=========================================================================== Editorial Letralia * http://www.letralia.com/ed_let =========================================================================== PENSAMIENTO MÍTICO Y TATUAJES EN MARRUECOS Nelson E. Álvarez Licona, sevilla_luzmaria@infosel.net.mx Antropólogo México =========================================================================== "El sociólogo no puede dedicarse a verificar o falsear científicamente las creencias de los actores. La eficacia de las ideas, creencias, conciencias, no depende de su verdad o falsedad, sino de su capacidad para determinar el comportamiento y, por tanto, de su grado de evidencia social; es decir, que la eficacia depende del poder, de la capacidad para imponer como verdad social una determinada forma de definir la realidad, independientemente de su verdad o falsedad" (1). =========================================================================== Unidad de análisis "La sociedad, con sus instituciones, valores, conceptos y lengua es sociológicamente anterior a sus miembros particulares, que sólo se convierten en hombres a través de la educación o adaptación a una sociedad determinada" (2). La unidad de análisis parte de clarificar a la sociedad como generadora de la identidad, de manera que sería la sociedad la variable funcional de la que partiríamos, para de ahí observar al pensamiento mítico como una de las variables dependientes que están presentes en la práctica del tatuaje. Al ser la humanidad producto de la socialización, nos permite explicarnos de dónde surge la imagen de la realidad que nos vamos formando, acercarnos a la experiencia del otro y haciéndola inteligible, al poderle dar clasificaciones y categorías. Entendiendo que formalizamos la realidad a partir de nuestros contextos, los que obtenemos de la sociedad. En el proceso de conformación de la cultura occidental, la formación de una conciencia de lo individual ha sido la base de la organización social. Las estructuras en las que descansa el derecho -que es la base sobre la que se rige o debiera regirse la sociedad- supedita a ésta en función del individuo. Cosa muy distinta a otras culturas en las que la interpretación de la realidad está dada desde una perspectiva holista, donde el ser individual no existe; como en el caso de la India donde el ser social lo es todo y la persona está en función de la sociedad, encontrando su lógica en estructuras jerárquicas a las que la persona está supeditada. A partir de que las sociedades holistas se entienden jerárquicamente, es que resulta difícil que sean comprendidas en la cultura occidental, que entiende y enseña que el individuo lo es todo. Mientras para estas otras culturas, es la sociedad y no el individuo de donde parte la forma de entender la realidad. Entender la existencia en base a un principio igualitario o jerárquico, resultan realidades fundamentales a partir de las que se interpreta la realidad (3). Pero ya sean sociedades que se fundamentan en la conciencia individual o en la conciencia social, estas formas de entender la realidad parten de un adiestramiento social. De manera que aun siendo sociedades diferentes, sus formas particulares de organización, son una forma de lo universal. Por lo que las sociedades tradicionales, quienes no tienen a la igualdad y la libertad como valores, e incluso no podrían utilizarse categorías como la de individuo para designar a sus miembros, tienen en común con las sociedades modernas al hombre social, que es vínculo que las une y es gracias a esto que podemos aproximarnos a su comprensión (4). "Hoy es moda, sin más valor que el de una mera moda, reprochar a los antropólogos el fundir culturas radicalmente distintas en el molino de nuestras categorías y clasificaciones y el sacrificar su originalidad distintiva y su carácter inefable al someterlas a formas mentales específicas de una época y de una civilización. "Si con ello se quiere decir que una traducción no es nunca perfecta y que es inevitable