En un instante

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Minitextos y collages: Wilfredo Carrizales

1

En un instante

Una mujer sin rostro se asoma a través del cristal de una ventana. Los postigos se abren y casi todo el cuerpo de la mujer desaparece. Sólo permanecen flotando unos dedos manchados de tinta.

 

2

Hay una oscuridad especial en el alma que pocos notan. Únicamente algunos privilegiados llegan a conocerla.

 

3

A ambos lados de un camino hay nieve, pero el propio camino está libre de ella. ¿De qué manera explicar tan extraño fenómeno como no sea recurriendo a un acto de magia de la línea recta que es el camino?

 

4

Una vieja intenta hablar y su lengua se transforma en una serpiente que alarga la cabeza hasta los ojos de la anciana y se los muerde. ¿Qué palabras terribles iría a pronunciar la vieja para sufrir tan atroz castigo?

 

5

Siete pasos dio sobre la nieve el hombre vestido de negro y con sombrero. Cayó fulminado por un golpe interior. Allí quedó, alargado, haciendo un notable contraste con la blancura helada.

 

6

Dondequiera se encontrara, por lejos que fuera, buscaba un lugar acogedor para tomarse un buen café y sentir el profundo significado de la soledad palpitando dentro del amargor de la infusión.

 

7

La almohada recibe de lleno la luz del sol. Resplandece sobre la cama porque desde hace mucho tiempo nadie reposa su cabeza encima de ella.

 

8

Sólo se ven las sombras proyectadas sobre la acera, pero de los gestos de la mano del hombre se deduce que está recriminando a la mujer. Las sombras son más expresivas que los cuerpos y poseen un mayor dramatismo.

 

9

El reloj despertador colgado de una cuerda y su flor de papel que lo custodia; un mapa desgarrado que ya no señala lugares distantes; un irrisorio paisaje dentro de una habitación que se niega a ella misma. Resumen de nostalgias imaginadas.

 

10

En un instante

¿En qué piensa aquel hombre que se desplaza por el bulevar con las manos metidas en los bolsillos de su sobretodo, mientras la niebla difumina las cosas? Acaso rumie su soledad o maldiga en silencio la nueva llegada del invierno con su brutal fortaleza.

 

11

El cuerpo de la señora asesinada en las escalinatas de la plaza se convirtió en abstracción cuando comenzó a mojarlo una pertinaz llovizna. No hubo lenguaje para describir el hecho, ni tampoco lápiz que pudiera trazar un plausible bosquejo.

 

12

El océano abierto, inmenso, desolado. De pronto, un barco. Desde la mano que muestra la minúscula estampa la nave avanza sin balancearse.

 

13

Un túnel. Se espera que en su interior se desarrolle todo tipo de acciones. Un túnel que se expande a medida que transcurren los minutos y que repite constantemente su circularidad.

 

14

La calavera refulge y la vela encendida se apaga. Misterio no aclarado en ningún libro. Dos pipas cruzadas, una concha marina y una espada desenvainada. Segundo misterio aun más abstruso que el primero.

 

15

Bultos negros en la playa. Restos de sal al evaporarse el agua. La resolana produce espejismos, pero los bultos no desaparecen, a pesar de la inquietud que causan en quienes los observan.

 

16

El libro abierto y quemado muestra una vulva calcinada. Las cenizas merecidamente han tiznado el ambiente. Un sonido de fragor se pierde en un rincón.

 

17

Tres hombres quieren cortar la imagen reflejada de un árbol mustio en un estanque. Le dan múltiples hachazos y sólo consiguen alterar la quietud del agua y mojarse los cabellos desteñidos.

 

18

El velero conoce la imaginería del mundo y las raíces de la lluvia que brotan de los océanos. Signos indescifrables lo señalan y lo conectan con las ruinas de antiguos naufragios.

 

19

Árboles vetustos de ramas curvadas y cubiertas de musgo: sueño que conduce a la estupefacción y la calma.

 

20

En un instante

Camina una mujer descalza pegada a un paredón. De improviso, descienden cuatro gaviotas que le atan las extremidades con cuerdas y se la llevan por los aires y la mujer va desmayada y las aves chillan para celebrar el rapto.

 

21

Así como una concha marina oculta una vulva, así una duda esconde una certeza.

 

22

Sentencia de muerte para la existencia. Confinamiento en un mítico sitio. La adversidad se concibe como un crédito angustioso.

 

23

Cosas que llaman ronchas se sumergen en la piel de las estaciones. Un zumbido de avispas se escucha en la distancia y produce un desasosiego mayor.

 

24

Han roto el ventanal a pedradas. Una mujer gime; se arrodilla; pega su frente contra el suelo. Desde adentro alguien arroja las piedras hacia afuera y luego rasguea una guitarra con mucho brío.

 

25

Los senos de una doncella emanan aromas. Decenas de mariposas llegan volando y se posan sobre su pecho. Ella gira su cuerpo y en su espalda muestra una prodigiosa flor tatuada.

 

26

Han machacado cientos de relojes de bolsillo, pero el tiempo milagrosamente ha escapado de ser asesinado.

 

27

La araña subió desde su pubis hasta su cuello. Abajo sólo quedó una breve planicie rala.

 

28

En la salida del metro dos figuras se encuentran, se rozan, se ven. Luego huyen despavoridas al comprobar que se conocen.

 

29

Cayó el telón de pólvora. Concluyó el acto final. El esqueleto vestido con el uniforme del ejército nazi se despide de su público prisionero.

 

30

En un instante

Al comienzo era él mismo. Luego empezó a ser orilla de agua, reflejo, piedra que estornudaba.