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A los 88 años murió en Barcelona el artista español Antoni Tàpies
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Antoni Tàpies
Tàpies: despedida.
 

El artista barcelonés Antoni Tàpies murió en su domicilio en Barcelona a la edad de 88 años el pasado 6 de febrero. Tàpies hacía tiempo que se encontraba en un delicado estado de salud.

Nacido el 13 de diciembre de 1923, el pintor, escultor y teórico del arte español fue uno de los principales exponentes del informalismo a nivel mundial y uno de los artistas más destacados del siglo XX del panorama estatal.

Tàpies fue uno de los maestros del arte de vanguardia del siglo XX con su estilo propio, matérico por el uso de elementos de desecho, pero muy espiritual porque trascendió el soporte de la obra para profundizar en la imbricada condición humana.

Su gran aportación se vio premiada con casi medio centenar de galardones, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1990), la Medalla d’Or de la Generalitat (1983), la Picasso de la Unesco (1993), el Premio Nacional de Artes Plásticas de la Generalitat (1995), el Velázquez de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura (2003) y el Praemium Imperiale de la Asociación Artística de Japón.

Su vocación artística surgió a muy temprana edad, tras una grave afección pulmonar. En la convalecencia de dicha enfermedad, Tàpies empezó a dar sus primeros pasos en el mundo del arte. La creciente afición al dibujo y a la pintura le llevó a abandonar sus estudios universitarios para dedicarse en cuerpo y alma a cultivar su carrera artística. A los 20 años, Tàpies ya exponía sus obras en diversas galerías y, a los 25 años, fundó la revista Dau al Set (1948).

En sus inicios, el artista, de formación autodidacta, utilizaba factores iconográficos y temática mágica en sus obras. Poco a poco fue incorporando elementos geometrizantes y estudios de color que desembocaron en un gran interés por los materiales, que se tradujo en el uso de telas de textura intensa.

Tras lograr el reconocimiento internacional en los años 50, Tàpies exploró todos los rincones del arte abstracto. Introdujo elementos iconográficos en sus obras, como signos de escritura, elementos antropomórficos y signos de clara alusión a Catalunya. El lenguaje pictórico del polifacético artista evolucionó desde entonces y dio como resultado una creación plástica diversificada y productiva admirada en todo el mundo.

Durante su larga carrera, Tàpies expuso su arte en grandes escenarios como el Museum of Modern Art (Moma) y en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, el Museum of Contemporary Art de Los Ángeles, el Institute of Contemporary Arts y en la Serpentine Gallery de Londres, la Neue Nationalgalerie de Berlín o el Centre Pompidou y el Musée d’Art moderne de la Ville de Paris.

En España, Tàpies vio cómo sus obras llenaban las salas de museos como el Reina Sofía de Madrid, el Institut Valencià d’Art Modern de Valencia o en el Museu d’Aert Contemporani de Barcelona.

Aparte de sus trabajos como pintor y escultor, Tàpies también desarrolló una importante obra literaria. El artista tiene en su haber obras como La pràctica de l’art (1970), L’art contra l’estètica (1974), Memòria personal (1977), La realitat com a art (1982), Per un art modern i progressista (1985), Valor de l’art (1993) y L’art i els seus llocs (1999).

El propio artista creó la Fundación Antoni Tàpies en 1984, con el objetivo de promover el estudio y el conocimiento del arte contemporáneo, poniendo especial atención en el análisis de su papel en la formación de la conciencia del hombre moderno. La Fundación, dirigida por Xavier Antich, recoge la extensa obra del prolífico artista catalán.

El pintor catalán, uno de los artistas con mayor reconocimiento en el panorama internacional del siglo XX, recibió el 30 de octubre del 2010 el título de Marqués de Tàpies, por parte del rey Juan Carlos I, por su contribución a las artes plásticas en España y en el mundo.

Fuente: La Vanguardia