que se le escape un resto de sentido, no cabe duda de que se está en lo cierto, pero con ello no se hace más que enunciar un mero lugar común, y de los más simples. En cambio, los que pretenden que la experiencia del otro -individual o colectiva- es incomunicable en su esencia, y que es en absoluto imposible, e incluso culpable, pretender la elaboración de un lenguaje en el que las experiencias humanas más alejadas en el tiempo y en el espacio se volverían, al menos en parte, mutuamente inteligibles, éstos, digo, no hacen otra cosa que refugiarse en un nuevo oscurantismo" (5). =========================================================================== Los mitos "El pensamiento científico plantea preguntas, el pensamiento mítico da las respuestas, las explicaciones que no se sitúan evidentemente en el mismo registro que la interrogación erudita. Son dos usos de la razón, dos procedimientos que permiten poner orden e inteligibilidad en el universo" (6). Los mitos, presentes en todas las sociedades, son también una forma de interpretar la realidad. Siendo el mito no una fábula, sino una "historia verdadera" (7). Es realidad misma que da sentido y determina las actividades en la vida de las personas. Los mitos forman parte de la interpretación que hacemos de la realidad y por lo tanto establece el comportamiento. Lévi-Strauss nos muestra un hermoso ejemplo de la realidad mítica en los indios Cunas de Panamá, en un canto sahamanístico curativo que es utilizado por los indios Cuna cuando hay dificultad en el parto. Después de la narración y la explicación de este canto chamanístico, en el que el autor nos lleva por todo el proceso en que el chamán introduce a la enferma a esta realidad, para después ir despejando el camino que ha de recorrer el nacimiento, termina diciendo: "Que la mitología del shamán no corresponde a una realidad objetiva carece de importancia: la enferma cree en esa realidad, y es miembro de una sociedad que también cree en ella" (8). ¿Qué es lo que hace que el hombre tome decisiones? ¿Qué es lo que mueve al hombre a actuar? Inmensa pregunta cuando de tan amplia no cabría en una enumeración. Aunque, a preguntas tan generales, respuestas también generales. Y nos equivocaríamos al decir que las decisiones son el resultado de valoraciones que dependen del interés propio, y éste a su vez es el resultado del proceso de socialización que el hombre va teniendo en el transcurso de su propia historia; historia que en mucho es un cuento compartido por muchos más, y no se entienda por cuento el que no tenga fundamento de veracidad, es cuanto en la medida en que es contado, en la medida en que es aprendido, transmitido, asimilado y compartido. A fin de cuentas a quién le importa si los cuentos son o no verdad, si al cabo lo que es importante es la capacidad que éstos tienen para guiar el comportamiento. ¡Tanta verdad hay en la ciencia, como en el pensamiento mítico!, si por verdad buscamos la explicación del comportamiento. "Mientras el lenguaje corriente confunde al mito con las 'fábulas', el hombre de las sociedades tradicionales descubre en él, por el contrario, la única revelación válida de la realidad" (9). En el proceso de socialización el hombre ha aprendido cuáles son las alternativas más convenientes en su toma de decisiones, anteponiendo el interés particular, aunque éste no lo sea a nuestros ojos. La sociedad nos enseña a reconocer y jerarquizar las distintas alternativas a las que podemos acudir, y estas distintas alternativas están también en función de las circunstancias en las que nos encontremos para optar por determinados actos; aunque en algunas ocasiones el comportamiento esté determinado de manera directa por la sociedad misma, quien ya tiene la decisión de cómo enfrentar diferentes aspectos de la vida social. Este interpretar la realidad, es resultado de la formalización que hacemos de la misma. Lo absolutamente informe es incognoscible. Sólo la forma es pensable. Así el conocer se da en nuestra subjetividad, formalizando lo