxtiche (http://paxtiche.msa-x.org), La Obra del Día, zurde, El Relicario y Cinosargo (http://www.cinosargo.cl). === Tres relatos Vanessa Estefanía Pérez Moreno ====================== *** Rueda de la fortuna Gira, ha girado la rueda. Sus colores me hipnotizaron, me atraparon. —¿Habías visto algo como esto? —No. —¿Qué te hace pensar? —Nada. Mentí, los colores me llevaron a lugares a los que no llegaba desde que era niño. No pensé que los recordaría de nuevo. Pero, más que recordar... ¡Ay! Sentí escalofríos, escalofríos petrificantes, escalofríos escalofriantes, escalofríos... La grama verde y caliente dejó mi espalda enrojecida. Con mi mano sostenía un cigarrillo barato que no había podido fumarme unas horas antes, o quizá no era el mismo cigarrillo. ¿Me lo habría fumado antes? ¿Me lo habré fumado después? Me lo estoy fumando ahora. Todos saben igual, pero en momentos como aquél y éste, tienen un sabor amargo, una sensación a fracaso. Fracasé en olvidar ese momento. —Me siento emocionada. ¿Tú que sientes? —Escalofríos. —¿Estás bien? —No estoy. Así es, no estaba, me había ido lejos. Lejos hacia la grama caliente, hacia el humo amargo, hacia la tristeza máxima, la melancolía ruda, las lágrimas incontrolables... inacabables, indeseables, lágrimas cálidas, escalofríos, escalofríos petrificantes, escalofríos escalofriantes, escalofríos... ¡Oh! Colores malditos. Rojo, verde, azul, rojo, amarillo, morado, rojo, negro, rojo. Colores que giran y giran y giran y no paran de girar, no pararon, no pararán, no pararían, no, no, ¡no! Me había ido lejos. Lejos hacia el recuerdo que creía haber perdido. Fracasé en el olvido. He sido tomado, la fortuna me ha elegido. Nunca volveré a ser el mismo. *** Sin zapatos ¿Qué mira el hombre que camina descalzo? Divagando va. Derecha. Izquierda. Sin rumbo, sin destino. El hombre camina lentamente, el sol se refleja en su frente brillante, las gotas de sudor corren por su rostro y bajan por sus hombros desnudos. ¿Qué lleva en la mano? ¿Un pedazo de pan seco o una botella de aguardiente? ¡Pobre hombre! Camina descalzo sobre la arena, sus pies están enrojecidos. Camina sobre las piedras, los cigarrillos encendidos, la basura y los desperdicios. ¿Qué habrá hecho aquel hombre para merecer su infortuna? Puede ser él el que mató a una joven la semana pasada, o puede ser él al que persiguen los asesinos. ¿Quién mira al hombre que camina descalzo? Mira cómo la piel se le pega a los huesos. ¿Será su culpa o nuestra? Para ese hombre no existe la rutina ni el pan de cada día, no conoce de amor, no conoce de familia. Sólo camina. Camina solo. Somos más los que lo miramos que los que nos acercamos. —Aquí tiene, pobre hombre, no malgaste el dinero, cómprese unos zapatos. *** Cementerio Cómo olvidar ese momento en el que me encontré sentada en la grama, y para mí, sólo había grama. El sol se reflejaba en mi frente, y para mí sólo había grama. Húmeda y tibia, verde, tan verde. ¿Pero qué significaba? Antes de eso, me encontré corriendo, exaltada, desesperada, sin saber qué buscaba. Quizá, no buscaba nada y me inventé una razón para correr, o para huir. —¿Estás bien? —me preguntó alguien. Fue allí cuando noté que, para mi sorpresa, estaba rodeada de gente, ya no era sólo grama. Sin decir nada asentí y esa persona, la cual no recuerdo si era hombre o mujer, continuó su camino. Nunca me había sentido tan solitaria, pero al mismo tiempo tan expuesta. Tomé un cigarrillo y lo fumé como si fuera mi último y, al terminarlo, encendí otro sin darme cuenta. Me encontré mirándome al espejo, tan sola, tan triste, creyendo estar preparada, segura de que ya venía el momento. Mis manos temblaban. ¡Oh, cómo temblaban! Tan sola, tan sola, sólo yo y mi reflejo, sólo yo y mi otro yo. ¿Por qué regresaste, fantasma? Siempre has sido mi tortura. ¡Déjame en paz por un momento, déjame sola con mi espejo, sola con mi grama! De ti corría mientras me gritabas, me enfrentaste sin misericordia y me dejaste claro que nunca podría despegarme de ti, por mucho que trate, regresarás para recordarme que no te podré olvidar. Llevo años escribiendo sobre ti, tantos que en algún momento llegué a pensar que eras mi musa, pero tú no eres musa de nadie porque obligas a la gente a llevarte consigo siempre. Eres el