~~~~~~~~~~~~~~~ Año XVII Cagua, Venezuela Nº 271 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 23 de julio de 2012 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | Versión teatral de The Buenos Aires Affair, de Manuel | Breves Puig. / Conferencia “La literatura del recienvenido”, de | Ricardo Piglia. | | Familia de José Hierro estudia publicar textos inéditos. | Noticias / Celebran 15 años de la colección editorial Biblioteca | Mexicana. / Escritores y editores chilenos exigen | cambios en programa para la FIL. / Nuria Espert recibirá | doctorado honoris causa de la Complutense. / Eduardo | Galeano recibió el Premio Amalia Solórzano. / Port | Harcourt, en Nigeria, será “Capital mundial del libro” | en 2014. / Una revista publicará poesía de autores | hispanoamericanos en la India. / Corte Suprema argentina | rechaza recurso presentado por María Kodama. / La nueva | novela de Arturo Pérez-Reverte aparecerá en noviembre. / | El Cervantes nombra directores en nueve de sus centros | internacionales. / El quebequense Jean Paul Daoust gana | el Sabines-Lapointe. / Escritor español reclama el pago | de un premio que ganó en 2011. / Falleció la escritora y | cantante argentina Leda Valladares. / Cristina Fallarás, | primera mujer en ganar el Hammett de Novela Negra. / | Traducen al inglés poemas del venezolano José Antonio | Ramos Sucre. / Alejandro Neyra gana el Premio de la CPL | con una novela de espías. / Premio Francisco Casavella | para el escritor peruano Diego Trelles Paz. / Guatemala | construye una plaza en homenaje a Miguel Ángel Asturias. | / España aumenta impuestos y reduce presupuestos a la | cultura. / Inauguran en Argentina un mural en homenaje a | Quino. / Lanzan aplicaciones para consultar el Drae en | dispositivos móviles. / Se inició la Feria del Libro de | Guatemala, dedicada al Oxlajuj B’aqtun. / Arrancó la | Feria Internacional del Libro de Lima. / Mario de los | Santos y Óscar Sipán ganan el Ciudad de Getafe. / Jorge | Gómez Jiménez gana el concurso “Los Desiertos del | Ángel”. / Chavela Vargas dada de alta de un hospital en | Madrid. / Fallece a los 86 años el escritor chileno | Miguel Arteche. / Murió la editora española Esther | Tusquets. / Esta semana anuncian en Caracas el fallo del | Premio Víctor Valera Mora. / 17 autores extranjeros en | la Feria Internacional del Libro de La Paz. / Celebrarán | con diversas actividades año aniversario de Sergio | Ramírez. / Un congreso revisará en 2013 actuación de | mujeres en la Independencia. / Poetas peruanos se | reunirán en la IV Fiesta del Diantre. / Realizarán en | Toluca un congreso en homenaje a Élmer Mendoza. / El | mundo editorial ante el reto digital, tema de las | Jornadas Liber. | | Revista Coroto. / Anotaciones sobre una novela. / Te | Literatura Prometo Anarquía. / Multiteca Cultural. / Cavea. Revista | en Internet Cultural. / Falsaria. | | “Dictadura y metaficción en Una misma noche”, Jorge | Artículos y Ladino Gaitán Bayona. / “Ay, Poesía, no te rajes en | reportajes Guadalajara”, Rolando Gabrielli. / “Del surrealismo | caribeño de José Lira Sosa”, José Pérez. / “29 éxitos | “tuiteables” de Tito Monterroso”, Mario Cordero Ávila. / | “Gustavo Adolfo Bécquer (I). Poesía eres tú”, Vicente | Adelantado Soriano. / “Lorenzo Morales, Wilson Choperena | y Pablo Flórez: tres cultores del alma caribe que | partieron”, Enoin Humanez Blanquicett. / “Martín | Ramírez: las claves del silencio”, Efi Cubero. / “Desde | La Esperanza, Sergio García Zamora anuncia la | trascendencia”, Arístides Vega Chapú. / “Arvelo | Torrealba, el poeta no encontrado”, Alberto José Pérez. | / “Albania y su doble”, Ricardo Martínez-Conde. / “El | metro universal, de Luis Benítez”, Paula Winkler. / “En | recuerdo de Miguel Arteche”, Benedicto González Vargas. | | Ana Cabrera Vivanco: “Cuando dos personas consiguen el | Entrevistas milagro de entenderse en los silencios”, entrevista por | Ihosvany Hernández González. | | “Aura: ¿reinvención del pasado?”, María del Carmen | Sala de ensayo Castañeda Hernández. | | “Sí, pero nomás la puntita”, Mayra Iturralde Sandoval. / | Letras Poemas de Luis Daniel Angulo Colmenares. / “La foto”, | Eduardo Protto. / Textos de Arena Martínez Alises. / “El | escritor”, María Celeste Vargas Martínez. / “Tres poemas | de ciudad”, Elizaria Flores. / “El Niño Dios desde la | hamaca”, John Javier Acosta Rodríguez. / Textos de | Sabrina Domínguez. / “Juana”, Héctor Estrada Parada. / | Poemas de Johan Mijaíl Castillo Guillén. / “Lajoman”, | Olivia Vicente Sánchez. / “Poemas para vos y otras | verdades” (extractos), Reynaldo García. | | Waldo Rojas. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Mención de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.org =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| *** Versión teatral de The Buenos Aires Affair, de Manuel Puig Una de las novelas más importantes del escritor argentino Manuel Puig, The Buenos Aires Affair, publicada en 1973, fue retomada por su compatriota, la dramaturga y directora Laura Córdoba, para el montaje de su próxima obra. Para esta ocasión, informó a finales de junio el diario argentino La Nación, Córdoba retoma ciertos momentos de la narración original y reconstruye historias con temáticas que giran en torno al desamor, la soledad y la muerte, resultando un ejercicio dramático interesante y atractivo. Entre los actores que participan destacan Damián Frusciante, Guido Silverstein, Lorena Szekely y Marina Bazzolo, entre otros, y la escenografía está a cargo de Mercedes Piñeiro. Dicha obra se presenta todos los domingos a las 20:30 horas en la Sala “La Carbonera”, de Buenos Aires. *** Conferencia “La literatura del recienvenido”, de Ricardo Piglia “La literatura del recienvenido” es el título de la conferencia que el escritor Ricardo Piglia dará el miércoles 29 de agosto a las 19 en el Auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Malba, con entrada libre y gratuita. El prestigioso autor y crítico literario argentino hablará sobre su experiencia como editor y reflexionará sobre los libros inéditos, escritores noveles, opera prima, ediciones y reediciones en la literatura argentina. “La Serie del Recienvenido” propone al lector grandes obras de la literatura argentina de las últimas décadas del siglo XX, seleccionadas y prologadas por Piglia. Los libros que conforman la serie han sido elegidos de acuerdo a la presencia —y la actualidad— que estas obras tienen en la literatura del presente. A la fecha, se han reeditado Nanina, de Germán García, En breve cárcel, de Sylvia Molloy; Oldsmobile 1962, de Ana María Basualdo, y en agosto se publicará El mal menor, de C. E. Feiling. La conferencia, organizada junto con el Fondo de Cultura Económica, será el 29 de agosto a las 19 en el museo de Figueroa Alcorta 3415. http://www.malba.org.ar ¿Quiere publicar una nota en este espacio? 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De hecho, precisó que en los fondos pendientes de revisar hay 6.000 documentos, de los que un millar son autógrafos o manuscritos. “Poemas elaborados no hay, pero sí bastantes trabajos”, aseguró. Entre ellos se encuentran fragmentos de una novela, que se está estudiando si se van a publicar o no. El resto está compuesto por trabajos, estudios, etcétera, como la adaptación de Platero o de El pequeño príncipe. Hierro hizo el anuncio en una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), con motivo del seminario José Hierro, a la que también asistieron el catedrático de la Universidad de León y académico de la RAE, Salvador Gutiérrez Ordóñez, y el presidente del Ateneo de Santander, Carlos Galán. Precisamente, Galán corroboró que quedan trabajos inéditos de José Hierro, como el villancico “maravilloso” que él atesora. Por otra parte, Joaquín Hierro manifestó que la familia del poeta tiene “esperanzas”, con el nuevo gobierno de Cantabria, de que se cree la Fundación José Hierro, aunque todavía no hay “nada concreto” al respecto. Así, afirmó que el actual Ejecutivo tiene una actitud “mucho más receptiva” que el anterior, y se están manteniendo conversaciones aunque insistió en que sin llegar “a nada concreto”. “Hay un primer paso que es escuchar, atender, y hay una gran actitud; es cosa de ver porque muchas veces no se trata de dinero sino de usar los recursos que hay con cabeza”. Por eso ahora, y a pesar de la crisis y de que la situación de Cantabria “no es muy boyante”, la familia tiene “esperanzas de que se pueda avanzar en alguna línea”. Fuente: Europa Press *** Celebran 15 años de la colección editorial Biblioteca Mexicana Divulgar los conocimientos que se originan y renuevan en cada generación es un proceso que no siempre se cumple en México, aseveró el pasado martes 10 de julio el historiador Enrique Florescano, quien en un esfuerzo por resolver esa deficiencia propuso crear la colección editorial Biblioteca Mexicana, de la cual es coordinador general y que este año arriba a su decimoquinto aniversario. Integrada a la fecha por 36 títulos, en una coedición del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) y el Fondo de Cultura Económica (FCE), en ella se reúnen los más recientes avances en diferentes campos del conocimiento desarrollados en el país azteca, tanto del ámbito científico como del cultural, humanístico y artístico. Durante la celebración de los 15 años de esta colección, efectuada en la Biblioteca de México, Florescano calificó a éste como “un vasto proyecto de difusión de la cultura mexicana”. Su propósito, definió, ha sido editar obras que reúnan información actualizada sobre el país en asuntos de primera importancia: “Se trata de un esfuerzo singular por integrar un compendio de la creatividad y el pensamiento mexicanos, que exponga los logros alcanzados y los proyectara hacia el exterior, especialmente hacia la región iberoamericana”. El acto lo encabezaron los titulares del CNCA y el FCE, Consuelo Sáizar y Joaquín Díez-Canedo, de forma respectiva, y en su transcurso la primera anunció que, en un plazo máximo de dos años, los 36 títulos de la Biblioteca Mexicana estarán disponibles en versión electrónica. En entrevista posterior, Enrique Florescano destacó que la colección continuará incrementando sus volúmenes y, al respecto, anunció que se encuentran en preparación sendos dedicados a las nuevas tecnologías y temas relacionados con política, como la justicia y la gobernanza. A decir del historiador —quien en septiembre presentará su nuevo libro, La función social de la historia, como parte de un homenaje que recibirá en Jalapa por su cumpleaños 75—, “en cada generación se renueva el conocimiento, pero a veces no se acompaña de los medios que lo difundan”. Lo que en ese sentido pretende hacer la colección Biblioteca Mexicana “es, sin ánimo de caer en comparaciones, lo que antes hicieron Jaime Torres Bodet y José Vasconcelos, de incorporar a la nueva población científica, literaria y cultural, y proponerle que haga libros para esas nuevas generaciones”, agregó el especialista. “Estamos pensando, más que nada, en transmitir este material a los profesores. Éstos se han vuelto libros de textos, porque abarcan un campo tan grande que es imposible que un solo autor los haga. Entonces, son libros por naturaleza colectivos y están ayudando a transformar la educación en el país”. Una de las principales dificultades para Enrique Florescano en el transcurso de estos tres lustros, según aceptó, ha sido “encontrar coordinadores (de cada uno de los volúmenes) que sean capaces de invitar, no a los cuates, sino a la diversidad más amplia de expertos en su campo”. De acuerdo con el investigador, la recepción de este material ha sido más que positiva entre las comunidades académica, docente y estudiantil de México, y aseguró que un factor importante para ello, amén de la calidad de cada uno de los títulos, ha sido la eficiente distribución de los mismos, merced a la alianza con el FCE, que ha permitido tenerlos disponibles en todo México y el resto de Iberoamérica. Florescano destacó, asimismo, que los 36 volúmenes de esa colección, con tiraje de 100 mil ejemplares, entre primeras impresiones y reimpresiones, abarcan más de 430 ensayos, en los que han colaborado 365 especialistas nacionales y extranjeros. Durante el acto, también fue destacada la colección “El patrimonio histórico cultural de México (1810-2010)”, coordinada asimismo por Florescano, la cual fue creada por el CNCA con motivo del bicentenario de la Independencia. Se trata de una colección integrada por seis títulos y un tiraje de dos mil títulos por libro y en su elaboración participa medio centenar de especialistas. Con ella, por vez primera se ha intentado presentar una síntesis de la riqueza arqueológica, étnica, artística y cultural del país azteca, comentó el historiador. Fuente: La Jornada *** Escritores y editores chilenos exigen cambios en programa para la FIL Un grupo de escritores, editores independientes y otros gestores culturales de Chile lanzó el pasado 10 de julio una declaración pública (http://bit.ly/QfVqvx) en la que exigen cambios en el programa que ese país ha organizado como invitado de honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que se celebrará en esta ciudad mexicana entre el 24 de noviembre y el 2 de diciembre. La declaración, que admite adhesiones espontáneas a la dirección electrónica declaracionguadalajara@gmail.com, ya ha sido firmada por varios autores invitados al evento editorial, como Pablo Torche, Andrea Jeftanovic, Nona Fernández, Diamela Eltit, Cynthia Rimsky, Ramón Díaz Eterovic o Luis Barrales, y también por otros destacados autores como el periodista Faride Zerán —Premio Nacional de Periodismo— o los escritores Hernán Miranda Casanova —premios Casa de las Américas y Altazor—, Juan Cameron, Luis Sepúlveda, Lilian Elphick Latorre (http://www.letralia.com/firmas/elphicklatorrelilian.htm), Pablo Oyarzún, Daniel Rojas Pachas (http://www.letralia.com/firmas/rojaspachasdaniel.htm). “Esta es una oportunidad única para mostrar el panorama literario y cultural del país en un evento de alcance mundial, visitado cada año por más de un millón de personas”, dice el comunicado. “Nos parece muy importante que el proceso de construcción de este programa y de selección de los autores que representarán a Chile sea conducido de manera transparente e informada. Lamentablemente este proceso, a cargo del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, ha sido conducido de manera poco transparente y participativa, lo que le resta representatividad y puede afectar la credibilidad y validez del mismo”. La declaración estima que no se hizo público el mecanismo ni los criterios de selección para organizar el programa —un resumen del cual está publicado en nuestra edición 270 (http://www.letralia.com/270/0706chile.htm)—, y denuncia que el comité asesor nombrado por las autoridades chilenas es “escasamente representativo”, ya que excluye instituciones y particulares importantes de la nación sureña. “En añadidura, se realizó una convocatoria de propuestas para editores, pero éstas no fueron evaluadas por el Consejo Asesor, y finalmente fueron rechazadas prácticamente la totalidad de ellas, sin que se entregara ningún fundamento”. Se señala también que el programa presenta “claras falencias” en, al menos, seis aspectos fundamentales: “1º. Un enorme centralismo en detrimento de la diversidad regional del país. 2º. Una discriminación casi absoluta de los editores independientes, quienes publican gran parte de la literatura nacional. 3º. Una representación inexplicablemente baja de poetas, quienes constituyen quizás la tradición cultural más importante del país. 4º. Una escasa o nula presencia de ensayistas y críticos literarios nacionales. 5º. Una homogeneidad excesiva de los temas abordados en las mesas y paneles de discusión, eludiendo problemáticas políticas y culturales fundamentales del Chile actual. 6º. La FIL será sede del encuentro Otra Mirada, de libreros y editores independientes de Hispanoamérica, y no existen facilidades efectivas para que Chile participe de manera activa en este evento”. Los firmantes consideran la necesidad de conformar un nuevo equipo de trabajo “de mayor representatividad”, con vistas a subsanar estos problemas y a “transparentar el proceso de selección, e incorporar en el mismo a miembros de distintas instituciones y actores culturales relevantes de nuestro país, que aseguren una representación diversa y heterogénea”. Agregan que su intención es lograr que el programa “refleje efectivamente la diversidad cultural, política y regional del ámbito literario de nuestro país”. Fuente: Revista Intemperie *** Nuria Espert recibirá doctorado honoris causa de la Complutense La Universidad Complutense de Madrid anunció el pasado 11 de julio el nombramiento de la actriz catalana Nuria Espert como nueva doctora honoris causa de la institución. La ceremonia de investidura tendrá lugar durante el próximo curso académico. El anuncio fue hecho público coincidiendo con la asistencia de Espert a los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), para impartir una conferencia sobre la influencia de Federico García Lorca en su trabajo y su vida. La actriz se ha mostrado “agradecida y emocionada” ante los periodistas por un “honor académico que es poco habitual para las personas de mi profesión” y, como curiosidad, contó que recibió la noticia mientras leía el Diván del Tamarit, de Lorca. “Hemos luchado toda la vida para que teatro y universidad se dieran un apretón de manos pero los resultados son todavía pobres; este honoris causa que me llena de emoción viene a decirnos de parte del mundo universitario que se quiere estrechar más ese lazo”, declaró Espert. Espert ha querido repartir esta distinción “entre todas las gentes de mi profesión, esa profesión que se ha ido depurando con los años y ha ido siendo más exigente hasta ayudarnos de modo verdadero y palpable a que nos esforcemos para conseguir una mayor excelencia”. Fuente: EFE *** Eduardo Galeano recibió el Premio Amalia Solórzano El escritor uruguayo Eduardo Galeano fue galardonado en México el pasado miércoles 11 de julio con el Premio Amalia Solórzano, que se otorga a figuras que destacan por su actividad en favor de la independencia política o la defensa de los derechos humanos. El anuncio fue hecho por Cuauhtémoc Cárdenas, líder histórico de la izquierda mexicana. El año pasado el galardonado fue el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Cárdenas destacó que el premio en honor de Amalia Solórzano (1911-2008), quien fue esposa del presidente Lázaro Cárdenas (1895-1970), fue instituido como reconocimiento a instituciones o personas que, entre otros factores, destacan por su actividad en favor de la independencia nacional o la defensa de la soberanía de los pueblos. Asimismo, por las actividades en favor de los pueblos indígenas, la paz, la lucha contra la marginación y las exclusiones sociales, los derechos humanos, la integración latinoamericana, la educación, la ciencia y la cultura. Cárdenas recordó que este galardón, que es entregado por el Centro Lázaro Cárdenas y Amalia Solórzano y decidido por un consejo integrado por personalidades de diversas nacionalidades, en este año se concedió a Galeano y a la activista mexicana Martha Lamas, “ambos claramente identificados con las ideas y las causas que impulsa este centro”. “Eduardo Galeano, además de distinguido escritor uruguayo, que ha incursionado en distintos géneros, la crítica política, el ensayo, histórico, el periodismo, la novela, ha sido a lo largo de su vida un decidido luchador por las libertades de su patria”, explicó Cárdenas. Agregó que el escritor uruguayo es un “un militante firme por las luchas de la soberanía nacional, la democracia y contra las dictaduras”. Galeano ha sido calificado como uno de los más destacados autores de la literatura latinoamericana. Sus obras incluyen Las venas abiertas de América Latina (1971) y Memoria del fuego (1986), que han sido traducidos a más de veinte idiomas, y cuyos textos combinan el periodismo, la ficción, el análisis político y la historia. Sobre Martha Lamas, Cárdenas destacó su incansable actividad en defensa de los derechos feministas y de los derechos humanos, además de ser una “acuciosa estudiosa en este tema” “Es un gusto que tanto Martha como Eduardo hayan aceptado el premio”, explicó Cárdenas al término del anuncio, y agregó que Galeano visitará México en octubre próximo para recibir el galardón, que consiste en una estatuilla creada por Gabriel Orozco. Fuente: EFE *** Port Harcourt, en Nigeria, será “Capital mundial del libro” en 2014 La ciudad nigeriana de Port Harcourt será “Capital mundial del libro” en 2014, debido a “la calidad del programa presentado y por la incidencia que éste tendrá en la mejora del nivel de alfabetización en el país”, anunció la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) el pasado miércoles 11 de julio. En particular, los miembros del comité encargado de la designación destacaron la importancia concedida por esta ciudad a las actividades en favor de los jóvenes y por el impacto que el proyecto tendrá en la mejora de la cultura del libro, de la lectura, de la escritura y de la edición en Nigeria. La iniciativa, puesta en marcha en 2001 y organizada por la Unesco junto a las tres mayores organizaciones internacionales del mundo del libro, pretende impulsar el compromiso a nivel local para promover la lectura en el mundo. El nombramiento dura un año y comienza el 23 de abril, coincidiendo con el Día Mundial del Libro. Port Harcourt es la decimocuarta ciudad que llevará este título, después de Madrid (2001), Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Ámsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010), Buenos Aires (2011), Ereván (2012) y Bangkok (2013). Fuente: EFE *** Una revista publicará poesía de autores hispanoamericanos en la India Yapanchitra, la primera publicación de poesía en la India que contará con una sección permanente dedicada a autores de España y América, fue presentada en el Instituto Cervantes de Nueva Delhi el pasado 11 de julio. La publicación es una versión en inglés de la cabecera original, que se publica desde hace diez años en lengua bengalí, cuenta con cuatro páginas, será editada dos veces al año y tendrá una tirada de 1.200 ejemplares. La sección hispana del primer número del tabloide —“un formato de guerrilla”, según la propia publicación— está dedicada a la poesía colombiana más reciente. En el lanzamiento de Yapanchitra (“retrato de subsistencia”, en sánscrito) estuvieron presentes poetas indios como J. P. Das y Manglesh Dabral, el director de la cabecera, Prabal Kumar Basu, y el editor, Subhro Bandopadhyay. Bandopadhyay, que también es poeta, dijo que la elección de Colombia vino determinada por la invitación que recibió a participar en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, y la disposición de los organizadores a proporcionarles los poemas publicados. Los poetas colombianos elegidos para esta edición han sido Luis Eduardo Rendón (1972), Giovanni Quessep (1939), Raúl Henao (1944), Juan Manuel Roca (http://www.letralia.com/firmas/rocajuanmanuel.htm; 1946), Fernando Rendón (http://www.letralia.com/firmas/rendonfernando.htm; 1951), Gabriel Jaime Franco (1956), Alberto Vélez (1956), Jairo Guzmán (1961) y Piedad Bonnett (1951). El embajador colombiano en la India, Juan Alfredo Pinto, señaló durante el acto que Colombia es “un país de poetas”, por lo que no le extrañó que fuera escogido para el primer número. La publicación tiene entre sus principales objetivos el libre intercambio de pensamientos poéticos en diferentes idiomas en un país, la India, donde hay 24 lenguas reconocidas. En cada número habrá una sección dedicada también a la poesía india con atención a una lengua del subcontinente indio, que en esta ocasión ha sido el bengalí. Fuente: EFE *** Corte Suprema argentina rechaza recurso presentado por María Kodama La Corte Suprema de Justicia de Argentina rechazó una presentación de María Kodama, viuda del escritor Jorge Luis Borges, contra el autor Roberto Alifano por supuesto plagio de la obra El Aleph, confirmaron fuentes judiciales el pasado jueves 12 de julio. El máximo tribunal argentino declaró improcedente el recurso presentado por Kodama, que cuestionaba el sobreseimiento judicial que ya había recibido Alifano, secretario de Borges entre 1979 y 1985, añadieron los portavoces. La viuda de Borges, heredera testamentaria de las obras del autor, había demandado al antiguo colaborador por supuesta defraudación de derechos de la propiedad intelectual en El Aleph, una de las obras más reconocidas del escritor argentino. Alifano se convirtió en uno los biógrafos de Borges de la mano de varios libros en los que relata conversaciones que mantuvo con el escritor y analiza su obra. En abril pasado, Kodama también inició una demanda judicial por plagio contra Pablo Katchadjian, autor de El Aleph engordado, una versión ampliada del cuento del escritor. Kodama abrió la causa contra el autor argentino, de 34 años, por supuesta infracción de la ley de propiedad intelectual, un cargo que contempla penas de hasta seis años de cárcel. El también profesor universitario fue sobreseído a finales de abril por el juez de primera instancia Guillermo Carvajal, como informamos en nuestra edición 266 (http://www.letralia.com/266/0427katchadjian.htm). Fuente: EFE *** La nueva novela de Arturo Pérez-Reverte aparecerá en noviembre El tango de la guardia vieja, la nueva novela del escritor español Arturo Pérez-Reverte, será publicada el próximo 21 de noviembre por Alfaguara, según se anunció el pasado jueves 12 de julio. El autor todavía está trabajando en esta novela que narra una turbia y apasionada historia de amor, traiciones e intrigas que se prolonga durante cuatro décadas del siglo XX. La trama de El tango de la guardia vieja se desarrolla en tres situaciones: una extraña apuesta entre dos músicos, que lleva a uno de ellos a Buenos Aires en 1928; un asunto de espionaje en la Riviera francesa durante la Guerra Civil española, y una inquietante partida de ajedrez en el Sorrento de los años 60. Para que los lectores interesados puedan acercarse a algunos aspectos del proceso de escritura de esta novela, Arturo Pérez-Reverte comenzó hace algunos meses la publicación de un cuaderno de anotaciones en la página Anotaciones sobre una novela (http://novelaenconstruccion.com). En ella, el autor registra algunas características de los personajes principales, detalles y fotografías de los lugares donde se desarrolla la historia, e incluso proporciona interesantes informaciones sobre la resolución de problemas estilísticos o técnicos. Nacido en Cartagena en 1951, Pérez-Reverte fue reportero de guerra durante veintiún años y es autor, entre otras obras, de El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur y de la serie histórica Las aventuras del capitán Alatriste, de la que su última entrega es El puente de los asesinos. Es miembro de la Real Academia Española y sus libros se han traducido a 41 idiomas. Fuente: Europa Press *** El Cervantes nombra directores en nueve de sus centros internacionales El Instituto Cervantes anunció el pasado viernes 13 de julio el nombramiento de nuevos directores en sus centros de Berlín, Londres, Nápoles (Italia), Orán (Argelia), París, Praga, Rabat, Roma y Toulouse (Francia), así como el cambio de destino de otros trece responsables al cumplir el plazo máximo de estancia en una ciudad. La sede de Berlín tendrá al frente a Cristina Conde de Beroldingen, licenciada en geografía e historia y funcionaria del Cuerpo de Conservadores de Museos del Estado, mientras la de Londres será dirigida por Julio Crespon MacLennan, doctor en historia por Oxford y profesor en varias universidades. Juan Manuel Bonet, ex director del Museo Reina Sofía y el Ivam de Valencia, dirigirá el centro del Instituto Cervantes en París, mientras el periodista Ramiro Alonso de Villapadierna se hará cargo del de Praga. El filólogo y ex coordinador general de la Fundéu BBVA, Alberto Gómez Font, será director de la sede del Cervantes en Rabat, en tanto que a Roma irá Sergio Rodríguez López-Ros, profesor de ciencias sociales de la Universidad CEU de Barcelona. María Jesús García González, Luisa Castro Legazpi y Daniel Manuel Alvarado Roales han sido nombrados directores de los centros de Toulouse, Nápoles y Orán, respectivamente. Además, otros trece directores de centros cambiarán de destino a partir de septiembre próximo, cambios que afectan a las sedes del Cervantes en Atenas, El Cairo, Estambul, Fráncfort (Alemania), Lyon (Francia), Milán (Italia), Budapest, Porto Alegre y Recife (Brasil), Sydney, Tokio, Burdeos (Francia) y Utrecht (Holanda). Fuente: EFE *** El quebequense Jean Paul Daoust gana el Sabines-Lapointe El poeta Jean Paul Daoust (1946) obtuvo el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatien Lapointe, en su décima edición, por su libro Poemas de Babilonia/Poèmes de Babylone, informó este 13 de julio el Fondo de Cultura Económica (FCE), uno de los organizadores. La obra del quebequense y también novelista fue reconocida por reunir “un innegable rigor estilístico, originalidad, vasto manejo del lenguaje y amplia fuerza poética”, destacó el jurado integrado por Mónica Mansour, Laura González Durán y Gaëlle Le Calvez en el acta. Organizado por el Seminario de Cultura Mexicana (SCM) y el Festival Internacional de Poesía de Trois Rivières (Québec, Canadá), el galardón entrega 50 mil pesos (donados a partes iguales por ambas instituciones) y un disco compacto editado en la colección Entre Voces del FCE y la editorial Écrits des Forges quebequense, alternadamente. Semejante reconocimiento nació tras un diálogo entre integrantes del SCM y el director de la editorial Écrits des Forges y presidente del Festival Internacional de Poesía quebequense de Trois-Rivières, Gaston Bellemare, y fue llamado con el nombre de un poeta reconocido de cada país: Jaime Sabines-Gatien Lapointe. “Quebec y México tienen una poesía con un parentesco del alma y del idioma. Este es el porqué de que México es mi segundo país y no Francia. Me encuentro en mi hogar tanto en vuestra poesía como en vuestro país”, manifestó Bellemere en el acto. Las reglas establecen que el primer premio se daría a un poeta mexicano y el segundo a un quebequense, y así sucesivamente. Los mexicanos que lo han recibido han sido, en orden, Alí Chumacero, Eduardo Lizalde, Elsa Cross, Juan Bañuelos y Coral Bracho. Los quebequenses que lo han obtenido han sido Claude Beausoleil, Jean-Marc Desgent, Yolande Villemaire y Emile Martel. Daoust tiene una maestría en letras por la Universidad de Montreal y dirigió durante 10 años la revista de poesía Estuaire. Viajero permanente (ha visitado más de 50 países), el autor nació en Valleyfield, Quebec. Su primera obra, un conjunto de relatos, fue Oui, cher (1976). Daoust ha escrito una treintena de libros de poesía y dos novelas. Fuente: La Jornada *** Escritor español reclama el pago de un premio que ganó en 2011 Jesús Gázquez, el escritor que obtuvo en mayo de 2011 el XX Premio de Poesía “Elvira Castañón” de poesía en la categoría de castellano, demandó al Ayuntamiento de Aller (Asturias, España) porque, un año después de resultar premiado, aún no ha recibido los mil euros de los que está dotado el galardón, según se anunció en la prensa local el pasado 13 de julio. El autor está “cansado de esperar” y dice que ya no sabe a quién dirigirse en el Consistorio. El autor denunció públicamente su situación en enero, cuando llevaba esperando ocho meses por el pago. Por entonces criticó que el Ayuntamiento mostraba “desprecio” por su trabajo y que ni el gobierno local ni la oposición le ayudaban a solucionar su caso. El autor se hizo con el galardón con el poemario Retratos del polvo, tras competir con 150 trabajos, y el Ayuntamiento se quedó con los derechos y se comprometió a publicarlo. “Al final, ni dinero ni publicación”, resume Gázquez. El escritor, residente en Almería, acudió hace unos días al Juzgado de Las Negras (Almería) y presentó una demanda civil. Ahora espera que siga la tramitación porque, según considera, “lo que hace el Ayuntamiento de Aller es desprestigiar mi trabajo y al pueblo”. El poeta señaló que “mil euros no son nada para un Ayuntamiento, pero sí que lo son para una familia”. Además, aseguró que se ha estado “informando” y que sabe que el Consistorio llegó a recibir la subvención para pagar este premio. “Quiero saber qué ha pasado con mi dinero”, reclamó el poeta. Fuente: La Nueva España *** Falleció la escritora y cantante argentina Leda Valladares La escritora y cantante argentina Leda Valladares, miembro de honor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), murió a los 92 años el pasado viernes 13 de julio, informó su sobrino Eduardo Valladares. Nacida en Tucumán y reconocida por sus composiciones, que comenzaron en su adolescencia, Valladares murió en un hogar de ancianos de la capital argentina, en donde se encontraba desde hacía tiempo y afectada por el mal de Alzheimer. La agencia Noticias Argentinas recordó el viernes que, además de sus composiciones y de su inagotable trabajo, “que permitió compilar un verdadero ‘mapa musical’ de la Argentina”, la artista formó parte del dúo folclórico “Leda y María” con María Elena Walsh, a quien había conocido en Francia en los 50. Entre los 60 y los 70 editó varios álbumes bajo el título de Mapa musical argentino. Recibió la declaración de miembro de honor de la Unesco por su obra América en cueros, editada en el año 1992. Algunos de sus discos son Chants d’Argentine (1954), Sous le ciel de l’Argentine (1955), Entre valles y quebradas (volúmenes 1 y 2, 1957), Canciones del tiempo de Maricastaña (1958), Leda y María cantan villancicos (1959), Canciones de Tutú Marambá (1960), Canciones para mirar (1962), Doña Disparate y Bambuco (1962) y Navidad para los chicos (1963). Fuente: El Comercio *** Cristina Fallarás, primera mujer en ganar el Hammett de Novela Negra Paco Ignacio Taibo II se retira de la dirección de la Semana Negra de Gijón para dedicarse a la actividad política en México. La escritora catalana Cristina Fallarás obtuvo el pasado jueves 12 de julio, por unanimidad del jurado, el premio Hammett a la mejor novela negra en lengua castellana con Las niñas perdidas. Este galardón se ha concedido en el marco de la Semana Negra de Gijón. Las niñas perdidas narra la sórdida y dura historia protagonizada por la ex periodista y detective Victoria González (Vicky), cuyo avanzado estado de gestación no le impedirá asumir un anónimo encargo para encontrar a dos hermanas desaparecidas, de 6 y 8 años. Una de ellas, ya asesinada brutalmente; la otra, en paradero desconocido. La autora cuenta que estaba embarazada cuando fue despedida del periódico en el que trabajaba, y en ese estado escribió su novela, que considera “un alegato contra la pederastia” y “un animal que me ha dado muchas alegrías, porque está escrita con las tripas y es brutal, pero honesta”. Las protagonistas de esta historia, Vicky, Cristina y Barcelona, resultan las artífices de una trama sobre personajes al límite, en una ciudad oscura, como si se tratase del reverso de la moneda de la Barcelona “de postal” inmortalizada por el cineasta Woody Allen en su filme Vicky, Cristina, Barcelona. La periodista reconoce que “se aterrorizó” al enterarse de que el sexo de su bebé era niña, “porque iba a traer a este mundo un ser frágil, que podría sufrir agresiones sexuales o verbales o malos tratos en la familia o en el trabajo...”. Sin premeditación alguna, Fallarás se encontró “matando” a dos niñas en su novela como recurso para conjurar el miedo, porque: “al enunciarlo, desapareció y, de este modo, me salvé del pánico que me daba el nacimiento de mi hija Pepa”, confiesa. Publicada por Roca Editorial, Las niñas perdidas ha obtenido también el Premio L’H Confidencial 2011 y un Premio de la Crítica de la Semana Negra de Gijón 2011, otorgado excepcionalmente por el coordinador literario del certamen, Paco Ignacio Taibo II. Fallarás (Zaragoza, 1968) ha ganado también el XLII Premio Internacional de Novela Corta “Ciudad de Barbastro”, dotado con 15.000 euros, por su novela Estado de sitio, publicada por DVD Ediciones. El jurado de este galardón estuvo formado por Carlos Zanón, Javier Márquez Sánchez y Fernando Marías. Quedaron finalistas las novelas Kryptonita, de Leonardo Oyola; Norte, de Edmundo Paz Soldán; y Un jamón calibre 45, de Carlos Salem. Junto a este premio, la Semana Negra de Gijón concedió además otros galardones como el premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción sobre un tema criminal, que fue a parar a la mexicana Sanjuana Martínez por su obra La frontera del narco y a Guillermo Saccomano por su obra Un maestro; el premio Celsius de novela fantástica, para Emilio Bueso por Diástole; el premio Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela policiaca a Kike Ferrari por Que de lejos parecen moscas; y el premio Espartaco a Ignacio Martínez de Pisón por su obra El día de mañana. El Premio XXV Concurso Internacional de Relatos Policiacos recayó en “Lucía”, de Lola Sanabria García, “La ley del narco”, de Claudio Cerdán y “Tensión superficial”, de Carmen Redón Pomar. La XXV Semana Negra de Gijón tuvo tertulias, debates, presentaciones de libros y otras actividades, aderezadas con una programación musical que contó con el grupo de power metal sinfónico Darksun, el cantautor asturiano Alfredo González, el folk tradicional de Felpeyu, el cantautor ovetense Pablo Moro, “Dr. Explosion”, “Flying Padres”, “The Pinker Tones”, el grupo granadino “Niños Mutantes” y los gijoneses “Pantano”. El domingo 15 fue clausurado el festival en un acto donde se hizo un llamado a la “responsabilidad” de los escritores, artistas e intelectuales de “pensamiento crítico”, para que asuman un papel de vanguardia en la defensa de los derechos sociales en riesgo por la crisis económica. El fundador de la Semana Negra, Paco Ignacio Taibo, también se refirió a la situación política y económica de España y defendió la necesidad de “más pensamiento crítico y compromiso social”, como anticuerpos a los recortes de derechos y libertades. “Es hora de decir que esta sociedad necesita espíritu crítico porque están destruyendo un país y no va a quedar ni la sombra de humo de lo que fue”, afirmó Taibo en el discurso de clausura del festival. Un antiguo astillero a orillas del Mar Cantábrico, donde hasta hace pocos años se registraron los más duros enfrentamientos entre trabajadores de las fuerzas de seguridad en jornadas de lucha por la defensa del sector naval, fue el escenario donde cientos de miles de visitantes vivieron una “semana” de diez días de fiesta y cultura. El artista chileno Alejandro “Mono” González, fundador de la brigada Ramona Parra que hizo las pintadas callejeras en la campaña electoral del Frente de Unidad Popular y durante el gobierno de Salvador Allende, elaboró con un grupo de grafiteros locales un mural a la entrada del astillero. La organización confía en que ni la Autoridad Portuaria de Gijón, propietaria del muro, ni el Ayuntamiento, cubran con capas de pintura la obra que ha dejado el artista chileno como “regalo a la ciudad”. Y, aunque pervive la incertidumbre sobre cuál va a ser la ubicación que tendrá el evento en 2013, puesto que para finales de año se espera la sentencia de un juez sobre la querella que ha presentado una asociación de vecinos molestos por los ruidos de la feria, se ha despejado la incógnita de la continuidad: “en algún lugar” de Gijón se celebrará la XXVI edición, según confirmaron Taibo y la concejala Eva Illán. La ceremonia de clausura se convirtió en un homenaje de despedida a Taibo, alma mater del festival, quien deja el cargo de director y se “retirará gradualmente” de las tareas de organización, delegando funciones e integrando el equipo que elegirá los contenidos literarios del certamen, y con la idea de convertirse en un “autor invitado” que, según ha dicho, es lo que siempre quiso ser. Al frente del evento queda José Luis Paraja, gerente y uno de los hombres fuertes de la Semana Negra, a la que está vinculado desde sus inicios. Paraja destacó el éxito de esta edición, que ha demostrado que “allá donde va la Semana Negra, la gente de Gijón y de toda Asturias nos sigue”, y aseguró que, “mientras esto siga sucediendo, la seguiremos haciendo, porque es un compromiso que no podemos romper”. “Esto no deja de tener una particular carga emotiva”, dijo Taibo. “Nos volveremos a ver en Gijón. No me voy a terminar de ir nunca de la Semana Negra. Vendré a la 86ª edición en silla de ruedas”, añadía antes de recibir una calurosa despedida en forma de aplausos de los autores y de sus compañeros de la organización. “Paco pasa a un segundo plano para dedicarse a la política de la mano de López Obrador en México”, explicó Ángel de la Calle, segunda cabeza visible del certamen que se hará cargo de la dirección de contenidos literarios, comiqueros y culturales. “El año que viene cumplirá 65 años y empezó en esto con 40, imagino que estará un poco cansado. Pero no se va, delega funciones o como él dice, estará aquí para los primeros auxilios, me va a costar mucho mandarle”. Illán, por su parte, ejerció de portavoz del compromiso municipal: “La Semana Negra ha demostrado que está más viva que nunca. Los datos refrendan el éxito de este binomio de diversión y cultura. Deseo que el año que viene volvamos a encontrarnos aquí para seguir consolidando el festival como referente del verano gijonés”. Fuentes: EFE • El País • Europa Press *** Traducen al inglés poemas del venezolano José Antonio Ramos Sucre Tres años y medio le llevó al poeta y traductor venezolano-americano Guillermo Parra completar la traducción al inglés de una selección de poemas del cumanés José Antonio Ramos Sucre (1890-1930), que ahora es publicada por la editorial de la Universidad de New Orleans en el volumen José Antonio Ramos Sucre: Selected Works (http://bit.ly/ObCkTG). En sus 184 páginas, se trata de la primera edición en inglés de quien es considerado uno de los más importantes poetas de Venezuela. La selección que Parra ha hecho es bastante sustanciosa: el libro contiene 33 de los 88 textos de La torre de timón; 45 de los 126 de Las formas del fuego, y 49 de los 132 de El cielo de esmalte, además de un poema póstumo titulado “Residuo”. Sendos prólogos de los escritores Rubi Guerra y Francisco Pérez Perdomo sirven de antesala al trabajo de Parra. “El ensayo de Pérez Perdomo es el prólogo que él escribió para su famosa Antología poética de Ramos Sucre, que Monte Ávila Editores ha publicado en varias ediciones desde 1969. Y el de Guerra fue escrito especialmente para esta edición”, explica. A lo largo del proceso, Parra fue publicando varias de las traducciones en Venepoetics. El contacto con el público le ayudó a resolver ciertas situaciones propias de un trabajo de traducción literaria, aparte de la necesaria investigación sobre, por ejemplo, palabras que han caído en desuso o que incluso no están registradas en el Diccionario de la Real Academia Española, obligándolo a consultar diccionarios de la época que le dieran luz sobre el lenguaje de Ramos Sucre. Además, Parra tuvo a la mano la Obra completa publicada por la Biblioteca Ayacucho en 1989 con un extenso y profundo estudio de José Ramón Medina —y que se encuentra disponible gratuitamente en Internet (http://bit.ly/Qfyblc)— y la Obra poética editada por Alba Rosa Hernández Bossio en 2001. El traductor, quien nació en 1970 en Cambridge, Massachusetts, y reside actualmente en Durham, Carolina del Norte, se muestra satisfecho por este trabajo, que emprendió en octubre de 2008 y concluyó en mayo de este año, y que le ha dado la oportunidad no sólo de interactuar con diversas personas interesadas en este proyecto sino también de revisar, en la Biblioteca Nacional de Venezuela, en Caracas, las primeras ediciones del autor de La torre de timón, y visitar su casa y su tumba en Cumaná. El libro ya está disponible en Amazon (http://amzn.to/P2TItW). “La idea de hacer este libro surgió del trabajo que hago desde 2003 con mi blog Venepoetics (http://venepoetics.blogspot.com), traduciendo algunos escritores venezolanos al inglés”, dice Parra, quien aspira a presentarlo en Caracas el año próximo y piensa que es posible en un futuro publicar una traducción de su obra completa en una edición bilingüe, aunque aún se encuentra buscando una editorial para ello. Fuentes: El Universal • Venepoetics *** Alejandro Neyra gana el Premio de la CPL con una novela de espías El escritor peruano Alejandro Neyra, autor de los libros de cuentos Peruanos Ilustres (Solar, 2005), Peruvians do it better (Sarita Cartonera, 2007) y Peruanas Ilustres (Solar, 2009), ganó el IV Premio de Novela Breve Cámara Peruana del Libro por su obra CIA Perú 1985, una novela de espías que la CPL publicará para presentarla en la 33ª Feria del Libro Ricardo Palma, a desarrollarse en octubre de este año en Miraflores, Lima. El jurado, compuesto por Óscar Colchado, Giovanna Pollarolo y Juan Ortiz Benítez, anunció este 16 de julio el veredicto, donde afirma que la obra de Neyra merece el primer lugar ya que, a través de un excelente uso de elementos ficcionales, da testimonio de la realidad peruana de la década de los ochenta, periodo marcado por la violencia política y social, imprimiéndole ciertos matices de humor e ironía. Las menciones honrosas fueron otorgadas a Los viejos salvajes, de Carlos Andrés de la Torre Paredes, porque goza de una gran originalidad y abarca, con éxito, un género poco tratado en la literatura peruana (la ciencia ficción); y, por último, El semental, de Carlos Enrique Freyre Zamudio, porque continúa la línea de lo real maravilloso con resultados bien logrados. El año pasado, la ganadora del premio fue Irma del Águila Peralta por su obra El lente espía, que fue publicada bajo el sello Planeta Perú y es considerada por la crítica como una de las mejores novelas de 2011. La ceremonia de premiación y entrega del premio, dotado con diez mil nuevos soles, se realizará el domingo 29 de julio a las 5:30 de la tarde en la Sala Blanca Varela de la 17ª Feria Internacional del Libro de Lima. Fuente: La República *** Premio Francisco Casavella para el escritor peruano Diego Trelles Paz Este 16 de julio fue anunciado el veredicto del premio Francisco Casavella 2012, que en su tercera edición recayó sobre la novela Bioy, del escritor peruano Diego Trelles Paz, que se impuso entre las 519 obras presentadas, según información de la editorial convocante, Destino. Un salvaje retrato de la violencia de las bandas armadas y el narcotráfico, Bioy fue escogida por los jueces Gabi Martínez, Joan Riambau y Gonzalo Torné en virtud de “la valentía de una apuesta tanto estética como argumental para retratar la sinrazón que durante muchos años ha gobernado la lucha armada en Latinoamérica”. Según el escritor Gabi Martínez, “si Mario Vargas Llosa tuviera treinta años y sus orígenes fueran otros pero la potencia narrativa la misma, podría haber firmado este libro: La ciudad y los perros 2.0”. Por su lado Rimbau destacó que la obra ganadora “es una apuesta por la gran literatura en un momento en que parece que todos temblemos ante nuestra propia sombra”, mientras que Gonzalo Torné calificó al ganador del premio de “un heredero de Bolaño decididamente salvaje”. Formada por tres historias en distintos géneros, voces y estilos que confluyen en una obra salvaje y radical, Bioy es un mosaico sobre la violencia, el horror y la degeneración humana, asegura la editorial. Relata la historia de Humberto Rosendo, un agente del Servicio de Inteligencia del ejército peruano que se infiltra en una de las bandas más sanguinarias de la ciudad de Lima, liderada por Bioy, un sujeto enigmático que le debería conducir hasta el narco Natalio Correa. La novela, según anunció su autor, podría llegar al Perú antes de fin de año. Además, Trelles indicó que el próximo miércoles 25 de julio presentará en la Feria del Libro de Lima una reedición de su novela El círculo de los escritores asesinos, que podrá adquirirse en Perú, México, Chile y Bolivia. En la actividad habrá comentarios de Augusto Higa y Francisco Ángeles. Fuentes: Andina • La República *** Guatemala construye una plaza en