que percibimos, incluyendo nuestras sensaciones. Sólo al dar una representación mental estamos ante realidades conocidas. Formalizamos a partir de los contextos que nos ha ido proporcionando la sociedad donde hemos sido educados, tomando con naturalidad lo que para otros podría ser un comportamiento extraño. Lógicas que encuentran su razón en la explicación que se nos ha dado, y que como experiencia se ha convertido en parte de nuestro sentido común, en un saber, como si nos fuera innato, lo que es válido, lo que no lo es, lo justo y todo lo que va conformando la interpretación que de la realidad tenemos. Al ir conociendo y a la vez formalizando, damos formas que dependen de un contexto; y esto es tan claro que nada tiene significado cuando no hay contexto. Así nuestro entender, interpretar, dar forma, va a depender de nuestra cultura, es por esto que podemos entender la presencia de elementos afines en amplios sectores sociales, que son los que conforman la identidad cultural. El mito, así como el conocimiento científico, se transmite a través de las instituciones encargadas de la educación, de la divulgación del conocimiento, el que puede ser de manera abierta como es en las escuelas o de manera restringida como es el caso del conocimiento iniciático que se enseña de manera secreta. Pero independientemente de la forma como se trasmita el conocimiento, es en la sociedad misma donde se gesta la posibilidad de interpretar la realidad; ya sea en base al conocimiento científico, laico, desacralizado; o en base al conocimiento mítico, sagrado y alegórico; aunque en muchas de nuestras prácticas no nos demos cuenta de que éstas están basadas en interpretaciones míticas de la realidad. El mito se nos muestra en su realidad, al interrumpir el tiempo profano, para dar paso a otro sagrado y trascendente (10). En un momento sin tiempo y en un espacio sagrado, para vivir en el acto de los ritos, para hablar a través del ritmo que se muestra en la danza, cantos, rezos, máscaras, marcas, atuendo; y enseñarnos los modelos de comportamiento a través de la experiencia de los mitos, que son los ritos. Maurice Leenhardt, misionero que vivió en Melanesia, nos dice que perciben un mundo en el que lo real y lo mítico se unen sin que se pueda notar dónde termina uno e inicia otro. Y cuando uno ve al melanesio, al polinesio (canaco): retirado, retraído; en espera de la revelación, sentado en el altar y rodeado de objetos mágicos, consultando a sus antepasados, "se comprende claramente que el altar es el verdadero punto de apoyo de su pensamiento, porque es el punto de apoyo del mundo social y del mundo espacial. Es en el altar donde el canaco se busca a sí mismo. Es alrededor del altar donde su sociedad se concentra y guarda su ordenamiento" (11). La interpretación mítica de la realidad no está presente solamente en las culturas llamadas tradicionales, está también presente en la cultura occidental y se encuentra de manera constante en nuestro comportamiento cotidiano. En la cultura occidental encontramos comportamientos míticos presentes. Y los cristianos, vale decir sólo aquellos que han trascendido lo mundano al realizar el ritual sabiendo y sintiendo sus implicaciones, regresan al tiempo sagrado al recibir la eucaristía. Y en el rito la bendición del Señor los alcanza al surgir el mito en rito; y se vierte nuevamente la sangre-vino y el cuerpo-hostia, en un nuevo sacrificio, que es el mismo; para librar de pecado, eximiendo de culpa a los hombres, que humildemente entienden que se está nuevamente ante el sacrifico original. Acto que en su plenitud sólo está al alcance de aquellos que han tenido un proceso de preparación que les permite alcanzar el estado de conversión en el que dejan de ser ellos mismos y son entonces la encarnación de la divinidad, son en realidad los dos seres en el mismo cuerpo. En la Santa Biblia, Mateo habla así de la institución de la Eucaristía: "Mientras comían, Jesús cogió pan, rezó la bendición, (lo) partió, (lo) dio a los discípulos y dijo: `Tomad, comed; esto es mi cuerpo'. Y cogió un vaso, rezó la bendición de gracias y se (lo) dio, diciendo: `Bebed de él Todos, pues esto es mi sangre de la alianza, la derramada en favor de muchos para perdón de (los) pecados. Y os digo que desde ahora no beberé de este fruto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros nuevo en el reino de mi padre'" (12). Y San Pablo en la 1ª carta a los Corintios les dice: "El vaso de bendición que bendecimos, ¿no es (un entrar en) comunión con la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es (un entrar en) comunión con el cuerpo de Cristo? "Porque (es) un (solo) pan, somos todos un (solo) cuerpo, pues todos participamos del único pan" (13). San Buenaventura va a ser todavía más claro, en cuanto a lo que sucede o debiera suceder en la Eucaristía: "Pues la eficacia de este pan consiste en transformar al hombre en Cristo, quien, siendo bienaventurado por esencia, nos hace bienaventurados por gracia, Por esta razón el Señor dijo a San Agustín: "No me convertirás en ti, como el alimento se convierte en tu propio cuerpo, sino tú te convertirás en mi" (14). La interpretación mítica que hacemos de la realidad, la vemos constantemente en el uso de amuletos, que como espadas protectoras la gente porta para defenderse. Ejemplo de esto lo tenemos en la "Mano de Fatma" que es uno de los amuletos más importantes en Marruecos, debido al poder protector que le atribuyen. Este amuleto es la representación de una mano con sus 5 dedos extendidos, y a pesar de que existe un culto pentalátrico en Marruecos, en el que el número 5 es protector, no es el número el que está en juego en el caso de la "Mano de Fatma", ya que muchas veces estas manos las encontramos con 3, 4 o 6 dedos. Lo importante es la presencia de la mano extendida, que en posición abierta detiene a lo que a ella se enfrenta. Este tipo de amuleto no es exclusivo de Marruecos, se extiende por todo el norte de Africa. La "Mano de Fatma" se llega a ver en las esquinas de las puertas y ventanas de algunas casas en Marruecos y sugeridas por representaciones estilizadas protegen a los moradores de las viviendas (15). =========================================================================== Pensamiento mítico y tatuajes Una de las variables dependientes más comunes en los tatuajes, es la asociación que se hace con la interpretación mágica de la realidad. En Asia Occidental, aproximadamente dos siglos antes de Cristo, los frigios asociaban la frescura permanente de los pinos con la fertilidad, por lo que sus eunucos sacerdotes se tatuaban hojas de yedra, símbolo de Atis, dios de la fertilidad y espíritu arbóreo (16). Entre los birmanos, quienes se tatúan ricamente exuberantes dibujos de animales, seres imaginarios, círculos y espirales; pintándose de azul las piernas hasta la cintura y el tronco y los brazos de color rojo; se inmunizan con estas marcas contra las heridas de las armas, a la vez que les hacen afortunados en el amor (17). En Borneo, los kayan llevan en la muñeca un tatuaje que impide que su alma escape de su cuerpo cuando está enfermo; además de que sus tatuajes son antorchas que iluminan a quien muere en su viaje al país de los muertos (18). Un tatuaje mágico protector que vimos en la Colonia Penal Federal Islas Marias, lo tenía pintado un colono, quien en su brazo derecho trae tatuada "La Espada del Retiro", que pendiente de un gancho se sostiene en serpenteante cinturón, del que cuelgan de sus extremos dos mechudas borlas. Este tatuaje defensor retira de quien lo porta: al acechante peligro, a la terrible compañía que es la mala suerte, a las envidias y a las malas influencias. En el Mercado de Sonora, en México D.F., encontramos la estampa de "La Espada del Retiro", acompañada de un sahumerio que se quema mientras se invoca esta oración: "Casa de Jerusalén, donde Jesucristo entró, el mal al punto salió entrando a la vez el bien, yo pido a Jesús también, que el mal se vaya de aquí, y el bien venga para mí, por éste