Invitado por una ONG venezolana para participar en un foro internacional sobre democracia y libertades, el autor de Pantaleón y las visitadoras protagonizó una escaramuza con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en relación con un supuesto debate televisivo.
El escritor hispanoperuano Mario Vargas Llosa visitó Venezuela para participar en el foro “Encuentro Internacional Libertad y Democracia”, convocado por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice) y realizado el jueves 28 y viernes 29 de mayo, y se vio involucrado en la iniciativa, finalmente fallida, de celebrar un debate televisivo con el presidente Hugo Chávez Frías.
A su llegada a Venezuela, tan pronto superó la aduana del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, Vargas Llosa fue retenido noventa minutos por agentes de seguridad del Estado quienes le advirtieron de que, por su condición de extranjero, no le estaba permitido hacer declaraciones políticas.
Durante su conferencia en el foro de Cedice, Vargas Llosa afirmó que el solo hecho de que le haya sido posible hablar ante el público de Caracas es indicativo de que en Venezuela “hay espacios de libertad que todavía están allí” y que hay que aprovechar “si no queremos que Venezuela deje de ser una sociedad democrática y se convierta en una dictadura comunista, que es adonde iría este país si este proceso continúa”, refiriéndose al gobierno de Hugo Chávez Frías.
La política económica del modelo socialista que desea imponer el gobierno es, quizás, uno de los aspectos que más preocupan al escritor: “Veo muy amenazada a la libertad en Venezuela. Hay una retórica que me recuerda mucho a la que privó en Perú en los años de la dictadura militar del general Velasco Alvarado. Incluso he visto hablar de propiedad social, en lugar de propiedad privada. (...) Espero que semejante patraña no prenda entre los venezolanos”.
Simultáneamente al foro de intelectuales de Cedice, en el que además de Vargas Llosa participaron los mexicanos Enrique Krauze y Jorge Castañeda, Chávez también realizó su encuentro con intelectuales de izquierda en el marco del décimo aniversario de su programa televisivo Aló presidente, que duraría cuatro días hasta el domingo 31 de mayo, y que finalmente fue suspendido aduciendo razones técnicas.
Chávez invitó a los tres participantes del foro de Cedice a un diálogo con los intelectuales de izquierda reunidos en su programa, pero los delegados de la ONG replantearon la propuesta presidencial con la intención de que el diálogo fuera directamente entre el mandatario y Vargas Llosa, y no entre ambos bandos de intelectuales, a lo que el mandatario respondió diciendo que esa posibilidad “da lástima”. “La invitación es en el Aló presidente delante de todo el país. Un debate con los invitados de la burguesía venezolana, la derecha venezolana, la contrarrevolución venezolana”, señaló.
El presidente reiteró su invitación para que asistieran el sábado 30 a las 11 de la mañana a Miraflores, pero bajo sus condiciones. Él ejercería de mediador y no como interlocutor. “Soy un presidente y un soldado”, dijo al aludir a que la otra parte no estaba a su nivel. Calificó de “lamentable” la respuesta del grupo de intelectuales y expresó que es una cobardía la condición de que el debate fuera sólo entre Vargas Llosa y él.
“Aceptan, pero la condición es lamentable, sólo entre Chávez y Vargas Llosa, esto da tristeza”, dijo. “No quieren discutir, lo que quieren es un show con igualdad”, leyó en un papel que se le entregó en pleno espacio, y se refirió a Vargas Llosa al decirle que si quiere igualdad “debe lanzarse a presidente y ganar; compadre, yo estoy en las grandes ligas, usted está doble A y triple A”.
Por su lado, Vargas Llosa consideró de “poco serio” que Chávez planteara ese juego de debatir o no con imposiciones inaceptables. Confesó que “no estaba seguro de que se pudiera dar el debate en las condiciones que lo planteaba Chávez” al expresar su temor de que se preparaba “una emboscada” en Miraflores. Krauze también intervino diciendo que no había ninguna novedad en “platicar” con los intelectuales invitados por Chávez porque “eso lo hacemos todos los días en nuestros países”.
El presidente de Cedice, Rafael Alfonzo, explicó que era inútil que el mandatario insistiera en el debate y que no entendía el juego que se proponía. “Nos humillan y se burlan de nosotros en los canales oficiales. Nos critican que vestimos y actuamos de determinada manera pero no discuten con argumentos sobre los problemas del país y sus necesidades”.
Pese al resultado de las gestiones por celebrar el debate, los anfitriones afectos al gobierno venezolano asistieron a la cita en Miraflores. El filósofo mexicano Fernando Buen Abad dijo que había esperado toda la mañana por los intelectuales “de la derecha”. Me parece “poco serio” que “no quieran enfrentar aquí en Caracas las ideas. Este es un gran escenario y lo han desperdiciado”.
El periodista Roberto Hernández Montoya, una de las figuras principales del foro paralelo organizado por el gobierno, dijo que Vargas Llosa y los otros intelectuales seguían teniendo abierta la invitación, “donde quieran y cuando quieran, a intercambiar ideas”.
El viernes, Vargas Llosa declaró que era difícil que se llevara a cabo ese debate que, aseguró, él no propuso ni convocó. “Chávez jamás propuso seriamente tener un intercambio; jamás ha aceptado debatir con nadie”, afirmó. “Nosotros estamos para el diálogo, lo que representamos es el diálogo, la racionalidad, deponer las pasiones para hacer política”.
En declaraciones vía telefónica a la cadena CNN, el escritor calificó al presidente de “caudillo” y lo acusó de hacer un “monólogo autista”, indicando que la iniciativa de Chávez no fue “seria” y que no pasó de un mero gesto. Adujo que el presidente no propuso seriamente tener un intercambio y en tono acusador señaló que no lo ha tenido nunca. “Jamás ha aceptado debatir con nadie, siempre el suyo ha sido un monólogo autista”, dijo. “Esto es lo que ocurre con los hombres fuertes, con los caudillos que no saben dialogar”, continuó. Negó cualquier posibilidad de reevaluar el planteamiento inicial y aseguró que el tema quedaba cancelado.
“Vargas Llosa, no tengas temor, nosotros somos gente seria”, respondió Chávez a las declaraciones del escritor hispanoperuano. “No tengas temor, nosotros somos gente seria, respetuosa, aquí no vamos a faltarte el respeto como tú lo haces a Venezuela”, sostuvo.
Aunque lo reconoció como escritor, Chávez afirmó que Vargas Llosa fracasó como político, y recordó una declaración del autor de Travesuras de la niña mala en la que dijo que “los países capitalistas son los más desarrollados del mundo”. Lo invitó a leer a Alan Smith, “quien no se atrevería a decir eso”, y se preguntó qué le pasa “al Vargas Llosa del que yo leí La casa verde”.
Asimismo aseguró que no expulsará a nadie que se exprese negativamente en contra de su gobierno y prometió que de ahora en adelante “Caracas está abierta para los intelectuales del mundo que defienden el capitalismo y los que defienden los cambios y el progresismo”.
Fuentes: ABC • ABN • El Nacional • El País