Alreveses
Ayer encontré mi sopa alrededor de una mosca. Creo que intentaba aplastarla hasta reventarla. Es que mi sopa no conoce los matamoscas.
Ayer el metro me tragó, me tuvo en sus entrañas por varios minutos y me expulsó a varios kilómetros de distancia. Creo que no le gusté. Es que tiene mucho desde donde escoger.
Ayer una discusión entró en nuestra casa. Creo que te quería robar. Es que la puerta estaba abierta.
Anoche el suelo me dio un terrible puñetazo. Creo que me estaba castigando por haber bebido unas copas de más. Es que disfruta viéndonos caer.
Anoche, antes de dormirme encendí la oscuridad y me envolvió en su silencio. Creo que le molesta el bullicio. Es que tiene que soportarlo todo el día.
Anoche las sábanas de mi cama me atraparon, me envolvieron en su somnolencia y no me soltaron hasta hoy en la mañana. Creo que se alimentan de nuestros sueños. Es que no saben soñar.
Ayer una hoja de papel se movía bajo mi pluma. Creo que quería ser escrita. Es que no saben hablar.
Ayer el olvido te arrancó de mi cabeza. Creo que estaba celoso. Es que es un mal perdedor.
Ayer un beso nos tomó a ambos por nuestras bocas y nos unió. Creo que ya nos conocía. Es que ese beso era enemigo del olvido.
Mañana voy a cerrar la puerta con llave, para que no entren más moscas ni discusiones. Creo que debí haberlo hecho antes. Es que a veces hago todo al revés.
Bautismo
Acércate, camina desde el centro de tu ciudad hacia el atrio de la salvación. Renuncia a los dioses que te han obligado a venderles tu alma, a sus pompas y sus obras, al origen del ambiente materialista que gobierna tu mundo.
Te dibujo la señal del amor en tu pecho. Tu corazón de animal te recordará que estás siempre ligado al terrenal y humano sentimiento del amor. No podrás ni querrás escapar de él nunca más.
La unción con esta agua de lluvia, aún no tocada por mano humana, te recordará la triple misión que desde ahora tienes, debes ser uno con el Hombre, debes ser profeta, rey y sacerdote, debes predicar el poder del Hombre, debes gobernar ese poder y debes contener a aquellos que de él deseen abusar.
La luz de esta vela no viene desde afuera, ella representa tu luz interior, aquella que deberás usar para iluminar tu camino, desde tu interior hacia tu interior. Nada más te pido, no confíes en luces externas, nunca sabrás hacia dónde te desean guiar.
Repite conmigo. Creo en el Hombre, tan débil como cualquier otro animal, creador de las artes y las letras, y creo que él y sólo él es responsable de su destino.
Desnúdate, sumérgete en el agua de esta vertiente. Levántate, respira y siente el aire de la libertad. Corre por la pradera, alegre, desnudo, liviano y libre de todo pecado heredado, porque ellos nunca existieron.
Ahora te dejo solo, porque confío en ti. Tienes todo lo necesario para sobrevivir y ser feliz.