sahumerio. Amén". =========================================================================== Tatuajes en Marruecos El marcarse indeleblemente la piel es posterior a la toma de decisión de tatuarse o de ser tatuado, pues no siempre el tatuarse es una decisión individual, ya que en algunas ocasiones es la sociedad quien tiene ya determinada la práctica del tatuaje en sus miembros. El tatuarse responde a variables dependientes ya existentes, y que son las razones que afloran en forma de tatuajes. Como consecuencia de estas variables dependientes, se da el motivo y el lugar en que se desea que se haga el tatuaje. La práctica del tatuaje en el norte de Africa ha estado presente desde tiempos muy remotos, muestra de esto nos lo da Cola Alberich: "En Africa encontramos vestigios de tatuajes desde las primeras épocas. Así lo demuestra la estatuilla recogida por Petrie en Nagada (necrópolis que data del 3000 a. de J. C.) (19); y en las pinturas murales que decoran la tumba de Seti I, donde figuran los tamahus ostentando variadísimos tatuajes, algunos de los cuales persisten actualmente en el Rif Marroquí" (20). En Egipto la práctica del tatuaje se muestra de muy antigua. "Las egipcias se tatúan el dorso de la mano, el pecho, la barbilla y la frente y ha durado el tatuaje en Egipto para fines curativos cuatro mil a cinco mil años. La momia de una sacerdotisa de Hathov tenía tres hileras en el demacrado bajo vientre, y las mujeres de hoy siguen este método para jaquecas, neuralgias y reuma" (21). En Túnez existe un tatuaje mágico protector que se ha utilizado para proteger la virginidad de las mujeres, es una escarificación que se hace sobre las rodillas mientras se dicen las siguientes frases: "Yo soy como el muro y el hijo de otro como el hilo". Y después del casamiento, como llave que ahora abre la puerta, se vuelve a hacer otro tatuaje diciendo las siguientes palabras: "Yo soy como el hilo, el hijo de otro es como el muro" (22). En Marruecos, en la zona del Rif, a las mujeres también se les protege la virginidad con tatuajes en el pubis (23). "E. Gobert relaciona el proverbio árabe que dice `la sangre ha corrido, la desgracia ha pasado' con el significado íntimo del tatuaje tunecino. El tatuaje en este sentido es un proceso de la magia popular que sirve para fijar el recuerdo y la actividad de las obras de la sangre. La sangre que corre, llevando con ella el alma y la vida, es uno de los fenómenos que han impresionado más vivamente el alma primitiva. El tatuaje que al grabar símbolos de significado mágico sobre la carne del individuo, hace correr su sangre, debe gozar, pues, de este sobrenatural poder. Y por esto ha de mirarse por el indígena como un rito singularmente propicio para alejar las influencias perniciosas de los malos espíritus que labran la desdicha de los humanos. Es, pues, muchas veces un sentido profiláctico contra el mal el que hace prevalecer la costumbre tan arraigada. En Túnez, como en Marruecos, se practica, ante todo, en la infancia" (24). En Marruecos el tatuaje está presente entre las mujeres bereber y la gente reconoce a éstas por llevar tatuadas manos, mentón y frente, además de que algunas pueden tener tatuadas las piernas y el cuello. Lo que resulta muy particular ya que en el Corán se prohíbe la práctica del tatuaje, y sin embargo, en la comunidad bereber se justifica la práctica de tatuarse en base a que Fátima, hija de Mahoma, llevaba tatuajes en su barba. Esto, además del uso que el tatuaje tiene dentro de este grupo étnico. En este entender míticamente la realidad, existe un tatuaje mágico protector curativo, que se practica en la zona del Rif en Marruecos, se realiza después de haber visitado tres días consecutivos el santuario de Sidi Abd al-Noor, donde se sacrifica una res para los guardianes y otra para el tatuador. Cuando es en la piel donde está el problema de salud, se visita el santuario de Sidi el Hach Amarani, donde previamente se baña el enfermo con aguas de una fuente milagrosa que ahí se encuentra, para proceder después al tatuaje