“Agustí Villaronga ha trasladado magistralmente en imágenes mi novela”, dijo el pasado lunes 14 de febrero a la prensa el escritor catalán Emili Teixidor, autor de los dos títulos que el cineasta adaptó para su filme: Pa negre y Retrat de l’assassí d’ocells.
Desde que apareció publicado en el año 2003, Pa negre ha vendido más de cien mil ejemplares, cifra poco usual para la literatura catalana. Según datos de Columna Edicions, en la colección Clàssic se han vendido en torno a los 85.000 ejemplares, a los que hay que sumar los 15.000 de la colección de bolsillo y unos 2.500/3.000 en la edición de lujo.
Al mismo tiempo, la versión en castellano de Seix Barral va por la tercera edición. Desde el estreno de la película de Villaronga en octubre del año pasado, se han vendido unos 20.000 ejemplares. La editorial cita datos que no tienen en cuenta las ventas de enero.
Pa negre narra una historia centrada en la infancia y adolescencia de un chico español durante los oscuros años 40. A la vez que descubre la sexualidad, se despertará en él una conciencia moral. La película se presentó en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde Nora Navas consiguió el Premio a la Mejor Actriz, y obtuvo nueve premios Goya, entre ellos el de Mejor Director, de un total de 14 nominaciones.
“Cuando la productora me dijo que el encargado de llevar al cine mi novela sería Agustí Villaronga, me llevé una gran alegría”, dice Teixidor. “Conocía su mundo, sus películas anteriores y tenía una gran confianza en él como director de cine, estaba seguro de antemano de que sabría adaptar perfectamente la imaginación verbal, que es la base de todo escritor, a la imaginación visual propia de un director de cine”.
Pa negre: intensidad y relieve.
Emili Teixidor fue viendo por fragmentos la versión cinematográfica de las andanzas de Andreu hasta que, por fin, la pudo ver entera en su estreno en San Sebastián. “Me gustó mucho, y si tuviera que decir qué diferencias veo entre la película y mi libro diría que en aquella época y en aquel lugar la gente después de la guerra no decía ‘te quiero’, eso es algo propio de la colonización de Hollywood. La gente decía ‘¡Porta’t bé, que sinò, et caurà alguna pantuflada’ y con esto se quedaban todos satisfechos”.
En general, Teixidor cree que Villaronga ha reflejado bien el espíritu de su novela. “Al incluir Retrat de l’assassí d’ocells ha añadido algunos episodios a Pa negre que le han dado más intensidad y más relieve. Si hubiera tenido que ser fiel a todo el monólogo verbal se hubiera detenido la acción”.
“Los dos textos son historias mías que hablan de la misma época y los mismos escenarios”, recuerda Teixidor. “Los dos explican la devastación física y también la devastación moral que provocan las guerras. Era un momento en que el país estaba devastado en lo político, en lo religioso. Había mucha censura y todo parecía dirigido desde lo alto”.
El autor no se explica el éxito de su novela y de su versión cinematográfica en función de su temática. “Todas las novelas, excepto las de género, como la ciencia ficción, son recuperación de la memoria histórica. Siempre hay cuestiones olvidadas. La historia es un árbol que tiene raíces muy profundas y extensas”.
Fuente: La Vanguardia