homenaje a Miguel Ángel Asturias En el barrio Candelaria, 14ª avenida y 3ª calle del Centro Histórico, la Municipalidad de Guatemala construye una plaza dedicada al Premio Nobel de Literatura 1967, Miguel Ángel Asturias (1899-1974), por haber sido vecino de ese sector, según se anunció este 18 de julio. La obra incluye ampliar el área donde se encuentra una réplica de una estela maya, para que se convierta en plaza, un punto de convivencia dentro del barrio y sectores aledaños. Los trabajos de construcción empezaron en marzo. A la fecha ya se arreglaron las banquetas, se instaló adoquín de arcilla y continúa la construcción de una banca escultórica. Como parte del homenaje al insigne escritor se incluirá mobiliario urbano y una placa con la biografía y algunos fragmentos de la producción literaria de Asturias. Este proyecto forma parte integral de la revitalización de la 14ª avenida, que con la Plaza Joaquín Orellana se convierten en espacios públicos vinculados con vecinos destacados y elementos artísticos contemporáneos. Fuente: Prensa Libre *** España aumenta impuestos y reduce presupuestos a la cultura La crisis que atraviesa la economía mundial se manifestó este mes en España con el aumento de 8 a 21% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se cobra sobre los espectáculos culturales —conciertos, proyecciones de películas, espectáculos de teatro y danza y corridas de toros—, anunciado hace un par de semanas y que tendrá efecto a partir del 1 de septiembre. El aumento no afectará al libro impreso, que mantendrá un IVA preferencial de 4%, pero sí al digital, que está gravado con 18% y pasará a 21% el 1 de septiembre. La diferencia entre ambos rubros fue establecida por una decisión de la Comisión Europea, en el sentido de que un e-book es una prestación de servicios y no un libro. El sector editorial ha reclamado reiteradamente que se equiparen los impuestos en ambos formatos. Por otra parte, la Secretaría de Estado de Cultura de España, a cargo de José María Lassalle, anunció el pasado 18 de julio la necesidad de recortar 20 millones de euros este mismo año, después de que el viernes 13 el Consejo de Ministros aprobara un acuerdo de no disponibilidad de créditos por valor de 600 millones de euros, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado para 2012. De ellos, 54,19 millones corresponden al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El titular de la cartera, José Ignacio Wert, afirmó el lunes 16, antes de intervenir en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, que la subida del IVA “tendrá que ser trasladada (al consumidor)”, e indicó que cada parte de la cadena de valor deberá asumir un porcentaje de ese aumento, y que confía en que la industria cultural sepa combinar “de la forma más inteligente y más beneficiosa para la cultura española la posibilidad de absorber” la otra parte del IVA. “Es evidente que la subida de impuestos en sí misma no es un elemento positivo. Se ha hecho porque se tenía que hacer, porque la situación de caída de los ingresos públicos ha llevado a eso”, añadió Wert tras una pregunta de los periodistas. Horas después de las declaraciones del ministro el sector cultural español acordó crear la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural española, que representa 4.000 empresas del sector y a más 150.000 puestos de trabajo directos. “Exigimos al gobierno un diálogo urgente para que la cultura vuelva a gravarse con el IVA reducido”, dijo Emilio Santamaría, representante de Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (Arte). “Asumíamos como lógico el aumento de 8 a 10% y estábamos dispuestos a asumirlo porque somos conscientes de la gravedad de la situación, lo que no podíamos pensar es que nos cambiaran el IVA”. Esta nueva unión del sector cultural cree que la medida del gobierno no aumentará la recaudación, sino todo lo contrario, “provocará la destrucción masiva de empleo en la industria cultural, sobre todo en la música, el más perjudicado, en dos años ha perdido el 80% del mercado”, añadió Santamaría. “Lo que no puede ser es que Wert diga con esa naturalidad que lo asumamos”, concluyó. Los representantes de la cultura recordaron que el resto de Europa se rige por el 10% de IVA, es decir, el tipo reducido, y que este cambio en el caso español “afecta a la competitividad internacional y a la marca España”. Las asociaciones que se agrupan bajo estas nuevas siglas son: Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (Faeteda), Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (Fapae), Federación de Distribuidores Cinematográficos (Fedicine), Federación de Cines de España (Fece), Asociación de Promotores Musicales de España (APM), Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (Arte), Ópera 21 (teatros, festivales y temporadas líricas), Asociación Española de Orquestas Sinfónicas (AEOS), y el sector del circo representado en la APEAAC. “Esta subida es imposible de asumir. Si los precios suben, cerrará 70% de las salas al día siguiente, no habrá nadie que vaya al cine”, afirmó Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de Fece, la gran asociación de exhibidores de España. Y Emilio Santamaría, presidente de Arte (Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo), le ofrece una clase de economía al ministro: “Si de cada 100 pesetas 21 son para el IVA, 10 para la sociedad de autores, 5 para los portales de venta electrónica y luego hay que alquilar un teatro y hacer publicidad, que Wert calcule qué queda para el empresario”. El ministro sin embargo se ha mostrado más confiado y ha defendido que tiene “toda la esperanza” de que el IVA al 21% no vaya a suponer un perjuicio grave para las industrias culturales y creativas ni para los creadores. El jueves 19, a partir de las 8 de la noche, centenares de personas se congregaron frente a la sede de este ministerio, en la capital española, para protestar contra las medidas, en un acto que estuvo encabezado por la familia Bardem y bajo convocatoria de la Unión de Actores, la Plataforma de Artes Escénicas y del Audiovisual y el Sindicato de Técnicos Audiovisuales y Cinematográficos del Estado Español (Tace). Además de Pilar, Javier y Carlos Bardem, acudieron otras figuras representativas de la cultura como Juan Diego Botto, Loles León, Ernesto Alterio o Fernando Tejero. Al finalizar el acto, los participantes se sumaron a la manifestación convocada por los sindicatos en contra de los recortes aprobados por el gobierno de Mariano Rajoy. En declaraciones a la prensa durante el acto, el oscarizado actor Javier Bardem denunció que “la subida del IVA en la cultura es la puntilla que le faltaba al sector” y acusó al Ejecutivo del PP de “estar cargándose el presente y el futuro de este país”. Bardem recalcó que ir al cine y a cualquier espectáculo es una “vía de escape” para los ciudadanos y por eso se necesita una “reivindicación masiva”. En la misma línea, recordó que en España “sólo se están rodando un par de películas” y que esto “repercute en que los ciudadanos de clase media-baja no tengan acceso a la cultura española”. Por otra parte, Pilar Bardem aseguró que la subida del IVA es una cadena que “afecta a todos los trabajadores” y cargó contra el Ejecutivo de Rajoy, y “su concreta ideología”, que con este tipo de medidas lo que conseguirá “es la ruina de todos los sectores”. Al finalizar la marcha, Vicente Cuesta, secretario general de la Unión de Actores, leyó un manifiesto reivindicativo en que se recalcó que “es mentira que se haya vivido por encima de las posibilidades, ya que los salarios están por debajo de ellas”. Además, aseguró que “hay que aumentar los sueldos y crear empleo con gasto e inversión pública para impulsar la actividad económica”. Asimismo, un portavoz del Sindicato de Técnicos Audiovisuales y Cinematográficos del Estado Español (TACE) leyó otro manifiesto en el que se acusa al gobierno español de “hundir a los ciudadanos con la subida de impuestos para pagar un rescate a los bancos”. Recalcó que “a los políticos les da igual, pero a los ciudadanos no”. Además, confirmaron que muestran su apoyo a una “nueva huelga general en septiembre”. El miércoles 18 fue constituida la Plataforma de Artes Escénicas y del Audiovisual —que también engloba a asociaciones de productores y salas alternativas—, que tiene entre sus objetivos solicitar una “entrevista urgente” con los ministros de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y de Hacienda, Cristóbal Montoro. Forman parte de esta Plataforma la Unión de Actores y Actrices de Madrid, ADE (Asociación de Directores de Escena), Aisge, Adetma (Asociación de Empresarios de Teatro), Asociación Cultural por la Danza, Asociación de Gestores y Técnicos de Cultura de la Comunidad de Madrid, la Red de Teatros Alternativos, Asociación de Representantes de Actores y Tace (Sindicato de Técnicos del Espectáculo), entre otras entidades. En un comunicado, la Plataforma muestra su “más enérgico rechazo a la últimas medidas que ha tomado el Gobierno, y que son una continuidad de la política neoliberal que ha ido decretando en materia de derechos sociales y laborales”, señala. Considera “desproporcionada” la subida de 13 puntos en el IVA e indica que “no se corresponde en absoluto con lo que sucede en el resto de países de nuestro entorno. En Holanda, este impuesto está situado en 6%, y en Alemania y Francia, en 7%”, recuerda la Plataforma. Las protestas también se hicieron sentir en las redes sociales. En Twitter, la etiqueta #porlacultura (http://twitter.com/search/%23porlacultura) congregó a quienes deseaban mostrar su desacuerdo, tras una actividad convocada el 21 de julio por el diario El País y celebrada en un local de la capital española, con la asistencia de destacados artistas como los actores Juan Diego Botto y Alberto San Juan, la cantante Anni B Sweet, la galerista Soledad Lorenzo, el director Pedro Almodóvar, la actriz Núria Espert, el dramaturgo Mario Gas, el torero Miguel Abellán o el actor y director Paco León. A partir de allí particulares e instituciones se han sumado a la protesta digital. Algunos usuarios acuñaban su propio lema mientras que otros repetían los elaborados por 24 creadores, cada uno en un cartel. “No quieren cultura porque no quieren ciudadanos libres sino súbditos”, escribió Carlos Bardem en el suyo y 535 personas repitieron su llamamiento por Twitter, al ritmo de un mensaje al minuto. Fuentes: El País • Europa Press • IBLNews *** Inauguran en Argentina un mural en homenaje a Quino El dibujante argentino Quino y Mafalda, su más célebre creación, comparten un colorido mural en homenaje al autor en sus 80 años, inaugurado el miércoles 18 de julio en la explanada de la alcaldía de Godoy Cruz, en el área metropolitana de Mendoza, oeste de Argentina. “Gracias, Maestro”, son las únicas palabras que se leen sobre la obra del muralista Natalio García (Cees), de 29 años, dedicadas a Joaquín Lavado, conocido como Quino, quien el martes 17 celebró sus 80 años. En los jardines de la municipalidad se aprecia una instalación artística realizada con un antiguo Citroën 2CV —aportado por un vecino coleccionista y del tipo del que usaba la familia de Mafalda en la célebre tira— y figuras de un metro de alto de la mítica niña contestataria y otros personajes de la historieta, como su hermanito Guille, y sus amigos Manolito y Felipe. Antes de descubrirse el mural, Quino fue declarado Huésped de Honor por el legislativo comunal de Godoy Cruz, una ciudad satélite de Mendoza (capital de la provincia homónima), y distinguido por el Parlamento del distrito. Un enorme pastel decorado con el rostro de Mafalda diciendo “Feliz cumpleaños, papá” le puso el broche a la celebración. La iniciativa de homenajear con un mural a Quino, quien nació el 17 de julio de 1932 en Mendoza, limítrofe con Chile, surgió del director de Derechos Humanos de Godoy Cruz, Diego Gareca, quien destacó “los valores de su obra y la coherencia personal” del artista. Si bien el propio Quino dijo que “Mafalda fue una etapa, pero toda mi otra producción son 50 años”, es con ese personaje de fama mundial y sus compañeros de tira que el dibujante compartirá para siempre el mural. En la obra de 15 metros de largo y dos metros de alto, Cees caricaturizó a Quino con un enorme lápiz en las manos y sacando la lengua de costado para mostrar el esfuerzo, una típica imagen de sus propias caricaturas. La célebre historieta traducida a 15 idiomas se dejó de publicar como tira hace casi 40 años, pero sigue siendo leída por millones de personas en el mundo, en numerosas reediciones. Fuente: AFP *** Lanzan aplicaciones para consultar el Drae en dispositivos móviles El Grupo Planeta ha lanzado nuevas aplicaciones para consultar de forma gratuita el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) desde dispositivos móviles, según se anunció el pasado jueves 19. Las nuevas aplicaciones permiten acceder al diccionario mediante teléfonos y tabletas que funcionen con los sistemas operativos de Apple (iPhone, iPad, iPod Touch) como para los que usen Android. En un futuro también se ofrecerán versiones para otras plataformas, con el objetivo de facilitar este servicio al mayor número posible de usuarios. A través de esta aplicación se podrá acceder a los mismos contenidos de la web de la RAE (http://www.rae.es), incluidas las mejoras y novedades que se han introducido con motivo de la quinta actualización del diccionario, comentadas en nuestra edición 270 (http://www.letralia.com/270/0622drae.htm). Así, con esta aplicación se mantiene la separación entre el documento que contiene el texto de la última edición en papel y las modificaciones aprobadas en los últimos años. Por ello, en los casos en los que se añada un nuevo registro o un artículo haya sido modificado, el usuario verá en la pantalla un aviso que les permitirá contemplar la actualización. Además, quien quiera puede conocer las modificaciones en la columna de navegación izquierda, bajo el título “Consulta de las modificaciones”. Fuente: Europa Press *** Se inició la Feria del Libro de Guatemala, dedicada al Oxlajuj B’aqtun Este jueves 19 de julio dio inicio la 9ª Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua), que organizada por la Gremial de Editores de Guatemala se celebra simultáneamente con la XVI Feria Internacional del Libro de Centroamérica y que se extenderá hasta el próximo domingo 29 en el Parque de la Industria, en la capital del país centroamericano. La confluencia de Filgua y Filcen en 2012, señalaron las autoridades, es un esfuerzo más por la unión centroamericana, para enlazar países que, aunque cercanos, han estado aislados en cuanto a la libre circulación del libro. Entre los invitados internacionales de quince países, destacan Sergio Ramírez (Nicaragua), Manlio Argueta (El Salvador), Adriano Corrales (Costa Rica), Melanie Taylor Herrera (http://www.letralia.com/firmas/taylorherreramelanie.htm; Panamá), Enrique Florescano (México), Fernando Zapata (Colombia), Nancy Bedón (Ecuador), Leopoldo Brizueta (Argentina), Maurla Velásquez (Paraguay), Fabiano dos Santos (Brasil), Jorge Cocom Pech (México) y Beatriz Bermúdez (Venezuela). También participan los gremios editoriales de Centroamérica y delegaciones de las principales casas editoriales de América Latina. En su primer fin de semana el recinto ferial recibió la visita de cientos de personas, como lo destacaron personeros de editoriales como Elliot Marroquín, de Grupo Santillana, aunque igualmente manifestó que “no todo se traduce en compras”. Los organizadores de Filgua esperan que al término de los diez días del evento hayan asistido más de 40 mil “voraces lectores”, los que además de adquirir libros a precios bajos, tendrán la oportunidad de participar en las diversas actividades programadas. Mario Martín, de Aya Génesis, señaló que los libros de autoayuda, de negocios y novela son los más vendidos. Editorial Didáctica de Perú, por su parte, asiste por tercera vez al país con libros infantiles, y su representante de ventas, Luis Ñáñez, dijo que son libros educativos y de entretenimiento a precios cómodos. La temática “Hacia el Oxlajuj B’aqtun”, explicó Gabriel Piloña, presidente de la Gremial de Editores, “permitirá contar con agentes que trabajan y viven la interculturalidad, sensibilizar a la comunidad educativa acerca de la importancia y ventajas de la educación bilingüe y dar a conocer autores y autoras que han publicado en idiomas originarios”. El “Oxlajuj B’aqtun”, se refiere a la finalización del período de larga cuenta de 5.200 años establecido en el calendario maya, previsto para el próximo 21 de diciembre, y que según los mayas representa el inicio de una nueva era para la humanidad. Sobre el significado científico y filosófico del Oxlajuj B’aqtun se realizarán diversos talleres y conferencias por parte de expertos, intelectuales indígenas y líderes espirituales de la cultura maya. En los espacios reservados para los niños se desarrollan presentaciones de teatro, cuentacuentos, bibliobús, maratón y salas de lectura, y talleres de manualidades, entre otras actividades dirigidas a estimular la lectura entre el público infantil. La exhibición y venta de libros, que se inició el viernes 20, será la razón de ser de ambas ferias, pero apenas una más entre las más de trescientas actividades culturales planeadas en esta ocasión. De manera colateral, explicaron los organizadores, será un pequeño motor para dar impulso a la actividad industrial y turística de Guatemala. La directora de la Filgua, Lucrecia Ardón, dijo que serán más de cien diferentes actividades relacionadas con la literatura, entre las que destacan las discusiones sobre interculturalidad, las que ocuparán el programa del evento. “Participarán más de 40 autores internacionales que abordarán las temáticas de literatura en idiomas indígenas e interculturalidad”, precisó. La Filcen se inició en 1996 en Costa Rica por iniciativa del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), y sirvió de “antesala” e “inspiración” a los autores y productores de la región para fomentar este tipo de actividades en sus países. Fuentes: Diario Dominicano • Siglo.21 *** Arrancó la Feria Internacional del Libro de Lima Desde el pasado jueves 19 de julio y hasta el próximo 1 de agosto se desarrolla en la capital peruana la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima, http://www.filperu.com), que en su 17ª edición y bajo el lema “Las palabras son tuyas” está dedicada a Argentina. La feria ofrece un catálogo de más de 650 actividades culturales —doscientas más que la edición anterior— tales como presentaciones de libros, mesas redondas, homenajes, premiaciones, jornadas profesionales, conferencias, talleres y recitales poéticos. Además, podrán disfrutar de conciertos musicales, exposiciones pictóricas y fotográficas, ciclos de cine, teatro, danza, cuentacuentos y narraciones musicalizadas. Organizada por la Cámara Peruana del Libro (CPL), que estima la afluencia de unos 300.000 visitantes, la feria se desarrolla en el Parque de los Próceres de Jesús María, donde se han establecido el Auditorio César Vallejo y las salas Blanca Varela, José María Arguedas, Ciro Alegría y la Sala de Cine. Debido a la alta demanda de actividades culturales, se ha estrenado la Sala Clorinda Matto de Turner, con capacidad para 60 personas. De igual forma, los espacios para el público más pequeño también crecieron: son ellos el Auditorio Infantil y Escolar, la Biblioteca y Ludoteca Infantil, a cargo de la CPL, y la Biblioteca Infantil de la Municipalidad de Jesús María. En un espacio de 12 mil metros cuadrados, alrededor de 300 stands exhiben más de 170 mil títulos de libros originales de variados temas, entre sus más recientes publicaciones y los títulos más buscados en libros, enciclopedias, revistas y un sinfín de obras nacionales e internacionales, todas ellas con las mejores ofertas. Habrá también un homenaje literario al escritor peruano Edgardo Rivera Martínez, autor del libro País de Jauja, y homenajes póstumos a Carlos Eduardo Zavaleta, cuentista peruano del siglo XX, y al escritor mexicano Carlos Fuentes. Magdalena Faillace, directora general de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina, dijo que su país trabaja para integrar la literatura de la región y por ello arriba a la feria con una delegación de narradores con visión social. La delegación es encabezada por el escritor Martín Kohan —Premio Herralde de Novela 2007— y lo integran Claudia Piñero, Diana Bellesi, Guillermo Martínez, Eduardo Rinesi, Félix Bruzzone y Horacio González. Entre otros autores extranjeros invitados están el guionista del filme El Increíble Hulk y Factor X, Peter David (Estados Unidos), Guido Tamayo (Colombia), la poeta Carmen Berenguer (Chile) y Cristian Cortez (Ecuador). Con el objetivo de enriquecer el intercambio comercial en la región latinoamericana y la exposición de sus productos al mundo, la FIL Lima ha programado agendas de trabajo para el sector editorial, pues se espera la visita de delegaciones de profesionales de Argentina, Chile, Colombia, Brasil, Ecuador, México, entre otros países; y se exhibirán novedades editoriales en los stands de Alemania, Bolivia, China, Colombia, Francia, Israel, Italia, México, Turquía, Uruguay, Japón y Venezuela. El Ministerio de Cultura del Perú participa en la feria, el evento cultural más grande e importante del país, con un stand en el que se exponen las últimas publicaciones sobre patrimonio cultural, interculturalidad e industrias culturales, además de un espacio dedicado especialmente a los niños, con libros entretenidos y juegos didácticos relacionados al quehacer cultural. Fuentes: AFP • Andina • RPP Noticias *** Mario de los Santos y Óscar Sipán ganan el Ciudad de Getafe Los escritores y editores Mario de los Santos y Óscar Sipán ganaron el XVI Premio Ciudad de Getafe de novela negra, convocado por el Ayuntamiento de Getafe y dotado con 10.000 euros, con la obra Cuando estás en el baile, bailas, según se informó este 20 de julio. El título de la obra hace mención a la respuesta de una mujer analfabeta a la que preguntaron en un programa de radio, por qué había escondido maquis después de la guerra civil. Y eso es lo que hacen los personajes de esta novela de tintes negros y eróticos ambientada en un país indeterminado. El jurado, presidido por el escritor Lorenzo Silva, estuvo compuesto por Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural de El Corte Inglés; los escritores Marta Sanz y Fernando Marías y la editora del Grupo Edaf, Esperanza Moreno. Todos ellos destacaron el poder de las imágenes que proyecta y la fuerza de sus personajes. Mario de los Santos es doctor por la Universidad de Zaragoza y, junto con Óscar Sipán, editor y socio fundador de Tropo Editores. Ha publicado varias novelas, entre las que destacan La brújula del universo (II Premio de novela corta Fundación Zaragoza 2009, 2008), Perro mordedor (VIII Premio de narrativa Joven Ciudad de Monzón, 2008), La gota contra la primavera (III Premio de Novela Corta Fundación César Navarro), además del libro de relatos El rastro de la ternura (2007). Junto con Oscar Sipán escribió y produjo el cortometraje Il mondo mío (Premio de Guión de la Delegación del Gobierno en Aragón 2008). Óscar Sipán ha sido galardonado en numerosos certámenes literarios, entre los que destacan el Premio Don Alonso Quijano 2006; el XXXIII Premio Nacional José Calderón Escalada 2005, de Reinosa, Cantabria; el XVI Premio Nacional de la Asociación de la Prensa de Ávila 2005; el Premio Dulce Chacón 2004, Cuenca, o el XVII Premio Isabel de Portugal 2002. Autor de, entre otros títulos, Rompiendo corazones con los dientes, Pólvora Mojada, Leyendario. Monstruos de agua, Escupir sobre París, Tornaviajes, Avisos de derrota y Concesiones al demonio. Fuente: Europa Press *** Jorge Gómez Jiménez gana el concurso “Los Desiertos del Ángel” El escritor venezolano Jorge Gómez Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/gomezjimenezjorge.htm) obtuvo este sábado 21 de julio, con su relato “Sueño con mariposas” (http://jorgeletralia.com/2012/07/22/sueno-con-mariposas), el primer premio del Concurso Nacional de Minicuentos “Los Desiertos del Ángel”, que dotado con 5.000 bolívares es convocado por el Instituto de la Cultura de Aragua (ICA) a través de su Coordinación de la Oralidad y el Pensamiento Escrito, que dirige la escritora Yadira Pérez (http://www.letralia.com/firmas/perezyadira.htm). Gómez Jiménez (Cagua, Aragua, 1971) es desde 1996 editor de la revista literaria digital Letralia, Tierra de Letras (http://www.letralia.com), y ya en 1998 había obtenido el segundo lugar de este concurso. Ha publicado las novelas Los títeres (España, 1999) y El rastro (Argentina, 2009), entre otros libros. Ha ganado diversos reconocimientos como el X Concurso Anual de la Universidad Central de Venezuela (Maracay, 2002) y, con Letralia.com, el Premio Nacional del Libro (2007). El jurado, compuesto por los escritores Gonzalo Fragui (http://www.letralia.com/firmas/fraguigonzalo.htm), Eloi Yagüe y Jhoerson Yagmour —ganador de la edición anterior—, decidió por unanimidad otorgarle el premio a Gómez Jiménez “por representar una creativa exploración en los estados de conciencia, además de su cuidado manejo del lenguaje y dominio de la estructura narrativa”. Además le fueron concedidas menciones a los relatos “Ensayo de una vida trágica”, de Alejandro Coita; “Volver”, de Cruz Arnaldo Jiménez Riera; “Autorretrato con muñecas”, de Rubén Alexander Moreno Gerdel; “La azotea”, de Gabriel Payares (http://www.letralia.com/firmas/payaresgabriel.htm), y “Casa morada”, de José G. Padrón L. Los jueces destacaron “la diversidad de propuestas narrativas representadas en este concurso, las cuales dan cuenta de las interesantes búsquedas temáticas y formales de nuestros escritores, así como de la vitalidad del género narrativo breve en Venezuela”. El concurso, que desde su nombre rinde homenaje al libro homónimo del escritor venezolano Alfredo Armas Alfonzo, publicado en 1990, recibió 84 textos de autores residenciados en los estados Zulia, Portuguesa, Lara, Carabobo y Aragua, así como del Distrito Capital. En sus condiciones establece que los relatos participantes deben tener una extensión máxima de una cuartilla y que sus autores deben ser venezolanos o extranjeros residenciados en Venezuela. Fuente: ICA *** Chavela Vargas dada de alta de un hospital en Madrid La cantante Chavela Vargas recibió el alta médica este sábado 21 de julio del Hospital Universitario de La Princesa, en Madrid (España), donde fue ingresada el jueves 12 por sentirse exhausta y con síntomas de taquicardia después de una presentación junto a Miguel Poveda y Martirio, y espera su pronto regreso a México, indicó un portavoz. Vargas, de 93 años, llegó a España a inicios de mes para presentar su concierto de homenaje a Federico García Lorca, el pasado día 10, después del cual le comenzó el cansancio. La cantante está “fenomenal y feliz” y a la espera de que haya plaza para ella y las dos enfermeras que la acompañaron desde México, para volver a su casa de Tepoztlán (Morelos). Sin embargo, la artista no ha regresado a México porque los médicos le han aconsejado que no se exponga a cambios de temperatura. A la salida del hospital se fue a la habitación donde se alojaba en la Residencia de Estudiantes desde su llegada a España el pasado 1 de julio. Vargas se irá despidiendo “de poquito a poquito” de sus más íntimos y no va a recibir visitas. Le espera un viaje de 16 horas, 13 de ellas de avión, hasta su “choza”, como ella llama a su casa. Lo que peor lleva, ha señalado el mismo portavoz, es que le han “quitado completamente” de su dieta la sal y, “por supuesto”, la chistorra que tanto le gusta. También se informó que la cantante está muy agradecida con los doctores y enfermeras del hospital, por el trato que recibió, lo mismo que con el personal del Consulado de México en España, que ha estado pendiente de su evolución. Vargas llegó a España el 1 de julio para ofrecer un recital con canciones del disco que ha dedicado a Federico García Lorca, La luna grande, y presentar sus memorias, Dos vidas necesito. Las verdades de Chavela. Fuentes: EFE • Notimex *** Fallece a los 86 años el escritor chileno Miguel Arteche El narrador, poeta y ensayista chileno Miguel Arteche Salinas murió a los 86 años de edad, durante la madrugada de este domingo 22 de julio, a causa de una insuficiencia respiratoria. El autor, ganador en 1996 del Premio Nacional de Literatura, llevaba años sin publicar y vivía recluido en su casa de La Reina, aquejado de una enfermedad muscular. En sus últimos días estuvo delicado por una bronquitis obstructiva. Perteneciente a la generación literaria del 50, Arteche nació en Nueva Imperial en 1926 y aunque comenzó a estudiar primero derecho en la Universidad de Chile, pronto abandonó esta carrera para dedicarse ya desde los 21 años a su verdadera pasión: la literatura. Publicó cuatro novelas, veinte poemarios, colecciones de cuentos y decenas de ensayos. En 1947 publicó su primer volumen de poemas, La invitación al olvido. Publicó, antes de partir a Europa, Oda fúnebre (1948), Una nube (1949), El sur dormido (1950) y Cantata del desterrado (1951). En Madrid publicaría Solitario mira hacia la ausencia. Durante su estadía en España viaja por varios países europeos y por el norte de África. Estando aún en la nación ibérica se casaría, en 1953, con Ximena Garcés, su compañera de toda la vida, con quien tuvo siete hijos: Juan Miguel, Andrea, Rafael, Cristóbal, Isabel, Amparo e Ignacio. De regreso a Chile escribirá en diarios como El Mercurio, Las Últimas Noticias y El Diario Ilustrado, así como para varias revistas. En 1963 ingresa a la Academia Chilena de la Lengua. Por esos años publica Otro continente (1957), Quince poemas (1961), Destierros y tinieblas (1963) y el volumen antológico que reúne sus 3 obras anteriores: De la ausencia a la noche (1965). En 1964 comienza su obra como narrador publicando La otra orilla. En 1965 regresará a España, como agregado cultural del gobierno de Eduardo Frei. Permanecerá en el cargo hasta 1970, cuando es transferido a la Embajada de Chile en Honduras, país en el que además será profesor visitante en la universidad hasta 1971, cuando regresa nuevamente a Chile. En 1969 publica El Cristo hueco, al que le siguen La disparatada vida de Félix Palissa (1971) y El alfil negro (1992). Crítico de la dictadura de Pinochet, Arteche funda talleres de poesía “que consiguen forjar un segmento de libertad para el intercambio y difusión de obras literarias y de ideas”. Entre 1983 y 1993 se desempeñó como profesor de redacción en la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Chile y entre 1990 y 1991 sería el subdirector de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Agudo polemista, en 2000 se negó a firmar el acta del Premio Nacional de Literatura —del que era juez ese año— pues consideraba que el autor sobre el cual recaería la distinción, Raúl Zurita (http://www.letralia.com/firmas/zuritaraul.htm), no tenía “oficio de poeta”. También protagonizó desencuentros con Nicanor Parra, cuya antipoesía calificó como “una peste”, y con Volodia Teitelboim, sobre quien dijo que había recibido el Premio Nacional debido a razones políticas. Su último libro publicado fue Jardín de relojes, que marcó en 2002 su retiro de la literatura y de toda actividad pública. En una entrevista publicada el sábado 21 de julio por el diario chileno La Tercera, dijo que él había ganado el Premio Nacional “por goleada” y que este año debería recaer sobre Oscar Hahn, a quien consideraba “un poeta de verdad”. En esa entrevista, su esposa, Ximena Garcés, reveló que el poeta había sido invitado a la Feria del Libro de Guadalajara, que se realizará en esa ciudad mexicana en noviembre próximo, pero que no podría asistir pues “él ya no puede viajar”. Según ella, Arteche se había convertido “en un lobo estepario”. La Sociedad de Escritores (Sech), lamentó este domingo el deceso de Arteche, quien fuera miembro de la entidad y de la Academia Chilena de la Lengua. “Nuestra institución desea manifestar un gran sentimiento de pesar ante la partida de este grande y querido escritor, y acompaña a su señora, hijos y familia, en estos duros momentos”, consigna una declaración emitida por la Sech. Fuentes: El Mercurio • La Nación • La Tercera • Wikipedia *** Murió la editora española Esther Tusquets La editora española Esther Tusquets, quien dirigiera durante casi cuatro décadas la editorial Lumen y estaba aquejada del mal de Parkinson, falleció este lunes 23 de julio a los 75 años en Barcelona, a causa de una pulmonía. La también escritora y ensayista publicó, entre otros títulos, El mismo mar de todos los veranos (1978), Varada tras el último naufragio (1980), Para no volver (1985), La reina de los gatos (1993) y ¡Bingo! (2007). Tusquets convirtió en best-sellers en España al Umberto Eco de Apocalípticos e integrados y El nombre de la rosa, así como los libros de Mafalda de Quino. La editora había nacido en Barcelona el 30 de agosto de 1936 y desarrolló su carrera literaria de forma tardía. Con El amor es un juego solitario fue reconocida con el Premio Ciudad de Barcelona. En los últimos años se dedicó a escribir sus memorias, con obras como Confesiones de una editora poco mentirosa y Habíamos ganado la guerra. A su lado hasta el último momento permaneció la escritora Ana María Moix, quien anunció la mañana del lunes que había perdido a “una gran amiga de toda la vida”. El editor de Anagrama, Jorge Herralde, también lamentó el fallecimiento de “una gran editora, una gran escritora y una amiga de toda la vida”, a la que conoció hace más de cincuenta años en Platja d’Aro (Girona), y con la que se ha ido viendo desde entonces. Herralde rememoró los inicios de Tusquets como editora, junto a su padre Magín, así como la creación de Distribuciones Enlace, junto a personajes del ámbito literario como Carlos Barral, Josep Maria Castellet o Alfonso Carlos Comín. “Nuestra amistad ha sido ininterrumpida desde entonces”. Asimismo, recordó el día en que convocó a una cena a sus amigos más íntimos para entregarles su primera novela El mismo mar de todos los veranos, que, precisó, fue “una sorpresa para todos, porque había llevado en secreto su faceta de escritora”. Destacó igualmente que como editora son fundamentales para la historia del sector en España las colecciones “Palabra e imagen”, con autores como Camilo José Cela y Miguel Delibes y fotógrafos como Joan Colom o Ramón Masats, y “Palabra en el tiempo”, dirigida por Antoni Vilanova, con autores como Louis-Ferdinand Céline, James Joyce o Virginia Woolf. Estudió en el Colegio Alemán y más tarde, en las universidades de Barcelona y Madrid, donde cursó los estudios de filosofía y letras, con especialidad en historia. Dio clases de literatura e historia durante varios años en la Academia Carillo y, a principios de los sesenta, se encargó de la dirección de la editorial Lumen, que había comprado su padre. En Confesiones de una editora poco mentirosa (2005), la autora realiza un relato, escueto y sostenido, de los avatares de su aventura al frente de Lumen, que nació de una minúscula empresa familiar y pasaría a convertirse en una de las editoriales más prestigiosas de España. En 2008 publicó, junto a Mercedes Vilanova, la biografía polémica Pasqual Maragall: el hombre y el político (Ediciones B), con el que acusaron a la familia de “rayar la censura” con recortes a última hora de capítulos relacionados con la vida íntima del ex presidente y escritos del padre de Maragall. La escritora se arrepentiría posteriormente, en una entrevista, de la publicación “censurada” por los Maragall de su libro sobre esta familia. “Creo que tendríamos que haber dicho que no”, dijo en noviembre de 2009, y recordó que se enfadaron con ella y Vilanova porque en su libro hablaban de los problemas psiquiátricos de los hermanos del ex presidente Pasqual Maragall. El último título de Tusquets fue Tiempos que fueron (2012), las memorias de infancia que compartió junto a su hermano Óscar Tusquets, reconocido arquitecto, diseñador y pintor catalán. En abril de este año, Tusquets recibió la Medalla al Mérito en el Trabajo del gobierno central en la categoría de oro, aunque su delicado estado de salud le impidió recoger el galardón en la ceremonia a la que acudió su hija, Milena Busquets Tusquets. Fuente: La Vanguardia *** Esta semana anuncian en Caracas el fallo del Premio Víctor Valera Mora El ganador recibirá un diploma y cien mil dólares en una ceremonia que se celebrará en la capital venezolana el 21 de octubre, fecha aniversaria del nacimiento del epónimo del galardón. El jurado de la IV Edición del Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora, conformado por los escritores Josu Landa Goyogana (México), Raúl Fornet-Betancourt (Cuba) y Gustavo Pereira (Venezuela), ganador de la anterior edición del certamen, sesionará en Caracas este miércoles 25 y jueves 26 de julio, y emitirá el veredicto que será anunciado el viernes 27 a las 10 de la mañana en acto público y rueda de prensa a realizarse en la Sala de Teatro 2 de la Casa de Rómulo Gallegos, en Altamira (Caracas). El Ministerio de Cultura de Venezuela entrega este premio cada dos años a través de la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) con el propósito de reconocer la creación poética actual, fortalecer vínculos culturales en el escenario internacional y rendir homenaje a la memoria del poeta venezolano Víctor “El Chino” Valera Mora. El premio, dotado con diploma y cien mil dólares, será entregado al autor de la obra ganadora en acto público a celebrarse en Caracas el 21 de octubre de 2012, fecha conmemorativa del nacimiento del poeta Víctor Valera Mora. En el certamen participan autores de libros de poesía escritos en idioma castellano y publicados en primera edición entre el 31 de diciembre de 2009 y el 31 de diciembre de 2011. El autor de la obra otorgará automáticamente el derecho sin exclusividad a la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, para publicar la obra en Venezuela, declinando los correspondientes derechos de autor de esta edición, la cual se distribuirá solo en el territorio venezolano. El autor de la obra ganadora de esta edición formará parte del Jurado del Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora de la siguiente edición del certamen. En esta edición del Premio Valera Mora, sobre un total de 156 poemarios, participan 41 obras provenientes de Argentina, 2 de Bolivia, 9 de Chile, 20 de Colombia, 1 de Costa Rica, 7 de Cuba, 11 de Ecuador, 1 de El Salvador, 12 de España, 2 de Guatemala, 15 de México, 4 de Panamá, 12 de Perú, 1 de República Dominicana y 18 de Venezuela. La lista de obras participantes está disponible en la página del Celarg (http://www.celarg.gob.ve). Fuente: Celarg *** 17 autores extranjeros en la Feria Internacional del Libro de La Paz “Letras en movimiento” es el lema de la 17ª Feria Internacional del Libro de La Paz (http://www.camaralibrolapaz.org.bo/feriadellibro), en Bolivia, que se celebrará en las instalaciones del Círculo de Oficiales del Ejército del 1 al 12 de agosto, con la asistencia de 39 escritores bolivianos y 17 extranjeros. “Con el eslogan se busca celebrar lo contemporáneo, el eterno movimiento de la producción literaria”, según explicó Carla María Berdegué, la presidenta de la Cámara Departamental del Libro. Al igual que el año pasado, esta versión de la FIL no cuenta con un país invitado. La razón radica en el escaso espacio del que se dispone en el recinto donde se llevará adelante la feria. “Por ello tuvimos que eliminar algunas actividades”, lamentó Berdegué. Hasta 2010 el evento se realizó en el campo ferial de Següencoma. Sin embargo, la presidenta de la Cámara destacó que el año pasado, pese a la reducción de espacio, se consiguió atraer a 70 mil visitantes, 1.000 más que en 2010. Para superar este récord, la Cámara, con apoyo del cuerpo diplomático, invitó a 39 escritores, 17 del exterior, quienes compartirán con los lectores durante los 12 días que dura la fiesta literaria. “Es algo que la gente ha estado reclamando y que hemos recuperado”, aseguró Berdegué. Entre los invitados destaca Leopoldo Brizuela, escritor argentino que ganó el Premio de Novela Alfaguara 2012 por la obra Una misma noche. También estará la chilena Andrea Jeftanovic, una de las literatas más importantes de su país, y el ex embajador italiano en Bolivia, Silvio Mignano. Entre los invitados nacionales estará Giovana Rivero, quien vive en el exterior y el año pasado fue elegida como uno de los 25 tesoros literarios a la espera de ser descubiertos por la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Berdegué adelantó que, como ocurre desde hace cinco años, la FIL “saldrá del recinto” y recorrerá los distintos macrodistritos de la ciudad de La Paz con diversas actividades, algunas de las cuales incluirán a las personalidades invitadas al evento literario. Fuente: La Razón *** Celebrarán con diversas actividades año aniversario de Sergio Ramírez El escritor nicaragüense Sergio Ramírez cumplirá el 5 de agosto 70 años y, al cumplirse también en 2012 los 50 años de su carrera literaria, se ha organizado una serie de actividades que se iniciará el mes próximo con la presentación de sus tres libros La viuda Carlota y otros cuentos, Historias para ser contadas y Un baile de máscaras. Así lo anunció en un comunicado un comité conformado por diversas personalidades culturales locales, entre ellas los escritores Ernesto Cardenal y Gioconda Belli. La viuda Carlota y otros cuentos es una antología personal que publica la editorial Amerrisque; Historias para ser contadas reúne sus artículos periodísticos, editados por la Universidad de Nuevo León, México, y Un baile de máscaras, una edición conmemorativa con fotografías de Rossana Lacayo, publicado por editorial Uruk de Costa Rica, explicaron los organizadores. La fiesta cultural en honor a Ramírez incluye dos exposiciones fotográficas y una conferencia magistral que dictará el crítico literario alemán Werner Mackenbach sobre la obra del novelista nicaragüense, quien fue vicepresidente del país durante el primer gobierno sandinista (1984-1990). Asimismo habrá talleres narrativos, exposiciones de portadas de los libros del autor homenajeado y la presentación del cortometraje El Centerfielder, un filme dirigido por Ramiro Lacayo, basado en un cuento de Ramírez. Fuente: EFE *** Un congreso revisará en 2013 actuación de mujeres en la Independencia Hasta el 31 de agosto ha sido abierto el plazo para que los aspirantes a participar en el I Congreso Internacional “Las mujeres en los procesos de Independencia de América Latina” envíen resúmenes de ponencias. El evento, que es organizado por el Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina (Cemhal, http://webserver.rcp.net.pe/cemhal), se celebrará en Lima, Perú, del 22 al 24 de agosto de 2013. Unesco Guatemala, Oficina Designada en América Latina para el Bicentenario, auspicia este congreso que tiene entre sus objetivos contribuir a la reconstrucción de la presencia de las mujeres en las revoluciones y las guerras de independencia, formular nuevos aportes a la historiografía latinoamericana, continuar el trabajo realizado en el IV Simposio Internacional (Cemhal 2009) y proseguir las investigaciones de los Grupos de Estudio de la Comisión del Bicentenario. Los organizadores del congreso han clasificado sus temáticas en tres grandes ejes: análisis teórico y de contexto; ideología, imágenes y discursos, e instituciones, espacios privados y públicos. Tomando esto en cuenta, los participantes podrán presentar trabajos sobre asuntos de género, raza y clase en la construcción de los estados americanos; esclavitud y migración de la mujer; la mujer en discursos como el político, el literario o el político; la mujer y la familia durante el proceso independentista; la relación de las mujeres con la prensa o las relaciones entre las escritoras latinoamericanas del siglo XIX, entre muchos otros. Además de presentaciones de libros y de una serie de conferencias magistrales de treinta minutos cada una, el congreso estará organizado por mesas redondas con ponencias, las cuales podrán extenderse hasta por veinte minutos. Se destinará, al final de la mañana y de la tarde de cada jornada del evento, media hora para el debate. Los resúmenes, que podrán remitirse a sarabeatriz@telefonica.net.pe hasta el 31 de agosto de 2012, deberán elaborarse en tipo de letra Verdana a 10 puntos y a espacio y medio, y no podrán exceder las doscientas palabras. Constarán de título y sumilla de la ponencia, indicación del eje temático al que se adscribe y nombre completo del aspirante, así como su dirección de domicilio y su pertenencia institucional. Una vez aprobado el resumen, el participante deberá enviar la ficha de inscripción, que hasta el 15 de abril de 2013 tendrá un costo de 100 dólares. Las ponencias definitivas deberán tener una extensión de 10 a 12 páginas (incluyendo notas y bibliografía) preparadas con tipo de letra Verdana a 10 puntos e interlineado simple, y con márgenes superior e inferior de 2,5 cm, e izquierdo y derecho de 3 cm. Fuente: Cemhal *** Poetas peruanos se reunirán en la IV Fiesta del Diantre El viernes 31 de agosto y el sábado 1 de septiembre se realizará en Lambayeque, Perú, el festival de poesía IV Fiesta del Diantre (http://festivaldeldiantre.blogspot.com), evento que bajo la organización de Kaypi Kani, Ciclón de Poesía, Prometeo Desencadenado Ediciones y el grupo Signos será el punto de encuentro no sólo de grandes exponentes de la poesía del Perú sino también de jóvenes y valiosos artistas de esa región peruana. Como parte del festival habrá recitales poéticos, ponencias, presentaciones de libros, narrativa, performance, música trova, blues, rock, exposición de arte digital, danza urbana y otras actividades. Al evento asistirán los poetas Carlos López Degregori, Domingo de Ramos, Victoria Guerrero Peirano, Selenco Vega (http://www.letralia.com/firmas/vegaselenco.htm), Rodolfo Ybarra, Willy Gómez Migliaro, Carolina O. Fernández, Mixha Zizek, Mercedes Tinoco, Andrea Cabel (http://www.letralia.com/firmas/cabelandrea.htm), Ana María Falconi, Navale Quiroz, Bethoven Medina, José Córdova, Benggi Bedoya Rosales, Ethel Barja, Raúl Heraud, Augusto Rubio, Moraima León, Arturo Rodríguez Serquén, Fernando Odiaga, Milagros Nevado, Ernesto Facho, Matilde Granados, Stanley Vega, Juan José Soto y Cromwell Castillo. Además, los artistas musicales Pako Irigoyen (Víctimas del Vacío), Carlos Kroll y Martín Sernaqué (Paradoja), Anghelo Torres, Giancarlo y Gianfranco Mejía (PAR) y Manuel E. Llontop; el grupo de teatro Estación; Cultura Urbana de la UNPRG, Madeleini Sosa y Yarini Díaz, y los narradores Gustavo Hidalgo y Danny Miranda, así como los artistas digitales Kichi Berger y, en danza urbana, performance a cargo de la Academia Urban Style que dirige Luis Ciurlizza. El festival tendrá como escenario el auditorio del Colegio de Arquitectos, Regional Lambayeque, el día viernes, mientras que el día sábado será en la Dirección Regional de Cultura (ex INC). Fuente: IV Fiesta del Diantre *** Realizarán en Toluca un congreso en homenaje a Élmer Mendoza Del 26 al 28 de septiembre se realizará en Toluca el Congreso Internacional de Literatura Élmer Mendoza, evento organizado por un grupo de académicos de la Universidad Autónoma del Estado de México para rendirle homenaje al escritor sinaloense discutiendo su obra. El autor de Balas de plata (Premio Tusquets de Novela 2007) señaló que en este encuentro, además de su presencia, estará también participando la Universidad Autónoma de Sinaloa, en las actividades académicas, donde se discutirán diversas temas literarios. Por otra parte, destacó que dentro de este año también la editorial Tusquets lanzará la publicación de su más reciente novela, que será la continuación de la saga del “Zurdo Mendieta”. Este año fue publicado en italiano y en alemán su libro La prueba del ácido, y este verano también salen en griego sus libros sobre el “Zurdo Mendieta”. Fuente: El Debate *** El mundo editorial ante el reto digital, tema de las Jornadas Liber El desarrollo tecnológico ha revolucionado el modo de editar, comercializar los libros y entender la actividad editorial. Más de 100 expertos analizarán en las Jornadas Liber 2012 (http://www.liber.es/es/jornadas) —que se celebrarán dentro del salón del 3 al 5 de octubre en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona—, los desafíos, oportunidades de crecimiento y nuevos modelos de negocio que se presentan para el sector editorial en este nuevo contexto. Con el lema “Hacia una nueva industria editorial”, las Jornadas Liber de este año incluyen más de 50 ponencias, talleres y mesas redondas. Estas actividades formativas permitirán conocer las últimas tendencias sobre el mercado del libro y las implicaciones de la tecnología en toda la cadena del libro y, en especial, en la transformación del modelo de negocio tradicional de editoriales y librerías. Las Jornadas Liber se convertirán, así, en un lugar de encuentro sectorial en el que se debatirá también sobre la colaboración con las bibliotecas; la redefinición de las relaciones entre agentes, editores y autores; de otros modos de hacer marketing para ganar lectores; de la impresión bajo demanda; de la autoedición o del precio de los libros digitales. En ellas participarán expertos de empresas editoras y librerías, compañías de tecnología, consultores y representantes de instituciones y entidades españolas, europeas e iberoamericanas vinculadas a la industria del libro. Las Jornadas Liber pondrán también su mirada al otro lado del Atlántico con mesas redondas sobre la promoción internacional de autores y ponencias sobre el español como idioma global. En este sentido, también se incluirán sesiones dedicadas a la producción editorial de determinados países latinoamericanos, o el estado de implantación del libro electrónico en Iberoamérica, así como diferentes actividades relacionadas con la visita al salón de una delegación de más de 60 bibliotecarios de Estados Unidos. Como ya ocurriera en la edición de 2011, Liber también dedicará su atención al desarrollo del libro digital en España. Así, durante las tres jornadas diversos expertos analizarán algunas de las cuestiones que centran el debate en el sector, tales como cuál ha de ser el precio correcto de los libros digitales, los desafíos de la propiedad intelectual en el ámbito digital o los nuevos contratos para la edición digital. Además, se analizarán las nuevas formas de comercialización que ofrecen las nuevas tecnologías. Por otro lado, con motivo de su 30º aniversario, Liber habilitará el espacio “Conversaciones con...”, en el que editores, autores y otras figuras del mundo editorial compartirán con el público y los medios de comunicación sus experiencias y opiniones en torno al libro y la industria editorial. Jorge Herralde o Guillermo Fesser son algunos de los participantes. Además, en el marco de las Jornadas Liber, tendrá lugar el X Encuentro Anual del Mundo Editorial con el sector del e-learning, que organiza la Asociación Española de Formación Online (Aefol). Se ofrecerán propuestas concretas de colaboración y se presentarán tendencias del e-learning que pueden aplicarse a los libros de texto. Completarán el programa de las Jornadas Liber presentaciones de estudios sectoriales; mesas redondas sobre el papel de las bibliotecas y entregas de premios. Hay que sumar también la tradicional Fiesta Liber (el martes 2 de octubre, la noche previa a la apertura del salón), a la que asistirán los principales clientes de los expositores y personalidades de la política y la cultura para celebrar el 30º aniversario del evento editorial. Fuente: Liber ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| Revista Coroto http://www.revistacoroto.com Revista de literatura cuyo propósito es promover las mejores firmas del panorama iberoamericano y las traducciones al castellano de autores sobresalientes de otras lenguas. Asentada en El Paso, Texas (EUA), tiene ediciones impresa y digital y es dirigida por el escritor venezolano Daniel Centeno Maldonado, a quien acompañan en la creación y edición los colombianos Daniel Ríos Lopera y Diego J. Bustos Deaza y la mexicana Lourdes Cárdenas. Publica cuento, extracto de novela, poesía, crónica, ensayo, entrevistas, aforismos, crítica, reseña, fotografía e ilustraciones. Acepta colaboraciones. Anotaciones sobre una novela http://novelaenconstruccion.com El escritor español Arturo Pérez-Reverte publica en este blog sus reflexiones durante el proceso de creación de su novela El tango de la guardia vieja. El lector encontrará aquí dudas del autor antes de darle forma a ideas concretas y su manera de resolverlas, estrategias para conseguir la información que sustentará a la novela, fotografías de los sitios reales en los que está ambientada la historia e incluso fragmentos de la obra. Te Prometo Anarquía http://www.teprometoanarquia.com Revista digital guatemalteca que publica narrativa, poesía y materiales en otros géneros. Está dedicada exclusivamente a autores nacidos en Guatemala, constituyéndose en un interesante catálogo de la literatura y el arte contemporáneos en esa nación centroamericana. La publicación emite invitaciones a los autores en los cuales está interesada, aunque también recibe colaboraciones espontáneas bajo ciertas condiciones. Multiteca Cultural http://www.mincultura.gob.ve/multiteca Colección de contenidos gestionada por el Ministerio de Cultura de Venezuela, que tiene como propósito contribuir a la difusión del arte y la cultura venezolanas. Aquí es posible encontrar libros y revistas de las editoriales del Estado venezolano y videos, documentales, largometrajes y otras producciones audiovisuales. Los contenidos se pueden descargar gratuitamente. Cavea. Revista Cultural http://www.caveacultural.com Revista de Córdoba, colaborativa y de participación, creada para la comunidad de escritores, poetas y creadores. Lugar donde publicar relatos, poesías, artículos y obras. Dedicada a temas de cultura como literatura, arte, historia, filosofía, tecnología, gastronomía, mundo naif, música, etc. Falsaria http://www.falsaria.com Red social cuyos integrantes compiten para integrar una edición impresa trimestral. Admite cuentos o poemas. Cada texto que se publica es evaluado por los demás usuarios y, de acuerdo a los votos recibidos, va escalando posiciones con la edición impresa como meta, que incluirá textos de treinta autores. Además, los cinco más votados reciben una compensación monetaria. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Dictadura y metaficción en Una misma noche ============================ === Jorge Ladino Gaitán Bayona ============================================ La última dictadura militar argentina (1976-1983), sus torturados y desaparecidos, pero también las dificultades del duelo en las generaciones supervivientes, sigue siendo revisitada en nuevas voces narrativas. Prueba de ello es Leopoldo Brizuela (La Plata, Argentina, 1963) con Una misma noche, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2012, cuyo jurado estuvo integrado por Rosa Montero, Montxo Armendáriz, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo, Lluís Morral y Pilar Reyes (con voz pero sin voto). Previamente Leopoldo Brizuela había publicado el libro de poemas Fado (1995), el libro de relatos Los que llegamos más lejos (2002) y las novelas Tejiendo agua (1985), Inglaterra, una fábula (1999) y Lisboa, un melodrama (finalista del Premio Rómulo Gallegos en el 2011). En Una misma noche, un narrador-protagonista (Leonardo Bazán), dedicado a la escritura de ficciones, da cuenta de cómo un robo en una casa vecina durante marzo de 2010 lo lleva a recordar, gracias a la similitud de ciertos mecanismos empleados por los delincuentes en concupiscencia con autoridades oficiales, que en esa misma morada tendría lugar en 1976 uno de los tantos allanamientos de la dictadura que derivarían en ultraje, tortura y persecución a una voz disidente a los lineamientos del general Videla. La narración se bifurca entre un presente (2010) y un pasado (1976-1977) que dialogan, se tocan y se permean en su melancolía. En ambos tiempos el narrador refiere su desamparo y lo difícil que es burlar el miedo por más que se intente anteponer la belleza del arte: el niño Bazán que en 1976 se aferra al piano mientras su casa es ocupada por militares que desde allí aguardan la llegada de una vecina sospechosa (Diana Kuperman) se ha vuelto escritor y su primera reacción ante el robo del 2010 es hacer una novela: “Y yo, ¿no había seguido haciendo lo mismo, cambiando el teclado de mi piano por la máquina de escribir y después por la computadora, refugiándome en el arte de mentir mientras los demás matan?” (Brizuela, 2012, p. 163). El arte que nace del horror y la idea de que ante los espacios íntimos amenazados (la casa-la patria) el último refugio es la morada que ofrece la ficción (planteamiento desarrollado por Teodoro Adorno en su Mínima moralia) laten en Una misma noche, novela de carácter metaficcional historiográfico en tanto se cumplen las siguientes condiciones: en sus páginas no sólo se cuentan hechos históricos, sino también la forma como ellos impulsan la creación literaria; la ficción desnuda sus mecanismos internos (los hilos del relato), genera una profunda autoconciencia sobre el sentido de la escritura y desestabiliza las fronteras entre la ficción y la historia. Esta última no es vista con nostalgia, sino con rabia, desesperación y un alto sentido crítico, en tanto acá la metaficción pone a “la historia bajo sospecha” (Navarro, 2002, p. 210). Esa sospecha lleva a que la ficción no sólo cuestione los crímenes del dictador Jorge Videla, del comandante de la armada Emilio Massera y muchos militares durante un periodo sangriento que eufemísticamente se autodenominara Proceso de Reorganización Nacional, sino también situaciones reprochables que involucran a un autor canónico de la literatura argentina: Jorge Luis Borges cenando con Videla y recordando que en su saga familiar también había militares. Se destaca en esta novela de Leopoldo Brizuela tanto su complejidad narrativa con sus analepsis y prolepsis (los saltos en el tiempo por la forma como la ficción narra un presente que salta al pasado y que, incluso, por momentos, proyecta un futuro), como también su forma de comprender el hombre y su historia más allá de ópticas reduccionistas del bien y el mal. En los juegos desquiciados de la guerra hasta las víctimas tienen momentos donde ofician como verdugos: Leopoldo Bazán confiesa que su progenitor era uno de los delatores del régimen (padre e hijo, con su silencio cómodo, terminarían afectando la vida de Diana Kuperman y su familia); mientras el narrador protagonista recorre un museo de la memoria que antes fuera la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada, el principal centro de tortura y desaparición de la dictadura), no deja de sentir como ortodoxo el que la guía, al mencionar cómo la organización guerrillera los Montoneros retuvo y mató al general Pedro Aramburu (durante 1970), en vez de hablar de secuestro y asesinato, opte en forma sonriente por el término “ajusticiamiento”: “¿Cómo puede ser que en un lugar de muerte se ironice sobre la muerte? El horror de matar, de tener que matar... El horror que distingue al revolucionario del perverso... ¿Y qué habilita en cada uno, y en el mundo, el hecho de matar? ¿Quién puede frivolizarlo si no un idiota?” (Brizuela, 2012, p. 245). Una misma noche ofrece al lector en sus 276 páginas una ficción depurada en su lenguaje, rica en su propuesta metaficcional, en intertextualidades (con la propia literatura y hasta con archivos históricos) y en recursos narrativos y técnicos (mapas e, incluso, una página donde las palabras ceden el espacio a un negro profundamente diciente dando cuenta de abismos insondables). El lector encuentra en ella una mirada desencantada frente a la dictadura militar nacida en 1976, uno de los traumas históricos más vivos de la sociedad argentina con juicios todavía pendientes y crímenes por aclarar; mirada que, en todo caso, ahonda en las culpas heredadas por las generaciones recientes y en lo complejo que sería desconocer que, aunque completamente reprochables fueron los delitos atroces de la extrema derecha con sus homicidios, expropiaciones de propiedades a contradictores y sus 30.000 desaparecidos, también la extrema izquierda en su lucha contra los excesos del poder terminó, ocasionalmente, pareciéndosele, ¿cómo no recordar entonces a Nietzsche?: “Todo aquel que luche contra monstruos ha de procurar de que al hacerlo no se convierta en otro monstruo” (1994, p. 98). Lista de referencias • BRIZUELA, L. (2012). Una misma noche. Bogotá: Alfaguara. • NAVARRO, S. (2002). Posmodernismo y metaficción historiográfica: una perspectiva interamericana. Valencia: Universidad de Valencia. • NIETZSCHE, F. (1994). Aforismos. Andrés Sánchez Pascual (selección, traducción y prólogo). Barcelona: Edhasa. ** Jorge Ladino Gaitán Bayona http://www.letralia.com/firmas/gaitanbayonajorgeladino.htm Escritor y docente colombiano. Es profesor de literatura de la Universidad del Tolima (http://www.ut.edu.co), Colombia. Doctor en literatura de la Pontificia Universidad Católica de Chile (http://www.uc.cl). Autor de los libros de poemas Manicomio Rock (2009) y Buzón de naufragios (2012). Coautor de La novela del Tolima, 1905-2005, bibliografía y reseñas (2008), Cien años de novela en el Tolima, 1905-2005 (2011) y Cuentos del Tolima, antología crítica (2011). === Ay, Poesía, no te rajes en Guadalajara Rolando Gabrielli ========= La Feria Internacional del Libro (FIL) más importante en idioma español se celebrará en Guadalajara, México, el 24 de noviembre próximo, en su 26ª versión, y recibirá a unos 70 escritores chilenos, ya que Chile es el país invitado de honor este año. La representación chilena va más allá de la literatura, como suele suceder en estos eventos mega culturales, aunque las editoriales trasandinas presentarán más de 20 mil títulos. Chile, una larga y angosta faja de loca geografía poética, acudirá con una delegación de unas 300 personas dedicadas al arte, gastronomía, música, ciencia, cultura, teatro, y ocupará más de 900 metros cuadrados de territorio mexicano en la FIL. La lista de autores, poetas, narradores y artistas es larga y farragosa como toda enumeración, y ante el temor de olvidarnos de alguno de los presentes omitimos el paquete, y confirmamos que Nicanor Parra no viajará por problemas personales de tiempo, ya que el 5 de septiembre cumplirá 98 largos años. Es el buque insignia de la armada literaria chilena, pero se quedará en las frías aguas del Pacífico central, en la cordillera de la costa chilena. En su representación, estará una muestra de sus Artefactos. Es hora de que los nuevos pinos asomen en el paisaje literario chileno y se mezclen con los viejos robles acostumbrados ya a permanecer en el tiempo con sus gruesos troncos mirando al mar y a los lagos, también el desierto y las polis debieran aportar su deslumbrante lenguaje reciclado. Entre los participantes figuran viejos exiliados de la prosa chilena en México, vueltos a desembarcar en Chile y un emblemático jugador del Tarot y autor de otras suertes y psicomagias. La nutrida delegación podría homenajear a Roberto Bolaño, insigne residente en el DF y autor de dos novelas que nos cuentan sobre México y más. También a la Mistral, pionera en la educación azteca y a Pablo Neruda, quien editó su Canto general, clandestino y facsimilar, en México en 1950. Son los viejos lazos inmutables con el México literario y profundo, país de asilos e imán para escritores y artistas de todos los continentes. ¿Cuándo presentará México una muestra de los escritores que han vivido en tierras aztecas y escrito grandes novelas, libros de poesía y obras artísticas singulares? Carlos Fuentes, al morir, en su libro póstumo Personas rayó la cancha literaria en América Latina cuando afirmó en su última palabra: “Sin la aventura poética de Neruda no habría literatura moderna en América Latina. Su enorme alcance se debe a que asumió los riesgos de la impureza de la imperfección y, también, de la banalidad”. Hace un tiempo leí o creí leer que Chile destacaría en Guadalajara a sus poetas, por el indudable valor y reconocimiento internacional de su poesía, una trayectoria impecable desde el siglo XX, que ha renovado la lírica en el idioma español. Quizás fueron los mismos cantos de sirena que escuchó Ulises, la Mistral, Lihn, Teillier, Bolaño y todos los poetas perdidos en búsqueda de Chile y sus alrededores. Los programas feriales pueden cambiar, pero la poesía mantiene sus tradicionales cimientos entre la rosa y la espina, y el poema nunca sangrará por la herida. Y qué olvido amnésico histórico de los organizadores con la Diáspora poética, que aún permanece en distintos países del mundo anclada en las viejas raíces del futuro, es un problema eterno de una burocracia recluida en su propio alzheimer. Pareciera que el término feria es tomado al pie de la letra para una fiesta de la cultura y culto al libro, que se debate entre el papel impreso y la palabra digital. Feria encierra y se traduce en los diccionarios entre varias acepciones de una misma rama: “Mercado que se celebra en un lugar público y en determinadas fechas para comprar y vender todo tipo de productos, especialmente agrícolas y ganaderos”. Desde luego no estamos frente a esta dimensión, porque el libro tiene otros alcances como la cultura a grosso modo. En México, feria se reconoce como dinero suelto, cambio. Las ferias nacieron en América Latina en Portobelo, Atlántico panameño, en 1606, y durante un siglo y medio el imperio español enviaba en sus galeones desde el virreinato del Perú el oro y la plata al istmo, desde donde se transportaba a la metrópoli. El 60 por ciento del oro español, saqueado de las colonias del sur, pasó por Panamá. La poesía es un fantasma en los mercados, el mejor poeta vende dos mil ejemplares, la gente encuentra que es un género difícil, poco interesante, y sin embargo diariamente utiliza la palabra como un comodín, esto no es poético, carece de poesía, ponle un poco de poesía. El oro relucía en las playas de Portobelo y la plata llegaba serena a las arenas y costas del istmo, menos brillante, más modesta. Impensable desembarcar con libros de poesía en cualquier puerto del mundo, sería una puesta de escena extravagante, desconcertante para cualquier mercado. Quizás los originales de Shakespeare, Dante, Neruda, Whitman, Rimbaud, Kafka (que esperan aún su destino en Tel Aviv), Borges, Quevedo, Voltaire, Rulfo, Freud, Proust, Martí, Trakl, Pushkin, Canetti, tendrían un valor en el mercado más allá de su obra. ¿La poesía es un artículo suntuario, de lujo, de feria, un subproducto del siglo XXI? ¿Las decisiones de los burócratas empujan a poner la cabeza en el horno a las Sylvia Plath, ahí donde se quema el pan de la poesía o para seguir siendo fuego eterno de los dioses? Al mercado de las pulgas con el insignificante poeta, alguien reciclará un par de versos para una novia oculta detrás de la cortina y escuchará las campanas del Big Ben privatizado. Oh poesía, te rindes ante el mercado salvaje / mi piel roja reclama tu cabellera / mírame con tus decadentes ojeras / mar muerto de mi prosa / arruínate en mis brazos / pero no me abandones / musa estoica faisán desplumado / vuela, vuela, querida / todo se paraliza ante tus ojos / niebla, sol, nieve / la misma primavera es tormenta / de palabras y palabras / sal de estos días. No te rajes, digo, Poesía. (Rolando Gabrielli). No te rajes, digo, poesía, de alguna manera estarás en la tierra de Jalisco, allá en Guadalajara, Guadalajara. Los preparativos continúan en México y Santiago de Chile, para la gran fiesta del libro y la cultura. Pero no todo es miel sobre hojuelas, una delicia en el paladar, que significa, a mi manera de ver, no hay problemas en el camino, tránsito libre. Pero no es así. Las escritoras Isabel Allende, último Premio Nacional de Literatura, y Marcela Serrano, no aceptaron la invitación del gobierno chileno de participar en la FIL 2012. Marcela Serrano argumentó políticamente: “No deseo que mi larga y buena relación con los lectores mexicanos se vea mediada por un gobierno al cual no apoyo ni me representa”. Agregó además: “El gobierno incluye a personas que provocaron el apagón cultural de Chile, utilizaron la censura e intentaron aniquilar los pensamientos distintos al oficial”. Isabel Allende fue más diplomática, porque se excusó por “problemas de agenda”. No son las únicas en señalar que el camino a Guadalajara no está empedrado de buenas intenciones. Una lista abierta de unos 140 escritores, editores independientes y artistas chilenos, aluden a la importancia del evento, tanto comercial como cultural, ya que es visitado por un millón de personas. Los firmantes de este manifiesto de rechazo a la organización y escogencias chilenas, sostienen que las dos características señaladas del evento dificultan “configurar una delegación y un programa que resulten representativos”. Son razones, de acuerdo con la Declaración Pública para un programa de Chile en la FIL más representativo, para “que el proceso de construcción de este programa y de selección de los autores que representarán a Chile, sea conducido de manera transparente e informada”. Según la declaración existen seis falencias en la programación y escogencia de autores y editoriales: 1. Un enorme centralismo en detrimento de la diversidad regional del país. 2. Una discriminación casi absoluta de los editores independientes, quienes publican gran parte de la literatura nacional. 3. Una representación inexplicablemente baja de poetas, quienes constituyen quizás la tradición cultural más importante del país. 4. Una escasa o nula presencia de ensayistas y críticos literarios nacionales. 5. Una homogeneidad excesiva de los temas abordados en las mesas y paneles de discusión, eludiendo problemáticas políticas y culturales fundamentales del Chile actual. 6. La FIL será sede del encuentro Otra Mirada, de libreros y editores independientes de Hispanoamérica, y no existen facilidades efectivas para que Chile participe de manera activa en este evento. Por ninguna parte aparecen los escritores, de cualquier género y tiempo, que carecen de editores por la rosca existente en el gremio y en el mercado. ¡Viva México! ** Rolando Gabrielli http://www.letralia.com/firmas/gabriellirolando.htm Periodista y escritor chileno residenciado en Panamá. Poeta, narrador y ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile, México y Panamá. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero en Colombia y Panamá. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y artículos suyos han sido publicados en América Latina y Europa. Es el autor de la avenida “Fechado en Panamá”, en nuestra Ciudad Letralia (http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli) y mantiene un blog en http://rolandogabrielli.blogspot.com. === Del surrealismo caribeño de José Lira Sosa José Pérez ============ La obra poética de José Lira Sosa constituye un discurso de encantamiento con la palabra. Su huella y su legado estético significan en la literatura venezolana contemporánea una suerte feliz de trasmutación de lo divino con lo perverso, de lo real con lo irreal, de lo mágico con lo irrevelable. Sus metáforas parecen caballos salidos del mar, y sus poemarios Fiax-Lux y otros poemas (1954), Contraseña (1981) y Vicios ceremoniales (1975), por mencionar sólo tres, contienen verdaderas páginas de “flujo sensorial”, como lo advirtió ese gran poeta y surrealista eterno, el venezolano Juan Sánchez Peláez. Pertenece Lira Sosa a una promoción de poetas que viven y transitan los signos de la convulsa década de los años sesenta. Como Gustavo Pereira, como Ramón Palomares y como Víctor Valera Mora, se enfrenta a la búsqueda y consolidación de su propia manera de ver el mundo, en medio de esas circunstancias determinantes para unos y muy significativas para todos. No sólo se plantean entonces los compromisos ideológicos y políticos, sino que la palabra, y con ella la poesía, intenta sus propios rumbos, y ha sido la distancia de aquellos hechos la que ha permitido percibir, muchos años después, la dimensión de esos hombres y de sus obras. Nació este extraordinario poeta en la ciudad de Maturín, estado Monagas, el 19 de noviembre de 1930, y murió en la ciudad de Porlamar, en la isla de Margarita, el 6 de diciembre de 1995, donde vivió por más de treinta años. Mi amistad con él, la cercanía con su familia, las tantas tertulias compartidas y hasta viajes que hicimos juntos, me permitió por suerte adentrarme en su mundo, y adentrarme en sus obras desde una visión íntima, profundamente matizada por el afecto. Era Lira Sosa un soldado universal. En plena adolescencia viajó a París a estudiar, orientado por su maestro y amigo Juan Sánchez Peláez, y allá conoció a André Bretón, bebió del surrealismo francófono a mediados de los años cincuenta, transitó veredas y espejismos, consolidando en la memoria y su inteligencia la única oportunidad de aquellos días. Dueño de una risa alegre, enigmática, contagiosa, de voz ronca, cálido, era un hombre admirado por todos los poetas venezolanos, por su sólida rectitud moral y ética, dueño además de un ejercicio periodístico incomparable que alternaba en los escritos diarios de prensa y programas de radio de tipo humorístico en la isla de Margarita. A su regreso de Francia encuentra a Venezuela sumida en la dictadura y en los primeros años del sesenta participa activamente, de manera clandestina, en la lucha política de izquierda, bien con panfletos, revistas cuestionadoras, materiales tipográficos diversos, bien protegiendo la vida de sus camaradas, buscando desaparecidos, cargado de coraje y dignidad, para retar a los esbirros y soportar las torturas. Muchas noches dedicó el poeta, junto con otros intelectuales del oriente del país, a esta dura lucha política. Y durante toda su vida mantuvo su integridad intelectual al servicio del destino nacional, cuestionando los errores —muchos graves— de la administración pública y de los gobiernos corruptos, derrochadores, bipartidistas y cómplices que diezmaron al Estado venezolano a partir de 1958. No debe olvidarse que la lucha armada estremeció las fibras de la identidad nacional, y que creadores como Lira Sosa y Pereira ayudaron a fijar actitudes incorruptibles y ejemplares. Combatientes célebres como Argimiro Gabaldón, Moisés Moleiro, Fabricio Ojeda, Douglas Bravo, Félix Farías, Conchita Jiménez, Julio Escalona y Gabriel Puerta Aponte, y los alzamientos militares de Carúpano y Puerto Cabello, en 1962, y el rol protagónico de la izquierda revolucionaria del país, cuya bandera fundamental la constituía el Partido Comunista de Venezuela, fueron determinantes, junto a otro grupo de amigos del poeta y líderes políticos, como Eduardo y Gustavo Machado, Héctor Mujica, Pompeyo Márquez, Jesús Farías y Eleazar Díaz Rangel. Más tarde, derrotada políticamente la guerrilla y retraídos esos ímpetus violentos que expresaron esa época, se residencia definitivamente, con su esposa e hijos, en la isla de Margarita, iniciando aquí la lenta y profunda revelación de su poesía hacia el Caribe venezolano. Su mirada del trópico, sus visiones de este ámbito geográfico y existencial, nutrirán su poesía de una vitalidad ardiente. Y esa materia nueva, enriquecida, tiene sus cimientes más allá de la influencia bretoniana, en la de Rimbaud, Artaud, Lautréamont y Mallarmé, pero igualmente en Paul Éluard, Aragón, Dasnos, Benjamín Peret, Aimé Césaire, Leópold Sedar-Segnor, León Dumas, Jacques Prevert, Derek Walcott, Joseph Brosky, C.L.R. James y V.S. Naipaul, entre otros. Y a pesar de su erudición, su espíritu incandescente y el genio intelectual de este singular poeta caribeño, Lira Sosa apenas publicó siete poemarios; los tres que ya mencionamos y los siguientes: A la gran aventura (1960), Por mi cuenta y riesgo (1967), Oscuro ceremonial (1975), Enseres y atavíos (1989) y Con la palabra en la boca (1994), más sus dos antologías: Vicios ceremoniales (1975) y Poesía (obra completa, póstuma, 1998). En esos libros se aprecia una poesía bañada de luz y de mar, que tiene de la música de la ola y del cuerpo grácil de la mujer amada, también del encuentro con lo fortuito de la vida, el éxtasis y la esperanza. No es poesía triste ni melancólica, ni bucólica o abstracta, simplemente revela y teje las metáforas en torno a un cosmos cargado a menudo de cromatismos, de la traspolación que él mismo calificó en algún momento de “magia plástica a magia verbal”, quizás porque fue un conocedor puro de la pintura venezolana y universal, amigo de artistas nacionales como Jesús Soto, Luis Guevara Moreno, Mateo Manaure, Alejandro Otero, Carlos Hernández Guerra y Jacobo Borges, entre otros tantos, quienes nutrieron directa e indirectamente su obra literaria. Veamos esto en su poema “No sólo de isla”: No sólo de isla ni de mar ni de espuma taciturna en la arena hollada por tus talones de hechicera. No sólo los relojes ni de mapas exactos ni de encuentros y diluvios se alimenta el pico del pájaro y la cola del pájaro y las alas extraviadas del pájaro que socava tu vientre. Persigo la voltereta irreparable de la piedra. Busco el escondrijo la huella sigilosa que revela tu conversión salina y el beso furtivo a la Boca del Río a la flecha perdida en el corazón subterráneo de la mandioca. Atisbo el caballo color violeta donde tu desnudez pasea de un sueño a otro como en la época del fuego (1). Esa poesía que vibra en su intento de universalidad, que desanda su vuelo en el adentramiento de lo raigal y lo humano, trata de mostrar —con evidente matiz surrealista— el Caribe de la frescura y la celebración constante, del movimiento y los amaneceres, de las hojas vivas y las Antillas eternas, que no escapan a la epicidad del pasado, de cuando las plantaciones de bananos y cacao, del café y los mulatos. De ahí que la palabra juegue a esos vaivenes físicos y psicofísicos, de ciudades, mares y cuerpos humanos, en un vertiginoso y seductor ejercicio de sensualidad y encuentro, como en este poema titulado “Lapsus”: Puesto que nada está definitivamente sellado puesto que el ritmo asombroso de tus nalgas mantiene el hechizo en esta ciudad de mar puesto que he decidido buscar el tesoro oculto en los pliegues de tu sexo puesto que aprendemos estas fórmulas de memoria y anotamos en el debe y en el haber un espejo roto una imagen descompuesta el arcoíris de la muñeca abandonada en la arena puesto que se empieza en algún momento por la cadencia del gavilán sumergido en la astronomía rebosante de truenos y relámpagos donde tú eres el vestigio de la hechicera el sistema solar que acariciaba el brazo y el pecho la botella casi vacía en la penumbra puesto que tú eras entonces la promesa del agua la oscuridad que presagiaba mi piel invadiendo la selva de luz negra perfeccionando el chorro de tierra y esperma humillando, sí, humillando mi búsqueda de la mandrágora mi regreso a la edad media Puesto que al comienzo eras favorable a la ofrenda mientras orbitabas hacia el miedo mientras girabas hacia la puerta de cristal refractario retrocediendo a la vuelta de la esquina y luego aparecías y desaparecías en la fiesta de cumpleaños te prolongabas en mi cigarrillo para finalmente descender al centro del insomnio y tú eras la primera figura de la baraja y yo el río donde te desnudabas la punta de la lengua la saliva guardada más allá de la sábana blanca Puesto que tal vez nada sea cierto me limito a la sombra a ser la sombra de lo que tú buscabas a ser la sombra de lo que tú buscabas en la locura (2). Como se aprecia en el poema, el poeta parte de un discurso anticipado (“Puesto que”... tales cosas), hasta conducirnos a través de ese, su juego sensual, erótico, galante y directo, hasta un desenlace que termina en el azar, la duda, el imposible o simplemente el sueño: “Puesto que tal vez nada sea cierto”. Y si lo es, ello no afecta al poema. Y es este tipo de poesía lo que distingue a Lira Sosa de otros grandes poetas venezolanos como Gustavo Pereira, quien plantea una poética reflexiva, candente, a veces dotada de la más brutal certidumbre, o despojada e intelectiva; o a diferencia de Palomares, quien busca sus raíces en el apego a la tierra a través de sus ancestros. En Lira Sosa el poema tiene plena libertad imaginadora: la luz, el color, la musicalidad, el erotismo y el cuerpo, pero igualmente el planteamiento de su vínculo con el hombre, el tiempo y el espacio que define al Caribe. En otro gran poema, titulado “Lucha”, percibimos ese mismo giro circular que implica un juego surrealista, en el que la nostalgia, la utopía, la memoria, el sueño, la realidad histórica y la real grandeza del verbo, entretejen una resonancia cósmica que sólo puede apreciarse en la justa dimensión de su esencia caribeña: Evoco en el ojo del pájaro esta lucha tenaz. Evoco en medio del incendio. La mitad color rojo y la otra mitad color rojo la ceniza nostálgica del cuervo Pulso el ánimo excavado del combatiente, sus llamaradas umbilicales, retorcidas; las llamaradas de su oscura miseria. ¿Dónde está el ojo del pájaro, la ceniza nostálgica? Lucha tenaz dibuja en la frente insomne del adversario el estigma de la derrota dibuja en la frente insomne del adversario el estigma toma mis bíceps cruentos e incruentos tómalos en el flujo tómalos en el reflujo sanguíneo y haz de ellos un desatino irreparable toma mi lengua de ciudadano y de padre de familia y haz de ella una labor provechosa y fecunda toma esta tierra en su muda rigidez de tierra, engañadora en su mudez, asfixiándose en su fatiga atrincherada en sus febriles combustiones toma esta tierra y haz de ella una patria libre sin afrenta y sin confusión y sin oprobio toma mi voz conturbada y haz de ella la voz de un hombre libre lucha tenaz entonces no tendré mis raíces petrificadas en el hastío sino la exaltación de mi alegría metálica (3). Además del elemento rítmico, magistralmente logrado en este poema, se establecen las coordenadas de algunas variantes de nostalgia que implican la vivencialidad, el arte, el yo y la poesía. La presencia del cuervo como referencia (“la ceniza nostálgica del cuervo”) nos remite al célebre poema “El cuervo”, de Edgar Allan Poe, cuyo ritmo en lengua castellana no se discute. Se nota en “Lucha” la intención de Lira Sosa de alcanzar esa musicalidad y ese poder del canto. Por otra parte, la autodestrucción que implica la nostalgia en su afán de reconquistar lo perdido, se percibe en la pregunta paradojal: “¿Dónde está el ojo del pájaro, / la ceniza nostálgica?”. Otra vez la ceniza se transfigura en cosa menuda del recuerdo, en polvo convertido en palabra, para transfigurar la vida. El aliento de la derrota de esa generación del sesenta y el apego a esa tierra que justificó las luchas, se convierten en lo profundo del yo poético en testimonio, en “reflujo sanguíneo”. De especial observancia resultan los versos que ofrecen la vida propia como destino de lucha y que involucran la manifestación o la disposición personal para plantearse nuevos rumbos y experiencias: “toma mi lengua de ciudadano y de padre de familia / y haz de ella una labor provechosa y fecunda”. También demanda una patria libre, mediante el deseo de transformación y conquista del ideal de cambio y renovación: “toma mi voz conturbada / y haz de ella la voz de un hombre libre”, hasta alcanzar por la vía de esta realización utópica, la “alegría metálica” que cierra, a modo de esperanza, el poema. Lira Sosa supo, como pocos, emborrachar la vida con la poesía. A diferencia de muchos contemporáneos, se preocupó por darle ritmo y resonancia a la imagen poética, soltándola al viento, a los aires y a los horizontes. Como buen poeta, equilibró parte de esa carga de quejas y denuncias colada en su poesía sesentista, con las solturas del mar, de la selva, lo mágico, lo voluptuoso y lo refractario: Nilda (fragmento) Mi hermana mueve sus piernas de lagarta y de pájaro mosca mi hermana de sexo de lava de volcán y de pecho de cristal refractario se llama Nilda (4). Mitología nocturna (fragmento) Noche gusana de tierra noche de sexo de albaricoque En las garras del altar nocturno pájaro noche como una campana de dedos de guitarra pájaro lira como noche de azogue tremendo noche de perfil de búho en la arena (5). Marina (fragmento) El mar culebra incesante serpiente tropical reptando entre espumas blancas atrapado por la isla sometido a una invasión de yodo y de salitre perfumado de viejas algas despedazadas por el ir y venir (6). Si bien se cuenta con abundante material hemerográfico sobre su obra, y el crítico y poeta Celso Medina ha compilado parte del mismo, aún falta una obra crítica orgánica sobre el legado de Lira Sosa. Aún su poesía está en la mar profunda aguardando lecturas y búsquedas, hay que leerlo y disfrutarlo, y oír esa voz y ese susurro de guarura caribeña, que tiene de las bases inocultables del surrealismo, del calor del trópico, del embrujo de este ámbito, y que forma parte ya de la mejor tradición literaria venezolana contemporánea. Notas 1. José Lira Sosa, Poesía, Maturín, Centro de Actividades Literarias “José Lira Sosa”, 1998, pág. 133. 2. Ib., pág. 95. 3. José Lira Sosa, Poesía, pág. 61. 4. “Nilda” (fragmento), en Poesía, pág. 27. 5. Id., pág. 28. 6. En Poesía, pág. 145. ** José Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezjose.htm Escritor venezolano (El Tigre, Anzoátegui, 1966). Reside en la isla de Margarita. Licenciado en letras por la Universidad de los Andes (ULA, http://www.ula.ve; 1990) y doctor en filología hispánica por la Universidad de Oviedo (http://www.uniovi.es), España (2011). Desde 1991 es profesor agregado de la Universidad de Oriente Núcleo de Nueva Esparta (http://www.ne.udo.edu.ve) en el área de lingüística y, además, ha dictado talleres de cuento en diversas localidades de Venezuela. Ha publicado la novela Fombona, rugido de tigre (2007), los libros de cuentos Jardín del tiempo (1991), Callejón con salida (1994), De par en par (1998), No Lisis, No Listesis (2000), Pájaro de mar por tierra (2003) y Caballo que pasa gana (2011), los poemarios Como ojo de pez (2006), En canto de Guanipa (2007) y Páginas de abordo (2008), y los ensayos Por la mar de Luis Castro (1995) y Cosmovisión del somari (2011). Ha ganado el Primer Premio de la II Bienal Literaria de Guayana (1993), el Primer Premio de la II Bienal de Literatura “Antonio Arráiz” (Barquisimeto, 1998), el Certamen Cada Día un Libro (2005), el Primer Premio de Poesía Luis Beltrán Prieto Figueroa de la Bienal de Literatura “Ciudad de La Asunción” (2006), el Primer Lugar del Premio Regional de Literatura “Mercedes de Pérez Freites” mención Poesía (Cantaura, 2006), el Premio Nacional de Novela “Plácido Chacón” (Cantaura, 2006) y el Premio Nacional Gran Explosión Bicentenaria, mención Literatura (2011). === 29 éxitos “tuiteables” de Tito Monterroso ============================= === Mario Cordero Ávila =================================================== Twitter es una red social que se caracteriza porque la comunicación no debe ser mayor a los 140 caracteres, llamados en español “tuits”. En Guatemala, es ya la novena página en Internet más visitada diariamente. Su popularidad consiste en su facilidad, tanto para comprender la interfaz como para leer el contenido. Medio en broma, pero un poco en serio, supuse que Tito Monterroso (1921-2003) habría sido un buen tuitero, ya que él se caracterizó, entre muchas cosas, por su brevedad. Claro, ésta es sólo una suposición que no podría ser siquiera sospechada, sobre todo porque Twitter fue creado y lanzado hasta 2006, y en Guatemala se popularizó hasta 2009. La literatura breve no es una constante en Guatemala, pero sí ha sido bastante cultivada, quizá por influencia del mismo Monterroso, quien creó cátedra en ello. Basta resaltar que habitualmente se dice que él escribió el cuento más corto del mundo, con el celebérrimo “El dinosaurio”, que dice: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” (51 caracteres), que cabría hasta de sobra en un tuit. Supongo que en alguna parte del mundo, sobre todo en la era cibernética y de Twitter, que ya existirá un cuento con menos caracteres, pero dudo de que sea reconocido en el mundo hispanohablante como el más corto, destronando a “El dinosaurio”. ¿Por qué? Porque es un honor ya otorgado y, de cualquier forma, la literatura no se trata de un récord Guinness, para intentar superar la marca. “El dinosaurio” forma parte de su colección de relatos Obras completas y demás cuentos, su primer libro publicado. En Movimiento perpetuo, su tercer libro, hay otro cuento también brevísimo. Se llama “Fecundidad”, y dice: “Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea” (59 caracteres), un texto irónico, puesto que el autor francés al que se refiere el texto ha sido de los autores que más se extendían en su prosa. Asimismo, por el título, es paradójico que algo tan breve sea considerado fecundo, y, todavía, se da el lujo de utilizar 28 caracteres de más para anunciar que terminará el cuento. Según cuenta Monterroso en La letra e: fragmentos de un diario, al llegar a la ciudad de México leyó un anuncio que decía: “No escriba, telegrafíe” (22 caracteres), de la oficina de telégrafos, y según comentó el autor, se lo tomó demasiado en serio. Corrección lingüística Los aforismos provienen de la tradición latina, la cual Monterroso conocía muy bien por sus lecturas clásicas. El autor sabía perfectamente que los aforismos tienen impacto, por su brevedad. Sin embargo, no bastaba con escribir una frase corta, sino que también contundente. Para ello, se debe retirar toda la “grasa” inservible alrededor de las palabras, para ofrecer únicamente lo sintético. Claro está, ayuda muchísimo el tener un buen sentido lingüístico, y evitar cometer errores innecesarios, redundancias, anfibologías, y otros vicios del lenguaje. No por nada, Monterroso es uno de los grandes maestros en el manejo del idioma español, según han reconocido académicos de la lengua. Ante ello, Monterroso se hizo notar por su obsesión por corregir sus textos. Recomendaba a los escritores no solo escribir, sino eliminar líneas y pulirlas. Según relata en Pájaros de Hispanoamérica, su último libro publicado en vida, conoció al peruano Alfredo Bryce Echenique en una situación incómoda, pero que posteriormente fue jocosa. En una conferencia en Canadá, Bryce Echenique comentaba sobre su forma de escribir, de corrido, casi sin corregir. Monterroso, aterrado por el miedo escénico, inició su discurso de forma torpe: “Yo no escribo, sólo corrijo” (27 caracteres), lo cual hizo reír al auditorio. El autor guatemalteco pensó que su comentario podría haber ofendido al peruano. Pero no, al contrario, Bryce se lo tomó con el mismo humor que el público y comprendió que lo dicho no había sido para perjudicarlo. Fragmentos Parte del éxito de la brevedad de Augusto Monterroso (Tito, para mayor brevedad) es que se dio cuenta de que no era necesario describir todo el contexto de la situación. Observaba que había elementos que podían ser sospechados por el lector, y que parte del final podría ser imaginado o intuido. Además, consideraba a un tipo de lector culto, quien podría descifrar historias complejas con sólo referir un símbolo. En su obra Lo demás es silencio, su única novela, en boca de su protagonista, Eduardo Torres, explica un aspecto sobre los fragmentos que vale la pena recordar: “Un fragmento es a veces más pensamiento que todo un libro moderno. En su afán de síntesis, la Antigüedad llegó a cultivar mucho el fragmento. El autor antiguo que escribió los mejores fragmentos, ya fuera por disciplina o porque así lo había dispuesto, fue Heráclito. Es fama que todas las noches, antes de acostarse, escribía el correspondiente a esa noche. Algunos le salieron tan pequeños que se han perdido”. Si usted no conoce esta novela monterrosiana, se podrá haber dado cuenta de que Eduardo Torres es un intelectualoide que sustenta sus argumentos bajo premisas falsas. Obviamente, en la antigüedad no gustaban de la literatura fragmentaria, sino que por el paso del tiempo simplemente se destruyó y se recuperaron solamente partes de los textos. Pero Monterroso aprovecha esta “ingenuidad” de Torres para demostrar que un fragmento puede referir sintéticamente el todo. Y nada mejor que los textos antiguos para ello, ya que de pequeños textos, filólogos y filósofos han logrado reconstruir toda una obra y pensamiento de un autor. Por ejemplo, Sócrates, de quien se dice mucho, a pesar de que no dejó escrito nada. El personaje monterrosiano, Eduardo Torres, sigue reflexionando sobre el tema: “Los fragmentos, como hemos dicho en otra parte, han sido cultivados en todas las épocas; pero fue en la Antigüedad cuando más florecieron. En cualquier época, los mejores fragmentos se han dado, en Europa, en la arquitectura y en la escultura; por lo que se refiere a nuestras antiguas culturas autóctonas, en la cerámica”. De hecho, un capítulo entero de Lo demás es silencio está compuesto por simples frases de Eduardo Torres. Monterroso resalta la ingenuidad, confusión y argumentos falsos de su personaje, para introducir ciertas verdades. Es como el Twitter, cuyos tuits más exitosos son los breves, sintéticos y hasta irónicos. A continuación, transcribo algunas frases tuiteables de Augusto Monterroso que escribió atribuyéndoselas a Eduardo Torres (algunas editadas para cumplir con los 140 caracteres). • “Sólo los abstemios piensan que beber es bueno” (46 caracteres). • “Vale más un amigo cuando estás en la opulencia que tres en la desgracia. En la opulencia conservas al amigo en la pobreza pierdes a los tres” (140 caracteres). • “Aun el aplauso del necio agrada al sabio” (41 caracteres). • “El artista no crea, reúne; no inventa, recuerda; no retrata, transforma” (72 caracteres). • “Si como se ha llegado a acortar las distancias se llegara a acortar el tiempo se lograría hacer más corta la vida y recorrerla en menos años” (140 caracteres). • “Es cierto, la carne es débil; pero no seamos hipócritas: el espíritu lo es mucho más” (85 caracteres). • “La mejor prueba de que el cine no es un arte es que no tiene Musa” (66 caracteres). • “La Sinfonía Inconclusa es la obra más acabada de Schubert” (58 caracteres). • “Si Dios no existiera habría que inventarlo. Muy bien, ¿y si existiera?” (70 caracteres). • “Sólo los enemigos de Dios conocen a Dios” (41 caracteres). • “Nuestra educación debe ser cada vez superior. En nuestro medio el ideal sería aumentar a cinco los años de secundaria y suprimir la primaria” (140 caracteres). • “¿Quién nos dice que esos bisontes de las Cuevas de Altamira no fueron pintados por hombres de su tiempo?” (104 caracteres). • “Los enanos tienen una especie de sexto sentido que les permite reconocerse a primera vista” (91 caracteres). • “Todo trabajo literario debe corregirse y reducirse siempre. Nulla diez sine línea. Anula línea cada día” (104 caracteres). • “De no ser por los genios la Humanidad carecería de las mejores obras de que hoy disfruta” (89 caracteres). • “Si no hubiera sido por la Segunda Guerra Mundial los aliados jamás hubieran soñado ganarla” (91 caracteres). • “Parece ser destino de las mejores ideas caer en manos de los peores hombres” (76 caracteres). • “La inteligencia comete tonterías que sólo la tontería puede corregir” (69 caracteres). • “Poeta, no regales tu libro: destrúyelo tú mismo” (48 caracteres). • “La Medicina no siempre cura; pero tarde o temprano la muerte es su fin lógico” (78 caracteres). • “Tenía razón el epicúreo: la muerte no existe. Sólo los seres vivos la temen” (76 caracteres). • “El amor lo justifica todo; el odio justifica el amor” (52 caracteres). • “El patrono muerto es menos feliz que el obrero vivo” (52 caracteres). • “El hombre no se conforma con ser el animal más estúpido de la Creación; encima se permite el lujo de ser el único ridículo” (123 caracteres). • “Mientras en un país haya niños trabajando y adultos sin trabajo, la organización de ese país es una mierda” (107 caracteres). ** Mario Cordero Ávila http://www.letralia.com/firmas/corderoavilamario.htm Escritor y periodista guatemalteco (1978). Es licenciado en letras. Por seis años ha sido el jefe de Redacción del vespertino guatemalteco Diario La Hora (http://www.lahora.com.gt) y director del Suplemento Cultural del mismo periódico. Mantiene el blog Diario Paranoico (http://diarioparanoico.blogspot.com). === Gustavo Adolfo Bécquer (I) ============================================ === Poesía eres tú Vicente Adelantado Soriano ======================== —¿Sabe? Si hubiera estado de vacaciones, o jubilado, ahora estaría en Noviercas buscando su casa, o tal vez de pie ante ella. Sí, me hubiera gustado mucho ir a Noviercas. Aunque también tenía pensando alargarme hasta Veruela y pasar allí un fin de semana; o, lo más improbable, ir a Sevilla y buscar la casa donde nació usted, y acercarme luego a su tumba, y a ese remanso soleado del río donde deseaba descansar usted. Es probable que con el tiempo haga todo esto. Aunque siempre me resulta un tanto frustrante ir a casa de los escritores o de los músicos. Siempre que hago alguno de estos viajes me acuerdo de la primera vez que visité el castillo de Sagunto. Era yo una criatura de pocos años. Estaba, pese a ello, embebido de películas de romanos, cosas de la época; y casi lloré entre los muros del castillo al no ver por allí espadas, lanzas, capas, escudos, gladiadores, ni leones, ni nada de nada. En el foro, en la ciudadela y en los caminos no había más que piedras, piedras de todos los tamaños, hierbas, hierbajos y lagartijas. Qué decepción. Qué tristeza. El ulular del viento en las saeteras parecía el gemido que no me atrevía a lanzar yo. Creo que a lo largo de los años siempre hay algo del niño que uno fue, que perdura y que no se extingue por más experiencias que se acumulen. A veces incluso me da la impresión de que se acrecienta la niñez, o que la ilusión toma otros derroteros. Pero siempre está ahí, nueva, aunque un tanto abollada. —Tiene usted razón. ¿Y sabe por qué sucede eso? Sin lugar a dudas por la imaginación. Un niño en un sitio real quiere ver lo que ha estudiado o leído o visto en el teatro. Un adulto lo ve con los ojos de la imaginación, que es, tal vez, la mejor forma de ver. Aun así también a mí me hubiera gustado visitar la casa de algún que otro poeta y hablar con él. Pero... ni la piquete ni la muerte perdonan nada. —Sí. Tiene razón. La imaginación. Pese a ello a mí me gustaría estar ahora en Noviercas o en Veruela. Estoy, por el contrario, en mi habitación, viendo a través de la ventana a la gente que camina o corre... ¿Se ha percatado usted de que no hay cosa más ridícula que un corredor detenido en un semáforo? Unos, para no enfriarse, dan vueltas al semáforo como perritos orinándose, otros mueven pies y manos como si trataran de sacudirse el polvo del camino o de las plumas de su vuelo; y los más audaces se lanzan a la carrera provocando que algún conductor se desahogue dándole al claxon. —En mi época no había nada de eso. Entonces hacíamos el ridículo de otra forma. Ya sabe que no todos los tiempos son unos. —Ni todas las edades de un mismo hombre. —Efectivamente. —Y de eso precisamente quería hablarle. —Lo escucho. —No recuerdo ya por qué ni a santo de qué me compré un libro suyo. Yo era un crío. Muy aficionado a la literatura ya. Tenía trece o catorce años; y, por supuesto, el libro que me compré fue sus Rimas. —Sí, parece que de jóvenes todos queremos ser poetas. —Eso debe ser. De hecho yo había intentado escribir algo. Hasta fui capaz de rimar unos cuantos versos. Estaba entusiasmado con mis composiciones. Quizás por ello, o porque lo vi en mi libro de texto, me compré las Rimas. Era un librito de tapas blancas, con una foto suya, la del cuadro de su hermano Valeriano, en la portada. Era un libro de pocas hojas, y con la definición de la palabra clásico en la contraportada. Aquel volumen no tenía prólogo ni estudios farragosos. Nada más abrirlo, sin guía ni ayuda, me enfrenté con sus poemas. No hace falta que le diga que me entusiasmaron. Tanto que aquel se convirtió no en mi libro de cabecera sino en mi inseparable amigo. Lo leí una y otra vez, sin descanso. Muchas de sus poesías hasta llegué a sabérmelas de memoria. Vibraba con ellas. —¿Qué edad ha dicho usted que tenía? —Trece o catorce años. —Pensaba que a esa edad le iban a gustar más las leyendas. —Las leyendas las conocí muy tarde. No, no; a mí me gustaban sus poesías. Me las leí una y otra vez. Recuerdo que por aquel entonces mis padres tenían un horno en las afueras de un desastrado pueblo. Mi padre me despertaba muy temprano para que le ayudara: él sacaba el pan del horno, un horno moruno, y yo, con una pequeña escoba, tenía que barrer el culo del pan, barras, llamadas allí vienas, o rollos, y ordenarlos en una larga caja de madera a fin de que no se despanzurraran, pues salían quemando. Entre una y otra hornada, sentado en una escalera, rodeado de panes, leía sus Rimas. Así que éstas siempre han tenido para mí el cálido y enervante olor del pan recién salido del horno. —¡Vaya! En la vida me lo hubiera imaginado. No obstante, siempre he sospechado que la obra es más afortunada que el autor de la misma. La obra pasa de mano en mano; se enriquece en casa de este, aprende algo en la del otro; es querida aquí, despreciada allá, mimada por una blanca mano... incluso puede pasar de padres a hijos y evocar la figura del abuelo, de la apasionada y desaparecida abuela o del erudito. O una pupila azul. El autor, por el contrario, languidece en su casa o en su pobre nicho. Odiado a veces hasta por su propia mujer. —Ya sabe lo que dice el refrán: en casa del herrero, cuchillo de palo. ¿Sabe? Es gracioso. La primera vez que leí esa rima, Cuando me lo contaron sentí el frío... creí que estaba hablando usted de la dolorosa muerte de una amada. Que alguien le daba la noticia y usted se derrumbaba. —No dejó de ser una muerte aquello. —En aquel momento no me importaba; no me planteaba nada, ni siquiera deseaba enterarme de su vida. Yo leí las rimas una y otra vez. Y una y otra vez volvía a experimentar un enorme desaliento, una gran felicidad y un terrible descontento. Todo yo, rodeado de pan recién salido del horno, era puro sentimiento, anhelo... Y notaba una fina hoja de acero penetrando por mis entrañas. Tanto interioricé aquello que fue ese dolor el que se desenterró ante las primeras muertes de mi vida. Siempre esa hoja de acero en las entrañas. Fría y dura. Implacable. —¿Y qué sucedió luego? ¿La prosa de la vida se impuso a aquellas primeras y poéticas impresiones? —Sí, eso o algo parecido. Leyendo y releyendo las Rimas una y otra vez, yo levanté un enorme altar a don Gustavo Adolfo Bécquer, y una y otra vez traté de imitarlo, de ser como él. —Eso está bien. Todos hemos pasado por ahí. Siempre se necesita un maestro. Yo tuve a don Alberto Lista, y a otros muchos; pero también hay que saber hacerse con una voz propia. Es cuestión de tiempo y de trabajo. No hay que desmayar. —Sí, y de saber lo que se quiere y de no dudar. Yo siempre he sido una persona insegura, que siempre daba más importancia a lo que decían los otros que a lo que yo pensaba... Hasta que un día, un profesor, en clase, estaba estudiando el bachillerato, dijo, hablando de usted, que su poesía era tan ridícula como su nombre. ¿Se lo puede creer? Me hizo daño el desprecio de aquella persona. Sí, una especie de fría hoja de acero que se metía en mis entrañas. Y más viendo las risitas estúpidas de dicho profesor. Parecía haber descubierto el Mediterráneo. —¡Ah! No haga caso. Incomprensión y necedad siempre va a haberla en este mundo. Ya lo dijo un eminente jesuita: quien se burla tal vez se confiesa. Y, además, no a todo el mundo tiene por qué gustarle lo mismo. —Sí, sí que hice caso. Pero fue para bajar del pedestal al profesor. Pues cuando llegué a casa, en una lectura febril, volví a leerme todas las Rimas. No perdoné ni una. No vi en ellas nada de ridículo ni de cursi. Sólo años después reconocí que aquella rima, Hoy la tierra y los cielos me sonríen, es un poco falsa, un poco postiza, sin ánimo de ofender. —¿Sí? ¿Usted cree? Con ella se trata de relativizar un poco las cosas. O hacer ver la grandeza del amor, pues ante él hasta se puede inventar un dios y una fe. —No deja de ser una interpretación. —Por supuesto, por supuesto. ¿Y qué hay de malo en ello? ¡Ah! Ya veo. Era usted joven, y no admitía más interpretaciones de la poesía que la suya. —Sí. Desde luego. No sé qué sucedió aquel año, pero poco después otro profesor, de literatura éste, nos habló de usted. Nos dio una clase magistral, en sexto de bachiller, sobre Bécquer y la inspiración poética. Salí de la conferencia disgustado a más no poder. Resulta que me transformó a las golondrinas, Volverán las oscuras golondrinas... en la inspiración poética, en aquello que se transforma en materia y se desvanece para quedar flotando en el aire, pues se ha ido y permanece... ¡Adiós a la mujer! ¡Adiós al romanticismo y a la capacidad de amar! Al suave perfume, a la mano que acaricia la lira... —Y tuvo que ir usted a casa y volver a leer las Rimas. —Pues sí, mire, por raro y extraño que le parezca es lo que hice. Y además, y sin yo quererlo, me enteré de la vida del conferenciante. Según una profesora, compañera suya, éste se había casado con la mujer más tonta de España y aledaños. Y ya sabe lo que dice el refrán: Ruin la madre, ruin la hija y ruin la manta que las cobija. —Y dejó usted de sentir con la poesía lo que había experimentado hasta ese momento. —Sí, más o menos eso es lo que me sucedió. —Es un paso más en el conocimiento. Doloroso, pero un paso. —Tan doloroso que, buscando remedio y alivio, regresé a unos cuantos años atrás. —Se compró usted otro caballo de cartón porque el que tenía lo habían destripado para verle el mecanismo. —Algo así. Tenía guardado el libro de literatura de cuarto de bachiller. En él, en alguna parte, había un poema de Juan Ramón Jiménez. Lo leí en una clase, y fue tal el sacudimiento que lo volví a leer una y otra vez. Ahora, con las golondrinas a ras de suelo, volví a él. Nadie me lo había destripado, nadie me lo había explicado. Pero yo lo sentía. ¡Qué bello era aquel poema! ¡Y cuántas veces lo leí! ¿Sabe? Un día, por hacer un favor, dejé el libro a un amigo, y me quedé sin libro, el amigo me tenía sin cuidado. Y una y otra vez me he leído la poesía de Juan Ramón en busca de aquel poema... Muchas veces, ante sus poemas, me he encontrado en situaciones similares a la de aquella lejanísima mañana, pero nunca he sabido qué poema me conmovió tan profundamente. Es como si hubiera desaparecido en lo más profundo de una sima. —¿Ve? No hay que perder la esperanza: aparecieron otras golondrinas. ¿Qué más da que no fueran las primeras? Y a éstas, no lo dude, seguirán otras. —Sí, es cierto. Y tampoco importa mucho que no hablara de Julia o de Elisa, y que lo hiciera o no de la inspiración. Lo importante era y es el sentimiento. —Efectivamente, querido amigo. Eso es la poesía. El sentimiento. Y contra más puro, mejor. Y cada uno, créame, lo encuentra donde puede. ** Vicente Adelantado Soriano http://www.letralia.com/firmas/adelantadosorianovicente.htm Investigador y docente español. Doctor en filología española. Es profesor de secundaria en Valencia. Textos suyos han sido publicados en Liceus (http://www.liceus.com), Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com) y Long Island al Día (http://www.lialdia.com). También tengo novelas y cuentos, inéditos, salvo aquellos que han sido premiados en algunos concursos. Intervino en la redacción del libro Història de la literatura de Valencia, escrito por el doctor Josep Lluís Sirera. Participó en el Simposium de Teatro Medieval de Elche (2004). === Lorenzo Morales, Wilson Choperena y Pablo Flórez: ===================== === tres cultores del alma caribe que partieron =========================== === Enoin Humanez Blanquicett ============================================= El 2011 fue un año pródigo en eventos históricos de todo género. Los hubo en el campo político-social, como la Primavera árabe, una marejada de revueltas populares que puso punto final a dictaduras añejas y temidas, relajó el puño de monarcas intransigentes y aplastó una tiranía popular, que estaba a punto de convertirse en una nueva dinastía revolucionaria. Los hubo de corte militar: la muerte de Osama Bin-Laden, en las faldas del Himalaya, en Pakistán, y la caída de Alfonso Cano, en las laderas de los andes colombianos. Los hubo en el campo económico, como el agosto negro que vivió el mercado bursátil global y el amago de colapso financiero que sacudió a casi todas las naciones del mediterráneo europeo. Los hubo en el plano de las catástrofes naturales y tecnológico-industriales, como el sismo de 8,9 grados en la escala abierta de Richter que sacudió una parte del archipiélago japonés el 11 de marzo. Dicho sismo desató un tsunami que arrasó las costas de algunas islas japonesas y causó graves daños en una central nuclear, que dieron origen a la segunda catástrofe de mayor importancia en el campo civil en la era atómica. En fin, en el 2011 se produjeron en las cuatro esquinas del mundo eventos cimeros, que los historiadores van a utilizar como mojones para delimitar el tiempo. No en vano Eric Hobsbawn, el historiador más importante del siglo XX, se ha atrevido a declarar a la BBC que el 2011 le “recuerda a 1848”, el “año de las revoluciones” en Europa” (Semana, http://bit.ly/Q6JfQc). En el fondo se podría decir que durante este año se acabó ese período que se llamó en la jerga de las ciencias sociales la Postguerra. Como bien lo resalta —de nuevo— la BBC, en el 2011 varios de los líderes mundiales que dominaron la escena política en los últimos 40 años dijeron adiós al poder (Semana, http://bit.ly/LXvumN). En el mismo orden de cosas hay que anotar que a lo largo del año partieron al Seol varios de los últimos protagonistas de los eventos, que marcaron el advenimiento de ese periodo tensionado que se conoció como la Guerra fría. En el momento en que comenzaba la redacción de esta crónica la radio anunciaba la muerte de Kim Jong-il, jefe de gobierno de Corea del Norte que —según fuentes coreanas— “falleció el sábado 17 a las 8:30 de la mañana mientras viajaba para realizar sus funciones de liderazgo”. Al tiempo que la televisión nos mostraba las imágenes de la congoja colectiva padecida por los norcoreanos por causa de la muerte de su querido líder, los portales de Internet nos informaban de la muerte del dramaturgo Vaclav Havel. Havel entró a la historia por ser uno de los opositores más lúcidos del régimen comunista en Checoslovaquia y uno de los conductores de la Revolución de Terciopelo, que puso fin a la era comunista en dicho país. De las figuras mayores que protagonizaron la Guerra Fría sólo quedan en vida Fidel Castro, Mijaíl Gorbachov, el sindicalista polaco Lech Walesa y George Bush padre. Respecto a Colombia, si acogemos la tesis de Hernando Gómez Buendía, a lo largo y ancho del país no sucedió nada que valga la pena de destacarse. Según este prestigioso analista, en Colombia “toda noticia es vieja” porque “en este país, donde los periodistas dicen que pasan tantas cosas, en realidad no pasa casi nada (...). Los nombres propios cambian (y a veces ni siquiera), pero no cambian la masacre o el desfalco o el debate o el invierno o los congresistas o las declaraciones oficiales, que se mantienen frescas porque las causas de todas esas cosas se mantienen” (Elmalpensante, http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=2216). El final de una era en el folclor del Caribe colombiano En cuanto al Caribe colombiano, allí, aparte del séptimo título obtenido en la historia del futbol nacional por el Junior de Barraquilla, la elección del primer costeño como alcalde de Bogotá y la derrota de las huestes de la Gata en Magangué por un curtido rutero de la izquierda, no se produjeron eventos categóricos en el plano político, económico o social. Sin exagerar y tomando prestado el verso de una celebrada balada de Julio Iglesias uno podría sugerir que en general, allí, en esos planos, “al final / la vida sigue igual”. Pero si las cosas no se mueven en los escenarios antes mencionados, en la parte cultural —a pesar de la ausencia de una política sólida que le permita a la cultura tomar vuelo definitivo y convertirse en un renglón generador de riqueza— la región sigue siendo una cantera en plena producción. En el campo folclórico los eventos más importantes —a mi modo de ver— son de carácter luctuoso, ya que están relacionados con la muerte de cuatro importantes cultores del alma caribe: Esther Forero, Álvaro José Arroyo, Lorenzo Morales, Wilson Choperena y Pablo Flórez. En el caso de Forero, Morales, Choperena y Flórez hay que tener en cuenta que estamos hablando de figuras que fundaron la tradición folclórica moderna de la Costa Atlántica colombiana. Su muerte marca el final de una era fecunda en la historia del folclor costeño, que le aportó a la historia musical nacional, como lo señaló un reportaje que buscaba explicarle a los cachacos de los años 50 “en qué consistía la música costeña”, una verdadera “galería de notables” (Semana, http://www.semana.com/nacion/oligarca-del-ritmo/54991-3.aspx). Los cuatro se cuentan entre los miembros más destacados de un grupo de músicos, compositores y cantores que sacaron la música del Caribe colombiano de su entorno parroquial y la universalizaron. De la mano de ese grupo de pioneros, entre los que sobresalieron El Negro Meyer, Guillermo Buitrago, Pedro Laza y sus Pelayeros, José María Peñaranda, Crescencio Salcedo, Los Gaiteros de San Jacinto, Pacho Rada, Alejo Durán, Lucho Bermúdez, Pacho Galán, el Sexteto Tabalá, entre otros, el folclor del Caribe colombiano se nacionalizó y se comercializó. En las manos de este grupo de músicos los diferentes aires musicales que componen el folclor costeño se fusionaron, dando origen a varios géneros de música bailable, que han rebasado los linderos geográficos de la cultura costeña, para convertirse —en general— en uno de los mascarones de proa de la identidad cultural de la nación colombiana. Como lo resaltó en 1949 el reportaje de la revista Semana, ese “barullo de nombres” —pertenecientes a gente sin prosapia y en su mayoría sin formación musical metódica— comenzó por diferentes caminos y medios a trepar las cuestas de los Andes, a recorrer las calles de sus ciudades y a hacer presencia en los salones de baile de sus clubes sociales. Los ritmos musicales interpretados por ellos —sin prisa y sin pausa— se fueron apoderando de la escena rumbera de la época, arrebatándole la pareja a una serie de ritmos locales y extranjeros, que mandaban la parada en esos lugares. Con el tiempo esos individuos, venidos de pueblos perdidos en los confines del universo calentano del Caribe colombiano, se hicieron a un nombre y sus melodías se volvieron familiares entre los aficionados al baile y al goce pagano (Semana, http://www.semana.com/nacion/oligarca-del-ritmo/54991-3.aspx). La obra musical de los compositores de esta generación ha sido fundamental en la formación de la identidad nacional. Sin saber concretamente lo que estaban haciendo, ellos solos levantaron, con sus cantos y sus notas —y por su propia cuenta— una de las hileras más sólidas de los pilares que sostienen el espíritu absoluto —y entiéndase el concepto en la más pura concepción hegeliana— de la nación colombiana. Usando los términos de Nicola Abbagnano podríamos sostener que la obra musical de los autores de esta generación ha incidido profundamente en el perfilamiento de la realidad histórica nacional y ha contribuido a la formación de un mundo de valores sociales —positivos— que nos identifican como colombianos (Filosofía, http://www.filosofia.org/enc/abb/espiritu.htm). De esto dan cuenta los comentarios de los lectores de los periódicos más importantes del país el día de la muerte de Wilson Choperena. En esa ocasión hubo opinadores como Eltochecito, un comentarista del diario El Tiempo (http://bit.ly/Q6LQcZ), que sostuvo que “La pollera colorá” es el “himno nacional de la cumbia”. Otros más trascendentales, como Satiricón, llegaron incluso a considerar que “¡‘La pollera colorá’ es un himno de Colombia para el mundo!” o en su defecto, como lo sostiene PedroMachete, para quien esta melodía es “el segundo himno de Colombia”; una suerte de himno festivo, que cuando suena ya sea en Madrid, España, o en Madrid, Cundinamarca, “se arma la parranda”. Por su parte porladecencia, un comentarista de El Espectador, escribió: “Oír ‘La pollera colorá’ fuera de Colombia hace hervir la sangre y el nacionalismo (...), uno se imagina un gran país, que no existe. Esa música nuestra es lo mejor de Colombia: su música costeña vieja, que no la actual”. De su lado Miguel A. sostuvo: “En este país, en todas las fiestas, nunca falta esta canción y la seguimos bailando”. Lorenzo Morales: un acordeonero de grandes quilates que no tuvo derecho a la gloria La mayoría de melómanos de mi generación se enteró de la existencia de Lorenzo Morales gracias a los versos de la canción “La gota fría” de Emiliano Zuleta, en la versión realizada por Ismael Rudas y Daniel Celedón. Esa es en mi opinión la mejor versión que se ha hecho de esa canción en todos los tiempos (YouTube, http://youtu.be/EHSf1pYp6Fo). Aparte de la información suministrada por el verso que dice: “qué cultura / qué cultura va a tener un negro chumeca / como Lorenzo Morales”, durante mucho tiempo no supimos a ciencia cierta quién era ni qué hacía Moralito. Simplemente imaginábamos que era un hombre necio; que desde su condición de músico de segunda monta se atrevió a desafiar al gallardo Viejo Mile —en sus mejores tiempos. La respuesta a su osadía fue la andanada de improperios contenidos en los geniales versos de la canción que éste le dedicó, en la que de entrada le dice: “acuérdate Moralito de aquel día / que tuviste en Hurumita y no quisiste hacer parada / te fuiste de mañanita / ay sería de la misma rabia”. Al contrario de otros acordeoneros contemporáneos suyos, como Abel Antonio Villa, Pacho Rada, Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez, Nafer Durán o Juancho Polo Valencia, Morales no nos dejó una obra musical registrada en acetato. En todo caso, si ésta existe, no ha sido muy difundida. Pero a pesar de que su obra no sea un producto de dominio público, como lo es la de otros autores-ejecutores-cantores, como Abel Antonio Villa o Alejandro Durán, entendidos en vallenatos como el responsable de la página de Internet Los Personajes del Vallenato son categóricos a la hora de sostener que Moralito fue compositor e intérprete de “merengues, puyas, sones y paseos de los más altos quilates rítmicos y melódicos”. En opinión de éste y otros folcloristas, “siempre que se quiera un modelo de cada aire vallenato hay que pensar en ‘Amparito’, como son; en ‘Carmen Bracho’, como merengue; y en ‘El torito pinto’, como puya”. Para los especialistas estas composiciones constituyen una “prueba incontrovertible de que Lorenzo Morales fue uno de los primeros [ejecutores que lograron] dominar en el acordeón los cuatro aires vallenatos” (Los Personajes del Vallenato, http://www.oocities.org/totto45/lorenzo.html). Son tan escasos los testimonios que quedaron para la posteridad de la maestría de Lorenzo Morales como ejecutante del acordeón, que resulta sorprendente que al escribir su nombre en YouTube, este buscador de audio-videos no nos ofrezca una sola melodía interpretada por él. Lo que hay de Morales en la red —que es el mayor espacio de vulgarización cultural de nuestro tiempo— son unos cuantos toques que se hicieron en el marco de reportajes, que buscaban rememorar la célebre piquería que sostuvo con Emiliano Zuleta. Sin embargo, las ejecuciones que otros han llevado a cabo de sus composiciones, como sucede con el paseo “El errante”, el merengue “Carmen Bracho” y el son “Amparito”, nos dan testimonio de que Lorenzo Morales fue uno de los intérpretes más talentosos del fuelle. Las fuentes consultadas nos indican que, lamentablemente, Morales partió al más allá sin dejarnos registrado en material fonográfico su legado musical (El Tiempo, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-527660). Los precarios registros de audio que existen sobre la obra de Lorenzo Morales han determinado que en adelante tengamos que estudiarlo sólo a partir de las interpretaciones realizadas por otros acordeoneros. De otra parte, eso profundizará la imagen de perdedor que de él trazara Emiliano Zuleta. En efecto, la primera idea que de Morales se formaran las nuevas generaciones de melómanos y folclorólogos será la de un acordeonero secundario, que huyó de un duelo parrandero porque al escuchar a su contendor tocando “le cayó la gota fría” (Mi Casa Ronera, http://bit.ly/Lyxj8g). Sin embargo, cuando uno se percata de la maestría de Lorenzo Morales como ejecutor del fuelle siente un poco de desconsuelo de que las cosas pasen de ese modo. Morales, como bien lo resalta el analista Rodolfo Quintero Romero, era más versátil que Emiliano tocando la tecla, pues “las personas que tuvieron la fortuna de escucharlos coinciden en que Morales fue mejor en el acordeón y Emiliano en los versos” (El Tiempo, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1523115). María Victoria, la responsable del blog Mi Casa Ronera, autora de una de las mejores notas que se han escrito sobre Moralito, afirma sobre el célebre duelo de Hurumita que “ésta es la única piquería vallenata donde el perdedor sale tan bien librado, que medio siglo después todavía se le recuerda con bullicio y sin afán alguno”. Por eso, como lo destaca Nistar Romero Acosta, resulta paradójico que nadie se haya interesado por demostrar —durante la larga vida de los protagonistas— que en ese lance “A Lorenzo Morales nunca le cayó la gota fría” (El Tiempo, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-527660). Lo anterior es ratificado —grosso modo— por Pedro Miguel, en su crónica sobre la muerte de Emiliano Zuleta, en la que sostiene que “Moralito también tenía lo suyo (...). Pero quiso el destino que las réplicas de Lorenzo (‘La carta escrita’, ‘Buscando a Emiliano’, ‘Chucho’, ‘Marimonda y maco’, ‘Rumores’...) a las puyas formuladas por Emiliano en ’La gota fría’ no brincaran a la fama, por lo que el primero ha quedado en el imaginario popular como el derrotado del encuentro” (La Jornada, http://bit.ly/MJcYZ9). La popularidad que ha alcanzado “La gota fría” como obra musical allende el territorio vallenato comenzó en 1969. Ese año el canciller Alfonso López Michelsen utilizó sus versos en un debate en el Congreso para contrarrestar los ataques que se le hacían en el Parlamento al gobierno de Lleras Restrepo. Después de eso ha venido una serie de grabaciones que nos han hecho olvidar las réplicas de Morales a los versos de Emiliano. Hoy, aunque la mayoría de la gente en el mundo hispano conoce de dicho duelo, nadie se ha interesado por llevar al acetato aquellos versos de Morales que dicen: Le mandé a decir a Emiliano Zuleta que para los carnavales me espere Él quiere tocar conmigo la tecla y así como yo le digo él no puede En mi nota no hay quien mande conmigo no hay quien se meta Rutina tiene Morales para Emiliano Zuleta Hablo claro delante de la gente para que escuchen con buena atención que si Emiliano me lleva en la nota yo le regalo mi acordeón Además de la popularización de la canción emblema de Zuleta, hay también varios eventos que llevaron a que la historia terminara inmortalizando a Emiliano y relegando a un segundo plano a Morales. Uno de ellos es el éxito comercial alcanzado en el mercado musical por los descendientes del Viejo Mile, lo cual le permitió a éste codearse con figuras importantes de la política y la cultura nacional en el ocaso de su vida. De otra parte Morales, aparte de no haber grabado discos, como sí lo hizo Emiliano Zuleta Baquero, se refundió en una región rural en un momento en que todos los acordeoneros de la época se esforzaban por hacerse conocer en el medio urbano y por grabar lo mejor de su obra. Por eso su nombre y su gloria son una suerte de mito —o leyenda— que hace parte del patrimonio oral vallenato. Wikipedia, esa enciclopedia en línea que se ha convertido en el primer documento de referencia sobre fenómenos sociales, personajes históricos y hechos científicos, sólo nos ofrece de él una reseña compuesta de 45 palabras (http://es.wikipedia.org/wiki/Lorenzo_Morales), que tratan de resumir en 264 caracteres la vida de uno de los mejores creadores e intérpretes de música de acordeón en el país. En oposición, su contendor en esa piquería ha tenido derecho a reseñas biográficas en inglés, francés y español en el mismo medio. La reseña en español (http://es.wikipedia.org/wiki/Emiliano_Zuleta_Baquero) está compuesta por 424 palabras y 1.996 caracteres. Si anotamos “Emiliano Zuleta Baquero” en Google tenemos acceso, en 15 segundos, a por lo menos 50 páginas que nos ofrecen la posibilidad de consultar aproximadamente 300 documentos relacionados con esta categoría de búsqueda. Si escribimos “Lorenzo Miguel Morales Herrera”, obtenemos los mismos resultados. Pero aquí entra en escena una variable que vale la pena detallar. En aproximadamente el 60% de los títulos consultados, la categoría “Lorenzo Morales Herrera” es subalterna —conceptualmente hablando— de la categoría “Emiliano Zuleta Baquero”. Esto indica que el tema central de la nota es Emiliano Zuleta Baquero y no Lorenzo Miguel Morales Herrera. De otra parte los ejercicios de arqueología sonora en YouTube nos conducen siempre a la obra musical en línea de otro Lorenzo Morales: el acordeonero José Lorenzo Morales, el Conejo, un mexicano a quien sus seguidores consideran “El Mejor Acordeonista de Latinoamérica” (http://youtu.be/tVa1a_5WhGc). La escasez de registros sonoros y los episodios que se narran en “La gota fría” y en el paseo “Buscando a Morales” de Escalona, hacen de Lorenzo Morales, tal como lo subraya María Victoria en su nota de Mi Casa Ronera, el último verdadero juglar de la música vallenata. Contrario a los demás intérpretes de ese género, que se han beneficiado a la hora de difundir su obra de los instrumentos modernos de promoción y conservación de productos culturales, Morales llevó durante largos años una vida de bohemia, por lo cual “no vivía en ninguna parte” y sólo “se le podía encontrar donde había fiestas”. Su principal propósito era entretener al público, tocando su instrumento musical, cantando y contando historias de la vida cotidiana, sin preocuparse mucho por la fama y la paga. Cuando alguien le preguntó su opinión sobre la nueva generación de compositores, Moralito afirmó que sólo “quieren volverse ricos con ese arte”, olvidando que “el folclor necesita humildad”, que “no nació en la plaza”, que “nació en el campo” y que en su seno “todo maestro” antes de serlo “fue principiante” (El Tiempo, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-527660). En cuanto a “Un oligarca del ritmo”, el histórico artículo de Semana de 1949, dedicado a Lucho Bermúdez y a la música costeña, es curioso constatar que Moralito y el Viejo Mile no aparecen en la “galería de notables” músicos costeños mencionados por esta revista (Semana, http://www.semana.com/nacion/oligarca-del-ritmo/54991-3.aspx). Wilson Choperena: un artífice de la universalización de la cumbia Si nos atenemos a lo escrito por un anónimo redactor judicial del diario El Espectador (http://bit.ly/NA1hY9), “La pollera colorá”, de la que Choperena es coautor, “es la canción más colombiana de los colombianos”. Resulta interesante constatar que periodistas y comentaristas de periódicos coincidan sobre este punto. El hecho resulta revelador. Sobre todo si se tiene en cuenta que esta melodía no fue seleccionada por los oyentes de Radio RCN en su concurso de 1991 como la mejor canción colombiana de todos los tiempos. En esa ocasión la audiencia dio como ganador al bambuco “El camino de la vida” de Héctor Ochoa y ubicó en el segundo lugar al paseo vallenato “La casa en el aire” de Rafael Escalona. En 1999 se repitió de nuevo el mismo alineamiento, pues el mismo bambuco y el mismo vallenato fueron escogidos en otro concurso radial como las mejores canciones colombianas del siglo XX (Vallenato Canadá, http://bit.ly/OaHRIn). Pero los reconocimientos que no le confiere el público a nivel nacional se los confiere la comunidad artística: músicos y danzarines particularmente, a nivel internacional. Un simple ejercicio de arqueología audiovisual en YouTube sirve para verificar que “La pollera colorá” es la canción colombiana más interpretada a nivel internacional en la historia de la cultura musical y la danza folclórica nacional. Un seguimiento a los videos cargados en YouTube nos permitió identificar 23 videos, que muestran en acción a grupos de danzarines ocasionales y semiprofesionales de diferentes países de América Latina y de latinoamericanos radicados en diferentes partes del mundo, que bailan al son de “La pollera colorá”. Entre los videos retrasados se encuentra el de un grupo de “adultos mayores” —particularmente mujeres— de Collipulli, novena región de Chile, que danzan una versión que nos ofrece una visión femenina del episodio relatado en la canción, influenciada fuertemente por la música negra de Perú. Igualmente está el de un grupo de profesoras del colegio Santo Domingo de Guzmán de Quito, que danzan delante de sus estudiantes —vestidas de cumbiamberas—, una versión fuertemente influenciada por los valses quiteños y la música de la población negra de la costa peruano-ecuatoriana. Otro video muestra a un grupo de niñas peruanas que danzan en una escuela francesa una versión exótica, mezcla de bossa-nova, vals limeño y música negra peruana. Hay videos que muestran a profesores chilenos de secundaria bailando una versión cercana a la salsa, interpretada por un grupo desconocido y a los estudiantes de noveno curso del Colegio de Santa Luisa de Concepción (en Chile) danzando una versión parecida pero diferente. En fin, se encuentran videos de estudiantes que danzan al ritmo de “La pollera colorá” en Monroe High School, en el Estado de Washington, para celebrar el Martin Luther King Day (día de la diversidad en Estados Unidos) e inmigrantes colombianos, que la danzan en las jornadas de francisación delante de sus compañeros de todo el mundo en Quebec. Además, encontramos también las presentaciones de los grupos de danzas folclóricas, formados por inmigrantes colombianos en sus diferentes países de residencia. De todos los videos analizados el más interesante —en mi opinión— es el de una pareja de padres de familia —originarios de un país no identificado de América Latina, que de ser colombianos son interioranos, que la bailaron en octubre de 2007, en un país igualmente desconocido— delante de la comunidad escolar donde estudia su hija. En agradecimiento al gesto de sus padres, la niña colgó el video en YouTube. Su presentación ha sido observada por 341.033 personas y recompensada por 15 páginas de comentarios de estudiantes, padres de familia y curiosos de todas las suertes, que los felicitan por haber tenido ese “bello gesto de apoyo a su hija” (YouTube, http://youtu.be/C6lhwRXKjH4). Es importante de anotar que la mayoría de los grupos de danzarines que han colgado el video de su baile de “La pollera colorá” en Internet, han danzado al son de la versión clásica de esta pieza musical: la interpretación de Choperena y Madera. En cuanto a los comentarios, éstos son hechos —en su mayoría— por personas originarias de México. Entre los comentaristas hay personas como Guille25nao (http://www.youtube.com/user/guille25nao), para quien “la música colombiana es parte de México” y por eso se pregunta: “¿Qué sería [de México] sin cumbias colombianas?”. La lectura de un amplio número de cometarios, que giran alrededor de un grueso número de melodías colombianas derivadas de la cumbia o cumbias ellas mismas, parecen darle la razón, pues comentaristas como Anibalsc (http://www.youtube.com/user/anibalsc) consideran que “en México la cumbia se ha adoptado como si fuera propia”, y esta música constituye, según él, un regalo de los colombianos para “todos los latinoamericanos”. Los videos analizados nos muestran también que hay diferentes formas de bailar la cumbia. En las coreografías de los chilenos, los hombres bailan con el pañolón rojo amarrado al cinto y las dos manos atrás. Cuando las levantan, se esfuerzan por no insinuar nada con ellas a las mujeres. En Centroamérica y México la gente le da importancia a tomarse las manos con su pareja. De igual manera entre los colombianos también hay grandes diferencias en el baile de este género. Como bien lo señala el reportaje de Semana de 1949 sobre la música costeña, el “baile suelto (...) fue criticado por grotesco en Bogotá”, donde se le da importancia a tomar la pareja de las manos y el talle en la danza de cumbias y porros. En cuanto a los grupos que han interpretado la célebre cumbia que nos ocupa, éstos se encuentran en casi todos los países del continente y el número es bastante considerable. Como se puede ver en el cuadro que sigue, la interpretación de “La pollera colorá” a partir de otros géneros musicales también es abundante. =========================================================================== ANÁLISIS PARCIAL DEL PROCESO DE EVOLUCIÓN DE LA CANCIÓN “LA POLLERA COLORÁ” =========================================================================== AGRUPACIÓN |PAÍS |GÉNERO |ENLACE =========================================================================== Carmen Rivero y su |México |Danzón |http://youtu.be/TLpn75zZXjs Conjunto | | | --------------------------------------------------------------------------- Yuri |México |Fusión |http://youtu.be/IQQtWPLL-Eo --------------------------------------------------------------------------- La Internacional Luz |México |Cumbia a la|http://youtu.be/PCBuZMF-1oU Roja de San Marcos | |mexicana | --------------------------------------------------------------------------- El Nene Torres |México |Banda |http://youtu.be/XxRMHQKMuYo | |norteña | --------------------------------------------------------------------------- Fiko y su Tumbao |México |Tecno- |http://youtu.be/0a59q5e_W7I | |cumbia | --------------------------------------------------------------------------- Roberto y sus Destellos|México |Tecno- |http://youtu.be/0QFZ3dzGmhc | |cumbia | --------------------------------------------------------------------------- Acapulco Tropical |México |Tecno |http://youtu.be/1rbPwahLp4c --------------------------------------------------------------------------- Diamantes de la Cumbia |México |Tecno- |http://youtu.be/-bTMuURX0ZI | |cumbia | --------------------------------------------------------------------------- Estrellas Andinas |México |Fusión |http://youtu.be/daa6GvQAb0A --------------------------------------------------------------------------- Lucho Bermúdez |Colombia |Porro-jazz |http://youtu.be/ePsvyjinsJg --------------------------------------------------------------------------- Banda Sinfónica de la |Colombia |Sinfonía |http://youtu.be/_6GUPs7CYBU Universidad de | | | Antioquia | | | --------------------------------------------------------------------------- Banda Sinfónica de |Colombia |Sinfonía |http://youtu.be/NJlSxAMdoyk Pereira | | | --------------------------------------------------------------------------- Jaime Llano González |Colombia |Cumbia en |http://youtu.be/PAlMst_egpY | |órgano | --------------------------------------------------------------------------- Corraleros de Majagual |Colombia |Cumbia |http://youtu.be/uFxQrAAfqLo | |sabanera | --------------------------------------------------------------------------- La Sonora Carruseles |Colombia |Salsa- |http://youtu.be/xKQUMZDLFcE | |cumbia | --------------------------------------------------------------------------- Cuarteto Imperial de |Colombia |Cumbia- |http://youtu.be/iTjnSf-KtF8 Colombia | |estilizada | --------------------------------------------------------------------------- Los Número Uno de |Colombia |Salsa |http://youtu.be/XdhaIaqHrBo Colombia | | | --------------------------------------------------------------------------- Son de Girón |Colombia |Cumbia |http://youtu.be/s7T9FedI3G8 --------------------------------------------------------------------------- Milena |Colombia |Fusión |http://youtu.be/PB1UHasShwQ --------------------------------------------------------------------------- Orquesta Discos Fuentes|Colombia |“La pollera|http://youtu.be/Zo3w-ZtIJ80 | |colorá” con| | |violines | --------------------------------------------------------------------------- Charlie Zaá |Colombia |Cumbia-jazz|http://youtu.be/AdCEPTaCx0I --------------------------------------------------------------------------- Grupo Mi Tierra |Colombia |Cumbia en |http://youtu.be/PgR4VX_JCao | |acordeón | --------------------------------------------------------------------------- Nightlife |Texas, EUA |Texano |http://youtu.be/_KzR1F_HOBg --------------------------------------------------------------------------- Castillo Kids |Florida, |Folclor del|http://youtu.be/5JT-1BAfelE |EUA |sur de EUA | --------------------------------------------------------------------------- Mercy Silva |Florida, |Fusión |http://youtu.be/oP_oVfTJArc |EUA | | --------------------------------------------------------------------------- Orquesta Solo Sabor |California,|Salsa-tecno|http://youtu.be/LyO_dIXayk0 |EUA | | --------------------------------------------------------------------------- Los Ciegos del Barrio |New York, |Fusión |http://youtu.be/DBuyJwGL-EI |EUA |cumbia- | | |pasillo- | | |salsa | --------------------------------------------------------------------------- Billo’s Caracas Boys |Venezuela |Indeterm. |http://youtu.be/Pv4EHptImzA --------------------------------------------------------------------------- Hugo Blanco |Venezuela |Arpa |http://youtu.be/23LZ1E47iX0 --------------------------------------------------------------------------- Orquesta La Serie |Ecuador |Salsa |http://youtu.be/KmbfEu6HJHI --------------------------------------------------------------------------- Grupo Deseo |Ecuador |Tecno- |http://youtu.be/X93XzMSmICs | |cumbia | --------------------------------------------------------------------------- Aniceto Molina |Colombia- |Cumbia- |http://youtu.be/ZMAdPf_1FRw |México |sonidera | --------------------------------------------------------------------------- Margarita La Diosa de |Colombia- |Cumbia- |http://youtu.be/Zog3AlFYROo la Cumbia |México |salsa | --------------------------------------------------------------------------- Amparito Jiménez |Colombia- |Cumbia |http://youtu.be/lrTolk2KnZY |Chile |andina | --------------------------------------------------------------------------- Tropical Panamá |Panamá |Órgano, |http://youtu.be/LMhjJbCyOQo | |sin género | --------------------------------------------------------------------------- Tropicana Club |Perú |Cumbia-vals|http://youtu.be/KzcV0E9HMoQ | |peruano y | | |afro-Perú | --------------------------------------------------------------------------- Las Princesas de la |El Salvador|Música |http://youtu.be/HCyaQ__XpwE Cumbia | |tropical | --------------------------------------------------------------------------- Sonora Ponceña |Puerto Rico|Salsa |http://youtu.be/SfrlExYV62g --------------------------------------------------------------------------- Los Wawancó |Argentina |Cumbia |http://youtu.be/oA8FET6YD84 | |argentina | --------------------------------------------------------------------------- Banda Sabrosa |Ontario, |Salsa- |http://youtu.be/ZMAdPf_1FRw |Canadá |cumbia | =========================================================================== La popularidad de dicha canción ha llevado a muchos comentaristas en YouTube a atribuirle un origen diferente al colombiano. Los comentarios de los despistados, que juran —la mano sobre la Biblia— que la canción es peruana, argentina o mexicana, exalta el espíritu de los nacionalistas extremos, que responden a dicha afirmación con insultos de grueso calibre. Esos comentarios atrabiliarios son matizados por las opiniones de comentaristas como ArgentMach0 (http://www.youtube.com/user/ArgentMach0), para quien “ ‘La pollera colorá’ ya es parte de la cultura de los pueblos que gustan de la buena música y la alegría colombiana”. Ese punto de vista es complementado por comentaristas como Alfvahua (http://www.youtube.com/user/alfvahua), que sostiene que “ ‘La pollera colorá’ hace mucho tiempo que dejó de ser colombiana, porque es del mundo para el universo”. Indiscutiblemente la obra maestra de Choperena y Madera dividió en dos la historia de la cumbia. Antes de la creación de “La pollera colorá” la cumbia era una música de la “gentecita del montón, que se bailaba en establecimientos de mala muerte, en los parajes de tierra caliente”. Pero las cosas cambiaron para ella después de que Juan Madera Castro imaginara esa melodía. Desde ese día son pocos los colombianos que asumen una pose indiferente cuando escuchan ese repiquetear de tambores, seguidos de clarinetes que le abren camino a la garganta posesa de Wilson Choperena, que lanza el grito festivo que da inicio a una canción, cuyos versos podrían sonar a los oídos de Jorge Luis Borges tan pueriles, como los versos de “la deplorable rumba ‘El manisero’ ”. Hoy, cuando alguien menciona la palabra cumbia, usted no piensa en “Colombia, tierra querida”, de Lucho Bermúdez, ni en “Yo me llamo cumbia”, de Mario Gareña. Tampoco en la “Cumbia sampuesana” de José Joaquín Bettín Martínez, ni en la “Cumbia cienagüera”, de Andrés Paz Barros. Cuando se menciona la palabra cumbia, usted piensa inmediatamente en “La pollera colorá”. Es eso lo que ha llevado a algunos, como OldSchoolHx (http://www.youtube.com/user/OldSchoolHx), a considerar que esta melodía “es el verdadero himno de Colombia” y a gritar: “Rafael Núñez, revuélcate en tu tumba”. Pablo Flórez: la voz cantante del porro cantado El porro fue —en los años 50— el primer ritmo costeño al que se le concedió permiso de entrar —tanto en la costa como en el interior— a los bailes de salón de la aristocrática élite colombiana. Cuando éste empezó a asomarse a los salones de baile, los poderosos del país preferían amenizar sus fiestas con “refinados pasillos, bambucos y torbellinos”. O en su defecto con ritmos extranjeros, como el tango, los corridos mexicanos, la rumba, el mambo y el bolero, los tres venidos de Cuba... Y cuando no, con ritmos de los Estados Unidos, como el fox, el swing, el blues y el charleston, con los que habían entrado en contacto a través del cine. Otros ritmos que mandaban la parada eran el vals, la polca, la mazurca y la bossa-nova. En medio de ese universo de refinamiento, el porro “era visto como un ritmo casi pecaminoso que incitaba a una desaforada alegría”, y por eso su baile “se limitaba al bajo pueblo” (Semana, http://www.semana.com/nacion/oligarca-del-ritmo/54991-3.aspx). En medio de ese universo de prejuicios y prevenciones aparecieron cinco orquestas: las orquestas de Pedro Lassa y sus Pelayeros, en Cartagena, de Lucho Bermúdez, en Bogotá, de Pacho Galán, en Barranquilla, y las orquestas venezolanas La Billo’s Caracas Boys y Los Melódicos. Estos grupos ayudaron al porro a abrirse camino en los salones frecuentados por la gente encopetada, lo cual le confirió los títulos de nobleza que le permitieron obtener el derecho a comprar casa alrededor de la plaza principal, al lado del bambuco, el pasillo y el torbellino; tres ritmos interioranos catalogados por aquella época como la fina flor de la música colombiana. Según el redactor de la nota de Semana de 1949, el porro y sus parientes costeños se fueron imponiendo en la capital y las otras regiones del interior del país por varias razones: 1) la abundancia de buenos compositores en la costa y la falta de compositores activos en los géneros del interior; 2) el fondo sensual que rodeaba su baile; 3) su instrumentación dirigida al formato de las grandes orquestas, y 4) su condición de música alegre, que podía bailarse sin seguir un protocolo formal. Respecto a los compositores, entre los grandes compositores que emergieron en el universo del porro, en Córdoba hay que destacar a Antolín Lenes y Pablo Flórez: los tambores mayores de un grupo de músicos de Ciénaga de Oro, que al lado de El Cabo Herrán, Francisco Zumaqué Nova y Noel Petro dieron a conocer la música cordobesa a nivel nacional e internacional y contribuyeron a su comercialización. Después de la desaparición de Antolín Lenes, el 27 de abril de 1976, la dinámica creativa que rodeaba al grupo de Ciénaga de Oro disminuyó considerablemente y Pablo Flórez, a pesar