que se hace en el muslo, donde se tatúan puntos y rayas (25). En las entrevistas que realizamos en junio de 1994 en Sidi Fadma, encontramos que, entre las mujeres bereber, los tatuajes que aquí se practican los realizan por cierta propiedad protectora que les atribuyen, tatuándose para protegerse contra el "mal de ojo" y para curarse de algunas enfermedades (26). Los tatuajes entre las mujeres bereber se realizan por lo general desde pequeñas, a la edad de aproximadamente 10 años, y las madres acuden a una tatuadora, quien es la que se encarga de irlas protegiendo con estas marcas. En muchas ocasiones los tatuajes los realiza la madre de la joven, marcándole barba y frente con líneas, puntos y círculos. Y con una aguja, carbón y un colorante vegetal, las mujeres se van formando estos tatuajes protectores. Los tatuajes que se realizan para curarse de alguna enfermedad, como es el caso de problemas reumáticos o tumoraciones, se hacen por lo general sólo a mujeres adultas. La presencia de tatuajes que se hacen como talismanes protectores, se muestra en esta comunidad, principalmente en mujeres adultas; y las líneas, puntos, círculos y cruces, los vemos ocupando frente, barba, manos, cuello y en zonas más ocultas, como en las piernas de aquellas mujeres que padecen alteraciones articulares o como los tatuajes que pudimos observar en el cuello de mujeres que tenían tumoraciones. Una de las constantes en las entrevistas fue el que las mujeres desearan borrarse sus tatuajes y el que no quisieran tatuar a sus hijas pequeñas. Y sin embargo, la práctica del tatuaje en este lugar está presente y las personas acuden a la tatuadora, pues siempre es mujer, para curarse y protegerse por medio de tatuajes. Cola Alberich encuentra en la cruz, la swástica y la rueda -que son los motivos comunes en los tatuajes de la zona norte de Marruecos- vestigios ancestrales de culto al sol. Plantea que los pueblos bereberes estaban muy ligados a los pueblos del Oriente y que de ahí provienen estos símbolos. A este tipo de tatuajes se les atribuye propiedades mágico protectoras. "La cruz sencilla, bien en forma corriente o en la llamada Cruz de San Andrés, es el símbolo más empleado. La cruz constituye casi el único emblema tatuado en los dedos del pie y mano y el normal en los tatuajes de senos femeninos... El significado heliolátrico expresivo del culto solar de la cruz es indudable, y es el que tuvo ese signo entre las primitivas poblaciones. El carácter emblemático solar se ha demostrado en la swástika y concuerda, pues, perfectamente con esta significación de la cruz normal. Los pueblos bereberes, tan ligados a los del Oriente en la historia, debieron atribuir análogo simbolismo, así como a la swástika, cuya presencia en Egipto demuestra su vinculación a los primeros pueblos norteafricanos... Cruces, swásticas y ruedas -motivos ornamentales del tatuaje marroquí actual- son indicadores de un mismo culto ancestral que, olvidado en gran parte por las actuales poblaciones musulmanas persiste vivo en el fondo del psíquico y se perpetúa por la tradición en estos signos, de simbolismo ignoto para ellos, a los que atribuyen mágicas propiedades defensivas contra la desdicha" (27). =========================================================================== Técnica de tatuaje en la comunidad bereber La técnica que utilizan para tatuarse en Marruecos, hasta la fecha no había sido registrada en ningún trabajo etnológico que se haya hecho de esta zona. Para poderlo hacer, conseguimos a una persona que aceptó tatuar a uno de nosotros, cosa bastante difícil, ya que los tatuajes en este lugar sólo se practican entre mujeres. Pero gracias a que un familiar de Mustafá -quién es un amigo con quien vivimos en Marrakech y que junto con Sharif nos ayudaba como traductor- era amiga de una tatuadora bereber que vivía en Marrakech, es que aceptó realizar el tatuaje, pudiendo así registrar la técnica con que las mujeres bereber se tatúan. Técnica: 1) Los tatuajes se hacen por medio de punción, con una aguja de coser, pintura vegetal que las mujeres utilizan para pintarse los ojos a la que llaman "l'antigho" y carbón en polvo o el que obtienen de las marmitas que utilizan para cocinar. 