Este domingo 20 de febrero concluyó la llamada “jornada inicial” de la 20ª Feria Internacional del Libro Cuba 2011, que venía desarrollándose desde el pasado jueves 10 en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña y diez instituciones culturales de la capital, y que ahora se traslada a las provincias de la nación caribeña.
El acto de clausura, celebrado en la sala Nicolás Guillén, fue presidido por Homero Acosta Álvarez, secretario del Consejo de Estado, Rafael Bernal, viceministro primero de Cultura, y Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL).
La premiación de los mejores stands, cuyo jurado tuvo como presidente al Premio Nacional de Literatura, Reynaldo González, fue el acto inicial de la clausura. Ediciones Unión obtuvo el primer premio en Stand Modular, por su logrado diseño en un pequeño espacio, que sirvió, además, para el diálogo entre autores y público.
Entre tanto, el segundo premio fue para Ediciones Vigía por ser una muestra atípica que simboliza la creatividad artística y artesanal, tanto en el entorno, como en la confección de sus libros, y el tercer premio correspondió a la Editorial Capitán San Luis, por una efectiva representación de su perfil editorial.
El Premio de Stand no Modular, por lograr un ambiente participativo, perfectamente acorde con su producción audiovisual, lo obtuvo el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). El Pabellón de los Países del Alba mereció mención honorífica por su sólida y lograda muestra expositiva.
En su discurso, la presidenta del ICL destacó que en estas jornadas, de “extraordinaria fiesta cultural”, se realizaron cerca de ochocientas actividades literarias, profesionales, académicas y artísticas en las sedes de la capital cubana y en varios espacios con programación específica, como el Multicine Infanta, la sala Lumière, el Parque Almendares, el Centro Cultural Pablo de la Torrente Brau, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Gran Teatro de La Habana.
El respaldo del público —apuntó— se expresó en la asistencia de más de 360.000 personas, de ellas más de 60.000 a las nuevas sedes y al Pabellón Cuba, que adquirieron más de 700.000 ejemplares, pese a que la mayoría de los producidos para esta edición se fueron comercializando en las librerías desde el mes de septiembre de 2010, “una decisión que tomamos para favorecer que los lectores puedan adquirir nuestras novedades editoriales a lo largo del año y no sólo en el momento de la feria o una vez concluida ésta”, agregó Romay.
También resaltó la participación protagónica de los alumnos y profesores de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, “cuya labor ha transformado nuestra relación con los lectores, enalteciendo la profesión de librero y mejorando sustancialmente la calidad de la atención al público”.
Asimismo valoró de muy positivo lo que cada una de las instituciones, más allá del espacio geográfico de La Cabaña, logró aportarle al evento desde su perfil: el Pabellón Cuba, que se convirtió en la plaza de los jóvenes, y una de las más dinámicas, concurridas y notorias; la Casa del Alba, un foro permanente de solidaridad latinoamericana y caribeña; la Casa de las Américas, exponente de lo mejor de la creación literaria de los pueblos latinoamericanos y espacio para grandes homenajes, o la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), con un programa literario de alta calidad y plaza principal del proyecto “Voces contra la guerra nuclear”, donde decenas de poetas cubanos y de otras partes del mundo expresaron un mensaje de paz.
Igualmente, la Sociedad Cultural José Martí, dedicada a la reflexión sobre la literatura para niños y jóvenes; el Centro Cultural Dulce María Loynaz, con un programa diverso y sede del Encuentro de Jóvenes Escritores; el Centro de Estudios Martianos, que reunió a estudiosos de la obra de Martí; la Biblioteca Nacional José Martí, donde se celebró el Encuentro Científico Bibliotecológico; el Memorial José Martí, refugio de los poetas y escenario de diversas actividades, y el Teatro El Ciervo Encantado, que hermanó a la literatura y las artes escénicas.
Ahora la 20ª Feria Internacional del Libro se desplaza hasta las provincias occidentales: Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus y el municipio especial Isla de la Juventud, del 23 al 27 de febrero. El Pabellón Cuba, sede central del Centro Provincial del Libro y la Literatura de La Habana, la Feria Agropecuaria de Rancho Boyeros y otras librerías de la capital cubana continuarán con las ventas y las actividades, hasta concluir, junto con Occidente, el día 27.
Luego se trasladará a las provincias orientales: Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba, del 2 al 6 de marzo, día en que se dará por terminada con el anuncio del País Invitado de Honor de la 21ª Feria Internacional del Libro, Cuba 2012.
Fuente: Web del evento