producto de mis propios errores, aquellos que cometí sin pensar en sus consecuencias, y aquellos que alguien más cometió por mí. Llevo mi cruz y la de ellos, pues tu cruz es la de todos. Verde, que no te quiero verde. Grama y nubes. Hacia ellas corrí. No buscaba nada, huía de ti. Fantasma que eres mi pasado y que siempre me recordarás aquellas cartas, poemas e insomnios, aquel hueco en la tierra en el que sobre él ahora hay grama. ** Vanessa Estefanía Pérez Moreno http://www.letralia.com/firmas/perezmorenovanessaestefania.htm Escritora venezolana (Maracaibo, 1992). Cursa la licenciatura en letras en la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve). === Poemas de NYC Francisco Suárez Trénor ============================ *** NYC (2011) La ciudad es la sonrisa que ocupa el espacio dormido, el bullicio y el ruido de frenos, la mirada perdida en silencio, la nieve y el frío. La ciudad es el subsuelo, la memoria que vuela en el tiempo y es el tiempo perdido. Es el agua que brota del suelo. Es la música, el dolor y el aliento. Es cargar en la mano el ardiente ladrillo cuando llega el invierno. Es la muerte en la próxima esquina y la música que surge agresiva detrás de una puerta. Es la iglesia que invita al sosiego. Es el canto de oriente del sábado. Es el ritmo africano que ganó la batalla. La ciudad es el jazz y es el blues. Es también el entierro del joven que retara a la muerte en su moto y perdió la partida. Y también la mirada envidiosa del suicida frustrado. Es el aire viciado tras el último incendio. La sirena que canta en mitad de los ruidos del día. La que rompe el silencio en la noche. El paraguas que el viento rompiera en la noche lluviosa tirado en el suelo. La sonrisa del niño aburrido que mira a la nada. Es el aire que quema en verano y el sombrero que vuela en otoño. Es la mano que pide limosna en el túnel y la moneda que otra mano tiende a la mano que pide. Es el puente que cruza en lo alto. Y es el llanto que cae en silencio a los charcos del parque. El sabor y el olor de los perros calientes y el color, el sabor y el aroma de los mangos hindúes. Y la mano que limpia la boca. Y el negrito que baila en el metro y el que canta hip-hop a su lado. Es la anciana apurada y sin rumbo que ha olvidado hacia dónde camina. Es el beso volado de aquel que se marcha sin saber si volverá algún día. Es la risa del hombre que vende la fruta en la calle. La sonrisa de aquel extranjero que compra a buen precio. Es un rezo cantado en el coro. Es el grito de nadie. La ciudad es el profundo dolor de una madre que ha perdido a su hijo en la guerra lejana. El color de la nube de plomo que descarga la nieve. La ciudad es la vida y la muerte. El principio y el fin. Es el todo y la nada. *** Bitter End Derek Thomas, un chico como tantos otros, vivía la vida día a día. Amaba a Katy Gunn en secreto y trabajaba en una aseguradora, pero soñaba con transportar mercancías en su propio camión. Le gustaba la música y no era raro verlo en el Bitter End cuando tenía dinero. Lizzane Knott y Tina Shaffer eran sus cantantes preferidas y, por supuesto, también Katy Gunn. Una noche como cualquier otra, al salir del local, un camión asesino aplastó a Derek contra el suelo entre Bleecker Street y West Houston. Ningún seguro cubrió su defunción, nadie lo echa de menos en el Bitter End, ni lo hace, por supuesto, Katy Gunn. *** Brooklyn, Kandinsky, Imagine y la bailarina española Haremos a esta tarde diferente. Bajaré por la rampa sin que nadie me vea y te esperaré en la esquina del parque que tú sabes. Juntos cruzaremos el río para ver el ocaso y tomar un helado en el muelle. Nos haremos los dueños de la luz de la tarde y pondremos a la puesta de sol los colores que elijas: naranja, rojo, fucsia... Y después pintaré un borde blanco a la escena. Y mientras la noche encienda uno a uno sus candiles y apague poco a poco las luces que pintamos cenaremos en el River Café muy estirados mirando el Skyline de otra manera junto a unos sorprendidos comensales. Y a la vuelta, en el parque, bailarás para mí a la luz de la luna una danza española sobre el disco de Lennon. ** Francisco Suárez Trénor http://www.letralia.com/firmas/suareztrenorfrancisco.htm Médico español nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1948. Escribe