35. Cieno
El sol nunca se pone. La luna ha desaparecido. Mis lágrimas caen, azules, amarillas, verdes. Llueve en la estación seca. Luz a través de un filtro de hojas.
Por todo el mundo los ríos sueltan su carga de cieno. Yo busco un verdadero bautismo. Una lluvia sin fin.
El sol pasa sobre la tierra. Húmedos cazasueños extienden sus redes.
Yo anhelo darme vuelta y servir a la luna, aceptar su capa oscura como mía.