de su notoriedad como compositor e instrumentista, vivió un periodo de altibajos. En la segunda mitad de los años 90 Flórez volvió a ganar espacio en la escena pública gracias a la valorización de su música por sectores ligados al mundo universitario y a la promoción y difusión de la cultura sinuano-sabanera. Según el investigador folclórico William Fortich, con Pablo Flórez el porro “adquirió una nueva dimensión”. Fortich considera que sin él y Joe Arroyo “la música del Caribe ya no será igual”. El cronista cultural Miguel Ángel Castilla Camargo lo consideró como “el principal referente (...) de la cultura local” del Sinú y dijo de él que era “un poeta de pocas pretensiones materiales”. Por su parte Juan Manuel Roca y Alejandro Torres lo llamaron “cronista de unas tierras donde se cruzan lo imaginario y lo real”. Como la mayoría de compositores de su época, Pablo Flórez fue un músico versátil, que compuso canciones en una diversidad de ritmos, entre los que se cuentan el porro, el fandango, el tango, el valse, el pasillo, la ranchera y el bolero (El Factor X, http://bit.ly/PiUp2U). Sus canciones insignias fueron “La aventurera” y “Los sabores del porro”. Ésta última le abrió las puertas, que lo condujeron a convertirse en los últimos años de su vida en la figura de mayor relieve en el género del porro cantado. Su desaparición se produce en un momento en que el porro —en todas sus manifestaciones— vive un periodo de reflujo, pues los creadores con talento y los intérpretes apasionados y de calidad parecen cada vez más escasos. Colofón Con la partida de Lorenzo Morales, Wilson Choperena y Pablito Flórez, los tres aires mayores del Caribe colombiano: el vallenato, la cumbia y el porro, perdieron tres cultores que fueron claves en su proceso de masificación y empoderamiento social. Estos hombres —cuyo nivel educativo no podemos precisar con claridad— fueron, a pesar de poseer una educación que no rebasaba los límites de lo elemental, intérpretes genuinos del sentir del alma popular. Con sus canciones y sus notas contribuyeron a clarificar en el espíritu de la gran mayoría de los colombianos ese sentimiento indescriptible, que llamamos sentido de pertenencia a un terruño u orgullo patrio. ** Enoin Humanez Blanquicett http://www.letralia.com/firmas/humanezblanquicettenoin.htm Periodista colombiano (vereda La Octavia, corregimiento de Loma Verde, Córdoba). Es licenciado en ciencias sociales con énfasis en investigación. Ha cursado una maestría en historia, perfil contemporáneo, campo América Latina y el Caribe, especialidad historia de las migraciones, en la Universidad de Québec en Montreal (http://www.uqam.ca). Desde los años 80 ha estado vinculado a diferentes medios de comunicación, en los que ha trabajado como locutor de radio y reportero independiente, presentador de noticias y creativo publicitario. Desde 2004 sus análisis sobre la actualidad latinoamericana y norteamericana se han publicado en la revista Semana (http://www.semana.com). También ha publicado en El Magazín (http://blogs.elespectador.com/elmagazin) de El Espectador (http://www.elespectador.com) y en periódicos canadienses. === Martín Ramírez: las claves del silencio Efi Cubero =============== A veces nos hacemos preguntas que no obtienen respuesta; entre otras cosas porque nadie jamás las podrá responder. En las limpias y asépticas salas del Reina Sofía, paradójicamente un edificio que albergó un hospital, se expuso por primera vez en Europa la obra de un autor que fue diagnosticado de esquizofrenia catatónica, de sordomudez (cuando uno no domina un idioma puede parecer mudo) y de maniaco depresivo, además de tuberculosis, que probablemente fuera lo único acertado en la tan larga lista de “formalidades” en los formularios de los abarrotados recintos poco después del trágico crac en la gran depresión del 29 que tambaleó los cimientos financieros de la todopoderosa Norteamérica. Nos conmueven y admiran sus dibujos, sobre todo por la pasión que puso este creador que aportó de una manera especial, y casi pura, tanta vida. Vida y sólo vida es lo que contienen estas imágenes, metáforas de una forma de vida singular y apartada defendida hasta el límite a base de visiones y recuerdos, de miradas y anhelos en una fuga distinta, la huida hacia adentro, como una arquitectura de interiores con un fondo didáctico, parecido al de esas pinturas de apariencia naíf portadoras de unas claves que se nos escapan o tal vez de esas representaciones del románico o de las culturas prehispánicas con su carga de símbolos que pueden contemplarse en capiteles y pinturas, en extrañas pictografías ricas en universos a menudo imposibles de descifrar. La historia de Martín Ramírez es la historia de un emigrante mexicano que busca en otra frontera un trabajo digno para ganar dinero y así poder terminar de pagar su parcelita, volver con su familia y su amado caballo y ser feliz al lado de sus hijos, de su mujer y de su tierra. Una serie de equívocos y de naufragios personales desembocaría en un destino adverso y en una cruel historia que sería posteriormente rastreada por otro mexicano, el sociólogo Víctor M. Espinosa, quien al contemplar sus dibujos decidió ahondar en la raíz biográfica de este autor de huellas entonces casi borradas, aunque a través de sus obras se vislumbrara su personal y dolorosa biografía. Como si de una tragedia griega se tratara, nuestro héroe silencioso nació en Los Altos del Jalisco en 1895 y murió en 1963 en el hospital estatal De Witt, en Auburn (California), después de treinta años recluido. En 1925, Ramírez viaja a California y encuentra trabajo en el ferrocarril —después una de las obsesiones de su obra— y al cabo de un año recibe confusas noticias desde su tierra de origen que le hacen creer que su familia y su hacienda habían sido aniquiladas por la revolución cristera. Por aquellas fechas, el presidente Plutarco Elías, de un anticlericalismo radical, enfrentó a los católicos con sus partidarios y ya se sabe cómo acaban estos enfrentamientos cuando nadie es capaz de poner sensatez. El caso es que nuestro personaje piensa que se ha quedado solo, agravado porque todo se viene abajo con los sucesos del 29. Lo veremos vagar por plazas y caminos sin saber una palabra de inglés, aturdido y desconcertado. La policía lo detiene por “comportamiento errático” y a partir de ahí deambulará por los hospitales, perpetuamente en silencio, con el solo refugio de su arte en una soledad delirantemente acompañada ya que tenía que dibujar rodeado de internos. Cuentan que guardaba bajo el colchón sus dibujos, que utilizaba el material que tenía a mano, palillos a modo de cálamo o punzón, recortes de revistas o periódicos para sus manipulaciones colagísticas, miga de pan, patatas... Todo lo acumulaba y todo le servía. El caso es que en esta historia de equívoco y tragedia sólo hay un perdedor que ganó para el mundo un legado valioso, difícil de entender e irrepetible para todo el que quiera acercarse a las orillas del dolor y de su imaginativa lucidez subconsciente. Vadeamos un territorio fluctuante igual que la existencia de este autor confinado en sus impenetrables muros y en sus dolorosos silencios. Igual que si viajáramos en uno de esos trenes dibujados que se pierden entre las líneas o los arcos de medio punto febrilmente alineados, repetitivos, como si se tratara de claustros candorosos reinventados por el artista, contemplamos estas obras. Probablemente el fuego las hubiera reducido a cenizas cuando, cogidas por las pinzas bajo la arrugada nariz de las higiénicas enfermeras, iban frente al temor del contagio, en una aséptica frialdad, camino de ser incineradas. Probablemente hubiera sido pasto de las llamas esta materia onírica de tantas obsesiones, de tanta desventura con un fondo común reconocible en la figura maternal de la Guadalupana, en la muerte tan presente en la raíz antigua de la cultura azteca, prehispánica o hispana, en las arquitecturas reales y ensoñadas, en los animales casi abstractos que nos miran desde su ingenuita libertad, en la estampa de los jinetes cabalgando por las libres praderas; aire fresco sobre el confinamiento forzado, si no fuera porque los ángeles de los poetas tienden a veces sus alas sin temor a mancharse con la tinta, el barro o la saliva de los que consideran elegidos. Otro Pasto, el finlandés Tarmo Pasto, el visitante profesor de psicología y arte, salvó esta creación libre, este lenguaje vivo y persistente de aquel presunto enfermo mental que fue diagnosticado nada menos que de trastorno maniaco depresivo, sordomudez y esquizofrenia catatónica, además de padecer tuberculosis —probablemente lo más acertado del diagnóstico en la tan larga lista—, y que enmudeció para poder hablar sobre las formas, dialogar con el espacio fronterizo entre la realidad y la disidencia de otros mundos posibles donde impera la fuga que el sueño nos permite. Porque: ¿qué es lo que singulariza verdaderamente a Martín Ramírez de otros “alucinados”? Algo puro y desnudo, distinto e intocable que late entre silencios; la intemperie creadora de indefensión y olvido salvada de las llamas de los inquisidores que se ampara en recuerdos para no sucumbir entre los muros helados de la incomunicación y los sedantes, las brumas del dolor y el extravío. Hay muertes prematuras que parecen estar fijadas de antemano en esos “Laberintos de la soledad” que el marginal o extraño experimentan. ¿Dónde encajaba un hombre como él?... Cuando ya no hay deseos que cumplir, ni se dominan lenguas extranjeras y la mirada de expresión diversa pierde brillo y afán de interpretarse, cuando las manos pierden el poder de los signos o cuando un golpe duro como el fatídico Crack del 29 te expulsa de ese banco acristalado o de la confortable ventanilla para enfrentarte al tiempo del relente, sin protección ni riendas, trasladando tu vida hacia otro banco de algún parque con ínfulas, de alguna humilde plaza, como despojo anónimo de sociedades prósperas y de altiva apariencia. Como una paradoja inexplicable este creador sin voz y sin destino dejó todo su mundo carente de envoltorio en papel de embalar: su descarnado y ávido universo y su autobiografía desolada... De las paredes del Reina Sofía, como antes en Nueva York, colgaron testimonios, impenetrables diálogos junto a sus motivaciones, todo un proceso íntimo y silente, un vendaval que arrastra las pasiones en las elipses de la memoria. Sobre la resonancia de los muros, la analogía de los enclaustramientos y esa eterna mudez del perdedor entre la indiferencia de batas impolutas o entre condescendencias compasivas que le dejaban lápices, material de desecho, acaso como a un niño para que no moleste y se entretenga plasmando sus delirios y obsesiones. Mundo vertiginoso que buscaba fijar en la madeja de la desconexión la estrecha vigilancia de su propio interior atormentado. La muerte, tan presente en su México o en sus simbologías, roza con su violín la partitura de las despedidas llamándolo a su reino sin retorno; tiene la risa descarnada y dulce, como esas figurillas del altar de difuntos de azúcar escarchada; puro hueso pulido sin posible materia, ni fúnebre sudario; la muerte es un mariachi que acompaña rancheras por los desiertos campos interiores como una alegre ronda que se pierde en los campos y en las puras esencias del doméstico entorno cuando ya se ha perdido. En estas geometrías alucinadas e indagatorias empapadas de enigmas, palpita la creación como algo eterno y vivo que nada ni nadie podrá jamás abolir, detener... El arte es ese tren que se desliza hacia su propio túnel y, abismándose, el maquinista logra alcanzar ese destino; la lámpara que guía, la luz dorada de los elegidos. ** Efi Cubero http://www.letralia.com/firmas/cuberoefi.htm Escritora española (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 1949). Estudió historia del arte, lengua y literatura en Barcelona, donde reside. Ha publicado los poemarios Fragmentos de exilio (1992), Altano (1995), Borrando márgenes (2004) y La mirada en el limo (2005). Poemas y relatos suyos han formado parte de las antologías Kylix (1992), Estrechando círculos. Antología de escritores extremeños y colombianos (1999), La narración corta en Extremadura. Siglos XIX y XX, T. III (2000), Ficciones ERE (2001), Antología de poetas extremeñas (Mérida, 2002), Compilación de relatos y Cuentos ilustrados (2004), entre otras. Es corresponsal de la revista Frontera en Barcelona y colaboradora habitual de Revistart (Revista de las Artes) y Ventana Abierta, entre otras publicaciones. Ha publicado también numerosos artículos, prólogos y extensas entrevistas (Javier Cercas, J. A. Goytisolo, Joan Brossa, Arnau Puig, José María Valverde, Rafael Moneo, Rufino Mesa y otros). Parte de su obra ha sido traducida al francés —Peut ce vent, por Alain R. Vadillo—, al braille y al inglés —sobre la obra de Doménech, Chiaroscuro y Meditations, editado por Washington Green Fine Art Publishers (Birmingham; http://www.washingtongreen.co.uk). También ha participado en varias exposiciones de arte contemporáneo con la revista objeto Lalata, con poemas visuales: Efigrafías, Strangers in the night, Pinzamientos, Ónfalos, presentes en Estampa, Arco, Euskal Erico Poesía Esperimentalaren i. Jardunaldiak, Sin.Con.Texto (Espacio Contemporáneo Arte Toledo), o ArtistaAlbacete en el Palazzo Magnani (Reggio Emilia, Italia), en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), entre otras. === Desde La Esperanza, Sergio García Zamora anuncia la trascendencia ===== === Arístides Vega Chapú ================================================== Sergio García Zamora es graduado de filología por la Universidad Central de Las Villas, editor de la Editorial Capiro y miembro de la Asociación Hermanos Saíz. Ha publicado los poemarios Autorretrato sin abejas (Sed de Belleza, 2003), Tiempo de siega (Ediciones Ávila, 2010), El afilador de tijeras (Sed de Belleza, 2010) y Poda (Abril, 2011), con anterioridad ha sido acreedor de los premios Poesía de Primavera (Ciego de Ávila, 2009), Mangle Rojo (Isla de la Juventud, 2009), Calendario (2010), Fundación de la Ciudad de Santa Clara (2011) y Digdora Alonso (Matanzas, 2011). Sergio García Zamora (Esperanza, Villa Clara, 1981) recién acaba de obtener el Premio de Poesía del Concurso Literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara 2011, con el libro El valle de Acor. El libro será publicado por la villaclareña editorial Capiro este año. Justo cuando se premien los libros laureados de esa nueva jornada. Pero he tenido la suerte de leer el poemario inédito, que viene a sumarse a los otros ya publicados por este joven autor, tan alejado de la escritura experimental tan de moda y favorecida en estos tiempos. Sergio, sobre una poesía escrita con rigor, con la fuerza que le otorga el no escatimar ninguno de los resortes con que se consolida este tipo de escritura, nos describe con acierto, inteligencia, cierta ironía y hasta a veces con un tono cercano a lo coloquial todo cuanto ese mundo interior y exterior le hacen reflexionar constantemente en sosegado diálogo consigo mismo sobre la cotidianidad en que se exponen los aciertos y desaciertos de los hombres. Una cotidianidad, que pese a todo, en él es símbolo del sosiego de la vida familiar. Verlo en su casa, al lado de la leal Lily, lino hincado que lo salva. La casa sencilla de quienes la levantan a sabiendas de que servirá de templo, de cálido remanso. La vida simple de la que testifica con pasión de un sobreviviente. Puede que todo se haya transformado afuera, pero dentro sigue siendo cálido y apacible. Ver al poeta en una de las cabeceras de la mesa familiar, al lado de su hermano Eliecer, del que sabe que su nombre significa mi Dios ayuda. La noble Nilda, su mamá y el buen padrastro Alberto. Todos en el ritual, penosamente cada vez menos repetido, de sentarse alrededor de una mesa. De hablarse en secreto cuando se trata de un asunto familiar, mirándose a los ojos, donde la verdad está siempre estacionada, al alcance de todos. Viéndolo en su casa, junto a su familia, es fácil descubrir que son estos los personajes que permanecen en su poesía. Ahora, justo cuando ha tenido la suerte de poder mostrar buena parte de su producción poética en diferentes editoriales (Autorretrato sin abejas, Sed de Belleza, 2003; Tiempo de siega, Ediciones Ávila, 2010; El afilador de tijeras, Sed de Belleza, 2010 y Poda, Casa Editora Abril, 2011) obtiene el Premio de Poesía de la Fundación de la Ciudad de Santa Clara y con ello la posibilidad de que el año próximo la editorial Capiro nos permita leer, en su colección Premio, El valle de Acor, su más reciente poemario. Dividido en tres secciones, la primera, repitiendo el mismo título del libro, la integra un extenso poema en seis partes; la segunda sección, “La sombra del buen vivir”, agrupa catorce textos en los que dialoga desde diferentes escenarios, ficticios o reales, visitados o soñados, de la Isla, y finalmente “Viajando a Santa Clara”, que referencia ese conjunto de sensaciones, sitios, personas, sucesos, descubrimientos donde revela desde ese territorio afectivo que él llama Santa Clara y que no es más que la suma de sitios cercanos, afectivamente, al poeta. Aclara en una de las primeras páginas de este libro que Acor es una palabra que en hebreo significa turbación y en latín acidez, como si uno u otro e incluso ambos a la vez marcaran ese diálogo que Sergio insiste en mantener con Dios o consigo mismo, a través de un persistente tono irónico, que encubre con cierto matiz místico, y con el que expone cuanto asombro o deducción, o arribo, o encuentro le ha proporcionado la intensa relación con su tiempo y sus semejantes. Lo cierto es que este discurso está legitimado desde lo lírico, con una acertada dramaturgia en que va cediendo, poco a poco, las claves de ese suceso con el que finalmente sabe nos podrá deslumbrar. Él conoce la manera efectiva de poner la palabra en función de esa estrategia que domina a la perfección. La riqueza lírica que conforma su obra ya adquiere en los últimos títulos publicados ese difícil peldaño de una poética personal, reconocible, que distingue el lenguaje de los poetas que han alcanzado la madurez. Esto, junto a los temas a los que se acerca y penetra, hacen de este nuevo poemario un libro sumamente atractivo. Estemos atentos a su salida y a la nueva posibilidad de encontrarnos con el joven Sergio García Zamora. Mientras, disfrutemos de estos poemas pertenecientes al poemario El valle de Acor, Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara del 2011, como un adelanto. *** Recostado a las columnas Recostado a las columnas que suponen fuerza, es decir, suponiéndome fuerte pues nadie a quien yo ame ha muerto todavía o se ha marchado del país —que es lo mismo—; recostado, digo, a las columnas, ladeo la cabeza ante el fotógrafo inexistente: muchacho desaparecido por ambiguas razones como el claroscuro de sus imágenes. Igual a un muerto o un proscrito, quise alguna vez, en la mañana de los dioses, retratarme en blanco y negro como nuestra vida, pero aquellos a quienes amo me convencieron de mi fuerza. *** Amor de ciudad breve Yo te amo, ciudad, aunque solo escucho de ti el lejano rumor, aunque soy en tu olvido una isla invisible, porque resuenas y tiemblas y me olvidas, yo te amo, ciudad. Gastón Baquero Como William Blake, que siendo niño vio asomarse a Dios por la ventana, la he visto asomarse en mí y juzgar el espíritu para saber si soy digno de que ella entre a mi casa. He desatado su sandalia y he puesto perfume en sus cabellos. Acaso mañana nos abandone y estemos cenando ahora en compañía de la ciudad resucitada, sin lograr verle las heridas de las manos y el costado; sin reconocer en su rostro el rostro de los que andan por sus calles. Como William Blake, ya vi su parque, ya vi los árboles de su parque colmados de ángeles. Yo te amo, Ciudad, aunque nunca lo preguntes y aunque te niegue siempre. ** Arístides Vega Chapú http://www.letralia.com/firmas/vegachapuaristides.htm Escritor cubano (Santa Clara, 1962). Ha publicado, entre otros, los poemarios Breve estancia de Cristo en la ciudad de Matanzas (Ediciones Vigía, Matanzas, 1989), Revelaciones en las postales del viajero (Editorial Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, 1993), El riesgo de la sabiduría (Ediciones Capiro, Santa Clara, 2000), Mensajes del pan (Ediciones Orto, Manzanillo, 2003) y Que el gesto de mis manos no alcance, Antología personal (Ediciones Unión, La Habana, 2008), las novelas Un día más allá (Editorial Bluebird Editions, Miami, 2008; Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2010), Soñar el mar (Editorial Capiro, Santa Clara, 2002; Letras Cubanas, La Habana, 2009) y Te regalo el cielo (Editorial Cauce, 2007), y el libro de testimonio No hay que llorar (Ediciones La Memoria, Centro Pablo de la Torriente, La Habana, 2011). Textos suyos han aparecido en varias antologías de Cuba, Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, Puerto Rico, Venezuela, Panamá, España, Brasil, México y Suecia. Ha obtenido el Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén(2002), el Premio Memorias del Centro Pablo (2009) y el Premio en Proyectos del Concurso Ciudad del Ché de la Uneac en Villa Clara (2009), entre otros reconocimientos. Ha participado en lecturas de poesía, ferias editoriales internacionales y otros eventos culturales en Argentina, Nicaragua, Costa Rica, Venezuela y Panamá. Desde 1999 sostiene un espacio radial en la emisora provincial CMHW en que semanalmente promociona nuevos títulos literarios con la participación de sus autores. Sostiene desde 2007 la tertulia literaria La Hora de la Verdad en el Café Literario de Santa Clara. En 2011 fue seleccionado por la Sección de Literatura de la Filial de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac, http://www.uneac.org.cu) como el escritor más destacado de esa filial. === Arvelo Torrealba, el poeta no encontrado Alberto José Pérez ====== Creo que Humberto Febres se dio la mano con Alberto Arvelo Torrealba con su ensayo En negra orilla del mundo; Orlando Araujo descubre, en parte, el territorio emocional de la palabra del poeta con un estudio (ensayo), que le valió el Premio Nacional de Literatura: Contrapunteo de la vida y de la muerte, y Frank Pérez Contreras da con la sonora presencia del poeta con un libro muy apretado de citas, referencias de uso, básicamente didácticas —eso es un logro importante en el desmalezamiento de la trocha que hubo de inventar para dar una lección de la importancia que para él tiene la obra de Arvelo Torrealba—; Caminos del desamparo (Fundación Cultural Barinas, 2009), así titula Pérez Contreras su avistamiento de la obra del autor de Florentino y el Diablo. Pareciera que no hay otro camino para la vida del llanero que el del desamparo, que es como la mismísima sombra de la muerte, que le proporciona el canto y su vida de horizontes, en el centro de sus puntos cardinales; esos dos elementos le dan una imagen épica, sobre su caballo, la soga, el sombrero y la copla. Su mejor retrato. Pero vamos al libro que nos convoca a estas consideraciones: es imposible, si no se sabe de confesión del poeta, lo que funda la poesía en sus palabras, es decir, en el poema; el hombre teje sus pasos, crece sobre su huella, en la confrontación del bien y el mal, esto es universal, no sólo en el poeta, en este caso, Florentino y el Diablo, pero también el ingeniero y el médico, el obrero y el pintor, se debaten entre el bien y el mal, es un estadio que todo ser dispone, lo lleva y trae a su antojo, de frontera en frontera, no importa si es verano o invierno. Frank Contreras, logra descifrar los códigos poéticos de Alberto Arvelo Torrealba en su obra magnífica, Florentino y el Diablo, desde el punto de vista académico, podría decirse, apegado a una rigurosa investigación para dar con su objetivo, pero como la poesía de Arvelo Torrealba tiene con la tierra nativa un vínculo indestructible, aquellos códigos que Frank Pérez ha logrado descifrar le van descubriendo otros que por sí solos se multiplican; ese es el gran misterio de la poesía de Arvelo Torrealba, el oro de su palabra. Frank Pérez Contreras hubo de instrumentar técnicas científicas para el estudio del lenguaje poético para, como un detective, hacerse del misterio de lo que para muchos es un texto de lectura elemental, no siéndolo, emparentándose con aquello de que: no busques lo perverso en los rostros descompuestos, agrios; es en los de imagen angélica donde está el demonio. Supongo que este interesante estudio es una tesis de grado que en forma de libro tiene otra dimensión partiendo de su rico y sonoro título, que, como los de Febres y Araujo, vienen de la entraña misma de los días que pudo cantar Alberto Arvelo Torrealba; Pérez Contreras contribuye a mantener el desafío que significa desentrañar los códices de una poética que desde la aldea nativa arropa el mundo de la lengua madre. ** Alberto José Pérez http://www.letralia.com/firmas/perezalbertojose.htm Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samán, Apure, 1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra poética entre los cuales vale mencionar el Premio Único de Poesía de la Bienal de Literatura de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesía de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria (1987). También ha publicado los poemarios Los gestos tardíos (1975), El libro de Barinía (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazón de una mujer (1997), Un poeta como yo (2006) y la antología poética El poeta de quien les hablo (1999). === Albania y su doble Ricardo Martínez-Conde ======================== El paisaje rememora al hombre y su voluntad de ser: al entendimiento del equilibrio y la certeza de aquello que guarda silencio; y ello por ser así, por el silencio. John Whiteville Sostiene un veterano caminante que todo viaje termina en la bañera, y, al margen de la connotación irónica, mucho me temo que pueda otorgársele a tal afirmación un contenido bien realista, incluso significativo. De una parte, el baño nos limpia, nos despoja de las impurezas del camino. De otra, la inmersión en el sosiego que tal acto implica, ayuda —real y simbólicamente— a guardar interiormente aquello que de esencial, de trascendente, haya tenido el viaje. La pureza que se adquiere con el baño es también una pureza del espíritu, de algún modo. La inteligencia selecciona entre la novedad y la emoción guarda en la memoria la belleza y las virtudes; desde luego el aprendizaje en sí que conlleva el haber realizado un camino. Más aun si el camino realizado ha sido nuevo; es más, elegido desde un primer momento por su originalidad, por las sugerencias que suscitaba. Todo lo dicho obtiene razón en mi reciente viaje a una tierra, a un país, próximo y lejano, europeo y a la vez tan extraño a la realidad manida que tenemos de Europa. El lugar es Albania. Un país cercado de varias fronteras: Grecia —que tiene, además, la isla de Corfú muy cerca de sus costas—, Macedonia y sus grandes lagos, Kosovo la indómita y, al norte, Montenegro, todas las cuales le otorgan rasgos distintivos por proximidad. Aludo a un país pequeño, más bien ajeno a esa preconcebida idea de Europa como cultura (recuérdese su aislamiento voluntario durante buena parte del siglo pasado y su vinculación a China por voluntad del férreo régimen comunista que la ha gobernado), más ahora integrada de una manera real en la cosmografía europea; poseedora todavía, sin embargo, de resabios peculiares, de una cultura distintiva afortunadamente aún manifiesta. Al fin, después de intentar recorrer el país de norte a sur y de este a oeste, he obtenido la impresión de que Albania es un país que se sostiene sobre dos platillos de una balanza inestable, lo que la hace mecerse sobre una precaria vulnerabilidad. A veces pudiera parecer incluso como que un doble se esconde tras su aparente realidad. *** Resulta un reclamo esencial el que el viajero ha de tener bien educadas sus emociones; vive en ello. Pero a la vez emoción también es sinónimo de libertad, razón por la cual uno, tal vez, lo que educa al viajar es, en realidad y todo más, el efecto posible de las emociones. Es un hecho que todo viaje deviene siempre en compañía: compañía del río y de la orilla, del monte y sus árboles, del calor o el invierno, pero también de los frutos de esa tierra que van a satisfacer nuestros sentidos, del hombre que cultiva o del que se afana en la ciudad, y ese todo nos ofrece el don de su otredad, de su ser distinto. Pero a la vez está la compañía que deriva desde dentro de nosotros mismos, pues gracias al viaje estamos abocados a considerar —a conocer— un nuevo sentir, una nueva forma de ver de acuerdo al renovado e insospechado mirar... Avanza el viaje y lo hace por dentro de nosotros; crece el viaje y crecemos también nosotros. (O, lo que es lo mismo, el viaje, todo viaje, lo es también al interior de uno mismo, tal vez como no podría ser de otro modo). La descripción de este callado y discreto país llamado Albania es relativamente fácil: un rectángulo de tierra ubicado al este de Italia —de la que le separan las cuarenta millas marinas que conforman el estrecho de Otranto—, de unos 325 km de largo por 110 de ancho. Abruptamente montañosa en su interior, se trata de un paisaje calizo violentado, escarpado y hermoso y una planicie casi perfecta —alrededor de un 15 por ciento del territorio— coincidiendo con la costa —salvado el panorámico mirador de la sierra de Llogara— y algunos valles interiores. Esencialmente pobre, de terreno no muy feraz, alienta todavía en ella una cultura antigua que les ha dotado hasta hoy de una cortesía y una delicadeza natural propias de otras épocas. Sus rasgos físicos están, creo, dentro de los propios de la fisonomía balcánica (tez oscura, rostro ancho, mirada firme), lo mismo que sus hábitos culinarios, donde abundan las verduras, una carne exquisita bajo sus distintas preparaciones —las brochetas son una exquisitez— y, algo menos, el pescado, casi limitado a la costa. Su religión es predominantemente musulmana, contando solo con un 20 por ciento de cristianos y un 10 por ciento de ortodoxos. También es un país por construir materialmente, ahora bajo la gestión de gobiernos de renovadas formas democráticas, sobre todo en lo que hace a infraestructuras viarias. Tal podría ser la definición, pero resulta inevitable añadir un matiz. La costa, mucho me temo, y a no mucho tardar, va a inclinar la balanza económica y poblacional en su favor, y el olivo, el romero, los cereales y el abedul y el cedro cederán paso a nuevas construcciones —¡tantas sin terminar aún, en esqueleto!— y nuevas carreteras que conviertan el boom turístico en un predio desordenado, especulativo y afeador de un paisaje ahora casi virgen y silencioso. La expresión que algunas guías le atribuyen de “The new Mediterranean love” a mí me suena, en tal sentido, a una cierta propaganda interesada. *** Casi no se le cita en la historia como país valiente, independiente. Casi no se le toma en consideración a pesar de su rica tradición cultural, entroncada directamente con la prolífica región balcánica y oriental. Albania está casi a medio camino entre Roma y Atenas; no lejos de Estambul y su vinculación asiática. Por cierto, había de ser el héroe nacional, Skanderbeg, representado siempre en su brioso caballo (visítese Krujë), quien, en 1433, le había de liberar de los turcos, dándoles a la vez la orgullosa bandera del águila bicéfala. Hoy resulta ser un país de trato un tanto reservado, de formas exquisitas en su actitud hacia el viajero, patente sobre todo en las regiones del interior donde pervive la tradición rural, lejos de los ya asediados intereses de la costa. Es, todavía, un país de una existencia política y real no muy evidente dentro del panorama de la actual Europa —sus alrededor de cuatro millones de habitantes, de los cuales, medio millón conviven en Tirana, no suponen un peso específico relevante—, si bien la aproximación creo que es cada vez más real. Un país tal vez algo encriptado todavía, más latente, joven, dinámico. (Un día, en este paisaje tan escaso en nombres, un político —loco, desmesurado— mandó llenar de búnkeres todo el territorio. Al final no llegó el enemigo y hoy se pueden ver, desperdigados por los rincones más insólitos, esos hongos de hormigón casi tragados por la tierra. Eso sí, como los tiempos han cambiado, algunos de ellos tienen ahora la cabeza pintada de colores, para entretenimiento de los niños). Salvo en las grandes ciudades —que coinciden con los grandes cruces de caminos y rutas comerciales— al paisaje de Albania se le ve preferentemente despoblado y silencioso. Y qué pena que no se haya resguardado mejor su riqueza natural, su densa masa forestal todavía perceptible en algunos lugares a media ladera y donde ahora, en el otoño, parece más vivo que en cualquier otro paisaje. Digo que se siente que es un país latente y, como tal, semejante a una balanza. De un lado toda la extensión lindante al Mediterráneo: Sarandë, Vlöde, Durrës; de otro, un interior activo pero con visos de una cierta decadencia: Korçë, Elbasan. En medio, como el fiel de esa balanza, Tirana, un tanto confusa, irregular, en transición, en construcción... *** De mis impresiones de viajero me he quedado sobre todo con la movilidad comercial de Shkodër, la vigorosa ciudad de los tres ríos. Con la identidad tradicional de Korçë, donde nació la primera escuela para la enseñanza del albanés moderno. Con el paisaje de mar apacible antes de llegar a Sarandë y también con el sonido de los tilos al atardecer en Leskovik, resguardado allá en las montañas, o con la recia comida norteña de Bodë. De Dürres elegiría el manso atardecer mediterráneo bajo la estela del anfiteatro romano, y de Vlöde la transparente orilla, jardín de infancia para la iniciación de unos peces que luego buscarán mayores aventuras tal vez cerca de Corfú. Ah, y me quedaría también —y aquí hay un punto de pasión— con ese manjar exquisito que he podido conocer: las moras al borde del camino, en las que se afanaban algunos nativos. Vencido ya el verano, ya casi mustias, tienen un delicioso sabor a pasas. O con esas lonchas de manzana seca que saben a fruto bien maduro. Y, si reparo en mi interior de viajero, he de aludir a algo que me ha llenado los sentidos de una rara melancolía como observador. Son los cementerios, un paisaje de una rara tristeza singular. Los cementerios resultan un lugar distinto y evocan poderosamente, llenos de una emoción casi nueva (a pesar de representar la vieja emoción acuñada que suscita, en el vivo, la idea de la muerte), porque tienen apenas su delimitación en el espacio; están ahí, solos, anidando en la prosa más común del paisaje, no muy alejados de la carretera. Circulando en el coche una tarde cansina, al poco, en un terreno sin allanar del todo —y sin lindes precisos— donde libremente ha crecido la hierba, aparecen esas discretas formas geométricas —algunas cruces— de piedra, de color blanco... Son las referencias del cuerpo que guardan. Desde allí, hacia un lado y otro, continúa sin más el campo desnudo. Un lugar anónimo destinado al viaje anónimo: el más sugerente, el de la Nada. El más seguro, no hay pérdida posible. (Hay uno especialmente al que me he propuesto volver para acercarme más; está a la izquierda de la carretera que lleva de Koplik a Bogë. Recuerdo que una bolsa de plástico enredada en un yerbajo era más notoria, al atardecer, que la rala fisonomía y el humano contenido del cementerio). En el viejo paisaje, a tramos muy distantes entre sí, a veces aparece el caserío recogido, casi siempre a pie de monte, un tanto disimulado (o acogido) entre la vegetación. Allí permanece quieto, como clavado al suelo por un minarete. Y justo a su espalda (a veces desde media ladera, cual podría ser el viejo enclave de Gjirokastër) se inician ya las cuestas escarpadas, las quebradas paredes de una alta montaña desnuda, seca, rica en colores que irá poniendo de manifiesto el transcurso del día. Un paisaje sobrio, pues, donde se guarda todavía esa delicadeza de formas (el gesto, la mirada, la actitud casi ceremoniosa) de una cultura que ha aprendido a vivir y manifestarse con discreción. Quizá por lo que ha sido la fuerza opresora de un régimen político de hierro (algo que un escritor sabe expresar como pocos, con su halo de tristeza innata, cual es el caso de Fatos Kongoli) o tal vez influenciado por el exigente telón de fondo del paisaje grandioso y quebrado de las altas sierras. (Hay una región al norte, casi inaccesible en invierno, donde se ubica el feraz y exclusivo valle de Tëth, que se conoce como los Alpes albaneses). Por último, y sea como homenaje a la historia que nos ha concebido, también cabría citar como muy relevante el enclave arqueológico de Butrint, lugar donde se acogen muestras de casi todas las culturas marineras: fenicios, griegos, romanos, árabes, venecianos... El lugar, en tierra de relleno litoral y surcado de tramos navegables, está aledaño a la isla de Corfú y muy cerca de Sarandë. Ahí ha quedado el testimonio de buena parte de la historia que ha conformado este país, que es la que, en parte, nos ha precedido a todos nosotros. *** En mi condición de viajero, y a modo de conclusión, podría decir que la impresión que he recibido de Albania es la inasible percepción emocional de una cierta dualidad, de una liviana frontera entre pasado y futuro, lo que me ha llevado a recordar aquella frase tan atildada de Thomas Mann: “Uno más bien tendería a pensar que, o melancolía, o maquillaje. Las dos cosas juntas, en cambio, constituyen una contradicción anímica”. Ve, pues, viajero. Ve y siente; y piensa amorosamente, tal como todo viaje merece y necesita. ** Ricardo Martínez-Conde http://www.letralia.com/firmas/martinez-condericardo.htm Escritor español (Sanxenxo, 1949). Cursó los estudios de filosofía y letras y el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (http://www.ucm.es). Textos suyos han aparecido en la Revista de Occidente, el Boletín Galego de Literatura y las revistas Clarín, Claves y Extramundi. Además ha sido colaborador en diversos periódicos. Ha publicado los poemarios en gallego Lento esvaece o tempo (Milladoiro, 1990), Orballo nas camelias (Sotelo Blanco, 1993), O silencio das árbores (Espiral Maior, 1995), A núa lentitude (Follas Novas, 2001) y Compostela, vella memoria (3C3, 2003); y, en castellano, Los argumentos de la tarde (A.G., 1991), Sombras del agua (Endymión, 1993), Evoë (Calambur, 1997) y Los días sin nombre (Calima, 2000, premio Benasque de Poesía). En prosa ha publicado, en gallego, Os simbolos de Galicia (Cª Cultura, 1993) y Debullar (Galaxia, 1998) y, en castellano, Cuentas del tiempo (Pre-textos, 1994), La figura del Rey según Quevedo (Una lectura de la "Política de Dios") Ed. Endymión-Mº Cultura, Madrid, 1996, Alusión al paisaje (Calima, 2002). Ha recibido diploma de honor en el Concurso Internacional de Relatos Breves "Jorge Luis Borges" (California, 1992) y el premio Reimóndez Portela de Xornalismo (A Estrada, 1997). === El metro universal, de Luis Benítez Paula Winkler ================ El metro universal Luis Benítez 1ª edición argentina Buenos Aires Pluma y Papel Ediciones 2012 Luis Benítez es uno de los escritores rioplatenses más polifacéticos. Poeta, dramaturgo y novelista, El metro universal —este texto de 207 páginas, que en justicia resultó finalista en el concurso para el premio La Nación-Sudamericana en 2006— lo inscribe en las grandes ligas de la literatura latinoamericana, a la cual pertenece no sólo por geografía. El privilegio de ser poeta y narrador se revela en esta novela, página tras página, en la cual quien lee se va a deleitar con la palabra elegida por Benítez y con las peripecias que fueron necesarias en el siglo XIX para instaurar el sistema métrico universal con el fin de acordar certeza a las mediciones, no obstante que el espíritu científico de su autor, el físico Raveil —profesor del Politécnico—, fallecido misteriosamente y por presuntas causas naturales, había sido sustituido, para su elaboración, por la avezada pluma de Charles Baudelaire, a quien se conminó (no sin torturas de parte de algún interrogador de la Policía Secreta) a apurar los aspectos culminantes de la obra, que llevó más de un volumen e hizo creer al siglo la concepción definitiva del sistema en tierras sudamericanas. Al goce de esta lectura se sumarán el amor imposible del poeta Baudelaire con la actriz mulata Jeanne Duval y sus avatares; los esfuerzos de Rémy Alphonse Nicholas Armand Arthur François D’Armeuil La Bos D’Orleac —el duque cercano a Napoleón III—, esfuerzos tendientes a la reforma urbana de París propiciada por la rigurosa mano planificadora del barón Von Hausmann, quien quiso evitar a toda costa las barricadas populares en las calles medioevales parisinas. Luis Bonaparte promoverá por lo demás los sueños de su primo Didi de invadir México, mientras Pasteur —“el médico de moda”— se va a asombrar de la reacción de sus colegas y políticos debido a su microscopio y a su propia timidez. Se leen, entretanto, las andanzas de Saint Beuve en El Heraldo de París; acerca de las causas del viraje de la dedicatoria al poeta Gautier por parte de Baudelaire en Las flores del mal, y sobre el sufrimiento del primero debido a que Amandine, su hija, decidió casarse con “este imbécil (que) intenta hablar como un pirata malayo”; las proezas de Beppo, el gato de Baudelaire, cuando repentinamente cambiara de dueño... y se disfrutará de tantos otros personajes, retratados con elegante maestría, cuya “afección/acción” nos ponen de cara a un siglo con las desavenencias, crueldades, prejuicios, malentendidos y estupideces propios de la humanidad entera. Y no falta tampoco un empréstito público que la Confederación Argentina jamás solicitó al Imperio francés, tramitado por un inescrupuloso delirante, cuñado del canciller, que se honra en escribir varias misivas, nunca contestadas, en las cuales asegura (entre otras cuestiones): “Desde luego, no perdí ocasión de desplegar mis dones de mundo entre esta gente y conocí a sujetos (se refiere a Luis Bonaparte y su séquito) que, mañana, pueden ser de extrema utilidad para los negocios de la Confederación”. Empréstito que provoca al fin que, en diciembre de 1855, el jurista don Juan Bautista Alberdi —Doctor en Derecho Civil y Canónico y Embajador Plenipotenciario— declare, solemne, en una carta, su total falta de vinculación (y responsabilidad) a semejante pedido. Tampoco faltan los barcos negreros y los motines de a bordo, provocados por los inevitables desórdenes de una belleza incomparable, la de Jeanne Duval, quien alcanza a salvar el pellejo y amarrar en la costa de Niza después de haber navegado durante meses desde La Martinica y seduce a todos con su andar caribeño y su actuación a bocajarro en obritas clandestinas de vodevil. El tono paródico, tanto textual como metatextual, se sostiene en el transcurso de esta novela histórica y de aventuras, con toques de comedia y de teatro del absurdo debido a la desnuda descripción de los hechos más tremendos, dolorosos o risibles, a cargo de un narrador omnisciente, con barroca ironía e inteligente sarcasmo. Hay en El metro universal esa voz del otro lado que desvaloriza (o valoriza) haciendo sonreír por réplica y que siempre funciona por la operación semiótica de invertir el sentido explícito por el más mediato del contexto mnémico. En definitiva, se trata esta novela del reverso de las historias universales del canon. Es este, por lo demás, un texto que versa sobre la vida cotidiana dentro del gran capítulo humano de ese delirio que construye arquitectura y deconstruye otras cosas y de esa locura que resiste, piensa y crea para continuar construyendo cultura; en este caso, la del siglo XIX. Luis Benítez escoge para El metro universal la política literaria del mestizaje de géneros (novela histórica, novela de aventuras, teatro del absurdo y género epistolar) propio de la posmodernidad, pero él no es posmoderno. Al contrario, el plus de diálogo de sus personajes se encuentra en aquello americano que se esconde en La Martinica o que llega a Francia a través de la palabra hueca y retorcida de un negociador delirante e inescrupuloso, aunque sin credenciales de la Confederación. Se entremezclan, así, lo universal y lo europeo, lo caribeño y lo rioplatense. Y, ¿por qué no?, la mirada propiamente americana. ** Paula Winkler http://www.letralia.com/firmas/winklerpaula.htm Escritora argentina (Buenos Aires). Doctora en derecho y ciencias sociales y magíster en ciencias de la comunicación. Ensayista y cuentista, ha publicado el libro de cuentos Los muros, la nouvelle Cartas escritas en silencio para el viento y el libro-objeto Cuentos perversos y Poemas desesperados, además del ensayo El discurso argentino de la mentira, del cual es coautora. Ha recibido el premio Jorge Luis Borges de la Fundación Givré (1989), el premio publicación categoría cuento de Ediciones Nuevo Espacio (2003), y el mismo premio en la categoría cuento breve (2005). Textos suyos han aparecido en revistas como Híbrido Literario, El Escribidor, Letras (Buenos Aires), Everba (Universidad de Berkeley), Turia (Aragón, España), Hontanar-Cervantes, (Meulbourne, Australia), Brújula Compass (Instituto de Escritores Latinoamericanos de Nueva York), y en la revista del Lake Forest College, (Departamento de Literatura y Lenguas Extranjeras de Chicago). Su cuento "Esperando instrucciones" ha sido traducido al alemán por la escritora y traductora Lilith Tetzner. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Ana Cabrera Vivanco =================================================== === “Cuando dos personas consiguen el milagro ============================= === de entenderse en los silencios” Ihosvany Hernández González ====== La escritora cubana, residente en Tarragona, nos cuenta sobre La voz del silencio, su biografía novelada sobre la escritora y poeta, también cubana, Dulce María Loynaz. Editada por tercera vez, La voz del silencio, biografía novelada del premio Cervantes 1992, Dulce María Loynaz (1902-1997), es una historia en que los recuerdos, nombres, angustias y satisfacciones de la hija del general Enrique Loynaz del Castillo, cobran una dimensión especial gracias al trabajo investigativo de la periodista y escritora Ana Cabrera Vivanco (http://bit.ly/LyK6Yl; La Habana, 1950), quien mezcla la realidad y la ficción de quien viviera casi aislada por decisión propia en la casona de El Vedado hasta su muerte en abril de 1997. Sobre este libro recién editado, y también del trabajo entre biógrafo y biografiada, conoceremos en este diálogo con la autora de las novelas Las horas del alma y Las cien voces del diablo, quien gentilmente, y una vez más, accediera a regalarnos parte de su tiempo para dar respuesta a estas interrogantes: —Ana, La voz del silencio fue publicada en Cuba en el año 2000, luego se editó en España y ahora Atmósfera Literaria edita el libro, ¿qué hallaremos de novedoso entre las páginas de esta tercera edición? —Para esta tercera edición he escrito, por primera vez, un prólogo que habla de nuestra relación biógrafo y biografiada y muchas de las anécdotas que nos acompañaron durante los años de trabajo y amistad que compartimos. Creo que resultará interesante para el lector. También y por vez primera he cedido la dedicatoria que me dejó escrita Dulce María al término de La voz del silencio: “A Ana Cabrera que sabrá comprender esta pequeña tragedia”. Recuerdo que me la escribió en su habitación, con los ojos cerrados, estaba ya casi ciega, con uno de aquellos plumones que usábamos en Cuba en los críticos 90 a falta de bolígrafos. Pocos alcanzaron a descifrar no sólo la letra enrevesada sino el significado que el mensaje contenía en sí mismo, pero yo sabía que se estaba refiriendo a su casa de Calzada, a la que le dedicó aquel poema premonitorio: “Últimos días de una casa”, en el año 58, cuando no podía imaginar que, apenas un año después, con el triunfo de la revolución, la perdería entre otras tantas cosas... Me decía que yo había vuelto a reconstruir su casa con la imaginación y que ella había vuelto a verla reflejada en el espejo que yo le devolvía en el libro. Sobra decir que tanto a ella como a mí nos tenía sin cuidado que nadie entendiera el sentido de aquella dedicatoria. Lo que quiso decir con aquello de: “sabrá comprender esta pequeña tragedia”. Nosotras llegamos al punto de no necesitar hablar para entendernos. Y cuando dos personas consiguen el milagro de entenderse en los silencios... sobran todas las palabras. —¿Qué le hizo escribir esta biografía novelada de la poeta cubana Dulce María Loynaz? —Sobre cómo llegué a ella, y cómo fue que a pesar de todas sus reticencias conseguí que me permitiera escribir sobre su vida, está narrado en el prólogo de La voz del silencio. No creo que pueda volver a contarlo verbalmente, y mucho menos repetirlo por escrito. No soy dada a contar las cosas que llevo de por vida en la retina del alma. Los buenos recuerdos son como los buenos perfumes. Cuando los dejamos escapar aireándolos entre lo cotidiano, volatilizamos el espíritu de su fragancia. —¿Cómo fue el trabajo de complicidad entre biógrafo y biografiado? —Fue todo un reto. Te diría que entre los muchos retos de mi vida, y muchos pueden dar fe de que la vida, más que retarme, me la ha puesto, como decimos los cubanos, en el pico de la piragua, trabajar la biografía de nuestra Premio Cervantes ha sido el mayor de todos. Pero lo cierto es que cuando tanto ella como yo estuvimos listas, también conscientes de que si no lográbamos esa complicidad a la que te refieres nuestro trabajo carecería de credibilidad. De la empatía en el trabajo surgió una amistad sin eclipses que nos unió hasta el final de su vida... Y yo me atrevería a decir que más allá... —¿Qué tiempo llevó completar todo el libro? —El trabajo investigativo tardó más de un año y dos tardé en escribirlo. Por entonces yo creía que lo más difícil para un escritor era escribir, y cuando puse el punto final pensé que había culminado una hazaña. Nada era así. La vida demuestra que si duro es escribir, más duro y difícil es publicar, y publicar este libro en Cuba resultó también un camino cuesta arriba y todavía un mayor reto. —¿Dónde se puede adquirir el libro? —El libro salió a finales de abril de 2012 y se puede encargar en cualquier librería de España, citando el título, mi nombre y el de la editorial Atmósfera Literaria. Los libreros lo solicitan y lo entregan. Hay planes de presentarlo en la Feria Internacional del Libro de Miami, donde han estado ya mis dos novelas anteriores, Las horas del alma y Las cien voces del diablo, del sello de Narrativa-Grijalbo. —¿Conserva algún recuerdo especial que nos pudiera contar hoy de aquellas visitas a la casa de Dulce María Loynaz mientras preparaba el libro? —Dulce María acostumbraba a decirme que por haberme metido tanto en su piel y haber exprimido su vida como el zumo de una naranja, el día que ya no estuviese más tendría que seguir soportando a su fantasma. Te puedo asegurar que ha cumplido su palabra. No sé que habría sido de mí si me faltara su voz y esa mano que me jala de los pelos en los peores momentos y me regresa de las sombras a la luz, su luz. ** Ihosvany Hernández González http://www.letralia.com/firmas/hernandezgonzalezihosvany.htm Poeta cubano (La Habana, 1974). Reside desde 2004 en Montreal (Canadá). Escribió libretos radiales para la emisora cubana Radio Progreso, mientras estudiaba licenciatura en historia en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu). Tiene inéditas las novelas El mejor sitio del mundo y La salida. Obtuvo el segundo premio en el evento literario Tendiendo Puentes (http://home.oise.utoronto.ca/~lared/Ganadores.htm; 2005), convocado por la Universidad de Toronto, con el cuento “Salón Sahara”, y que aparece en la antología bilingüe Ruptures, continuities and re-Learning, The political participation of Latin Americans in Canada (http://www.wier.ca/~%20daniel_schugurensky/ruptures.html). Fue finalista del II Premio Internacional de Poesía “Desiderio Macías Silva” (http://www.ayc.com.mx/listafin06.htm), convocado por ediciones Azafrán y Cinabrio, de México, con el poemario Días despavoridos como ciervos. Mantiene una bitácora literaria en http://laparadadelosmangos.blogspot.com. === En recuerdo de Miguel Arteche Benedicto González Vargas ========== El 4 de junio de 1926 había nacido en la sureña, fría y lluviosa ciudad de Nueva Imperial, en la provincia de Cautín, Región de la Araucanía chilena, uno de los más talentosos poetas chilenos de los últimos años: Miguel Arteche Salinas, quien este domingo 22 de julio tomó el rumbo del viaje misterioso al que conduce la muerte. Interesado desde niño por la cultura y el humanismo (se encerraba largas horas a leer en la biblioteca privada de su tío, el cura Gonzalo Arteche), estudia derecho en la Universidad de Chile, aunque no llega a titularse, y literatura española en la Universidad de Madrid. De la tierra hispana, raíz ancestral de sus genes, se trae no solo el conocimiento académico de las letras ibéricas, sino que también el amor, pues allá contrae matrimonio con Ximena Garcés, su compañera de siempre, madre de sus siete hijos. Tal vez el hecho más notable de la infancia de Miguel Arteche es la presencia y figura de su tío sacerdote, quien, en parte, asume la imagen del padre tempranamente fallecido. Su gusto por la literatura española, especialmente por la del Siglo de Oro, van forjando en el joven la inquietud y el talento que aflorarían en 1943, cuando empieza a escribir “en serio”, y se verían confirmadas en 1947, cuando aparece La invitación al olvido, su primer libro de poemas, libro bello, marcado por la riqueza verde de la tierra araucana, por esa naturaleza tan forjadora de caracteres profundos, por esa frontera en que se empiezan a fusionar geográficamente las dos patrias, la chilena y la mapuche. Este libro, catalogado por muchos investigadores, como Andrés Morales, por ejemplo, como “uno de los más hermosos primeros libros de la poesía chilena”, es una obra que no debiera dejar de conocerse, releerse y comentarse. Otros de sus libros memorables son Oda fúnebre (1948), Una nube (1949), El sur dormido (1950), Cantata del desterrado (1951), Destierros y tinieblas (1963), Fénix de madrugada (1975), Noches (1976), Mapas del otro mundo (1977), Las naranjas del silencio (1984) y Jardín de relojes (2002), entre otros. Escritor combativo, fue una de las voces críticas del gobierno de Augusto Pinochet y no tuvo pudores para negarse a firmar el acta del Premio Nacional obtenido por Raúl Zurita (muy cuestionado en su oportunidad), para criticar el alcanzado por Volodia Teitelboim o para enfrascarse en dudar de la validez poética de la antipoesía de Nicanor Parra. Integró la Academia Chilena de la Lengua en 1983 y en 1996 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura, galardón que le había sido esquivo, pero que merecía largamente. Hoy ha partido, una insuficiencia respiratoria nos ha quitado a un actor cultural de primera importancia, pero su obra y figura lo siguen situando como a un grande de nuestras letras. ** Benedicto González Vargas http://www.letralia.com/firmas/gonzalezvargasbenedicto.htm Profesor y escritor chileno (Padre Hurtado, 1965). Ha publicado El ermitaño (Editorial Café Con Leche, 2000) e Índigo, los niños de la Nueva Era (Ediciones de la Univirne, 2002). También participó en el libro 2000, el futuro presente (Editorial Letralia, 1999), con un ensayo sobre ciencia ficción. Actualmente cursa un Magister en Educación en la Universidad Diego Portales e imparte clases de literatura en los colegios Alexander Fleming y San Marcos, de Santiago de Chile. Desde 2001 es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile. Mantiene un blog sobre literatura en http://www.atinachile.cl/blog/10092. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Aura: ¿reinvención del pasado? ======================================== === María del Carmen Castañeda Hernández ================================== Desde los años 60, la novela latinoamericana ha desarrollado la idea del relato literario como recreador de la memoria histórica. A diferencia de la historiografía clásica que sólo consigna hechos, fechas y nombres, la literatura de Carlos Fuentes nos ofrece lo más próximo a la historia viva de una parte fundamental de nuestro pasado, presente y futuro. Fuentes afirma que la función del escritor es reinventar el pasado por medio de la imaginación, expresando lo que no se ha dicho por el discurso oficial, revelando la realidad oculta de la conciencia de la sociedad. Integrada en el complejo marco de la narrativa latinoamericana actual, la obra de Fuentes se ha ido consolidando con el paso de los años como memoria histórico-cultural. Aura (1962) es una obra que, a pesar de su brevedad, tiene la capacidad de confundir al lector y de hacerlo descubrir, al mismo tiempo, modos de ver la existencia que no se habrían podido explicar de otra manera. Otro aspecto muy importante es, asimismo, la habilidad con la que Fuentes maneja la intertextualidad pese a su corta extensión. Aura se presenta como un palimpsesto, manuscrito que conserva los rastros de los textos anteriores. En el ensayo “Como escribí uno de mis libros” Fuentes revela que fueron cuatro las influencias básicas que definieron la temática de Aura: una conversación con Luis Buñuel, la lectura de Quevedo, el reencuentro que tuvo con una muchacha mexicana que había conocido en su infancia y una película japonesa de Kenji Mizoguchi, Cuentos de la luna pálida, que trata sobre de la búsqueda mágica y absoluta de la felicidad. Por medio del manejo de lo fantástico, del realismo simbólico, del erotismo y de la creación de una atmósfera lúgubre y exquisita, la obra consigue llegar al análisis de la existencia de todo ser humano, a través de la revelación de uno de los miedos más grandes que han afectado a la humanidad: la decadencia y la muerte. Aura, quizás el libro más representativo del escritor, constituye un proceso de reencuentro con la historia. El protagonista, Felipe Montero, un historiador de 27 años, se desplaza desde un espacio exterior y periférico, en el que prevalecen las apariencias superficiales y las máscaras —el de la moderna Ciudad de México, cotidiana, enajenante—, hacia otro espacio interior y central, en el que supuestamente descubre una realidad esencial —la Ciudad de México colonial, histórica, representada por la calle Donceles con el número 815— en la que se encuentra la casa de Consuelo. Sin embargo, si leemos la novela de acuerdo a su propuesta simbólica, este reencuentro se traduce en una regresión en la que el pasado, encarnado por la anciana Consuelo, la bruja, se apodera del presente, representado por el joven historiador. Pero ni los encantamientos de Consuelo ni la juventud de Felipe son suficientes para revitalizar una situación en la que el pasado, emplazado por el presente, termina por apoderarse de éste último hasta identificarse con él. La narración de Fuentes devela, poco a poco, la identidad encubierta de ese personaje trasgresor de todo orden que es la hechicera, la maga, la bruja. La desdobla para mostrar sus encarnaciones, desde la antigua diosa caída hasta la consorte demoníaca. La imagen de la bruja metaforiza en la novela las contradicciones de la memoria histórica latinoamericana, especialmente el estancamiento que le produce su incapacidad de introspección. Como personaje literario, la bruja recupera su carga simbólica para representar a la mujer tabú, a la faceta femenina más oscura. Es la encarnación de los miedos masculinos; personifica otra dimensión del mundo, el origen caótico de cuanto existe. En la literatura mexicana, la imagen de la bruja se bifurca en una multiplicidad de imágenes: la nana sabia, la nahuala, la curandera del pueblo, la joven y seductora hechicera. Autores como Carlos Fuentes, Elena Garro, Laura Esquivel y Sandra Becerril han colocado a la bruja como protagonista de sus novelas y cuentos. Sin embargo, Fuentes se destaca del resto por incluir a la bruja como eje transversal de su obra y como símbolo del eterno ciclo de la vida y la muerte. Las brujas y las hechiceras de Fuentes son el producto de considerables premisas psicológicas, filosóficas y literarias, premisas que se resumen en Aura. La mujer está siempre presente en la literatura de Fuentes y por lo general es la fuerza desencadenante de muchas de sus obras. Aura es la reelaboración de la bruja arquetípica, es la encarnación de la bruja de Jules Michelet en su Historia del satanismo y la brujería, es la mujer que por malas artes llega a conocer los secretos de la naturaleza y ser todopoderosa frente al tiempo y a las leyes naturales. El nombre de Consuelo atrae este valor del arquetipo: el de la mujer sabia, conocedora de las hierbas naturales, que da alivio a los seres que sufren abandono en un mundo en el que las relaciones humanas fundamentales están destruidas. Sin embargo, en su caso, esta característica está invertida, como fruto de las contradicciones que manifiesta como personaje y símbolo: decadente, astuta y maliciosa. La historia está narrada desde el punto de vista masculino. Desde el punto de vista de Felipe Montero, los lectores observan y reconocen en Consuelo/Aura a la bruja. Montero no las califica nunca como tal, pero las descripciones que ofrece de ambas permiten inferir su condición de mujeres mágicas. Otro indicio es el epígrafe de Michelet, tomado de su obra La bruja, que abre la novela. El epígrafe señala una distinción natural entre los dos sexos, y el poder de la mujer como fuerza originadora y preservadora del destino de la humanidad: El hombre caza y lucha. La mujer intriga y sueña; es madre de la fantasía, de los dioses. Posee la segunda visión, las alas que le permiten volar hacia el infinito del deseo y de la imaginación... Los dioses son como los hombres: nacen y mueren sobre el pecho de una mujer. Jules Michelet (Fuentes, Aura, 1962). Aquí queda claro cómo el hombre caza y lucha y se enfrenta a la naturaleza, es un ser terrenal. Por su parte la mujer es un ser de un mundo abstracto: sueña, es madre de la fantasía, de los dioses. Es un ser de aire, etéreo (posee alas) y tiene la capacidad de dar vida, de crear. Este poder femenino, relacionado con la imaginación, el destino y lo sobrenatural, es el principal atributo de la bruja. En su estudio, el propio Michelet afirma que “la mujer nace ya hada” (2004:29), que el amor la convierte en maga y que “la bruja invoca, conjura y actúa sobre el destino (...) crea el porvenir” (2004:30). Justamente estas particularidades definen a Consuelo y a Aura en el relato. Para crear a sus personajes “brujiles”, Fuentes se basa en la antigua mitología pagana y en diosas relacionadas con la magia natural. Consuelo y Aura son la reinterpretación literaria de dos facetas de la trinidad divina femenina: Hécate, diosa de la hechicería y reina de los fantasmas. Hécate representa las tres caras de la luna y cada una de ellas representa a la Mujer en diferentes aspectos: la anciana Selene en el cielo, Artemisa, la experta cazadora, en la tierra, y Perséfone, la doncella, en el inframundo. De manera que Hécate representa la vejez, el invierno, la soledad y la sabiduría de los misterios vinculados con la oscuridad y el más allá, y está asociada al ciclo de la muerte y la regeneración. Como Hécate, Consuelo conoce los secretos de la existencia, las cosas ocultas, tiene gran conocimiento de la herbolaria y de las plantas alucinógenas como la belladona, la cicuta, la mandrágora, el acónito y la adormidera. Por su caracterización, Consuelo corresponde al modelo de la bruja. Según Susana Castellanos de Zubiría es la “racionalización cristiana de la imagen de la ancestral diosa-hechicera” (2009:186), posee un conocimiento y poder que transgrede el orden establecido, que se enfrenta con el poder masculino y finalmente termina por subyugar al varón, en este caso, trasciende el tiempo y vence la voluntad y cordura de Felipe Montero. Como bruja, Consuelo escapa a todo intento de razonamiento efectuado por el joven historiador. Sus prácticas, sus rituales y su forma de actuar lo desconciertan. Desde la perspectiva de Montero, la señora Consuelo está loca; es una mujer perversa, posesiva y manipuladora. En efecto, Consuelo controla mentalmente a Felipe y a Aura, domina la dimensión fantástica que es su casa, manipula las leyes naturales con su conocimiento herbolario y trastoca el tiempo con la sobreposición del pasado en el presente. Consuelo excede los límites de la linealidad temporal, domina el tiempo cíclico, el del eterno retorno y el mito. El gran triunfo del poder de Consuelo y sus hechizos es lograr el regreso, hacer volver su propia juventud al amado, y en este sentido la obra relata cómo la bruja cumple su promesa de convocar al pasado cíclicamente. Consuelo pone de manifiesto otras características de la figura de la bruja: vive sola, marginada del transcurrir del tiempo y de la sociedad acompañada de una coneja, Saga, especie de espíritu totémico y protector. Las liebres y los conejos son animales compañeros de Hécate, reina de las hechiceras y diosa que alimenta la juventud. Por su asociación con esta diosa, la coneja simboliza la renovación cíclica de la vida, el renacimiento del ser. Asociado con la luna es símbolo de fertilidad. El nombre de Saga tiene varias interpretaciones: por un lado, podemos considerar que viene del francés sage, que significa sabio o sabia. En la antigüedad a las brujas se les consideraba mujeres sabias, de manera que podemos pensar que Fuentes hace esta relación; por otro lado, saga implica una continuidad, seguimiento y preservación de la historia de un clan, de una familia. Proyección de los deseos y la imagen juvenil de Consuelo, Aura atrae hipnóticamente a Felipe y lo inicia en los secretos ocultos del tiempo y de una pasión que trasciende la muerte. El personaje de Aura es equiparable con la “doncella”, el aspecto más joven y seductor de la diosa. Su estación es la primavera, donde se reinicia el ciclo vital. Como la “doncella”, Aura manifiesta la juventud, la belleza, la sensualidad y el amor, es la hechicera dueña de excepcional hermosura, esencia de lo femenino que suele vinculársele con el arquetipo junguiano del ánima o figura femenina correspondiente al principio del Eros y de la vida. La caracterización de Aura como hechicera inicia con su nombre: aura tiene varias acepciones: luz, halo, cuerpo energético superior al plano físico, sensación que precede a una crisis de epilepsia y ave rapaz, zopilote de plumaje verdinegro. Asimismo existe una analogía entre Aura y la coneja Saga que refuerza las características simbólicas del animal y las traslada a la figura de Aura. Por ejemplo en el pasaje donde Felipe Montero está hablando por primera vez con Consuelo y ella repentinamente grita: —Saga. Saga. ¿dónde estás? Ici, Saga... —¿Quién? —Mi compañía. —¿El conejo? —Sí, volverá. (Aura: 27). Y un poco después la anciana retoma el tema y dice: —Le dije que regresaría... —¿Quién? —Aura. Mi compañera. Mi sobrina... (Aura: 27). El verde es el color característico de Aura —es tan verde como la belladona que crece en el jardín—, incluso será un signo presente en la casa, útero simbólico en el que fue concebida la muchacha. En la teoría del color, el verde es un tono femenino relacionado con la naturaleza, fertilidad e inmortalidad; dentro de la representación de la complementariedad de los sexos: el rojo es un color macho y el verde un color hembra. Otro signo significativo en su simbología no es sólo que representa la esperanza, su connotación más conocida, sino que es sinónimo de fuerza y longevidad. Es el color de la inmortalidad, que simbolizan universalmente los ramos verdes. También el color verde es parte importante en el mundo de la sicología y de la psiquis humana y representa: el regreso al útero; en su tonalidad más oscura también representa la muerte. En el esoterismo, el verde de las auras indica encanto, sanación y videncia. Este color remite a los rasgos de la hechicera, la primera mujer mágica que realiza lo extraordinario, la que pervive pese al tiempo. El color verde es el color de Aura: sus ojos son la materialización del hechizo verde de las plantas que utiliza la viuda para preparar sus filtros mágicos, siempre viste de tafeta verde, además, el verde irrumpe en otros espacios: la casa llena de musgo, plantas y limosidades, los tapices y las alfombras verde olivo, los ojos y la bata de la vieja Consuelo. Como las hechiceras antiguas, Aura es pasional y voluptuosa y tiene el don de llevar a los hombres al límite de su existencia exacerbando su vitalidad sexual. Así tenemos la escena de Aura con el macho cabrío, que es degollado en la cocina de la casa y que, además de ser un acto ritual, tiene connotaciones simbólicas: La encuentras en la cocina, sí, en el momento en que degüella un macho cabrío: el vapor que surge del cuello abierto, el olor a sangre derramada, los ojos duros y abiertos del animal te dan náuseas: detrás de esa imagen, se pierde la de una Aura mal vestida, con el pelo revuelto, manchada de sangre, que te mira sin reconocerte, que continúa su labor de carnicero. (Aura: 27). A Felipe le repugna esta escena pues ve a Aura despojada de toda la belleza y la fragilidad que él ha apreciado en otras ocasiones, y lo obliga a retirarse, refugiarse en su cuarto, como si de manera implícita este acto de sangriento lo identificara con el macho cabrío. La tragedia, palabra derivada del griego “tragos”, que significa macho cabrío y de “oda”, que significa canto, tuvo su origen en Grecia, como ceremonia en honor de Dionisio, en la cual se sacrificaba un macho cabrío y se cantaba y danzaba, mientras el corifeo recitaba unos versos. Por lo tanto, el macho cabrío es un animal trágico. En la novela el macho cabrío representa el mundo de la masculinidad que se degüella. Este animal, como el conejo, está también relacionado y consagrado a Afrodita en cuanto a animal de naturaleza ardiente y prolífica, de manera que simboliza la fuerza del impulso vital, a la vez generoso y fácilmente corruptible. Lo que llama la atención de estos animales simbólicos que aparecen en el relato es, por una parte, su relación con la fertilidad, con la vida y la juventud, recalcándose esta necesidad de no envejecer, de no dejar de ser útil, como si con ello se dejara de existir, y por otra parte, la insistencia de fertilizar, de exaltar las capacidades reproductoras y sexuales de los personajes. Hay otro aspecto del texto que nos parece muy importante: la mención de los rituales. Un ritual es, en su sentido más estricto, un acto que se repite para rescatar una acción cuyo momento de creación u origen no queremos que desvanezca. Como señala Octavio Paz en El laberinto de la soledad, el rito es el eterno retorno, no hay regreso de los tiempos sin rito, sin encarnación y manifestación de la fecha sagrada. Sin rito no hay regreso. En la novela la rutina de las acciones que se repiten muchas veces de manera sistemática en el texto, llegan a convertirse en rituales, como la cena de riñones, tomates y vino que simboliza la vitalidad y el instinto sexual, los cuatro cubiertos que están siempre en la mesa que representa la reencarnación, el toque de campana para llamar a Felipe, y los ritos de preparación, comunión y consagración, que se presentan erotizados y distorsionados: Te quitarás los zapatos, los calcetines, y acariciará tus pies desnudos. Tú sientes el agua tibia que baña tus plantas, las alivia, mientras ella te lava con una tela gruesa, dirige miradas furtivas al Cristo de madera negra, se aparta por fin de tus pies, te toma de la mano... tienes la bata vacía entre las manos. (Aura: 42). Fuentes relaciona la figura de Felipe con la de Cristo ya que Aura le lava los pies, como en la tradición judeocristiana Magdalena lo hizo con Cristo como símbolo de humildad, amor y entrega. Después viene el acto sexual que se convierte en un paralelismo transgresor del rito de la consagración y de la comunión: Aura, de cuclillas sobre la cama, coloca ese objeto contra los muslos cerrados, lo acaricia, te llama con la mano. Acaricia ese trozo de harina delgada, lo quiebra sobre sus muslos, indiferentes a las migajas que ruedan por sus caderas: te ofrece la mitad de la oblea que tú tomas, llevas a la boca al mismo tiempo que ella, deglutes con dificultad: caes sobre el cuerpo desnudo de Aura, sobre sus brazos abiertos, extendidos de un extremo al otro de la cama igual que el Cristo negro que cuelga del muro con su faldón de seda, su corona de brezos montada sobre la peluca negra, enmarañada, entreverada con lentejuela de plata. Aura se abrirá como un altar. (Aura: 42). Esta unión erótica establece la analogía entre la consagración de la revelación divina y la profanación, definiendo, así, el destino de los personajes. En la obra se percibe esa insistencia en el eterno retorno. La rueda del tiempo, al girar, permite acceder a la recuperación de las estructuras psíquicas contenidas para reintegrarlas en un presente que es también un pasado. Aura se presenta como una personificación de representaciones de una sociedad conservadora, estática y anquilosada. Aura es una obra enigmática, una obra que, en su brevedad, tiene la capacidad de confundir, de sugerir, de hacer descubrir un mundo fantástico lleno de símbolos lúgubres, de introducirnos a una atmósfera fúnebre y exquisita donde el erotismo es símbolo de la vitalidad, donde se intenta vencer a la muerte y su decadencia a través de la pasión amorosa. Cecilia Eudave explica que a través de la carga simbólica de los personajes se manifiesta que una de las temáticas de la novela gira en torno a la necesidad de perpetuarse para no dejar de ser lo que se fue. En la obra se observa una insistencia en la inmovilidad de las cosas y del tiempo; lo externo, lo masculino, progresa en un caos indiferenciado y agresivo mientras que la casa, lo interno, el universo femenino, se convierte en espacio para la conservación del pasado, para la permanencia de la historia, es el espacio adecuado para rescatar la identidad, el lugar del origen. Quiero terminar con una frase de Jorge Volpi: Aura resulta inevitablemente incómoda. Sesenta y dos páginas perfectas. Y hay quien se lo echa en cara. Bibliografía • CASTELLANOS DE ZUBURÍA, S. (2009). “Hechiceras, brujas y cuentos de brujas” en Diosas, brujas y vampiresas: el miedo visceral del hombre a la mujer. Colección Documentos. Bogotá: Norma. • DUBLÉ, E.T. (1999). “Hechicerías del discurso narrativo latinoamericano: Aura de Carlos Fuentes”. En: Cyber Humanitatis, Nº 9. http://web.uchile.cl/publicaciones/cyber/09/ethomas.htm. • DURÁN, G. (1976). La magia y las brujas en la obra de Carlos Fuentes. México: Unam. • EUDAVE, C. (2001). “Simbolismo y ritualidad en la novela Aura de Carlos Fuentes”. En: Literaturas, http://www.literaturas.com/auracarlosfuentesceudave.htm. • FUENTES, C. (2001). Aura. México: Era. • GARCÍA-GUTIÉRREZ VÉLEZ, G. (2006). “Géminis o la producción doble: La muerte de Artemio Cruz y Aura”. En: Revista Literatura Mexicana, Vol. 17, Nº 1. Unam. • MENDOZA, M. (1989). “Aura de Carlos Fuentes: un aquelarre en la calle Donceles 815” (191-202). En: Anales de Literatura Hispanoamericana, Nº 18. Universidad Complutense de Madrid. • MICHELET, J. (2004). La bruja. Un estudio de las supersticiones en la Edad Media. Volumen 102 de Akal Básica de Bolsillo. 2ª edición. Madrid: Akal. • PAZ, O. (1992). El laberinto de la soledad. México: FCE. • ROJAS, S. (1980). “Modalidad narrativa en Aura: realidad y enajenación” (487-497). En: Revista Iberoamericana, Vol. XLVI, Nº 112-113. University of Pittsburgh. ** María del Carmen Castañeda Hernández http://www.letralia.com/firmas/castanedahernandezmariadelcarmen.htm Investigadora mexicana (México, D.F., 1951). Es licenciada en lengua y literatura hispánicas por la Universidad Iberoamericana (http://www.uia.mx; 1972-1976). Tiene una maestría en psicología de la salud por el Centro de Estudios Universitarios Xochicalco (http://www.xochicalco.edu.mx), de Tijuana (1997-1998). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Sí, pero nomás la puntita Mayra Iturralde Sandoval *** Poemas Luis Daniel Angulo Colmenares *** La foto Eduardo Protto *** Textos Arena Martínez Alises *** El escritor María Celeste Vargas Martínez *** Tres poemas de ciudad Elizaria Flores *** El Niño Dios desde la hamaca John Javier Acosta Rodríguez *** Textos Sabrina Domínguez *** Juana Héctor Estrada Parada *** Poemas Johan Mijaíl Castillo Guillén *** Lajoman Olivia Vicente Sánchez *** Poemas para vos y otras verdades (extractos) Reynaldo García === Sí, pero nomás la puntita Mayra Iturralde Sandoval =============== Tragó saliva, respiró profundo y traspasó la puerta, su primera vez en el anfiteatro. Se acompañaba de una mochila, de varias noches sin dormir y la lección de Anatomía Humana en su cabeza, muy fresca. Podía expresar de corridito cada estrofa: La Anatomía Humana es la rama de la Biología que estudia la forma y la estructura del organismo vivo y las relaciones que hay entre sus partes. La palabra Anatomía proviene del griego ana-arriba, tomos-cortar, en pocas palabras significa diseccionar. Eligió la carrera de Medicina por imposición de su padre, lo de ella eran las letras, la Filosofía, fumarse un churro de marihuana en los jardines del Instituto de Bellas Artes e, incluso, invernar algunos semestres por Psicología no hubiese sido problema, pero promesas eran promesas, y su padre un inminente y reconocido cirujano. Avanzaba por el amplio corredor mientras un ligero temblor le subió por las piernas, más que un desatino fue el presagio de que las cosas no irían bien esa mañana; se engañó pensando que ese tipo de sensaciones se experimentan en todos aquellos lugares donde está presente la muerte, algunas personas suelen sentir los brazos pesados y se presume que es debido a que los espíritus, fantasmas, almas o como se le suela decir, intentan apoderarse de un cuerpo como una manera desesperada de aferrarse, de anclarse en una vida perenne para no partir. Sintió un ligero vaivén de tripas cuando el profesor retiró la manta que cubría uno de los cadáveres y citó: —Muerte por intoxicación con Apitoxina, intoxicación con el Apis virus, intoxicación con Apis venenum o mejor conocida como picadura de abeja. —¿Donde se originó la picadura, profesor? —pregunta ella, queriendo ser importante. —En el meato —responde el profesor airoso. —En la mera “puntita” —entre susurros cita un estudiante, algunos ríen. Con voz fuerte el profesor trata de disipar las sucias sonrisas —en el glande, a escasos centímetros del frenillo, en el pene. En pocas palabras el hombre recibe el pinchazo y segundos después muere por un choque anafiláctico. De manera casi fraternal ella mira al cadáver, para su sorpresa el rostro no revela ni el más mínimo detalle de dolor, por el contrario pareciera dormir tranquilamente; le hubiera gustado saber el color de los ojos, se los imaginó azul como los de Luis, con esa misma profundidad con la que la miraba cuando hacían el amor, con esa misma intensidad con que en una única ocasión le había dicho que la amaba, había sido tan sutil como un suspiro, como un susurro ahogado, que muchas noches pensó que tal vez lo había imaginado; y como con Luis, sintió el impulso de recorrer el arco de las cejas con su dedo índice pero no se atrevió, le dio pavor imaginar el frío del rostro, se limitó a observar las pestañas increíblemente largas —riscadas de la “puntita”— se dijo, mientras se pasaba la lengua por los labios secos. Admiró la nariz aguileña sin ser tosca ni torpe y hasta la barba de pocos días le pareció perfecta, pero sus ojos se anclaron en la boca y en los labios que aunque tiesos se mostraban tímidamente abiertos, sensuales; le hubiera encantado meter entre ellos tan solo las “puntitas” de sus dedos e imaginar la tibieza que alguna vez tuvo esa boca. ...el shock o choque anafiláctico se define como la falla circulatoria que se presenta abruptamente después de la penetración en el organismo... Giró la vista hacia el profesor pero solo encontró una representación de pantomima, las palabras se le habían ido muy lejos y no volvieron a saber de ellas sus sentidos, quienes permanecían enganchados al cadáver, viajó hasta aquellos brazos fuertes y torneados, hasta el pecho perfectamente ejercitado, hasta el dorso hecho una madeja de músculos tersos, tan tersos como la felpa. ¿Cuántas cabezas habrían descansado sobre ellos? ¿Cuántas mujeres habrían paladeado la gloria al pasar la “puntita” de sus lenguas en él? Lo miró exquisito, se mordió los labios, se lo imaginó ejecutivo vistiendo de traje negro, camisa y corbata morada, calzado italiano, socio activo del club hípico que frecuentaba de niña, se le antojó financiero, tenista, amante, se le antojó simple mortal paseando por las calles, se le antojó montado en motocicleta de jeans y, además, de pelo largo como Luis. Tuvo el impulso de salir a tomar un poco de aire fresco, despejarse, dejar de tentar a la imaginación, pero las miradas se irían tras de ella, tras la hija del inminente doctor Vázquez-Reta. Así que se quedó por orgullo, se rascó la nuca y continuó estimulándose con el cadáver, aunque morbo, lo que se dice morbo, no lo era. ¡Lo juro! Era mucho más, una fuerza magnética e inexplicable que la arrastraba una y otra vez hacía aquel hombre de piel perfectamente bronceada y con un brillo matizado que solo se logra en las camas de un costoso spa —un hombre perfecto desde la cabeza hasta la “puntita” de los pies, una digna réplica de Cristo, se dijo. Sin embargo, mirándolo allí no pudo evitar sentir pena por él, por el lugar donde se encontraba, que, lejos de yacer entre devotos, estaba frente a un insípido grupo de estudiantes y para colmo a pocos minutos de ser destazado sobre una mesa de metal. El Cristo que ahora tenía ante sus ojos no merecía menos que reposar sobre un lecho de cristal, cubierto con bastos mantos de pétalos de rosas. Sonrió. La imagen le había venido así tan burda como religiosa, pero le gustó y lo creyó Dios, el dios que tanto veneran en las iglesias, con esas mismas dimensiones, con esas mismas proporciones y características, solo debía aceptar que a este hombre le faltaban las marcas de la corona de espinas, los orificios de los clavos en sus palmas y pies y al Cristo real, sin duda, le sobraría el piquete de abeja en la pura “puntita”. Respiró acalorada, no deseaba pecar de irrespetuosa, pues aunque no profesara una religión en particular, aun así creía en Dios. El problema no era ella, lo sabía, pero desde que citaron dicha palabra no podía despegarla de su mente, era como una goma cuando se pega al zapato y va y viene, adhiriéndose un poco más en cada regreso. Así estaba ella ahora, con la mirada fija en ese miembro altivo, en el pene, que había comenzado a coquetearle, pero respiró profundo y se esforzó por remontar a la clase, la cual había continuado sin tregua ni pausa alguna. ... debemos recordar que la Anatomía Macroscópica es la rama que estudia las partes del cuerpo visibles a simple vista, mediante la disección del cadáver... Reanudar hacia lo fatigoso de la clase le pareció perder el tiempo, ahora su fracaso fue voluntario y sus ojos comenzaron a navegar entre los pliegues del miembro aterciopelado, fijo y tan hinchado del glande. Como una expresión literaria y seductora le hubiera gustado llamarlo aureola, cereza, idilio, monte lloroso, volcán de goce, pero en términos muy terrenales y propiamente muy mexicanos sería tan solo conocido como “la puntita”. Se pasó la mano por la frente, pensó en lo impredecible de la vida que no reconoce raza o condición social; la sagacidad de la muerte, tan simple: vives por lo tanto mueres, mueres, el día menos pensado y con un toque de suerte de la manera más estúpida, intempestiva, e incluso hasta injusta, como le ocurrió a ese hombre, murió por culpa de un insignificante insecto, por un único pinchazo producido por un milimétrico aguijón, por una microscópica dosis de veneno que para colmo no pudo producirse en otra parte del cuerpo, como en una oreja, en el antebrazo, en la espalda baja, en una ingle. ¡No! Le vino a picar solo ahí, en la mera “puntita”. “Eso sí es tener una putada de mala suerte”, pensó. El ser humano, aun siendo tan perfecto en su anatomía, con la capacidad de su cerebro, con su sistema muscular y sus músculos esqueléticos y viscerales, con su sistema cardiovascular, como el corazón y sus millones de células y glóbulos rojos, con su sistema respiratorio, bronquios, pulmones y laringe, con sus riñones, glándulas pituitarias, exocrinas y mamarias, con todo y su sistema reproductivo en masculino y femenino, con su sistema óseo, tibia, rótula, costillar, su carpo, metacarpo, con todas sus falanges, falanginas y falangetas, sigue siendo jodidamente vulnerable. ¡Vaya discurso para sí misma! Hizo una leve pausa, arqueó la ceja izquierda en señal de no haber echado en saco roto lo estudiado la noche anterior, carraspeó y justo cuando por fin se había olvidado de la palabra que la trajo hecha un lío, el profesor expresó: —La disección la haremos con la “puntita” del bisturí. Al diablo los esfuerzos, se dijo: “Mueres desnucado porque un auto te golpeó con la ‘puntita’ de la defensa”. “El secreto de la receta es una ‘puntita’ de canela molida”. Inconscientemente comenzaba a acercarse más hacia el pene del muerto, solo algunos compañeros se daban cuenta, mientras su mente continuaba maquilando frases: “Me lastiman los zapatos nuevos, pero solo de la ‘puntita’ ”. “Me quemé la ‘puntita’ de la lengua”. “Se agarró la ‘puntita’ con la bragueta”. Ahora sus labios a solo diez centímetros del glande, del meato. El profesor con el bisturí en mano preguntó: “¿Algún voluntario?”. Nadie atendió al llamado, los compañeros estaban ocupados intercambiando codazos, no dejaban de observarla. “Mira qué despistado eres que se te moja la ‘puntita’ de la corbata con el café, tío”. A solo siete centímetros. Más velocidad a sus frases imprimía, se excitaba, se humedecía: “Al hablar se pisa la ‘puntita’ de la lengua”. “Se humedeció la ‘puntita’ del dedo y le dio vuelta a la página”. A solo cuatro centímetros. Todos la observan. “Por poco lo adivinaba, lo tenía en la ‘puntita’ de la lengua”. A solo dos centímetros. Alumnos y profesor observan la escena con los ojos muy abiertos, como platos. El mundo en su entorno enmudeció. El ambiente se tornó gris, los pezones despertaron y ella con un sabor amargo, pastoso en la boca, recordó años atrás: —No quiero dejar de ser virgen, Luis, que entre solo la “puntita”. ¿Sí? Incauta como aquel día, a solo un centímetro del miembro y con las puertas del templo de su boca abiertas, a tan solo una lamida de la gloria y con un frío casi impío instalado en la “puntita” de lengua, a tan solo un instante de aprisionar con la muralla de sus dientes, al pene, al meato, a la “puntita”. —¿Quiere probar, señorita Vázquez-Reta? —Sí, pero nomás la “puntita” —entre gemidos, fue la respuesta. ** Mayra Iturralde Sandoval http://www.letralia.com/firmas/iturraldesandovalmayra.htm Escritora mexicana (Chihuahua, 1975). Es licenciada en contaduría pública. Desde 2004 participa en talleres de narrativa impartidos por el gobierno del estado de Chihuahua (http://www.chihuahua.gob.mx); de 2008 a 2010 asistió al taller presencial de narrativa en Chihuahua y en 2010 cursó el Taller del Relato Breve en Madrid, España. Algunas de sus obras han sido publicadas en Argentina y en Venezuela. === Poemas Luis Daniel Angulo Colmenares ============================= *** 1 Una tarde gris, un libro de Neruda Nubes llorando y tu pasando en mi pensamiento... ¡No miento, se siente bien! *** 2 A Luis José Angulo Noguera Hoy, una tarde sola... donde sólo la puesta de sol me acompaña, un cigarro y mi perro Bajan lágrimas de mi corazón pensando en cómo sería la vida si el ángel de la muerte no hubiera pasado tocando su ventana Los árboles más frescos, la brisa de la tarde acariciaría su rostro suavemente, mientras la voz de mi silencio le pregunta: ¿por qué te fuiste sin decir adiós? Cogió el libro, el cigarro y su perro y se marchó caminando hacia la puesta del sol con un poema en su mano *** 3 Febrero sin ti Las nubes lloran las flores se marchitan los pájaros no cantan el viento es feroz Tu ausencia acecha mis espaldas como la muerte a su presa mi corazón llora aún no acepta tu partida la luna está triste y el sol ya no se asoma en mi ventana siento un vacío en el alma desde aquella tarde en que partiste sólo me alegraría que volvieras o un vaso lleno de tus sonrisas *** 4 Me encanta verte cuando estás distraída, cuando el aroma de tu cabello se apodera del viento, cuando cantas la canción del amor, cuando bailas la danza de las estrellas... Me encanta verte cuando me amas, cuando me odias, cuando hablas... Pero todo es tiniebla y cielo sin estrellas cuando emprendes el camino que mis ojos no comprenden, y me dejas en el cuarto de la soledad acompañado de tu ausencia. ** Luis Daniel Angulo Colmenares http://www.letralia.com/firmas/angulocolmenaresluisdaniel.htm Escritor venezolano (Mérida, 1995). Cursa educación secundaria. === La foto Eduardo Protto =========================================== No hay beso que no sea principio de despedida; incluso el de llegada. George Bernard Shaw Ireneo Tanturi era un hombre de notable presencia, algo entrado en carnes, aunque por su elevada estatura disimulaba dignamente el sobrepeso. El rostro estaba enmarcado por una barba blanca bien cuidada y había en la mirada una gravedad que llamaba la atención. Tenía el andar seguro de aquellos que han luchado y vencido en las batallas de la existencia, era cortés, pulcro al extremo y siempre vestía trajes del mejor corte. Su habilidad comercial lo había hecho prosperar más allá de lo imaginable, era una fuerza viva de la comunidad aunque de la mano de sus ocupaciones jamás se dio tiempo para formar una familia. Los negocios, los amigos, las reuniones políticas y las carreras de caballos ocupaban sus días y algunas noches. El nombre Ireneo provenía del griego y significaba: “Aquel que es pacífico” y así era él en realidad. Pero de un tiempo a esta parte, la calma habitual estaba perturbada. Percibía secretamente la ocurrencia de extrañas situaciones. Todo comenzó una tarde cuando, nostálgico y apesadumbrado por la enfermedad de su único hermano (a quien hizo trasladar a uno de los mejores sanatorios de la ciudad), tuvo la ocurrencia de mirar viejas fotografías de su niñez, muchas de ellas de color sepia, según el virado de sulfuro con que antiguamente se las protegía del desteñido. Notó que algunas imágenes aparecían borrosas, pero a medida que las rememoraba, rostros y siluetas, cual si fueran un espejo de su memoria, recobraban la nitidez hasta en los menores detalles. Se tranquilizó conjeturando que semejante fenómeno era un ocasional desvarío de su mente, producto de las penosas circunstancias familiares que atravesaba. Refugiado en esa conclusión trató de olvidar el asunto. Pero bien dicen que uno de los atributos más notorios del hombre es la incesante curiosidad, razón por la cual semanas después volvió a escudriñar las viejas fotos. Una en particular llamó su atención: era la antiquísima instantánea tomada en ocasión de una carrera de autos en los polvorientos caminos de tierra de su pueblo. La recordaba muy bien pues en ella estaba junto a su hermano y a la linda Emilia. Es útil aclarar que Emilia había sido el gran amor de juventud de Ireneo. Le sorprendió sobremanera advertir que el cuerpo y el rostro de su hermano aparecían en la foto progresivamente difuminados, a punto de borrarse, en tanto que la figura de Ireneo, joven y fuerte, cobraba paulatina intensidad y el rostro de la muchacha, al recordarla, gradualmente recuperaba sus rasgos y se delineaban con toda claridad los lindos ojos, la tierna sonrisa además de las suaves formas del cuerpo. Temeroso de su cordura calló la experiencia y a nadie se la refirió. Horas después le comunicaron la muerte de su hermano. Tres meses más tarde decidió viajar hasta el poblado natal, al norte de la Provincia de Buenos Aires, donde habían transcurrido su infancia y su juventud. El paso del tiempo había corroído la mayoría de las vivencias de entonces. Fueron años difíciles cercados por la pobreza y había en Ireneo, como en casi todos nosotros, una tendencia natural hacia el olvido de los tiempos desdichados. Apenas si recordaba el golpe de suerte que había permitido a su padre adquirir la casa que él ahora iba a vender y en la cual había vivido su único hermano, soltero y sin herederos declarados. Cuando el tren se detuvo en la fértil llanura, el pueblo aparecía como una ínsula en el inmenso mar de hierba y sembradíos. Antes de subir al coche de alquiler que lo conduciría al hotel, cabizbajo, atisbó el paisaje. Respiró hondo mientras sus ojos soslayaban la tristeza del caserío y sus callejas solitarias. Había transcurrido medio siglo desde el día en que se alejó de ellas. Tenía el propósito de examinar las pertenencias de su hermano y luego presentarse en la escribanía para formalizar la transacción de venta de la propiedad. A la mañana siguiente se levantó temprano, marchó hacia la escribanía primero y a la iglesia después, con la intención de donar el mobiliario y las ropas del difunto a los necesitados de siempre. Arreglado el asunto caminó hasta la antigua casona. Las bisagras de la puerta rechinaron por la herrumbre cuando las abrió. Allí estaban, alfombrados por las hojas secas, los dos patios, las galerías laterales y el aljibe de mármol blanco, en medio de un silencio sepulcral. Recorrió las piezas desoladas y sus viejos muros le produjeron esa súbita aflicción que provoca la irrupción del pasado irrevocable. Revisó sin demasiado cuidado las cosas que creyó importantes y guardó para sí un reloj de bolsillo que había sido de su padre, algunas cartas y media docena de fotografías. Se sentó en una silla para observarlas. Había una en particular, casi olvidada, que había sido tomada por su hermano en la estación del tren el día de su partida. En ella, como en una nebulosa, estaba Ireneo sentado junto a Emilia tomada de su mano. Permaneció mirándola un rato largo, pensativo, ínterin en el que su memoria laboriosa evocaba aquel instante preciso; las imágenes, por raro portento, se tornaban puras y detalladas. Esa progresiva transformación del retrato ya no lo alteró, pues se estaba acostumbrando al prodigio. Ireneo y Emilia se habían separado llevados por las necesidades de la vida, él hacia la ciudad para procurarse un buen trabajo que le permitiera dejar atrás las privaciones, y ella acompañando a sus padres a un exilio en el extranjero con iguales propósitos. Nunca más se volvieron a ver. Jamás una carta del uno hacia el otro que permitiera dar señales de vida. Sólo silencio y distancia. Pasado el mediodía el hambre lo encaminó al comedor del hotel. Apenas concluido el almuerzo se le acercó un hombre que se presentó como el dueño del establecimiento. Le habló en voz baja y con gran respeto. —Disculpe el señor... Leí su nombre en el registro de pasajeros y se me iluminó la cabeza. Yo soy Pedro Marchi... Pedro el Gato. ¿Se acuerda? El que le ayudaba a trepar a los plátanos del fondo de su casa. Tanturi sonrío y se levantó para estrechar la mano del viejo amigo de la infancia. —¡Gato! Qué sorpresa. ¿Qué es de tu vida? —le preguntó, instalando el tuteo amistoso. —Aquí me ves —dijo el otro—, mal no me ha ido, soy dueño del hotel, del almacén de Ramos Generales y de unas cuantas cuadras de campo, no lejos del pueblo, repletas de vacas. Me ayudan en los negocios mi mujer y mis dos hijos. El Gato hizo servir unas copas de coñac y al cabo de media hora la empatía de los viejos tiempos había reverdecido entre ellos. Conversaron de todo y de todos. —¿Qué es eso de que te vas a ir esta tarde? —le preguntó sin dejar de mirarlo con sus ojos felinos—. Ni lo pienses. De ninguna manera permitiré que te vayas tan pronto. Si me permitís una idea, hoy mismo nos instalamos en el campo y pasamos el fin de semana entre festejos. Haremos un buen asado, beberemos buenos vinos y traeremos a algunos invitados para que te hagan saber cómo es la vida en tu antiguo pueblo. Y el domingo, si te parece, te llevo a la estación y regresas a tus asuntos. Ireneo aceptó el convite y a media tarde rumbearon para el campo de Gato, distante unos 4 kilómetros. Ingresaron por una alameda que se abría a un parque bien cuidado y a la bella casona señorial rodeada de galerías. Había un molino, un