2) La zona que se va a tatuar se impregna del colorante vegetal, que está en polvo, pues se obtiene de las hojas secas y molidas de la planta, y es de color azul. Encima de este colorante se pone el carbón en polvo. Estos colorantes se aplican por lo general con el dedo o ayudados de un algodón. 3) Sobre estos colorantes se comienza a picar dando forma a los tatuajes que se van a realizar, los que por lo general son muy poco elaborados, ya que consisten en líneas, círculos y puntos; es muy común la elaboración de cruces. 4) Después de atacar la zona con la aguja, se limpia con un algodón con agua y se vuelve a impregnar de colorante vegetal y carbón, para después volver a picar insistiendo sobre las mismas grafías que se intenta obtener, solamente que éstas no se observan, ya que se está trabajando sobre una zona oculta en el mismo colorante, así que todo el proceso se hace calculando que éste quede en la proporción y el lugar que se desea. 5) En nuestro proceso de tatuaje esta operación de poner colorante, carbón y luego punzar, se efectuó por cinco ocasiones y cada vez que emprendía la punción al poner la pintura vegetal y el carbón, la tatuadora chupaba la aguja, humedeciéndola con su saliva. En todos los casos en que iba limpiando la zona con un algodón humedecido con agua, no se apreció el tatuaje. Este se fue haciendo aparente hasta después de tres días, que fue el tiempo que recomendó la tatuadora que se quedara cubierta la zona tatuada. En el transcurso de esos tres días, por recomendación de la tatuadora, no pudimos asear la zona tatuada y sólo se apreciaba la irritación que bordeaba al tatuaje. "El análisis de los fenómenos sociales de identidad colectiva debe hacerse, en mi opinión, a través de un doble momento metodológico. Un momento fenomenológico en el que se acepta la identidad, la creencia, el sentimiento, la conciencia en cuestión, su definición de la realidad y se observa cómo determina el comportamiento; este momento garantiza la inexistencia de un juicio sobre la cientificidad de la imagen de la realidad, lo que constituiría un auténtico juicio de valor. El momento genético garantiza la consideración de la imagen como variable dependiente, acercándonos a sus determinaciones objetivas y a los mecanismos sociales de producción y reproducción de la imagen. Este doble momento nos acerca a la arbitrariedad lógica y a la determinación social de todo fenómeno social... ignorar los fetiches y las ilusiones de una época es ignorar aquello que mueve a los seres humanos; reconocerlos como única realidad sería reconocer que no hay mejor sociología que el sentido común, en el sentido más estadístico que podamos otorgar a la expresión" (28). =========================================================================== Notas: 1. Pérez Argote, Alfonso; "La identidad colectiva: una reflexión abierta desde la sociología"; Rev. de Occidente No. 56; 1986, p. 88. 2. Louis Dumont; Ensayos sobre el individualismo; p. 51. Alianza Universidad. Madrid 1987. 3. Louis Dumont. Homo Hierarchicus; ensayo sobre el sistema de castas; pp. 5, 6, 8 y 11. Ed. Aguilar, 1970. 4. Idem. 5. Claude Levi-Strauss; La identidad; "Prólogo"; pág. 8; Ediciones Petrel S. A. Barcelona 1981. 6. Georges Balandier; El desorden, la teoría del caos y las ciencias sociales; p. 17; ed. Gedisa; 1988. 7. Mircea Eliade; Mito y realidad; pp. 15-16. Ed. Labor. 5ª edición, 1983. Barcelona. 8 Lévi-Straus, Claude; Antropología estructural I; cap. X; "La eficacia simbólica"; Buenos Aires, Eudeba, 1968. 9. Mircea Eliade; Mitos, sueños y misterios; p. 2.; Grupo Libro 88, S.A. Madrid 1991. 10. Mircea Eliade; Lo sagrado y lo profano; cap. II; Ed. Guadarrama. Madrid 1973. 11. Do Kamo; Maurice Leenhardt; cap. VII; p. 150; Eudeba. 1961. 12. Sagrada Biblia; Mateo 26, 26-29. 13. Sagrada Biblia; 1ª de Corinitios 10, 16-17. 