poesía y narrativa. Obtuvo en 1999 el primer premio del Concurso Literario del Primer Centenario del Colegio Oficial de Médicos de Tenerife con su cuento "La muchacha de los ojos color de uva", y el Premio de Poesía Pedro García Cabrera 2000 con el poemario Sencillamente agua, editado en Santa Cruz de Tenerife en 2002. === Truco Marcelo Sosa Guridi ======================================== I Todo pasó demasiado rápido. La puerta que se abrió, saltando la cerradura por la patada; los milicos que entraron corriendo y sin dejar de gritar nos rodearon. A nadie le dio por decir ni mu, todos sentados alrededor de la mesa con los brazos en alto como si fuera un asalto. Pero era una redada y el único nabo que abrió la boca fui yo, porque estaba cebando mate y del sobresalto me volqué un chorro de agua caliente en la mano: solté el mate y una puteada que sonó más fuerte que los gritos de los milicos. Y justo al lado mío estaba el más joven y nervioso de todos. El culatazo del FAL suspendió todo, quedó la nada. Un instante, unas horas después —la muerte debe ser eso, un instante sin orillas— me desperté con la cara ardiendo. El bigote Fernández había estado cacheteándome con ganas, según me dijeron me repetía “despertate, gordo pelotudo” casi con lágrimas. Por supuesto que siempre lo negó. —¿Despertaste, gordo? —No, Bigote, todavía sigo durmiendo. ¿Anotaste la chapa? —la cabeza me aullaba de dolor, pero para adentro. Tenía un chichón tan grande que para tocarlo tenía que extender el brazo. —Sólo a vos se te ocurre gritar “la puta que los parió” cuando entran veinte milicos armados a guerra. —Dije “que lo parió”, en singular —me defendí—, no les gritaba a ellos, me quemé la mano y grité por eso. —Andá a enseñarle gramática al pendejo que te partió la cabeza. Recién ahí me miré la mano, no notaba la quemadura, pero estaba toda ampollada. También me di cuenta de que no estábamos en celdas, parecían barracones, y había mucha gente ahí. Dos milicos con fusiles mirando desde la puerta del barracón hacían guardia firmes pero con evidente aburrimiento en las caras. Vino otro detenido, que no conocía, no era del sindicato nuestro. Pero al mirar era evidente que había gente de todos lados. Como si nos fueran a coleccionar. —Estamos en el FUSNA. Parece que violamos las medidas —me dijo, como quien dice parece que para el clásico Espárrago no juega. —Parece que nos violamos a la hija del jefe de la armada, a las medidas no creo que las defiendan tanto. —Pacheco quiere dejar un mensaje claro: no va a permitir reuniones. —¡No jodas! ¿En serio? El tipo ya me estaba pudriendo. Demasiado verso. De pronto soltó, pero raro, como si siguiera un libreto: —¿Yo a vos no te conozco del Partido? Se me prendió una luz de alarma. Confirmado, mucha conversa para estar en cana. —Sí. Del partido Aguada y Goes, yo era el que te rompió la cara por preguntar mucho, ¿te acordás? Nos separaron entre ocho. En eso un sargento (después tuve tiempo de saberme las insignias) gritó mi nombre y como si hubiera estado ensayado nos soltamos todos. Los milicos de guardia, que ya habían empezado a apostar, chocaron los talones en un solo clap, seco, que limpió las paredes. Me levantaron dos del piso y me dejé llevar a una oficina cerrada, monacal, amoblada sólo por una mesa y dos sillas. Una la ocupaba un ropero con forma de hombre, con la mayor cantidad de pecas en una cara que vi en mi vida, tantas que ni siquiera tenía sentido contarlas. La otra silla, de espaldas a la puerta, me estaba destinada, según el gesto del ropero pecoso. Ni bien me senté, el tipo preguntó: —¿Nombre? Me pareció pelotuda la pregunta, más considerando el arresto y que me llamaran por el apellido. De todas maneras el sentido común me decía que respondiera bien. Lástima que nunca tuve sentido común. —Fuenteovejuna, señor. El tipo, contra lo que yo esperaba, sonrió, sacó del bolsillo de la camisa un paquete de Camel y me convidó. —Sosa, ni Lope de Vega lo salva de esta. Se le notaba el acento yanqui, era grandote, rubio y cortado con media americana; pero lo que terminó de confirmar el cuadro fueron los cigarrillos. Acepté, claro, y cuando prendió el mío y uno para él me inspeccionó con ojos azules y fríos. Sentí un estremecimiento en