El barcelonés Eloy Fernández Porta obtuvo este jueves 15 el XXXVIII Premio Anagrama de Ensayo con la obra €®O$: la superproducción de los afectos, un discurso creativo sobre el amor, quién lo produce, las imágenes que lo anuncian y los medios que lo transfieren.
El jurado, integrado por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater, Vicente Verdú y el editor Jorge Herralde, concedió el premio por unanimidad al manuscrito de Fernández Porta, que recibirá 8.000 euros, y seleccionó como finalista el ensayo Pornotopía: arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría, de Beatriz Preciado, originaria de Burgos y que actualmente reside entre París y Barcelona.
Herralde explicó que, durante sus deliberaciones, el jurado del premio, al que concurrieron este año 135 originales, tuvo en cuenta la “imaginación crítica” que hay en las dos obras premiadas, y destacó que, pese a su “extrema juventud”, sus autores son ya “plenamente conocidos” en el ambiente cultural español.
Fernández Porta, nacido en Barcelona en 1974, profesor de Nuevos Ámbitos Literarios y con varios libros de relatos y de ensayos publicados, como Afterpop, bromeó en una rueda de prensa posterior que, gracias al premio, se han encontrado el “after-pop” y el “porno-punk” que, en cierta manera, representan él y Preciado.
Según explicó, su propuesta es un “ensayo sociológico de las relaciones personales” que trata sobre el amor y el capitalismo, dos términos que, aunque parezcan antagónicos, “se generan uno al otro”. El autor defiende que, en la época de la Internet 2.0, el amor, “que sería un error y una inmoralidad decir que ha existido siempre”, es algo que ocurre entre “la política general de los medios de comunicación y la micropolítica de los metamedios, como los blogs o el Facebook”.
En el ensayo mezcla anuncios de la empresa Cash-Converter con la elegía amorosa latina o la cabalística amorosa. Los diez capítulos del volumen, de unas 400 páginas, incluyen también sátiras, poemas y canciones e incluso, según advirtió, un relato de crítica-ficción que sitúa en el año 2040 y que relata el derrumbe del mercado y lo que sucederá después.
Autor también de obras como Homo Sampler, saludado en su día como poseedor de una escritura que “obliga a redefinir la teoría de la contemporaneidad”, Fernández Porta no olvida en su relato a personajes paradigmáticos de esta época como Paris Hilton, a la que coloca en un casting para hallar la felicidad verdadera, o al grupo musical Magnetic Fields que, a su juicio, son los encargados hoy del “Ars Amandi”.
Por su parte, la filósofa Beatriz Preciado reflexionó sobre la revista Playboy como “objeto de crítica cultural” y ha querido profundizar en el personaje de su creador, Hugh Hefner, que cree será el primer hombre que pasará a la historia “en pijama y en batín”.
Preciado, que colabora en Francia en la emergencia de la teoría queer, que mantiene que la orientación y la identidad sexual o de género de las personas son resultado de una construcción social, mantiene que Playboy no es sólo una revista para hombres con “conejitas” con o sin biquini, sino un vasto proyecto “arquitectónico-mediático” que inventa una nueva “domesticidad masculina”.
En este sentido, sugiere que Hefner es el creador de un “búnker sexual” y del “primer burdel multimedia de la historia”.
También reconoció que efectúa su análisis de la publicación cuando pasa por una situación difícil. “Mi libro casi es una autopsia del momento mismo de su muerte”, apostilló.
Nacida en Burgos en 1970, Preciado, que ha sido alumna en Estados Unidos de Jacques Derrida y Agnes Heller, es autora de varios libros como Manifeste Contra-Sexuel, y es profesora de historia política del cuerpo y teoría queer en el Programa de Estudios Independientes del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y en la Universidad París VIII.
Fuente: EFE