tanque australiano, y un alto palomar de ladrillos. Algo más lejos se veían dos galpones rojizos y algunos corrales. Atardecía y el último sol arrebolaba las nubes. El horizonte estaba salpicado por las manchas oscuras del ganado que pastaba indolente. Conoció a la familia de su amigo y lo trataron con afecto inmediato, como si fuera uno más de ellos. La noche del sábado se sirvió una cena bien criolla: lechón y ternera asada, ensaladas y buen vino. Alrededor de la amplia mesa discurrían una media docena de invitados. Una mujer entrada en años, obesa y con dificultades en su andar, se sentó a su lado y se dio a conocer con una sonrisa dibujada en la cara redonda surcada de arrugas. La intuyó apenas por el gris de sus ojos. Era Emilia, ¡su gran amor de ayer! Veía ante sí las flores de aquella juventud, marchitas por las injurias del tiempo. Emilia le relató que tras vivir 10 años en España retornó al pueblo para casarse con un agricultor, fallecido el año anterior. Ireneo la escuchaba cual si fuera una extraña. No registraba dentro de sí la más mínima emoción. En un relámpago del pensamiento, emergió la remembranza de aquella pasión juvenil en la que el amor vivía en estado puro, elemental, alejado de conveniencias, intereses o hábitos. Le admiraba comprobar que solo los jóvenes aman y creen en la perennidad de sus sentimientos. Cada beso, cada abrazo, cada éxtasis es una promesa perdurable, eterna. La fugacidad queda reservada tan sólo para los sufrimientos que depara la pasión, pronto borrados por la alegría del rencuentro. Durante la cena, observándola de reojo, concluyó que todo pasa y al pasar surge el desapego y se vislumbra la verdadera tragedia del amor, que no es ni la separación ni la muerte, sino la indiferencia. Cuando todos se hubieron marchado, ya de madrugada, antes de acostarse Ireneo y Gato salieron a caminar por el parque y a comentar los pormenores del encuentro. A lo lejos se distinguía un monte de eucaliptus de donde provenía el ulular de las lechuzas. La alta noche cubría los campos y animaba los lazos amistosos entre esos dos sobrevivientes de un tiempo perdido para siempre. Al día siguiente se despidieron en el andén de la estación. Ireneo se acomodó en su asiento del vagón de primera y emprendió el camino de regreso a Buenos Aires. Se sentía débil y cansado. Trató de sobreponerse y del portafolio extrajo un libro con la pretensión de atenuar el tedio del viaje. Algo cayó sobre su regazo. Era la amarronada fotografía en la que él y Emilia, sentados sobre una valija, en el andén, se tomaban de la mano. Un pequeño e inesperado detalle lo sobresaltó. Mientras observaba esa reliquia amorosa, su propia imagen se iba lentamente borroneando hasta desaparecer... ** Eduardo Protto http://www.letralia.com/firmas/prottoeduardo.htm Médico y escritor argentino (Buenos Aires, 1946). Ha publicado el libro de cuentos Espacios imaginarios. Perón, Peronismo y Peronistas. === Textos Arena Martínez Alises ===================================== *** El ciego Siento cómo hierven los cristales a mi alrededor, y cómo cae la valla poco [a poco. Escucho las palabras sordas de gente que jamás habría querido hablar. Está oscuro, pero una tormenta en algún sitio ilumina de vez en cuando. Detrás de la misma ventana de siempre, asoma la cabeza de un ciego que [todas las noches escucha lo mismo que yo agarrado a la verja de la [ventana. Él no sabe de qué color es el gorro que lleva hoy, ni tampoco sabe quién [hizo la sopa. Sabes el camino, hombre del silencio. Una vuelta a la manzana. Golpear con [el bastón la puerta cerrada de tu casa. El escalón, la llave que [siempre entra a la primera y la mirada resignada de la mujer que te [observa por la ventana. Siempre dejas esa ventana abierta. Escuchas la más mínima pisada y el cuscús haciéndose en el piso de arriba [por las mañanas. Toda la noche la pasas pensando cerca de esa preciosa ventana. ¿Qué sueñas, hombre de amarillo? ¿Acaso distinguen tus ojos el color de una guerra? Creo que él ya conoce mis pisadas y mi graciosa canción con la llave. Todas las tardes paso junto a la ventana y escucho cómo respira. Es [curioso, porque también veo cómo me sonríe. La valla sigue cayendo, los cristales hierven y la gente sigue hablando; [pero cuando me he querido dar cuenta ya no ilumina a ratos la [tormenta. Ha amanecido y el ciego se agarra a la ventana como si su vida, a veces con tan poco [sentido, dependiese tan sólo de aquello que ven las rejas de pupilas [de hierro. *** Azul y blanco ¿Qué quieres, ver el lado bonito? De acuerdo, es sencillo. No escuches los gritos de la mujer de enfrente que reclaman amor de un indeseable. No mires las dos caras de la gente que te sonríen a la vez que lloran por dentro por ser tan diferentes a ti. Escóndete de esas miradas salvajes hacia tu persona admirando tu cuerpo estructural a la vez que te maldicen. Pero sobre todo, sobre todo, busca en los ojos de ese niño. ¿Lo ves? ¿Quieres ver el lado que no es bonito? Bien. Esconde esos tallos verdes de plantas desconocidas al mundo bajo montones de basura. En la sonrisa de esa niña busca cinturones y marcas de su frágil cuerpo. Quéjate del humo negro de taxis de colores. Bébete ese suculento té, admirando las vistas al mar mientras te fijas en unas botellas de color verde adornando la playa. Envuelve latas de cerveza en periódicos que ni tú entiendes bajo esas miradas de hombres de blanco. Piensa, piensa por una vez, si merece la pena fijarte en un hombre descalzo que susurra a los perros callejeros. No lo dejes de lado, no lo olvides, pero no lo pienses. *** Amarillo No mires. No pienses. Camina sin arrastrar los pies. Aléjate del fuego Compórtate como un hombre. Susurran las ventanas de las casas vecinas. Por debajo de las puertas se escucha jugar con palabras peligrosas que se esconden tras cristales llenos de pequeñas gotitas de vapor. Maridos insoportables; fulanas, mujeriegos, de boca en boca. Bolsillos llenos de cucharas. Palabras prohibidas, deseadas, que dejan un hueco al terreno cotidiano. Ellos, detrás de falsas estacas contra los vampiros de una dulce noche de verano, atacan sin remordimiento a hombres que ocultan su falsa verdad, provocando las risas de otros. Al caer la noche, solo queda salir de sus propias mentiras, de sus propios desórdenes, a que una brisa fría, a la luz de la farola, te asegure de que estás haciendo lo correcto. Compórtate como un hombre. No mires. No pienses. Limítate a seguir a los demás Como una brisa de verano, acariciándote la frente con la que tanto has trabajado en un cálido pueblo de la mancha. *** Cordura No, no entendí tu última carta. Hablabas de tela a la que aferrarte por la noche, y de hombres con pantalón vaquero acechando en el rellano de la casa de tu abuela. Fue como verte, inocente y confiada, unos años atrás. Recuerdas bien lo sencilla que era tu infancia. Los problemas y conversaciones de mayores consistían, únicamente, en discursos aburridos que era mejor no escuchar. Dormías pensando en historias, quizás algo pintorescas para tu edad, de profesores enigmáticos o campesinos locos y atractivos de los que una princesa rica e insatisfecha podía enamorarse. Tu vida se podía resumir en una tarde, el olor de las manos de tu madre dándote las buenas noches o un viaje de aventura a México. Cambió repentinamente cuando llegaste a la tierra roja de los sultanes. Ciudad de dulces tesoros y arena que pisar por las calles. Sabores intensos, gestos incomprensibles y pulseras de colores. Encontraste también, mientras amanecía, un toque ácido que darle a la vida. Verdaderamente, aquel lugar nunca terminaba de dar sorpresas. Sin embargo, algo pasó durante mi ausencia. Ahora veo noches de euforia en tus nudillos, rompiendo paredes, como la niña inocente y desconcertada que eras unos años atrás. Quizá tomaste alguna decisión equivocada, o volcaste tu rabia sobre cualquier tontería. Quizá creíste que podías con todo y ahora no encuentras nada. Te gustaría y, lo sé, poder ser otra vez la niña pequeña y colorada que eras unos años atrás, jugando horas al mismo juego, saliendo del colegio con ganas de entrar otra vez más y aprendiendo a leer como si de hambre se tratara. No obstante, a veces, no te gusta ser tan egoísta o escuchas a alguien que te hace pensar un rato. Momentos en los que prefieres concentrarte y ser tal y como quieres ser en realidad y en los que te puedes dar sentido a tres notas más de una canción. Es una pena que, tan sólo en esos momentos de cordura, sonrías tan intensamente como aquella niña rubia, soñadora y despistada que quizá eras, no hace tantos años atrás. ** Arena Martínez Alises http://www.letralia.com/firmas/martinezalisesarena.htm Escritora española (Madrid, 1997). Reside en Larache, Marruecos desde 2008. Cursa educación secundaria. === El escritor María Celeste Vargas Martínez ======================== Corrió discretamente la cortina del estudio ubicado en la parte superior de la casa y contempló a lo lejos a Fermín y Andrea sentados cerca del río. Ella con la cabeza inclinada sobre el hombro de él y las manos entrelazadas. El joven, delgado, de rostro risueño y cabello rebelde, acariciaba delicadamente el cabello de ella. Sonrió. Cerró la cortina. Se dirigió a su escritorio, del cajón superior sacó una pipa, la colocó en sus labios sin encenderla. Por más de una hora escribió tranquilamente en su vieja máquina. Jamás aceptó la tecnología, cuando uno de sus amigos le hizo saber que pronto la computadora desplazaría a la máquina de escribir, él dijo decidido: “Eso jamás sucederá. Cómo alguien podría escribir en algo tan frío e indiferente. En la máquina puedes sentir el papel y puedes palpar las palabras escritas en él. Letra por letra le das forma a un universo. Y si escribes amor puedes estirar la mano para sentir la calidez de la palabra. Y si te equivocas, como buen artista caprichoso, haces una mueca, te enfadas y desprendes de un jalón la hoja y la máquina te deja escuchar ese ligero rechinido por forzar el rodillo. Entonces, estrujas la hoja entre tus manos y sin más va a parar al cesto de basura la obra que no te complació del todo. No, la computadora es fría y carente de vida... jamás dejaré mi máquina de escribir”. Y así fue. Por la tarde bajó a la cocina. Abrió el refrigerador y lo encontró casi vacío. Hacía ya muchos meses que la mujer que había contratado para hacer los deberes del hogar y las compras, había dejado de ir. Así que él se encaminaba una vez a la semana al pueblo para comprar lo necesario. Hurgó y encontró un poco de jamón, zanahorias, lechuga, algunas verduras y aderezo. Preparó rápidamente una ensalada. Subió nuevamente al estudio, abrió de par en par el enorme ventanal que todos los días dejaba caer los rayos de sol sobre la alfombra, acomodó su telescopio, acercó el sillón rojo de respaldo alto y la pequeña mesa adornada con flores azules... y se dispuso a observar. La calle principal a esa hora lucía casi vacía. Era común que a la hora de la comida, la mayor parte de los habitantes del pueblo estaba en su hogar disfrutando sus alimentos. Los negocios permanecían abiertos sólo por si alguien había olvidado hacer una compra, pero generalmente no tenían clientes a esa hora. Don Carlos bostezaba de aburrimiento tras el enorme mostrador de madera y de vez en vez espantaba las insistentes moscas. De pronto, una mujer dobla la esquina y se ve venir por la calle. Lleva la cabeza cubierta con un descolorido rebozo multicolor. Apresura el paso y entra rápidamente a la tienda de don Carlos. Éste le sonríe, da la vuelta al mostrador y se encamina a cerrar las dos enormes puertas de madera. Él se aleja del telescopio, toma un trozo de jamón con el tenedor, delicadamente lo moja en el aderezo y se lo lleva a la boca. Come despacio, mientras sonríe. Imagina a esa pareja besándose alegremente entre los sacos de maíz y las latas de chiles. Ella, de nombre Claudia, enviudó diez años atrás. Una noche, como ocurría siempre, su esposo se encaminó a la cantina. No regresó y ella durmió plácidamente. Lo encontraron dos semanas después flotando a cinco kilómetros del pueblo, en la presa de Santa Elena. Lo enterraron inmediatamente, el cuerpo estaba tan descompuesto que muchos dudaron que fuera él. Claudia se sintió liberada cuando la última palada cubrió el cuerpo de su esposo. Por fin, los insultos y los golpes habían terminado. De niña había soportado a su padre borracho y con frecuencia contemplaba a su madre tirada en el piso recibiendo los golpes de ese hombre que se tambaleaba de un lugar a otro. Cuando creció, se casó con el primero que se lo propuso, sólo para descubrir lo que su madre sentía cuando su esposo salía a tomar y regresaba pasada la media noche. Cuando todos se alejaron del panteón, ella escupió con indiferencia la tumba del marido y no volvió a ese lugar jamás. Por su parte, don Carlos hacía sólo un par de meses que se había quedado solo. Su esposa se fue con la canícula y jamás regresó. Con más de cincuenta años encima los dos solitarios decidieron unir sus vidas, ocultándose del pueblo. Aunque era sabido por todos lo que una vez por semana pasaba en la tienda cuando las puertas se cerraban. Nuevamente se acercó al telescopio. De la calle principal siguió un par de calles más arriba hasta que se encontró con la iglesia. Doña Artemia iba subiendo lentamente los escalones. Con más de setenta años a cuestas no había día que no se encaminara a la iglesia. Sus pies cansados le hacían titubear de pronto, pero ella se aferraba a la rama que le servía de bastón y uno a uno subía los escalones. Al llegar a la puerta principal, se reclinaba un poco en ella, tomaba aire por unos minutos y después entraba. Pasaba ahí más de dos horas arrodillada frente al altar mayor pidiendo perdón por todos los pecados que pudiese haber realizado a lo largo de su vida. Al terminar iba de casa en casa suplicando un taco para comer. Algunos le ofrecían fruta, pan, tortillas y un plato de comida que ella degustaba sentada en la banqueta con la vista fija en los alimentos. Al finalizar, volvía a tocar a la puerta y regresaba al dueño de la casa el plato, daba las gracias y se marchaba a la siguiente casa. Así recorría todo el pueblo. Cuando llegaba a la última casa, su bolsa de mandado estaba llena de fruta y tortillas y en un viejo recipiente un revoltijo de los alimentos que le ofrecían y ya no podía comer. Terminó de comer la ensalada. Lanzó un suspiro de fastidio y se encaminó nuevamente a su escritorio. Escribió toda la tarde. Una a una las hojas se fueron acumulando al lado de la máquina. Cuando una ligera ráfaga entró por la ventana y le dio de lleno en la cara, sólo entonces recordó que debía bajar al pueblo. Molesto, se encaminó a la recámara. Se deshizo de su vieja pijama, que sólo se quitaba cuando salía de casa y se vistió un limpio y perfumado traje azul. Se mojó el cabello y lo peinó con vaselina. Limpió sus gafas y guardó delicadamente su pañuelo blanco en el saco. Se encaminó al pueblo. Su casa estaba en lo alto de una loma, desde donde podía contemplar día y noche ese manchón de casas rodeado de cerros. La vivienda era cercada por enormes árboles de frondosas ramas y bellos campos plagados de flores. Caminó a pasos lentos: la mano izquierda en la bolsa del saco y con la derecha moviendo, a uno y otro lado, su cuidado bastón. Su rostro delgado, de delicadas facciones, dejaba ver ya las arrugas ganadas con los años. Sus ojos pequeños, siempre ocultados por sus gruesas gafas, asemejaban a los de un sapo. Y sus labios estrechos con dientes amarillentos rara vez dejaban de sonreír. Respiró profundamente y un olor mezcla de jazmines, violetas y nomeolvides invadió sus pulmones. “Creo que ya es tiempo de que llegue el otoño”, se dijo para sí mismo. Bajó por el verde camino cercado por flores que llevaba hasta la calle principal del pueblo. Giró el rostro a la derecha y contempló a un grupo de niños riendo a carcajadas a las orillas del río. —¿Y ahora qué hacen? —preguntó, aunque ya sabía la respuesta. —Aquí, don Antonio, buscando ranas —dijo el más grande de ellos. —Espero que preparen un rico guiso con ellas —agregó él sin detener sus pasos. Llegó hasta la tienda de don Carlos y como cada semana le entregó la lista a surtir. Él la tomó alegre e inmediatamente se dispuso a buscar los alimentos, incluyendo la carne que el carnicero le iba a dejar el día menos esperado. —Buenas tardes, don Antonio, no me diga que hoy no quiere echarse una manita con nosotros —señaló un hombre encorvado y de risa desdentada. —No, señores, no es justo que siempre les gane —dijo él sonriendo. —Anímese —señaló un hombre alto y muy gordo—. Quién quita y esta vez ganamos nosotros. Él sonrió y se encaminó a la mesa que estaba al fondo del establecimiento. Un niño le acercó una silla. Él le acarició la cabeza. El hombre desdentado le ofreció las fichas de dominó. Después de tres juegos, él seguía ganando. —Oiga, don Nacho, si no saca su mula del seis se le va a ahorcar... Octavio, de nada sirve guardar la del cuatro... y Juan, la del uno se la ahorcó con este movimiento. —No le digo, don Antonio, yo creo que usted tiene pacto con el diablo... ¡Siempre sabe qué mano tenemos! —dijo el hombre gordo. De los labios de Antonio no salió ninguna palabra, terminó la mano y se despidió tranquilo de todos, prometiendo que regresaría al día siguiente para la revancha. Tomó la bolsa de víveres y se dirigió a la calle. Caminó una cuadra rumbo a la iglesia y a lo lejos vio acercarse a Andrea y a su padre. “Pero como me entere que andas viendo a ese flaco bueno para nada te mando con las monjas a Santa Elena”, dijo Antonio muy quedo, para luego responderse fingiendo la voz: “No, papá, te prometo que hace mucho que no lo veo”. Unos pasos más adelante los tres se toparon. —Buenas noches, don Antonio... Pero como me entere que andas viendo a ese flaco bueno para nada te mando con las monjas a Santa Elena —señaló el hombre mientras tomaba a su hija fuertemente por el brazo. —No, papá, te prometo que hace mucho que no lo veo —dijo ella bajando la mirada cuando se encontró con los ojos del anciano. Andrea y Fermín mantenían un romance al cual su padre se oponía: él era un caballerango cualquiera y ella la hija del dueño de la hacienda. Habían crecido juntos y por costumbre aprendieron a amarse. Pero el padre de ella ya la había comprometido con Mario, el hijo de uno de los hombres más ricos del estado. Don Antonio dio la vuelta a la manzana para regresar a su casa. Entonces el niño mayor que estaba en el río pescando ranas salió de la fonda de doña Licha y se ofreció a cargar las bolsas del hombre y acompañarlo. Hicieron el camino en medio de una conversación muy amena sobre la escuela, la tarea, lo bonita y estricta que era la maestra y la vena que le saltaba en la frente cuando se enojaba. —Cuando yo era niño tuve una maestra como la tuya, se llamaba Martha —aclaró el hombre. —Igual que la mía —señaló alegre el niño. —Sí, era muy estricta, pero me enamoré de ella y cada mañana, antes de que llegara, le dejaba un regalo sobre el escritorio —agregó el hombre y al hacerlo los recuerdos se agolparon en su memoria. —Yo también le llevo regalos. Mire, esto lo acabo de comprar... ¿cree que le guste? Antonio tomó entre sus manos una pequeña cajita adornada con piedras multicolores. “¡Claro que le gustará!”, dijo el hombre. El niño le hizo saber al anciano que había trabajado mucho para obtener el dinero para comprarla: “En la papelería saqué la basura toda la semana, a doña Licha le barrí la fonda...”, sus alegres palabras callaron. —Y el domingo cuidaste que no se robaran las limosnas en la iglesia y como te faltaba un centavo lo robaste de la lata donde tu mamá esconde el dinero —señaló Antonio. —¿Cómo lo sabe? —dijo el niño sorprendido —Yo sé todo sobre este pueblo —agregó él. Pasaron frente a la casa de María y la vieron en la puerta esperando al cartero. El anciano se llevó la mano a la cabeza y dijo: “Lo olvidé por completo”. Apresuró el paso a su casa. Después de acomodar las latas en las repisas y de guardar la carne en el refrigerador, se encaminó al estudio a escribir. Por más de cuatro horas estuvo tecleando en su máquina, hasta que la lechuza que cada noche se paraba en una rama cerca de la ventana, le hizo saber que ya era hora de dormir. A la mañana siguiente lo despertó la luz intensa. Se puso de pie y abrió las ventanas de par en par. Un color ocre cubría por completo el campo. Las ramas de los árboles ya dejaban caer cientos de hojas originando una gruesa alfombra. Las aguas del río eran ya escasas, los campos sembrados de maíz lucían vacíos y las tejas rojas de los techos del pueblo parecían tristes y secas. Se bañó rápidamente y desayunó un par de huevos con rodajas de jitomate, dos rebanadas de pan tostado y un vaso de leche. Se encaminó nuevamente al pueblo. Pasó a un lado de la escuela y se estiró para ver a la maestra alta y delgada, de cabello al hombro y largos dedos dando la lección a la clase. Vio sobre el escritorio una pequeña cajita de colores vivos y buscó rápidamente el rostro de Toñito e imaginó su corazón latiendo una y otra vez en su estrecho pecho. Bajó algunos escalones para llegar a la calle de la iglesia, pasó frente a ella con indiferencia. Jamás le habían gustado esos templos opulentos llenos de oro y riqueza, donde se decía adorar a un dios nada piadoso que permitía dolor, llanto y venganza... pero como todo pueblo tiene una iglesia, éste no podía ser la excepción. Sólo que ésta era pequeña y pobre y por fuera lucía triste y abandonada, contrario a lo que era el pueblo: todo estaba pintado de blanco, sus techos eran rojos y las ventanas estaban enmarcadas con ladrillos del mismo color. Macetas multicolores pendían de los balcones. Estrechas puertas de herrería negra daban la bienvenida a los pies cansados. Y en los jardines, árboles frutales hacían de las suyas en primavera. Y por las noches todo era tranquilidad: los grillos cantaban, los perros se echaban a dormir y su sueño sólo era interrumpido cada mañana por el canto de las aves que inundaban el cielo. El pueblo era pequeño, todos se conocían y todos se saludaban con respeto. A un costado pasaba un río que a veces era el sustento de los hombres, y en el centro de la calle principal había un quiosco donde todos los domingos la gente salía a platicar. Las muchachas caminaban alrededor de él hasta que un joven acompañaba sus pasos para charlar con ellas, ante la mirada siempre vigilante de sus padres. Por cinco centavos se podía comprar un algodón de azúcar y por siete un vaso de fresca agua de sabor. Antonio dio vuelta en la esquina y cortó caminó por un callejón donde encontró a Andrea besándose apasionadamente con Fermín. Siguió sin detenerse y los jóvenes sin contemplarlo. Caminó por la acera hasta encontrarse a María que en ese momento barría su patio. —Buenos días, don Antonio —dijo la mujer. —Buenos días, María, no me digas que aún estás triste —señaló el hombre. —Pues cómo no habría de estarlo si hace más de un mes que Miguel no me manda dinero —agregó la mujer buscando a alguien en la calle. —No te preocupes que hoy recibirás buenas noticias —mencionó él y siguió su camino. Cuando iba a doblar a la esquina para encaminarse a la calle de la tienda de don Carlos, frenó sus pasos y vio a lo lejos acercarse al cartero: se detuvo en la casa de María. Ella salió antes de que tocara a su puerta. Recibió apresurada el sobre y lo abrió, apretó el dinero contra su pecho. Al llegar el anciano a la tienda, se quitó el sombrero y levantó la vista: El Porvenir, leyó en letras rojas. Entró y los hombres ya lo esperaban. Jugaron por un rato, mas de pronto alguien se paró en el quicio de la puerta... un hombre alto, de cabello y ojos claros, piel roja y manchada de pecas. Pidió algo al tendero en un español tropezado. Antonio no le quitó la vista, el hombre volteó y con risa burlona le dijo: “¿Qué pasó, Toñito?”. El anciano se quedó extrañado, no respondió al saludo, volteó a ver a sus acompañantes, pero éstos seguían sumidos en el juego. Giró el rostro y cuando volteó aquel hombre ya no estaba. Apresuró la mano que distribuía Lucio en ese momento y regresó a casa, llevando consigo un plato de pollo con chile verde que doña Licha le había dado. Abrió rápidamente la puerta, botó el bastón sobre el sillón de la sala y si los años no le hubieran cansado tanto las piernas, seguramente habría subido corriendo las escaleras. Ya en su estudio se encaminó a uno de sus libreros y bajó un montón de hojas resguardadas en una vieja y maltratada carpeta de algún color que ya no era del todo reconocible. Toda la tarde estuvo leyendo. Una carpeta, otra más y una más. La noche lo agarró tras las hojas: “No hay ningún gringo en este pueblo”, se dijo para sí decidido. Y después, ya bastante fastidiado y con la mente confundida, comenzó a escribir. Empezó con la furia cargada en los dedos y la incertidumbre marcada en los ojos, para seguir con una escritura tranquila y armoniosa. Los sonidos de las teclas inundaron la noche, descendieron por la colina y arrullaron a los moradores del pueblo que plácidamente dormían en sus camas. Por la madrugada dejó su labor y las nuevas letras impresas en papel fueron a parar a una nueva carpeta. Las acomodó delicadamente sin maltratarlas. “El domingo celebraremos una fiesta como nunca. Será grandiosa, magnífica... Nadie la olvidará en años... Seguramente la vista me engañó con ese hombre”, se dijo para sí. Cerró la carpeta, la colocó sobre el librero y se encaminó a su habitación. Durmió hasta pasadas las diez y hubiera seguido con la cabeza pegada a la almohada si un discreto toquido a su puerta no lo hubiese perturbado. —Buenos días, don Antonio —señaló una mujer regordeta de rostro redondo y amplia sonrisa, quien depositó la charola que sujetaba con su gran mano sobre la pequeña mesa de la habitación. —Buenos días, Sara —dijo el anciano aún con el sueño encima. —El sol ha salido ya y el día es hermoso, quizá deba asomarse a la ventana, los duraznos de la huerta se han llenado por completo de flores rosadas... darán mucha fruta este año —agregó la mujer al correr la cortina de una de las ventanas. Entonces el sol entró de lleno a la habitación y le dio en la cara al hombre. Sintió sus rayos acariciándolo alegremente y se incorporó para ir a la ventana. Respiró lentamente y el cálido aroma de la primavera se coló por su nariz. El campo lucía multicolor y las aves volaban alegres buscando alimento. Se acercó una silla y probó sus alimentos. Parecía que hacía tanto tiempo que no probaba los huevos de yema tibia, el tocino dorado sólo de las orillas y blando de en medio, y la gelatina de piña firme. Comió sin prisa. Después se bañó y se encaminó al estudio. Acercó su máquina a la mesa próxima a la ventana y con la luz dándole de lleno se dispuso a escribir. Sólo paró cuando los gritos de un grupo de niños llamaron su atención. Se estiró un poco y los vio trepando a los duraznos y a los capulines para hacerse de un poco de fruta. Un par de enormes duraznos de piel rosada fueron a parar al pasto y se abrieron. El más grande de los niños, a quien un ligero bigote ya asomaba en su rostro, tomó una de las frutas y se la llevó a la boca. Levantó el rostro y con una amplia sonrisa gritó: “Buenos días, don Antonio”. El viejo lo contempló por un momento, dudó, levantó la mano y extrañado agregó: “Buenos días, Toñito”. Pensó en ponerse de pie e ir en busca de sus carpetas, pero como en ese momento una idea se había adueñado de él decidió escribirla antes de que la edad lo hiciera olvidarla. Por la tarde la mujer le llevó hasta el estudio un platón lleno de sopa caliente, pollo frito, verdura cocida y un poco de arroz con leche. —El domingo la fiesta será en grande, todo el pueblo ya se prepara para ella. Las costureras no se dan abasto para bordar los estrenos de las jóvenes y los muchachos compran los regalos para sus novias... ¡Quién fuera joven! —dijo la mujer y salió. Sólo entonces Antonio recordó la fiesta, comió despacio observando el barullo de la gente en el pueblo. Las calles estaban repletas. Las muchachas se agrupaban afuera de los negocios para intercambiar puntos de vista sobre la ropa que vestirían el domingo, mientras las madres iban de aquí para allá con las canastas cargadas de alimentos para elaborar dulces cristalizados, budines, mole, empanadas, tamales y todo aquello que gustaban de ofrecer a sus amigos en la fiesta del pueblo. Los niños corrían por las calles cargando cadenas de papel, flores de tela y listones multicolores que pegaban en las puertas y en las ventanas. Siguió escribiendo. Un par de días después lo despertó un toquido a la puerta. Una mujer delgada, de amplia sonrisa y ojos coquetos entró apresurada a la habitación. Colocó la charola que llevaba sobre las manos y abrió las ventanas. Don Antonio ya había despertado y en ese momento salía del baño después de darse una ducha. Contempló a la mujer que suspiraba en el rayo de sol. —Quien la viera pensaría que está usted enamorada, Sarita —señaló el hombre. —¡Ay, qué cosas dice, don Antonio! Si lo escuchara mi mamá seguramente ya no me dejaría venir a trabajar aquí con usted —mencionó la joven apenada. —No tiene de qué apenarse, así es la juventud... ¿No quería usted ser joven? —preguntó indiferente el hombre. La mujer lo vio extrañado: “Siempre he sido así, don Antonio”, dijo ella y salió de la habitación. Él sonrió. A media mañana se encaminó al pueblo. Una alfombra amarillenta cubría toda la loma y los sembradíos. Bajó tranquilo por el camino, recorrió las calles adornadas de miles de colores y el piso lleno de confeti, y evitó los grupos de niños que corrían por todas partes tocando cornetas y rompiendo huevos llenos de harina. Entabló conversación con algunas de las personas que encontró en su camino y comió las enchiladas verdes que doña Licha ofrecía en un puesto en la feria, y el dulce de camote que María vendía por diez centavos, y el agua de chía que Claudia regalaba en la tienda de don Carlos. Comió de aquí y allá, y probó cuanto alimento estaba disponible en los puestos. Y cuando Toñito se acercó a él para pedirle que lo ayudara a sacar una alcancía en las canicas, volvió a acariciar su cabello alocado y sonrió a la par de la boca chimuela del niño. Cuando la banda comenzó a tocar todos se acercaron al quiosco. Andrea buscaba entre la gente a Fermín, mientras su padre no quitaba la vista de los músicos. Claudia y Carlos platicaban como lo hacen los vecinos después de mucho tiempo de no verse, aunque deseaban que la fiesta terminara para retozar alegres en la cama de la trastienda. Don Antonio estaba alegre, moviendo el pie izquierdo al ritmo de la melodía. Giró el rostro y sus ojos se encontraron con la cara rojiza y manchada de pecas de ese hombre, quien le hizo un ademán saludándolo. El tronido de un cohete distrajo la atención del viejo y miró los rostros felices de los niños saltando al mismo tiempo que los juegos artificiales. Nuevamente aquel hombre se le apareció entre la multitud, siempre con la misma sonrisa burlona. Caminó un par de pasos y un fuerte golpe en la espalda lo hizo caer de bruces sobre el piso frío. Levantó la vista y volvió a encontrarse con los ojos azules de ese hombre. —¿Qué pasó, Toñito, ya te cansaste de vivir en ese cerro y decidiste bajar con los humanos? ¿O a lo mejor tus historias imaginarias ya se alejaron de ti, fastidiadas como tu familia y tus amigos? —dijo, y sus labios se abrieron para dejar ver sus largos dientes amarillentos. Antonio levantó la vista y se encontró con rostros desconocidos que reían a carcajadas. Había mujeres gordas, con ropas raídas y zapatos de tacón despintados. Hombres de cabellos revueltos y ropas sucias. Como pudo se puso de pie y vio en el centro de la plaza un viejo árbol de ramas caídas y niños de vientres abultados peleando y llorando sobre el piso polvoriento. Todos reían. —¿Qué pasó, ese mi loco? ¿Sigues soñando con eso que dices que escribes? —señaló riendo un adolescente con un solo ojo y el otro cubierto con un parche sucio. Caminó entre la gente, recibiendo empujones e insultos. Miró sus pies descalzos, sus manos sucias y sintió sus cabellos largos y malolientes. Apresuró el paso entre calles extrañas de casas maltrechas con pintura desprendiéndose y techos a punto de venirse abajo. Llegó hasta una opulenta iglesia de puertas grandes de caoba y santos por doquier. Se detuvo y caminó tras ella. Como pudo llegó hasta un polvoriento camino de tierra que llevaba a lo alto de una colina. Caminó entre la basura y varias veces tuvo que desviar sus pasos al encontrarse con perros muertos de hambre hurgando entre los escombros. Atravesó un riachuelo de aguas negras y pestilentes y descubrió a una pareja entre las rocas haciendo el amor semidesnudos. Logró alcanzar la cima y se encontró con una casucha hecha de láminas, cartones y desperdicios. En la puerta un letrero en una hoja de papel periódico, con letras hechas por niños, decía: “Cilensio: EL Escritor escrive”. Abrió de un golpe la puerta y se encontró con bolsas de plástico llenas de papeles y basura, y ropa colgada de los clavos y un fuerte olor a orines y excremento. Se arrodilló frente a una pequeña mesa hecha con madera y tabiques y vio una destartalada máquina de escribir, sin cinta y con teclas faltantes. A un lado una pipa rota y un bastón unido con cinta. Apretó sus manos, se inclinó sobre la máquina y sus ojos no pararon de llorar. Buscó entre las bolsas y sólo encontró hojas de periódico apiladas aquí y allá y en una de ellas leyó con letras maltrechas: “Las luces multicolores de los fuegos artificiales iluminaron el cielo limpio de Santa Clara. Y los hombres, mujeres y niños bailaron toda la noche rebosando de alegría por tan magnífica fiesta, mientras don Antonio los contemplaba sentado, tranquilo, cerca del quiosco”. ** María Celeste Vargas Martínez http://www.letralia.com/firmas/vargasmartinezmariaceleste.htm Escritora y periodista mexicana (México, DF, 1976). Es licenciada en periodismo y comunicación colectiva por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatlán. Actualmente es especialista en estudios sobre animación. Tiene inéditos los libros Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en México, historia de la animación mexicana. Ha impartido conferencias sobre animación, cómic y literatura en diversas universidades. Textos suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org), Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos (http://www.destiempos.com), Remolinos (http://revistaremolinos.blogspot.com) y Caminos Abiertos (http://revistacaminosabiertos.blogspot.com), así como en la revista Visión Universitaria (México, 2006), entre otras. Además, mantiene el blog Animación Mexicana en http://animacionenmexico.blogspot.com. === Tres poemas de ciudad Elizaria Flores ============================ *** Ninguna calle perdurará de ti De tus calles, ninguna. Salgo de ti, ciudad mala anfitriona, mezquina y sola. Ni una puesta de sol, ni una sombra, ni un cielo, ni una flor. De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin ojos, ni siquiera ciega. Acaso ocultes muñones y jorobas, avergonzada, llagas y despojos. Acaso nada. No estás, no eres. De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin dones, ciudad que ni una piedra, ni un agua fresca, ni una forma de nube, ni un gato perdido. De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad incolora. Huyo de tus criaturas que cruzan las aceras con desgano, lanzando desperdicios y escupiendo y destilando tedio. De tus calles, ninguna. Salgo de ti pobrecita ciudad sin esperanzas. Te dejo sin nostalgias, te dejo en el olvido. De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin danza ni relato. De ti ni un nombre, ni una plaza, ni una mañana, ni un café, ni un miedo. Ciudad sin moraleja ni posdata, nunca viví en ti, nadie ha vivido. De tus calles, ninguna. Salgo de ti ciudad sin un latido, estéril. Aquí te dejo hasta el día en que te recojan los fantasmas, que los vientos te borren, que el agua se lleve tus casas. Aquí te dejo con tus fachadas sucias y tu sed. Agonizarás bajo el polvo, ciudad sin cantos, palabra muerta. *** Ciudad Malquerida ciudad Plaza asolada Ciudad abandonada De revuelta y saqueo De plaga de insectos De lluvia feroz y despiadada De habitante indigno Te levantas Ciudad de huyentes Ciudad de penitentes Malquerida ciudad Ciudad incendiada Aniquilada nunca Ciudad impenitente Continúas *** Río El río de mi infancia arrastra piedras y neveras, mesas rotas, paraguas inservibles y anónimos cadáveres. En este río hay lágrimas y sangre, promesas incumplidas, suciedad y excremento y largas maldiciones junto a los restos de una casa y una diminuta mano de muñeca. El río de mi infancia es una rabia inútil atravesando la ciudad, su miedo bordeando las esquinas, su amenaza. Pocas flores conocen sus orillas, los blanquísimos lirios, las minúsculas espigas venenosas. El Guaire ha visto demasiado. La ciudad está desnuda y corre y baila y se emborracha. Celebra bodas de diamante o se pierde en despecho entre mercados y teléfonos. La ciudad ayuna o se atiborra, se disfraza, ruega y blasfema y se resigna. Desnuda va asesinando en serie o suicidándose. Traiciona y apuñala. A sus orillas, la maltratada exhibe sus heridas. El río de mi infancia es un silencio atroz y un rencor minuciosamente entretejido. ** Elizaria Flores http://www.letralia.com/firmas/floreselizaria.htm Poeta venezolana (Caracas, 1961). Reside en Mérida. Es licenciada en letras por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve), donde cursa actualmente una maestría en lingüística. Textos suyos han aparecido en las revistas literarias El Salmón (http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com) y Actual. === El Niño Dios desde la hamaca John Javier Acosta Rodríguez ======== Esa noche, Antonia Díaz de Fernández no pudo dormir. Desde que despidió la última visita rutinaria que le hacían sus vecinos, todos los días después de la cena, para reírse con anotaciones chistosas, ella empezó a preguntarse qué iba a hacer si su hijo Melquíades no aparecía con los juguetes. Después de colocarle la tranca a la puerta de la calle, se paró frente al viejo cuadro del Sagrado Corazón de Jesús que colgaba en una de las paredes de barro de la sala, se llevó las manos a la cabeza en señal de súplica, miró fijamente a la imagen religiosa y desahogó con una sola frase el tormento espiritual que sentía en ese momento. —Pobres mis muchachitos —dijo—. Dios mío, ayúdame. Cogió la lámpara de petróleo que colocaba siempre encima de la mesa, le bajó un poco la mecha, corrió la cortina que tapaba la entrada al único aposento de la casa y fue, con la lámpara en una mano, a cada una de las hamacas donde estaban durmiendo sus dos muchachos: mató al zancudo que estaba picando a uno de ellos. Colocó la lámpara sobre el aguamanil, sin apagarla del todo, como era su costumbre, para poder disponer de ella en caso de una emergencia. Bajó la hamaca que envolvía todas las mañanas, al levantarse, en una de las tirantes del techo de paja para no tener que descolgarla. Sacó de allí su descolorido camisón de dormir. Se quitó el vestido de florecitas negras de su eterno medio luto para ponerlo en el asiento de cuero que estaba en el aposento para ese propósito. Se acostó, por fin, con el consabido quejido, exhalado siempre que se sentaba, se ponía de pie o se acostaba, con el fin de poder justificarse las dolencias inexistentes que ella empezó a inventarse desde el día en que descubrió que ya estaba vieja. El dolor que sentía esa noche no era en el cuerpo, sino en el alma: eran las 9:00 de la noche de un 24 de diciembre y ella no tenía nada para que el Niño Dios le pusiera el regalo a sus dos pequeños nietos. Antonia Díaz no supo nunca que uno de los nietos que ella estaba criando en ese tiempo escuchó todos los movimientos de la abuela. Alfonso y Francisco Javier se habían acostado temprano porque estaban convencidos de que con la misma rapidez con que se dor¬mían, llegaba el Niño Dios a ponerles su regalo. El pequeño Francisco Javier no había podido conciliar el sueño porque estaba casi muerto de miedo. Resulta que esa tarde, al finalizar el partido de fútbol que los muchachos del pueblo acostumbraban a jugar después de encerrar las vacas, se reunieron como todos los días debajo del palo de ciruelo que estaba frente a la tienda de la señora Alicia. Entre las descomunales mentiras que se inventaban sobre las hazañas diarias con que enfrentaban al mundo cotidiano, los más grandes recordaron la misma ficción infantil de todas las navi¬dades: al Niño Dios no le gusta que lo vean en el momento en que pone los regalos debajo de la hamaca, y si algún niño suspicaz saca la cabeza para satisfacer su curiosidad de conocer al Divino, lo que va a encontrar es un perro echando candela por los ojos y por la boca. De modo que Francisco Javier se acostó con la idea de dormirse rápido, no tanto para que el Niño Dios le pusiera temprano, sino para no encontrarse con la otra horrible criatura infernal. El miedo no le dejó atrapar el sueño con la rapidez con que él deseaba. Por eso, permanecía ahí, quietecito, sudando de estupor, boca abajo, con las manos en los ojos cerrados para asegurarse de no ver nada y con el corazoncito que se le quería salir del pecho. Rebuscaba entre los desórdenes de su miedo cualquier resquicio de valentía para tener el valor de hablar y preguntarle a su primito a cada rato: “Alfonso, ¿te dormiste?”, con la voz entrecortada. Era feliz cuando recibía la respuesta: “Cállate, gran pendejo, que va a venir el Niño Dios y no nos va a poner nada por encontrarnos despiertos”. Hasta que llegó la abuela a acostarse. Y el nieto asustado pudo dormirse entonces, al sentir la compañía maternal en la hamaca de al lado. La angustia de Antonia Díaz empezó al atardecer, después de que llegó al pueblo el último carro de pasajeros, procedente de San Juan del Cesar, que era la cabecera municipal. Ella estaba echándole los dos baldes de agua de rigor a cada uno de los tres palos que tenía sembrados al frente de su casa. Al ver acercarse la camioneta con placas venezolanas, sonrió esperanzada. Pero el automotor siguió de largo hasta el otro lado del río a repartir los viajeros que vivían allá y lo único que dejó al pasar fue una nube de polvo. Hacía cinco años que tenía a los muchachos bajo su custodia. Y era la primera vez que no tenía los dos regalos de Niño Dios, por lo menos con una semana de anticipación, guarda¬dos en el baúl de una casa vecina. Los niños andaban por la misma edad: siete años. Alfonso era hijo de Nuris, la segunda de sus cinco mujeres; y Francisco Javier, de Melquíades, el tercero de sus seis hijos varones. Ella había quedado sola en el pueblo porque sus retoños emigraron hacia Codazzi, un promisorio municipio del vecino departamento del Cesar, donde sembraban algodón. Antonia Díaz era feliz al mamarles gallo a sus nietos todos los diciembres. “En esta Navidad sí es verdad que el Niño Dios no les va a poner nada: él no tiene maneras”, les decía, con la satisfacción de saber que los regalos ya estaban en La Junta, el pueblo querido, escondi¬dos entre los corotos del aposento de la señora Toña. Como iban las cosas, ese año la sentencia juguetona se convertiría en una realidad triste. Ella lo presagiaba así, revolcán¬dose de angustia en su hamaca. Nunca antes, como esa noche, la brisa decembrina se había escuchado tan nítida al revoletear allá afuera, en medio de la claridad de la luna. Ahí, despierta, sopesando su zozobra, Antonia Díaz de Fernández sintió pasos sobre la arena de la calle: eran los jóvenes que regresaban del parque, en donde siempre se reunían a hablar paja. Oyó cada una de sus impertinencias y los reconoció a todos por la voz. La brisa traía la música de acordeones que salía de los cuatro puntos cardinales de La Junta: venía de las casas en donde festejaban la Navidad al calor de un guiso de chivo. Los perros hacían su agosto ladrándoles a los borrachos que caminaban de baile en baile. Antonia Díaz sacó la mano derecha para tantear debajo de la hamaca, en busca de sus chanclas de caucho. Entonces lo sintió. La delgada corriente de orina atravesaba el aposen¬to, pasaba a la sala por debajo de la cortina y moría en la calle, después de salir por la hendija de la puerta. “¡Carajo!”, dijo mientras sacudía su mano mojada. Había hecho todo lo posible para quitarle al pequeño Francisco Javier la manía de orinarse dormido. Cada vez que se daba por vencida, aparecía alguien con un nuevo remedio casero. El más reciente consistía en que el niño debía mear sobre un tizón al rojo vivo hasta apagarlo por completo. Esa mala costumbre, de ambientar el aposento con el olor de su meado, sólo la perdió a los 13 años de edad, cuando le tocó irse a vivir a la casa de su papá, allá en Codazzi, donde fue a estudiar su bachillerato porque en La Junta no había colegio de secundaria. Antonia Díaz le quitó el pasador a la puerta de la sala que conduce al patio trasero. La cálida brisa de diciembre la envolvió en su regazo navideño. Miró la luna en el firmamen¬to y pudo saber la hora exacta: eran las 3:30 de la madrugada. Al escuchar sus pasos, las gallinas que dormían en el palo de almendro se pusieron alerta: podría ser un borracho ocioso que quería terminar su parranda con un sancocho de gallina robada. Llegó hasta la cocina, que estaba a cien metros del resto de la casa. Fue a oscuras al rincón donde estaba la tinaja. Llenó de nuevo la jarra de plástico que ponía siempre, antes de acostarse, en la mesa de la sala, para evitarse la molestia de salir al patio a media noche a tomarse un vaso de agua. Pero ese 24 de diciembre acabó como nunca con el líquido envasado, tratando de buscar en los tragos de agua el alivio a su pena. Antes de entrar de nuevo a la casa, fue hasta la cerca que separa a la calle con el patio. Se asomó por encima de los leños sembrados en línea, esperanzada todavía en ver a Melquíades. Miró de arriba abajo, amparada por la claridad de la luna. Unos perros trataban de ganarse el honor de aparearse con una perra en celo. Una pareja de enamorados se besuqueaba debajo del palo de corazón fino que estaba frente a la casa del señor Jota. Antonia Díaz trató de reconocer a la novia para acusarla más tarde con su padre porque estaba mal visto que una mujer se pusiera a dar semejantes espectáculos públicos a esa hora de la madrugada. No pudo saber de quién se trataba. Nada, Melquíades no aparecía con los regalos del Niño Dios. Ella volvió al aposento. Le alzó la mecha a la lámpara, buscó la alcancía de madera donde ahorraba los billetes nuevos de a peso para que el único de sus once hijos que tuvo el atrevimiento de irse al lejano interior del país a estudiar una carrera universitaria, tuviera plata cuando llegara de vacaciones. Desclavó como pudo la tablita de encima y escogió los dos billetes más nuevos. Se acercó, con la lámpara en una mano, hasta la máquina de coser que estaba en la sala. Rebuscó dentro de las gavetas una tira verde y otra roja para amarrar cada billete. Y le puso, debajo de cada hamaca, el Niño Dios a sus dos nietos: un peso. El de Francisco Javier lo colocó a un lado, para evitar que se mojara de orines. Volvió a acostarse más afligida que nunca. Imaginaba a sus dos muchachitos sentados en el sardinel de la casa, viendo lelos a todos los otros niños de La Junta cuando salían felices a mostrar, bien temprano y como era la costumbre, su aguinaldo de Niño Dios, mientras los de ella guardaban en el bolsillo el arrugado billetico de a peso: se le partió el alma. Dos lágrimas de impotencia rodaron suavemente por su mejilla, no pudo evitarlo. La Divina Providencia sabía que Antonia Díaz también tenía derecho a su Niño Dios. Por eso, como caídos del cielo, escuchó los tres golpecitos en una de las dos hojas de la ventana. “Mamá, oh, mamá”, oyó la voz de Melquíades, que hablaba pasito para no despertar a los muchachos. Ella se levantó de un solo salto, abrió la puerta y vio a su hijo, muerto de la risa y con el tufo navideño de sus aguardientes. “¿Qué son estas horas de venir, carajo?”, preguntó disimulando su alegría. Melquíades entró por la puerta entreabierta. Había llegado al pueblo en el último carro de la tarde, pero se quedó en la cantina de su primo Carlos, departiendo con unos compañeros de viaje que consiguió en San Juan. Resulta que cuando se