La editorial italiana Einaudi, propiedad de Silvio Berlusconi, presidente del Consejo de Ministros de Italia, no publicará el más reciente libro del escritor portugués José Saramago, El cuaderno, ya que en él califica al premier italiano como un “delincuente”, según anunció el Corriere della Sera este 29 de mayo.
El volumen, en el que el Nobel de Literatura 1998 reúne diversos textos y reflexiones que ha divulgado en su blog recientemente, incluye “juicios que, como mínimo, son cortantes sobre Silvio Berlusconi”, por lo que Einaudi “rechaza adoptar como propia una acusación que cualquier juicio condenaría”, informó el semanario italiano L’Espresso.
La editorial Einaudi ha publicado todos los libros del premio Nobel portugués en Italia y este de ensayos será el primero que no publique. Entre los artículos del libro que resultaron más molestos para el sello, se encuentra el titulado “Berlusconi & Cia.”, en el que Saramago escribe: “Realmente, en la tierra de la mafia y de la camorra, ¿qué importancia puede tener el hecho probado de que el primer ministro sea un delincuente?”.
En ese mismo texto, el autor de El evangelio según Jesucristo señala que “en una tierra en que la justicia nunca ha gozado de buena reputación, ¿qué más da que el primer ministro consiga que se aprueben leyes a medida de sus intereses, protegiéndose contra cualquier tentativa de castigo a sus desmanes y abusos de autoridad?”.
A estas duras críticas contra Berlusconi, se suma otro artículo llamado “¿Qué hacer con los italianos?”, donde señala que el pueblo de ese país ha permitido al magnate mediático ser el “amo y señor absoluto de Italia”, para “regocijo de una mayoría de derecha cada vez más insolente”.
A propósito de la negativa de Einaudi para publicar su trabajo, Saramago explicó en entrevista con el diario italiano Corriere della Sera que este hecho se debe a que en su nueva colección de ensayos critica “sin censuras ni restricciones de ningún tipo a Berlusconi”.
El Nobel portugués reitera sus dichos sobre el premier italiano, a quien adjudica una “mentalidad mafiosa”, y advierte al mismo tiempo que “en una situación de aparente normalidad democrática, nadie me podría obligar a amputar una obra mía”.
El domingo 31, Saramago participó en un acto en el que se develó una estatua suya de bronce en su aldea natal de Azinhaga —a unos 90 kilómetros al norte de Lisboa—, en ocasión de cumplirse el primer aniversario del hermanamiento entre esta tierra con Tías (Tenerife) y Castril (Andalucía). La estatua, de tamaño real, muestra a Saramago sentado en un banco, también de bronce, en el centro de la plaza principal del pueblo.
Fuentes: EFE • La Jornada