14. San Buenaventura; Obras; "Cristo en sus misterios; En la Eucaristía". 15. Cola Alberich; Amuletos y tatuajes marroquíes; cap. II. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Instituto de Estudios Africanos. Madrid 1949. 16. Sir James George Frazer; La rama dorada; p. 408. FCE; México 1974. 17. El Libro de las... p. 59. 18. El Libro de las ... p. 292. 19. L. Bertholón: "Origines neolíthiques et mycenienne des tatouages des indigenes du Nord de l`Afrique". Archiv. d`Anthr. Crim. Lyon, 1904). Citado en: Cola Alberich; p. 81. 20. Cola Alberich; ob. cit. pp 80-81. 21. Enciclopedia Universal Ilustrada. Tomo LIX, p. 878. Ed. Espasa-Calpe S. A. Madrid 1988. La práctica de tatuarse líneas en las partes afectadas por dolores reumáticos y el utilizar tatuajes para combatir dolores de cabeza, así como el tatuar sobre tumoraciones, la pude observar y registrar en Marrakech, en junio de 1994. Le pregunté a la señora que me tatuó, quien traía varios tatuajes curativos en las rodillas y en las muñecas, que si ella curaba, y me contestó que sí, mostrándome unos tatuajes en sus manos, muñecas y piernas, que consisten en dos líneas arriba de las rodillas, y me dijo que eran para el dolor articular. -¿Y el tatuaje de la mano? -Para el dolor de huesos. En las muñecas tiene tatuadas unas estrellas y unos puntos, y me dijo que eran para el dolor de cabeza, que tenía mucha calentura y con eso se quitó el dolor. -¿Y éstas? -refiriéndome a los tatuajes de sus rodillas. -Porque para el dolor de los pies hay una medicina muy tradicional y va con este médico muy tradicional y le jala el dolor (el tatuaje le jala el dolor). En Sidi Fadma, comunidad bereber que se encuentra en las montañas a 50 km de Marrakech, pude observar mujeres con tumoraciones en el cuello, quienes habían recurrido al empleo de tatuajes para enfrentar su enfermedad. 22. E. Gobert: "Notes sur les tatouages des indigenes tunesiens", L`Anthropologie, 1924. citado en Cola Alberich; p. 91. 23. Cola Alberich; ob. cit.; p. 103. 24. E. Gobert: "Notes sur les tatouages des indigenes tunesiens", L`Anthropologie, 1924. citado en Cola Alberich; p. 91. 25. Cola Alberich, ob. cit.; p. 102. 26. Fragmentos de algunas entrevistas hechas en 1994, en Sidi-fadma, en las que se hace referencia al "mal de ojo". (Mujer de aproximadamente 50 años) -¿Por qué se pintó en el cuello? -tiene una cruz pintada en el cuello. -Para proteger del mal. -¿Con qué se lo pintó? -Con agujas y carbón. -¿Quién la tatuó? -En la casa de la mujer que tatúa -que es una señora de unos 70 años, tatuada en la frente, el labio superior, la barba, las manos y tiene un tumor en el cuello, esta mujer cura con tatuajes. (Mujeres lavando). -¿Su mamá se los hizo? -Sí, sí. -¿Y a sus hermanas? -Sí. -¿Y a sus hijas? -No, no. -¿Y con qué se lo hicieron? -Con carbón. -¿Por qué se lo hicieron?, ¿por el mal de ojo? -pregunta Sharif, que es mi traductor. -Sí, sí. -¿Quisiera quitárselo? -Sí, ¿hay alguna cosa para quitárselo?. -Sí, si hay una forma, ¿quiere que se la diga? -No -contesta la señora y sonriendo se agacha y sigue lavando. (Mujer que estaba con otras sentadas platicando). -¿Se lo pintó su mamá? -Sí. -¿Y por qué se lo pintó? -Ojos no buenos. -¿Y usted se lo ha pintado a sus hijos? -No, no. 27. Cola Alberich; ob. cit.; pp. 107, 109-110. 28. Alfonso Pérez Argote; ob. cit.; pp. 89-90. =========================================================================== La edición electrónica de este libro se terminó en mayo de 1997 y está disponible en http://www.letralia.com/ed_let/tatuajes =========================================================================== (C) 1997, Nelson E. Álvarez Licona. Editado por la Editorial Letralia. Internet, mayo de 1997. La Editorial Letralia es un espacio en Internet patrocinado por la revista Letralia, Tierra de Letras y difundido a todo el mundo desde la ciudad de Cagua, estado Aragua, Venezuela. Contáctenos por correo electrónico escribiendo a editorial@letralia.com. Editor: Jorge Gómez Jiménez (info@letralia.com).