bajó del bus que lo llevó de Codazzi, en el Cesar, a San Juan, en La Guajira, se encontró con unos viejos amigos de infancia, que se refrescaban con unas cervezas heladas, mientras esperaban el último carro de la tarde que salía para el terruño del alma. Melquíades no tuvo inconvenientes en aceptarles “unas frías”, como llamaban en el Caribe colombiano al líquido de cebada. Instantes antes de que la camioneta saliera hacia la población de sus entrañas, los antiguos cómplices de aventuras juveniles decidieron comprar una botella de aguardiente para continuar dándole rienda suelta a sus recuerdos gratos. La vieja Antonia Díaz le colocó la tranca otra vez a la puerta. En medio de su tembladera etílica, Melquíades le entregó a su madre la bolsa con las dos camioneticas de plástico que Alfonso y Francisco Javier le habían pedido al Niño Dios. —Tome, vaya a ponerle el Niño Dios a los pelaos —dijo. ** John Javier Acosta Rodríguez http://www.letralia.com/firmas/acostarodriguezjohnjavier.htm Escritor y periodista colombiano (Casacará, César, 1965). Es egresado de la Universidad de La Sabana (http://www.unisabana.edu.co; Bogotá) y especialista en Comunicación para el Desarrollo Regional, de la Universidad Autónoma del Caribe (http://www.uac.edu.co; Barranquilla). Trabajó como redactor político de los diarios El Heraldo (http://www.elheraldo.com.co), de Barranquilla, y La Tarde (http://www.latarde.com), de Pereira. Ha publicado el libro de cuentos Un corazón dentro del fusil (1990) y el libro de crónicas Puntadas de la vida (1999), así como numerosos ensayos, crónicas y reportajes en medios impresos. Actualmente se desempeña como catedrático en el programa de Comunicación Social y Periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Autónoma del Caribe. === Textos Sabrina Domínguez ========================================= cuando estás en la fila para el 123 los chicos que hacen pruebas en la bici frente a la Chacarita pueden parecerte unos copados infectados que contagian unas ganas muy zarpadas de comprarte una bici y empezar a hacer pruebas en los parques de madrugada mientras otros están en la fila esperando un bondi equis y sienten en el estómago el deseo de treparse a los banquitos y hacer willy * más me gustaría estar en un paraíso tropical cuando las luces empiezan a estrellar el cielo y la marea adelgaza la playa mientras el hielo se derrite en el vaso de caipirinha * cuando caminás por el andén de la estación Federico Lacroze de la línea B y ves los trenes dibujados podés llegar a pensar que ir a un museo no tiene mucho sentido porque el arte se ve mejor bajo la tierra * yo quiero estar en Nueva York para ver desde el balcón de uno de sus rascacielos las innumerables luces que la encienden * en Castelli ves tantas luces que a veces no ves nada * si caminás por las calles del Once podés ver un montón de gente invisible que está sentada en banquitos sobre la vereda y aunque tiene las manos en los bolsillos vende carteras o pantimedias que a lo mejor hacen personas a cambio de comida en talleres clandestinos * *** En una mesa del café donde desayunamos una rara mañana que amanecimos juntos, me enseñaste a jugar sudoku antes de despedirme con una fórmula imprecisa * Nos alejamos de las casas para jugar con las linternas debajo de una manta en el descampado donde nos acurrucamos de madrugada para transitar el frío y quedarnos con las ganas * A la medianoche caminamos abrazados por Congreso y cuando terminaste de leer aquel pedacito de La vida es sueño, la niebla se tragó la plaza y nos dejó confusamente solos * Tomamos el subte y nos sacamos una foto que salió quemada por el flash después de aquella carta que me diste y antes de volverte a Mar del Plata donde te esperaba tu mujer * Recorrimos la ciudad en tu moto en primavera y con la cámara réflex de mi abuelo guardamos para siempre los murales que tanto nos gustaban * Fumamos un cigarrillo fugaz bajo la luna fría y el destello de la galaxia que servían de escenario perfecto para el beso que no me diste sino diez días después en circunstancias menos espectaculares * Estabas contento la tarde que después de tirarme ese bon o bon que yo atrapé en el aire me sacaste a bailar un vals frente al río, bajo la lluvia * ** Sabrina Domínguez http://www.letralia.com/firmas/dominguezsabrina.htm Escritora argentina (Buenos Aires, 1982). Su trabajo permanece mayoritariamente inédito. === Juana Héctor Estrada Parada ====================================== —¿Y a ti qué te pasa hoy que traes esa cara? —No tengo más, ¡el sueldo no me alcanza para otra! Y fue a sentarse a su lugar de trabajo. Destapó la máquina de escribir y comenzó a revisar la carpeta de “pendientes”, la cual casi siempre se hallaba vacía. La espigada y eficiente muchacha de cabellos rubios y cortos siempre tenía su trabajo al día. Quizás por eso, entre otras cosas, su jefe le toleraba el mal genio con que a veces comenzaba el día. Con el correr de la mañana, su estado de ánimo iba mejorando. —Juana María, ese “buen humor matutino”... ¿lo has tenido siempre? —Todas mis vidas, ésta y las cien anteriores. Pero no es a diario. Sólo después de una noche de recuerdos tormentosos. Dos o tres veces por semana, Juana María tenía visiones de sus vidas pasadas. Había sido la hija de un cacique chibcha, en la época de la “conquista”; una esclava israelita en Egipto, antes de Moisés; la esposa de un combatiente francés de la resistencia contra los nazis. Pero la vida que más le atormentaba era la de Salomé, aquella princesa que pidió a su padrastro la cabeza de Juan el bautista. —¿De verdad crees en la reencarnación, muchacha? —Aunque no quisiera creer, casi todas las noches revivo pasajes de otras vidas. Es completamente involuntario y a veces creo que voy a volverme loca. —Oye, yo en tu lugar vería a un psiquiatra. Digo, para recibir un poco de orientación. Aurelio, su jefe, le sugería aquello ignorando que, desde los doce años, ella había consultando psicólogos y psiquiatras, que sólo veían en su caso la posibilidad de trastornos mentales que ella no padecía. Todos partían de la premisa de que eran alucinaciones. Pero Juana estaba segura de lo real de sus visiones y el origen de éstas. Una noche se despertó sobresaltada, estaba sudando a mares y tenía brazos y piernas arañados. En seguida recordó que había estado corriendo por una sabana y luego entró a un bosque para despistar a sus perseguidores, unos españoles a caballo, quienes ya habían matado a parte de su pueblo e incendiado sus chozas. Al despertar, sentía que le faltaba el aire y estaba realmente fatigada y asustada. Las situaciones que se le presentaban en sus sueños paradójicos eran siempre conflictivas, azarosas y, a menudo, peligrosas. Juana María abandonó desde tiempo atrás la intención de averiguar por qué o cómo le ocurría aquello. Consideró que sería muy tormentoso y finalmente una pérdida de tiempo. Más bien concentraba su atención en el “para qué”. Es decir, qué beneficio o propósito habría en esas visiones. Tenía la sensación de que había en ellas un mensaje o un aviso subyacente, pero no tenía noción de cómo descifrarlo. Leyó alguna vez, en un libro de metafísica, que todos pasamos por diferentes vidas pero no recordamos porque sería un sufrimiento para la vida actual. Pues bien, ella sufría lo indecible. —Anoche, sin ir muy lejos, me desperté o recuperé la conciencia sentada frente a un pequeño escritorio que hay en mi cuarto, con una pluma en la mano y un papel con algo escrito en francés, lengua que, por supuesto, no hablo ni entiendo, mucho menos escribo. Tenía muchísima sed y un poco de paja entre mis ropas. Imaginarás mi desconcierto. —Y, ¿recuerdas algo del sueño o la visión previa? —Sólo que me hallaba vestida con uniforme de soldado del siglo XV, en una celda a oscuras, con muros de piedra muy fría y húmeda; el piso estaba cubierto de... ¡paja! ¡qué horror, Dios mío! ¿Qué me está pasando? Su jefe le pasaba la mano por la cabeza y los hombros, tratando de darle algún consuelo, pero no atinaba a pronunciar palabra. ¿Qué podría decirle para aliviar ese tormento? Sólo callaba y sufría con ella. La amaba en silencio casi desde el momento de ser presentados. Recordó que en esa ocasión, Juana le miró con un gesto extraño y le dijo que tenía la impresión de conocerlo de antes. “Qué ridiculez, habrás oído eso cientos de veces”. Semanas más tarde, la chica tuvo una visión: una división del ejército alemán hizo su entrada en la villa en la cual ella vivía con su esposo. Se abrieron paso con fuego de artillería y una unidad blindada compuesta por dos tanques destrozó varias casas, la iglesia y el edificio de la alcaldía. Su esposo, en un arrebato de furia e impotencia, salió a enfrentarlos tan sólo con una carabina. El final es predecible; el pobre hombre fue acribillado en medio de la calle. Murió en los brazos de la inconsolable esposa. Una muerte inútil. Ella vio con horror la cara ensangrentada del mártir. Era la misma de Aurelio, su apreciado jefe. Le atormentaba el no saber si esto era algo premonitorio, si de alguna manera se relacionaba con su vida presente y un posible final futuro para el joven ejecutivo. Había solamente dos puntos de coincidencia. Reconocía al jefe de la resistencia francesa en el rostro de Aurelio, y el nombre de la empresa de seguros donde ambos trabajaban: “Le Monde” que significa, en francés, El Mundo, el cual también distinguía a un diario parisino que veía con frecuencia en sus ensoñaciones. “Qué pesada se nos hace a veces la vida, qué desconcertantes responsabilidades nos pone sobre los hombros. Si sólo pudiera encontrar a quien me tradujera lo que escribí la otra noche: Mort à l’anglaise”. Esa mañana, Aurelio fue a buscarla a su casa en vista de que no se presentó a la oficina; tampoco respondió al teléfono, lo cual se le hizo muy raro ya que era muy cumplidora de sus responsabilidades, pese a su juventud. Halló un alboroto en las escaleras y ante la puerta de su apartamento; los vecinos discutían confusamente. —Huele a quemado —decía uno—, pero no hay fuego ni humo. —Igual, llamemos a los bomberos, esa muchacha puede estar en peligro —apuntó otra. El joven no aguardó ni un segundo y, de un formidable empujón, echó abajo la puerta para, con una mueca de espanto dibujada en su faz, ver a su amor secreto quemada en su cama de madera y, a los pies de ésta, una espada con una inscripción grabada que rezaba: d’Arc. ** Héctor Estrada Parada http://www.letralia.com/firmas/estradaparadahector.htm Escritor venezolano (Caracas, 1951). Es técnico superior universitario en mercadeo y publicidad y cursó algunos semestres de comunicación social en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Durante el bachillerato dirigió un periódico liceísta y más tarde el semanario del Banco Hipotecario de la Vivienda. Tuvo a su cargo la revista K-leido en los años 90. Es miembro activo del programa Plataforma del Libro como promotor de lectura, y miembro de la Red Nacional de Escritores (http://rednacionaldeescritoresdevenezuela.blogspot.com), Capítulo del Táchira. Autor de las novelas históricas Perdedores y Réquiem por Leonora. Docente en el Colegio Aplicación de San Cristóbal. Actualmente asesor de tesistas universitarios. === Poemas Johan Mijaíl Castillo Guillén ============================= *** Me declaro ser la isla “El agua de este archipiélago de papel pesa y a veces pesa muchísimo”. Ya está claro: morir en una yola no es la solución. El allá, el aquí, el mundo, la maleta de sueños con perico ripiao’ incluido, los boletos para subirse en un tren imaginario y mirar-morir por la ventana. La isla se sigue hundiendo en medio de las olas que vienen por todos lados; —usted se salva si trae oro escondido en la cartera, usted se salva solo si habla inglés y paga con dólares en este Nueva York chiquito, usted se salva si tiene las rodillas blanquitas, usted se salva si quiere salvarse y por eso lee la biblia, usted se salva, usted está salvo en este espejo de país de la mierda, en este caribe que se ahoga en las palmeras y los motoconchos ¿y qué?— en el Norte: corren, en el Sur: la tierra arde, en el Este: los hoyos de las calles son cráteres y en el Oeste: no se escuchan voces. Seguimos siendo isla, isla donde ser artista es ser el diablo, un dato geográfico en algún lugar, demografía atestada de palmeras y de costas. Una llama de tres colores con un escudo católico en el centro. Horas santas, comida, todo lo que se pueda esconder en el bote que estamos armando para irnos. Ganamos un torneo donde el premio era una pelota de medias y un diccionario con tres palabras que no estaban incluidas en el diccionario anterior. Antenas y todo lo que te puedas imaginar en un techo, todo eso haciendo juego con un sol que parece volverse otra cosa. Flores que salen de la tierra y se pierden en los brazos de los espantapájaros formando un universo personal donde la música de fondo es un gagá, donde los morenos que han quedado vivos van bailando al ritmo del un-do-tré con sus brazos hinchados de tanto darle al son del pico a la calle y el sudor en la frente. Bajando, subiendo, dividiendo el pedazo de tierra en dos. ¿No caben dos? Sí. Da pa’ lo do’, para tres, para todo el que quiera morirse (pero no ahora), porque al final de la historia saldremos volando en un cometa y justamente en este tiempo es donde vemos ángeles y señoras rezando y señores que se van despertando los domingos. Arroz con pollo, arroz con habichuelas, arroz con huevo, todo en una misma habitación, al ritmo del un-do-tré mariposita linda e’. Yo particularmente, que he visto aviones aterrizando y edificios muy largos puedo dar fe que el Estadio Quisqueya un día cogerá candela por aquello de Duarte, Sánchez y Mella. Mamá Tingó dejó su corazón en la tierra y su sangre dio fruto a esta generación con el caribe entre ceja y ceja, a esta generación que se ha puesto la isla de sombrero y de escudo ante la guerra, a esta generación que inició al mismo tiempo que el cosmos nombraba a todos bajo el signo de Aries, sin importar que era diciembre u otro mes fuera del círculo y no importa, porque lo que estamos haciendo es gritándole a todos estos hijos de la gran puta que nos escupen hacia un mundo de otredades, que al caribe lo estamos reflexionando, limpiando, coordinando, transformando, viviendo, sintiendo, gozando, pensando, bailando, sufriendo, llorando, bañando el amor por esta media isla perdida, esta media isla con una energía que nos harta al grado de querer salir de ella, pero cuando estamos allá ese mismo son nos hala como si fuera el imán de una metrópolis salida de la selva con un martillo en la mano y con un cuchillo en la boca se transforma todo en nada, en olor, en sabor, en cadencia, en humo y comenzamos a flotar, porque ya no hay fuerza para caminar, incluso algunos han perdido las piernas y otros han ganado más piernas: tienen de dos y de tres organizadas como filas. Dime ¿cómo hemos podido (sobre) vivir aquí? Si no es declarándonos ser la isla y haciendo trucos de magia con el agua de coco, para mover montañas y guardar toda la caña en una caja o en un tubo donde ya nadie la vea, donde ya nadie nos haga esclavos, donde ya nadie nos venga a cambiar-comprar por oro. *** Pordioseros del Caribe Lo que pasó fue que ya había una isla. Yo construí una isla. Todo el que se fue también construyó la suya y ahí se armó el lío de islas. Todo el que tenía deseos de recordar o inventar lo que era, no midió el problema que estaba armando. Ahora andamos por el mundo con tantas islas que nos caemos en la de origen y se va a hundir. La mía estaba escondida en un montón de luces, después estaba sola y se fue en su nube. Entonces, comenzó la tarea: ser la insularidad. Perderse en el tercer mundo entre un mar y un océano, que no es tarea fácil, perderse entre ser un espejo o ser una avenida más, un transeúnte más, un ciudadano más, un enfermo más. Ser todo al mismo tiempo, que tampoco es tarea fácil. A veces es bueno estar solo y reflexionar el subdesarrollo que se esconde entre todos estos elevados y apartamentos de lujo entre avenidas con nombres de héroes en inglés, minimizando, minimizando todo, como si fuéramos todavía los seres sub-humanos ante la nobleza. Si ves una sonrisa, no te la creas, porque es una farsa. La alegría no es lo mismo que la felicidad. ¿Qué estás haciendo ahora? ¿A qué le temes? Deberíamos estar pensando en otra cosa que no sean ofertas de resorts todo incluido o ventas de pasillo donde lo que domina es el dos por uno: compras algo y te llevas otro algo por el módico precio de nada. La insularidad es una condición geográfica; el insularismo es una ideología y una yola es un medio de transporte donde terminamos, casi siempre, muriendo. *** Poesía para la posmodernidad Ahora hasta los imanes están buscando beneficios, ser metales, vidrio. Todo ahora es llamar por telepatía a los otros y las otras no contestan, porque esta forma de comunicación no es fácil. Nadie se toma cinco minutos antes de tomar el café, la escritura ahora es automática, lo que salga, lo que coja mi bon, mi papel carbón, mi jeepeta 4*4, mi mamá. Lo que sí es fácil es decir que el dolor de los otros también es suyo cuando se vive en un país desde los periódicos y las notas de prensa, mientras los de arriba miran cuando los de abajo se mueren, se desproporcionan, se vuelven trigo. Tratar de salvarse es una utopía, un sueño que no deja de ser un sueño. Te levantas, porque debes correr, limpiar los cuadros, hacerte una foto 2*2 y ponerla en un Curriculum vitae que diga tu nombre y eso mismo te sella de tal forma que deberás ir al tribunal de justicia para cambiarlo o decirle cuando tienes cinco años a tus compañeros de escuela que te pongan un apodo y pases de ser Juan a Julián, Ju-tufú, Ju-chicomplote, Ju-ju, pero nunca Juan de nuevo. Entender será una pérdida de tiempo, porque los relojes ya no tienen pila. Se necesita otra cosa, algo que cambie todo lo que puede verse desde una ventana, que el malecón de Santo Domingo dejé de ser el malecón y se vuelva otra cosa que pese menos (no hay otra cosa que pese más que el agua), otra cosa que ya no permita que vengan a colonizarnos y escondernos por tanto tiempo en un pote de compota, en un pedazo de caña con un maldito vaho a grajo: grajo por el sudor, grajo por el calor, grajo por vivir en el caribe, grajo por no bañarse, grajo por no tener un bigote larguísimo, grajo por qué se vuelve de noche un pedazo de cartón. Entonces, nos quedamos solos por asunto de destino y brujería y licor y sábanas blancas y tazas con bebidas mágicas. Movimiento-catarsis-locura es lo que nos domina cuando caminamos. ¿Te besarías con un hombre sapo simplemente para que te compre un apartamento en Naco? Haré lo posible por no caerme cuando me toque ir por un traductor, para que no se me pelen las rodillas. I do not like abuse y esto es una máquina del tiempo de colores y limones también de colores por todos lados y nadie quiere apearse por lo cómodo que vamos viendo aves, cometas, lápices, lámparas, cajas, cartones, estrellas, animales que se arrastran, espermatozoides buscando un óvulo para volverse un hombre o una mujer con valores socio-morales dispuesto a respetar la iglesia y las normas divinas. Llegamos. Comenzamos a socializar con lo que vemos (hay ciegos que no ven, obvio), comenzamos a bailar mambo, reguettón, merengue, mangulina, pri-pri, de todo, hasta que nos cansamos y vienen hombres pequeños con sillas de aluminio y aposentamos nuestras hermosas nalgas en los respectivos tronos. Baila, baila, baila y no se para de bailar, porque en la nave hacía lo que nadie hacía: dormir, entonces tiene tanta energía que no le llegan los deseos que todos tenemos de sentarnos. El sol ya pesa. Hay mucho silencio y una ventana construida con una madera comprada en las Caobas o en las Palmas de Herrera. Este texto es de aquí. Señala alguien hacia un pequeño zafacón que está sobre un charquito de agua y nos paramos uno por uno frente a frente al zafacón y escondemos ahí la basura. Sencillitos, tranquilitos, normalitos, despacito. Ahora hay una nueva forma de arte, yo la he inventado, se llama POESÍA. Poesía por potes Poesía en los colmadones Poesía en el Mamaya Poesía en la Duarte con París Metapoesía que se vuelve un acto: performance Poesía donde puedes ir a comprar con ella al colmado Poesía robada del apocalipsis Poesía recitada por los huele cemento y los muchachos que suben la [Churchill a montar esqueivol Poesía Poesía Poesía en los tratados evangélicos Poesía por un tubo, rolos, preservativos y siete llaves que tratan de [responder la pregunta de la posmodernidad: ¿qué haces con tu [poesía? ¿La performeas? ¿Te la comes? ¿La guardas en una cartera? ¿Es tan buena que no la compartes? Y la posmodernidad responde desde la estatua de Montecinos y suben todos [los hombres que se bañaban en Güibia por la Máximo Gómez, con deseo [de quemar la estación del metro Casandra Damirón. Me quedo muy cerca [del Hotel Lina y no me muevo de ahí. *** Atención por veinte pesos In case of emergency and with the train stopeed usted puede mirar por la ventana a los hombres que por castigo divino viven encerrados en el cuerpo de una niña de ocho años, que por obra y gracia del tren, vuelan mallas ciclónicas antes de morir como la pú pú de uno que deja de estar vivo. Worning, por favor, atención o el improper use will be penalised y será castigado como los hombres-niñas que desde abajo miran esas luces que llegan hasta el cielo en esta área controlada por los ademanes que invento justo cuando usted acciona la palanca: saltan, corren como si dentro del medio de transporte todas las mujeres dan a luz a hormigas y elefantes. Use por favor solo en caso de emergencia, please, solo en caso de emergencia y con el tren parado. Trate de abrir manualmente la puerta. Usted se salva solo si es de signo virgo, usted se salva si trae oro escondido en la cartera, usted se salva solo si habla inglés y paga con dólares en este Nueva York chiquito, usted se salva si tiene las rodillas blanquitas, usted se salva si quiere salvarse y por eso lee la biblia, usted se salva, usted está salvo en este espejo de país de la mierda, en este caribe que se ahoga en las palmeras y los motoconchos ¿y qué?, en este tren que sobre-vuela sin alas por la Máximo Gómez. Se me va la señal del celular. Lleva a tantos a su casa, ¿usted compró su boleto?, porque según escuché una vez alguien intentó pasar sin comprarlo y hoy el andén está sucio con sangre y partes de su cuerpo. “Utilizar en caso de emergencia para solicitar la parada del tren” y en un caso de no-emergencia nadie toca la palanca, porque el uso indebido será sancionado con las leyes de este Nueva York chiquito y nadie está nunca por encima de las leyes divinas, porque Dios fue que puso ahí la palanca y la estación. In case of emergency, use in case of emergency. En caso de emergencia, use en caso de emergencia o el uso indebido será sancionado. ¿No estás viendo mucha televisión? Este es el nuevo sello de la bestia. Mientras van pasando estaciones como palomas con hambre. Volando hacia algún sitio o a ninguna parte. Me tatuaré el nombre de Juan Bosch por todo lo que hizo por esta isla, me moveré a pintar la palanca de amarillo, me iré más temprano recordando que debo apen the door manually, teniendo lo que sea entre los dedos. Desde arriba se ve cómo mueren los de abajo. *** Aleluya al rey Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó. Así cantará mi ejército cuando camine hacia la construcción de mi imperio de mármol. Cuando caminen hacia la victoria. Y yo, el niño de oro, sea venerado con los aleluyas más altos. Se reunirán detrás de los basureros, detrás de cualquier otra cosa para prestar ayuda en el levantamiento de lo que yo había profetizado. Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó Arpas, arcas, velas, jericó A lo unísono. Todo el mundo a una misma voz, caminando hacia la victoria, hacia la savia, a la eterna juventud. A lo unísono. Todo el mundo bajo mi poder, caminando hacia al sol, hacia el caribe, a la eterna juventud. Arpas, arcas, velas, jericó Felices Arpas, arcas, velas, jericó Cómodos Arpas, arcas, velas, jericó A gusto Arpas, arcas, velas, jericó Contentos. Me paro frente a ellos: Me ven. Se mueren. Saltan. Corren. Helicópteros. Arpas. Levanto una mano: Saludo. Sonríen. Lloran. Vuelan. Alucinan. Me ven. Arcas. Aleluya. Gloria. Velas. Jericó. Lo que yo había profetizado: el gobierno de los singafiao, el imperio de las ratas y las cucarachas, el gobierno de los monos, la dictadura del mojo. Y cada uno en una isla muy bonita. ** Johan Mijaíl Castillo Guillén http://www.letralia.com/firmas/castilloguillenjohanmijail.htm Periodista, escritor y performer dominicano (Santo Domingo, 1990). Ha publicado el poemario Metaficción (2011). Ha presentado exposiciones fotográficas, performances y spoken word. Trabaja gestión cultural y colabora para medios de comunicación de su país. Está inmerso en diversos proyectos internacionales, entre ellos una colaboración como performer para la película del colectivo Lewis Forever con base en Berlín, Alemania. Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones digitales. Mantiene el blog enunaisla (http://enunaisla.wordpress.com). === Lajoman Olivia Vicente Sánchez =================================== Cuando Manuel Lajos entró por la puerta del instituto sintió cómo decenas de pares de ojos se le clavaban en su cara, en su torso, en sus piernas, en su manera de moverse. Inspiró profundamente y miró en un plano del edificio que se encontraba junto a la escalera. En ese mismo momento se dio cuenta de que esa escalera era la central y, a partir de ésta, se organizaba el flujo de gente. A los lados de la escalera surgían sendos pasillos que, a su vez, terminaban en una escalera. Al fijarse un poco más, vio que la clase de 2º de Bachillerato, letra C, estaba en el primer piso. Para llegar a ella tenía dos opciones: una consistía en subir por la escalera central y girar a la derecha, atravesar todo el pasillo y, finalmente, entrar al aula; la otra opción le agradó más, pues desde el piso inferior podía acceder a una de las escaleras secundarias pasando por las oficinas y otros despachos, en los cuales apenas había estudiantes. De esta forma, eligió esta manera de llegar a su nueva aula, pero, justo cuando se hallaba por la mitad, una voz femenina le avisó de que “Los alumnos deben usar la escalera central. Las laterales son para situaciones de emergencia”. Esas palabras le cayeron como un jarro de agua fría. Empezó a sudar; las palmas de sus manos comenzaban a estar pegajosas. Tras abandonar la escalera central, Manuel Lajos llegó al primer piso. Rápidamente se percató de que apenas había chavales fuera de sus clases. Eso le llamó mucho la atención, ya que en su anterior instituto era casi imposible avanzar por los diferentes corredores sin terminar chocando contra alguien. En cierta manera, eso lo alivió, aunque, cuando contempló el nombre 2º BACH C, palideció, suspiró y, al final, atravesó el umbral de la puerta. El aula no era muy grande. Cabían, aproximadamente, unas veinticuatro mesas con sus sillas apenas separadas entre sí por unos treinta centímetros. Incluso la mesa del profesor destacaba por ser más estrecha que otras que había podido ver en otras clases. Él susurró un tímido hola, pero nadie le oyó o le quiso oír. En realidad, la mayoría de los alumnos se distribuían en corrillos; el resto se encontraba sentado en su mesa o bien preparando el material o bien apurando los últimos segundos de duermevela. Poco después de que Manuel Lajos se decidiera a sentarse en una mesa vacía, el profesor entró y, con voz firme, saludó a los alumnos y pasó lista. —Manuel Lajos Martínez —leyó—. Es usted el nuevo, ¿verdad? —Sí —contestó débilmente. —Bienvenido. Yo soy Isidoro Nieto, profesor de historia y tutor del grupo. El resto de la hora y del día se desarrolló más o menos como temía Manuel. En ocasiones notó cómo le miraban algunas de sus compañeras, las cuales parecía que bromeaban sobre él con otros chicos. En estas situaciones se sentía el centro del universo, como si todas las miradas de todas las personas del mundo estuvieran pegadas a cada poro de su piel. Como consecuencia de esa sensación, aumentaba su sudoración y un picor característico sobre el labio superior que le hacía aumentar la incomodidad. Se preguntaba entonces si todos los demás se estarían dando cuenta de lo enclenque y de lo enfermizo que se juzgaba y, si era así, cuánto tardarían en ponerle un mote o en reírse sin tapujos delante de él. En este sentido no sabía cómo valorar lo que le había ocurrido durante el recreo. Un chico con el pelo largo, camiseta desigual y pantalones vaqueros desgastados y rotos por las rodillas se acercó a él mientras comía un bocadillo de tortilla de patatas comprado en la cafetería del instituto; le saludó con cierta musicalidad en su entonación y le invitó a acercarse a su pandilla. La pandilla estaba formada por cinco chicas y tres chicos. Dos de las chicas iban a 2º Bachillerato B, pues estudiaban lo que se había llamado Letras Puras. El resto eran compañeros de su misma clase, aunque no se había fijado en ellos. —Me llaman Da Vinci, porque toco en un grupo con ese nombre. Tú eras... —Manuel... Manuel Lajos Martínez. —Claro, eso decíamos, que nos parecía que te llamabas algo con M. Bueno, te presento: esta es Patrus; esta, Carla; esta loca de aquí es Lorrein; aquella que habla con ese peludo es Marta; esta, que será tu novia, se llama Isa; este gordo es Tebanco; y, por último, pero no peor, Germán. Mientras duró la presentación Manuel disfrutó con el sentido del humor del grupo, aunque no entendía si mencionar que Isabel sería su novia consistía en una broma o en una burla, ya que durante los treinta minutos que duró el descanso todos los integrantes de la pandilla no hacían más que contar chistes unos sobre otros. El sonido del timbre que llamaba a la entrada al aula puso fin a las bromas. Cuando llegaron las dos y media, Manuel recogió sus cosas del pupitre e intentó pasar desapercibido entre sus compañeros. Le hubiera gustado hablar con Da Vinci pero éste se puso sus cascos a todo volumen y salió deprisa de la clase. De este modo, descendió la escalera central con la mirada dirigida al suelo y con un balance positivo de su primer día. Tras salir del recinto, se encaminó calle abajo. Su nueva casa se ubicaba a escasos cinco minutos del centro escolar. Sus padres habían celebrado esa suerte, pues les preocupaba que Manuel tuviera que caminar en exceso todos los días, así sería un simple paseo. Mientras caminaba se fijó en que Da Vinci, que iba más adelante que él, se paró en seco y miró hacia atrás. Entonces le gritó: —Lajos, ¿vives por aquí? Te espero, macho. A Manuel le gustó que le llamara Lajos. En cierta manera le aliviaba pensar que quizás ese fuera su mote de ahí en adelante, es decir, que su propio apellido sería su cruz durante ese curso, incluso le gustaba cómo sonaba en la voz de ese curioso personaje que era Da Vinci. —Yo vivo cerca del estadio de fútbol, pero los días de diario como en casa de mi abuela, la señora Tomasa. ¿Dónde vives tú? —No recuerdo el nombre de la calle —aclaró Manuel—; pero está muy cerca de aquí. Vivo al lado de una panadería. —¡Mira qué coincidencia! Vives junto a la panadería de la señora Tomasa —se echó a reír—. Ahora mi abuela apenas trabaja allí. Es mi tía la que lleva el negocio. Si quieres te presento a mi tía, así os saldrán más baratos el pan y los dulces. Manuel estaba totalmente desconcertado. ¿Qué querría ese chico? ¿Por qué era tan amable con él? ¿Qué le ocurría a toda esa pandilla? —¿Me oyes, Lajos? —le preguntó Da Vinci—. Te decía que si quieres te presento. Los dos jóvenes llegaron a la panadería. Había un olor tan agradable que despertaba más aun el hambre que tenían. La tía saludó al nuevo amigo de su sobrino y la abuela, que escuchó la voz de su nieto, salió a darle un beso fuerte y sonoro. Allí se despidieron los dos chicos y Manuel, convertido ya en Lajos, se fue a casa con una bolsa de magdalenas regalada por la señora Tomasa. Una vez en casa, los padres preguntaron con curiosidad acerca del primer día de instituto. Se alegraron al comprobar que, fuera de todo pronóstico, su hijo se había integrado en un grupo, por lo que, con toda seguridad, no se sentiría tan solo. De hecho, cuando Manuel se metió en su cuarto a leer, algo que solía hacer diariamente, los padres conversaron en un tono de voz bajo y recordaron, no sin pesar, los otros dos institutos en los que había estado matriculado y en los que había repetido curso. Durante esos años, cada mañana, al despertar, lo primero que decía nada más cruzarse con sus padres en la cocina era que no quería ir a clase, que prefería quedarse en casa. Por eso cuando, al día siguiente, Manuel desayunó con sus padres sin mencionar ese reiterado deseo, una sonrisa se dibujó en sus labios, pues se dieron cuenta de que su hijo, por fin, se sentía algo más integrado. Los días del curso se fueron sucediendo. Da Vinci consiguió que Lajos saliera con la pandilla los viernes, ya que los sábados por la noche solía ver con su padre cualquier partido de fútbol que retransmitieran por un canal de pago. Eso les hacía mucha gracia a todos; de hecho, Patrus llegó a comentar, en ausencia de Manuel, que admiraba la buena relación que mantenía aquél con sus padres. Gracias a esa relación, los padres entendían que Manuel llevara a casa a sus amigos. Esas visitas aumentaron a medida que se acercaba la fecha del viaje de fin de curso, pues entre todos, menos Carla, que no podía ir a Italia, estaban recaudando dinero para costear los gastos. Habían vendido mecheros, bolígrafos, lotería y algunas gorras con el logotipo del instituto. Gran parte de las ventas las lograron a través de la panadería de la señora Tomasa, ya que era un personaje conocido por el barrio y, para congraciarse con ella, la gente compraba al nieto, sobre todo, bolígrafos y lotería. Da Vinci repartía los beneficios con sus amigos, los cuales se turnaban con él en el mostrador, algo que les encantaba porque la abuela les agasajaba con dulces y con historias del pasado. El día del viaje llegó. Como aún hacía frío, a las siete de la mañana, en la entrada del instituto, se reunían, casi ocultos los rostros por las bufandas y los gorros de lana, los alumnos y algunos padres que se habían acercado a despedir a sus hijos. Los padres de Manuel lo abrazaron varias veces y, de igual manera, le repitieron que se cuidara mucho y que no cometiera locuras. Sus amigos, reunidos cerca de una de las puertas del autobús, lo miraban con complicidad entre risas. Lajos sentía una felicidad que no le cabía en el pecho. Iba a realizar su primer viaje al extranjero, en realidad, iba a hacer el primer viaje de su vida con personas distintas a sus padres, así que abrazó a su madre y comprendió que a ésta le resbalaran, con timidez, unas lágrimas, ya que él notaba cómo se le hacía un nudo en la garganta ante la imposibilidad de expresar con naturalidad sus emociones. El viaje a Italia fue toda una aventura ya desde el trayecto en autobús. Sin embargo, lo que más impactó a Manuel fueron aquellas noches que compartían todos en una habitación. Cuando se acercaba la medianoche, con disimulo, quedaban todos en la habitación de Da Vinci, Lajos y Tebanco. Alrededor de una de las camas, sobre un mantel, abrían algunas latas de conserva, partían en lonchas embutidos y en rebanadas el pan. En el suelo colocaban cervezas o refrescos, que bebían mientras comían. Después retiraban todo y sacaban dos botellas, una de vodka y otra de ron, y varias de refrescos, las cuales habían logrado subir a las habitaciones sin que sus profesores lo notaran. Durante esas horas, Lajos disfrutaba oyendo a sus amigos cantar o contar historias que habían protagonizado cursos anteriores. Era una forma agradable de conocerlos más, incluso de mitificarlos, porque Manuel sentía admiración por ellos, pues carecían de los miedos que él solía padecer. No tenían miedo a entrar en una clase llena de gente; no tenían miedo a pedir y comprar un periódico en un kiosco; no tenían miedo a fumar un cigarro a escondidas en los aseos del instituto; no tenían miedo, a fin de cuentas, a levantarse por la mañana y mirarse al espejo. Una de esas noches italianas Lajos no salía del cuarto de baño. Al principio, Tebanco y Da Vinci comenzaron a gastar bromas sobre el estreñimiento que todos estaban acusando debido a la alimentación de esa semana. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, cambiaron de tema y se pusieron a preparar la cena que iba a tener lugar cuando las chicas y Germán llegaran de sus respectivas habitaciones. Las primeras en llamar a la puerta con tres golpes fueron Marta y Lorrein. Las dos estaban aguantando una carcajada, ya que acababan de cruzarse con uno de los compañeros de clase y éste no les había reconocido por unas pelucas que se habían puesto tras comprarlas en una tiendita del centro de Roma. Entraron en la habitación y, como no vieron a Manuel, preguntaron por él. Entonces Tebanco se acercó a la puerta del aseo, la golpeó suavemente con los nudillos y llamó a Lajos. Este tardó en susurrar un tímido “Ya voy”, por lo que Da Vinci se preocupó aun más y repitió las mismas acciones de Tebanco. Esta vez Manuel no contestó y abrió despacio la puerta, dejando una abertura de diez centímetros a través de la cual mostró una mirada angustiada. —¿Qué te pasa, Lajos? —preguntó Da Vinci—. ¿Te sientes mal? Manuel, por toda respuesta, le pidió que entrara con él en el cuarto de baño. Da Vinci miró a sus amigos asustado. ¿Qué habría hecho para estar de ese modo? Luego empujó con incertidumbre la puerta y la cerró tras de sí. Entonces vio que Lajos estaba sentado sobre la tapa del wáter, con la cabeza entre las manos. Le pareció escuchar un llanto contenido. —¿Qué pasa, Lajos? Me estás asustando, tío. Es más, nos estás asustando —remarcó el nos. —Mmmm... —¡Venga, hombre! ¿Qué te ocurre? Tan malo no puede ser —sonrió débilmente, puesto que conocía parte de las fobias de su amigo y sentía que estaba atravesando los comienzos de una. Manuel no se atrevía a contestar. Un nudo en la garganta le impedía hablar con soltura, pero no era un nudo como aquel que había sentido cuando se despedía de sus padres días antes en la puerta del instituto. Era un nudo de esos que hacía casi siete meses que no notaba, de esos que le llenaban de rabia, de impotencia, de una amarga tristeza. Por eso no se atrevía a hablar y por eso percibía cómo su amigo se iba alejando de él, pues él mismo le estaba invitando a regresar por donde había entrado, le estaba invitando a abandonarlo no solo en ese cuarto de baño sino en su vida. No obstante, Da Vinci, frente a lo que podía pensar, volvió a insistirle y le pasó un brazo por encima de su espalda desnuda. Eso le llenó de tranquilidad, por lo que contó hasta diez, como le habían enseñado que hiciera en esos momentos, y se preparó para sincerarse: —Da Vinci, te vas a reír y eso es lo que menos quiero —empezó a justificarse. —No, tío, no me voy a reír. Dime ya qué te pasa o no salimos de aquí en toda la noche. Mira que te vas a perder el chorizo rancio de Germán —esbozó una sonrisa. A Manuel eso le hizo gracia por el doble sentido y sintió cómo se iba aflojando de manera tenue la ansiedad. —No te rías, por favor. Pero he hecho una cosa horrible; pero horrible, horrible. Me siento un idiota, un subnormal. No soy capaz de mostrarte lo que me he hecho. Sé que te vas a reír. Todos os vais a reír. Por eso no quiero salir de aquí. Da Vinci no comprendía nada, tan solo la soledad que habría pasado su amigo en anteriores ocasiones. Una soledad que él mismo sufrió cuando sus padres se divorciaron a la edad de seis años. —Estaba duchándome y tuve una idea —siguió contando Manuel—. Pensé: “¿Por qué no me afeito?”. Ya hace días que me molestaba el vello. Mi madre me suele ayudar a afeitarme; bueno, ella es la que me afeita. Sin embargo, pensé que yo podría hacerlo sin su ayuda y, cuando salí de la ducha, cogí la cuchilla y comencé a afeitarme. Al principio me resultó sencillo, pero, a medida que se me secaba la piel, me costaba deslizar la cuchilla por la cara, así que, al final, me he cortado en dos lugares. Soy un inútil, un imbécil. ¡Con los años que tengo y no soy capaz de afeitarme!... Da Vinci se quedó helado por las palabras de Manuel, teñidas por el llanto: —Lajos, no pasa nada. Enséñame lo que te has hecho, que yo te ayudo. Manuel levantó lentamente la cabeza. Tenía unos leves cortes en el lado derecho de la cara, debajo de la mejilla. Ya apenas sangraban, por lo que Da Vinci, con dos pequeños trozos de papel higiénico, cortó del todo la hemorragia. A continuación lo miró a los ojos y sonrió. Se percató de que Manuel ya no respiraba, entre sollozos, con brusquedad, lo cual lo tranquilizó. —Manuel, tío, ya no vas a ser más Lajos, ¿sabes? Eso se acabó. Has pasado a otro nivel. A partir de ahora vas a ser Lajoman. ¿Sabes por qué? Manuel contestó negando con la cabeza. —Vas a ser Lajoman porque has tragado mucha mierda durante toda tu vida y eres un superviviente. Quiero que a partir de este momento dejes de esconderte y salgas fuera. En esa habitación tienes a unos chavales que, como tú, tienen miedo. Sí, todos tenemos miedo. Yo tengo miedo a repetir el día de mañana la historia de mis viejos. Patrus tiene miedo a que no le concedan la beca para estudiar en la universidad. Tebanco tiene miedo a tener que dejar la música para ganarse la vida con algo que le dé más dinero. Germán tiene miedo a que Lorena le mande a freír espárragos porque no se toma en serio la relación. Carla tiene miedo de decirle a Germán lo que siente por él. Marta tiene miedo a sus complejos. Isa tiene miedo a que su abuela no supere su enfermedad. Todos tenemos miedos. Tus padres tienen miedo. Pero lo que nos salva, lo único que realmente nos protege del miedo, es que no queremos vivir sometidos a él. Así que hazme el favor de salir del baño, pero vas a salir tú solo. Yo te espero fuera con los demás. Da Vinci abandonó el aseo y se unió al resto de los amigos. Éstos, en vez de preguntarle, permanecieron en silencio mirándolo. En sus caras podían leerse todos los interrogantes, sin embargo nadie dijo nada hasta que, pasados unos minutos, se oyó el sonido de la puerta del baño: Manuel, ya completamente vestido, se presentó delante de todos con una sonrisa en la boca. Ya no le quemaba la garganta ni sentía que su pecho estuviera escondiendo un profundo secreto. Se acercó a la cama, se sentó y cogió el chorizo. —Lajoman, parte unos trozos —le sugirió Da Vinci. Manuel sintió que ese era el momento de un nuevo bautizo. ** Olivia Vicente Sánchez http://www.letralia.com/firmas/vicentesanchezolivia.htm Escritora española (Zamora, 1979). Estudió filología hispánica en la Universidad de Salamanca (http://www.usal.es), donde también realizó los cursos de doctorado y presentó su tesina. Actualmente imparte clases en un instituto. Textos suyos han aparecido en revistas como Pan de Trigo, Destiempos (http://www.destiempos.com) y Narrativas (http://www.revistanarrativas.com), y en blogs como Químicamente impuro (http://quimicamenteimpuro.blogspot.com), Cuentos y cuentos (http://100cuentos.blogspot.com) e ImaginARTE por un momento (http://imaginarteporunmomento.blogspot.com). === Poemas para vos y otras verdades (extractos) Reynaldo García ===== *** Adiós Decir Adiós es confiar en lo eterno es correr sobre los días sin fechas de retorno es haber llorado por dentro una tormenta con sus propias golondrinas y santuarios. Decir adiós es la promesa es decir que volvemos al otro día con las pausas de los dolores y la voz desajustada sin saberlo un adiós siempre es un duelo que se queda colgado en los caminos. *** Rincón Hoy que te marchas deja un poquito de viento en la calle para prenderlo del canto de ese pájaro si no mi guitarra no tendrá voz para este invierno ni te recordarán las paredes milenarias de la casa cuando te hallabas dulcemente desnuda quemando lirios y silencios quedan pendientes aquí/ vos lo sabes/ los relojes y los itinerarios nunca cerramos el ciclo de los veranos pero solo quiero que sepas ahora que más de una colina desea dormir en el valle y que de los poros de la tierra donde te amé tan profunda nace un bosque callado de luces y pájaros que ahora es el refugio de otros amantes. *** Esperanza Tú vienes a quedarte entre mi ropa por caminos sueltos de memoria tú llegas para que nada falte aun cuando el sol esté moribundo y se disturben en las plazas los golpistas o los enamorados Tú llegas para que nada sobre para que la tarde invite a las palomas a cantar entre palmeras y los viajeros recojan del camino la sonrisa cansada. Tú vienes cuando más te necesito cuando el pan está muerto en la calle cuando se alumbran en la sombra los despechos cuando se queman los tugurios silenciosos del alma y se cancelan los puertos del destino y duelen como nunca los olvidos Entonces me abrigo a tu dulzura a tus señales de humo al escondrijo donde guardas las semillas que han de curar la más vieja enfermedad/ que llueve como nunca / sobre los cuerpos viejos cuando la soledad reparte esquinas silenciosas y le pone cerrojos enmohecidos al alma Entonces vos sos mi última fogata y mi abrigo contra el hambre / y mi pedacito de almohada donde el sueño es un mar que se bebe mis cicatrices más viejas y ese dolor con todo el olvido de vos. *** Súplicas No me libres de ti no me desueles de tu amparo no me quemes el alma no me cicatrices el miedo no me abandones desnudo no me desorientes la noche qué bien puedo morir por ti qué bien puedo morir por ti aunque vos solo seas un recuerdo que amanece tristemente en mis diarios. *** Escúchame (a Mario Benedetti) Aquí están los abriles y las fiestas los abanicos oscuros de las damas de afuera los hinchados pechos con canciones lejanas pero sobre todo aquí están tus recuerdos entre la niebla que baila en los tejados Mario Benedetti plumas y palabras las muchachas volando como palomas de tinta en los poemas los parques anunciados de tortura, dictaduras y lunas esa pobre mendiga de los barrios y los gatos. Esos balcones con ecos de amores inconfesos los bares con estornudos y whisky el secreto de la prosa y la cantina con flores de crisantemo La sonrisa de las mujeres de Montevideo de siempre con violines, soles, traiciones y barcos en el muelle que llevan leyendas del mar y las sirenas Aquí están todos tus armarios riquezas desoladas y pobrezas abundantes rasquidos de luz, revoluciones y tormentas cayendo desde tu muerte hasta tu propia mirada de ángel del poema. ** Reynaldo García http://www.letralia.com/firmas/garciareynaldo.htm Escritor salvadoreño (Santa Clara, San Vicente, 1964). Ejerció la docencia y trabajó en la cátedra de literatura y comunicación de la Universidad Estatal y la Universidad Francisco Gavidia (UFG, http://www.ufg.edu.sv). Ha participado y ganado algunos certámenes literarios de su país, como los Juegos Florales de Santa Ana, Sonsonate, San Vicente y el premio de poesía Salvadoreños en el Mundo (2007). Textos suyos han sido publicados en algunos periódicos salvadoreños. En 1987 fundó junto a otro grupo de trabajo la revista literaria Semilla, como parte del desarrollo político de las comunidades de jóvenes escritores. La revista fue cancelada a causa de la guerra civil tras algunas ediciones. Ha escrito poesía y cuento bajo el seudónimo de Salvador Robles y actualmente prepara la edición de la novela La mujer del herrero y el poemario Poemas bajo la sombra, que responden a la temática de la poesía indocumentada que junto a otros poetas está impulsando en Dallas, Texas (EUA), donde actualmente reside. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “La lengua —bien se sabe— altera la realidad; las palabras de todos los días son ya una mitología de lo real. Las palabras del poema no son palabras en ese sentido, sino la perversión del uso y costumbres de las mismas. Afincado bien o mal en la realidad, a menudo en ruptura con ella y denunciador del escándalo de la existencia, el poeta sólo puede existir para su poesía como un mito revelado al interior de ella”. Waldo Rojas, “Algunas luces sobre los Crepúsculos de Castellano”, en: Cuadernos Americanos, 1985. === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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