El XVII Foro de Ministros de Cultura y Encargados de Políticas Culturales en América Latina y el Caribe, celebrado en Quito (Ecuador), aprobó el pasado miércoles 14 de abril una declaración final que implementa la voluntad de integración acordada en Cancún por sus respectivos mandatarios.
Tras dos días de deliberaciones en la sede de la Cancillería ecuatoriana, los titulares del sector proclaman “el derecho de todas nuestras culturas a existir y preservar sus prácticas tradicionales y milenarias, inherentes a sus respectivas identidades”.
Consignan que la cultura es uno de los factores decisivos en el desarrollo de los países del área y que debe ser aporte para la reconstrucción luego de tragedias naturales o sociales, la rearticulación de lazos sociales y de cooperación y el impulso de iniciativas comunitarias.
Destacan el principio de cultura de paz, la atención de los derechos culturales de emigrantes e inmigrantes, la reformulación del sistema que regula los derechos de autor y la vinculación entre comunicación y cultura, como prioritarios en la agenda regional.
En el marco de la diversidad cultural y lingüística de América Latina y el Caribe, reconocen la importancia del principio del Sumak Kawsay o “Buen Vivir”, así como otros saberes tradicionales, para el desarrollo de políticas culturales incluyentes.
Éstas deben ser, precisa el documento, coadyuvantes de un proceso de descolonización en nuestros pueblos y de armonía con el ambiente y el planeta, y en especial subrayan el papel de la cultura para afrontar los desafíos que depara el cambio climático.
Los ministros elogiaron la iniciativa del previo Encuentro de Jóvenes y postulan por que las políticas públicas juveniles se construyan de manera conjunta con los propios jóvenes, para lograr así una acción democrática verdadera y participativa en la diversidad cultural.
Promueven la articulación de proyectos comunes y complementarios entre la Comunidad del Caribe (Caricom), la Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC), el Mercosur cultural, el Alba cultural, la Comunidad Andina y las oficinas regionales de la Unesco.
Entre los 14 puntos resolutivos, la declaración promueve políticas públicas orientadas a la libre circulación de artistas, obras, bienes y servicios culturales entre los países del foro, y fortalecer las capacidades de la Secretaría Pro Témpore, a cargo ahora de Bolivia.
Fuente: Prensa Latina