La XXI Feria Internacional del Libro de Cuba cerró este domingo 19 de febrero sus jornadas en La Habana con la visita de más de 270 mil personas y con ventas que sobrepasaron los 600 mil ejemplares en una edición que rindió homenaje a los escritores y editoriales de los países del Caribe.
Concluida su primera etapa en la sede principal de la antigua fortaleza habanera San Carlos de la Cabaña, a partir de este miércoles 22 la feria seguirá un periplo por ocho provincias hasta concluir el 4 de marzo en Santiago de Cuba.
La presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL) y del comité organizador de la feria, Zuleica Romay, dijo que este evento es el “más masivo” y “trascendente” que tiene lugar en Cuba cada año por las numerosas personas de diferentes generaciones que logran reunir.
En esta edición la oferta fue de 840 novedades editoriales, y según datos del ICL se prevé la venta de más de 4,5 millones de ejemplares. Pero la intelectual cubana señaló que la gestión editorial “constituye todavía un gran reto” y resulta “una asignatura pendiente para este espacio”.
La feria fue inaugurada con un acto en el que participó la ministra de Cultura de Jamaica, Lisa Hanna, quien señaló que en medio de un mundo globalizado, los países de la región necesitan más que nunca aferrarse al ardor, la pasión y el patriotismo. “Necesitamos enfrentar los problemas con eficacia y responsabilidad colectiva y ello exige de nosotros como líderes que las necesidades humanas básicas sean prioridad en cada agenda progresista”, afirmó.
En la feria participaron más de 260 intelectuales y 600 profesionales de 41 países del mundo, y fueron presentados más de 2.000 títulos, entre ellos los de la Editorial Arte y Literatura, casa de la que destacaron obras provenientes de los países del Caribe como la pieza de la literatura costarricense Mamita Yunai, de Carlos Luis Fallas; los versos de La llegada de la mujer serpiente, de la jamaicana Olive Marjorie Senior; la novela No te rindas, de la afrocolombiana Hazel Robinson Abrahams; Papeles de Astarot, del dominicano Pedro Antonio Valdez; Sobre nupcias y ausencias y otros cuentos, del colombiano Lenito Robinson Bent, y la antología Cuentos del Caribe.
Por Venezuela participaron el Colectivo Editorial la Mancha y escritoras como Carola Chávez, con su libro ¡Qué pena con ese señor!, y Laura Antillano, quien presentó el libro Emilio en busca del enmascarado de plata; mientras que el narrador Armando José Sequera llevó el título El libro de Teresa.
En el marco de la feria, el 13 de febrero se entregó el Premio Nacional de Literatura de Cuba, que en su edición 2011 correspondió a la escritora Nersys Felipe, conocida por varias generaciones de cubanos por sus libros de narraciones y poesías dedicados a los niños y adolescentes, entre los que destacan los títulos Cuentos de Guane y Román Elé. El ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, hizo entrega del premio a la autora.

Pitol: uno de los grandes.
El martes 14, el escritor mexicano Sergio Pitol (Puebla, 1933) recibió el Premio Internacional “Dulce María Loynaz” de manos de Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), entidad que entrega anualmente este reconocimiento.
Pitol, autor de novelas, ensayos, cuentos y monografías, y quien en 1999 obtuvo el premio Juan Rulfo y en 2005 el Cervantes, fue calificado como “uno de los grandes escritores de la lengua española, a la par de Alfonso Reyes, Jorge Luis Borges y Alejo Carpentier” por la presidenta de la Sección de Escritores de la Uneac, Nancy Morejón, quien además recordó que la infancia del escritor transcurrió en un ingenio azucarero en el estado mexicano de Veracruz y que desde esa época ha sido un gran viajero, condición exploradora que refleja en su escritura.
A la vida y obra de Pitol se dedicó ese día un coloquio en el salón Nuestra América de la fortaleza de San Carlos de La Cabaña, donde el escritor regaló El viaje, uno de sus más importantes títulos, a la feria.
Al comentar sobre la nueva edición, de la casa literaria cubana Torre de Letras, el profesor de la Universidad de Veracruz Sergio Mendoza dijo que Pitol es uno de los autores imprescindibles de la literatura iberoamericana.