la nuca. Abrió una carpeta con papeles escritos en inglés, de la que sacó un legajo con una foto mía. Creo que lo hizo más para demostrarme que parte de mi historia estaba en su poder que para sacar datos. —¿Cuánto hace que está afiliado al PCU, Sosa? —¿Para qué me lo pregunta? Tiene todo anotado ahí. —No todo. No sabemos quién es su contacto en la embajada soviética. —Ningún contacto. No conozco a nadie de la embajada. Sólo voy a levantar la Sputnik y revistas de ajedrez. Lo peor es que era verdad, iba sólo porque conseguía revistas gratis... y algún libro de Marx, pero nada más. El yanqui sonrió. No creo que fuera gran jugador de póker, porque tenía todas las cartas y lo demostraba. Yo no juego póker, pero soy bastante bueno en el truco, que es mucho más difícil. —Sosa, usted tiene familia. Una linda familia. Hijo de mil putas, gringo de mierda. La familia no se toca. Pero no me iba a torcer; toda la furia, todo el dolor se convirtió en mi cara en una sonrisa. —¿Te animás a amenazar a mi familia? ¿Sabés quién soy y te animás a meterte con mi mujer y mi hijo? ¿Cuál te creés que fue mi única condición a los rusos? La familia no se toca. ¿O la tuya sí? Estaba payando, claro. Tiré una falta envido con veinte, no tenía nada, pero él creía que sí. Por eso, para que saltaran mis cartas sacó el smith and wesson de la sobaquera y me lo calzó arriba de los ojos. Justo al lado del chichón. Amartilló. Casi me cago. No sentí más el dolor del golpe ni la quemadura en la mano. Entonces reí, con ganas, de verdad, como si me hiciera gracia tener el caño horadando mi frente, prometiendo una bala que se moría de ganas de salir. Como si el yanqui no estuviera pensando que en el peor de los casos era un comunista menos y tendría que llenar algunos papeles más. Como si no estuviera pensando en su familia. Pero lo que el personal file del gringo no decía era que siempre que me entraba miedo o nerviosismo me daba por reír. En los velorios ni te digo, era el más puteado. El tipo dudó, la presión del caño se aflojó. Se notaba clarito que él tampoco tenía cartas. Me había subido la apuesta con un par de nueves y se pensó que por lo menos tenía full. —¿Vas a tirar o no? Pensalo. Falta envido y truco. Finalmente el gringo sacó el arma de mi cara, la guardó en la sobaquera, me miró un segundo, y mientras seguramente pensaba sonofabich, me dijo: —El contacto en la embajada y te suelto. —No hay negocio. Tarde o temprano me van a soltar. Ahora vos sabés quién soy yo. Ya está. Mientras dejen quieta a mi familia, yo no me meto. ¿No basta? —Veremos. Hizo una seña a mi espalda y apareció de la nada un milico grandote. Todo el tiempo lo tuve a mi espalda. Menos mal que no me miró las cartas... II Dos semanas después estábamos en un hotel. El Hotel Clarín, como decían los milicos de acá, en medio del cuartel de Treinta y Tres. Para lo que podía ser, estábamos de fiesta. Al otro día íbamos a recibir las primeras visitas. Supe que Olga, mi esposa, había dado vuelta cielo y tierra para sacarme. Junto a la mujer del Bigote eran terribles. No lo podía creer cuando me enteré que fueron a la embajada rusa... Esa tarde había truco de cuatro. El Bigote y yo contra el sargento y el cabo. Lo lindo era, como cada vez que juega una pareja de Montevideo contra otra del interior, que cada pareja no conocía las señas de la pareja rival, entonces se podía jugar a cara limpia y no había que andar disimulando tanto las muecas. Claro que el Bigote a veces exageraba y parecía que se hubiera agarrado parálisis facial. Mientras barajaba el sargento, que estaba sentado a mi izquierda, me dijo: —Che, gordo, mirá que mañana hay requisa, después de la visita. —Gracias por el dato. ¿Te doy la radio? —Mejor. El Bigote entornó los ojos. La mano venía para él y apretó las cartas. —Allá por el Olimar venía navegando un piojo, con flor de tajo en el ojo y guitarra pa’ cantar. El sargento no se quedó atrás, pero ni el cabo ni yo cantábamos. Eso sí, yo tenía el perico. —A estos me los mandaron a cantar del Olimar, vinieron a guitarrear: ¡flor de chasco se llevaron! Toda nuestra, pensé, el Bigote tenía el dos y la perica. Treinta y siete. Había que ver la liga. —Con flor envido. —Contra flor al resto. Era partido. Yo ni idea de la liga. —Quiero, cuarenta