El ministro de Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, admitió el pasado 7 de mayo la existencia de una severa crisis en los museos del país, y anunció que los mismos dejarán de ser responsables por sus colecciones, las cuales serían trasladadas al depósito de la Galería de Arte Nacional.
Las declaraciones del funcionario fueron emitidas durante un encuentro celebrado en la Sala Anna Julia Rojas de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Uneartes), antiguo Ateneo de Caracas, con los trabajadores de la Fundación Museos Nacionales (FMN), ente que fue creado por Sesto en 2005 y cuya dirección fue asumida por él en persona hace casi tres meses.
Sesto reconoció que el manejo de la FMN desde su creación en el 2005 ha sido “pésima”, y dijo que la institución ha “ahogado” a los museos: “El manejo de la fundación fue pésimo, porque se creó un equipo por encima de los museos. Debieron darles mayor autonomía pero lo que se hizo fue ponerlos por debajo. No pueden tener ahogados a los museos. Les decía que era para facilitarles las cosas, pero si eso no se ha entendido y se trabaja con resistencia no va a funcionar. Tiene que haber una autonomía administrativa, que es muy difícil porque a todos les gusta el poder. Lo que tenemos que hacer es trazar una línea de estrategia que justifique a los museos”, afirmó el ministro.
El ministro aseguró que los museos no poseen colecciones, pues éstas forman parte de la FMN desde hace cinco años. Por lo que los museos, según afirmó, sólo son salas expositivas.
“El MACC no tiene colección”, dijo el funcionario refiriéndose al Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, ante la preocupación de una trabajadora sobre el futuro de la Colección de Papel de esta institución. “La colección (del MACC) es de la Fundación y del Estado. Los museos son una institución expositiva con autonomía para hacer las planificaciones. El MACC dejó de existir como institución. Cambiaron las reglas de los museos. Legalmente no existe el MACC en esos términos”.
El ministro agregó que en relación a los museos venezolanos la situación jurídica cambió hace cinco años. “El MACC (por ejemplo) tendrá un 80% del espacio para la exposición permanente. Esas obras se quedan en el museo. Las demás van a la Fundación y se trasladan a los otros museos cuando lo necesiten. Estarán en los depósitos del Contemporáneo, Bellas Artes o la GAN. Las que sean mejores”.
La decisión ha levantado una aguda controversia en el medio artístico venezolano sobre la situación de las instituciones museísticas. Un grupo de artistas ha hecho público un manifiesto en el que expone su punto de vista y exhorta a las autoridades a derogar la medida que, a su juicio, atenta contra el patrimonio nacional.
El texto es una iniciativa de varios creadores, curadores y gerentes culturales a propósito del Día Internacional de los Museos, que se celebra este 18 de mayo. Entre ellos figuran Graciela Pantin, María Elena Ramos, Guillermo Barrios, Sandra Pinardi, Federica Palomero, Carolina Arnal y Miguel Miguel.
“La idea es concienciar al público sobre las amenazas que se tejen sobre las instituciones culturales que respaldan el patrimonio nacional”, expresó Pantin, que estuvo al frente de la Gerencia General de la Fundación Empresas Polar por más de 15 años. Manuel Caballero, Rafael Cadenas y Simón Alberto Consalvi son algunos de los intelectuales que han manifestado su apoyo.
En el comunicado se señala que la medida atenta definitivamente contra la razón de ser de los museos, como garantes y administradores de colecciones del más diverso tipo, “que le permiten proyectarse a la sociedad como instituciones de servicio público de extraordinaria potencialidad e impacto social”.
El grupo considera que durante los últimos 11 años los museos venezolanos han estado a merced de cambios asociados a la tendencia de centralización de la gestión político administrativa del país. Debido a eso, agregan los firmantes, las instituciones han perdido su autonomía funcional y programática.
En el documento también se señala que el vaciamiento de sentido de las instituciones museísticas, que hoy se intenta consumar con esta nueva medida centralista, tiene un antecedente en la creación por parte del ministro Sesto de la Fundación Museos Nacionales, en 2005, como instancia supramuseo que asumió desde entonces el control de estos centros y de su programación.
El manifiesto se respalda en el Consejo Internacional de Museos de la Unesco para defender la existencia de una colección como parte definitoria del concepto mismo de una institución museística. “Una razón de ser que impulsa sus funciones: para conservarla, investigarla, comunicarla y exhibirla con fines de estudio, educación y deleite, como testimonios materiales del ser humano y sus valores identitarios. Alejar la colección del museo heriría gravemente su esencia. ¿Es posible concebir museos sin colección y colecciones museísticas sin museo?”.
Argumentan también que existen razones técnicas y de seguridad para que cada institución preserve y difunda el patrimonio de la cual es responsable: “No es funcional ni conveniente, ni seguro, tener los patrimonios de todos los museos en un solo depósito. Un incendio, inundación o terremoto resultaría una tragedia nacional”. Agregan que el traslado frecuente de las obras las pondría en riesgo.
La iniciativa exhorta a las autoridades para que los museos recuperen la figura de fundaciones de Estado. “Deben seguir siendo instituciones del Estado, no del gobierno, y las razones humanísticas, técnicas, artísticas, la historia de una cultura y de sus obras no debe estar nunca al antojo, autoritario y cambiante, de un gobernante temporal. Para cumplir con su imprescindible misión de conservación y difusión del patrimonio cultural se debe garantizar a los museos tanto el manejo de sus colecciones —base de su identidad y fortaleza institucional— como una amplia libertad de creación, autonomía programática y sustentabilidad financiera”.
El comunicado finaliza con un llamado a tomar otras medidas más pertinentes para el fortalecimiento de las instituciones museísticas, fundamentales para la vida cultural. “Nuestro país requiere y exige que sus museos, orgullo de muchas generaciones, sean respetados como bastiones de nuestra identidad, diversidad y pluralidad cultural. En ese sentido, alzamos nuestra voz de enfático rechazo a la decisión de despojar a los museos nacionales de sus colecciones y su traslado a los depósitos de la sede, aún inconclusa, de la Galería de Arte Nacional”.
Fuentes: El Nacional • El Universal