Jorge Fornet, director del Centro de Investigaciones Literarias de Casa de las Américas, elogió varias de las peculiaridades de los textos del mexicano, como sus referencias temporales donde “ofrece una visión desenfocada que nos hace ver más allá de lo evidente”.
También en el marco de la feria, el jueves 16 fueron entregados los premios literarios Alejo Carpentier de Narrativa y Ensayo, y Nicolás Guillén de Poesía, correspondientes a 2012.
Los miembros de los jurados de los premios Alejo Carpentier reconocieron el alto nivel de las obras en competencia, muy superiores a las de otras ediciones. Jamila Medina Ríos, joven poeta y ensayista de Holguín, recibió el lauro en la categoría de ensayo por Diseminaciones de Calvert Casey.
Al escritor cienfueguero Marcial Gala, autor del libro La catedral de los negros, se le premió en el apartado de novela, por la tensión narrativa que desata con maestría, opinó Julio Travieso. Por último, el cuaderno Papyrus, del narrador Osdany Morales, de Mayabeque, ganó en la categoría de cuento.
El Premio Nicolás Guillén fue conferido al poemario Aspersores, del narrador y poeta holguinero Luis Yuseff Reyes, por un discurso peculiar que lo hizo sobresalir de entre los 39 textos presentados, según declaró Miguel Mejides, presidente del jurado.
Estos premios son convocados anualmente por la Editorial Letras Cubanas, la Fundación Alejo Carpentier y el Instituto Cubano del Libro, con el propósito de fomentar la creación y promoción de obras literarias en los referidos géneros. La ceremonia tuvo lugar en la sala Nicolás Guillén.
Los premios del Concurso Latinoamericano y Caribeño de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba) fueron entregados también durante la feria el viernes 17, y recayeron sobre escritores de Chile, Barbados y Colombia.
La escritora chilena Claudia Apablaza (1978) mereció el galardón de novela Alba-Narrativa por su obra Goo y el amor, y el intelectual barbadense George Lamming y el teatrista colombiano Santiago García, fundador del grupo La Candelaria, recibieron el Premio Cultural Alba 2011 de las Letras y las Artes por la obra de toda la vida.

Cuba: feria itinerante.
El jurado, integrado por los escritores Chiqui Vicioso (República Dominicana), Marilyn Bobes (Cuba), César Gutiérrez (Perú), Miguel Chávez (Ecuador) y el puertorriqueño Alejandro Carpio, resaltó que la novela de Apablaza aborda de manera novedosa un tema universal como las relaciones amorosas mediante un discurso de género desmitificador.
La obra de la joven escritora chilena fue seleccionada entre las 99 de autores de 14 países presentadas al premio convocado por el Fondo Cultural del Alba a través del Centro Cultural Dulce María Loynaz, con sede en La Habana.
Al conceder el galardón Alba de las Letras y las Artes a George Lamming, el jurado lo consideró un clásico de la literatura del Caribe y destacó su aporte al programa de estudios del Caribe de la institución cultural Casa de las Américas y la creación del Grupo del Nuevo Mundo.
Asimismo, catalogó al dramaturgo Santiago García como “referente indiscutible” para la escena de la región, y resaltó su consagración, durante casi medio siglo, a la creación artística y la reflexión teórica, ligadas con un teatro innovador y comprometido con la afirmación de la identidad cultural latinoamericana.
Este lauro creado en 2007 se otorga a creadores vivos que hayan consagrado su obra a enriquecer el patrimonio cultural del continente con aportes originales.
El otorgamiento de este galardón estuvo a cargo de la ensayista dominicana Chiqui Vicioso, el escritor argentino Vicente Battista, el historiador ecuatoriano Jorge Nuñez, el crítico literario Edgar Páez, y la crítica e investigadora teatral cubana Vivian Martínez Tabares y como testigo de honor, el teólogo brasileño Frei Betto.
La próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Cuba, en 2013, estará dedicada a Angola.
Fuentes: AIN • AVN • Cubadebate • EFE