y tres —el Bigote casi se pone a juntar los porotos, tenía el dos, la perica y un seis. Ganábamos seguro. —Cuarenta y cuatro —dijo el sargento y puso arriba de la mesa el cuatro, el cinco y un siete—. No siempre miente un milico cuartelero. III Pasé esa noche mal. Soñé que en la fila de los familiares veía a Olga y al enano, que se soltaba de la madre y corría hacia mí. En mitad del patio mi hijo caía acribillado por la metralla del guardia de la torre, que era el yanqui del FUSNA. Me desperté con un grito mudo, tardé en reconocerme en la barraca y convencerme de que era sólo una pesadilla. Al otro día, pese a que sabía que estaba despierto, me costó asumirlo, porque todo era igual a mi sueño. La fila, los familiares, hasta el vestido de mi esposa. Casi me muero cuando veo que Marcelo se separa de su madre y corre hacia mí. Miré enseguida a la torre, pero el guardia fumaba tranquilo, sin levantar su fusil. Marcelo llegó de su carrera y se me tiró en los brazos. Creo que nunca, ni antes ni después, abracé tan fuerte a mi hijo. Volví a agradecer, después de mucho, al Dios de mi infancia. Eso sí, nunca más jugué al truco. ** Marcelo Sosa Guridi http://www.letralia.com/firmas/sosaguridimarcelo.htm Escritor uruguayo (Montevideo, 1967). Participó en el libro colectivo de poesía y narrativa Juntapapeles (Ediciones Abrelabios, http://abrelabios.com; 1996). Textos suyos han sido publicados en los sitios de literatura Textale (http://www.textale.com) y Letras y Algo Más (http://www.letrasyalgomas.com). === Poemas Óscar Cortés Tapia ======================================== *** Al procurador en la última fatiga Judas, Judas Tadeo Abogado de la segunda instancia Procurador en la última fatiga Que tu voz se apersone pronta y represente mi talada esperanza Que tu escrito inicial demande las prestaciones que lo adverso me niega Que tu vía sea idónea y que Dios no te reconvenga Construye bien el agravio Elige cuidadoso el silogismo Fundamenta con las tesis de la Providencia Opón si es necesario el ruego y otros recursos (Por si acaso tendremos el amparo de María) *** La pluma Es una prótesis, recuerdo del onceavo dedo: el índice faltante que mencionan las mitologías (Encolerizado, un dios analfabeto lo arrancó de los hombres Así castigaba el deseo rebelde: que repitiesen en la tierra o las vasijas, la palabra creadora) Flamígera en ocasiones culminantes, irreprochable testigo casi siempre, la pluma nos despalabra culpa a culpa, hastío por hastío; o traza para nosotros la felicidad momentánea pero legible *** La bañera Uterina, cálida; anterior a la memoria (Feliz el niño que se baña dos veces en la misma agua de domingo) ¡Qué equilibrio el suyo! El fondo y la forma son una sola caricia Algo emerge del mar doméstico... ¡Eureka! ¡Una resbaladiza ballena blanca es tan real como la pastilla de jabón! (El descubrimiento desplaza la tarde) *** Zapatos El empeine es ancho y un café confuso la piel Años de pisadas les dieron la holgura exacta: manos que acarician, evocación de casa Saben de poesía Y paso a paso repiten proverbios y cantares (Hacen estelas en la mar) ** Óscar Cortés Tapia http://www.letralia.com/firmas/cortestapiaoscar.htm Escritor mexicano (Chilpancingo, 1960). Licenciado en lengua y literaturas hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx). Estudió la Maestría en Letras Mexicanas en la misma institución. Autor de varios poemarios, entre ellos Elogio de El Santo (Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Uaem, http://www.uaem.mx / La Tinta del Alcatraz, 2001) y Las hijas pródigas (Ediciones Tarántula Dormida). Ha colaborado en publicaciones tanto mexicanas como del extranjero. Ha recibido varios premios literarios y parte de su obra se ha traducido al inglés, francés y portugués. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “Leamos algo a los malos autores; con la condición de que no sea por malignidad, es excelente. Cultivemos en nosotros el odio al libro estúpido. El odio al libro estúpido es un sentimiento muy útil en sí, pero que tiene valor si aviva con nosotros el amor y la sed de los que son buenos”. Emile Faguet, L’art de lire (1912). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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