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Ana María Matute
Matute: mundo y lenguaje propios.
Ana María Matute gana el Premio Cervantes 2010
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La escritora española Ana María Matute ha hecho de la literatura su forma de estar en el mundo, y el pasado 24 de noviembre vio por fin recompensada su trayectoria con el Premio Cervantes por una obra extensa y fecunda que se mueve entre el realismo y “la proyección a lo fantástico” y por poseer “un mundo y un lenguaje propios”.

El Premio Cervantes reconoce su obra, compuesta por doce novelas y varios volúmenes de cuentos, ahora reunidos en La puerta de la Luna, desde los primeros textos de 1947 hasta 1998. “Si me dan el Cervantes daré saltos de alegría, saltos de alegría espirituales”, dijo la autora al diario español El País en una entrevista publicada el 16 de noviembre. Matute, una mujer fuerte de salud frágil, se apoya en una muleta para andar.

La académica de la lengua y genial novelista y cuentista, se convierte así en la tercera mujer que gana el premio más importante de las letras hispanas, que en sus 35 años de trayectoria sólo había distinguido hasta ahora a la ensayista española María Zambrano (1988) y a la poeta cubana Dulce María Loynaz (1992).

La escritora barcelonesa dijo que su obra ha estado marcada por un deseo de expresar la pérdida, porque, afirmó, “vivir es perder cosas”, un sentimiento presente desde el primero hasta el último de los relatos que ha escrito.

La veterana narradora de 85 años, una de las cinco académicas españolas de la lengua —lo es desde 1998— contó en una rueda de prensa en Barcelona que está “contentísima” con un premio que reconoció que le “encanta” y cuya concesión, por los rumores que corrían desde hacía días, no la dejaron dormir la noche del 23.

“He dado toda mi vida a esto que es escribir, a ser parte de la literatura”, dijo la autora de Los Abel, para quien el Cervantes le llega como un reconocimiento, “si no a la calidad, sí al esfuerzo, a la entrega total de una vida”, afirmó modesta para, a continuación, intentar gritar con tenue voz: “He conocido poca gente que diga que es enormemente feliz. Yo lo soy, y ya está”.

“Uno no escribe para ganar premios, habrá quien lo haga, pero no entro en esas ferias; aunque, si te lo dan..., maravilloso”, insistió la autora de Olvidado Rey Gudú.

La autora ha ganado innumerables galardones, entre los cuales se cuentan dos nacionales de Literatura Infantil; el Nacional de las Letras (2007); el Nacional de Literatura y el de la Crítica por Los hijos muertos; el Nadal 1959 por Primera memoria; el Planeta 1954, por Pequeño teatro, e incluso el Ciutat de Barcelona 1966 por El verdadero final de la Bella Durmiente.

La “sorprendente” conjunción entre el realismo y lo fantástico que se da en la obra de Matute (Barcelona, 1925) fue destacada por el escritor Juan Marsé, Premio Cervantes 2008 y miembro del jurado, cuyo fallo fue hecho público por la ministra de Cultura de España, Ángeles González-Sinde, en un encuentro con la prensa.

Tras repasar la biografía de Matute, jalonada de “títulos clásicos de la literatura española”, la ministra manifestó la admiración que profesa a Matute, una escritora “con un mundo propio y un lenguaje propio”.

Fuentes: EFEEl País