Noticias
Diccionario biográfico español
Diccionario biográfico español: polémica histórica.
Academia de la Historia no corregirá su Diccionario biográfico español
¡Comparte este contenido! Compartir en Facebook Compartir en X Compartir en WhatsApp Enviar por correo

Según el registro publicado en 2011 por el ente ibérico, Francisco Franco dirigió un régimen “autoritario, no totalitario”.

La Real Academia de la Historia (RAH) no corregirá su Diccionario biográfico español, que seguirá con los mismos errores que hasta el momento, con la ligereza hagiográfica en la voz que recoge la vida de Francisco Franco (“Montó un régimen autoritario, no totalitario”), y los escarnios lanzados contra Juan Negrín (“Gobierno prácticamente dictatorial”) o Manuel Azaña (hizo una “importante depuración del Ejército”), entre tantos otros, según denunció este 10 de febrero el diario español El País.

El 17 de junio de 2011, la RAH, tras el impacto que produjo la publicación, en mayo, de los primeros 25 tomos, acordó por unanimidad encargar a una comisión la revisión de algunas entradas de la vasta obra —que se completó con una subvención oficial de 6,4 millones de euros—, por lo que la institución parecía dispuesta a rectificar los errores cometidos en la misma.

La conmoción llegó a la comunidad universitaria de historiadores, provocó la denuncia de un grupo de ciudadanos ante la Fiscalía Superior de Andalucía, hizo que el Senado solicitara el fin de su difusión y que los diputados congelaran en el Congreso la subvención destinada en 2011 a la obra (193.390 euros) hasta su rectificación.

El País dijo haber consultado al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte si esta disposición se mantendrá para el presente año, pero el ente gubernamental prefirió no emitir ningún juicio al respecto por el momento, ni confirmó si se mantendrá el veto a la obra en las bibliotecas estatales.

La formación inicial de la comisión estaba compuesta por los académicos Miguel Artola y Carmen Sanz, a quienes acompañaba Juan Pablo Fusi, historiador independiente. Debían revisar, sobre una muestra de 3.000 entradas, el total de los 50 volúmenes. Pero Miguel Artola abandonó el proyecto al poco de arrancar, como confirmó el propio Fusi el 9 de febrero. Artola presentó la dimisión por carta a Gonzalo Anes, director de la RAH. El ilustre historiador alegó “motivos personales”.

La comisión anunció una rigurosa investigación para encontrar los errores de interpretación y datos que rectificar. Además, corregirían las voces que no asumían la austeridad en la redacción de los perfiles, como mandaba el convenio de la RAH. La institución pedía una asepsia en las biografías propia de un currículum vitae, sin juicios analíticos. Como esto no se cumplió —sobre todo, en el área de historia contemporánea— y como la RAH no revisó las entradas que incumplían tales características, el grupo de rectificación tenía por delante un duro trabajo.

Sin embargo, los objetivos que se anunciaban no tardaron en variar. Tras la marcha de Artola, la comisión se amplió y se incorporaron los académicos José Ortega Varela, Carmen Iglesias y Vicente Pérez Moreda, dirigidos por Faustino Menéndez Pidal. Fuentes de la RAH confirman lo que Menéndez Pidal, reconocido por su trabajo en la heráldica, aseguraba al Periódico de Aragón en enero: la revisión no iba a cambiar “grandes cosas”.

Según Menéndez Pidal, “grandes cosas” es una expresión “muy relativa”. Señaló que para él las cuestiones que merecen resolverse son “fechas erróneas”. “Esas cosas de calificación, si ese señor era más alto o más bajo, dependerá de los criterios objetivos”, añadió sin querer responder a la necesaria revisión del perfil que Luis Suárez hizo de Franco. Menéndez Pidal remitió al informe, que debería haberse entregado en la RAH a finales del año 2011 y que aún está pendiente de presentación.

Las mismas fuentes de la RAH confirman que “no habrá cambios sustanciales”. Para empezar, se mantendrán las entradas tal cual están. No se tocará ni una línea de las entradas más desproporcionadas. El anexo en el que habrían de incorporarse las nuevas biografías de los personajes más conflictivos tampoco se llevará a cabo y sólo quedarán eliminadas, si así se determina, “las voces elogiosas a militares favorables al bando fascista que se sublevó el 18 de julio de 1936 y a la secta del Opus Dei”, explicaron.

Esta decisión provocó un cisma en el interior de la RAH. Algunos historiadores, incluidos en un principio en la elaboración del informe, declinaron permanecer en la comisión tras comprobar que no cumpliría con sus propósitos: “Debería hacerse una revisión mucho más profunda y no se hará”, señala la fuente.

Ni siquiera se hará corrección alguna en las voces más conflictivas que esperan su aparición en los próximos 25 volúmenes, a la venta a finales de 2012. “El respeto debido a los biografiados, a la institución, y a los profesionales solventes y documentados que han colaborado en la edición del Diccionario, es lo que está exigiendo una revisión que, como es norma en el mundo académico, tiene que ser realizada por evaluadores externos a la institución”, se puede leer en el blog del historiador Santos Juliá. Sin embargo, la RAH insiste en trasladar la responsabilidad de cada voz a cada autor, aclarando que la institución no ejerce “de censora”.

Fuente: El País